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Última Instancia

Carlos

angulo

Parra

Ultima Instancia Derechos reservados, D.R., Copyright © Carlos Angulo Centro de Estudios Políticos y de Seguridad Nacional, S.C., Grupo Editorial Indicador Político, Durango 223, Col. Roma. Del. Cuauhtémoc, 06700 México, D.F. Una edición del Grupo de Editores de México, S.A. y de Grupo Editorial Transición. Queda rigurosamente prohibida cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación total o parcial de esta obra sin el permiso y autorización debida y por escrito del autor. Impreso y encuadernado en Ciudad Juárez, Chihuahua. Printed and bouned in Ciudad Juárez, Chihuahua

Índice

Prólogo

Carlos Ramírez

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Introducción

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Capítulo I

Temas Nacionales

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Capítulo II

Temas Legislativos

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Capítulo III

Temas Locales

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Prólogo a la sociedad que tiene razón en sus quejas contra los políticos pero que

Prólogo

a la sociedad que tiene razón en sus quejas

contra los políticos pero que la sociedad debe de vincularse más y de manera crítica con el trabajo de sus representantes

decirle

manera crítica con el trabajo de sus representantes decirle Frente a expresiones críticas del funcionamiento del

Frente a expresiones críticas del funcionamiento del sistema político, los políticos suelen responder con evasivas y con justificaciones. Pocos son los que parten del reconocimiento propio de insuficiencias y menos aún hay que intentan aportar algunas propuestas para soluciones. El político juarense Carlos Angulo, de militancia panista, es uno de esos pocos. A lo largo de varios años, Angulo supo ejercer el doble magisterio: el de político en funciones de diputado federal y el escritor político en medios es- critos. El libro Última instancia es la recopilación, revisada y ampliada, de sus artículos de opinión sobre tres temas: el país, la política y Chihuahua, aunque en el fondo se trata de un solo tema: el enfoque de insatisfacción de un hombre público sobre la realidad que le ha tocado vivir y sus claras intenciones de contribuir a cambiar la realidad. Angulo logra precisar el universo de la crisis: el sistema de representación política que es el único viable para una democracia. Como diputado de la LXII legislatura federal 2012-2015 le tocó de cerca --participó en comisiones-- toda la paquetería de reformas estructurales que impulsó el Pacto por México, sin duda el esfuerzo de entendimiento plural más importante desde la crisis de 1968. Al finalizar su tiempo legislativo, Angulo realiza reflexiones críticas sobre lo que faltó, lo que se eludió y sobre todo lo que falta para encarrilar de nuevo a México en el ritmo del crecimiento con distribución de la riqueza. Como político de partido y legislador, a Angulo le lastima la parte de in- comprensión social hacia el trabajo legislativo pero reconoce en sus textos que el pasivo institucional con la sociedad es mucho mayor y creciente. México encaró el desafío de la globalización, pero los acuerdos entre las fuerzas nacio- nales se desviaron o se quedaron en el camino en temas vitales. Como pocos políticos, Angulo reconoce la carga histórica nacional del sistema público con la corrupción y aporta algunos elementos adicionales para completar la efica- cia del Sistema Nacional Anticorrupción que impulsó la bancada del PAN. Lo mismo ocurrió, sobre todo, con las reformas energética y de financiamiento

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del desarrollo. Y parte del principio aristotélico de que la ética debe ser la esencia de la política, no un mecanismo coercitivo sino filosófico. A Angulo le preocupa sobremanera el tema del sistema de representación política que define el funcionamiento de la democracia. Los políticos y gober- nantes apelan al voto ciudadano pero se olvidan del pueblo cuando están en- cumbrados en el poder. Este divorcio ha llegado a la ruptura institucional: las redes sociales cibernéticas, reconoce Angulo, han servido de plataforma para el desprestigio del trabajo político, lamentablemente sin aprovechar la magia de la comunicación masiva para establecer un diálogo político y crítico entre sociedad y clase gobernante. Los políticos, en efecto, se han olvidado de la polis, de la ciudad. Suelen gobernar no sólo a espaldas de los electores sino cada vez más en contra de los ciudadanos. La política de facciones, que alertaba George Washington en su discurso de despedida en 1797, ha devenido en política de camarillas para beneficiar a grupos de interés. La definición clásica de soberanía le radica al pueblo el eje del poder nacional; pero en las instituciones clásicas de la sobera- nía, el parlamento, el pueblo es el que menos es tomado en cuenta. Ahí cobra especial importancia el interés de Angulo por construir una ciudadanía más activa, más vigilante del sistema de representación política. Subrayo el interés de Angulo por limpiar la política y su ejercicio y un buen camino es que el propio Angulo ha emprendido: la reflexión pública de necesi- dades y posibilidades del gobernante y del mecanismo de toma de decisiones nacionales. Pero no nada más en el trabajo de cada quien. Angulo centra su propuesta de airear la política al interior de los partidos, en la construcción de liderazgos sociales. Y es audaz Angulo en una de sus propuestas: no sólo el cri- terio político de la rendición de cuentas que forma parte de las características modernas de la calidad de una democracia (Robert Dahl y Leonardo Morlino), sino que da un paso adelante y señala la urgencia de crear mecanismos sociales --¿observatorios ciudadanos, quizá?-- para la exigencia social de cuentas, es decir, que los ciudadanos cuenten con formas de encarar a los políticos para que rindan cuentas claras de sus fondos pero sobre todo de sus tareas. Angulo no oculta el hecho de que buena parte de la corresponsabilidad del mal funcionamiento del sistema de representación política corresponde a los partidos. En efecto, Angulo participa del enfoque teórico de Robert Michels de 1911 --hace poco más de un siglo-- sobre la “ley de hierro de la oligarquía”:

los liderazgos de los partidos derivan en grupos oligárquicos ajenos a sus mi- litantes. Esa oligarquización de los partidos ha conducido a la situación actual:

los cargos de elección popular se olvidan de la sociedad y se reparten entre los

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grupos dominantes de los partidos. Aquí es donde Angulo hace una propuesta audaz: romper la estructura oligárquica con elecciones primarias para que la sociedad elija a los candida- tos y éstos no sean parte del reparto de posiciones de poder por parte de los dirigentes partidistas. En sus artículos y sus posiciones, Angulo se coloca en los enfoques de mo- dernización política y de una mayor vinculación social de los cargos públicos. “Tenemos innumerables liderazgos socavados y escondidos”, afirma. Es decir,

que existe una masa social de políticos con intereses por revalidar socialmente

el trabajo político. Lo que ocurre es que los mecanismos de acceso a los cargos

públicos responden a grupos de interés ajenos a la sociedad. Angulo termina su trabajo legislativo con la LXII legislatura pero no su trabajo político. Como juarense, su interés por su municipio y su estado se abre como perspectiva. Su enfoque crítico sobre las deficiencias de las autoridades estatales recalca las fallas que pueden resolverse con trabajo político al lado de la sociedad. El libro Última Instancia muestra el conocimiento que tiene

Angulo de la realidad, la experiencia política y el diagnóstico crítico sobre el papel ineficiente de los representantes públicos. La política sólo la pueden revalidar los políticos, pero para ello requieren de la vinculación con la sociedad. Hacia esa reflexión se orienta el libro de Angulo: decirle a la sociedad que tiene razón en sus quejas contra los políticos pero que la sociedad debe de vincularse más y de manera crítica con el trabajo de sus representantes. Ahí se localizaría, en el enfoque de Angulo, la última instancia que tiene la sociedad para reconstruir el sistema de representación política para que la representación sea una corresponsabilidad entre sociedad

y representantes.

Carlos ramírez

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IntroduccIón

El título de este libro tiene un origen relacionado a mis clases de Teoría del Estado, cuando cursaba la licenciatura en derecho de la Universidad Ibe- roamericana. Mi maestra en el tema, la Doctora Aurora Arnáiz Amigo, nos dio la definición del concepto de soberanía. Cuando uno piensa de soberanía, se viene de inmediato el concepto personalizado del Rey, el Soberano. Luego pensamos en extraño enemigo que viene a profanar con sus plantas nuestro

suelo patrio. La Doctora Arnáiz nos explicó este concepto, a veces difuso e in- comprendido, como “la facultad de decidir en última instancia aunque no haya norma que aplicar al caso concreto.” Este concepto lo refirió la Doctora Arnáiz desde el punto de vista de la soberanía que ejerce el pueblo de una nación ̶que en el caso de México ̶al tener, a lo menos, formalmente un sistema democrático constitucional a través de una república representativa federal, la soberanía queda depositada por el pueblo en la propia Constitución.

En nuestro sistema de Estado, la Constitución que es la expresión de la

soberanía del pueblo, puede cambiarse a través de lo que conocemos como el Constituyente Permanente, el cual es la conjunción del Congreso de la Unión, representado por una mayoría calificada en ambas Cámaras, más la mayoría

de las legislaturas de las entidades federativas que conforman la Federación Mexicana.

Mi reflexión en estos días sobre la soberanía nacional versa sobre las re-

formas constitucionales realizadas en la LXII Legislatura, que son el mayor número de cambios realizados en nuestra historia (fuera de los realizados por los constituyentes que han hechos la Suprema Ley de nuestra Nación desde su independencia), y la actitud ciudadana ante dichas reformas, la cual ha estado lejos del júbilo. Las llamadas “reformas estructurales”, son mayoritariamente constitucio- nales. Es decir, el Constituyente Permanente que ejerce la soberanía nacional las ha realizado. Podríamos decir que es la última instancia, como se titula este libro, que ha ejercido el pueblo de México. Pero lo paradójico del asunto, es que si preguntamos a los ciudadanos si sienten verdaderamente su derecho soberano con las reformas estructurales, lo más seguro es que recibamos una respuesta negativa, en el mejor de los casos. Ahora bien, lo triste del asunto es que si un diputado hace la misma pregunta a un ciudadano, es muy posible que

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reciba como respuesta un insulto. ¿A qué se debe esta falta de legitimidad?, ¿por qué los ciudadanos están tan hartos de la política y de los políticos? Pretendo en este libro dar algunas hipótesis que responden a estas preguntas. Por desgracia, la última instancia del ejercicio de la soberanía nacional se está moviendo y desvirtuando a una Suprema Corte de Justicia que última- mente interpreta la Constitución y resuelve asuntos, basada, en el mejor de los casos, en interpretaciones constitucionales hechas al contentillo del Ejecutivo Federal; y en otras ocasiones, hace caso omiso de la existencia de preceptos constitucionales invocados en amparos y acciones de inconstitucionalidad, que hacen que el Supremo Tribunal de nuestro país vaya perdiendo credibilidad. Asimismo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ha realizado interpretaciones de la ley que no se apegan al espíritu constitucional de tener una democracia con reglas que dan piso parejo a los contendientes en las elecciones, desvirtuando a nuestra democracia que tanto nos cuesta y ha costado. Pero lo peor del ejercicio de esa última instancia, es la que se ha estado extendiendo a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional: la del crimen organizado, el cual desconoce autoridades, instituciones y hace caso omiso de la ley y el estado de derecho a través de la amenaza, la tortura y la muerte de personas, imponiendo esa última instancia. El mensaje que queremos dejar en estas reflexiones, es que debemos recu- perar la última instancia en nuestro sistema constitucional, ahí donde debe de estar, en las Instituciones del Estado mexicano y que basen su actuación en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. La intensión de publicar este libro, derivó de la recomendación de un ami- go de editar mis artículos periodísticos, resultados de mis reflexiones políticas y de la experiencia que representa fungir como diputado federal de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión. Lo más significativo de esta experiencia es haber sido actor directo del proceso de elaboración de las reformas estruc- turales procesadas en mi Legislatura (LXII), pues he sido integrante de la Junta Directiva de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, actuando como Secretario. Asimismo, he participado en la Cámara de Diputados, como Secretario de la Comisión de Derechos Humanos, e integrante de las comisiones de Eco- nomía y Justicia. También participé como Secretario de la Comisión Especial de la Industria Manufacturera y Maquiladora de Exportación. En adición, trabajé como integrante del Consejo de Políticas Públicas, donde estuve

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activamente vinculado con el Consejo de Asuntos Económicos del Grupo Par-lamentario del Partido Acción Nacional. Aquí destacó mi participación en las negociaciones entre los diversos grupos parlamentarios que integran la Cá-mara de Diputados y el Ejecutivo Federal en temas económicos, subrayando lo relativo a la Reforma Energética, principalmente en el tema de ingresos sobre hidrocarburos. Por otra parte, participé activamente en las negociaciones de las reformas a la Ley Federal del Trabajo y a las diversas reformas a la Ley del Seguro Social. No obstante la ardua labor legislativa que desempeñé, desde la perspectiva de un legislador federal que tuvo una visión panorámica del acontecer político nacional, los artículos que he escrito pretenden dar mis reflexiones de los temas que he considerado de importancia en el desarrollo del largo camino en el que empezamos los mexicanos, a partir del resquebrajamiento del sistema autoritario de un solo partido que padecimos a nivel federal durante 71 años. He dividido este pequeño libro en tres capítulos. El principal de ellos versa sobre temas de índole nacional, es decir, son materia que considero tiene un impacto en todo el país. En dicho capítulo discurro en temas que van desde el presupuesto de egresos de la federación, la reforma fiscal, la reforma energé- tica, y asuntos relacionados con el deterioro rampante de la imagen del Pre- sidente Peña Nieto y su gobierno; así como los nuevos paradigmas políticos desarrollados del advenimiento de las candidaturas independientes. Respecto a la reforma energética, hago un sumario que comprende los puntos principales de dicha reforma, explico la oportunidad que la misma re- presenta para el desarrollo económico del país ̶derivado de la inversión privada ̶no nada más extranjera, sino mexicana. Describo las diversas áreas de la economía que estaban reservadas a la participación exclusiva del Esta- do, a través de organismos descentralizados como Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, que con la reforma se eliminan las ataduras presupuestales y burocráticas que los detenían, convirtiéndose en empresas productivas del Estado, en donde los particulares quedan ahora liberados para asociarse con ellas y fungir libremente como contratistas de las mismas, abriéndose un sinnúmero de oportunidades de inversión. Explico cómo operará el sistema para la exploración y extracción de pe- tróleo y gas del subsuelo, a través de las asignaciones a las empresas produc- tivas del Estado, y de los contratos para los particulares y empresas produc- tivas del Estado. Presento cómo se estructuran los diversos contratos para la exploración y extracción de hidrocarburos y cómo generan ingresos para la nación, los cuales son depositados en un fideicomiso del Banco de México ̶

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comúnmente llamado como Fondo Mexicano del Petróleo ̶ explicando que estas inversiones en contratos son de riesgo para los particulares inversionis- tas, más no para la nación, que solamente recibe el beneficio de la extracción. También comento el nuevo paradigma de participación de los particula- res en la cadena productiva de los energéticos fósiles, en el almacenamiento, transporte, refinación, distribución y comercialización; así como en el mundo de la generación de energía eléctrica, y las oportunidades de participar como contratista en la Comisión Federal de Electricidad, no sólo en las activida- des de generación de energía eléctrica, sino en su transmisión, distribución y comercialización, pudiendo generar ellos directamente energía eléctrica para ser vendida a los consumidores calificados, o al Estado mexicano. Finalmen- te, explico cómo el Estado mexicano controla esta apertura con sus diversos órganos reguladores. En materia fiscal, hablo de la inexplicable reforma hacendaria que ha con- tribuido grandemente en mantener muy bajos los niveles de crecimiento del producto interno bruto del país, subiendo indiscriminadamente los impuestos, inhibiendo la inversión y por consecuencia el empleo, estableciendo una hipó- tesis política de control de poder y electoral para mantenerla vigente. Considero que el tema de más trascendencia en este libro, son las reflexio- nes que se hacen sobre el rumbo que lleva México en este tortuoso camino de la transición democrática considerando los cambios radicales que hemos sufri- do en el mundo de las comunicaciones, con el advenimiento de las famosas re- des sociales y la comunicación instantánea a través de la Internet, donde ya no hay situaciones privadas que no puedan estar luego expuestas al escrutinio de la ciudadanía; en donde se ha generado un literal linchamiento a los partidos políticos, a sus integrantes y a las personas que detentan un puesto público, que se aglomeran en una peyorativamente llamada “clase política”; y donde existe un desprecio y agresividad que francamente provoca miedo. Establezco la gran oportunidad que tenemos como nación, si simple y lla- namente se respeta el estado de derecho, que aunque no se comprenda esto a cabalidad por el ciudadano común, lo que él busca es que el Estado le propor- cione un entorno adecuado de seguridad y justicia. Servicios públicos adecua- dos como calles limpias y libres de baches, alumbrado público, un transporte público digno y eficiente. Servicios de salud adecuados y educación de buena calidad para sus hijos, que permita que el ciudadano tenga una oportunidad ra- zonablemente asequible para el cumplimiento de sus anhelos en la vida. Esto, sin más ni menos, es el bien común que todos buscamos. Discuto en el libro el tema de la fuerza que representa el ejercicio del voto

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ciudadano en los comicios, donde el ciudadano tiene el poder de última instan- cia, que por desgracia, muchas veces se desprecia con el abstencionismo o con la acción concreta de la anulación y las consecuencias que ello trae, aunadas con la dispersión del voto opositor al régimen y sus partidos. En otra parte del libro me centro en el desprestigio de los partidos políti- cos y cómo nos podemos liberar de sus dirigencias que han decaído a la protec- ción de camarillas cerradas de poder y de apoyo a los grupos fácticos que tanto daño le han hecho al país, a través de un sistema de elecciones primarias, en donde el ciudadano tiene el poder de participar en la selección de candidatos postulados por el partido político de su predilección, pero que no tenga para ello que pertenecer al partido para esa postulación. En varias partes del libro expreso mi sentir respecto a lo que conside- ro como pérdida de soberanía, la participación del crimen organizado que no solamente abusa de los ciudadanos, sino que reta de frente a las instituciones del Estado mexicano, en un intento de toma del poder soberano, en donde los delincuentes sustituyan al Estado mismo. También, en el libro discuto las enseñanzas que nos deben de dar las elec- ciones del año 2015 respecto de la conformación del mapa político nacional, el cambio de paradigma político que representan las candidaturas independien- tes y la posición de los diversos partidos políticos, destacándose la de los retos que tiene el Partido Acción Nacional, al cual pertenezco. También, reflexiono sobre las cuotas de género y las oportunidades perdidas para que la sociedad tenga a las mejores mujeres en el servicio público. Asimismo, hablo sobre la práctica inutilidad de las giras presidenciales. En el capítulo II, que contiene algunos artículos de materia esencialmente legislativa, me centro en el reconfigurado y expandido sistema de transparen- cia y acceso a la información pública, que es el camino a seguir como la pro- puesta que hago para llegar a un gobierno abierto, donde los actos adminis- trativos, para que sean válidos, necesiten ser publicitados, pasando a lo que se denomina la tercera generación de transparencia. Desarrollo la visión de que la transparencia es la piedra angular del combate a la corrupción, pieza clave de un sistema completo que empieza por establecer métodos y procedimientos que inhiban la realización de actos de corrupción, tanto de las autoridades como de los particulares. Además, en este capítulo explico cómo se correlaciona la nueva estructura de transparencia que se creó con una reforma constitucional y se implemen- tó con una ley general, que fija los parámetros nacionales que las entidades federativas deben cumplir en un plazo perentorio para abrir al mundo de la

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transparencia a los municipios, a los estados, al Distrito Federal, después de que, por primera vez, la transparencia apareció en el panorama gubernamen- tal nacional con el gobierno del Presidente Vicente Fox. También hablo de la expansión del sistema de transparencia a los fideico- misos gubernamentales que tanto han ocultado dispendios del erario público, so pretexto del famoso secreto fiduciario, así como la apertura total de los organismos constitucionalmente autónomos, incluyendo las universidades, los partidos políticos y sus grupos parlamentarios, acabando con la opacidad de los sindicatos, en fin, abriendo las cuentas a toda persona física y moral que ejerza fondos públicos, sea esta pública o privada. Asimismo, en este capítulo explico el concepto de gobierno abierto que cambia el paradigma de la transparencia, pasando inicialmente de un concepto de transparencia “a petición de parte”, a un concepto de transparencia, cuyos rubros están descritos en una lista taxativa, para pasar a que la transparencia sea la regla del juego gubernamental por antonomasia, al grado que para que los actos de gobierno sean válidos y surtan sus efectos legales plenos, deberán ser publicitados, siendo los funcionarios remisos en el cumplimiento del deber de transparencia, sujetos a la pena de la destitución inmediata del cargo, sin mediar indemnización. En este sistema de gobierno abierto, es la autoridad la que debe de pedir al órgano garante de la transparencia permiso para no abrir un asunto, debiendo fundar y motivar cabalmente al órgano de transparencia, la procedencia precisa de la existencia de un caso de excepción de apertura que debe de estar perfectamente regulado como tal en una ley. Finalmente, en este segundo capítulo describo el sistema de protección de nuestra niñez y de nuestros adolescentes que el Estado mexicano debe de proteger en cuanto a sus derechos humanos, que nuestro sistema penitenciario ha violado, tanto en nuestras disposiciones legales, como en las prácticas de nuestros jueces, policías y custodios, describiéndose el nuevo sistema que se estableció, que finalmente pone a México en los estándares internacionales de protección de este grupo vulnerable. En el capítulo III, entramos al plano local del estado de Chihuahua, ex- plicando los grandes déficits de aplicación de recursos públicos del gobierno del estado de Chihuahua, en obra pública y carreteras, en donde los recursos provenientes de los múltiples endeudamientos del estado de Chihuahua, lite- ralmente han desaparecido. En este capítulo describo los intentos del Gober- nador Duarte por acotar el término del siguiente gobierno estatal, estable- ciendo hipótesis de las razones que tuvo para ello, y los posibles escenarios resultantes.

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En otro artículo hago un análisis del nuevo entorno político generado por la transparencia creada por las redes sociales y el mundo nuevo de las comu- nicaciones por la Internet, haciendo un paralelo de los escándalos de la Casa Blanca de Angélica Rivera y el Banco Unión de Duarte. Por último, en este capítulo de temas locales describo las maravillas de nuestros niños que participan en los centros comunitarios de Ciudad Juárez, desarrollando habilidades musicales que finalmente se expresan en orquestas filarmónicas que lo dejan a uno gratamente sorprendido y las oportunidades que las actividades culturales generan para la conformación de una sociedad en paz, dirigida a las actividades de esparcimiento sano, que impulsa a nues- tros jóvenes a ser ciudadanos ejemplares, que literalmente pueden cambiar la configuración de nuestra comunidad. Estos niños y muchachos son un gran ejemplo a seguir, que nos indican los tesoros escondidos que debemos encon- trar en nuestra comunidad, llena de vetas de talentos humanos de alto valor moral y humano. Finalmente, dedico este libro a mi esposa, la Maestra en Derecho Fiscal, María Guadalupe Ochoa Grijalva, que ha tenido la paciencia de soportar mis incursiones en la política que tanto tiempo quita a la vida familiar, y en la que me involucré de lleno en la última parte de mi vida, después de una muy larga trayectoria profesional de más de 40 años de practicar el derecho como postu- lante y abogado consultor. Así como agradecer a tantos amigos que he hecho en este mundo tortuoso de la política, que me han ayudado a impulsarme en mis proyectos con sus consejos, sabiduría y energía. Quiero expresar también, que no me deja de fascinar la oportunidad que da la política de servir al prójimo al máximo de nuestros talentos y capacidades, dejando una satisfacción de que se trabaja arduamente para el logro de nuestro anhelado bien común. Espero que este libro, con las reflexiones expresadas, deje al lector el op- timismo necesario para que los ciudadanos nunca claudiquemos de ayudarnos los unos a los otros para tener una vida digna en este mundo.

