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¡

LITITBGICO,

¡

DOGMA.TICO,

SOBiti:J

DE

1UOR.l.L,

NUESTRA MADRE LA SANTA IGLESIA,

l'Olt EL

ILLMO.

Y RII!O•

SR,

ANTIGUO

OBISPO DE

LINARES,

1

lv!:!%%00:

lMPHENTA DEL

AGUILA,·

No se PQdrá. roimp~imir la.

ds su. lllmo. Autor.

presente

obra

sin

el

previo 1'crmi~l'

DEDI(JA.TOBU.

A vos Soberana Reina y Señora, que sois el

asiento de. la sabiduría y el trono de la miseri- cordia y de la gracia: · á vos consagro y dedi- co este breve Opúsculo, persuadido hallaré bue- na acogida en los brazos de vuestra clemencia. Ningun otro objeto me propuse al escribirlo, que el de la mayor honra y gloria de Dios, de quien desciende todo don perfecto y toda dádi-

bien de las almas redimidas y

comp·radas con la Sangre preciosísima de nues- tro Señor Jesucristo. Porque ¿á que puede an- helar quien conociendo por un inexplicahle lJe- ne.ficio de la bondad divina, la vanidad de los bienes terrenos, fijó ya sus ojos y puso su co- razon en el inestimable tesoro de la ley divina y en el amor que merecen las Justificaciones del SB-

va buena; y el

ñor? En efecto: de ellas dice Dm.:id que son rectas, mas apreciables que el oro y la plata, y mas deseables que las piedras preciosas. Su cus- todia se recomienda á cada paso en las divinas letras; y no hab-iendo otro conducto o·rdlnario para conseguir la gracia que el de los Sacra- mentos santos de la Iglesia, que la sign!fican y la causan, es claro que en su digna adminis- tracion y recepcion, consiste toda nuestra 'Vida. Para aáministrarlos y recibirlos dignamente, vos sois, Señora y lJfadre mia, la que con vues- tra interceslon y valimiento nos ab·ris las puer- tas de aquellos insondables abismos de la d·ivina misericordia. Vos sois, como os canta la Iglesia; nuest1•a vida y flulzura, JJfadre del amor he1·- moso, del conocimiento, del temor y de la santa esperanza; En vos están todas las fuentes de la vida, y los tesoi·os todos de la justicia y la vir- tud. Sobre los montes altos hechó el Omnipotente los cimientos de vuestra Santidad, y subió tanto, que parece inmensa comparada con la del resto de los San.tos todos y los Angeles. Llena, llena de gracia, os saludó el enviado de Dios cuando os anunció el misterio adorable de la venida al mundo del Hijo del Eterno, que os eligió por Madre, haciéndose hombre por nosotros en vues- tro purísimo vientre, reuniendo los gozos de vues- tra di'L-ina maternidad, con el privilegio singu- larísimo y único de vuestra intacta virginidad. Dichoso mil y mil veces el que os oyere,

ainiere y amare.

El habrá hecho como el Mer-

cadm· de que habla Salomón en los Proverbios, una buena negociaci~n, y no se extinguirá su luz en la noche funesta y terrible de la muerte. Yo, pues, aunque el mínimo de todos los Obispos y máximo de todos los pecadores, he deseado siempre met•ecet• vuestra proteccion. De- dicoos, por tanto, el pequeño sm•vicio que me parece hahe1· hecho en esie breve Opúsculo á la Iglesia, en cuyo Paraíso está el lagar de los Santos Sacramentos para limpiarnos y la- var con ellos nuestras estolas de las negras man- chas de la culpa, en'tblanqueciéndonos mas que los ampos de la nieve, como canta Damd en el 50 de sus Salmos, lavabis me, et super nivem de alhahor. SupUcoos, Madre mia, acepteis y reciba·is á un tiempo el sacrificio de alabanza de quien os magnifica, y con vos el brazo Omnipotente que os elm'ó á la excelsa dignidad de Madre suya. Fecit tibi magna, qui potens est, et Sanctum no- men ejus. Dadle vuestra santa bendicion á vttes- tro esclavo

~. JOde

c4'6auá .fet~tU 1

. Antig<lo Obispo de Linares.

1

PROLOGO.

DEsDE que llegué á mi Obispado en el 4 de Abril de 1838, recibí cartas de algunos Señores eclesiásticos de esta Capital, excitándome á que completara una obra de Sacramentos. por el órden con que babia hablado del de la Extremauncion y de las exequias de los muertos, en dos peque- ños cuadernos. La impresion me dijeron con·eria de su cuenta, y que solo aguardaba:p mi resolu- cion. Yo tenia entonces determinada la visita de

los curatos que

asi para llevarla al cabo, como lo hice en 29 de · Julio del mismo año, solo puse mano en unos cor- tos renglones, y no pude continuarla. Pero admiti- da por S. Santidad .el Sr. Gregorio XVI ( Q. D. G.), la expontanea renuncia y dimision que hice de mi Obispado, me determiné estando ya retirado en el Convento de S. Cosme de esta Capital, á seguirla hasta su conclusion. La cual verificada, aunque ya babia muerto entonces el principal que me · babia escrito y excitado á ella; como solo fhé ordenada por mí á la mayor honra y gloria de Dios, y COJl

están en

la Sierra del Potosí, y

n.

el único deseo de que siendo muy pequeffa, tu- viesen muchos eclesiásticos, que carecen por su · pobreza de los libros necesarios para su sagrado ministerio, lmo como pequeño manual en que en-

contraran los principios y fuentes que tenian los Ritos y Ceremonias sagradas de ]a Iglesia, creí sentirian un consuelo en su soledad en las ocasiones que careciesen, como he dicho, de otros recursos. Son muchos, es verdad, los libros que se han escrito sobre este tan grande y delicado asunto, pa1·a que los verdaderos fieles no pi~rdan momen-

alguno mientras dura su corta vida, en que

to

se apliquen los únicos verdaderos remedios que nos dejó á todos el Médico divino de nuestras al- mas, contra el veneno mortífero del pecado, y pa- ra tener enfi·enado el apetito del mal que por el

mismo reina y domina en nosotros, de que se quejaba el Apostol cuando decia: infeliz de mí:

¿quien me

librará del

cuerpo

de

esta

mtterte?

Gran consuelo es en los males creer que pueden quitarse; y el enfermo que conoce incurable su mal, se consuela á lo menos con pensar que de su aplicacion le resultará a]gun alivio. En los ma- les del cuerpo muchas -veces se consigue éste y algunas tambien la salud; pero en los del alma no es asi, porque si el enfermo tiene las disposicio- nes que se_ le piden, infalible es su salud, porque obran en la digna recepcion de los Sacramentos, los méritos de nuestro Señor Jesucristo, que son· de valor infinito; y esto es de divina dicho por el mismo Seffor, que hablando á Nicodemus del

m.

Bautismo, que

ta

todos, la puer-

y entrada á los demás, le dijo: ,Si alguno no

es

el

primero de

nace de agua y del Espíritu Santo, no puede en- trar en el reino de Dios." ,Nisi quis renatus fue- rit ex aqua, et Spiritu Sancto, non potest in- troire in regnum Dei."

Mas es de advertir que todos y cada uno

de los Sacramentos y funciones eclesiásticas, tie- nen sus ritos y ceremonias peculiares, y hay de ellas y de los mismos Sacramentos escritos mu-

libros. El que ~abla y trata del Bautismo, sus r.itos, oraciones y del órden con que de-

de

be administrarse, so llamó Bautisterio, como en- seña Dufresne en su Glosario de la media é ín- fima Jatinidad, y se han escrito en todos tiempos

varios libros que se conocieron con los nombres

de Penitencial, Procesional, Antifonario ':te., en

los que se prescriben y previenen todos los ritos y ceremonias que se deben observar en los otros Sacramentos, y los que segun los estatutos de cada Iglesía se practican en las oraciones, roga- ciones y procesiones públicas: de todo lo que ha- bla Dufresne y otros mt}chísimos Autores. En la primitiva Iglesia hubo costumbre que cada una de las funciones eclesiásticas se escri- bieran en libros separados. Tenemos el ejemplo en S. GeJasio Papa, de quien escribe Juan Diá~ cono en la vida de S. Gregario el Grande, que este gran Pontífice trabajó mucho en reducir á un volumen los libros compuestos por S. Gelasio,

y le puso el nombre de Libro de los Sacramentos.

chos

lV,

En estos libros se nota la distincion que hay entre los ritos que se deben observar cuando son administrados por los Obispos, de aquellos á que se deben arreglar los Sacerdotes inferiores. Se ha- llan los primeros explicados en el libro que se titula Pontifical Romano, y los segundos en el que se conoce bajo el título de Sacerdotal ó Ritual. De unos y otros puntualmente me he propuesto trabajar estas disertaciones, con el único objeto, no de enseñar á los sábios, sino de .facilitar á los· Párrocos y demás Sacerdotes, no solo el ejer~ cicio de estas tan augustas funciones de su pas- toral y sacerdotal ministerio, que no solo deben ejecutar con la mayor puntualidad, santidad y pu- reza como cosas tan santas, sino explicar y en- ña['las á sus pueblos como está muchas veces orde- nado y mandado, no solo por los Sínodos y Con- cilios Provinciales, sino por los generales y ecu- ménicos, siendo el último el Santo Concilio gene- ral de Trentp. Mas como la Iglesia Romana excede á las demás Iglesias en el órden porque es la prime- ra en la plenitud de potestad, en la nobleza, en el lugar, como confiesan todos los Padres; asi iam- bien su Ritual obtiene el primero entre todos los de las demás Iglesias, porque tiene por autor un Pontífice Romano, de cuya potestad sobre los de- más Obispos no hay quien dude ni se oponga,

hereges y cismáticos, á los que so-

si no son los

lidísimamente confunde el V. Cardenal Belarmi- no, en los libros que escribió. Del Romano Pon~

tfjice. Y adhiriéndose á esta doctrina el Papa Vi- gilio, dá la razon escribiendo al Obispo Profuturo de la Iglesia Bracharensc, en el oficio de la Mi- sa que deba celebrarse, para que asi se observe en toda aquella Provincia, y esto quedó estable- cido despues en el segundo Concilio de Braga, celebrado el año del Señor 562, en cuyo Cánon 4 está decretado: ,ut eodem Ordine Missae ce- ,lebratur ab omnibus, quem Profuturus quondam ,hujus Metropolitanae Ecclesiae Episcopus ah ip- ,sa Apostolicae sedis aucthoritate suscepit scrip- ,tum.H Y S. Gregorio el Grande habiendo en- viado á la Inglaterra á S. Agu~tin, cuidó en- cargarle se prefiriesen los libros romanos, y se llevó esto tan al cabo que cuando algunos qui- sieron introducir allí algunos otros ritos, se opu-

so y resistió fuertemente el Concilio Clovishovien-

celebrado en el año de 767, como consta del

se

Cánon 13, que dice: ,Ut uno, eodemque modo ,Dominicae dispensationis in carne Sacrosanctae ,Festivitates in omnibus ad eas rite competentibus

,rebus, id est; in Baptismi Officio, in 1\'Iissarum ,celebratione, in cantilenae modo celebrentur, jux- ,ta exemplar videlicet, quod scriptum de Roma-

Itemque ut per gyrum

,na habemus

,totius armi Natalitia Sanctorum uno, eodemque ,die juxta Martyrologium ejusdem Romanae Ec- ,clesiae cum sua sibi conveniente Psalmodia, seu ,cantilena venerentur.>> De cuyo Cánon se coli- ge; que existía en aquel tiempo un Ritual, un Misal, un Martirologio y Antifonario de la Igle-

*

VI.

sia Romana, que se observaba y guardaba en to~ das las Iglesias. A esta práctica se adhirió tam- bien Cárlo Magno, que en sus Capitulares de di- versas cosas en el año de Cristo de 789, en el Cap. 7 estableció: ,ut audiant Episcopi baptis- ,terium Praesbiterorum,)) .entendiendo en estas palabras el libro ó ritual que trata el órden de administrar el Bautismo. Y así como se ordenan en este libro los ritos de administrar este Sa- cramento, se ordenan tamhien los que ·se han de observar en la administracion del Sacramento de la Penitencia. Las Capitulares de los Reyes de Francia m:;tndan expresamente que se tomen estos del Ritual de la Iglesia Romana. En el libro sétimo Cap. 93 se dice: ,Omnes publice ,,Poenitentes, quinta Feria ante Pascha, quae est ,Coena Domini ad Civitatem in Cinere, et cili- ,cio in praesentiam Episcopi, postrato vultu con- ,veniant, et ibi ab ·Episcopo canonice, et ordina- ,biliter, sicut in Sacramentario, et Romano ordi- ,nc continetur; reconcilientur atque dijudicentur.>> Los libros que se llaman Sacramentales y Orde- nes Romanos, son antiquísimos, y los describió bellamente el 1\labillon en el tomo segundo de su Museo Itálico, asegurando que de la Iglesia Ro- mana, como cabeza y fuente de todas las demás, querían tomarlos y seguirlos, acordándose de lo que dice S. Agustín en la Ep~stola 162, á sa- ber: que en aquella Iglesia resplandeció y flore- ció siempre el principado de la Cátedra de S. Pedro; y de lo que dice el Padre S. Irineo en

vn.

su libro tercero adversus haereses Cap. 3, á sa· ber: ,Ad eam Ecclesiam propter pricipalitatem, ,necesse esse omnem convenire Ecclesiam; hoc est:

,eos qui sunt undique fideles, in qua semper ab ,his, qui sunt undique, conservata est ea, quae ,ab Apóstolis est traditio:>~ y por último, lo que dice Tertuliano en el libro de sus Prescripciones:

,Ecclesiae nempe Romanae totam doctrinam Sanc- ,tissimos Apóstolos cum sanguine proffudisse.n Los Ritos por tanto, y las costumbres de la Iglesia Romana, el Obispo suo jure puede y debe admitirlos y observarlos minimi quac sito consen- su Metropolitani, atendiendo que la Iglesia de Roma es la cabeza y la primera de toda::; las demás; de cuyas reglas jamás es lícito desviarse. Véanse el ·Cánon Non decet, y el Cánon Prae- ccpta de la Distincion IJ.a y en caso de oponer· se las costumbres de la Iglesia Metropolitana á las de la Iglesia Romana, jamás deben seguirse ni tenerse. Asi lo definió el Papa Inocencio III

en el Capítulo

escribiendo al Obis.po Mutinense. Las costumbres

empero de las Iglesias que no contengan una opo- sicion con las de la Iglesia Romana, las respetó entre otros PP. el Padre S. Ambrosio, Arzobis- po de Milán, en el libro tercero De Sacramen-

tis, Cap. 1, en donde dice:

In omnibus cupio

Ecclesiam sequi Romanam. Y el Padre S. Ma-

laquias,

en su. vida,

Tua dudum de Sponsa duorum,

como

escribe

S.

