APUNTES DE CLASE

CEDE

ISSN 1909-4442

HERRAMIENTAS MICROECONÓMICAS BÁSICAS
PARA EL ESTUDIO DE LAS METODOLOGÍAS DE
VALORACIÓN AMBIENTAL Y SU APLICABILIDAD
PRÁCTICA EN LA EVALUACIÓN ECONÓMICA DE
POLÍTICAS Y PROYECTOS AMBIENTALES

Juan Carlos Mendieta López

1
NOVIEMBRE

DE

2007

CEDE
Centro de Estudios
sobre Desarrollo Económico

Serie Apuntes de clase Cede
ISSN 1909-4442
Noviembre de 2007
© 2007, Universidad de los Andes–Facultad de Economía–Cede
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Herramientas Microeconómicas Básicas para el Estudio de
las Metodologías de Valoración Ambiental y su Aplicabilidad
Práctica en la Evaluación Económica de Políticas y Proyectos
Ambientales.
Por: Juan Carlos Mendieta
(jmendiet@uniandes.edu.co)
Introducción ............................................................................................................. 1
Teoría de Mercados ................................................................................................ 1
El Mecanismo de Precios y los Derechos de Propiedad ..................................... 4
Sistemas de Derechos de Propiedad .................................................................. 6
La Curva de Demanda y la Curva de Oferta de Mercado .................................... 7
Teoría de Costos de Producción ............................................................................. 8
Las Ganancias de la Firma en el Corto Plazo.................................................... 10
Teoría del Consumidor .......................................................................................... 11
Las Preferencias del Consumidor ...................................................................... 13
Medición de las Ganancias del Consumidor ...................................................... 14
Teoría del Productor o de la Firma ........................................................................ 20
Racionalidad del Productor o de la Firma .......................................................... 22
Medición de la Ganancia del Productor ............................................................. 22
El Análisis Costo Beneficio (ACB) ......................................................................... 26
Los Óptimos Privados y la Eficiencia Económica. ................................................. 31
Los Óptimos Sociales y la Eficiencia Económica. ................................................. 32
Óptimos Privados versus Óptimos Sociales. ......................................................... 32
Fallas del Mercado y el Diseño de Políticas Ambientales Eficientes. .................... 33
Las Fallas de Mercado y los Derechos de Propiedad. .......................................... 34
Las Fallas de Mercado y el Óptimo Social. ........................................................... 35
Las Posibilidades de la Economía Ambiental dentro de la Solución al Problema de
la Contaminación. .................................................................................................. 35
El Diseño de Políticas y Proyectos Ambientales ................................................... 38
Medición de la Eficiencia en Políticas de Regulación Ambiental ........................... 41
Estimación de Funciones de Producción de Bienes Ambientales ..................... 41
Estimación de Funciones de Beneficios Ambientales ........................................ 42
Estimación de Funciones de Costos Ambientales ............................................. 44
Referencias ........................................................................................................... 45

Microeconomía: Herramientas Básicas para el Estudio de las Metodologías de
Valoración de Ambiental y su Aplicabilidad Práctica en la Evaluación Económica
de Políticas y Proyectos Ambientales.
Introducción
Este documento presenta la revisión de los conceptos económicos utilizados en el
estudio de las metodologías de valoración de bienes no mercadeables y su uso en
la evaluación económica de políticas y proyectos ambientales. Este escrito está
dirigido a profesionales de áreas diferentes de la economía que tengan que ver
con el tema de evaluación de política pública en medio ambiente y que de alguna
u otra manera tengan que aprender el conjunto de términos técnicos utilizados por
la economía ambiental y la economía del bienestar aplicado para familiarizarse
con el trabajo de de valoración económica ambiental y evaluaciones costo
beneficio ambientales. El documento se encuentra estructurado de tal manera que
presenta primero parte de la teoría del consumidor, parte de la teoría del productor
y parte de la teoría de fallos de mercado. Luego, se presenta algo de teoría sobre
el diseño de políticas ambientales, esta ultima parte es de mucha utilidad para
tomadores de decisiones en el medio ambiente y recursos naturales. Al final, del
escrito se presentan referencias bibliográficas donde el lector puede profundizar
en estos temas.
Teoría de Mercados
En esta sección iniciamos la presentación de teoría con el estudio del mercado,
para luego estudiar los conceptos teóricos de la teoría del productor y la teoría del
consumidor.
El mercado es el resultado de la confluencia de personas que actúan como
consumidores, como productores o como ambos. Un agente consumidor visita los
mercados con la finalidad de comprar bienes y servicios que luego son
consumidos con el objetivo de generar utilidad. Por otra parte, existe otro agente
llamado productor el cual es una persona que visita un mercado con la finalidad de
vender un producto y obtener ganancias. Estos dos agentes a través de la
revelación de disposiciones a pagar y disposiciones a aceptar dan origen a las
curvas de demanda y oferta del mercado. Estas curvas son esenciales para la
medición del bienestar de los agentes del mercado y para averiguar el valor
económico que asigna la sociedad al bien y/o servicio.
Si una persona consumidora de bienes y servicios actúa de manera racional, es
decir, si toma las mejores decisiones en cuanto a la cantidad óptima de bienes y
servicios que tiene que comprar en los mercados para maximizar su utilidad llega
a una situación de mejora máxima en su bienestar. Si todos los individuos
consumidores de una sociedad siguen este comportamiento la sociedad gana
como un todo. Una pregunta a responder que tiene que ver con el problema del
consumidor es como medimos la ganancia en utilidad. La teoría económica
reconoce el hecho de que la utilidad o satisfacción es no observable y como tal
1

también es imposible de medir y cuantificar. No obstante, a pesar de este
problema los economistas se las han arreglado para proponer algunas medidas
que representen el bienestar del consumidor. Estas medidas, como veremos
posteriormente, son aproximaciones de los cambios en utilidad que experimentan
las personas derivadas de cambios en precios, en el ingreso o en las dotaciones
de bienes públicos y se encuentran expresadas en términos monetarios.
El mercado es el principal instrumento para alcanzar la eficiencia económica. La
eficiencia económica tiene que ver con la asignación de los recursos a sus
mejores usos. Este es un criterio para la toma de decisión clave, sobre todo en
países en desarrollo, donde los recursos públicos para invertir en políticas y
proyectos de interés social (como los ambientales) son limitados y escasos. Es
decir, tienen un costo de oportunidad importante. Como “mejores usos” para los
recursos naturales y ambientales se consideran todos aquellos derivados de
actividades económicas que generan los “mayores valores económicos”. Al
respecto, existe un gran volumen de literatura teórica y de evidencia empírica que
respalda la hipótesis de que “si contamos con mercados competitivos, podemos
alcanzar asignaciones eficientes desde el punto de vista económico que
maximicen el bienestar económico de la sociedad ". Entendiendo a la sociedad
como un conjunto de personas que actúan como productores y como
consumidores.
X1

OP

FBS

FPP
X2
Figura 1: El Optimo de Pareto en la Economía. 

La eficiencia económica es expresada en términos de asignaciones eficientes en
el sentido de Pareto. Una asignación eficiente será un punto “Optimo de Pareto” si
al alcanzar un nivel máximo de bienestar económico, la sociedad a agotado las
2

ganancias derivadas del intercambio. En términos de evaluación de políticas
públicas, este punto es llamado “primer mejor”.
En la anterior figura se representa una economía en términos de las restricciones
de recursos que enfrenta y lo máximo que puede llegar a alcanzar en términos de
producción y consumo para maximizar el bienestar de toda la sociedad. Si X1 y X2
son las dotaciones de bienes en la economía, la frontera de posibilidades de
producción (FPP) representa todas las posibles combinaciones de X1 y X2 que se
pueden alcanzar con los recursos disponibles.
La idea que ronda en torno a este concepto y su relación con la eficiencia es que
si se facilita la producción de bienes y servicios y su consumo lo más que se
pueda, los excedentes o ganancias de los productores y los consumidores serán
también los mayores que se puedan alcanzar.
En cambio, la curva FBS representa la función de bienestar social y representa las
utilidades de todos los individuos de una sociedad. El punto OP, es decir, la
tangencia entre FPP y FBS es un óptimo de Pareto, este punto revela el máximo
nivel de bienestar económico que puede tener una sociedad a partir de la
disponibilidad de recursos en la economía. En términos de asignación de recursos
este punto nos dice que la economía está utilizando plenamente sus recursos,
esto se conoce también con el nombre de eficiencia económica.
Para alcanzar la condición de Óptimo de Pareto es muy importante la existencia
de mercados competitivos. Un mercado competitivo es aquel que cuenta con un
conjunto de precios eficientes que hace que la oferta de bienes de la economía
sea igual a la demanda. Un mercado competitivo se caracteriza por tener mucho
compradores y muchos vendedores, por tener información completa para los
agentes participantes en el mercado y por intercambiar (vender y comprar) bienes
homogéneos en calidad. Sin embargo, los mercados competitivos, llamados
también mercados completos, en algunas ocasiones son incapaces de generar
asignaciones eficientes de algunos bienes y/o servicios.
Por consiguiente, la pregunta que se debe responder es ¿por qué pasa esto?. Si
bien en la vida real es muy difícil que se cumpla la competencia perfecta, es clave
entenderla para poder saber cómo funciona el mercado bajo competencia
imperfecta. En el área de la economía ambiental y de recursos naturales el
entendimiento de estos conceptos es importante debido a que la presencia de
externalidades ambientales, bienes públicos ambientales y la asimetría de
información que pueda existir entre las entidades reguladoras ambientales y la
comunidad regulada son las principales razones para que fracase el mercado en
la tarea de asignar de manera eficiente los recursos naturales y ambientales.
Los problemas de fallos del mercado se traducen en asignaciones no eficientes en
el sentido de Pareto que producen pérdidas en el bienestar económico de la
sociedad. Este problema se presenta con mucha frecuencia en asignaciones de
recursos naturales y ambientales. La consecuencia final de ineficiencia derivada
3

de la asignación de usos inadecuados se manifiesta en una degradación y
agotamiento de los recursos naturales y ambientales. Esta es la fuente principal de
los problemas que tienen que ser tratados por la economía del medio ambiente y
de los recursos naturales, y la economía de bienestar aplicado.
El Mecanismo de Precios y los Derechos de Propiedad
Para seguir aprendiendo sobre cómo funciona el mercado ahora se centra la
atención en la formación de los precios. Los precios de mercado son el resultado
de la interacción entre consumidores y productores de bienes y servicios. Por una
parte los consumidores van a los mercados a comprar los bienes y servicios que
necesitan para satisfacer sus necesidades. Los consumidores visitan los
mercados estimulados por el hecho de comprar bienes que luego serán
consumidos. A través de la acción física de consumir bienes y servicios derivarán
cierto nivel de bienestar.
Para citar un ejemplo sobre lo anterior, se puede mencionar el caso de una
persona que visita una playa y desarrolla actividades de recreación, bajo esta
situación el individuo está consumiendo un servicio provisto por el medio ambiente
y por consiguiente está obteniendo bienestar, beneficios o satisfacción de dicha
actividad de consumo. Cuando un bien y/o servicio es de interés para una
persona, por una cantidad específica de ese bien, ella se encuentra dispuesta a
pagar una determinada cantidad de dinero. El razonamiento que hay detrás de
esto, es que si las personas actúan de manera racional, ellas pagan por lo que les
sirven, es decir, los bienes generan beneficios y los males generan costos. Las
diferentes disponibilidades a pagar por diferentes cantidades de bienes
demandados dan origen a la curva de demanda del consumidor. Esta curva de
demanda representa las preferencias del consumidor por un bien o un conjunto de
bienes en particular.
De otra parte, los productores están dispuestos a aceptar una cantidad de dinero
específica por los bienes que proveen en el mercado. La mínima disposición a
aceptar de un productor sería por lo menos el costo o lo que invirtió en producir
ese bien. Los productores visitan los mercados motivado por la posibilidad de
obtener ganancias al ofrecer sus bienes a los compradores. Se habla de
disponibilidad a aceptar debido a que el productor busca recibir cierta cantidad de
dinero (representada por el precio) por los bienes que ofrece en el mercado. Las
diferentes disponibilidades a aceptar por las diferentes cantidades ofrecidas del
bien dan origen a la función de oferta.
En un determinado punto la máxima disponibilidad a pagar del consumidor es
igual a la mínima disponibilidad a aceptar del productor. Esto da origen al precio
de equilibrio del bien. Esto se puede apreciar en la figura 2. En este punto el
exceso de demanda resulta igual al exceso de oferta, es decir, en este punto los
mercadeados son clareados. Por consiguiente, este precio (en el que DAP = DAA)
es un precio de equilibrio que viene a forma parte de conjunto de precios de
4

equilibrio para el conjunto de bienes de la economía. Es un precio por unidad de
producto, por consiguiente, tiene un carácter marginal.

