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LAs.

. -. MUJERES

BLO
"POR EL PAN DE NUESTROS HIJOS"

L A mañana del doiningo 28 de Junio de 1952, amaneció


despejada y animosa. EII pleiio lniierno, la Primavera
se asomaba a ver la fiesta de las mujeres del Frente
del Piieblo, el acto de proclamación de Salvador Allende e n
~1 Teatro Caupolicán.
La mujer, fuente de la vida, se incorpora recién a la
lucha política. Con paso seguro, con instinto certero, ha ido
derecho a lo suyo: a la defensa de la Paz, del pan, de la li-
hertad. de la Independencia Na.ciona1, de sus derechos de
trabajadora, de dueña de casa, velando más por sus hijos y
su h o g a ~que por ella misma.
Se ha congregado en torno a la bandera mejor y más
limpia: la del Frente del Pueblo y su niás auténtico vocero
y abanderado Di'. Salvador .Allende, e1 Único candidato que
postula a la Presidencia de la República con un programa
antiimperialista, antioligárquico y progresista, que va a la
raiz de los problemas nacionales, y señala el verdadero ca-
mino que conducirá a. la liberación nacional.
La proclamación de Allende por las mujeres fué un acto
extraordinario, tanto por la cantidad de asistentes como por
>a calidad y firméza del pensamiento allí expresado. Más
d e seis mil mujeres obreras,' empleadas, maestras, profesio-
'nales, artistas, dueñas de casa, hijas, madres, esposas, una
delegación de cien mujeres venidas del Norte y del Sur,
dieron a conocer su posición frente a la jornada electoral.
He aqui sus discursos. En ellos hablan la voluntad y la es-
peranza del pueblo de Chile. Porque, si hemos d e encontrar
un simbolo que encarne la parte mas herida y a la vez más
entera de Chile durante este reinado de la infamia y de la
traición, deberíamos escoger a la mujer. A la mujer encar-
celada, apaleada, condenada a muerte lenta y atroz. ago-
biada por las alzas, la inseguridad y la miseria. Tal es su
parte bajo el imperio de la Ley Maldita.
Ahora esta mujer se pone de pie y agita su bandera:
SALVADOR ALLENDE. Ahora coloca su corazón, su espe-
ranza y su acción en el ancho cauce de la liberación nacio-
nal "El Frente del Pueblo". Hoy se pone en inarcha hacia
la victoria: el triunfo de Allende el 4 de Septiembre, e l
triunfo del pan, la libertad, la Paz, la justicia social.
El Comando Femenino del Frente del Pueblo n o ha
escatimado esfuerzos para entregar este folleto como ex-
presión de lo que fué esa gran jornada apreciada por toda
la opinión pública y aún por la prensa oficialista que n o
pudo silenciar su alto y trascendental significado.
María Maluenda - a Salvador
Allende en nombre de las mujeres del
Frente del Pueblo
Heaquí el discurso pronunciado por la distinguida ac-
triz María Maluenda en el acto de proclamacióxi por las
mujeres, del candidato del Frente del Pueblo, Dr. Salvador
Allende.
"Dr. Allende, compañeras del
Frente del Pueblo, mujeres y
hombres que nos escucháis: Es-
tamos aquí en el Teatro Caupo-
licán con un propósito que tiene
para nosotras un alto, profundo .
e histórico significado: procla-
mar como candidato de las Mu-
jeres del Frente del Pueblo a la
:a al doctor Salvador Allende.
Aquí nos trae y aquí nos une un ideal común: ver a
Chile convertido en un país nuevo, liberado del feudalismo
que lo ahoga, liberado del imperialismo extranjero que pre-
tende convertirlo en colonia. Ver a Chile seguro de sí mis-
mo, dueño de las poknclalidades de su suelo y del esfuerzo
de sus hijos. Queremos a Chile Iinipio, puro, alegre, lleno
de niiios sanos y Sonrientes. Queremos una patria renacida.
Y estamos dispuestas a colaborar e n su engrandecimiento
y a defenderla de todos los males que la acechan, con el
mismo fervor, la misma Pasión, las mismas inagotables
energías con que sonios capaces de cuidar y defender a
nuestros hijos.
Sentimos como mujeres, sin duda, en forma más abril-
madora que los hombres, el deszobierno, el caos, la inino-
ralidad, la desvergüenza, el esplritu de rapiña y el abyecto
y cobarde entreguismo Que caracterizan el actual orden dr
cosas. Pero aún cuando las consecuencias de lodos estos
males nos lleguen es forma más directa y dolorosa, no erec-
mos que nuestra lucha sea'diferente de la del hombre. Al
contrario, nuestro deber es unirnos y organizarnos, para
reforzar, apoyar y sostener junto a nuestros compañeros
la gran batalla contra los enemigos permanentes del pro-
greso de Chjle: el feudalismo agrario y el imperialismo ex-
tranjero.
Sabemos bien que sólo cuando desaparezcan estos dos
grandes enemigos podrB haber liberación para el niño, el
hombre, el anciano, para el pals entero. Sabemos bien que
no habrh democracia en Chile, que ella sólo será la cari-
catura que el hacendado quiera o permita, mientras sigan
existiendo tierras sin hombres y hombres sin tierra. Sabe-
mos también que no podrá haber democracia verdadera en
Chile, mientras continúe como hasta hoy el control extran-
jero sobre nuestras principales fuentes de producción, y
mientras el pais continúe como hasta hoy, forzado a aco-
modar su vida económica a intereses contrarios a los de ia
República. Y sabemos ademhs, que no habrá independen-
cia moral alguna en La Moneda mlentras ella siga mirando
a Washington para tapar con dólares la enorme vía de sus
desaciertos. sus imprevisiones, su cábalas administrativas,
sus oscuros manejos politlcoe.
No se nos puede engañar, pues, a nosotras. a las mujeres
del Frente del Pueblo. No se nos uuede pedir que creamos
en la idoneidad o siquiera en la limpieza de quienes osan
presentarse como continuadores, como hijos directos de este
régimen que no h a hecho sino oscilar entre l a represión y et
escándalo y que ahora nuiere. ayudado por el amo extran-
jero, salvarse de la vindicta popular con un recurso hasta
ahora nuevo en la vida pública de Chile: la abdicación de
nuestra soberanía y la entrega económica, política, militar
y moral del pais en el más vergonzoso acuerdo internacional
que hasta ahora haya querido firmar un gobierno chileno:
el Convenio de Ayuda Militar con los Estados Unidos.
Tampoco se nos puede pedir que creamos en hombres
buenos, aninlados tal vez de honestas intenciones, pero amar
rrados inevitablemente a los peores intereses económicos y
financieros, como a los sectores más ailtidemocráticos de
una reacción politica que, no contenta con seguir domi-
nando al país a través de sus libertos actuales, pretende
recuperar la totalidad del poder político, para llevar a ca-
bo, exactamente, la misma obra de sus cien años de gobier-
no: el régimen feudal en los Oampos, pata manejar en
provecho propio todos los recursos del Estado, l a sistemática
entrega económica del pais al mismo amo extranjero, de
quien han sido p siguen siendo, (pese a su aparente oposi-
ción) a la vergüenza actual, abogados, gestores, patroci-
nantes, servidores Incondicionales para mantener la exis-
tencia en Chile de una casta secularmente parasitaria.
Tampoco podemos creer en mesias u hombres pro-
videnciales, surgidos de la desesperación popular como el
único reinedio para que el lodo nauseabundo de la politi-
quería profesional no siga infestando lo que aún queda de
limpio, de patriótico, de decente y de libre en la vida chi-
lena.
No, compañeras, mil veces no. Nada de eso nos interesa
.en un momento tan grave para la vida de Chile, tan an-
gustioso para la existencia normal de nuestros hogares.
Comprendemos bien que haya mujeres,. muchas mujeres,
que reaccionen sentimental y exasperadamente ante las
tinieblas de hoy y que lo hagan buscando inspiración per-
sonal en el cielo. Comprendemos que ellas desesperadas
como nosotras, igualmente escéaticas ante la falacia de los
hombres del continuismo politico o la bondad millonaria.
concentren en un solo Qombre todas sus esperanzzs. Pero,
todo ello no obliga a mujeres como nosotras a buscar so-
luciones milagrosas para problemas concretos. jnmedlatos,
jmpostergables. Creemos. precisamente como dueñas de ca-
sa,~como~mujeres que atienden a ia vez el hogar y el sitio
donde ganan el pan que llevar a los hilos, que se busquen
simbolos domksticos, y que pase la escoba, en esta hora de
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dom&tica mugre chilena, a ser un símbolo y hasta una
inspiración.
Mas sabemos tambien que ello no basta. Y que no hay
escoba en el mundo capaz de barrer una casa en ruinas.
edificada sobre cimientos de privilegio e inhumanidad, par
arquitectos a los cuales sólo interesa su propio bolsillo. ¡No
hay nada que pueda limpiar lo que se. levanta sobre !a
desigualdad social. sobre la explotación económica de mi-
llones de chilenos por unos pocos, sobre el servilismo de
esos mismos pocos al banquero omnipotente que desde
Washington ordena Pactos Militares y campos de concen-
tración.
Por esto, por tado esto, compañeras y amigas del Fren-
te del Pueblo, es que nosotras levantamos con todas nues-
tras iuerzas, e1 programa que en minutos más tendré el
honor de entregar a nuestro candidato.
Quiero decir. ahora, algo que me parece muy necesa-
rio y que sé bien que todas vosotras, compañeras y' amigas
del Frente del Pueblo, compartís ampliamente conmigo;
nuestro candidato no es un mesías, ni un mago financiero;
ni un hombre cuya bondad natural tenga que expresarse
al traves de millones de pesos o de apellidos que s61o pueden
tener impgrtancfa en nuestra vergonzante oligarquía na-
cional. No. Nuestro candidato, el Dr. Salvador Allende. es
hijo de sus obras. Ellas estan a la vista de todo el mundo.
Son, a pesar de su juventud, veinte años ininterrumpidos
de lucha en las filas del pueblo de Chile. Desde los dias
distantes del Grupo Universitario "Avance", hasta hoy, en
la Vicepresidencia del Senado, Salvador Allende no ha he-
cho sino demostrar algo que podría parecer imposible en
esta tierra de traiciones espectaculares y cotidianas mise-
rias politicas: que un hombre puede actuar en la poiítlca.
puede hacerlo en el Parlamento y el Gobierne, ~ u e d eha-
cerlo en un partido v. sin embargo. conservarse limpio,
consecuente con una linea ideológica, fiel al pueblo que lo
elige y lo inspira.
Eso ya sería bastante para que las mujeres tuvibrarnos
confianza en Ud., Dr. Allende. Pero lo heiiioc seguido en su
vida pública. Y podemos ahora qritar muy alto. sin temor
a ser refutadas, que, entre todos los caiididato~,no Iiay
iiineuno que pueda presentar una hoja tan limpia, tan efec-
tiva, de servicio constante prestado al país qomo legislador
y niiembro del Gobierno. No puede Ud., es clara, blasoiiar
de los títulos, justos o nó, que lleyat~coiisigo a I:i vida pri-
-..ada quienes pasaron por la Presidencia de i.lt República.
Pues Ud., Dr. Allende, conlo diputado, zonio I\Gnistro,
como senáclor do la Repíiblica, rio ha hecho sino concebir,
planear Y basta ejecutar, sieinnre Dor sí iiiisino obras in-
discutibles de bien griblico. 411; cstÓn sus lnizicitivas y sus
cainpaiias parlanientnrias. ,4111 el Servicio Nacional de la
Salud, el Colegio Médico, las reformas a la Ley 4054 y a l a
4065. la AlfabetlxaciOii pzra las masas obreras v campesinas,
el Estatuto Médico, la Protección a la Madre y el Miío, la
primera Reforma Electoral para dar el voto a la mujer.. .
Bastarían estos dos últimos títulos para comprender
cuanto derecbo tiene al reconociiniento dc !a iiiuicr chfle-
na quieli conlo Ud., Dr. Allende, ha hecho y querido hacer
cosas efectivas en el Parlamento para liberar a la rnujer,
proteger al niño, mejorar la salud púbIica, defender el por-
venir blologico y cultural de la población chilena.
Por eso. parque le sabemos trabajador. constante,
orientado, al servicio intransferible del Interés publico; por-
que le sabemos capaz de entender hasta donde la mujer
chilena necesita un porvenir mejor en una patria mejoi;
porque entendemos bien que Ud. mira hacia el' porvenir
como médico, como politico. como ciudadano; porque co-
nocemos de su vida privada lo suficiente como pars. aseverar
que es Ud. hombre de hogar y de respeto fundamental 8
la mujer; por todo eso, Dr. Allende, es que nosotras, inuje-
res del Frente del Pueblo, sentimos que es Ud. nuestro re-
presentante en esta hora histórica en que la mujer hará
uso, por vez primera, de la plenitud de sus derechos poli-
ticos.
No ignoramos que muchas sólo oirán la egoísta voz de
la clase o la insolente del privilegio; qne otrns escucharan
sólo el acento de la conveniencia burocrática y del nrribis-
mo social; y que otras, en fin, buscarán en e! providencia-
iismo y el m6s a113 -tal1 respetables cuando, se limitan 31
carn.w reliaios+ la solución de problemas que estan en la
tierra al alcance de su mano. No lo ignoramos. Y por eso.
con mayor confianza y mayor orgullo. hacemos nuestra,
Dr. Allende. su candidatura. la candidatura presidenclel del
Frente del Pueblo.
.Para nosotras es prenda de pan, de libert.&d, de paz, de
cgltura, de progreso, de trabajo. Es prenda cierta de que
hareinos, por nosotras mismas, con el Frente del Pueblo y
a través de Ud., la patria que necesitamos. La patria que
nuestros hijos exigen y nuestros hogares quieren. La patria
Ggna y libre que soñaran, ciento cuarenta años ha, los
primeros libertadores de Chile.
Porque repudiamos toda guerra; porque queremos la
paz de Chile en la paz del mundo; porque ambicionamos
para nuestros hijos la prosperidad y la libertad que a nos-
otras nos h a sido escatimada; nosotras, las mujeres del
Frente del Pueblo, le presentamos a Ud., Dr. Allende, 'con
emoción y júbilo a la vez, este programa que interesa a las
mujeres, este que Ud. cumplirá en la Presidencia de la Re-
pública.
PROGRABlrZ FERlENINO DEL FRENTE DEL YUCBLO
El Comando Nacional Femeniho del Frente del Pueblo,
declara en esta proclamación de nuestro candidato, Dr.
Salvador Allende, que suscribe e n tobas.sus partes i1 Pro-
grama del Frente del Pueblo
Las mujeres proponemos aquí las soluciones a los inhs
graves-y apremiantes problemai que afectan a la mujzr y
el niño. conscientes de que son precisamentr los ürinci~ios
que informan este movimiento nacional de liberacion que
es el Frente del Pueblo, los Únicos que permiten ,darles so-
luciori positiva.
Esencialmente nuestro programa se refiere a la mujer
en la economía, en el trabajo, en la salud, en la educación
y en la paz.

