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COLECCION

DE

LAS OBRAS

DEL

:VENERABLE OBISPO DE CHIAPA

DON BARTOLO>UÉ

DE LAS CASAS,

DEFENSOR DE LA LIBERTAD DE LOS .AMERICANOS 9

ENRIQUECIDA.

con

•º·Dos obras ineditas de que no babia noticia exacta; so. Traduccion de otra que babia escrito-en latín y no pud() imprimir e• España sobre los derecbos de las naciones para limitar el poder de los Reyes, la cual obra impresa en Alemania es ya muí rara ; 3°. Cuatro· clisertaciones sobTC si el venerable Las Casas tuvo parte Ó DO en li iotro1lnccion y r.I fomento del comercio de Negros en Amfrica; 40, Notas críticas y apfodices l1istóricos del editor sobre las obras del wene- rable Las Ca•as ; So, Retrato clel autor y su vida escrita por el editor.

Da todo esto á

luz

EL DOCTOR DON JUAN A'NTONIO LLORENTE' PRESBITEJIO'

ABOGADO

DE

LOS

TRIBUNALES

NACIONALES ~

AUTOR

DE

VARIAS OB!US ,

INDIVIDUO

DE

MUCHAS

ACADElll4-9

SOCIEDADES l.ITER_\RlAS ESP.~ÑOLAS Y

EXTR.\N~S ..

TOMO PRil\lEH.O.

PARIS,

f.n casa de ROSA, librero, gran pltio (lel Palaci6:'-B,ml <le )lontpcnsicr, u". 5.

s-

_:•_'!:!!

PROLOGO

DEL

EDITOH..

LAs ohras rlcl s~iíor obispo de Cl1iapa <lnn Barto-

lomé de las Casas han sido

mu y estimadas eu Lo<los los

tiempos posteriores su muerte, pero lo <lclJcn ser urncLo mas ahora, porque propoi·cion de lo que lrnn crecido las lucrs de la Crítica , se conoce mejor la ra- zon con que declamó aquel sabio y bcnélico cspa-

i10l contra d abuso del poder <1ue los con'luistadores <le América manifestaron practicamente cerca <lcl modo de tratar á los JnJios Occidentales no solo en los momentos <le someter el pais, sino tarnhien y mucho mas dcspues que lo3raba.n la poscsion.

Las razones que daba en favor del derecho de li- bertad individual Je los Americanos son aplicahles á otras varias situa·~ioncs políticas qne tengan analogía con las circunstancias en que se v ¡cron aquellos In- dios.

Los Européos que ocupan el suelo americano desde ~o.s <le tres siglos á esta p?.rtc , hr.n sucedido en los

l.

l J

derechos de los antiguos lialiit:-mtcs, así como los c.5-

pal.íolcs ele hoy tenemos los de los Godos, sucesores de los Romanos que reprl'srntaha11 el dcrcd10 de los Cartaginrscs , á <iuicnes l1ahi:t11 precedido los Celtas,

los lhéros. los Celtívf'ros. los Griegos Y los Feuícios sucesores de Jos primitÍ\ü!:i pu11laJ0rcs tle la Es-

"

I

'-'

.,

paiw..

Tod:-is las regiones del mm11lo conocido l1an sufrillo igunlcs r1llcrna!ÍYas, mas o menos r<'pctillas; y Ame-

rica se halla en caso igual, sin cm1argo de nuc noso~

·1

tros

podamos unicarncnte scilabr las 3cntcs que

~

~

alli

l1ahitaban corricnJo el si:;lo decimo quinto ,

y

la:;

(1ue desde aquella época pasaron desde Lt Europa para dominar en lugar de los c 1 uc antes liabir.n do-

minado.

La injusticia con que se ycrilicasc aquella noYettt<l,

está ya purilicatla cn el dcrecl10 de geull'S por el trans- curso de tres sirrlos y mas <le un tercio de otro )' por

o

-

'

la imposibili<lad <le restituirse lns cosas al ser y estado

que tcuian antes <le la posesion europea; pues lwy

asuntos

en

los

<1uc

llO

calw

retroceso

moral aun

cuando se qui~icsc hacer lÍ. los antiguos

YiYicntcs la

rcparacion nw.s completa tlc los ngr:wios.

Oue sucedería en d umnuo :>Í uo se reconociese

;

- ...

iij

eotnt> Icgítiina la poscs1ou de las gentes qüc hoy

ocupan los rcynos de l;-rnncia,

España, Inglaterra j

Italia, y Alemania porque antes los ocupasen Galos, Celtíberos , Bretones, Cimbros, Sicanos, y otros? ¿ Y quien seria capaz de probar qual fuese la gente t.lc los primeros pobladores para calificar de invasores

110 legítimos it los que ocuparon un p<ús con perjuicio de aquellos? Rcsullaria la consecuencia de no liaber ckrecho <le lcgitillli<lad en nin3una regiou.

Lo conrrnrio es cicrtisimo; porque cualquiera que

fncsc h

injusticia del prirn:ipio <le la

posesiou <l~

un derPd10 de Psta naturaleza, manda la suprem~ ley del hicu cornun t.le la humanidad respetar la posesion como legítima quando los tiempos de su goce son

tantos que no se pueda retrogradar sin guerras, confusion, dcsórden, y convulsiones políticas, las qua. les de positivo producen grans males (acaso irrepara- l1lcs) y rnya esperanza de bienes no solo es falible y ('Ontingcntc, sino carísima por los primeros efectos

<le tales causas.

p

Esta representacion<le derechos de los Americanos del siglo decimo quinto en los habitantes actuales de castas Européas es 1.UlO de los moLivos qu~ Laran ei-:

J\

tim<:r siempre Jas ohas del obi.spo Casas; porque nada importa ya que fuesen (•uropéos los r¡ue caE- liní de tirttHos el señor obispo, supuesto fluc los habitantes at:Lu<des leugau :Hltpúrido ya en favor tlc si mismos aquel!oli dcred10s que soslcnía el escritor

en

defensa

de

los

Indios.

Algunas circunstancias parlicularcs porlian

dismi-

nuir la estimacion de

bs obras del .obispo

Casas,

y

yo l1e procurado alejarlas eu esta cdiciou, para que puedan leerse cou gusto y con ulilitlad. Yoy ú llcsi3-

11arlas.

1:ª primem es la pesadez tld estilo eswlástico del

autor con periodos larguísimos , y repeticiones infi-

nil<•S que fostídian y fatigan al lector c11 sumo grado , pr0<luciendo el daño de abandonar el libro porque la delicadeza del gusto <le hoy uo permite oraciones

tan largas r1ue se necesite leer una plana parJ. crnen-

der el verdadero sentido

de

lo que

se .quiso decir ,

y

aun

para encontrar el tin y las dependencias de

una frase.

