¿EJÉRCITO EUROPEO?

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1.- ¿Un ejército europeo?: el debate.

La reciente propuesta del Presidente de la Comisión Europea, J.C. Juncker de crear un ejército europeo
merece ser analizada y tomada en serio.

Junker señaló el domingo 8 de marzo al diario Welt am Sonntag que “no se tiene un Ejército europeo
para usarlo de inmediato. Pero un Ejército conjunto de los europeos daría a Rusia la impresión de que nos
tomamos en serio la defensa de los valores de la Unión Europea (UE)" y que “este ejército también nos
ayudaría a configurar una política exterior y de seguridad común y permitiría a Europa asumir sus
responsabilidades en el mundo", insistiendo en que "con su propio Ejército, Europa podría reaccionar con
mayor credibilidad a las amenazas a la paz en un Estado miembro o en un Estado vecino".

Poco después aclaraba Juncker que el ejército europeo era un objetivo a largo plazo. Pero, poco a
poco, se van dando pasos hacia él dado que el Tratado de Lisboa de la U.E. ya ofrece la posibilidad
de juntar capacidades de defensa de los países miembros a través de la “cooperación permanente
estructurada”, de poco éxito hasta ahora.

El presidente de la Comisión Europea identificó la necesidad de promover a la UE como "un actor global
fuerte" 1 como su novena prioridad política, antes de asumir el cargo y dejó claro que "aunque Europa
es fundamentalmente un poder 'blando', "ni siquiera los poderes 'blandos' más fuertes pueden
responder sin al menos algunas capacidades de defensa integradas", según el documento con sus
directrices políticas.

Por su parte, los corifeos de la propuesta se aumentaron con las declaraciones de la ministra alemana
de Defensa, Ursula von der Leyen2, quien añadió a la radio Deutschlandfunk que “Desde mi punto de
vista, tender una red de Ejércitos con el objetivo de tener algún día un Ejército europeo es el futuro" y
después con las del ex–secretario de la OTAN y ex-Mister PESC, quien en su día mereció el dudoso
honor de mandar bombardear a los ejércitos de la OTAN sobre Serbia, jaleó la idea añadiendo a
continuación que “pese al sentimiento antieuropeo en auge, los ciudadanos respaldan cualquier proyecto
que sea sinónimo de seguridad”.
1

http://www.heraldo.es/noticias/internacional/2015/03/09/bruselas_aclara_que_objetivo_juncker_crear_ejercito_europ
eo_largo_plazo_344454_306.html
2 http://www.elmundo.es/internacional/2015/03/08/54fc5b1eca47417f0d8b457b.html
Página 1

La propuesta ha suscitado enseguida, como era de imaginar, abundantes adhesiones de los partidos y
sectores sociales más identificados con el creciente papel de Europa como potencia global y algunas
críticas por los detractores de este empeño, para pasar a ser flor de un día en la vorágine de noticias
que se producen y prefabrican a diario.

Sin embargo, el CIDOB3 nos pone los puntos sobre las íes:

La propuesta de Juncker, sin embargo, poco tiene que ver con los debates actuales sobre defensa europea.
A nivel jurídico-institucional, los Tratados no dejan lugar a dudas sobre la primacía de los Estados Miembros
en seguridad y defensa. El Consejo Europeo y el Consejo de Asuntos Exteriores son las instituciones
protagonistas en el proceso de toma de decisiones, siendo el papel de la Comisión Europea el de actor
invitado. Los Tratados recogen también que la OTAN, a través de su cláusula de defensa mutua, es la
principal garante de la defensa del territorio europeo. Además, las dinámicas nacionales se han impuesto
en las recientes operaciones militares lideradas por estados europeos. Tanto en la intervención que facilitó
la caída del régimen de Gaddafi en Libia como en la lucha contra el jihadismo en Mali, los socios europeos
prefirieron actuar mediante coaliciones ad hoc, dejando a las instituciones europeas en último plano.

La opinión del PSOE en boca de Ramón Jáuregui (parlamentario europeo) y Javier de la Puerta 4 nos
vale para argumentar la importancia de saber, previamente, para qué se quiere el ejército europeo.

“Empecemos por el principio. ¿Hace falta un Ejército? Desgraciadamente, sí. El viejo dilema entre
“mantequilla” y “cañones” no resiste la prueba de la realidad. Fuerzas militares europeas realizan misiones
de mantenimiento de la paz, bajo mandato de Naciones Unidas, en más de 20 lugares del mundo donde
hay conflictos enquistados. Trece militares españoles han muerto desde 2006 en la frontera entre Líbano e
Israel en defensa de la paz. Es nuestra Armada y la de otros países europeos la que protege a los buques
que llevan ayuda humanitaria a Somalia y a los pescadores europeos que faenan en esas aguas. Y la que
ayudó a la población haitiana tras el terremoto de 2010”.

Como se ve un enfoque militarista e intervencionista que en nada se diferencia del de la derecha
europea. Recurren al victimismo de los militares muertos en el extranjero y ven natural nuestro
intervencionismo fuera de nuestras fronteras.

El colmo del cinismo se da en su análisis de la política griega, obligada por la Unión Europea a no
recortar en gasto militar y a comprar armas a los principales exportadores europeos:
3

http://www.cidob.org/publicaciones/serie_de_publicacion/opinion/europa/el_ejercito_europeo_de_juncker_una_herrami
enta_mas_politica_que_de_defensa
4 http://elpais.com/elpais/2015/04/20/opinion/1429529764_839893.html
Página 2

“Hasta los izquierdistas griegos de Syriza se niegan a recortar su elevadísimo gasto militar (el tercero
mayor de Europa en relación al PIB).”

Luego siguen con lo habitual: echar la culpa de todo a los posibles enemigos: Rusia y Estado Islámico.
Lo interesante de este artículo está en la hoja de ruta que proponen:

1.- Una declaración institucional de Merkel-Hollande en la que empiecen diciendo:

“La paz en Europa no puede salvaguardarse sin esfuerzos equiparables a los peligros que la
amenazan”.

2.- La creación de una Academia Militar Conjunta

3.- La creación de un Eurogrupo de Combate, integrado por los países dispuestos, con capacidad de
despliegue inmediato para acudir a misiones urgentes

4.- Comunitarizar la política de inmigración. Entrañaría una política de inmigración común integral
(visados, asilo, refugiados, políticas de procesamiento e integración). Y un sistema de control y policía
de fronteras unificados en las entradas calientes de la UE, empezando por España, Italia, Grecia y
Portugal. Un paso que exigiría otro crucial para la seguridad: una Policía Federal Europea, con
competencias para luchar contra el terrorismo, el crimen organizado y los delitos económicos a escala
transnacional.

5.- Avanzar en la integración de las fuerzas navales y de guardacostas de los países del sur de Europa
(Italia y España, Portugal y Grecia), coordinando y realizando actuaciones conjuntas para el control de
las aguas territoriales y el salvamento de inmigrantes en el Mediterráneo.

Como se ve claramente, parece que al PSOE lo que le preocupa como enemigo es la inmigración, nos
quiere defender policial y militarmente de la inmigración. ¿Queremos ese papel para un ejército único
europeo o para cualquier ejército europeo?

Página 3

Críticas desde lo militar.

Nos hacemos eco de la opinión5 del Teniente General Pedro Pitarch, que sostuvo algunas críticas contra
la política de Defensa de la U.E., por ejemplo, la preocupante duplicidad de estructuras y comités entre
la U.E. y la OTAN; la escasa operatividad de las fuerzas comunes existentes. Es decir, desde un punto
de vista práctico, no parece que la actual política de defensa europea esté construida sobre pilares
firmas y bien coordinados, lo que nos hace sospechar que un ejército europeo único adolecería de los
mismos defectos.

http://www.utopiacontagiosa.org/2009/10/01/criticas-de-un-teniente-coronel-a-la-otan-y-a-la-politica-de-defensaeuropea/
5

Página 4

2.- Antecedentes de la idea de una Europa militar.
Sin ánimo de remontarnos demasiado en la vergonzante historia del militarismo europeo y de sus
diversos Estados, del que –casi siempre en un tono deprimentemente laudatorio y épico a pesar de las
desastrosas consecuencias que ha provocado en términos de guerra, destrucción, gasto militar,
dominación, etcétera- existen bibliotecas enteras de textos, podemos señalar que las ideas de un
ejército europeo potente y común y de incrementar la potencia mundial de la UE a partir de su
demostración de músculo militar son una constante de la propia idea de la Unión Europea. Antes de la
UE aparecieron otros intentos similares, como la UEO o la propia OTAN de la que de no hace falta
hablar demasiado.

En el año 1950, y con el embrión de lo que pasados los años sería la UE que hoy padecemos, el político
francés René Pleven presentó el “plan Pleven”6 de crear un ejército europeo conjunto, el cual incluía
también efectivos alemanes a pesar de su pasado nazi. Un ejército sometido a la Alta Autoridad
supranacional europea que se estaba ideando. Dio lugar a un Tratado de la Comunidad de Defensa
Europea (CED) firmado por Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo el 27 de mayo
de 1952, aunque el intento falló finalmente porque la Asamblea francesa, reticente con la cesión de
soberanía en el terreno militar, se negó a ratificarlo.