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caPítulo i

Temas naCionales

Cambios en la PolíTiCa

M ucha gente no lo percibe, pero en México nos encontra- mos en un quiebre histórico ocasionado principalmente por la democracia electoral que logramos a plenitud a partir del año 2000. El panorama general de la confor- mación del poder político en el país es variable y diverso,

después de 12 años de administraciones con el símbolo del PAN en el poder a nivel federal, dicho partido se ha desgastado, principalmente por el desdibuja- miento que tuvo en el ejercicio del poder; lo que esencialmente ocasionó que regresara el PRI a Los Pinos. Podemos decir, que esta situación es normal en una democracia, inclusive. En Polonia, después de un movimiento democrati- zador anticomunista, regresaron los comunistas al poder durante un tiempo, a través de procedimientos democráticos. En México, después de que los priistas perdieron la Presidencia de la Re- pública, los gobernadores emanados de dicho partido se liberaron del control presidencial, y a través de las reformas presupuestales del Presidente Fox, obtuvieron grandes cantidades de dinero que manejaron a discreción y sin ningún control provocándose auténticos virreinatos de los gobernadores y del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, independientemente de su partido político. Con lo anterior, se fueron creando controles políticos férreos, princi- palmente de los gobiernos del PRI, seguidos por los del PRD y del PAN, el que con su pérdida de imagen perdió importantes estados como Chi- huahua, Nuevo León, Jalisco, San Luís Potosí y Aguascalientes, y reciente- mente el estado de Sonora. En cambio se ha fortalecido en Baja California, Baja California Sur, Guanajuato y Puebla, y recuperó el estado de

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Querétaro; curiosamente, ahí fue donde se evaluó mejor al gobierno del PRI. El PRD ha mantenido su bastión principal en el Distrito Federal, acaba de recuperar Michoacán y perdió Guerrero con los escándalos de Iguala; y en las elecciones de 2012 le arrebató Tabasco al PRI. El PRI ha mantenido su hegemonía en el resto de la República, ha recupe- rado Sonora del PAN y Guerrero del PRD, perdiendo Querétaro con el PAN y Michoacán con el PRD, así como la pérdida paradigmática de Nuevo León por parte del famoso Jaime Rodríguez, El Bronco. En el lado legislativo, el resultado de las pasadas elecciones federales, deja a la Cámara de Diputados más o menos conformada como antes (a partir de las elecciones del 2012), aunque tanto el PAN como el PRI pierden curules, el PRI, mantiene su mayoría con las curules que le agregaron el Partido Verde y Nueva Alianza. No obstante el resultado electoral que nos arrojan las elecciones de junio del 2015, hay que tomar en consideración que el PRI pierde más de veinte mi- llones de votos, que son muchos, a pesar de que no debemos comparar eleccio- nes presidenciales con las de medio término. Además, hay que tomar en con- sideración que, para mantener su mayoría en la Cámara de Diputados, el PRI tuvo que recurrir a la maña de hacer que su aliado el Partido Verde, incurriera en toda clase de violaciones a las reglas electorales para subir su votación, así la coalición con dicho partido, lo hizo ganar distritos electorales que de otra manera hubiera perdido, aderezado con la dispersión del voto opositor al PRI, la alta abstención y los votos anulados. Este gran panorama electoral nos lleva a reflexionar en la oportunidad que tenemos como mexicanos para reconfigurar el escenario político del país, ejerciendo ese gran derecho que es el voto; sin menospreciar los riesgos que tenemos de despreciar ese derecho, ya sea no ejerciéndolo o anulándolo, o dis- persándolo o hacerlo inefectivo. A la llamada clase política, le queda muy claro que el hartazgo ciudadano no se puede esconder ni reprimir, menos en el mundo moderno de los medios alternativos de comunicación, donde las redes sociales están sobrepasando a los medios tradicionales de la radio y la televisión, creando auténticas tormen- tas mediáticas que pueden crear héroes y villanos en un santiamén. Los estrategas políticos de los partidos deben hacer que se responda a los ciudadanos o arriesgan a los partidos a desaparecer. Los partidos grandes, como el PAN, el PRI y el PRD, tendrán que comprender que se acabaron los tiempos en que el partido vaya solo en las elecciones (como hizo el PAN), y que están por acabar los tiempos de la repartición del poder a sus favoritos y

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sus camarillas, debiendo abrirse a las candidaturas de personas no registradas como militantes o aún más, adherirse a candidaturas independientes, ya que de lo contrario, su marca continuará deteriorándose. Si los ciudadanos no comprenden cabalmente el poder que ahora tienen y se suman a la decepción que los lleve al abandono de las vías democráticas, le estare- mos abriendo las puertas a soluciones radicales de personas mesiánicas que nos puedenllevaraesquemaspolíticoscomolosdeVenezuelaoadictadurasmilitares.

PresuPuesTo base Cero

Ante la crisis presupuestal existente derivada de la baja de los ingresos que el gobierno federal recibe de la venta de crudo, causada por la caída de los pre- cios del petróleo a nivel mundial, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, ha informado que el Presupuesto de Egresos de la Federación, comúnmente conocido como el PEF, estará estructurado con la metodología conocida como de base cero. Lo que esto quiere decir, es que los presupuestos “inerciales” dejarán de aplicarse. Es decir, anteriormente cuando se elaboraban los presupuestos, las dependencias de la administración pública federal partían del presupuesto utilizado en el ejercicio del año anterior, para desde ahí hacer los ajustes necesarios. Pero generalmente se incrementaban las sumas pre- supuestadas, porque, por lo menos, se ajustaban para contemplar el impacto inflacionario correspondiente, y en la mayoría de los casos, las dependencias incrementaban sus presupuestos, añadiendo aspectos como la compra de ve- hículos nuevos, celulares, computadoras, remodelaciones de oficinas, viajes y viáticos, y muchas veces se incluían aeronaves, helicópteros, sumas dedicadas a festejos e infinidad de aspectos que no eran esenciales a sus funciones. Ahora, las dependencias deben de hacer una especie de examen de conciencia para que, a partir de cero, como en una especie de página en blanco, se centren en sus funciones esenciales y elaboren sus presupuestos desde ese punto de partida. El problema que existe en México para la elaboración de los presupuestos, es que con el sistema presidencial que tenemos, éstos se conforman a partir de

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las dependencias del Ejecutivo Federal, dejando a la Cámara de Diputados un pequeño margen de posibilidades de modificaciones, por lo que aún partiendo de esta metodología base cero, es muy difícil evitar un real redireccionamiento del PEF. Aunado a lo anterior, en México tenemos una expresión muy clara en el PEF del sistema político que padecemos del cual no hemos podido salir ni con la alternancia en la Presidencia de la República, consistente en las clientelas políticas que se crean, promueven y alimentan desde los círculos del poder. Es decir, el problema del gasto público en México es un problema del enfoque

político esencial que es necesario cambiar, a fin de transitar de un sistema do- minado por partidos políticos fuertes que actúan ante coyunturas de dominio político impulsado por los poderes fácticos, a uno de instituciones fuertes y un sistema de Derecho que se aplique a todos y que su violación tenga conse- cuencias efectivas. Para ello es necesario considerar varios aspectos para restructurar y re- configurar el PEF:

1. No debe ser un método de redistribución de riqueza. La mejor for- ma de distribuir riqueza es dando las oportunidades para el desarrollo emprendedor de la población, con impuestos bajos y sencillos, dejando más dinero en la bolsas de los mexicanos para que lo gasten según más les convenga, y no lo entreguen al gobierno que lo dilapida en dispendios y corrupción, y en programas asistenciales que no gene- ran riqueza. El gobierno debe de generar el entorno adecuado para

el desarrollo de las actividades productivas de la población, a fin de

que haya créditos accesibles, haya reglas de competencia que eviten

abusos de mercado con prácticas monopólicas relativas y absolutas. El gobierno se debe concentrar en proporcionarnos seguridad y justicia,

y generar una infraestructura educativa enfocada al desarrollo de la

persona como ser integral, para el desarrollo libre de sus capacidades con conductas éticas. 2. No debe propiciar grandes burocracias que únicamente sirven para

crear clientelas electorales y pago de favores políticos, que complican las cosas para justificar su existencia y generan los círculos viciosos que nos hacen perder competitividad. 3. Las erogaciones del gobierno en bienes y servicios, arrendamientos

y obras, deben de estar basadas en programas concretos que generen

bienestar directo a los ciudadanos, en servicios públicos necesarios, de-

biéndose hacer un gobierno abierto, en donde se publiquen los precios

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de mercado que rigen para los bienes y servicios que adquiere el go- bierno, debiéndose exponer en la Internet todos los actos de gobierno relativos a estas adquisiciones y licitaciones. 4. El presupuesto base cero, en cuanto al escrutinio de su fundamenta- ción debe quedar a la revisión minuciosa de la Cámara de Diputados, con asistencia de la Auditoría Superior de la Federación, a fin de que se juzgue la pertinencia de la propuesta del PEF en todos sus rubros. Hay muchos detalles más para abundar en este tema tan complicado, sola- mente hemos mencionado una muestra somera de los muchos cambios de cri- terio que hay que realizar para tener un PEF efectivo, que promueva nuestra productividad, no se convierta en un lastre para el país, y sea una oportunidad para mejorar.

PresuPuesTo de egresos Para regalos

Se han hecho muchas críticas a la reforma fiscal promovida por Peña, a través de su Secretario de Hacienda Luis Videgaray. La iniciativa privada constante- mente se queja de que las estructuras fiscales del país no están diseñadas para promover el crecimiento y la inversión. El Partido Acción Nacional ha atacado esta reforma calificándola de “tóxica”. El gobierno y la izquierda juntos la diseñaron, aduciendo un supuesto componente de equidad en donde se les cobra más a los ricos para darles a los pobres. De ahí nos lleva a concluir que la reforma en lugar de haber sido diseñada con criterios económicos, fue hecha con criterios políticos. Para comprobar lo anterior, vemos que en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación existen fuertes componentes que se califican como políticos. Así, se han presupuestado $475,000 millones de pesos en programas asistenciales, manejados en 182 diferentes proyectos dentro de los cuales exis-ten casi $9,000 millones de pesos destinados a regalar televisores para atender el llamado apagón digital. Esta cantidad presupuestada se ubica maquillada-mente dentro del rubro de “Comunicaciones y Transportes, Subsecretaría de Comunicaciones, Regulación Eficiente de las Comunicaciones, Programa Estratégico de Telecomunicaciones,

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Provisiones para Contingencias y Otras Erogaciones Especiales.”

Así tenemos que ahora el gobierno, a través de una reforma fiscal que afecta a las empresas productivas, quitando oportunidades de nuevas inver-siones que generan empleos, dedica grandes cantidades de dinero a otorgar todo tipo de dádivas, como regalar televisiones, curiosamente entregadas por la SEDESOL, con equipos de promotores uniformados con camisas rojas, em-paquetadas con un gran mensaje que dice “Mover México”. Sin entrar en con-sideraciones de lo benévolo que pudiera resultar el programa, por lo menos tendría que cambiar su configuración para que sus calendarios de entrega no fueran coordinados con las fechas de las elecciones. Creemos que en lugar de tener una política fiscal que quita dinero a las em- presas productivas que generan empleos y le saca el dinero de sus bolsas a los mexicanos exitosos que son creativos y emprendedores, para supuestamente dárselo a los pobres en cantidades demeritadas con la criba de la ineficiencia burocrática y la consabida corrupción, es mejor dejarle dinero a las empresas y a los ciudadanos que son mucho más eficientes para multiplicarlo con su ca- pacidad creativa y emprendedora, y dejarle a las organizaciones de la sociedad civil con un buen sistema de transparencia y supervisión gubernamental para que realicen las labores de asistencia social, dejándole al gobierno la seguridad social con un buen sistema anticorrupción como el que se está elaborando por el Partido Acción Nacional, cuya descripción será tema de otro artículo. Es necesario que cambiemos nuestro paradigma fiscal y de gasto público a profundidad, aplicando los principios de competitividad para impulsar la ge- neración de riqueza con un presupuesto de egresos mucho más pequeño que el que tenemos, reduciendo los niveles de burocracia para que ese cúmulo de ca- pital humano se dedique a actividades productivas y no a actividades genera- doras de gasto, ineficiencias y corrupción que restan competitividad, iniciando con ello los círculos viciosos que tienen a la economía nacional postrada en el bajo crecimiento y en la generación de pobres que aprovecha el PRI-Gobierno para manipular electoralmente a la población, a través de regalos en fechas cercanas a las elecciones. Si tuviéramos ese cambio de paradigma respecto de la forma en que co- bramos nuestros impuestos y gastamos los ingresos derivados de los mismos, estaríamos realizando uno de los cambios estructurales más importantes que México necesita. No es que los cambios estructurales que se han aprobado no sean los que necesitamos. Por supuesto que sí son necesarios y van a

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impulsar al país, pero si no se complementan con un sistema fiscal moderno, democráti-co no-manipulador, ponemos en riesgo el cúmulo de reformas estructurales de gran calado que hemos aprobado, y continuaremos poniendo en riesgo nues-tro sistema democrático. Ahora, después de las elecciones federales de 2015 en donde el PRI y sus aliados retuvieron la mayoría en la Cámara de Diputados, se ve difícil que cambien la política fiscal del país, a menos que se decida en hacerlo, por algún giro que el Presidente Peña haga en su gobierno que implique la salida del Se- cretario Luis Videgaray de la Secretaría de Hacienda. Por ahora, sin embargo, con la caída de los precios del petróleo el gobierno tiene pocos incentivos para bajar impuestos. Con el anuncio del presupuesto base cero, si el gobierno desea crecimien- to económico no basado en el déficit fiscal, tendrá que hacer una auténtica reconfiguración del mismo, para promover inversiones productivas. Esto lo vemos difícil porque para ello, se tendrían que descobijar los planes sociales que implican directamente dádivas, y eso trae un costo político que no creo que el gobierno esté dispuesto a pagar.

los números no Cuadran

En el recientemente anunciado recorte presupuestal hecho por el Secretario Videgaray, se nos dan datos que no hacen sentido. Primeramente, el Secretario nos dijo que era necesario hacer el recorte por la caída de los precios interna- cionales del petróleo. Esto suena a primera vista lógico, porque más o menos un tercio del presupuesto de ingresos de la federación depende de los ingresos de- rivados esencialmente de la venta del crudo mexicano. Sin embargo, si nos po- nemos a analizar, tanto el Secretario Videgaray, como el Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, nos dijeron que los ingresos perdidos están ga- rantizados con “coberturas” que amparan la caída de los precios del petróleo. Ante lo anterior, la primera incógnita que debemos de despejar es, ¿en- tonces por qué es necesario hacer un ajuste presupuestal, si los ingresos pre- supuestales perdidos están garantizados por las coberturas aludidas por los

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dos más altos funcionarios gubernamentales, encargados de las finanzas y de garantizar nuestra estabilidad económica? Mucha gente imagina que hay una especie de seguro que otorga una cober-

tura para aislarnos de las caídas de los precios del hidrocarburo. Pero esto, por desgracia, no es así. Analicemos primeramente qué son las famosas coberturas de los precios del petróleo. Mis amigos analistas en la materia, me dicen que se hacen a través de operaciones de futuros de mercancías, realizadas en los mer- cados financieros internacionales como en Nueva York o Londres, donde se llevan a cabo operaciones de compra y venta de commodities (es decir bienes fungibles) como el petróleo, apostando al futuro el precio que tengan. El vendedor de futuros apuesta a que el precio del bien tienda a la baja y puede comprar una opción llamada put, que le otorga el derecho a vender en el futuro el petróleo, si le conviene, al precio pactado en la operación. En contraposición, si un comprador estima que los precios van a la alza

y quiere protegerse comprando una opción call, que le otorga el derecho de comprar el petróleo al precio pactado en la operación. Todo esto conlleva una comisión por la mediación y un pago de primas por

la opción. Los compradores de opciones tipo put (como es el caso de Banco de

México) ejercerán su derecho si el precio del petróleo, al vencimiento de la op- ción, es más bajo que el estipulado en la operación. Si llegado el momento del vencimiento, el precio del mercado es superior al establecido en la operación pactada hacia el futuro, el comprador de la opción pierde el monto de la prima pagada por dicha operación. Supuestamente, México resultó ganador en estas operaciones, ya que hubo compradores que le apostaron a que el precio del crudo subiría, dándose así la “cobertura” aludida tanto por Videgaray como por Carstens. En el entorno antes descrito, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que se aseguraron 228 millones de barriles de petróleo a un precio promedio de $79 dólares por barril, mediante la compra de opciones tipo put, durante un lapso que transcurrió entre septiembre y noviembre de 2014. Este tipo de actos los opera el Banco de México, por lo que se tuvieron que comprar alrededor de 5,300 opciones put diariamente durante el lapso mencionado, considerando que este tipo de operaciones se hacen en lotes de 1,000 barriles. El resultado de este extraordinario movimiento debió de haber dado como resultado la venta para México de 228 millones de barriles de crudo, a un precio promedio de $79 dólares por barril, cuando el precio en el mercado del mismo cayó hace unos días debajo de los $40 dólares por barril, con una utili- dad fuera de serie para el gobierno mexicano en el contexto de los mercados

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financieros internacionales. Es curioso que la envergadura de estas operaciones no hayan llamado la atención de algún analista financiero, o publicación de negocios, y no hayan tenido inclusive, un efecto de distorsión del mercado de commodities. Como resultado de esto, nos surge la duda razonable de por qué entonces se tuvo que hacer un ajuste presupuestal desde esta etapa temprana del año. Más aún, nos preguntamos, ¿por qué el gobierno nos castiga a los mexicanos vendiéndonos las gasolinas a uno de los precios más altos del mundo? Se es- tima que el precio de la gasolina en México se vende en razón de barriles de petróleo con un valor que asciende a más de $110 dólares por unidad. Los números que nos presenta el gobierno nomás no cuadran, si en efecto tenemos una cobertura de la caída de los precios del petróleo, entonces ¿por qué reducir el presupuesto de egresos de la federación, principalmente en in- versiones productivas de PemeX y de CFe, por qué castigar a los mexicanos

con una carga fiscal enorme en el pago de los precios de la gasolina que están

al doble de su valor de las gasolinas que se expenden en la frontera norte y en

el sur de los Estados Unidos? Nosotros creemos que esta situación nos abre la suspicacia de que hay algo muy grave en las finanzas federales y se nos está escondiendo a los mexicanos.

mensajes de las eleCCiones

Sin duda alguna, las pasadas elecciones del 7 de julio nos han dado un sinnú-

mero de lecciones a los mexicanos, tanto a los que participamos en política for- mando parte de un partido político, como a los ciudadanos que hacen activida- des políticas sin pertenecer a un partido político, como a aquellos ciudadanos que reniegan de la política, sustrayéndose de ella con la abstención en el voto

o

anulando su voto; o de los ciudadanos que simple y sencillamente ignoran a

la

política como si no existiera, que no comprenden qué es la política y desco-

nocen por completo que hay política en una relación de dos o más humanos. Veamos cuáles son esas lecciones, según el segmento de la población des- crito. Primeramente hablemos de la llamada “clase política”. A esta clase se le

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ha cambiado el paradigma que era el del monopolio de los partidos políticos en la postulación de candidatos. Este monopolio, claramente se ha perdido, tanto en las leyes escritas como en la práctica política, principalmente con el fenómeno de El Bronco en Nuevo León, quien ganó al PRI y al PAN la con- tienda electoral para una gubernatura, en uno de los estados más ricos, tanto en economía como en liderazgos empresariales. Ello ha dado la lección de que los partidos, aparte de haber perdido su monopolio, no son los todopoderosos que creíamos. Las consecuencias de esto están aún por verse, no vaya a pasar algo similar a cuando ganó Fox la Presi- dencia de la República, que todo mundo tuvo la esperanza de que al “sacar al PRI de los Pinos” todo se iba a mejorar, y que aunque sí cambiaron muchas cosas, el paradigma esencial del sistema político mexicano quedó esencialmen- te igual y hubo mucha decepción de la gente. Para los ciudadanos que participan en política sin ser parte de algún par- tido, pero que hacen múltiples actividades comunitarias, filantrópicas o que pertenecen a sindicatos o a organizaciones empresariales, a organizaciones no gubernamentales, a la academia, en universidades y centros de investiga- ción, etcétera, les nació la esperanza de que las candidaturas independientes sí pueden lograr resultados, que se manda una señal a los partidos políticos que tienen que dar la frente a la ciudadanía y mejorar la calidad de sus can- didaturas; pero también se lanza una señal de participación más dinámica en actividades políticas que trascienden los ámbitos de sus organizaciones, que deben de realizar más activamente tareas de vigilancia ciudadana y participar en la promoción de nuevos liderazgos. Los ciudadanos renegados de la política, abstencionistas y que anulan sus votos, les debe quedar muy claro que su actitud fortaleció principalmente al partido en el gobierno. Que se robusteció involuntariamente al Presidente de la República en sus políticas fallidas, como la fiscal, y que resultó exitosa la estrategia del régimen de potencializar su voto duro, su promoción a la dis- persión del voto y sus alianzas basadas en un partido que, simplemente, se sustrajo a las reglas del juego electoral para darle al PRI los votos decisivos para ganar el control de la Cámara de Diputados. Esperemos que a los ciudadanos que están ajenos a la política reciban la lección de que el no participar e ignorar una parte esencial para la convivencia humana, como la política, simplemente los convertirá en siervos de los go- bernantes en turno, que continuarán perdiendo sus libertades y que sus vidas dependerán más y más, en decisiones ajenas a sus intereses. Lo que todos debemos aprender de estas elecciones, es que es necesario

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fortalecer a las instituciones que conforman nuestra democracia, incluyendo a los partidos políticos, que debemos de liberarlos de sus liderazgos y buro- cracias controladoras para inducir acciones tendentes a la defensa de intereses contrarios a los de la comunidad. Es necesario fortalecer el valor de los ciuda- danos dentro de los partidos políticos, promoviendo las elecciones primarias que empoderan a los ciudadanos sobre las cúpulas partidistas. Debemos separarnos cuanto antes de las cuotas partidistas y cuotas de los grupos fácticos dentro de los organismos electorales que inducen al ciudada- no a mantenerse ajeno a la política, ya sea por ignorancia o decepción. Que debemos de impulsar la participación ciudadana activa en la política, tanto partidista como de vigilancia y participación en los quehaceres de la comu- nidad, evitando el maniqueísmo de que todo lo partidista es malo y todo lo “ciudadano” es bueno. En fin, es necesario que no desperdiciemos el mayor tesoro que hemos creado con muchos esfuerzos, el que en nuestra democracia se continúen con- tando los votos eficazmente, dándoles valor, e impulsar que se corrijan las impunidades que ha habido en las violaciones del Partido Verde, para impulsar que haya piso parejo para los que compitan electoralmente.

CaTarsis eleCToral

Estamos ahora en la etapa previa de lo que se conoce como el cómputo dis- trital. En esta fase, normalmente, los partidos políticos y candidatos indepen- dientes analizan detenidamente el arsenal de actas con que cuentan, derivadas de la participación de los representantes de casilla que estuvieron presentes en el desarrollo de la jornada electoral.

Ahí se pueden determinar las inconsistencias existentes entre lo que con- forme a la ley debió acontecer durante el desarrollo de esa jornada, en cum- plimiento con los lineamientos de ley y la votación emitida. Así se puede saber si hubo cambios en los funcionarios de casilla y si los mismos se hicieron legalmente, o bien, si se llevaron a cabo cambios de forma no autorizada

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por la ley. También se pueden encontrar irregularidades como que se haya per-mitido votar a personas sin credencial de elector o que no pertenecían

a la sección electoral correspondiente, o no se encontraban inscritos en la lista nominal de electores.

Además, nos podemos encontrar con inconsistencias en los números, en

la captura de datos del PREP (base de datos en donde se reflejan preliminar-

mente los resultados de las actas, que se publica antes de la sesión de cómputo distrital), en las sumas de votos, o situaciones extremas en donde votan más personas que las que vienen inscritas en la lista nominal de la casilla.

Ahora bien, en esta elección federal en la que se renueva por completo la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, ha sido crucial para el PRI mantener la mayoría en la Cámara de Diputados a través de los votos obte- nidos por la coalición que el PRI hizo con el Partido Ecologista de México.

El significado es que los diputados autorizan el Presupuesto de Egresos

de la Federación y tienen el poder de iniciar las leyes fiscales, por lo que es sumamente importante evitar que el Presidente de la República pierda la có- moda mayoría con la que ha contado y que le ha permitido hacer presupuestos

a modo, autorizando grandes endeudamientos y dispendios en gastos dizque

“sociales”, que permiten la manipulación electoral, así como la creación de la reforma fiscal que ha traído de rodillas a los mexicanos con bajo crecimiento económico y altos impuestos.

Los resultados preliminares obtenidos arrojan lo que se captura de la lec- tura de las actas que la autoridad electoral va recibiendo de los presidentes de la mesa directiva de casilla, al final de la jornada electoral. Dicha captura es meramente informativa y arroja un acercamiento aproximado a la reali- dad de los resultados electorales. Esos datos luego son verificados a través de un procedimiento de compulsa de la información en poder de los partidos y candidatos y la autoridad electoral. Cuando hay inconsistencias en esa infor- mación, se repite el escrutinio y el cómputo hecho en las casillas por parte de los Consejos Electorales, en presencia de los representantes de los partidos y candidatos.

