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JOHANN J. WINCKELMANN REFLEXIONES SOBRE LA IMITACION DE LAS OBRAS GRIEGAS EN LA PINTURA Y LA ESCULTURA ‘raduccin, introdoccin y notes, SALVADOR Mas FONDO DE CULTURA ECONOMICA La primers eicn des Rfleion (175) ncaa e su fromtipicio ets tres i reas, a primera puede vere al pintor Tamantesrepresentando el cri de Ifigenia com amend apandoseel oso. Enel pegami que vsine lati ta puede ler en grigo una cls dea Ian Aide de Euripides seten- diendo su manta los ojos (tad. Carls Gace Gua) Cicer (Sobre el oador 22.74) lini (Historia natural 35, 10,73), Quitliano (13) y Valero Maximo (4,812 elogiaon a Timante jstarnent por haber epresentando a Agamensn, tests posture ocltandolcabera par al econder sa dol La stain in de manera lirica los piaciples punts del etto de Winkelmann: que Tnimitacion lsd lo gree lo de ello) qu as obras gies (por ie ‘ll igi de Titans) ensehan ue dia expresin de os fects slo Se congue mediante la noble simpliidad y la cllada grandes, eviando la ‘xpesn de pasones dexmesuraasc) que los pintores en particu, yen gene- ‘alos artistas liso, deben dase ur pols poeta (como hizo Tima), tesla de esta manera lanzar su ate sentido yaloralgiric. propésito de Te egunda viet W, esrb en una carta dl 3 dl 6 de 1755 digi Uden que ‘representa al pea Sineas metas feces rey ss manos lens eg, por {qu de doses sbido que nade pola aparee ante los ojos dele peta con as Taos vcs (rife 172} asain, pos ste en tema dea encile Ia simple, combiddolo con la metsfora del agua, tan queria por W. Later ‘cera viet representa alexa Seats sculiendo unas Gracia sein forma ‘de traojrqbe W.propone nls Refine (inf p. 212, nota 982) inal REFLEXIONES SOBRE LA IMITACION DE LAS OBRAS GRIEGAS EN LA PINTURA Y LA ESCULTURA. Vox xemplaia Grace Nocturna yesate man, esate urna Al serenisimo y muy poderoso Principe y Senor FEDERICO AUGUSTO" Rey de Polonia, etc. Principe Elector de Sajonia, etc Real y Sempiterna Majstad, ‘pongo esta paginas a sus pies con profunda sumision, La confianza que deposito en esta empresa se apoya en los usos ‘de aquella época dorada de la artes, que gracias a su Majestad Real, ‘ySempiterna vuelve a resurgi en el mundo con todo su esplendor. En los tiempos de Augusto se crea que una obra dedicada a las artes mucho perdia en sf misma si acaso era dedicada a alguien, como al mismo Augusto, padre de las artes. ‘Sus Majestades Reales y Sempiternas han mantenido como una parte de su herencia ~junto a otras grandes cualidades de estos ‘monarcas- la proteccién de las bells artes; y un escrito sobre las, artes de las que Sus Majestades Reales y Sempiternas son maximos, ‘conacedores y jueces supremos no puede sino ser dedicado a aquel, «a cuya ms sabia decisién deben primeramente someterse. + Yamane eric een tu Net ic, Ve if 197 frs1 6 J.J. Wonca Seria justo no consagrar nada al sagrado nombre de Sus Majes- tades Reales y Sempiternas -inmortalizadoras de las artes~ que la pposteridad no reconociera al mismo tiempo como digno, pero mis, fuerzas no aleanzan a tanto, zY qué, por muy grande y sublime que ‘pueda ser, puede presentarse ala Majestad, que no parezca peque- ‘oy bajo en comparacién con ella? ‘Lo poco que oftezco sea al mismo tiempo una libacién en honor rasuna sala terrena, donde estaban ella solas. La totalidad de la aca- ddemia y todos los artistas de Viena estaban indignados, pues se ccomenz6 a hablar oscuramente de su venta, y todo el mundo las, ‘mir6 con ojos apenados cuando fueron llevadas de Viena a Dresden. ‘Antes de que esto sucediera el famoso Matieli,* aque Poicleto dio a medida y Fis l escalpelo Algaroti" ‘pudo copiaelas en arcila con la maxima diligenca, compensando de este modo su pérdida. Algunos anos mas tarde ls sigui6 y len6 Dresden con las obra inmortles de su arte: pero sus sacerdotsas siguieronsiendo su modelo paral daperie* su punto fuerte hasta sx vez lo cual, mismo tiempo, constituye un no infundado pre- supuesto desu exclenca a palabra drapere indica todo aquello que el arte ens acer- cade la vestimenta de las figuras desnudas y sobre los piegues en Jos ropsjs. Tas la bella natualezay el noble contour, esta ciencia constitye la