Las mujeres vemos incorporadas, en el, Programa del


Frente del Pueblo, las medidas qiie resuelven los angus-
tiosos problemas derivados de la dependencia económica,
del alza del costo de la vida, la escasez de productos y la
especulaci61l en los artículos de primera necesidad.
RESPECTO A LA MUJER Y EL TRABAJO:
l.-Jornada de 8 horas para la mujer campesina.
2.-Salario vital y asignación familiar campesinos.
3.-Pago de la semana corrida e indemnización por años
de servicios en el campo.
4.-Derogación de la ley que impide la sindicalización
campesina.
5.-Nivelación de salarios Y sueldos con el alza del costo
de la vida.
$.-Igualdad de salarios y sueldos de las mujeres y hom-
bres ante igual trabajo.
7.-Respeto al derecho al trabajo de toda mujer u hom-
bre capaz de realizarlo.
8.-Respeto a la estabilidad funcionaria de la profesional,
de su derecho a ascensos justos de acilerdo con su ca-
pacidad técnica a través de estatutos y escalafones ad-
ministrativos.
9.-Reformas de los Códigos Civil, Penal y del Trabajo y
del resto de la legislación actualmente en vigencia, que
aseguren a todas las mujeres un estado jurídico com-
patible con su triple condición de: ser humano, de
fuerza activa de producción y ciudadana de una de-
mocracia.
10.-Elaboración de un estudio maduro y justo para fi-
nanciar la jubilación de la mujer.
RESPXCTO A LA MUJER Y LA SALUD:
].-Realización de un plan en defensa de la salud pública
que contemple la atención de la madre y el niño y
otros obietivos aue determina el Servicio Nacional de
Salud.
2.-Creación de Salas Cunas, clinicas maternales, hospita-
les de niños, casas de reposo, colonias veraniegas Y
campamentos cordilleranos. hospitales y policlínicas
rurales y centros de educación sanitaria.
3.-Creación del Fuero Maternal y aplicación efectiva 'de
las Leyes del Código del Trabajo en relación a las
condiciones sanitarias de las fabricas y talleres, a fin
de conservar la salud y eficiencia de las madres obre-
ras.
4.-Derecho a descanso con goce de sueldo integro a todas
las mujeres en maternidad, cualesquiera que sean sus
actividades.
5.-Realizaeibn de un Plan de Viviendas Populares en que
se contemple la construcción de Escuelas, Plazas de
Juegos, Tentros, Clubes de Niños, Clubes de Jóvenes.
Clubes de Madres, y canchas de Deportes.
RESPECTO A LA MUJER Y L.4 EDUCACION:
l.-Establecimiento de una política educacional democrá-
tica, cuya orientación y contenido defienda a la na-
ción de la penetración ideológica del imperialismo
yanqui y de las fuerzas retardatarias internas.
2.-Creación de un Fondo Nacional de Educación para
atender científicamente las necesidades culturales del
pueblo y asegurar a la infancia salud, almuerzo csco-
lar, vestuario, locales y materiales escolares y las for-
mas de recreación conducentes a su integral desarro-
110.
3.-Estímulo a la investigación y experimentación pada-
gógicas para realizar .un Plan Integral de Educación
de la Comunidad que elimine el anaLfabetlsmo y ca-
pacite a todos los ciudadanos para una convivencia
creadora y fraternal.
4.-Creación de las escuelas y de los diferentes tipos que
exigen las necesidades culturales de nuestra población
actual y de su desarrollo vegetativo.
S.-creación de Jardines Infandles, Gfiarderias de Niños.
Clínicas de Conducta. Plazas de Juegos, Clubes Infan-
tiles y Juveniles, canchas deportivas que le permitan
al niño y adolescentes chilenos crecer en un ambien-
te de seguridad emocional y material que los habilite
para ser creadores, fervorosos en las potencialidades
humanas y caoaces de contribuir eficazmente al enrl-
quecimiento colectivo.
6.-Formación de 12.000 maestros para terminar definiti-
vamente con el analfabetismo.
RESPECTO A LA MUJER Y LA PAZ:
1.-Desahucio del Pacto Militar con los Estados Unidos
y de todo convenio que interfiera con nuestra sobe-
ranía nacional y nuestra independencia y estableci-
miento de una politica de paz aue asegure las relacio-
nes de Chile con todos los pueblos del mundo, en un
plano de respetuosa convivencia y solidaridad.
SA-WIAGO, 29 de junio de 1952.
Las mujeres hacemos entrega al Abanderado del Fren-
te del Pueblo de este Programa. con la firme voluntad de
trabajar por su realización y cumplimiento, convencidas de
que sólo la fuerza del pueblo, mujeres y hombres unidos,
podrá levantar a Chile de este caos económico, politico y
social y llevar a cabo la transformación de fondo que Chile
necesita para convertirse en un país soberano donde haya
pan, paz, libertad, trabajo y salud para todos.

A las generaciones futuras una Patria libre y


soberana
Expresó Athenas Elgueita, a nonibre del Partido Socia-
lista.
Compañeros del Frente del Pueblo, amigos.
Hay hechos en la vida de los pueblos que a medida que
transcurre el tiempo se agi-
gantan y adquieren perspec-
tiva,~de tal relieve que cons-
tituyen etapas decisivas en el
curso de la historia.
Nosotras las mujeres chile-
nas. en estos momentos es-
tamos frente al destino de
Chile.
Tenemos la responsabilí-
dad, la obligación de contri-
buir al progreso y al bienestar
de la actual generación, al
progreso y al bienestar, d e
las generaciones del futurb,
al progreso y al bienestar de
las madres y de 10s niños de
Chile que; son la base de
nuestro porvenir como nación
libre y soberana, culta y eco-
nómicamente liberada.
- 11 -
La inflación monetaria, l a especulación con los articu--
los de subsistencias, la insensibilidad de los gobernantes y-
de los poseedores de la riqueza en nuestro pais, se hace sen-
tir no sólo en los hogares proletarios, sino también entre.
las famiiias de la clase media, pequeños comerciantes pro-
fesionales y empleados que deben afrontar con sus escasas
rentas las múltiples exigencias de la vida.
- Podemos afirmar, en la seguridad de que nuestras pa-
labras encuentran eco en muchos hogares chilenos, que esta
callada tragedia de cada día, está minando las reservas mo-
rales de nuestro pueblo. Podemos afirmar que muchas ve-
ces no es ya el dinero para adquirir él vestuario, para pagar
el arriendo o subvenir a los gastos de la educación de
nuestros hijos lo que. nos hace falta, sino que es también
el dinero para los gastos de la alimentación diaria. Pode-
mos asegurar que muchas veces el jefe del hogar parte a
su trabajo Y no puede dejar el dinero necesario Dara aue
su familia pueda-alimentarse ni siquiera medianamente.
Y es la miiier la aue sufre directamente las consecuen-
cias de este estado de cosas. El hijo pequefiito tiene hambre,
cl más grande h a idc a la escuela sin desayuno y volverá
con hambre también.
A esas mujeres que son cientos de miles en nuestro pais,
Que sienten estos problemas y comprenden la responsabi-
lidad que les incumbe las llamamos s formar filas en el
Frente del Pueblo, aquí donde estamos luchando Ias mu-
jeres de la izquierda de Chile, al Frente del Pueblo, que no
es una agrupación política mhs, sino que es un movimiento
en marcha de liberacirin económica, politica y cultural den-
tro de la cual las mujeres debemos tomar el puesto de
combate que el momento histórico en que vivimos nos se-
ñala.
Hacemos también un fervoroso llamado a las mujeres
que equivocadamente piensan que el campo de la lucha,
política no les correspoiide y que sólo el hogar es el sitio
de Ja madre, de la esposa o de In joven. La colaboración
activa de las mujeres en la vida social y política, no signi-
fica la destrucción del hogar, no significa el aflojamiento
de los lazos familiares, sino por el contrario, esta colabo-
ración contribuye al fortalecimiento de la convivencia en-
tre hombres y mujeres, para que juntos den la solución
integral de los problemas de l a nacionalidad toda.
Las mujeres chilenas henios conquistado el derecho n
elegir y ser elegidas en cargos de representación popular.
Esta circunstancia nos coloca en el mismo plano que a los
hombres de nuestra patria y nos vincula más estrecha-
inente al destino de nuestro pueblo. No se justifica por lo
tanto, ni la abstención de las mujeres en la lucha política,
ni su agrupación en partidos que constltuyen organismos
distintos a aquellos en los cuales, los hombres, jóvenes y
adultos, luchan por 1%conquista de una sociedad más justa.
Así como ff;ente a los asuntos económicos, sociales y cul-
turales, la responsabilidad de hombres y mujeres es la inis-
ma, así también debemos estar junto a nuestros compa-
ñeros luchando y resolviendo los problemas políticos.
Las mujeres, sabemos que solamente en una sociedad
en que reinen la paz y la alegría, la seguridad y la saIud
para todos, es posible' desarrollar una convivencia que R:I-
rantice el progreso y la cultura. Es nuestra obligacihii his-
tórica, entregar a las generaciones futuras, una patria li-
bre P soberana, en comunión pacifica con todos los pueblos
de la tierra. Queremos la paz interna sobre la base del
desarrollo de nuestra vida económica y cultural y recha-
zamos todo tipo de intervención extranjera que coarte nues-
tras libertades y nos inhiba para -disponer de nuestras- ri-
quezas naturales. No queremos que éstas sean consideradas
como materias primas estratégicas, subterfugio con el cual
se pretende ocultar los propósitos de dominación sobre
nuestro territorio.
Queremos la paz externa, sobre Ia base del rekpeto y
la libre determinación de los pueblos, y no una paz impues-
t a por los intereses políticos en lucha en-el mundo conviil-
sionado en que estamos viviendo. Queremos la paz, para
luchar y trabajar por Chile y por su pueblo; queremos la
paz para conquistar la salud y l a cultura para nuestros
hijos.
Vivimos una crisis económica, política y social de tal
gravedad que se requiere de un gran esfuerzo colectivo
para resolverla y dar soluciones a los grandes problemas
en que se debaten las clases asalariadas del país. Este gran
esfuerzo colectivo significa que las mujeres junto a nuestros
compañeros luchamos y lucharemos por un Gobierno na-
cido de la entraña misma de la tierra, donde trabajan los
obreros del cobre. y del carbón, ' u n Gobierno amasado Y
surcado con el-sudor y el arado de campesinos y campe-
sinas, un Gobierno impulsado por el olor a aceite de los
obreros y obreras de las fábricas y realizado con la ener-
gía fertilizante del trabajo del obrero de la pampa salitrers.
Es decir, luchamos por un Gobierno del pueblo, -por el
pueblo y para el pueblo.
Sólo un Gobierno así, const:.uí¿io sobre esta base, podrá
solucionar nuestros arandes uroblemas nacionales. sin clau-.--
~~

