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INFORME DEL II ENCUENTRO NACIONAL DE ASISTENTES DE LA REFORMA PROCESAL PENAL:

“FLORENCIO MIXÁN MASS”

Lima, 16 y 17 de marzo de 2012

“FLORENCIO MIXÁN MASS” Lima, 16 y 17 de marzo de 2012 Instituto de Ciencia Procesal Penal

Instituto de Ciencia Procesal Penal

1

MIXÁN MASS” Lima, 16 y 17 de marzo de 2012 Instituto de Ciencia Procesal Penal 1

Academia de la Magistratura

LISTA DE ABREVIATURAS

art.

artículo

Const.

Constitución

CdPP

Código de Procedimientos Penales de 1940

CEJA

Centro de Estudios de Justicia de las Américas

CPP

Código Procesal Penal de 2004

CPP de 1991

Código Procesal Penal de 1991

Incipp

Instituto de Ciencia Procesal Penal

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ÍNDICE

I.

Presentación…………………………………………………………

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II.

Antecedentes………………………………………………………… 8

III.

Objetivos del Encuentro……………………………………………

10

IV. Organización… ……………………………………………………

10

V.

Ponencias, debates y presentaciones………………………………

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1.

Viernes 16 de marzo……………………………………………

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1.1. Poder Judicial…………………………………………………

15

Tema 1: Tutela de derechos ……………………………………….

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1) Con relación a la legitimación activa en el procedimiento de tutela de derechos…………………………………………

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2) Con respecto al control de admisibilidad de la solicitud de tutela de derechos…………………………………………. 3) Con respecto al ámbito de aplicación de la tutela de

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derechos………………………………………………………. 19

Tema 2: Separación de funciones jurisdiccionales de las administrativas……………………………………………

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1) Con relación a las funciones del asistente jurisdiccional…….

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2) Con relación a la transcripción de las resoluciones orales……

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Tema 3: Prisión preventiva……………………………………….

24

1) Con respecto a la determinación de los presupuestos de la prisión preventiva……………………………………… 2) Con respecto a la determinación del plazo de la prisión

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preventiva…………………………………………………… 26 3) Con respecto a la observancia del plazo legal para realizar

 

la audiencia de prisión preventiva……………………………

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1.2. Ministerio Público…………………………………………….

29

Tema 4: La investigación preparatoria estratégica……………

29

 

1) Con relación a la actuación de los sujetos procesales en la fase de investigación preparatoria……………………

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2)

Con relación al trabajo coordinado entre los sujetos

procesales……………………………………………………

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3) Con relación a la falta de recursos para cumplir en tiempo y forma los objetivos de la fase de investigación……………

32

3

Tema 5: Control de plazos………………………………………

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1) Con relación al plazo de las diligencias preliminares……….

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2) Con relación al inicio del cómputo del plazo de las diligencias preliminares…………………………………

36

Tema 6: Criterios de decisión temprana………………………

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1) Con relación al principio de oportunidad……………………

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2) Con relación a los acuerdos reparatorios……………………

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3) Con relación a la terminación anticipada……………………

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2. Sábado 17 de marzo……………………………………………….

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Tema 7: Seguridad ciudadana y reforma procesal penal……

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1) Con relación a la influencia de la reforma procesal penal en la seguridad ciudadana……………………………

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2) Con relación a la percepción de la ciudadanía sobre el nuevo modelo procesal penal……………………………….

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Tema 8: Justicia comunal y reforma procesal penal…………….

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1) Con relación al ámbito de competencia de la justicia comunal………………………………………………………

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2) Con relación a la competencia de las rondas campesinas…….

47

3) Con relación al principio de ne bis in idem………………….

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Bibliografía………………………………………………………………

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Anexos……………………………………………………………………

52

Relación de monitores……………………………………………….

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Relación de participantes Ministerio Público………………………………………………….

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Poder Judicial………………………………………………………

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Distribución de los participantes en las mesas de trabajo Ministerio Público………………………………………………….

56

Poder Judicial………………………………………………………

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Relación de ponencias por temas…………………………………. Ponencias de los participantes

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Tutela de derechos KELLY TARAZONA MATOS………………………………………. 67

Tutela de derechos MELISSA VALLE MOLINA………………………………………

Prisión preventiva

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KELLY TARAZONA MATOS……………………………………….

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Separación de las funciones entre los auxiliares y los jueces KELLY TARAZONA MATOS……………………………………….

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I. Presentación

El proceso de reforma del sistema de justicia penal en Latinoamérica, iniciado hace más de dos décadas, es el más importante y prometedor de la región. Por primera vez surge un movimiento regional de características homogéneas y con un propósito similar: cambiar un sistema procesal de corte inquisitivo y predominantemente escrito por uno acusatorio, con tendencia adversarial y predominio de la oralidad, publicidad y celeridad.

Este cambio implica un complejo proceso de transformación de las prácticas de trabajo, esto es, de la forma como se estructuran las ritualidades, los trámites y plazos del proceso penal; de modificaciones legislativas y de asimilación y adecuación de una serie de instituciones que forman parte del sistema de justicia penal. De allí que la implementación de esta reforma enfrente una serie

de problemas al ser llevada a la práctica. Problemas que deben ser identificados

y analizados a fin de proponer soluciones que permitan fortalecer el nuevo

sistema procesal penal.

En el Perú, este movimiento de reforma inicialmente no tuvo éxito, en 1991 se

aprobó un nuevo Código Procesal Penal, pero solo algunos de sus artículos entraron en vigencia; en 1995, el Congreso aprobó un nuevo proyecto de

Código, pero el Ejecutivo lo observó y fue archivado. Recién en el año 2003, con

la creación de la Comisión encargada de proponer las modificaciones y

mecanismos legales para la implementación de un nuevo Código Procesal Penal, se da inicio al actual proceso de reforma. Así, en materia de implementación, se promulgó el Código Procesal Penal, en julio de 2004, se impulsó otras reformas legislativas urgentes (modificación de la Ley Orgánica del Ministerio Público, elaboración de reglamentos, etc.), se crearon nuevas instituciones y se adaptaron otras ya existentes.

El nuevo sistema procesal penal comenzó a aplicarse recién el año 2006, en el Distrito Judicial de Huaura. Posteriormente, se ha venido implementando de forma progresiva en otros distritos judiciales. Ahora bien, una vez iniciada esta fase del proceso de implementación, se hacía necesario realizar un seguimiento

a este proceso, a fin de obtener información que permita evaluar

periódicamente cómo está funcionando el nuevo sistema y qué problemas

plantea su puesta en práctica.

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Precisamente, con ese objeto, el Incipp ha asumido el compromiso de promover eventos académicos que permitan identificar los principales problemas que enfrenta este proceso de reforma en los distritos judiciales donde ya ha entrado en vigencia el Código Procesal Penal de 2004. Particularmente, en lo que respecta a la interpretación y aplicación de sus normas.

En ese contexto nace la idea de promover encuentros académicos entre asistentes jurisdiccionales y de la función fiscal, quienes, por su trabajo, conocen de primera mano los problemas que se presentan en la práctica y cómo vienen siendo resueltos; pero, a su vez, conservan un margen de distancia con la actividad decisoria, lo que les permite compartir las experiencias en sus Despachos desde la perspectiva de un espectador (privilegiado), y, en su caso, formular las propuestas de solución que juzguen más convenientes para el éxito del proceso de reforma.

El I Encuentro Nacional de Asistentes de la Reforma Procesal Penal tuvo lugar en Lima, en julio de 2009, cuando el Código Procesal Penal se encontraba vigente en ocho distritos judiciales. El II Encuentro se realizó en marzo de 2012, cuando el Código estaba plenamente vigente en 17 distritos judiciales y parcialmente vigente (solo para los delitos de corrupción de funcionarios) en los 14 distritos restantes. En este último evento, participaron representantes de casi todos los distritos judiciales a nivel nacional, lo que contribuyó a enriquecer el debate, a lograr un importante intercambio de experiencias y a identificar prácticas replicables.

Conviene precisar que los organizadores acordaron que este II Encuentro Nacional de Asistentes de la Reforma Procesal Penal llevaría el nombre del recordado profesor Florencio Mixán Mass, en homenaje a su destacada trayectoria académica, su rol protagónico en el impulso de la reforma procesal penal y. especialmente, por ser un permanente ejemplo de vida para las generaciones presentes y futuras.

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Este informe 1 da cuenta de los temas tratados en el II Encuentro, describiendo en forma sumaria los problemas abordados, las propuestas de solución planteadas y, en su caso, las conclusiones a las que llegaron los participantes.

II. Antecedentes

A tres años de iniciado el proceso de implementación de la reforma procesal

penal en el Distrito Judicial de Huaura, a dos de su puesta en marcha en el distrito judicial de la Libertad y a uno de su implementación en los distritos judiciales de Moquegua, Tacna y Arequipa, se hacía necesario realizar un diagnóstico que permita identificar los problemas de aplicación e interpretación de las normas del Código Procesal Penal de 2004 en estos distritos judiciales. De tal manera que se pudiese advertir si estos respondían a errores cometidos en la práctica judicial o fiscal, o a defectos del propio Código; y, a partir de ello, iniciar un debate en el que todos los actores involucrados (jueces, fiscales, asistentes judiciales o de función fiscal, abogados, docentes, instituciones públicas o privadas, entre otros) discutieran qué medidas tomar para solucionar esos problemas.

En ese sentido, el Incipp, con el objetivo de contribuir a la difusión y discusión académica de las nuevas instituciones del sistema procesal penal que se viene implementando en nuestro país, organizó el I Encuentro Nacional de Asistentes de la Reforma Procesal Penal. Evento que se celebró en Lima, los días 13 y 14 de junio

de 2009, y fue dirigido por el Presidente del Incipp, Arsenio Oré Guardia, con la

colaboración de los profesores del mismo Instituto, Giuliana Loza Avalos y Julio Espinoza Goyena.

En este I Encuentro participaron delegaciones de los cinco distritos judiciales citados al inicio, conformadas por asistentes jurisdiccionales y de la función fiscal; también participaron los magistrados Giammpol Taboada Pilco, Carlos Ávalos Rodríguez, Juan Hurtado Poma, Gladys Ramos Urquizo y Ramiro Bermejo Ríos. Se invitó además al constitucionalista Samuel Abad Yupanqui y a

la investigadora del CEJA Nataly Ponce Chauca.

1 Este informe fue preparado por Liz Chipa Avila, miembro del Incipp, con la colaboración de Gerson Camarena Aliaga (temas: 4, 6 y 7), también miembro del Incipp; a solicitud de los organizadores del II Encuentro.

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En cuanto a las actividades realizadas durante la celebración de este evento, el primer día, se invitó a un representante de cada delegación a exponer los principales problemas presentados en su distrito judicial, en torno a tres temas:

prisión preventiva, aplicación del principio de oralidad y terminación anticipada. De lo expuesto, se pudo advertir que estos versaban sobre lo siguiente: a) la posibilidad de convertir una audiencia de prisión preventiva en una de terminación anticipada; b) la posibilidad de solicitar la prórroga de la duración de la prisión preventiva en la etapa intermedia o la de juzgamiento; c) la solicitud del órgano de juzgamiento para que se le remita todo el expediente fiscal, y la negativa a acceder a ese pedido, atendiendo que este solo necesita conocer los medios de prueba admitidos en la audiencia de control de la acusación; d) la posibilidad de solicitar más de una vez la terminación anticipada; y e) la presencia del recurrente en la audiencia de apelación de autos.

Por la tarde, presentaron sus ponencias los magistrados y profesores invitados:

Giammpol Taboada, “Propuestas de mejoramiento del nuevo Código Procesal Penal para La Libertad”; Carlos Ávalos Rodríguez, “Decisionismo judicial vs. garantía de legalidad en la implementación del Código Procesal Penal de 2004”; y Samuel Abad Yupanqui, “El proceso penal y la Constitución”.

El segundo día, los participantes se organizaron en cinco mesas de trabajo para plantear y discutir las propuestas de reforma del Código Procesal Penal de 2004. Algunas de las propuestas que plantearon los participantes fueron las siguientes: a) la posibilidad de aplicar medidas limitativas de derechos fundamentales en la fase de diligencias preliminares, a fin de realizar actos urgentes e inaplazables; b) la oportunidad para constituirse en actor civil, en los casos de acusación directa, en el plazo de diez días que concede la norma para contestar la acusación, y c) la inaplicabilidad de la norma que permite a la Sala de Apelaciones condenar al absuelto en primera instancia, por ser contraria a las garantías y derechos del imputado reconocidos en la Constitución y en Tratados internacionales.

Debemos destacar finalmente, que este I Encuentro permitió un valioso intercambio de experiencias entre los representantes de las distintas delegaciones, puso en evidencia la necesidad de introducir algunas reformas al Código de 2004 y contribuyó a abrir un debate académico en torno a

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determinados problemas en la aplicación de este Código. Algunos de ellos, incluso, han sido abordados con posterioridad por el Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales de la Corte Suprema, a saber: Acuerdo Plenario n.º 05-2009, Proceso de terminación anticipada; Acuerdo Plenario 05-2011, Constitución del actor civil; y Acuerdo Plenario n.º 06-2011, Motivación escrita de las resoluciones judiciales y principio de oralidad.

III. Objetivos del Encuentro

Los objetivos del II Encuentro fueron los siguientes:

1) Conocer los avances en el proceso de reforma procesal penal, en los distritos judiciales donde se viene aplicando total o parcialmente el Código Procesal Penal de 2004.

2) Identificar los problemas que se han presentado en la implementación y aplicación del Código Procesal Penal de 2004.

3) Intercambiar experiencias entre los asistentes al II Encuentro acerca de la forma como se viene implementando y aplicando el Código en sus distritos judiciales.

4) Compartir buenas prácticas de iniciativas para mejorar el sistema de justicia penal.

5) Plantear sugerencias o soluciones para resolver los problemas que se han

identificado en la implementación y aplicación del Código Procesal Penal de

2004.

6) Difundir las conclusiones a las que llegaron los participantes después de los debates en las mesas de trabajo.

7) Establecer compromisos con los representantes de cada uno de los distritos judiciales para formar una red a nivel nacional continua y activa que permita intercambiar información y experiencias para el avance de la reforma procesal penal.

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IV. Organización

La reforma del proceso penal en nuestro país, iniciada hace casi una década, supuso la introducción de cambios significativos en la organización y funcionamiento de las instituciones del sistema de justicia penal. Ello se ha podido constatar desde la entrada en vigencia del Código Procesal Penal de 2004, que, como se sabe, ha seguido el modelo de implementación de orientación progresiva.

Ahora bien, como en todo proceso de reforma, durante la implementación de estos cambios han surgido problemas o dificultades en la práctica cotidiana tanto en la aplicación del Código como en la organización y funcionamiento de las instituciones de este nuevo sistema, que han tenido que ser resueltos en el camino por los propios actores de la reforma. Así, en algunos casos, se ha llegado a acuerdos respecto a la forma de proceder frente a situaciones específicas no reguladas por la ley; en otros, ha sido necesario aclarar o explicar los alcances de ciertas normas, mediante acuerdos institucionales, plenos jurisdiccionales, sentencias de casación e, incluso aunque en menor medida, sentencias del Tribunal Constitucional.

En ese sentido, atendiendo que el Código Procesal Penal se encontraba a la fecha totalmente vigente en 17 distritos judiciales 2 y, desde el año 2011, parcialmente vigente, para los delitos de corrupción de funcionarios, en los 14 distritos restantes 3 ; se consideró necesario organizar el II Encuentro Nacional de Asistentes de la Reforma Procesal Penal. Este espacio serviría para conocer las dificultades y los problemas que se vienen presentando en la aplicación del Código, pero, sobre todo, para intercambiar experiencias entre los asistentes respecto a la forma como se vienen solucionando estos problemas y las prácticas y criterios que se vienen desarrollando en cada uno de los distritos judiciales. Todo ello con el fin de promover una adecuada aplicación del Código de 2004.

2 Es menester precisar que actualmente (agosto de 2013), el Código Procesal Penal de 2004, se encuentra totalmente vigente en 23 de los 31 distritos judiciales a nivel nacional. Los distritos judiciales donde el Código aún no ha entrado en vigencia son los siguientes: Apurímac, Ayacucho, Callao, Huancavelica, Junín, Lima, Lima Norte y Lima Sur. 3 Conforme lo establecido en la Ley n.º 29648, el Código Procesal Penal de 2004 entró en vigencia para los delitos de corrupción: en el distrito judicial de Lima, el 15 de enero de 2011; en los distritos judiciales de Lima Norte, Lima Sur y Callao, el 1 de abril de 2011; y, en los distritos judiciales de Santa, Pasco, Junín, Huancavelica, Ancash, Apurímac, Ayacucho, Huánuco, Loreto, Ucayali, el 1 de junio del mismo año.

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Conviene destacar que la organización de este evento demandó que se realizaran un conjunto de tareas, antes, durante y después de su celebración.

Así, antes de la celebración de este evento se realizaron las siguientes tareas:

La conformación de un Comité Organizador: este Comité estuvo conformado por el Director Ejecutivo del Incipp, Arsenio Oré Guardia, y miembros del Consejo Consultivo del Instituto. Para facilitar las labores de coordinación interinstitucional, se designó a la abogada Giuliana Loza Avalos, miembro del Consejo Consultivo, responsable de la coordinación del II Encuentro.

Establecer contacto con las Cortes Superiores y sedes del Ministerio Público de los distritos judiciales a nivel nacional: esta tarea requirió entablar comunicación con jueces y fiscales de diferentes distritos judiciales, a fin de que nos apoyen en el proceso de selección de los representantes de sus respectivas jurisdicciones.

