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Enfoque cognitivo

Desde la psicología cognitiva se aborda el estudio de las dificultades de


aprendizaje comparando los procedimientos y estrategias utilizados por los
niños sin dificultades con los utilizados por los que si las tienen, con la
pretensión de llegar a conocer que es lo que no hacen correctamente los niños
con dificultades de aprendizaje del cálculo.

Diferentes autores (Geary, Goldman, Pellegrino y Mertz , Kirby y Becker)


coinciden en la que las dificultades de aprendizaje pueden responder a dos
tipos de déficits funcionales básicos: déficits procedimentales y déficits en la
recuperación de hechos.

2.1 Déficits procedimentales.

Responden a un retraso en el desarrollo evolutivo del niño que se manifiesta en


las siguientes diferencias con relación a los niños de su misma edad sin
dificultades de aprendizaje:

• Utilizan estrategias de recuento menos maduras, como por ejemplo las de


contarlo todo para sumar o la de separación para restar.

• Cometen muchos errores cuando utilizan estrategias de recuento.

• Tienen un tiempo de ejecución significativamente más lento.

El seguimiento de algunos niños con este tipo de dificultades ha manifestado


que mediante un proceso de instrucción adecuado pueden llegar a superarlas,
aunque normalmente mantengan un nivel de ejecución algo más lento.

2.2 Déficits en la recuperación de hechos conocidos.

Se deben a diferencias en el desarrollo que se traducen en dificultad para


recuperar y procesar hechos numéricos.

Los estudios realizados con este tipo de niños han mostrado que solo tienen
almacenados en la memoria semántica a largo plazo, unos pocos hechos
numéricos que son los que pueden recuperar, lo que les obliga a utilizar
continuas estrategias de recuento vinculadas con estos pocos datos
almacenados para realizar cualquier cálculo numérico. Sus características son:
• Representación atípica de hechos numéricos en la memoria.

• Errores muy frecuentes en la recuperación.

• Tiempos de respuesta no sistemáticos. Pueden mostrar diferencias de


tiempo de hasta dos, tres y cuatro veces más en la recuperación de respuestas
de unas y otras combinaciones numéricas.

Las dificultades derivadas de este tipo de déficits, suelen mantenerse en el


tiempo. Es difícil que aumente el número de hechos que pueden recuperar de
la memoria o que se modifiquen los tiempos de respuesta.

El déficit procedimental es consecuencia de carencias en el conocimiento


conceptual del recuento, de sus características esenciales y no esenciales,
fruto de las cuales los niños con dificultades no pueden darse cuenta de los
errores que cometen cuando utilizan estrategias de recuento, como si ocurre
con los niños sin dificultades.

Los niños con déficit procedimental tienen muchos fracasos en tareas de


detección de errores de recuento, como la violación del principio de
correspondencia, y en la identificación de pseudoerrores como considerar
incorrecto empezar a contar por la parte central de una fila de objetos (principio
de irrelevancia de orden).

Los déficits en la recuperación de hechos probablemente están relacionados


con un funcionamiento deficiente de la memoria de trabajo. La relación entre
una operación y su respuesta se refuerza cada vez que se ejecuta una
estrategia de recuento, con la condición de que ambas (operación y respuesta)
permanezcan el tiempo suficiente en la memoria de trabajo. Los niños con
dificultades tienen la necesidad de dedicar mayores recursos a las estrategias
de recuento y son más lentos, por lo que retienen menos números en la
memoria de trabajo, lo que impide que se creen asociaciones suficientemente
estables entre la representación de la operación en la memoria a largo plazo y
la repuesta generada.

2.3 Dificultades en funciones ejecutivas.

Otro grupo de dificultades pueden estar asociadas a déficits en las funciones


ejecutivas y metacognitivas tales como mantenimiento de la atención,
planificación y control, monitorización y evaluación.
Los errores característicos de este tipo de dificultades suelen denominarse
errores de monitorización. Tienen como características que son inconsistentes
y no sistemáticos. Realizando la misma tarea hay ocasiones en las que se
cometen errores y otras en las que no. Los errores cometidos pueden variar de
una ocasión a otra. Por ejemplo durante una operación el niño puede empezar
realizándola correctamente y a partir de cierto momento puede sentirse incapaz
de continuar. Habitualmente no se mejora con el entrenamiento y el niño no es
consciente de su dificultad.