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Curso de Antropología

(apuntes del prof. Juan José García)
LA DINÁMICA VOLITIVA HUMANA
1. La experiencia de la voluntad en el hombre
1. 1. Desear y querer
El hombre está abierto por su inteligencia a la verdad, y por su voluntad, al bien. No sólo tiende
a los bienes captados sensiblemente, que generan sus deseos e impulsos, sino que además tiende
al bien entendido por su inteligencia, y lo hace con el apetito intelectual, también llamado
voluntad. Por tanto, la voluntad es la tendencia espiritual hacia el bien captado por la
inteligencia.
En la vida cotidiana no siempre es fácil distinguir entre desear y querer, sobre todo
cuando se apetece un bien sensible que, además de deseado, es querido. La diferencia aparece
más nítida cuando se quiere un bien no sensible: la justicia, por ejemplo. Y resulta todavía más
clara cuando hay oposición entre desear y querer: lo que ocurre cuando se genera el conflicto de
tendencias se desea algo que se sabe que no es bueno, o se quiere algo como bueno que no
resulta agradable, y por tanto es indeseable a nivel sensible: por ejemplo, una intervención
quirúrgica que devolverá la salud.
1. 2. Lo voluntario y lo involuntario
Para especificar mejor lo que es voluntario propio de la voluntad, es conveniente contrastarlo
con lo involuntario.
Lo involuntario tiene lugar cuando se realiza una acción ignorando su verdadera
naturaleza. También cuando un agente exterior empuja a realizar una determinada acción a un
sujeto en contra de su querer violencia, en tanto contraría el curso natural de los
acontecimientos, que puede ser tanto física como psicológica.
Lo voluntario es aquello cuyo principio es intrínseco, es decir, uno mismo es su origen;
y, además, el sujeto que actúa posee un cierto conocimiento del fin. Puede ser un conocimiento:
a) imperfecto: cuando se conoce lo que se hace, pero no el fin mismo que la acción tiene
por ejemplo, alguien sabe que al oprimir un botón está cortando la electricidad, pero no sabe
que en ese momento resulta imprescindible para realizar determinada tarea;
b) perfecto: se conoce el fin que la acción tiene.
El hombre es capaz de proponerse fines y de elegir medios para conseguir esos fines.
Esto es lo más humano: querer. En razón de que no todo lo que sucede en el hombre responde a
su querer, se hace la distinción entre:
a) actos del hombre: aquellas cosas que “ocurren” en él, pero de las que no puede
considerarse propiamente autor por ejemplo: respirar, digerir, soñar, etc.;
b) actos humanos: aquellos actos en los que el hombre actúa como sujeto responsable
porque es su autor todos ellos son objeto de la Ética.
2. Naturaleza y objeto de la voluntad
Toda facultad se define por su objeto y por su operación.
La operación de la voluntad es querer.
El objeto de la voluntad es el bien captado previamente por la inteligencia: lo bueno.
Hay que tener en cuenta que lo que el conocimiento humano capta como bueno puede no
corresponder a la bondad real. Por eso la voluntad, aunque esté inclinada al bien, puede elegir

La inteligencia mueve a la voluntad a modo de fin: presentándole el bien. Por naturaleza. b) la elección. la libertad es una característica de los actos voluntarios. por tanto. La voluntad es una facultad espiritual. no puede no deliberar y ni dejar de elegir el bien que le parece más adecuado a esa aspiración de plenitud que encuentra en sí. tiene un dominio sobre sí misma: es la voluntad la que quiere o no quiere. pero los trasciende. Porque nadie se queda tranquilo habiendo hecho una elección que suponga una división interior: intentará que todas las potencias queden alineadas respecto de la elección realizada. o por naturaleza. a veces puede elegir algo que la inteligencia le señala como malo: cuando esto ocurre. Otro tanto cabría decir de cómo somete la voluntad a la sensibilidad. Pero. a) La inclinación se orienta al bien en general: todo hombre tiene una tendencia a la felicidad que no puede anular. el Bien total. 3. y sobre las demás potencias también sobre el entendimiento: para entender algo hay que querer entenderlo. aunque las realice con sus potencias las potencias no actúan por sí mismas. Todo hombre. Esto. somete a la inteligencia a considerar los aspectos positivos de lo agradable. Pero importa precisar que aunque la voluntad tienda al bien. por otro. Y la voluntad mueve a la inteligencia a modo de agente: aplicando a la inteligencia a la consideración de su objeto. b) no depende de las coordenadas espacio-temporales: todo acto voluntario se da en un lugar y en un tiempo determinado. en cierto modo. O si ya se hizo la opción. b) La elección de los medios la realiza el hombre para alcanzar la felicidad. 