$

CMg = O = DAA

a

Pe
b
BMg = D = DAP

c

Qe

Cantidad de Producto

Figura 2: Demanda, Oferta y el Precio de Equilibrio.  

Como se aprecia en la figura 2 el precio de equilibrio es simétrico con respecto a
la disponibilidad a pagar marginal del consumidor y la disponibilidad a aceptar
marginal del productor. Si tenemos en cuenta que la máxima DAP por una unidad
del bien representa también el valor de la utilidad marginal o beneficio marginal del
consumidor y que la mínima DAA del productor por ofrecer una unidad del bien en
el mercado representa el costo marginal de producir esa unidad del bien. El precio
eficiente cuenta con la propiedad de simetría que significa tener un precio que
representa al mismo tiempo las dos medidas de bienestar de los agentes del
mercado (DAP para el consumidor y DAA para el productor). En este y único caso,
dicho precio determina el verdadero valor económico del bien. En otras palabras,
el precio representa fielmente el grado de escasez de ese bien en la economía.
Si se cuenta con precios de equilibrio (precios eficientes) para todos los bienes y
servicios transados en la economía, se alcanzará eficiencia económica en la
asignación recursos utilizando el mecanismo del mercado. Esto significa que todos
los recursos de la economía serán destinados a los usos que generen los mayores
valores económicos para la sociedad.
5

La eficiencia económica no se alcanza en presencia de problemas de
contaminación y degradación ambiental. Este es un problema de asignación de
usos ineficientes a los recursos naturales y ambientales, en vista de esto, la
economía ambiental a través de las metodologías de valoración de bienes no
mercadeables puede generar información que sirva como un insumo para soportar
las decisiones de política a tomar por parte de las instituciones ambientales del
Gobierno para corregir las fallas del mercado.
Después de estudiar el mecanismo de formación de precios y su importancia en la
asignación eficiente de recursos naturales y ambientales. Estudiaremos un
concepto frecuentemente utilizado por los economistas para la creación y
consolidación de mercados completos. Ese concepto recibe el nombre de
derechos de propiedad.
Sistemas de Derechos de Propiedad
En presencia de un sistema de derechos de propiedad bien establecido, el éxito
del mercado en la maximización del bienestar de la sociedad es total. Los
derechos de propiedad son un conjunto de obligaciones y privilegios de una o
unas personas en torno al uso de un recurso. Según Hanley et. al. (1997), las
características que debe tener este sistema de derechos de propiedad son:
¾ Tipo de Asignación: Todos los activos o recursos pueden ser de propiedad
privada o colectiva, y todas las condiciones de posesión de los recursos
deben ser conocidas y se deben hacer cumplir efectivamente.
¾ Exclusividad: Todos los beneficios y costos del uso de un recurso deberían
ser exactamente transferidos a su dueño, y solamente ser obligación de él.
La transferencia del derecho de propiedad sobre un activo se puede hacer
directamente o por medio de la venta del recurso a otras personas.
¾ Transferibilidad: Todos los derechos de propiedad pueden ser transferibles
de un propietario a otro a través de un intercambio voluntario. La
transferibilidad hace que el propietario tenga un incentivo en pro de la
conservación del activo a través del tiempo, según los planes de uso que
éste tenga en mente.
¾ Seguridad: Los derechos de propiedad para los recursos deberían
asegurar la no - invasión, ni incautación involuntaria por parte de otras
personas, otras empresas o el gobierno. Esto significa, que el dueño de un
activo tendrá un incentivo a mejorar y preservar dicho recurso éste sea de
su propiedad.
El fracaso del funcionamiento de los derechos de propiedad es la principal causa
de fracaso del mercado. Cuando se presenta este fracaso se dice que se tiene un
mercado incompleto. La aparición de mercados incompletos es una de las
principales causas para la aparición de la ineficiencia económica en la asignación
de recursos como se estudio en la anterior sección.
6

Una manera de resolver dicho problema es diseñar, proponer y ejecutar esquemas
de derechos de propiedad eficientes y bien estructurados que permitan pasar de
una asignación inicial no eficiente en el sentido de Pareto a una eficiente.
Por último, para finalizar el estudio del mercado solo falta hablar de los conceptos
de oferta y demanda. Esto se estudia en la siguiente sección.
La Curva de Demanda y la Curva de Oferta de Mercado
Antes de introducir una serie de medidas que representan y permiten medir el
bienestar del consumidor es importante introducir el concepto de demanda. Una
función de demanda es una representación inversa de cantidades versus precios.
Esta se puede observar en la siguiente figura.

P

P*

D
x
x*
Figura 3: La Función de Demanda.

Por consiguiente, podemos decir que matemáticamente, la cantidad demandada
de un bien es inversamente proporcional a su precio. Esto quiere decir que a
menor precio del bien, mayor cantidad demandada y a mayor precio sucede lo
contrario. Por lo tanto, su representación gráfica es una curva con pendiente
negativa y por ende una función decreciente.
La curva de demanda resulta de mucha utilidad para delimitar el área de bienestar
del consumidor. La justificación para poder hacer esto se basa en el hecho de que
a través de la demanda se revela las preferencias (elección de un bien con
disposición a su consumo) de los individuos por un bien y/o servicio. Al respecto,
podemos decir que existen dos tipos de demandas: Demanda Individual (las
cantidades demandadas por un individuo durante un período de tiempo) y la
Demanda Agregada (la sumatoria de las cantidades demandadas por un conjunto
de individuos que también se puede especificar para un período de tiempo).
7

Referente a la curva de oferta podemos decir que existen personas en la
economía dedicadas a producir y vender bienes y servicios en los mercados. El
incentivo que mueve a una persona a ofrecer un bien en el mercado es la
ganancia. La ganancia es la cantidad de dinero que gana un individuo productor
después de restar los costos totales de producir un bien. A diferencia del caso del
consumidor, para el caso del productor no hay problemas con la medición del
bienestar. Es decir, el bienestar del productor es medido por las ganancias netas
expresadas en términos monetarios.
Antes de introducir las medidas que definen la ganancia en bienestar del productor
debemos introducir el concepto de función de oferta. La función de oferta es una
función que relaciona las cantidades consumidas con el respectivo precio del bien.
A diferencia del caso de la demanda una función de oferta tiene una pendiente
positiva. Es decir, a mayor precio del bien mayor cantidad producida y para una
baja de precio sucede lo contrario. La forma (curva con pendiente positiva) de esta
función se muestra en la figura 4:
P
O

P*

x*
Figura 4: Función de Oferta.

x

Teoría de Costos de Producción
También es importante hablar de costos de producción. Una función de costos
totales de corto plazo de una empresa es la sumatoria de costos fijos más costos
variables. Es decir:

CT = CFT + CVT
A partir de este se puede hablar de costos promedios totales, es decir, el costo
total dividido por la cantidad producida (x).

8

CTP =

CT
x

También se puede hablar de costos totales promedio, es decir, los costos totales
variables dividido por la cantidad producida (x).
CVP =

CVT
x

El costo marginal definido como el costo relacionado con la última unidad
producida, se encuentra a partir de diferenciar la función de costos totales con
respecto al producto (x). Es decir:
CMg =

∂CT
∂x

Estos conceptos se muestran gráficamente en la siguiente figura:

$

CMg
pm

CTP

π
Min CTP

CVP
a

pc

b

c

x0

d

x1 x2

x

Figura 5: Costos de la Empresa de Corto Plazo.

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El ingreso total o beneficio total de la empresa es el área total π + a + b + c + d. La
letra π representa las ganancias netas del productor, pm es el precio de mercado,
Min CTP es el mínimo costo total promedio, pc es el precio de cierre de la
empresa, esto significa que en el corto plazo la empresa sigue produciendo
aunque pierda los costos fijos (CF) representados por el área a. Las áreas a + b +
c + d representa los costos variables de la empresa en el nivel de producto x2. Las
áreas b + c + d + a representa los costos totales (la suma de los costos totales
variables y los costos fijos).
Las Ganancias de la Firma en el Corto Plazo
Las empresas tomadoras de precios (bajo competencia perfecta) reciben las
señales sobre los precios en el mercado para decidir cuánto comprar de insumos y
cuanto producir. La condición de óptimo por el lado del productor busca que el
precio del producto sea igual al costo marginal de producir la última unidad de
producto. El problema de maximización de beneficios netos se plantea como:
Max π = px − c( x) − CF
x

Si derivamos la anterior expresión con respecto al producto (x) e igualamos la
expresión a cero, tenemos:
∂c( x)
p=
∂x
Esta condición nos dice que el productor va a producir x cuando el precio del
producto sea exactamente igual al costo marginal de producir esa unidad de x.
Esta condición representa el comportamiento óptimo por el lado del productor.
Por otra parte si queremos encontrar funciones a través de las cuales estimemos
la ganancia en bienestar de los productores, el anterior problema ahora lo
planteamos como:
Max π = px − wz − CF
x

Donde, x es el producto, p el precio del producto, w el precio del insumo, z el
insumo variable utilizado por el productor y CF los costos fijos. La aplicación del
Lema de Hotelling a la anterior expresión resulta la función de oferta por el
producto y la función de demanda derivada por el insumo de la empresa.
∂π
∂π
=0⇒
= xˆ ( p, w)
∂p
∂p

10

Donde, xˆ se conoce con el nombre de oferta de producto de la empresa, sobre
esta se puede medir el excedente del productor como una medida monetaria de
las ganancias en bienestar del productor por participar como proveedor de
productos en el mercado. Note que la función de oferta tiene como argumentos
principales al precio de producto y del insumo. También tenemos:
∂π
∂π
=0⇒
= zˆ ( p, w)
∂w
∂w

Donde, zˆ se conoce con el nombre de función de demanda derivada de insumos,
representa la cantidad de insumo necesaria para producir un determinando nivel
de producto. El área bajo la curva de esta función de demanda servirá para
estimar el excedente del consumidor de la empresa como demandador de
insumos en el mercado. Note que la función de demanda derivada de insumos
tiene como argumentos principales al precio de producto y del insumo.

p

w


x

z

Figura 6: Función de Oferta de Producto y Demanda Derivada de Insumo.  

Teoría del Consumidor
La teoría del consumidor suministra las bases para modelar el comportamiento de
un consumidor típico. A partir de los resultados obtenidos se pueden derivar
importantes conclusiones que nos ayudan a entender el comportamiento de los
individuos cuando compran bienes y servicios en los mercados.

11

Un comportamiento racional y no objetable es que el consumidor maximice su
utilidad a partir de consumir una canasta optima de bienes sujeto a una restricción
de ingreso. Este tratamiento conocido en economía con el nombre del problema
Primal se puede plantear de la siguiente manera.
Max U ( x ) sujeto a m = px
q

Donde, x es un vector de bienes y servicios que va desde x1, x2, ....... , xn; p es el
vector de precios para los bienes y servicios p1, p2, ....... , pn; y m es el ingreso del
individuo. El Lagrangeano (que la ecuación a maximizar) de este proceso de
maximización es.
L = U ( x ) + λ ( px − m)

Donde, λ, representa la utilidad marginal del ingreso. De las condiciones de primer
orden1 de este problema de maximización estático se originan las funciones de
demandas Marshallianas por los bienes y servicios.
~
x=~
x ( p , m)

(1)

La demanda Marshalliana representa la cantidad de bienes óptima elegida por el
consumidor que hace que su utilidad sea la máxima a alcanzar a partir de los
precios de mercado y el ingreso disponible. Si reemplazamos dicha función en la
función objetivo (en la función de utilidad) tenemos directamente la función de
utilidad indirecta.
V ( p, m) = U ( ~
x ( p, m))

(2)

Esta función representa el máximo nivel de utilidad que puede alcanzar el
individuo dados unos precios y un ingreso. La función de utilidad indirecta es muy
importante en economía ya que a partir de esta se pueden definir las medidas de
bienestar económico del consumidor ante cambios en precios, cantidades o
calidades (esto último como el caso de la calidad ambiental).
Otra forma de ver el problema del consumidor puede ser a partir de la definición
del problema dual. El problema dual consiste en la minimización del nivel de
gastos de un consumidor representativo que debe alcanzar un nivel específico de
utilidad.