dicaciones, ni traici&es, disbuesto siempre a satisiaccr las


1iecesidad.e~vitales. de las clases trabajadoras del naís.
Sólo un ~obiei.110así, nacionalizara el cobre. rescatan-
do para Chile sus riquezas naturales y po~ibilitaiid~:,una
moaificación integral de nuestra economía. Sólo' un Go-
bierno as: podrá realizar la reforma agr-iri:t, destruir cl
latifiinciio y dar al campesinado, medios de viaa coiii'9nt.i-
bles con su dignidad de hombres y mujeres.
Sólo un Gobierno así, edificará un Chile indiistcial, no
al servicio de un capitalismo explotador, ni de ciases privi-
legiadas, sino al servicio de los obreros y de la clase t.i'a-
bajadora.
Y es por esto que las mujeres socialistas estamos cii cl
Frente del Pueblo y hemos hecho de Salvador Allende riues-
tro abanderado. Porque Salvador Allende desde hace riiu-
chos años, como diputado. como senador, romo Ministro de
Estado, valerosa y decididamente ha defendido a los obre-
ros, a los maestros, a las madres, a los nifios de Chi!c?. For-
que con la Reforma del Seguro Obr-ero ha defeiidido J a
familia y la salud de los obreros, h a defendido el hogar de
los trabajadores, h a dado pensión a las viudas y a los
hijos de los obreros. 'Son 800.000 mujeres defendidas por
esta reforma. Es más de medio millón.de niiios amparados
por esta ley. Porque Salvador Allende con la Reforina -4gra-.
ria y su Proyecto de Ley de Alfabetización Obrera y Cain-
pesina dará una base sólida a la economía y cultura PO-
pular. Porque con su lucha por la nacionalización del cobre
en el Senado, Iia querido recuperar para Chile una de las
riquezas fundamentales. Porque con el Estatuto del Méclico
Funcionario y el Servicio Nacional de Salud h a creado las
condiciones para el desarrollo de una raza sana y vj~osorosa
que haga el progreso de la nación, porque Salvador Allende
desde la iniciación de su vida política, h a venido bregamio
por la defensa del capital humano de nuestra patria, por
mejores salarios, viviendas higiénicas, mas maestros y n1As
escuelas para nuestro pueblo. Porque necesitamos gober-
nantes jóvenes, enérgicos y valientes, sin compromisos que
inhiban su gestión política y ajministrativa, sin cobardías
que los lleven a entregarse a intereses extraños al pueblo,
las mujeres estamos dispuestas a hacer de Salvador Allende
el futuro Presidente de Chile.
Las mujeres socialistas confiamos en que Salvador
Allende con el mismo vigor coi1 que se opuso a la dictación
de Leyes Represivas, con el mismo vigor que luchó e n el
Senado por la Amnistía de los presos políticos y defendió
el cobre para Chile, hará un Gobierno en el cual imperen
la justicia, la cultura, la libertad y la decisión insobornable
de cumplir el programa del Frente del Pueblo que es el
único que enfoca y resuelve los problemas fundamentales
de nuestro país.
Hablo en nombre de las mujeres de mi partido, del
Partido Socialista; pero me dirijo a todas las mujeres de
Chile. Hablo a la madre, a la obrera, a la empleada, a la
campesina, a la profesional,, a la dueña de casa y a la joven
que recién se asoma a las inquietudes de la vida. Lo hago
con la convicción clara de que las mujeres enfrentamos una
lucha dificil; pero el puesto que se nos h a señalado nos
encontrará siempre firmes, porque sabemos que esta lucha
significa: valor, trabajo y superación.
El acto que celebramos esta mañana es una cita de
honor para las mujeres del Frente del Pueblo y para todas
aquellas que escuchan a lo largo de Chile, nuestras pala-
bras y sienten nuestros problemas.
Que las urnas, el cuat.ro de septiembre próximo, de-
muestren de lo que somos capaces y dejen de manifiesta
si hemos sabido acudir al llamado que hoy nos hace la
historia.
Los auténticos depositarios de Matta y -110
estamos con Allende
Manifestó -Rosario Muñoz, por, las m j e r e s radical-doc-
trinarias.
La Plaza Bulnes primero y hoy el Caupolicán han sido
los depositarios del fervor con que u n pueblo cansado de
esperar se une al mejor de sus hombres para reconquistar
la plenitud de sus derechos.
Estamos ciertas que nuestro abanderado el Dr. Salva-
dor Allende, conocedor de la personalidad de los personajes,
Bulnes y Caupolicán, sabrá apropiarse de las condiciones que
adornaron a estos hombres y que como el último de los
nombrados, fuerte, indómito y aguerrido, sabrá echarse so-
bre sus hombros ese tronco granítico de realizaciones pro-
metidas, pero incumplidas y que son indispensables para
conseguir l a Soberanía, letra muerta de nuestra Carta Fun-
damental.
Las, mujeres no podemos quedarnos indiferentes nii-
rando desde un balcón el ir y venir del actual estado de
miseria en que se debate nuestro pueblo que en el año 38
llevara en brazos de lo que fué grandioso Frente Popular
al fiel intérprete del pueblo don Pedro Aguirre Cerda. A
dondequiera que se vuelva nuestra vista está su obra vi-
brante y nadie, sino el Dr. Allende podrá ser el continuador
de ella para bien de nuestros hijos Y para el engrandeci-
qiiento de nuestro querido Chile que hoy, más que nunca,.
sufre el azote de una política demagógica de la que'es única
responsable esa Directiva del Partido Radical que naciera
a la vida con una doctrina que estos Últimos años h a atro-
pellado sin la menor delicadeza.
Estas son las razones fundamentales que dieron origen
al P. R. D. deseoso de redención Y de defensa a los derechos
del pueblo burlados por los dirigentes de esa colectividad
que h a propiciado y- conseguido-la obtención de medidas
liberticidas con la dictación de la imaro~iamentellamada
Ley de Defensa Permanente de la ~ e m i c r i c i ay ahora agre-
ga la obtención del Pacto Militar.
Con esto h a conseguido exasperar a la ciudadanía que
no puede seguir por un despeñadero impropio de hombres
con el corazón bien puesto y que pretenden en su afán
de supervivencia ilícita seguir manejando l a cosa publica.
Las Convenciones realizadas primero en Santiago, des-
pués en Temuco y en Angol ratiiicadas en la extraordinaria
celebrada en la capital, hace justamente un año, acordo
frente al problema presidencial que el PRD proclamaría a
un Candidato que fuera garantía de justicia y libertad para
las conciencias democráticas y de avanzada de la nación,
y que como este acuerdo fué vulnerado por la Directiva del
partido al proclamar la candidatura de don Carlos Ibañez
del Campo cuya actuación anterior, dentro y fuera del
gobierno es la negación de los postulados doctrinarios con-
signados en dicho acuerdo.
Consecuentes con esta apreciación Armando Holzapfel,
ex parlamentario y por entonces presidente del partido y
ocho directores más, de los cúales las 4 mujeres que inte-
graban esa Directiva y que son: Selva Saavedra, Raque1
Orellana, Lucila Ceballos g !a que habla combatimos dentro
de las orgnizaciones del part.ido la candidatura del señor
Ibáñez y negamos nuestros votos a los acuerdos que pro-
dujeron su proclamación.
Posteriormente en la Convención celebrada en la ciu-
dad de Los Angeles al permitir el ingreso al partido de
elementos negativos cuya ideoiogia no se compadece con
nuestra permanente posición de lucha y de nuestros anhe-
los de ver reagrupadas las fuerzas de izquierda y l a s ac-
iuaciones de la actual Directiva, han sigriificado, asimisnia
el abandono de los Principios fundamentales que nos dieron
vida. Es que renunciamos indecljnablemente como miembros
de esa colectividad ,politica.
Mas tarde, el actual presidente del P. R. D. don Rude-
cindo Ortega al ser entrevistaqo por Radio Nuevo Mun-
do, según una publicación aparecida e n la prensa, dice
refiriéndose a nuestra posicSón "hay mucho de novela" y
agrega que: somos 7 los militantes de ese partido los que
hemos renunciado y que varios de nosotros, desde hacia
tiempo nos encontrábamos al margen del mismo.
Ojalá hubiera sido así, para que el Sr. Presidente dis-
pusiera de los militailtes que el Comando del Sr. Ibáñez le
ha pedido poner a su disposic on y para hacer vivir al par-
tido que no es más que un fantasma, si es cierto que h a
conseguido formar Asambleas, ellas serán ibañistas o de
otra índole, pero jamás Radicales Doctrinarios ya que los
auténticos depositarios de la d ~ c t r i n ade los &{atta, Gallo y
Valentín Letelier somos los que ~starnoscon la candidatura
del Dr. Salvador Allende quien no hará "Congreso Termal"
con beneficio para muchos que h a n perdido por su línea
zig-zagueante la confianza u e un pueblo auténticamente de-
niocrático que no permitirá que la estrella solitaria de
nuestra bandera vaya a agregar el número a la muy estre-
llada del Norte.
No quiero terminar sin hacer un llamado ferviente a
todas las mujeres de Chile para que unidas podamos lle-
gar a conseguir el triunfo de nuestro abanderado e l doctor
Salvador Allende, fiel exponente de una democracia au-
téntica que h a dado pruebas dentro del Parlamento y a
través de todas sus intervenciones de su constante pre-
ocupación por conseguir un mejor bienestar para éste, s u
pueblo, que tiene derecho a gozar .de libertad y justicia co-
mo lo dice nuestra Canción Nacional, que o la tumba serás
de los libres o el asilo conlra la opresión.
Las iiiujeres confiainos en las fuerzas del
pueblo para dar la batalla por su liberación
DIJO JULIETA CAMPUSANO:
"La solución de los problemas que nos afectan reside
en nuestra propia lucha, en nuestra unidad y en nuestra
organización". "Las mujeres comunistas saludamos a las
mujeres socialistas, radicales, doctrinarias, profesionales,
empleadas, obreras, campesinas e independientes, con quie-
nes tendremos aue dar grandes luchas futuras".
Ijn esta mañana las muje-
res celebramos una gran
jornada por el pan, la liber-
tad y la paz para nuestros
hijos. Una gran convicción
nos reúne: la fe profunda
que tenemos las mujeres e n
la inmensa posibilidad de
acción que resiae en un mo-
vimiento femenino auténti-
camente ligado a los proble-
m,& y preocupaciones m8s
hondas de la nación.
Aquí están representadas la
obrera, la empleada, la cam-
pesina, la dueña de casa, la
profesional, la intelectual, y
la artista. Todas ellas cons-
tituyen el 51 por ciento de la
población chilena. Con su presencia demuestran en for-
- 19 -
nia viva la aguda preocupación de la madre, la esposa, la
joven y la trabajadora, frente al momento que vive el
ca is.
En esta solemne ocasión, las mujeres comunistas salu-
damos a las mujeres socialistas con quienes tendremos que
realizar grandes luchas futuras. Saludamos la incorporación
de las mujeres radicales doctrinarias al Frente del Pueblo.
Llegue también nuestro saludo fervoroso y fraternal hasta
las mujeres profesionales, empleadas, obreras y campesinas.