Contar con el apoyo de una institución pública comprometida con el proceso de reforma como la Academia de la Magistratura, que colabore con su experiencia y equipo de profesionales en la definición de la metodología de trabajo en grupo y la elaboración del programa del evento.

Contar con una sede del evento, que resultó ser el local de la Academia de la Magistratura. En efecto, esta institución cedió dos ambientes de sus instalaciones para que se celebren las reuniones de trabajo de los asistentes al II Encuentro.

Emitir constancias de participación: las dos instituciones organizadoras (el Incipp y la AMAG) se comprometieron a otorgar una constancia de participación a todos los asistentes a este II Encuentro.

Definir los criterios de partición de los representantes de las instituciones convocadas: para el II Encuentro se previeron dos espacios de participación, uno para representantes del Ministerio Público y otra para los representantes del Poder Judicial.

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En cuanto al número de representantes por institución, se procuró contar con la presencia de al menos un representante del Ministerio Público y uno del Poder Judicial por cada distrito judicial. Este objetivo se logró, gracias al apoyo del Director del Incipp para financiar el traslado y alojamiento de todos los participantes provenientes del interior del país.

Definir los perfiles de los participantes: tener el cargo de asistentes jurisdiccionales o, en su caso, de asistentes de la función fiscal al momento de la convocatoria; tener un destacado desempeño profesional en sus respectivos despachos; participar en actividades de capacitación sobre la reforma procesal penal; y conocer los problemas que se presentan en la aplicación del Código y las prácticas que se vienen desarrollando en su distrito judicial, pues era necesario que nos remitan una breve ponencia donde compartieran estos aspectos de su experiencia en el proceso de reforma con respecto a cada uno de los temas planteados.

Definir la participación de los monitores: se invitó a miembros del Incipp con probado interés y compromiso en el éxito del proceso de reforma. Su rol era generar el debate, moderar y guiar la discusión que se suscitara en las mesas de trabajo a partir de las ponencias presentadas por los participantes seleccionados. Asimismo, se les solicitó que orienten a los participantes y verifiquen el cumplimiento del trabajo en mesas, que consistía en: analizar los problemas planteados, hacer una síntesis de lo debatido y exponer las conclusiones a las que arribaran.

Definir la participación de los responsables de la plenaria: se invitó a profesores y magistrados reconocidos por su trabajo vinculado a la reforma procesal penal. Su rol era dirigir las sesiones plenarias en las que se discutirían los temas propuestos.

Designar a la persona responsable de la elaboración del Informe del II Encuentro: esta responsabilidad recayó en mi persona, Liz Chipa Avila, miembro del Incipp, quien debía dar cuenta en el Informe de lo discutida durante los dos días. Con tal objetivo se organizó a un grupo de practicantes del Incipp, para que tomen nota de lo debatido en cada mesa

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y transcriban los videos de los plenarios en los que participaban también

los profesores invitados.

Durante la celebración de este evento se realizaron las siguientes tareas:

Se expusieron los objetivos del II Encuentro y la dinámica del trabajo durante los dos días.

Se combinaron exposiciones y trabajos en grupo. Las ponencias que expusieron los asistentes versaron sobre los temas propuestos por la organización, referidos a los problemas en la aplicación del Código Procesal Penal en sus distritos judiciales.

Se

organizaron

dos

grupos

de

trabajo:

uno

conformado

por

los

representantes del Ministerio Público y otro, por los del Poder Judicial.

Al interior de cada uno de estos dos grandes grupos, se organizaron, a su vez, mesas de trabajo. Así, los representantes del Ministerio Público se agruparon en 4 mesas de trabajo; mientras que los representantes del Poder Judicial, en 5 mesas de trabajo 4 .

El

primer día, los dos grupos trabajaron separados, en distintos ambientes

de

la AMAG. Ello era necesario, pues se buscaba que cada grupo analizara

y discutiera los problemas que habían conocido en la práctica cotidiana de

las instituciones que representaban.

El segundo día se juntaron ambos grupos, pero se mantuvo la organización en mesas de trabajo. En este caso, atendiendo a que ambos grupos discutirían los mismos temas: seguridad ciudadana y justicia comunal, se estimó conveniente reunirlos a todos en un mismo espacio, para que compartieran sus experiencias y reflexiones sobre los problemas vinculados a los dos temas propuestos.

El trabajo en mesas se iniciaba después de la presentación de las ponencias

y de la identificación de los problemas por cada uno de los temas

expuestos. Se utilizó la metodología del debate en mesas de trabajo, para

4 Véase la conformación de las mesas de trabajo en los anexos de este Informe.

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que los participantes puedan analizar esos problemas, identificar las similitudes y diferencias con la práctica en sus distritos judiciales, y plantear las soluciones o sugerencias que estimaren necesarias para una mejora del nuevo sistema de justicia penal.

Antes de pasar a la etapa de discusión en mesa, los monitores tenían que entregar un formulario de registro de información a uno de los participantes, quien haría las veces de secretario y se encargaría de redactar una síntesis de los problemas debatidos, las soluciones planteadas y las conclusiones a las que llegaron los miembros de su mesa. Otro de los participantes haría las veces de relator y se encargaría de exponer las conclusiones al final, durante el plenario de cada tema.

Finalmente, el evento concluyó con la participación de dos de los profesores invitados, quienes se encargaron de presentar una síntesis de lo discutido durante los dos días de trabajo y las principales conclusiones y/o sugerencias que se plantearon. Asimismo, con la intervención de los organizadores del II Encuentro, quienes manifestaron su agradecimiento a todos los participantes y su interés en continuar impulsando el proceso de reforma a nivel nacional.

Después de la celebración de este evento se realizaron las siguientes tareas:

Se reunieron todos los documentos que recogieran información concerniente a lo discutido durante el desarrollo del evento (formularios, videograbaciones y anotaciones de los monitores y demás colaboradores), a fin de elaborar un informe del II Encuentro Nacional de Asistentes de la Reforma Procesal Penal.

V. Ponencias, debates y presentaciones

En este punto se incluye un resumen del trabajo realizado por los participantes en los dos días que duró el II Encuentro. Así, se hace una breve reseña de las ponencias presentadas, de los debates en mesa y de las conclusiones que expusieron en el plenario por cada uno de los temas propuestos. Además de un breve repaso de las intervenciones de los responsables de cada plenaria.

1. Viernes 16 de marzo

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El evento se inició con palabras de bienvenida del Director Ejecutivo del Incipp, Arsenio Oré Guardia, y del Director General de la Academia de la Magistratura, Pedro Grández Castro. Seguidamente, la responsable de la coordinación, Giulliana Loza Avalos, expuso los objetivos de este evento y las pautas de trabajo que se seguirían durante los dos días de jornada académica.

1.1 Poder Judicial

Tema 1: Tutela de derechos La primera plenaria del viernes en la mañana versó sobre el tema: tutela de derechos. Esta plenaria estuvo a cargo del profesor Julio Espinoza Goyena, quien, después de presentar el tema, invitó a los participantes Melissa Valle Molina (distrito judicial de Lima), Marco Antonio Mejía Jamanca (distrito judicial de Ancash) y Rossana Mori Zuta (distrito judicial de La Libertad) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas los expositores plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código Procesal Penal, en su experiencia como asistentes jurisdiccionales.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente a la legitimación activa en el procedimiento de tutela de derechos, el control de admisibilidad de la solicitud de tutela y el ámbito de aplicación de este mecanismo de tutela.

1) Con relación a la legitimación activa en el procedimiento de tutela de derechos

La legitimación activa es la capacidad procesal que le reconoce el ordenamiento legal a una persona para iniciar o solicitar la incoación de un determinado procedimiento. Con respecto a la tutela de derechos, el Código dispone que se encuentra legitimado para iniciar este procedimiento: el imputado, cuando considere que sus derechos constitucionales o legales son o han sido vulnerados durante la fase de diligencias preliminares o de investigación preparatoria (art. 71 CPP). Así lo ha destacado también la Corte Suprema, en el Acuerdo Plenario 04-2010.

No obstante la expresa regulación legal, que parece limitar el acceso de los demás sujetos procesales a este mecanismo de tutela; no se debe perder de

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vista que las disposiciones de este Código deben ser interpretadas en armonía con los principios y derechos reconocidos en el Título Preliminar del Código Procesal Penal y en la Constitución. De allí que en la práctica se observe que otros sujetos procesales, como el agraviado y el testigo, reclamen tener legitimidad para acceder a este mecanismo de tutela, invocando como sustento de su posición entre otros principios y derechosel derecho a la igualdad entre las partes en el proceso (arts. I.3 TP CPP) y la garantía del ejercicio de los derechos de información y de participación del agraviado en el proceso penal (IX.3 del TP CPP).

Así pues, un primer problema que se sometió a discusión fue el de la legitimidad del agraviado para acceder a este mecanismo de tutela judicial, atendiendo que sus derechos también pueden verse vulnerados durante la fase de investigación, dirigida por el fiscal, con apoyo de la Policía Nacional.

Sobre el particular, en el debate interno de la mesa 08, el representante del distrito judicial de Tacna advirtió que si bien el Código garantiza la igualdad entre las partes, no debe perderse de vista que el agraviado que no se ha constituido aun en actor civil no es parte; por consiguiente, no podría acceder a este mecanismo de tutela. En la misma línea, el representante del distrito judicial de Piura manifestó que el agraviado no tiene legitimidad para incoar el procedimiento de tutela de derechos.

De distinto parecer fueron los demás miembros de esa mesa, quienes coincidieron con los participantes de las mesas 05, 06, 07 y 09 en que el agraviado sí tiene legitimidad para recurrir a este mecanismo de tutela, en vista que con ello se garantiza el respeto al principio de igualdad entre las partes. Conviene precisar, que algunos participantes hicieron algunas salvedades, a saber: que la solicitud de tutela del agraviado solo debía admitirse en casos excepcionales, atendiendo que este mecanismo de tutela es más rápido que el proceso de amparo; asimismo, que aquel solo podía solicitar tutela respecto de los derechos que le asisten en su condición de agraviado, por ejemplo, cuando se le niegue información sobre la investigación en curso.

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Un segundo problema que se discutió fue el de la legitimación del abogado defensor para solicitar tutela de derechos a favor del imputado, sin contar con la expresa autorización de aquel. Al respecto, los participantes de las mesas 05, 06 y 09 coincidieron en señalar que la solicitud de tutela de derechos puede ser presentada por el abogado defensor sin autorización expresa del imputado, cuando con ello se busque garantizar el ejercicio efectivo de los derechos de este último.

2) Con respecto al control de admisibilidad de la solicitud de tutela de derechos

Los requerimientos o solicitudes dirigidas por las partes al órgano jurisdiccional a fin de obtener una determinada resolución judicial presuponen comúnmente un control de admisibilidad de ese mismo órgano. Este control constituye un filtro o tamiz que impide que actos irregulares ingresen al procedimiento o surtan algún efecto.

En ese sentido, la solicitud de tutela de derechos estaría sujeta al control de admisibilidad del Juez de Investigación Preparatoria, que es el órgano competente para conocer este procedimiento. En efecto, a él le correspondería determinar si se cumplen los presupuestos exigidos por ley para admitir a trámite este pedido. De manera que, si es evidente la inconcurrencia de algunos de esos presupuestos, el Juez estaría facultado para declarar inadmisible dicha solicitud. Así lo ha señalado también la Corte Suprema, en el Acuerdo Plenario n. º 04-2010 5 .

No obstante ello, atendiendo que la norma procesal establece que la solicitud de tutela se resolverá inmediatamente, “previa constatación de los hechos y realización de una audiencia con intervención de las partes” (art. 71.4 CPP), y dada la urgente necesidad de que el Juez intervenga en resguardo de los derechos del peticionante, pareciera que, en estos casos, el legislador obligara al Juez a admitir a trámite todas las solicitudes de tutela presentadas, sin posibilidad de rechazar liminarmente aquellas que resulten manifiestamente inadmisibles.

5 Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema, Acuerdo Plenario n.º 4-2010/CJ-116 (párr. 15), del 16 de noviembre de 2010.

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Así pues, el problema que se sometió a discusión con respecto a este punto fue el de la posibilidad de rechazar liminarmente la solicitud de tutela derechos presentada ante el Juez de Investigación Preparatoria.

Sobre el particular, los participantes de las mesas 05 y 06 coincidieron en señalar que era necesario realizar un control de admisibilidad de la solicitud de tutela antes de convocar a la audiencia respectiva, en consecuencia, estimaban posible que el Juez resolviera rechazar liminarmente dicha solicitud, de no concurrir los presupuestos exigidos por la ley. Así por ejemplo, cuando se plantea tutela por un supuesto no comprendido dentro de su objeto (vulneración del plazo razonable de las diligencias preliminares, no corresponde solicitar tutela de derechos, sino audiencia de control de plazos). Agregaron además que con ello se buscaba evitar la realización de audiencias innecesarias, cuando se sabía de antemano que no podía ampararse el pedido de tutela.

De distinto parecer fueron la mayoría de participantes de la mesa 09, para quienes toda solicitud de tutela de derechos debe ser resuelta en audiencia, pues solo así se satisfacen las exigencias de los principios de oralidad, inmediación y publicidad, reconocidos en el Título Preliminar del Código Procesal Penal.

3) Con respecto al ámbito de aplicación de la tutela de derechos

La tutela de derechos es un mecanismo procesal que permite brindar una mayor protección a los derechos constitucionales y legales de los justiciables durante el desarrollo de la fase de investigación. Conviene precisar que, el ámbito de aplicación de este mecanismo de tutela es limitado, pues el legislador ha previsto también otros mecanismos específicos de protección de derechos como, por ejemplo, la audiencia de control de plazos de las diligencias preliminares (art. 334.1 CPP), la audiencia de reexamen de la intervención de las comunicaciones (arts. 231.3 y 231. 4 CPP)), entre otros. En ese sentido, como lo ha destacado también la Corte Suprema en el Acuerdo Plenario n.º 04-2010, la tutela de derechos tiene un carácter residual 6 .

6 Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema, Acuerdo Plenario n.º 4-2010/CJ-116 (párrs. 13 y 14), del 16 de noviembre de 2010.

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Precisamente, dado su carácter residual, uno de los principales problemas que plantea esta institución es la de definir en qué casos puede ser aplicada. Así, se pueden citar dos supuestos planteados por los participantes de este

II Encuentro: i) la audiencia de tutela contra la disposición fiscal de

formalización de la investigación preparatoria y ii) la audiencia de tutela

contra la disposición fiscal que rechaza la solicitud de copias gratuitas.

En el primer caso, dos de los tres participantes invitados a exponer sus ponencias se mostraron a favor de que se admita la tutela de derechos contra la disposición fiscal de formalización de la investigación preparatoria, cuando no se cumpla con formular la imputación en forma clara, precisa y circunstanciada 7 .

En

el segundo caso, la mayoría de participantes coincidieron en señalar que

debía admitirse la solicitud de tutela del derecho a obtener copias

gratuitas de los documentos escritos que obran en la carpeta fiscal, pero de manera excepcional, de verificarse la insolvencia económica del peticionante.

Tema 2: Separación de funciones jurisdiccionales de las administrativas

La segunda plenaria del viernes en la mañana versó sobre el tema:

separación de funciones jurisdiccionales de las administrativas. Esta plenaria estuvo también a cargo del profesor Julio Espinoza Goyena, quien, después de presentar el tema, invitó a las participantes Lorena Carrión Rojas (distrito judicial de Cajamarca) y Kelly Tarazona Matos (distrito jurisdiccional de Lima) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas las expositoras plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código Procesal Penal, en su experiencia como asistentes jurisdiccionales.

7 Conviene precisar que, con posterioridad a la celebración del II Encuentro, se publicó el Acuerdo Plenario n.º 2-2012/CJ-116 (párrs. 10 y 11), del Pleno Jurisdiccional Extraordinario de las Salas Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema, donde se estableció que cabe acudir a la tutela de derechos “ante el incumplimiento notorio u ostensible por el Fiscal de precisar los hechos que integran los cargos penales”, a fin de que el Juez ordene la subsanación del vicio o defecto que presenta la disposición fiscal de formalización y continuación de la investigación preparatoria.

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Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente a la organización y funcionamiento del nuevo modelo de gestión despacho judicial, que se sustenta en los principios de separación de funciones jurisdiccionales y administrativas, en el establecimiento de un sistema administrativo y jurisdiccional que brinde un servicio más eficiente a los usuarios, y en el trabajo en equipo 8 .

1) Con relación a las funciones del asistente jurisdiccional

Con la reforma del proceso penal surgió la necesidad de diseñar e implementar un nuevo modelo de gestión del despacho judicial, que responda a las exigencias del nuevo Código Procesal Penal y, en general, del nuevo sistema de justicia penal.

En este nuevo modelo de gestión, se distinguen claramente las funciones jurisdiccionales de las administrativas: las primeras se dejan exclusivamente en manos del juez, las segundas, en manos del administrador y el personal del despacho. En esa línea, el Reglamento de Administración del Nuevo Despacho y de las Causas para Juzgados y Salas Penales 9 , señala expresamente en su art. 4: “De conformidad con el principio de especialización de funciones, los despachos deberán separar las actividades conforme a su naturaleza en jurisdiccionales y de apoyo jurisdiccional”.

