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arte.

Manifestación de la actividad humana mediante la cual
se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o
sonoros.
belleza. Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la
naturaleza y en las obras literarias y artísticas.
arquitectura. Arte de proyectar y construir edificios.

No hace mucho, desarrollamos en el despacho un proyecto para unas termas en la montaña, sin proponernos de antemano ninguna
imagen interna en relación con esta tarea constructiva, para luego transformarla según lo que ésta fuera pidiendo; al contrario,
intentamos responder a toda una serie de preguntas fundamentales que concernian a1 lugar, a la tarea y a los materiales de construcción
montaña, piedra, agua- y que, de momento, no se podían representar. Sólo cuando nos fue posible ir dando paulatinamente respuestas
a las preguntas hechas a1 lugar, a1 material y a la tarea constructiva, surgieron poco a poco estructuras y espacios que a nosotros
mismos nos dejaron estupefactos y que creo que tienen el potencial de una fuerza primigenia que se remonta más alli de la mera
disposición de formas estilísticamente preconcebidas. [...]
Personalmente creo en la totalidad corpórea del objeto arquitectónico que se basta a si misma, si bien no como algo obviamente dado,
sino como meta, difícil pero indispensable, de mi trabajo. [...]
Lo que aqui tiene lugar es una reducción a los objetos y a las cosas que son. En este contexto, Handke habla también de la fidelidad
a las cosas. Él querría que sus propias descripciones fueran vividas con fidelidad al lugar que describen, no como una coloración o
una pintura afiadida. Frases como éstas me ayudan a no conformarme con el disgusto que a menudo me asalta cuando contemplo
arquitectura reciente. Una y otra vez, me encuentro con edificios configurados ostentosamente y que tienen la voluntad de tener una
forma peculiar, y esto me malhumora. Es verdad que el arquitecto que ha hecho esas cosas no esté presente, pero no para de hablarme
en cada detalle del edificio, y me dice siempre lo mismo, algo que enseguida deja de interesarme. La buena arquitectura debería
acoger al hombre, dejarle que viva y habite alli, y no abrumarle con su charla.
Fragmento de “La dura pepita de la belleza” Peter Zumthor, año 1991

La belleza es una sensación. La razón desempeña un papel subordinado. Creo que reconocemos enseguida una belleza que surge
de nuestra cultura y que está en correspondencia con nuestra formación. Vemos una forma o una configuración que se expresa,
condensada en un símbolo que nos conmueve, que tiene la propiedad de ser, en sí, muchas cosas, e incluso quizá todo en uno: natural,
fundamental, misteriosa, estimulante, excitante, palpitante ... [...]
¿Se puede proyectar y ejecutar la belleza? iDónde están las reglas que garantizan la belleza a nuestras realizaciones? El hecho de
tener conocimientos sobre el contrapunto, la armonia, la técnica pictórica, la sección aúrea o el principio de que la “forma sigue a la
funcion” no basta. Los métodos y los instrumentos auxiliares, esos hermosos instrumentos, no sustituyen a los contenidos ni pueden
garantizar el encanto de la bella creación.
Fragmento de “¿Tiene la Belleza una forma?” Peter Zumthor, año 1998