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ENSAYO:

“EL APRECIO Y PRÁCTICA DE LOS VALORES EN LA VIDA


PERSONAL Y LA CONVIVENCIA SOCIAL DE LOS ALUMNOS DE
LA ESCUELA PRIMARIA “
INTRODUCCIÓN

La formación ética de los niños mexicanos, la enseñanza de sus derechos


y deberes, la práctica de valores en su vida personal, en sus relaciones con los
demás y como integrantes de la comunidad nacional; es una de las tareas más
importantes encomendadas al Sistema Educativo Nacional, concretamente
señaladas dentro de los propósitos principales del plan de estudios de educación
primaria.

Los diferentes sectores sociales y del gobierno, recientemente han


manifestado una notable preocupación por la pérdida o ausencia de valores que
se ve muy remarcada en las formas de actuar de las nuevas generaciones de
niños y adolescentes y adultos; la creciente práctica de antivalores se ven
reflejados en los grandes problemas sociales que se vinculan con las diferentes
formas de irresponsabilidad y desorden social, como la desintegración familiar,
paternidad y maternidad precoz, drogadicción juvenil, altísimos índices de
delincuencia, corrupción, etc., todas ellas en incremento notable, son evidencias
concretas de la ausencia de la práctica de valores éticos y sociales, así como
falta del sentido de apego a la legalidad.

El presente ensayo es un análisis breve de esta problemática, desde el


punto de vista de la escuela como corresponsable en la tarea de la formación de
ciudadanos que practican los valores sociales y éticos como forma de vida en una
sociedad que necesita de estos para un mejor funcionamiento. En él se plantean
las verdaderas posibilidades de la escuela primaria como forjadora de estos
valores, su verdadero alcance, así como la mención de otros agentes que se
consideran responsables también de esa pérdida de la moralidad y el respeto a la
legalidad.

PROBLEMÁTICA GENERAL
Según el plan de estudios de educación primaria, se pretende lograr
en los alumnos una formación integral que abarca el desarrollo de habilidades
intelectuales, conocimientos, actitudes y una formación ética lograda mediante el
conocimiento de sus derechos, deberes y la práctica personal y social de los
valores.
Actualmente, y debido al incremento de problemas sociales como la
delincuencia y otros como la desintegración familiar, paternidad y maternidad
precoz, altos índices de drogadicción juvenil, corrupción, etc., han hecho que los
sectores sociales y gubernamentales se pregunten el por qué de tal situación,
tratando de encontrar respuestas que son obvias pero que finalmente deben
encontrar las fallas o posibles responsables. Y a raíz de esta situación volteen su
mirada hacia la escuela como corresponsable de esta pérdida de valores éticos y
sociales, así como la posibilidad de encontrar en ella una posible solución a los
mismos. Aunque sabemos también que algunos de ellos también obedecen a la
situación de crisis y desigualdad que existe en las diferentes clases sociales.

En el presente ensayo propongo la revisión de los límites de la


responsabilidad de la escuela primaria en particular, de las verdaderas
posibilidades que tiene la escuela en su capacidad de formar niños con valores
perdurables en su vida actual y futura. De igual manera me parece
importantísimo hacer mención de la existencia de otros responsables de la actual
situación lamentable en cuanto a la pérdida de valores éticos y sociales.

En primer lugar debemos reconocer que es deber de la escuela primaria


educar o formar a los niños con valores (como el respeto a las personas y las
normas, responsabilidad, solidaridad, trabajo, justicia, libertad, etc.), conocedores
de los derechos y deberes, de las instituciones de la patria y amantes de la
misma; lo que implica que dentro del horario establecido de clases, y el número
de horas (1 hora semanal), los maestros de la escuela primaria deben destinar
sus esfuerzos hacia la enseñanza objetiva de los temas establecidos por la
Secretaría de Educación Pública para la Educación Cívica. Aunque es necesario
reconocer que los maestros estamos enseñando valores permanentemente
durante todo el tiempo de nuestra estancia en la escuela y al enseñar cualquier
asignatura estamos formando valores con el ejemplo.

Es importante destacar que las posibilidades de la escuela son pocas;


una hora semanal es un tiempo muy limitado para tratar de resolver a través de la
enseñanza en la escuela primaria, deficiencias de las cuales la escuela no ha sido
el principal responsable. Para ello me parece necesario incrementar a un
número mayor las horas semanales para la enseñanza de la educación cívica,
para extender las posibilidades de inculcar a los niños el conocimiento y aprecio
por los valores y el respeto y amor a la patria. Las autoridades educativas deben
mostrar un mayor interés por esta problemática, porque tal parece que esta
enseñanza es de importancia secundaria.
Maestros con varios años en el servicio, aseguran que este fracaso en la
formación valoral de las nuevas generaciones obedece a que el mismo gobierno,
a través de los planes y programas actuales, le ha restado importancia a la
enseñanza y difusión de los valores en la escuela. Por ello, me parece que en este
sentido la escuela primaria cumpliría de mejor manera con su parte en este
proyecto de rescate de los valores morales y sociales de la niñez mexicana.

Por otro lado debemos recordar que la primera escuela está en el hogar, y
la educación se mama en casa. Con esto quiero iniciar para recordar lo que los
grandes pedagogos siempre han dicho al referirse a que es en el hogar donde se
recibe la formación inicial en valores, hábitos y costumbres. De este modo son los
señores padres de familia los primeros responsables en dar una educación que
incluya la enseñanza del respeto, el amor, el trabajo, la responsabilidad, la
equidad, la justicia, la paz, la solidaridad, el respeto a las normas establecidas,
etc. , que generalmente se inculcan con el ejemplo y son aprendidas por los niños
dependiendo de la vida y los ejemplos adquiridos en cada familia. De tal manera
que podemos deducir que parte de la responsabilidad de esta crisis social de
valores se ha originado en los hogares. En buena medida, podemos decir que los
niños groseros, desobedientes, irresponsables, agresivos, etc., han aprendido
estas conductas o comportamientos en casa (de los padres, hermanos, tíos), en
la calle, con los amigos, pero que finalmente provienen de algún hogar.