Y o he procurado n:mediar éste

mal suprimiendo

las repeticiones supérfluas ;

reduciendo un periodo

largo á muchos cortoi ; y diciendo lo mismo mísmi-

V

simo ciue d autur, sin aparlarme jamas <le sus propo- sit:ÍL'nes, pero expresándolo en una forma c1uc no desdiga del c~tilo moderno.

[sta uwjora

t:•rn qn~

yo

doy al publico

las obr:is

· llel o hispo Casas W) sera tal vez niu y conot:ida en ti

tr,uluccion a la lengua franccs.1, p0r.-¡uc nn se presen- tan fácilmente á la YÍstl los <los extremos de la com- par;:ciun ; p_ero bs lectores instrnidos en la lt:nt,ttta espaiiola verau la tlifcrcucia.

I~os Franceses mismos potlrau

encontrar

algun;~s

vent~:jas en fa t:·a~!nccion <lrteal si la cotejan con la

1¡ne pu:ili,ó na awrnimo año 16.í2, impresa en <loz;c-

por Juan Caffin y francisco Plai5naal; hicu que

se hizo ya li!Jr.i raro;

y no contiene mas obras que la

nelacion de las cme!dades ' un compendio <le la de

Remedios, y alt;unos prú!ogos del obispo Casas.

~ uestra cdicion cPmprcmle otras varias distintas obras

<lcl autor origiml <¡ue se pitulos.

ucsi¡;n:tn en la tabla Je ca-

La scganda circunstancia 1¡nc

hacia fastidiosa

y

fatigunte la lectlll'a, es una contiuuacinu lle copias <le

tc:-

..

tos

de la sagrada escritura y de varios

autores en

lengua htina 7 cortando el hilo de las narraciones con-

forme al m;\l gusto escolástico

del

tiempo

cu

r¡ue

,.J

a<¡uel escribía en España ; puc3 el zclo ardiente C[tLC

le animaba en favor de la lilH'rla1l de los Indios, no Je permitía quedarse sin multiplicar tantas prueh<ls de autoridad cxtriu,scca qnautas r.u vast:i lcctnra le

sugería; y 110 reparaba

eu qui~ pn<licse fastidiar h. los

~cctores, contal que los con<;ejcros <lcl rey, a quienes deseaba ~onvencer , c?nocieran fo. razon que fo asistía.

Y o he procurado disgusto, Las obras

e~imfr á

nus

lectores

de af1ue:.1

del sci),or ohispo 110 se han de

leer .P por los jueces irnlicados, sino solo por los cp;c mirauclolas como hist1)ric~1s, 1piicran instrn:rsc de su i;:ontenillo para. sacar utili<lad de su lectura cu ks casos au~1logos <fUC puc1lau ocurrir pues tal es el frutri <le la historia.

Consigniente1uentc suprimo las antoridath:s lati11~15-

'1uc no hacen falta

para conocer la razon y la fuer-

za de los argumentos de que se yalía

para

persuadir

~nanta jn~ticia tenían los

Indios Americano:::.

en l:;is

pretensiones (IU.e por ellos hacia

su

padrino

y

<lc-

fcnsor.

La tcrcem circunstancia fastidiosa era ser lo;;; par- rafos cxcesiyamcntc largos sin apartes; lo <fue, unido IL. las otras calidades, fati5aha infinitamente ;i lo; que

YIJ

no l1allan mucho placer en la lectura

<le la hisloria

sino nwndo a sus njos rnaLeria1cs está un punto fi-

nal para 1lrscansar y tomar aliento.

Yo los lic mullip1icado conforme lo <licLaha la

,·ariedacl de proposiciones del autor; y

si hi<'n ésta

mejora perlcnece á la parte tipognífic:i. mas <¡un al fn11clo de la ohm , sin embargo tiene bastante rcla- cicn rn11 t'!; p0Hp1e cuah¡uiera se penetra ele las razones del autor owmlo lec con placer y sin faLiga,

mejor r¡ue leyendo con disgusto y cansancio ; y

&t<¡uelio se wrifica muhiplicaudo las mausioncs para

descansar. La cuarla circunstancia desagradable consistía en

r-1 Tratado sobre la liúertad de los lndius que)'ª esltt- bie~nz escla1•os c1w11do se ¡irohibio la esclm•itud para

lo sucesi1•0. En esta ohra establecio una conclusion que procnró probar y dcspues añadio tres Corolarios <:n lengua htina ohscrnm<lo la fonna silogística. ~o solo era inútil esto para los que no entienden latiu , sino fasli<lioso ú los lfllC lo saben; por<¡uc la finura

~lcl 3usto mollcrno se desdeña

de hablar corno

el

clialéctico del si5lo en f¡uc prcvalcda el modo <le per- suadir cu el Prrypato.

Yo h 1 ~ 1ihr~tb de scmriautc disgusto á los lcctorc:,

V 11 J

reduciendo el fonJ.o de bs propos:ciuucs y prucLa; 1lcl •~ntor (t discurso rn t1ue se manifiesta Ja i<lca del

sc.:ñor obispo por el método aJoptado para cu:.i.h1uiera

otro asunto por los !itrratos. ::>o me l1c contentado cou

Pstas cuatro me ¡oras :

lie creído que,

b

crítica

de nuestro

tiempo

c~igía

ntras, y he procmarnlo a3rcgarlt"'.s.

La J!p/arfon de las crue!d1tdes no contiene los nom-

bres de las personas que las hicieron. L'n ynron tan virtuoso como el señor ohispo Casas pensó c¡ue no-

l

c,ia 1. conr::ir os

1

1ecuos s111 oea?3rar a sus aui<Hºé'S. m1a-

1

1

'

<¡ne ma11ifestando el teatt·o en <¡ue se li~ciau , np;:•1;1s

habría en la corte c¡nicn dejase <le saber quien atri-

buirlas, supncsto c1uc se

trata ha de

sucesos Jel tiempo

entonces corril'ntc. Pero ahora es un ven.ladero de- fecto de a<1udla historia p;)rquc sn muerte los sujcttí it bs plumas de los Mswridorcs.

Y o

he suplid.o cs:a falta añadiendo

al

Gn

de

la

Re/acinn, diez y siete 1Yotas crítiras otros tantos ar· tículos Jcl autor en fíU<! ilu'it::ó su n:.irracion, expre-

sando

los nomh;:~s dí:! los cornruist:.iJort;;.:> á f{UC per-

ac¡udlas.

tenecen Y como el autor <licc repetidas

.

veces qu~ los

de-

lincu(;r;tes uo lk5arou á 50;¡,ar por mucho tiempu t:l

JX

fru:o

de sus crímenes , he añ:ulid0

poi' a pcndicr la

iYecrnlnr;in

ele

aque1los

homhrcs s;ingninarios ;

lo

fnd aumenta mucho

d

valor

tlc

la obra

del

señor

obispo.

Ea los.Ji.emedios conlm la def/H>ú!acitJll rlc .'as ln-

t!ias manifestó el sciíor Casas al

c111'>crador

!