Cuando existen elecciones muy cerradas (menos de 1 % de diferencia o los votos nulos superan la diferencia entre el primero y segundo lugar en la

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elección), se pueden repetir los cómputos en el 100 % de las casillas. Al suceder esto, se limpia cualquier irregularidad que hubiera existido en los cómputos.

En estas elecciones existen muchos distritos en donde hay diferencias pe- queñas entre los candidatos que aparecen en el PREP como ganadores, y el segundo lugar. El triunfo en estos distritos principalmente se debió a los votos del Partido Verde, en su coalición celebrada con el PRI.

La nueva ley electoral señala que si en una casilla, por ejemplo, se vota por el PRI y por el Verde, se computa como un solo voto para la coalición PRI/ Verde; cuando se vota por el PRI, se cuenta sólo para el PRI y cuando se vota para el Verde, es un solo voto para el Verde. Al final, los votos emitidos por la coalición se dividen en partes iguales entre los partidos coaligados y si hay una fracción, se le otorga al partido que haya obtenido mayor votación.

La problemática aquí consiste en que con este novedoso método, existe la posibilidad de errores en el cómputo de las casillas. Por ejemplo, que cuando se marca al PRI y al Partido Verde en una sola boleta, se haya anulado ilegal- mente el voto (cosa que al verificarse en el cómputo distrital beneficiaría a la coalición PRI/Verde), o bien, que se haya contado como voto doble cuando se haya votado por el PRI y el Verde en una sola boleta, en lugar de computar un solo voto para la coalición (al corregirse esto en la verificación, esto benefi- ciaría al partido o candidato en segundo lugar). Estas dos situaciones pueden cambiar el resultado electoral revirtiendo el resultado, esto independiente- mente de cualquier otra anomalía que pueda ser detectada y corregida en el cómputo distrital.

En conclusión, aún puede cambiar la conformación del Congreso de lo que arrojó el PREP, sin menoscabo de que podrá haber múltiples impugnaciones judiciales por la inequidad en la elección que el Partido Verde generó con su contumaz incumplimiento de la ley. 1

1 Nota del Autor: Este artículo se escribió antes que los cómputos distritales se concluyeran. Después de que esto sucedió, hubo sendos juicios de inconformidad interpuestos por diversos partidos políticos, cuyas resoluciones pueden cambiar la configuración final de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

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VoTo úTil

Vicente Fox fue, hasta donde yo sé, el primer político mexicano que introdujo el concepto del “voto útil”. Esto significa que en una elección hay que votar por la opción que dé un resultado efectivo sobre lo que se desea. Cuando Fox era candidato, promovía el “sacar al PRI de Los Pinos”, y aducía que si se votaba por Cuauhtémoc Cárdenas, no se lograría el objetivo, porque el peso específico del voto duro del PRD, que era el partido político que había postulado a Cár- denas, no daba el resultado deseado, ya que si la oposición se dividía, el PRI ganaría la elección y permanecería en Los Pinos.

El PRI volvió a Los Pinos en el 2012, precisamente porque se dividió grandemente el voto de la oposición al PRI en esas elecciones. Peña Nieto obtuvo 38 % de la votación, muy por debajo del 57 % de la votación obtenida entre López Obrador del PRD y Josefina Vázquez Mota. Es decir, el PRI regresó a pesar de que una clara mayoría de mexicanos no lo quería; pero esa mayoría nunca se puso de acuerdo en qué clase de gobierno quería, si uno que continuara con las directrices del Presidente Calderón o las del PAN, o por el

del famoso “nuevo proyecto de nación” de López Obrador. El resultado fue que perdieron, se eligió a Peña Nieto, aunque no obtuviera la mayoría que tenían los que se opusieron a él. Ahora, ante las elecciones federales del 7 de junio, nos encontramos ante una disyuntiva similar. Es decir, la mayoría de los electores no quiere que el PRI y sus aliados continúen siendo mayoría en la Cámara de Diputados, pero existe una situación similar a la de la elección presidencial del 2012, la oposi- ción está dividida. ¿Qué representa el PRI y sus aliados, que son el Partido Verde y Nueva Alianza (el antiguo PANAL)? Pues, sencillamente, que permanecerían en vi- gor las políticas públicas impulsadas por el Presidente Peña Nieto que han causado un deterioro en las condiciones de vida del ciudadano común, princi- palmente derivado de la reforma fiscal que el PRI logró en alianza con el PRD. Por lo anterior, el ciudadano debe de tomar en cuenta las varias opciones que tiene sobre su actuar en estas elecciones.

· Hay quienes pregonan la abstención en el voto o su anulación,

· Otros impulsan a los candidatos independientes, que arrogante-

mente se denominan “ciudadanos”, como si los demás candidatos no

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lo fueran.

· Los que quieren votar por los nuevos partidos políticos, dándoles el beneficio de la duda sobre su actuar.

· Otros optarán por votar por la izquierda radical, como Morena

o partidos satélites a AMLO, como Movimiento Ciudadano o el PT.

· Habrá quienes voten por el PRD, que es un partido fuerte, aunque mermado por los embates de AMLO que promueve a su MORENA, pero que impulsó la reforma fiscal junto con el PRI.

· Finalmente está la opción de votar por el PAN, que acompañó al

PRI y al PRD en las reformas estructurales, salvo en la fiscal.

De lo anterior se desprende que la apuesta del PRI en estas elecciones es muy clara. Va porque la oposición se granule hasta la dispersión de su voto anti PRI, a fin de que este partido, junto con el Verde, que le importa un bledo violar la ley electoral siempre y cuando mantenga su registro, puedan lograr mantener una mayoría en el control de la Cámara de Diputados, misma que mantiene el monopolio de la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación, y lleva el saque para todas las reformas fiscales, es decir de cómo se gasta el dinero de la federación y las participaciones federales que se distri- buyen a estados, municipios y el Distrito Federal, y lleva la delantera en cómo se conforman los impuestos e ingresos del Estado. Al ciudadano le debe quedar claro que dispersar su voto opositor al PRI, va a tener como resultado lo que el ciudadano en su mayoría no desea: que el PRI y el gobierno de Peña Nieto ganen las elecciones y sigan abusando de los mexicanos, utilizando recursos indiscriminadamente, llevándose a los contribuyentes a cuestas, con altos impuestos que generan baja productividad y por ende, bajos salarios, bajo crecimiento económico, endeudamiento y una probable crisis hacia el fin del sexenio. Es decir, el regreso al Siglo XX. La opción a considerar por el ciudadano es la del voto útil, que en su mo- mento propuso Fox y tuvo como resultado sacar al PRI de Los Pinos. Creemos que los ciudadanos se deben ya de dar cuenta de esta negra disyuntiva: o votan dispersos y gana el PRI, u optan por el voto útil y los ciudadanos ganan la fuerza que buscan.

Ciudadanía Vs. Clase PolíTiCa

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Hay en el entorno social una clara tendencia, moda, costumbre o estado de las cosas, al hartazgo de la política, de los políticos, de los gobernantes, y de todo lo que tenga que ver con puestos públicos. Esto es más que comprensible. Sin embargo, con el advenimiento de las redes sociales y la libertad en las mismas, que promuevo y defiendo, hay cada vez más una agresividad inusitada, violen- cia verbal y francamente odio hacia todo lo público. Leí en el Periódico Reforma una carta de una lectora, que dice lo siguiente:

La clase política mexicana no se interesa por el progreso del país, demuestra todos los días que no está dentro de sus objetivos. Use- mos nuestro tiempo y energía en promover la educación y en crear ciudadanía. Un ciudadano mejor informado y más educado tomará siempre mejores decisiones. No esperemos de ellos soluciones que nun- ca llegarán. Lo mejor que podemos hacer hoy es ponernos a trabajar por el país.

Alejandra Villalobos

Cuajimalpa, DF

Como se puede ver, quien redacta la carta es una persona educada, que escribe impecablemente, pero que denota una decepción clarísima y falta de es- peranza en la llamada “clase política”, como si ella proviniera de un país colo- nizado o sujeto a una cierta servitud. También el comentario denota una clara acción a seguir: la de educar y crear ciudadanía y trabajar en ello para lograrlo. Concuerdo plenamente en la solución al problema. Sin embargo, creo que hay además otras formas de lograr el objetivo, que es el que la política rinda frutos.

Estimo que debemos liberarnos de los políticos faltos de ética, pero por desgracia, son seguidos por ciudadanos de la misma condición, en muchas maneras. La más común es la no participación, a través de la abstención de votar o la anulación del voto. Hay muchos ciudadanos hartos de los políticos por su falta de ética, pero que inconscientemente los siguen sin darse cuenta. Los ciudadanos que se fugan de la política dándole la espalda, son la causa principal para que los malos políticos se salgan con la suya.

Ahora bien, hay ciudadanía que sí colabora conscientemente con los malos políticos, por interés de que a lo mejor “les toca algo” de lo que ilegalmente disfrutan, o esperan favores de ellos y por eso colaboran; o bien fincan una carrera política con la esperanza de que luego ellos serán parte de esa clase

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política llena de privilegios. Muchos otros, los que conforman el llamado “voto duro” de los grandes partidos políticos, simplemente pagan con su voto favores dados, a través del corporativismo fincado en pequeños regalos y promesas.

Todo lo anterior lo conocemos, lo que no es común esperar es que el pro- blema se solucione al corto plazo. Mi hipótesis es que sí es posible solucionar el problema de abajo para arriba. Es decir, limpiar la política desde la parte ciudadana. Ello implica mucha acción y decisión, principalmente proveniente de la clase media, que es desde donde históricamente han salido los grandes cambios sociales de la época contemporánea.

Primeramente, se tiene que luchar desde los partidos políticos y no fuera de ellos, ya que lo último toma muchísimo tiempo y está lleno de innumerables riesgos. Si tenemos movimientos ciudadanos de clases medias decididos a limpiar los partidos, se puede hacer poco a poco la suficiente presión para lograr que los partidos empiecen a escoger mejores candidatos. Si se ejerce presión política a los medios de comunicación, podremos lograr que se liberen de la influencia del poder público. Por ejemplo, me extraña que los ciudadanos hasta ahorita, no ha- yan, por ejemplo, realizado un boicot en contra de alguno de los medios que han sucumbido a las presiones para deshacerse de periodistas valientes.

Para realizar lo anterior, la clase media lo que primero necesita son lide- razgos decididos y estructurados a dar la lucha. Estoy seguro que si se reali-

zan estos movimientos lo primero que va a ocurrir es que saldrán a relucir los buenos políticos que estarán dispuestos a apoyar estos movimientos, porque en última instancia, debemos comprender que los políticos salen de los ciu- dadanos y hay muchos que están esperando la oportunidad de salir a relucir

si encuentran una ciudadanía activa y decidida, y no como la que he descrito,

ajena a la política, no participativa o cómplice de los malos políticos.

Si llegamos a generar una gran movilización nacional que exija cuentas

a los políticos y damos seguimiento a esa movilización con educación cívica

a nuestros jóvenes, podremos sacar el fruto necesario para nuestra naciente democracia que tanto nos ha costado.

Generemos esta conversación de esperanza y hagamos un movimiento so- cial, aprovechando las redes sociales y comunicaciones instantáneas que tene- mos, no para generar encono, sino para impulsar acciones concretas para la transformación política que necesita nuestro México.

la diCTadura de los ParTidos PolíTiCos

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El desprestigio de los partidos políticos en México es una verdad axiomática. Esto hace atractivas las famosas candidaturas independientes. La decepción de

los ciudadanos respecto a los partidos políticos, deriva del hecho que éstos han entrado en una dinámica de designación de candidaturas que en la mayoría de los casos no representan liderazgos respetados por la sociedad, que carecen de los perfiles adecuados, que son postulados por sus “méritos partidistas”, que en la mayoría de las ocasiones obedecen a dinámicas de lealtades, a veces hasta con tintes de mafia, hacia el interior de los partidos, y muchas de estas candidaturas ni siquiera se someten al escrutinio y a la competencia electoral, ya que son candidaturas plurinominales. Habrá un cierto paliativo para la medición del desempeño de los legisla- dores, que podrán reelegirse a partir de los que sean electos en el año 2018; pero los legisladores deberán de ser postulados por los partidos políticos, con ciertos requisitos, a menos que hubieran sido elegidos como candidatos inde- pendientes. No obstante lo anterior, los ciudadanos no adquieren una fuerza plena para

la postulación de las personas que consideren más idóneas para actuar como

legisladores, ya sea para la representación de las entidades federativas (esta- dos y Distrito Federal), como es el caso de los senadores, o para la represen- tación del pueblo de México, como es el caso de los diputados, así como para

la representación del pueblo de cada entidad federativa, como es el caso de los

diputados locales. Consideramos que una de las formas en que el ciudadano puede adquirir una fuerza real para la postulación de candidaturas, es mediante el estableci-

miento de un sistema de elecciones primarias. Para ello bastaría reformar bási- camente la Ley de Partidos Políticos y añadir un capítulo para estas elecciones

a

la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. Las elecciones primarias podrían funcionar con un mecanismo mediante

el

cual, antes de las elecciones, los ciudadanos se registrarían ante el Registro

Nacional de Electores como simpatizantes del partido político de su preferen- cia, si algún partido no obtuviera un registro de simpatizantes equivalente

a cuando menos un 2 % del Padrón Electoral, el partido político perdería su

registro. Los partidos que obtuvieran un registro superior a 2 % del Padrón, abrirían un pre registro de sus militantes derivado de sus padrones internos

y de ciudadanos que quisieran solicitar su registro como precandidatos de

dichos partidos, reuniendo los requisitos internos del partido para esos efec- tos, en donde se podría incluir el de la aprobación de los órganos internos del partido.

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Luego en una fecha anterior a la elección constitucional, el Instituto Na- cional Electoral o el Órgano Local Electoral correspondiente, realizarían las elecciones primarias para la postulación de los partidos de las candidaturas registradas, en las casillas de la elección ordinaria, en donde estarían repre-sentados los partidos postulantes y sus precandidatos. De esta forma, los ciu-dadanos erigirían a las candidatas y a los candidatos de su preferencia por los partidos políticos en que se hubiesen registrado previamente como sus simpatizantes. Los ciudadanos que se hubieran registrado como simpatizantes de un par- tido político, no podrían votar por candidaturas de un partido por el cual pre-viamente no se hubieren registrado. El registro de simpatizante sería vigente únicamente para la elección primaria inmediata siguiente al del registro. Mientras se realice una adecuada redistritación para evitar la sobre-re- presentación, se podrían reducir 100 diputados plurinominales y se podría eliminar la totalidad de los senadores de lista plurinominal. Con lo anterior, creemos que la democracia en nuestro país podría mejorar exponencialmente, eliminándose la llamada “partidocracia”, otorgando al ciu- dadano su poder de postular a las candidaturas de su preferencia por el partido político que desee. Con esta reforma impulsaríamos a los partidos políticos a buscar a las mejores mujeres y los mejores hombres, con los más adecuados perfiles, que tengan posiciones de liderazgo y posicionamiento social en sus distritos, im- pulsando a los políticos a ser leales a sus electores y no a deberles lealtades a sus partidos y estructuras de poder dentro de los mismos, dándole poder al ciudadano de exigir rendición de cuentas a sus legisladores e incentivar el buen desempeño de los mismos, subiendo la calidad de los políticos de nuestro país que tanta falta hace.

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el fenómeno de el bronCo

Aunque en el momento que escribo este artículo faltan aún dos semanas para los comicios del 7 de junio, y en política electoral la resolución de la encuesta final se da generalmente el día de la jornada electoral, todo indica que el candi- dato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, popularmente conocido como El Bronco, va a ganar la elección. Su lema en su página de Facebook dicta:

“Nuevo León debe Re-Evolucionar y no seguir con lo mismo seis años más”. Esta situación no tiene precedente en México, que un candidato indepen- diente vaya arriba de los grandes partidos que en el Estado de Nuevo León son el PRI y el PAN en las preferencias electorales, y más aún, que ya varios par- tidos hayan bajado a sus candidatos de la contienda para sumarse a El Bronco. Que yo recuerde, únicamente el Doctor Salvador Nava Martínez, en San Luís Potosí, fue el primer candidato independiente en ganar una elección de Presidente Municipal en 1958. Sin embargo, el perfil del Doctor Nava, dista mucho del que tiene El Bronco. Los que opinan mal de él, dicen que es un po- pulista, en el mejor de los casos. Dicen que es un corrupto priista encapucha- do, oportunista, que ha sido autodefensa, que ha participado en desalojos con apoyo de sicarios, ha tenido incidentes de violencia doméstica, ha difamado a menores de edad, se ha auto secuestrado, y que como alcalde del municipio de García, Nuevo León, su administración estuvo manchada de corrupción. Jaime Rodríguez ha tenido una carrera política bajo las siglas del PRI, fue diputado federal y diputado local. En la época de mayor violencia del crimen organizado en Nuevo León, se caracterizó por hacer acciones contundentes de organización de la policía municipal y luchar eficazmente en contra de la delincuencia, utilizando las redes sociales como instrumento de comunicación para evitar las actividades delictivas. En el PRI, El Bronco aunque su comportamiento fue típico de los militan- tes de ese partido, se destacó por impulsar el deslinde del PRI y el gobierno, al decir que “el Gobierno tiene que dejar de ser el dueño del PRI y el PRI tiene que dejar de ser dueño del gobierno”. El Bronco promovió eficazmente el desarrollo social en su municipio y fue un fuerte y eficaz impulsor de la educación. Se ha dicho que Jaime Rodríguez ha sido víctima de dos atentados contra su vida, presumiblemente realizados por el crimen organizado, aunque hay versiones que dicen que esto es falso, y al contrario, unos aseveran que El Bronco ha apoyado a Los Zetas.

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Jaime Rodríguez ha tenido la gran virtud de utilizar los nuevos medios de comunicación por la Internet para promover su candidatura independiente, teniendo métodos creativos e innovadores en la comunicación política, a tal grado, que literalmente ha puesto en jaque al sistema tradicional de partidos políticos, aprovechando el hartazgo de los neoloneses de los excesos de los gobiernos tanto del PRI como del PAN, en el estado y municipios. El influyente diario local El Norte, le ha dado a Jaime Rodríguez gran- des espacios de difusión, al grado que múltiples empresarios y políticos de diversos partidos del estado, incluyendo priistas y panistas, lo han empezado a apoyar. ¿Qué podemos concluir de este fenómeno político, que francamente no nos imaginábamos que fuera a suceder tan rápido con el advenimiento de las can- didaturas independientes y que yo apoyé como diputado federal? En primer lugar, que los ciudadanos de Nuevo León se están corriendo una gran apuesta al experimentar con el más alto cargo en el estado con un candidato independiente, con las características contradictorias del señor Ro- dríguez, sobre todo en un estado estratégico como es el de Nuevo León. ¿Qué puede pasar si al tomar el poder El Bronco, de repente se siente todopoderoso y empieza a hacer locuras, como violaciones de derechos huma- nos, despilfarros, actos generalizados de corrupción que generen descontrol y huida de inversiones? ¿Qué sucedería si resultara su gobierno un éxito rotundo, rompiendo pa- radigmas, combatiendo el crimen, aplicando la ley a cabalidad, combatiendo la corrupción y haciendo aplicar el estado de derecho a rajatabla? No lo sabremos hasta que suceda, si es que sucede. Lo que si podemos decir, es que este fenómeno marcará a la política en todos los niveles. Para empezar, va a empujar a los partidos políticos que tenían el monopolio de la postulación de candidatos a impulsar mejores perfiles de candidatos a todos los puestos de elección popular. Muy posiblemente, si gana El Bronco, su gobierno va a tener aciertos y errores. Una posible garantía de que puede tener un control (si es que le ha- cen caso), es que el prestigiado político ex panista Fernando Elizondo, quien declinó como candidato de Movimiento Ciudadano, va a ser su coordinador de gabinete. Lo que sí es cierto y presente, es que con este fenómeno el paradigma político en México puede estar dando un salto cuántico, para bien o para mal.

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el riesgo del desánimo

Estuve en el Tecnológico de Monterrey (ITESM), Campus Ciudad Juárez, con jóvenes preparatorianos del sexto semestre, presentándoles mi visión de las perspectivas políticas del país. A los muchachos les dije las diferencias del entorno actual en el que ellos viven, comparado con el existente cuando yo estaba en la prepa (de 1965 a 1968). Realmente el mundo y México han cam- biado radicalmente. Les decía que en esos años, no había Internet, por ende, redes sociales. Les mencioné que había en México un partido hegemónico, que desde la Presidencia de la República todo se controlaba, informé que prácti- camente no habían partidos de oposición, por lo que el PRI tenía un absoluto dominio tanto del Congreso, gubernaturas y presidencias municipales; les dije que los sindicatos gobiernistas dominaban todo, que hasta para abrir una bo- lería era necesaria una afiliación sindical. Respecto al control de la economía, manifesté que la controlaba totalmente el gobierno; todas las importaciones estaban sujetas a permisos previos de las autoridades; para abrir un negocio era necesaria una intervención guberna- mental verdaderamente profunda con compromisos de inversión complicados. También les expliqué la falta de libertad de prensa que existía, controlándose la misma hasta con restricciones a los insumos de papel, el cual estaba mono- polizado por el gobierno; además, que la prensa extranjera no tenía influencia ni interés alguno en México, y muchos etcéteras. Les dije a los jóvenes preparatorianos, que en contraste, ahora hay pro- cesos electorales democráticos, existiendo una amplia competencia electoral. Que la sociedad actualmente está totalmente comunicada a través de la Inter- net y redes sociales. La globalización en la economía ha hecho una apertura comercial sin precedente; la prensa es infinitamente más libre de lo que era en mi época de estudiante de prepa, la prensa extranjera está interesada en México, por lo que la sociedad civil tiene una gran intervención en el entorno político nacional. Les mencioné a los jóvenes que el principal problema de nuestro país es que el gobierno es el primero en no respetar la ley y eso hace que las institu- ciones se debiliten, con ello no se generan los entornos necesarios para que la sociedad se desarrolle y se den la inversión y los negocios para generar empleos bien pagados. Finamente concluí, que por esa apertura, ahora los jóvenes más que nunca tenían la oportunidad, pero sobre todo, la responsabilidad de cambiar las cosas.

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En contraste, he oído, principalmente de empresarios que tienen grandes responsabilidades de liderazgo en nuestra comunidad, expresiones de hartaz- go y desdén, de pesimismo respecto a que las cosas se puedan cambiar para bien. Los empresarios creen en el control férreo del PRI-Gobierno que lo pue- de dominar con su voto duro y el uso de su aliado el Partido Verde para ganar la mayoría en la Cámara de Diputados, de la colusión de los empresarios que sacan raja del gobierno, de la debilidad de nuestras instituciones y del desdén de la sociedad por cambiar las cosas. Noto en los empresarios y en muchos profesionistas una cierta ansiedad de escape de nuestro país, de mucha gente valiosa que pone principalmente a Estados Unidos como horizonte de sus vidas futuras. Esto no es nuevo, sobre todo cuando uno vive en la frontera norte. Pero creo que el principal reto que tenemos que afrontar los que creemos en la política visualizada desde un punto de vista no pragmático, sino con una visión de futuro para cambiar las cosas para bien, que los mexicanos, aho- ra más que nunca, tenemos los elementos esenciales para que se generen los cambios que necesitamos, siempre y cuando cultivemos ̶principalmente en nuestros jóvenes ̶ese impulso necesario para realizar las acciones necesarias de la participación ciudadana en política. Creo que esta participación debe de darse principalmente en los partidos políticos, ya que ellos tienen la conducción más inmediata para que los cam- bios necesarios aterricen. Si esta participación se hace desde la sociedad civil, es decir, fuera de los partidos, aunque ayudara para generar los entornos de presión necesarios, sería mucho más efectiva hacer esta presión hacia el inte- rior de los partidos. Hay peligro en el desánimo que llama a que nos enconchemos en nuestros intereses personales olvidándonos de la política. Así entonces, el gobierno, los poderes fácticos y los partidos políticos seguirán corrompiéndose y la situa- ción del país seguirá deteriorándose, generando oportunidades ante la deses- peración de la gente liderazgos mesiánicos, oportunistas y populistas, o que gorilas facistoides puedan tomar el poder y nos lleven a un retraso aún mayor al que tenemos.