Tras el fallo de este ejército europeo, se siguió manteniendo el esquema de la UEO como alianza de
asistencia mutua en materia de defensa entre los estados miembros, pero sin estructuras militares
comunes y en realidad sin eficacia militar, y de la OTAN, verdadera piedra angular de la defensa
militar occidental durante la guerra fría y después de esta tras la disolución del pacto de Varsovia y
su reconversión a estructura militar global.

Aclaremos que la OTAN en su papel de actor global depende absolutamente del dueño planetario,
EEUU, y que éste ha insinuado por activa y por pasiva que no está dispuesto a mantener dicha estructura
en su dimensión de defensa militar de Europa por mucho tiempo, lo que ha obligado a los estados
europeos a pensar, tal vez a largo plazo, en otro tipo de estructuras militares.

En realidad la idea de un ejército europeo ha sido, como decimos, recurrente en la construcción de la
UE y ha dado lugar a discusiones sobre la forma de llegar y su coordinación con el gran mecanismo de
defensa occidental, la OTAN, pero también a la creación de diversos instrumentos militares que apuntan
a ser su embrión, como los diversos cuerpos militares construidos por la UE:

6

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/pleven.htm
Página 5





EUROFOR7, creada en 1998, y muerta en 20128,
EUROMARFOR9, creada en 1995 tras la declaración de Petersberg y que sigue activa en la
actualidad,
el EUROCUERPO10, que también permanece vivo y actúa en diversos escenarios de guerra en
la actualidad en nombre de la UE,
algunas brigadas binacionales y cuerpos de combate conjunto que no han llegado a activarse,
o construcciones teóricas más o menos idílicas como la PESC y luego la PESD, ahora renombrada
como PCSD y con una “estrategia europea de seguridad11” elaborada por el ínclito Javier
Solana.

7
8
9
10
11

Página 6

http://www.defensa.gob.es/politica/seguridad-defensa/contexto/fuerzas/eurofor/
http://www.defensa.gob.es/Galerias/politica/seguridad-defensa/ficheros/DGL-Desaparece-EUROFOR.pdf
http://www.euromarfor.org/euromarfor_es.php
http://www.defensa.gob.es/politica/seguridad-defensa/contexto/fuerzas/eurocuerpo/
https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cmsUpload/031208ESSIIES.pdf

3.- La realidad del militarismo europeo.
Ahora bien, la propuesta de un ejército único europeo no se trata simplemente de una idea más, una
noticia lanzada al aire, por cierto recurrente porque tampoco es la primera vez que se organiza una
algarada mediática semejante con la misma12, sino que tras el señuelo mediático se encuentra un
incansable trabajo de los halcones europeos en el intento de configurar una verdadera dimensión militar
de la potencia europea y de dar una vuelta de tuerca más al ya abusivo (y tenemos que decir que
incontestado desde los grupos europeos que aspiran a otra cosa) militarismo de la UE.

Así pues, con la vieja nueva idea de formar un ejército europeo se quiere desviar el debate de la
realidad militarista apabullante de la U.E., para centrarnos en una impresión de cierta debilidad e
indefensión de Europa, de la no existencia de fuerza militar y de política militar europea porque no
existe un ejército europeo. Sin embargo, nos parece claro que en la Unión Europea hay actualmente:






Política militar activa
Política industrial militar pujante
Política exterior militarizada, cada vez más intervencionista
Instituciones militares
Objetivos militares, cada vez más amplios y violentos e insolidarios, cada vez más aplicados
Metodología violenta para abordar los conflictos

Contemplar y analizar en profundidad el conjunto de los aspectos anteriores sería una opción por
realizar un debate completo y serio, pero sólo se nos ofrece participación en … nada. Ni siquiera se
nos da la opción de debatir en las sociedades europeas si queremos dicho cambio hacia un Ejército
Europeo, y mucho menos con seriedad y rigor.

Pero, junto con estos “escarceos”, desde que la UE es tal y el Tratado de Lisboa consagra una cierta
dimensión militar, se ha avanzado mucho más, aunque de forma soterrada, en la dimensión “políticomilitar” de la Unión y en el creciente militarismo de sus políticas, de modo que ya contamos con:


un Estado Mayor con capacidades de conducción militar de los conflictos y planificación
de estos (establecido por disposición del Consejo (Decisión 2001/80/PESC de
22/01/2001)
un sistema de espionaje propio y al servicio de la estrategia militar común

Por ejemplo, en 2007, Henri Bentégat, presidente del Comité Militar de la Unión Europea, declaraba que la U.E. no
puede hacer la guerra. http://www.utopiacontagiosa.org/2007/11/22/la-union-europea-no-puede-hacer-la-guerra/
12

Página 7



Un Comité político y de Seguridad (COPS)13 que en teoría dirige las operaciones
militares europeas en las crisis en las que la UE se involucra, (Decisión del Consejo
2001/78/PESC de 22/01/2001)
otro “Comité militar” (CMUE)14 que en caso de crisis asume la conducción militar y
suministra directrices al Estado Mayor, (Decisión del Consejo 2001/79/PESC de
22/01/200)
y, para cerrar el círculo, una Agencia Europea de Defensa (EDA)15, piedra angular de
la incentivación tanto del rearme europeo y de sus ejércitos, como de la construcción de
un “complejo militar industrial” de dimensión europea. Fue creada por Acción Común
del Consejo 2004/551/PESC, de 12 de julio de 2004. Además, de miles de licencias
de ventas de armas a países de muy dudosa moralidad como Israel. Por ejemplo, en
2009 18 Estados miembros autorizaron un total de 1018 licencias para exportar armas
a Israel por valor de más de 200 millones de €16

Pero no sólo esto:


en la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Diciembre de 2013 se acordó una mayor
cooperación en materia de defensa y el uso de fuerzas tácticas y cuerpos de acción rápida
y en la Cumbre de la OTAN de Gales en junio de 2014 los ministros europeos de defensa
acordaron poner en marcha la fuerza de acción rápida y destinar a gasto militar cada país al
menos el 2% de su PIB, intervenir más profusamente en el Sahel y en Ucrania17.
en la reciente cumbre de 18 de mayo de 2015 de Ministros de Defensa y Exteriores de la UE,
se decidió la operación EUNAVFOR MED18, que autoriza el uso del arsenal militar europeo para
la conducción militar de la crisis humanitaria producida por los inmigrantes que cruzan el otro
lado del mare nostrum huyendo de la guerra, de la pobreza y del horror.
En la actualidad se prepara el mayor despliegue militar internacional en suelo europeo, en los
ejercicios Trident Juncture 2015, cuyo epicentro será la base militar de San Gregorio en
Zaragoza19, y en la que participarán más de 20.000 efectivos en suelo español y otros 10.000
distribuidos entre Italia y Portugal, en la que se simulará la intervención militar en un supuesto
conflicto imaginario entre varios países del cuerno de África que involucra una lucha interétnica,
una crisis de refugiados de gran magnitud, una encarnizada lucha por recursos hídricos y una
epidemia grave tipo ébola, a los que la OTAN dará respuesta20.

Un portavoz de la Comisión Europea ha añadido a raíz de la propuesta de Juncker de crear ese ejército
europeo que “El Consejo Europeo de junio será una buena oportunidad para discutir más estas ideas y la
vía adelante. El énfasis principal será el desarrollo de capacidades militares europeas y la promoción de más
cooperación entre los Estados miembros”21.
http://europa.eu/legislation_summaries/glossary/political_security_committee_es.htm
http://europa.eu/legislation_summaries/foreign_and_security_policy/cfsp_and_esdp_implementation/r00007_es.htm
15 http://www.eda.europa.eu/
16 http://www.utopiacontagiosa.org/2009/01/29/venta-de-armas-de-la-union-europea-a-israel/
17 http://www.utopiacontagiosa.org/2014/09/15/conclusiones-de-la-cumbre-de-la-otan-en-gales/
18
http://www.utopiacontagiosa.org/2015/07/19/apoyo-militar-espanol-a-la-guerra-contra-la-inmigracion-en-elmediterraneo/
19
http://defensa.com/index.php?option=com_content&view=article&id=16072:espana-aportara-8000-efectivos-y-ochoescenarios-del-trident-juncture-2015-el-mayor-ejercicio-de-la-otan-desde-la-guerra-fria&catid=54:espana&Itemid=162
20
http://abcblogs.abc.es/tierra-mar-aire/public/post/otan-trident-juncture-18922.asp/
13
14

21

http://www.heraldo.es/noticias/internacional/2015/03/09/bruselas_aclara_que_objetivo_juncker_crear_ejercito_europ
eo_largo_plazo_344454_306.html
Página 8

De este modo vemos que no estamos, cuando Junker habla de un ejército europeo, ante una mera
ocurrencia a realizar en el futuro lejanísimo, sino ante una soterrada y permanente construcción que ya
cuenta con mimbres muy sólidos que irá acelerando su paso. Por cierto, una construcción semi secreta
sobre la que nunca ha sido consultada a las sociedades europeas ni ha sido sometida a la soberanía
popular. En esta como en tantas otras cosas, las decisiones son tomadas por una élite extractiva y opaca
de espaldas a las sociedades a las que se supone que sirven.

