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GUÍAS PARA LA DETECCIÓN E INTERVENCION EN CHICOS/AS CON TDAH

UNIDAD DE SALUD MENTAL INFANTO JUVENIL

(SERVICIO DE PSIQUIATRIA DE BURGOS)

Coordinador: X.R. García Soto

Y

GRUPO DE TRABAJO DE LA CONSEJERIA DE EDUCACIÓN DE BURGOS

Coordinador: L. Maeso García

Servicio de Psiquiatría (SACyL) Jesús de la Gándara Martín José Vicente Pozo de Castro Xosé Ramón García Soto Inés García Martín Juan Jesús Muñoz García María García Mayoral Alicia Martín Jurado

Consejería de Educación Lorenzo Maeso García Esther Navajas García José Javier Velasco Bernal María Consuelo Sáiz Manzanares Silvia Sirena Camarero Martínez Ángel M. Martínez Martínez

GUÍAS PARA LA DETECCIÓN E INTERVENCION EN CHICOS/AS CON TDAH

UNIDAD DE SALUD MENTAL INFANTO JUVENIL Servicio de Psiquiatría del Área de Burgos

Y

GRUPO DE TRABAJO DE LA CONSEJERIA DE EDUCACIÓN (BURGOS)

Coordinación

Xosé Ramón García Soto J. V. Pozo de Castro Lorenzo Maeso García

Advertencia: La información contenida en este documento tiene como finalidad mejorar el conocimiento de los Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad en el medio escolar y familiar, ayudar a su identificación y orientar el trabajo. No son instrumentos diagnósticos válidos.

El diagnóstico de los TDAH debe ser realizado por personal especializado.

Los autores agradecerían cuantas opiniones, sugerencias, etc., se realicen al presente documento en la siguiente dirección de correo electrónico: protocolotdah@terra.es

TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIDAD (TDAH)

GUÍA PARA PROFESIONALES ESPECIALIZADOS

UNIDAD DE SALUD MENTAL INFANTO JUVENIL Servicio de Psiquiatría del Área de Burgos

Y

GRUPO DE TRABAJO DE LA CONSEJERIA DE EDUCACIÓN (BURGOS)

Coordinación

Xosé Ramón García Soto J. V. Pozo de Castro Lorenzo Maeso García

Advertencia: La información contenida en este documento tiene como finalidad mejorar el conocimiento de los Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad en el medio escolar y familiar, ayudar a su identificación y orientar el trabajo. No son instrumentos diagnósticos válidos.

El diagnóstico de los TDAH debe ser realizado por personal especializado.

Los autores agradecerían cuantas opiniones, sugerencias, etc., se realicen al presente documento en la siguiente dirección de correo electrónico: protocolotdah@terra.es

TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN

Criterios Diagnósticos del TDAH

A. Presentes (1) o (2):

(1)

seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que interfiere el funcionamiento normal y no es coherente con el nivel de desarrollo:

Desatención no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares o en otras actividades tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas parece no escuchar cuando se le habla directamente no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones) tiene dificultades para organizar tareas y actividades evita, le disgusta o es renuente a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental continuado (como trabajos escolares o domésticos) extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p.ej., juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas) se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes es descuidado en las actividades diarias

libros o herramientas) se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes es descuidado en las actividades diarias

(2) Seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que interfiere el funcionamiento normal y no es coherente con el nivel de desarrollo:

Hiperactividad mueve en exceso manos o pies, o está inquieto en su asiento abandona su asiento en clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud) tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio “está en marcha” o suele actuar como si tuviera un motor habla en exceso

tranquilamente a actividades de ocio “está en marcha” o suele actuar como si tuviera un motor

Impulsividad precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas tiene dificultades para guardar turno

interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p.ej., se entromete en conversaciones o juegos)

B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención estaban presentes antes de los 7 años de edad.

C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p.ej., en la escuela y en casa).

D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p.ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o trastorno de la personalidad).

Comportamientos observables en niños con TDAH

DÉFICIT DE ATENCIÓN

Dificultad en mantener la atención durante un periodo prolongado de tiempo.

Cambio frecuente de actividad.

Rechazo de tareas que requieren esfuerzo mental mantenido.