Min px sujeto a U = U (x)
q

1

  Las  condiciones  de  primer  orden  de  un  problema  de  maximización  de  este  tipo  implica  derivar  el 
Lagrangeano con respecto a x y la restricción, e igualar a cero el producto de dichas derivadas.   

12

Donde, x es un vector de bienes y servicios que va desde x1, x2, ....... , xn; p es el
vector de precios para los bienes y servicios p1, p2, ....... , pn; m es el ingreso del
individuo y U es el nivel específico de utilidad que queremos alcanzar. El
Lagrangeano de este proceso de maximización es.
L = px + μ (U − U ( x))
Donde, μ, representa el costo marginal de obtener una unidad adicional de
satisfacción o utilidad. De las condiciones de primer orden de este problema de
minimización estático se originan las funciones de demandas Hicksianas por los
bienes y servicios.
x = x ( p, U )

(3)

La función de demanda Hicksiana representa la cantidad de bienes que demanda
el consumidor dado unos precios y un nivel de utilidad específico de utilidad a
alcanzar. Si reemplazamos esta función en el gasto obtenemos la función de
mínimo gasto, la cual representa el mínimo gasto en bienes que debe hacer el
individuo para alcanzar un nivel de utilidad específico.
px ( p , U ) = e ( p , U )

(4)

A partir de esta función se pueden definir medidas de bienestar económico que
nos pueden servir para medir los cambios en bienestar de los individuos ante
cambios en precios y en calidades como el caso de la contaminación ambiental.
Las Preferencias del Consumidor
Las preferencias del consumidor son el resultado de una serie de elecciones que
buscan maximizar su utilidad. Cuando un individuo actúa racionalmente el patrón
de consumo en el tiempo define sus preferencias. En economía hablamos de
preferencias reveladas cuando contamos con información sobre cantidades
demandadas y sus respectivos precios. A partir de esta información podemos
estimar una curva de demanda de la que se definiría una medida del bienestar (o
valor económico) del consumidor derivado del consumo de bienes.
También hay que mencionar que a partir de las preferencias individuales
(personales) se pueden tener las preferencias sociales. En estos casos se debe
hablar de elección social como una elección de un estado de la economía en el
cual la sociedad alcanza el mayor nivel de bienestar neto.

13

Medición de las Ganancias del Consumidor
Como se mencionó anteriormente, las preferencias de un consumidor se
encuentran representadas en su curva de demanda. Por consiguiente, el área bajo
esta curva de demanda puede definir en cierta forma el bienestar del individuo
participando como un consumidor de bienes en el mercado.
El primer concepto que apareció en economía para definir las ganancias de un
consumidor es el excedente del consumidor. Este concepto representa una
medida en términos monetarios de las ganancias del consumidor por participar en
el mercado de bienes y servicios. No obstante, antes de esta definición aparecen
conceptos como la disponibilidad a pagar total y la disponibilidad a pagar marginal
que se vuelven definitivos para la definición del cambio en el excedente del
consumidor. La disponibilidad a pagar total es la cantidad de dinero total que está
dispuesto a pagar el consumidor por una determinada cantidad de un bien en el
mercado. Esta se define como el área A de la figura 7.
P

P*
A
D
x*

x
Figura 7: Disponibilidad a Pagar Total Total.
En cambio, la disponibilidad a pagar marginal es la cantidad de dinero que el
individuo está dispuesto a pagar por una unidad adicional de un bien. Esto se
define como el área A, entre x1 y x*, en la figura 8.
P

P*
A
D
x1 x*
Figura 8: Disponibilidad a Pagar

14
x

Después de presentar los conceptos relacionados con la disponibilidad a pagar
podemos definir el excedente del consumidor de una manera rigurosa. El
Excedente del Consumidor es se define como el área por debajo de la curva de
demanda y por encima de la recta de precio. Esta medida representa las
ganancias netas que puede obtener un consumidor por participar en el mercado.
El excedente del consumidor está representado por el área EC de la figura 9.
P

EC
P*

D
x*

x

Figura 9: Excedente del Consumidor (EC).
Si bien el Excedente del Consumidor es una medida de bienestar económico que
puede ser estimada en términos empíricos. No es una medida exacta y puede
llegar a tener problemas de medición, ver Just, Hueth, Schmitz (1982, 2004).
Debido a esto se definen otro conjunto de conceptos que básicamente tienen la
misma función del excedente del consumidor, pero esta vez son medidas exactas
que guardan consistencia con la teoría microeconómica. Estas medidas son:
15




Variación Compensatoria (VC)
Variación Equivalente (VE)
Excedente Compensatorio (C)
Excedente Equivales (E)

Para definir estos conceptos necesitamos adentrarnos un poco más en la teoría
microeconómica de demanda. Dos conceptos nuevos referentes a demanda
tienen que definirse: Demanda Marshalliana (Demanda No Compensada) y
Demanda Hicksiana (Demanda Compensada). Una demanda Marshalliana es
aquella que especifica las cantidades demandadas en función de los precios y del
ingreso. Mientras que una función de demanda Hicksiana es aquella en la que las
cantidades demandas de un bien se encuentran función de los precios y de la
utilidad. La diferencia fundamental entre estas dos funciones es que la demanda
Marshalliana se propone con la finalidad de hacer estimaciones empíricas,
mientras que la función de demanda Hicksiana se propone con el objetivo hacer
mediciones exactas de cambios en utilidad desde el punto de vista teórico. Bajo la
función de demanda Marshalliana medimos el excedente del consumidor, mientras
que bajo la curva de demanda Hicksiana se mide la Variación Compensatoria y
Equivalente. En la figura 10 respectivamente, se explican estos conceptos para
una baja en el precio del bien x.

P
xH(P,U1)
P0
a
P1

c
b
xH(P,U0)

xM(P,m)

x
Figura 10: Variación Compensatoria (VC) y
Variación Equivalente (VE).

En la anterior figura se muestran las demandas Hicksianas y la demanda
Marshalliana para el bien x. El cambio en el bienestar se produce debido a una
baja en el precio del bien desde P0 hasta P1. Al bajar el precio la curva de
demanda Hicksiana se desplaza hacia la derecha. A partir de este cambio se
pueden definir las medidas de bienestar excedente del consumidor (EC), variación

16

compensatoria (VC) y variación equivalente (VE). Se debe tener en cuenta lo
siguiente:

La VC se mide sobre la curva de demanda Hicksiana, xH(P, U0), al nivel de
utilidad inicial. Esta mide el cambio en el bienestar derivado de un cambio
en el precio del bien tomando como referencia la situación inicial del
consumidor. Por lo general, la VC se propone cuando se quiere evaluar una
mejora en el bienestar de las personas. Esta representa la cantidad de
dinero que el individuo está dispuesto a pagar por las nuevas cantidades
consumidas con la baja de precio.
El EC se mide sobre la curva de demanda Marshalliana, xM(P, m). Esta es
la medida de bienestar estimada en los estudios econométricos.
Representa una aproximación de la ganancia en bienestar del individuo por
consumir las nuevas cantidades del bien con la baja de precio.
La VE se mide sobre la curva de demanda Hicksiana, xH(P, U1), al nivel de
utilidad final. Esta mide el cambio en el bienestar derivado de un cambio en
el precio del bien tomando como referencia la situación final del
consumidor. Por lo general, la VE se propone cuando se quiere evaluar un
empeoramiento en el bienestar de las personas. Esta representa la
cantidad de dinero que el individuo está dispuesto a aceptar por no
consumir las nuevas cantidades del bien con la baja de precio.

Según la anterior descripción la VC en la figura 10 correspondería al área a, el EC
al área a + b y la VE al área a + b + c. En los estudios empíricos la VC se puede
encontrar a partir de preguntar la disponibilidad a pagar (DAP), en cambio para
encontrar la VE se hace una pregunta de disponibilidad a aceptar (DAA). No
obstante, en todas las aplicaciones se prefiere la DAP a la DAA, debido a que
cuando se hace la pregunta de DAA se corre el peligro de sobreestimación del
cambio en el bienestar.
El excedente compensatorio y el excedente equivalente son medidas de bienestar
que tienen la misma definición que la VC y la VE, respectivamente. Estas se
diferencian solamente en el hecho de que en la VC y la VE, una vez se da el
cambio en el precio, el consumidor tiene el derecho de recomponer la canasta de
bienes que consumía antes del cambio en el precio. Esto no sucede en el caso del
excedente compensatorio y el excedente equivalente. Es decir, bajo estas
medidas las cantidades de bienes consumidas no son controladas por el
consumidor (son exógenos). Como ejemplo de estos tipos de bienes se pueden
citar a todos los bienes y servicios ambientales como la calidad del aire o la
calidad del agua. Las cantidades consumidas de estos bienes por las personas no
pueden ser controladas. Entonces, el excedente compensatorio y el excedente
equivalente son medidas de bienestar para cambios en las dotaciones de bienes
como los bienes públicos (el medio ambiente y los recursos naturales).
Teniendo en cuenta lo anterior, los cambios en bienestar del consumidor no
pueden originarse solo por cambios en precios y en el ingreso. También pueden
17

darse cambios en cantidades, como por ejemplo, un cambio en la dotación de un
bien público como un cambio en la calidad del aire en Bogotá o un cambio en la
calidad del agua del río Medellín, que genere cambios en el bienestar del
consumidor. Las dos medidas de bienestar teóricas propuestas por Hicks para
evaluar los cambios en el bienestar del consumidor cuando cambian cantidades
son el excedente compensatorio (C) y el excedente equivalente (E).
C: El excedente equivalente es la máxima cantidad de dinero que hay que sustraer
del individuo (posiblemente negativa) para dejarlo en el nivel de utilidad inicial con
el nivel final del bien Q1. Bajo el C, el individuo tiene derecho a la situación inicial,
el nivel de utilidad de referencia es el inicial y la cantidad de referencia es la final.
E: El excedente equivalente es la mínima cantidad de dinero que hay que dar al
individuo (posiblemente negativa) para dejarlo en el nivel de utilidad final como si
hubiese cambiado la cantidad o calidad del bien. Bajo el E, el individuo tiene
derecho a la situación final, el nivel de utilidad de referencia es el final y la
cantidad de referencia es la inicial.
En términos gráficos el excedente compensatorio y el excedente equivalente para
un cambio en cantidades se presentan en las figura 11 y 12:
m

m1 = m0
C

Z

e(p, Q1, U0)

Y

W


U1
U0

Q0

Q1

Q

Figura 11: Excedente Compensatorio de un cambio en Cantidades.
Note, como con el incremento en cantidades, por ejemplo, un incremento que la
dotación de un bien público, hace que el individuo pase de un nivel de utilidad
inicial menor a un nivel de utilidad final mayor (pasa del punto Z al punto W).
Como Q no tiene precio, note que la recta de presupuesto es totalmente
horizontal. El excedente compensatorio, C, para medir el cambio en el bienestar
18

del consumidor sería la cantidad de dinero que hay se sustraer del individuo para
dejarlo de nuevo en el nivel de utilidad inicial, pero con la nueva cantidad del bien
público, Q1.
m

e(p, Q0, U1)

T

EE
m1 = m0

Z

W

U1
U0
Q0

Q1

Q

Figura 12: Excedente Equivalente de un cambio en Cantidades. 
Con el aumento en la dotación del bien público, el individuo pasa de un nivel de
utilidad inicial menor a un nivel de utilidad final mayor (pasa del punto Z al punto
W). El excedente equivalente, E, para medir el cambio en el bienestar del
consumidor sería la cantidad de dinero que hay que dar al individuo para dejarlo
de en el nivel de utilidad final, pero con la cantidad original del bien público, Q0.
Esto equivale a la diferencia entre m0 y e(p, Q0, U1), equivalente a E en la figura
12.
Las medidas anteriormente propuestas son claves para la medición del valor
económico del medio ambiente. Esto se debe a que las personas asignan valores
a los recursos que le son de utilidad. Por consiguiente, los cambios en bienestar
de las personas producidos por cambios en los bienes y servicios ambientales
serán una medida del valor económico de estos bienes y servicios.
Por último, nos resta decir que además de la importancia de la función de
demanda en la definición de las medidas de bienestar también resulta importante
en la conformación del mercado. Para que pueda existir un mercado,
necesariamente se debe contar con una función de demanda y una función de
oferta.