Carlos

(1ninto mu tll1ctrina ,-crda<lcra; pero p1ra su perf ccla intdigcncia l1c cousidcra<lo coavcnicnte aiia<lir por

y ia de Apewlice una uolicia por ónlen

c:·onolcít;ico

de las diferentes providencias <lel gohicrno espaiíol

expetliclas desde los principios hasta el año 1572 para

el mouo con que se debía tratar :i los Iu(Ecs. Esto

aym1ad. infinito a los lectores para ce;noccr la vcnlu.-

clcra histeria del :1sunLO.

En b obra de las 'liein'a proposiciones manifcst6

d sciwr obispo mu tloctrina <1ne durante !'n ..

-ida

era (~(·Herdr::enlt~ creída en Europa sobre d potler tlc

los papas acerca de las soLcraní::i.s de los l'CJUOS, pero que hoy está rcconocilla por falsa.

Yo he creido necesario para evitar malos efectos

de su lectura poner por Apéndice un Disrurso en

<1ue procuro lw.ccr ver lo

(1uc

hay

de

verdad en

el

asunto , y quanto <listan tiempo del ~eñor obispo.

<le ella

las opiniones

dd

He aiimli<lo á ia cdicion de Sc\ilta un trn.tatlo de

los limites del poder s0bemno c!c un rey, que el sclio1·

Casns escribió cu latin, y s;cn<ll> casi totalmente de:;- conoci<lo, se halla impreso en una colcccion de yarias obras de distiuLos autores relativas al mismo objeto,

impresa en Francfort del rio )lcin alío 1 7o3 en uu muy 3rur,so tomo en folio co11 el tilulo de Jus doma-

nia!e. Yo lo tl.1y rn len3m

r.ximien<lolo del

...

-ul~a1·

fasrídio del rnetodo cscoLístico cuauto me ha sido

rosil:le.

La úda t1c un autor tan célchrc como don Ilarto-

lom•:

tlc

las

C::isas

no

poclia

menos

de

interesar

to1los los lectores, cspccialmcnte si se considera Licu

  • d zdo ron que se propusó defender, y deicndiú cfoc-

tivamrnte , la buena cansa de

h

lib('r:a:l;

10s mu-

dws y prnosos via5es rnarilimo:; que l!iz~ p~!1\1 ello;

y, los peligros ilc tlifercutcs

clas(!s, ( sin c:-.cluir el

de la muerte) {t que mucha-; yeces cs:é!YO expuesto.

l>or este moti\ o 1lcscallllü liac.:-;· rsta c,]icion mas mtercsante, po11go nntes º'' as onras 1a YJU<: ck U(iue

1

1

l

l

1

1

l1croc tfo la caridad con e"\prcsion de sus viG5c:s, sus

escritos, y sus ,·ir~1ulcs mas n~lrvm1tes, pDnpc pa-

rece fp1e así c;insrguiran rnas aprecio las ·verJ.ad(~s

 

). J

ro:;i~ poderosos

(le

su

siglo,

s111

tcm01·

rn

mie<lo ,

aunque con

el

respeto

tlcYido á

la rna3csla<l. <l.d

trono.

rn hecho se le at1·ilm.'·c como inconsequencia de su virLud. El dcspreciah!c y poco fidedigno filósofo Pmv, y por dcs5ra.cia los aprccia!)les sáliios Rahzald, y Jlo/Jerlson ( (¡ue le siguieron sin el examen nece- sario), imputaron al venerable olii.-;po Casas d haber si<lo autor del comercio de esclavos urr;rns africanos en .Amér!ca por aliviar los Iwlios y librarlos de la eschn-itnd.

Esto que (aun (¡uamlo fuese ci··rLu) no se rcpntaha. en su tiempo por inhumanidad ( csl·nndo los nrgros desde tiempos antiguos acns1n:i1l)l'ados la esdaviiud)

se interpreta hoy por

crÍrn('Jl

cJpa¡r,

de

i11farna1· b

memoria de nu héroe. l'or eso d srthio y rcspcl<1pl1!

señor Enric¡ne Gre~oire , anlÍf,'110 obispo de Dloís cs- c:ribió una excelente Apología drl sclwr Casas ha-

cicn do Ye1· la in j uslicia de la impnwcion ; ·~; ]a ley() en la scccion de ciencia" morales y políticas drl 1!1stituto frances siendo miembro !'u yo en 1 3 de mayo de 180 r. Posteriormente foc impresa enlre las :)Icruo-

f!0.5 üc

1

1

mismo

.

1

n~l1tuto por· .ixnH;ürn

.

l!

1

en

e

l

l

mes <.(~

"X 1J

,-endimiario dd <·110 n11cc110 de la HqmJiJ;ca !rai:i.·~::.a

cp1e corrcspuwlc :.'1 ocr uLl'e de

i 803.

Yo l1c creidn au111e11tar el intercs de la cdicion ll\~ las o liras del caritativo Las Cas•:s pnnin1do la ,\ pc-

lo;.;ía escrita pnr el sc110r Gregnir(' :í. con1i1:mcion l!c

la

vida tlc

sa diente

,

por su· obr.1 tic: i11w:ln crll'1i-

c10n y

l

u.e muy

s. ua

crítica ;

L::.

c~a'l.l qw~ cuu este

motivo le diri~ió d

sabio dcan de Cur:lon de Y nca-

tau doctor tlou Gt·c3oriu

Funcs;

y

olr.1

del

doctor

do11 Servando :\Iit·r,

tlc )kt;icn.

C:muo lo~ ar3un1c·11tos hechos contr.1 Ca ;t!\' s•Ju tc-

matlos nnicamcnlc de c:crta prup(lsiciou dd Croni~ta general de las ludias António de Hel'l':'.1-.1, he ¡wn-

sat1o h:i.~cr o11sét¡uio al público añadicrnlo ah DÚN-

tacion (por vía tlc a¡n~ndicc)

u:i Discurso mio en

q11e

pongo

b

vist~• todo cuanto Herrera dijo reb-

tivo

á la pcrso~:u dd 5cuor C.sas ,

y

al

asunto

de

la

contro-versia , ccn

a1gm:as rdk:xior~cs pa1-.1 <1 m:

los

lectores imparc:ales puc<lan sentenciar el proceso his-

t6¡·ico, y reconocer la razon <me nsiste al seüor Crc-

1

~uire contra los ascrt')S de Pawn, I\aiu~•hl , y H.o-

butsou.

Si

el

1 >iic:) lia

citaJJ

siempre con

elo3io

las

o:)r.1s tLl sci"10r ehi~p<) Casas á

pesar de

sus unper-

'••

Xll J

fcccioncs , yo cspcrn que aprcciar<'1 mucho mas ahol'a sa nueva edicion cuando se ofrecen a<¡ucllas acompa- ñaclas de tan utilcs ilustraciones; pero principalmente

por que añado en esta colcccion dos obras inéditas y aun ignoradas por el púl11ico , amLas escritas en 2\la<lrid ai"íos <le 15.1.) y G{, Ja una cnnl1'<1 el proyecto de perpcluar las encomiendas Je Indios; la otra so-

hre la ohli3acinn de

restituir

el

tron:)

del Perú

al

Inga Tito, rri:~ Yi\ia f'll r5(,_i y reinaba en los Aades,

como nieto del unpcrado1· C-w~pwcapac, que hahia sitlo padre tLc los inl'clices A taúaliba )" Guasear víc- timas de !os españoles.