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¿Hay soluCión de los Problemas que PadeCemos?

Estamos inmersos en escenarios políticos nunca antes vistos. La administra- ción del Presidente Peña se encuentra en una marcada crisis cuyas consecuen- cias aflorarán en las próximas elecciones. Pero el régimen no es el único que se encuentra en crisis, también lo están los partidos políticos y, por consecuencia, la mayoría de los políticos en lo individual, a raíz de lo que se ha convertido en lugar común saberlo. Finalmente el choque de la apertura democrática mexicana con las nuevas realidades de la globalización en la política, la interacción entre la sociedad y el mundo de las comunicaciones instantáneas, así como la frustración que ha causado en la gente el estancamiento económico, la inseguridad, los intentos del régimen de reinstalar el autoritarismo, aderezado con la displicencia de la mayoría de los políticos y la de la sociedad civil decepcionada de todo ello, nos está llevando al caldo de cultivo ideal para tener un rompimiento que nos pueda conducir hacia una dictadura de mano dura o una dictadura mesiánica tipo populista; o bien, y así lo deseamos, a la recomposición de las fuerzas de poder hacia una auténtica institucionalización y real apertura democrática con una sociedad responsable y participativa. Ante este escenario, los “comentócratas” únicamente describen y se quejan del problema, pero pocos proponen o especulan hipótesis de solución. Pre- tendo en este breve espacio, establecer una hipótesis de solución: el problema que tenemos en México de donde derivan las calamidades que padecemos en general es el de la falta de un estado de derecho, de donde deriva la impunidad, la corrupción, los monopolios depredadores de los consumidores, la falta de productividad y la competitividad, la desigualdad económica y social, la injus- ticia, los millones de pobres, el crimen organizado, la inseguridad, la violen- cia y desapariciones, las violaciones de los derechos humanos, los moches, los conflictos de intereses, los sobre precios en las ventas de bienes y servicios al gobierno, las licitaciones amañadas, y un largo etcétera, del gobierno. Por lo que corresponde a la sociedad civil, existe la cultura del no pago y de la tranza, la falta de declaraciones de los ingresos para el pago de los impuestos, la economía informal, la colusión con los competidores para fijar precios, la explotación de los trabajadores al no inscribirlos al IMSS, el abuso a los em- pleados domésticos, el trabajo infantil, la trata de personas, y muchos etcéteras.

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Todas las violaciones descritas se dan por muchas razones y no porque, como dijo el Presidente Peña, está en nuestra cultura. Nuestro sistema polí-

tico autoritario generó la cultura del favor y el clientelismo, con un gobierno patrimonialista. La ley es una mera referencia, un especie de saque para que yo gobierno te haga el favor de perdonarte tu incumplimiento, ya sea no persi- guiéndolo o hacerte una regla general o particular como gremio, o individual- mente, para mantenerte controlado. Esto genera una actitud del gobernado de que “ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón”, y a su vez, el particular hace lo posible para engañar al gobierno para sacarle más provecho

al favor concedido.

Esta estructura de manejo del poder ha generado grandes desigualdades económicas y pérdida de competitividad, ya que los cercanos al poder sacan grandes beneficios que reparten a sus cómplices en el gobierno, generándose fortunas incalculables y miseria en los que no se encuentran en “la jugada”. Todo lo anterior genera la convicción social del “que no transa no avanza”, creándose una cadena interminable de faltas de ética en el quehacer cotidiano, se trate o no se trate de asuntos con el gobierno. El régimen de Peña impulsa un acendrado regreso de lleno a las reglas no escritas de navegación dentro de un ambiente en donde la ley no impera, con la dicotomía de que lo que más se ufana el régimen es en presumir las reformas estructurales que no son otra cosa más que nuevas reglas de un estado de derecho que en sí no se cumple. ¿Qué se necesita para resolver este problema? Creemos que es necesario empezar por la cúspide del poder que fue la que creo este sistema perverso, haciendo la reforma estructural que es la piedra angular para solucionar este sistema maléfico; esta es la reforma de transparencia en el quehacer del go-

bierno. Si todo el actuar del gobierno, los proyectos de obra, las licitaciones, los pagos de avance de obra y de los contratos de servicios se publican por medios electrónicos, a través de la Internet y se televisan en tiempo real las juntas de aclaraciones y las comunicaciones de los particulares con los órga- nos de gobierno, entonces se pueden crear observatorios ciudadanos, formales

e informales, contralorías sociales para vigilar constantemente lo que pasa

en el gobierno. Si establecemos la nulidad de los contratos cuyos actos no se publiciten y la sanción inmediata de destitución del cargo al funcionario que incumpla con esta obligación, tendremos una transparencia generalizada que es la mejor forma de evitar y prevenir la corrupción. La segunda reforma que sigue después de la de transparencia, es la del sistema nacional anticorrupción (SNA), que establecería los mecanismos pro- picios para evitar la impunidad de los que violen la ley aún con la existencia de

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la transparencia. El paso constitucional para la transparencia ya fue dado. Ya tenemos un sistema nacional de transparencia, ahora toca aprobar la legisla- ción secundaria que implemente el sistema, para luego hacer la reforma cons- titucional e instaurar el SNA, así como establecer las instituciones autónomas que la implementen. Solo así podremos salir del marasmo político en el que nos encontramos, para dar pie a que las reformas estructurales produzcan los frutos que desea- mos, que es que los mexicanos vivamos en un entorno adecuado para realizar nuestros anhelos en la vida.

la desConfianza

En México se está convirtiendo la confianza en el elemento más escaso. La noticia del día son las declaraciones del Presidente Peña hechas en su viaje a Londres, al reconocer que en nuestro país hay una sensación de incredulidad y desconfianza. En los países civilizados del mundo la buena fe siempre se presume. Hay un principio en nuestro sistema jurídico mexicano que así lo establece. Sin em- bargo, nuestra cultura y costumbres dictan todo lo contrario, ¿cuántas veces te han pedido prestado dinero tus amigos y no te pagan, y ni siquiera te dan escusas ni explicaciones? A raíz de esto y de muchas experiencias negativas a lo largo de nuestras vidas, la desconfianza se convierte en la norma y no en la excepción. Ahora bien, cuando se trata del gobierno, la desconfianza es total, pero por desgracia, también la asume el gobierno que se comporta con los ciudadanos y contribuyentes considerándolos como criminales potenciales y defraudadores fiscales. Para dar un ejemplo. En la reciente reforma fiscal, a raíz de un su- puesto abuso del sistema de importaciones temporales que estaban exentas del pago del IVA en la introducción de insumos para la manufactura de bienes que luego se exportan, se decidió eliminar la exención del IVA. Para que no se les cobre el impuesto, ahora las empresas tienen que certificarse de que cumplen con la ley. Con esto, se presume la mala fe de dichos importadores y tienen que

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probar que cumplen con la ley. En el área política la desconfianza es realmente dramática pero más que justificable, ¿cuántas veces ha dicho el gobierno que no va haber una devalua- ción, y la reacción de la gente es hacer lo que presumiríamos que no se hace cuando hay confianza en lo que se nos dice: comprar dólares, porque se presu- me que se nos miente? En estos tiempos, tenemos el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa. Los hechos que se han manifestado por la PGR, simplemente no se creen. Van y vienen expertos extranjeros (porque a los mexicanos no les tenemos confian- za), se dice que fueron los policías de Iguala, luego se sospecha que fueron los policías de la población vecina de Cocula, para luego especular que fue el ejército que secuestró a los normalistas y los retuvo en su cuartel de Iguala. Se dice que los tiraron en el mar, para luego sospechar que están vivos sujetos a esclavitud y explotación en algún lugar del Norte del país, para luego oír la versión oficial de que los incineraron y sus cenizas fueron esparcidas en el río. Ahora, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene que validar las investigaciones. El caso es que nadie confía en nada, no se confía en el gobierno federal, mucho menos en los gobernadores y legisladores, sean federales o locales; no se confía en la policía ni en los jueces. Antes había instituciones más o menos confiables como la Iglesia Católica, los bancos y los notarios. Pero después de los escándalos pedófilos, la banca extranjera usurera y los compromisos de los políticos ante el notario y los abusos en sucesiones y expedición de poderes para cometer fraudes, ya nadie confía en estas instituciones. Un país no puede vivir inmerso en la presunción de la mala fe. No es posi- ble tener empresas productivas y competitivas si tienen que estar constante- mente comprobándole al gobierno su buena fe, en lugar de que el gobierno la presuma y castigue las violaciones. Mientras la norma en nuestro país sea el de la violación e incumplimiento de la ley, presumiéndose que eso es lo normal, no podremos prosperar como sociedad, ni aspirar a ser una nación desarrollada, y quedamos sin esperanza. Primeramente tenemos que hacer lo necesario para que el gobierno sea el primero que dé el ejemplo del cumplimiento de las normas que lo regulan. Ya aprobamos un sistema nacional de transparencia, pero únicamente a ni- vel constitucional. En estos momentos se está discutiendo en el Senado la ley que pondrá a funcionar el sistema de transparencia, que haga que el gobierno actúe abiertamente como norma y no como excepción.

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Por el otro lado, con el Sistema Nacional Anticorrupción, aprobado como reforma constitucional en la Cámara de Diputados; al aprobarse en el Senado

y en la mayoría de las legislaturas locales, y una vez implementadas las leyes reglamentarias respectivas, tendremos la oportunidad histórica de lograr ese cambio de paradigma y hacer que los integrantes del gobierno se comporten conforme a la ley. Pero, como podremos suponer, la gente no cree que esto se

vaya a dar y a poner en práctica. Simplemente no hay confianza de que los

gobernadores y funcionarios gubernamentales lo van a permitir. No debemos darnos por vencidos y simplemente no creer y comportarnos escépticos. Debemos de luchar porque esto suceda y hacer que suceda. Es la mejor actitud que podemos asumir, nunca debemos de claudicar de pugnar porque México, a través de la educación, de grandes campañas de conocimien- to y convicción de que la moral y la ética sean la norma que regule nuestras conductas, que las excepciones tengan consecuencias y se castiguen ejemplar- mente. Sólo así podremos anhelar dejarles a nuestros hijos un país en el que todos podamos aspirar a la consecución de nuestros deseos.

¿qué debe HaCer Peña Con la Casa blanCa?

Si estuviéramos en el Siglo XX nada hubiera pasado con la Casa Blanca de

Peña, o mejor dicho, con la Casa Blanca de Angélica Rivera, como no pasó

nada

con la Colina del Perro de José López Portillo. Pero ahora, en pleno Siglo

XXI

no sabemos qué realmente pasará. Muchos dirán, “en México no pasa

nada”, pero yo digo y muchos más afirman: “México no es el mismo del que existía en el Siglo XX”. Para empezar, en el siglo pasado la prensa estaba totalmente controlada

por el gobierno a través de métodos directos e indirectos; por la censura férrea que ejercía la Secretaría de Gobernación, por la misma Productora e Importa-

dora de Papel, S.A., comúnmente conocida como PIPSA, que era el monopolio

del gobierno del papel y con una auto censura que los dueños de los medios

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ejercían, a veces de forma más fuerte que el propio gobierno. Ahora, con el escándalo de la Casa Blanca, el gobierno, sin mediar recla- mación legal alguna, fuera del punto de acuerdo resuelto por la Cámara de Senadores, cancela abruptamente la licitación más grande de lo que va del sexenio: el tren rápido México-Querétaro, en donde directamente el gobierno de China estaba involucrado, teniendo el Presidente que darle explicaciones en su reciente viaje al Oriente. Me pregunto, ¿qué explicación pudo haber dado Peña? ¿Que hubo trampa en la licitación? Lo dudo, porque de haberla habido, se debieron de haber ejer-

cido las acciones legales correspondientes. ¿Qué no fue la licitación hecha con

la suficiente transparencia? Entonces, nos preguntamos, ¿qué ocultaron, qué

debieron de haber revelado, a quién protegieron o impulsaron ilegalmente?

Pero llegamos en todo caso a la misma pregunta: ¿por qué no hubo consecuen- cias, por qué no se castigó a alguien? Quizás no haya respuesta alguna, porque el que hizo o indujo la trampa o

el que ocultó cosas pudo haber sido el mismo equipo íntimo del Presidente, y

éste simplemente dejó que las cosas pasaran. Pero luego, ante algún reclamo

de no sé quién o quiénes, (pudieron haber sido personas, compañías, gobiernos

o entidades internacionales), el Presidente tuvo que actuar para corregir el

“error” o la mala actuación. Esta situación, en la inmensa mayoría de los países del G20 hubiera cau- sado en sí misma una gran crisis de gobierno, con renuncias o destituciones

de cuando menos del Secretario del ramo, responsable de la licitación; y en los países más avanzados, hubiera puesto en jaque al mismísimo Presidente o Jefe de Gobierno. Pero en México, no ha sucedido eso, sino que se ha combinado esa situación con los sucesos de Tlatlaya y de Iguala (no me gusta llamarle Ayotzinapa, porque ahí no sucedió nada). Todos estos sucesos combinados, han generado la peor crisis del gobierno de Peña Nieto, y no parece que dicha crisis tenga un fin cercano. Al contrario, las cosas se han estado complicando y el gobierno no tiene aparentemente una solución cercana. En el entorno expresado, y más aún, ante lo que va a suceder en las próxi- mas semanas en el Congreso de la Unión, en donde los tres principales par- tidos políticos pondrán a discusión la iniciativa del PAN que crea el Sistema Nacional Anticorrupción, y la discusión de la ley secundaria que pondrá en práctica el nuevo Sistema Nacional de Transparencia, parece que el gobierno no va a tener cara para dar una explicación creíble y seria sobre el origen de

la Casa Blanca.

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La respuesta ideal que Peña Nieto podría dar es que tomara la resolución, en conjunción con su mujer, de devolver la Casa Blanca a Televisa y al cons- tructor, y éstos dedicar el inmueble a establecer una fundación para el fomento de una causa noble. Todo ello es deseable ante la combinación de los pagos de Televisa por los trabajos de Angélica Rivera y la buena relación con la constructora preferida de Peña, se dio la construcción de la Casa Blanca, pero como lo hizo con la licitación del tren, ante la duda y la poca transparencia de la operación. Todo lo anterior, con un pronto esclarecimiento de los desapa- recidos de Ayotzinapa y castigo para los militares involucrados en los hechos de Tlatlaya. De lo contrario, creo que la presión política contra el gobierno de Peña seguirá creciendo a niveles insospechados, hasta llegar a situaciones extremas que pueden ir desde la multiplicación de eventos de violencia en contra de las instituciones, hasta la represión gubernamental, generando una espiral de ingobernabilidad. Es evidente que el sistema que Peña quiso restaurar no funciona en el en- torno nacional, ante un ambiente político, económico, social y sobre todo, de apertura de medios y redes sociales, que antes no existían. Ahora el gobierno tendrá que actuar de una forma totalmente novedosa a la de su comportamien- to tradicional (mismo que aún existe en los gobiernos estatales y municipales del PRI). Esperemos que haya sabiduría y visión de Estado en su actuar para bien de México.

resPonsabilidad en el CumPlimienTo de la ley

El Artículo 87 de la Constitución señala lo siguiente:

El Presidente, al tomar posesión de su cargo, prestará ante el Con- greso de la Unión o ante la Comisión Permanente, en los recesos de aquél, la siguiente protesta: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en

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todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande.”

El texto de esta protesta no es meramente un protocolo, es una manifesta- ción que establece una obligación constitucional formal que hace el Presidente de la República ante el pueblo de México en la toma de su encargo de guardar y hacer guardar la constitución y sus leyes; el incumplimiento de esta disposi- ción tiene consecuencias legales, de lo contrario, este acto sería letra muerta.

Seguro estoy que ante el entorno político en el que actualmente nos en- contramos, muchísima gente va a afirmar que el precepto es letra muerta, que la impunidad ronda cotidianamente en el quehacer de los políticos, y ante el desprestigio del Presidente de la República, muchos han perdido la fe en las instituciones del Estado mexicano.

Pues bien, 2 nos encontramos con un caso real de incumplimiento premedi- tado de la ley por parte de la Secretaría de Educación Pública, ante la suspen- sión anunciada, por tiempo indefinido de los procesos de evaluación educativa ordenado por la propia Constitución y sus leyes secundarias. La Secretaría de Educación Pública es parte de las secretarías de estado que dependen directa- mente del Ejecutivo Federal, que es, conforme a nuestra propia Constitución, el Presidente de la República, quien francamente se encuentra en un estado de abierta rebeldía de su mandato constitucional, al expresamente renegar de su responsabilidad debidamente protestada en su toma de posesión.

Ahora bien, ¿cuáles pueden ser las consecuencias de esto? Por un lado, hay que tomar en consideración que el artículo 108 de la Constitución que habla de las responsabilidades de los servidores públicos. En su segundo párrafo establece una amplia inmunidad para el Presidente de la República, que algu- nos autores justifican, en virtud de que el Poder Ejecutivo Federal recae en una sola persona, que es el Presidente de la República, y que para mantener la

2 Nota del Autor: Cuando se escribió este artículo, el Secretario de Educación Pública anunció la suspensión por tiempo indefinido de los procesos de evaluación educativa. Después de las elecciones federales del 2015, el Secretario de Educación Pública señaló que se mal interpretó su comunicado y que dicha suspensión fue meramente para hacer ajustes coyunturales. La organi- zación de la sociedad civil, Mexicanos Primero, demandó a través del amparo la reanudación de los procesos evaluatorios. Después el Presidente Peña Nieto, implicó en sus declaraciones que esa suspensión nunca se dio, que “debíamos seguir adelante”.

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integridad de ese poder de la Unión es necesario que tenga esa protección. El citado artículo señala que “el Presidente de la República, durante el tiempo de su encargo, sólo podrá ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común”. Sin embargo, debemos considerar sobre cuáles son las conse- cuencias de que tanto el Presidente como cualquier servidor público, simple y llanamente no lleven a cabo actividades ordenadas por la ley, que se rehúsen a cumplir con determinada función.

En el caso de la reforma educativa, la Constitución y la Ley General de Educación claramente disponen que se deberán de realizar ciertos procedi- mientos para evaluar el desempeño del trabajo de los profesores que laboran en la educación pública del país, estos procedimientos son determinados por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, que es un organismo constitucional autónomo, por lo que una dependencia del Ejecutivo Federal, como es la Secretaría de Educación Pública no puede violar lo dispuesto por la ley al suspender por tiempo indefinido la evaluación educativa. Esta situación de franca rebeldía trae consecuencias dentro de nuestro sistema legal. Una de estas consecuencias es que el Poder Legislativo Federal o el propio Instituto Nacional para le Evaluación de la Educación, inicien una controver- sia constitucional en los términos del artículo 105 de nuestra carta magna, que como resultado de la misma, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordene al Ejecutivo Federal a llevar a cabo los procedimientos de evaluación a que alude la ley y la Constitución. Asimismo, los ciudadanos afectados, digamos los padres de familia, pu- dieran interponer amparos individuales o colectivos para obtener del Poder Judicial Federal una orden de acato de las autoridades educativas. Es penoso que el Presidente Peña que tiene como discurso principal la obtención de las reformas estructurales, empiece a eliminarlas de un pluma- zo por meras coyunturas electorales y chantajes de grupos de interés. Esto manda una pésima señal a la población que está llegando al hartazgo con esta administración. Los ciudadanos debemos ejercer nuestros de derechos para defender el cumplimiento de la ley, conforme a lo que protestó el Presidente en su toma de posesión.

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la soberanía naCional anTe el deTerioro de las insTiTuCiones

Ante los recientes hechos violentos de Tlatlaya e Iguala, en donde en el pri- mero pierden la vida 22 presuntos delincuentes por miembros del ejército, y en el segundo, donde mueren seis personas y desaparecen 43 que se presumen abatidos y desaparecidos por la Policía Municipal de Iguala, nos preguntamos

si nos encontramos ante una situación de un Estado autoritario o dictatorial.

En esta clase de Estado, las autoridades hacen caso omiso de la existencia de un estado de derecho que otorga garantías de debido proceso, presunción de

inocencia y la aplicación de sanciones después de un juicio justo, sujeto a leyes previamente establecidas, en donde después de darle audiencia a los inculpados

y permitirle una defensa adecuada, son declarados culpables y se les aplican las

sanciones del caso. En un Estado donde se respetan los derechos humanos, está prohibida la tortura y la pena de muerte, no se llevan a cabo ejecuciones o fusi- lamientos, y no se permiten ejecuciones sumarias, después de actos de tortura. Ante estos acontecimientos, nos hacemos la pregunta, ¿qué acaso nos en- contramos en un estado fallido tomado por la delincuencia organizada, que rebasa a las instituciones establecidas, pero usando instituciones del Estado para llevar a cabo una especie de gobierno paralelo? Aparentemente nos pudiéramos encontrar con ambas cosas. En el caso de Tlatlaya podríamos interpretar que estamos en un Estado autoritario, que no respeta los derechos humanos; y en el caso de Iguala, con instituciones tomadas por la delincuencia organizada, que sirven a la misma y no a la comu- nidad para la cual existen. Podríamos decir que estamos ante una pérdida de la soberanía, aunque no provenga de un estado extranjero enemigo de México. Ahora bien, hagamos un breve análisis de esta situación ante el concepto de “soberanía”, que se define como la facultad de decidir en última instancia, aunque no haya norma que aplicar al caso concreto. Este concepto da al Esta- do nacional el derecho de decidir sobre su destino de manera independiente, aunque no haya una norma concreta que aplicar en alguna instancia, el Estado decide, en última instancia, de manera libre su proceder. Ante este concepto, ¿cómo podemos relacionar los acontecimientos de Tlatlaya e Iguala? En el primer caso, que consideramos diametralmente dis- tinto al segundo, se aplica de lleno el concepto de soberanía, cuando las insti- tuciones del Estado funcionan plenamente conforme al estado de derecho es-

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tablecido, al consignar a los militares implicados, someterlos a las autoridades militares y civiles del caso. Ahí el problema es que, en apariencia, hubo algún tipo de colusión entre las autoridades civiles y militares sobre los acontecimientos que fueron anun- ciados de una manera, y únicamente después de que un medio internacional publicó la violación de derechos humanos cometida en el caso, fue que las autoridades “rectifican” y proceden. Estamos en este caso en una situación de violación a la ley, que fue escondida y luego denunciada, de una manera tibia, cuando se acusa a unos cuantos implicados, y no se procede de inmediato a poner a los militares a la disposición de la autoridad civil por los homicidios presumiblemente cometidos, pero todo dentro del ámbito de la soberanía na- cional, que tiene leyes que se cumplen aunque sea tardíamente, con las impli- caciones jurídicas y políticas del caso, pero dentro de un caso claro de auto- ritarismo en donde la ley, ni mucho menos, los derechos humanos se aplican. Pero en el caso de Iguala, parece que esa soberanía no depende de las leyes establecidas ni de las autoridades que se deben ceñir a ellas, sino de personas ajenas a la autoridad, que utilizan a la misma para sus particulares intereses en completo abandono del estado de derecho para intereses que son totalmente distintos al interés nacional, que sobrepasan a las instituciones y a cualquier forma civilizada de convivencia; que pueden poner en jaque, no sólo a las instituciones, sino a la existencia misma del Estado, impulsándolo a ser fallido, donde los ciudadanos son inducidos a establecer su propia autoridad propiamente soberana, haciendo también caso omiso de instituciones, leyes, estado de derecho, que a su vez ponen en jaque al Estado, generándose un claro Estado fallido. Ese es el grave reto que el gobierno y el pueblo de México tienen que considerar para nuestro futuro próximo. El gobierno y el pueblo tienen bajo el estado de derecho existente recursos amplios para solucionar el proble- ma, pero para ello, es indispensable que el gobierno primeramente reconozca la existencia del problema, sea franco al respecto, y utilizando los diversos medios a su alcance, plantee políticamente al pueblo las alternativas de solu- ción disponibles, agarrando al toro por los cuernos y no mediáticamente hacer como que el problema no existe, como lo ha hecho la administración de Peña Nieto, para luego toparse con la cruda realidad que lo desborda. Teniendo una clara resolución en resolver el problema, mandaremos una señal fuerte hacia dentro y fuera del país, que estamos pueblo y gobierno, dis- puestos a ejercer nuestra soberanía a cabalidad. Lo contrario, nos puede seguir hundiendo hasta llegar a situaciones insospechables.