19

Teoría del Productor o de la Firma
Como se mencionó anteriormente, un productor que actúa de manera racional
siempre busca maximizar los retornos derivados de su actividad económica. Los
retornos se definen con las ganancias netas las cuales son iguales a la diferencia
entre los beneficios total y los costos totales para un nivel de producto específico.
En el corto plazo el productor piensa en maximizar sus beneficios netos del
producto producido y el precio del producto y de los insumos dado en el mercado.

π ( p, w) = pq − wx
Donde, π es el nivel de ganancias netas en el corto plazo, p es el precio del bien
producido, q es la cantidad producida, w es el precio de los insumos variables2 y x
es la cantidad de insumos variables utilizada en el proceso de producción.
Mediante a la aplicación del teorema de la envolvente podemos encontrar la
función de oferta del producto y la función de demanda derivada de insumos.
∂π
= qˆ ( p, w)
∂p

(5)

∂π
= − xˆ ( p, w)
∂w

(6)

Al reemplazar las cantidades óptima de producto y de insumo en la función de
ganancias netas obtenemos la función de máximas cuasi rentas. Esta es una
medida de corto plazo que se define como el máximo nivel de ganancias que
puede obtener la empresa al producir una cantidad de producto óptimo con una
cantidad de insumos óptima. Es decir:

π ( p, w) = pqˆ − wxˆ
Entonces, para un cambio en precios del producto e insumo, el cambio en
bienestar se definiría como el cambio en ganancias finales menos iniciales.
Δπ ( p, w) = π 1 ( p1 , w1 ) − π 0 ( p 0 , w0 )

Δπ = ∫ dπ

(7)

L

2

  Recuerde  que  en  el  corto  plazo,  los  insumos  fijos  no  varían.  Esta  es  una  justificación  para  el  anterior 
planteamiento.  

20

También definido a partir de la integral de senda de cambio del precio del producto
y de los insumos. Diferenciando totalmente la función de máximas cuasirentas y
aplicando el lema de Hotelling tenemos:
∂π
∂π
dp −
dw
∂w
∂p
L

Δπ = ∫
p i1

w1i

i =1 p 0
i

j =1 w 0

n

m
(
(
Δπ = ∑ ∫ qˆ ( pi , w)dpi − ∑ ∫ xˆ ( p, w j )dw j

(8)

i

La anterior expresión muestra que cuando cambian simultáneamente el precio de
más de un producto y más de un insumo se mide como la suma de los cambios en
los excedentes de productores medidos en los mercados de los productos cuyos
precios cambian mas la suma de los cambios en excedentes de los consumidores
en los mercados de insumos que experimentaron el cambio en precios. Es decir,
ante un cambio en el precio del producto y del insumo, los cambios en bienestar
del productor se medirán como la suma de los cambios en bienestar económico en
los “n” mercados de productos (excedentes de productores) y en los m mercados
de insumos (excedentes de consumidores) cuyos precios cambien.
También a partir de los costos totales se pueden presentar otras medidas de
costos más específicas. Si los costos totales los denotamos como CT y se
encuentran en función del nivel de producto q, el costo marginal de producir una
unidad adicional sería igual a:
CMg q =

∂CT
∂q

(9)

Se espera que el signo de esta derivada sea positivo (> 0), señalando que a
medida que se produce una unidad adicional, el costo total se incrementa. Una
definición seria de costos totales corresponde a la sumatoria de los costos
variables (CV) más los costos fijos (CF). Es decir:

CT = CV + CF
A partir de este podemos tener un costo total promedio (CTP), el cual se define
como:
CTP =

CT CV + CF
=
q
q

(10)

Y también un costo variable promedio (CVP):
(11)
21

CVP =

CV
q

Todas estas definiciones son importantes a la hora de definir una medida del
cambio en el bienestar del productor.
Racionalidad del Productor o de la Firma
En términos de comportamiento racional el productor es un individuo incentivado
por las ganancias a producir y ofrecer bienes y servicios en el mercado. Un
individuo que actúa como productor de bienes dentro de su racionalidad
económica busca la maximización de sus ganancias netas (beneficio brutos
menos costos totales). Por tal razón, dado un nivel específico de tecnología el
productor tiene que elegir una combinación óptima de insumos de tal manera que
minimice sus costos de producción. Solamente de esta manera es el que
productor puede maximizar sus ganancias.
Algo muy importante a mencionar es que el productor tiene como referencia sus
costos de producción. Bajo competencia perfecta un producto es tomador de
precios de productos y de insumos. A partir de los valores de estas variables
exógenas decide que producir y cuanto producir. Obviamente, también el
productor tomar en cuenta lo que se demanda en el mercado, es decir, los tipos
bienes y las calidades que demandan los consumidores. Afortunadamente, esta
información aparece implícitamente en las señales que emiten los precios de
mercado.
Medición de la Ganancia del Productor
Una definición sencilla de una medida de bienestar del productor es el Excedente
del Productor. Este representa la ganancia en términos monetarios que obtiene el
productor por participar como un oferente de bienes en el mercado. Este se define
como el área por encima de la curva de oferta y por debajo de la recta de precio
de equilibrio.

P

22

P*
EP

q
q*
Figura 13: Excedente del Productor (EP). 

A partir de una función de oferta se pueden definir las medidas de bienestar
estudiadas anteriormente, pero esta vez definidas para el caso del productor.
Estas medidas de bienestar son:





Disponibilidad a Aceptar Total
Disponibilidad a Aceptar Marginal
Variación Compensatoria
Variación Equivalente
Excedente Compensatorio
Excedente Equivalente

La disponibilidad a aceptar total es la cantidad de dinero que está dispuesto a
aceptar un productor por producir una determinada cantidad de bienes que ofrece
en un mercado. La disponibilidad a aceptar marginal es la cantidad de dinero que
el productor está dispuesto a aceptar por producir una unidad adicional de un bien.
La variación compensatoria (VC) para el caso del productor sería la cantidad de
dinero que está dispuesto a pagar por acceder al nuevo nivel de ganancias
resultante de un incremento en el precio. La variación equivalente (VE) sería la
cantidad de dinero que el productor está dispuesto a aceptar por renunciar al
cambio en ganancias derivado del incremento en el precio. El excedente
compensatorio y el excedente equivalente son definidas de igual manera que la
VC y la VE, respectivamente. La diferencia entre estas radica en el hecho de que
en las últimas el individuo no pude recomponer su canasta de bienes después de
un cambio en el precio, es decir, las cantidades son exógenas para el individuo.

23

P


1

P

a
P0

q
Figura 14: Variación Compensatoria (VC), Variación
Equivalente (VE) y Excedente del Productor (EP).

Un aspecto interesante en el caso del productor es que el bienestar se mide
directamente por el nivel de ganancias. Esto evita el problema que teníamos al
medir el bienestar del consumidor (la utilidad era no observable). En la figura 14 se
muestra que la VC, la VE y el EP, para el caso del productor, se encuentran
representados por la misma área. Ante una subida de precio desde P0 hasta P1, la
VC sería el área a, es decir, lo que el productor estaría dispuesto a pagar por
acceder a los beneficios derivados del alza en el precio. En cambio, si el precio
baja desde P1 hasta P0, el productor estaría dispuesto a aceptar el área “a” como
compensación por la baja en su nivel de ganancias derivada de la caída en el
precio. Por último, el EP también sería igual al área a (área por encima de la curva
de oferta y entre los precios). Por consiguiente, las tres medidas son iguales.
Es decir, el bienestar del productor se podría medir en términos del excedente del
consumidor cuando este participa como un comprador de insumos en el mercado.
En este caso, la medición del bienestar se debe hacer bajo el área de la curva de
demanda derivada de insumos y por encima del precio de equilibrio del insumo. Es
decir:

24

w

EC
w*


x*

x

Figura 15: Excedente del Consumidor (EC).
Por último, a partir de los costos marginales de producción se puede hacer la
medición del bienestar del consumidor.

qˆ = CMg

p
P1
p0

CTP
a
CVP

b
Pc
c
qc

q

Figura 16: Bienestar del Productor.

Primero, hablemos de un cambio de p0 hasta p1, el bienestar del productor se
mediría a partir del área a. Esta área representa la cantidad de dinero que el
productor está dispuesto a pagar por vender sus productos al precio, p1. Por lo
tanto, esta disponibilidad a pagar sería una variación compensatoria. Ahora
supongamos que pasa si se produce el cambio contrario, es decir, un cambio de
p1 hasta p0, ante una baja en el precio el productor vería reducido su nivel de
ganancias, es decir, perdería el área a, por consiguiente, esta área ahora
representaría la disponibilidad a aceptar del productor por ser vender su producto
25

al precio p0, por lo tanto, esto sería una variación equivalente. Claramente, aquí se
puede ver que la VC y la VE son iguales en este caso.
Sigamos con otro planteamiento, supongamos que el productor está vendiendo su
producto en pc y se produce una política que hace que el nuevo precio sea p1.
Antes de analizar el cambio en bienestar pensemos que es pc, este es el precio
de cierre de la empresa, la empresa en el corto plazo estará funcionando debido a
que todavía cubre sus costos variables (el área c = pcqc), sin embargo, si fuera
menor que pc, la empresa tendría que cerrar ya que es incapaz de cubrir sus
costos fijos. Volviendo a la medición del cambio en bienestar propuesto vemos
que ahora el cambio en bienestar se mide a partir de las áreas a + b, el área “b”
representa los costo fijos de la empresa. Por consiguiente, el cambio en el
bienestar (llamado cuasi rentas) ahora resulta siendo igual a las ganancias netas
más los costos fijos. Como en este caso es una subida de precio este cambio en
el bienestar se definiría como una variación compensatoria, si el cambio de precio
fuese en la dirección contraria, lo definiríamos en términos de la variación
equivalente.
Por último, podemos decir que para el caso del productor, la disminución o el
incremento en los flujos de bienes y servicios que provee el ambiente (tales como
cantidad y calidad de agua, poblaciones de peces, cantidad y calidad de aire,
cantidad y calidad de suelo y biodiversidad, entre otros) afectará el nivel de
bienestar de los productores debido a que para la producción de bienes estos
deben utilizar como insumo principal la base de recursos que provee el medio
ambiente.
El Análisis Costo Beneficio (ACB)
El ACB es la aplicación de la teoría de la economía del bienestar aplicada a
estudios empíricos. Esta técnica se basa en la comparación de beneficios y costos
de una alternativa, y entre diferentes alternativas, y la posterior toma de una
decisión a partir de los resultados del balance.
Desde el punto de vista de la evaluación de proyectos y políticas públicos es
importante realizar un balance entre los beneficios y costos de una alternativa con
la idea de averiguar qué es lo que más le conviene a la sociedad desde el punto
de vista de la ganancia en bienestar. También con ayuda del ACB se pueden
generar patrones de gasto eficiente para las inversiones públicas, como por
ejemplo, la generación de patrones de gasto ambiental eficiente en conservación,
restauración y preservación de recursos naturales y ambientales.
Cuando hablamos de ACB social nos referimos a la identificación y estimación de
los beneficios económicos de un proyecto y/o política valorados a precios
económicos no a precios de mercado. La diferencia entre un precio económico y
un precio de mercado radica en el hecho de que el primero permite saber el
verdadero valor del bien (toma en cuenta las preferencias y las restricciones de
recursos que enfrenta la sociedad para producir ese bien), mientras que el
26

