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Colegio «Santa María de la Capilla» - HH. Maristas - Jaén curso 2010-11 APUNTES SELECTIVIDAD-LOCKE

Colegio «Santa María de la Capilla» - HH. Maristas - Jaén

curso 2010-11
curso 2010-11

APUNTES SELECTIVIDAD-LOCKE

1º.- CONTEXTO: La vida de Locke estuvo muy condicionada por los avatares de la política inglesa. El absolutismo y la tiranía con que gobernó Carlos I de Inglaterra terminaron provocando su derrocamiento y posterior ejecución en 1649, aunque paradójicamente en 1653 Cromwell disolvió la Cámara de los Comunes y tomando el título de Lord protector de Inglaterra, Escocia e Irlanda terminó gobernando con más poderes de los que había detentado el propio monarca.

Poco después de la muerte de Cromwell, en 1660, el Parlamento acepta la restau- ración de la monarquía en la persona del hijo de Carlos 1, quien es proclamado rey de Inglaterra como Carlos II. De nuevo la tendencia a gobernar de forma absolutista, sus conflictos con el parlamento, así como su acercamiento a los católicos, más próximos al absolutismo, provocaron una ola de descontento en su país. En este contexto debemos situar la figura del gran protector de Locke, Lord Ashley, también llamado Conde de Shaftesbury, quien en 1678 participará en maniobras políticas para impedir que el hermano católico de Carlos II llegara a sucederle como rey, teniendo finalmente que huir a Holanda en 1682 en una escapada en la que le acompaña el mismo John Locke.

Durante el exilio holandés de Locke muere en Inglaterra Carlos II en 1685, a quien sucede su hermano bajo el nombre de James 11 de Inglaterra, lo que pro- voca una nueva rebelión en 1688 llamada “La Gloriosa”, a la que se suman los exilados en Holanda y cuyo éxito termina por consolidar la monarquía parlamen- taria en Inglaterra. Detalle anecdótico, pero revelador de sus ideas políticas, es el hecho de que en 1689 Locke volviera a Inglaterra, desde su exilio de Holanda, en el mismo barco que la princesa María, quien iba al encuentro de su esposo el nuevo rey Guillermo II de Orange, con quien se restablece el parlamentarismo monárquico interrumpido por el absolutismo de los Estuardo.

En el ámbito cultural no se puede obviar la decidida importancia que tiene duran- te los siglos XVI y XVII la denominada “Revolución Científica” que va a suponer un definitivo cambio de paradigma científico, esencialmente en astronomía y en física. En el caso de la Física se crean nuevos y decisivos instrumentos tales como el termómetro y la máquina neumática, mientras que Pascal y Torricelli elaboran nuevas teorías en este ámbito. En Astronomía los avances vienen de la mano de Tycho Brahe, Copérnico, Kepler y Newton. En Matemáticas destacan los avances aportados por Descartes y Leibniz además de Fermat y Huygens.

En lo económico el desarrollo del comercio y de las primeras compañías financie- ras contribuye al nacimiento de un incipiente capitalismo que contribuye a pro- mover el progreso en el ámbito científico, dentro del cual se consolida la utiliza- ción del método experimental, que combinado con el prodigioso avance del tra- tamiento matemático en geometría analítica y cálculo infinitesimal terminarán por revolucionar todas las áreas de las ciencias.

Frente a la desmesura del Barroco la segunda mitad del siglo XVII conoce la aparición del neoclasicismo, que establece el orden, la claridad y la sencillez como formas de organizar la diversidad de las cosas, aunque ese orden sea un orden impuesto, artificial, y su claridad y sencillez sean más impuestas y pensadas que naturales.

Están documentadas muchas de las relaciones personales que Locke mantuvo con destacados científicos de su tiempo. Tal es el caso de los físicos Robert Boyle, Huygens y del propio Newton con quien estrechó una duradera amistad.

Puede decirse que la atmósfera filosófica que sirve de fondo al pensamiento de Locke viene presidida por dos grandes movimientos, la Ilustración y el empirismo, ambos en su versión más genuinamente británica. En este sentido Locke repre- senta el espíritu ilustrado de una investigación sin trabas y sin prejuicios, así como una profunda aversión por el autoritarismo absolutista tanto en el ámbito moral como en el político.