Bernardo

dice: Apostólicas Sanctiones, el Decreta SS. Pa- trum praecipueque consuetudines Sanctae Ro~

vm.

manae Ecclesiae, in cunctis

Ecclesiis

statuebat.

Omito el tratar en este lugar sobre ciertas competencias que la depravacion Jansenística ha suscitado y está suscitando obstinadamente entre ambas Potestades sobre la primacia que les cor- responde, la que ha causado y causará siempre no pocos disgustos, dirigiendo sus tiros los adu- ladores de los Príncipes á conculcar de este mo- do y con este pretexto la jurisdiccion eclesiásti- ca; lo que lloraba en su tiempo el Padre S. Am-

brosio:

De Basiz.icis in Auxentium, donde entre

otras cosas dice: ,Semperne de Cesare, Servulis _,Dei invidia commovetur, et hoc ad calumniam

,sihi arcessit impietas, ut imperiale nomen obten-

,dat.)) Es pues de desear que !os

más Prelados que rigen las Iglesias pongan to- do su cuidado y esmero en defenderlas y en conservar intacto el depósito de la Fé, que es el encargo que hace 8. Pablo á su discípulo Ti-:

moteo~ y en que jamás se corrompan las costum bres por las cuestiones que á cada paso se sus- citan, y que hacen separarse de la doctriná. sa- na á innumerables fieles. Y siguiendo el hilo de los sagrados ritos y ceremonias que deben observar los Ministros de la Iglesia; no obstante la autoridad que justamen- te obtiene en todas las Iglesias de la cristiandad el Ritual Romano de que voy hablando, son muy recomendables tambien los de las demás Iglesias que están reconocidos y aprobados por no con- tener cosa que se oponga y que contradiga á la

Obispos y de-

t:lt,

doctrina cristiana, y á las buenas costumbres. Asi lo definió el Santo Concilio Tridentino en la Se-

sion

fine: y de aquí proviene lo que dice el Ritual Ro-

5 en que despues

24

en

De

reformationc Matrimonii Cap. 1 in

7, Cap.

3,

§

mano

<:;l Tít.

de

celebracion del 1\latrimonio, dice: ,Siquae Provin-

,ciae aliis ultra praedictas laudabiles consuetudi- ,nibus, et coeremoniis, in celebrando Matrimonii

los ritos que deben observar en la

determinar

,,Sacramento

utantur,

eas

Sancta

Tridentina

Sy-

,nodus

optat

rctineri.))

Lo

que

ciertamente

está

sapientísimamente determinado; porque como re- fiere el gran Padre de la Iglesia S. Agustin en su Epístola 127, que dudando él de varias ob- servancias de 1~ Iglesias, le quitó sus dudas el Padre S. Ambrosio Arzobispo de Milán con las siguientes palabras: ,Ad quam forte Ecclcsiam ve- ,neris, ejus ;norem serva, si cuiquam non vis esse ,,scandalo, nec quemquam tibi.H Y el mismo S. Agustin en su Epístola 86 dice: ,In his rebus, ,de quibus nihil certi statuit Divina Scriptura,

instituta Majorum pro lege

,tenenda sunt; de quibus si disputare voluerimus, ,et ex aliorum consuetudine alios improbare, orie-

,mos

populi

Dei,

vel

,tur interminata luctatio,ll Y sobre esta materia

Juan Bona

puede

en el libro 1 Rerum Liturgicarurn Cap. 6 núm. 1,

donde entre otras cosas trae el testimonio de Ter-

verse

al eruditísimo Cardenal

tuliano, que

se lee en {ll principio del libro que

se intitula:

De velandis

Virginibus, donde dice:

,Regula fidei

una

omnino .est,

sola immobilis, et

x.

,;irreformabilis. Caetera jam disciplínae, ét con- ,versationis admittunt novitatem.>> Para esta lau- dable variedad en algunos ritos y ceremonias de que voy hablando, que se advierte en algunas Iglesias, y que aprueba el Concilio Tridentino, y los SS. PP. citados, porque en nada ofenden la unidad católica, pueden muy bien influir las di- versas costumbres de las ilaciones y tambien el no existir un expreso mandamiento de nuestro Se- ñor Jesucristo ó de los Apóstoles, ó las graves persecuciones que p~deció la Iglesia en aquellos primeros siglos, que impidieron acaso por no po- derse congregar los Obispos, su total arreglo y conclusion. Lo que prueba con eruditísimas ra- zones el Cardenal Bona, sapientísimo escritor de las cosas litúrgicas, que pueden leerse en él mis- mo con no poca utilidad del que lo practicare.

en esta materia,

sino tambicn necesario á todo Sacerdote, como que pertenece á la recta administracion de los Sacramentos, y al culto externo de Dios que lle- va como por la mano la alma á la Interior re· ligion que conserva y aumenta; porque como dice S. Juan Crisóstomo en la Homilia }.a. sobre

S. Mateo: ldcirco Magistri nostri, id est: Após- toli Ecclesia,rum ln.stutores usque ad kumilia, et minuta praecepta deduxerunt diligentiam dis·

está es-

Ni solo

es

útil

el

versarse

ciplinae.

crito: Aud-i Israel coeremonias, atque judicia quae

ego loquor in auribus vaestris hodie; discite ea, et opere complete. Y esto encarga S. Pablo en

Y

en

el Deuteronomio

Cap.

V

xi.

el Cap. 14' de la primera Carta á lOs' fieles d~

Corinto,· cuando

dice: Omnia

honeste; et: secun.;;

dum

hado

ordiitem fiant

in vobis;

cort1o

lo

he

pro.:.

en·. otro escrito. Por último, el Santo tJon"'

cilio de Trento en la'· Sesiori 7.a Cánon 13;. cot1'" · deria la doctrina: contraria por estas palabras:- ,;Si:::.-

,quis dixerit receptos, et approbatos Ecclesiae Ca.:, ,tbolicae ritus in solemiü Sacramentorum admi.- ,n:istratione adhiberi consuetos, aut cóntemini, aüf:

,;sine pecató a 1\'linistris pro libito omittí, aut ini ,novos alios, per quemeumqué Eeclesiarum Pa:it.::

,torem mutari posse~ ánathema sit.w Es pues, de desear, que se vea en· los: Jiár- rocos y demás Ministros de los Sa:erarr'ientos aqu:e::. lla aplicacion que exige sü sagrado Miri:ist'erizy, Y' que éxpi·esá el Ritual Romáilo eh' el § J.iS del:

·Tít. 1 Cap. único por estas palabras: ,Qn:-isquiS'· ,,Sacramenta administrare tenet.ur, haheat Librds> ,necessarios ad Officium sum:ri pettirtentes; qui~· ,,büs Pa:iochialium fuhctionuin' notae ad fututa:ó.\' ,,réi mefuóriam describuntnr; ut ad .finem' hujliS' ,Ritualis habetur.)) Estos libros puede v.erlos el Sa- cerdote celoso en el primer Concilio Provincial de 1\'Iilán, parte segunda de sus Constituciones, en el Capítulo que tiene por título: Qui libri potissi- mum legendi, á saber: la Escritura Santa, el Ca- tecismo Romano, el CÍlleird:ario de los días festi- vos, las Constituciones Diocesanas, y además aque-

llos, quos ab eis legi Episcopus jusserit; y en con-

clusion, lo que. ordena el cuarto Concilio Provincial

Constitucio-

Mediolanense, parte segunda

de

sus

XII,

se titula: De iis ·quae ad S.ac·Y'a-

mentalia, vel ad Sacramenta communiter perti- nent, donde se manda: Ut Parochi singuli Li- brum Ritualem, Sacramentalemque habeant, qui oh Episcopo probatus, in Ecclesia Cathedrali ad-

hihetur, que es sin duda el aprobado por Pau- lo V, aumentado felizmente reinando y gobernan- do la Iglesia el Smo. Benedicto XIV. Pero tén- gase presente entre las proposiciqnes condenadas por lnocencio XI, que son 65, la que dice: Non

est illicitum in Sacramentis conferendi.s sequi opi- nionem probohilem, de valore Sacramenti, relicta tutiore, nisi id vetet lex, conventio, aut periculum grams damni incurrendi. Y la 29 que dice: Ur- gens metus gravis est causa justa Sacramentorum administrationem simulandi, con otras proposicio-

nes que son del caso y deben tener presentes para apacentar debidamente el rebaño de nuestro Señor Jesucristo y cumplir con los deberes de un verda- dero Pastor. Pasemos ya á hablar circunstanciada-.

mente de todos y cada uno de los Sacramentos.

nes, Capítulo

que

DISERTACION

PRIMERA.

DE LOS SACRAMEN'fOS EN COMUN.

I:fgL Angélico Dr. Sto. Tomás en la tercera parte de la

Suma, despues que ha hablado hasta la cuéstien 59 de to- do lo que abraza el Misterio de la Encarnacion, desde el momento en que tomó nuestra carne pasible y mortal el

el tálamo virginal de

Maria Santísima, cuya narracion es bellísima en los cua-

tro Evangelistas, pues S. Mateo comienza su historia por estas palabras: ,,Ltber generationis Jesu Clu·isti:" S. Marcos que es un abreviador de- S. Mateo, comienza diciendo: ,[ni- . tiwn EvangeUi Jc.~"U Clrristi:" S. Lucas toma el principio del Sacerdocio de Zacarias; y S. Juan que entre todos,

Verbo Divino, y se hizo hombre en

como dice

S.

Agustín,· se eleva como

una AguiJa y

se re-

. monta,

no solo sobre todo

lo visible

que

hay

en

los

cie-

los

y

en

la

tierra, sino sobre

todos los coros y gerarquias

angélicas, y se introduce, por explicarme asi, hasta el seno

hallando su Verbo, alza la voz

y dice: ,In pdncipio erat Verbum:" al concluir cada uno la historia de la venida· del Hijo de Dios al Mundo, ·y ter-

. minar su carrera que emprendió desde el sumo cielo, como ·dice David en el Salmo 18, á manera de un Gigante Exul-

viam: volviendo á él por su

gloriosa Ascension, llevó consigo cautiva la cautividad, y abrió con sus méritos los cielos que babia cerrado el pe- cado, dejándonos en la tierra con los SacramentO$, otras tantas llaves para que estuviesen siempre en disposicion de

tavit ut Gigas ad currendam

·mismo

del

Padre,

donde

abrirse á los hijos de Adan, que no pudimos quedar huér- fanos, siendo enriquecidos CQn esta tan gran dádiva, y el

2

cúmul9 de dones que con la venida y .mlslOU del Espíri· tu Santo se nos habían de comunicar y se nos comunicá- ron con efecto desde entonces. Con tal triunfo quedó vencido el pecado y la muerte, como dice S. Pablo en el Cap. 15 de la primera Carta

á los fieles de Corinto, Ab1wrta e.vt mors in victoria, y bor- rada el decreto dado contra nosotros, como repite el Após- tol en la Carta que escribe á los Hebreos: Delens quod

adversum

rw.~ erat

Chirogru:fum

Decreti,

y como

dice

S.