No sigue las instrucciones, no presta atención a los detalles y comete muchos errores por descuido.

Pierde o no cuida el material escolar.

No atiende al hablarle y parece no escuchar.

IMPULSIVIDAD

Contesta de forma precipitada, incluso antes de haberse terminado la pregunta.

Hace comentarios sin reflexionar.

Habla en los momentos y lugares más inoportunos.

Habla mucho e interrumpe las conversaciones.

Hace precipitadamente sus tareas antes de haber leído las instrucciones.

No espera su turno en los juegos.

No prevé el riesgo de sus conductas: “temerario e imprudente”.

HIPERACTIVIDAD

Está en constante movimiento. No para quieto.

Corre y salta continuamente. Actúa como movido por un motor interior.

No permanece sentado un tiempo razonable.

Movimiento continuo de las manos y los pies.

Dificultad para jugar relajado y tranquilo.

¿Cuándo son significativos de TDAH los comportamientos?

Severidad - Mayor frecuencia que en otros niños del mismo nivel de desarrollo.

Inicio temprano - Síntomas presentes antes de los 7 años.

Duración - No se trata de alteraciones temporales.

Impacto - Negativo en la vida académica o social.

Entornos - Debe aparecer en dos o más entornos.

 

Tipos de TDAH

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado: si se satisfacen los Criterios A1 y A2 durante los últimos 6 meses

-

-

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio de

déficit de atención: si se satisface el Criterio A1, pero no el Criterio A2 durante los

últimos 6 meses

-

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio

hiperactivo-impulsivo: si se satisface el Criterio A2, pero no el Criterio A1 durante los

últimos 6 meses.

- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad no especificada

Con qué se confunde el TDAH

CON PROBLEMAS AMBIENTALES

Ambiente familiar que no favorece el aprendizaje adecuado. Exigencia escolar excesiva (o inferior) para la capacidad del niño. Mal funcionamiento familiar o malos hábitos parentales. Abuso o negligencia del niño. Enfermedades psíquicas de los padres.

CON PROBLEMAS DE SALUD

Hipertiroidismo Anemias severas Intoxicaciones por plomo Algunas enfermedades crónicas

CON PROBLEMAS DE SALUD MENTAL

Trastornos o dificultades emocionales (depresión). Trastornos de ansiedad (miedos, fobia escolar, nerviosismo excesivo). Problemas de comportamiento y negativismo desafiante. Trastornos obsesivo-compulsivos (pensamientos obsesivos y rituales). Déficit de habilidades sociales. Consumo de sustancias psicoactivas, sobre todo cuando el cuadro aparece en la adolescencia.

Evaluación psicopedagógica y diagnóstico del niño con TDAH

Evaluación: Medición de habilidades y déficits dirigida a la reeducación.

Diagnóstico: Integración de información conductual, médica y educativa dirigida al tratamiento.

Evaluación psicopedagógica

Completa e individual, incluyendo:

Contexto social y familiar Observación directa del niño dentro y fuera del aula, relacionándolo con el comportamiento de otros niños de su grupo Análisis de su rendimiento académico

Valoración psicométrica

Inteligencia general Atención

Estilo de aprendizaje Dificultades de aprendizaje

o

o

o

o

Lectura

Escritura

Cálculo

Nivel Curricular

Otras dificultades observadas

TRATAMIENTO E INTERVENCIONES

Tratamiento farmacológico Intervenciones psicológicas Intervenciones familiares Intervenciones educativas Intervenciones sociales

Objetivos generales de las intervenciones no farmacológicas

o

Mejorar el conocimiento del trastorno

o

Informar, entrenar y practicar estrategias de manejo, autocontrol y resolución de problemas

o

Facilitar la comunicación con el niño con TDAH

o

Evitar los trastornos asociados al TDAH, como negativismo desafiante, problemas emocionales y de aprendizaje. Tratamiento y reeducación de los problemas ya presentes.

o

Conseguir una buena adaptación personal, social y académica que mejore las condiciones de vida del niño con TDAH, su familia y otras personas implicadas en la crianza y educación del niño

 

Técnicas conductuales eficaces

 

Extinción de comportamientos

 

Técnica

Objetivo

 

Condiciones

   

Efectos

 