Así pues, conforme a la nueva organización del despacho judicial, los jueces solo se ocupan de las labores jurisdiccionales, garantizando que el proceso se lleve a cabo en la forma debida; mientras que los asistentes jurisdiccionales brindan apoyo en las labores administrativas y jurisdiccionales del despacho, según la unidad a la que pertenezcan. Conviene precisar, que, a diferencia del modelo anterior, los asistentes no son asignados a un determinado juez, sino que trabajan de manera

8 Véase ESCUELA NACIONAL DE LA JUDICATURA, Modelo de gestión penal, http://enj.org/

portal/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=76&dir=ASC&order=name&Itemid

=109&limit=10&limitstart=20; y Reglamento de Administración del Nuevo Despacho y de las Causas para Juzgados y Salas Penales (arts. 4 y 5). 9 Reglamento aprobado mediante la Resolución Administrativa N° 096-2006-CE-PJ, del 28 de junio de 2006.

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corporativa: en equipos o unidades de trabajo, realizando las funciones específicas que establece el Reglamento de Administración del Nuevo Despacho (Reglamento de Administración) y el Manual Tipo de Organización y Funciones de los Órganos Jurisdiccionales Penales de las Cortes Superiores de Justicia (Manual Tipo) 10 .

No obstante los esfuerzos realizados en la implementación del nuevo modelo de gestión del despacho fiscal, durante el desarrollo del debate en mesas y en la plenaria de este tema, un grupo de participantes de diversos distritos judiciales coincidieron en señalar que uno de los problemas que se presenta en la práctica es el de la extensión del apoyo que deben brindar los asistentes jurisdiccionales, pues algunos jueces mantienen viejas prácticas y, desconociendo las disposiciones del ya citado Reglamento, exigen que los asistentes elaboren proyectos de resoluciones o que realicen otras funciones que no les corresponden, obviando que quien se encarga ahora de la distribución de tareas entre el personal del despacho es el administrador, no el juez.

Otro problema que se sometió a debate, con respecto a las funciones del asistente jurisdiccional, fue el de la determinación de a quién corresponde programar la realización de las audiencias. Por un lado, el Reglamento de Administración establece en su art. 25.4 que esa función corresponde al Administrador del Módulo, mientras que el Manual Tipo precisa que esa función específica corresponde al asistente jurisdiccional, en coordinación con el especialista judicial. Pareciera, pues, que esta función, si bien recae en la administración, se asigna concretamente a los asistentes jurisdiccionales, atendiendo que son ellos quienes apoyan directamente a los jueces y conocen las actuaciones judiciales que son requeridas; además porque son ellos quienes conocen la agenda del juez, los plazos y la urgencia de convocar audiencia, el horario y la disponibilidad de las salas de audiencia.

Sobre el particular, la mayoría de participantes de la mesa 05 coincidieron en señalar que la función de programar las audiencias recaía en el coordinador o asistente jurisdiccional, quien debía fijarlas dentro del horario de trabajo y teniendo en cuenta la agenda de los jueces. Solo

10 Manual aprobado mediante la Resolución Administrativa N° 103-2007-CE-PJ, del 16 de mayo de 2007.

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algunos de los participantes señalaron que en sus distritos judiciales los jueces tratan de intervenir en la programación de las audiencias, pero el administrador no lo permite.

Los participantes de las mesas 06 y 07, por su parte, coincidieron en señalar que la programación de la audiencia es una de las funciones del asistente jurisdiccional. Solo algunos participantes de la mesa 06 manifestaron que los jueces insisten en participar en la determinación de la fecha y hora de la audiencia, pese a saber que esa labor no les corresponde.

En cuanto a la mesa 09, la mayoría de participantes coincidieron en señalar que la programación de las audiencias corresponde al administrador y al coordinador del módulo. Solo algunos participantes comentaron que en sus distritos judiciales, actualmente, son los jueces los que deciden la programación de las audiencias.

2) Con relación a la transcripción de las resoluciones orales

Uno de los rasgos característicos del Código Procesal Penal de 2004 es el predominio de la oralidad sobre la escritura como medio utilizado para la expresión de la actividad procesal. De allí que se adopte el sistema de audiencias para resolver las peticiones de las partes durante las fases previas al juicio oral.

Ahora bien, toda la actividad que se va cumpliendo desde el comienzo hasta el final de la audiencia, incluyendo las resoluciones judiciales que se emiten en forma oral, se tiene que documentar de alguna manera. Normalmente se utilizan las actas para dejar constancia de toda esa actividad (art. 120 CPP), aunque el Código admite la posibilidad de recurrir adicionalmente a otros medios de registro, como la grabación por medio de audio o video (art. 120.3).

Precisamente, uno de los problemas que se ha presentado con respecto a la documentación de las resoluciones orales es el de la determinación del contenido del acta. Así, por un lado, atendiendo que todas las actuaciones que se desarrollan en la audiencia son registradas en audio o video, y que las partes pueden acceder a una copia de esa grabación, parecería innecesario transcribir todo el contenido de la resolución en el acta;

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teniendo en cuenta además el gasto de tiempo y recursos que demandaría su cumplimiento. Sin embargo, dada la necesidad de garantizar que el acta sea el reflejo fiel y auténtico de la decisión judicial tomada, y de que esta pueda ser objeto de una revisión posterior, parecería, por el contrario, ineludible la obligación de transcribir íntegramente la resolución oral.

Esta última ha sido la posición asumida por la Corte Suprema, en el acuerdo plenario n.º 6-2011, aunque hace la salvedad que, de no ser recurrida la resolución, bastará solo con la transcripción de determinadas partes de ella 11 .

Sobre el particular, los participantes de la mesa 05 coincidieron en señalar que la transcripción del debate y/o la resolución dictada en audiencia demandaba mucho tiempo y retrasa la suscripción del acta. No obstante ello, en varios distritos judiciales, los magistrados exigen la transcripción completa de las resoluciones. Salvo en Huaura, donde según lo manifestado por el representante de ese distrito judicialsolo se transcribe el fallo, pues el íntegro de la resolución se puede revisar escuchando el registro en audio.

Al final, los miembros de esta mesa concluyeron que el acta solo debía recoger un resumen de lo discutido en la audiencia y el íntegro de la resolución oral, tal como lo exige la Corte Suprema.

Los participantes de la mesa 06, por su parte, coincidieron también en señalar que la transcripción del debate y la resolución dictada en audiencia demandaba mucho tiempo y sobrecargaba de trabajo a los asistentes jurisdiccionales; además de impedir la efectiva observancia del principio de oralidad, que, precisamente, busca reducir el uso de papeles. Algunos participantes agregaron que se exige la transcripción del integro de la resolución, basándose en el precepto constitucional que garantiza el derecho a la motivación escrita de la resolución.

En suma, los miembros de esta mesa concluyeron que el acta solo debería contener lo siguiente: las principales incidencias de la audiencia y la parte

11 Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema, Acuerdo Plenario n.º 6-2011/CJ-116 (párrs. 10 y 13), del 06 de diciembre de 2011.

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resolutiva de la decisión oral. A la misma conclusión llegaron los miembros de la mesa 08.

Finalmente, con respecto a este punto, algunos participantes manifestaron su preocupación por una práctica que siguen algunos magistrados, que consiste en agregar párrafos al texto transcrito de las resoluciones leídas, incorporando otros fundamentos o doctrina sobre la materia analizada. Incluso, en algunos casos, se modifica la resolución para mejorar su redacción. Esta práctica obedecería al temor de que las resoluciones orales emitidas no satisfagan las exigencias de los órganos de revisión (Sala de Apelaciones, Corte Suprema e, incluso, los órganos de control de la magistratura).

Tema 3: Prisión preventiva

La tercera plenaria del día viernes versó sobre el tema: prisión preventiva. Esta plenaria estuvo a cargo del profesor Vladimir Padilla Alegre, quien, después de presentar el tema, invitó a los participantes Rina Cornejo Mamani (distrito judicial de Arequipa) y Carlos Augusto Vera Ríos (distrito jurisdiccional de Piura) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas los expositores plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código Procesal Penal, en su experiencia como asistentes jurisdiccionales.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente a la determinación de los presupuestos de la prisión preventiva y a la observancia del plazo legal para realizar la audiencia de prisión preventiva.

1) Con respecto a la determinación de los presupuestos de la prisión preventiva

La prisión preventiva, en tanto medida coercitiva cautelar que implica la privación de la libertad del imputado, en el curso del proceso y antes de la sentencia, exige rígidos presupuestos para su aplicación, a saber: i) la existencia de fundados y graves elementos de convicción que permitan razonablemente vincular al imputado con la comisión de un hecho delictivo, ii) la pena que se espera imponer debe ser superior a los cuatro

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años y iii) la concurrencia de peligro procesal (peligro de fuga y/o peligro de obstaculización de la investigación); los mismos que están previstos en los arts. 268 a 270 CPP. A ello se ha de agregar, cuando corresponda: la pertenencia del imputado a una organización delictiva y el uso de los medios que ella le brinda para fugar u obstaculizar la investigación.

De allí que el Ministerio Público deba sustentar, en su requerimiento escrito de prisión preventiva, cada uno de esos tres presupuestos, señalando en cada caso los elementos de convicción que permitan acreditarlos. Con ello se garantiza que en la audiencia se pueda debatir la concurrencia o no de tales presupuestos.

Al Juez, por su parte, le corresponde dictar mandato de prisión preventiva, de verificarse una vez concluido el debate en audienciala concurrencia de esos tres presupuestos. De lo contrario, de no acreditarse alguno de ellos, el Código faculta al Juez a dictar una medida menos gravosa: la comparecencia, ya sea simple o restringida (arts. 271.4 y 286.2).

Precisamente, uno de los problemas advertidos con respecto al control judicial del cumplimiento de los presupuestos para dictar prisión preventiva, es el de si se debe continuar con el examen de los otros presupuestos, de verificarse la inconcurrencia del primero o del segundo de ellos. Al respecto, por ejemplo, la Corte Suprema, en la Circular sobre Prisión Preventiva 12 , ha señalado expresamente que si no se cumple con los dos primeros presupuestos arriba citados, el Juez debe ordenar otra medida (comparecencia).

No obstante la posición asumida por la Corte Suprema, un importante número de participantes sostuvo que se deben discutir todos los presupuestos de la prisión preventiva en la audiencia, y, al final, el Juez debe pronunciarse respecto a la concurrencia o no de cada uno de los presupuestos. Con ello se busca garantizar que, en segunda instancia, la Sala de Apelaciones pueda hacer un reexamen del cumplimiento o no de los presupuestos exigidos para adoptar esa medida coercitiva, y, por

12 Corte Suprema de la República, Circular sobre Prisión Preventiva, emitida mediante Resolución Administrativa n° 325-2011-P-PJ, del 14 de septiembre de 2011.

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consiguiente, determinar si se justifica o no la decisión del Juez de rechazar dicha medida.

De distinto parecer fueron los miembros de la mesa 09, quienes concluyeron que se debe seguir lo dispuesto por la Corte Suprema en la circular sobre la materia.

2) Con respecto a la determinación del plazo de la prisión preventiva

La extensión temporal de la prisión preventiva está regulada en el Código Procesal Penal, en los arts. 272 y 274.1. Allí se establecen los límites máximos de duración de esta medida coercitiva: 09 meses, si el caso no reviste complejidad, 18 meses, si es una causa compleja; y, en situaciones de especial dificultad, una prórroga por un plazo no mayor de 18 meses.

Ahora bien, atendiendo que lo que el Código establece son límites máximos

y que la duración temporal de la prisión preventiva no puede exceder el

límite de lo razonable, se debe esclarecer en cada caso cuál es la medida razonable de aquel. No se debe perder de vista que la razonabilidad del plazo no necesariamente se ajusta a la medida establecida por el legislador. De allí que el plazo pueda ser irrazonable así no exceda el límite legal.

Precisamente, uno de los problemas que se planteó con respecto a la medida del plazo de la prisión preventiva es si el fiscal debe sustentar en su requerimiento escrito el plazo por el que solicita dicha medida, y si ese extremo también debe ser sometido a debate en la audiencia, para que el Juez determine lo que corresponda.

Sobre el particular, la mayoría de participantes de las mesas 05, 07 y 09 coincidieron en señalar que el Fiscal debe sustentar por qué solicita un

determinado plazo de detención, a fin de que se debata en audiencia su razonabilidad y el juez establezca, en su resolución, la duración máxima de

la medida en el caso concreto, según las particularidades advertidas.

Al respecto, por ejemplo, los miembros de la mesa 07 señalaron que de declararse fundada la medida de prisión preventiva, el Juez deberá establecer el plazo concreto de duración de esta medida. Dicha decisión

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deberá ser fundamentada y guardar relación con las diligencias pendientes de actuación en la investigación preparatoria.

En ese sentido, los miembros de la mesa 09 señalaron que el Fiscal debe fundamentar el plazo de detención solicitado, atendiendo a los actos de investigación que tenga pendiente realizar. Conviene precisar, que algunos miembros de esta mesa indicaron que en sus distritos judiciales no se debate este extremo de la medida coercitiva, simplemente se aplica el plazo legal.

3) Con respecto a la observancia del plazo legal para realizar la audiencia de prisión preventiva

Los códigos que privilegian la oralidad a la escrituralidad establecen normalmente que las cuestiones que se sometan a examen judicial se realicen en audiencia, con respeto a los principios de inmediación, concentración y contradicción. En esa línea, el Código Procesal Penal de 2004 prevé la realización de una audiencia de prisión preventiva en la cual el juez se pone en relación con las partes y con los elementos de convicción que estas aporten. De allí que la norma exija que esta audiencia se realice con la participación obligatoria del fiscal, el imputado y su abogado defensor (art. 271.1 CPP). Aunque si el imputado se niega a asistir, esta igual se llevará a cabo con la representación de su abogado de confianza o el de oficio que se asigne (art. 271.2 CPP).

Con respecto al plazo para celebrar la audiencia de prisión preventiva, el Código establece que el juez deberá realizarla dentro de las 48 horas siguientes a la presentación del requerimiento fiscal (art. 271.1 CPP). La brevedad de este plazo parece guardar relación con lo dispuesto en el art. 264.3 CPP, referido al periodo de tiempo adicional que puede permanecer privado de su libertad el imputado entre el vencimiento del plazo de la detención (policial o preliminar) y la convocatoria a audiencia de prisión preventiva, que se fija también en 48 horas.

Se plantea, sin embargo, la interrogante de si este plazo tan corto para convocar y realizar la audiencia de prisión preventiva se debe observar también en los casos en que el imputado se encuentra en libertad. Esto

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último, atendiendo a que, dadas las particularidades de la realidad geográfica del país y al acceso a las vías de comunicación existentes en el territorio nacional, la demora en la notificación y en el desplazamiento a la sede judicial impediría al imputado asistir a la audiencia en la fecha y hora fijada o comunicar su negativa a asistir. Sin contar, además, con la posible afectación a su derecho de defensa, por la falta de tiempo para preparar adecuadamente su defensa.

Sobre el particular, los miembros de la mesa 05 señalaron que, en sus distritos judiciales, los jueces programan y realizan la audiencia dentro de las 48 horas posteriores a la presentación del requerimiento de prisión preventiva, esté o no detenido el imputado. Para cumplir con notificar esta actuación en el menor plazo, en algunos distritos judiciales se recurre a particulares medios. Así, por ejemplo, en Apurímac, algunos asistentes jurisdiccionales utilizan una red de contactos, comunicándose con la policía judicial y estos, a su vez, con las comisarías de los pueblos alejados. Si no hay comisaría cercana, se recurre al teniente gobernador o a alguna autoridad local. De esta forma, se busca cumplir con notificar al imputado de la citación para que concurra al juzgado en la fecha y hora señalada.

En esa línea también, los representantes de los distritos judiciales de La Libertad y Arequipa comentaron que en sus despachos se trabaja con las emisoras de radio locales de mayor sintonía, a fin de que el imputado tome conocimiento en el menor tiempo de la convocatoria a audiencia.

Al final, la mayoría de participantes de las mesas 05, 06 y 09 coincidieron en señalar que el plazo de 48 horas para realizar la audiencia de prisión preventiva solo se debería observar en los casos en que el imputado se encuentra detenido; mientras que, si este se haya en libertad, se debería fijar un plazo distinto, atendiendo a criterios tales como: la carga procesal del juez o la distancia del domicilio del imputado y el acceso a las vías de comunicación 13 .

13 Con respecto a este punto, vale la pena preguntarse si sería de aplicación el art. 148 CPP, que regula el término de la distancia. De tal manera que, si la respuesta es afirmativa, el plazo de 48 horas para realizar la audiencia tendría que variar, ya que a ese plazo habría que adicionarle el lapso de tiempo necesario para cubrir la distancia en cada caso.

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1.2 Ministerio Público

Tema 4: La investigación preparatoria estratégica

La primera plenaria del día viernes versó sobre el tema: la investigación preparatoria estratégica. Esta plenaria estuvo a cargo del profesor Luis Francia Sánchez, quien, después de presentar el tema, invitó a los participantes Luigi Ginocchio Zapata (distrito judicial de Piura), Rosmery Mendoza Palomino (distrito judicial de Arequipa) y Rolly Farromeque Fernández (distrito judicial de Ancash) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas los expositores plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código procesal penal, en su experiencia como asistentes de la función fiscal.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente a la actuación de los sujetos procesales en la fase de investigación preparatoria, al trabajo coordinado entre los sujetos procesales y a la falta de recursos para cumplir en tiempo y forma los objetivos de la fase de investigación.

