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OUTSOURCING

Emanuel Antonio Trujillo Anaya

INTRODUCCION

La gestión y optimización de los recursos en las organizaciones económicas han sido una tarea fundamental de los modelos administrativos, sin embargo en las últimas décadas, factores como la globalización, la diferenciación de los productos y servicios, y la competencia económica en vez de la militar (Ganga Contreras & Toro Reinoso, 2008), han llevado a los a buscar estrategias para poder obtener la flexibilidad dentro de sus procesos industriales o de servicios que les permitan seguir vigentes dentro del mercado global, una de estas estrategias ha sido reducir los costos directos de la organización mediante el “outsourcing” también llamado en castellano externalización, en nuestro país en los últimos 10 años la contratación vía outsourcing se ha duplicado (Puga, 2014), por lo que el presente artículo ofrece un panorama de los orígenes, evolución y paradigmas que supone para la cultura laboral mexicana la consolidación de esta estrategia de gestión de personal.

CONTENIDO

El origen de la práctica de la subcontratación no es actual, incluso en las sociedades mesoamericanas existían grupos independientes al propietario que se dedicaban a trabajar la tierra, sin embargo ubicándonos en contexto actual la ideología que dio la pauta para la conceptualización del outsourcing aparece en la teoría de la división del trabajo de Adam Smith (Ganga Contreras & Toro Reinoso, 2008), sin embargo existen dos visiones principales de cómo se concibió esta forma de contratación laboral: Una en el marco de la revolución postindustrial en los años 70 cuando en Estados Unidos las empresas empiezan a dedicarse a negocios alternos a su actividad principal (Curiel Sandoval, 2013), la otra en los sesenta en Italia donde el paso de la agricultura tradicional informal a la agroindustria crea una necesidad de mano de obra especializada donde el outsourcing hace su aparición para proveer con menor costo servicios en sector agrario (Echaiz Moreno, 2008).

Outsourcing es una palabra compuesta anglosajona, “out” fuera y “sourcing” fuente, por lo que traduce “de fuente externa” y aun que se le suele llamar también subcontratacion jurídicamente son términos distintos ya que esta última palabra en el derecho civil es utilizada para describir cuando un contraro depende de otro, el outsourcing en cambio únicamente se refiere al contrato con el cual se presta uno

o varios servicios, incluyendo la disponibilidad de trabajadores (Ganga Contreras

& Toro Reinoso, 2008).

Sin embargo aunque ha pasado menos de medio siglo desde la aplicación de esta estrategia de gestión actualmente vivimos en una época de outsourcing. Las empresas contratan bajo este esquema laboral son cada vez más y en un rango mayor de actividades, que van desde el diseño hasta el montaje, desde la investigación y el desarrollo hasta la comercialización, distribución y servicio post- venta. Algunas firmas han ido tan lejos como para convertirse en fabricantes "virtuales", poseedores de diseños de muchos productos pero sin manufacturar uno solo (Grossman & Elhanan, 2005).

Debido a que el outsourcing implica algo más que la compra de un determinado tipo de bien o servicio, ha sido difícil de medir el crecimiento de la externalización, se ha producido una rápida expansión a nivel internacional en un grupo de industrias tales como las textiles, prendas, calzado, maquinaria industrial, equipos eléctricos, equipos de transporte y productos químicos y bebidas (Campa & Goldberg, 1997).

Pero al ser una tendencia global las empresas ¿están en lo correcto al seguir los pasos de la tendencia de esta modalidad de contratación?. Existen muchas tipologías de clasificación del outsourcing, muchas de ellas tienen que ver con el giro al cual se dedique el proveedor de servicios, sin embargo es posible establecer una tipología de acuerdo al nivel de integración y apertura en la cual la empresa desea mantener los servicios del vendedor, se divide en tres (Ganga Contreras & Toro Reinoso, 2008):

Outsourcing básico: donde el contrato es celebrado a favor del suministro de materiales de elaboración, compra de servicios básicos y el uso de consultores. Outsourcing estructural: Es aquel donde el vendedor de servicios tiene relación con actividades operativas y administrativas, la apertura y dependencia al proveedor es mayor pues forma parte de la estructura de la empresa contratante. Outsourcing de valor agregado: relacionado con la investigación y desarrollo, procesos de mejora continua, y el know how 1