Evangelio, trasladados por la

de estos Misterios de la servidumbre de esclavos del De-

monio,

Juan en

el principio

de

su

á la suerte felicísima de hijos de Dios: , Quotqwt

.autem recepemnt eum, dedit

eis

potestatem filios

Dei fieri,''

que es el fin de la mision del Hijo, como dice S. Pablo

.en la Carta que escribe á los Efesios: N.is.tit Deus filium

:.Suúm factum ex muliere factum sub lege ut eos, qui sub le- ,ge eran/. redimeret, ut adoptinnem filiorum Dei reciperemus•

.¿Qué dicha mayor. pudimos tener, ni como pudimos alcan-

zar sino por aquella infinita misericordia ser trasladados de JJ,no á otro estado, esto es, de esclavos del Demonio á .la ,suerte dichosa de hijos de Dios'l Era necesario que el mis- mo Espíritu Santo nos diera este testimonio, como escribe

S. Pablo· á los Romanos Cap.

8:

lpse enim

Spiritus testi-

monium reddit

Spiritui no8tro,

quod sumus

filii

Dei:::: in

guo clamamus

Abba

Pater.

Por los Sacramentos, pues, que son los conductos de la gracia, que no solo la significan, sino que la causan ex upe- ,re operato, como enseñan los Teólogos, por los Sacramen- .tos digo, se hace esta transformacion y esta mudanza :pro-

.pia de la mano de Dios: Haec mutatio dexterae Exc_elsi. Por

los

Sacramentos pasamos de

un estado

á otro.

Ellos

tié-

_-nen

el

ser

signos

prácticos

que

la

significan

y

la

cau.

.san. De modo, que por las <;osas sensibles en que fueron

instituidos por su

eritso, se

cada Sa-

Jesu-

único Divino Autor nuestro

la que

causa, y

Señor

nos

confiere

produce

3

.eramento. El Bautismo, v. g., que es ün l;¡.vatorl:o, limpia. ei

y de cualquiera otra si está en

:alma de la culpa original,

.d adulto que lo recibe, y produce una gracia regenerativa:

la Confirmacion nos fortalece y arma para (}onfesar publi- earnente la Fé que recibimos en el Bautismo: la Penitencia nos dá una primera gracia que llaman los Teólogos remisi- va, porque por él se nos perdonan los pecados cometidos .·despues del Bautismo, ó en su misma recepcion, la Euc~­ ristía nos confiere una gracia que se llama ~ibativa, y asi obran los demás Sacramentos respectivamente hablando. Co- sa es de gran consuelo para los miserables pecadores, que asi como creemos sin límites los senos de la divina mis~­ ricerdia, debemos tambien confiar el remedio de nuestras 'miserias; porque fué tanto el cuidado y el amor del 1\{é- 'fiico Divino de nuestras almas, que impedidos m1,1chas ve- ees los pobrecillos pecadores de recibir los demás Sacra- mentos, solo queda lugar para el que está instituido para el último ~érmino de .nuestra vida que es el de la Extre- mauncion, y llaman los Teólogos con los P:P. complemen- to de la Penitencia. Cada Sacramento tiene y consta de su respectiva materia y forma, y cada uno exige disposi- cion en el sugeto que lo recibe para su digna recepcion. Unos Sacramentos son y se llaman de vivos, porque pre- suponen la primera gracia sin la cual no pueden lícitamen- te ser recibidos; y otros se llaman de muertos, porque en su digna recepcion la causan. Tales son el Bautismo y la Penitencia, aunque bien puede suceder, per accidens que los Sacramentos de vivos causen aliquando la primera gra· ·~ia, en muchos casos que han sucedido y pueden suceder,. los cuales deben tener sabidos los l\fínistros. Unos tambien imprimen caracter, por lo cual no se pueden reiterar: tales son el Bautísmo, Co'nfirmacion y Orden, y otros nó y por eso se pueden repetir, como la Penitencia, Eucaristía &c. Es claro, por lo que he dicho, que cada Sacramento es un compuesto moral que consta de su respectiva materia

y forma, y como que esta es sobrenatural, del mismo ór-

den debe ser la disposicion con que se recibe. Cada uno tiene tambien su respectivo Ministro. No se debe pe1·der

de vista lo que dice el Sr. Eugenio IV en su decreto ex- pedido pm instructione Armenorum, donde hablando de las

tl-i7Jus

confidentm·, m'delicet

partes de los Sacramentos, dice: ,Omm'a Sacramenta

rebus tanquam materia, verbis tanquam

quorum si aliquid desit non per-

explica tambien el Sto. Con-

forma,

et persona Mínistri,

.ftcitur Sacramentum." Asi s~

cilio de Trento en la Sesion 14,. Cap. 3, donde habla de las partes del Sacramento de la Penitencia, y S. Agustin

hablando del

et fit Sacmmentum, entendiendo, segun se explican los Teó-

logos, por la palabra elementum lo que se llama materia,

y por la palabra verbum lo que se entiende por forma. Sa-

pientísimamente el Angélico Dr. Sto. Tomás en la 3 Part. de la Suma, Quest. 60, Art. 6 ad secundum, dice: ,Ex 1Jer-

Sacramentis, sicut e.r

bis,

Bautismo

dice: .Accedit verlmm ad elementum,

et

rebus fit quodammodo unum in

et ·' materia, in qu(mtum scilicet peT verba perjicitu1·

forma,

significatio rerum." Y allí mismo en el cuerpo del

artículo

dice asi: ,Aqua enim significare potest et ablutimzem, prop- ter suam lmmidalem, et refrigerationem propte1· suam fi-igi- ditutem: sed cum dicitur: ego te baptiw, manifestatur quod agua utúnur ·in baptismo ad signijicandam cnumdationem spi- ?'Üuale:m."

Juenin en su obra De Sact·amentis, Disert. l, Quest. ~. Cap. 2, dice: que por mil años, en lugar de los nombres

de materia y forma con que hoy nos explicamos, usaron nuestros mayores de otros equivalentes, para expresar es- tas partes de que constan los Sacramentos. Pero al fin. to- dos confiesan, han tenido y tienen como llevo dicho, que son necesarias de jure Divino esta!; tres cosas, esenciales cíertamente para que haya Sacramento. Véase tambien á

Sententiarum,

Art.

1,

Sr. Sto. Tomás in 4

3

tul

Distinct.

et re.v,

2,

Quest.

secundam, donde dice:

Yerba

(son sus pa-

v

labras) id est: materia et formae sunt de essentia Sacra- menti. Y en la 3 Part., Quest. 9, Art. 7 in corpore dice:

In Sacramentis verba se habent per modum Jormae; res au-

tem sensibiles per modum materiae. Y que Jesucristo sea el Autor y el que instituyó los Santos Sacramentos, es un dog-

ma que tiene y confiesa toda la Iglesia, como lo dice el An· gélico Dr. Sto. Tomás, en la citada Part. 3, Quest. 64, Art. 2 ad primum, donde trae estas terminantes palabras:

llla quae aguntur in Sacramentis per lwmines, non sunt de necessitate Sacramenti, sed pertinent ad quandam solem- nitatem, quae arlhibetur in Sacramcntú vd excitandam dety;., tionem, et reven:ntiam in hirf qui Sacramenta .mscipitem. Ea vero quae sunt de necessitale Sacramenti, ab ipso Christo

non sint om-

instituta s1.mt, qui est Deus, et homo. Et licet

nia tradita in scripturu:, ltabet tamen ea Ecclesia ex ja:mi- liari Apostolm·um traditione, sicut Apóstolus áicit Epístola

Sigamos ya ú. tratar de cada

uno de los Sacramentos que

es el scopo de este libro, y

demos principio del Bautismo, que es y se llama la puerta .de los demás Sacramentos.

prima ad

Chorint.

Cap.

11.

DISEBTA.VION SEGIJNDA

DEL SACRAMENTO DEL BAUTISMO,

lPARA hablar con órden de los Sacramentos, siendo este el primero, tomarémos ]as palabras del Ritual Romano que dicen: ,Sacrum Baptisma, Christianae Religionis, et aeternae ,vitae janua,. quod inter alita novae Legis Sacramenta i ,Christo instituta; primum tenent locum, cunctis ad salutem ,necessarium esse, ipsa veritas testatur illis verbis: Nisi ,quis renatus fuerit ex aqua, et Spiritu Sancto, non potest

6

.,introíre ín: r'egnmrt Deí. (Joa'n. 3.) Itaque súmma ad illutl .,opportune, riteque administrandum diligentia adh:ibertdl'! est.'" Parecé que bastaba solo este texto del Ritual" para entender la grandeza de este Sacramento primero de todos~ y la puertá pará· entrar á la Iglesia. De él habla el Cate·.;.- ci~mo Romano; como que es el principio y fundamento dé' los· demas. Asi se explican todos los Teólogos, los Sínodos de lü"s Obispos, é innumerables Capítulos del De1;echo cá· n:ónico, principalmente el Cap. 2 1Je cognatione spiiiiuali. in (;', porque sin este Sacrainento ningun derecho tienen los- hámbres para entrar en la Iglesia y agregarse á la familia· de Cristo. Porque como dice S. Cipriano en la Epístola 73\ hablando del Bautismo: ,A baptismo incipit omnis Fidei ,ongo, et ad spem vitae aeternae salutaris impressio, et pll~ ,rificandis, ac vivificandis Dei servís Divina dignatio.'; De áquí es, que el Apóstol, no solo con mucHa frecuencia, si· no tatribien con muy graves, y ponderosas palabras ll{más del Espíritu de Dios, reríueva á cada paso la memoria elite gran Sacramento, recomienda su divinidad, y nos pone' á la vista lo que contiene, á saber: la rriilerte, sepultura y resurreccion de nuestro Señor Jesucristo, asi para la con- templacion, como para que lo imitemos. ,iAn ignoratis (nos ,dice el Apóstol en el Cap. 3 de la Carta que escribe á los

,Romanos), quia qúicüriique·

báp'tiza:ti súitú1s in C hristo Dei,

,in morte ipsius baptizati sumus7 Consepulti enim sumus ,,cum illo, per baptismum in mortem; ut. quodrnodo Chris- ;,tus rcsurrexit á mortuis per gloriam Pátris, ita et nos in .,novitate vitae ambulemos." Son varias las acepciones que tieiie estti palabrá bautismo entre los escritores sagrádos; pero dejadas é~tas, tornarérri."os aquélla pbf la: que sé décia::. r.·ii la ablucion; qiie es párte esencial de este Saáanieíiíór

como ensena el Catecismo Romanó en la 2 Part. De B:¡¡p~

tí.mii" Saéramenüi, en cuyo núm; 5 trae ésta· Clefinicion: ,E~'f:·

Sa&ain'entütn r'egeiu:>-ationi.~ per ár¡uám in verbo." Porque pbr

ill' nll.turalezá na\::e·mos hijos

de- h·á'

por el

pe~add origHih.l

7

que contrajimos de Adan, y por el Bautismo renacemos en Cristo hijos de misericordia, como dice S. Juan en el 'Cap. 1 de .su Evangelio, ,Nos dió potestad á los que recibimos la Fé y creemos en él (cuya infusion se hace en el Bau- tismo) de hacernos hijos de Dios."

Y no solo tiene este Sacramento el primer .Jugar ·en-

tre todos los demás Sacramentos en el órden, sino ·tambien

en su necesidad. Esta es tanta que sin él n0 podemos sal- vamos. Cuya necesidad llaman los Teólogos necesidad de

dice el Apóstol en la

medio. Es además uno solo, como

Carta que escribe á los Efesios Cap. 4, Unus Dominus. una .foles, unum b~tismo. Porque :aunque comunmente se

ilangre, estos dos

se incluyen en el de agua, asi como la verdadera contri-

cion salva al que muere con ella por e1 voto ó deseo viví- sima que incluye del Sacramento de la Penitencia, comG

enseña el Sr. Sto. Tomás en la

habla del Bautismo de amor, y del de

3

Part.,

Quest.

6G.

Art.

11 ad primum:

Alía duo

Baptismata

includuntu1· in

Bap-

tismo aquae. El Bautismo pues, que se llama Flaminis en la- tin, incluye un propósito firmísimo de recibir el Sa~ramen­ to del .Bautismo en el modo debido, junto con un perfuo~ to amor de Dios, por el cual se mueve el alma para creer y arrepentirse de ·sus pecados, y por esto se llama asi Bau· tismo de Penitencia. El segundo que se llama Sanguinis, es el martirio padecido y tolerado por amor de Jesucristo. Pq1eba la eficacia de ambos bautismos el grande Agustino en el Cap. 34 De C()Miecratione, Distinct. 4, donde dice: ,;Bap~ ,.tismi vicem aliquando implerc passionem, de Latrone illo, ,cui non baptizato dictum est: Hodie mecum eris in Para- ,diso. B. Cyprianus non ]eve documentum assumpsit, Quod ,etiam, atq.ue etiam consideraos, invenio non tantum passio~ ,nem_ pro nomine ·Christi, id quod Baptismo deerat, posse · ,,suplcri; sed ettam . Fidem, confessionemque cordis, si forté

,~;~.d celebrandum ,rum sueprri non

Mysterium ·Ba:ptismi, .in angustris tempo-

potest

Neque :enim Latro ille ·.pro ·nomi•

8

,ne Christi Crucifixus est, sed pro meritis facinorum suo-- ,rum: neque quia e¡·cdidit passus est, se dum pateretur, ,credidit. Quantum itaque valeat, sine visibili Sacramento ,Baptismi, quod ait Apóstolos: Oorde creditur ad justitiam,

,are autem corife.~s,io jit

illo Latrone declara-

,tum est. Sed tune impletnr invisiLiliter, cum Mystcrium ,Baptismi non contemptus Religionis, sed artículos neccssi- ,tatis excludít."