4. porque nadie elige lo malo por sí mismo. También podría elegir un mal en razón de un bien mayor. porque las acciones son del sujeto. Y porque debe necesariamente elegir. a que la inteligencia considere las ventajas de haber elegido algo grato: es el origen de todos los procesos de autoengaño. la persona. y también porque: a) es reflexiva: si fuera una potencia no espiritual no podría volverse sobre sí misma. la voluntad tiende al bien total de ahí que nunca se encuentre satisfecha con lo que elige. Consecuentemente. es el sujeto. porque sólo está a su alcance elegir bienes determinados: hasta Dios. Entendimiento y voluntad La voluntad. se encuentra limitado por las ideas con las que lo pensamos y por nuestras experiencias personales. Esta dimensión está bajo su dominio. de qué medios va a escoger para satisfacer esa necesidad que experimenta de ser feliz. delibera acerca de cómo ser feliz. por una parte. esa plenitud a la que aspira. sus actos. La especificación de la voluntad Los principios intrínsecos de la acción voluntaria son: a) la inclinación. Por eso necesita elegir los medios. los actos voluntarios.un mal. sin olvidar que es el hombre en su integridad el que conoce y quiere con su inteligencia y su voluntad. se mueve hacia el bien presentado por la inteligencia. pero como lo que se le presentan son bienes limitados. (Y cuando la voluntad elige lo que le presenta como agradable la sensibilidad en contra de lo que juzga la inteligencia como bueno. Como naturaleza. Nada llega a satisfacer plenamente a la voluntad. Pero no le están dados los medios para conseguir esa felicidad. como se explicará a continuación. no están determinados. lo elige influenciada por los deseos o por los impulsas por la dimensión sensible que tiene el hombre y en razón del bien sensible que tiene eso elegido que la inteligencia juzga como malo. c) es capaz de moverse por valores abstractos aunque se “encarnen” en actitudes concretas y por realidades espirituales. cuando existe una discrepancia entre lo elegido . porque sigue a la inteligencia que es espiritual. son libres. quien actúa. la voluntad tiende al bien total. en cambio por su capacidad de reflexión la voluntad puede querer su propio acto de querer.

c) Sigue la ejecución propiamente dicha: el entendimiento y las demás facultades actúan según su propia naturaleza. d) Entonces la voluntad formula un propósito o intención del fin: esta intención ya contiene implícitamente la voluntad de poner los medios necesarios. hay una consideración intelectual acerca de los medios en general. y no simplemente que agrada. pero bajo el influjo de la voluntad. 5. . Importa señalar que aunque el hombre está condicionado. decisión y acción externa El acto voluntario es uno. b) Le sigue la simple volición del bien: una primera complacencia no deliberada. aquí y ahora. c) A continuación. A continuación se distinguen los diversos pasos que sigue el acto voluntario. o consiente. 5. d) Por último. Si en esa deliberación no se encuentra ninguno. 2) la deliberación acerca de los medios para conseguirlo y la decisión en favor de uno. sino que. La realización de lo que se ha elegido suele ir acompañada de un placer. 3. lo confirma. por el contrario. La decisión La decisión hace referencia a los medios: a) Primeramente. El acto voluntario: volición. Lo que comenzó siendo una deliberación termina con la elección de un medio. la inteligencia juzga acerca del bien como conveniente para mí. a) En primer lugar. y como posible de alcanzar. La ejecución de la acción El último paso consiste en la ejecución de lo elegido. aunque puedan distinguirse diversos actos singulares. d) Finaliza el proceso con el gozo o reposo de la voluntad en el bien conseguido. ya que en el proceso de una decisión se da una interacción entre la razón práctica y la voluntad. la voluntad decide o elige el medio más apto presentado por la inteligencia. 2. Importa señalar que los actos propios de la voluntad se llaman elícitos. hay una orden o mandato: es la ordenación intelectual de las operaciones que se deben realizar para la consecución de un bien querido. Precisamente ese sometimiento es la prueba de que algo se quiere. b) Seguidamente hay un consentimiento de la voluntad acerca de los medios en general. es libre. se detiene el acto voluntario. La volición del bien a) En primer lugar hay una simple aprehensión del bien por parte de la inteligencia. 1. La causalidad presente en toda acción voluntaria podría simplificarse diciendo que presupone: 1) la concepción del fin (del bien que actúa como fin de la acción). la inteligencia asiente. b) A continuación la voluntad realiza un uso activo: pone en funcionamiento las facultades que deben operar en la realización de lo decidido. Si no se pasa de aquí. 3) la ejecución de lo decidido. Y que el condicionamiento no anula el ejercicio de la libertad. c) La inteligencia juzga cuál es el medio más apto: es un juicio discretivo. 5. en tantos que los realizados por las otras potencias movidas por la voluntad se llaman imperados.inteligentemente que resulta desagradable a la voluntad. Es decir. todo queda en lo que se llama una veleidad. La deliberación siempre versa sobre los medios.) 5.