En

c:H;¡s

dos obras qnc

yo

he copiado dl.! un

manuscrito cspr.iwl existente en la biblioteca del rey- <le Francia, no he considerado coin-enicntc omitir los tc:--tos ht!nos ni las citas, porqne siendo inéditas y aun i3nora<las ; me lia rarecido forzoso dejar las intactas á pesar de sus ddectos y pesadi~z de estilo pon¡uc conserven su caracter de originales.

Por ultimo he creído al héroe digno de ser re11re- sentado en el principio de la presente colecciou de sus obras. Ln su consecuencia hice abrir lamina en escala menor copiando el retrato que se publicó en 1\Iadritl ('ll la colecciou de varones ilustres <le Es-

(

~

)

111rr progenitor <JUC pasó

Espa1ia. lo l1ir.o cnmo

soll!adu p:ira servir :il rey f erwmdo tercero d sa11tr>

en la guerra coutra los l\foros

vió cu la conquista d,~ Scyilla ,

de A u da lucia. L<' sir- <'n cu.' a ciudad Jijó su

domicilio, y en la cual sus drscc11dicntcs gozaron ]os l1onorcs de la nobleza, y cspaí\olizarou la prnnnn- ciacion de la palabra Cawus con,-irtiendola cu Ca,-as por la suprcs¡on de Ja ]cura u <¡u~ liacicrnlo cli5-

longo 11isminnye la fluidez Je la lrn¡;ua castC"llana.

Cnalllln J\ntonio Casas pasr.í la primera ,-cz al Amé-

rica~ su hijo ílnrtolomé lcnia dirz .rocho años y ha· hia cstudia1lo la gramatiea latina y la fílosoíia que

acostumhraha estudiarse por

entonces,

es

decir la

dialéctica dd sistema pcripat1~tico, la ]tjf.;'ica~ la meta-

físie<i, la ética , y la física segun el mismo sistema y

cnnformc á lo

tf'ks .

qnc se <focia set· doctrina

<le

Aristú-

. Fm_v Agustin

Saluchí ,

en

su obra latina

de

las

lllonedas de los //ebreus dice que Barto!omé de las

Casas, pasó la primera -vez al ~ucyo-:\Inn<lo en com-

p:-iñia de su pa<lrc A utmúo aiío

i

93

y

que así

lo

había entendido <le boca del mis1110 B:1rtolo111é; pero

sin contradecir el fundo Je la proposicinn yo pienso que aquel viage no se verificó lia~ta Lfo8 porq.ue así lo indica el mismo Casas cu yar!as ocasiones. En 1547 al fm de las Treinta proposiciones (de que hablaremos á su tiempo) dijo {1 los consejeros de Indias: >J. Esto

J> es, señores muí ínclitos, todo lo qnc yo en cltarenta

n )' nue1·e arios que liá

qnc YiYo rn

las Indias, el mal

Jl hecho,

(

3 )

y treinta y filtatro qnc estudió el <lcrecl10,

1,

siento 1).

Es verdad

c¡uc en el pn)logo de la Relacion de

la

Dc.1/ruccion

de

las Indias,

escrita cu

1542

dijo:

« Cerno liomhrc

<pie

por cí11c11enta aiíf"Js )" mas

 

i.

e~¡-icricncia, siendo en aquellas tierras presente, los

» he' is: o cometer (los excesoJ·) n. lJero este

prólogo

Ínl· redactado en el aiio 153 2 para imp1·imir la Rela-

ciun en Sevilla;

y así

aüa<lio : deliberé

poner en

1110/de

:

y

claro

cstú que pasaban entonces de cin.

cuenta los años .

."ídit'1 lhrtolomé de España en 3o <le mayo de i 498

1·11 c11111p;'.üía 1lc su padre Antonio, teniendo la edad.

dt: '.LÍ alios, y sinic11<lo de secretario á don Cristobal Culun, con c¡mcn vulvin ú Espaiia desembarcando en

C:tcl iz

ú 25 de nov iembrc

de

1 :ioo : lo cual se prueba

cnn lo que Casas escribió

aiío

I 5 ~ 2 en la Ra:on pri-

111e m

del

Octavo

remPdio

(( Sepa

Y.

~f. que

el

año

diciendo

al emperador :

Lhl9 el primer almirante

>> clnn CristoJJal Colon, 1¡uc dcsruhri<í aquellas Indias,

» por Sl'niciüs scilalados qnc algunos habían liccho

,,

en la Isla E,1¡x1nola <i los r1·ye.s católicos y á Y. M.,

1) al tiempo que se quisieron venir ft estos reinos, por » satisfacerles en algo , <:liolt:s :. cada uno un indio, y licencia para tralwrlo con.~igo acú : e _yo <¡uc esto

JJ

  • ii escribo,

llll'e uno dcf fos. Los

qualcs ycni<los acá

J) y sabido por su .Alteza, hubo lan 5ran enojo que J> un la pndia11 apbcar, tlicicndo : ¿Que poder tiene el alllliraute mio para dar á nadie mis vasallos. Y

.>

(

-f

)

¡,

luego mandó pregonar en Cnmada , ( donc1e la

n Corte estaba

la

snznn) <pie todos los <ruc l1alii<u1

n trahi<lo Imlios de tts in<lias en el primer Yiaje, los

>i tornasen

ó en v iascn all:.i. so pena

de muerte.

Y el

>>

año de

I 500,

cwmdo fue

gohcrnar el comen<la-

>1 <lor Frandsco de Bobadilla, los tornaron todos; y

,, el que yo tenía , se tornú tamúirn

».

En nucye de mayo de i502, Casas se embarcó por la scpmda vez para bs Indias con el primer almimnle

dou Cristobal Colon; y llegó •i la Isla española de Santo Domingo en 29 de jtmio. El mismo lhrtolomé, contando eu la propo:úcion 29 bs orclcncg reales da.-

das en favor

ele la libertad de los Indios, dice : i> Y

» despues el tercero ( gobcmador), comen<lado1· de

»

Lares (don

:\

iculas de U bando) el qual, el año

de

" c1uinientos y tres siendo yo present4 , introdujo i.' (con voluntacl y ciencia y conlr<! los rnandamie11- tos de la dicha reina) esta inl'erwtl pes lile ncia ,, .

J1

l\o consta f¡uc volyiesc Casas España con el al- mirante en 1504; y si Yino, volvio allá por tercera vez alío 1508 con el segundo almirante don Diego Colon; pues consta <¡ne se ordenó de prcshilero en Ja isla cspaüola t.le Santo Domingo año <le 151 o como 'eremos luer;o.