que desde su posición independiente han sabido compren-
der el profundo significado del programa del Frente del
Pueblo.
ES con vuestra presencia como estáis demostrando al-
go más grande que el venir a escuchar discursos: habéis
comprendido que la solución de los problemas que nos afec-
tan no reside sino en nuestra propia lucha, e n nuestra
organización.
En vuestros rostros se advierte que estáis inquietas por
las terribles condiciones de vida, los exiguos salarios y suel-
dos frente a la desorbitada carestía; estáis alarmadas por
el Pavoroso problema de la vivienda y seriamente preocu-
padas por la suerte de vuestros hijos y de vuestros herma-
nos.
Y es que nosotras somos las que más vivamente senti-
mos cómo los salarios se reducen dia a día con las terribles
alzas. Sabemos que mientras los aumentos de sueldos y
salarios no pasan de un 20 o 30%: el costo de la vida esta
creciendo en más de un 60% en el curso del año.
De nuestra mesa han desaparecido el huevo, la mante-
quilla, el queso, la leche y las frutas. El te, el aceite, el arroz
y la harina no se encuentran. Vemos con horror como
nuestros hijos van empalideciendo cada día, yendo a la es-
cuela desnutridos, mal alimentados y maJ abrigados.
Todo este cúmulo de problemas, h a repercutido en su
forma más trágica y alarmante sobre el niño chileno. Bajo
el actual gobierno no sólo no se ha prestado ninguna aten-
ción a l a madre y a! niño, sino que las pésimas condiciones
generales de vida, se han hecho más agudas. Año a año
mueren, antes del primer año de edad, 30 mil niños
Se da así el caso, de que las madres, que somos la fuen-
te de la vida, estamos dando hijos para la muerte. En todo
el país sólo existen cuatro hospitales para niños. 43 mil
madres dan a luz sin la más mínima atención médica. [Que
diferencia, compañeras, con aquellos paises como la Unión
Sovietica y las Democracias Populares, en que gran canti-
dad de los recursos nacionales se dedican preferentemente
:a atender a la madre y al niño! Este es allí un ser verda-
deramente privilegiado. A e1 se le consagran las mejores
atenciones, los mayores cuidados. Los mejores médicos es-
tán pendientes de su -crianza sana y de su crecimiento
saludable y fuerte. Aquí en Chile, en cambio, la llegada de
un hijo es una tortura, es una verdadera mald'lcion. ¿Y
.es que Chile es pobre? ¿Es que nuestro país es tan pobre que
no podamos superar estas mlsérrimas condiciones de vida
y que por ello estemos condenados a soportar hoy y siem-
pre esta angustiosa situación? No. Chile no es un país po-
bre. Por el contrario es uh país lnmensamente rico. Posee-
mos salitre, hierro, manganeso y los minerales de cobre con
las reservas más grandes del mundo. Tenemos millones de
hectárea.^ de tierra fértil que pueden producir mas que lo
suficiente para alimentar a todos sus habitantes. &Y por
aué teniendo tan inmensas riquezas, nos estamos debatien-
do en la más espantosa de las miserias? ¿Por qué las riquc-
za de Chile no están en nuestras manos? De las riquezas
de Chile no goza el pueblo, sino los monopolios imperialís-
tas que se han apoderado de ellas. Además bajo el Gobíer-
iio del señor González Videla, el imperialismo yanqui ha
establecido el más odioso de los monopolios sobre nuestro
comercio exterior, impidiendonos que comerciemos con la
URSS, Democracias Populares y, restantes paises de Ame-
rica Latina, pagándonos precios de expoliación por nuestros
productos y obligándqnos a pagarles un ojo de la y r a por
los que ellos nos envian.
Para nadie es un misterio la'relación que existe entre
el hambre y la miseria que reinan en nuestros hogares, la
escasez Y carestía de las viviendas, la muerte de los niños y
de las madres, con la inmensa riqueza que se llevan las
compañias norteamericanas que explotan nuestro cobre.
Si que lo hemos comprendido. Y a decir que estarnos
resueltas a luchar por la nacionalización del cobre, es que
hemos venido aquí esta mañana.
. El otro enemigo de nuestro progreso y de nuestro bien-
estar, el otro culpable de nuestro atraso y de nuestra mi-
seria reside en la oligarquía feudal que mantiene en l a mas
salvaje expIotación a cientos de miles de campesinos, que
de mas de 24 millones de hectáreas solo cultivan poco mas
de dos millones. Tan tremendo es este problema, que nues-
tro país de exportador de productos agrfcolas se h a conver-
itido por obxa .del .actual gobierno en un país que hasta uq
producto t a n elemental como el trigo, deba importarlo,
gastando para ello más de 30 millones de dólares que po-
drían haberse empleado en la industrialización y progreso
del país. Hé aqui otra causa de la escasez de alimentos y de
su enorme carestía.
También hemos venido aqui esta maiiana, para decir
que estamos por la reforma agraria. Por una profunda re-
forma agraria que entregue la tierra a los que la trabajan
y la hacen producir.
Para decirles a los imperialistas norteamericanos que
nosotras no vamos a dar a nuestros hijos para la guerra,
que vamos a impedir una explotación y represión aun ma-
yores, para decirle a estos monopolios y al gobierno que
pese a la aprobación por una mayoria de la Cámara de
Diputados -producto de la extorsión y del c o h e c h ~del
Pacto Militar con Estados Unidos; para decirles que noso-
tras, junto a los hombres de nuestra patria, seguiremos
luchando, organizándonos y uniéndonos día a día contra'
el Pacto de las Cadenas, que estamos con el Frente del
Pueblo y a esto hemos venido a esta gran concentración
Un crudo análisis de) la realidad h a conducido a las
mujeres del Frente del Pueblo, a rechazar con altivez ias
restantes candidaturas presidenciales. Las mujeres no po-
demos transigir con la venalidad y el deliberado engaño
que representa la candidatura del "continuismo", la can-
didatura de quienes en 5 años de gobierno no h a n hecho
otra cosa que darle más sangre y más miseria a nuestro
pueblo, que lo h a n aherrojado Y lanzado a las cárceles v al
campo. de concentración d e pisagua, que han pretenhldo
destruir las organizaciones sindicales y que pretenden
ahora lanzarnos a la guerra mediante un entregüismo que
no tiene paralelo en la historia de Chile.
~ a m p o c opodemos aceptar la candidatura de la oligar-
quia terrateniente, de los enemigos tradicionales del Pueblo.
de los que detentan en sus manos la tierra, de aquelios que
se oponen al progreso del país, del bienestar y del mejora-
miento de las condiciones de vida de nuestro pueblo. No.
No podemos estar con la candidatura del señor Arturo
Matte; tampoco podemos estar con quien. desató una de las
más oprobiosas dictaduras y entregó el salitre y las caidas
de-agua al imperialismo Yanqui; con quien abrió los crimi-
nales albergues y llevó al altivo obrero chileno a las ollas
del pobre. El pueblo de Chile h a superado ya las etapas de
los caudillos y los mesias. Nada hay en el programa levan-
tado por el señor Ibhñez que permita suponer que va a
terminar con los enemigos de Chile: el imperialismo yanqui
y la oligarquía feudal. No ofrece ni la nacionalización del
eobre.ni la reforma agraria, que quiere el pueblo.
Frente a estas candidaturas, idénticas en sus conteni-
dos y en sus propósitos, se alza potente y vigorosa la can-
didatura del Frente del Pueblo. Este movimiento nacional
aue recoge las fuerzas inagotables del pueblo, ha levantado
c'oino programa la lucha iiiitiimperialista y antioligárquica.
En la lucha contra el imperialismo estan los Obreros y
obreras, hasta los sectores patrióticos de nuestra burgueaia
que quieren el desarrollo industrial e independiente de
nuestro país. La lucha contra el imperialismo, es la lucha
por la nacionalización de nuestras fuentes de materias
primas, especialmente del cobre, la lucha por la paz y por
la libertad de comerciar con los países del socialismo; la
lucha antioligarquicn exige fundamentalmente la refornnia
agraria que entregue la tierra a los campesinos, para que la
producción sea lo suficientemente alta como para alimen-
tar a todo el país, para terminar con el'hambre y la mise-
ria.
Por eso las mujeres comunistas estamos con el Frente
del Pueblo y proclamamos a l compañero Salvador Allende
como candidato a la Presidencia de la República. El aban-
derado del Frente del Pueblo, representa hoy las mejores
esperanzas de las mujeres de Chile. Las actitudes decididas
y firmes que el Dr. Salvador Allende h a asumido en el pa-
sado, respaldan la fe que hoy ponemos en él. Ya en 1930 y
1931 supo luchar contra la dictadura del general Ibañez.
Su actuación parlamentaria y como Ministro de Salubri-
dad de don Pedro Aguirre Cerda h a estado siempre inspi-
rada en la defensa de la libertad, de los derechos ciudn-
danos y del bienestar de nuestros compatriotas. Su aguda
comprensión de los problemas económico sociales de la vi-
da chilena, lo han llevado a patrocinar e impulsar alguaax
de las reformas legislativas de mayor alcance para nuestra
vida colectiva, como son las leyes 4054 y 4055. La defensa
de los grandes intereses nacionales lo ha contado en 10
primera línea de lucha. S u actitud de objetivo estudio y
firme planteamiento frente a l problema del cobre, lo ries-
tacan en el Parlamento, dentro del reducido grupo de nuen-
tros legisladores verdaderamente patriotas.
Para esta batalla decisiva Por 'salvar al pais, nuest-
destino y el de nuestros hijos, debemos agrupar a los mas
amplios sectores, a todas las mujeres de Chile, a fin de or-
ganizar un movimiento nacional capaz de sacar a nuestro.
país de Su atraso y de su miseria.
Las mujeres del Frente del Pueblo debemos llegar. a los.
sitios mismos donde trabaja, labora y vive la mujer. Con.
elia debemos discutir fraternalmente sus problemas, ha--
ciéndole ver que la solución de ellos consiste en incorporar-
se y luchar organizadamente por el programa que hemos.
levantado.
En nombre de las mujeres comunistas, en nombre de
las que a través del país durante 6 años de represión, 110
se han doblegado y han mantenido en .alto sus principios,
en nombre de su tradición de lucha organizada, nacida al.
calor del gran movimiento revolucionario que levantara
Luis Emilio Recabarres, proclamamos hoy día al doctor
Salvador Allende, como candidato a la Presidencia de la.
República.
Las mujeres confiamos en las fuerzas inagotables del
pueblo chileno para dar la gran batalla por su liberacion.
Las mujeres confiamos en la justeza del programa del.
Frente del Pueblo y este acto demuestra la fe inquebranta-
ble del pueblo de Chile en la victoria que una vez más sa-
brá lograr este 4 de septiembre para llevar a la primera
magistratura de la nación al Dr. Salvador Allende.