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aTaque a la soberanía

Cuando uno habla de soberanía, normalmente viene a la mente que este con- cepto se refiere a la autodeterminación de los pueblos y generalmente se aplica de esa forma, pero quiero referirme a él en el contexto de los recientes acon- tecimientos de Jalisco, en donde el crimen organizado ha puesto en jaque a las autoridades de los tres niveles de gobierno, atacando un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana donde fallecieron miembros de las fuerzas armadas, atacando a policías en diversas partes del estado y realizando bloqueos, incen- diando vehículos, para crear un ambiente de tensión. Se ha informado que estas acciones de franco terrorismo se forjaron como resultado de la persecución de los capos del Cártel de Jalisco Nueva Genera- ción, que es una derivación del desmembramiento del Cartel de Sinaloa. Esta reacción del crimen organizado es un claro reto a la soberanía. Es decir, si concebimos a la soberanía como la facultad de decidir en última ins- tancia aunque no haya norma para aplicar al caso concreto. En otras palabras, soberanía, es hacer lo que se nos pegue la gana, siendo que conforme a nuestro régimen de Estado, la constitución es la entelequia que guarda la soberanía nacional, cuando el pueblo, que es el soberano originario, decidió gobernarse por un sistema constitucional. Los cárteles del crimen organizado quieren tener un poder que sobrepase al poder del Estado para hacer lo que les plazca, es decir, para robarnos la soberanía. Por ello, nos encontramos ante una situación que amenaza directa- mente a nuestra autodeterminación, sin que provenga del extranjero, sino de nuestra propia casa. Por esto considero que el Estado debe intervenir con toda su fuerza para combatir esta amenaza, inclusive suspendiendo garantías. Esto es permitido tanto por la constitución como por los tratados internacionales para casos de excepción, como el que nos encontramos en lugares como Jalisco, Tamaulipas

y Guerrero. El riesgo de realizar una suspensión de garantías con instituciones tan dé- biles como las que tenemos nos puede llevar hacia otro extremo, que es el del abuso del poder por parte de las fuerzas de seguridad pública y de seguridad

nacional, como las policías y el ejército. Esta situación la tiene bien medida

el propio crimen organizado, que juega con la prudencia o miedo de nuestros

gobernantes al respecto, por lo que es necesario hacer una debida evaluación de la situación para no caer en excesos.

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Por un lado, si se actúa con decisión y fuerza, se puede caer en el autori- tarismo fascista; pero si se actúa con temor, titubeos y decisiones débiles, el crimen se puede aprovechar y escalar la situación penetrando más las institu- ciones En realidad es una disyuntiva difícil de dilucidar. Definitivamente, hay que actuar con fuerza, pero con prudencia y sabiduría. Es necesario considerar la situación de las fuerzas del orden que deben de actuar con decisión, para evitar abusos como los cometidos en Tlatlaya y Apatzingán. Hay que considerar que muchos elementos de las fuerzas públicas, sobre todo las locales, no son de confianza, que se encuentran penetradas por el cri- men organizado, por lo que se tiene que establecer comunicaciones exclusiva- mente con círculos cercanos. Se tiene que realizar mucha inteligencia y ejercer acciones contundentes, estando totalmente seguros de que no haya injerencia de los criminales, y que los operativos que se lleven a cabo no abusen de ciu- dadanos inocentes y eviten violar los derechos humanos de las personas, sean estas criminales o ciudadanos inocentes. Lo que sí debe quedarnos claro, es que el gobierno tiene la responsabilidad de velar por nuestra soberanía, y el hecho de que los criminales que están retando al Estado sean mexicanos, no implica de ninguna manera, que no esté amenazada nuestra facultad de autodeterminación. En sí, está situación la considero más complicada que si estuviéramos ame- nazados por una potencia extranjera, ya que en el caso actual, el enemigo es parte de nosotros, difícil de identificar, y muchos de nuestros ciudadanos co- laboran y trabajan para él, incluyendo los que trabajan para las instituciones del Estado. Uno de los métodos más efectivos de solucionar esto, es involucrar a la sociedad civil a que colabore coordinadamente con el gobierno. Esto dio muy buenos resultados en la crisis de Ciudad Juárez. Debemos de usar nuestras ex- periencias para resolver esta gran crisis de falta de soberanía que padecemos.

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la TenTaCión de Crear el Caos

Creo que todo mundo ya está cansado de ver que se escriba sobre el caso de Iguala (a mí no me gusta llamarle Ayotzinapa, porque los acontecimientos sucedieron en Iguala), pero me veo en la necesidad de hacerlo porque no he visto que alguien hable de lo que voy a escribir. No cabe duda que lo que el caso Iguala descubrió en el país es la inmensa frustración de muchos mexicanos. Esta frustración se viene generando desde que todos tuvimos grandes expectativas de que todo iba a cambiar a partir del año 2000. Lo que muchos no saben, es que realmente sí cambiaron muchísimas cosas, pero no necesariamente para bien. Primeramente voy a hablar de lo que cambió para bien:

· La libertad de prensa llegó casi para quedarse. Aunque con el re-

greso del PRI al poder hemos visto que los “controles” a la prensa volvieron (digo prensa en sentido amplio: los medios de comunicación que comprenden además de la prensa escrita, los medios electróni-

cos, como el radio y la televisión y las innovadoras redes sociales, que comprenden todas las modalidades que encontramos en la Internet), ello se ejemplifica con la desaparición de los medios, de Pedro Ferriz de Con, y de la nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodi- fusión que impone intervenciones al Internet y a las comunicaciones electrónicas personales. Por el otro lado, tenemos las coberturas de Milenio TV y Foro TV de los acontecimientos en vivo y en tiempo real, así como múltiples artículos publicados en los diarios, como el de Jorge Ramos, que habla de la renuncia del Presidente Peña Nieto. Situación impensable que saliera publicada en un diario de circulación nacional.

· El sistema electoral se ha mantenido y mejorado, aunque hubo un

retroceso en 2007, creo que se ha superado con las recientes reformas aprobadas y estamos por estrenar el nuevo sistema nacional electoral, donde se amplían las causales de nulidad de las elecciones, se libe- ra a los Órganos Locales Electorales y a los Tribunales Electorales Locales de la intervención de los gobernadores. Es claro que desde antes del año 2000 los votos “cuentan y se cuentan”, aunque aún falta controlar la “manipulación de conciencias”, a través de los regalos y “propaganda electoral utilitaria”, que ahora queda prohibida.

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· La economía, hasta ahora, se ha mantenido estable a pesar de que

hemos pasado por la mayor crisis económica mundial en casi 100 años. La clase media creció exponencialmente, tenemos un constante au- mento en el número de profesionistas (de los más grandes del mundo). Nuestras ciudades se han modernizado y somos el país que más ex-

porta en Latinoamérica (nuestras exportaciones superan las de toda la región en su conjunto, incluyendo las de Brasil).

· Tenemos la mayor cantidad de estudiantes universitarios de nues- tra historia, en relación con nuestra población total.

· Los grados de libertades civiles y democráticas no tienen prece- dente en nuestra historia. Ahora, digamos las cosas malas:

· No cambiamos en esencia el paradigma político que creó el PRI.

Seguimos teniendo en muchos estados gobiernos autoritarios sin lí- mite alguno, con mucho poder y mucho dinero. Seguimos teniendo sindicatos corruptos sin control alguno que explotan a sus agremia- dos y son aliados y comparsa del gobierno. No realizamos una refor- ma constitucional a profundidad para cambiar los esquemas políticos fundamentales que le han dado oxígeno al PRI y que lo hizo regresar

al poder y le está permitiendo reconstruir muchas de las estructuras autoritarias que se debilitaron.

· No hemos logrado vencer las desigualdades y el crecimiento de la

pobreza.

· Los poderes fácticos que tienen monopolios siguen vivos y fuertes.

Aunque las reformas estructurales recientemente aprobadas ya están en vigor y operando, las leyes secundarias lograron acotar para mal

lo que las reformas constitucionales establecieron, dando oportunidad a que los monopolios de telecomunicaciones y radiodifusión tomaran un segundo aire.

· La corrupción creció “democráticamente”. Cuando se eliminó el

sistema autoritario, se soltaron muchos amarres y controles antico- rrupción de facto que el sistema autoritario tenía, desatándose una corrupción rampante, sobre todo en los gobiernos municipales, de-

legacionales y locales, así como en muchos de los procesos federales, sobre todo en las paraestatales.

· El estado de derecho no se fortaleció imperando la impunidad,

creciendo exponencialmente la intervención del crimen organizado y generándose niveles de inseguridad nunca antes vistos en el país. Esta

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última situación ha llegado a crecer en el nuevo gobierno, después de que erróneamente trató desastrosamente de probar, que iban milagro- samente a desaparecer al retirar las fuerzas armadas del escenario na- cional y bajando el nivel a la comunicación de los hechos de violencia.

Ahora nos encontramos con hechos tan escandalosos como los de Tlatlaya

e Iguala, este último creando una situación de entornos de disolución social,

que está creciendo a pasos agigantados, hasta el nivel de tener en la prime- ra plana de las prensa nacional imágenes de la quema de una de las puertas principales de Palacio Nacional, mandando una señal más de descontrol social

e institucional hacia el país entero, como hacia el extranjero; sobre todo, des-

pués de que el gobierno generó la imagen artificial a nivel mundial de que el Presidente Peña Nieto había llegado a México para convertirse en su salvador. Ahora nos encontramos con un país regado de pólvora social, principal- mente en el Centro y Sur, que espera que alguien encienda la mecha para que explote. Sobre todo ante una reacción de “dejar de hacer y dejar pasar” del gobierno, que percibo que francamente está asustado: un Procurador que abiertamente nos dice que ya está cansado, un Secretario de Gobernación es- condido y un Presidente en fuga hacia China, como para tratar de explicar el porqué no fue ya el salvador de México. Con este escenario digno de una situación que crea el caldo de cultivo ideal para un estallido social, muchas fuerzas políticas del país, y sobre todo, mucha gente de la sociedad civil que ante las expectativas creadas por el “haber saca- do al PRI de los Pinos” y haber sacado al PAN del gobierno, y no ver más que un empeoramiento de las cosas, se siente ante la tentación de salir a la calle y arrastrar al primer gendarme que encuentre, legislador, servidor público, para luego quemar cualquier edificio emblemático del gobierno. A pesar de esta gran tentación que está como tal más que justificada, de- bemos poner los pies en la tierra y ver el potencial que tenemos, lo que hemos logrado y lo que necesitamos hacer. Creo que estamos en lo que los psicólogos llaman una “situación límite”, en donde nuestro estado de ánimo nos puede llevar a cometer una tontería que nos conduzca a atrocidades y a la destruc-

ción de nuestra patria, libertades y el relativo bienestar; o bien, esta situación nos lleve a aprovechar la coyuntura en la que el gobierno y los poderes fácticos se sienten vulnerables para completar lo que nos faltó a partir del año 2000. Para completar lo que nos falta requerimos:

· Establecer un auténtico sistema anticorrupción;

· redireccionar los presupuestos para verdaderamente apoyar a la

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población, no con dádivas, sino con apoyos productivos para empren- der negocios productivos, para aplicar recursos a nuestro sistema de

justicia en las áreas de prevención, persecución y justicia, en las poli- cías, fiscalías y en el poder judicial;

· fortalecer a nuestras instituciones y hacer que México tenga un verdadero estado de derecho.

Sólo trabajando bajo el orden institucional, con una participación ciudada- na responsable y decidida, con un gobierno abierto y preocupado por el bien de México y no por intereses particulares obscuros, lograremos superar esta crisis de seguridad y descontrol institucional en la que nos encontramos.

las CuoTas de género y la realidad

En México nos encontramos en un aquelarre de cuotas de género y de deman- da de igualdad entre las mujeres y los varones. Es la conversación políticamen- te correcta, el ser impulsor de todo tipo de acciones afirmativas para proteger a las mujeres de la discriminación a la que están sujetas. Una de estas acciones afirmativas más notorias son precisamente las cuotas de género, las que se dan más frecuentemente en la postulación de cargos de elección popular. Sin embargo, una cosa es lo políticamente correcto y otra es la realidad de la discriminación de las mujeres, principalmente en el área laboral y profesional. Hay quienes opinan que la famosa liberación de las mujeres ha sido una bendición para ellas. En cierto sentido sí lo es. Ahora las encontramos en todas las profesiones, aún en las que tradicionalmente eran reservadas para los varones. Encontramos mujeres albañiles, taxistas, pilotos aviadores, ope- radoras de maquinaria pesada. También nos topamos a las que practican la ingeniería civil en las labores de construcción en el sitio de las obras, procura- doras de justicia, practicando áreas de la medicina, como la urología; mujeres en altos rangos del ejército, etcétera. Sin embargo, la función biológica de la mujer no ha sido considerada en grandes áreas de las labores en las que participa. La mujer tiene por razones

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de su función de procrear grandes necesidades especiales, no solamente para la protección de sus hijos, sino para tener la oportunidad de crecer en sus vocaciones y desarrollarse plenamente como seres humanos con aspiraciones en la vida. Estas necesidades, no han sido, por mucho, atendidas, tanto en las políticas empresariales, como en las de la función pública, a fin de permitirles cumplir cabalmente con su función de ser madres y criar a sus hijos. En las épocas prehistóricas, la mujer era la encargada de cuidar a sus crías, mantener el hogar literalmente encendido para guardar el calor de su habita- ción, recolectar lo necesario para el lugar donde habitaba la familia, y tener lo necesario para que cuando regresaba el varón de cazar lo necesario para comer, o hacer la guerra para defender a su comunidad, tuviera un lugar rela- tivamente cómodo para descansar y procrear más hijos con su mujer. Ahora, en muchas ocasiones, la mujer moderna hace lo mismo que la mujer prehistórica, pero además desempeña labores que antes hacían los hombres en exclusiva. El mundo moderno ha representado para la mujer un gran estrés en su vida, que le impone su desarrollo vocacional y no le quita cabalmente sus labores de la crianza de los hijos. Considero que las famosas cuotas de género son un método de acción afir- mativa para darle a la mujer un lugar en la política, pero aún los partidos políticos y la sociedad no están lo suficientemente maduros para aprovechar al máximo esta acción afirmativa, promoviendo a las mejores mujeres, que las hay y en una gran cantidad, en el camino del servicio de la política en su exacta dimensión. Los varones de la política se aprovechan de las mujeres bellas como méto- do de mercadotecnia para ganar votos; se aprovechan de las mujeres que han estado participando en los partidos, muchas aunque no tienen el perfil adecua- do para actuar como representantes populares, las someten a la manipulación de las coordinaciones parlamentarias, aprovechándose muchas veces de sus necesidades de tener ingresos, y sometiéndolas a una especie de servidumbre oculta. Por el otro lado, nuestra sociedad, ya sea los empresarios, políticos, acadé- micos, y las personas involucradas en todas las ramas de la economía, no han desarrollado regulaciones, políticas, normas y protocolos necesarios para que la mujer tenga los espacios de tiempo necesarios para el desarrollo de sus hijos (de la misma forma, debe haber protocolos similares para los varones), y al mismo tiempo, tengan las oportunidades necesarias para, con los tiempos ade- cuados, desarrollar su oficio o profesión, gozando de igualdad de crecimiento con los hombres; esto, ya sea a través de horarios flexibles, requisitos de

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desempeño diferenciados, espacios sabáticos, instalaciones especiales como guar-derías, centros educativos coordinados en horarios con empresas y centros de trabajo, así como un sinnúmero de políticas públicas tendientes a estos fines.

las giras PresidenCiales

¿Para qué sirven las giras presidenciales? Antes de dar nuestra opinión, ha-gamos una breve descripción de cómo ocurren. Primero se lanzan especula-ciones en la prensa local en donde va a acontecer la gira, si viene o no viene el Presidente. Hay artículos en los periódicos, reportajes; en fin, se calienta el ambiente. Luego se ven por doquier los elementos de seguridad, la Policía Federal, el Ejército, la avanzada del Estado Mayor Presidencial.

No falta el clásico remozamiento de camellones, la limpieza inusitada de calles que habían estado descuidadas por años. Se pintan por todos lados en donde pasará la comitiva presidencial, rayitas en las calles, como si el Presi-dente se estuviera fijando en esos detalles y por ello le fuera a hacer un favor al Alcalde y Gobernador (que por cierto nunca faltan) del Estado visitado. Luego el día de la visita, aparecen por todos lados en puentes y postes, gran-des agradecimientos al señor Presidente de haber hecho x, w y z cosas, que no necesariamente aplican al lugar visitado. La agenda del Presidente en su gira, generalmente consiste en inaugurar obras que a veces tienen años de concluidas o que son meros remozamientos de obras viejas. En el acto aparecen “las fuerzas vivas de la ciudad”, como si hubiera también fuerzas muertas. En primer lugar en el presídium está el gobernador del Estado visitado, el Alcalde de la ciudad de la gira, el militar a cargo de la plaza correspondiente, los representantes de los otros poderes del Estado, el presidente del Poder Judicial y el del Congreso Local, y los consa-bidos acompañantes del presidente a estas giras, que son varios secretarios de Estado, que en algunas ocasiones no tienen nada que ver con la plaza visitada. No falta en la gira una comilona con los factores reales de poder de la ciudad visitada, las Cámaras empresariales, las ONGs del lugar, de las que no sean muy incómodas al régimen.

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En estas giras el Presidente escoge hablar sobre un tema de relevancia na- cional que de alguna manera tenga relación con el lugar visitado. Normalmen- te el Presidente habla como si fuera “Juan Camaney”, y el público responde generalmente con un gran apoyo que se contagia. A veces hay incidentes aisla- dos de protestas, que normalmente no cubren los medios, aunque las redes so- ciales no dejan de reportar puntualmente, con sus consabidos memes chuscos, mentadas de madre como opiniones profundas de sus participantes, etcétera. Ahora vuelvo a mi pregunta original: ¿esto para qué sirve? Se pretende con ello mantener la legitimidad del Presidente. Dudo que esto lo logre. La gente está harta de estos teatros. Sinceramente creo que el pueblo normal- mente se molesta con estas giras. Principalmente en un régimen que pierde su legitimidad a pasos agigantados. Un régimen que cree que vive en el Siglo XX, que desprecia el cumplimiento de la ley, que tiene altos niveles de corrupción y que es ineficiente para combatir la delincuencia y para manejar la economía. El dispendio no nada más de gasto, sino la pérdida de horas hombre que debieran estar haciendo cosas productivas, es enorme. En otros países del mundo, aunque sí hay giras similares, sus formas y métodos son radicalmente diferentes y no son tan frecuentes como en México. No sabemos cómo go- bierna el Presidente siendo México un país tan complicado, si no tiene un momento de reflexión para poder tomar decisiones conscientes e informadas. Necesitamos a un Presidente que con su Gabinete trabaje para el bien de la gente, que reflexione sobre lo que es necesario hacer para que en México se respete la Ley, para que haya instituciones fuertes y sólidas, para que no haya impunidad, que aplique políticas públicas para impulsar la economía y tome decisiones de estrategia y tácticas para combatir eficazmente al crimen organizado que cada vez se hace más soberano en los territorios que domina. Ya he mencionado anteriormente, que el Presidente Peña está en sus últimas oportunidades de enderezar el barco en México. Por desgracia, todo parece que las cosas seguirán igual, y las giras presidenciales se convierten en parte del problema.

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los CosTos de la inConCienCia

A todos nos ha extrañado el vertiginoso deterioro de la imagen del Presidente

Peña y de su régimen. Pareciera como si hubiera un complot bien diseñado y

dirigido para destruirlos. Pero no es así. Lo que ha estado pasando no imagi- nábamos que fuera a suceder. El Presidente y su régimen se deterioran porque no han tenido conciencia de que no pueden gobernar al país como se gobierna un estado de la federación y no pueden gobernar a México como lo hacían en

el siglo pasado.

Los regímenes del PRI fueron diseñados para una época posrevoluciona- ria, cuando el país salía de una vorágine de violencia extrema, en donde dife- rentes bandos peleaban por el poder después de la caída de una dictadura que

tenía controlado a todo el territorio nacional con instituciones férreas de facto. El PRI estableció un régimen similar al porfirista en cuanto al férreo con- trol, pero con un dictador cambiante, el Presidente de la República en turno, que repartía y controlaba el poder más o menos a discreción, pero guardando ciertos cánones no escritos en donde se consultaba a los llamados “factores reales de poder”, como los miembros de la famosa “familia revolucionaria”, a

la Iglesia Católica, a los mismos Estados Unidos y a la clase empresarial que

se encontraba coludida con el PRI/Gobierno. Todo este sistema fue brillan- temente estudiado por Pablo González Casanova, en su libro La Democracia en México. Este sistema funcionaba bajo una simulación de estado de derecho como entorno formal dentro del cual se movía todo, pero en realidad, regían las re- glas no escritas que operaban bajo un sistema jerárquico vertical que llegaba hasta el Presidente de la República. Así se controlaba el reparto del poder dentro de los miembros de la Fami- lia Revolucionaria en puestos de elección popular y de designación, se les daba cabida a líderes sindicales, a organizaciones campesinas y a pocos empresarios. Ahora bien, en estos tiempos el régimen de Peña Nieto se ha topado con una realidad y entorno nacional totalmente distinto al existente en las épocas del régimen revolucionario del Siglo XX. Ahora tenemos a un país con más de 115 millones de habitantes, con una clase media muy grande, con un sistema de democracia electoral que asegura que los votos cuentan y se cuentan, con una volatilidad tremenda de los factores reales y formales de poder que no pueden ser controlados como antes.

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El Presidente Peña Nieto empezó su gobierno muy bien con el “Pacto por México”, acercándose a la oposición para proponer las reformas que no se le habían concedido por el PRI y la izquierda a los gobiernos panistas de Fox

y Calderón; primeramente promoviendo una gran reforma constitucional de

Telecomunicaciones y Radiodifusión, sorprendiendo a todos, respecto a la se- riedad de la propuesta de combatir a los grandes monopolios de América Móvil (Telmex y Telcel) y Televisa, que le había ayudado descaradamente a obtener

la Presidencia de la República. Esta reforma era la que había diseñado tiempo

atrás el Senador Javier Corral, pero Peña la subió a nivel constitucional. Luego vino la reforma educativa que era también un diseño del PAN, en donde se establecen los parámetros constitucionales para la evaluación de los profesores de escuelas y del diseño educativo. Le siguieron las reformas a la ley secundaria en materia de educación. En este momento, cuando empezaron las manifestaciones de profesores en los estados de Oaxaca, Guerrero y Mi- choacán, empezó Peña a dar pasos titubeantes en su actuar en la conducción política; en lugar de haber dado muestras de hacer respetar la ley, sentó a su secretario de gobernación a negociar excepciones a la norma constitucional

estado por estado. A partir de allí, el gremio magisterial subió la apuesta a sus pretensiones, empezó a hacer bloqueos crónicos en la Ciudad de México y a causar irrupción social en el sur y el centro del país. Luego Peña, en una mal visualizada estrategia de congraciarse con la iz- quierda para prepararla a aceptar la reforma energética, se junta en lo obs- curito con el PRD y negocia una reforma fiscal por demás nefasta para el crecimiento económico del país, subiendo exponencialmente los impuestos, por vía de aumento de tasas, de eliminación de deducibilidades y de regímenes especiales que habían sido diseñados para que áreas de la economía que operan en el mundo de las exportaciones tuvieran competitividad. Además, obtuvo de su alianza con la izquierda, carta blanca para endeudar al país. Luego, el régimen de Peña descafeína los componentes antimonopólicos de la reforma de Telecomunicaciones. Los resultados no tardaron en hacerse evidentes; la economía no ha creci- do, se ha perdido poder adquisitivo y la irritación social aumenta. Al combi- narse esta situación con la aparición incontenida de la delincuencia e insegu- ridad en los estados de Tamaulipas, Michoacán, Estado de México, Morelos

y Guerrero, en donde el Presidente creyó que dejando solos a los criminales,

no hablando del problema, estos se iban a contener y civilizar. De repente se encontró que estos tomaron el poder de sendas áreas territoriales y gobiernos municipales, ejerciendo influencia aun en los gobiernos estatales.