En la edad

de

2~ aiíos

que

tenia qu:mdo

hizo su

primer yiaje hahia ya l'cnet:illo en SeYilla su carrera

lit1'.raria J1.~ uninrsillacl de gramática, filosofía y

lcolo:;ia en 1p1c se !tallaba gradutdo de Licenciado :

pero despncs de ser presbítero, se dcuicó desde 1513.

(

5

)

a1 cstmÍi.o del dcrccl10' por lo cu:il <lecia en 15!¡ 7 que hacia rrcinra y tiuatro at10s c¡uc lo estudiaba como he- mos vis to antes. Entre las instrucciones que los reyes católicos ha' l1iau <lado año 1500 , al citado Nicolas <le Ohando era una que dejase pasar á Indias negros esclavos

11acidus en poder de cristianos , y con

efecto

pasa-

ron tantos que representó aquel gohernadot· en 1503 105 soberanos pidiendo revocasen la permision por-

11ue le acreditaba la experiencia cine los negros huian

ele las

poblaeioues de Castellanos a los montes , se

uuian con Jos Indios , les infundían ideas perjudi-

t:iales a la subordiuacion , y costaba despues mucho

trabajo

volver a cogerlos.

Este suceso basta por sí solo para demostrar con cuanta injusticia y falta de ni'dad han procurado al- gunos escritores calumniar Casas imputandole in... troduccion del comercio de Negros año 1517, pues consta que ya se hacia desde 1502. Es verdad que los enviados entonces eran naturales de Sevilla hi- jos de otros esclavos negros de .Africa, de los cuales haLia un crecido numero en aquella ciudad , en la

cual se hacia un comercio mui fuerte

desde mu-

chos tiempos antes , introducido por los Portugueses

que

lo

cgercian desde la mitad <le siglo decimo

<1uinto.

La rcpresentacion dcJ gobernador Obando no pro~

dujo

los cf ectos ql1e quiso'

pero

real órdcu del o:iiio i5o6

cu que

dío

motivo

a

la

se prohibio llcvai;

( G )

nl "\mú;('a e.frlai•os lll'/-!'l'O.'I !1'i'flllliscns ~ .r los cri11-

tifJ.7 cvrz 111nr1sr·r.Js.

1

l"

· or<p1e

no

se

'

le1J1a

l·uto11.:1·s

por

u'.:l

trrmspf!l'lar

siao

los

qn~

) ::i

fues1·n

<:rÍslÍdlC1S

1

u1·st•C

l

l

a

'

11ua11cta, como uacH es cu Se\'L a.

.

..

.

.

1

·11

'1'

a

l

Yl'Z

habían

1 as:ido

antes

;Jgunos

di'

los

leYantiscns

o

niados entre moros y se !i.JJ[a

sal:i1;0

cinc

pi::rl<:rn::-

cian

á

esta clase los íi.:~!LiYos citados

por UlJaudo.

Lo <:Ícrtn

es <pie aun l1a],;a

en 1\ l'il:r¡ca

escla,·os

ne?;ros

uacid0s

cu

pnt!c1·

de

c:'Ísti;iuos

año

1;JoG

pu~st,, i¡ne

se mandó

á

los

Esp'.:1'1oles

n:itlar

de <jllC asis~icsru lÍ. misa en

los

::unos snyos

domingos y

<lemas

<lias de

f!t'sta ( 1).

En

¡ .) I o

t l Ec"liCi<!do

nar10Jomé de

bs Cusas

se

onknó de ~accrdou.· pnr el prin:l'r obispo

de la i~b

1'sp

üob , y

su mi~a !'ne

la prirnc•·a

que se

cantó

cu

el _\uevo-_\Iuwlo p'w

preshítero <(llí ordenado.

El

cot·o11is~a de Indias .Auloui0

Herrera, dice qnc

a:1uclla

mi ;a nncya

«

f"nc

i>

raulc 'f de todos los r1ne

111ui ctll'hraua del almi-

se haliahan cu la e iudad

n

>>

de La-rega rpw fnermt gralld parte

de

los Yct:i-

uos de la isla pol'c¡uc fue eu Licmpo Je fondicion;

J> ú la cual por Lrahcr cada uno el oro que ttnfa co-

l)

11

gido, fundirlo

se ajuutahan, como á fo.s lcrias

en Castilia para hacer

p;iganH'Ucos : .Y pon¡uc

no

>> habia mourda de oro, l1icieron ciertas piezas como

(r 1 Hi~rrrra: Ilist.

¡;eurr. Je

las

luJias,

Jcca.

:

,

libro G;

(

i

)

)) castellanos y durados contra-l1cd10s que ofrecieron

>1

<le diycrsa" licrhnras en h

m!sm:1 fnmlic:ion; otrns

>> hicieron :tl'l'ielcs segun qne cada uno <1ncri:1 o pe-

»

dia

: moneda

de

reales

se

usaba

ya ;

y

desta

ofrecieron 111ucl1os : y totlo lo <lio d :'.\lisa-C<:ntar¡<) Ji al padrino~ sino fueron algunas piezas de nro pni ser hicn hcclias. Tuvo 1111<1 calidad notalilr C:">Ll

,,

;,

primera misa. nncva, <¡uc los deri3os <1uc ella 5(~

>> liallaron

, no hrndccian ; conv icnc á sahcr <1uc

i.

11'1 se hchio

en tnJa

clh nna gota <le vino porc¡nc

>.i

no

se

Lall1) en

toda la isla por hahcr

dias

11uc no

l1

Jiahinn llc;;ado navios

de Cast¡lla >> ( 1 ).

 

En

aqud

rni:':no a iio

I ;') 1 o

poS<X01l

~il A 1m'.ricrt

los rp}jl:'.insos f!ominicn s ,; t1d <Íl'cl::n de rrcdicatlü-

rcs.

Fray Pedro de C:onlova foe su primer p:·>1r,

con fncnhadcs de v:cnrio g('urnil p::ra prelado de todos, cutre los cuales Ín<'rn11 n'JtahlPs, segun Her- n·1-;t, fray Ant'in~o de 1lontesinos y fray Bcrnn.rdo 1fo S;mto-DomÍ11!!') . <¡nicfü•s cmnczaron desde lur~o á predic;1r contr.l el mal tratamiento que se daba poi·

0

.

l

.