segundo representa el valor de los recursos tomando en cuenta las distorsiones
que existan en la economía.
De todo esto es importante diferenciar el análisis privado del análisis económico.
El análisis privado como su nombre lo indica es el balance entre los beneficios y
costos de una alternativa ejecutada por un agente privado. El resultado de este
balance es importante para llegar a obtener un óptimo privado. Un óptimo privado
es un punto en el cual un agente consumidor o productor maximiza su bienestar
individual, es decir, toma una decisión considerando lo que más le conviene
(maximizando su utilidad o maximizando sus ganancias).
Cuando hablamos de un análisis económico estamos hablando de realizar un
balance entre beneficios y costos económicos que permita averiguar la alternativa
más viable en términos del bienestar de la sociedad como un todo. Este análisis
considera la tasa de descuento social (algunas veces llamada tasa de descuento
económica) como la tasa de descuento de los valores para un cierto período de
tiempo. Esta tasa incluye las preferencias de las generaciones futuras dentro del
cálculo del valor presente neto de los beneficios y costos de un proyecto y/o
política pública. Por lo contrario, el análisis privado considera la tasa de interés de
mercado, la cual representa el costo de oportunidad de los recursos tomando en
cuenta las distorsiones de la economía.
Viendo éste problema desde el punto de vista de la elección, podemos decir que el
análisis privado es consistente con la elección individual. Mientras que el análisis
económico es consistente con la elección social. La elección individual tiene que
ver con la comparación de beneficios y costos de una alternativa para una
persona. La elección social tiene que ver con el balance entre beneficios y costos
desde el punto de vista del bienestar de la sociedad en su conjunto. No obstante,
si todos los individuos de la sociedad que actúan de manera egoísta y racional
toman decisiones óptimas podemos alcanzar un óptimo social sin necesidad de
que el gobierno intervenga con acciones públicas.
Un óptimo social se define como un estado de la economía en el cual todos los
individuos alcanzar su mayor nivel de bienestar dadas las restricciones que se
presenten. Un ACB desde el punto de vista social debe incluir beneficios y costos
desde el punto de vista:
¾ Privado y Social
¾ Directos e Indirectos
¾ Tangibles e Intangibles
Por ejemplo, la construcción de una carretera puede implicar el desalojo de las
personas que viven en terrenos cercanos a la vía. Estas personas serían
perdedores del proyecto. En cambio, las personas que utilizarán esta nueva
carretera disminuirán sus costos de viaje, por consiguiente, estos últimos serán
unos beneficiarios directos del proyecto.
27

Las afectaciones directas e indirectas de un proyecto tienen que ver con la
generación de impactos externos que generan costos o beneficios a otras
personas. Siguiendo con el ejemplo de la carretera, un impacto directo positivo
podría ser el beneficio que obtendrán los productores y consumidores de bienes
agrícolas producidos en esa zona. Ahora con el proyecto los costos de transporte
de los bienes a los mercados se ven disminuidos, esto implica una ganancia
directa para los productores y una mayor disponibilidad de bienes para los
consumidores. Un impacto indirecto de la construcción de la carretera podría ser el
incremento en la demanda de materiales de construcción y de empleo en la zona.
Estos beneficios se medirían a partir de la demanda por factores del proyecto.
Cuando hablamos de impactos tangibles nos referimos a impactos que pueden
expresarse en términos de los precios de mercado. Los costos y beneficios
intangibles no se pueden expresar en términos monetarios y para su estimación se
necesita de la ayuda de técnicas especiales de medición del bienestar económico,
como por ejemplo, las técnicas de valoración económica de bienes no
mercadeables.
Los beneficios se definen en términos de la disponibilidad a pagar de los
ganadores y los costos se definen en términos de la disponibilidad a aceptar de los
perdedores, del proyecto.
Los proyectos y/o políticas públicas algunas veces pueden tener problemas debido
a restricciones que puede tener la población impactada por el proyecto. Estas
restricciones, por lo general, se manifiestan en términos de la distribución del
ingreso y su impacto sobre la capacidad de pago del consumidor beneficiario del
proyecto.
El ACB implica:
¾ Incluir en la evaluación todos los efectos del proyecto sobre todos los
individuos afectados.
¾ El reconocimiento de los efectos distribucionales dentro del análisis de
eficiencia. En este caso se debe diferenciar a la evaluación económica de la
evaluación social. La primera se hace sin considerar los efectos
distribucionales y la segunda considerando estos efectos.
¾ Tomar en cuenta que los precios de mercado no son adecuados para
reflejar la disponibilidad a pagar de los consumidores. Por esta razón se
usa un precio económico que considera los efectos distribucionales3.
Harberger (1978) opina que los efectos distribucionales no deben ser incluidos
dentro del análisis de eficiencia. Por ejemplo, una cosa es aplicar un impuesto
óptimo y otra cosa es saber cómo se transferirán estos recursos entre los
diferentes grupos de la sociedad.

3

 Ver Harberger (1978). 

28

Cuando hablamos de la palabra social, no intentamos resaltar la necesidad de
asignar diferentes ponderaciones a las preferencias de los individuos. Hablamos
de representar las preferencias de todos los individuos (ricos y pobres, población
afectada de manera directa o indirecta). El ACB tiene las mismas fortalezas y
debilidades de la economía del bienestar aplicado. Sufre del problema de
comparaciones interpersonales a como lo sufre la economía del bienestar
aplicado4.
Por otra parte, el ACB es una buena herramienta alternativa a los procesos de
elección para decidir la política o proyecto que más le conviene a la sociedad. Los
procesos de elección pueden tener problemas debido a que es imposible poner de
acuerdo a todos los individuos de una sociedad. Si todos los proyectos persiguen
los mismos objetivos (maximizar el bienestar económico de la sociedad) y la
evaluación se hace siguiendo los parámetros propuestos por el ACB no puede
existir posibilidad de sesgo en el proceso de evaluación de política.
El Análisis Costo Beneficio trata de resolver las siguientes preguntas:
¾
¾
¾
¾

¿Cuáles costos y beneficios deben ser incluidos?
¿Cómo deben ser evaluados estos costos y beneficios?
¿Qué tasa de descuento utilizar para el cálculo del valor presente neto?
¿Cuáles son las restricciones más importantes en el proceso de
evaluación?

El ACB es científico, incluye las mismas fortalezas y debilidades de la Economía
del Bienestar Aplicada y es una excelente herramienta de evaluación de las
políticas del Gobierno.
Un modelo general de ACB implica la identificación, desagregación y ponderación
de los beneficios y costos de un proyecto y/o política. La ponderación se establece
de acuerdo a la importancia social de los diferentes grupos de afectados. Este
modelo tiene los siguientes componentes:
¾ Eficiencia Económica: Implica la maximización de los beneficios netos del
proyecto y/o política.
¾ Redistribución de los beneficios cuando están expresados en dinero: Los
beneficios y costos se expresan en dinero y la ponderación de los
beneficios de los ganadores y los costos de los perdedores depende del
juicio de valor del evaluador del proyecto y/o política. Interesa la distribución
de los beneficios y los costos entre los diferentes grupos de la sociedad.
¾ Redistribución de los beneficios cuando están expresados en especie: Los
beneficios se manifiestan en términos del incremento en la disponibilidad de
recursos. Aquí son importantes las redistribuciones en términos de

4

 Como asignar una ponderación de bienestar de acuerdo al orden de importancia de un individuo o de un 
grupo de individuos específicos dentro de la sociedad.  

29

transferencias que se puedan dar por parte de los ganadores hacia los
perdedores.
¾ Costos marginales sociales de los fondos públicos: Los recursos que
financian los proyectos y/o políticas del Gobierno provienen de los
impuestos pagados por los ciudadanos. Al incrementarse un impuesto para
satisfacer la necesidad de recursos financieros por parte de un proyecto se
está disminuyendo el poder adquisitivo de las personas. Es decir, el
individuo experimenta una pérdida en bienestar por la reducción en su
ingreso disponible tras el incremento en el impuesto. Por consiguiente, los
costos sociales totales asociados con la implementación de un proyecto y/o
política serían los costos directos del proyecto más la pérdida en bienestar
de los individuos.
¾ Tiempo descontado: Cualquier decisión de inversión tiene un período de
tiempo determinado. Esta decisión implica el sacrificio de consumo actual
por satisfacción futura. Si B son los beneficios del proyecto y son una
cantidad fija para cada período, el valor actual de los beneficios sería:
B
i

(12)

Todas las desagregaciones y ponderaciones se darían a partir de esta ecuación.
Los beneficios netos del proyecto serían:
VPN ( BN ) =

B
−i
i

(13)

Para un período de tiempo t, el valor futuro (VF) y el valor actual (VA) de un
proyecto y/o política serían, respectivamente:

VF = A(1 + i ) t y VF =

A
(1 + i ) t

(14)

Partiendo de que los beneficios de un proyecto son positivos y constantes para
todos los períodos del horizonte de tiempo establecido la conversión de un stock
de capital a un flujo de capital necesitaría de la anualización de los costos. La
relación stock – flujo está dada por:
C0 = EAF (15)
Donde, C0 es el capital inicial, E es el costo equivalente anual del capital y AF es
el factor de anualidad.
La eficiencia económica tiene que ver con la maximización del valor presente neto
de los beneficios económicos del proyecto. Los efectos de los proyectos se
pueden definir como los recursos que ahora son disponibles para la sociedad. Los
proyectos con diferencias positivas en bienestar deberían ser aprobados bajo el
30

criterio Kaldor - Hicks, siempre y cuando no existan restricciones adicionales sobre
las posibilidades de producción.
El criterio de Kaldor Hicks es un criterio de elección de políticas y proyectos
públicos provisto por la economía del bienestar aplicado que sirve para juzgar si
una política y/o proyecto que cambia el estado de la economía, le conviene a la
sociedad o no. Este criterio está definido con base en la maximización de
beneficios netos para la sociedad.
En este sentido el análisis ex ante de un proyecto y/o política implica la evaluación
del conjunto de alternativas factibles para lograr los objetivos propuestos. La
estimación del valor presente neto de los beneficios generados por cada
alternativa sirve como punto de comparación para la elección de la mejor
alternativa desde el punto de vista del bienestar de la sociedad. La alternativa con
mayores beneficios netos implica el menor costo del proyecto.
Un ejemplo de esto puede ser la elección de la mejor alternativa para alcanzar una
meta de reducción de la contaminación de agua de un río. Si se tienen cinco
procesos o tecnologías de reducción diferentes para alcanzar tal fin, se debería
seleccionar la alternativa que arrojara el mejor balance entre beneficios y costos
(el mayor valor presente de los beneficios netos). De esta manera se estaría
seleccionando una alternativa de política con base en el criterio de eficiencia
económica.
Una vez calculados los beneficios netos de un proyecto podemos estimar un
indicado beneficio – costo que no permita averiguar el retorno (beneficios)
derivados de la inversión de un peso en el proyecto. Es decir:
IBC =

BN
CT

(16)