1) Con relación a la actuación de los sujetos procesales en la fase de investigación preparatoria

De conformidad con el nuevo sistema procesal penal, la dirección de la fase de investigación preparatoria recae ahora en el fiscal. Desde luego, ello no significa que el éxito de esta fase dependa exclusivamente de su labor, puesto que en ella también intervienen otros sujetos procesales: la Policía Nacional, el Juez de Investigación Preparatoria, el perito y otros, de cuya actuación individual y, particularmente, de su trabajo coordinado depende alcanzar ese objetivo.

Así las cosas, un primer problema advertido fue el de la falta de interés que muestran los fiscales para elaborar un plan o diseño estratégico de investigación que les permita, en función al caso en concreto, determinar qué diligencias son las más importantes y cuál es el momento oportuno para solicitarlas.

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Sobre el particular, los miembros de las mesas 01 y 02 coincidieron en señalar que la ausencia de un plan de investigación impide al fiscal realizar una eficiente labor de recojo de información y material probatorio, así como también, cumplir con los plazos legales. Ello trae como consecuencia el archivo de la causa, al vencerse los plazos sin haber completado la investigación.

Conviene precisar, que la ausencia de un plan de investigación no siempre está asociada al desinterés del fiscal, en muchos casos la excesiva carga laboral de los despachos fiscales impide diseñar este plan en cada caso. Precisamente, con respecto a este problema, los miembros de la mesa 04 manifestaron que entre los factores que favorecen el incremento de la carga laboral se encuentra el reducido número despachos fiscales. A título de ejemplo se puede citar el caso descrito por uno de los miembros de la mesa 01, quien manifestó que en el distrito judicial de Ica solo existen dos despachos fiscales para atender un promedio de 2500 denuncias al año, situación que influye negativamente en la labor de los fiscales.

Otro de los problema abordados fue el referido a qué órgano se encuentra a cargo de la cadena de custodia. Conviene precisar, como lo hace el Reglamento sobre la materia 14 , que con este nombre se conoce al procedimiento que busca garantizar la integridad, conservación e inalterabilidad de elementos materiales de prueba, a fin de que puedan ser actuados al llegar a las sesiones del juicio oral.

Ahora bien, dado que el Código Procesal Penal de 2004 no señala expresamente qué órgano es el encargado de la cadena de custodia; se plantea la cuestión de quién debe asumir esa responsabilidad. Así, por un lado, se sostiene que el art. IV del Título Preliminar, en concordancia con el Reglamento de la Cadena de Custodia, impone al Ministerio Público el deber de la carga de la prueba, en consecuencia, a este órgano le correspondería la tarea de cuidar la cadena de custodia. Por otro, en cambio, se sostiene que estamos frente a un vacío que debe ser corregido por el legislador. En consonancia con esta última posición, los miembros de

14 Reglamento de la cadena de custodia de elementos materiales, evidencias y administración de bienes. Resolución de la Fiscalía de la Nación Nº 729-2006-MP-FN, 15 de junio de 2006.

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la mesa 03 recomendaron la asignación de esta responsabilidad a órganos especiales.

2) Con relación al trabajo coordinado entre los sujetos procesales

Corresponde al fiscal, como director de la fase de investigación preparatoria, disponer la realización de los actos de investigación en forma estratégica y para ello requiere el auxilio de otros órganos, como la Policía Nacional, o, en su caso, la aprobación de su ejecución por el juez. De allí que tenga que realizar un trabajo coordinado con los demás sujetos procesales que intervienen en esta fase, a fin de reunir suficientes elementos de convicción que le permitan tomar una decisión sobre el destino del proceso, esto es, si sobresee o acusa.

En la práctica, sin embargo, se vienen presentando problemas de comunicación entre el fiscal y los demás los sujetos procesales, lo que dificulta el desarrollo de un trabajo coordinado entre ellos.

Sobre el particular, los miembros de la mesa 02 señalaron que este problema se presenta por la falta de comprensión de las funciones que cumple cada sujeto procesal en el nuevo sistema procesal penal. Así, con respecto a la relación entre la policía y la fiscalía, señalaron que es necesario que el primero comunique inmediatamente al segundo el hecho delictivo del que ha tomado conocimiento, a fin de que este determine la estrategia de investigación.

Los miembros de la mesa 01, por su parte, destacaron la necesidad de realizar capacitaciones en conjunto, donde participen fiscales y policías. De tal manera que todos comprendan sus nuevos roles y puedan realizar un trabajo coordinado, como lo exige el Código de 2004.

3) Con relación a la falta de recursos para cumplir en tiempo y forma los objetivos de la fase de investigación

Para realizar investigaciones efectivas, dentro de un plazo determinado, es necesario contar con dinero, equipos modernos y personal especializado. El problema se presenta cuando faltan esos recursos: económicos, materiales y

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humanos, pues el proceso investigativo se debilita y las posibilidades de enjuiciar y condenar a los responsables de la comisión de hechos delictivos disminuyen.

Sobre el particular, los miembros de las mesas 02 y 04 indicaron que hace falta equipar las áreas de logística, criminalística, balística, entre otras. Los miembros de la mesa 04 agregaron además que se requiere contar con más personal especializado tanto para los despachos fiscales como para las otras instituciones que colaboran con la administración de justicia.

Tema 5: Control de plazos

La primera plenaria del viernes en la tarde versó sobre el tema: control de plazos. Esta plenaria estuvo a cargo del profesor Mario Rodríguez Hurtado, quien, después de presentar el tema, invitó a los participantes Edmundo Trujillo Blas (distrito judicial de Ancash) y Leonardo Rosales Zavala (distrito judicial de Lima) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas los expositores plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código Procesal Penal, en su experiencia como asistentes de la función fiscal.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente al control del plazo de las diligencias preliminares y a la determinación del inicio del cómputo de este plazo.

1) Con relación al plazo de las diligencias preliminares

El Código Procesal Penal establece que las diligencias preliminares (cuando no hay persona detenida) deben practicarse en el plazo de 20 días. Sin embargo, reconoce que en determinadas situaciones, atendiendo a las características, complejidad y circunstancias de los hechos, esta fase de la investigación se puede prolongar por más tiempo. En este último caso, el legislador otorga al fiscal la facultad de fijar el plazo de duración de las diligencias preliminares, pero incorpora la posibilidad de que el Juez de la Investigación Preparatoria, a solicitud de parte, ejerza un control sobre el cumplimiento y la razonabilidad de ese plazo (art. 334.2 CPP).

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Como se observa, con respecto a la extensión temporal de esta fase, en un caso el legislador establece un límite máximo: el plazo legal de 20 días; mientras que en el otro caso, no fija ningún límite. De allí que en la práctica se presenten problemas en la interpretación y aplicación del art. 334.2 CPP, pese a que la Corte Suprema, en la sentencia de casación n.º 02-2008, estableció que la duración de “la fase de diligencias preliminares no podría, en la hipótesis más extrema, ser mayor que el plazo máximo de la Investigación Preparatoria” regulado en el art. 342 CPP 15 .

Así, un primer problema que se sometió a discusión fue el de la inexistencia de un límite temporal para las diligencias preliminares y el de la pertinencia o no de fijar un límite legal. Ello, atendiendo que el reconocimiento normativo y jurisprudencial del derecho a ser juzgado en un plazo razonable impide la prolongación ilimitada de cada una de las fases del procedimiento penal; y, además, a que el plazo razonable no necesariamente coincide con el plazo legal, pues en determinados casos, este límite puede ser superado.

Sobre el particular, el representante de Ancash, integrante la mesa 01, opinó que no se debería establecer un límite legal a la duración de las diligencias preliminares y que el plazo de 20 días que fija la norma procesal resulta insuficiente en las investigaciones de naturaleza compleja. De allí que la propia norma faculte al fiscal a fijar un plazo mayor en estos casos. Criticó además la posición asumida por la Corte Suprema en la casación n.º 02- 2008, con respecto al plazo de las diligencias preliminares, pues, en su opinión, ese plazo resulta insuficiente para investigar delitos complejos. Concluyó su intervención señalando que el límite del plazo de investigación se encuentra en su razonabilidad, y, en salvaguarda de esta garantía, la propia norma ha configurado el mecanismo procesal de control de plazos.

De distinto parecer fueron los demás participantes de las mesas 01, 02, 03 y 04, quienes coincidieron en señalar que la duración de las diligencias preliminares sí debería tener un límite impuesto por la norma.

15 Sentencia de casación n.º 02-2008, La Libertad (cons. 12), de 03 de junio de 2008.

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Otro tema que se sometió a debate es el de la extensión del plazo de las diligencias preliminares, aquí se discutió básicamente dos puntos: qué criterios debe tener en cuenta el fiscal para determinar el plazo de esta fase de la investigación y cuál es el plazo máximo de duración de la misma.

Con respecto al primer punto, se discutió si el fiscal podía fijar un plazo superior a los 20 días fundándose en la complejidad de la investigación, cuando estimara la concurrencia de algunos de los supuestos del art. 342.3 CPP.

Al final, la mayoría de participantes de las mesas 01, 02, 03 y 04 coincidieron en que la complejidad del caso se puede configurar desde la fase de diligencias preliminares. Aunque, el representante de la mesa 01 precisó que, para su grupo, la declaración de complejidad en esta fase del proceso debería ser excepcional; mientras que el representante de la mesa 04 señaló que no era necesario etiquetar la investigación como compleja para fundamentar la prolongación del plazo, pues bastaría con fundamentar la razonabilidad del plazo en función a la naturaleza de los hechos objeto de investigación.

Con respecto al segundo punto, la discusión giró en torno al plazo máximo de las diligencias preliminares establecido por la Corte Suprema en la Casación n.º 2-2008. Como bien se sabe, en dicha sentencia, la Corte intentó poner un límite a la facultad concedida por el legislador al fiscal para determinar la extensión temporal de dicha fase; por lo que en uno de sus considerandos finales señaló expresamente “la fase de diligencias preliminares no podría, en la hipótesis más extrema, ser mayor que el plazo máximo de la Investigación Preparatoria regulado en el artículo trescientos cuarenta y dos de la ley procesal penal”.

Sin embargo, el problema solo se resolvió parcialmente, pues el art. 342 CPP prevé diferentes plazos: un primer plazo ordinario de 120 días; un segundo plazo de 60 días más, que actúa a modo de prórroga, luego de vencido el primero, y solo por causas justificadas (art. 342.1 CPP); un tercer plazo especial de 8 meses, que resulta aplicable en los casos de investigaciones complejas (los criterios para determinar la complejidad se encuentran recogidos en el art. 342.3 CPP); y un cuarto plazo de 8 meses más, que actúa

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también a modo de prórroga, pero respecto del anterior (art. 342.2). Este último plazo debe concederlo el Juez de Investigación Preparatoria.

Así pues, el problema que se presenta ahora es el de determinar cuál de estos plazos constituye el límite máximo. Sobre el particular, en el debate interno de la mesa 01, el representante del distrito judicial de Ayacucho mencionó que en la práctica jurisprudencial se observa que el plazo máximo que fijan los fiscales para la realización de las diligencias preliminares es el plazo ordinario de 120 días. Solo excepcionalmente, en dos casos que él conoció, se recurrió al plazo especial de “240 días” 16 . En esta mesa no se llegó a ninguna conclusión respecto al plazo máximo.

Con respecto a la posición de los demás participantes, los representantes de las mesas 02, 03 y 04 coincidieron en señalar que el plazo de las diligencias preliminares se podía prolongar hasta un máximo de “240 días”, siempre que esta decisión se sustente en criterios de razonabilidad y proporcionalidad, y esté debidamente motivada. Solo el representante de la mesa 04 señaló que, independientemente del plazo máximo que se fije, esta fase del proceso puede concluir antes del vencimiento de dicho plazo, si logra alcanzar su finalidad.

2) Con relación al inicio del cómputo del plazo de las diligencias preliminares

Como ya se ha visto, en algunas situaciones (según las características, gravedad o complejidad del hecho objeto de investigación), la extensión temporal de las diligencias preliminares puede prolongarse más de lo inicialmente previsto. De allí que el fiscal tenga que disponer la prórroga de la investigación por cierto plazo. El problema que surge entonces es el de la determinación del momento a partir del cual comienza a correr el plazo añadido.

16 Conviene precisar como lo destaca también la Corte Suprema, en la sentencia de casación n.º 66-2010, Puno (FD. 5), que las reglas para el cómputo del plazo se encuentran previstas en el art. 183 del Código Civil, cuyo inciso 1 establece “el plazo señalado por días se computa por días naturales”, mientras que el inciso 2 establece expresamente que “el plazo señalado por meses se cumple en el mes del vencimiento y en el día de éste correspondiente a la fecha del mes inicial”. De allí que se deba evitar convertir los plazos fijados por meses en uno de días, pues la norma fija reglas distintas para cada uno de ellos.

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Sobre el particular, los participantes de la mesa 03 llegaron a la conclusión que, declarada la complejidad del caso, el plazo adicional comienza a computarse desde el momento de la transformación del caso, de simple a complejo. Mientras que los integrantes de la mesa 04, alcanzaron a señalar que en la mayoría de distritos judiciales, en esos casos, cuando la investigación se hace compleja, el nuevo plazo comienza a contarse desde el inicio de las diligencias preliminares.

Finalmente, en la plenaria, después de la participación de los representantes de las cuatro mesas, el profesor Mario Rodríguez agregó que, además de los plazos previstos en el art. 342 CPP, el Código prevé un plazo distinto para las denominadas “investigaciones especiales”, realizadas en el marco de actividades propias de la delincuencia organizada y donde se requiere la intervención de agentes encubiertos. Así, se fija un plazo inicial de seis meses, pero prorrogable por periodos de igual duración, si se mantienen las condiciones que motivaron su actuación.

Tema 6: Criterios de decisión temprana

La segunda plenaria del viernes en la tarde versó sobre el tema: criterios de decisión temprana. Esta plenaria estuvo a cargo del profesor Mario Rodríguez Hurtado, quien, después de presentar el tema, invitó a los participantes Miguel Ángel Guerrero Astoray (distrito judicial de Ayacucho), Pedro Ordoñez Alcalá (distrito judicial de Cañete) y Fiorela Gutiérrez Rodríguez (distrito judicial de La Libertad) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas los expositores plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código Procesal Penal, en su experiencia como asistentes de la función fiscal.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente a la interpretación y aplicación de los criterios de decisión temprana que regula el Código: el principio de oportunidad, los acuerdos reparatorios y la terminación anticipada. Mecanismos de descongestión procesal llamados a cumplir un papel trascendental en el nuevo sistema procesal penal, que no está diseñado para someter al proceso común todas las causas que ingresan al sistema.

37

1) Con relación al principio de oportunidad

El principio de oportunidad es un instituto procesal que permite al fiscal, en forma excepcional, abstenerse de incoar o desistirse de continuar la persecución penal contra una determinada persona, aun cuando exista un alto grado de probabilidad de que haya cometido un hecho delictivo, si concurren los requisitos o condiciones que establece el art. 2 del CPP. De manera que, si el fiscal estima que una causa reúne los requisitos para que opere este instituto procesal, citará al imputado y al agraviado a fin de que el primero manifieste su voluntad de acogerse a este instituto y llegue a un acuerdo con el agraviado sobre el monto y forma de pago de la reparación civil. La norma establece además que, a falta de acuerdo sobre el plazo para el pago, el fiscal lo fijará, sin que este pueda exceder los nueve meses.

En torno a la regulación este instituto, los miembros de la mesa 01 se mostraron en desacuerdo con el plazo máximo fijado en la norma para realizar el pago de la reparación civil, pues consideran que en determinados casos este puede resultar demasiado corto.

En cuanto a la aplicación práctica del principio de oportunidad, los miembros de la mesa 04 señalaron que la norma no obliga al fiscal a aplicar este instituto procesal, aun cuando, objetivamente, se cumplan las condiciones establecidas en la ley. Agregaron además que el fiscal debe observar el principio de proporcionalidad de decidir aplicarlo en un caso concreto.

Los miembros de la mesa 01, por su parte, indicaron que la cultura litigiosa que aún mantiene algunos abogados dificulta que imputado y agraviado puedan llegar a un acuerdo para poner fin al proceso, previo pago de la reparación civil. Los miembros de la mesa 02, por su parte, cuestionaron la tendencia de algunos fiscales de forzar la aplicación del principio de oportunidad, olvidando que este instituto tiene como principio rector al consentimiento del imputado.

Por otra parte, los miembros de la mesa 02 cuestionaron la práctica seguida en los delitos de omisión a la asistencia familiar, pues en el caso de personas

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denunciadas más de una vez por incumplir su obligación de prestar alimentos, este instituto se viene aplicando reiteradamente, cada vez que son denunciadas por ese delito. Esta práctica genera en la víctima y en terceros la sensación de impunidad, de burla por parte del autor no sancionado penalmente. De allí que los miembros de esta mesa planteen como recomendación, que el fiscal formule acusación directa, en lugar de seguir promoviendo de modo reiterativo la aplicación del principio de oportunidad.

2) Con relación a los acuerdos reparatorios

Los acuerdos reparatorios son mecanismos de composición entre el inculpado y la víctima, en donde el primero repara de algún modo que resulte satisfactorio para la segunda las consecuencias dañosas del hecho que se le imputan 17 . De no existir acuerdo previo, el fiscal lo puede proponer. En cualquier caso, de aprobar el acuerdo, este deberá abstenerse

o renunciar a continuar con la persecución penal, en los supuestos establecidos en el art. 2.6 CPP.

En torno a la aplicación práctica de los acuerdos reparatorios, los miembros

de la mesa 01 señalaron que su aplicación es muy reducida, la razón de ello

sería el desconocimiento por parte de los fiscales y la defensa de cómo funciona este instituto.

