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Zelaya-Uribe-Chávez Felipe Torrealba

Saben cuantas personas se hicieron matar, figurativamente hablando por


acusar a Manuel Zelaya porque quería consultar a los votantes, para saber si
estaban de acuerdo en que se colocar una 4ta. Urna el día de las elecciones a
efectuarse a finales de Noviembre del 2009, elecciones que de paso, van a elegir al
nuevo presidente, quedando claro, que para el momento en que los votantes están
decidiendo con su voto las elecciones, Manuel Zelaya ya tendría un sustituto electo
por el pueblo. Ahora bien la cuarta urna era para depositar la respuesta a la
siguiente pregunta: Estaría usted de acuerdo de convocar para el próximo periodo
una asamblea nacional constituyente para que haga algunas reformas a la actual
constitución. Es de hacer notar, que aunque la consulta no está estipulada en las
leyes de ese país “Democrático”, la consulta de noviembre no tiene carácter jurídico
que obligue al nuevo gobierno y congreso a asumirla como un mandato legal, pero si
dejaría ver lo que opina el pueblo. De allí en adelante, todo quedaría a la voluntad
de los políticos de aceptar o no los resultados y actuar en consecuencia, pero la voz
del pueblo sería escuchada, más no acatada dependiendo de las circunstancias, que
en este momento sería muy largo pronosticar los resultados.

Ya todos sabes los resultados de esos acontecimientos, un presidente fue


destituido violentamente por la Corte Suprema de Justicia, con el apoyo del
Congreso y de las Fuerzas Armadas de Honduras, cuando en Democracia todas las
diferencias y opiniones políticas se deben decidir mediante el voto y no en sala de
un tribunal o en las oficinas de un abogado. Primero se toman las decisiones en
política y luego se recurren a las leyes para conocer de su legalidad o para cambiar
las leyes, dependiendo de quién está a favor o en contra y para ello hay que
consultar al ciudadano.

Antes de los acontecimientos de Honduras, ya Venezuela mediante el voto


había primero aceptado la reelección presidencial por periodos consecutivos y luego
indefinidamente, mediante sus respectivas consultas electorales, que sólo dejaron
un mal sabor en las aspiraciones de los candidatos de la oposición y del chavismo
que aspiran el trono que hoy ocupa Hugo Chávez.

En ambos casos, el de Venezuela y Honduras hemos observado las


manifestaciones y calificativos utilizados tanto para Hugo Chávez como para Manuel
Zelaya, de ser dictadoras constitucionales porque aunque han llegado mediante el
voto, son unos dictadores, mientras Alvaro Uribe en Colombia es asfixiado con
adulaciones y elogios inmerecidos porque aspira a una tercera re-elección sin
haberse modificado la constitución de Colombia, para que cualquier otro presidente
pueda gozar del mismo privilegio de ser reelecto para periodos consecutivos. Como
la primera re-elección conto con los votos suficientes, la misma paso como una
reforma a la ley electoral, no se descubrirse algunos sobornos a legisladores para
que votaran por la reelección de Alvaro Uribe. Ahora para conseguir un tercer
periodo, tiene en re andar los mismos pasos en el legislativo y judicial, además de
promover una consulta popular, que tampoco está prevista en las leyes de
Colombia, para que el pueblo decida si Alvaro Uribe puede y debe aspirar a un tercer
periodo en la Presidencia de la Republica y en Venezuela no se escucha a las mismas
voces que se oponían a la reelección en Venezuela y supuestamente como lo que iba
a ocurrir en Honduras con un ex-presidente de aprobarse la reelección.

¿Si la salsa es buena para el pavo, porque no lo es para la pava? Porque aquí es
donde se demuestra la doble moral de los supuestos demócratas, que apoyan sólo
aquello que les favorece o que les permite mantener el control del poder. Aunque no
soy Colombiano, me atrevo a dar mi opinión en cuanto a la reelección de Alvaro
Uribe y la consulta popular o referéndum, como quieran llamarlo, para que Alvaro
Uribe se pueda presentar a una tercera elección, debe ser consultada al pueblo
Colombiano y si este en su gran mayoría está de acuerdo en una votación honesta,
se debe reformar la constitución de esa nación no solo para que Alvaro Uribe tenga
la posibilidad, sino cualquier otro presidente en el futuro.

FT/NOV2009 ABAJOCADENAS