Por si fuera poco, cuando Europa aborda el grave problema de muertes de inmigrantes en el
Mediterráneo o de la actual crisis humanitaria producto del desplazamiento humano de cientos de miles
de refugiados que intentan atravesar Hungría para llegar a los países del Norte (aclaremos que se
trata básicamente de gente que huye de las guerras que en Libia, Siria y otros lugares ha atizado o
fomentado la propia Europa con su torpeza), son frecuentes los llamamientos a establecer un enfoque
militar a esta situación, ya sea destacando barcos de guerra en las costas norteafricanas para bloquear
la salida de barcos, o proponiendo el hundimiento de estos en el mar, o llegando incluso a proponer el
establecimiento de grandes campos de concentración que impidan su masiva penetración a Europa, o
el desarrollo de cientos de kilómetros de cercas y concertinas y la vigilancia por parte del ejército de
las fronteras con el mismo fin.
Traemos a colación una entrada en nuestro blog sobre la militarización de la respuesta migratoria 22 y
analiza un reciente artículo de Enrique Navarro, que sonó para ministro de Defensa español tras el
triunfo electoral de Rajoy, en el que, refiriéndose a la reciente crisis migratoria, propone que sea
tratada desde una óptica militar y propone una parafernalia de actuaciones militares para “regular”
esta situación.
Por lo que se refiere a la actuación española en EUROFORNAV MED, según explicamos en una reciente
entrada de nuestro blog23, esta comprenderá tres fases:
“En una primera fase de la operación la aportación será de un avión de patrulla marítima (un
P-3 Orion) y un destacamento de unos 50 militares.
En la segunda nos emplearemos más a fondo y pondremos a disposición de esta guerra
asimétrica de ejércitos contra desgraciados en patera un buque de acción marítima (el barco
más potente de los que dispone la armada española) con transporte de helicópteros y una
dotación que puede llegar a 200 marineros.
En una tercera fase, que puede tener lugar o no según resulte la segunda, España aportará
también un equipo de operaciones especiales de infantería de marina (una especie de rambos
a la española) dispuestos al desembarco en Libia.
Además de todo esto vamos a aportar unos cuantos oficiales para el cuartel general montado
para esta operación europea.”

http://www.utopiacontagiosa.org/2015/09/05/se-abre-paso-la-vision-militarista-de-la-inmigracion-de-quienes-huyen-dela-guerra-y-de-la-violencia-estructural/
23
http://www.utopiacontagiosa.org/2015/07/19/apoyo-militar-espanol-a-la-guerra-contra-la-inmigracion-en-elmediterraneo/
22

Página 9

Ha hecho falta una importante movilización cívica, ya sea con voluntarios acogiendo a los
desplazados en Alemania24, o de instituciones públicas o privadas, como los 55 ayuntamientos
en España que iniciaron su red de ciudades refugio25, para desbordar el estrecho marco de
restricciones de nuestros políticos y conseguir la apertura de vías de reconocimiento del derecho
de asilo de estos desertores de las guerras.

Ante este problema, grave sin duda, las preclaras mentes militares han adoptado una estrategia que
han denominado: “Fronteras de seguridad avanzadas”26, a más de 1.000 km de nuestro territorio:

“El Sahel es la frontera de seguridad avanzada de España y donde se concentran las mayores
amenazas contra la seguridad de nuestro país. De hecho, la Estrategia de Seguridad Nacional la define
como una “zona vital para los intereses de España” y es donde el Ejército de Tierra está fijando su
mirada como el posible escenario en el que tendrá que intervenir en el futuro para apoyar a los países
de la “ribera sur del Mediterráneo”.

Por todo ello, se ha ido produciendo progresivamente y de forma silenciosa la militarización del conflicto
de la migración y el avance continuo de nuestras fronteras de seguridad hacia el sur de África:

“La Guardia Civil va a firmar un contrato de subvención del proyecto de colaboración con Mauritania
`West Sahel II´, una operación que ya ha sido autorizada por el director general de la Benemérita,
Arsenio Fernández de Mesa.

El objetivo de este acuerdo es reducir el volumen de la inmigración irregular que circula por el norte de
África para tratar de acceder a Europa, a través de España o de Italia. Para ello, a lo largo de 18
meses, se realizarán actividades de formación con la gendarmería mauritana (como cursos de vigilancia
y entrenamientos para patrullas conjuntas), cediendo material y medios para el control de sus fronteras
terrestres.

La colaboración de la Guardia Civil con las autoridades de Mauritania en materia de inmigración ha
sido intensa en los últimos años, como demuestra el anterior Proyecto Sahel, que también se puso en
marcha en Senegal, Níger y Mali”.

http://www.eldiario.es/desalambre/Asilo-Alemania-voluntarios-ONGs-Siria-refugiadoscatastrofe_humanitaria_0_425557671.html
25
http://politica.elpais.com/politica/2015/09/04/actualidad/1441370106_945588.html
26 http://www.utopiacontagiosa.org/2014/04/30/fronteras-de-seguridad-avanzada/
24

Página 10

España y la U.E. en plena coordinación expansionista e intervencionista a la manera militar y violenta,
y sin reparar en gastos:

“El coste total del proyecto suma 620.000 euros, de los que 500.000 euros serán desembolsado por la
Unión Europea y 120.000 por España, a través de la Guardia Civil”.

Una de las líneas argumentales para este refuerzo militarista es que Europa tiene un escaso gasto militar
y un pobre esfuerzo militar.

Pero este argumento, que tiene un verdadero valor propagandístico y legitimador de la pretensión de
una nueva vuelta de tuerca militar, al exacerbar los sentimientos (infundados) de inseguridad de una
sociedad europea manipulada, desinformada y complaciente, choca obstinadamente con una realidad
muy diferente.

Si hacemos recuento de las capacidades militares de los países de esa Europa27 que aspira a un ejército
europeo, tenemos que




27

la suma de los efectivos de las fuerzas militares y paramilitares y reservistas de todos estos
países suman al menos 6.300.000 hombres en armas y movilizables,
un gasto militar de al menos 230.000 millones de € anualmente según las cifras oficiales (que
por cierto difieren considerablemente de las reales dado que los países tienen la desvergüenza
de ocultar una proporción considerable de su gasto militar)
y un complejo militar industrial que factura más de 140.000 millones de € anuales en venta de
armas y con un negocio viento en popa que va año tras año mejorando sus resultados.
por otra parte, las más de 40 operaciones militares en las que la UE se ha involucrado y los
escenarios donde estas han tenido lugar no dejan lugar a dudas del carácter intervencionista
de la política militar europea.

https://prezi.com/zweerxwnlvdn/politica-de-defensa/
Página 11

Gasto Militar Unión Europea28

País
Unión Europea

Gasto(€)

% del PIB

194,357,000,000

Reino Unido

43,403,000,000

2.56%

Francia

39,237,000,000

2.01%

Alemania

33,492,000,000

1.34%

Italia

21,637,000,000

1.40%

España

15,132,000,000

1.05%

Países Bajos

8,472,000,000

1.43%

Polonia

6,392,000,000

1.81%

Grecia

4,756,000,000

2.07%

Suecia

4,265,000,000

1.23%

Bélgica

3,951,000,000

1.12%

Dinamarca

3,493,000,000

1.32%

Portugal

2,782,000,000

1.61%

Finlandia

2,707,000,000

1.50%

Austria

2,430,000,000

0.86%

República Checa

2,016,000,000

1.39%

Rumanía

1,575,000,000

1.29%

Hungría

1,022,000,000

1.04%

Irlanda

911,000,000

0.59%

Eslovaquia

853,000,000

1.29%

Bulgaria

629,000,000

1.74%

http://es.wikipedia.org/wiki/Fuerzas_armadas_de_la_Uni%C3%B3n_Europea. Hay que tener en cuenta que la fuente
no cita el lugar de donde extrae estos datos y que las referencias que maneja son de los años 2011 y 2012.
28

Página 12

Eslovenia

583,000,000

1.62%

Chipre

361,000,000

2.06%

Estonia

249,000,000

1.72%

Lituania

246,000,000

0.90%

Luxemburgo

201,000,000

0.48%

Letonia

194,000,000

1.08%

Malta

44,000,000

0.71%

Página 13

4.- Un ejército europeo, ¿cómo?
Cuando estos próceres avanzan en la idea de un ejército europeo no precisan en realidad de qué se
trata: ¿se trata de un ejército supranacional que sustituya los ejércitos estatales actuales?, ¿se trata de
un ejército con estructuras propias, pero superpuesto a éstos? En cualquier caso: ¿de qué dimensiones?,
¿para hacer qué en concreto?

Si hacemos caso de Jesús A. Núñez, que explica esta “bella idea” en el think tank militar Real Instituto
El Cano lo que se persigue es llegar a ser la segunda potencia militar del planeta y modernizar la
fuerza militar disponible:

Esto es lo que hace que a pesar de los 230.000 millones de euros que sumaron el pasado
año los presupuestos de defensa de los Veintiocho –lo que convertiría automáticamente a la
Unión en la segunda potencia militar del planeta, si obedeciera a un esfuerzo coordinado- se
mantengan unas carencias estratégicas sobradamente diagnosticadas desde hace años. En
lugar de gastar no más sino mejor, a partir de una elemental división del trabajo entre aliados
tan sólidos y decididos a poner en común capacidades sensibles, seguimos atrapados en
planteamientos que llevan a mantener industrias de defensa insostenibles a escala nacional y
medios militares tan redundantes como inservibles para el tipo de escenarios de combate en
los que actualmente sería más probable su uso.