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Luego, la gota que derramó el vaso; surgen los escándalos de violaciones de derechos humanos de Tlatlaya e Iguala, más los espectáculos de corrupción de la Casa Blanca de la Gaviota, la casita de retiro en Malinalco de Videgaray ̶vinculadas con Higa, la constructora favorita de EPN ̶que provocan la ira social y la pérdida de credibilidad en el extranjero respecto de la existencia en México de reglas del juego que se respeten y la prevalencia de un estado de derecho. Concluyo que la inconciencia de Peña y los integrantes de su gabinete, respecto sobre en qué época y en qué clase de país viven ha ocasionado todo esto. Para bien de los mexicanos, hacemos votos para que el régimen despierte y tome conciencia de que la única forma de salir de esta crisis, es establecer un estado de derecho que se aplique para que todos los factores de poder y sin excepción se ciñan a él. Este debe ser el nuevo Pacto Social que rija en México.

¿y aHora qué sigue?

Qué viene después de las convulsiones vistas a lo largo y ancho del país, en donde la olla de presión finalmente explotó y ocasionó la ira ciudadana por el evidente deterioro del estado de derecho y la gobernabilidad en muchas partes del país, causado por el desdén de las autoridades de acatar la ley en todos los aspectos, principalmente en la impunidad, la corrupción, la delincuencia y el poco respeto a la paz pública en todos los sentidos. Todo esto en conjunto ha ocasionado un hartazgo de la población que aunque en su inmensa mayoría no votó por el PRI, a pesar de ello, tenía la esperanza de que ellos contaban con el “oficio político” para poner orden en México. Pero sobre todo, hay un hartazgo de los grandes partidos, PAN y PRD, porque muchos de sus políticos se han casado con el régimen, han dado una tibia oposición y han guardado un vergonzoso silencio ante tantos acon- tecimientos negativos en la conducción nacional. Ahora tenemos el caldo de cultivo ideal para lograr el cambio. Para bien o para mal hay una parte muy importante de la ciudadanía que no quiere saber nada de los partidos políticos y le apuesta a las candidaturas independientes,

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como si ello fuera a ser la panacea que salvara a México. Hay otra parte de personas que le apuesta a la generación de la anarquía y piensa que provi- dencialmente saldrá una solución sobre las cenizas del régimen, y otra parte importante de ciudadanos que se enconchan en sus partidos políticos y tienen la esperanza que en la siguiente elección todo volverá a su cauce. Yo creo que la solución a los problemas que aquejan al país tiene que salir de un impulso de buena fe del régimen (dudo que suceda pero eso sería lo ideal), para regresar a la normalidad institucional, tomando decisiones firmes y serias de cambiar las cosas para combatir de fondo la corrupción, aplicar estrictamente el estado de derecho y fortalecer a las instituciones para regre- sarle la confianza al ciudadano. Sin embargo, paradójicamente, esto se puede dar con una verdadera pre- sión de los partidos de oposición y la inclusión de la sociedad civil para que tenga una voz en este proceso de recomposición. Este impulso debe tener la fuerza y compromiso suficiente para exigir que sucedan las cosas, pero no destruir y entrar en la anarquía que puede aprovecharse por las fuerzas que siempre están listas para tomar poder aprovechándose del caos. Este salto cuántico puede suceder, si hay en los actores políticos necesa- rios, un espíritu de sacrificio para comprender que se acabaron los privilegios en la política; que si se quiere ganar grandes cantidades de dinero se tiene que hacer generando riqueza en el sector privado y no dilapidando los fondos públicos con peculados, moches, cohechos y conflictos de intereses. Las “grandes transformaciones” que pregona Peña Nieto, deben de partir del ejercicio de políticas públicas ordenadas, a partir del ejercicio del presu- puesto, para que el mismo no se use en otorgar regalos como las televisio- nes (20 millones), y de otro tipo de ayudas “asistenciales” que más bien son electoreras ($475,000 millones de pesos), haciendo de inmediato una reduc- ción de impuestos para regresar al camino del crecimiento e impulsando a las empresas para que inviertan y generen empleo, dando el ejemplo con un programa de austeridad en los tres poderes de la Unión, eliminando prebendas innecesarias, como los gastos personales exorbitantes, (ejemplo los viajes in- útiles). El entramado legal e institucional existe (con el Sistema Nacional An- ticorrupción que el PAN propone, se garantiza la prevención y el castigo a la corrupción), pero lo que hace falta es la voluntad política para implementarlo. Existe ahora el entorno ideal para lograrlo, pero los pasos necesarios para ello se tienen que hacer muy firmes y con liderazgos con sabiduría y deci- sión. Los jóvenes tienen la pasión para darle combustible a este cambio, pero cuidado que el mismo no nos vaya a explotar en la cara y terminar con una

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dictadura militar, una dictadura civil apoyada por los militares o un caos que implique hasta una intervención extranjera, que nos haga perder todas nues- tras libertades y todo lo que hemos ganado en este largo camino hacia una democracia, y que rinda frutos de bien común.

¿Por qué en méxiCo no se resuelVe el Problema de la seguridad PúbliCa?

El problema de la seguridad pública en México es muy complejo y de difícil solución. Esto suena a verdad de Perogrullo pero es una realidad que cada día enfrentamos los mexicanos, por lo que cabe hacernos la pregunta ¿qué tiene México distinto de otros países que no podemos extirpar este cáncer del crimen organizado y la inseguridad que cada vez nos cuesta más en nuestras vidas personales, en nuestros negocios, y que puede amenazar el crecimiento económico, según lo confesó Videgaray, recientemente? La hipótesis que tengo al respecto, es que la transición del sistema auto- ritario monolítico hacia un sistema de libertades democráticas traía consigo el reto de vivir dentro de un estado de derecho, sujeto a las instituciones. No hemos logrado ninguna de las dos cosas. Porque nuestro transitar hacia la democracia no se acompañó de un cambio de paradigma del sistema político a profundidad, sino que pretendimos seguir viviendo bajo muchos de los compo- nentes del antiguo sistema autoritario, pero sin serlo, transitando a un sistema de libertades políticas y respeto a los diversos niveles de gobierno (federal, estatal, el del Distrito Federal y el de los Municipios), sin crear un sistema de control estricto de la legalidad. Descuidamos a las policías, a los sistemas de procuración de justicia, al sis- tema judicial. No invertimos las cantidades enormes que se necesitan para estas instituciones, continuamos manteniendo una burocracia enorme para el tamaño del país, dedicamos cuantiosos recursos a un sistema asistencialista que no gene- ró prosperidad económica pero sí clientelas políticas a todos los niveles y para todos los partidos políticos, ni gastamos grandes recursos en infraestructura. Al suceder esto, la primera consecuencia que se tuvo fue el de la impunidad

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y corrupción a todos los niveles, que es el caldo de cultivo ideal para generar las condiciones de inseguridad pública que tenemos ante nuestra situación geográfica en un entorno de economía globalizada, con el mercado de con- sumo de drogas más grande del mundo como vecino, y el cambio de los pro- pietarios del negocio del trasiego de estupefacientes de Sudamérica a México; esto aunado a la “democratización” del trasiego de las drogas para consumo doméstico ̶que conjugado con situaciones de desmembramiento de las fa-

milias por los fenómenos migratorios, una cultura de desarrollo industrial sin atención social y ayuda para las madres solteras, divorciadas o abandonadas, ha hecho explotar este fenómeno de la inseguridad de manera exponencial. Al regreso del PRI al poder, se tuvo la expectativa del que “ellos sí saben gobernar y pactarán con el crimen organizado”. El problema es que esa creen- cia resultó ilusoria, porque el México del Siglo XXI dista mucho del México del Siglo XX, que era el que conducían los gobiernos del PRI. Creemos que

el gobierno del Presidente Peña, creyó erróneamente que gran parte del pro-

blema de la inseguridad se solucionaría no hablando de ella y dejando hacer

y dejando pasar las acciones del crimen organizado, sacando al ejército de las

calles. Ahora, con los acontecimientos de Michoacán, Guerrero, Morelos y el Es- tado de México, con la situación existente en Tamaulipas y en la zona serrana de Chihuahua, literalmente le ha explotado en la cara al gobierno de Peña, y nos encontramos de nueva cuenta que la realidad vino a imponerse tercamente. Repito como empecé este apartado. La solución no es fácil, no hay recetas mágicas para ello. Pero lo que se debe de hacer es, en primer lugar, reconocer que debemos realizar las acciones de políticas públicas, legislativas y autén- ticamente “mover a México” hacia un verdadero estado de derecho, en donde se respeten los derechos humanos y se persiga el delito, empezando por los cometidos por las autoridades y los que se coluden con ellas para delinquir. Para ello, debemos empezar por construir un auténtico sistema antico- rrupción, para no permitir la impunidad en nuestras autoridades, de los tres poderes y de los tres niveles de gobierno. El Partido Acción Nacional está por presentar iniciativas para construir este sistema completo para evitar y combatir la corrupción, y el PRI y el PRD han aceptado sumarse al mismo. Debemos de crear primeramente un sistema preventivo en donde la trans- parencia sea el pilar de ese sistema, que todas las acciones de gobierno se pongan en línea en tiempo real a través de la Internet, y se transparente la aplicación de los recursos de los proyectos de gobierno.

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El sistema prevé tener una Fiscalía Anticorrupción autónoma que inves- tigue y persiga los delitos, fortalecer la Secretaría de la Función Pública para realizar múltiples labores que prevengan la corrupción, que dependan de ella los Órganos Internos de Control de manera independiente a las dependencias que revisan, para que junto con la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados persigan las faltas administrativas de los servidores públicos, a fin de que los delitos y faltas sean sancionadas por un Tribunal Es- pecial que combata y persiga los actos de corrupción detectados por la Fiscalía y los órganos administrativos señalados. Con este sistema, y con el re-direccionamiento de los recursos públicos para fortalecer a nuestras policías, los sistemas de procuración de justicia y el sistema judicial, iniciaremos el camino para combatir la impunidad que es el incentivo principal del crimen que nos tiene de rodillas ante la inseguridad.

oPorTunidad de reCTifiCar

El Presidente Peña Nieto tiene en el 2015 su última oportunidad de rectifi- car sus acciones para poder ganar la credibilidad perdida. Cuando empezó su mandato realmente había en la población una esperanza que volverían al poder los que “sí sabían gobernar”. Pero oh sorpresa, se encontraron con la triste realidad de que los priistas no aprendieron a manejar un país muy distinto al que existía cuando dejaron el poder. El gobierno de Peña se topó con un mundo en donde no se pueden escon- der las cosas, un mundo globalizado, donde la interdependencia internacional es una realidad cotidiana, hay reglas del juego que se deben guardar y respe- tar, y si no se hace, hay consecuencias inmediatas. Un mundo en donde esta interdependencia se refleja en lo económico de una manera feroz. Si no se cumple con los parámetros esenciales de orden, las calificadoras internaciona- les pueden juzgar a un país para que su deuda quede mal calificada y automá- ticamente aumente el costo de contraer nueva deuda con altas tasas de interés. México cuenta ahora con una gran clase media y con estudiantes univer- sitarios comunicados en tiempo real y con un conocimiento del mundo que los

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de mi generación no contábamos con la rapidez y eficiencia que ellos tienen. En donde se pueden organizar con relativa facilidad movilizaciones sociales, que antes era impensable realizar en tiempos tan cortos y con logística tan sofisticada. Ahora vivimos en un país donde el control de los medios ya no es tan eficiente como el existente en el siglo pasado, primero porque ya no se pueden controlar en su totalidad, y segundo porque su control y sometimiento hace que corran el riesgo del repudio social que puede hacer que rápidamente desaparezcan. Con sus políticas de no hacer acciones contundentes para combatir al cri- men organizado, al no hablar de la violencia y sacar al ejército de las calles, la administración de Peña logró que vastas zonas del país fueran controladas a base de terrorismo y sangre, extorsiones y secuestros, y que gobiernos muni- cipales y estatales se confundieran con el mismo crimen organizado. Con su reforma fiscal, Peña y Videgaray han postrado a la economía na- cional al grado de que ya hay repercusiones internacionales generadas por las casas calificadoras, viéndose obligado el Presidente a acudir a los Estados Unidos, no sabemos si a pedir ayuda o a rendir cuentas. Sin embargo, creemos que aún es tiempo de que el régimen rectifique y que dé una clara muestra de querer corregir el camino. Pero para ello, serán necesarias acciones contundentes como cambios drásticos en el gabinete para corregir el entorno económico, la corrupción y la conducción política y de seguridad. El Presidente Peña tendrá que impulsar el Sistema Nacional Anti- corrupción promovido por el Partido Acción Nacional, mejorando aún la pro- puesta para dar muestras de seriedad y no haciendo cambios para disminuir su contundencia, como lo hizo su consejería jurídica. El Presidente tendrá que entrarle al toro por los cuernos en el combate al crimen organizado, desplegando la fuerza del Estado a las zonas del país literalmente tomadas por los delincuentes. Tendrá que aplicar bastos recursos públicos para fortalecer al sistema judicial federal y al de los Estados y el del Distrito Federal; deberá fortalecer a las fuerzas del orden aplicando recursos públicos para otorgar buenos sueldos y prestaciones a todas las policías, en lu- gar de andar regalando televisiones y repartiendo limosnas indignas por todo el país que no resuelven nada y sí crean clientelas electorales. Ahora es el momento de poner en práctica un sistema cabal de transpa- rencia, aprovechando el desarrollo tecnológico que permite poner en línea y en tiempo real los proyectos de gobierno, su presupuesto, los procesos lici- tatorios, la celebración de los contratos de proveeduría de bienes y servicios, poner precios comparables para que quede claro que los contratos de gobierno

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tendrán los mejores precios en el mercado y para evitar los nefastos moches. Generar y promover la creación de observatorios ciudadanos y contralo- rías sociales. Impulsar la creación de instituciones de vigilancia de los proce- sos de transparencia y combate a la corrupción, con la mayor autonomía de las entidades y oficinas de gobierno vigiladas. Y sobre todo, dar muestras de que la corrupción tiene consecuencias persiguiendo a los servidores públicos corruptos, como los gobernadores y alcaldes que han abusado de la autonomía que ha generado una impunidad rampante. Una nación prospera si hay certeza y seguridad jurídica, que cuando la ley se incumpla haya consecuencias, en donde las leyes sean claras y sencillas para su cumplimiento y no impidan el desarrollo de las capacidades de los gobernados. Leyes y políticas públicas que no manipulen electoralmente a la población, sino que promuevan la creación de un entorno de orden y respeto de los derechos de todos, que nos lleve a que los mexicanos tengamos las más amplias oportunidades para desarrollarnos como seres humanos felices por- que se nos den las condiciones para el logro de nuestros anhelos en la vida. Si este régimen comprende que esto es lo que queremos los mexicanos, tendrá la oportunidad de reivindicarse. De lo contrario, esperemos que no nada más lo juzgue la historia, sino que lo juzguemos los mexicanos negándo- le nuestro voto, que tanto trabajo nos ha costado que se haga valer.

¿qué realmenTe signifiCa la reforma energéTiCa Para los mexiCanos?

Ya desde el año pasado se aprobaron los cambios constitucionales para la reforma energética, y aún, la gran mayoría de los mexicanos realmente no saben su significado, trascendencia o qué implica para ellos. Existe mucho ruido sobre el tema. Se oyen innumerables voces discordantes e información contradictoria. Aquí resumiré cuáles son las principales dudas y daremos res-puesta con los datos hasta ahora disponibles (fines de julio del 2014), qué es la reforma constitucional y las sendas Minutas de la leyes secundarias aprobadas por el Senado, en donde se hicieron innumerables cambios a las iniciativas presentadas por el Presidente Peña Nieto,

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producto de las negociaciones que el Partido Acción Nacional ha tendido con el gobierno y el Partido Revolucio-nario Institucional.

· ¿El petróleo se privatiza? Esta pregunta tiene múltiples conno-

taciones e interpretaciones. La respuesta directa, es un contundente no. Ahora bien, ¿qué significa este no? La respuesta implica muchas cosas:

1. No se privatiza ni se vende PEMEX ni la CFE, pero sí se libera- liza sustancialmente la manera en que operan. Se va a permitir que estas dos empresas (que pasan a ser de “organismos descentralizados

del gobierno federal” a “empresas productivas del Estado”), se asocien con empresas privadas para realizar todas sus actividades, cumplien- do ciertos requisitos que los reguladores le impondrán.

2. La propiedad de los hidrocarburos (petróleo y gas natural) del

subsuelo seguirá perteneciendo a la nación.

3. Ahora se abre por completo el sector energético que antes había

estado cerrado a la inversión privada.

· ¿Se venden PEMEX y CFE? La respuesta es, de nueva cuenta, un

rotundo no. La reforma en ningún lado tiene contemplada la venta ni enajenación de ninguna clase, de un solo activo de ambas empresas.

· ¿Se van a despedir a todos los trabajadores de PEMEX y de CFE?

Otra vez la respuesta es un no contundente. La reforma respeta todos los derechos adquiridos de los trabajadores de ambas empresas, sean activos o jubilados. Lo que la reforma establece en artículos transito-

rios, es la asunción por parte del gobierno federal, de la deuda deriva- da de las pensiones de los trabajadores de estas empresas, siempre y cuando se renegocien sus contratos colectivos de trabajo, reestructu- rando el sistema de pensiones a través de su financiamiento en cuen- tas individuales, reduciendo el pasivo laboral a un nivel que no afecte la estabilidad de las finanzas públicas y el desarrollo del país.

· ¿Se van a expropiar las tierras de particulares, de ejidatarios y

comuneros? También la respuesta a esta pregunta es: un no definitivo. Hay que tomar en consideración que actualmente, antes de la reforma,

el recurso de la expropiación sí existe, pero se tienen múltiples ejem-

plos de abusos de PEMEX en la ocupación territorial de particulares

en las áreas que ha explotado. Sin embargo, al aprobarse la reforma, la expropiación dejará de ser una opción para que los que vallan a llevar

a cabo las actividades de exploración y extracción de hidrocarburos

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despojen de sus tierras a los particulares, ejidatarios y comuneros,

a través de este recurso. Ahora, con la reforma, cuando PEMEX o

los particulares que hayan sido contratados por el Estado mexicano para explorar y extraer gas y petróleo, cuando necesiten hacer uso de las tierras superficiales para llevar a cabo dichas actividades, prime- ramente tendrán que llegar a un acuerdo debidamente consensuado con los tenedores de la tierra. Si no se logra dicho acuerdo dentro de un tiempo determinado, entonces se inicia un procedimiento de

declaración de utilidad pública, para que la Secretaría de Energía, con la asistencia de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, determine de acuerdo con las características de la inversión y las necesidades de ocupación, el pago a los tenedores de la tierra de una participación de las utilidades de la inversión que irá desde 0.5% hasta 3% de las mismas.

· ¿Los extranjeros o los particulares se van a llevar nuestro petró-

leo y gas? Al respecto, hay que tomar en cuenta, como ya se dijo, que

la propiedad de los hidrocarburos del subsuelo es de la nación, pero

los mismos no le sirven a los mexicanos si no se extraen del subsuelo.

Para ello, la nación, a través de las autoridades reguladoras de energía (Secretaría de Energía y Comisión Nacional de Hidrocarburos) auto- rizará el aprovechamiento de esa riqueza a través de asignaciones a PEMEX y contratos a los particulares para que exploren y extraigan hidrocarburos del subsuelo. Esta extracción siempre se llevará a cabo pagando a la nación una parte mayoritaria de lo que se saca del sub- suelo, de la siguiente manera:

1. A través de asignaciones a PEMEX, de donde la nación obtiene

un porcentaje de las utilidades de cada proyecto, mismas que se de-

positan en el Fondo Mexicano del Petróleo y el resto se destina a que crezca el negocio de PEMEX; las utilidades que obtenga se sujetarán

al

pago del Impuesto Sobre la Renta.

2.

A través de contratos con particulares que se obtendrán en proce-

sos de licitación pública y transparente, televisados en vivo, donde la nación contratará a través de la Comisión Nacional de Hidrocarburos

la exploración y extracción de petróleo y gas, mediante el pago a los

particulares de contraprestaciones. Éstas se obtienen a través de cua- tro diferentes clases de contratos, que son los contratos de Licencia, de Producción Compartida, Utilidad Compartida y de Servicios.

3. En estos contratos los contratistas particulares pagarán a la firma

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una cantidad fija (salvo en el de Servicios). Durante el proceso de exploración, cantidades periódicas, y al momento de la extracción, pagarán regalías a la nación, y se entregan los hidrocarburos en una parte mayoritaria en los contratos de producción compartida, o se entregan para su venta a un comercializador designado por el gobier- no para que el contratista le pague a la nación el importe que le va a corresponder al contratista; en el caso de los contratos de Licencia y las utilidades que le corresponden a la Nación, en los contratos de uti- lidad compartida. En los contratos de servicio, la nación contrata al

particular para que a través de un precio fijo explore y extraiga hidro- carburos, y se le paga únicamente si la operación es exitosa. Después de que los contratistas realicen sus negocios, sus utilidades estarán sujetas al pago del Impuesto Sobre la Renta.

· Conclusión sobre la Reforma Energética:

Al abrirse el sector de los energéticos a la participación de los parti- culares que incluyen no solamente la explotación del petróleo y gas, sino también el almacenaje, transporte, refinación, distribución y co- mercialización de los hidrocarburos y sus derivados, así como la ge- neración y venta a los consumidores de energía eléctrica, la nación no pierde, porque recibe con mucho menos inversión de riesgo la parte más importante de los ingresos y utilidades que este gran negocio de los energéticos representa. Sobre todo se van a generar múltiples inversiones que en este mo- mento no se realizan en México, que generarán múltiples empleos y oportunidades de negocios. Esta reforma, asimismo, hará que nuestra industria y servicios sean más competitivos, generándose riqueza que primeramente será aprovechada por la nación, ya que estos ingresos se encuentran constitucionalmente etiquetados para el desarrollo del país; y en segundo lugar, será aprovechada por los particulares, ha- ciendo sus negocios más productivos; por los consumidores que ten- drán más capacidad de compra; y los precios de la energía eléctrica y del gas natural que con esta competencia bajarán. Finalmente, se establecerán controles especiales anticorrupción y au- toridades especiales que cuidarán de la seguridad de los trabajadores de la industria de los energéticos y el medio ambiente. Esta es una extraordinaria oportunidad para el desarrollo susten- table del país, con sentido de desarrollo humano, que no debemos desaprovechar.

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reforma fisCal maniPuladora

A raíz de la falta de crecimiento económico de México, ante la entrada del go-

bierno del PRI, dirigido por el Presidente Peña, nos preguntamos si ¿realmente

al PRI se le olvidó en tan poco tiempo cómo gobernar para hacer prosperar la

economía? A mi forma de ver, yo creo que los financieros del PRI saben perfec- tamente bien lo que están haciendo, entonces cabe una segunda pregunta, ¿por qué si saben lo que están haciendo, entonces por qué no hacen lo necesario para hacer crecer la economía? La respuesta es clara: porque el PRI maneja la econo-

mía para su muy particular interés de dominio y no para hacer prosperar el país. El Doctor Rafael Ruíz Harrell (1933-2007), escribió en 1986 un libro deno- minado Exaltación de ineptitudes que describe de forma magistral el porqué al PRI le interesa mantener la pobreza en México, mencionando que simplemente por la razón de que los pobres son fácilmente manipulables para el sistema cor- porativo, clientelar que el PRI (y en el D. F. el PRD) maneja magistralmente. Cuando al país le va bien económicamente, lo primero que sucede es que crece

la clase media y el PRI empieza a perder elecciones.

Revisando la reforma fiscal promovida por Peña, a través de su Secretario de Hacienda Luis Videgaray, nos encontramos con un aparente diseño, más que económico, político en su estructura, que en cierta manera se asemeja al diseño del sistema fiscal imperante en los años del llamado priato, en donde nos encontramos con impuestos incumplibles e impagables, con un cúmulo de contribuyentes no declarando lo que ganan, haciendo múltiples trampas en las deducciones, pero leales al sistema en todo lo que les pide en lo político. Así tenemos que durante el proceso de elaboración de la reforma fiscal del 2013, los organismos empresariales de México, aunque críticos y preocupados

por el derrotero que tomaba la propuesta de reforma planteada por el gobierno,

se mantuvieron pasivos a las movilizaciones que pudieron llevar a cabo, a con-

secuencia de que el gobierno que impulsaba dicha reforma, siempre se mantuvo cercano a esos contribuyentes cautivos, que son los grandes consorcios pri- vados y organismos empresariales, induciéndolos a la “negociación”. Es decir, regresando al viejo sistema de que a tus enemigos aplícales la dura ley y a tus amigos concédeles favores por medio de decretos presidenciales, misceláneas fiscales y a través de reglas generales de carácter fiscal, resoluciones particula- res y demás excepciones administrativas, que no son permanentes, que no son de ley y que no otorgan seguridad ni certeza jurídica.