expresivas ya sean gestuales o motoras. Más adelante se explicará el esquema clásico de las pasiones porque supone una clasificación aceptable de las emociones y de los sentimientos. por el valor positivo o negativo que adquiere en relación a la propia subjetividad. del sistema glandular. importa referirse a los elementos comunes de las emociones y de los sentimientos: a) El objeto desencadenante: siempre hay una causa que pone en marcha el mecanismo emocional. Son propios de lo que se llama afectividad humana. en un contexto fundamentalmente moral. tener esperanza. Afectividad y subjetividad En el hombre hay algunos fenómenos difíciles de analizar y de clasificar: alegrarse. pudiendo manifestarse a través de reacciones viscerales. por la que la persona se encamina a lo que le atrae. musculares escalofríos. Como consecuencia. por ejemplo. Actualmente se utiliza el término sólo para los estados de una fuerte cólera o amor. Tanto filósofos como médicos (psiquiatras. pasiones. todo lo que hacemos. del aparato circulatorio: se acelera el pulso. pero no nos deja totalmente indiferentes. musculares. 1. La dificultad por la que la afectividad ha sido poco estudiada es su irreductibilidad a la objetivación intelectual: la misma persona que siente debe pensar su sentimiento. o se aparta de lo que le repele. como para aludir a una situación del sujeto: siento pena. A partir del siglo XVIII se comienza a hablar de afectos. b) Perturbación anímica: esa causa cambia el estado interior. Emociones. En el lenguaje ordinario se suele emplear la palabra sentir tanto para referirse a la sensación que implica un contenido sensible siento “frío”. Las pasiones fue el nombre que los antiguos dieron tanto a las emociones como a los sentimientos. emociones. se da una conducta exterior determinada por la atracción o el rechazo que desencadenó el elemento originante del proceso. debe intentar objetivar su subjetividad. Características de las emociones Las emociones producen una perturbación brusca y profunda de la vida psíquica y fisiológica. se percibe también por una conducta externa. hay que tener presente que todo fenómeno afectivo posee una dimensión somática. sentimientos. y corresponde a los movimientos del apetito sensible. que puede ser asimilada a un movimiento “casi” reflejo. por las implicancias que la afectividad tiene para la salud de las personas. psicólogos y neurofisiólogos) le prestan mucho interés a la afectividad. los segundos. 2. Y que toda circunstacia.LA AFECTIVIDAD HUMANA 1. sentimientos y pasiones Antes de distinguir entre unos y otras. c) Alteración orgánica o síntomas físicos: la perturbación anímica repercute con mayor o menor intensidad en el cuerpo soma. . tener miedo. porque no ha sido demasiado estudiada desde el punto de vista filosófico. entristecerse. con mayor o menor intensidad. como puro testimonio de la intimidad de la persona. Los clásicos llamaron a estos “estados” del sujeto. Los primeros. de la persona. con reacciones viscerales respiratorias. temblores y expresivas expresión del rostro y del cuerpo. del aparato digestivo. por eso es difícil conceptualizarla. Para estudiar la afectividad. que se distinguen entre sí fundamentalmente por la diferencia de intensidad. implica una valoración afectiva: nos agrada o nos desagrada. La afectividad se sitúa entre lo intelectual y lo sensible. 2. d) Implica una conducta práctica: la atracción o rechazo.