En todo caso, el ejército europeo, fuera de algunas esperanzas ilusorias de que quiera servir como un
paso gradual para reducir el peso de los ejércitos europeos vigentes, pretende ser el ejército
contundente de una especie de potencia federal con vocación de ser un actor internacional determinante
en la conducción del orden mundial, lo que equivale a decir que sus capacidades de acción no buscan
ser únicamente preventivas o defensivas, sino abiertamente intervencionistas y proyectadas con tal
énfasis, muy en coherencia con el militarismo creciente de la potencia europea.

Esto nos lleva a preguntarnos ¿para qué es necesario un ejército así?

En el año 2003 la UE aprobó un documento conocido como Estrategia Europea de Seguridad (EES)29, y
posteriormente revisado en 2008 por un informe titulado “Ofrecer seguridad en un mundo en evolución”
aprobado y elaborado por Javier Solana30 y por el Consejo de Europeo de Bruselas de 19 y 20 de

29
30

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=URISERV:r00004
www.consilium.europa.eu/es/workarea/downloadasset.aspx?id=912

Página 14

diciembre de 2009, ya tras el Tratado de Lisboa, que venía a reforzar las ideas de la referida
Estrategia de Seguridad Europea.

La EES define como campos de actuación a futuro con un enfoque militar para Europa los siguientes:

Terrorismo. Resulta indispensable una acción europea concertada contra el terrorismo. Las
causas del terrorismo, que pone vidas en peligro y atenta contra la apertura y la tolerancia
de nuestras sociedades, son complejas y están relacionadas, en especial, con las presiones
ejercidas por la modernización, la crisis cultural, social y política, y la enajenación de los
jóvenes que viven en sociedades extranjeras.
Proliferación de armas de destrucción masiva. La amenaza más importante está constituida
potencialmente por la proliferación de las armas de destrucción masiva. Los tratados
internacionales y los acuerdos sobre control de exportaciones permitieron en su tiempo
retrasar esta proliferación, pero entramos en un nuevo y peligroso período. Así, los progresos
realizados en el ámbito de las ciencias biológicas podrían contribuir a aumentar la potencia
de las armas biológicas. El escenario más temible sería que un grupo terrorista adquiriera
este tipo de armas, ya que de este modo un pequeño grupo de personas podría infligir daños
de una amplitud que en el pasado sólo habría podido ser obra de Estados o ejércitos.
Conflictos regionales. Pueden tener un impacto directo o indirecto en los intereses europeos,
independientemente de su localización geográfica. Estos conflictos constituyen una amenaza
para las minorías, las libertades fundamentales y los derechos humanos, y pueden conducir
al extremismo y al terrorismo, y debilitar a los Estados.
Debilitamiento de los Estados. La mala gestión de los asuntos públicos (corrupción, abuso de
poder, debilidad de las instituciones e incumplimiento de la obligación de rendir cuentas) y
los conflictos civiles corroen a los Estados desde dentro. Esta situación puede conducir al
hundimiento de las instituciones oficiales: el Afganistán de los talibanes es un ejemplo
conocido. El debilitamiento de los Estados es un fenómeno alarmante que mina la gobernanza
mundial y contribuye a aumentar la inestabilidad regional.
Delincuencia organizada. Europa constituye un objetivo de primer orden para la delincuencia
organizada, que tiene una dimensión exterior importante: el tráfico de drogas, la trata de
seres humanos o el tráfico de armas no se detienen en las fronteras de la Unión. Estos delitos
a menudo se asocian con Estados debilitados: así, por ejemplo, los ingresos por tráfico de
drogas han contribuido a debilitar las estructuras oficiales en varios países productores. La
delincuencia organizada puede tener vínculos con el terrorismo y, en casos extremos, puede
incluso llegar a dominar al Estado.

Estos escenarios indican el para qué de un ejército europeo como el que se postula por la UE.

Al respecto, reflexiona en diciembre de 2013 Daniel Keonare en la revista Política Exterior31 y se
pregunta ¿por qué Europa necesita la opción militar? Su respuesta es elocuente
La PCSD no se convertirá en un vehículo para una gran competición de poder militar; pero
la UE tampoco debería esperar a que sólo se la llame para desplegar operaciones de
mantenimiento de la paz relativamente pequeñas. Existen una serie de posibles tareas
importantes entre medias, que van desde responder ante graves crisis humanitarias hasta
proteger las rutas marítimas de comercio. En el futuro, además de mantener un enfoque
31

http://www.politicaexterior.com/articulos/politica-exterior/nueva-agenda-para-la-politica-de-defensa-comun/
Página 15

geográfico en la vecindad europea más amplia y de ayudar a combatir algunas de las
principales amenazas a la seguridad europea, la PCSD debería contribuir a proteger intereses
europeos claves, así como a proyectar sus valores.
Los gobiernos de la UE deberían reflexionar sobre cómo piensan mantener y desarrollar las
capacidades militares que les permitirían disfrutar de la agilidad y autonomía necesarias para
responder a futuros desafíos y crisis. Por tanto, la tarea política que tienen por delante los
gobiernos europeos consiste en definir de manera más clara cómo pretenden usar sus recursos
militares conjuntamente y en combinación con sus considerables activos diplomáticos,
humanitarios y de desarrollo. En la cumbre del Consejo Europeo de diciembre, los jefes de
gobierno de la UE deben explicar por qué Europa necesita la opción militar.
El Consejo Europeo de Diciembre de 2013 contó con un nuevo informe acerca del papel militar de
Europa, elaborado por M. Laborie y llamado “Preparando el Consejo Europeo de diciembre de 2013:
Informe sobre la PCSD32 en el que insistía en la misma idea y recomendaba una serie de actuaciones
enfocadas a incrementar la efectividad de la Política Europea de Seguridad y Defensa:





establecer una estrategia de seguridad destinada a las zonas del Sahel, Centroáfrica y
Afganistán
trabajar de forma más coordinada con la OTAN,
ejercer un control más eficaz de las fronteras marítimas europeas
y hacer más eficaz el despliegue de operaciones civiles y militares de la UE,
potenciar las capacidades militares europeas
y potenciar la industria militar europea.

Recomendaciones que pasaron a convertirse en directrices políticas para la UE por acuerdo del Consejo
de Europa de 19 de diciembre de 2013 (EUCO 217/13)33

Estas características nos esbozan algunos perfiles definitorios del encaje de lo militar en esta Europa
guerrerista:

- Se trata de una fuerza militar importante y uno de los pilares de la política exterior europea.
- Se busca su intervención en al menos varias áreas regionales:
- La frontera marítima europea, con especial incidencia en el Mediterráneo, el Atlántico
y el Ártico.
- El Sahel, Centro-África y Afganistán
- El área de actuación OTAN.
- Se potencia su implicación como actor global en crisis militares de toda índole y su papel
intervencionista
32
33

http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_informativos/2013/DIEEEI27-2013_Informe_PCSD_MLI.pdf
http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/140263.pdf

Página 16

- Se extiende su lógica como instrumento de defensa de los intereses europeos claves y a
proyectar los valores europeos (nuevamente UNAM misión intervencionista y esta vez más allá del mero
escenario militar)
- Se potencia su papel como actor ante otro tipo de conflictos: asimétricos, terrorismo
internacional, estados fallidos, corrupción, delincuencia organizada, etc.
- Se pretende, nuevamente, potenciar el sector industrial militar.

Para la intervención militar de la UE, amén de los instrumentos militares que hemos detallado más arriba,
la UE ha establecido una protocolización de la intervención, que llaman “gestión militar de crisis” y que
consta de:


Un Catálogo de Capacidades: adoptado en 2000 por el órgano con capacidades militares
de la UE y de la OTAN, incluye el análisis de las necesidades militares de la UE para la
realización de operaciones de gestión de crisis;
Un Catálogo de Fuerzas: elaborado a través de las conferencias de compromisos de
capacidades, tomando en consideración las capacidades militares detectadas por medio del
anterior y que contiene los recursos y fuerzas militares que los Estados miembros ponen a
disposición de la UE;
Un Plan de Acción europeo para el desarrollo y fortalecimiento de dichas capacidades: a
través del que se adoptan medidas necesarias para cubrir las deficiencias militares detectadas.

