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tu madre” a la lista de frases de ternura?) Si los limites del lenguaje son los limites de la visién del mundo, tos empresarios de la cursi. leria atin disponen de aquello que el habla unifica y Ia realidad individualiza: lagrimas, arrobos, exasperaciones. Lo amo tanto que moriria si me dejara... En realidad, quien se ba portado profinda- mente estiipido be sido yo. No tengo mas disculpa que mi dolor. Plataforma dle una estética vencida o ficticia, la cursileria que pro. pagan actrices de voz lorosa y actores de llanto contenido, la cur. sileria que describe con satisfaccién de ganadero el cuerpo femenino, 5 lo que, desde la posesiGn de las alternativas, se le entrega como nico vocabulario a un pafs (y a un continente), en especial a las vvictimas del analfabetismo funcional, No pretendia amor, no busca- ba esposo, solo queria vivir su vida... jy tener un bijo! Magnificado el impulso lirico, engrandecida la reverberacién de las palabras fatales, aceptado entre lagrimas que los hombres no lloran y que el sentido de la vida es el recuerdo, la antigua cursile Fla resiste y asimila los embates de la modemidad y la posmo- demidad. Bra amor o solo gratitud lo que esa bella mujer inspiraba a ese tierno jovencito?... Y quien no sufra con la respuesta, no por 50 auutomaticamente dejar de ser curs. 195 Dancing: El California Dancing Club Este es, como te digo, un baile elegante y fino El jovenazo se peina tranquilamente. Es la cuarta vez que acude al ano a peinarse y su olfato tolera y vence cualquier conspiracién firica y fecal. Sir Galahad contra las miasmas. Todo con tal de normar su cabellera, de estudiar dngulos, de revisar estilos, de ajustar esa tagnifica mata a las dimensiones de la actualidad tal y como lo éstablecen los galanes de la TV o los cantantes gringos, de sentirse en armonia con el cosmos (0 sea, con las miradas a las que invari blemente se tiene derecho). El olor traspasa 0 taladra pero el jovenazo persiste en los acomodes, en el examen bélico de los equilibrios del copete. Su olfato resiste lo que sea, de otro modo no se acude a ese maremoto de humores y sudores, a ese hongo de! apifiamiento, el California Dancing Club en la colonia Portales, en Plena calzada de Tlalpan Bl domingo es dia ritual. Y a la ceremonia no la ordenan tanto la Yestimenta, el esiilacho al bailar, la prestancia o el juego amistoso ide grupo, sino la personalidad tal y como la define y cegula el peina- do, No es cierto que da igual, el peinado es el hombre; del trato Que le des a tu cabellera se desprenden informaciones sobre tu Vida familiar y tus proclividades mas insaciables, iCudntos adolescentest De dieciséis 0 diecisiete 0 dieciocho aftos, listinguibles a primera o tercera vista, marcados por el estoic Mo (-Vuelva mafana’) y la premura (*Rapiito, rapidito") o transi- dos de juventud, de esa sensacin que los socidlogos les niegan a os marginados pero que ellos creen vivir a todo lo que da, son s6venes porque su aspecto biolégico responde més © men los comerciales donde “el concepto Edad” camisas, pantalones y refrescos. Son j6venespor dos, y del danzén y de los ritmos tropicales les probabilidad de diversién a bajo costo, cualquier cance es una alegria interminable. 108 al se aCUrTUCA en sud QUE son demas atrae sobre tod alegtia a mig Fijense en esta escena —Aqui hay ron, no se haga Si me acabo de sentar, Ese vaso no es mio. —Vamos a verlo. Acompaiteme, seiorita En su solemnidad inquisitiva, el policia arresta también al vas culpable. Nadie se inmuta, ni siquiera la sospechosa, El California Dancing Club es cuatro veces a la semana, solamente se venden refrescos— un sitio pacifico donde (aproximadamente) dos mil 6 dos mil quinientas parejas por noche se agitan respetuosamente, e respeto al derecho ajeno es el roce y el frotamiento excesivos que trascienden incluso los pensamientos mérbidos. A los presentes los cimbra el saberse juntos, ast su éxtasis sea tan moderado que a uno, seguro de que regocijo no pregonado no existe, le resulta enigmético, un residuo de esa calma forzosa que fos ha ido sobrepoblando, Aunque un momento: ellas y ellos son hieraticos en el dancing, porque bailar es compostura del rostro y descompostura de vientre y cadera, pero a la salida, al invadir la calzada de Tlalpan las parejas que prolongarin eternamente st acoplamiento de tres horas, brota el relajo, el desfigure, el gusto Por tocarse y empujarse, el baile fos devolvi6 a la nifiez, y la nitez les ha recordado que amistad es erotismo, el deseo los sacuce, son Jo mas cercano a la vitalidad juvenilen las clases tradicionalmente carentes de ese concepto amable y consumista t Regresen a la escena El policia y su rehén se abren paso en la densidad oleoginosa, un estallide de olas sedentarias, 0 cualquier expresién facil y falda 198 i londe ni siquiera caben las miradas. jCudnta 2 a, la agua refestn se nerampe en hay oF wijiscreciOn de las movimientos, 1o opuesto digamos a soe de lugar veraniego, donde el exhibicionismo es Bae 0 la mirada ajena, la mutua contemplacién cons- a reads, sd Call eens Me pete Con tan gente no hay so para Los Dems: Pesada, Ja compaiiera acepta la EXPL ie de anid oO stn pan que carjs ce prio dura