A pesar de sus tempranos contactos con el cartesianismo y el racionalismo fran-

cés, Locke, al igual que muchos intelectuales de su entorno, se inclinará por defender los postulados empiristas muy presentes en el pensamiento inglés por la

influencia de Francis Bacon. La divisa en ese momento era “estudíar la naturaleza

y no los libros”. El peso de la influencia de los científicos de Oxford va en aumen-

to. Si el racionalismo había tomado como modelo a la ciencia moderna únicamen- te en su aspecto matemático, el empirismo había recogido el otro aspecto: la importancia de la experiencia. Locke entiende por «experiencia» el conocimiento

por observación directa, tanto de objetos sensibles externos (experiencia externa

o «sensación»), como de las operaciones internas de la mente (experiencia inter- na, o «reflexión»). El empirismo propone un nuevo concepto de razón diferente

del de los racionalistas: una razón dependiente y limitada a la experiencia.

El pensamiento político del siglo XVII intentaba fundamentar el poder absoluto del

monarca. Es en Francia donde más claramente se percibe este hecho a través de la figura del Rey Sol (Luis XIV) cuando llega a pronunciar la célebre frase: “el Estado soy yo”. A lo largo de este siglo se hizo común la defensa de la teoría de que el poder del rey viene de Dios. La labor de John Locke en el ámbito de la filosofía política va a consistir en proporcionar los principios teóricos liberales para una crítica del poder absoluto de los monarcas, así como la crítica a la creencia de que el poder de los reyes procede de Dios, siendo este el objeto de su obra: Dos Tratados sobre el gobierno civil.

En el primero de estos Tratados Locke refutaba la teoría del derecho divino de los reyes tal como había sido elaborada por Robert Filmer (quien defendía que Adán y sus herederos recibieron de Dios el poder de gobernar el mundo), aunque tam- bién se puede percibir en esta obra una crítica a la doctrina de Hobbes. Según Locke no existe en ningún lado una ley positiva divina que determine cuál es el heredero legítimo para gobernar el mundo, razón por la que se abre la cuestión acerca de dónde viene el origen de los gobiernos y del poder político. Puesto que

si el fundamento de la vida política no tiene su origen ni en Dios, ni en Adán,

entonces todo gobierno es el producto de la fuerza y de la violencia (como afirma Hobbes), ya que los hombres, por naturaleza, son como bestias, de tal modo que, en cada momento, el más fuerte se alza con el poder. La tarea que Locke va a darse es la de teorizar una explicación que salve las dificultades de la propuesta

de Hobbes, y este va a ser el objeto del segundo Tratado.

En resumen, el plan que Locke se propone en esta obra consiste en analizar el poder político desglosándolo en los siguientes elementos: A) El Derecho a dictar leyes. B) Las formas de regular y preservar la propiedad. Q La ampliación de la fuerza de la comunidad en la ejecución de las leyes. D) La defensa del Estado frente a las agresiones extranjeras. E) Lograr el bien público.

Esta obra constituye un aporte fundamental para el pensamiento político y en especial para la idea de Estado en la Edad Moderna. En ella se estudian los moti- vos que pueden llevar a los hombres a unirse libre y voluntariamente bajo la protección de una autoridad con una misma ley para todos. Este asentimiento o pacto entre todos les garantiza una libertad limitada por las leyes, pero efectiva- mente segura dentro de un marco de derecho positivo, es decir, una libertad con garantías de salvaguarda y no la precaria libertad que se deriva del simple estado de naturaleza.

Para Locke el derecho del Estado no es absoluto, pues ello estaría en contradic- ción con el principio en virtud del cual los hombres establecen el pacto o contrato de unión libre para delegar el poder político en una autoridad común (Estado). El poder absoluto no es delegable porque nadie lo posee, quedando así negada la autoridad absoluta del Estado.