V

~

Jos Españoll'S los ln:lios, rcdacicndolos ú cruc- lisima escLnitud con título de cnromicnda , dc:-:pn-

janclolos ele sus propie<1adcs, snj<'tandohs á. trrth:\jos insoportalilvs, da1uloles poc,., y malo de comer , y :1tornu·n1::m1olos con cas:i~os iahnman::>s. fl licen-

c:ado lL1rtolonH: ele las Casos im~mido :·a de opinio-

(

8 )

ncs favoraLles á los ludios, y viendo ahora c.w1 nuevo motivo, formó alianza con los religiosos 1lomi-:

nicos, fortilicandola con la uniformidad de doctriu:i~, y comenzó en aquel mismo tiempo á declamar conlra los abusos del poder ( 1 ). Entrctai~to el rey l'ernando quinto mandó á lo~ <lirectorcs de la real casa de contratacion de Se,-ilJa enviar al América cincuenta negros cscJayos para trabajar en las minas por habersclc informado <1uc

 

para

los Indios eran t;cnte dcYíl y <le pocas fuerzas el objeto ; y claro esta f{UC nartolomé las

Ca~as no

tuvo parte

a] 0 una en esta resolucion

del

monarca;

pues ni residía en la Península, ui tenia inílujo en

  • d gobierno aunque ya fuese de 3G años de celad ( ~ ). Fue luego destinado la isla de Culm con tilulo de Cura del pueblo nomhra<lo Zan;;uamma, y este ministerio le autorizaba para predicar co¡1 Yehemcn- cia contra las opresiones de los dc3raciados indios, de qniencs 'se declaró protector y <lefcnsor acerrimo, ronsidcrandolos como liijos suyos desvalidos, priva- dos de todo consuelo lmmano y sujetos á la impie-:

t1ad de los lspañoles <:Qnquistadorcs y vecinos cu- ropéos transla<lados allí para pohb.r con fa111ilias_ castellanas el país. Los frailes dominicos viendo inutiles StLs predi- caciones y las de los otros sacerdotes ya scculare:o.

( 1) Hrrrcra allí.

 

(2)

He;Tcra,

<lec, 1: ]¡~.i. 8:

.:;p.

I•).

 

(

9

)

ya religiosos dd ónleu

de

san

Francisco

de A:'isis

que habian

pasaclo al .América en

15n~, rcpri>scn-

taron al rey por medi0

de

su 5ener.1l fray

García

de Loaisa ( que llegó <Í. ser cardenal , arzobispo

de

Sevilla , confesor del rey , comisario ~cneral

de

Cruzada y presidente <lel Consejo de Indias).

Fernan-

do quinto informado de la verdad cxpi<lio, en ¡;) 1 e varias ordenes para <pie se tratase bicu á los Indios,

y se buscase fomw de lle11ar al América

mw:lws 1lC-

gros de Guinea, prohibiendo esclayizar á los Indios excepto los Caribes, á los cuales se marcase con fierro

en una pierna para c¡uc uo pudieran ser coufnndi- dos cou los Indios pacif!cos en caso ele fnga ( 1). Se repitieron nueyas ordenes auo 15 l 2 y I 3 de resultas de las J nntas con5re3adas por el rey cu Bur- gos y olr,:s partes. Dou llartolomé de fos Casas pro- cura ha instruirse de ellas para favorecer los Indios

á cuyo fin influi:i. mucho en su trato con

el gohema-

dor Die30 Y clazc¡uez con <¡uicn conscrYÓ siempre amist:1d ; tanto <¡uc qur.cló por consultor de Juan de

Grijalba teniente 3ohcrnadnr de la isla por ansc11cia

tlc Y clazql~cz ;

lo que inf1iiyó sin duda muchisi 11w

c¡nc don gar~nlonu: se tl1·l1icasc con mas Ínlrnsinn

al

cstmlio

dd

dcrc:.:h•).

Los

Indios

le

l.uscah"n

frecncnlcmcntc

por

intercesor

p~mi. l'On

aqnel

y

j:unas el

se

11r36 a en:tnto

pudiera srr

en

favor de

ellos, proci·dil:mlo coul'ormc la 11octr:ua <pie inrul-

(t)

l!r;rcrJ , lkc.

r. , lib. 9:

c:i¡•

.J.

(

1 o

)

1.:alia en los sermones. 1 lcrrera cuenta que los (le

fo.

pro,·iucia de )fo.ye y fuero u aüo 1~j1 2 á pedir pl'r- don de l1ahcr ahamlona<lo su tierra cmmdo entni

en ella Panfilo <le l\arYaez y con efecto \ dazqnl'z

los cnYÍÓ pacíf.icarncntc

á

sus

casas por los ruc·;os

del presbítero don Bartolo1tH~ ( 1).

Eu

1 513

salí o éste

comisionado

por

Yclazquez

con Pau!ilo Naryaez para recorrer las lH'OYÍncias de

Eayamo, Cueyha, Caonáo, y Cauwgua y la isla de

Cuba. El gohl'rnador Y clazc¡uez tuyo por 11cccsa:·ia

la concurrencia de Casas para CYÍtar un suceso i¡;ual

al

<le :'.\Iaycy ('.>.). Cou efecto la voz de cluu Bartolo-

mé bastaba en todas partes para que nadie lrnJcse; sin cmhargo un Cacique lmyó lkvamlose la im<Íf;C'll

lle

la

YÍr!!<'ll ~laría madre de Dios , de la i~ksia

 

0

<le

su

pueblo,

pnr lrnher o ido

que

el

padre Ca:;as

liahia manifestado voluntad de camhiar ac¡ndla imágcn por ntra. Instruido este dd succs0, ltizn bus-

carlo y

decirle que 110 solo no

se l1aria

d

cilmhio,

~ino <¡11c ccdcria

el

prcdicarlor

la

f)l'<tlis.

En

Caonáo apncignó una especie de motín ocasiouaJn

}lOJ' los soldados cast(•llanos c¡uc sin c~msa 5olpcaro11

á los Indios,

que ahaudonaron de sus rl'sultas d

i1a1s, y no vohierc11 l1asta que, p<isado <il¡;un

tiempo,

y

se

ll's

se snpo

cnyÍÓ ú

cu cual scln. se habian retirado,

<lccír (JllC

el

pa<lrc

Casas

c~taha

(1) Hrrrer:i, <kc.

1, lib. 9, r:ip. 9.

(

1

1

)

nmi triste Lle c¡uc no voh-i_m;

l1) qn~l LasLÓ p~1·a c¡nc

Yoh!t'scn; pues, corno asc~m·<t Ilerrcr.l, los ludios 1ai-

rab<rn

'

alllaban

l'CSi)CtaLan, Y obcl1í'.Cia:i :\ C;~sas co:;10

·'

,

cí_ padr\'.' , 1ia1lriuo, y dcfeusor ;

por lo cnal hastalJ:l

t

ny i<!l'

un

<·11c;1ri:::arlc

V

Indio con un 1)a1)cl 'ieio

.1.

)

cu

la 111m10

,

v-

•'

<me iucgo

.1

'-·

eme yicse

.l

ú lus

otros

Indios <i.