Como toda herramienta de gestión empresarial existen desventajas y beneficio las cuales son proporcionales a la clasificación del párrafo anterior entre los proveedores y el contratante de servicios, los más importantes son:

Ahorro de costos, al tener la flexibilidad de contratar o dar por terminada una relación laboral de acuerdo a la demanda o la temporada del año en el cual se tenga mayor o menor flujo comercial, pero lo anterior requiere una elección de un proveedor que garantice la oportuna y excelente selección del personal a ser

1 Know-How (del inglés saber-cómo) Es una expresión anglosajona utilizada en el comercio internacional para denominar los conocimientos preexistentes no siempre académicos, que incluyen: técnicas, información secreta, teorías e incluso datos privados

contratado. Por ello la reducción de personal se convierte en otro beneficio del outsourcing y con ello la disminución de las fluctuaciones estadísticas que esta propensa la industria debido a los cambios de la economía.

Empleados libres de tediosas tareas con el fin de permitir que se concentren en las actividades básicas, como limpieza, vigilancia, control de plagas, entre muchos otros.

Beneficios del aprovechamiento de la experiencia del proveedor de outsorcing en actividades que son ajenas al negocio principal de la empresa pero que sin embargo son primordiales para el óptimo funcionamiento o satisfacción de cliente, como lo son el manejo de sistemas de información o los servicios postventa (Cuesta Santos, 2005).

Lograr una mayor flexibilidad financiera mediante la venta de activos que anteriormente se utilizaban en la actividad subcontratada y que podían representar un “elefante blanco” ya que su costo/beneficio en vez de representar ganancias podría reflejar lo contrario.

Tener acceso a conocimientos y tecnologías externas. Por supuesto, esto sólo si el proveedor trae nuevas capacidades y tecnologías innovadoras y no sólo de la fuerza laboral.

Se asume que los proveedores de servicios de outsorcing proveerán servicios o fuerza laboral de calidad, por lo que los procesos de reclutamiento y selección de personal de la empresa pueden ser aligerados tanto en personal como en recursos invertidos.

Los argumentos presentados anteriormente son teóricamente a favor del outsourcing. Sin embargo, se ha observado que algunos de ellos pueden, en ciertas circunstancias, ser argumentos en contra de la externalización. Este es el caso de la reducción de gastos de personal y que puede tener un impacto negativo en el ambiente social para la organización. (Dolgui & Proth, 2013).

Es ahí donde la habilidad gerencial y uso de herramientas dignas de investigación como modelos matemáticos para la evaluación y contratación de provedores de outsourcing es un paso forzoso antes de poner en manos de terceros el futuro de la empresa sin saberlo. Ya que se puede presentar varios escenarios uno de ellos es el dilema de la competencia, al establecer relaciones con proveedores de talento humano o de servicios se crean vínculos que requieren flujos de información técnica y/o privilegiada las cuales debe estar absolutamente verificadas, supervisadas y legisladas para evitar que esta relación se convierta en una fuga de capital intelectual el cual pueda ser utilizado en contra de la propia organización contratante.

La existencia de outsourcing ejerce necesariamente una serie de restricciones sobre el comprador. Las siguientes son las principales limitaciones (Ganga Contreras & Toro Reinoso, 2008):

Se reduce la libertad del comprador. En particular, todas las actividades que incluyen un vendedor no se pueden cambiar sin un reequilibrio de la organización. Este reajuste podría ser complejo. Incluso puede requerir una renegociación con el vendedor.

La oportunidad de inversión de la empresa en el área en el cual está siendo provista puede llegar a ser nula por los gastos erogados al tercero.

La pérdida del laso motivacional de pertenencia a la organización, haciendo una analogía utilizando un lenguaje coloquial muy arraigado en los sistemas productivos de nuestro país: “no tener la camiseta bien puesta”.

En cuanto al proveedor de outsourcing se vuelve importante en la organización del comprador, la libertad de este último puede ser significativamente reducida.