Según Locke las razones que llevan a los hombres al pacto por el que se someten a la autoridad del Estado, son las mismas que obligan de forma permanente a ese Estado a garantizar a sus ciudadanos una vida en seguridad y libertad. El Estado está sometido al principio de la ley y, si actuara de forma tiránica, lo haría en contra de su propia razón de ser, con lo cual su poder queda deslegitimado, lle- gándose a considerar legítima la rebelión contra el mismo por parte de los ciuda- danos que lo componen.

2º.- VOCABULARIO:

Bien común: Es el bien de los individuos en cuanto que son miembros de un Estado y es éste el que debe proporcionar a cada uno de sus miembros lo necesa- rio para su bienestar y felicidad. El bien común se identifica con todo lo útil, beneficioso o que se reconoce como apto para satisfacer las necesidades humanas.

Cuerpo político: Con esta expresión Locke trata de exponer la idea de una so- ciedad que en los asuntos que conciernen a la forma de organizar y reglamentar las relaciones entre las personas que la componen funciona corno un todo com- pacto, como un solo cuerpo en la medida que todos sus miembros se sienten parte de un solo cuerpo.

Corporativamente: El corporativismo como forma de actuación se refiere a la organización de una colectividad sobre la base de asociaciones representativas de los intereses de todos los miembros que la componen.

Estado: Entidad política constituida por el conjunto del pueblo unido bajo un solo gobierno, regido por unas leyes comunes y establecida en un determinado territo- rio. Para Locke es aquella organización de la sociedad que, resultante del pacto entre los hombres de una comunidad, mejor garantiza la vida y la libertad de sus

integrantes.

Estado natural o estado de naturaleza: Es el estado en el que los hombres viven juntos según la razón, sin que haya un superior común para dirimir en los conflictos que surjan entre ellos, ni se hayan establecido unas reglas o leyes de conductas comunes para todos salvo las que emanan directa e individualmente de la razón de cada cual. Se trata del estado en que viven los seres humanos antes de constituir una sociedad por medio del pacto o acuerdo entre ellos.

Gobierno civil: En la sociedad civil nacida como consecuencia del pacto a que alude Locke, el gobierno civil vendría a ejercer el poder ejecutivo, esto es, el poder para hacer cumplir la ley. El adjetivo de civil se deriva del hecho de que esta ley regula las relaciones civiles entre los ciudadanos que componen dicha sociedad. La característica principal de este gobierno en Locke es que está some- tido al poder legislativo.

Legislatura: Conjunto de órganos e instituciones encargados de producir las leyes para una sociedad política determinada.

Ley de razón: Ley cuyo fundamento último es alcanzable por la sola razón. Locke intenta mostrar que la sociedad política y el gobierno que se deriva de ella, tiene unos fundamentos racionales. La propia explicación de las desventajas del estado de naturaleza y las ventajas de la sociedad política, demuestra que tal sociedad es racional en el sentido de que realiza un bien útil para todos.

Ley natural: Dictamen de la recta razón que prescribe lo que se ha de hacer o lo que debe omitirse. Tal como la concibe Locke en este texto se refiere a una ley moral natural entendida como una ley alcanzable por el uso de la razón humana en virtud de la cual se entiende con claridad que todos los hombres son iguales e independientes y que nadie debe dañar a otros. También puede ser entendida como el conjunto de reglas de conducta fundadas en la naturaleza y en la razón natural del hombre. Estas reglas son alcanzables directamente por la razón humana sin necesidad de un razonamiento complejo puesto que son evidentes por sí mismas como condición imprescindible para la convivencia humana. Leyes positivas: Son las leyes que emanan del poder legislativo constituido como consecuencia del pacto y son, por tanto, redactadas, establecidas y fijadas en cada momento del proceso histórico.

Libre por naturaleza, libertad natural: Según Locke en el estado de naturale- za los hombres gozan de una libertad perfecta que forma parte esencial de lo que este autor denomina ley natural (véase en este vocabulario), por lo cual el dere- cho a la libertad es considerado por Locke como uno de los derechos naturales del ser humano que, en la sociedad política constituida a raíz del contrato o pacto social, solo tiene como límite la libertad de los demás, no pudiendo existir ningu- na ley positiva (véase en este vocabulario) que vaya en contra de esa libertad de todos los seres humanos.