Los miembros de la mesa 02, por su parte, destacaron que este instituto generalmente se aplica en los casos de delitos culposos. Asimismo, cuestionaron la práctica seguida por algunos fiscales, de forzar a las partes a aceptar estos acuerdos; y la de los abogados privados, de impedir que se arribe a alguno, movidos por sus intereses lucrativos.

Otro de los problemas abordados fue el de la determinación de la medida que se debe tomar frente al incumplimiento del acuerdo reparatorio por parte del inculpado. Al respecto, los miembros de la mesa 03 opinaron que en tales casos corresponde al fiscal acudir al Juez de la Investigación Preparatoria en vía de ejecución; los miembros de la mesa 04, por el

17 HORVITZ LENNON, en Derecho procesal penal chileno, t. I, pp. 568-569.

39

contrario, opinaron que corresponde recurrir al proceso de ejecución en la vía civil.

3) Con relación a la terminación anticipada

La terminación anticipada es un proceso penal especial que encuentra su fundamento en el principio del consenso. Este consenso supone, por un lado, la aceptación de responsabilidad por parte del imputado, respecto de los hechos materia de investigación, y, por el otro, la negociación acerca de las circunstancias del hecho punible, la pena, la reparación civil y las consecuencias accesorias 18 .

Conviene precisar, que este proceso es autónomo e independiente del proceso común; y, a diferencia del principio de oportunidad, presenta un marco de aplicación que se extiende a todo tipo de delitos, además, de encontrarse sometido a un control jurisdiccional.

En cuanto a la regulación normativa del proceso de terminación anticipada, los miembros de la mesa 02 mostraron su disconformidad con el actual marco normativo, pues no establece los criterios para determinar la pena en concreta; tampoco señala quién será el encargado de ejecutar la reparación civil. Sobre este último punto, uno de los miembros de esta mesa comentó que, en Huaura, el órgano encargado de la ejecución de dicha medida era el juzgado de liquidación.

Por otro lado, los miembros de la mesa 01 advirtieron que uno de los problemas que se presenta con respecto a este instituto es si este comprende a los delitos sancionados con pena de cadena perpetua, y, de ser afirmativa la respuesta, ¿cómo operaría el beneficio de reducción de la pena de una sexta parte en el caso de los condenados a dicha pena?

En lo que respecta a la aplicación práctica de este instituto procesal, los miembros de la mesa 02 cuestionaron la práctica seguida por algunos fiscales, que consiste en presionar o amenazar a los inculpados, advirtiéndoles de una posible orden de detención (prisión preventiva) u

18 Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente, Transitoria y Especial de la Corte Suprema, Acuerdo plenario n.º 05-2008/CJ-116 (párr. 6 y 7), 18 de julio de 2008.

40

ofreciéndoles a cambio la imposición de una pena suspendida. Cuestionaron, además, la actuación de algunos jueces de investigación preparatoria, quienes omiten realizar el control de legalidad del acuerdo, pese a que el Código lo exige.

En lo concerniente al desarrollo de las audiencias de terminación anticipada, los miembros de las mesas 03 y 04 destacaron que constituye una práctica frecuente que el fiscal solicite la conversión de una audiencia de prisión preventiva en una de terminación anticipada.

Por otro lado, llamó la atención cómo fue resuelto un caso que se presentó en el distrito judicial de Huaura, según lo narrado por uno de los miembros de la mesa 02: en una audiencia de terminación anticipada, se aprobó un acuerdo por el que se absolvía al imputado por ser de edad avanzada.

2. Sábado 17 de marzo

Tema 7: Seguridad ciudadana y reforma procesal penal

La primera plenaria del día sábado versó sobre el tema: seguridad ciudadana y reforma procesal penal. Esta plenaria estuvo a cargo de los profesores José Neyra Flores y Susana Castañeda Otsú, quienes, después de presentar el tema, invitaron a las participantes Sandra Huallanca Gutiérrez (distrito judicial de Ayacucho), Rossana Tolentino Jacome (distrito judicial de Ancash) y Rosana Mori Zuta (distrito judicial de La Libertad) a exponer sus respectivas ponencias. En ellas, las expositoras plantearon algunos problemas advertidos en la aplicación del Código Procesal Penal de 2004, en su experiencia como asistentes jurisdiccionales y de la función fiscal.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo de mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente a la influencia de la reforma procesal penal en la seguridad ciudadana y la percepción de la ciudadanía sobre el nuevo modelo procesal penal.

1) Con relación a la influencia de la reforma procesal penal en la seguridad ciudadana

41

La seguridad ciudadana puede ser comprendida tanto desde una perspectiva objetiva como desde un punto de vista subjetivo 19 . La perspectiva objetiva guarda relación con la victimización o criminalidad, es decir, se tiene en cuenta si los ciudadanos son o han sido víctimas de un delito. La perspectiva subjetiva, en cambio, es entendida como el temor o la sensación de inseguridad de la ciudadanía, que, precisamente, teme ser víctima de la delincuencia.

La entrada en vigencia del Código Procesal Penal de 2004 en distritos judiciales donde se venían registrando elevados índices de inseguridad ciudadana, lleva a plantear la interrogante: ¿en qué medida la reforma procesal penal ha influido en la seguridad ciudadana, tanto en su vertiente objetiva como subjetiva?

Al respecto, la mayoría de participantes señalaron que la implementación y posterior entrada en vigencia del nuevo modelo procesal no ha motiva un aumento del nivel de inseguridad ciudadana en su vertiente objetiva.

En esa línea, los miembros de las mesas 05 y 08 manifestaron que el incremento de la delincuencia se debe a factores sociales (desintegración familiar, ausencia de modelos a seguir, etc.), laborales (ausencia de oportunidades laborales, bajos salarios, etc.), económicos (pobreza), entre otros, y no al proceso de implementación del Código Procesal Penal de

2004.

2) Con relación a la percepción de la ciudadanía sobre el nuevo modelo procesal penal

En los medios de comunicación social frecuentemente se difunde el mensaje que la reforma procesal penal ha tenido y sigue teniendoun efecto negativo en la seguridad ciudadana; pues, a causa de su carácter excesivamente garantista, no permite sancionar a los delincuentes, quienes después de ser brevemente detenidos son dejados en libertad y vuelven a cometer nuevos delitos. De tal forma que se crea o refuerzaen la

19

AZÓCAR/UNDURRAGA,

Reforma

Procesal

Penal

y

Seguridad

Ciudadana:

Análisis

de

cuatro

indicadores, http://www.icso.cl/images/Paperss/decimocuarto.pdf.

42

población

un

sentimiento

de

inseguridad

ciudadana

(en

su

vertiente

subjetiva).

A la formación de esa imagen negativa contribuyen también otros factores,

a saber: los ciudadanos desconocen cómo funciona el nuevo sistema

procesal y cuáles son los roles de los sujetos procesales, así como los

problemas de implementación derivados de la falta de recursos económicos, materiales y humanos. Así lo reconocieron también los miembros de las distintas mesas de trabajo.

En esa misma línea, los miembros de la mesa 01 manifestaron que uno de los factores que ha contribuido a reforzar esa imagen negativa es el poco interés del Estado por informar a la población sobre cómo funciona y cuáles son los beneficios en la lucha contra la criminalidad del Código Procesal Penal de 2004. Los miembros de la mesa 07, por su parte, señalaron que esa imagen se ha visto reforzada también por la desmesurada aplicación de los criterios de oportunidad y otras salidas alternativas al proceso común, con

lo que se crea en la población una sensación de impunidad.

En cuanto a las propuestas de solución para este problema, los miembros de

la mesa 01 destacaron la necesidad de brindar asesoramiento a las víctimas,

con respecto a las implicancias del proceso penal que se va a iniciar. Asimismo, propusieron la creación de una Oficina de Imagen Institucional,

que centralice toda la información sobre el proceso de reforma, a fin de proporcionar a la ciudadanía información correcta y precisa.

Los miembros de las mesas 03, 04 y 07, por su parte, recomendaron instruir

y capacitar a la población mediante charlas informativas y/o notas de

prensa. Así como también, capacitar a la prensa sobre los fines del proceso penal y sobre el funcionamiento del nuevo sistema procesal, a fin de que no

transmitan a la ciudadanía información errada.

Otra propuestas planteada por los miembros de las mesas 04 y 08 fue la de promocionar las audiencias, dado que al ser públicas, permitirían que la población conozca cómo funciona el nuevo sistema procesal penal. Los miembros de la mesa 05, por el contrario, señalaron que debía nombrarse un vocero oficial, para que informe a la ciudadanía cuál es el trámite que

43

siguen los procesos, este papel podría recaer, por ejemplo, en manos de un juez coordinador.

Un segundo problema identificado fue la falta de cuidado o desinterés de los sujetos procesales en el ejercicio de sus funciones. Al respecto, los miembros de la mesa 05 señalaron que uno de los factores que influye en el incremento de la inseguridad ciudadana es la falta de confianza en los jueces, derivada de la falta de predictibilidad de sus decisiones (ej. cuando aplica distintos criterios para resolver casos similares).

Tema 8: Justicia comunal y reforma procesal penal

La segunda plenaria del día sábado versó sobre el tema: Justicia comunal y reforma procesal penal. Esta plenaria estuvo a cargo de los profesores Mario Rodríguez Hurtado y Baltazar Morales Parraguez, y en ella participaron como ponentes: Noemi Vásquez Pampañaupa (distrito judicial de Apurímac), Tomy Paolo Arce Torres (distrito judicial de San Martín) y Luis Enrique Julcamoro Fernández (distrito jurisdiccional de Cajamarca). A través de sus ponencias se pudo conocer algunos de los problemas que se vienen presentando en sus distritos judiciales con respecto a este tema.

Concluida la etapa de presentación de ponencias e identificados los problemas a debatir, se inició el trabajo en mesas. Allí se analizó y discutió lo concerniente al ámbito de competencia de la justicia comunal, el reconocimiento de facultades jurisdiccionales de las rondas campesinas y la posible vulneración del ne bis in idem por la doble persecución y/o sanción del inculpado.

1) Con relación al ámbito de competencia de la justicia comunal

El reconocimiento por el Estado del derecho de las comunidades campesinas y nativas a resolver sus conflictos internos de acuerdo con las normas, los procedimientos y las instituciones que ellos mismos se han dado (art. 149 Const.), implica reconocer un ámbito jurisdiccional especial, en donde lo resuelto por las autoridades comunales debe ser respetado por las autoridades de otras jurisdicciones.

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Ahora bien, uno de los problemas que plantea este tipo de reconocimiento de la jurisdicción comunal es el de la determinación de su ámbito de aplicación, esto es ¿qué casos pueden ser resueltos por las autoridades comunales y cuáles no?, atendiendo que la propia norma constitucional establece como límite al ejercicio de esta facultad jurisdiccional que no se violen los derechos fundamentales de la persona.

En el sistema jurídico nacional no se observa ninguna disposición legal que establezca qué asuntos son de competencia de la justicia comunal; por ejemplo, la Ley de Rondas Campesinas (Ley n.º 27908) y su Reglamento, al referirse a las atribuciones de estas organizaciones, se limitan a señalar que estas pueden intervenir en la solución de los conflictos que se susciten en su comunidad, sin precisar en qué tipo de conflictos; el Código Procesal Penal de 2004, por su parte, al referirse a los límites de la jurisdicción ordinaria, solo establece que esta no es competente para conocer de los hechos punibles en los casos previstos en el art. 149 de la Constitución (art. 18.3). De tal manera que, en la práctica jurisdiccional, las autoridades comunales resuelven diversas controversias, tanto de escasa como de mayor gravedad, a saber: daños, lesiones, robos, violencia familiar, amenazas, abigeato, violaciones y, en algunos casos, homicidios 20 .

El problema se presenta cuando alguna de las partes muestra su inconformidad con la actuación de la autoridad comunal y acude a la autoridad estatal (jueces, fiscales, policía nacional), la misma que, con frecuencia, desconociendo el reconocimiento constitucional de la jurisdicción comunal, interfiere en el ejercicio de las facultades jurisdiccionales de aquella otra. Así pues, sin tomar en cuenta las especificidades del sistema jurídico comunal, se deja sin efecto o ignora lo resuelto por sus autoridades; en el peor de los casos, incluso, se inicia un proceso penal contra ellas.

De ahí la necesidad de mejorar la comprensión y coordinación de ambos sistemas jurídicos, para que las autoridades estatales comprendan que, de acuerdo a la Constitución y a diversos instrumentos internacionales, las comunidades campesinas y nativas tienen la facultad de establecer las

20 Véase MARTÍNEZ, en Elementos y técnicas de pluralismo jurídico, p. 36, http://www.kas.de/wf/doc

/kas_31740-1522-4-30.pdf?120925194141.

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normas, las autoridades y los procedimientos que van a regir en su comunidad; y, además, para que resuelvan las cuestiones que sean puestas en su conocimiento atendiendo a las particularidades de la jurisdicción comunal, ponderando sus costumbres, por un lado, y los derechos fundamentales de la persona, por el otro 21 .

Con respecto a las autoridades comunales, por su parte, es importante que tengan la disposición para dialogar con las autoridades estatales y para modificar aquellas normas o prácticas consuetudinarias que sean valoradas negativamente por atentar contra los derechos fundamentales. En ese sentido, es destacable la iniciativa del Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitorias, que establece un catálogo de conductas prohibidas por atentar contra los derechos fundamentales, que debe ser observado por las autoridades comunales en el ejercicio de sus facultades jurisdiccionales (Acuerdo Plenario n.º 1-2009/CJ-116) 22 .

Sobre el particular, la mayoría de participantes de las mesas 01 y 08 coincidieron en señalar que uno de los principales problemas es la falta de reconocimiento de la justicia comunal por parte de la justicia ordinaria, pese

a lo establecido en la Constitución. Lo que trae como consecuencia que no

se respeten sus decisiones y que se inicien procesos penales contra ellos por delito de usurpación de funciones y otros.

En ese sentido, los miembros de las mesas 07 y 09 destacaron la necesidad de que las autoridades estatales (jueces, fiscales) se acerquen a las autoridades comunales y dialoguen con ellas, a fin de llegar a algunos

acuerdos respecto a los límites de ambas jurisdicciones y la colaboración entre una y otra. Con ello se evitaría, además, que las autoridades comunales resuelvan con miedo o bajo la presión de ser denunciados ante

la jurisdicción ordinaria.

En cuanto al tipo de conflictos que pueden resolver las autoridades comunales, los miembros de la mesa 02 refirieron que la Constitución no establece límites al ejercicio de las facultades jurisdiccionales de las

21 Véase MARTÍNEZ, en Elementos y técnicas de pluralismo jurídico, pp. 33-38, http://www.kas.de/wf/doc /kas_31740-1522-4-30.pdf?120925194141. 22 Pleno Jurisdiccional de las Salas Permanente y Transitorias de la Corte Suprema, Acuerdo Plenario 1-2009/CJ-116, (párr. 12), 13 de noviembre de 2009.

46

autoridades comunales, por consiguiente, no se podría limitar su actuación bajo el solo argumento de la gravedad del hecho delictivo o el tipo de pena

a imponer. Agregaron, además, que en los lugares alejados, a donde no

llega la justicia ordinaria, las autoridades comunales sí podrían conocer todos los delitos.

Los miembros de la mesa 05, por el contrario, sostuvieron que los hechos delictivos sancionados con penas mayores deberían ser resueltos por la justicia ordinaria, no por la justicia comunal. Mientras que los miembros de

la mesa 06 señalaron que las autoridades comunales solo deberían conocer

aquello que le importe a su comunidad, lo otro, debería quedar en manos de la justicia ordinaria.

En lo que respecta a la intervención de la justicia ordinaria en lo resuelto por las autoridades comunales, los miembros de la mesa 02 señalaron que era necesario que se realice un control sobre el ejercicio de las facultades jurisdiccionales de estas autoridades, para determinar hasta donde alcanza su competencia y si, en el caso concreto, se vulneraron o no los derechos fundamentales del transgresor. Agregaron, además, que, de presentarse tal vulneración, correspondería iniciar un proceso penal contra las autoridades comunales responsables.

Otro problema que se abordó fue el referido al ámbito de validez espacial y personal de la jurisdicción comunal, esto es, en qué espacio territorial y respecto de qué personas rige esta jurisdicción especial. Conviene precisar, que, por regla general, las autoridades comunales son competentes para conocer los asuntos de los miembros de su comunidad por conductas realizadas dentro de su territorio 23 . El problema se presenta cuando interviene en los hechos un tercero ajeno a la comunidad, en esa situación se plantea la interrogante ¿puede extenderse la jurisdicción comunal a personas foráneas?

Al respecto, la mayoría de participantes de las mesas 02, 04, 06 y 09 coincidieron en señalar que los terceros ajenos a la comunidad no pueden ser procesados y menos sancionados por las autoridades comunales, lo que

23 Véase MARTÍNEZ, en Elementos y técnicas de pluralismo jurídico, p. 37, http://www.kas.de/wf/doc

/kas_31740-1522-4-30.pdf?120925194141.

47

corresponde en ese caso es ponerlos a disposición de la justicia ordinaria. Solo los miembros de la mesa 01 sostuvieron lo contrario, para ellos, los extraños sí pueden ser juzgados por la autoridad comunal.

2) Con relación a la competencia de las rondas campesinas

Las rondas campesinas son “organizaciones que representan y estructuran la vida comunal ejerciendo funciones de seguridad, justicia e interlocución con el Estado, garantizando la paz comunal” 24 . Conviene precisar que bajo la denominación “rondas campesinas” se agrupan hasta tres instituciones:

la ronda campesina integrante de una comunidad campesina; la ronda campesina independiente, que actúa en caseríos o centros poblados; y los comités de autodefensa, que fueron organizadas por el Ejército en el marco de la lucha antiterrorista 25 .