Gráficamente. dependiendo de su intensidad el nombre que se les dé. A las primeras. El carácter moderado y reflexivo de los sentimientos deja un margen importante a la libertad. sorpresa. según la denominación actual. que son una mezcla de ira. denominación clásica) = DESEOS e IMPULSOS (denominación actual). la psicología actual las llama deseos. distinguieron en él una doble tendencia: el apetito concupiscible que goza del bien sensible presente. d) Sentimientos espirituales. y a las segundas. La clasificación clásica de las pasiones1 Más adecuada parece la clasificación clásica de las pasiones como movimientos del apetito sensible las pasiones son tanto las emociones como los sentimientos. no tienen la vehemencia y el automatismo propio de la emociones. tristeza y miedo. y están producidos por circunstancias y hechos concretos. Pero no resulta completa. ODIO. Indican el estado global del organismo. no se pueden desvincular totalmente las reacciones del apetito sensible de las del apetito racional. b) Sentimientos vitales y corporales: se extienden a todo el cuerpo. miedo. c) Sentimientos psíquicos o anímicos: son más independientes del cuerpo. según la denominación actual. porque es el nombre que le dieron a lo que actualmente se llaman emociones y sentimientos. Para que esta clasificación responda a la integridad de lo que ocurre en la persona. 3. 1. 3. 2. AUDACIA. los llamaron pasiones que. más que estados del yo son modos de ser del sujeto que presentan todos los contenidos de la conciencia: proceden de las raíces más hondas y no pueden ser modificados de manera inmediata. denominado bien deleitable y el apetito irascible que “lucha” por conseguir el bien sensible no dado inmediatamente y para cuya consecusión hay que superar un obstáculo. Estos filósofos entendieron las pasiones como movimientos del apetito sensible. aunque implican reacciones corporales.2. amor. impulsos. vergüenza. Max Scheler ha propuesto otra clasificación según una estratificación de los sentimientos. A los movimientos de ese apetito doble. AVERSIÓN. aversión. porque por ejemplo cómo clasificar los celos. o 1 Puede resultar útil disponer de un cuadro de referencias para homologar los términos que se usan en este apartado: Para hacer una clasificación de las emociones y de los sentimientos que no difieren entre sí esencialmente porque se trata simplemente de una diferencia de intensidad es útil la clasificación que los antiguos hicieron de las pasiones. desde los más básicos a los más elevados: a) Sentimientos sensibles: signo de que algo físico está alterado. TEMOR. Supone una localización sensorial bien determinada. denominación clásica) y ESPERANZA. En razón de que ese apetito algunas veces se limita a gozar de lo inmediatamente presente. por responder a una doble tendencia pueden ser pasiones del apetito concupiscible o pasiones del apetito irascible. alegría. podría establecerse la siguiente correspondencia: EMOCIONES y SENTIMIENTOS (denominación actual) = PASIONES (movimientos del APETITO SENSIBLE: CONCUPISCIBLE e IRASCIBLE. DESESPERANZA. GOZO. Y así otros estados de ánimo de aúnan varias respuestas fisiológicas básicas. y otras. Clasificación de las emociones y sentimientos Desde la psicología experimental se ha dado una clasificación basada principalmente en los tipos de respuestas fisiológicas ante determinados estímulos: ira. según los clásicos): AMOR. tristeza. lo que supone la capacidad de lucha. Características de los sentimientos Los sentimientos son reacciones fisiológicas mucho más difíciles de captar porque. tanto los deseos como los impulsos son pasiones. DESEO. TRISTEZA (pasiones del apetito concupiscible. . el que se despierta ante los bienes sensibles. Por tanto. es decir: emociones y sentimientos. llamado por ese motivo: bien arduo. a luchar por conseguir algo deseado pero ante el que medio un obstáculo que hay que superar. IRA o CÓLERA (pasiones del apetito irascible.

Importa insistir que todo en el hombre. la venganza. Importa tener presente que las pasiones en el hombre también pueden desencadenarse por bienes o males no sensibles. sobre los movimientos del apetito sensible. tiene una repercusión también material. se ocupa de vencer los obstáculos realizando tareas difíciles. como movimientos espontáneos. instintivas. como reacción espontánea a nivel sensible. disponible de un modo inmediato. Las pasiones del apetito concupiscible (deseos) y del apetito irascible (impulsos) Hay una pasión que es la que desencadena todas las demás: el amor. Y las pasiones que surgen con ocasión de él. del apetito sensible. no voluntarios. en tanto que valores. cualquier decisión procedente de su dimensión intelectivo-volitiva tiene un repercusión afectiva. en razón de que es una unidad. que siempre tienen como objeto un bien también sensible y. tienen una inexorable repercusión somática. proporcionado a una determinada potencia. que es tanto como la capacidad de luchar que tiene una persona. como inclinación desordenada del apetito sensible. es decir. Enfocando la clasificación fundamentalmente desde la sensibilidad. por las proyecciones que esos valores no sensibles tienen en una dimensión “física” existen. y por la