Donde, IBC es el indicador de beneficio costo, BN son los beneficios netos en
valor presente y CT son los costos totales del proyecto. Un indicador beneficio
costo igual a uno indica que por cada pesos invertido se obtiene uno de beneficio.
Un indicador mayor que uno (por ejemplo, 1.89) implica que los beneficios por
peso invertido son mayores (es lo que se busca en un proyecto) y un indicador
menor que uno (0.73) nos diría que la inversión está generando beneficios
menores a los costos (no es lo que buscamos en un proyecto). Una decisión
acerca de la viabilidad de proyecto puede ser tomada a partir de estos resultados.
Los Óptimos Privados y la Eficiencia Económica.
Una de las consecuencias del comportamiento individual tanto a nivel del
consumidor como el productor es que ambos agentes trabajan en función de
maximizar su bienestar sin tomar en cuenta este resultado sobre los otros
agentes. Debido a esto, los óptimos privados implican una elección desde el punto
31

de vista individual que maximiza la utilidad de un consumidor o las ganancias de
un productor.
Si en la economía todos los agentes (tanto consumidores como productores)
toman decisiones racionales la economía como un todo alcanzará un punto de
eficiencia que puede ser llamado óptimo social. Este resultado, teórico por
naturaleza, no se puede alcanzar si se comienzan a tener problemas de
disponibilidad de información completa por parte de los agentes económicos o si
surge algún otro fallo de mercado.
Los Óptimos Sociales y la Eficiencia Económica.
Como se dijo en la sección anterior, los óptimos privados pueden dar lugar a la
generación de un estado de la economía óptimo social. Un óptimo social, como su
nombre lo indica, es un estado en el cual se maximiza el bienestar de la sociedad
como un todo. Algo curioso de los óptimos sociales, es que para alcanzarlos
algunos agentes de la economía pueden perder algo de bienestar con tal de que
se incrementen las ganancias del resto de miembros de la sociedad.
En este caso lo que importa son las ganancias en bienestar agregado, no las
ganancias en bienestar individuales. Por consiguiente, cuando estamos hablando
de generar una política ambiental óptima podemos decir que estamos generando
un óptimo social.
Como ejemplo, se puede citar el caso del productor dueño de una fábrica que
emite contaminantes al ambiente. En este caso, para el productor, un óptimo
privado se presenta cuando se contamina al máximo (debido a que en ese punto
produce el máximo) y se evade la responsabilidad ambiental. Al evadir la
responsabilidad ambiental el productor está dejando de invertir unos recursos
adicionales en la mitigación de la contaminación que genera o en el pago de un
impuesto proveniente de alguna regulación ambiental. Por otra parte, un o unos
individuos de la sociedad están asumiendo los costos derivados de las
afectaciones que les produce la contaminación. Esto claramente es un óptimo
privado para el empresario, pero no para el resto de la sociedad.
No obstante, si la empresa entra a un esquema de regulación ambiental, dicha
empresa tiene que regular su nivel de contaminación generada (disminuirla), esto
implica una disminución en su nivel de producto y, por consiguiente, en su nivel de
ganancias. No obstante, esta pérdida de bienestar para el productor, implica unas
ganancias para otros individuos de la sociedad que ya no tendrán costos
derivados de la presencia de la contaminación. Esto claramente es un óptimo
social, un punto de maximización de las ganancias de todos los miembros de esta.
Óptimos Privados versus Óptimos Sociales.
A partir de la exposición hecha en las dos secciones anteriores se tiene claro que
el problema de la contaminación se debe en parte al conflicto entre óptimos
32

privados y óptimos sociales. Por consiguiente, el tratamiento desde el punto de
vista económico debe considerar la generación de políticas de regulación
ambiental que logren hacer compatibles los óptimos privados con los óptimos
sociales. Esto se puede llevar a cabo mediante el diseño de políticas ambientales
que incluyan medidas de diversa naturaleza. Entre estas medidas se puede hablar
de incentivos económicos, incentivos financieros, el fomento de reglas de
responsabilidad, y en fin, la generación de políticas costo efectivas que permitan
alcanzar el objetivo de compatibilización entre óptimos privados y sociales.
Fallas del Mercado y el Diseño de Políticas Ambientales Eficientes.
De la sección dedicada el estudio del mercado se sabe que un mercado es
incompleto cuando surge una falla de mercado, las fallas de mercado se definen
como uno o más de los siguientes problemas:
¾ Estructuras de mercado diferentes a las de competencia perfecta: Estas
estructuras son Monopolios, Oligopolio, Monopsonios, Carteles y
cualquier distorsión tal como un impuesto o un subsidio, un precio techo,
o un precio piso que evite el libre funcionamiento del mercado. Al
presentarse una de estas estructuras se pierde la propiedad de simetría
presente en los precios, es decir, la propiedad de que el precio es igual
a la utilidad marginal del consumidor e igual también al costo marginal
del productor.
¾ Externalidades: Según Baumol y Oates (1988), una externalidad se
presenta cuando el consumo de un individuo o la producción de una
empresa afecta la utilidad de cualquier otra persona o la función de
producción de cualquier otra empresa hasta que las condiciones de
optimalidad de Pareto para la asignación de recursos no puedan ser
cumplidas.
¾ Bienes Públicos: Un bien público es un bien que si está disponible para
una persona, automáticamente lo está para los demás. Un activo
ambiental es considerado un bien público puro si su consumo es no rival y no - excluyente. Samuelson (1954, 1955) citado en Hanley et. al.
(1997), menciona que un bien es público puro si está disponible para
todos los individuos y si el consumo de una persona no reduce el
consumo de otra.
¾ Asimetría de Información: Ocurre cuando una persona en una
transacción no tiene información completa acerca de las acciones que
emprenden los otros individuos o el tipo (característica) de una segunda
persona. Cuando no referimos a tipo hablamos de las características
ocultas de un agente económico o la calidad de un bien desconocida.
Un ejemplo de información asimétrica puede darse cuando un
asegurado sabe más acerca de su nivel de comportamiento preventivo
que el asegurador, o un vendedor sabe más acerca de la calidad de un
producto que el comprador. Stiglitz (1994), menciona que sin
información completa, los mercados deberían ser incompletos y podrían
fallar en la tarea de asignación eficiente de los recursos. Básicamente,
33

existen dos tipos de problemas de información asimétrica: (a). Riesgos
Morales, el cual surge cuando las acciones de una primera persona no
son observables por una segunda persona. Este problema se presenta a
la hora de hacer ejecutar políticas de regulación ambiental basadas en
la aplicación de instrumentos económicos, (b). Selección Adversa,
cuando una persona no puede identificar el tipo o característica de un
producto. Este problema se presenta en el mercado de ecoproductos.
Las políticas ambientales diseñadas adecuadamente pueden ser una excelente
herramienta para corregir estos fallos de mercado. En la medida que se cuente
con información suficiente y se sepan aplicar los conceptos que provee la
economía del bienestar el proceso de evaluación de política nos puede llevar a
alcanzar la eficiencia económica en la asignación de recursos.
Las Fallas de Mercado y los Derechos de Propiedad.
Hasta el momento sabemos que las fallas de mercado son la razón para que el
mercado no funcione de manera eficiente en el proceso de asignación de bienes.
También sabemos que los derechos de propiedad son un conjunto de obligaciones
y privilegios de un (os) individuo (os) con respecto al uso de un recurso. Lo que
resta hacer en esta sección es relacionar estos conceptos.
Sobre todo en el caso de externalidades y bienes públicos, las fallas en las
asignaciones de los recursos que termina en la degradación del ambiente tienen
que ver en parte por la ausencia de un esquema de propiedad. Para pensar un
poco en esto, podemos recurrir al ejemplo de los bienes de mercado, el productor
que ofrece un bien en el mercado, tiene que estar dispuesto a aceptar una mínima
cantidad de dinero para poder transferir el derecho de propiedad sobre el bien a
un consumidor. Esta disponibilidad a aceptar no es más que el precio de mercado
del bien tomando como referencia el costo marginal de producirlo. La clave del
éxito aquí son los precios de mercado. Pero en realidad que da origen al precio de
mercado. Es claro que los derechos de propiedad (de posesión de unos recursos)
son claves para iniciar el proceso de intercambio entre consumidores y
productores. Si derechos de propiedad no puede haber sistemas de precios
eficientes.
Note, que el análisis anterior se cumple para el caso de bienes mercadeables.
Entonces, la siguiente pregunta que debemos hacernos es sí esto funcionaría para
el caso de bienes de naturaleza no mercadeable. La respuesta es simple, si
asignáramos derechos de propiedad a las externalidad o a ciertos bienes públicos
(sobre todo los cuasi públicos), se podría dar lugar a la generación de un esquema
de eficiencia en la asignación de recursos naturales y ambientales. Este tema se
trata en detalle en los libros de Economía Ambiental.

34

Las Fallas de Mercado y el Óptimo Social.
Del punto anterior sabemos que una de las herramientas para tratar de eliminar la
ineficiencia en la asignación de los recursos naturales y ambientales es la creación
de esquemas de derechos de propiedad bien establecidos. Esta herramienta
puede ser la clave para la generación de un óptimo social en la asignación.
Las fallas de mercado surgen en una buena parte por la incompatibilidad de los
usos óptimos privados con los usos óptimos sociales. Esto es importante saber
por cuanto a partir de aquí se puede generar un esquema de eliminación de las
fallas de mercado tomando en consideración el hecho de que para resolver el
problema de la contaminación no se deben eliminar las actividades económicas
actuales sino más tratar de generar un nivel optimo de ejecución de estas de tal
manera que se logre compatibilizar el uso privado con el uso social.
Las Posibilidades de la Economía Ambiental dentro de la Solución al Problema de
la Contaminación.
La primera justificación que proporcionan algunos economistas para dar un
tratamiento diferente al problema de la contaminación es que los mercados
competitivos fracasan en asignar de manera eficiente bienes y servicios cuando
estos últimos tienen características de bienes públicos, cuando se encuentra
presente el problema de las externalidades y cuando se tienen problemas de
información5. Todo esto conduce a asignaciones no eficientes en el sentido de
Pareto que producen pérdidas en el bienestar económico de la sociedad. Este
problema se presenta con mucha frecuencia en asignaciones de recursos
naturales y ambientales. La consecuencia final de ineficiencia derivada de la
asignación de usos inadecuados se manifiesta en una degradación y agotamiento
de los recursos naturales y ambientales. Esta es la fuente principal de problemas
que tienen que ser tratados por la economía del medio ambiente y de los recursos
naturales.
Los recursos naturales y ambientales al ser utilizados por los individuos tanto en
actividades de consumo como de producción generan bienestar para la sociedad.
Debido a esto los individuos pueden ser considerar el hecho de asignar un valor
económico para estos y por consiguiente poder tratarlos como activos
económicos. Sin embargo, al fracasar los mercados en la asignación de estos
tipos de recursos6, lo más común es que la sociedad los subvalore. Todo lo
anterior justifica la creación de una rama de la economía que trate de estudiar
estos problemas y trate de brindar soluciones para estos, esta rama de la
economía se llama “Economía Ambiental”. La economía ambiental provee las
herramientas analíticas y cuantitativas para estudiar y tratar de dar soluciones a
5

 Revisar Baumol y Oates (1988), Field (1997), Hanley, Shogren y White (1997) y Kolstad (2000).  
  El  mercado  fracasa  debido  a  que  es  incapaz  de  producir  un  sistema  de  precios  que  refleje  el  valor 
económico de los recursos  naturales y ambientales.  

6

35

los problemas de asignación ineficiente de recursos naturales y ambientales en la
sociedad.
De manera más exacta, ¿qué es la Economía Ambiental?, según Kolstad (2000),
la “Economía ambiental estudia los impactos de la economía sobre el medio
ambiente, la importancia del medio ambiente para la economía y la manera
apropiada de regular la actividad económica con miras a alcanzar un equilibrio
entre las metas de conservación ambiental, de crecimiento económico y otras
metas sociales, como por ejemplo, el desarrollo económico y la equidad
intergeneracional”.
Es claro que los actuales problemas ambientales son el reflejo de un problema de
actitud por parte de las personas que habitan el planeta. Si todas las personas7
desarrollaran sus actividades dentro de un patrón de comportamiento compatible
con la conservación y preservación del medio ambiente, los graves problemas
ambientales enfrentados en la actualidad no existirían. La educación ambiental es
una solución planteada para el problema de la contaminación ambiental totalmente
desligada de la perspectiva económica. Esta propone una serie de procedimientos
que persiguen como objetivo modificar el comportamiento de los individuos hacia
patrones de conducta más compatibles con el medio ambiente. Si bien esto puede
traer buenos resultados, sobre todo en el largo plazo8, no es una solución total a
este problema debido a la necesidad primordial de disminuir los niveles actuales
de contaminación y de degradación ambiental a todo lo largo del planeta. La
economía ambiental propone un tratamiento distinto que puede generar soluciones
al problema ambiental dentro de un período de tiempo relativamente corto.
La Economía Ambiental es la encargada de establecer la diferencia cuando una
sustancia química es un mal o un bien para la sociedad. Un ejemplo de esto
puede ser el caso del dióxido de carbono. Esta sustancia puede ser generada
como un subproducto a partir de un proceso de producción de un bien que
necesita la sociedad. Es decir, las personas que actúan como consumidores en la
economía necesitan el bien asociado con el dióxido de carbono pero al mismo
tiempo obtienen desutilidad (daño) debido a la contaminación originada por el
dióxido de carbono. Kolstad (2000), afirma que la esencia del problema ambiental
en el comportamiento de los individuos en la Economía – como se desarrolla la
conducta maximizadora de beneficios de los
productores y la conducta
maximizadora de utilidad de los consumidores. Según este autor, sin la presencia
de la Economía, muchos de los problemas ambientales actuales serían
7

 Refiriéndonos, en este caso, a personas que de alguna manera u otra desarrollan actividades de consumo y 
de producción no compatibles con el medio ambiente. También se pueden incluir aquí, aquellas personas 
que participan de manera directa e indirecta en el diseño y toma de decisiones dentro de las instituciones 
del gobierno. Estas últimas, debido la toma de decisiones erróneas sobre el desarrollo de políticas afectan 
significativamente al medio ambiente.   
8
  Bajo  un  esquema  de  educación  ambiental  los  niños  pueden  ir  creciendo  y  al  mismo  tiempo  pueden  ir 
desarrollando  una  conciencia  en  torno  a  la  obligación  de  la  conservación  de  los  recursos  naturales  y 
ambientales.   

