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TEORÍA ECONÓMICA. Unidad 2. Conceptos fundamentales. 2.1 Necesidades.

Se ha

dicho

que

la

economía

es

la

ciencia

 

que

estudia

el

comportamiento humano

tendiente

a

la

satisfacción

de

las

necesidades materiales y de supervivencia.

 

Toda

actividad

económica

inicia

y

tiende

a

satisfacer las

necesidades

humanas; por lo tanto,

como

primer

paso

en

su

estudio,

es

preciso

establecer

un

concepto

o

definición

de

las

necesidades humanas.

En un estricto sentido lingüístico, las necesidades de carácter cultural serían más semejantes al concepto de deseo pues la idea de necesidad es más bien de carencia irresistible y mucho más cercana a la vertiente biológica y de supervivencia. Los deseos, en todo caso tienen una carga psicológica más que biológica y su satisfacción no es esencial para la vida o la supervivencia. Sin embargo, para la economía el concepto abarca a ambos, un deseo es una necesidad para la economía puesto que genera para el mercado y para el intercambio, un requerimiento, una solicitud de satisfacción.

La necesidad es una sensación desagradable derivada de la carencia absoluta o parcial de algún satisfactor. Para terminar con la sensación desagradable, se considera necesario obtener aquello de lo que se carece. Las necesidades pueden ser de diversos tipos y en estricto sentido, únicamente las necesidades biológicas, pueden considerarse así. Las de orden cultural y psicológico, responden más al concepto de fines o deseos del ser humano. Pero tanto las necesidades en sentido estricto, como los fines o deseos, son necesidades económicas.

En este orden de ideas, siempre se intentará satisfacer primero las necesidades que tienen ese carácter en atención a que son indispensables para sobrevivir. Una vez satisfechas, se intentará satisfacer las necesidades culturales. De ahí que pueda hablarse de una jerarquía de las necesidades. Esta jerarquía suele estar perfectamente consensuada respecto de las necesidades indispensables; sin embargo, cuando se trata de decidir acerca de necesidades secundarias y suntuarias, es muy probable que existan conflictos entre las diversas opiniones al respecto.

En el mercado se expresa el consenso de las necesidades primaras y se llega al acuerdo respecto de las suntuarias.

  • 2.2 Satisfactores.

Se llama satisfactor a todo aquello que tiene la capacidad de extinguir una necesidad humana. Puede tratarse de bienes o servicios. Los bienes son objetos tangibles, apropiables duraderos o fungibles; los servicios son actividades humanas que no pueden apropiarse pero aportan un beneficio con su realización.

Para toda necesidad existen uno o varios satisfactores. Es imposible concebir una necesidad que no pueda ser satisfecha o un satisfactor que no responda a la necesidad. Las necesidades y, por lo tanto los satisfactores, pueden ser naturales o artificiales; el valor de cada uno depende de las personas pero los satisfactores que corresponden a las necesidades básicas de la supervivencia son los únicos cuyo valor es intrínseco y no contextual porque no provienen de necesidades creadas sino biológicas.

  • 2.3 Bienes económicos y no económicos. Utilidad y escasez.

Los bienes pueden clasificarse en económicos y no económicos. Los bienes no económicos son aquellos cuya abundancia permite la satisfacción de las necesidades de todos por lo que no es necesario el esfuerzo humano para aprovecharlos. Los bienes económicos, por lo contrario, son escasos y el hombre debe utilizar su fuerza para atraerlos, producirlos o aprovecharlos.

Tanto la escasez como la utilidad, son conceptos relativos y circunstanciales. Un bien es escaso en tanto tiene una utilidad y sería deseable tener una mayor cantidad disponible. Un bien es útil en tanto las circunstancias producen una necesidad que ese bien puede satisfacer.

La utilidad de los bienes es variable y depende de la fuerza con que se experimente la necesidad. La utilidad decrece conforme se utilizan unidades sucesivas del mismo satisfactor porque la

necesidad pierde intensidad hasta quedar extinta. Cualquier uso que se haga de los bienes más allá de su utilidad, constituye un desperdicio a la luz de las necesidades futuras o ajenas y debe ser evitado. Al uso de los satisfactores en el máximo posible de su utilidad se le llama eficiencia. La economía atiende al uso eficiente de los recursos útiles para disminuir o paliar su escasez.

El valor de los satisfactores está determinado por su escasez y su utilidad. Existe una relación directa, mientras más útil y más escaso sea un bien, mayor será su valor. La teoría clásica del valor, separa a éste en valor de uso y valor de cambio. El primero es la apreciación del bien en tanto satisface una necesidad y el segundo la apreciación del bien en tanto puede ser intercambiado por otros bienes. El precio es la expresión del valor de cambio de un satisfactor en el mercado.

2.4 Clasificación de los bienes económicos.

Existen varios criterios para clasificar a los bienes económicos y cada uno de ellos atiende a una diferencia específica de cada género de bienes.

Los bienes económicos pueden clasificarse en atención a su naturaleza tangible o intangible en bienes y servicios. Los bienes son objetos tangibles o intangibles y apropiables, capaces de satisfacer una necesidad. Una hogaza de pan, un par de zapatos, un automóvil o una botella de vino, son bienes tangibles; los derechos de autor, las marcas y patentes, son bienes intangibles. Los servicios, en cambio, son acciones humanas que por su naturaleza de acto, no son objeto de apropiación pero que también tienen la capacidad de satisfacer necesidades como la acción realizada por un peluquero, un plomero, un cartero, un médico o un abogado.