Estamos con el Frente del Pueblo porque-


liberará a Chile de la doininación extranjera?
Dijo Vespertina Berrío, del Norte:
Compañeras:
Traigo el saludo de combate Y de unidad de las muje-
res del Norte. Por -mis palabras hablan las mujeres de ?A
ciudad, de la pampa salitrera y del- cobre.
Estamos con el Frente del Pueblo, porque sentimos con
mayor fuerza cómo pesan sobre nosotras el hambre, la ce-
santia y la explotación.
Nuestros hogares no cuentan con todos los alimentos,
debido al criminal medio de abastecimiento que impide a
veces tener harina, otras, azúcar. Al mismo tiempo que so-
portamos el alza desmedida de sus precios, pagando p o r
un kilo de papas 15 pesos.
Se nos niega el derecho al trabajo, pues en la zona no,
existen industrias adecuadas a la mujer, condenándola n
servir de empleada doméstica por sueldas miserables que.
no pasan de 500 pesos.
La mujer del salitre sufre el racionamiento impuesto
por las compañías que asegura apenas un cuarto de kilo
de carne por dos días. Por igual las pulperías burlan a la
población negando los artículos y' obligando adquirirlos a
precios prohibitivos. Esto se hace obligando a ias mujeres
a formar colas interminables bajo un sol agotador o un frío
insoportable.
La mujer del cobre sufre iguales estrecheces que las.
mujeres de toda la región.
Compañeras:
Estos hechos inauditos suceden mientras las compañías
extranjeras se enriquecen, mientras e l Gobierno aplica las.
leyes represivas y pone oídos sordos a nuestras inquietudes.
En verdad es una vergüenza nacional el que en las pro-
vincias que dan la vida al país. las mujeres suframos con
el mayor rigor la escasez. En verdad es también una ver-
güenza nacional que nuestros sacrificios satisfagan la vo-.
racidad de los capitalistas extranjeros.
Estamos, pues, con el Frente del Pueblo, porque él re-
presenta el movimiento liberador de nuestro pueblo, que
liberará a Chile de la dominación extraniera. ~ o n i e n d ~ .
nuestras riquezas al servicio de .iuestro puebio, de-nosotras
y de nuestros hijos. Estamos con el ~ r e n t 6del Pueblo por-,
que asegura yna política que dé trabajo a la mujer y res-
pete sus derechos, como asimismo termine con el abandonm
con que los Gobiernos y en especiar el. actual han m'ante-
nido a nuestras provincias, a las qi;e sólo nan enviado a,sus
esbirros para aplicar una cruel política represiva.
Por todo esto estoy aquí para decir, en nombre de las:
mujeres del Norte, que' estamos con Uds. en el'firme propó-
sito de trabajar y luchar por el triunfo del candidato po-
pular y antiimperialista compañero Salvador Allende, por-
la unidad de la mujeres de mi región en torno al programac
de este movimiento liberador de nuestro pueblo.
"Salvador Allende representa la aspiración
cle las profesionales independientes"
Dijo la &bogadoMaría Pérez.
He aquí el texto del discursa pronunciado en la procla-
mación del candidato Dr. Salvador Allende por la distin-
guida abogado Y maestra María PéreQ e n representación
de las profesionales independientes del Frente .del Pueblo.
' "Lejos están de estos c?ias que vivimcs aquellos en que
las profesiones liberales daban a quienes las habían nl-
canzado un verdadero título de nobleza que les permitía
considerarse como integrantes de un núcleo selecto, ajeno
a todos los problemas sociales, políticos y económicos del
medio en que vivían.
Hoy día las cosas han cambiado. Ya !.os profesionales no
se quedan eii sus casas gozando del éxito de unas cuantas
disquisiciones científicas, sino que salen afuera, t a n afuera
que llegan hasta la calle, en demanda de la solución de sus
propios problemas y de aquellos que palpan en el ejercicio
diario de su ministerio y que no pueden resolver porque la
solución no está e n unos cuantos conceptos aprendidos e n
la Universidad y cuya aplicación en forma aislada y dog-
mática sólo los resuelve parcialmente.
Ya los profesionales hemos adquirido el convencimien-
to de que todos los problemas iiiherentes a cada profesión
están totalniente encadenados con el aspecto económico y
social de la vida del país y, en consecuencia. nada puede
resolverse aisladamente sin considerar una serie de factores
que entran en juego en la solución de cualquier problema.
Por este motivo las profesionales independientes con-
sideramos que e n la lucha presidencial que se avecina na-
die mejor que el candidato Salvador Allende representa
nuestro sentir. Mas aún, más aue representar nues-
tro sentir ,expresa nuestros anhelos de justicia social.
Para ello basta con leer su programa de acción, que a m1
juicio y desde mi punto de vista femenino, alcanza su más
alta expresión en los roblem mas de asistencia médico social
y educación.
Salvador Allende, luchador, médico, Ministro de Salu-
bridad, Presidente del Colegio Médico de Chile, creador del
Estatuto del Médico Funcionario, enarbola su programa de
acción sobre profundos conocimientos y sobre verdades
irrebatibles.
Pocos como él podrán decir que dominan los problemas,
.a que me refiero. Con profundo conocimi'ento de las ma-
terias señaladas, el candidato Salvador Allende establece
,en su programa que luchará por la defensa de la salud de
la población y por su educación. "Vale decir por el derecho"
a vivir sano .y fuerte y por el aerecho a lultivar el espíritu.
Nosotras las mujeres nos sentimos complacidas al ver
cómo este candidato expresa ~~uestros pensamientos .y se-
ñala que debe cumplirse aquel precepto constitucional de
que "la educación será atención preferente del Estado".
.
Este precepto no se cumple.. Mas exactamente, se
burla en forma absoluta. Tenemos el caso de que en este
país que se hace llamar de avanzada hay un 28 por ciento
de analfabetos mayores de 15 años, esto es más de la cuar-
ta parte de la población adulta de Chile y constituye en si
mismo una vergüenza nacional y un atentado contra la
cultura. Hay actualmente medio millón de niños en edad
escolar que están al margen de toda educación y que for-
man un verdadero lastre en la producción nacional por la
menor eficiencia que necesariamente debe tener quien tiene
menos habilidades de carácter cultural.
Tampoco tenemos en Chile una educación parvularia
como parte del programa oficial. Uno que otro kindergarten
son atisbos de que al paso que vamos en cien años más la
educación de los niños de 4 a 7 años será parte integrante
del proceso educacional. Nadie se preocupa de la organi-
zación de guarderías infantiles donde permanezcan nues-
tros hijos mientras nosotras trabajamos.
ay más todavía. La educación superior esta reservada
a un escaso número de ciudadanos de esta "conia feliz del
.Edénw.Y todo porque en Chile los que dirigen ia educación
tienen un concepto limitado del problema sin ningún sen-
tido social del mismo y porque si en un momento, alguno,
desea hacer algo se encuentra con la limitación de que en
nuestro país se-gasta más en armamentos y otros elementos
de destrucción;que en pagar profesores y' comprar mobiia-
~ r i oescolar.
-- 28 -
Pero esta desproporción en la distribución del presu-
puesto alterando totalmente la escala de valores no sólo
afecta a la educación sino que además a otros rubros como
la asistencia médico social de la población. En mi expe-
riencia adquirida en 20 años de maestra he podido constatar
.que el 90 por ciento de la población escolar padece de ca-
ries dentales Y que más o menos el 50 por ciento de la
misma h a estado afectada, de tuberculosis; los niños presen-
tan estaturas inferiores a la normal y sólo el 20 por ciento
de los escolares tiene un peso normal. Los demás están
desnutridos, más propiamente hablando hambreados.
Las Juntas de Auxilio E s c o ! ~ extieilden
~ sus servicios
al 15 por ciento de la población escolar, pero los demás que-
dan totalmente abandonados a su miserable destino. &os
pre escolares no tienen asistencia médica alguna y puede
.estimarse, que la gran masa de esta población está total-
mente desamparada en este sentido. Y pensar que la vida
biológica de los seres humanos queda trazada entre el 19 y
el 79 año de vida!
Iqfantes mal nutridos y mal' dirigidos en el aspecto
médico serán hombres; y mujeres débiles.
Para qué hablar de la prevención de las enfermedades.
Esto en Chile no tiene importancia. Fuera de la Ley de
Medicina Preventiva nada hay al respecto. Ultimamente se
h a n construído algunos suntuosos hospitales sin dedicar
unos pesos al problema de la prevención de. enfermedades,
.con el consiguiente perjuicio para la economía del país.
Porque los enfermos son un lastre para la productividad,
Por otra parte los menores abandonados constituyen otra
lacra social. El Estado no se preocupa 4 e ellos, viven e n
puentes y caminos y son futuros delincuentes.
Como abogado he podido constatar que todos los que
ingresan en las cárceles gresentan en su infancia abando-
no familiar y carencia de asistencia social supletoria dzl
cariño familiar.
Por su programa de acción, por su afán de realizacioii,
por su profunda versación en los aspectos ya señalados y
muchos más que en tan escaso tiempo no alcanzo a anali-
zar, es que considero que el .candidato Salvador Allende
representa la aspiración de las profesionales independien-
tes. Por eso .le .damw nuestro ,apoyo.
Hilda Barrientos trajc la adhesión cle las
niujeres del Sur
Candidato a la Presidencia
de la República, doctor Sal-
vador Allende; Compañeras,
Amigas: .
Las mujeres de las provin-
cias del sur no podíamos es-
tar ausentes de este acto
magnífico. Por primera vez
en nuestra historia nacional
nos sumamos íntegramente
al esfuerzo del pueblo chile-
110, por conquistar s u bienes-
tar y la independencia na-
ciowal. El sacrificio q u e
sigtufica para la mayoríz
de las que venimos de apar-
tados rincones - abandonar
iiuestros hogares y trasla-
darnos a la capital, tiene en