Conforme con estf't doctrina el Papa Inocencia 111 en

ad salutem, in

el Capítulo Apostólicwn

sedem

De Pracsbüero non baptiuzto,

habiendo sido consultado por el Obispo ?e Crémona sobre un Presbítero que habia muerto en aquella Iglesia creyen- do que estaba bautizado, y se había hallado y descubierto

despues de su

nó enterrarse en sagrado? respondió en las siguientes pa- labras: ,Inquisitioni tuae taliter respondemos, Pl'aesbitero- ,rum, quem sine unda Baptísmatis, cxtremum diem clausisse ,significasti, quía in Sanctae Matris Ecclesiae Fide, et Chris- ,ti nominis confessione perseveraverit, ab originali peccato ,solutum, et coelestis Patriae gaudium csse adeptum, adseri~ ,mus incunctanter." ,Et mox: Lcge Librum octavurn super ,hoc August. de Civitate Dei, ubi ínter coetera legitur: Baptis- .

muerte que no lo .estaba, Robre si debía ó

,mus

,nis, sed

iuvisibiNter múústratur, quem non

term.'inus necessitatis excludit."

conlemptus

Rel?'gio-

Puede

leerse

tam-

bien el libro de S. Ambrosio De obitu Valentiniani, donde concluye: ,Sopitis igitur Quaestionibus Doctorum, Patrurn

,.Sententias teneas, et in Ecclesia tua juges praeces, hostias- ,que Deo offerri jubcas pro l 1 raesbitero memorato." Hasta aquí el Papa Inocencia 111. Sobre -el Bautismo de Sangre, ·puede leerse tambien el lugar de S. Agustín que se refiere en el Cánon 36 De

Oathecumenum, quam-

D~ffunctum, vitam habere 1wn credimus

excepto duntaxat, nisi J.l!artyrii compleat · Sacramentum. Y

vis in bonis operiJJus

Consecratione, Distinct, 4, donde dice:

mas claramente

se

Explica el Sto.

Do~tor en el

libro

3 De

9

Oivitate Dei, Cap. 7, donde dice: Quicumque etiam non pe cepto Tegenerationis lavacro, pro Christi confessione moriun· tur, tantum eis valet ad dimittentla peccata, quwn si ablue- runlur sacro Fonte Baplismatis. Y tiene tal priviiegio el

l'-

Martirio, que no en

mo el Bautismo, sino en la verdad representa la muerte

en Sacramento co-

figura solamente y

en el libro 2 De Spiritu

Sanclo donde habla de este modo: Si quidam in certamine pro pi3tate suscepto, per vtrritatem, ei non per imitationem, mor-

Basilio

de Cristo. Oigase

á

S.

tcm, pro Cltristo sustinent, nihil ind·igent S'imbolis aquae ad salutem, eo quod in prrpio Sanguine baptizati sint. Y esta

es la sentencia de todos !os Santos Pad1·es y Teólogos, y

la l_5lesia tiene

tos b:111tizados en su propia sangre. M1s aunque de todo lo dicho conste manifiestamente cuanta es la virtud de uno y otro Bautismo San,g·u·inis, et Flaminis, es tambien cierto como tienen los Teólogos, que nínguno de . ellos es el Sacramento ni el verdadero Bautis- mo de que habla Jesucristo nuestra vida en el citado Cap.

ex

aqua, et Spiritu Sancto, non potest introire in regnum Dei."

Y explicando el Padre S. Ambrosio estas palabras en el libro De Abrahmn, Capítulo último, dice: Utir¡ue nullum ex-

colocados

en los

Altares innumerables San;

3

de

S.

Juan,

donde

dice:

. 1 Nisi quis

renatus fuerit

Así

es que este Sacramento como dije antes, es necesario, no. solo con necesidad de precepto, sino de medio, porque sin él no puede obtenerse la salud eterna, como lo definió el

Sto. Concilio de Trento en la Sesion 7, Cánon 5, donde

dice:

obran

los Sacramentos y causan la gracia? Es ciertamente cosa ad- mirable, y Sr. S. Agustín repite este axioma: Accedit ver-

Es .asentado y sabi-

do,. que los Sacramentos son instl'Umentos,. y obran como ta-

les, como hablando de la agua que es la materia del Bau-

cepil, non irifantem,

non

aliqua

praeventum necessitate.

Si quis dixerit Baptismum

ium

ad

salutem:

liberum

esse,

Pero

!toe est:

¿como

non

necessa,

a:rwthema sit.

bum ad ·elementum, et fit Sacramentum.

,

10

tismo, dice admirando su virtud comunicada por Dios, el grande Agustino: ¿Unde tanta virtus aquae,. ut corpus tan• gat, ct cor abluat? Esta virtud de los Sacramentos la ex- plica con la claridad que le es característica el Sr. Sto. To. más en la 3 Part. de la Suma, Quest. 64, Art. 1 in pare, donde despues de asentar ]a conclusion de que solo Dios obra la gracia, que es el efecto interior de .los Sacra· mentos, segun dice S. Pablo en la Epístola á lós Romanos:

Deus qui justif~.eat, sigue diciendo que de dos modos se pro· duce ó se causa un efecto: el primero es como agente prin- cipal, y el segundo modo es como instrumento. Del primer modo solo Dios obra el efecto interior del Sacramento, ya porque solo Dios se introduce en el alma, en que existe el efecto del Sacramento, y es claro que. ningun agente puede obrar inmediatamente donde no está ni toca su vir- tud: y tambien porque la gracia que es el efecto interior del Sacramento, es efecto de solo Dios, como dice Da vid

en

mo dice el Santo, hablando del caracter que es tambien efecto de alguno!'! Sacramentos, y es una· virtud instrumen. tal que emana del principal agente. Del· segundo modo:

el hombre puede obrar para el interior efecto de los Sacra· mentos en cuanto obra como Ministro, pues es la misma razon del Ministro y del instrumento, porque ·la accion de ambos es exterior. Pongo la letra del Santo: ,Respondeo ,dicendum, quod operari aliquam efectum contingit duplici- ,ter. Uno modo per modum principalis agentis: alío modo ,per modum instrumenti. Primo igitur modo· solus Deus ope· ,,ratur interiorem efectum Sacramenti: tum quia solus Deus ,illabitur animae, in qua· Sacramenti efectos existit; non autem ,aliquid immediate operari potest ubi non est. Tum quia ,gratia, quae est interior Sacramenti efectus est á solo Deo::::

"Caracter etiam, qui est interior quorundam Sacramento. ,rum efectus est virtus instrumentalis, quae manat á prin· ,cipali agente, quod cst Deus. Secundo autem modo, horno

cor·

el Salmo 83:

Gratt'am et gloriam dabit Dominu.Y.

Lo mis·

11

~.potest operari ad interiorem efectum Sacramenti, in qu·an~ ,tum operatur per modum Mínistri; nam eadem ratio est ;,Ministri., et ínstrumenti; utriusque enim actio exterius adhi~ ,betur, sed sortitur efectum interiorem ex virtute principa::. ,lis agentis, quod est Deus." La materia, por tanto, del Bautismo, es como· expresa ~1 Ritual, la agua verdadera y natural: Hujus Sacramentí materia est aqua vera et naturalis. Con muchas razones, es~ cribe el P. S. Gerónimo á Oceano, se prueba la propiedad de este elemento para causar y producir los efectos de la primera gracia que obra el Bautismo; y los explica muy pun- · tualmente el Catecismo Romano, en la Part. 2 De BaptismtJ, núm. 10, por estas palabras: ,Pastores doeere ín prirrur ,poterunt, quoniam hoc Sacramentum omnibus sine ulla ex~ .,ceptione ad consequandam vitam necessarium erat, idcircó ,aquae materiam, quae nunquam non praesto est, atque ah ,omnibus facile parari potest, maxirne idoneam fuisse. Dein- ,de aqua effectum Baptismi maxime significat; ut enim aqua ,sordes ablait, ita ctiam Baptismi vim, atque efficientiarrt; ,quo peccatorum maculae eleuuntur, optime demonstra:t ~,Accedit illud, quod quemadmodum aqua refrigerandis cor~ l,poribus aptissima est, sic Baptismo cupiditatum ardor, mag- ~,na ex parte restinguitur." Segun esta doctrina que lo es de todos los siglos y de todos los Padres, confirmada po'r 'el Concilio Florentino en el Decreto De Sacramentis, y por· el Sto. Concilio de Trento en la Sesion 7, De Baptismo, Cánon 2, quedan anatematizados los que enseñaren y tuvie- ren lo contrario. Y á la verdad, con qué oportunidad y sabiduría pro-

pia de

Dios haya sido escogida el agua para materia de

este Sacramento, se colige de que en la agua del Bautismo brillan sus principales atributos, como enseña' Tertuliano en

su libro De Baptismo. Primeramente,

duría que usó de un medio aptísimo para explicar' por él el efecto celestial y divine de este Sacramento, póniéndolo

resplandece su sabi

12

delante

piritual sino por los sentidos. Lo segundo, resplandece en grande manera la omnipotencia divina, que se vale de un

no perciben lo es···

de

Jos

~jos de

los

hombres que

elemento tan humilde y tan usual, para obrar en el alma

un efecto tan magnífico. Lo tercero, se

deja ver la singu~

lar caridad de Dios hácia nosotros, que en un Sacramento tan necesario á los hombres para conseguir su salud eter~

na, haya dispuesto una materia tan fácil y

nemos tan á la mano. Por eso se han tenido por herege~ en todo tiempo los que han negado ser la agua natural la

materia de este Sacramento, como lo fueron los Cayanos, de quienes dice Tertuliano en su libro De Baptismo, Cap. 1" .,Nuper conversata istic quaedam de Cayana haeresi vipera ,venenatissima, doctrina sua plerosque rapuit, in primis Bap- ,tismurn d.Jstruens plano sccundum naturam; nam íerae, vi- upcrae, ct aspidcs, ipsique reguli serpentes arida, et in aquo- ,sa sectantur." Fueron tambien condenados los Maniqueos

que asentaron ser

la agua mala por su principio, y que el

Bautismo hecho y ministrado con ella, no solo era ficticio, sino positivamente dañoso, como dice Sr. S. Agustin en el libro De haeresibus, heregia 46, donde hablando de estos di~ ce: ,Baptismum in aqua nihil cuique perhibent salutaris

,afferre nec quenquam eorum, quos decipiunt, baptizandum

,,putant." Los Seleucianos y Hermianos, de los que hablan S. Agustin y S. Epifanio en sus libros De hacresibus, sos- tenían que el Bautismo no se babia de administrar en agua

sino en fuego, por lo que dijo de Cristo S. Juan en el Cap 3' de S. 1\fateo: lpse vos b(/ptizabU in Spirúu Sancf.o et it:,rni. Cuyo error está facilmente refutado por los Santos Padres,

la venida del Espíritu

Santo sobre· los Apóstoles el dia de Pentecostés en lenguas de fuego, ó metafóricamente de la propiedad del Espíritu Santo que á manera de fuego consume los pecadós, infla~ ma los corazones é ilumina los entendimientos; ó finalmente se entiende este lugar de la· purgacion futura. que se pa de.

que todos te-

que han explicado este lugar ó do

13

hacer antes del último juicio. Y en este último modo ex- plican este lugar S. Hilario en su Comentario sobre el Evan- gelio de S. Mateo, y S. Basilio en el libro De Spiritu Sancto. Todo lo cual refiere larga y eruditísimamente el esclarecido varan Casto Inocente Amaldo en su Comenta-· rio Sacro Filo1ógico crítico: De Baptismo in Spú-it1t Sanc- to et igni. Erraron tambien sobre la materia del Bautismo los Paulicianos, como testifica Eutimio en la Part. 2 de su Panoplia Tít. 21. Estos hcregos enseñaron que el Bautismo constaba de ninguna materia, sino solo de la prolacion de estas palabras: Ego sum agua viva. No desatinó en estos

últimos tiempos poco Lutero y Calvino; el primero dudó si el Bautismo se podria hacer con vino ó con otro licor, y

el segundo dijo que la agua en esto Sacramento se tomaba en sentido metafórico, entendiendo por agua las mortificacio~ nes, tribulaciones y demás trabajos. Mas todos estos y otros errores están repetidas veces refutados y expresamente con- denados.

Cárlos Borromeo en

la Part. 4 de sus Actas en las instrucciones que dá á los Párrocos á los que habla de esta manera: De Baptismi ad- mim:stratione: ,Mandat: ut Parochus Populum hujus Sacra• ,menti materiam doceat esse omne naturalis aquac genus, ,,sive ea maris sit, sive fluvii, sive put.ei, sive fontis, quae ,sine ulla adjunctione aqua dici solet; aliis autem liquoribus,

expri-

,muntur, Baptismum confici non posse; aquam prae'terea ,puram, mundamque esse pro Sacramenti dignitate conve- ,nire; nissi neeessitate urgente, in qua uti. licet aqua lutu- ,lenta." Y Sr. Sto. Tomás, en la 3 Part., Quest. 66, Art.