A este respecto, tal vez debieran crearse algunos programas de apoyo a la


concientización de los padres de familia a fin de que en alguna medida esta
educación en los hogares favorezca en mejor manera la formación en valores de
los niños. De esta manera se evitarían problemas graves que repercuten
posteriormente en la adolescencia o juventud.

Es importante reconocer que gran parte de la creciente deficiencia en


valores y de la enseñanza de los antivalores, no solo de la niñez, sino de la
sociedad mexicana en general, corresponde a los medios de comunicación (la
televisión sobre todo), que se encuentran a interior de los hogares y son maestros
que enseñan con los mejores recursos visuales y auditivos, a toda hora y son
capaces de reunir a todos los miembros de la familia. Haciendo un análisis de la
programación que se difunde en los canales televisivos más importantes,
podemos ver un gran porcentaje de los mismos que difunden información llena
de antivalores, la agresividad, la violencia, el odio, la venganza, la falta de respeto
a los mayores, a las buenas costumbres, etc., en fin, una gran cantidad de
información que solo llena las mentes de todo aquel que los ve, de pensamientos
que van en contra de los valores sociales y morales. Programación que va
forjando en la mente de los niños, modelos negativos a seguir. Los niños desean
actuar agresiva e insensiblemente como los personajes de su caricatura, o los de
la película donde solo salen asesinatos y armas, creándoles una actitud
insensible hacia el respeto por los demás y hacia la vida misma.

Reconociendo esta gran capacidad de influencia que guardan estos medios


de difusión, es indispensable que l a ley bajo la que se rigen debe ser modificada
y sobre todo vigilada, de tal manera que verdaderamente se reglamente la
programación de estas, de tal manera que se constituyan como medios que
ayuden al Estado a formar a sus habitantes como lo establecen los propósitos de
la educación primaria y en general, y no al contrario, situación en la cual la
escuela enseña valores y la televisión los destruye.

SOLUCIÓN DEL PROBLEMA


-Revaloración por parte de las autoridades educativas, de la importancia de
profundizar y extender la enseñanza de los valores éticos y sociales de la niñez.
-Revisión y reformulación del programa de educación cívica y ética.
-Incremento en el número de horas destinadas a la enseñanza de la educación
cívica.
-Concientización de los maestros para que se incremente el esfuerzo y
dedicación a la enseñanza de la educación cívica no solo con palabras, sino con el
ejemplo.
-Formulación de programas educativos para los padres, que fomenten en ellos
mejores formas de educar a sus hijos y promover en ellos una vida en valores.
-Reglamentación y vigilancia de los medios masivos de comunicación, para que
sus programaciones fomenten los valores y no destruyan lo poco que hace la
escuela para educar a la niñez en una vida en valores.

CONCLUSIONES
El Plan y Programas de Estudio de Educación Primaria, destaca entre sus
objetivos principales La formación ética de los niños mexicanos, la enseñanza de
sus derechos y deberes, la práctica de valores en su vida personal, en sus
relaciones con los demás y como integrantes de la comunidad nacional; es una
de las tareas más importantes encomendadas al Sistema Educativo Nacional.

La escuela primaria en su misión de transmisora y fomentadora del


aprecio y práctica de los valores éticos y sociales en los niños que educa, se
encuentra ante limitantes importantes que no le permiten y hasta obstaculizan su
tarea antes señalada.
Existen preocupaciones actuales importantes a consecuencia de la
pérdida o ausencia de valores que se ve muy remarcada en las formas de actuar
de las nuevas generaciones de niños y adolescentes y adultos.
Las posibilidades de la escuela son pocas; una hora semanal es un tiempo
muy limitado para tratar de resolver a través de la enseñanza en la escuela
primaria. Es necesario incrementar a un número mayor las horas semanales para
la enseñanza de la educación cívica, para extender las posibilidades de inculcar a
los niños el conocimiento y aprecio por los valores y el respeto y amor a la
patria.
Son los señores padres de familia los primeros responsables en dar una
educación que incluya la enseñanza del respeto, el amor, el trabajo, la
responsabilidad, la equidad, la justicia, la paz, la solidaridad, el respeto a las
normas establecidas, etc. , que generalmente se inculcan con el ejemplo y son
aprendidas por los niños dependiendo de la vida y los ejemplos adquiridos en
cada familia. Es importante reconocer que gran parte de la creciente deficiencia
en valores y de la enseñanza de los antivalores, no solo de la niñez, sino de la
sociedad mexicana en general, corresponde a los medios de comunicación.
UNIVERSIDAD PEDAGÒGICA NACIONAL
SUBCENTRO ALTAMIRANO, GUERRERO.
ASIGNATURA:
INVESTIGACIÓN DE LA PRÁCTICA DOCENTE PROPIA
TRABAJO:
ENSAYO

NOMBRE DEL ASESOR:


PEDRO ARINES SANTAMARIA

ALUMNA:
TERESA MARTINEZ VALENCIA

GRUPO”A”
TERCER SEMESTRE
CICLO ESCOLAR
2008-2009.

ALTAMIRANO, GUERRERO, A 24 DE ENERO DE 2009.