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Guadalupe, Nuevo León, a 8 de septiembre del 2015

Memorándum Para: Lic. Rosa Guadalupe Olivares Castilla De: Lic. Claudio Tapia Salinas, Lic. Horacio Uresti Robledo y Lic. Jorge Luis Silva Silva.

Parte actora: Guadalupe Picazo Salas y otras.

Expediente: 991/13-EAR-01-3/810/15-PL-10-04

En el acto impugnado, en forma contraria a las formalidades y requisitos previstos en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y su Reglamento, la Ley General de Vida Silvestre, la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y la Ley de Aguas Nacionales, se evaluó y autorizó de manera condicionada, la Manifestación de Impacto Ambiental Particular (MIA-P), del proyecto “Estadio de Fútbol Monterrey”, promovida por el Fideicomiso Empresarial No. F/396 Bank of América México, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Bank of América, División Fiduciaria.

La autoridad demandada, señala: “Que el proyecto consiste en realizar el Cambio de Uso de Suelo en una superficie de 187,499.56 m2, de una superficie total de 245,000.471 m2, formado por 2 polígonos (Polígono 1 con una superficie de 183,795.325 m2 y el Polígono 2 con una superficie de 61,205.146 m2), con vegetación

compuesta por vegetación secundaria de matorral submontano, para desarrollar obras no competencia de la federación (construcción de un estadio de fútbol), el predio se ubica sobre el lado norte de la avenida Pablo Livas a 280 metros (m) al noreste del cruce con la avenida Eloy Cavazos. Colinda al norte con la zona federal del Río La Silla (aunque no de manera inmediata), al este con una propiedad particular que en su mitad norte cuenta con vegetación natural y la mitad sur con las instalaciones de un autocinema actualmente en desuso, al sur colinda con la avenida Pablo Livas y al oeste con el Parque Zoológico La Pastora, en el municipio de Guadalupe, Nuevo

Luego concluye, que el proyecto objeto de evaluación es ambientalmente viable; y resuelve autorizarlo

León,

”.

de manera condicionada, bajo determinados requisitos.

Procede que ese H. Tribunal, declare la nulidad lisa y llana del Oficio 139.003.03.675/11 del 05 de agosto del 2011, emitido por la Delegación Federal en Nuevo León, de la SEMARNAT, con fundamento en los artículos 51 fracción IV y 52 fracciones II de la LFPCA, y en base a lo siguiente:

PRIMERO.- COORDENADAS Y COLINDANCIAS ERRÓNEAS.- El bien inmueble que fuera otorgado en concesión, se ubica en el municipio de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, mientras que el terreno objeto del proyecto autorizado, por el que se autorizó la Manifestación de Impacto Ambiental Particular (MIA-P), se encuentra en el municipio de Guadalupe.

Es de aclararse que la propia Delegación de la SEMARNAT (ahora demandada), mediante Oficio No. 139.003.03.216/11 del 15 de marzo del 2011, desechó la primer solicitud presentada con la finalidad de obtener la autorización en materia de impacto ambiental para la realización del proyecto denominado “Estadio de Fútbol Monterrey”; ese desechamiento mse debió precisamente al error en la identificación del inmueble, y por las coordenadas equivocadas. (esto se explica en la hoja 22 y siguientes de la demanda).

Ahora bien, el dictamen en materia de Topografía, rendido por el perito designado por la parte actora, demuestra:

a).- La ubicación exacta del bien inmueble detallado en el Oficio sin número del 25 de septiembre del 2008, mediante el cual, el Gobernador del Estado de Nuevo León, presentó ante el Congreso, la iniciativa de Decreto para el otorgamiento de concesión para la construcción del Estadio de Fútbol Monterrey, de un terreno de su propiedad.

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b).- La ubicación exacta del bien inmueble detallado en el Decreto No. 59 del Congreso del Estado de Nuevo León, expedido el 31 de marzo del 2010 y publicado en el Periódico Oficial del 9 de abril del 2010, mediante el cual se otorga en concesión a favor de Desarrollo Deportivo y Comercial, S.A. de C.V., empresa subsidiaria de Fomento Económico Mexicano, S.A.B. de C.V., para su uso, aprovechamiento y explotación, una superficie de 245,000.471m2, conformada por dos polígonos de terreno de 183,795.325 m2 y 61,205,146 m2, de un inmueble de mayor extensión propiedad del Estado, ubicado en el Municipio de Guadalupe, Nuevo León, e identificado con el número de expediente catastral 28) 69-001-094, colindando al norte con el Río La Silla, al sur con la Avenida Pablo Livas, al este con Propiedad Privada y al oeste con el Parque “La Pastora”.

c).- La ubicación exacta del bien inmueble detallado en el Título de Concesión expedido el 5 de agosto de 2010, por el Secretario de Finanzas y Tesorero General de Estado de Nuevo León, publicado en el Periódico Oficial del 6 de agosto del 2010, mediante el cual se otorga en concesión el uso, aprovechamiento y explotación del inmueble propiedad del Gobierno del Estado, ubicado en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, a la empresa citada en el inciso anterior.

d).- Las diferencias entre la ubicación del bien inmueble dado en concesión por el Congreso del Estado en el Decreto 59 y por el Título de Concesión respectivo, y el que se describe como objeto del proyecto autorizado por la Delegación de la SEMARNAT, en la resolución impugnada en el presente juicio.