Atendiendo a su uso, podemos decir que existen bienes fungibles o perecederos que se extinguen y desaparecen con el uso tales como el alimento, un fósforo o un haz de paja. Por otra parte tenernos bienes duraderos que no se destruyen y pueden ser reutilizados para satisfacer la misma necesidad varias veces; así por ejemplo, un telar eléctrico, una máquina de escribir, una camisa y un burro de tiro. La durabilidad de los bienes, sin embargo, no puede ser perpetua; se dice que todo por servir se acaba y así sucede: el uso merma en mayor o menor medida los bienes hasta que dejan de funcionar. Por ello rio debe confundirse la durabilidad con la perpetuidad, un bien duradero no es perpetuo, simplemente puede usarse en más de una ocasión a diferencia de un bien fungible.

De acuerdo con su finalidad, los bienes pueden clasificarse en bienes de producción y bienes de consumo. Los bienes de producción o de capital son aquellos que están destinados a utilizarse para producir otros satisfactores; tal es el caso de la maquinaria, las herramientas y los instrumentos de trabajo. Los bienes de consumo son los que están destinados a la satisfacción directa de las necesidades como una manzana o una camisa. Concretamente, es bien de consumo el pan que comemos y es bien de producción el horno en el que se prepara.

Los bienes también se dividen en primarios y complementarios su uso sea autónomo o esté determinado por el uso de otro que lo haga indispensable. Los bienes primarios, son aquellos que utilizan por sí mismos y bastan para satisfacer necesidades aunque pueden ser complementados para incrementar su utilidad o su eficiencia por otros bienes. Los bienes complementarios son los que se utilizan para incrementar la utilidad o la satisfacción derivada del uso de los primarios. Así por ejemplo, la carne de cerdo puede considerarse un bien primario y los condimentos con los que la preparamos para darle mejor sabor, son bienes complementarios.

De acuerdo con la posibilidad de comerciar con los bienes — clasificación de corte jurídico— éstos se dividen en bienes de comercio y bienes fuera del comercio. Algunos bienes como los narcóticos no forman parte del comercio por disposición legal.

De acuerdo con la posibilidad de apropiación particular, los bienes pueden clasificarse en bienes, públicos, privados y colectivos. Los bienes privados son aquellos que los individuos poseen personalmente, ya sea que hayan adquirido la propiedad por haberlos producido o adquirido en el intercambio comercial. Los bienes colectivos son aquellos cuya propiedad reside en un grupo determinado de individuos, en nuestro país son ejemplos de ello el ejido y a comunidad indígena. Los bienes públicos son aquellos que pertenecen al Estado, a la sociedad en general y no a los ciudadanos aunque todos ellos tienen derecho a beneficiarse de su uso.

2.5 El principio de selección.

El principio de selección es la norma de conducta a la que se apega el individuo para la satisfacción de sus necesidades. Esta norma puede cambiar entre diversos individuos pero en el fondo, la economía únicamente puede entenderla y utilizarla para sus fines

explicativos

y

prácticos

con

comportamiento racional.

base

en

la

suposición

del

El principio de selección es esa necesidad humana de escoger un satisfactor entre muchos para satisfacer una necesidad entre muchas de acuerdo con su criterio de urgencia y circunstancia.

Puede decirse que el hombre, en uso de la razón, decide siempre satisfacer primero las necesidades que mayor influencia tengan en su supervivencia y empleará para ello aquél bien que le produzca o del que pueda extraer la mayor utilidad. Así, el principio de selección establece que el ser humano escoge satisfacer primero sus necesidades apremiantes y para ello empleará el medio que las satisfaga en mayor medida con el menor esfuerzo o gasto.

También debe planificarse respecto de las necesidades presentes y futuras tomando en cuenta que la vida del hombre no es instantánea sino que ha de durar y perpetuarse pues esa es la finalidad de satisfacer las necesidades.

Dado que todos los recursos son limitados, existe un límite de producción. El máximo posible que se obtendría de utilizar todos los recursos de manera eficiente y sin desperdicio alguno; situación que se conoce como pleno empleo. El límite productivo se llama frontera de posibilidades de producción o curva de la transformación por su representación gráfica.

explicativos y prácticos con comportamiento racional . base en la suposición del El principio de selección

El principio de selección se materializa en este punto cuando, dado el pleno empleo, se llega a la frontera de posibilidades de

producción y, para incrementar la producción de un satisfactor, hay que disminuir la de otro u otros.

Pero la curva de la transformación puede verse también con relación al tiempo. El uso presente hasta la extinción de todos los factores productivos o de alguno de ellos, produce la imposibilidad futura de seguir utilizándolos, produce un perjuicio a futuro. Por eso, se ha llegado a la conclusión de que es necesario utilizar los factores productivos de manera racional para que su uso presente no redunde en carencia futura. A esta idea de planificar la satisfacción de las necesidades futuras, se llama desarrollo sustentable.

La ley de los rendimientos decrecientes es una manifestación de la escasez y una demostración de la frontera de posibilidades de producción. Se cumple cabalmente en la producción agrícola e indica que si un factor de la producción que permanece fijo, se le agregan unidades sucesivas de factor variable, los rendimientos de éste último comenzarán siendo crecientes, después se estacionarán y terminarán por ser cada vez menores.

producción y, para incrementar la producción de un satisfactor, hay que disminuir la de otro u