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NACIMIENTO DE JESÚS

Composición de lugar. Vamos a contemplar el Nacimiento de Jesús. Para captar con


más realidad las escenas y entrar más en ellas, será muy conveniente que te conviertas
en actor más que en espectador. Colócate junto a María y a José. VER, OIR, MIRAR.
Ver con la vista de la imaginación el camino desde Nazaret a Belén, considerando su
longitud y anchura, y si ese camino es llano, o si pasa por valles o cuestas; asimismo
mirar el lugar o gruta del nacimiento, qué grande o qué pequeña era, qué baja o qué alta,
y cómo estaba preparada. Participa en la conversación, intenta sintonizar con lo que ellos
piensan y sienten. Percibe el calor, el frío, el paisaje, los olores. Obsérvalo todo.

Petición: Pedir conocimiento interno de Cristo para que más le ame y le siga.

Lucas 2, 1-20. El nacimiento de Jesús.

Camino de Belén
+ Acompaña a María y a José camino de Belén. Escucha la conversación que
tienen y cómo hablan del Niño que esperan. Mira cómo van de puerta en puerta,
con el talante sufrido y manso de los pobres, hasta llegar al establo.
+ Pide la gracia de comprender el misterio que existe en el hecho de que Dios
haya elegido nacer en pobreza. Ruega por ser más sensible hacia los “sin techo”,
los últimos.

Nace el Niño
+ Contempla al Niño encarnado en un pobre, desvalido y frágil recién nacido.
+ Aplica todos tus sentidos para sacar el máximo provecho de la oración. Observa
todo a la débil luz de una pequeña lámpara de aceite.
+ Mientras contemplas al niño, puedes pensar que su vida posterior no va a ser
muy distinta: tendrá que trabajar, sufrirá hambre, calor, frío, insultos... para acabar
muriendo en una infame cruz.
+ Mirándolos, contemplándolos y sirviéndoles en lo que necesiten, como si
presente me hallase, con todo acatamiento y reverencia posibles; y después
reflexionar en mi interior para sacar algún provecho.
+ Pide conocimiento interno de por qué Dios escoge nacer en pobreza. Pide valor
para seguir muy de cerca de Jesús en el camino de la vida.

Paz en la tierra.
+ El mejor sermón de Navidad no fue pronunciado por ningún célebre predicador,
sino cantado por un coro de ángeles: ¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a
los hombres que él ama!
+ Gloria a Dios es una breve pero poderosa plegaria de adoración.
+ Paz en la tierra, es la expresión de la Misión del Señor hacia un pueblo lleno de
violencia, odio y desconfianza.
Pide la gracia de dar gloria a Dios entregándote a los demás para crear una
atmósfera de paz. Pide al Niño Jesús que te llene de su Gracia y de su Paz.

Para Orar.
Lucas 2, 1-20. El nacimiento de Jesús.
Isaías 9, 1-6 y 11, 1-9. Gozo y paz en la venida del Mesías
Salmo 98. Alegría universal de la Salvación
Salmo 46. Dios con nosotros.
Miqueas capítulos 4 y 5. Las promesas Mesiánicas.