Extinción

Eliminación de conductas que están mantenidas por unas consecuencias específicas

Suspender masivamente la entrega del reforzamiento que mantiene esa conducta

Incremento inicial de la conducta y posterior reducción y desaparición

 

Eliminación de conductas que están mantenidas por situaciones reforzantes no siendo posible suspender su administración

Excluir al sujeto

de

la

Desaparición de la conducta por eliminación del refuerzo. Más rápido que la extinción, aunque al no actuar directamente sobre el reforzador, la conducta podría reaparecer

situación en la que opera

Tiempo fuera de reforzamiento

el refuerzo

 
   

Aplicar

 

estímulos

Desaparición rápida, pero temporal, de la conducta (sólo en presencia de la estimulación adversiva). Su aplicación sistemática produce graves efectos en el comportamiento del sujeto

Castigo positivo

Eliminación de conductas inadecuadas sumamente

adversivos

contingentemente a

la

conducta

que

se

desea

perjudiciales para el propio sujeto o para otros

eliminar

 
     

Desaparición

 

de

la

conducta.

El

estímulo

Eliminación de conductas inadecuadas con las mismas características que las anteriores

Condicionar estímulos neutros con estímulos adversivos y presentarlos contingentemente a la conducta

adversivo

condicionado

Estímulos adversivos

puede

mantener

sus

condicionados

propiedades

siempre

y

cando

se

le

asocie

 

intermitentemente

con

el

 

estímulo adversivo

 

Reforzamiento de conductas incompatibles

Eliminación de conductas inadecuadas cuando se han observado en el repertorio del sujeto otras conductas adecuadas incompatibles con las primeras

Reforzar sistemáticamente conductas que no pueden presentarse simultáneamente con la que se desea eliminar. Ignorar la que se desea eliminar.

Reducción y eliminación de conductas inadecuadas e incremento de conductas adecuadas alternativas

Coste de respuesta o castigo

Eliminación de conductas inadecuadas una vez establecido un sistema de reforzamiento a conductas adecuadas

Retirar el reforzador positivo que obra en manos del sujeto de forma total o parcial.

Reducción de la conducta inadecuada como consecuencia de la pérdida de reforzamiento. Se deben controlar posibles efectos

Saciedad y práctica negativa

Eliminación de conductas autorreforzantes para el sujeto o que estén asociadas con sentimientos de ansiedad

Ofrecer un estímulo con tanta abundancia que pierda sus propiedades de reforzador o/y que llegue a convertirse en un estímulo adversivo o que deje de estar asociado con situaciones ansiógenas

Reducción y posterior desaparición de la conducta por efectos de extinción, fatiga o por no ir asociada con ansiedad

 

Eliminación de conductas que tienen un carácter estereotipado fundamentalmente motor y que descentran de manera grave la atención del niño

Practicar durante períodos

 

de

tiempo

determinados

Práctica positiva

conductas

 

que

son

Reducción de la conducta inapropiada e incremento de conductas aceptables

físicamente incompatibles

 

con

la

conducta

 

inapropiada

 
   

Alterar

los

antecedentes

 

Eliminación de conductas inadecuadas que ocurren sólo en presencia de condiciones específicas

que

controlan

 

las

Reducción de la conducta inadecuada, aunque con un corto efecto

Cambio de estímulos

condiciones en las que se

presenta

la

conducta

inadecuada

   
 

Técnicas conductuales eficaces

 

Adquisición de comportamientos

Técnica

Objetivo

Condiciones

Efectos

Reforzamiento positivo

Aumentar la frecuencia de una conducta que existe previamente en el repertorio del sujeto

Reforzar consistentemente una conducta con la administración de una consecuencia positiva

Incremento de la tasa/frecuencia de esa conducta

Moldeamiento por aproximaciones sucesivas

Obtener una conducta que no se halla previamente en el repertorio del sujeto

Reforzar de un modo diferencial una serie de respuestas cada vez más parecidas a la respuesta final prevista

Obtención de una conducta nueva

Reforzamiento negativo

Aumentar la frecuencia de una conducta que existe previamente en el repertorio del sujeto

Reforzar consistentemente una conducta con la eliminación del estímulo u objeto adversivo que la precede