el ejemplo maravilloso des-
pleqado por las mujeres de
Saijtiago una grandiosa jus-
tificación. Nuestra presencia en el Teatro Caupolicán sirve
de un poderoso estímulo a esas miles dc abnegadas muje-
les que a lo largo de todo Chile, están laborando tesone-
rámente por el triunfo del i de .Septiembre. Cuando
volvamos donde ellas, les transmitiremos la fuerza y la
confianza que nos brinda esta demostracion rotunda de
que mienten quienes afirman que las niujeres serán arras-
tradas en masa a votar por el candidato de la desesperación
y del confusionismo o que se sumarán por un falso pre-
juicio religioso a la candidatura de la oligarquía o se de-
jarán convencer por el continuismo del señor Alfonso. ,
Nosotras hemos comprendido claramente quienes son
los responsables de la muerte prematura de nuestros hijos,
quienes los condenan a vivir en la ignorancia y esclavi-
zados en la hacienda. Hemos sufrido en carne propia In
falta de asistencia médica y de recursos.
Ante nuestra propia vista, los amos de la tierra pre-
fieren dedicar sus extensiones a la crianza de ganaaos linos,
en vez de impulsar los cultivos esenciales para la alinien-
tación de nuestros hijos. Son ellos los responsables que eii
Chile haya hambre y desnutrición, porqae dejan baldías
enormes extensiones de iierras fructíferas.
El primer zarpazo de la traición, la dictación de l a ley
contra el derecho a sindicalización de los trabajadores agri-
colas, lo hemos sentido también profundamente l a s mujeres,
se nos arrojó de las haciendas con nuestros enseres y con
nuestros hijos pequeños; la represión se descargó cruel-
mente, arreciando la insoiencia de los terratenientes y em-
peorando nuestras terribles condiciones de vida. Pero quie-
nes más h a n sen'.ido este azoté. cortio iiiia maldición, son
nuestros hermanos mapuches, despojados vilmente, a la
luz del día, de sus tierras; sujetos a las peores humillacio-
nes y vejámenes.
. En los dos meses que nos quedan para la elección pre-
sidencial. las mujeres de las provincias del sur redoblare-
mos nuestros esfuerzos aientarlas por vuestro ejemplo,
multiplicaremos los comités femeninos y los extenderemos
a todos los rincones. La proclamación de esta mañana en
el Teatro Caupolicán, nos demuestra que las manifestacio-
nes y los actos organizados por las mujeres, deben también
ser llevados a nuestra zona.
Con estas enseñanzas volvemos a nuestros sitios de
trabajo, a repartir nuestra experiencia y a miiltiplicar el
trabajo, convencidas que el Frente del Pueblo, que la con-
tribución de las mujeres a él son la más firme garantía de
que ChiIe se encamine por la senda de la liberación nacio-
nal, por el camino de la paz, el bienestar y el progreso.
Chela Alvarez, Secretaria General del Co-
mando Nacional Femenino del Frente' del
Pueblo, pone término al desfile Ilarnando.
a la unidad y a la organización por la victoria.
del Frente del Pueblo
Intervención de Chela Alvarez Rojas, Abogado y Secre-
taria General del Comando Nacional Femenino del Frente
del Pueblo al ponerse término al desfile en Plaza de Armas.
Compañeras, amigas :
Hemos puesto fin a una memorable jornada de lucha
de las mujeres del Frente del Pueblo, realizada bajo la gran-
de y generosa consigna de ;Por el Pan de nuestros Hijos!
. Esta mañana , nos hemos
juntado en una masa innu-
merable, las mujeres obreras,
junto a las dueñas de casa,
la campesina junto a la mu-
jer profesional, la maestra
junto a la intelectual y 1s
artista, la madre junto a la
joven y a la estudiante, y-
hemos demostrado que todas
juntas, estamos en pie de lucha.
en este combate por la libe-
ración de Chile, por el Pan,
la Paz, la Libertad y la Jus-
ticia.
En las filas del Frente del
Pueblo, que es la expresión.
de la patria misma dolorida
y angustiada, estamos las
mujeres firmemente unidas y
conscientes de nuestra .res-
ponsabiliciad de ciudadanas,,
dispuestas a conquistar la victoria que significar8 cifas;
mejores para el pueblo y para nuestros hijos;.
Hemos.manifestado esta mañana, nuestra voluntad de
luchar organizadamente para poner fin al hambre, al azote
de la miseria, y al peligrw de guerra, y que no escatimare-
mos esfuerzos en la gran lucha por derrotar a los enemigos
de Chile; que luchamos por una causa justa y grande, por
l a felicidad de nuestros niños, por un mañana de Paz y
bienestar, que luchamos acompañados por lo mejor de todo
el pueblo: su clase obrera y las masas que anhelan y cla-
man por un mejor destino.
Hemos manifestado también que lucharemos incansa-
blemente por impedir la aplicación del Pacto Militar y por
colocar a Chile en el campo de la colaboracióni pacífica con
todos lo,? pueblos del mundo, desahuciando el pacto de las
cadenas.
Hemos entregado también esta, mañana, el programa
de las ,más sentidas relVlndlCaC1Ones remeninas, programa
que entregamos a nuestro abanderado el Dr. Salvador Allen-
de, y que representa los sueños de las mujeres sencillas de
Chile! ! -
Compañeras:
Para hacer realidad nuestros sueños, continuemos ade-
lante, consolidando y organizando nuestra lucha, redoble-
mos fiuestros esfuerzos y -sacrificios, trabajemos incansable-
mente Dor conauistar el triunfo del Frente del Pueblo v de
nuestro- candidáto, que será el triunfo y la victoria de iodo
el pueblo de Chile.
¡Adelante, Compañeras!, en Ia lucha unida y combativa,
con la clase obrera, los campesinos, la juventud y los sec-
tores progresistas. Organicemos miles de nuevos comitées
de lucha para obtener el 4 de Septiembre, el triunfo del
Frente del Pueblo y de su abanderado el Dr. Salvador Alien-
de.
El discurso de Salvador Allende
Señoras.
Para el hombre Qel medioevo, nada fué más hermoso
que defender a su dama y también morir por ella; para el
hombre del Romanticismo, ningi~narecompensa más alta que
la pasión de su amada y oír su nombre pronunciado por ella;
para el hornb~ede hoy, el de esta epoca de reaiiaades, al pare-
cer enemigas del sentimiento, nirgitn galarción más preciado,
para los actos todos de su vida, que la aprobación intima de
la mujer que vive en su corazón, símbolo de todas las inu-
jeres.
Perdonadme, pues, qlie, en gracia a este homenaje, para
mí tan conmovedor, os diga a todas vosotras cuán hondo
es el orgullo, cuán profunda la satisfacción que ahora siento
y que en mi se traduce en un compromiso de lealtad in-
quebrantable.
Y esto que siento yo, tiene que sentirlo todo hombre
que haya luchado, en compañía de la mujer, por elevadas Y
nobles finalidades comunes; tiene que sentirlo todo hombre
que haya vivido con la mujer la misma lucha por una "a-
tria y un mundo mejores; tiene que sentirlo - e n fin-
todo hombre que haya sabido ver en la mujer, no sólo s
la dama medioeval, a la amada romántica, a la elegida del
corazón, a la madre sino también, junto a ellas, compren-
diéndolas a todas, a esta creación de la vida moderna que
es la mujer actual, compañera del hombre, colaboradora y
co-partícipe de todas sus tareas e n el hogar; en la oficina;
en la fábrica; e n el campo; en el aula o en el mitin, e n el
sindicato o el Partido.
Permitidme, pues, compañeras, amigas, mujeres de Chi-
le, que veinte años be lucha me hagan tener este orgullo
que os he confesado Y sentirlo ahora, ante vosotras, con
fuerza desconocida y con galpiiiiciones de ~iibilo.
Y digo esto, ante vosotras, -mujeres combatientes del
Frente del Pueblo- porque estov sccuro de encontrar la
com~rensiónen vuestros corazones fortalecidos Dor la lu-
cha'diaria, y porque también quiero expresar mi gratitud
de hombre a vuestra solidaridad. mi admiración de com-
pañero para vuestro esfuerzo, mi 'emoción de ciudadano,
ante esta imponente manifestación de voluntades femeni-
nas, que, agrupadas aquí - e n torno a algo más infinita-
mente grande que toda ,persona- como es el programa del
Frente del Pueblo-, buscan el verdadero porvenir de la
mujer, en una Patria mejor, más grande, más libre, más
igualitaria, ganada con la santa porfía de vuestras tibias
manos.
Lo ganaréis, este porvenir, porque deshe hace. muchos
años este porvenir es vuestro.
Ha sido siempre vuestro, porque todas estáis expresan-
do cada día la grandeza de Chile; en el dolor que sale del
oonventillo, de la faena del campo, del trabajo de !a rábrica.
En el esfuerzo que emerge de vuestra profesión O de
vuestro empleo. En la angustia desoladora con que miráis
a la juventud y al niño que ve quebrarse la esperanza de
sus días- futuros.
Para consolidar ese defiilitivo porrenii. estais aquí, jun-
to al Programa del Frente del Pueblo, que es antiimperia-
lista, que es antioligárquico y es antifeudal.
Y pues este programa viene a ser un ariete de compac-
tas voluntades populares. En él están expresados los
problemas de Chile y las solucL~ri?sque ellos necesitan para
evitar, de una vez por todas, el engaño que han sufrido
hasta ahora las masas trabajadoras.
Este es un programa apretado en cinco consignas: lu-
cha por la Paz, por el Pan, por la Cultura, el Progreso y
el Trabajo. Para combatir por ellas estáis aquí todas vos-
otras -amigas, compañeras, mujeres de Chile- y también
- 35 -
fundamentalmente para ratificar vuestra decisión de res-
taurar en la Patria el santo patrimonio de la Libertad, que
está más allá de todo programa.
Escuché el discurso, para mí tan honroso, impregnado
de solemnidad histórica, con que me proclamáis candidato
a la Presidencia de la ~epublica,de todas vosotras, muje-
res de avanzada, que lucháis denodadamente por resolver
vuestras reivindicaciones dec'ro del marco ineludible de
una convivencia social, justa y humana.
En las palabras que acabo de oír he encontrado una
vez más, un camino para mí, conocido.
Un camino por el cual he procurado marchar siempre,
y querido contribuír con todas.mis fuerzas, a la liberación
social, económica y jurídica de la mujer.