Monarquía absoluta: Régimen político en el que el monarca concentra en sí mismo todos los poderes del Estado sin ninguna limitación. En este caso el rey ejerce el poder sin dependencia o control por parte de otras instancias.

Pacto original, acuerdo, o contrato social: Es el contrato al que los hombres dan su consentimiento para pasar del estado de naturaleza a la sociedad política.

Conviene aclarar que cuando Locke habla de pacto, no está hablando de un acon- tecimiento histórico que tuviera efectivamente lugar, sino de una hipótesis lógica con el fin de explicar el origen de la idea de Estado. La idea de pacto o contrato social no es una hipótesis antropológica ni histórica sino una construcción concep- tual, un planteamiento teórico destinado a justificar la necesaria obediencia de los hombres a las instituciones públicas y a la aceptación racional de éstas.

Poder: Facultad o potencia para hacer algo, capacidad o posibilidad de obrar o de producir efectos. En el presente contexto el término poder está unido a la idea de poder político, por lo cual se trata de un poder entendido como capacidad para regular el comportamiento social de los individuos e imponer determinadas leyes.

Poder ejecutivo: En el ámbito político de un Estado es el poder que tiene a su cargo gobernar dicho Estado, aplicar y hacer cumplir las leyes.

Poder federativo: Con esta expresión Locke se refiere al poder del Estado para declarar la guerra, concertar la paz y establecer las alianzas que estime beneficio- sas para el bien de la propia comunidad con otras comunidades fuera del Estado.

Poder legislativo: En el ámbito político de un Estado es el poder en que reside la potestad de hacer y reformar las leyes. En los países democráticos este poder reside en el Parlamento o asamblea legislativa.

Príncipe absoluto: Expresión para denominar al monarca de un Estado absoluto.

Sociedad política o civil: Con estos términos Locke se refiere al conjunto de personas que se asocia para vivir bajo unas leyes comunes que regulan las rela- ciones entre ellos mismos, y bajo un gobierno igualmente común.

Voluntad de la mayoría, consenso de la mayoría, parecer de la mayoría:

En el presente texto de Locke estas expresiones vienen a denotar la existencia de un acuerdo mayoritario, entre los miembros de una determinada comunidad social, relativo a los principios, valores, normas y convenciones sociales y princi- pios jurídicos, que son deseables en la consecución del interés y bienestar común de los que componen dicha comunidad.

3º.- FILOSOFÍA DEL AUTOR: Es el padre del individualismo liberal. Su principal obra es el segundo "Tratado sobre el gobierno civil" (1690), que pasa por ser la obra en la que Locke condensó lo esencial de su pensamiento político. La obra de Locke aparece en el momento más oportuno y refleja la opinión de la ascendente clase burguesa. Locke expresa el ideal de la burguesía. El hombre es un ser razonable y la libertad es inseparable de la felicidad. El fin de la política es la búsqueda de la felicidad que reside en la paz, la armonía y la seguridad. Así, no hay felicidad sin garantías políticas y no hay política que no deba tender a extender una felicidad razonable. Hay un primer estado inicial de naturaleza. Tal estado de naturaleza es un es- tado de perfecta libertad, para ordenar sus actos y disponer de sus propiedades y de las personas que creen conveniente dentro de los límites de la ley natural, sin pedir permiso ni depender de la voluntad de ningún otro hombre. En el estado de naturaleza los seres creados por Dios son libres, de forma que son capaces de conocer, de expresar su pensamiento, de disponer de su vida y sus palabras como les convenga, cazar a los animales, ocupar un territorio que trabajarán para sobrevivir. Pero el derecho implica deber; el estado de naturaleza tiene su ley que