<p1icnes de1iics::: hacn'sr saber al¡.:nna /mlcn <ld gu-

hcrnador, les moslr¡Íi·a d papd tl:ciernlulcs sc·r c:1r-

ta del

paJrc Ca:>:~s y

<¡m' éste dccia

en

ella que li:-

cicscn esto u ac¡ncllo, pnrqn:~ sinr), se enojnri 1: ¡mes

la experiencia

acreditó al ~ol>crn~!<lo1· <1uc

ta11tc se c11111plia todo,

y

lo

coH1rario

al

i11'-

dt;u11

militar les inlimaba or:lcncs, porc¡ne se sohrecog!au

1

ne

1

m1et o,

no

se

{'

1

iaii<:ll cu

¡n·nn11.:s<1S

<iHC

Yew11

faltarse ú cada paso, y <·n it:~~ar tlc n1wdt·ccr: ah;m-

donaban sns casas y se

rcl.i rah.111 :'t lus

ho;;i¡ uc·s.

L.-11

ludio jón·n, llamado ,/t!rirmico foc r¡nien liizo CH aquella oc;is;on de mcns;¡¡.;('ro; pues liah:eml•1 ,-e- nido de proprio rnn' imic·11(r), mnuifcst<Í Yolu11taJ

de c¡uc se le adrniLicra cumo scrvidm' de

C•sus :

~e

le admitió,

y fu(~ orÍ~l'.ll de la tr,mr1nilidad

dt• la

pro-

vincia de Caonáo, c1.m solo h<tcer lo que don ea1t<)-

l01111

._

:

le marnhlia.

La fama c!cl amor que lfl11Ía ú:te á lo:; iwli0s pro-

ducía cfl'ctos prodi3iosos. [u el 'in3c di'. la visiia d.~

las provi11ci;1s indicadas, (·n 1.:s cu~lcs hau!iz(~á rnii-

larcs

de

nil10s, sucedio

l1alwr llc;:;ado junto

su

:il 1 1j:nnient•i

cu

la orilla del

m::ir 11n L1rcn c!c Ind;·:;~;

11nc lrnl1i<m

dos

nn13i::res cs;)ailohs dc~u11•las tv~J.

(

J '.)

)

mente, mC'nos en una parle que cubrían con fwjas

de arbol : una mu3cr ()tra corno de veinte;

era como

de quarcuta altos;

resto (segun dij erou ellas) de

la f;CHte castellana que antes venia y que hahia pcre- citlo it manos de los Indios. Casas dispuso que fuesen

,·cstidns prontamente, y sin dilaciou las casó cou <los honibrcs honrados de su conflanza ( 1 ). Supo don Hartolomé por bs mugcrcs que un Caci-

'1HC de la pro Y incia de la lfayana tenia en su poder

á un l1omhrc

castellano que 11ada~1do se liabia li-

brado de la muerte y envió un Indio <le su comitiya con la C().rta Ím<1t;inaria y la comision de anunciar al

Caci(íue que su contenido se rcducia á decirle de parte del padre Cas::s que llevase sano y salvo a(¡ucl hom-

bre castellano á donde el se hallaba : y surtio

efecto

1

cu

mpli<lo, asc3nrando el Cacique qu,~ ~Lros de

su co-

marca se lo habían pedido ...

-arias

yeces para matarlo

y el habia resistido, retenieudolo siempre ceri·ado ni su casa pnra librarlo del pcli¡;ro de muerte. Casi ]1ahia olvida<lo hablar español el liornhre; pero había

aprendido la len3ua y fas costnmhrcs de los IndioS:

~n el

termino

de <¡natro años que parece haber

....

-i-

Yido allí. En la misma cspedicion lo5ró qnc Panfilo <le :\ar-

' ;:cz dejase ...

-o

her libres

n1rio~ C.-iciques y otros lu-

dios (illC hahien<lo abandonado sns casas y domicilio de resultas de la culra<la militar española cu aquella

(1) Herrera, dec.

1,

liL. 9,

cap.

xG.

(

i3

)

proYincia , vohicron en virtud de las diligencias y promesas de Casas. Narvacz los hahia puesto <'ll pri-:

:;ion J trataba de r¡uitarlcs la yjda. Don Ibrtolomr le reconvino con bs ordenes posi1iyamcutc con1rari01s <l<'l f;Ohernador Yclazc1ncz, y le dijo que sí haci~ tan nud injusticia , se ycndría á España par:i decirlo al rey. En íin venció, y por buenas rcsnlt:-is vohieron i instancia dr. aquel venerable saccnlotc I!luchisimos otros ln<lios fugitivos ( 1 ). Los conquistadores y <lemas castellanos t1csohcdc- cieron las repetidas ordenes n~alcs conccrmientes al

hncn trato de los Indios , porque los 50hernadorcs,

los jueces y todos los rmplra<los públicos eran los primeros y principales tenedores de ludios esclavi-

zados c011 el nombre de cncornielllla; y no enmcn-

tlamlosc, ni ohc<lccicntlo con pretextos maliciosa mente y rnn calumnia discurridos (por efecto el<' 1a. co<licia que clehoraha sus corazours) mal podian zclar guc los otros Européos adoptasen otro rumbo.

...

,

Cn:cirncl.i por dias el mal y no siendo posible .)ª el rellll'.tlio cu« rnlo los gohernantrs interesaban en lo contrario, se abrase) de zelo el licenciado Casas y se

vino

ú la Pcninsula en

I515

con

Ja nuica idea

t!e

pcr!>uadir al res Fernando quinto que tom:isc provi- dencias mas eficaces y revocase la focultul que liu.- hia da<lo de repartir Indios á cousecucncias ele malos iJJ formes con <lcscstimacion <le la justa !>oEc.:itu<l de

los f1\tilcs

(

)

dominicos Fr.

Pedro

.

lle Conloya v

•'

FL·.

Antonio l\Toniesinos que hahian ycni<lo de \inér:ca

por snlo

este oh jeto

( 1 ).

Encontró al sohcrano en Plasencia c1e [xt1·cma- 11n:·a, y k pintó l'l cuadro de América con colores tan '\ iyos r1ne le l1izo tcmhhr. ya por lo <1uc le mani-

fr!:>tÓ persnndmcntf', ya por lo (JUC le incnkcí poi'

medio de kir Tomús ::\Iati.cnzo coufrsor dd rey Fer-

11'.l1Hlo co11Lra el tesorero Jligucl de Pasarnontc, y otros qnc 111;,iltratah«n ;'1 los ludios cnn sn fanir, alm-

s:lndo m11cl10 1ld que le concc!3icí el

mon 1 lnca. Sa

.'.\fagcs:rul le dijo <pie pas;-isc ScYilla tlnndc confc-

l'l'lH:i<1ria el asunto con düu fr.1y Dieg.1 Dcza rdi-

:'.:ins

..

1

clnn¡[nico, ~•'l'l:OL;spo de S~·1 illa. su ::nti;w1 nm-

ft'SOr v ~x-iwmisidor general, co11 don .lnau D.och-i-

...

J

..._

~u~·z de

Fnnseca oliis¡H) de Durs-o~, En consejero de

1·stado , cnn d cmrn.'ndador Lope tl1! f.:onc11il1os, su

miuistl'o sccrcLario tlc estado y cou otr;·is. D.m B.:rln-

]omc: de

las Casas,

flll: con

e frc~o {t Scyi1\a; pero

nada cons;;i1!1j en •mees; p0rqnf' ú pocos días 11mr:1j

el rey en 23 lle enero del <ti10 151 (i, l\Iadrif:dejos C1).

en

el

lugar d 1

!