Así como diversos cuerpos militares conjuntos34:














EUROCORPS (fuerzas terrestres integradas por Alemania, Bélgica, España, Francia y
Luxemburgo);
EUROFOR (fuerzas terrestres de España, Francia, Italia y Portugal);
EUROMARFOR (fuerzas marítimas de España, Francia, Italia y Portugal);
GRUPO AÉREO EUROPEO (Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia y Reino Unido)
Estado Mayor del primer cuerpo germano-holandés (Alemania, Holanda y Reino Unido).
SIAF (Fuerza anfibia hispano italiana)
UKNLAF (Fuerza anfibia britano-holandesa)
EUROGENDFOR (Fuerza de Gendarmería conjunta europea)
BATTLEGROUPS (Grupos de combate de la UE)
ARRC (Brigada franco alemana)
Cuerpo de ejército Germano Holandés
Cuerpo del ejército multinacional del Oeste (cuerpo integrado por Alemania. Dinamarca y
Polonia)
Batallón Báltico (constituido por Estonia, Letonia y Lituania, con el apoyo de los países nórdicos)
Fuerza Multinacional Terrestre (Eslovenia, Hungría e Italia)

34

http://www.defensa.gob.es/ceseden/Galerias/destacados/publicaciones/docSegyDef/ficheros/033_EL_FUTURO_DE_LA
S_FUERZAS_MULTINACIONALES_EUROPEAS_EN_EL_MARCO_DE_LA_NUEVA_POLITICA_DE_SEGURIDAD_Y_DEFENSA.pdf
Página 17



Batallón Multinacional de Ingenieros, (constituido por Eslovaquia, Hungría, Rumania y Ucrania).
Batallón de fuerzas de Paz polaco ucraniano,
Fuerza de Paz Multinacional del sureste de Europa o Brigada del sureste de Europa, constituida
en agosto de 2009 por Albania, Bulgaria, Grecia, Italia, Macedonia, Rumania y Turquía.

Pero, para acabar de completar el cuadro dramático, bástenos con reflejar las operaciones militares
emprendidas por la UE hasta la fecha35

Lugar

35

Tipología de la misión

1. Aguas del Golfo

Embargo

2. Adriático

Embargo

3. Danubio

Vigilancia

4. Albania

Vigilancia

5. Croacia

Operaciones de paz

6. Kosovo

Operaciones de paz

7. Bosnia Herzegobina

Operaciones de paz

8. Irak

Misión UE Just Lex

9. R.D. Congo

Misión Artemis

10. Macedonia

Misión Concordia UE

11. Ex Yugoslavia

Misión de policía próxima

12. Indonesia

Misión Achen

13. Georgia

Misión EU Just Themis

14. Palestina

Misión EU Cop Pol

15. Bosnia Herzegovina

Misión Althea

16. R.D. Congo

Misión EU Kinshasa

17. Palestina

Misión EU Ban Rafh

18. Congo

Misión Eurofor DR Congo

19. Macedonia

Misión EU Pat

20. Sudán

Apoyo a la U. Africana

http://iugm.es/uploads/tx_iugm/libro_misiones_internacionales.pdf

Página 18

21. Guinea Bissau

Misión Enrolex Guinea Bissau

22. Moldavia

Misión EU Ban

23. Níger

Misión EUCAP Sahel

24. Chad

Misión Eurofor Chad

25. Centroáfrica
26. Somalia

Misión Train UE

27. Aguas costa de África

Frontex

28. Libia

Misión EUfor

29. Afganistán

Misión EU Pol Afganistán

30. Índico

Misión Atalanta

31. República Centroafricana

Misión EMAD

32. Aguas del mediterráneo

Mare Nostrum

33. Misión República Centroafricana

Misión EUMAN RCA

34. Misión Mali

Misión EUTM Mali

35. Misión contra mafias Mediterráneo y Misión EUNAVFOR MED
Libia

(Mapa de las áreas de intervención militar de la UE)

Página 19

Todo ello supone un importantísimo esfuerzo para España porque en 2015 vamos a participar en varias
misiones militares internacionales con la U.E.36:






EUFOR ALTHEA en Bosnia-Herzegovina. Con un gasto en 2014 de 1.359.990’98 € y 9 militares
desplegados. Cada militar nos salió a 151.110,1 € en 2014.
EUTM en Mali con un gasto en 2014 de 39.081.294’13 € y un despliegue de 122 militares
españoles. Es decir, 320.338,4 € por militar.
EUCAP NESTOR en Yibuti y Tanzania y Seychelles. No sabemos cuánto ha costado en 2014,
pero ha habido un oficial de enlace (nuevo) en Tanzania y 2 oficiales en Yibuti más 5 civiles.
Además, hay un suboficial de la Guardia Civil en Seychelles.
EUTM en Somalia con un gasto en 2014 de 1.883.251’62 € y 14 militares españoles
desplegados. Con 134.517,9 € por militar.
EU NAVFOR Atalanta en el Índico con un gasto de 104.395.772’76 € en 2014 y un despliegue
de 128 militares españoles. 815.591,9 € por militar.
EUFOR en República Centroafricana con un gasto en 2014 de 35.471.896’23 € y un despliegue
de 114 militares españoles. Con 311.156,9 € por militar.

El total de las 6 misiones militares de la Unión Europea en las que participa España da un gasto en
2014 de 182.192.205’72 € y hemos desplazado en ellas un total de 396 personas. Es decir, nos costó
en 2014 460.081’32 € cada militar desplazado.

Misiones militares de España con la UE en 2015: http://www.utopiacontagiosa.org/2015/01/09/las-misiones-militaresinternacionales-de-espana-con-la-u-e-en-2015/
36

Página 20

5.- ¿Qué cambiaría en este panorama un ejército europeo único?

Gasto global en militarismo.

Como hacer política-ficción es gratis, algunos dicen que bajaría el gasto global en militarismo y que el
número de militares en suelo europeo sería menor. Sin embargo, esta argumentación tiene sus puntos
débiles:

Podría ser, pero si pensamos con los parámetros de la política real, lo más seguro es que ningún país
(salvo los muy pequeños) se confiasen y que todos optasen por una fuerza nacional propia que supusiese
una “reserva” añadida del ejército europeo, por si acaso sufrían un ataque y/o para usarla en post de
sus intereses individuales. Es decir, la realidad futura más probable no es una U.E. con un único ejército
europeo, sino un ejército europeo coordinándose con los ejércitos nacionales.

También hay que tener en cuenta que Reino Unido y Francia tienen arsenal nuclear propio. ¿Renunciarían
a él para ponerlo a disposición del ejército común? Hay dos opciones: no y no. ¿Qué sería un ejército
europeo sin Reino Unido y Francia?

Bueno, y si Reino Unido y Francia decidieran poner sus fuerzas nucleares a disposición del ejército único
europeo, ¿querríamos ser una potencia militar nuclear?

A ello se añade que un ejército no depende en su gasto ni única ni principalmente del número de
efectivos, sino, sobre todo, de su estructura e infraestructura, armamento y misiones que realice y un
ejército europeo con proyección internacional sería muy caro dado su sofisticado armamento y la
necesidad de despliegues en múltiples escenarios. Al final, acabaríamos con un megaejército europeo
y con multitud de ejércitos nacionales. El gasto no tendría por qué bajar.

El Transnational Institute37 nos recordaba que no hay austeridad para el gasto militar. Y aunque la crisis
llegó para quedarse en 2008, y pilló a muchos países con sus gastos militares disparados, por ejemplo,
Italia, Irlanda y España llegaron a su pico de gasto militar en 2008, mientras que en Francia, Holanda
y Grecia llegaron en 2009; Portugal llegó a él en 2010, Chipre en 2011 y Alemania y Finlandia en
2012.

http://www.utopiacontagiosa.org/2013/07/04/el-negocio-de-la-guerra-y-sus-consecuencias-para-el-trabajo-y-ladeuda-europea/
37

Página 21

Página 22

Si el panorama de la crisis brutal europea no hizo bajar el gasto militar (en España los gobiernos del
PP y del PSOE se han dedicado a ocultarlo en otros ministerios y en partidas extrapresupuestarias),
¿por qué un ejército europeo habría de bajar el gasto cuando está claro que su monto total es una
cuestión de voluntad política que las élites conservadoras y socialdemócratas ya han demostrado que
no están dispuestas?

Número total de militares.

En España estamos muy acostumbrados a que el Ministerio de Defensa no compute a los miembros de
la Guardia Civil como militares, en contra del criterio de la OTAN sobre gasto militar.

¿Qué ocurre en los demás países?

No es extraño pensar que muchos de ellos conservarían estas fuerzas paramilitares para sus propias
políticas e intereses. Nuevamente la situación más probable sería la de ejército común y ejércitos
nacionales complementarios. Nada de ello bajaría sensiblemente el número total de militares.

Industria militar.

¿Qué ocurriría en la industria militar europea con un solo ejército?

Pretenderían que fuera un ejército altamente tecnológico y con un armamento de última generación,
compitiendo directamente con el de USA. Ello conllevaría una industria militar mucho más potente y,
consecuentemente, un lobby militarista en Bruselas mucho mayor.

Hay que tener en cuenta, como demuestra el siguiente dibujo que la industria militar y lo gobiernos
militaristas no son palomas sino halcones y que no escatiman esfuerzos a la hora de vender armas a
ningún país, aunque sea de la propia U.E. y esté en graves problemas económicos, como Grecia.

Página 23

Página 24

Deuda debida al gasto militar.

La deuda de los estados, que ha generado tan graves problemas económicos, podría haberse acabado
en Europa sólo con la inversión en gasto militar de 2010: 194 millones de €. Ello no habría supuesto
indefensión alguna, pero sí se habría evitado muchísimo paro, penurias ciudadanas, despidos en
servicios básicos, etc. Es decir, la opción económica por el militarismo ha supuesto el empobrecimiento
social en Europa.

Nuevamente vemos que no es una cuestión de un ejército europeo o varios, sino una cuestión de opción
política.

Página 25

Empleo.