incidencia que la proyección “material” de esos valores o disvalores tienen en la imaginación y/o en la memoria. por ejemplo. o sensibles. pero en su caso. pertenecen a lo que la filosofía clásica ha llamado apetito concupiscible: la dimensión del apetito sensible que tiende a disfrutar de los bienes. desde el punto de vista moral no son ni buenas ni malas. aun cuando de por sí esos valores no sean “materiales”. Siempre en vistas a un bien que desea gozar. sin olvidar lo que acabamos de decir respecto de la reacción sensible que puede despertar un valor espiritual. Ese movimiento del apetito sensible es doble: a veces tiende a lo que es grato y está disponible de un modo inmediato. puede decirse que las pasiones son los movimientos del apetito sensible. Pero otras veces el apetito sensible en lugar de tender a lo agradable. de la sensibilidad. despiertan pasiones. El amor es suscitado por un bien sensible considerado en sí mismo. no en sentido ético.voluntad. 2. Las pasiones. y son constatables. ya que para eso tiene que ser bien para todo el hombre se lo llama bien deleitable. Y aunque el estudio de las pasiones se haya hecho. puramente sensibles. llamadas también impulsos. El bien ya no está disponible. La bondad o maldad surge con el consentimiento. por tanto. téngase presente lo que se dijo anteriormente: no es posible separar totalmente la dimensión sensible del hombre de su dimensión intelectivo-volitiva. 3. generalmente. llamadas también deseos. hasta lo más espiritual. Y por esa razón los bienes no sensibles también tienen una repercusión afectiva. sus resultados se hayan aplicado muchas veces a la conducta de los animales. sino que es cuerpo. los resultados “materiales” de la injusticia. hay que conseguirlo superando dificultades: a ese tipo de bien se lo llama arduo. y atribuir esas pasiones a un nivel u otro dependerá de la mayor o menor injerencia de una u otra potencia. por tanto. pero apartado por obstáculos que hay que vencer. De ahí que sea plenamente coherente con la estructura del hombre apasionarse también por cuestiones que de por sí no son percibidas por los sentidos. que puede ser integrada al espíritu para que sea propiamente humana. cuando la voluntad consiente lo que la sensibilidad siente. ocurre que por ser el hombre una unidad psicofísica. etc. Y todas las pasiones que surgen en relación a ese tipo de bien. Es decir. o sensualidad. la justicia. percibidos por los sentidos externos. la percepción de un bien o de un mal no sensibles. porque el hombre no sólo tiene cuerpo. sino también por aquellos que estrictamente no pueden percibirse por los sentidos pero que. con su una innegable repercusión en lo corpóreo. A ese bien en sentido “psicológico”. el hombre no sólo se apasiona por bienes o males sensibles. porque en e hombre no hay reacciones exclusivamente sensibles y. que tienen pasiones igual que los hombres. Si . necesariamente. como el del ejemplo dado anteriormente la justicia. configuran la otra dimensión del apetito sensible que se llama irascible. al mismo tiempo. que el hombre tiene por el hecho de ser también un cuerpo no en el sentido que “sensualidad” tiene en la ascética cristiana.

Si está presente: el dolor o la tristeza. Ante el mal considerado en sí mismo surge el odio. y en este último caso puede aparecer como posible o imposible de vencer. Lo cual implica que el amor es el fundamento del gozo. Si el obstáculo está presente. surge el deseo. me apartan del objetivo. Esta es una de las pautas para conocerse a sí mismo. Ante el bien arduo. para que no me cause una tristeza que. hay un motivo. bien que forzosamente ha de estar ausente pues un bien poseído ya no lo es. que genera otras pasiones. porque como nunca se dan por separado de un modo absoluto. y consecuentemente nos alejamos de él. puedo afrontarlo de otro modo. no pudiendo cambiarlo. un bien deleitable. y salimos al encuentro del obstáculo con ánimo de vencerlo. que saborear un triunfo deportivo. En el caso de que el obstáculo esté ausente.ese bien está ausente. Por ejemplo. Aquello que sea objeto de mis gozos será el objeto de mis amores. ya que los amores de un hombre son como la proyección de su propia identidad: “dime que amas y te diré quién eres”. Queda más clara esta distinción comprendiendo la diferencia de su objeto. tenemos la pasión de la audacia. tradicionalmente. que es un bien arduo. Si el obstáculo nos parece invencible. no podemos decir que sólo haya deseos en la sensibilidad del hombre. Puede estar presente o ausente el obstáculo que me separa del bien. el deseo engendra dos pasiones: la esperanza. si el bien parece posible de alcanzar. el obstáculo que nos separa de él aparece como un mal y se convierte en objeto de odio. se da la pasión contraria al deseo: la aversión. en su acción conjunta se perfilan mejor ante nuestra inteligencia. Esto nos puede ayudar a tomar conciencia del origen de nuestra tristeza. y que actualmente la psicología llama impulsos. El primer movimiento es el amor del bien considerado en sí mismo. como ya vimos. Por nuestros odios también podemos conocernos y conocer a los demás. surge el temor. el gozo. apetito irascible. 