Quiso pas:1r {t flanJ;'s

por

11:.thl ~r a1

11Ut'Yº

rey

\.:-,rlns, primer•) de .A usu·ia ( HDS cu;1

¡cid•J

poslcr¡nr-

1:1cnlc con el nomlirc <le Carlos <ju:ntl1 corno empc-

(1) Ilcrrera : lí.i;luria de

las h!::is Ücci,J

..

nta],.s,

liL•ro 8 •Cap. J 1.

(:i)

llc:rcra: dl'.c. ~, lil.i. :i 1 c3p. J.

,leca-le

:!

,

(

1:;

)

rador t1c Alcm:rnia) ; pero sdo i111pid;o el car1ll'.11:11

tlon fra v Francisco Xi1n1'JH'.Z d 1• Cisnr r, \S <trzc1liis pn

de Tol~(lo é

iuc¡u!sitlor ~rnc:·,.l L'll }.L:drid, t111udc•

l1al1ia m1eth1<1o ;::,olwnrnt1or dt~ lt>s J't·\ 110-; de ( :aslilb

!

L

por el testamento

dd rey

Fernando: Lit·n c¡ue tc-

11icrnlo por socio al cardt'n;d _\driano de Flon·11c!a ,

dcan de Lol:aina í)llt' cuu d

ti<~tn!;u ll1·;:;ó :'1 sl'r papa

uornhratto Adri1t1w sc:do. D:jole Ci~w:rus 110 sr·r

ncc1·s11"io scm<'jantc Yia~e po1·c¡ue sin él se acordaria. en Espaim lo couvcnicuLr, ú cuyo iiu le oyó 11md1as

n·ccs Cll

compaü.ía dd

cardL·nal

Adria110,

de

los

consejeros rc,Jes Zapata , Caryajal, Pal?cios-llnbios

y

"

\'l ohisno

L

tlc ..

:hila

palicro de Cisncros.

c 1 ·nc cm fraile francisco y com-

Cnu efecto los ;ohcr11:i.llorcs del rcyno tomaron •arias provitlcucias co11lrn la cscl::n itull, los rcpar- timic~ntos y las encomiendas de Indios; bien que fücron tan iuutiks como las autcriurcs por culpa de los qne debían cxeentarlas, cutre ellas la <le comisio-

nar tres rnou~cs jcronimos que dcsi3nar:a d general de f'Ste cír, ~cu entre doce que se le propusieron para pasar ;1l América muy autoriza<los sobre todos los 1ua3isiratlos de totlas bs carreras para ¡:;ohcrnar las Indias dejando cu libertad á todos los naturales Je dh1s. Casas fue con cartas de Císneros <'t Luriana tloath~ se l1allaba el General para cutcrarle del ob- jeto ~ lin <le 'iuc con éste conocimiento hiciera la elcccion con mas acierto : ella recayó en fray 11<·1-rnll'·

dino de Mauzanedo , fray Luis

de l'iglH:roa prior

•1c Olmetlo ,

:y d

(

16 )

prior de san

Y si doro de

Se, illa.

t't1eron estos á ::\ladrid á <lande regresó Casas quic11

c·.xpcrimeuto grandes y terribles persecuciones l1etlia:; 1·un el ohjcLo <le qn~ abandouára su proyecto; y 110 es e.\.trairn; pnes se diri3ia expresamente no solo con-

lr<1 los mas poderosos <le América sino tainLicu con-

tra los que lo eran en b Corte misma,

respecto <l~

que Ilernamlo de la Yega, presidente dd cousejo

<le ordenes, d

oLispo Je Dur3os Fon seca, el comeu-

<la<l.or Couchillos, todos los criados del rey y casi

todos los consejeros, poseh:an encomiendas en cEfc-

rentes islas ~le América,

tle Lis cuales 3ozahan por

medio Je mayordomos que solo pcusahau en e1n iar

ri<1ncz<1s á sus anlQS, y retener otn1s para si, todo á

costa <le I

..

i

libertad

v

.;

<le

]a

vida

<le

Jos

11na crueldad insoportable, cu atcncion

Indios cou

<t <¡tv~ 1:1u-

rieudo los Indios por la fati3a,

el hornbr~ y los ma-

los tratamit'.lllOS;

pctlian otros tantos

ó

111as,

y

los

rcparticlorcs se les daban mu y generosos por tener contentos en la Corte :i los que podiarr protcjcrics

en cualc¡uicro caso de queja <.:outra sus excesos.

El

liistoriador

Herrera

expresa

las instrucciones

<JUC los 3ohunadores del rcyuo

diernn

á

los

tres

monjes jcronimos para gobernar las Indias en ade-

lante

y remediar los <laüos

<le

lo

pas:.:i<lo; ú cuyo

íin nombraron al Lcern:iado Bartolorné de las Casas

por protectur unú·ersal de !ns Indios con cien pe:,os

:mualcs de sueldo; y al licer.H:ia<lo Zuazo por juez

de r~sidcncía de lo!) que hasta entonces huhicrau

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almsa<lo de sus empleos. Si lo prcveui<lo e11 las instrncciones se hubiese practicado , no tendrían los ludios motivo de queja . Se les mandaba poner en plc1rn libertad con domi.:. cilio en pueblos bien re¡;lados: y para que los Enro- péos, que pasahan á pohlar en aqud Nuevo-_\luu<lo,

tuviesen medios de prosperar sin la posesion de ln-

'

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<lios en e ucoulÍe!H.la, se dcsi511aruu en las iustrnccioncs tarios arbitrios, entre ellos el <le conccdcrJcs facultad tle llevar esclavos negros; lo cual es bien contrario á lo que al3unos han escrito de que Cisueros condenó h esclavitud de negros, confundiendo esta especie con la de prohibir la transportaciou sin licencia, la cual no se couceclia sino pa3amlo cierta contrihuciou, objeto de la providencia como elijo Herrera en el mismo testo que <lio á los cmulos de la 5loria <le Casas el motivo de zaherirle ( 1). Los gohcrna<lorcs le mandaron pasar al América. cu compañía de los padres jeronimos y el.obedeció; l1izo su tercer tíage á los ludias, crnbarcandose en Sevilla en 1 i <le noviembre y llegando á la isla espa!iOÜt en tlicicmbre de 1 5 i 6 : y cum plio exactamente su em- pleo de protector general <le los Indios, reclamando la cxecucion <le las orJenes reales expedidas por los gobernadores <lcl reyno. Los monjes jeronimos, aum¡ue amigos <lcl verdadero bien, hallaron grandes obstáculos para despojar <le la posesiou de las cnco•

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( 1)

U erre. a: <lec. 2 , lil>, :J , cap. 5, 8 1 y 20.

 

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rnicncln s pcrs8ruks ,J