4 in corpore, dice: ,Si forte aqua admisecatur in tam par- ,va quantitate alicui corpori, quod compositum magis ·sit ,aliud quam aqua, sicut lutum magis est terra, quam aqua, ,non potest fieri Baptismus."

Concluiré

con Jo

que enseña

S.

aquis, quae a florihus,

herhis, aliisve id generis

~ut

14

DISERT.&CION

TERVE.RA

l)~ L¡\ .D).';:ND~CION .DE

LA

FUENTE

DA.UTISJ)IA.L 1

Y

DEDE liAC~RSE.

EN

QUE

DIAS.

·¡mL Ritual § 4, dice: 01 Aqua vero solemnis Baptismi sit ~o ,anno bcnedícta in Sabbato Sancto Paschati:;h vel Sabbato ,,Pentecostes, quae in Fonte mundo, nitida, et pura dil~p.~ ,ter conservetur, et haec quando nova benedicenda est, in ,Ecclesiae, vol potius Ba.ptistedi sacrarum effundatur." Ya está dicho arriba que con cualquiera .agua simple que es la que ·llamamos natural se puede bautizar, cuanta,a veces inste y urja la necesidad de administrar este Sacra- mentQ. Pero desde los primitivos tiempos se ha observado .en la Iglesia, que para el Bautismo solemne, .además de los ritos y .ceremonias que deben observarse, se consagre el agua y se le añada el Sto. Crisma, para declararse por es- te modo .la .uncioi:J. que obra en el alma el Espíritu Santo. Y de esta con,!lagracion hecha por el Sacerdote, hace men- ~~on el J.>llPrc ·S. Cipriano .en su Epístola 70 escrita á Ja.,. !\Uario, dw;u,Ie dice.: ,;Oportet ergo, mundari et .sanctificari

~~quam p,ri~s a Sacerdote, ut possit Baptismo suq, pecc~t!'!,

,,hominis, qui baptizatur abluere.'' Lo mismo enseña S. A111~ ~~o~o y .S. AgQ.stin: .el primero en e] libro 1 De Sacra:men- ti$, Cap. ¡:¡, donde dice: ,,Formam .:Uaptisma.tis, .et usup:~ hoc ·~habere, ut ~t.e Fons consecretur, et t4nc descendat, q,Ii

Y en el libro 2 Cap. 5, dice: ,Veoit S.a-

u~e;rdos, praecem dicit ad Fonte.m, invocat Patris nom~Jl:

"&~." El Sr S. Agustin en muchos lugares de sus obras

u.bap.t\za~;~9,us est."

ha.<:e ~nciop cl.el. rnism.o rito, principalmente

.pe Bq.p*n~o co1J,tr(l !Jmw y .en el libro 9 cqntra .J.ulia-

en el

libro

G

tistas,

~!l~. Ca,p,. ,8, y en el Sermop 353, donde dice: ,Sed qui~

,Baptismus, id est: salutis

,,nomine consecrata, qui pro nobis Sanguinem fudit, Cruce

aqua, non est salutis, .nisi Chr;sti

15

,1psms aqua signatur." U na multitud de

como griegos que hablan de esta agua consagrada en los dias citados, pueden verse en el Natal Alejandro, Libro 2

Thoologiae Dogmaticae, et Moralis. Tract. 2 De Baptis~

Cap. 1, Art. 2, Regul. 3. Cuan antigua sea en la Iglesia la bendicion de la Fuen- te Bautismal, consta asi de varias ordenaciones. que trae el eruditísimo Martene en el libro 1 De arllu¡ui,, Ecclesiae ri-

que se haga la bendicion de

reco-

tibus, Cap. 13 Art. lá agua bautismal dos

Padres así latinos

18.

Y

el

veces en

el

aiio, es

uso

tan

mendable que segun la antigua disciplina de la Iglesia, estas dos Pascuas ó tiempos solamente estaban designad0s para recibir y administrar el Bautismo; á saber: en las Vigilias

De ambos tiempos hace

de la Pascua y de Pentecostés.

relacion el antiquísimo Tertuliano, que floreció en el fin del segundo siglo, el cual en el Cap. 19 del libro De Baptis- mo, dice: ,Diem Baptismi solemniorem Pascha praestat, curo .,et Passio Domini in qua tingimur adimpleta est; nec incon- ,,gruenter ad figuram interpretabitur, quod cum ultimum uPascha Dominus esset acturus missis diecipulis ad praepa· ,randum lnvenientes inquit, hominem aquam bajulantem, ce- ,lebrandae locum, de signo aquae ostcndit. Luego añade:

,Exinde Pentecoste, ordinandis lavacris latissimum spatum ,est, quo et Domini Resurrutio inter Discipulos frecuentata ,est, et. gratia Spiritus Sancti dedicata, et spes adventus ,Domini subostenta, quod tune in Coelos, recuperato eo, ,Angeli ad Apostolos dix:erunt, sic venturum, quemadmodum ,,et in Coelos conscendit, utique in Pentccoste. Prosigue di~ ,ciendo: Sed enim Hieremias cum dicit: Et cone,ooregabo illos ,ab extremis terrae in die fe.vto, Paschae diern significat, et ,Pentecostes, qui est propie dies festus." Asienta, pues, Ter~ ·tuliano, que nuestra vida Cristo designó la Pascua como tiempo á propósito para administrar el Bautismo, cuando ·para celebrar la Pascua envió sus Discípulos á aquél hom~ bre que debia recibir en su casa al que llevaba como do-

16

méstico suyo la tinaja de agua. Asienta lo segundo, que fué conveniente que CU!l).plidas las solemnidades de la Cuaresma; consagrada á la memoria de su Pasion santísima, se cele- brase el Bautismo que tiene toda su virtud de su Pasion y de sus méritos. Asienta lo tercero, que fué destinado sabia- mente el día de Pentecostés para administrar este Sacra- mento, porque en él como consagrado por el término cum- plido de la resurreccion del Señor y la mision del Espíri-

tu

Santo, se aviva la esperanza que tenemos, y la fé · de

su segunda venida en gloria y Magestad. Y que fuera de estos tiempos especialmente señalados pueda en cualquiera otro conferirse el Bautismo, lo dice el mismo Tertuliano por estas palabras: ,Coeterum: Omnis dies Domini est: omnis ,hora: onine tempus habile Baptismo; si de solemnitate in- ,terest, de gratia nihil rcfert." Hasta aquí Tertuliano. Que este mismo tiempo de Pascua y Pentecostés esté especialmente dedicado por la Iglesia para conferil· el Bau- tismo solemne, lo refieren muchos Sumos Pontífices. El Pa:

pa Siricio que fué electo el año de 385, en su célebre Epístola dirigida á Himerio Obispo de Tarragona; dos co-

sas define y declara: Reprueba la práctica de los que con- ferian el Bautismo solemne en los dias. del Nacimiento y Epifanía del Señor, en las festividades de los Apóstoles, Már- tires, &c., y lo segundo señala y determina estas dos Pas~

cuas: son sus palabras (Cap. 2 de

,diversis baptizandorum temporibus, prout ubicuique libitum ,fuerit, improbabilis, et emendanda confusío, quae a nostris ,consacerdotibus, quod comrnoti dicimus, non ratione auc· ,toritatis alicujus, sed sola temeritate praessu.mitur,- ut pas- ,sim ac libere Natalitiis Christi, seu Apparitionis, nec!lon

,Apostolorum, seu ·Martyrum faestivitatibus, innumerae, ut ,asseris, plebes Baptismi mysterium consequantur; cum hoc ,sibi prívílegium, et apud Nos, et apud omnes Ecclesias, ,Dominicum specialiter cum Pentecoste sua Pascha deffen- ,,dat, quibus solis per aooum diebus ad Fidem confluentibus,

la dicha Epístola): ,De

17

praefac-

,tam regulam omnes teneant Sacerdotes, qui nollum ab ,Apostolicae Petrae, super quam Christus Universam cons- ntruxit Eccle&iam soliditate divelli." S. Leon Papa en la Carta que escribe á los Obispos de Sicilia, dice: que los Sacerdotes que en el dia de la Epi- fanía administran á los catecúmenos el Bautismo solemne, obran contra la práctica de la antigua disciplina, y de con- siguiente: ,Ab Apostolicae institutionis consuetudine discre-

,pare." Del mismo modo habla S. Gelasio Papa en su Epís- tola 9 al Obispo de Lucnnia, Cap. 10, donde dice: .,Bapti- ,zandi sibi quisquam passim quocumque tempore nullam cre- ,dat fiduciam, praeter Paschale Festum, et Pentecostes ve- ,nerabile Saeramentum, excepto dumtaxat gravissimi lan- ,guoris incursu." De la misma costumbre habla S. Grego-

tio I, electo Pontífice en el año de 390, en su libro de S1c:·amentos, y Gregario II hácia el fin del siglo VIII, en Ja Carta que escribe al clero y pueblo de Turingia, que se

Ma-

guncia, escrita por Othlano, autor recomendable. Finalmen- te, recomiendan esta práctica muchos Concilios, que refiere

Martene en el libro 1 De anliquis Eccle.\iae ritibu.~, Cap. 1,

Art. 1, núm. 3, donde puede veerse. Pero aunque estuviesen en su vigor estos decretos, ya desde entonces se acostumbró en muchas Iglesias de Occi- dente administrar en otros tiempos el Bautismo solemne. No obstante que los aprobados por la Silla Apostólica fue- ron siempre los sobredichos, ü saber: Pascua y Pentecostés. Mas asi como entre los Latinos se han bendecido las Fue!1- tes bautismales en Jos dias referidos, en los cuales se bauti- zaban los catecúmenos, segun el rito antiguo de la Iglesia, entre los Griegos se hacia esta bendicion de Pilas en el dia

Iglesia en

de la Epifanía segun el antiguo rito

refiere en la vida de S. Bonifacio

,,generalia Baptismatis tradi convenit Sacramenta

Mártir, Obispo

de

de

aquella

que del mismo modo se administraba el Bautismo. De cuya

práctica habla el Padre S.

Basilio en el

libro De

Spiritu

*

18

Sancto, donde dice: HBenedicimus Baptismatis aquam, et une· ,tionis Oleum, insuper et baptizatum. Quibus vero Scrip- .,turis edocti, ¡,nonne a silente et secreta traditione7" Y el Pa- dre S. Juan Crisóstomo en el libro De Baptismo Ch:risti, habla de la costumbre de los orientales de este modo:

,Hace enim dies est, qua baptizatus est Christus, et aqna- ,rum naturam santificavit: proptereaque, in hac solemnita- ,te, sub media nocte, omnes, cum aquam haustan accepe. ,rint, domum latices referunt, ac recondunt, et per annum ,integrum reservant: utpote, quod hodierna die santificatae "

,sunt

ó Pila bautismal de que hace mencion el

Ritual Romano, exige que se conserve muy limpia y pura, para que sirva su agua consagrada á tan grande Sacramen-

to. El uso de estas Fuentes comenzó despues de restitui- da la paz de la Iglesia en tiempo del Emperador Cons-

tantino. Entonces se

comenzaron á construir, designándose

para solo administrar el Bautismo, como refiere Martene

en el citado libro

aquae

La Fuente

De antiqui.v Ecclesiae

ritibus, Cap. 1,

Art. 2, núm. 6, donde trae los diversos nombres dados á los lugares destinados en ]as Iglesias para estas Pilas. Los que nosotros llamamos Bautisterios, los Griegos llaman Ilu- minatorias: por Venancio Fortunato, en su libro 2 Carmine 12, se llamó .Aula Ba:utismal: por Gregario Turonense, libro 2

Histariae Francorum,

se llama Templum Baptisterii: en las

Capitulares del Rey Pipino de Itália, del año de 793, núm. 7 y 15, se llaman Iglesias Bautismales: en sus Capitulares tomadas de la ley de los Longobardos, núm. 16, se llaman Oráculos: en las Capitulares de Cárlos el Calvo, del año de 876, se llaman Plebes: finalmente, por Flodoardo en

su libro 2 Historiae Ecclesíae Remensis,

se

llaman

Títulos

Bautismales; y estos lugares como observa Martene, ya des-

de antes estaban separados de las Iglesias segun explica

Paulino en su Epístola 32 á Severo. Pero por la ma-

la

yor parte han estado

'S,

y

están en

las mas Iglesias en

19

mano izquierda de la entrada de su frente ó puertá prin• cipal, como dice Mabillon, In suo itinere Itálico, por estas

palabras:

Venecia en la Iglesia de

ex ma:tmore. Lo mismo se ve en

S. Marcos, y es lo general aun en las Iglesias de nues~

lngressis ad levam se se offert 11etus

Baptisterium

tra

América.