NO SQY NI QUIERO SER UN CAUDILLO


Por esto me siento unido plenamente a las palabras y
a la esperanza con que se me ha proclamado esta mañana
candidato a la Presidencia de Chile. Lleno de tesponsabili-
dad, os aseguro - c o n la fuerza moral y política que dan 20
años de lucha imperturbable-, que si no he descansado en
ella como parlamentario, como Ministro, como dirigente po-
lítico, tampoco descansaré mañana, como Jefe de Estado,
para dar a la mujer la atención preferente que merece
quien, como ella, h a sido, por su lealtad en espíritu de
lucha y su confianza en nuestro programa, el mejor artífice
de nuestro inevitable triunfo.
Vosotras, compañeras y amigas mías, sabéis comprender,
en razón de vuestra capacidad politica, que no soy un cau-
dillo ni quiero serlo, que no soy un hombre providencial, ni
soy tampoco un Mesías. Os digo todo esto porque vosotras,
conscientes de !a realidad chilena, buscáis caminos pbsiti-.
vos, de unidad y de esfuerzo, para alcanzar el triunfo, y no
necesitáis pedir la ayuda de las cielos, pues no tenéis que
defender ningún personalismo vergonzante.
Serán la unidad en nuestra lucha, sumada a1 esfuerzo
de todas vosotras, quienes harán que triunfe el pueblo, pa-
ra que gobierne el Frente del Pueblo, y, por la voluntad del
pueblo, yo sea Presidente de Chile.
He esciichado también, con la misma atención anhelosa,.
el austero, el incontrovertible programa que acabáis de es-
bozar. Todo él expresa una clara decisión de lucha, una
sólida posición realizadora ante los problemas de la mujer
y de la patria.
Ese programa que es para m.í como el recuerdo perma-
nente de lo que yo he vivido a lo largo de cuatro batallados
lustros. Desde el fondo de mi conciencia de luchador, com-
parto lo que en él expresáis, porque allí está dicho todo !o
que h a sido negado a la mujer por el egoísmo de nuestra
oligarquía; porque allí también est.á lo que han negado s
Chile, la prepotencia de una derecha feudal o de los gobier-
nos que traicionaron al pueblo,
Mujeres de Chile, mujeres de mi patria, como nadie,
tenéis derecho a saber hasta dónde coincido con vosotras,
e n la apreciación de los problemas conjuntos de la mujer
y de la evolución social chilena. Debo, pues, referirme a
sus puntos .principales.
Razón os sobra e n lo esencial. El problema de la mu--
jer es, en sí mismo, e1 problema total del país y del pueblo.
Pues no hay duda de que coii.~tituyeél, por sí sólo, todo
u n proceso, sujeto a leyes propias, generado específicamente
por la incorporación de la mujer a la actividad agricoia,
industrial y administrativa, y la consiguiente dualidad de
sus nuevas obligaciones con las que fueran sus tareas se-
culares: las labores domésticas y la responsabilidad familiar.
Mas, ello mismo plantea, como bien lo anotáis vosotras,
una sucesión conexa e inescapable de problemas también-
específicos, que van desde lo económico, lo político, y lo
estrictamente nacional, hasta lo educativo, lo sanitario asis--
tencial y lo que atañe, inevitabienieiite, al campo interna-
cional.
NO ES POSIBLE DESCONOCER que un concepto feudal
y retrasado de la existencia tiene en muchos aspectos, su-
jeta a la mujer a una dependencia económica y social, que.
ya no debe existir en ningún pueblo libre de la tierra.
NO ES POSIBLE DESCONOCER la angustia diaria y
mortal que sufre la mujer - c o n evidencia cruel- ante cl
creciente aumento del costo de la vida, cuando, a cada ins--
tante, está viendo que todo el salario o el ingreso hogareño)
se esfuma en las garras de una especulación desenfrenada
NO ES POSIBLE DESCONOCER la injusticia que signi-
fica pagar a la mujer salarios o sueldos de hambre y de
vergüenza, por el solo hecho de ser mujer.
'Y esto ocurre en todos los terrenos, en todas las !abo-
res, sea ella empleada comercial, funcionario público, obre-
r a calificada, maestra fervorosa, doméstica ofendida, cam-
pesina explotada de sol a sol. o hasta profesionales distin-
guidas y a veces eminentes.
. NO ES POSIBLE DESCONOCER tampoco lo que signifi-
ca para la mujer la cesantía forzosa, el despido súbito, la
falta de trabajo remunerador y la carencia de iodo norizon-
te económico.
Nada de esto, que sale de la entraña misma del dolor
humano, es posible desconocerlo, porque quien lo olvide.
quien pretenda ignorarlo, se hace cómplice del mas frio d e
los crímenes; negar a la mujer, que es el regazo doliente
de la sociedad, todo lo que ella necesita, todo lo a que elIa
tiene derecho, incluso al margen de l a mera igualdad po-
lítica, porque más allá de todo lo está y seguirá estanao,
la mujer, la fuerza de la vida misma, que nos da a iiosotros,
isu propia vida!
Y si todo esto, también, es duro y cruel para el hombre,
para ella es doblemente trágica la pérdida de la libertad
que provocan las leyes represivas.. . aquellas que, si mu-
chas veces, no la arrastran a ella misma a la prisión y al
vejamen, significan siempre la tortura permanente de ver
cómo son arrancados del hogar, el esposo, el padre, el hijo,
el hermano, por el glorioso delito t e querer pensar y vivir
con libertad.
LA MUJER AA SIDO LA FICTt:t14 DEL REGIMEN
DE DESIGUALDAD EN QUE VIVIMOS

En los planos de desigualdad en que h a vivido la mu-


jer hasta ahora, también h a encontrado cerradas las puer-
tas de la Educación.
La mujer h a sentido, como nadie, la carencia de escue-
las, de maestros, de Útiles, y hasta de un sitio para sus
hijos en los bancos escolares siempre escasos, muchas veces
misérrimos. Igualmente oprobioso es el analfabetismo que
debilita todo intento 'de renovacijn o perfeccionamiento
social.
Igualmente aguda es la falta de asistencia médica, den-
tal, y, a veces, sinlplemente nutritiva, para el pequeño hijo
que .logra llegar hasta la escuela con sacrificio inenarrable.
Pero el horizonte más pavoroso de todos es el que co-
nozco por mi profesión misina y por mis esfuerzos como
político, como parlamentario y gobernante, a lo largo de
veinte años.
¿Qué decir de la ignominixa mortalidad infantil y de
la muerte irritante de tanta madre joven, que no debió
haber entregado su vida inmadura a cambio de una nueva
existencia, que la Muerte, poco más tarde, también nrre-
.
bataría?. .
Allí están la morbilidad Infantil y materna, cuyos altos
índices todavía son vergüenza para nosotros.
Allí está la desnutrición que corroe las vidas !nfantiles
v va estampando en ellas la impronta de la Muerte, que
llegará luega, siempre demasiado !.uego.
Allí está el raído vestiiario ciiie apercs puede proteger
débilmente al cuerpo físico de los rigores del clima, que a
menudo escasea y casi siempre no existe.
En fin, allí está la falta de una previsión social completa
para lo que hemos llamado el "binomio madre-niño", ver-
dadera piedra a n ~ u l a rde '¿o,da sociedad organizada.'
iY qué larga todavía 14 ruta yuc tenemos que recorrer
en el campo jurídico y social para liberar del todo a la inu-
jer chilena! Felizmente, para corregir estos males, para
ayudar a la transformación de la sociedad que los produce,
la mujer h a obtenido ya la primera victoria de gran res-
ponsabilidad democrática: la plenitud de los derechos po-
liticos.
Y con la fuerza de este nuevo derecho, habrá de esta-
blecer la mujer el equilibrio que le corresponde, r 6 p i e n d o
los viejos moldes de nuestra arcaica organización social, y
podrá obtener aun dentro de ella la eliminación de discri-
minaciones vergonzosas, que aún siguen haci.cndose en la
administración publica y hasta en la empresa privada, en
las cuales no disfruta ni del escalafón ni de la estabilidad
funcionarios, ni de una remuneración siquiera digna, como
tampoco de la jubilación tan penosamente ganada en la in-
mensa mayoría de los casos. Y que una legislación reciente
ha pretendido solucionar apenas en forma parcial.
La vida y la inquietud de la mujer est&n también en-
trancadas, como las de todos los seres de la tierra, con los
problemas internacionales.
La mujer.chilena no puede aislarse de ellos, como pre-
tenden algunos demagogos. Nuestra patria no puede ser
ajena a marchar unida con otras naciones americanas cn
la tradicional lucha contra el imperialismo, que sigue aga-
rrotando a estas naciones pequefías con el grillete de una
.sofocante dependencia económica.
Si la República de Chile pretendiera -por una parte-
desconectarse de los grandes movimientos de confraterni-
dad y solidaridad contemporáneos, en favor de la paz y de
-la unión entre los hombres, allí estarían, precisamente, las
mujeres, para recordarle lo contrario.
Como también, por otra parte, para atizar el fuego de
su independencia y de su dignidad nacional, cada vez más
.amenazadas por el imperialismo, que pretende, a la fuerza,
convertirse en el arbitro de nuestro destino.
Chile no es factoría.
Chile no es campo de experimentación para la guerra.
- Chile no es satélite de nadie. Chile es un país indepen-
diente, tradicionalmente orgulloso y defensor constante de
su integridad territorial y de sus riquezas.
Sepánlo bien los que quieren llevarlo por caminos ex-
traviados y antinacionales; sépanlo bien, porque en esta
mañana de emoción y de augurio se lo están diciendo cla-
ramente las mujeres de Chile, las mujeres del Frente del
Pueblo.
Ahora.. . ¿dónde está la solución de tantos y tan com-
plejos problemas que atañen a la mujer?
(,Dónde está Ia respuesta integral a tanta y tan penosa
incógnita de la vida femenina en relación con grandes pro-
blemas que podríamos clasificar en seis órdenes: el econó-
mico, el político, el educacional, el médico-sanitario, el ju-
rídico-social y el internacional; en seis órdenes que con-
ciernen por igual a la mujer, al hombre, al niiío, a la
colectividad toda.
La respuesta a estas preguntas solamente puede encon-
tiarse en nuestra lucha común, en la actividad solidaria
de hombres y mujeres en el Frente del Pueblo, para dar a
cada uno ,de estos puntos una respuesta lógica, concreta,
práctica, perfectamente realizabIe, en el orden del tiempo,
al través de una acción política organizada con sentido téc-
nico ,y orieritación científica hacia lo que ya mencioné y
creo necesario repetir: ¡tina política ampliamente.. nacio-
nal, de tipo e inspiración populares, destinada a servir a1
desenvolvimiento de Chile. p a los intereses específicos de
sus grandes masas inexorablemente mayoritarias!
Esta política, ya lo sabemos, sólo puede realizarse al
través de los puntos esenciales de nuestro programa de In-
dependencia nacional, de paz, de pan, de libertad, de cultura,
de progreso y de trabajo para todos los habitantes de la
Patria.