SEGUNDO.- EL TESORERO ESTATAL CARECE DE FACULTADES PARA CAMBIAR COORDENADAS.- NO PUEDE ALTERAR EL DECRETO LEGISLATIVO.- La resolución impugnada se sustenta en un acto viciado de origen. Eso, porque el Secretario de Finanzas y Tesorero General del Estado de Nuevo León, emitió acuerdo del 17 de mayo del 2011, publicado en el periódico oficial el 18 de mayo del 2011 (en el que precisan y expresan las coordenadas de ubicación del inmueble identificado con el expediente catastral 28) 69-001-094), sin que exista un decreto, ley o reglamento (que le conceda facultades para ello); incluso, de motu proprio e ilegalmente, cambia las coordenadas de ubicación del inmueble identificado con el expediente catastral de referencia. Tal acuerdo, se dictó en contravención a los artículos 133 y 134 de la Constitución Política del Estado de Nuevo León, 1º, 4º, 18 fracción II y 21 fracciones XXV y XXXI de la Ley Orgánica de la Administración Pública para el Estado de Nuevo León, Décimo del Decreto 59 expedido por el H. Congreso del Estado de Nuevo León, en fecha 31 de marzo del 2010, publicado en el periódico oficial del 9 de abril del 2010, Primero, Segundo y Tercero del Título de Concesión publicado en el periódico oficial del 6 de agosto del 2010.

TERCERO.- EL SOLICITANTE DE LA MIA CARECE DE PODER.- El Lic. Tonatiuh Mejía Moysen, carece de facultades expresas para representar legalmente al Fideicomiso Empresarial No. F/396 Bank of América México, S.A. Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Bank of América, División Fiduciaria. Por ello, con fundamento en los artículos 2554 del Código Civil Federal, 12, 13, 14, 15 segundo párrafo, 19 párrafos primero y segundo, de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, se debió desechar la autorización solicitada.

En la escritura pública número 133127 del 13 de octubre del 2008, anexada a la manifestación de impacto ambiental, de la que derivó la resolución impugnada, consta en forma expresa, que el Lic. Tonatiuh Mejía Moysen, cuenta con un poder general para actos de administración, y que el citado poder, se le concedió en términos del segundo párrafo del artículo 2554 del CCF, para que administre los negocios y el patrimonio del fideicomiso, y no para que ejerza actos de representación legal, como los relativos a trámites ante dependencias federales.

CUARTO.- DAÑOS GRAVES AL AMBIENTE, BIODIVERSIDAD, ECOSISTEMA Y VOCACIÓN NATURAL.- DEBIÓ NEGARSE LA MIA.- Los dictámenes en materia de Hidrología y Biología, rendidos por los peritos designados por la parte actora, acreditan: 1).- Que el proyecto consistente en realizar el cambio de uso de suelo en una superficie de 187,499.56 m2, para la construcción del “Estadio de Fútbol Monterrey”, no es

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ambientalmente viable; y 2).- Que el impacto ambiental general por las actividades del proyecto evaluado y autorizado, tuvo un efecto puntual adverso e irreversible.

También demuestran, que durante la realización del proyecto autorizado:

A).- Se causaron daños graves al ambiente, a la biodiversidad, al ecosistema y a su vocación natural, entre ellos, los relacionados con: 1).- La microcuenca Río La Silla y sus ecosistemas adyacentes; 2).- La modificación o desviación de una cuenca tributaria del Río La Silla; 3).- La calidad del agua; 4).- Los cuerpos de agua; 5).- La hidrología superficial; 6).- Los patrones de escurrimiento, 7).- Los acuíferos; 8).- Las aguas claras; y 9).- El cauce de la corriente que existe en el lugar.

B).- Se produjeron daños graves al ambiente, a la biodiversidad, al ecosistema y a su vocación natural, entre ellos, los relacionados con: 1).- La flora y fauna silvestre que existen en el lugar; 2).- La capacidad de carga; 3).- La conservación de las especies; 4).- La destrucción, contaminación, degradación, desertificación o desequilibrio del hábitat de la vida silvestre; 5).- Los ejemplares o poblaciones nativos y su desarrollo; 6).- Las especies silvestres; 7).- Las especies y poblaciones en riesgo; 8).- La evolución, viabilidad y continuidad de los ecosistemas y hábitats; 9).- La diversidad genética; 10).- Las poblaciones de especies silvestres; 11).- La recuperación de las especies silvestres; y 12).- Los servicios ambientales.

C).- Se produjeron contaminantes, contingencias ambientales y desequilibrios ecológicos graves.

D).- Se produjeron daños graves a los ecosistemas y a las dos especies de fauna silvestre sujetas a protección especial, enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010 publicada en el DOF el 30 de diciembre del 2010.

QUINTO.- ILEGALIDAD POR FALTA DE MOTIVACIÓN ADECUADA.- El acto impugnado carece de la debida motivación. Eso, porque la autoridad demandada: a).- No señala con precisión, las circunstancias especiales, las razones particulares o las causas inmediatas que consideró para resolver que el proyecto evaluado y autorizado, es ambientalmente viable; b).- No señala con precisión, las medidas de prevención y mitigación efectivas, a fin de evitar, atenuar o compensar, los impactos ambientales adversos que producirá la realización de la obra objeto del proyecto autorizado; y c).- Tampoco señala en forma pormenorizada, cómo se evitará, atenuará o compensará, lo relacionado con la producción de contaminantes, con las contingencias ambientales y con los desequilibrios ecológicos graves.