3. Importa aclarar que nada se odia por sí mismo sino con referencia a lo que se ama. Y tengo que determinar si. y se generan mutuamente. Todas estas pasiones corresponden a lo que tradicionalmente se ha llamado apetito concupiscible. y que a mayor amor. paraliza. si pensamos que podemos vencerlo. algo que considero malo que con su presencia me entristece. siendo malo. O si. Su objeto es el bien deleitable. somos audaces. Ante un mal difícil las cosas se complican. generalmente. puedo cambiarlo. Supongamos el caso más complicado: un bien arduo. nunca es inmotivada. 3. Si el mal está ausente. Si está presente. lo cual resulta provechoso para reconocerlas. y muchas veces este “negativo” del amor nos ayuda a esclarecernos respecto del verdadero objeto de nuestros amores. La génesis de las pasiones (deseos e impulsos) Con un ejemplo puede comprenderse mejor cómo se encadenan las pasiones. mayor gozo cuando se obtiene lo amado. quiero aprobar un examen. y por oponerse a aquello que se ama. si ocurre lo contrario. cuando tenemos esperanza. y que en psicología contemporánea se suele llamar deseos. no es “difícil”. Esta distinción entre deseos e impulsos tiene su razón de ser porque si soy capaz de realizar lo no placentero por conseguir lo que me place. . que podríamos ilustrar con un ejemplo pedestre: no es lo mismo saborear un dulce. las correspondientes al llamado. ni tampoco en la del animal. podríamos decir parafraseando el viejo refrán. la desesperanza o desesperación. aunque consentidas por la fragilidad de mi voluntad. distinto del bien arduo. que nos lleva a retraernos por la desesperanza que nos apasiona. es el desencadenante de todo lo que sigue. Si no estudio. separado de nosotros por un obstáculo. seguramente no podré saber ni por tanto aprobar: odio esas pérdidas de tiempo que. Por el hecho mismo de que el bien es amado. surge la cólera: luchamos contra el mal presente. Todo odio está sustentado por un amor.

etc. cuanto mayor sea el deseo. Temperamento. o tristes. Es importante tener presente que nunca suele encontrarse una persona que sea exclusivamente apasionada. Sólo estará triste cuando deje de luchar. Ha adquirido experiencia en esa lucha. De lo visto se deduce la importancia que tiene el amor: la medida de mi querer determina mi capacidad de luchar por eso que quiero. en posesión del bien que queremos. La esperanza engendra la audacia: salimos al paso del obstáculo. mientras no pierda la esperanza de vencer. No hay movimiento de cólera porque no llegamos a estar en contacto con el obstáculo. 4. El temor engendra directamente la tristeza porque no poseemos el bien deseado. si pienso que mi voluntad es débil y. Por eso. lo que es más frecuente: luchando por conseguir lo que queremos. Paralelamente. . aprovechar bien las horas de estudio. e) apático: lo distintivo es la lentitud en las reacciones. continuaré con una “media máquina” que no me permitirá llegar al examen sabiendo. Y en la serie de impulsos. se ha establecido una clasificación caracterológica.. etc. ni tomar otra serie de medidas. abandona la pelea contra los obstáculos. después la cólera.Simultáneamente se despiertan el deseo del bien y la aversión hacia el obstáculo. y detesto haber perdido el tiempo y continuar perdiéndolo en adelante. Lo que ocurre es que. Por otra parte. la audacia es fundamental para enfrentar el obstáculo. el carácter de duración o permanencia en el sujeto que lo padece. d) sereno: toda la actividad se caracteriza por una inalterabilidad casi permanente. la desesperación engendra el temor: retrocede ante el obstáculo. b) sentimental: se deja llevar por los sentimientos. un vencedor. pero tampoco está triste. Cada una de ellas da lugar a un desarrollo paralelo. en el último paso del apetito irascible. Con base en el estado anímico más frecuente. cuando por desesperanza de conseguir lo que se ha propuesta. y a él se ordenan. c) cerebral: suele ser un realista inconmovible. todavía no puede gozar porque aún no ha conseguido el objeto de su amor. conseguimos incorporar los conocimientos requeridos como para aprobar el examen y efectivamente lo aprobamos. de algún modo. También podría ocurrir que alguien que lucha. Estos añaden con respecto a la emoción y al sentimiento. o sentimental. Alguien que lucha. nunca sería un fracasado. mayor será el impulso. nace la esperanza o la desesperación. a pesar de odiar perder el tiempo. cuando hemos vencido el obstáculo y poseemos el bien: habiendo estudiado. O. carácter y personalidad Se había hecho alusión anteriormente al estados de ánimo. Al no estudiar sabemos que no estamos preparados. cuando con la cólera intenta vencer el obstáculo. temeroso se retrae. hecha una clasificación. audacia que estará en proporción directa a la esperanza: nadie se mueve por lo que considera una batalla perdida de antemano. los movimientos del apetito irascible nacen de los movimientos del concupiscible. Es decir. pero no es la misma tristeza que tiene el que no ha luchado. porque alguien que muere luchando siempre es. y eso lo mueve a intentarlo una vez más. Esperanza. y por último la delectación. si confío en que puedo vencer mi tendencia a la dispersión. siempre estamos dichosos. no lo consiga. y no nos presentamos al examen. Hay