a todos obliga: nadie ha de atentar contra la vida, la salud, la libertad ni las pose- siones de otro. Son iguales los unos a los otros en la medida en que no existe entre ellos ninguna diferencia natural que autorice a éste a limitar la libertad de aquél. Así forman familias y proceden, según su conveniencia, a los intercambios que juzgan provechosos. Contrariamente a Hobbes, Locke estima que el estado de naturaleza es un estado pacífico, o al menos relativamente pacífico. La naturaleza no es para él ni feroz, como para Hobbes, ni perfecta, como para Rousseau. El estado de naturaleza es un estado de hecho. Contrariamente a Hobbes, también Locke estima que la propiedad privada existe en el estado de naturaleza, que es anterior a la sociedad civil. Por consiguiente, la propiedad es natural y bienhechora, no solo para el propietario, sino para el conjunto de la humanidad: Para garantizar la propiedad, los hombres salen del estado de naturaleza y constituyen una sociedad civil "cuyo fin principal es la conservación de la propiedad. Leyes, jueces y una policía: esto es lo que hace falta a los hombres en el estado de naturaleza y lo que les propor- ciona el gobierno civil. Por consiguiente, el poder político es una especie de depó- sito confiado por propietarios a propietarios. La libertad del hombre en el estado civil consiste en: "no estar sometido a más poder legislativo que el establecido de común acuerdo, ni al dominio de otra voluntad ni a la limitación de más ley que la que este poder legislativo establezca de acuerdo con la confianza depositada en él. Los gobernantes son administradores al servicio de la comunidad; su misión consiste en asegurar el bienestar y la prosperidad. Locke justifica sin embargo, la esclavitud, cuando alguien que puede ser reo de muerte, en vez de ejecutado es utilizado en su servicio por el ofendido. Para Locke, la sociedad como tal -en el estado de naturaleza- posee la capacidad de organizarse armoniosamente, sin necesidad de recurrir al orden político. Lo que obliga a instaurarlo es la impotencia a la que se ve reducida tal sociedad cuando su orden natural es amenazado por enemigos interiores y exteriores. Lo que origina y constituye de hecho una sociedad política no es sino el consenti- miento de un número de hombres libres capaces de formar una mayoría. Esto y

sólo esto, es lo que da o podría dar origen a cualquier gobierno legítimo. El poder supremo es entonces el legislativo. Por otra parte, para la aplicación de la justicia harán falta, además de leyes fijas e iguales, jueces reconocidos y autorizados que den a la interpretación de la ley la imparcialidad que no tendrían los apasionados por las disputas de intereses. Las leyes exigen una ejecución y una observancia perpetua. Es necesario que haya otro poder que de ello se ocupe. Es el poder ejecutivo El poder ejecutivo y el poder legislativo no deben estar reunidos en las mismas manos, pero el poder legislativo es superior al ejecutivo. Por último, está el poder federativo, encargado de representar a la comunidad frente a las demás

y ante los individuos ajenos a ella, y que es el competente para decidir las alian-

zas, la guerra y la paz, y las transacciones internacionales. Naturalmente, todos

los poderes dependen de la voluntad de los ciudadanos.¿Y si el Estado faltase a su misión y contraviniese los derechos naturales? Si las normas son violadas por la fuerza, el que así procede se pone en estado de guerra con el pueblo, y éste tendrá derecho a destituirle.

4º.- OTRA POSICIÓN FILOSÓFICA: Platón y su sociedad ideal.

5º.- ACTUALIDAD: Locke toma como punto de partida una noción,: el estado DE NATURALEZA, el estado pre-social, el estado pre-político. Y esto, porque Locke es profundamente individualista. Podríamos resaltar algunas reflexiones que pueden deducirse de este pensamiento liberal:La independencia de la política de la ética,

hasta el punto de constituir dos esferas distintas. La distinción de un ámbito de lo privado y otro de lo público, cada uno con normas propias. Si como vimos en Platón, la política clásica se fundamentaba en la Justicia (una idea ética), la políti- ca moderna girará en torno al poder (en el ámbito del derecho). El paso de la justicia al poder permitió distinguir el concepto de sociedad civil del concepto de Estado, distinción que resulta impensable tanto en el mundo clásico como en la Edad Media. Un Estado donde se concentra todo el poder, separado de la sociedad civil, formada por el conjunto de individuos a los que se ha despojado de su poder originario. El poder se vincula con la libertad y con la propiedad. Aparece el individualismo posesivo. La felicidad es el estado que proporciona la libertad, entendida como poder hacer lo que nos plazca, las categorías de lo bueno y lo malo pierden toda objetividad: lo bueno es lo que apetezco y lo malo lo que rechazo.