Por lo tanto, vamos a tener en cuenta que la externalización de algun sistema de relevancia de la empresa reduce su grado de libertad. Este fenómeno es aún más importante cuando la elección de la organización fue motivada en parte por los beneficios que ofrece el país del proveedor de servicios de outsourcing (la política fiscal de incentivo, por ejemplo), ya que en este caso, la presión sobre el comprador son más fuertes (Dolgui & Proth, 2013).

En este punto existen sobre todo en nuestro país dos vertientes, por un lado outsourcing desde la perspectiva de las empresas los cuales fueron descritas en los párrafos anteriores, pero existe tambien la visión del outsourcing (sobre todo de RH) desde la perspectiva de las organizaciones sindicales y el propio trabajador, desde la cual, esta modalidad de contratación es considerada como sinónimo de austeridad y con ello de empleos mal pagados, eliminación de derechos del trabajador y la adquisición de fuerza laboral sin tener una responsabilidad directa con el empleado (Curiel Sandoval, 2013).

Sin embargo aunque socialmente el outsourcing no esté bien visto por la mayoría de los sectores sindicales, la ley federal del trabajo sufrió modificaciones en 2012 una de ellas fue la legalización de la “subcontratacion”, esta acción fue presidida cuando en Julio de 2009 fueron publicadas modificaciones a la ley del IMSS donde en palabras de la ley: “…el beneficiario de los trabajos o servicios asumirá las obligaciones establecidas de la ley en relacion con dichos trabajadores…” (Silva Mendez, 2010)

Si bien la ley presenta muchas incongruencias lo cierto es que las bases legales para el outsourcing están contempladas y reglamentadas en nuestro país.

CONCLUSION

El outsourcing surge a raíz de los enormes cambios en el funcionamiento de las empresas y, en consecuencia, se ha consolidado en una de sus ramificaciones más polémicas el departamento de recursos humanos. Los retos que impone a las organizaciones por el entorno rápidamente cambiante han hecho que la función de RH asume un nuevo papel que transita desde un reclutador, seleccionador, capacitador a la de un socio estratégico logrando obtener una ventaja competitiva a través de las personas que emplea, desafortunadamente en nuestro país existen entidades industriales que aprovechan esta herramienta estratégica para desentenderse totalmente del bienestar social de su mano de obra, razón por lo cual existe un clamor para reglamentar esta modalidad de contratación.

Finalmente el correcto aprovechamiento de las modalidades del outsourcing depende inequívocamente de aprovechar ética, y responsablemente, prestando especial atención al proceso de gestión del conocimiento puesto que tiene una influencia directa en los resultados de la organización económica a nuestro cargo.

BIBLIOGRAFIA

Campa, J., & Goldberg, L. (1997). The evolving external orientation of manufacturing: a profile of four countries. FRBNY Economic policy review, 53-81.

Cuesta Santos, A. (2005). Competecias clave de la empresa, brechasy outsourcing. Ingenieria industrial, XXVI(1), 3-12.

Curiel Sandoval, V. A. (2013). La reforma a la ley Federal del Trabajo en materia de subcontratación en Mexico. Alegatos Revista juridica de la Universidad Autonoma Metropolitana(83), 213-236.

Dolgui, A., & Proth, J.-M. (2013). Outsourcing: definitios and analysis. International journal of production research, 51(23-24), 6769-6777.

Echaiz Moreno, D. (2008). El contrato de outsourcing. Boletín Mexicanode derecho comparado, XLI(122), 763-793.

Ganga Contreras, F., & Toro Reinoso, I. (2008). Externalización de funciones: algunas reflexiones teóricas. Estudios Gerenciales, 24(107), 107-135.

Grossman, G., & Elhanan, H. (2005). Outsourcing in a global economy. Reviewof economic studies(72), 135-159.

Puga, T. (10 de Diciembre de 2014). Contratacion por outsourcing se duplica en 10 años: INEGI. El Financiero.

Silva Mendez, J. L. (2010). ¿Como se regula el outsourcing en Mexico. Cuestiones constitucionales(22), 411-424.