que hacer notar que todos los movimientos que corresponden a los impulsos surgen. en a los deseos. Deseo estudiar. Y aunque no lo consiguiera. desesperanza. nos hacemos un horario exigente.. que distingue diferentes perfiles humanos: a) apasionado: lo determinante es la pasión e intensidad en todo lo que hace. hasta el punto que el estado de ánimo fundamental es el ingrediente afectivo que “colorea” toda la actividad consciente de la persona. Según que éste aparezca como superable o insuperable. y van a terminar. No vale la pena ni hacer un horario. y se queda sin el bien querido. cuando no conseguimos lo que queremos. buscamos el mejor lugar para estudiar. Al quedarse sin el objeto de su amor necesariamente estará triste. en el momento en que lo abordamos: cuando estudiamos lo hacemos con la máxima intensidad posible.

que puede identificar cualquier persona que examine con un mínimo de profundidad su conducta. El hombre tiene una dimensión afectiva y otra intelectivo-volitiva. Esta experiencia. algo adquirido. b) el carácter: sobre el temperamento. resultantes de su constitución psicosomática. y por tanto una felicidad plena no es posible conseguir en nuestra condición actual. me informa de mí mismo. Y aunque una personalidad no puede ser ajena a su temperamento ni a su carácter. 5. capaz de modelar a ambas. por limitado que sea. está confirmada por la neurofisiología. c) la personalidad propiamente dicha: teniendo como base el temperamento y el carácter. Se trata del proceso de personalización que no acaba nunca. porque todos los bienes que podemos elegir son limitados. o b) aunque se está haciendo lo que se entiende que se debe hacer.hay rasgos dominantes que tipifican a las personas en un determinado sentido de acuerdo al estilo dominante en su conducta. Lo que no implica que las cosas que se entiende que se deben hacer resulten siempre gratas. Esta ciencia sostiene que en el hombre hay un cerebro primigenio. se estaría anulando la posibilidad de curar ese foco nocivo. y el neocórtex. no hay que olvidar que es posible una cierta felicidad. otro tanto puede constatarse con el deseo de felicidad. se lo habría anulado en vez de haberlo utilizarlo como “palanca” para descubrir cuán el bien que se debería realizar y. paleocórtex. habría que reflexionar. la propia actividad libre. a la plenitud a la que aspiro como una exigencia. Pero si la sensación de desagrado fuera afectando de tal modo la propia vida que se advirtiera que no se trata de algo pasajero sino que se está fraguando una verdadera frustración. la afectividad. Porque el deseo de felicidad y el sentimiento de frustración actúan como un “mecanismo de defensa” que indican que algo no anda bien. no se lo hace del modo como debería ser hecho: no se acaba de querer con todas sus consecuencias aquello que se ha elegido. en lugar de averiguar en dónde reside el “foco infeccioso”. Si cuando se percibe un cierto estado de frustración. donde se desarrolla a nivel fisiológico la dimensión intelectiva. la persona se va configurando a través de sus decisiones libres. se percibe un fuerte sentimiento de frustración. utilizándolos como “materia prima” de su propia personalidad. donde tiene su sede fisiológica la actividad emotiva. posee también un carácter cognoscitivo: nos informa de cómo repercute lo real para mí. una cierta satisfacción: la conciencia de haber elegido aquel bien que. que puede originarse fundamentalmente en dos motivos: a) o no se está haciendo lo que se entiende que se debe hacer. pero fundamentalmente sobre cómo me siento yo. es decir. entre las que debe darse una armonía. Valor cognoscitivo de la afectividad El sentimiento. sobre todo. Por eso. En caso contrario. culturales y educativos van perfilando un modo de ser propio que es el carácter. una educación determinada y. El . Teniendo en cuenta que nada puede satisfacer plenamente la inclinación de la voluntad al bien total. La personalidad de cada uno supone una base genética heredada. en el sentido de que estoy haciendo de un modo libre las opciones más convenientes. endocrinos y neurovegetativos. Si ante un estado febril permanente sólo se atinara a controlar con medicamentos la temperatura. pueden distinguirse: a) el temperamento: conjunto de inclinaciones innatas propias de un individuo. la vida afectiva la sensación de la relativa plenitud a la que se puede aspirar es un índice de la realización de la persona. Análogamente. por lo que fuere. se pretendiera “anestesiarlo” suministrando a la esfera sensible una cantidad de placeres de la misma índole que la mantuvieran adormecida para detectar los desajustes profundos que se pueden dar en la vida. considero que me acerca más al bien total que quiero. se estaría perdiendo la oportunidad de usar ese mecanismo de defensa. no se lo ha elegido. sin averiguar cuál es su origen. concretamente de mi personal autorrealización. por la libertad que tiene el hombre puede trascender esos condicionamientos. En el orden de la salud física ocurre algo similar: la fiebre es un índice de que existe un foco infeccioso. íntimamente ligadas a factores bioquímicos. Con base en los elementos constitutivos de la personalidad. los factores ambientales.