En el ordenamiento jurídico nacional, se observa que la Constitución reconoce expresamente a las rondas integrantes de comunidades campesinas, no así a las de los caseríos o centros poblados, pese a que ambas son expresiones de la identidad y autonomía comunal, pues actúan en un determinado territorio y se rigen por sus normas consuetudinarias 26 . Tal omisión ha sido salvada con posterioridad por el Reglamento de la Ley de Rondas Campesinas (Decreto Supremo n.º 025-2003-JUS), que comprende a ese tipo de organización dentro de los alcances de la regulación legal de las rondas campesinas (arts. 2, 5, 6 y 13).

En cuanto a las funciones o atribuciones de las rondas campesinas, la Ley de Rondas Campesinas y su Reglamento, señalan que estas apoyan el ejercicio de las funciones jurisdiccionales de las comunidades campesinas, colaboran en mantener la seguridad y la paz de la población dentro de su territorio, y en la solución de los conflictos que se susciten en su

reconocimiento

http://www.defensoria.gob.pe/modules/Downloads/informes/varios/2005/rondas_campesinas.p

df.

reconocimiento

http://www.defensoria.gob.pe/modules/Downloads/informes/varios/2005/rondas_campesinas.p

df.

25 DEFENSORÍA

24 DEFENSORÍA

DEL

DEL

PUEBLO,

PUEBLO,

El

El

estatal

estatal

de

de

las

las

rondas

rondas

campesinas,

campesinas,

reconocimiento

http://www.defensoria.gob.pe/modules/Downloads/informes/varios/2005/rondas_campesinas.p

df.

48

26 DEFENSORÍA

DEL

PUEBLO,

El

estatal

de

las

rondas

campesinas,

comunidad, sin precisar en qué tipo de conflictos. En la práctica, por su parte, se observa que estas organizaciones vienen ejerciendo un conjunto de atribuciones jurisdiccionales en materia penal, a saber: ordenar la detención de una persona sospechosa de haber cometido un hecho considerado delictivo por la comunidad o centro poblado, ejercer las medidas de fuerza necesarias para que esté presente durante su juzgamiento, determinar su responsabilidad penal, y aplicar las sanciones que correspondan 27 .

Ahora bien, como ya se indicó en el punto anterior, dado que no está correctamente delimitado el ámbito de competencia de la jurisdicción comunal, se presentan problemas con la jurisdicción estatal, cuyas autoridades desconocen lo resuelto por las rondas y, en algunos casos, inician procesos penales contra sus miembros. Conviene precisar, que el Acuerdo Plenario 01-2009/CJ-116 brinda un conjunto de pautas para evitar, precisamente, persecuciones penales innecesarias o condenas arbitrarias.

Con respecto al ámbito de competencia de las rondas campesinas, la mayoría de integrantes de la mesa 02 coincidió en señalar que las rondas campesinas que tienen como base una comunidad campesina pueden ejercer funciones jurisdiccionales propias de la justicia comunal; en cambio, aquellas que no la tienen, no pueden ejercer tales funciones, solo pueden colaborar con la justicia ordinaria.

También se discutió lo concerniente a la competencia de las rondas urbanas, atendiendo que en algunas provincias estas organizaciones vienen ejerciendo atribuciones jurisdiccionales similares a las que ejercen las rondas campesinas 28 . Sobre el particular, los miembros de las mesas 03, 04 y 05 coincidieron en señalar que aquellas no tienen las mismas características de las rondas campesinas, no tienen su estatus jurídico; por consiguiente, no pueden ejercer facultades jurisdiccionales, solo pueden brindar auxilio a la jurisdicción ordinaria.

27 DEFENSORÍA DEL PUEBLO, El reconocimiento estatal de las rondas campesinas,

http://www.defensoria.gob.pe/modules/Downloads/informes/varios/2005/rondas_campesinas.p

df. 28 En Cajamarca, este problema se ha agudizado desde el año 2008, con la expedición de la Ordenanza Municipal n.º 20-229-CMPC, que reconoce a las rondas urbanas de esa provincia como organizaciones autónomas en el ámbito de su jurisdicción, cuya función primordial es el resguardo de la seguridad ciudadana y la solución de conflictos.

49

Por otro lado, los miembros de la mesa 08 destacaron los esfuerzos realizados en algunos distritos judiciales para mejorar las relaciones entre las rondas campesinas y las autoridades estatales, Así por ejemplo, en Moyobamba, los jueces llegaron a un acuerdo con los dirigentes de las rondas campesinas, a fin de que ellas cumplan con informar a los órganos jurisdiccionales sobre la situación de las personas detenidas y además con respetar sus derechos fundamentales.

3) Con relación al principio de ne bis in idem

El principio de ne bis in idem prohíbe que una persona sea sancionada o procesada dos o más veces por un mismo hecho acaecido. Visto desde una perspectiva material, este principio expresa la imposibilidad de que recaigan dos o más sanciones sobre una misma persona por el mismo hecho; mientras que, desde una perspectiva procesal, expresa la imposibilidad de que un mismo hecho pueda dar lugar a más de un procedimiento, sin importar si estos procedimientos se desarrollan dentro del mismo sector del ordenamiento jurídico o en dos o más de ellos. Es decir, proscribe toda persecución sancionatoria sucesiva o simultánea 29 .

En ejercicio de sus facultades jurisdiccionales, reconocidas en la Constitución (art. 149) y el propio Código Procesal Penal de 2004 (art. 18.3), las autoridades comunales y/o las rondas campesinas juzgan y sancionan a los acusados de haber cometidos hechos considerados delictivos al interior de la comunidad, de acuerdo a las reglas consuetudinarias que la rigen. El problema se presenta cuando las autoridades estatales, desconociendo el proceso seguido ante la justicia comunal, así como lo resuelto por sus autoridades, inician una investigación o un proceso penal por los mismos hechos y contra la misma persona. De manera que el acusado termina siendo sancionado doblemente, primero por la justicia comunal y, segundo, por la justicia ordinaria. Se plantea entonces la interrogante: ¿la actuación de la autoridad estatal en estos casos vulnera el principio de ne bis in idem?

29 Tal distinción la realiza también el Tribunal Constitucional en diversos pronunciamientos, como es el caso de la Sentencia recaída en el exp. n.° 2050-2002-AA/TC (FJ. 18), caso: Carlos Ramos Colque, y en el exp. n.º 0729-2003-HC/TC (FJ. 3), caso: Marcela Gonzales Astudillo.

50

Sobre el particular, los participantes de las mesas 01, 02, 03, 04, 05 y 06 coincidieron en señalar que lo decidido por la autoridad comunal, en ejercicio de sus facultades jurisdiccionales constitucionalmente reconocidas, tiene el carácter de firme e irrevocable, por lo que la intervención posterior de la justicia ordinaria, desconociendo lo ya resuelto en la jurisdicción especial, constituye una vulneración al principio de ne bis in idem. A manera de ejemplo, se puede citar un caso planteado por los miembros de la mesa 03: un hombre hallado responsable de robar ganado y condenado a la expulsión del territorio de la comunidad, no puede ser luego denunciado, juzgado y sancionado por delito de abigeato en la justicia ordinaria.

51

Bibliografía

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Análisis

de

cuatro

de agosto de 2012).

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52

ANEXOS

53

RELACIÓN DE MONITORES

NOMBRES Y APELLIDOS

Alcides Chinchay Castillo

Cecilia Madrid Valerio

Cintia Loza Ávalos

Claudia Vértiz Telenta

Eduardo Alcócer Povis

Eduardo Remi Pachas Palacios

Fredy Valenzuela Ylizarbe

Gerson Camarena Aliaga

Javier Aguirre Chumbimuni

Karl Borjas Calderón

Laura Cahuana Vellón

Liza Ramos Dávila

Lorena Gamero Calero

Luis Francia Sánchez

Mario Rodríguez Hurtado

Óscar Ricardo Vite Torres

Vladimir Padilla Alegre

54

RELACIÓN DE PARTICIPANTES MINISTERIO PÚBLICO

NOMBRES Y APELLIDOS

DISTRITO JUDICIAL

Fiorela Lizet Gutiérrez Rodríguez

La Libertad

Rostyver Sotomayor Tapia

Apurímac

Deyza Cuba Checnes

Ica

Rolly Farromeque Fernández

Ancash

Luigi Ginocchio Zapata

Piura

Pedro Ordoñez Alcalá

Cañete

Sandra Huallanca Gutiérrez

Ayacucho

Rosmery Mendoza Palomino

Arequipa

Miguel Guerrero Astoray

Ayacucho

Luis Enrique Julcamoro Fernández

Cajamarca

Miguel Alanya Castillo

Cañete

Nancy Katherine Pachas Martínez

Ica

Ens Harrison Rodríguez Campos

Huaura

Ricardo Pérez Capcha

Huaura

Noemi Vásquez Pampañaupa

Apurímac

Miguel Antonio López Sosa

San Martín

Yoel Edmundo Trujillo Blas

Ancash

Leonardo Alex Rosales Zavala

Lima

Carmen Maldonado Rivera

Huaura

Jeannette Marina Palomino de la Cruz

Cañete

Nancy Marlene Samata Quispe

Ica

Juan Luis Quiroz Vásquez

Cajamarca

Angela Magaly Zevallos Domínguez

Huaura

Lyceth Luisa Sánchez Ponce

Lima

Tomy Paolo Arce Torres

San Martín

Liz Carol Delgadillo Hinojo

Lima

55

RELACIÓN DE PARTICIPANTES PODER JUDICIAL

NOMBRES Y APELLIDOS

DISTRITO JUDICIAL

Paola Córdova Vila

Ayacucho

Rossana Tolentino Jacome

Ancash

Simeona Caballeo Utani

Apurímac

Lorena Carrión Rojas

Cajamarca

Sandra Llatas García

Callao

Almenia Osorio Cruz

Huaura

Franceska Puicán Luna

Lambayeque

Edith Mamani Ito

Puno

Marco Antonio Mejía Jamanca

Ancash

María Alejandra Araníbar Barriga

Arequipa

Lidia Eugenia Narro Cueva

Cajamarca

Rocio Milagro Zubieta Alvarado

Callao

Rossana Mori Zuta

La Libertad

Gladys Quesquén Millones

Lima sur

Kety Johanna Neyra Calderón

Puno

Franklin Joseph Chuchullo Huanca

Puno

Pedro Sigifredo Uceda Rodriguez

 

Miguel Ángel Paredes Mejía

Ancash

Aurora Isabel Contreras Quijano

Callao

Carlos Augusto Vera Ríos

Piura

Esmeralda Ysabel Torres Chipana

Apurímac

Jackeline Elizabeth Florián Sáenz

La Libertad

Marco Antonio Maurtua Magallanes

Cañete

María Isabel Caqui Coahila

Tacna

Kelly Tarazona Matos

Lima

Carlos Siuce Moreno

Lima

Armando Lalupu Elías

Sullana

Ana María Cerdeña del Águila

Tacna

Simona del Socorro Torres Sánchez

San Martín

Christian Cueva Tiznado

Cajamarca

Pierr Abisai Adrianzén Román

Piura

Jesús Sotelo Juscamaita

Ayacucho

Rina Sonia Cornejo Mamani

Arequipa

Carol Herrera Ordinola

San Martin

Edgar Luis Guardia Huamán

Lima norte

Melissa Valle Molina

Lima

Pedro Chacaliaza Hernández

Cañete

56

DISTRIBUCIÓN DE LOS PARTICIPANTES EN LAS MESAS DE TRABAJO

MINISTERIO PÚBLICO

MESA 01

integrantes

distrito judicial

Fiorela Lizet Gutiérrez Rodríguez

La Libertad

Rostyver Sotomayor Tapia

Apurímac

Deyza Melania Cuba Checnes

Ica

Rolly Becquer Farromeque Fernández

Ancash

Luigi Ginocchio Zapata

Piura

Pedro Ordoñez Alcalá

Cañete

Sandra Betzabeth Huallanca Gutiérrez

Ayacucho

MESA 02

integrantes

distrito judicial

Rosmery Mendoza Palomino

Arequipa

Miguel Guerrero Astoray

Ayacucho

Luis Enrique Julcamoro Fernández

Cajamarca

Miguel Alanya Castillo

Cañete

Nancy Katherine Pachas Martínez

Ica

Ens Harrison Rodríguez Campos

Huaura

Ricardo Pérez Capcha

Huaura

Noemi Vásquez Pampañaupa

Apurímac

57

MESA 03

integrantes

distrito judicial

Miguel Antonio López Sosa

San Martín

Yoel Edmundo Trujillo Blas

Ancash

Leonardo Alex Rosales Zavala

Lima

Carmen Maldonado Rivera

Huaura

Jeannette Marina Palomino de la Cruz

Cañete

MESA 04

integrantes

distrito judicial

Nancy Marlene Samata Quispe

Ica

Juan Luis Quiroz Vásquez

Cajamarca

Angela Magaly Zevallos Domínguez

Huaura

Lyceth Luisa Sánchez Ponce

Lima

Tomy Paolo Arce Torres

San Martín

Liz Carol Delgadillo Hinojo

Lima

58

PODER JUDICIAL

MESA 05

integrantes

distrito judicial

Paola Córdova Vila

Ayacucho

Rossana Tolentino Jacome

Ancash

Simeona Caballeo Utani

Apurímac

Lorena Carrión Rojas

Cajamarca

Sandra Llatas García

Callao

Almenia Osorio Cruz

Huaura

Franceska Puicán Luna

Lambayeque

Edith Mamani Ito

Puno

MESA 06

integrantes

distrito judicial

Marco Antonio Mejía Jamanca

Ancash

María Alejandra Araníbar Barriga

Arequipa

Lidia Eugenia Narro Cueva

Cajamarca

Rocio Milagro Zubieta Alvarado

Callao

Rossana Mori Zuta

La Libertad

Gladys Quesquén Millones

Lima sur

Kety Johanna Neyra Calderón

Puno

Franklin Joseph Chuchullo Huanca

Puno

Pedro Sigifredo Uceda Rodriguez

 

59

MESA 07

integrantes

distrito judicial

Miguel Ángel Paredes Mejía

Ancash

Aurora Isabel Contreras Quijano

Callao

Carlos Augusto Vera Ríos

Piura

Esmeralda Ysabel Torres Chipana

Apurímac

Jackeline Elizabeth Florián Sáenz

La Libertad

Marco Antonio Maurtua Magallanes

Cañete

María Isabel Caqui Coahila

Tacna

MESA 08

integrantes

distrito judicial

Kelly Tarazona Matos

Lima

Carlos Siuce Moreno

Lima

Armando Lalupu Elías

Sullana

Ana María Cerdeña del Águila

Tacna

Simona del Socorro Torres Sánchez

San Martín

Christian Cueva Tiznado

Cajamarca

Pierr Abisai Adrianzén Román

Piura

Jesús Sotelo Juscamaita

Ayacucho

60

MESA 09

integrantes

distrito judicial

Rina Sonia Cornejo Mamani

Arequipa

Carol Herrera Ordinola

San Martin

Edgar Luis Guardia Huamán

Lima norte

Melissa Valle Molina

Lima

Pedro Chacaliaza Hernández

Cañete

61

RELACIÓN DE PONENCIAS POR TEMAS

CONTROL DE PLAZO

 

ponencia

 

autor

Control de plazo

Sandra

Betzabeth

Huallanca

Gutiérrez

El inicio del cómputo del plazo en la etapa de investigación en el Ministerio Público

Pedro Ordoñez Alcalá

 

El plazo máximo de la investigación preliminar en procesos complejos

Rossana Tolentino Jacome

Control de Plazos

Lyceth Sánchez Ponce

 

El incumplimiento de plazos legales en el trámite del proceso penal en el distrito judicial de la libertad: factores determinantes de la dilación procesal

Rossana Mori Zuta

 

El control de plazos, algunos problemas en su tratamiento

Franklin

Joseph

Chuchullo

Huanca

Plazo máximo de las diligencias preliminares

Edmundo Trujillo Blas

 

TUTELA DE DERECHOS

TUTELA DE DERECHOS

ponencia

Tutela de derechos

Tutela de derechos

Aplicación de la tutela de derechos en el distrito judicial de La Libertad

autor

Kelly Tarazona Matos

Maria Alejandra Aranibar Barriga

Rossana Mori Zuta

62

PRISIÓN PREVENTIVA

ponencia

autor

Problemas en torno a la prisión preventiva corte superior de justicia de Piura

Carlos Vera Ríos

Prisión preventiva

Rina Cornejo Mamani

Prisión preventiva

Aurora Contreras Sandra Llatas Rocío Zubieta

Prisión preventiva

Kelly Tarazona Matos

La prisión preventiva y su aplicación en el distrito judicial de La Libertad

Jackeline Florián Sánchez

Prisión preventiva

Lorena Carrión Rojas

Interpretación (Uniformidad-Divergencias de criterios y demás problemas de interpretación) de las normas del nuevo Código Procesal Penal.