Se acostumbró

en

los

primeros siglos colocar ·en lo$

Bautisterios sobre la Fuente, la imágen ó figura de una Paloma, en cuya especie, como dice S. Lucas, se dejó ver el Espíritu Santo sobre la cabeza de nuestro Señor Jesu• cristo cuando fué bautizado por S. Juan en el rio Jordán:

cuya costumbre se descubre leyendo la Accion 5 del séti~ mo Concilio general que fué el segundo Niceno. A mas de estas J>alomas se acostumbró tambien desde entonces po~ ner la imágen del glorioso S. Juan Bautista, teniendo en ·el dedo índice un letrero que decia: Ecce .Agnus Dei: ecce qui tollit peccata Mundi: como refiere Durando en su libro 1, De ritt"bus Eccles.Yiae Catlwlicae, Cap. 19, núm. 6. Y es- ta costumbre estableció S. Cárlos Borromeo en la Iglesia de Milán, como consta del cuarto Concilio Provincial Me-

·diolanense en la Part. 2 de las Constituciones, Capítulo que

comienza:

otros lugares. El que quiera sobre esto ver muchas co- sas verdaderamente eruditas, puede leer al Dufresne en su

Glosario mediae et in.fimae latinitatis, donde habla de la Fuen,.

te Bautismal de Florencia, y á Mm·tene que habla sobre la figura redonda de las Fuentes, cuya explicacion confirma Juan Diácono en el libro De Ecclesia Lateranensi, Cav. 12, donde dice: ,Fontes sunt rotundi, inter columnas por- ,phiréticas positi in medio Ecclesiae, quae puldra est et ,rotunda, ubi Constantini Imperatoris fuit camera." Y esto basta por ahora.

Quae

pertinent ad Sacramentum Baptismi, y en

20

DISERTA.CIO:N CUARTA.

DE LA FORMA DE ESTE SACRAMEN'I'O,

IPAso á hablar y decir algo de la forma del Bautismo, so- bre la cual, asi como sobre su materia, ha habido tambien muchos errores y heregias que refiere Juenin en su obra De Sacramentú, Disert. 2, Quest. 4, Cap. 1, donde dice: que en los primeros siglos muchos hereges bautizaban á los ca~

tecúmenos con estas palabras: In tribas Principíís, et in tri-

del Cá·

bus Filiü,

et

in

tribu.~ Paracletis,

como

se colige

non 49 que se llama de los Apóstoles, en que se conde.

nó esta práctica de

mo que aun todavía no se extinguía

VI, en su Epístola 2, Cap. G, donde dice así: ,Siquis Epis- .,copus, aut Praesbiter juxta pracccptum Domini non bap- "tizaverit in Nomine Patris, ct Filii, et Spirims Sancti, sed ,in una Persona Trinitatis, aut in duobus, aut tribus Patri- ,bus, aut in tribus Filiis, aut in tribus Paracletis, projicia- ,tur de Ecclesia Dei." Los Marcitas, llamados asi de Mar- cos discípulo de Valentino, de que habla S. Irineo en el libro 1 Arlvers-us llaerese.~, bautizaban de este modo: ,In no- ,mine Ignoti Patris ornnium, in veritate Matris omnium, "et in nomine descendentis Jesu ad unctionem, et redemp·

el l 1 apa Vigilia, co- del todo en el siglo

que

hace mencion

,.tionem, et communionem veritatum." Teodorcto refiere tam· bien esta desatinada manera de bautizar de los Marcitas, entre las fiíbnlas de los heregcs, en su libro l. Muchos de los discípulos de Montano, llamados Catafrigas, corrompie- ron tambien la forma del Bautismo, como se colige del Cá- non 8 del Concilio La.ocliceno, que dice: ,.Eos qui conver- ,tuntur ab haeresi quae dicitur Cathaphrigarum, seque in ,,Clero constitutos cxistimant, quamvis magni dicantur, hu.· ,Jusmodi cum omni dili~ntia cathechizari oportet, et bapti- ,,zari ab Ecclesiae Catho!icae Episcopis et Praesbiteris. 01 Y

21

'81 Cánon 7 del primer Concilio Constantinopolitano, dice que igual enor. es creer válido el Bautismo dad.o por ta- les hereges que tenian y creían por Espíritu Santo al im• püsirno Montano. Y esto parece insinuar el Papa S. Gre- gario el Grande, en la Epístola 61, escrita al Obispo Qui- rino, en que le dice: ,Hi haeretíci, qui in Trinitatis nomi- ,ne baptizantur, sicut Bonosiani ct Cathaphrigae, quia et illi ,Christum Dominum non credunt, et isti Spiritum Sanctu":l ,perverso sensu csse pravum qucndam hominem Montanum ,credunt, quorum similes multi sunt, et alii tales, cum ad ,Sanctam Ecclesiam veniunt baptizantur; quia baptisma non ,fuit, quod in errare positi, in Sanctae Trinitati,; nomine, uminime perceperunt." Los Paulianistas, llamados asi de Pa- blo Samosetano, no distinguían las personas de la Santísima Trinidad, y usaban por consiguiente de una fórmula vana

colige. del Cánon 19 del Concilio primero

Niceno, en que consta haberse mandado bautizar los que

habían sido bautizados por ellos

Los Fotinianos tambien

fueron corruptores de la forma del Bautismo, como consta del Cánon lo del Concilio Arelatensc, que dice: ,Photinia- ,nos, sive Paulianistas, secundum Patrum statuta baptizari ,;oportet." Algunos Africanos, tampoco usaron de la forma señalada por Jesucristo, segun se colige tambicn del Con- cilio Arelatcnse primero, Cánon S, en que. se refiere este Decreto: ,De Afris, qui propia sua lege utuntur, ut rebap- ,tizent: Placuit, ut si ad Ecclesiam aliquis de haercsis; ve- ,,nerit, interrogent eum Syrnbolum, et si perviderint, in Pa- ,tre, et Filio, et Spiritu Sancto, eum esse baptizatum, rna-

,nus ei tanturn imponatur, ut accipiat Spiritum Sanctum." Finalmente, entre los antiguos hereges, omitiendo hablar de otros, pecaron tambien los Eunomianos sobre la forma del Bautismo, segun refiere Teodoreto en su libro 4 de las Fábulas de los hereges, Cap. 3, donde hablando de Euno- mio dice asi: ,Idem Sancti etiam Baptismatis legem, olim

Domino et Apóstolis traditam evertit, et contrariam san-

y

nula, como

se

,a

22

t;XÍt nan oportere dicens, ter illum immergere; qui baptiza- ,tur, nec invocare Trinitatem, sed semel baptizare in Chris- .,ti mortero." Pero la forma del Bautismo que trae el Ritual Ro- mano en el parágrafo octavo, es y dice asi: ,Quoniam Bap-

,.,tismi forma his verbis expresa: Ego te b!l'ptiz.o in Nomine

,Patris, et Filii, et

Spirit-us Sancti,

omnino necessaria est

,ideo eam m1llo modo licet mutare; sed eadem verba uno, .,et eodem tempore, quo fit ablutio pronuncianda sunt." Es- ta forma, pues, expresamente la enseñó nuestro Señor Je- sucristo á los Apóstoles; y de ellos se ha deribado á toda la Iglesia, como consta del Cap. 28 del Evangelista S. Ma- teo, donde está expresa la mision dada á los Apóstoles para que extendiesen su noticia por todo el mundo, y recogiesen el fruto de su venida á la tierra en carne pasible y mortal en que habia concluido y sellado el misterio profundo de nuestra redencion y reconciliacion por sus méritos con su Eterno Padre, diciéndoles: lrl por todo el mundo, predicad mi

Evangelio á toda criatura, ba-uti7.árulolos en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del E:píritu Santo, enseñándole.~ al mis-

mo tiempo á guardar todas las

cosas que o.~ he enseñado.

Sobre esta mision y sobre esta forma habla Tertuliano en el libro De Baptúmo, Cap. 13, y concUE"~rda muy bien con lo que dijo Jesucristo nuestra vida á Nicodemus, en el Cap. 3

de S. Juan: Nisi quis renalus fuerit ex aqua, et Spirit-u Sanc- to, non potest inlroi1·e in regnum Dei. Sujetó, se puede

decir asi, nuestro Señor Jesucristo la infusion de la Fé, que es el principio de las virtudes todas, como dice S. Pablo á los Romanos, y el fundamento del edificio de 'la santidad y de la gracia, á la recepcion de este divino

Sacramento,

legi

la Iglesia siempre observó como ley recibida por Cristo,

decisiones

c;leribada hasta nosotros, segon

contra· los hereges, que el Bautismo se ha de administrar

como dice Tertuliano en el Jugar citado:

Baptismi necessitatem. Asi

se

v~ en

sus

Huic

es,. que

obstrinxit jidem ad

23

bajo de esta forma, sin mudanza alguna, como manda el Ritual: Eadem verba, uno, et eodem tempore, quo fll ablu- tio, pronuntianda sunt: expresando la accion del Ministro en las palabras Ego te baptizo, y la ablucion para que sea verdadero Sacramento, como declaró el Papa Alejandro III

en el Capítulo S1'quis: De Baptismo el ejus efectu, donde

dice: ,Siquis puerum ter in aqua merserit, In

,tris, et Filii, et Spiritus Sancti, Amen, et non dixcrit, Ego

,te baptizo, puer non esl baptizatus." Por eso el Papa Ale-

jandro VIII el dia 7 de Diciembre del año

tre otras muchas proposiciones condenó la 27 que dice:

,Valuit aliquando Baptismus sub hac forma collatus: In ,Nomine Patris, et Fil-ii, et f:ipiritus Sancti, praetermisis ,illis: Ego te baptizo." Y de la Decretal del Papa Alejan- dro III poco antes citada, hace mencion Sto. Tomás sobre el libro .4 de las Sentencias, Distinct. 3, Quest. 3, Art. 2, donde refuta la opinion de los que decian, valia el Bautismo dado en el nombro y bajo la invocacion de sola la Santísima Trinidad, sin la ex:presion de la accion del Ministro. Dice pues asi: ,Si subtrahatur aliquod quod sit de essentia for- ,mae, certum est, quod non est Baptismus, et ille, qui bapti- ,zat, gravitcr peccat; quia apud omnes ínvocatio Trinitatis. ,,est de essentia formae; ideo hoc nullo modo subtrahi potest.

N omine Pa-

de

1690, en-

.,Sed

,tantia formae, unde si subtrahatur, facta sola Trinitatis in- ,,vocationi, erit Baptismus. Sed contra hoc est Decretalis ,Alexandri Papae 111: Quod siquis puerum in aqua merse- ,.rit dicendo: In. Norriihe Patris, et Filii, et Spiritus Sancti; ,si non dicat: Ego te baptizo, puer non est baptizatus. ,Oportet enim, quod pcr formam, virtus Trinitatis invoca- ,tae, ad materiam propositam determincturt quod fit in ex- ,pressione actus."

Y como á mas de la accion y ·persona del Ministro .debia expresarse la persona .del bautizado, era y es de necesidad el pronombre te que la .determina, y · de . conSI·

quidam dicunt,

quod ex:pressio actus non est de subs~

24

guiente pertenece á la substancia de la forma, como perte· necen tambien todas las demás palabras. Oigase á Sto. To~ más en el lugar citado: ,Similíter (dice el Sto.) cxpressio ,personac baptizatae cst de substantia formae, quia. per ,eam determinatur actus ad hunc Baptismam; et ideo si ,subtrahatur non erit Baptismus." Pero principalmente es de esencia de la forma la expresa confesion de las tres divinas personas, y unidad de la Esencia divína que se ex- presa en la palabra Nomine, para declarar en esta confe- sion que todas las tres divinas Personas obran el efecto de este Sacramento, siendo en todas una misma la esencia, una la virtud y la potestad, como lo tiene y enseña la Iglesia, y lo han crcido y enseñado uniformemente todos los Con~ cilios y Jos Padres. De aquí es que el Papa Pelagio en la confesion de su fé enviada al Rey Childeberto de los franceses, en su Epístola 16 le dice: ,In Nomine, non no- ,minibus, ut ct unum Deum per indistinctum Divina~ es- ,sentiae Nomen ostenderet, et Personarum discretionem suis ,.demonstratam propietatibus edoceret. Quia dum tribus unum ,Deitatis Nomen est, aequalitas ostenditur personarum." Y ipor qué se haya de hacer esta confesion explícita de las tres divinas personas? La razon es obvia, dice Natal Ale- jandro en su libro 2 de la Teologia Dogmática y Mo- ral, en el Trat. de Bautismo, Cap. 1, Art. 3: lo primero 1 porque el Bautismo, segun la institucion de Cristo, es el Sacramento de la Fé, cuyo primario y principal objeto es el Misterio adorable y profundísimo de la Santísima Trini- dad; y lo segundo, porque por este Sacramento se celebra y establece una alianza con las mismas sacrosantas y ado- rables Personas, como dice el Apóstol S. Juan: ,Ut sacie~ ,tas nostra sit cum Patre et Filio ejus, et Spiritu Sancto." Sobre el Bautismo dado en el nombre de Jesus, como se dice muchas veces en el libro de los Hechos de los Apóstoles, omitidas varias sentencias de los Teólogos, debe

oirse y tenerse presente lo que dice el Catecismo Romano,

25

Part. 2 De Baptismi Sacmmento, núm. 15, donde habla asi:

,Quod si etiam aliquando tempus fuisse dicendum est, cum ,Apóstoli in Nomine tantum Domini Jesu Chrísti baptiza-