tercera primacia de las obras dela AntigUedad. Laddraperiede las Vestales es dela manier més elevade:los peque- ‘os plegues surgen mediante una suave osclacion de ls partes mis grandes y wilven a perderseen ells con una noble libertad y una suave armonia del todo sn ocular el bello contour del desnudo, que aparece ante los ojos sin violencia alguna. ;Qué pocos maestros ‘modernos quedan libres de censura en eta parte del arte! ‘Sin embargo, hay que hace ustica a algunos grandes artistas, “especialmente pintores modernos, por haberse apartado en ceros casos, sin menoscabo ni de a naturaleza ni del verdad, del cami- roa quelos maestros gregoss atuviron habtualment en la ves- timenta de sus figuras. La mayor parte de las veces la draperiegrie~ 48 cst claborada siguiendo ropajs tenues y huimedos, que, en onsecuencia, como siben los artistas, se cinen ala piel yal cuerpo, permitiendo ver su desnudez. Toda la vestimenta exterior de las ‘mujeres gregas era de ua tela muy Gina; de aqu que se denomine peplon, velo. 9 Je} Wcesnaans Que los antiguos no siempre hicieron vestimentas con delicados plicgues, lo muestran sus relieves, as pinturas antiguas y, especal- ‘mente, los bustos antiguos. El bello Caracala de la Galeria Real de Antigiedades de Dresden puede atestiguarlo, En los tiempos modernos se lleva un vestido sobre otro y, en ‘casiones, vestimentas muy pesadas, que no pueden caer en plie- {gues tan suaves y fluidos como las de los antiguos, Esto, en conse- ‘cuencia, dio ocasién a nueva manier de tratar las grandes super cies de las vestimentas, en la cual os maestros modernos pueden ‘mostrar su ciencia no menos que de la manera habitual entre los antiguos Carlo Maratta* y Francesco Solimena* pueden considerarse a ‘te respecto los més grandes. La nueva Escuela Veneciana,* bus- cando ir ain mas lejos, ha exagerado esta manier y, ena medida en ‘que no persigue sino grandes supericies, sus vestidos son, por elo, rigidos como el metal La caracteristica universal que otorga la primacia a las obras ‘maestras de los griegos es, al fin yal cabo, una noble simplicidad y ‘una callada grandeza,* tanto en la posicién como en la expresién, ‘Asi como la profundidad del mar siempre permanece en calma por ‘mucho que la superficie se enfurezca, del mismo modo la expresion. de las figuras de los griegos muestra, aun en medio dela pasiones, lun alma grande y sosegada, Este alma se muestra en el rostro,yno slo en dl, de Laocoonte, {incluso en medio del sufrimiento mis extremo, Eldolor que se des- cubreen todos los masculos ytendones del cuerpo y que, sin tom en consideracién el rostro y otras partes, casi cree sentir uno mismo cen el vientre contraido dolorosamente, este dolor, digo, se exte- rioriza sin embargo sin ningin furor ni en el rostro ni en a actitud ‘en su conjunto, No eleva ningtin grto terrible, como Virgilio canta, desu Laocoonte: Ia apertura de a boca no lo permite; es mas bien lun gemido angustioso y acongojado, como Sadoleto™ lo describe. El dolor del cuerpo y la grandeza del alma se reparten por toda la estructura de la figura con idéntica fuerza y, por asi decirlo, que- ddan equilibrados. Laocoonte sue, pero sufre como el Filoctetes* de Sofocles: su desgracia nos llega hasta el alma, mas quertiamos po- der soporta la desgracia como lo hace este gran varén, [La expresion de un alma tan grande sobrepasa las creaciones dela bella naturaleza: el artista tenia que sentir en sf mismo a fortaleza del capiritu que imbuia en su marmol. Grecia tenia artistas y sabios en ‘una sola persona, y més de un Metrodoro.