Otro argumento que no se podría usar a favor de un ejército europeo único, ni de ningún ejército
mundial, es el de la creación de empleo. El siguiente gráfico nos da datos muy contundentes:

Página 26

Política exterior.

¿En qué cambiaría nuestra política exterior con un único ejército europeo? ¿Dejaríamos de ser tan
intervencionistas? ¿Podrían los emigrantes estar tranquilos en cuanto a la militarización de su problema?
¿Llegarían nuestras fronteras avanzadas más allá del Golfo de Guinea, por ejemplo a Sudáfrica?
¿Mejoraría nuestra relación con Rusia si ellos se viesen más amenazados por un ejército más tecnológico
y potenciado? Parece que no:

“En la era nuclear, crear más ejércitos no proporciona ningún tipo de seguridad adicional. Pero sin duda
puede significar una provocación”38

Otro aspecto de política internacional, muy relevante, sería la posición de la OTAN, es decir, de Estados
Unidos, ante este megaejército europeo. Muy posiblemente no estarían por la labor de ver cuestionada
su primacía mundial en lo militar, ni tampoco en el seno de la OTAN. Lo más probable es que usasen
todas sus armas diplomáticas para que las naciones más atlantistas (con Gran Bretaña a la cabeza)
boicoteasen esta política.

¿Mejoraríamos en la consecución de los Objetivos del Milenio dedicando el dinero a misiles?

¿Sería lo único que hay que debatir?

Habría varios aspectos muy importantes a tener en cuenta:


Los objetivos de dicho ejército europeo, qué defendería el ejército europeo
La metodología que utilizaría, cómo nos defendería

Estos serían debates necesarios y previos al del ejército único europeo. Obviarlos tiene una alta
significación política: impide que la ciudadanía tenga soberanía en los temas de defensa, desplaza la
soberanía en defensa hacia las élites y sus intereses.

Sin estos debates previos la discusión sobre un ejército europeo es un debate viciado porque nos obliga
a tomar por válidas los objetivos y metodología militaristas, violentos, defensores de las élites e
insolidarios con el resto del mundo.

38

http://elmicrolector.org/2015/03/09/rusia-responde-a-la-propuesta-de-crear-un-ejercito-europeo/
Página 27

6.- ¿Es una propuesta alternativa y desmilitarizadora?
Desde postulados de izquierda y alternativos, nos podemos preguntar, a continuación,


si la propuesta de ejército europeo común lanzada desde una parte de la élite europea
puede servir, además, a intereses diferentes a los de poder y dominación que dicha élite
persigue y,
en un segundo momento, si puede ser una propuesta alternativa desde un punto de vista
diferente, centrado en desmilitarizar la defensa.

No queremos ser ingenuos y por ello apuntamos a que la construcción de este polo militar de la Unión
Europea, tal como viene concebida por los halcones europeos y las corrientes conservadora, liberal y
socialdemócrata dominantes, apunta al mismo paradigma de defensa hoy vigente, basado en la idea
de dominación-violencia y que hace de la preparación deliberada de la maquinaria militar un elemento
de imposición política de la propia idea del mundo, ya sea mediante la amenaza del uso de la fuerza
(en este caso la segunda fuerza militar planetaria después de la de EE.UU.) o de su uso.

Pero como cabe la posibilidad de que algunos grupos del pintoresco parlamento europeo pretendan
usar la idea de Juncker de forma instrumental y táctica, como una especie de excusa para apoyar tal
construcción a cambio de suprimir los ejércitos nacionales, la lista de preguntas con que verificar la
sensatez de la pretensión serán si:

1) ¿es esto probable?,
2) ¿la construcción de un ejército europeo, aún cuando supusiera el desmantelamiento de los
ejércitos nacionales o su reconversión, es una vía para la reducción del militarismo y la violencia?,
y
3) ¿si es esta una propuesta alternativa en la idea de avanzar hacia una defensa basada en la
seguridad humana y la noviolencia?

6.1.- Dos argumentos de referencia: ahorro económico y reducción del número de ejércitos en
Europa

Las preguntas realizadas arriba son preguntas pertinentes porque, inmediatamente después de la
propuesta Juncker, algún destacado asesor de opciones más transformadoras en el Parlamento Europeo
se ha posicionado buscando que dicha construcción de un ejército europeo sirva a un proceso de
desmilitarización profundo y a una reorientación de la política de seguridad europea hacia la reducción
del potencial militar y la política de prevención y desarrollo humano.
Página 28

Usaremos como referencia la posición mantenida al día siguiente por un destacado miembro español
en el Parlamento Europeo, Florent Marchillesi, por otra parte de una trayectoria personal que nos inspira
profundo respeto.

Dice Marcellesi en una explicación en su facebook

“El presidente de la Comisión Europea, Juncker, ha defendido la creación de un EJÉRCITO EUROPEO.
Pues yo estoy de acuerdo siempre y cuando:
1)
Hablamos
de
un
ejército
independiente
de
la
OTAN.
2) Supone la supresión de los 28 ejércitos propios de cada Estado Miembro. En plena la crisis
económica, vendría estupendo reducir drásticamente un montón de gastos inútiles (27 MM € solo en
España, mientras que en Grecia el gasto militar llega al 6% del PIB) y racionalizar las fuerzas
armadas nacionales (2 millones de personas por lo menos) a través de un solo ejército europeo mucho
más compacto (con 300 mil personas bastaría).
3) La política exterior europea se basa en la cooperación y la prevención de conflictos.
4) Reconvertimos el sector armamentístico (30.000 empleos en España) hacia otros sectores que crean
riqueza
social
y
ecológica.
5) Y sobre todo, Europa se inscribe en un proceso de "transarme", es decir de desmilitarización
progresivo
y
colectivo
a
nivel
mundial.
Ya que parafraseando al Subcomandante Marcos desde Chiapas: "Es bueno para el ejército
proponerse como su meta más alta desaparecer."

Se ve claramente que el cúmulo de matices que plantea a la propuesta Juncker lo aleja radicalmente
del planteamiento de aquel y de la pretensión remilitarizadora de las élites políticas europeas. Es más,
su apuesta por un proceso de transarme que desmilitarice Europa y su política aparece, visto lo que
hay en el Parlamento Europeo, como altamente diferente y novedosa respecto a las ideas generales de
sumisión al pensamiento militar.

Su propio razonamiento, de cumplirse las condiciones que plantea, haría difícilmente viable un ejército
incluso como ejército de transición, pues si desgajamos ese ejército del entramado de la OTAN, le
quitamos efectivos desde los 2 millones actuales (en realidad son más de 4 si contamos con las fuerzas
paramilitares) a un número que desconocemos, le quitamos la financiación, le reconvertimos las industrias
militares a otros fines alternativos que creen riqueza social y ecológica y les quitamos las misiones para
desarrollar una política de cooperación y prevención, acabaremos haciendo que colapse como proyecto
de megaejército que se busca.

Página 29

Este hecho hace que, a pesar de algunos elementos mal explicados o tal vez negativos del discurso de
una izquierda que se dice radical respecto a la construcción de la Europa que nos propone la élite,
pueda diferenciarse la propuesta de ésta de otra de carácter reformista que propone una derecha
moderada, como la que representa en España el discurso de UPyD y en parte el PSOE. Pero así y todo
cabe pedir mayor claridad para evitar que se entienda que esa propuesta, supuestamente alternativa,
en realidad acaba queriendo defender lo mismo que la derecha ensimismada, como ya denunciamos
en una entrada de nuestro blog39.

En nuestra opinión estas declaraciones y condiciones no serían difíciles de admitir por los militaristas del
Parlamento Europeo. En ellas se acepta lo que buscan, el ejército europeo. Lo demás son condiciones,
secundarias para ellos, que se pueden aceptar dilatándolas en el futuro y con el claro afán de no
cumplirlas. Muchos, quizá, recordarán las condiciones del referéndum OTAN, incumplidas desde
entonces.

Tica Font, actual Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz, ofrece otra razón a favor del
ejército europeo. Dice así a un periódico vallisoletano40

Una manera de que España y toda Europa ahorrasen en este momento de crisis es pasar
a tener un solo ejército europeo y no 28 que están preparados para hacer todos de todo.
Cada país debería especializarse. Por ejemplo, España que es puntera en lo naval, para
la seguridad de los mares. Ello daría más eficiencia a menor coste. Pero claro, hay que
ceder poder político como se ha hecho con el euro

Hay algunos argumentos concretos que podríamos oponer al razonamiento de Tica: España es,
precisamente, un desastre en lo naval. Así lo atestiguan una NAVANTIA41 con una deuda enorme,
problemas de gestión brutales y pocos pedidos. También su último gran hito tecnológico, el submarino
con sobrepeso S-8042 que nos está costando una millonada a los españoles y que no es capaz de
ascender por graves problemas de diseño.

Suponemos que se trata de un argumento circunstancial y que no refleja exactamente el pensamiento
pacifista de Font, mucho más proclive seguramente a desinventar el militarismo, aunque el problema de
decir ciertas cosas en un contexto donde los medios de comunicación padecen una singular falta de
formación en temas de seguridad y paz y reproducen la ideología hegemónica militarista consiste en

39

http://weblogs.upyd.es/europa/2015/03/10/upyd-aplaude-la-propuesta-de-juncker-para-crear-un-ejercito-

europeo/
http://www.elnortedecastilla.es/valladolid/201412/19/para-ahorrar-defensa-necesario-20141209210011.html
http://www.utopiacontagiosa.org/?s=Navantia
42 http://www.utopiacontagiosa.org/?s=S-80
40
41

Página 30

eso: que nos toman la parte del discurso que refuerza los peores argumentos, que por otra parte son
los que entienden.