,rent; id quidem Spiritus Sancti afl.atu eos fccisse, explora- ,tum nobis esse debct, ut initio nascentis Ecclesiae, Jesu ,Cristi Nomine praedicato illustrior fiere, Divinaque et im- ,mensa cju~ potestas magis celcbraretur. Deinde veró, rem ,pocnitus introspicicntes, facil.e int.elligimus, .l}.ullam carum ,partiurn in ca forma desideraris, quae ab ipso Salva tore ,praescripta sunt; qui enim Jesum Christum dicit., simul etiam ,Patr.is Personam ú quo unctus, et Spiritum Sa11ctum, quo

,unctus est, significat

,dubinm fortasse videri potest, an hujusmodi forma Apósto- ,li aliquem baptizaver.int, si Ambrosii et Basilii sanctissimo- ,rum, et gravissim::~rnm Patrum auctoritatem sequi volu-

,mus qui ita baptismum in nomine Jesu Christi interpretatí ¡,SUnt, tÍt dixerint, in verbis significari baptismum non qui Joanne, sed qui ú Christo Domino traditus csset, tamel- ,si a communi, et usitata forma, quae distincta trium Per- ,sonarum nomina continct, Apóstoli non discederent. Atque ,hoc loquendi genere Paulus ctiam in Epístola ad Galatas ,usus videtur cum inquit: Quicumque in Christo baptiza- ,ti estis, Christum induistis, ut significaret in fide Christi, ,nec alia tamen forma, quam ídem Salvator et Dominus ,noster servanda praeceperat, baptizatos esse." Clausnlémos esta materia con lo que diee Sr. Sto. To- más en la 3 Part. de la Suma, Qnest. 6ü, Art. 6, don-

de pregunta:

Oh1-ist1: po.~sit dari

Y en el núm 16 dice: Quanquam

Utrum

1'n

Nomine

Jesu

Baptisma. En él, despues que se propone los argumentos en contra, a~icnta la conclnsion en favor del Bautismo dado y administrado con la forma que tiene recibida del mismo Jesucristo la universal Iglesia, y trae al caso la Epístola del J>apa Pelagio eserita al Obispo Gaudencio, donde dice:

,Siqui in locis dilectionis tuae vicinis. commorari dicuntur,

,se solummodo in nomine Domini baptizatos fuisse confiten-.

\t

26

,,tur, sme cujuscumque dubitationis ambigüo; l:!os ad fidem ,catholicam venientes, in Sanctae Trinitatis Ndmine bapti~ ,zabis. Didymus enim dicit in libro de Spiritu Sancto: Li.:. ,cet quis possit ex.istere mentís alienae, qui ita baptizare ,conetur, ut unum de praedictis nomirribus (scilicet trium ,personarum) praetermittat, tamen sine perfectione baptiza- ,bit." En seguida de estas palabras sienta el Santo su con- clusion, diciendo: ,Quod, (sicut supra dictum est) Sacra- ,menta habent efficaciam ab institutione Christi. Et ideo, 11 si praetermittatur aliquid eorum, quae Christus instituit, .,circa aliquod Sacramentum, efficacia caret, nisi ex specia- 11li dispensatíone ejus, qui virtutem suam Sacramentis non ,alligavit. Christus autem instituit Sacramentum Baptismi

,dari cum invocatione Trinitatis; et ideo quidquid desit ad ,plenam invocationem Trinitatis, tollit integritatem Baptismi ,Nec obstat quod in Nomine unius Personae intelligitur (si- ,cut in nomine Patl'is, intelligitur Filius,) aut quod ille qui ,nominat unam solam Personam, potest habere rectam fip ,dem de· tribus, quía sicut ad Sacramentum requiritur ma-

,teria sensibilis, ita et forma sensibilis. U nde non sufficit

in-

,tellectus, ve) fides Trinitatis ad perfectioném Sacramenti, ni- ,si sensibilibus verbis Trinitas. exprimatur. Urtdé et in baptis- ,mo Christi, (ubi fuit origo sanctification:is nostri baptismi,) ,affuit Trinitas in sensibilibus signis, scilicet llater in voce, ,Filius in humana natura, Spiritus Sanctus in columba." Hasta aquí Sto. Tomás Sobre los bautismos dados condicionalmente, para no

alargar este tratado, puede verse al inmortal Pontífice Be- nedicto XIV, libro 7 de Synodo Dioecesan. Cap. 6, en que

cita

Cap. 1, Art. 16, núm. 10. Puede leerse tambien sobre es- te punto la Institucion 84 de este gran Pontífice, que trae muchas respuestas de la Sagrada Congregacion del Conci& lio, sobre la no fácil y frecuente reiteracion de este Sacra-

mento aunque sea sub conditt"one como se supone, cuando

á

Martone

en

su

libro De antiquis Ecclesiae riiibus,

27

no ocurre una razon prudente de verdadera duda, previ- niendo el riesgo de incurrir en la irregularidad puesta por

Alejandro VII en el Capítulo Ex litterarum, De Apostatis,

et reiterantibus Baptismo, de que hace tambien mencion el Cat~císmo Romano.

DISER'I'A.CION Cl1JINTA

DEL

MINISTRO

DEL

DA.UTIS!IIo.

J.:mL parágrafo 13 del Ritual dice: Legitimus quiilem Bap-

tismi Mbtister est Parochus, vel alius Sacerdos a Paroclzo, veZ ab Ordinario loci delegatus; sed quoties infans, aut adul- tus versatur in vitae periculo potest sine sole!(tnitate a quo- cumque baptizari, in qualibet lingua:::: servata tamen forma, et intentione Ecclesiae." Tertuliano en su libro De Baptis.

mo, Cap. 17, dice que en los primeros tiempos de la Igle- sia bautizaban solos los Obispos. ,Dandi (dice) Baptismum

,habet jus Summus Sacerdos, qui est Episcopus. Deinde ,Prae::;biteri, et Diaconi, non tamen sine Episcopi auctori- ,tate, propter Ecclesiae honorem, quo salvo, salva pax est/' De cuyas palabras se infiere lo primero, que los Obispos en los primeros siglos se llamaron Sumos Sacerdotes y sus Cátedras se llamaron Sillas Apóstolicas, como enseña Toma-

sino en su Part. l, libro 1, Cap. 4

Ecclesiae disciplina. Lo segundo, que entonces á solos los Obispos les pertenecía el derecho de bautizar. Lo tercero, que á los Presbíteros y· Diáconos les pertenecia el mismo derecho por licencia concedida por los Obispos. Es, pues, una sentencia constante, que en solos los Obispos residia esta facultad, sin poderse negar que los Diáconos la tuvie- ron en tiempo de los Apóstoles, como se refiere en el libro de los Hechos Apostólicos, Cap. 8, donde se hace mencion del Bautismo que dió Felipe Diácono al Eunuco de la Rei·

De

Veteris

ct novae

2B

na Candaces. El que pues en los primeros siglos no pndie- !!en los Presbíteros de derecho Ordinario admimstrar el Bau- tismo, sin expresa licencia del Obispo, dá la razon S. Ig- nacio Mártir, Autor mucho mas antiguo que Tertuliano,

tercer Obispo despues de S. Pedro de

tioquia, en la Epístola que escribió á los fieles de Esmirna,

por estas palabras: ,Non esse licitum sine Episcopo, neque 10 baptizare, nequc agapes facere." Con S. Ignacio está con- corde S. Gerónimo en el Diálogo contra los Luciferianos, donde dice: ,Unde venit, ut sine Episcopi jussione, nequo ,Pracsbiter, neque Diáconus jus habeant baptizandi." Consi- gnientemente el Papa S. Lean en la EpíRtola 88 dirigida á los Obispos de las Iglesias Alemana y Francesa, les dice:

,Sed neque coram Episcopo liceat Praesbiteris in Baptiste-

,rium introirc, nec presente Antist1te infantem tingere, aut

praecc ptionc Episeopi sni

,Signare, nec poenitentem sine

,.reconciliare, ncc eo praesente, sine illo jubentc Sacrarnen- ' ,ttim Corporis ct Sanguinis Christi conficere, nec -eo coram ,posito popnlum ducere, ve] benedicerc, aut Salutare, nec ,,plebem utique cxhortari." Esta disciplina de la Iglesia estuvo vigente hasta el si-

glo VIII, como consta de varios Sínodos, especialmente

del Concilio Vernense

,Ut omncs Praesbitcri, qui in Parochia sunt, sub potesta- ,te Episcopi esse debeant." Véase á Martene en su libro 1 De antiqzl'is Ecclesiae ritibus, Cap. 1, Art. 3, núm. ll. Pero aunque compitiera á los Obispos en estos siglo~; el cargo de bautizar, en los siglos siguientes, por la multi- tud de los que concurrían á ser bautizados, y por el ere~

ciclo trabajo que tenian los Obispos, encargaron este cuida- do á los Presbíteros y á los D1áconos, bautizando los Pre- lados al principio dos ó tres, como se refiere en el Orden Romano antiguo sétimo núm. 12, citado por Mabillon en su Tom. 2 del Muséo Itálico, pág. 83, donde dice: ,Dein- ,de Pontifex baptizat unum, vel duos, aut quantum ei pla-

la Iglesia

de

An~

en

el Cánon

8,

donde

se

decretó: ·

29

,cuerit de ipsis infantibus; caeterique a Diácono, Clil Ipse ~,jusserit baptizantur." Y está concorde con este Orden el

décimo que en

.,tifex vadit ad Cbrismatorium, juniore Diaconorum Cardi- ~,nalium, et Sacerdotibus Canonicis baptir.antibus reliquos ,jpárvulos.'' Consta tambien esta discipEna del Orden Roma-

no duodécimo Cap. 14, núm. 30, donrle

,surgit et varlit ad Ecclesiam S. Joannis Evangelistae, et ,aliquantulum requiescit ibi. Deinde procedít ad Fontes, et

,benedicit eos &c." Lo

glo XIII en el Sábado Santo antes de la Resurreccion, y en el que antecede á la solemnidad de Pentecostés, como se refiere en el Concilio Londinense celebrado en el año de 1237, Cánon 3, donde reprende á los Obispos que omi- tían .administrar el Bautismo en tales dias, separándose en esto de Roma: ,Cum Summus Pontifex, (dice) personali- ,ter illud Misterium solemnizet, et diehus baptizet solemni- ,ter memoratis, in aliis Mundi partibus servct Ecclesia illud ,idera." Fué tenacísimo en la observancia de esta discipli- na el Sto. Pontífice Benedicto XIII. Y en los siglos pos- teriores S. Cárlos Borromeo en el Concilio cuarto de Miián, Part. 2 de sus Constituciones, en el Capítulo que trata: De iis quae perlinent ad Sacramenlum Bapti.~mi, encomienda mu- cho esta observancia como un tenaz observador de lo que en aquella Iglesia establecía su grande Arzobispo S. Ambro- sio, de quien escribe en su vida Paulina estas p'alabras: ,In ,rebus etiam divinis implcndis fortissimus, in tantum, ut quod · ,solitas erat circa baptizandos solus irnplere, quinque postea ,Episcopi, tempore, quo disccssit vix implercnt." Asi es que

en los Obispos estaba como llevo dicho el derecho, llamémos- le primario, de conferir y administrar el Bautismo, y á los Pastores de segundo órden les compete y compitió siempre este cargo deribado á ellos del superior que es el Obispo. Por eso no se ha de tomar lo dicho de manera que .Bolo los Obispos fuesen los Ministros propios y ordinarios

el núm. 22

dkc: ,Tribus baptizatis

Pon-

se lee: ,Pontifex

mismo se hacia en Roma en el si-

30

del Bautismo; y que los Pastores de segundo órden. que son inferiores á los Obispos, les competía este cargo solo por comÍ!'IÍon del Superior. Admirablemente se explica Es- tia sobre el 4 libro de las Sentencias, Distinct. 5, § 1, don- de dice: ,Aliud est in re quapiam administranda cedere .,Superiori, eumque praesentem honorare; aliud in ea nihil ,habere praeter comissionem, seu mandatum Superioris. ,Diaconus namque nudam habct hujus Ministerii comissio- ,.ncm; Episcopus vero, et Praesbiter, propriam ejusdem Mi- ,nisterii functionem, in qua tamen Episcopo tanquam prima- ,rio Ecclesiae Rectori cedere debet Praesbiter.'' El Presbíte- ro, pues, tiene derecho de consagrar el Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, y de exhortar á su pueblo, y re- conciliar los ·penitentes, si tiene cura de almas; pero los sagrados Cánones no permiten se hagan estos actos estan- do presente el Obispo, como se ve en la Epístola de S. Lean Papa antes citado: ,Praesbiter igitur, baptizandi jus ,ídem habet cum Episcopo, sed in eo tamen Episcopum Su- ,periorem agnoscere, eique deferre debct." En conclusion, ninguno ignora que toda la juri.sdiccion en los Pastores de segundo órden, emana del Obispo en quien reside 1a ple- nitud del Sacerdocio Episcopal, de quien reciben el cuida- do de las almas, y por este cargo tienen derecho de admi;,. nistrar los Sacramentos, que no puede el Diácono sin ex- presa licencia (se entiende para el Bautismo) ó del Obispo ó del Párroco. Pueden verse muchas cosas en Tomasino sobre estos puntos en la Part. 1, libro 2, Cap. 29 de su obra De veteris, et novae Ecclesiae disciplina. 1\fas los Pres- bíteros que no son Párrocos, ni tienen cura de almas, sean seculares ó regulares, fuera del caso de necesidad, en nin- guna Parroquia sin licencia del Párroco ó del Obispo pue- den Bautizar. Cuya licencia como dice Van-spen, Part. 2 Juris Ecclesiastici Tít. 2 De Baptismo, Cap. 2, núm. 5. ,,In praejudicium Parochii nec dari solet, nec facik dare- debet Episcopua."

