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CAPÍTULO III

LA LLAMADA A LA CONVERSIÓN

Introducción.

Amós pretende convencer a los israelitas de que su manera de pensar con relación a
Dios y su interpretación de cuanto está sucediendo son erróneas. Por eso les hace ver sus
pecados y las consecuencias de los mismos y sólo después los llama a cambiar de rumbo.
La llamada a la conversión que hace a Israel pasa a través de la presentación de dos
posibilidades entre las cuales Israel debe decidir. Cada una de ellas tiene un medio por el
cual se hace realidad y que determina el rechazo automático de la otra.
Esta última parte del presente trabajo será dedicada a explicar la manera en que en el
libro de Amós se realiza la llamada a la conversión que se encuentra en los vv. 4-6.14-15
del capítulo 5 y cual será la consecuencia para Israel.

1.- Tres intentos del profeta.

El profeta utiliza diversas formas para llamar atención de su auditorio. Uno de ellas
es el imperativo: ‘escuchen’, utilizado en los capítulos 3 (2x) y 4, como introducción a la
denuncia del profeta en contra del pueblo, y en el capítulo 5 para introducir el lamento por
la virgen de Israel.
En estos tres capítulos Amos hace una llamada de atención al pueblo para que vea la
situación en que se encuentra. Utiliza tres recursos diversos para provocar una reacción en
sus oyentes: preguntas retóricas (3,3-6.7-8), ironía (4,4-5) y lamento fúnebre (5,2-3).
En el capítulo 3 se busca provocar una reacción en sus oyentes y convencerlos de dos
cosas: 1.- lo que les está sucediendo es una consecuencia del actuar de Dios (vv.3-6) y 2.-
que si él denuncia sus pecados y pronuncia un castigo es porque Dios lo ha movido a ello
(7-8)19. Tomando de la experiencia cotidiana y utilizando el argumento de causa-efecto
busca demostrar que Dios va a castigar a su propio pueblo a causa del pecado y que no es
verdad que actúe solamente para favorecerlos, como parecen indicar la prosperidad

19 Y. GITAY, “A Study of Amos’s Art of Speech: A Rethorical Analysis of Amos 3,1-5”


CBQ 42 (1980) 296.
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económica a la que se alude con la mención de las casas lujosas y bien amuebladas
(3,10.12.15). El mismo argumento vale con relación a los vv. 7-8; con ellos se busca
responder a la pregunta sobre la misión y la autoridad de Amos (cf. 7,14-15).
4,4-5 utilizando la ironía invita al pecado para mostrar que el culto ofrecido en esos
santuarios es fruto simplemente de un cumplimiento ritual y presuntuoso que no busca
agradar a Dios sino a si mismos: “eso es lo que les gusta”. Razón por la cual no es
agradable a Dios. Además ofrecer culto siendo causa de la injusticia sufrida por los pobres
aumenta el pecado, el peligro del castigo y la posibilidad de desaparición total.
5,2-3 constituye un tercer momento en el intento de convencer a sus oyentes que ya
se encuentran al borde de un desastre prácticamente inevitable. Comparando Israel a una
virgen que se encuentra en agonía, yaciendo a tierra, sin ninguno que la ayude, busca
provocar un impacto emocional en sus oyentes. Si no cambian de actitud y continúan
pecando corren el peligro de desaparecer para siempre y ante una situación de destrucción
total lo único que queda por hacer es lamentarse.

2.- La disyuntiva inevitable.

La elegía de 5,2-3 constituye un clímax en la exhortación del profeta a Israel y a este


punto la ruina total parece ya inevitable. Sin embargo es aquí donde se encuentra
estratégicamente colocada la llamada de Amos al arrepentimiento20. Am 5,4-6.14-15
constituye una síntesis de cuanto se dice en el resto del libro y el cuadro que se muestra a
continuación pretende ilustrar de manera gráfica cuanto se presentará de manera más
amplia en las páginas que siguen.

Culto
Yahvé Betel
BUSCAR

Vida AMAR Muerte


ODIAR

Bien Mal
Justicia

2.1.- La oposición entre Yahvé y Betel.

Para los contemporáneos de Amos el santuario era el lugar donde había que buscar a
Dios para tener un encuentro con él porque era su residencia. Betel, la “Casa de Dios”, era
el lugar donde se celebraban regularmente los actos de culto y desde donde Dios oía las
oraciones de sus fieles. Por tanto la predicación de Amos invitando a buscar a Dios, pero
que al mismo tiempo pedía alejarse del santuario resultaba incomprensible para ellos.
El anuncio de la destrucción de los lugares sagrados sonaba a blasfemia o al menos
les resultaba incómodo porque estaban satisfechos de su manera de honrar a Dios. Sin

20D.A. DORSEY, “Literay Architecture and Aural Structuring Techniques in Amos” Bib 73
(1992) 314.