En realidad, el punto de partida de quitar poder a lo militar forma parte de la lógica del transarme
que aspira a desencadenar procesos dinámicos y de gradual sustitución del militarismo, de su cultura y
valores, de sus instrumentos y políticas y del paradigma que lo sustenta, por otros que lo sustituyan
radicalmente. Tal vez por eso la reflexión de parte del movimiento alternativo valora que una reducción
de la dimensión del ejército implica un paso hacia el transarme.

Sin embargo, no vale cualquier propuesta que reduzca lo militar para avanzar en la vía del transarme.
Por ejemplo, no se avanzaría hacia el transarme si no se abandonasen los ejes cartesianos de la defensa
bajo el paradigma de dominación-violencia (defensa militar de los intereses de las élites y uso de la
violencia de los ejércitos en la política internacional). Y la propuesta de ejército europeo único
presupone el mantenimiento de este paradigma vicioso.

6.2.- Desmilitarización y transarme, ¿es lo mismo que reforma del ejército?

En más de una ocasión hemos apuntado que existen en la teoría y en la práctica muy diferentes modelos
militares, desde los ejércitos basados en la fuerza nuclear y el armamento NBQ con doctrinas
de defensa centradas en la capacidad de primer golpe o en la mutua destrucción asegurada,
hasta los de armamento convencional con enfoques de defensa territorial, de profundidad o de
periferia, ejércitos mixtos, ejércitos “humanitarios” y hasta facciones no estatales de ejércitos,
guerrilleros, terroristas, con componente de defensa civil incorporado, etc.

Pero que los modelos militares sean muchos no equivale a que sean alternativos entre sí. En realidad los
variados modelos de defensa militar no son alternativos, sino, por decirlo muy claramente, más de lo
mismo, por lo que conviene no confundir la idea de cambio de modelo que nos suelen vender (por
ejemplo en España nos vendieron la idea de una alternativa al ejército de leva que llevábamos
padeciendo desde tiempo inmemorial, concretada en el ejército profesional que, con peor fuste pues
encima es un ejército implicado en más de 70 escenarios de guerra desde Felipe González hasta
nuestros días, no es una alternativa, sino un mero cambio de modelo que hace que el ejército sea
exactamente la misma cosa que antes y sirve para la misma cosa).

Una cosa es reformar el ejército, e incluso evitar sus aristas más groseras, como por ejemplo el tema de
la absoluta falta de transparencia y democracia, la consecución de condiciones laborales dignas para
sus integrantes e incluso de derechos sindicales, la democratización y modernización de sus estructuras
y doctrinas, o si se quiere ir más allá, de sus enseñanzas y en evitación del perfil pretoriano y golpista
que puede tener y amenazar a las ciudadanías respectivas, y otra distinta provocar un cambio gradual
hacia la desmilitarización de la defensa, que pasa inexorablemente por procesos más transversales, de
índole social, estructural, cultural incluso, de gradual reducción del paradigma militar y de quitar poder

Página 31

a los ejércitos y al militarismo hasta su completa sustitución por una defensa alternativa, y de paralelo
y gradual empoderamiento de la sociedad en la práctica de una defensa alternativa no sólo en el
cómo defender, sino en el qué defender incluso.

El caso español es curioso: aunque nos prometen una constante reforma, ésta se reduce a nuevas
“modernizaciones” de armamento cada vez más caro, impagable e innecesario, y a
“profesionalizaciones” de sus miembros, cada vez más casta alejada de la sociedad y sus aspiraciones,
lo cual, si se nos apura no sólo no es ninguna alternativa, sino que tiene de reforma sólo el nombre del
mantra que nos repiten. No nos cuesta nada expandir esta situación desde la esfera española a la
europea.

Pero además, y precisamente por la dimensión radical que supone una alternativa de defensa, que
parte de la idea de que lo que hay que defender no es lo que defiende el militarismo y propone la
Seguridad Humana como alternativa conceptual a la seguridad militar, patriótica o territorial, y que
propone la metodología de la lucha social, mucha de la cual ya está en marcha en la práctica de los
movimientos sociales emancipadores, y de la práctica noviolenta como alternativa a la metodología
militar. No es lo mismo pretender el desarme, el mero quitar armas, que el transarme, el intento de
transformar completamente el mundo de la seguridad para desinventar los modelos militares y construir
una alternativa desmilitarizada de seguridad.

De este modo, la apuesta no pasa ni por reformar los ejércitos (haciéndoles más baratos, por ejemplo),
sino por cuestionar la lógica militarista y transformar los mecanismos sociales hacia la desmilitarización,
ni por conformarnos con meros y limitados desarmes y tratados más o menos pactados entre los estados,
sino por provocar cambios más hondos, quitando poder a lo militar hasta su completa desaparición y
dotándonos de prácticas horizontales y alternativas de Seguridad Humana mediante la lucha social y
el cambio de prácticas.

Por eso para una política de transarme (concepto que desarrollamos más en el libro “Política noviolenta
y lucha social”. Editorial: Libros en Acción. 2012.), un ejército europeo en sustitución de los ejércitos
nacionales no es un paso hacia el transarme ni hacia una alternativa, sino un desenfoque interesado y
cicatero hacia el refuerzo del militarismo, como también sería más de lo mismo sustituir el
intervencionismo militar por un intervencionismo civil por muy revestido de humanitario que se quiera.

Del mismo modo que para el ecologismo social que busca un cambio radical lo nuclear no puede ser
una reforma en la buena dirección, o en una lucha global contra el patriarcado no puede ser un enfoque
adecuado conformarnos con políticas de igualdad jurídica de las mujeres en el contexto de nuestras
sociedades ancladas en el paradigma patriarcal existente, para el antimilitarismo alternativo proponer
un ejército europeo es pifiarla mayúsculamente porque significa estar debatiendo, nuevamente, dentro
del paradigma de dominación-violencia

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6.3.- La lucha contra la militarización debe formar parte de las agendas políticas de quienes aspiran
a otra Europa

El militarismo se expande en Europa y es una de las capas de cebolla de la política de dominación y
violencia con las que la potencia regional pretende ganar reconocimiento frente a otras potencias
igualmente nefastas que no hace falta nombrar.

Pero, curiosamente, quienes aspiran a otra Europa no cuentan entre sus agendas de prioridades con la
lucha contra el militarismo, muy probablemente porque participan de la visión militarista paradigmática
de fondo que legitima ejércitos y ejercicio de la fuerza como argumentos de la construcción política, y
se les hace impensable un constructo político sin ejércitos, pues se ven huérfanos de la propia esencia
de la política conocida.

Hoy en día diversos aspectos de la política general de la UE van, como hemos explicado a lo largo de
este trabajo, en dirección contraria a la necesaria lucha contra el militarismo y a favor de la paz y la
noviolencia.

Contamos por ejemplo con una política de seguridad interior centrada en el control y vigilancia militar
y parapolicial de las fronteras, bajo la denominación de Proyecto PERSEUS (Protection of European
BoRders and Seas through the IntElligent Use of Surveillance), que busca la coordinación de las
capacidades de “guerra inteligente” de los Estados europeos y su aplicación a la vigilancia de fronteras
y del espacio marítimo. En el caso español esta vigilancia se encomienda a la Guardia Civil y a la
tecnología de la empresa INDRA, uno de los pilares del “polo militar-industrial” español cuya dirección
política ha sido encomendada al Ministerio de Defensa por el Consejo de Ministros. Curiosamente la
Guardia Civil pertenece orgánicamente al Ministerio de Interior y no a Defensa, pero es un cuerpo
militar a todos los efectos, lo que confiere a esta actuación de fronteras, al margen del desenfoque
general de las políticas de movilidad humana de la UE, un enfoque netamente militarizado.

Esta política es complementaria del dispositivo FRONTEX de la UE, igualmente encomendado a las
fuerzas militares y paramilitares y que tiene como misión el control de fronteras exteriores, la creación
de cárceles de inmigrantes (Centros de Internamiento), y la aplicación de una directiva de expulsión de
extranjeros indocumentados (directiva de retorno) y la legislación de los estados realizada al amparo
de esta, de las personas indocumentadas que entran en la UE.

También cuenta con un llamado “Sistema EuroSur”43 pensado para hacer frente a las oleadas de
refugiados de Libia y Siria principalmente que buscan el ingreso en Europa a través de Italia, Malta o
Grecia y actualmente desbordado; sistema que cuenta con mecanismos de asistencia, pero también de
43

http://www.eldiario.es/desalambre/sistema-control-fronterizo-estrena-Espana_0_202979760.html
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expulsión y con una especie de “campos de concentración” para frenar la movilidad humana al otro
lado del Mediterráneo.

