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DE “URUGUAYS” Y “BOLIVIAS” EN NUESTRA AMERICA

Por Alfredo Armando Aguirre


http://choloar.tripod.com/choloar.html

* Posteo formulado a la Lista de Correo red de Huminanisnas


Latinoamericanos con sede fisica en Lund, Suecia

Hace unas semanas atrás, creo haber escrito en esta Red de

Humanistas Latinoamericanos, algo muy parecido a lo que me

apresto a comunicar “ahorita”.

Desde luego tiene que ver con nuestra manera de intentar abordar

la fluencia o flujo vital de “Nuestra América”, como la

denominaba Marti.

Hay toda una saga para encontrar una denominación a la porción

de planeta donde vivimos; donde vivieron nuestros antecesores, y

donde vivirán los que nos sucedan.

Todas de algun modo interesadas y soportadas por definidas

posturas político ideológicas.

No me interesa el orden de aparición, ni adjudico mayor

importancia a una que a otra. Así: Latinoamérica; “Las

Américas”, Hispanoamérica, Hispano - luso América, Indo


América, América Morena; Eurindia; América Profunda,

Abyayala.

Me parece que los intentos de homogeneización, a veces operan

como “Lechos de Procusto”, e intentan homogeneizar cosas que

no son posibles. No pueden desconocerse factores comunes,

particularmente los impuestos por los sucesivos imperialismos

dominantes. Pero a veces las homogeneizaciones conceptuales,

nos llevan a percibir lo similar donde hay evidentes diferencias. Y

viceversa.

Aquí cuadra lo de la “unidad en la diversidad”: Creo que mucho

ganaríamos en pro de la felicidad de nuestra gente, si

asumiéramos en que cosas nos parecemos y en que cosas nos

diferenciamos.

En orden a factores que nos "unifican”, me viene a la memoria lo

que percibía cuando la primera gran crisis de endeudamiento

externo de 1982. En ese entonces cavilaba que la crisis afectaba

por igual aun régimen autoritario pleno como el argentino; a un

autoritarismo que admitía formas democráticas a nivel estadual y


regional como el brasilero, a una semidemocracia como la del PRI

mejicano, y a una democracia plena como la venezolana.

Hacia fines de los ochenta, el fenómeno de la “hispanización” de

los Estados Unidos, me llevó a reflexionar sobre aquello que

habían perfilado Saúl Taborda y Rodolfo Kusch, y que Bernardo

Canal Feijoo, etiquetó como “Confines de Occidente”.

Hace ya tiempo que para intentar abordar nuestras fluencias

vitales, empleo el artilugio de la gama, o polo o arco iris, situando

un polo a lo Intraoccidental y en el otro al Transoccidental,

admitiendo matices intermedios y cambiantes.

No voy a extenderme a que entiendo por “transoccidental”, y que

por “intraoccidental”, pero sí recordar que los transoccidental es

crecientemente mayoritario; y lo “intraoocidental” es

crecientemente minoritario, no obstante dominar las estructuras

formales gubernamentales, no gubernamentales y privadas.

Entendemos que gran parte de nuestra conflictividad estriba en el

intento de las variopintas minorías intraoccidentales, de imponer

sus cosmovisiones (intereses incluidos) a las mayorías crecientes

“transoccidentales".
Si explicitamos que en el polo “intraoccidental” situamos a la

ciudad de Montevideo y su “hinterland”, es decir al Uruguay, y

en el polo “transoccidental” situamos a la Bolivia que hoy

conduce Evo Morales, nos vamos acercando a lo que queremos

insinuar a nivel de provisorio balbuceo, atento la persuasión de las

limitaciones del lenguaje y mas aun del escrito.

Hace pocos días condensamos y actualizamos nuestros abordajes

a la cuestión argentina inserta en un proceso de globalización

asimétrica. Allí enfatizamos en los circuitos elaborados para

distribución de correspondencia, como unidades de conectividad

física susceptibles de utilizaciones múltiples.

Esto se emparenta con intentar acercarse a la fluencia vital, a

niveles departamentales o municipales al interior de los

respectivos estados o provincias de cada país. Es allí donde se

confunden lo jurídico - político con lo etnológico - folklórico.

Entonces, tal cual lo han anticipado por ejemplo estudiosos de

folklore, las cosas empiezan a verse con otros matices. Aquí

aparece, el concepto de “visibilidad", de aparición relativamente


reciente en los micro mundos académicos (“intraoccidentales” por

añadidura).

Si a trazos muy gruesos, ,ubicamos al “hinterland” de

Montevideo, cercano al polo de la “intraoccidental”; así como a la

Bolivia de Evo, cercano(recordemos que no hay polos “puros” en

lo real)al polo de la “transoccidentalidad”, podemos “rever” a

“nuestra América”, desde el Estrecho de Bering(Alaska) Hasta la

Isla Grande de Tierra del Fuego, como un subespacio del planeta

Tierra donde podemos encontrar diseminados Muchos

“Uruguays” y muchas “Bolivias”.

El tema da para muchos más. Esto-insistimos es tan solo un

balbuceo provisorio- pero nos parece que ayudaría mucho para

abordar el acontecer de una nueva manera o tal vez de viejas

maneras que, fueron obliteradas, por esos “colegios virtuales”

intelectuales, alguna vez denunciados en este foro, que hacen que

unas interpretaciones tengan “vía libre” y otras sean soterradas.

Tal el caso de las obras históricas heterodoxas del brasilero

Alfredo Varela, tímidamente difundidas por un grupo separatista


del sur de Brasil, y exhumadas por un estudioso argentino de la

saga artiguista, como fuera el doctor René Orsi, de Argentina.

Buenos Aires, 8 de marzo de 2010

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