Ricardo Adolfo Pérez Capcha

DECISIONES TEMPRANAS

ponencia

autor

Criterios de decisión temprana: dificultades y problemas en la ejecución del acuerdo reparatorio

Pedro Ordoñez Alcalá

Criterio de decisión temprana

Lyceht Sánchez Ponce

Respecto al principio de oportunidad y acuerdo reparatorio

Ricardo Adolfo Pérez Capcha

El acuerdo reparatorio

Ens Harrison Rodriguez Campos

63

INVESTIGACIÓN PREPARATORIA ESTRATÉGICA

INVESTIGACIÓN PREPARATORIA ESTRATÉGICA

ponencia

Investigación preparatoria

Investigación estratégica

Investigación estratégica y uso de evidencias

autor

Luis Ginocchio Zapata

Rosmery Mendoza Palomino

Lyceht Sánchez Ponce

SEPARACIÓN DE FUNCIONES ENTRE JUECES Y AUXILIARES

SEPARACIÓN DE FUNCIONES ENTRE JUECES Y AUXILIARES

ponencia

Separación de las funciones entre los auxiliares y los jueces

Separación de las funciones entre los auxiliares y los jueces

Separación de funciones entre auxiliares y jueces

autor

Kelly Tarazona Matos

Melissa Valle Molina

Lorena Carrión Rojas

SEGURIDAD CIUDADANA

ponencia

autor

Seguridad Ciudadana y Reforma Procesal Penal

Luigi Ginocchio Zapata

Seguridad ciudadana

Rossana Tolentino Jacome

Seguridad ciudadana y reforma procesal penal: problemas detectados y el planteamiento de soluciones

Rossana Mori Zuta

¿El Nuevo Código Procesal Penal y el Favorecimiento de la impunidad

Franceska Luna

64

JUSTICIA COMUNAL

ponencia

autor

Análisis de las atribuciones a las Rondas Urbanas

Luis Julcamoro Fernández Georgette Pérez Gómez

Justicia Comunal caso Condorwain

Rolly Becquer Farromeque Fernández

Nuevo Código Procesal penal, seguridad ciudadana y justicia comunal

Edith Mamani Ito

Rondas campesinas y el nuevo Código Procesal Penal

Edmundo Trujillo Blas

Seguridad ciudadana y justicia comunal en la provincia de Abancay

Nohemmy Vásquez Pampañaupa

Justicia Comunal y Reforma Procesal Penal

Jackeline Florían Sánchez

 

VARIOS

 
 

ponencia

 

autor

Propuesta para la audiencia pública

 

María Isabel Caqui Cohaila

Motivación

escrita

de

las

resoluciones

Ricardo Adolfo Pérez Capcha

judiciales

Criterios

de

adopción

de

prueba

Pedro Ordoñez Alcalá

anticipada

Discrecionalidad del Fiscal Superior para concurrir las audiencias de apelación

Ricardo Adolfo Pérez Capcha

Constitución de actor civil

 

Ana María Cerdeña del Águila

65

PONENCIAS DE LOS PARTICIPANTES 30

30 En este apartado solo se publican las ponencias de los participantes que expresamente consintieron ello.

66

TUTELA DE DERECHOS

67

TUTELA DE DERECHOS

Kelly Tarazona Matos (*)

La tutela de derechos 31 es la garantía constitucional que tiene toda persona para la protección judicial de sus derechos fundamentales, institución procesal penal que no debe confundirse con el proceso constitucional de habeas corpus, pues la tutela de derechos puede funcionar con mayor eficacia que dicha garantía constitucional. La mencionada institución busca controlar judicialmente la legitimidad y legalidad de los actos de investigación practicados tanto por la Policía como por el Ministerio Público, y que puede ser planteada hasta la etapa de la investigación preparatoria 32 , en ese sentido, resulta importante señalar que la Sala Penal de Apelaciones ha establecido que si la defensa técnica de un imputado interpuso la tutela de derechos antes de conocer la conclusión de la investigación preparatoria, dicho pedido debe ser resuelto por el Juez de la Investigación Preparatoria 33 .

El Acuerdo Plenario N° 04-2010/CJ-116 establece que el Juez de la Investigación Preparatoria puede realizar un control de admisibilidad de la petición efectuada 34 , y en su caso disponer el rechazo liminar, analizando cada caso concreto, a fin de no dejar en estado de indefensión al imputado. Este control de admisibilidad 35 evita que se cite a audiencia para debatir peticiones en las cuales de manera evidente se advierta que no se ha producido la afectación de derechos con rango constitucional o legal. Con relación a este punto, la Sala Penal de Apelaciones ya ha confirmado rechazos liminares 36 realizados por el

(*) Asistente Jurisdiccional de la Sala Penal de Apelaciones Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios. Corte Superior de Justicia de Lima.

31 En Colombia es conocida dicha institución procesal como acción de tutela.

32 Conforme al fundamento 19 del Acuerdo Plenario N° 04-2010/CJ-116. Asunto: Audiencia de Tutela, del 16 de noviembre de 2010.

33 Incidentes N° 0005-2011-19, resolución N° 02, de fecha 06/09/2011, Juez Superior Ponente Susana Ynes Castañeda Otsu, y N° 0005-2011-16, resolución N° 06, de fecha 07/09/2011, Juez Superior Ponente Ramiro Salina Siccha.

34 Fundamento 15 del precitado Acuerdo Plenario.

35 El mencionado control de admisibilidad lo realizada la Sala Penal de Apelaciones en el auto de señalamiento de audiencia, precisándose al respecto que conforme a la finalidad de la tutela de derechos el llamamiento a audiencia se efectúa de manera inmediata, sin necesidad de correr traslado a los sujetos procesales.

36 Incidente N° 0005-2011-14, Resolución N° 02, de fecha 25 de mayo de 2011, Juez Superior Ponente Hernández Espinoza (Previa realización de audiencia en la Sala Penal de Apelaciones).

68

Juez de la Investigación Preparatoria, puesto que lo solicitado tiene su vía propia para recurrir.

El mencionado Acuerdo Plenario ha precisado que la tutela de derechos es de carácter residual, pues si el requerimiento o disposición fiscal que vulnere derechos constitucionales tiene una vía propia para recurrir ante el órgano jurisdiccional, no pueden ser objeto de tutela de derecho, un claro ejemplo de ello es lo referente al control de plazos de las diligencias preliminares o de la investigación preparatoria. En ese sentido, la Sala Penal de Apelaciones ha establecido que cuando la defensa de un imputado pretenda cuestionar la formalización y continuación de la investigación preparatoria por observancia del plazo razonable, dicho pedido al tener vía propia como es el control de plazos, resulta improcedente 37 . En similar sentido, cuando se pretenda incorporar dentro del pedido de tutela de derechos la figura del sobreseimiento, que es una institución procesal que se decreta por el Juez en la etapa intermedia, no es tampoco posible otorgarla en vía de tutela ordinaria 38 .

La Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Lima ha conocido en apelación las solicitudes de tutela de derecho por parte de la defensa pública de diversos investigados, mediante los cuales se requería la obtención de copias simples por parte del Ministerio Público, sin que les requiera el pago de un tributo por ello, atendiendo que ello significaría recortarle el derecho de defensa que le asiste. Al respecto, se ha establecido que la gratuidad del proceso penal es para las personas de escasos recursos (…) en aplicación al principio de razonabilidad, al defensor público de un imputado que no cuente con recursos económicos debe otorgársele copias simples gratuitas del expediente fiscal y judicial, las que en atención al mencionado principio deben ser las necesarias para facilitar el ejercicio del derecho de defensa” 39 . Estableciendo que para el otorgamiento gratuito de copias la carencia de recursos económicos es el presupuesto fundamental.

Finalmente, es importante señalar que en Lima, tanto el Juzgado de Investigación Preparatoria como la Sala Penal de Apelaciones, admitieron que la parte agraviada pueda accionar vía de tutela de derechos cuando vea afectado sus derechos fundamentales, estando a lo normado en el artículo I inciso 4 del Título Preliminar del Código Procesal Penal que versa sobre la

Sin perjuicio de ello, también ha procedido a confirmar rechazos liminares sin necesidad de citar a audiencia, sino de manera directa, evaluando lo obrante en el incidente.

37 Incidente 00093-2011-2, resolución N° 02, de fecha 09 de setiembre de 2011.

38 Incidente N° 00178-2011-1, resolución N° 02, de fecha 20 de diciembre de 2011, Juez Superior Ponente Susana Ynes Castañeda Otsu.

39 Incidente N° 00027-2011-1-1826, resolución N° 03, de fecha 19 de mayo de 2011, Juez Superior Ponente Susana Ynes Castañeda Otsu. Incidente N° 00028-2011-1, resolución N° 02, de fecha 19 de mayo de 2011, Juez Superior Ponente María Hernández Espinoza.

69

igualdad procesal, cuyo origen constitucional se encuentra en el artículo 2.2 de la Constitución, por lo que el agraviado también puede utilizar los mismos instrumentos que el imputado 40 .

40 Incidente N° 00040-2011-1, resolución N° 03, de fecha 09 de junio de 2011, Juez Superior Ponente María Hernández Espinoza.

70

TUTELA DE DERECHOS

1. Aspectos generales:

Melissa Valle Molina 41

El nuevo Código Procesal Penal de 2004 (en adelante NCPP) establece una nueva estructura del proceso penal, con una dinámica distinta en relación con la legislación anterior 42 , pues se realizan nuevas diligencias y se aplican nuevas instituciones, pero manteniéndose las actuaciones propias de todo proceso penal.

En relación al imputado, el NCPP le reconoce una serie de derechos descritos enunciativamente en el artículo 71, y específicamente para el tema que nos ocupa, en el numeral 4 del mencionado artículo, se regula la denominada “Audiencia de tutela”, como una garantía de relevancia procesal penal, que señala: “Cuando el imputado considere que durante las Diligencias Preliminares o en la Investigación Preparatoria no se ha dado cumplimiento a estas disposiciones, o que sus derechos no son respetados, o que es objeto de medidas limitativas de derechos indebidas o de requerimientos ilegales, puede acudir en vía de tutela al Juez de la Investigación Preparatoria para que subsane la omisión o dicte las medidas de corrección o de protección que correspondan”.

Complementariamente, se debe tener en cuenta como doctrina legal los alcances del Acuerdo Plenario N° 4-2010/CJ-116 43 sobre la audiencia de tutela. Precisando entre otros puntos, que ésta es de carácter residual y que opera siempre que el ordenamiento procesal no especifique un camino determinado para la reclamación de un derecho afectado, pues su finalidad es la protección, resguardo y consiguiente efectividad de los derechos del

41 Asistente Jurisdiccional de la Sala Penal de Apelaciones del Subsistema Anticorrupción de la Corte Superior de Justicia de Lima.

42 Cabe precisar que el Nuevo Código Procesal Penal viene siendo aplicado en la mayoría de los distritos judiciales del país. En Lima, se estableció su aplicación inmediata para los delitos cometidos por funcionarios públicos, a partir del 15 de enero de 2011, en mérito a las Leyes N° 29574 y N° 29648, publicadas el 17 de setiembre de 2010 y 1 de enero de 2011, respectivamente.

43 Adoptado con fecha 16 de noviembre de 2010, por el VI Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitorias de la Corte Suprema de Justicia de la República. de carácter de doctrina legal vinculante, conforme a lo previsto en los artículos 22 y 116 del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

71

imputado reconocidos por la Policía o los Fiscales, así como también protejan al afectado.

Como se advierte del artículo 71, existe un amplio alcance de protección de los derechos del imputado que son reconocidos en la Constitución y la ley, desde el inicio de las primeras diligencias de investigación hasta la culminación del proceso 44 . De esta manera, se le reconoce una serie de derechos de los cuales puede hacer uso desde el momento que se le atribuye la comisión de un hecho delictivo, y ante el desconocimiento de estas facultades por parte del Ministerio Público o la Policía Nacional, el imputado puede recurrir a la vía jurisdiccional.

El NCPP ha introducido la jurisdicción preventiva, a través de la cual el Juez Penal, si bien no tiene a cargo la investigación, puede controlar la legalidad de la misma, velando por que los derechos y las garantías del debido proceso se respeten, conforme al artículo 70.4, y de este modo, cualquier irregularidad en la investigación en agravio del imputado, será corregida por el Juez 45 en una audiencia de tutela, de acuerdo a los alcances del mencionado artículo y del Acuerdo Plenario.

Puesto que, no sólo en el proceso se pueden violar los derechos del imputado, sino también y sobre todo, durante las diligencias preliminares o durante la investigación preparatoria, el NCPP autoriza al imputado a recurrir al Juez de la investigación preparatoria a fin de que éste, en una audiencia con intervención de las partes, tutele, proteja, subsane o dicte las medidas de corrección pertinentes, protegiéndose así, mejor los derechos del imputado 46 . Toda vez que, la finalidad esencial de la audiencia de tutela, es la protección, resguardo y consiguiente efectividad de los derechos del imputado reconocidos por la Constitución y las leyes. Desde esta perspectiva, el Juez de la Investigación Preparatoria se erige en un Juez de Garantías durante las diligencias preliminares y la investigación preparatoria ejerciendo su función de control de los derechos ante la alegación del imputado de que se ha producido la vulneración de uno o varios de sus derechos reconocidos específicamente en el artículo 71 del NCPP, responsabilizando al Fiscal o a la Policía del agravio.

44 TABOADA PILCO, Giammpol. La tutela de derechos en el nuevo Código Procesal Penal. En:

Alerta Informativa Loza Avalos Abogados. Anuario 2012, marzo 2012, p. 120. 45 GÁLVEZ VILLEGAS, Tomás A., RABANAL PALACIOS, William y CASTRO TRIGOSO, Hamilton. El Código Procesal Penal. Comentarios descriptivos explicativos y críticos. Jurista, Lima, 2010, p. 245.

46 CÁCERES JULCA, Roberto e IPARRAGUIRE N. Ronald. Código Procesal Penal Comentado. Jurista, Lima, 2011, p. 147.

72

De esta manera, esta institución procesal penal es uno de los principales mecanismos para realizar el control de legalidad de la función del Fiscal, puesto que aunque asume un rol protagónico en la investigación del delito, éste deberá conducir y desarrollar toda su estrategia persecutoria siempre dentro del marco de las garantías básicas y, siendo consciente que cualquier acto que traspase el marco de los derechos fundamentales podrá ser controlado por el Juez de la Investigación Preparatoria 47 .

De lo antes anotado, consideramos que la actuación fiscal debe sujetarse a la ley y al principio de objetividad, toda vez que la vulneración de cualquiera de los derechos recogidos en el artículo 71 del NCPP conllevaría a la nulidad de todo lo actuado, o en el mejor de los casos volver al acto en que se cometió dicho vicio, es decir el restablecimiento del status quo de los derechos vulnerados.

Respecto a su trámite, ésta audiencia se inicia con la presentación de la solicitud del imputado al Juez de la Investigación Preparatoria, para la tutela del respeto a un derecho fundamental que no tiene vía propia, como lo anotamos previamente. El Juez de Garantías está obligado a realizar una calificación del contenido de la solicitud, y de ser admisible, convoca la audiencia de tutela con intervención de las partes. Excepcionalmente, si el agravio se constituye en irreparable si se citará a audiencia, puede resolver de manera directa y sin audiencia. En consecuencia, el Juez está habilitado para realizar un control de admisibilidad de la petición respectiva y, en su caso, disponer el rechazo liminar, cuidando siempre de verificar cada caso en particular para no dejar en indefensión al imputado.

2.

Comentarios:

Aunque la tutela de derechos se encuentra regulada por el artículo 71.4 del NCPP y, desarrollada por los alcances del Acuerdo Plenario N° 04-2010, no es suficiente para responder y hacer frente a las distintas problemáticas que se presentan en cuanto a su tramitación, por parte de los operadores jurídicos de los diversos distritos judiciales en donde se encuentra vigente nuestro NCPP. Por ello, desarrollaremos brevemente algunas situaciones que se han presentado en el Sub-sistema Anticorrupción del Distrito Judicial de Lima:

a. ¿Se aplica expresamente el artículo 420 del NCPP, referente al traslado del escrito de fundamentación del recurso de apelación contra la resolución que declara la improcedencia de la solicitud de tutela de derechos en primera instancia?

47 Fundamento 13 del Acuerdo Plenario N°04-2010.

73

El criterio optado por la Sala Penal de Apelaciones después de realizar el control de admisibilidad, es decir, después de verificar si el recurso de apelación interpuesto cumple con las formalidades establecidas en los artículos 404, 405, 414 y 416 del NCPP, es no conferir traslado del escrito de fundamentación del recurso de apelación. De esta manera, no sigue con lo establecido en el inciso 1 del artículo 420 del NCPP, pues dada la naturaleza de la petición como es la tutela de derechos, se señala a la brevedad posible fecha para la realización de dicha audiencia.

Al respecto, consideramos que dicho criterio es correcto, en base a la aplicación de los principios de celeridad y economía procesal. Y atendiendo a que nos encontramos frente a un nuevo sistema procesal penal, se deberá buscar suprimir o eliminar aquellos formalismos engorrosos que no coadyuvan a la obtención de una verdadera justicia 48 , pero siempre con el debido respeto al derecho de defensa.

b.

¿Es posible examinar en vía de tutela de derechos el pedido sobre expedición de copias gratuitas por parte del Ministerio Público sin pago de tasa judicial alguna?

La Sala Penal de Apelaciones estableció en base al principio de gratuidad regulado en el inciso 16 del artículo 139 de la Constitución, que consagra como un derecho de alcance general a favor de todas las personas de escasos recursos, el poder litigar y contar con abogado patrocinante gratuito. Agregó, que el Tribunal Constitucional estableció que dicho principio en el ámbito judicial, se traduce en asegurar a las personas de escasos recursos el acceso, planteamiento y obtención de un fallo judicial que resuelva sus diferencias dentro de un proceso judicial gratuito.