La militarización de las fronteras se refuerza aún más con la aplicación del dispositivo de vigilancia
militar de la UE aprobado en la reciente reunión de Ministros de Defensa y Asuntos Exteriores44, por la
que se aprobó una misión militar de la UE, EURONAVFOR, destinada a combatir la inmigración ilegal,
la piratería y las mafias en el Mediterráneo, la cual

se desarrollará en tres fases. La primera consiste en recabar la necesaria información
sensible para poder parar los barcos antes de que zarpen. Se trata de una labor compleja
en un país desmembrado como Libia, aunque la UE pretende colaborar también con Estados
fronterizos como Túnez y Egipto. La segunda fase contempla la captura, abordaje y desvío
en alta mar de las embarcaciones que se sospeche estén destinadas a traficar con personas.
En una etapa más avanzada, se pretende extender esas actividades a los barcos que puedan
estar en aguas territoriales libias.

Una agenda de desmilitarización, si pensamos en este aspecto concreto de la política de seguridad,
pasaría por políticas como45, por ejemplo


El reconocimiento de la Convención Universal de Derechos de los Trabajadores
Migratorios y de sus familias, y de sus implicaciones en cuanto a la protección internacional de
los migrantes. Dicha convención, a pesar de su vigencia internacional al ser reconocida por la
ONU y por el número suficiente de países para su plena aplicación, no h sido aprobada y
acogida por ninguno de los países de la UE

El reconocimiento sin restricciones del cuerpo de derecho internacional de refugiados y
de las normas internacionales del derecho del mar, actualmente restringidos en Europa.

La eliminación del enfoque militar de los actuales instrumentos de FRONTEX y de las
operaciones EURONAVFOR

La apuesta por una lucha integral contra la violencia estructural que impone a millones
de personas la inmigración como una, o la única, salida personal, porque tan esencial como el
derecho a emigrar debe ser el derecho a no tener que hacerlo.

La renuncia de la UE a las operaciones militares en activo para el área mediterránea,
África y Oriente Medio.

La prohibición de venta de armas a países del área.

La inversión de Europa en el área en desarrollo humano y consecución de los Objetivos
del Milenio en relación con la región

Apostar por apoyar un movimiento social de inmigración que luche contra las políticas
tanto de los estados expulsores como de Occidente y que luche por un mundo sin fronteras e
inclusivo, donde no haya “extranjeros” sino personas, podría servir de aldabonazo a un cambio
más radical.

http://www.utopiacontagiosa.org/2015/05/24/la-militarizacion-de-la-politica-internacional-y-de-inmigracion-de-laue-sigue-dando-vueltas-de-tuerca/
45 http://www.utopiacontagiosa.org/2013/12/06/se-militariza-el-enfoque-de-la-inmigracion-y-de-las-fronteras/
44

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7.- Seguridad Humana y Europa.
Para quienes desde diversas posiciones políticas es importante hacer otra Europa y otro mundo y aspiran
a hacerlo desde ese lugar tan inhóspito que son los parlamentos y los centros de poder formal, nos
parece que el nuevo relato necesario, desde el que desenmascarar el militarismo y luchar en ese cansino
plano institucional contra aquel, es necesario preguntarse al menos y poder describirlo con precisión:

-

¿Qué queremos defender?
¿Cómo queremos defender?
¿Quién tiene que defender?

Estas tres preguntas permiten visualizar y concretar el contenido de una propuesta pertinente para el
cambio de política en materia de seguridad y nos permite aportar ideas y concreciones al proceso de
cambio y a los logros a conquistar.

¿Qué es lo que hay que defender? Porque conviene señalar que es diferente apostar por mantener una
fuerza militar, en defender violentamente la integridad territorial y otras esencias, en apoyar el
desmesurado gasto militar en detrimento del social, el intervencionismo militar, el seguidismo de la
estrategia de defensa europea y de la OTAN y EE.UU, la ocupación del espacio social por propuestas
de control social cada vez más autoritarias y militarizadas, la militarización del territorio, la expansión
del militarismo hacia espacios tradicionalmente civiles, la preparación permanente de la guerra y la
amenaza de su uso y el largo etcétera que constituye el paradigma de la defensa armada; que apostar
por la defensa de los bienes sociales básicos, de los derechos humanos con contenido efectivo, que los
bienes colectivos como la educación, la sanidad, el trabajo decente, la solidaridad entre los pueblos y
unas relaciones internacionales justas y tantos otros, que defender el tránsito hacia una economía de
escala humana que apueste por el decrecimiento, por el respeto de la naturaleza, y un largo etcétera
que, necesariamente, se vuelve antagónico del ideal de defensa militar. Los amigos y enemigos, en uno
y otro caso, son palmariamente diferentes y no cabe todo.

¿Quién tiene que defendernos? Porque no es lo mismo pensar en decisiones soberanas, tomadas entre
todos y todas, y en el desarrollo constante, permanente, de la defensa por parte de todos y todas que
fiar la defensa a una casta cualquiera, a cuerpos especializados de defensores que actúan en
situaciones críticas, a ejércitos permanentes que se preparan para una respuesta de violencia disuasoria.
Para defender la ecología preferimos, por poner un ejemplo, a la organización de la gente, a las
organizaciones ecologistas, cuanto más de base y más igualitaria, cuanto más centrada en metodologías
coherentes, que a cuerpos militares más o menos especializados, lo mismo que para defender los
problemas de movilidad humana actuales preferimos a la sociedad civil solidaria y a sus organizaciones
de respuesta que al mecanismo Frontex y a los ejércitos vigilando las playas… No nos es pertinente ni
un ejército europeo ni un ejército en cada nación.

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¿Cómo hay que hacer esa defensa? Porque, del mismo modo, no nos parece igual preconizar la práctica
militar y violenta, cuya supuesta eficacia para resolver cualquiera de los conflictos que hemos visto hasta
la fecha ha quedado desacreditada por los propios hechos, que proponer la lucha social, las prácticas
liberadoras, la lucha noviolenta que hasta ahora venimos practicando tantos y tantas organizaciones,
grupos y personas.

¿Qué proceso gradual, en su caso, podemos asumir para ir quitando poder al modelo actual de defensa
y dotándonos de una alternativa? Porque desembarazarse de todo un modelo militar de defensa y de
sus estructuras no es cosa de un día, sino de un largo proceso de quitar gradualmente poder al
paradigma violento y de nutrirnos a la vez (no después) de poder alternativo del paradigma de la
cooperación-noviolencia, cambiando de raíz la sociedad y sus mentalidades. Un proceso, es obvio
decirlo, guiado por la idea central de supresión definitiva del modelo de defensa militar, de los ejércitos
y de todo el aparataje social, cultural y estructural del militarismo y su radical sustitución definitiva por
una defensa alternativa, noviolenta y de la Seguridad Humana.
Se puede y se debe proponer una batería de luchas para acabar con el militarismo europeo. No es lo
mismo legitimar y preparar la guerra que promover su destierro.

Y el hecho es que Europa ya ha dado, cuando le ha interesado, pasos en el sentido de la
desmilitarización que pueden marcar un ejemplo a seguir en otros muchos. Nos referimos, por ejemplo,
a los programas Konver y Tacis desarrollados por Europa para la reconversión de espacios militares y
la desmilitarización de estos.46

Ocurrió en los años 90, en un contexto geopolítico marcado por el derrumbe de la Unión Soviética, la
reunificación alemana, pero también la Operación Tormenta del Desierto y la Guerra del Golfo.

En aquel momento la UE promovió estos dos programas con suculentas ayudas y fondos destinados a
proyectos de reconversión industrial y medioambiental.

El primero de dichos programas, Konver, con 500 millones de ecus, fue publicado en el boletín oficial
de la CEE el 1 de julio de 199447 y luego ampliado en 199748 con otros 26,27 millones más, se destinó
a apoyar la reconversión y desmilitarización de diversas regiones de la Europa Occidental afectadas
de forma considerable por el monocultivo militar, como era el caso de Nápoles, Aquila y Génova en
Italia, Cádiz y Ferrol en España, Alsacia, Aquitania, Albernia, Baja Normandía, Bretaña, Centro,
Champagne-Ardennes, Languedoc-Rosellón, Lemosín, Lorena, Picardía, Poitou-Charentes, ProvenzaAlpes-Costa Azul y Ródano-Alpes en Francia, y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Sajonia-Anhalt,
Hamburgo, Bremen, Baja Sajonia, Renania del Norte-Westfalia y Baviera.

http://www.utopiacontagiosa.org/2014/06/18/konver-y-tacis-la-reconversion-militar-europea-que-existio/
http://cordis.europa.eu/programme/rcn/490_es.html
48 http://europa.eu/rapid/press-release_IP-96-75_es.htm
46

47

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El segundo de ellos, Tacis, fue un programa de asistencia técnica destinado a apoyar la desmilitarización
de otras zonas esta vez fuera de las fronteras “internas” de la Unión Europea, en los territorios de la
antigua URSS, dotando con 4,5 millones de ecus la contribución para poyar acciones de reconversión
destinadas a las regiones de San Petersburgo y Samara (Rusia), Kharkow (Ucrania), y Minsk
(Bielorrusia).

Septiembre 2015.
Autor:

Apoyan:

Créditos:

Portada: Jaume Capdevilla (KAP).
Imagen de la página 5: La Voz Digital
Imagen de la página 7: Reuters / Stoyan Nenov:
Imagen de la página 12: Carnegie Europe

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