HAY QUE IR B.LA COMPLETA DEROGACION


DE LAS LEYES REPRESIVAS

Esta~políticaprogramatica ael Lrente uel Pueblo está dl-


rigida a la reforma agraria.
Está dirigida a la nacionalización de nuestras riauezas.
- Está dirigida hacia un intercambio comercial equitative
y remunerador con todos los pueblos y naciones de la.tie-
rra.
Nuestra política está dirigida a la. nivelación de los
salarios con el costa de la vida.
Y f e n el caso taxativo de la mujer, esta dirigida a pro-
curar para ella, además de su protección y su amplio de-
recho al trabajo, a la igualdad de sueldos y fialarios con !as
que percibe el hombre por las mismas labores, como :i ?eali-
zar la consolidación de las conquistas alcanzadas, como n
defender enérgicamente una acción integral para dar so-
lución a los problemas de l a mujer y del iiifio.
Y esta política debe estar también orientada hacia la
derogación de las leyes represivas, para así dar paso a la
libertad, a una amplia amnistía política y sindical, que per-
mita, desde luego y ante todo, el regreso a la patria del
gran silenciado, del poeta de Chile y de América, del poeta
de los oprimidos del mundo: ¡Pablo Neruda!
Esta ~oiíticapara las 'masas. no ~ u e d e.menos que vi-
gilar; ,desde el Alto Tribunal del Pueblo, que en materia de
gobierno y administración, se exija la mas austera probidad
-administrativa y el castigo inexorable de todo aciiiel que
haga delinquido en el manejo de los caudales públicos y
la confianza nacional.
Tampoco puede esta politica desoir el llamado del niño
sin escuela, y sin asistencia social.
Nuestros puntos de vista contemplan, precisamente,
junto a la democratización de la enseñanza y el aumento
cualitativo de su eficiencia, la creación incesante de escue-
las, la participación de la comunidad en la tarea educacio-
nal, la asistencia médica y dental al escolar, como su nu-
trición extraordinaria.
No podemos asimismo olvidar que los niños de Chile
necesitan, con urgencia inmediata, doce mil maestros, ml-
llares de nuevos educadores, que al desarrollar mañana Ia
enseñanza, lo hagan sintiendo asegurada su vida económica,
respetada su libertad sindical, y reconocida su estabindad
funcionaria.
Menos aún puedo apartarme, en el desarrollo de nues-
tro programa, ,de lo que para mi es, por razones ,que
conocéis, lo más cercano a mi corazbn y a mi experiencia
niib!ica, aquello por lo cual he luchado particular y a veces
personalisimamente, desde que me graduara como medico
cirujano hace y a casi veinte años, o llegara con ese mis-
mo anhelo, hace quince, por primera vez al Parlamento,
para obtener la creación del Servicio Unico de Salud, las
reformas de las leyes 4054 y 4055, la Protección de la Ma-
dre y el Niño y el Plan de Alfabetización Obrera y Cam-
pesina.
Compañeras, amigas, mujeres de Chile: vosotras sa-
béis y sentís con razonada convicci6n y con intima té d e
mujeres, que el Frente del Pueblo no es una mera con-
junción electoral.
Es eso y mucho más: es una conciencia en marcha que
va a realizar la revolución constructora que la patria re-
clama y necesita.
Sólo esta solución constructiva evitara el .caos, la
anarquía y el desquiciamiento.
Las mareas de la Historia no las detienen las leyes
represivas.
Nuestra revolución democrática será el cauce por el cual
se llegue a la solución integral de los grandes problemas
nacionales.
Compañeras, mujeres de Chile: esta revolución cons-
tructiva del Frente del Pueblo estará escrita en la Historia
de Chile con páginas permanentes de oro, por la grandeza
de sus actos, Y de piedra, por la perpetuidad de sus he-
chos.
Y, por último, nuestra posición definida y nuestra.
acción política deben dlriglrse hacia un objetivo Interna-
cional tan inmediato como concreto: EL RECHAZO HOY...
Y EL DESAHUCIO MARANA, del Convenio de Ayuda Mi-
litar con los Estados Unidos.
Denuncio ante el país, a los que han votado este Con-
venio que esta conmoviendo a la Nación entera, que cons-,
tituye, sin duda alguna, l a ' mas seria amenaza contra
nuestra soberanía, contra nuestra dignidad nacional y con-
tra la independencia de nuestras Fuerzas Armadas.
Nuestras riquezas pasaran a un mayor control ex-
tranjero.
Perderemos la independencia de nuestro comercio in-
ternacional.

HAY QUE ESCUCHAR EL GRITO DE LOS PUEBLOS


QUE PIDEN PAZ
Hasta a¡ tranquilidad Y la seguridad mínimas con que
deben vivir en su territorio los propios hijos de la patpia,
estaran expuestas a las conveniencias y contingencias po-
litlcas internacionales de otra Nacibn.
Yo les pregunto a los que apoyan este tratado: después
de' ésto.. ., tcómo se atreven a decir que seremos libres ...?
Hablan de la guerra, como de algo que ya nos acosa,
¿Por qué no oyen a los pueblos que quieren la paz?
¿Por qué no se preocupan de Chile, de nuestra guerra
interna contra el hambre, la explotacióll y la miseria?
Porqiie ésa es la guerra permanente de los hombres y las
mujeres de Chile, una guerra constante por subsistir li-
bremente en esta tierra que encajonan el mar y la nlon-
taña.
Porque son o están ya ciegos, no ven el raudal de do-
lar que brota de los campos. de las minas. de las fábricas,
de las ciudades nuestras.
No ven ni comprenden -ni les interesa comprender-
lo- cómo se va formando, en esta tierra, húmeda, de
desesperación, una barricada de fe, de victoria y de com-
bate, detrás de la cual nosotros, los militantes del Frente
del Pueblo, obtendremos el triunfo que señala ya, esta
vibrante vanguardia de las mujeres de Chile.
Fsta es nuestra guerra, porque en ninguna otra for-
ma vale esta palabra para el pueblo.
Porque en política internacional, para un país como
el nuestro, sólo puede haber un principio absoluto: el de
la Paz Universal.
Sólo ella garantiza una convivencia pacífica y solida-
ria con todas las naciones.
Sólo ella permitirá que sea escrupulosamente respetada
la auto-determinación de nuestros actos.
Sólo ella, en fin, hará que el mundo deje de ser un
arsenal de odio y de discordia.
Compañeras, amigas, mujeres de Chile: no temamos
haber ido demasiado lejos, en esta cita histórica que no#
hemos dado bajo las gallardas banderas del Frente del
Pueblo.
Nunca hay objetivo suficientemente distante como
para que no pueda ser alcanzado por el ser humano.
Y nunca lo h a habido en especial para vosotras, mu-
jeres de Chile.
Nunca. Porque habéis sabido sobreponeros a tOUOS 10s
obstáculos, a todas las incomprensiones, a todas las in-
justicias.
Lo hicisteis contra la fuerza avasalladora del Conquis-
thdol., como en los días de Fresia y de Guacolda, épicas
madres nraucanas.
Lo hicisteis contra el despotismo realista en la hora
histórica de Paula Jaraquemada y de Javiera Carrera.
Lo hicisteis en el amanecer cívico del siglo pasado,
cuando el prejuicio colonial oscurecía la mente de los hom-
bres y fueron menester la acción y el ensueño de escri-
toras como Mercedes Marín del Solar, de maestras como
Isabel Le-Brun de Pinochet y Carmela Tarragó, de doc-
toras como Zrnestina Pérez y Eloísa Díaz, y hasta de
heroínas d e leyenda como la Sargento Candelaria, para
echar las bases de la cultura femenina en Chile y propen-
der a la educación actual de su pueblo. como al respeto y
.
la admiración por sus hechos heroicos.. Todo esto, mien-
tras se anunciaba, como un ampo de luz, el genio de
aquella maestra nacida en Vicuña, que recibiría el Premio
Nóbel de Literatura, Lucila Qodoy Alcayaga, conocida en
todo el orbe con el nombre de Gabriela Mistral.
También hay otras, mujeres cuyo nombre no habría
recogiao la Historia si Su recuerdo no ardiera permanente
en el corazón del pueblo: iRamona Parra y Margarita
Naranjo !

MARCHAMOS POR EL CAMINO DE LA VICTORIA

No desfallezcamos, si es largo el camino y pronunciada


la gradiente que lleva a la cumbre.
Una generación podra decir que es extraordinario, pe-
ro no imposible poner el pie en elia.
Todo lo habéis ido venciendo, mujeres de Chile, a costa
de esfuerzo, de abnegaciln, de femenidad, de patriotismo
esperanzado y exigente a la vez. Todo.
Pero aún os queda que ganar junto a nosotros, a los
hombres de este suelo, la batalla más grande de todas: el
triunfo por la independencia, por la paz, por la libertad,
por el progreso y la democracia de nuestra patria.
Hacia ese triunfo marchamos en escuadrones apreta-
dos y entusiastas, seguros del éxito común, que comienza
ya, como una alborada, a iluminar el horizonte.
Permitidme, ahora, que os dlga algo m8s intimo, mas
necesario de ser dicho; nosotros, los hombres, anhelamos,
más que nada, algo que sólo vosotras nos podéis dar n
raudales: vuestra comprensión, vuestro amor, vuestra ter-
nura, vuestra lealtad.
Gracias a ello, mañana, en el futuro de pan y liber-
tad que aguarda a' Chile en manos del pueblo, serán otra
mujer y otros hombres quienes afronten, unidos, como la
nueva pareja humana de un nuevo país, las grandes tareas
del porvenir.
¿Cuáles tareas?
Las tareas que señala el Frente del Pueblo.
La tierra agrícola, trepidante de tractores, en manos
ya de sus nuevos dueños: el campesino, el colono, el pro-
ductor cooperado, el pequeño agricultor.
La mina o el yacimiento recuperados por Chile y ex-
plotados por chilenos con métodos y maquinarias moder-
nos.
El camino quebrando el latifundio; el ferrocarril atra-
vesando la selva y el desierto.
El río y el mar surcados por millares de embarcacio-
nes infatigables.
Las tareas de la central eléctrica; de la represa de
irrigación; del laboratorio químico; del gabinete de inves-
tigación científica; .de la usina que eleva al cielo la ple-
garia de humo de su empuje industrial.
Las tareas de la nueva comunidad urbana. ciudad o
pueblo, grande o pequeña, parecida siempre a una colme-
n a afanosa, donde sea más bella la vida y más fecundo
el trabajo, y mas humano el hombre, y más dulce la nlu-
jer, y mas feliz y sano el nifio.
.Allí, en esa aspiración suprema de todo chileno de
verdad, está señoras, compañeras, amigas, vuestra tarea
principal.
Empresa magna para la cual tal vez sí aparezcan dé-
biles nuestras fuerzas Y cortas, casi efímeras, nuestras
vidas.
Pero es empresa común de todos nosotros, las mujeres
y los hombres del Frente del Pueblo: de la obrera, que
produce, desfallecida, la riqueza que va a parar, hecha
dinero. al bolsillo del industrial insaciable; de la campesi-
na, curvada siembre bajo el sol o la lluvia, desprovista de
cultura y de abrigo, y casi de techo y de alimentación;
de la criada domestica, que sigue viviendo en la ciudad
la esclavitud del latifundio omnipotente; de la empleada
particular, que socava sus pulmones en una labor Infe-
cunda y apenas remunerada; de la funcionario público o
semifiscal. que no sube de un salario meilguacio a cambio
de una tarea rutinaria y rara vez productiva: de la cn-
fermera y la visitadora social, que viven en el dolor huma-
- n o el dolor de sus propias vidas; de la maestra y la
profesora que ven agotarse su vocación pedagógica al tri-
ple conjuro de la pobreza, la poiitiquerla, el anacronismo;
de la profesional -abogado. médico, dentista, Ingeniero,
arquitecto- que apenas sí llega, a trueque de una inde-
pendencia muchas veces ilusoria, a vivir una vida despro-
vista de estímulo y satisfacción; de la escritora, la can-
tante. la artista plástica, la actriz dramhtica. eii fin. que
no logran, tampoco, elevarse sobre la medianía de un
ambiente que ahoga el mojigato y hace insufrible el atraso
económico y social. ..
A cada una de vosotras, me dirijo hoy dia, mujeres
de Chile. A todas en cada una. Pues para mí todas sóis la
mujer: la mujer del Frente del Pueblo, aquella que reune
en una sola a la esposa y la compañera, la inadre y la
.amiga, el numen y la colaboración, el sueño y la realidad,
la amarga noche de hoy y la aurora radiante de mañana.
¡Gracias, en el nombre de los míos de todos los dias!
iY gracias, -si autoridad me queda pare. darlas en mi
propio nombre-, por este honor y esta responsabilidad.
,

los mas elevados y hermosos de mi vida. que acabais de


co~ferirme en esta sala, Señoras. Corn~añeras, Amigas,
1.Tujeres de mi Patria!

COMANDO NACIONAL FEMENINO


DEL FRENTE DEL PUEBLO.
1-
VALOR $10.- (
-