36

simplemente preguntas de investigación para los biólogos o químicos sin tener
ninguna repercusión en términos de política.
En el mercado de la mayoría de bienes y servicios de una Economía moderna,
raramente se igualan los costos de producción con la demanda de los
consumidores para derivar la cantidad óptima de contaminación permisible por la
sociedad. El problema con los mercados es que estos no trabajan en función de
obtener el nivel de contaminación deseable desde el punto de vista social. Un
aspecto clave para que los mercados no contribuyan a generar el nivel de
contaminación óptimo social es que los óptimos privados, generados tanto por el
lado del consumo como por el lado de la producción, no son compatibles con el
óptimo social9.
Una de las herramientas más poderosas planteadas por la Economía Ambiental
son los incentivos económicos para el control de la contaminación10. Un incentivo,
según Field (1997), es algo que atrae o repele a las personas y las hace modificar
su comportamiento en alguna dirección. Luego, un incentivo económico sería algo
en “el mundo económico” que hace que las personas tomen una decisión en cierta
dirección, siendo esta la mejor dentro de un conjunto de decisiones posibles, tal
que los individuos maximicen su utilidad, tanto en actividades de consumo como
de producción. En la actualidad, existe un gran volumen de literatura sobre
incentivos económicos para la regulación entre los cuales se incluyen desarrollos
teóricos y empíricos que demuestran la eficacia en el control de la
contaminación11. Con esta herramienta y otras más12, la economía ambiental da
respuestas a algunas de las preguntas más trascendentales acerca de los
problemas ambientales que aquejan al mundo actual. Algunas de estas preguntas
son:


¿Cuáles son los incentivos para la generación de contaminación?
¿Cuáles son los costos de limpiar la contaminación?
¿Cuáles son las ganancias netas para la sociedad derivadas del control de
la contaminación?

9

  Un  óptimo  privado  se  deriva  cuando  producto  de  un  comportamiento  racional  por  parte  de  un  agente 
económico  (ya sea que éste participe en la sociedad como un  consumidor o como un  productor) derive el 
mayor  nivel  de  utilidad  a  ganancia  desde  un    punto  de  vista  individual.  En  cambio,  un  óptimo  social  se 
obtiene cuando se maximiza el mayor nivel de bienestar para la sociedad como un todo.   
10 Los incentivos no son únicamente económicos, según (Field, 1997), también pueden existir incentivos no 
materiales que conducen a una modificación del comportamiento económico de las personas. Ejemplos de 
estas situaciones son la autoestima, el deseo de conservar un ambiente visual agradable o el de dar un buen 
ejemplo a las demás personas.  
11
 Con miras a realizar una revisión acerca de casos de aplicación de incentivos económicos para el control 
de la contaminación el lector puede consultar Baumol  y Oates (1988), Field (1997); Hanley, Shogren y White 
(1998) , Kolstad (2000) y Stavin (2000). 
12
  Como  por  ejemplo,  los  métodos  de  valoración  de  bienes  no  mercadeables  para  la  estimación  del  valor 
económico  del  daño  ambiental  y  la  técnica  de  análisis  costo  beneficio  incorporando  el  valor  de  las 
externalidades ambientales en la evaluación de políticas y/o proyectos.  

37



¿Cuál es el balance correcto entre los costos del control y las ganancias
obtenidas del control?
¿Cuáles son los mecanismos regulatorios que pueden ser diseñados para
asegurar un balance adecuado entre costos y ganancias?
¿Algunas veces estos objetivos son fáciles de cumplir y en otras veces son
excesivamente complejos?

Aunque la Economía Ambiental se origina a partir de finales de la década de los
50´s e inicios de los 60´s, es hasta la década de los 70´s que logra experimentar
un gran salto en cuanto a su importancia como una herramienta de análisis de los
problemas económicos relacionados con el medio ambiente. En la actualidad los
permisos mercadeables para el control de la contaminación son de mucha utilidad
para la regulación de los problemas de contaminación del aire. Por su parte, los
métodos de valoración son una parte integral de la prevención ambiental, y están
siendo utilizados en los procesos de toma de decisiones relacionados con la
viabilidad de proyectos y/o políticas públicas que traen consigo impactos sobre el
medio ambiente. Además, la economía ambiental está jugando un papel muy
importante en el debate actual acerca del calentamiento climático.
El Diseño de Políticas y Proyectos Ambientales
Cuando se comienza a tratar de encontrar una respuesta al origen de la
degradación ambiental, salen a relucir dos causas principales – la alta densidad de
población en el planeta y la diferencia de ingresos entre las personas que pueblan
el planeta. Si en la actualidad hubiese poca población en el planeta, el medio
ambiente debería estar en la capacidad de biodegradar y reciclar por sí mismo (a
través de procesos naturales) todos los contaminantes generados por los seres
vivientes del planeta. En la actualidad, el número de personas que habitan el
planeta y particularmente la densidad de población en algunas partes de este,
satura al medio ambiente, haciendo que este sea incapaz de sostenerse por sí
mismo, es ahí cuando aparecen los problemas de degradación ambiental que
comprometen la existencia de una serie de recursos naturales y ambientales
(entre los que se encuentran especies de animales y plantas, y materiales inertes)
que sirven de base para los bienes y servicios que demanda la sociedad.
Por otra parte, el nivel de ingreso es también importante no solamente debido a
que la gente con altos ingresos tiende a consumir más y por lo tanto a contaminar
más. Si no también debido a que el medio ambiente es visto como un bien
suntuario. Para la gente con bajos niveles de ingreso, que tratan de sobrevivir
dentro de sus restricciones de presupuéstales, es prioridad la compra y consumo
de bienes básicos (de subsistencia), dejando así de un lado la compra y el
consumo de bienes ambientales. De todas maneras, en la actualidad, todos los
habitantes del planeta están tomando conciencia acerca del problema de la
degradación ambiental y las serias consecuencias que puede representar para la
existencia y preservación de la vida en el planeta. Todo esto conduce a que a
través del tiempo las personas aprendan a valorar más al medio ambiente,
38

tomando en cuenta sus restricciones presupuéstales, la funciones de utilidades del
resto de individuos en la sociedad y sus estándares de calidad de vida.
Es por lo anterior, que la Economía Ambiental tiene que desempeñar un papel
importante en el diseño de políticas públicas para el mejoramiento de la calidad
ambiental. Al respecto Field (1997), señala que el problema de diseñar políticas
ambientales eficientes no se le suele dar la importancia que merece. Es fácil caer
en la trampa de creer que cualquiera de los programas o políticas que se generen
de los desordenados procesos políticos ambientales representa alguna ayuda, o
que éstos, seguramente, son mejor que nada. La evidencia presenta casos en los
cuales los diseñadores de política y los administradores públicos han concebido
políticas que no funcionan. La gente cree con frecuencia que una política será
efectiva aun cuando cualquier análisis razonable pueda predecir lo contrario.
En la actualidad, según Kolstad (2000), los principales objetivos de política
ambiental en los diferentes países alrededor del globo tienen que ver con el
control de la contaminación y la conservación y preservación de ambientes
naturales. Los problemas de contaminación ambiental por lo general están
relacionados directamente con dos tipos de resultados – cuál es la cantidad
óptima de contaminación y cómo lograr que los contaminadores controlen sus
emisiones.
La determinación de la cantidad correcta de contaminación no es fácil de calcular.
Para determinar los costos del control de la contaminación es necesario conocer
tanto la estructura de la producción de bienes como las diferencias en los costos
para los distintos niveles de control. Contrario a lo que la mayoría de las personas
piensan, esta no es una pregunta de ingeniería.
Aunque es fácil saber cuánto debería costar un equipo de reducción de
contaminación, para un economista esto marca solo el inicio de la compleja tarea
del cálculo de los beneficios netos derivados de una política de reducción de la
contaminación. Un ejemplo de esta complejidad puede ser la diversidad de
maneras que existen para lograr que los productores reduzcan sus niveles de
contaminantes13. Adicional a esto, otra manera de controlar la contaminación
puede ser a través de la modificación del comportamiento de los consumidores,
haciendo que estos reduzcan sus niveles de consumo de bienes contaminantes.
Por lo tanto, la caracterización de los costos en el ámbito conceptual y la medición
de estos en términos empíricos, es una pregunta compleja y muy difícil de
responder.
La determinación de la cantidad óptima de contaminación también involucra la
determinación de los daños ocasionados por esta. Cuando se habla de daños
13

  Por  ejemplo,  a  través  de  tratamiento  de  los  contaminantes  en  el  punto  de  descarga,  a  través  de 
modificación  de  los  procesos  de  producción,  a  través  de  la  reasignación  de  la  actividad  productiva  para 
reducir  el  daño,  y  a  través  de  la  inversión  en  investigación  y  desarrollo  de  nuevas  técnicas  que  ayuden  a 
controlar la contaminación.  

39

causados por la contaminación, no debe creerse que solamente se hable de la
cantidad de peces muertos en un lago contaminado por pesticidas o el nivel de
contaminantes en este lago al cual las personas pueden enfermarse. Esta palabra
en realidad simplifica demasiado la gran variedad de maneras y formas a través
de las cuales la contaminación puede generar efectos negativos y la severidad de
las consecuencias de estos efectos sobre las personas. Un ejemplo de esto puede
ser el caso de la contaminación de aire en zonas urbanas, que genera efectos
negativos sobre las personas tales como: irritaciones de los ojos y nariz, reducción
de la visibilidad, incremento en la susceptibilidad de enfermedades por vías
respiratorias y el posterior padecimiento de estas y daños a materiales y viviendas
los cuales pueden ocasionan grandes pérdidas económicas a sus dueños.
Algunos de los anteriores efectos son tangibles otros son intangibles. En
economía ambiental se acostumbra a juntar todos estos efectos en una sola
medida – la disponibilidad a pagar por reducir la contaminación. Si la
contaminación es un mal, las personas están dispuestas a destinar algo de dinero
con tal de eliminar dicha contaminación. Dejando de un lado el hecho de que la
mayoría de las personas piensan que el contaminador es él que debería pagar,
una forma de medir la verdadera magnitud o importancia de la reducción de la
contaminación para una persona es a través de su disposición a dar algo valioso a
cambio de una mejora marginal en la calidad ambiental. La medición de la
disponibilidad a pagar por una reducción en la contaminación es una tarea
compleja y difícil, debido a esto la mayoría de las investigaciones en economía
ambiental están relacionadas de alguna forma u otra con este tema.
Luego después de caracterizar la importancia de la reducción de la contaminación
para las personas a través de su disposición a pagar, es posible plantear una
sumatoria de las preferencias personales (suma de las disponibilidades a pagar de
cada una de las personas de una sociedad) para poder obtener una disposición a
pagar de la sociedad por una reducción en la contaminación. Luego, con esta
medida y con los costos de control se puede calcular el nivel óptimo social de
reducción de contaminación14. Pero, ¿Cómo podemos hacer esto?, ¿El gobierno
debería dictaminar las cantidades de contaminantes que debería emitir cada
contaminador?. En realidad, es sumamente difícil determinar la mejor manera de
intervención del Gobierno con miras a obtener el nivel de reducción de
contaminación adecuado. El Gobierno puede emprender políticas de reducción de
la contaminación que permitan alcanzar los objetivos de reducción sin tener que
incurrir en excesivos costos administrativos, ni excesivos costos de control, y
puede proveer al mismo tiempo los incentivos correctos para que los costos de
reducción de la contaminación sean minimizados hoy y en el futuro.
Dirigiendo la mirada hacia los países en desarrollo, podemos ver que los
principales problemas ambientales tienen que ver con la contaminación del aire en
14

  Dentro  de  este  análisis  es  muy  común  utilizar  dos  tipos  de  técnicas,  ya  muy  comunes  entre  los 
economistas  ambientales.  El  análisis  costo  efectividad  y  el  análisis  costo  beneficio,  temas  tratados  más 
detenidamente en las primeras secciones del siguiente capítulo.   