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Y como á ninguno le sea lícito meter su hoz en míes agena, deben cuidar mucho los Obispos y los llárrocos que ninguno de los súbditos de otro Párroco se bautic-e (fue1·a del caso de necesidad) en su Parroquia; asi como los que le pertenecen no deben bautizarse en Parroquia agena. Y cuando haya de suceder que algun otro Presbítero que no sea el Párroco, por especial eleccion de los padres del bau- tizando haya de administrar este Sacramento, téngase pre-

la Oracion 45 dice el Padre S. Gregorio

Nazianceno hablando del Bautismo: ,Tibi unusqt.ásque ad .,purgationem, fide dígnus censeatur, tantummodo sit ex pro- ,,batis, et non manifaeste damnatis, neque Ecclesiae alienae." Lo mismo encarga S. Cárlos Borromeo en el Concilio cuar- to de Milán, Part. 2 de las Constituciones donde puede verse. Hay otras cosas que saber sobre la graduacion de los que hayan de bautizar en caso de necesidad, sobre el

que aun no ha nacido y el que asoma una parte de su cuerpo, y lo trae el Ritual en los parágrafos desde el 14 hasta el 18, donde hablando de la muger muerta antes de dar á luz el feto, dice: ,Si Mater praegnans mortua fuerit; ~,foetus quam primum cuute extrahatur, ac si vivus fuerit ,baptizetur." Sobre lo cual dice el Concilio Coloniense, ce- lebrado el año de 1280, en el Cánon 4: ,Si certum sit, quod ,mulíer praegnans moriatur, teneatur os ejus apertum, et ,cum magna cautela, uterus ejus aperiatur, et si infans vivus ,fuerlt!::: baptizetur." Casi en los mismos términos habla el Concilio sexto provincial Beneventane, celebrado el año de 1374, en el Tít. 4, Cap. 5. De esto habla tambien S. Cár- los Borromeo en la Part. 4 de sus Actas, en las Instruccio- nes sobre el Sacramento del Bautismo: el célebre Ritual del Cardenal Sanctorio libro 1, pág. 18: el del Cardenal Rohán donde trat~ del Bautismo, núm. 5; y antes lo habia enseñado el Sr. Sto. Toma:s en la 3 Part. de la Suma, Quest. 68, Art. 11 ad terdum, donde dice: ,Si tamen Mater mortua fuerit, ,,vivente prole in utero, debet aperiri, ut puer baptizctur."

sente lo que en

82

De los niños expósitos, segun el parágrafo 19, debe inclagarse mucho sobre su Bautismo, para dárselo condicio~

nalmente en caso que no conste; y de los

Padrinos debe

observarse exactamente el decreto del Sto. Concilio gene- ral de Trento De Riformat. lVIatrimonii, Ses. 24, Cap. 2, que se cita en el parágrafo 25 del Ritual, á los cuales dirige S. Agustin estas palabras que se contienen en el Cánon 104,. Distinct. 4 De Consecratione, donde dice: ,Vos ante omnia ,moneo, tam mulieres, quam viros, qui filias in baptismo- ,suscepistis, ut vos cognoscatis, fidejussores apud Deum ex- ,titísse pro illis, quos visi estis, de Sacro Fonte suscipere; ,idioque semper eos admonetc, ut castitatem custodiant, jus- ,titiam diligant, charitatem teneant." Lo mismo dice Sto. Tomús en la 3 Part., Quest. 60, Art. 5 in corpore, y lO' traslada el Catecismo Romano en el lugar citado, en es~ tas palabras: ,In primis vera explicare oportet, quae causa.

,fuerit, cur ad baptismum praeter Sacramenti Ministros, Pa- ,trini etiam, et Susceptores adjungerentur, quod quidem ,optimo jure facturo esse, omnibus videbitur, si meminerint ,;Baptismum esse spiritualem regenerationemj per quam fi- ,,Jii Dei nascimnr; de ea enim ita loquitur Divus Petrus:

,Sicut modo geuiti infantes, rationabiles sine do1o lac con- ,cupiscite: Ut igitur, postquam aliquis in hanc lucem editus ,est, Nutrice, et Pedagogo indiget, quorum ope atqne ope. ,ra edoceatur, ac doCtrina, et bonis artibus erudiatur; ita ,otiam ncccsse est, ut qui ex baptismi Fonte vitam spiri- ,1tualem vivere incipiunt alicujus fidei, et prudentiae com~ .,mittantur, a quo Christianae Religionis praecepta audire, ,ad omnemquc pietatis rationem instituí possint, atque ita ,paulatim, in Christo adolescere, donec tandem viri perfec- · ,ti juvante Domino evadant::::" El mismo Catecismo cita dcspues á S.· Dionisia en el libro De Ecclesiástica Hüirar· chia, Cap. 7; Part. 3, que alega tambien Sto. Tomás, cuan- do dice: ,Hujus autem vetustissimae consuetudinis taestimo- ,,nium a Divo Dionisia ·habemus."

33

No deben, pues, elegirse de Padrinos, estando á Ias

decisiones de los Concilios, decretos y doctrinas de los Pa- dres, sino personas muy p1·obadas en su Fé y examinadas.

como dice David, como

ligion, y en el celo y o.mor de ella. Porque, como di<?.e Elias Metropolitano de Creta, en sus respuestas al Monge Dionisio sobre sus diversas preguntas en el libro 3 del De- recho Oriental que trae Durando, en el núm. 16, ,Suscep- .,tores si nossent quae a magno Diotúsio deffi.nita sunt, et ,quatenus curam, et solicitudinem habere debent ejus, qui ,per spiritale lavacrum regeneratur, et ab illis suscipitur; ,vix quidem ad susceptorum munus prodirent, etiam ar-

,dentius accersiti, seu nivitati." Lo mismo se hallará en S. Cú.rlos Borromeo, si se lee lo que dice, hablando De Bap- tismi administratione.

Concluyamos di~iendo, que este es un Sacramento gran- de, cuyas ceremonias y ritos, nos hacen entender la alte- za y celsitud de nuestro Dios, y la excelencia de hijos su- yos y herederos de su reino, á que somos elevados, cuyo derecho por é! adquirimos. Unas unciones sagradas, un gus- to especial para anteponer á todas las cosas de este mun- do el amor de la divina Sabiduría, una vestidura blanca que denota el candor de la vida cristiana á que nos debe- mos ajustar, y finalmente una lámpara que hemos de con- servar ardiendo, encendida y preparada siempre para en- trar eu aquellas bodas de la bienaventuranza, á que de- bemos aspirar, y en que consiste toda nuestra felicidad du- radera y eterna. Estos son puntualmente los efectos de este Sacramento por el que somos reengendrados, como dice S. Pedro, á esperanza de la verdadera vida. Espanta que siendo tantos los bautizados sean tan po- cos. los que aspiren á los verdaderos bienes, y sean tan muchos los que viven peor que los gentiles. Es muy justo y necesario, por tanto, que los Pastores expliquen y expon- gan estas verdades segun manda el Concilio, para que no.

el oro y como la plata en su Re-

.f¡

 

34

 

alguna

los que

mal

viven, en el

Tribunal

aleguen excusa de Dios, Por

mas que se

diga,

hay mucha

ignorancia en

los fundamentos de la verdadera Religion, puesto que nin- guna ó muy pocas cosas se practican y se cumplen de las que prometimos antf!s y para ser bautizados. De las pom- pas del mundo y del diablo, como las llama la Iglesia, ha-

cemos expresa renuncia, porque son incompatibles, absolu- tamente hablando, con las máximas, con la doctl'ina, con los ejemplos y con la Cruz de Jesucristo. Y ciertamente, lavados en las aguas santas del Bautismo, nos desnudamos del hombre viejo y nos vestimos del nuevo, como dice S. Pablo, que está criado segun Dios. Somos sepultados con

Jesucristo á la muerte para resucitar, y ser convivificados

hoy se afecta un desprecio, un

con él á la vida. Hay mas:

ódio á las cosas que son de la verdadera Religion, que pa- rece llevan un sello de ignominia los que han nacido de

padres cl'istianos, y lo son porque recibieron con el Bautis- mo el caracter de tales, que quisieran no tener este sello, y manifiestamente se afrentan de haber sido escritos en el

Libro de la Vida.

David, y no serán adscriptos con los justos. Interesa por tanto mucho, como llevo dicho, que los Párrocos trabajen en explicar estas materias, para que disipadas las sombras

y tinieblas del error, se difunda

dándose

monem tuorum

Serán, pues, borrados de él, como dice

la

luz de

la

verdad, acor-

de

lo

que dice

David,

Salmo 118: Declarat1'o Ser-

illuminat, et intellectum dat párvulis.

DISERTA.CION

SEXTA

DEL

SACRAJIIENTO

DE

LA.

CONFIRMA.CION,

~L parágrafo 1 del Pontifical Romano, ó la Rúbrica, di~

ee asi: ,Pontifex infantes pueros, vel alios sacri baptisma~

,tis unda. perfusos confirmare

volens, paratus supra !toche-

35

Stola,

Fa!distorium an-

,te medium Altaris, aut in alio convenienti loco sibi para~ ,to •ressibus AltaJ·i, et facie populo versis Baculum Pasto- .,,ralem in Sinistra tenens, Populum c01·am se Stantem ad- ,monet quod nullus alius, nisí solus Episcopus, Confirmatio- .,,nis Ordinarius Minister est."

Cuando se trata, como dije antes, de los Sacramentos cuya administracion pertenece solo á los Obispos, y de los vestidos ó Pontificales que han de usar en su administra- cion, lo ad-vierte el Pontifical Romano como lo hace en es- ta Rúbrica, y asi hablaré sobre esta materia lo primero, del sugeto~ lo segundo, del tiempo: lo tercero, del lugar; y finalmente, .del Ministro.

que

han sido bautizados pueden recibir el Sacramento de la Confirmacion. Sto. Tomás dá la razon en la 3 Part., Quest. 72, Art. 6 de la Suma, á saber: porque la Confirmacion se há respecto del Bautismo, como el aumento respecto de la generacion; por lo cual, asi como e:s imposible que el hombre crezca y se aumente antes de nacer, tampoco en el órden espiritual puede alguno ser confirmado antes de haber espiritualmente nacido por el Bautismo. Hay tambien otra razon general: porque el Bautismo, como llevo dicho,

es la puerta de los

,.tum

vel

si sit Religiosus

Supérpelliceum,

Amictu,

,Pluvialí albi coloris, et

Mitra, accedit ad

En cuanto ·al

sugeto,

es

de

saber que

solo

los

otros Sacramentos, sin el cual ningu-

no se puede recibir. Por lo que, como se hubiera quejado S. Bonifacio, de cierto Presbítero llamado Scoto, en una car- ta escrita al Papa Zacarias, que enseñaba con atrevimiento, poder los hombres hacerse cristianos sin el Bautismo; con- testándole el Papa le dice: El que tal enseña, está vacio del Espíritu Santo, y ageno de la gracia de Cristo, por lo que debe arrojarse y separarse del consorcio Sacerdotal:

son sus palabras: ,Ríe qui dicit hoc, vacuus est Spiritu ,Sancto, et alienus a gratia Cbristi, atque a consortio Sa~ ~,cerdotali abjiciendus. ¿Quis enim, nisi baptizetur juxta prae-

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,ceptum Domini in Nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sanc- ,ti, et sic pcr manus impositionem consecretur, potest esse

,Catholicus? Hunc neqnissimum virum talia praedicantcm,

,ah Ecclesia Sancta Dei condemnatum cxpello." Es claro que por dos principios fué condenado este Presbítero; por- que excluía la necesidad del Bautismo, y hacía creer sin él v&lida la Confirmacion. Ni obsta que en el Cap. 9 de los

Hechos de los Apóstoles se lea que

á Ananias para que le impusiese ]as manos antes de ser bautizado, porque lo primero, Ananias no era Obispo sino Diácono, y no le fué enviado para ser confirmado, sino pa- ra que recibiese la vista, ut visum Teciperet, que es cosa muy distinta. Y el que se diga poco despues, Ul implearis Spú·itu Sancto, no se ha de referir á la imposicion de ma- nos, sino al Bautismo que precisamente debía seguirse co- mo observa Estio, y se deduce de la leccion del referido- lugar de los :mismos Hechos Apostólicos. Convenientemente aclarado este punto, paso á indagar ¿en qué lugar se administró este Sacramento? Consta de los antig1.1os Padres y de los sagrados Cánones, que se admi· nistró este Sa~ramento inmediatamente despues del Bautis-· mo. Abíertamente lo dice antes que otros Tertuliano, en el libro De Bnptisrno, Cap. 7, por estas palabras: ,Exinde ,egressi