* La sabiduria daba la ‘mano al art insuflando en sus figuras almas mas alli de lo comin, ‘Gon las ropas que el artista tendria que haber dado a Laocoonte ‘en su calidad de sacerdote, habriamos sentido tan slo la mitad de su ‘dolor. Bernini crea incluso descubrir el inicio del efecto del veneno de a seepiente en el entumnecimiento de una pierna de Laocoonte. ‘Todas las acciones y posiciones de las figuras griegas que no {quedan englobadas bajo estecaricter de a sabiduria sino que son. cexcesivamente igneas y salvajes, cen en el error que los artistas, antiguos denominaban parentirso." (Cuanto mas tranquila es la postura del cuerpo, tanto més adecua~ dla resulta para expresar el verdadero caricter del alma: en todas las, ‘posiciones que se apartan en exceso del estado de tranquilidad el alma, ro se encuentra en el estado que lees mas propio sino en un estado Violento y forzado. Fl alma se torna mis reconocible y mais carateis- ticaen las pasionesintensas, pero es grande ynoble en el estado de wni- dadjen el estado de tranguilidad. Haber representado en el Laocoonte tansélo el dolor, habria sido parents; por ello, para unificarlocarac- teristico y lo noble del alma, el artista le confirié una accion que aun, cence dolor era la mas proxima al estado de tranquildad, Pero en esta ‘ranquilidad el alma debe quedar caracterizada mediante rasgos suyos 1’ de ninguna otra alma, para asi epresentarlatranquila pero a la vez activa, queda pero no indiferenteo adormecida.” La verdadera contrapartday el fin méximamente opuesto al indicado vienen dados por el gusto mis comin entre los artistas actuales, particularmente los principiantes. No merece su aproba~ cidn sino el dominio de las posiciones yacciones inhabituales, las, {que acompafa un fuego procaz, que ellos dicen levado a cabo con cspiritu, con franchesza,* por expresarlo con sus palabras. El mais, quetido de sus conceptos es el de contrapost,” que para ello es el o Jo. wowceataan compendio de todas las propiedades que suponen propias de una ‘obra de arte perfect. Exigen un alma en sus figuras que, como un. cometa, se desvia de su 6rbita; desean Ser en toda figura un Ayax y ‘un Capaneo.* Al igual que los seres humanos, las bells artes tienen su juven- tud,y su comienzo parece haber sido como el de los artistas, alos {que al principio s6lo agrada lo grandilocuente y sorprendente. La ‘musa trigica de Esquilo tenia esta forma, y por culpa de las hipér- boles su Agamenén es mas oscuro que todo lo que escribié Hericli- to. al vz los primeros pintores griegos pintaron como postiz6 st primer gran trigic.” ‘Todas las acciones humanas comienzan con lo vehement yefi- ‘mero o asentado y fundamental se sigue en timo lugar, Pero esto lltimo necesita tiempo para producit admiracién, siendo propio tan sdlo de los grandes maestros, mientras que ls pasiones violen- tas son incluso ventajosas para sus dscipulos Los que saben de arte conocen las dificultades de esta imitacién sélo en apariencia facil tsb quivis"| ‘Speret idem, sudt muitum fastraqu lboret ‘Asus idem Hor. EI gran dibujante La Fage* no pudo alcanzar el gusto de los anti- 30s. En sus obras todo esté en movimiento y cuando uno las con- templa queda dividido y disperso como en una reunién donde todos quisieran hablar al mismo tiempo, La noble simplicidad y la callada grandeza de las estatuas grie~ {28 son al mismo tiempo la verdadera caracteristica de los escritos {riegos de los mejores tiempos” los de la escuela de Socrates; y ‘estas cualidades constituyen la exquisita grandeza de un Rafiel ala {que leg imitando a los antiguos.” Solo un alma tan bella como la suya, en un cuerpo tan her- ‘moso, pudo percibir y descubeir por ver primera en los tiempos ‘modernos el verdadero caricter de los antiguos y, para su mayor [REFLEXIONES S0NKE LA MITACION ELAS OFRAR CRIECAS 95, dlicha, yaa una edad en la que las almas comunes y semiformadas, no perciben la verdadera grandeza, ‘Uno debe acercarse a sus obras con ojos que han aprendido a ‘percibir estas bellezas, con este verdadero gusto de la Antighedad Entonces, la tranquilidad y quietud de las figuras principales del Arila de Rafael:" que a muchos parecen sin vida, nos resultarén ple~ nnamentesignificativas y sublimes. El obispo de Roma, que evita el ;propésito del rey de loshunos de abalanzarse contra Roma, apa- rece con el porte y ademanes de un orador, sino como un varén, venerable que acalla un tumulto con su mera presencia; como aquel que nos describe Virgilio ‘Tum pietate gravem ac merits ifort virum quem ‘Conspexér, silent arectique auribusadstant.” Aen. I con un roto plo de dvina connote soos fon tsnpunari. Ln dovepdtole no tan ens bes cosa gees {ateminadores sins me permite compara sagrao con prein, como Jupiter de Homer qe cone guia desis pa pelobesterecia