aoa estaciones consentidas, Radio 6 de la Trop we ee a0 io nda, Radio A.I. (“es mas sabrosa, cascabel 2 see cmrmin ry prs eras Be tons ie e més me friega, mana, diré mai br dominical. Lo que mas i mata, ode vers me acababa de seatar, no bailé nica pens y Geese qu lama a ox gendarmes y me pari a noche, donde ique estaba cantando Chelo, la Unica Vox Tropical, la que a ty fnos encanta. Continia el galdn de la primera escena | a wit6 a una amiga | inandose, y no se le ha olvidado que im wna amiga | Tinjre si tenen tanta pris hdganse hombres, Ademds ll no se | ngs, yas acostumt, sno aguard, ue hace Desde que | se acuerda espera a alguien, ylo i peinado os! locus Sieed parte, el peine es a su vida lo que la rucca a Ia | | Epocas, re a lo largo de la primera telenovela pr ella se peina siempre a I i el ia, si no se perder el ‘sentido de la trama. Peinarse es sentir due alguien te necesita y piensa en ti Reflexién para darle tiempo al galan de que vuelva a su lugar e las Estrellas de {Quién ha ofdo hablar de la famosa Chelo y de fas Estes 96 | Aeaputco los Santos, los Astros det Ritmo, lces de Acapuko, 199 ‘Ases del TrSpico, Combo los Diplomiticos, Palmera Tropical, ig triunfadora Premier, Costa Mar, Costa Grande de Acapuleo, Tropi. cal América? Muchos al parecer, cientos de miles, los que el dis entero oyen radio en la cocina 0 en el taller 0 en el carro de ruleteg 0 en Ia fonda o aprovechéndose de la resignacién de los vecinos Muchos la oyen, el numeroso publico “impaciente” que adquiere esas grabaciones pricticamente andnimas e indaga en los mere dos de discos por “lo nuevo en la miisica tropical” (el otro dia ‘transmitieron unas melodias buenisimas) Ni Travolta en su momento, fijense. Aqui nada vale el chantaje de onda moderna. Vienen y pasarin los conjuntos norteamerica- nos © ingleses de gran pegue, y persistird un ptiblico Avido de cumbias dle Colombia y boleros fatales de México 0 Puerto Rico y canciones de rock que recuerdan cumbias, fanaticos hambrientos de voces antioperisticas que alargan las palabras con ternura sigida y contenciosa. Inexplicable —argumentan los editorialistas de la tar- de~ el éxito de estos conjuntos, cuyo sonido indescriptible y cu- yas fachas no dejan lugar a dudas de la cercania de México con sus origenes, Véanlos, pénganlos a hojear revistas extranjeras, hdgan les comprender que asi nunca llegarén a ser modernos. A estas alturas y andar todavia de profugos del cine nacional, No es cre ble... Lo que sea su voluntad, pero en barriadas, pueblitos, acade- mias comerciales 0 vecindades, a lo premodemno se le llama “gusto” y la gente no renuncia a viejos meneitos y pasos cadenciosos, re- serva atin para lo topical el mismo sagrado amor que otra genera i6n destin6 a “El teléfono" 0 *Nereidas” Ni modo, estetas. A /o tropical lo alianza un dato inmutable: centre lo muy propiamente urbano y nacional (en el sentido cuanti tativo, la Identidad también ¢s una suma aritmética), esta la admira- cin que circunda voces, las voces que oscurecen y aclaran las letras donde un mono invade la recimara, un tiburdn apetece ba Aistas y alguien duda sobre si la futura esposa ser bonita o ser fellota. Pero qué falta de cachonderfa tan cachonda, la chava aclara carcajadas su disponibilidad, y ese cuate si no es “vulgar” se que- da mudo, en los tratos ripidos la intencién honesta es purament genital. El chavo mide los movimientos de la chava, se asegu'™ de que ninguno de los dos es un buen partido, va hacia ella impr 200 jole a su paso las promesas noctumnas de Lo Tropical, aquello Feersvae en las venas si de vera se e hombre 0 sees mujer. ¥ Feel camino se autocrtca: debo verme mis firme, que adviera desde ahora quien manda. —iQuidbole! iQue pass? {Quieres un refresco? —Onale. ‘Anoten y estudien estos movimientos ambulatorios. Boa fuera del Edén. El Edén fuera del Paraiso a Inculpada y Expulsada pasea en las afueras del Dancing Club, indiferente a requiebros y seducciones. Es ya presa mayor —idebe tener 25 afos!— y eso la vuelve mas codiciable en un orbe adoles- cente, que ya no conocié las glorias del burdel y se aquieta con fencuentros ocasionales o sistemas de desahogo. La poblacién au- menta de modo geométtico mientras la prostituciGn apenas crece aritméticamente. (Y ademés cuesta.) En el apremio, se disminuyen Jos controles morales, al cabo ya la auténtica tragedia es ahogarse fen un vaso de agua, ni quien se muera por tener varios hijos de pa- dre ireconocible, © por abortar para no tener ninguno, o por fin- gitse doncella con tal de negociar. ~Y alli me enteré de que nunca habia estado con nadie. —Siquese, no mientas, cabrén. ; Tie cae que era debut. Te juro que sangr6. Y loraba. ¥ dec "AY ora qué digo en mi casa?” —Pinche exagerado. Te lo juro. Y me suplicaba que no se lo contasa a nadie —De ésas ya no hay. No inventes. ; . Quien le creeré que en un sal6n de baile conocis una virgen? Hoy el candor radica en la ignorancia de los motivos, no en la onducta misma. Una virgen no es la desprovista de toda experien- ia sexual sino la que ignora la naturaleza y la extensin de sus Motivaciones psiquicas... :Entonces mo lo bice por amor? iva dejalat Si no me la estoy llevando. 201

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