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EL LIBRO DE ATENEA

Había una vez un niño llamado Enrique. Un día, Enrique iba por la calle cuando un mendigo le dijo
con voz pálida:
-Hijo acércate, te quiero dar una cosa porque ya estoy cerca de la muerte y como no tengo dinero no
tengo ningún médico. Te voy a dar un libro que me regalaron de pequeño. Este libro es mi posesión
mas valiosa y es muy útil! ¡¡¡¡Por favor, prométeme que lo cuidarás con todo tu amor!!!!
Entonces Enrique dijo:
-Sí señor. lo cuidaré muy bien (que dramático por un libro).
Entonces, Enrique cogió el libro y se fue. Al irse, el mendigo cerró los ojos, pero su cuerpo se
transformó en humo que subió al cielo.
Al llegar a su casa, Enrique tiró el libro y se puso a ver la televisión. Entonces en su ventana
aparecieron una clase de sandalias con alas. Enrique decidió ponérselas, al ponérselas empezó a
volar por el cielo azul y voló hasta una montaña con un templo precioso; una fuentes, un aspecto
como de iglesia griega, un color blanco antiguo…
Entonces se encontró con un minotauro que se dispuso a comérselo, pero de repente apareció un
tridente de agua que se hincó en el corazón del monstruo matándolo. En ese momento, apareció un
hombre que se formó como por una figura de agua y le habló:
- Hola, yo soy Poseidón. Todos los dioses hemos estado observando a los mortales para encargarle
al indicado una misión y ese encargado eres tú, y lo que tienes que hacer es luchar contra Hades.
En ese mismo momento apareció una diosa que dijo:
- Poseidón, no es conveniente luchar. Hades es muy tonto y sólo utiliza la fuerza bruta. Ambos
dioses le presentaron a Zeus que le dijo:
- Hola Enrique. Hemos visto que tienes un coraje muy grande y te hemos elegido para luchar con
nuestro hermeno Hades, rey del inframundo, que quiere ser rey del Olimpo y del mundo. Y nosotros
no podemos luchar con él porque si hay una lucha entre dioses, como somos inmortales, la guerra
duraría milenios y milenios y nosotros no queremos destruir el mundo y además él es más poderoso
que nosotros. Y para que puedas luchar te hago entrega de la espada del rayo que tiene casi la
misma utilidad que mis rayos y del escudo de poseidón que te protege de los ataques de Hades.
Ahora empezará tú entrenamiento.
Enrique guardó silenció pues estaba con la boca abierta.
En el entrenamiento, a Enrique al principio le fue regular, pero una hora más tarde resultó ser un
experto.
Entonces se abrió un portal que iba al inframundo y cuando Enrique lo cruzó se encontró con
Medusa que intentó convertirle en piedra, pero por suerte Enrique consiguió distraerla con una masa
de agua que se le pegó a la cara que sacó del escudo. Entonces Enrique sacó un espejo que llevaba y
enseñó a Medusa su rostro y ésta se convirtió en piedra. Entonces apareció un demonio de fuego
que dijo:
- Hola yo soy Hades, el rey del inframudo, no me podrás detener, gobernaré el mundo de los
mortales.
Y atacó a Enrique que de repente sacó la espada y el escudo e intentó atacar a Hades un montó de
veces, pero Hades convirtió la espada en cenizas y el escudo en vapor. Pero en el suelo apareció el
libro que le dio el mendigo, lo cogió y lo empezó a leer, después de todo, el mendigo dijo que era
muy especial y en el libro ponía:
“El que utiliza la fuerza no es sabio pero el que no la utiliza es muy sabio porque la inteligencia es
más lista que la fuerza”
Entonces Enrique dijo:
- Es verdad estoy acabado, pero si me dejas ir no me interpondré en tú camino.
Entonces Enrique vio en el interior de Hades la espada y el escudo y le dijo:
- Mira, yo sé que tienes el escudo y la espada en tú interior. Pero dime una cosa ¿no sería genial
utilizar el poder de tus hermanos en su contra?
Y Hades le dijo:
- Es verdad enséñame o te frío el trasero.
Entonces Hades sacó la espada y el escudo y Enrique le dijo:
- Mira, la espada se coge así y el escudo de esta forma.
- Pero…¿el escudo no se coge al revés?
Y Enrique le dijo:
- No, nada de eso, es para que eche un chorro de agua capaz de producir un sutnami en un segundo.
Y para que funcione tienes que decir:”escudo moja a Hades”.
Enrique venció a Hades.
- Dima Hades, ¿a que el fuego odia el agua?
Y le tiró un chorro de agua que acabó con Hades, porque Hades tenía mal cogido el escudo.
Enrique venció a Hades con la inteligencia, pero no con la fuerza.
Enrique volvió al Olimpo, donde los dioses le dieron las gracias y le dijo a Zeus:
- Señor Atenea tenía razón, porque no he vencido a Hades con la clase de fuerza con la que vos me
coronáis, sino con la fuerza de la mente.
Entonces Atenea le dijo que ella era el mendigo de la calle que le dio el libro que le salvó la vida a
él y a todo el mundo.
Enrique volvió a casa con una corona de Laurel.
Pero sobre todo en esa aventura aprendió que los libros son importantes.
FIN
Espero que disfrutéis con él.
Alberto 5º B

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