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embargo, Amós afirma que la búsqueda de Dios que produce vida no pasa a través del
culto porque está corrompido al punto que no produce la comunión con Dios sino la
separación de el, razón por la cual está condenado a la desaparición.
El camino hacia la muerte pasa a través del culto porque implica cerrar los oídos a la
palabra profética legitimada por el encargo recibido de Dios y, aún reconociendo la validez
de lo que se anuncia, se prefiere continuar con aquello en lo que obtiene seguridad o se
encuentra gusto. Amasías con su intervención y acusación de conspiración muestra que
teme las consecuencias de la predicación de Amós, pero lo mismo le dice que no siga
profetizando y continuará ejercitando su función sacerdotal.
El camino de la vida pasa a través del alejamiento del santuario y el rechazo del
culto porque implica hacer caso a la palabra anunciada por el profeta y entrar en sintonía
con el querer de Dios. Las prácticas cultuales, tal y como las entienden los israelitas, hacen
que aumente el pecado porque contribuyen a afianzar la pretensión de contar con la
presencia salvífica de Dios y además porque cuanto viene ofrecido, como consecuencia de
la prosperidad material, está hipotecado debido a que es fruto de las injusticias cometidas
con los pobres.

2.2.- La oposición entre el bien y el mal.

A diferencia de lo que sucede con Yahvé y Betel cuya oposición es señalada por el
uso de un único verbo, para indicar la oposición entre bien y mal se utilizan los verbos
buscar, odiar y amar respectivamente. Además, con este nuevo binomio se pasa del ámbito
de las relaciones con Dios al de las relaciones con el prójimo en las que predomina una
situación de muerte.
Los israelitas, habiéndose opuesto a la predicación profética de Amós y habiendo
despreciado el don de Dios representado por los nazireos, cayeron en la injusticia. Es decir,
trastocaron sus relaciones con Dios y con el prójimo. Creando una sociedad en la que la
justicia social no tiene cabida porque las principales instituciones del país están
absolutamente corrompidas a causa del dinero, que se ha convertido en la norma y el
fundamento del derecho pervirtiendo las relaciones sociales basadas en la reciprocidad21.
Todo esto los convirtió en agentes de muerte para sus connacionales y en reos condenados
a una muerte segura.
La única manera de salir de la situación en que se encuentran es buscar-amar el bien
que equivale a no (buscar)-odiar el mal. De tal forma que lo que determina la práctica del
bien o del mal y la obtención de la vida o continuar en la muerte es la práctica de la
justicia. Esto significa concretamente no pisotear al débil, no cobrarle el tributo, no oprimir
al justo ni aceptar soborno contra él, no atropellar a los pobres en el tribunal, no detestar al
juez recto y al testigo fiel.
A Israel sólo queda una solución: cambiar de forma de pensar, de sentir y de forma
de actuar. De forma de pensar, reconociendo que buscar a Dios y experimentar su
presencia no es algo que depende principalmente del culto, sino de una conducta ética, del
21 G. VERKINDÈRE, La justicia en el Antiguo Testamento, 31.36-37; GARCIA DE LA FUENTE,
La búsqueda de Dios, 420-421.

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bien y del mal (v.14). De modo sentir, odiando y amando cosas totalmente contrarias a las
que aman y odian. Finalmente, este cambio en la forma de pensar y de sentir debe
manifestarse en algo práctico: hay que buscar al Señor en la puerta de la ciudad: la sede del
tribunal donde es posible reinstaurar la justicia.

3.- Cuál vida.

La búsqueda del binomio Betel-mal conduce inevitablemente a la ruina, a la pérdida


de la vida. La pareja Yahvé-bien trae consigo la vida, esto es claro. Pero queda pendiente
de explicar en que consiste esta vida que conlleva la búsqueda de Dios y porque a la
práctica del bien y el restablecimiento de la justicia sigue un hipotético quizás tenga
misericordia el Señor del resto de José.
Amos nunca dice que si Israel busca al Señor será liberado de los peligros que lo
amenazan sino que afirma que le será concedida la vida y asegurada la presencia de Dios
con ellos. Betel será destruida, el pueblo se verá diezmado y será llevado al exilio pero
varias veces se afirma que no será exterminado totalmente (3,12; 5,3; 9,8) y que quedará
un resto. La vida que se promete es la de la supervivencia del pueblo a pesar de la
catástrofe.
Respecto a la frase con que termina el v.15 parece poner un tono negativo respecto a
la aseguración de la vida y de la presencia de Dios para los que realizan el bien. En
realidad no es así. Esto se entiende mejor a partir de la elección de Israel por parte de Dios.
Esta fue un acto totalmente gratuito del Señor e Israel no tenía ningún motivo para hacer
valer su elección. Como eligió a Israel, Yahvé habría podido elegir a otra nación pues él
actúa también en la historia de los otros pueblos (9,7). Cierto, al restablecer la justicia en el
tribunal Israel adquiere una condición de justo pero como la elección no es la recompensa
por su justicia, la posibilidad de recibir misericordia está basada en la libertad de Dios.
Además, como la obtención de la vida y la certeza de la protección de Dios, la posibilidad
de recibir misericordia depende de la escucha y obediencia a la palabra que le dirige el
profeta.

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