Argumentó que el modelo seguido por nuestro sistema procesal para facilitar el acceso de las personas de escasos recursos a la asesoría jurídica, es aquel mediante el cual se instituye un cuerpo de asesores jurídicos contratados y pagados por el propio Estado. Y a su vez, que el artículo I del Título Preliminar del NCPP, consagra que la justicia penal es gratuita, salvo pago de las costas procesales establecidas en los artículos 497 al 507 del NCPP.

Por lo tanto, concluyó que en aplicación al principio de razonabilidad, al defensor público de un imputado que no cuente con recursos económicos debe otorgársele copias simples gratuitas del expediente fiscal y judicial, las

48 Freyre Villavicencio. Manual del Juicio Oral. Citado por ORÉ GUARDIA, Arsenio. Principios del Proceso Penal. Editorial Reforma, Lima, 2011, p. 151.

74

que deben ser necesarias para facilitar el ejercicio del derecho de defensa. Y que el abogado tiene libre acceso a los actuados sin más limitaciones que la Ley establece, así como obtener copia simple de las actuaciones en cualquier estado o grado del procedimiento, según lo regulado en el artículo 84.7 del NCPP 49 .

c.

¿Ante la vulneración o afectación al derecho a ser investigado en un plazo razonable puede interponerse una solicitud de tutela de derechos para pedir el sobreseimiento del proceso?

Consideramos que no, y como bien lo argumenta la Sala Penal de Apelaciones, la vía idónea para resolver dicha pretensión es una audiencia de control de plazos y no una audiencia de tutela de derechos, puesto que lo alegado por el solicitante se relaciona con el análisis de la razonabilidad del plazo de una investigación preliminar. Siguiendo el criterio jurisprudencial fijado por el Acuerdo Plenario N° 4-2010-CJ, en el que se puede cuestionar a través de la tutela los requerimientos ilegales que vulneran derechos fundamentales relacionados con los enumerados en el artículo 71 numerales 1 al 3 del NCPP; y que aquellos requerimientos o disposiciones fiscales que vulneran derechos fundamentales pero que tiene vía propia para la denuncia o control respectivo no podrán cuestionarse a través de la mencionada audiencia de tutela. Cita como, ejemplo las audiencias de control de plazo de las diligencias preliminares o de la investigación preparatoria formalizada 50 .

Asimismo, siendo la tutela de derechos residual, no puede ventilarse en esta vía el control de plazo alegado, puesto que el Código adjetivo ha previsto un mecanismo específico para el control de plazos, tanto de las diligencias preliminares como de la Investigación preparatoria 51 .

Adicionalmente, en otro caso señala que, respecto al agravio del impugnante, quien optó por la vía de la tutela de derechos porque consideraba que era la idónea para que el órgano jurisdiccional disponga el archivo definitivo de la investigación preparatoria; la Sala Penal de Apelaciones da respuesta señalando que conforme a lo regulado por el NCPP, el sobreseimiento es una institución procesal que se decreta por el Juez en la etapa intermedia si se presentan los supuestos del artículo 344 del

49 Resolución N° 03 de la Sala Penal de Apelaciones de Lima, de 19 de mayo de 2011. Incidente N° 0027-2011-1. Magistrado ponente Susana Castañeda Otsu.

50 Resolución N° 02 de la Sala Penal de Apelaciones de Lima, de 20 de diciembre de 2011. Incidente N° 0178-2011-1. Magistrado ponente Susana Castañeda Otsu.

51 Resolución N° 02 de la Sala Penal de Apelaciones de Lima, de 31 de enero de 2012. Incidente N° 0017-2011-3. Magistrado ponente Sara Maita Dorregaray.

75

NCPP, entre los cuales no se encuentra la afectación del derecho al plazo razonable de la investigación preparatoria, por lo que no era posible otorgarla en vía de tutela ordinaria 52 .

Así podemos concluir que la tutela de derechos es una vía residual, en ese sentido, como lo establece el mencionado Acuerdo Plenario, aquellos requerimientos o disposiciones fiscales que vulneran derechos fundamentales constitucionales pero que tienen vía propia para la denuncia o control respectivo, no podrán cuestionarse a través de la audiencia de tutela de derechos.

d. ¿Hasta qué etapa se puede interponer una solicitud de tutela de derechos?

De acuerdo a lo establecido expresamente en el Acuerdo Plenario N° 04- 2010, la vía de tutela judicial sólo podrá hacerse efectiva durante las diligencias preliminares y en la investigación preparatoria propiamente dicha. Es decir, hasta la etapa de investigación preparatoria.

e. ¿El incumplimiento por parte de Ministerio Público respecto a lo dispuesto en resolución de segunda instancia, que resuelve un control de plazos y que vulnera las garantías procesales del debido proceso y defensa de imputado, puede ser discutido en una audiencia de tutela?

La Sala Penal de Apelaciones considera que no, puesto que conforme se ha establecido como doctrina jurisprudencial vinculante en la Casación N° 54- 2009 de fecha 20 de julio de 2010, el requerimiento fiscal es la expresión de un deber funcional ineludible: el proceso penal no se concibe sin su ejercicio. Por tanto, el incumplimiento de los plazos legalmente previstos para su emisión, por su carácter de acto necesario para el proceso, sólo acarrea responsabilidad disciplinaria como lo establece el artículo 144.2 del

52 La defensa de basa en los lineamientos del Tribunal Constitucional expuestos en el caso Gleiser Katz en un proceso de habeas corpus, en la cual no se dispuso su exclusión de la investigación preliminar fiscal, porque ya se había promovido acción penal en su contra. Se precisa que en la jurisdicción constitucional se han presentado diversas demandas de afectación del derecho al plazo razonable de la prisión preventiva, del proceso penal y de la investigación fiscal; y que este último caso en sentencia posterior a la del caso Gleiser Katz, el Tribunal Constitucional al abordar la tutela del derecho al plazo razonable de la investigación preliminar bajo los alcances del Código de Procedimientos Penales de 1940, establece que no supone la exclusión del demandante de la investigación sino que lo que corresponde es la reparación in natura por parte del Ministerio Público que consiste en emitir en el plazo más breve posible el pronunciamiento sobre el fondo del asunto que suponga la conclusión de la Investigación prejurisdiccional, bajo responsabilidad. Ver sentencia del Exp. N° 02748-2010-PHC/TC, del 11 de agosto del 2010.

76

NCPP, y tienen que ser cumplidos aunque se hubiese producido su término final 53 .

f. ¿Se puede cuestionar en vía de tutela de derechos, la imputación fáctica de la Disposición de formalización y continuación de investigación preparatoria?

De acuerdo al Acuerdo Plenario N° 4-2010/CJ-116 no sería posible

cuestionar la Disposición de formalización de la investigación preparatoria

a través de la audiencia de tutela, toda vez que dicha Disposición cumple

una función esencialmente garantista, informa al imputado de manera específica y clara acerca de los hechos atribuidos y su calificación jurídica. Sin embargo, considero que si la Disposición alude a una imputación genérica puede válidamente cuestionarse en vía de tutela de derechos.

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En conclusión, podemos señalar que el NCPP ofrece una serie de mecanismos al imputado que le aseguran que sus derechos serán

respetados y observando con plenas garantías que establece la Constitución

y la Ley. De esta manera, el imputado tiene derecho a defenderse desde que

nace la imputación, sobre todo cuando se ha instaurado el proceso y la ley

procesal prevé expresamente la forma en que debe de hacerlo 54 , y uno de esos mecanismos es la audiencia de tutela de derechos.

53 Resolución N° 02 de la Sala Penal de Apelaciones de Lima, de 31 de enero de 2012. Incidente N° 0017-2011-3. Magistrado ponente Sara Maita Dorregaray. 54 SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. El nuevo proceso penal. Idemsa, Lima, 2009, pp.76-79.

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PRISIÓN PREVENTIVA

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PRISIÓN PREVENTIVA

Kelly Tarazona Matos (*)

Es una medida cautelar de carácter personal, que se adopta por la autoridad judicial dentro del marco de un proceso penal en curso, medida que no es un fin en sí misma, sino un medio para asegurar otros fines del proceso penal, como son: evadir la acción de la justicia, la obstaculizar la averiguación de la verdad y evitar el peligro de reiteración delictiva 55 . Es de precisar que el requerimiento fiscal de prisión preventiva debe estar debidamente motivado, estando a lo normado en el artículo 64 del Código Procesal Penal de 2004 (en adelante CPP).

El precitado Código regula los presupuestos materiales y procesales de dicha medida, así el artículo 268 del CPP establece los presupuestos materiales, los mismos que son debatidos en la audiencia correspondiente, tanto a nivel de investigación preparatoria como en apelación, luego del cual se procede a dictar la resolución correspondiente. En la práctica se observa que se han dictado indistintamente tanto resoluciones en forma oral como escrita, pero siempre dentro del plazo establecido por ley, y en el caso de resoluciones escritas, la notificación se ha efectuado por vía correo electrónico 56 , estando que los sujetos procesales en la audiencia respectiva proceden a señalar como válido dicho instrumento de notificación.

Es evidente, que toda resolución que declare fundado el requerimiento de prisión preventiva debe ser debidamente motivada, analizando la concurrencia de los tres presupuestos materiales de esta medida en cada caso concreto, pues si del análisis que efectúa el órgano jurisdiccional se desprende que falta alguno de dichos presupuestos, no sería factible que se dicte una medida cautelar tan gravosa, más aún si dicha medida debe inspirarse en los principios de idoneidad, necesariedad y proporcionalidad.

De otro lado, en el subsistema anticorrupción de la Corte Superior de Justicia de Lima, se están señalando las fechas de realización de audiencia de prisión

(*) Asistente Jurisdiccional de la Sala Penal de Apelaciones Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios. Corte Superior de Justicia de Lima. 55 Artículo 253.3 del CPP.

56 Conforme lo ha normado el Reglamento de Notificaciones, citaciones y comunicaciones bajo las normas del Código Procesal Penal, aprobado mediante Resolución Administrativa N° 096- 2006-CE-PJ, del 28 de junio de 2006.

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preventiva conforme a los plazos establecidos en el artículo 271 y 278 del CPP. Asimismo, se está consignando en la resolución de señalamiento de audiencia la concurrencia del defensor público, por el carácter de inaplazable de la audiencia a nivel de investigación preparatoria.

De los requerimientos presentados por el Ministerio Público, se aprecia que en la mayoría se solicita un plazo de 9 meses de duración de la medida, siendo la excepción lo acontecido en el incidente N° 0005-2011-3, en el que se requería el plazo de 18 meses, por la complejidad de la investigación. Siendo que en la audiencia se debate el tiempo de la medida cautelar solicitada.

Se precisa, que tanto el Juzgado de Investigación Preparatoria como la Sala Penal de Apelaciones, estando a lo establecido en la Casación N° 01-2007- HUAURA, de fecha 27 de junio de 2007, aplica lo señalado en su fundamento 7, que prescribe que no es absolutamente necesaria la presencia del imputado en la audiencia de prisión preventiva, lo que sí es indispensable es su citación en su domicilio real o procesal, es decir, que exista una debida citación 57 .

Es necesario señalar que la Sala Penal de Apelaciones ha establecido en lo atinente al peligro procesal: “el aseguramiento de la presencia del procesado persigue como fin, evitar la sustracción de la acción de los órganos que administran justicia, el entorpecimiento de la actividad probatoria y garantizar la ejecución de una eventual pena. Peligro procesal que debe ser apreciado en cada caso concreto habiéndose establecido en los artículos 269 y 270 del CPP diversos criterios para calificar el peligro de fuga y de obstaculización” 58 . A su vez, la Circular 59 sobre Prisión Preventiva ha fijado criterios interpretativos para

57 La debida citación consiste en la posibilidad que tiene el procesado de conocer el contenido de los pronunciamientos y diligencias judiciales, a efectos de ejercer el derecho de defensa que le asiste.

58 Incidente N° 101-2011-1. Resolución N° 03, del 26 de setiembre de 2011. Fundamento noveno. En donde también se precisa que: A diferencia del artículo 135 del Código Procesal Penal de 1991, vigente en algunos distritos judiciales del país donde no se ha implementado el Código Procesal Penal de 2004 excepto el adelantamiento parcial para los delitos cometidos por funcionarios públicos. Distritos en los cuales jurisprudencialmente se han establecido criterios para calificar el peligro procesal: los valores morales del procesado, su ocupación, bienes que posee, vínculos familiares y otros que razonablemente le impidan ocultarse o salir del país o sustraerse de una posible sentencia prolongada (Sentencia del Exp. N° Nº 1091-2002-HC/TC). Además, la magnitud de la pena correspondiente al delito por el que se juzga al actor, el carácter de los hechos que se le atribuyen y que estén basados en suficientes elementos de prueba, las repercusiones sociales del hecho considerado injusto y la complejidad de la investigación judicial, cuando exista una pluralidad de individuos comprendidos y se observe, de su comportamiento procesal, la voluntad de evitar que la investigación judicial pueda terminar óptimamente (Sentencia del Exp. N° 791-2002-HC/TC).

59 Resolución Administrativa N° 325-2001-P-PJ, del 13 de septiembre de 2011, en mérito a las atribuciones que le confiere los artículos 73 y 76 del Texto único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

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la aplicación e interpretación de las disposiciones que regulan la prisión preventiva, donde el juez debe considerar los presupuestos y fines constitucionalmente legítimos y congruentes de esta medida, analizando las circunstancias concretas de cada caso, así como las condiciones personales de los imputados.

Por otro lado, la Sala Penal de Apelaciones ha establecido que en la audiencia de prisión preventiva, la defensa del imputado o él mismo puede presentar elementos de convicción para desvirtuar la medida solicitada, como: certificado domiciliario, certificado laboral, partida de matrimonio, entre otros. Además, se ha señalado que la audiencia de prisión preventiva no se puede variar por una de terminación anticipada 60 .

60 Véase Incidente N° 0005-2011-3 (Caso: Castro Rojas y otros).

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SEPARACIÓN DE LAS FUNCIONES

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SEPARACIÓN DE LAS FUNCIONES ENTRE LOS AUXILIARES Y LOS JUECES

Kelly Tarazona Matos ( 61 )

El nuevo modelo procesal penal se inspira en diversos principios, entre los que destacan el de oralidad e inmediación, así como la publicidad de las audiencias y juicios. El establecimiento de la oralidad, ha dado lugar a que los magistrados del Poder Judicial proceden a emitir sus resoluciones en forma oral, es decir, después de la realización de la audiencia respectiva, luego de un breve receso, proceden a dictar la resolución correspondiente. Dicha forma de expedir las resolución tiene su fundamento, en que luego de haber escuchado a los sujetos procesales, y con los actuados que obren en el incidente que tiene a la vista en la audiencia o aquellos documentos que se incorporen en la misma audiencia, pueda decir la procedencia o no del requerimiento y/o pedido efectuado a su judicatura. Con lo cual se permite descongestionar la labor jurisdiccional, pues el magistrado una vez dictada la resolución correspondiente, concluye con el trámite del mismo. En el caso de investigación preparatoria su resolución puede quedar consentida y/o impugnada, en el segundo supuesto, es derivado a la Sala Penal de Apelaciones, para que siga con su curso correspondiente.

Ahora bien, las funciones del asistente jurisdiccional son de apoyo a la labor del magistrado en el trámite de decretos, autos y resoluciones requeridas en la etapa de investigación preparatoria, juzgamiento y apelación. Conviene precisar que al existir SIJ-Sistema de Expedientes, dicho sistema de manera aleatoria asigna los incidentes a trabajar por cada asistente jurisdiccional con los distintos magistrados (Investigación Preparatoria, Unipersonal y Sala Penal de Apelaciones). El impulso procesal que proporcionan los asistentes jurisdiccionales en los incidentes, es una vez recibido el incidente y luego de la revisión correspondiente a dar cuenta en el día de los requerimientos y/o solicitudes ingresadas.

Asimismo, por el principio de celeridad procesal, se trata que las notificaciones se efectúen a la brevedad posible, implementándose en la Sala Penal de

(*) Asistente Jurisdiccional de la Sala Penal de Apelaciones Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios. Corte Superior de Justicia de Lima.

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Apelaciones el uso del correo electrónico, así como la notificación vía telefónica; con ello se busca superar las notificaciones por escrito. Con relación a los escritos de apersonamiento y de uso de la palabra presentado por las defensas técnicas de los investigados y/o imputados son comunicados en audiencia pública por el especialista de audiencia, resolviéndose en dicho acto procesal lo pertinente, evitando de esa manera la dación de un decreto escrito.

Conviene precisar, que cada órgano jurisdiccional (Juzgado de Investigación Preparatoria, Juzgado Unipersonal o Sala de Apelaciones) cuenta con asistentes jurisdiccionales, quienes son los encargados de impulsar el trámite de los expedientes y/o incidentes en giro; mientras que los especialistas de audiencia, son los encargados de llevar un registro de lo acontecido en la audiencia, procediendo a elaborar un acta respecto de lo realizado en la audiencia, que viene a ser una síntesis de lo ocurrido, efectuando también la grabación correspondiente de audio vídeo.

Por otro lado, a fin de regular las funciones propias que efectúan los auxiliares jurisdiccionales en este Código, el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial mediante Resolución Administrativa N° 096 - 2006 - CE PJ, del 26 de junio de 2006, se aprobó lo siguiente: Reglamento de Notificaciones, Citaciones y Comunicaciones, Reglamento General de Audiencias, Reglamento de Administración del Nuevo Despacho y de las Causas para Juzgados y Salas Penales, Reglamento del Expediente Judicial. Normatividad que establecen las funciones que desempeña el auxiliar jurisdiccional y el especialista de audiencia, así como lo relativo al despacho judicial, formación de cuadernos, entre otros aspectos.

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