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Así tenemos que ahora el gobierno, a través de una reforma fiscal que afecta

a las empresas productivas, les otorga favores por medio de decretos presiden-

ciales para que puedan deducir conceptos no deducibles conforme a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, para que a través de “certificaciones” no paguen IVA

o éste se les devuelva de manera más rápida para que no tengan que cobrar IVA

a sus consumidores. Pero eso sí, nadie se les debe de perder, porque para recibir

estas canonjías, deben de ingresar a la formalidad, inscribiéndose en los padro- nes del Registro Federal de Contribuyentes, porque si no, no son susceptibles de recibir las mieses del presupuesto social. De esta manera el PRI-Gobierno regresa plenamente a manipular a la po- blación, a través del garrote de las leyes fiscales duras que no promueven el em- pleo y la inversión, pero el gobierno concede los favores para evitar el perjuicio que les causa la ley a las empresas, en contraprestación de un “estate quieto”, porque si no, el favor desaparece y “te aplico la ley de lleno”. Para evitar esto, la única salida que tenemos es aplicar el sistema democráti- co y hacer que la ciudadanía se movilice para castigar al PRI en la elecciones fe- derales del 2015 en las que se renovará toda la Cámara de Diputados. En donde ahora, el PRI y sus aliados incondicionales, el Partido Verde y Nueva Alianza, tienen la mayoría. Pero esto para lograrse se tiene que hacer a través de líderes que no tengan conflictos de interés y una relación sumisa al gobierno, ya sea a través de la aceptación de favores o de plano, a través del maridaje que repre- sentan los proveedores del gobierno, sino con líderes auténticos no-depredado- res que se entreguen a la defensa de los ciudadanos. Por desgracia, encontrar éstos es cada día más difícil, porque la mayoría de los partidos políticos están llenos de líderes depredadores con múltiples conflictos de interés. Lo anterior, sin embargo, no impide que el sistema democrático en ge- neral deje de funcionar. Para eso los mexicanos nos hemos dado con mucho esfuerzo un amplio sistema electoral con múltiples salvaguardas que garantiza que los votos “cuenten y se cuenten”. Por ello, el Partido Acción Nacional ha propuesto una contra reforma fiscal, que revierte la impulsada por el régimen, destacándose lo relativo a revertir la homologación del IVA en las fronteras, los incrementos de tasas del Impuesto Sobre la Renta, y la desaparición del régimen de pequeños contribuyentes. Esto, ante las elecciones del 2015, abre una gran oportunidad para que el electorado cobre al PRI-Gobierno esta reforma fiscal manipuladora y con una nueva Cámara de Diputados regresemos al camino de tener leyes fiscales que promuevan la inversión, el empleo y el desarrollo económico del país, con su consecuente reducción de los niveles de pobreza.

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caPítulo II

Temas legislaTiVos

gobierno y ParlamenTo abierTos, la siguienTe generaCión en la TransParenCia

L Cámara de Diputados aprobó con una extensa mayoría la mi-

nuta del Senado sobre la Ley General de Transparencia y Acceso

la Información Pública, resultante de un arduo trabajo legisla-

a

a

tivo con una gran intervención de las principales organizaciones de la sociedad civil que promueven la transparencia en el país.

Esta reforma resulta de una enmienda constitucional aprobada el año pa- sado mediante la cual se estableció un sistema nacional de transparencia, en donde se instituyen parámetros al respecto para los tres niveles de gobierno (federal, estatal y D. F., y municipios), y los tres poderes de la federación, estados y Distrito Federal, así como organismos autónomos, fideicomisos y toda persona física o moral que ejerce fondos públicos, incluyendo sindicatos, partidos políticos y grupos parlamentarios. No se puede concebir un cabal combate a la corrupción sin un sistema amplio de transparencia. La reforma tiene un amplísimo ámbito de aplicación y alcances extraordinarios, y se va a convertir en un parteaguas nacional para prevenir la corrupción y combatirla cuando se vea aunada al Sistema Nacional Anticorrupción cuya reforma constitucional ya entró en vigor, pero se encuen- tra pendiente su puesta en práctica, a través de las leyes secundarias que le tocará aprobar a la nueva legislatura electa en junio de 2015. No obstante lo antes dicho, el sistema de transparencia que se encuentra en proceso de implementarse al nivel de las entidades federativas, incluyendo a municipios y delegaciones del Distrito Federal, es uno de segunda gene- ración. Este sistema contiene una lista acotada de varias decenas de rubros gubernamentales que deben estar permanentemente abiertos al escrutinio de

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los ciudadanos y de las autoridades fiscalizadoras a través de los recursos tec- nológicos modernos de la Internet. En dichos portales se tendrán que publicar datos como sueldos, salarios y dietas de los servidores públicos y legisladores; los datos del Presupuesto de Egresos de la Federación, los contratos de obra pública, compras de gobierno y licitaciones. La transparencia en la información pública tiene dos limitaciones constitu- cionales, la seguridad nacional y el interés público, pero éstos deben de quedar debidamente delimitados por la ley secundaria, que en nuestro caso es la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública. La ley aprobada, sin embargo, tiene varios problemas que deben solucio- narse para que los sujetos obligados a abrir sus datos no tengan pretextos amplios indebidos para negarse a proporcionar información, interpretando a su contentillo lo que es seguridad nacional e interés público. Esto es necesario para no caer en las barbaridades en las que se ha incurrido, como tapar los da- tos del accidente de la Torre de PEMEX y ocultar la información de la Línea 12 del Metro. Estos problemas consisten en que hay un par de disposiciones que hacen referencia genérica a estos dos conceptos de seguridad nacional e interés pú- blico, a pesar de que los conceptos para que los sujetos obligados se puedan negar a proporcionar información están acotados en otra disposición de la ley. No obstante dicho acotamiento, los sujetos obligados podrían acudir a la cita genérica de que son causales de interés público o seguridad nacional, lo que les impide el abrir determinada información. Al respecto, como diputado federal presenté reservas para limitar estas causales a las disposiciones de excepción que se establecen expresamente en la propia ley, circunscribiendo la discrecionalidad de las posibles reservas a los casos específicos establecidos precisamente por la propia ley, y no a conceptos de interpretación genérica. Como era de esperarse, mis reservas no fueron aprobadas, para evitar que al final del período ordinario de sesiones del Con- greso de la Unión, tuviera que regresar el cambio al Senado. Por lo anterior, presentaré a la brevedad iniciativas de reforma a la ley. Ahora bien, considero que esta nueva ley de transparencia es de segunda generación, porque la apertura hacia el gobierno y parlamentos abiertos, está restringida a una lista definida de rubros. Para pasar a la tercera generación, sería lo ideal, que todo acto administra- tivo, de gobierno, legislativo y judicial, fueran abiertos en su totalidad, como regla general, protegiéndose, claro está, los datos personales, de secrecía pri- vada y de propiedad intelectual, así como los datos expresamente señalados

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por la ley, para la defensa de la seguridad nacional y el interés público, debida- mente delimitados, pero que éstos fueran casos de excepción. Que los actos que deban de publicarse como regla, si no se publican, ten- gan un cierto grado de nulidad y que el servidor público que no los publique, sin tener causa legalmente acreditada y motivada para resolverlos, tenga como consecuencia la baja en su cargo, empleo o comisión. Esto es lo que se llama gobierno abierto, que es el paso previo e indispensable para la rendición cabal de cuentas de los servidores públicos, que empodere a la sociedad civil e impi- da la impunidad y falta del estado de derecho que nos tiene en el subdesarrollo, injusticia y mantiene a grandes cantidades de nuestra población en la pobreza.

TransParenCia, elemenTo esenCial Para CombaTir la CorruPCión

En estos momentos se está dando una gran lucha en la Cámara de Senadores entre los partidos políticos de oposición y el gobierno, acompañado de los po- deres fácticos del país. La lucha tiene que ver con lo que creemos es la piedra angular para la recomposición política del país: la transparencia. El Estado mexicano debe tener los elementos que todo Estado moderno debe incluir: la población, el territorio, el gobierno y su sistema de derecho. El gran problema que tenemos en México es que los dos últimos elementos enunciados no funcionan en el país. Simplemente, el gobierno es el primero que viola la ley, después de que el poder legislativo hace ordenamientos de ley, el gobierno no implementa adecuadamente las normas expedidas o a través de políticas públicas, empieza a hacer excepciones para conceder favores políticos manipuladores o simplemente hace caso omiso de los ordenamientos. El go- bierno también aplica la ley a discreción, impone su peso total a los enemigos del régimen o realiza favores otorgando inmunidad a los que colaboran con el régimen. Por el otro lado, el mismo poder legislativo en innumerables ocasiones viola la constitución haciendo leyes a modo, al contentillo de los poderes fác- ticos del país, otorgando disposiciones legales que inconstitucionalmente

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hacen excepciones del mandato dictado por la ley suprema, para que luego la misma Suprema Corte de Justicia de la Nación, legalice esas ilegalidades que flagrantemente violan la constitución. Innumerables ejemplos tenemos coti-dianamente, destacándose las disposiciones anticonstitucionales de las refor-mas fiscales y las de telecomunicaciones. Para cerrar con broche de oro, el gobierno constantemente viola la ley no aplicando cabalmente los recursos del erario a los proyectos que debe realizar, desde la obra pública, los servicios, compras y arrendamientos, y el poder le- gislativo se presta a la colusión con el poder ejecutivo para realizar un toma y daca superlativo con los fondos del presupuesto, éste es propuesto por el eje- cutivo y resuelto por el legislativo, incluyendo prebendas, moches, conflictos de interés y un sinnúmero de transas. Ahora bien, ¿cuál debe ser el camino para evitar estas violaciones constan- tes al estado de derecho que debe de imperar en el país? Creemos nosotros que debemos de establecer un sistema que en primer lugar transparente todas las acciones del gobierno, que no haya acto administrativo que no vaya acompa- ñado de una transparencia total e inmediata. Con la tecnología que disponemos esto es posible a través del uso de la Internet. Aquí se pueden establecer portales donde, por regla general, se exhi- ban los programas de gobierno, las licitaciones, contratos; que se televisen las juntas de aclaraciones y demás interacciones presenciales de los contratistas del gobierno con las autoridades regulatorias. Esto se pueda hacer en vivo y en tiempo real. Se pueden establecer mecanismos legales donde se declaren nulos los actos administrativos que no se hayan transparentado, y cause baja de inmediato el servidor público que haya fallado en transparentar el acto de que se trate. Los poderes legislativo y judicial pueden abrir todos sus procesos a nivel de Comisiones, Juntas y Mesas Directivas en todos los niveles, así como los procedimientos judiciales del nuevo sistema penal oral acusatorio y los demás expedientes judiciales civiles y mercantiles, con las reservas de protección de datos que sean necesarios. Si el gobierno en todos sus poderes y niveles opera en una caja de cristal, vamos a tener el mejor sistema disuasivo de los actos de corrupción. Si esa transparencia la aderezamos con un amplio sistema de participación ciuda- dana, a través de observatorios, contralorías sociales y grupos especializados que constantemente estén revisando la actuación del gobierno, además de los sistemas gubernamentales que se establezcan en la Secretaría de la Función Pública y sus órganos equivalentes en el resto del país; tendremos una caída

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en la corrupción estrepitosa. Si el sistema se completa con una adecuada per- secución de los corruptos que se atrevan a realizar sus ilegales actos a pesar de la transparencia. Sin embargo, por desgracia, si se pierde la lucha que se está dando en el Se- nado, nos puede llevar a un caos nacional. Por ejemplo, sabemos que hay fuer- zas que pretenden revertir la transparencia que se creó en la reforma energéti- ca, que es la más avanzada que hasta ahora existe en el país, para hacer opacos el sistema de asignaciones y contratos para la exploración y extracción de hidrocarburos del subsuelo. Si esto llegare a suceder, entonces no habría con- trol alguno para que los corruptos del gobierno hicieran negocios sucios de montos incalculables, a expensas del patrimonio energético de los mexicanos. Ya tenemos una reforma constitucional de transparencia que ha estable- cido la infraestructura jurídica nacional para lograr el ideal de transparencia descrito. No debemos dejar que, de nueva cuenta, los intereses de poder se salgan con la suya. Evitarlo será para beneficio de México y la oportunidad de tener un país que aspire a entrar a las ligas mayores del desarrollo con justicia, paz y un entorno propicio para que los mexicanos tengamos las condiciones adecuadas para el logro de nuestros anhelos en la vida.

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la TramPa de laVarle la Cara al gobierno Con el sisTema naCional anTiCorruPCión

El actual régimen está ávido de ser legitimado, 3 ha perdido credibilidad e ima- gen a pasos agigantados. Los escándalos de Iguala, Tlatlaya y la inseguridad rampante en vastas áreas del territorio nacional han traspasado fronteras; la vergüenza internacional de los conflictos de intereses de Higa con la Presi- dencia y con Videgaray son el hazme reír del mundo; la cancelación formal- mente inexplicable del tren rápido México-Querétaro hace que la comunidad de negocios internacional la piense dos veces para invertir en México en gran- des proyectos. La nación entera está pasmada por la caída estrepitosa del perfil del Presidente Peña Nieto y de la confianza a su gobierno. En este momento nos encontramos en una gran encrucijada respecto al impulso al Sistema Nacional Anticorrupción, que los legisladores del Partido Acción Nacional iniciamos en la Cámara de Diputados, sin que se obtengan los consensos en la Cámara de Senadores para la aprobación de la ley secun- daria que ponga en vigor e implemente de lleno la reforma constitucional de transparencia. Como lo mencioné en otra ocasión, no puede haber un sistema cabal que combata a la corrupción sin que se ponga en práctica la ley secundaria que implemente la reforma constitucional de transparencia. La transparencia es la piedra angular para el combate a la corrupción. Si únicamente se establece un sistema anticorrupción, el esquema queda incompleto, es como tener un plan para reparar un avión sin tener un sistema de mantenimiento preventivo que

3 Nota del Autor: Cuando se escribió este artículo en el Senado de la República se encon-

traba en discusión la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, que es la ley secundaria de la reforma constitucional previamente aprobada que pone en vigor un sistema de transparencia a nivel nacional. En la Cámara de Diputados estábamos discutiendo la reforma constitucional que establecía el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), cuyas leyes secundarias, para ponerlo en vigor, deberán de ser aprobadas por la recientemente electa LXIII Legislatura. El Consejero Jurídico del Gobierno había presentado en la Cámara de Diputados múltiples cambios a la iniciativa de transparencia que hacían nugatorias muchas disposiciones consti- tucionales de transparencia, por lo que el autor tenía el temor fundado, de que ante la necesidad que tenía el gobierno de lavarse la cara por los sucesos de la “casa blanca”, de que iba en serio en el combate a la corrupción, tenía la necesidad imperante de aprobar la reforma constitucio- nal que sería base del SNA, pero sin ponerlo en práctica ante la carencia de leyes secundarias, por lo que si no se presionaba al gobierno con esto, existía el riesgo de que no saliera bien la ley de transparencia, quedando de nueva cuenta inconcluso un sistema preventivo y correctivo que evitara y castigara a la corrupción.

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evite la mayoría de las averías del avión. No creo que hubiese pasajeros de una línea aérea que se subieran a sus aviones, sabiendo de antemano que esa línea de aviación no tiene un plan ni sistema de mantenimiento de sus aeronaves. Es necesario que en México tengamos un sistema de transparencia que se enfoque en los aspectos esenciales de la misma:

· Que la transparencia sea una política de Estado por mandato de ley.

· Que la transparencia vaya ligada a los actos administrativos, como regla y no como excepción.

· Que todo acto administrativo deba transparentarse en la Internet,

en tiempo real.

· Que los proyectos de obras y servicios públicos se transparenten en línea y se sujeten a la opinión de los ciudadanos.

· Que durante el proceso de ejecución de los servicios, obras y arren-

damientos, se publiquen sus presupuestos, avances de obra, cumpli- miento de servicios y desarrollo de los arrendamientos, con los pagos realizados.

· Publicar (como se hace en PROFECO) comparables de precios de insumos y servicios corrientes en el mercado.

· Que los actos administrativos que deban de darse a conocer y no se

transparenten, tengan como efecto la nulidad del acto y la destitución automática del servidor público que debió de transparentar el mismo.

· Que se transparente el desarrollo de las licitaciones públicas, se te-

levisen en vivo las juntas aclaratorias, que las visitas de los interesados a los funcionarios de los órganos reguladores se lleven a cabo con dos funcionarios del órgano regulador, cuando menos.

· Las únicas excepciones a la transparencia serían las que marca la

constitución, es decir, las relativas a la seguridad nacional, y que en el caso de duda o controversia se determinaría la causal por el IFAI.

Muchos de estos avaneces ya son ley vigente en la Ley de Hidrocarburos, no habría razón alguna en hacer estos conceptos aplicables a todas las ramas de la administración pública, así como al Congreso de la Unión y al Poder Judicial y sus equivalentes en los estados y el Distrito Federal. Sin embargo, ahora nos encontramos ante una peligrosa disyuntiva. El gobierno de Peña Nieto, es obvio que quiere “limpiarse la cara” con el Sis- tema Nacional Anticorrupción (SNA), ante el descrédito que se ha ganado a

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pulso. El SNA requiere de una reforma constitucional que siente las bases del mismo. Pero si es aprobado como se ha planteado en la propuesta original, sin que se cambien sus elementos esenciales, sería magnífico para combatir la corrupción, pero siempre y cuando fuera acompañado con un sistema amplio de transparencia como el que antes hemos descrito. Si este sistema anticorrupción se aprueba sin el sistema de transparen- cia corremos el gravísimo riesgo de quedarnos truncos en el combate a la corrupción, como ha venido sucediendo desde hace décadas, ya que se puede dar la aprobación de la reforma constitucional en materia de combate a la co- rrupción, sin una ley secundaria que lo implemente y se quede el sistema de transparencia sin aprobar, quedándonos con un palmo de narices en el tema, limpiándose la cara Peña Nieto ante la comunidad internacional con la refor- ma constitucional del sistema nacional anticorrupción, pero sin ponerlo en práctica. Lo anterior sería el peor escenario en el que nos podríamos encontrar, en el que de nueva cuenta, los mexicanos nos quedáramos sin la reforma estructural que realmente importa, la que puede impedir que se nos siga engañando, que se siga abusando del pueblo cobrándoles impuestos altos, para ser dilapidados en moches, transas, conflictos de interés y uso electoral de nuestros recursos.

los dereCHos Humanos de las niñas, niños y adoleCenTes

Los recientes hechos violentos en el Estado de México, en Tlatlaya y en el estado de Guerrero, en Iguala, han opacado una noticia de relevancia nacional, la aprobación en la Cámara de Diputados de la minuta enviada por el Senado, relativa a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que es la ley secundaria relativa a los derechos humanos de nuestros niños y adolescentes. Anteriormente se les llamaba menores de edad, pero la nomen- clatura derecho humanista ahora los denomina como los llama la ley aprobada. Sin embargo hay que tomar en consideración que la minuta del Senado no fue aprobada por la Cámara de Diputados en su integridad. Después de

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amplias acciones por organizaciones de padres de familia que cabildearon con los Diputados temas de suma relevancia, finalmente los Diputados cambiamos la minuta del Senado, después de una gran batalla de posiciones encontradas con la izquierda que presentó una posición estatista del manejo de la educación de nuestras niñas, niños y adolescentes (a partir de ahora, me referiré a ellos como los “Beneficiarios”). Este texto expresará sumariamente el objetivo de la Ley aprobada (si es que el Senado no regresa los cambios realizados en la Cámara de Diputados) y los elementos controvertidos de la minuta que fue aprobada por la Cámara de Senadores, por unanimidad, con datos de la propia ley y de una extraordinaria presentación elaborada por mis compañeras, las Diputadas Lucy Pérez y Cyn- thia Valladares, del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados. El objetivo de la ley en general, es la protección de los derechos humanos de los Beneficiarios, en implementación de la reforma constitucional de dere- chos humanos, que dicta:

Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas go- zarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.

Así esta ley secundaria pone en práctica esta reforma constitucional que, desde un punto de vista de soberanía rompe con todos los paradigmas, puesto que pone a los tratados internacionales, y por ende, a los organismos inter-

nacionales vinculados con ellos, al mismo nivel que la propia constitución. Es por ello, que en este momento representantes del gobierno mexicano están compareciendo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por el caso de Iguala. La Ley aprobada protege los derechos de los Beneficiarios consagrados en los tratados internacionales y la propia constitución, disponiendo a nivel nacional garantías del:

Derecho a la vida.

Derecho de prioridad.

Derecho a la identidad.

Derecho a vivir en familia.

Derecho a la no discriminación.

Derecho a vivir en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo

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integral.

Derecho a la protección contra todas las formas de venta, trata de

personas, explotación, abuso, abandono o crueldad.

Derecho a la protección de la salud y a la seguridad social.

Derecho a la inclusión de los Beneficiarios con discapacidad.

Derecho a la educación.

Derecho al descanso y al esparcimiento.

Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión y cultura.

Derecho a la libertad de expresión y de acceso a la información.

Derecho de asociación y reunión.

Derecho a la intimidad.

Derecho a la seguridad jurídica y al debido proceso.

Derecho a la inclusión y no discriminación de los Beneficiarios mi- grantes.

Todos estos derechos van acompañados de los principios de interés superior de la niñez, universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. Asimismo se establecen instituciones, principios y directrices de políticas públicas como el Registro Nacional de Centros de Asistencia Social, que estará a cargo de la Procuraduría de Protección Federal, ordenándose a la Cámara de Diputados para establecer partidas presupuestales específicas para la operación efectiva de estas instituciones. También se establece la obligación de garantizar los recursos presupuestales necesarios para asegurar la operatividad de la Ley. Se incorpora el principio de igualdad sustantiva, estableciendo la obliga- ción de la aplicación de la ley con perspectiva de género y se establece el derecho de los Beneficiarios a ser inscritos en el Registro Civil de manera inmediata y gratuita. Se establecen claramente las obligaciones de quienes ejercen la patria po- testad, tutela o guarda y custodia respecto de los Beneficiarios, pasando de los principios civilistas del código de Napoleón, a los principios universales de de- rechos humanos. Se crea la Procuraduría Federal de Protección adscrita al Sis- tema Nacional DIF, y 32 Procuradurías locales. Se crea el Sistema Nacional de Protección Integral como instancia encargada de establecer instrumentos, po- líticas, servicios y acciones de protección de los derechos de los Beneficiarios, y se amplía el marco de protección de los Beneficiarios migrantes reconocién- dose sus garantías al debido proceso para los procedimientos administrativos migratorios que los involucren. Finalmente, se establecen múltiples garantías de movilidad y seguridad para los Beneficiarios con capacidades diferentes.

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Las partes controvertidas de la minuta de los Senadores que se elimina- ron, se referían a los derechos de los Beneficiarios a ser acogidos por familias de manera excepcional. Ahora la prerrogativa de que los Beneficiarios sean atendidos por familias adquiere un carácter de prioritario y no excepcional, permaneciendo el menor tiempo posible en instituciones del Estado. La parte más controvertida de la minuta del Senado sujeta a revisión por

la Cámara de Diputados, se refería a los supuestos “derechos sexuales y repro-

ductivos” de los Beneficiarios, excluyendo el derecho humano de los padres y tutores de educar a sus hijos y Beneficiarios sujetos a tutela, respecto de sus sexualidad, de la mejor manera posible, con asistencia de las autoridades. Des- pués de arduas discusiones con la izquierda, la mayoría en la Cámara de Dipu- tados prevaleció, eliminando esos supuestos derechos sexuales y reproducti-

vos de los Beneficiarios, para dejar a los padres y tutores la debida orientación, si se quiere, con asesoría del Estado, disponiéndose que “quienes ejercen la patria potestad, tutela o guarda y custodia, tendrán derecho a intervenir en la educación que habrá de darse a niños, niñas y adolescentes […].” Respecto de los fines de la educación de los Beneficiarios, después de am- plios debates con la izquierda, se estableció que se promoverá “[…] la educa- ción sexual integral conforme a su edad, el desarrollo evolutivo, cognoscitivo

y

madurez, de las niñas, niños y adolescentes que le permitan a niñas, niños

y

adolescentes ejercer de manera informada y responsable sus derechos con-

sagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en las leyes y los Tratados Internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte.” Con esta reforma, quedan debidamente garantizados los derechos huma- nos de los Beneficiarios y los derechos humanos de los padres y tutores para educar a sus hijos y pupilos de la mejor manera posible, con asistencia subsi- diaria del Estado mexicano y en el concierto internacional de protección de los derechos humanos.