necesita cada vez más cantidad de estímulo para quedar activado. suministrando sensaciones gratas a la dimensión sensible. De modo que la actuación correcta produce una satisfacción también sensible. Para ello hay que reconocer que esa afectividad existe. Por tanto. define la bondad o maldad de los sentimientos. sí lo es el hecho de consentir con la voluntad lo que se ha sentido: esto es lo éticamente relevante. aunque no sea inmediata. dado que representa una ayuda importante para conseguir una vida lograda o. De modo que los sentimientos no son algo fatal: pueden estar. el modo como cada uno espontáneamente siente. y que supone un ejercicio atento de la inteligencia con la que el hombre puede discernir en qué medida la afectividad es adecuada a lo exigido por su crecimiento como persona. Esta armonía es lo que caracteriza al hombre virtuoso. o de recompensa. porque supone un acto voluntario. exigidos desde la propia configuración fisiológica del organismo humano. aunque no puedan controlarse completamente. es decir. La afectividad y su relevancia ética Para el emotivismo ético. en qué medida los sentimientos son proporcionados a las realidades que los despiertan. Todo depende sólo de lo que cada uno sienta. El racionalismo (Kant) considera que los sentimientos tienen un valor negativo. sometidos al poder de la voluntad. resultara “anestesiado” el paleocórtex con una ininterrumpida acumulación de placeres. sino de educarla: una tarea que se prolonga a lo largo de toda la vida. aunque implique un vencimiento de las tendencias sensibles. en el sentido de que no se pueden anular las primeras reacciones. si por un ejercicio defectuoso de la libertad. La afectividad debe educarse por la voluntad. porque el hombre para obrar bien debe hacerlo en razón de deber. porque no se trata de algo deliberado. el sentimiento de plenitud o de culpabilidad. Una personalidad madura implica la armonía entre la dimensión afectiva y la intelectivo-volitiva de la persona. hasta cierto punto. y no por la complacencia que las acciones buenas pueden tener. 6. Y si bien las primeras reacciones. no tiene un contenido moral. por sí solo. situados en el paleocórtex. por el contrario. libre. Y esto lo hace cuando se realiza algo que se entiende que está bien. Este mecanismo es la base fisiológica del vicio: no hay un nivel aceptable de sensaciones gratas en el que el proceso pueda detenerse.neocórtex emite señales que estimulan los centros nerviosos gratificadores. Se pretende alcanzar una total objetividad en la moral. por una anulación de la misma en tanto que “termómetro” para detectar las posibles fallas. de modo que cuando se ha conseguido educar la sensibilidad hay un verdadero “gusto” en hacer lo que se entiende que se debe. Esto lleva necesariamente a un subjetivismo y a un relativismo. De ese modo el paleocórtex quedaría “satisfecho” sin poder “constatar” en qué medida existe una verdadera satisfacción que corresponda a la integridad de la persona. . porque la dinámica fisiológica “exige” un estímulo cada vez mayor para sentir gratificación. Con un peligro añadido: a medida que el paleocórtex es “artificialmente” estimulado por sensaciones inmediatamente gratas. Pero podrían estimularse esos centros de recompensa directamente. es importante considerar cómo funciona la dimensión afectiva. podría volverse en contra. valorada por parte del cerebro donde se asienta la dimensión intelectiva. Tiene importancia entender que no se trata de “reprimir” la afectividad.