40

ciudades, la contaminación de importantes fuentes de agua y la falta de
conservación y preservación de ambientes naturales (protección de especies de
animales y plantas en extinción). Esta problemática obliga a quienes toman
decisiones a diseñar políticas ambientales que persigan como objetivo principal el
establecimiento de un equilibrio entre las fuerzas del desarrollo que modifican la
base de recursos naturales y ambientales y el valor social de la preservación.
¿Cómo se podrían estimar estos dos lados de la ecuación para poder brindar
evidencia que ayude a los encargados de tomar decisiones a asignar de una
manera eficiente los recursos naturales y ambientales?.
La economía ambiental brinda las herramientas para aportar todo el volumen de
evidencia que ayude en el proceso de diseño y evaluación de una política
ambiental. Lo que sí se debe tener claro es que la protección ambiental
usualmente involucra la intervención de los Gobiernos en las economías y es muy
común decidir la naturaleza y el alcance de la intervención. Por lo tanto, los
economistas ambientales tienen mucho que aportar en este proceso complejo de
diseño y toma de decisiones.

Medición de la Eficiencia en Políticas de Regulación Ambiental
La evaluación ex antes y ex post son procesos necesarios dentro de la evaluación
de políticas de regulación ambiental por cuanto se hace necesario mejorar el
diseño y la ejecución de estas. En esta sección se hace una breve exposición de
las principales herramientas con las que cuentan los economistas para estimar los
beneficios y costos económicos necesarios para el análisis de eficiencia y eficacia
de las políticas públicas.
Estimación de Funciones de Producción de Bienes Ambientales
En problemas de medición económica convencional, los impactos de una acción
económica, específicamente de un proceso de producción cualquiera, pueden ser
medidos a través de la especificación y posterior estimación de una función de
producción. La información necesaria para su estimación se encuentra en los
niveles de producción, y niveles de insumos y tecnología empleada en el proceso
de producción. Una vez obtenida esta función, solo basta obtener información de
mercado sobre el precio del bien producido para obtener una medida económica
que representa las ganancias derivadas de producir el bien. Todo esto es
adecuado para el caso de bienes de mercado principalmente producidos por
empresas privadas.
Sin embargo, para el caso de la estimación del nivel de producto generado por
una política, esto no resulta tan sencillo. Por una parte, las políticas públicas, por
lo general, producen productos que no pueden ser internalizados en los
mercados. Esto conlleva a problemas con la delimitación de los beneficios sociales
que trae la provisión del nuevo bien, producto de la política. Si logramos
41

sobrepasar esta dificultad, el siguiente problema al que nos enfrentamos es la
obtención de información que permita hacer las estimaciones necesarias.
Específicamente, para el caso de la evaluación de políticas ambientales, la
información de tipo ambiental es todavía muy limitada, debido al estado incipiente
o casi nulo de los sistemas de monitoreo, recolección y almacenamiento de
información sobre contaminación ambiental y sobre los posibles impactos que
causa esta contaminación a los miembros de la sociedad. Debido a este problema,
lo más común, es trabajar con funciones de beneficios de mejoras ambientales,
con funciones de costos o daño ambiental, o con funciones de costos de reducción
de contaminación. Los dos primeros tipos de funciones se utilizan más para la
evaluación de políticas ambientales diseñadas y ejecutadas por entidades
gubernamentales y que pretenden incrementar la oferta de bienes y servicios
ambientales para la sociedad. Por otra parte, el último criterio es utilizado en
evaluaciones de políticas de regulación de la contaminación del gobierno sobre la
comunidad regulada (productores generadores de contaminación).
Estimación de Funciones de Beneficios Ambientales
Debido a la naturaleza no mercadeables de la mayoría de los bienes y servicios
ambientales. Los beneficios que proveen estos a la sociedad en su mayoría son
externos. Según Field (1997), un beneficio externo es aquél que se agrega a
alguien que esté afuera, o externo a la decisión sobre consumo o uso del bien o
recurso que causa la externalidad. Cuando el uso de un bien conduce a un
beneficio externo, la disponibilidad a pagar del mercado por tal bien conduce a un
beneficio externo, la disponibilidad a pagar del mercado por tal bien subestimará la
disponibilidad social a pagar.
Por lo general, las funciones de beneficios relacionadas con políticas ambientales
tienen la particularidad de incluir valores de mercados y de no mercados derivados
de la provisión de nuevos niveles de bienes y servicios ambientales. Debido a que
este valor en gran parte, es de naturaleza no mercadeable, se tiene que buscar
una medida de bienestar económico que reemplace al precio del bien, obtenible
en el caso de un bien mercadeable. Esta medida se denomina disponibilidad a
pagar marginal, y representa la cantidad de dinero que un individuo en la sociedad
está dispuesto a pagar por una unidad adicional de un bien o servicio ambiental.
La disponibilidad a pagar marginal hace las veces de precio del bien o servicio
ambiental, y representa una medida del beneficio que obtendría una persona
derivado del consumo de una unidad adicional de ese bien o servicio ambiental.
Por lo tanto, “la disponibilidad a pagar marginal por acceder a una unidad de un
bien o servicio ambiental es equivalente” a decir “el beneficio marginal derivado
del consumo de una unidad de un bien y/o servicio ambiental”.
Ahora, la siguiente pregunta que debemos hacernos es: ¿Cómo estimamos la
disponibilidad a pagar?. Para la estimación de estos valores los economistas
42

ambientales han propuesto dos enfoques metodológicos. El enfoque indirecto y el
enfoque directo.
La diferencia entre estos radica en que el primer enfoque utiliza información
indirecta obtenida a partir de los mercados convencionales sobre bienes
relacionados con los ambientales, para estimar una ecuación de demanda por el
bien convencional que permita encontrar de manera “indirecta” el valor del bien o
servicios ambientales. Un ejemplo de esto es el caso de estimaciones de
funciones de demandas por recreación, las cuales utilizan información sobre
cantidades de bienes demandados y precios de mercado relacionados con la
recreación (tiquetes aéreos, hoteles, etc.), para estimar el valor económico del sitio
de recreación o el valor económico de un cambio en la calidad ambiental del sitio.
Por otra parte, el enfoque directo asume la ausencia total de información indirecta,
lo cual conduce a la necesidad de generar información a partir de preguntas de
disponibilidad a pagar formuladas a los usuarios o beneficiarios potenciales de
mejoras ambientales.
La principal fortaleza del enfoque indirecto es que trabaja, aunque sea de manera
indirecta, con información obtenida a partir de mercados convencionales. Un
posible limitante derivado de lo anterior, es que en ausencia de este tipo de
información o en presencia de información con un bajo nivel de calidad, los
resultados son poco confiables para los procesos de evaluación de políticas. Otra
limitación que enfrenta este método es que debido a su naturaleza, solo se
pueden estimar valores directos para los bienes y servicios ambientales derivados
de usos específicos (por salud, por recreación, como insumo de producción, etc.).
Esto de hecho niega la posibilidad de estimar valores de no uso derivados de los
bienes y servicios ambientales.
En cuanto al enfoque directo, su principal fortaleza radica en el hecho que
podemos estimar el valor económico total (incluyendo valores de no uso) de un
bien o servicio ambiental debido a que esta posibilidad se encuentra condicionada
al planteamiento de la pregunta de disponibilidad a pagar. Su principal desventaja
es atribuida al hecho de que sé está obteniendo información a partir de la creación
de un mercado artificial para el bien ambiental. Por lo tanto, la naturaleza
hipotética de los escenarios de asignación de valor es su principal crítica.
Lo más recomendable en trabajos empíricos es trabajar, en la medida de lo
posible, simultáneamente con ambos enfoques para poder efectuar
comparaciones que permitan la formulación de juicios más objetivos con respecto
a los valores obtenidos. A partir de estos métodos, se obtiene una medida de los
beneficios (para el caso de un incremento en la oferta de un bien o servicio
ambiental) o de los costos (para el caso de una disminución en la oferta de un bien
o servicio ambiental) expresada en términos marginales. Esta medida marginal
puede ser fácilmente agregada para representar los beneficios o costos
económicos derivados de un incremento o disminución en algún bien o servicio
ambiental, relacionado con alguna política en particular.
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Una vez encontrado este valor, aplica una tasa de descuento que represente las
preferencias de la sociedad a través del tiempo. Esto se traduce en la estimación
de un valor presente neto de los beneficios económicos ambientales, que para un
análisis ex-ante, se convierte en evidencia empírica esencial para la toma de
decisiones acerca de la política ambiental que se adoptará.
Estimación de Funciones de Costos Ambientales
La interpretación del costo económico ambiental o valor económico del daño
ambiental se limita a una interpretación en términos negativos, del beneficio
económico ambiental. Es decir, estas medidas pueden interpretarse como la
pérdida de beneficios económicos ambientales dado que se genera una reducción
en la oferta de bienes y servicios ambientales. Dicha medida es utilizada
normalmente en situaciones en la que se hace necesaria la estimación en
términos económicos de las pérdidas ocasionadas por la degradación o
contaminación de los activos ambientales. Para este trabajo, debido a la
naturaleza de la evaluación, se trabajará con funciones de beneficios ambientales.
Como se dijo anteriormente, las externalidades ambientales generan un costo
externo que debe ser sumado al costo privado para generar un costo social. Este
costo social debería ser la base para tomar cualquier tipo de decisión que genere
impactos negativos sobre el medio ambiente.
1. Requerimientos de Información para la Evaluación de Políticas
Ambientales.
Los requerimientos de información para la evaluación económica de políticas
ambientales se centran en la obtención de los siguientes tipos de información:

¾ Información de Tipo Técnico
¾ Información de Tipo Económico
El primer tipo de información sirve para cuantificar los cambios en la calidad o en
la cantidad de los bienes o servicios ambientales derivados de las acciones
propuestas. Un ejemplo podría ser el caso de la recolección de información sobre
parámetros de calidad de agua (DBO, DQO, SS, etc.), para evaluar el cambio en
la calidad del agua de un río debido a una política de descontaminación.
Toda esta información sirve para estimar funciones de daño físico sobre los
recursos naturales y ambientales. Daños que luego serán traducidos por los
economistas ambientales a valores económicos para estimar los impactos en
bienestar social de todas y cada de las actividades económicas emprendidas por
el hombre.
El segundo tipo de información consiste básicamente en la recolección de
información acerca de los precios de los bienes e insumos relacionados con los
bienes o servicios ambientales, en los mercados convencionales. Esta información
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es sumamente útil para expresar todos los cambios en la calidad o cantidad
ambiental derivados de las modificaciones en el ambiente producidas por las
políticas del gobierno y por las acciones de las personas. Este tipo de información
es valioso para la aplicación de los métodos de valoración incluidos dentro del
enfoque indirecto.
El segundo tipo de información necesaria en la evaluación de políticas
ambientales es la recolectada a partir de la formulación de preguntas de
disponibilidad a pagar hechas a las personas que son beneficiarias potenciales de
las mejoras ambientales propuestas por las políticas. Dicha información es útil en
la estimación de las funciones de demanda por un bien o servicio ambiental, a
partir de las cuales se puede calcular el valor económico de estos.
Referencias
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