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CAPÍTULO III

Temas loCales

el endeudamienTo y la falTa de TransParenCia

N os encontramos con un escándalo más en la administración de un Estado de nuestra federación: el del estado de Chi- huahua, que es el más endeudado del país por cada uno de sus habitantes. Ante este tipo de problema el Estado mexi- cano ha reaccionado con sendas reformas a sus leyes. La de

contabilidad gubernamental, y la reforma constitucional para el control de la deuda pública. Sin embargo, estas reformas no impactan el endeudamiento de Chihuahua que sucedió antes de las mismas. Debemos de tomar en cuenta que el endeudamiento en sí, aunque se puede catalogar sin lugar a dudas como irresponsable, ya que su monto abarca más del doble de las participaciones federales durante el lapso de su pago, no es ilegal. Fue autorizado siguiendo todos los cánones de ley, con el consenso del Congreso del Estado. Lo que tiene una supina ilegalidad, es que los préstamos aparentemente no se utilizaron para el destino para el cual fueron contratados.

Veamos las cifras:

Hubo dos grandes rubros de endeudamiento:

I. Para la construcción de carreteras: se emitieron bonos por un mon-

to de $15,157 millones de pesos. De los cuales se utilizaron $5,000 mi- llones de pesos para abonarle a la deuda carretera contraída con ante- rioridad, y únicamente $3,000 millones de pesos para la construcción de carreteras, quedando pendiente de comprobar la suma de $7,000 millones de pesos, que no sabemos en qué se gastaron.

II. Préstamos para obra pública: se contrataron préstamos por un mon-

to de $24,697 millones de pesos de los cuales se utilizó para realizar obras públicas de infraestructura la cantidad de $17,772 millones de pesos. Pero no se han comprobado $6,925 millones de pesos, que nue- vamente, no sabemos en qué se utilizaron.

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Si sumamos las cantidades sin comprobar de $7,000 millones de pesos y de $6,925 millones, tenemos casi $14,000 millones de pesos que se han ido a un fondo negro que aún no sabemos cuál fue su uso. El Código Penal Federal establece el tipo penal de peculado, definiéndolo así:

Artículo 223.- Comete el delito de peculado:

I.- Todo servidor público que para usos propios o ajenos distraiga de su objeto dinero, valores, fincas o cualquier otra cosa perteneciente al Esta- do, al organismo descentralizado o a un particular, si por razón de su car- go los hubiere recibido en administración, en depósito o por otra causa. II.- El servidor público que indebidamente utilice fondos públicos u otor- gue alguno de los actos a que se refiere el artículo de uso indebido de atribuciones y facultades con el objeto de promover la imagen política o social de su persona, la de su superior jerárquico o la de un tercero, o a fin de denigrar a cualquier persona. III.- Cualquier persona que solicite o acepte realizar las promociones o denigraciones a que se refiere la fracción anterior, a cambio de fondos pú- blico o del disfrute de los beneficios derivados de los actos a que se refiere el artículo de uso indebido de atribuciones y facultades, y IV.- Cualquier persona que sin tener el carácter de servidor público fede- ral y estando obligada legalmente a la custodia, administración o aplica- ción de recursos públicos federales, los distraiga de su objeto para usos propios o ajenos o les dé una aplicación distinta a la que se les destinó.

Si el Gobernador de Chihuahua no comprueba claramente el destino de los dineros no utilizados en carreteras u obras públicas, podría caer en la consecu- ción de peculado, por lo que independientemente del endeudamiento excesivo en el que se ha incurrido, la distracción de fondos a fines distintos a los que se contrataron los adeudos, podrían llevar al Gobernador y a sus cómplices, supuestamente otros funcionarios públicos de su administración, a ser perse- guidos por el Ministerio Público Federal por cuando menos este delito de pe- culado, en virtud de que para la contratación de los adeudos se ofreció como fuente de pago las participaciones federales.

Por lo anterior, la diputada Rocío Reza y este autor, ejerciendo nuestra responsabilidad de velar por los fondos de la Federación, interpusimos de- nuncia penal por este delito en contra del Gobernador de Chihuahua y su Secretario de Hacienda.

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La falta de transparencia en el uso de los fondos públicos nos ha llevado a este tipo de abuso, por eso la importancia de tener mecanismos de transparen-

cia pre-establecidos que induzcan a los servidores públicos a actuar conforme

a la ley, y se evite, que después del “niño ahogado”, sea demasiado tarde para

ejercer acciones penales y persecuciones judiciales en contra de los servidores públicos, lo que dificulta la reparación del daño a los chihuahuenses.

Para darnos una idea de la dimensión del daño, los $14,000 millones de pesos perdidos representa 4.24 veces el presupuesto anual del municipio más grande de Chihuahua, que es el de Juárez.

el gobernador duarTe anTe el nueVo enTorno PolíTiCo en el que se mueVe

el Pri

No cabe duda que el país ha cambiado mucho desde que el PRI gobernaba des- de los Pinos en el Siglo XX. En efecto, ahora tenemos democracia electoral, tenemos redes sociales en donde se generan opiniones constantes e informa- ción al instante, a través de imágenes fotográficas y videos prácticamente en tiempo real. Ahora vivimos en un mundo interconectado e interdependiente en su economía y en muchos aspectos políticos, como los derechos humanos, que han generado constantes intervenciones de organismos internacionales, de grupos organizados de la sociedad civil y activistas decididos a realizar acciones contundentes en múltiples acontecimientos. También tenemos una clase media enorme, en comparación de la que existía en la época del Presi- dente Zedillo, y por ende, una sociedad más informada y consciente de lo que pasa en el país. Este entorno definitivamente no es propicio para que un gobierno regrese

a las prácticas del Siglo XX cuando el autoritarismo imperaba, aunque estas

prácticas no han cesado de existir en los gobiernos estatales y municipales gobernados por el PRI. En el entorno nacional, con el regreso del PRI a los Pinos, la situación cambia drásticamente. ¿Cuál es la razón de ello? Mi inter-

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pretación es que en este ámbito la lupa internacional y nacional no permite que eso suceda. En el entorno nacional y en el chihuahuense tenemos quizá una posible confluencia: la Casa Blanca de Peña y el Banco de Duarte, ante la entrada a la discusión nacional de algo que aunque no sea del Pacto por México, en esencia es como si lo fuera. Me refiero al Plan Nacional Anticorrupción. En ese entorno, el Presidente se ha tenido que enfrentar al escándalo in- ternacional de estar personalmente involucrado con una de las compañías que más obra pública hizo en el Estado de México y de las principales involucradas con el tren rápido México-Querétaro, y que participó en la construcción de la famosa Casa Blanca que nominalmente se atribuye a la esposa del Presidente, Angélica Rivera. Prácticamente al mismo tiempo sale a la luz pública el famoso banco ca- pitalizado por el Gobernador Duarte, que es uno de los agraciados con los depósitos del Estado de Chihuahua. Normalmente, como nos percatamos, este acontecimiento no hubiera llamado tanto la atención (como en efecto sucedió cuando este autor, junto con la diputada Reza, interpusimos denuncia penal en la PGR por sospechas de peculado atribuido al Gobernador Duarte por no dar cuenta de casi 16,000 millones de pesos en dineros de la deuda del estado de Chihuahua, de los cuales no se sabe en qué se utilizaron) si no fuera por la coincidencia cronológica con los descubrimientos de la Casa Blanca. Ante esta situación, nos encontramos en la encrucijada del sistema: o Peña Nieto le entra de frente al Sistema Nacional Anticorrupción, haciendo acciones personales contundentes (como regresar la Casa Blanca) y persiguiendo accio- nes locales pero descaradas, como la del Gobernador Duarte y “su banquito”, para dar un ejemplo nacional de que las cosas van a cambiar, o el deterioro de la imagen del Presidente y de las instituciones continuará hasta llevarnos a una ingobernabilidad que nos puede conducir a una tragedia nacional.

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los CaPriCHos del auToriTarismo

Un fenómeno político que se generó a raíz del triunfo de Fox en el año 2000, fue que el autoritarismo priista se enconchó en los gobiernos de los estados. Los gobernadores de ese partido fueron, entre muchas otras cosas, los causan- tes de que el sistema autoritario no desapareciera por completo. De hecho, el autoritarismo se refinó en los estados al grado de que existen nueve estados en donde el PRI ha mantenido su hegemonía absoluta durante 84 años, y del Estado de México sale el Presidente de la República, resultado de una concer- tación bien diseñada por los gobernadores del PRI. En los procesos electorales, estos estados se convierten en lo que se ha llamado “el granero del PRI”, ya que las estructuras corporativas comanda- das por ese partido, debidamente aceitadas por las políticas públicas y favores prestados por sus gobernadores, producen millones de votos para el PRI, so- bre todo, para las elecciones presidenciales. En mi estado, Chihuahua, el gobernador Cesar Duarte Jáquez ha desa- rrollado un control corporativo en todos los ámbitos de la entidad. Su mano controla universidades, a gran parte de la iniciativa privada, a los presidentes municipales sin importar de qué partido provienen y por supuesto, los res-

tantes poderes del Estado, el legislativo y el judicial, a los cuales literalmente dicta lo que deben de hacer. Ahora tenemos una situación curiosa, 4 el Congreso del Estado se encuen- tra en análisis de considerar la posibilidad de “empatar” la elección del go- bernador con la del presidente de la República. Para ello se analiza tener una gubernatura que dure sólo dos años, empezando el 2016 para que termine en

el

2018, y así llevar a cabo las elecciones locales de gobernador, ayuntamientos

y

Congreso local en la misma fecha de las elecciones federales, en donde se

elegirá al Presidente de la República y al Congreso de la Unión.

4 Nota del Autor: Al escribir este artículo la iniciativa en comento no se había discutido.

Después que se reunió la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso del Estado, la misma no fue puesta a discusión y ese día el Gobernador César Duarte declaró que aunque la iniciativa se justificaba “no existían las condiciones necesarias para que fuera aprobada”, por lo que suponemos que aunque dicha iniciativa no ha sido desechada, no va a prosperar. Nosotros interpretamos que se dieron dos situaciones para que esto sucediera. La primera que al Gober- nador Duarte se le complicó mucho el escenario al tener un rechazo casi unánime del sector empresarial y de muchos otros actores políticos, además que se supone que pactó con el PRD para que la Diputada Local Aragón presentara la iniciativa de la llamada mini gubernatura, en contraprestación por la aprobación de los matrimonios del mismo sexo, situación que también se vino abajo por protestas de organizaciones religiosas.

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Lo que intriga de este análisis es que el Congreso del Estado de Chihuahua junto con los ayuntamientos chihuahuenses ya habían realizado un cambio a la constitución local para realizar esta coordinación con las elecciones federales, pero hasta el 2021, es decir, las elecciones llamadas de medio término en donde nada más se eligen a los integrantes de la Cámara de Diputados, teniendo así una gubernatura de cinco años, en lugar de una de dos, como ahora se analiza. Lo más novedoso de este supuesto estudio es que no se deriva de iniciativa alguna, sino de aparentemente una ocurrencia que se anuncia proviene de los dirigentes del Congreso de Chihuahua, situación que es verdaderamente difícil de creer, encontrándose el estado inmerso en el más profundo autoritarismo. Es por ello que me pregunto ¿cuáles son las razones reales para impulsar una gubernatura que dure sólo dos años? Francamente, yo no veo ninguna urgencia de empatar el calendario local con el federal, ya que esto ya se dio con la reforma a la constitución local referida. Me atrevo a especular que el deterioro de la imagen del gobernador Duar- te es tal, derivado de la escandalosa deuda pública y las denuncias de malver- sación de fondos y múltiples rumores de cuantiosas inversiones que se le atri- buyen al mandatario estatal en la compra de negocios, como un banco, cadenas de farmacias y múltiples propiedades agropecuarias que ha hecho necesario tener una especie de muro de contención para limpiar la casa, durante el lapso de una corta pero cómoda gubernatura, sobre todo ahora que se ve inminente la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción, cuyos parámetros permitirán la intromisión de la Auditoria Superior de la Federación (ASF), de- pendiente de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, en las cuentas de un estado de la federación que ha utilizado participaciones federales como fuente de pago de sus múltiples endeudamientos, sobre todo, considerando que la ASF puede ya no quedar bajo el control del régimen en las próximas elecciones, y aún en las que se llevarán a cabo en el 2018. Por ello sería prudente hacer lo necesario para que el PRI ganara sin pro- blema las elecciones de gobernador programadas para el 2016, con un período de mandato de sólo dos años, a fin de que la oposición no hiciere grandes es- fuerzos por conquistar una gubernatura de tan poca duración. Debemos esperar si el autoritarismo del gobernador Duarte prevalece o el autoritarismo del Presidente Peña Nieto es el que pare esta situación, ya que al Presidente de la República se le añadiría otro estado qué lidiar para las elecciones en donde se elegirá a su sucesor.

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la CulTura es la salVaCión de nuesTros niños y adolesCenTes

Hemos quedado los chihuahuenses traumatizados por la atrocidad cometida por niños y adolescentes (de entre 11 y 15 años de edad) de un suburbio de la ciudad de Chihuahua, los cuales torturaron y mataron a un niño de 6 años de edad jugando al secuestro. Este caso espeluznante nos lleva a reflexionar el deterioro moral de nues- tra sociedad que ha generado un entorno propicio para que menores de edad cometan estos actos, que si fueran generalizados, serían considerados como de lesa humanidad. Estos delitos se dan en donde padres de familia han criado niños, en el mejor de los casos, considerados como amorales, que tratan a otro ser humano sin consideración alguna a sentimientos de piedad, compasión y mucho menos, con concepción alguna de lo que es la dignidad. ¿Quién es culpable de estas monstruosidades? Realmente es difícil escla- recerlo. Es materia de un amplio análisis sociológico, sicológico y antropoló- gico profundo que descubra la genealogía de un fenómeno tan terrible. Sin embargo, no quiero hablar de esta situación y sus causas, quiero reflexionar sobre las diversas formas disponibles para evitar que se llegue a repetir estos acontecimientos extremos. Hace tiempo, como resultado de un encuentro casual en un evento de la so- ciedad civil en Ciudad Juárez, tuve la gran fortuna de conocer a un matrimonio que me ha sorprendido de las maravillas que ha realizado en Ciudad Juárez. Ellos desarrollaron grandes grupos de niños que se dedican a la música. Son alrededor de 860 niños, de entre 6 y 17 años de edad, a los que se les enseña a tocar instrumentos de percusión, metales y maderas de viento para conformar sinfónicas que tocan desde piezas clásicas, hasta temas de películas como las de los Piratas del Caribe y Misión Imposible, pasando por marchas populares mexicanas como la de Zacatecas, así como pasos dobles españoles. Se conforman diversos grupos musicales de 50 niños y niñas, comanda- dos por jóvenes maestros auspiciados por el CONACULTA, que cada 15 días se organizan en diversas orquestas sinfónicas compuestas por 150 niños que interpretan diversas piezas musicales dirigidas y supervisadas por una vein- tena de maestros, generalmente jóvenes, que son extraordinarios. Estos niños interpretan con una dedicación y pasión extraordinarias alegres melodías que le suben a uno el ánimo y el espíritu de una manera verdaderamente mágica.

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Lo imponente de estos niños, es que tienen experiencia musical que oscila entre uno y tres años, y que tocan al unísono de una manera armónica perfec- tamente sincronizada. Es realmente increíble creer cómo desarrollaron estas habilidades de ritmo, melodía, armonía, tiempos, contratiempos y bemoles, le- yendo música como verdaderos profesionales, a pesar de su corta edad. Tuve la oportunidad de conversar con varios de ellos y su desenvolvimien- to y despliegue verbal revela su desarrollo mental y madurez emocional que les genera en su mente y espíritu la música. Lo más sorprendente es que esto se ha desarrollado en Ciudad Juárez, que sólo hace algunos años se le conside- ró como “la ciudad más violenta del mundo”. Estos grupos nacieron del impulso del programa del gobierno federal de- nominado Todos Somos Juárez, producto de la intervención del Presidente Felipe Calderón, derivado de la masacre de jóvenes en Villas de Salvarcar, una colonia donde viven familias de bajos recursos. Este programa conjugó el impulso de la sociedad civil de Juárez con el go- bierno para generar entornos en la ciudad que contrarrestaran el de la violen- cia que circundó a la sociedad entre los años 2008 y 2011. Se consideró que el impulso a la cultura y al arte en los jóvenes de la ciudad formaría una barrera contra el reclutamiento hacia actividades criminales, y generaría condiciones de desarrollo humano tendiente al fortalecimiento y al crecimiento del ser que conduciría a nuestros niños y jóvenes a un desarrollo humano íntegro. Es necesario que nuestra sociedad civil, principalmente los empresarios y liderazgos de nuestra comunidad, participen activamente en actividades que apoyen la cultura en nuestros niños, niñas y adolescentes. Es muy fácil, por ejemplo, adoptar económicamente a uno de estos niños para auspiciarles el mantenimiento de sus instrumentos musicales, proporcionarles uniformes, formar un fondo de becas, financiar más maestros, para que participen en con- cursos, y muchos otros apoyos que se les pueden brindar. Si invertimos en nuestra comunidad en el desarrollo cultural, los frutos los veremos en el corto plazo, para nunca más caer en la generación de entornos de violencia y de falta de moral que llevaron a esos niños de Chihuahua a co- meter esas atrocidades.

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conclusIón

El resultado de haber escrito esta serie de artículos que han conformado la Columna Última Instancia, es la reflexión de la transformación política que está sucediendo en México ante el contexto geopolítico del momento. No cabe duda que estamos viviendo en tiempos extraordinarios. Por un lado el ser humano tiene muchos años viviendo en relativa paz. Desde la Se- gunda Guerra Mundial no hemos visto guerras que envuelvan al globo terrá- queo que causaron decenas de millones de muertes. Los avances que hemos tenido como humanidad en el combate al hambre son exponenciales. A nivel mundial, se ha venido abatiendo con eficiencia la pobreza extrema, hemos te- nido los más grandes avances técnicos que no han tenido precedente. La industria ha llegado a un grado de eficiencia y bajos costos que los sa- tisfactores que ahora son producidos son de fácil accesibilidad a grandes por- ciones de la población mundial. Las telecomunicaciones han tenido un gran- dísimo crecimiento. Con el advenimiento de la Internet como herramienta de interacción humana, a través de las redes sociales y de la difusión del conoci- miento que ha generado ventajas indiscutibles. Ahora, se investigan cosas en minutos de navegación por la Internet, cuando antes la misma investigación tomaba horas, días o meses. La globalización ha avanzado no sólo en la economía, finanzas y comercio, sino que se ha extendido a la política y al desarrollo y defensa de los derechos humanos. Verdaderamente, ahora nos encontramos inmersos en una auténtica aldea mundial. México, ante el contexto antes descrito, con la llegada de la democracia electoral, con el crecimiento de nuestra economía y operaciones comerciales del exterior que han generado un crecimiento industrial inusitado; con la lo- calización geográfica privilegiada que tenemos, donde no hay que lidiar con los climas extremos que muchos países avanzados tienen que constantemente luchar; con las materias primas con que contamos, desde minerales, hidro- carburos, y vastas zonas del país de producción agrícola y agropecuaria que sirven para surtir no sólo a nuestra población sino a países extranjeros, nos preguntamos, ¿por qué no logramos crecer a ritmos más acelerados? ¿Por qué no logramos abatir la extrema pobreza y hacer razonablemente más corta la brecha entre ricos y pobres? ¿Por qué los ciudadanos cada vez más se alejan de la participación política activa, dando la espalda a los partidos políticos y odiando cada día más a la llamada “clase política”? ¿Por qué a pesar de la de- mocracia, donde los votos cuentan y se cuentan, la corrupción y los abusos de

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poder son cada vez más acendrados? ¿Por qué tenemos cada día más cerca una regresión hacia el autoritarismo que tanto nos costó eliminar? ¿Por qué cada vez hay mayores índices de abstencionismo en las elecciones y votos intencio- nalmente anulados? ¿Por qué el crimen organizado cada vez penetra más en nuestra sociedad y en nuestro vasto territorio? ¿Por qué la población se siente cada vez más insegura y no ve un futuro claro para sus hijos, provocando la fuga de cerebros y de mano de obra calificada, en adición a la inmigración ilegal hacia el norte, que no se detiene? Todas estas preguntas merecen ser contestadas a través de análisis genea- lógicos; es decir, reflexiones de causa y origen de las cosas. Si hacemos esta clase de análisis con profundidad y seriedad podremos empezar a darnos cuen- ta en dónde se encuentran los quiebres históricos que hicieron que las cosas viraran hacia un sentido negativo, que provocaron si no el detener los avances, giros hacia situaciones de franco deterioro. Tenemos que hacer múltiples re- flexiones de cómo podemos romper poco a poco los múltiples factores que nos han conducido a donde estamos. Existen en México innumerables estructuras de poder que operan al mar- gen de la ley y de las reglas más elementales del juego. Hay estructuras de poder formal en México, que sirven exclusivamente a intereses particulares que lo único que les interesa es mantener sus privilegios, ya que consideran que nuestro país es de una riqueza y aguante inacabable. Pero también tenemos indicativos de hartazgo, no sólo en la sociedad civil en general, sino de muchas estructuras de poder que han comprendido que no podemos seguir así por tiempo indefinido. Que antes de que sucedan aconteci- mientos que nos lleven a mayores deterioros en nuestra calidad de vida y pers- pectiva a futuro, a través de liderazgos mesiánicos o dictaduras militares u oli- gárquicas, podamos generar una tendencia que haga que las cosas se ordenen. Quizás haya que empezar por algunas regiones del país. Creemos que la transparencia en el quehacer público es un elemento esencial para romper el círculo de la corrupción e impunidad. En ciertas áreas del país tenemos ele- mentos económicos, culturales y de esencia política en donde se pueden hacer estos virajes que manden señales al resto del país de que las cosas pueden empezar a cambiar. La eficiencia que pudiere tener el fenómeno del Gobernador electo de Nue- vo León, Jaime Rodríguez Calderón, comúnmente conocido como El Bronco, está aún por verse. Lo que sí nos queda claro, es que existe una necesidad imperiosa para que la cosa política en México tenga un cambio de curso, que rompa las inercias que llevamos.

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Nos falta generar en más regiones del país el entusiasmo ciudadano creado en Nuevo León, no necesariamente, con candidaturas independientes, pero sí con candidatos que salgan de los círculos de complicidades, componendas y acuerdos hacia beneficios meramente particulares. Con candidatos que autén- ticamente le apuesten a romper paradigmas sin importar los intereses que se afecten, que hagan que se gane la confianza de los ciudadanos para la parti- cipación política. Tenemos innumerables liderazgos socavados y escondidos. Personas con una ética de trabajo y compromiso social, personas bien pre- paradas, ávidas de participar en beneficio de la comunidad. Las tenemos que identificar y atraer al mundo de la buena política. México tiene un gran acervo humano para su progreso cabal, debemos promover su participación con los elementos que contamos; una gran econo- mía, una posición geográfica envidiable que nos da un clima propicio para las actividades productivas, culturales y de esparcimiento. Una base industrial exportadora muy sólida, y sobre todo, con una población trabajadora, alegre, feliz y productiva que lo único que necesita es un entorno de orden, de estado de derecho, en donde los dineros públicos se apliquen completamente a su destino, donde no se abuse del poder político con autoritarismo, ni del poder económico, con monopolios y prácticas monopólicas; donde haya seguridad, un aparato policial confiable y un sistema judicial que nos brinde justicia; así como con un sistema de derecho que nos dé certeza y seguridad jurídica. En suma, debemos trabajar para lograr que la cosa pública, la política, la participación ciudadana y el gobierno que se genere nos lleve a crear el entorno que todos queremos; para que al salir de nuestro hogar encontremos los elementos necesarios, que con nuestro esfuerzo individual y dedicación podamos llevar a cabo nuestra vocación y anhelos en la vida; para el desarrollo de nuestro ser, de nuestra familia y de nuestra comunidad.

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