Incremento de la tasa/frecuencia de esa conducta

Modelado

Obtener una conducta que no se halla en el repertorio del sujeto o aumentar la frecuencia de una conducta ya existente

Colocar la conducta del sujeto bajo control topográfico (formal) y temporal que brinda la conducta del modelo. Reforzamiento de conductas modeladas

Obtención de una conducta nueva y/o incremento de tasa/frecuencia de conducta

Premack

Incremento de la tasa/frecuencia de una conducta ya presente en el repertorio del sujeto

Estructuración de conductas en función de alta y baja probabilidad de aparición (utilizar la conducta alta como recompensa para la conducta baja)

Aumento de la tasa/frecuencia de conductas de baja probabilidad

 

Técnicas conductuales eficaces

 

Mantenimiento de comportamientos

Técnica

Objetivo

Condiciones

Efectos

PROGRAMAS DE

Consolidación de respuestas recién adquiridas

Reforzar la conducta cada vez que se emite

Incremento rápido de tasa/frecuencia de conducta

REFUERZO CONTINUO

Diferencial de tasas altas: DTA

Mantenimiento de una respuesta a una frecuencia muy alta determinada previamente en un criterio

Reforzar la conducta siempre que se ajuste al criterio en el que se especifica el mínimo de respuestas exigidas en un máximo de tiempo

Aumento de la tasa/frecuencia de la conducta

Diferencia de tasas bajas: DTB

Mantenimiento de una respuesta a una frecuencia muy baja determinada previamente en un criterio

Reforzar la conducta siempre que se ajuste al criterio en el que se especifica un máximo de respuesta en un tiempo mínimo

Disminución de la tasa/frecuencia de la conducta

Diferencial de pausas cortas: DPC

Mantenimiento de una respuesta a una frecuencia muy alta

Reforzar la conducta siempre que el sujeto no tarde más de cierto lapso máximo de tiempo entre cada respuesta

Es de muy rara aplicación

Diferencia de pausas largas: DPL

Mantenimiento de una respuesta a una frecuencia muy baja

Reforzar la conducta siempre que el sujeto tarde más de un cierto lapso mínimo entre cada respuesta

Disminución de la tasa/frecuencia de la conducta sin disminuir la probabilidad futura

PROGRAMAS DE

Consolidación de conductas incluso bajo condiciones distintas a las de su adquisición

   

REFUERZO

Mantenimiento a largo plazo

INTERMITENTE

Reforzar la conducta de manera discontinua

Intermitente de razón fija: RF

Consolidación y elevación del índice de respuestas. Inicio del desvanecimiento del refuerzo

Reforzar la conducta después de un número fijo de conductas especificado en un criterio previo

Mantenimiento superior al refuerzo continuo y a los programas de intervalo fijo

 

Consolidación relativamente uniforme de conductas. Desvanecimiento intensivo del refuerzo

Reforzar la conducta después de un número variable de conductas. Estos valores difieren de reforzamiento en reforzamiento. El promedio de dichos valores dará la razón del programa

Mantenimiento óptimo.

Intermitente de razón variable: RV

Difícil aplicación

Intermitente de intervalo fijo: IF

Consolidación de conductas. Inicio del desvanecimiento del refuerzo

Reforzar una conducta en períodos de tiempo fijos. Se establece un valor en minutos o segundos, al término de los cuales se refuerza la primera respuesta que se emite

Mantenimiento de tasa/frecuencia de la conducta

Intermitente de intervalo variable: IV

Consolidación uniforme de conductas. Desvanecimiento intensivo del refuerzo

Reforzar una conducta en períodos de tiempo de diferente duración. Se refuerza la primera respuesta obtenida al cumplirse el intervalo respectivo

Mantenimiento óptimo de tasa/frecuencia de la conducta

Técnicas cognitivo-conductuales eficaces

Incremento de demora o demora forzada

Estrategias de análisis de datos

Autoinstrucciones

Solución de problemas

Programas de habilidades sociales

Áreas de trabajo con docentes

Formación sobre el TDAH

Manejo de las dificultades y técnicas de mejoría del comportamiento

Adaptaciones curriculares

Labor tutorial

Áreas de trabajo con familias

Información sobre el TDAH

Apoyo emocional

Manejo de las dificultades y autoprotección familiar

Algunos aspectos que responden bien a las técnicas psicológicas

Actitud de los padres

Uso de la autoridad

Premio y castigo

Obediencia

Autocontrol

Comunicación y relación padres-hijos y profesor-alumno

Desarrollo social

Aprender a esperar – reducir impulsividad

Capacidad de los padres para planear el funcionamiento familiar

Capacidad de los docentes para manejar la situación del aula

Areas de intervención social

Actividades con las familias

Formación

Apoyo a familias

Actividades en familia

Actividades para-escolares:

Talleres de técnicas de estudio

Talleres de animación a la lectura

Apoyo a las tareas

Talleres de habilidades sociales

Actividades de fin de semana

Deportes

Excursiones

Talleres de actividades artísticas y lúdicas

Actividades de vacaciones

Campamentos rurales y urbanos

Actividades al aire libre

Talleres

TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIDAD (TDAH)

GUÍA PARA DOCENTES

UNIDAD DE SALUD MENTAL INFANTO JUVENIL Servicio de Psiquiatría del Área de Burgos

Y

GRUPO DE TRABAJO DE LA CONSEJERIA DE EDUCACIÓN (BURGOS)

Coordinación

Xosé Ramón García Soto J. V. Pozo de Castro Lorenzo Maeso García

Advertencia: La información contenida en este documento tiene como finalidad mejorar el conocimiento de los Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad en el medio escolar y familiar, ayudar a su identificación y orientar el trabajo. No son instrumentos diagnósticos válidos.

El diagnóstico de los TDAH debe ser realizado por personal especializado.

Los autores agradecerían cuantas opiniones, sugerencias, etc., se realicen al presente documento en la siguiente dirección de correo electrónico: protocolotdah@terra.es

1.- QUÉ SON LOS TDAH

Los Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) son un grupo de problemas debidos a disfunción del Sistema Nervioso Central, caracterizados por déficits en tres áreas: la atención, la actividad y la impulsividad. Descritos hace aproximadamente un siglo, no fueron objeto de preocupación social hasta finales del siglo XX. Desde entonces se multiplicaron las investigaciones y publicaciones científicas y divulgativas. En la actualidad son un importante motivo de preocupación en las sociedades occidentales.

Los síntomas centrales del cuadro son:

- DÉFICIT DE ATENCIÓN

- IMPULSIVIDAD

- HIPERACTIVIDAD

Para que estos síntomas sean indicativos de TDAH deben cumplirse cinco condiciones:

Severidad. Los síntomas deben darse con mayor frecuencia que en otros niños del mismo estadio evolutivo.

Inicio temprano. Al menos alguno de los síntomas tiene que haber aparecido antes de los 7 años.

Duración. Los síntomas deben estar presentes al menos durante los 6 meses previos a la evaluación.

Impacto. Los síntomas deben tener un impacto negativo en la vida académica, social o familiar.

Entornos. Los síntomas deben aparecer en múltiples situaciones.

Los problemas que con mayor frecuencia originan los síntomas centrales son:

- Desorganización

- Falta de planificación e impulsividad

- Necesidad de gratificación inmediata

- Bajo rendimiento académico

- Dificultades sociales

- Golpes, caídas, accidentes frecuentes

- Complicaciones emocionales (síntomas de ansiedad, baja autoestima, inseguridad, tristeza)

El TDAH afecta profundamente al comportamiento, reduciendo la capacidad del niño para mostrar una conducta adaptada a la situación. En general, las situaciones novedosas y poco organizadas facilitan la manifestación de los síntomas, mientras que las situaciones rutinarias y bien organizadas favorecen un mejor funcionamiento.

2.- CÓMO SE MANIFIESTAN EN EL ÁMBITO ESCOLAR

Los niños con TDAH suelen tener el papel protagonista en la clase y ocupar el primer puesto entre las preocupaciones de sus profesores, ya que por un lado no saben mantener la disciplina y por otro tienen más dificultades de aprendizaje que sus compañeros.

Los profesores pueden creer que son alumnos faltos de motivación o perezosos, cuando no caprichosos o vagos; también pueden pensar que su conducta es el resultado de pautas educativas permisivas en la familia o de errores pedagógicos en cursos anteriores.

Los problemas de conducta de estos alumnos provocan dificultades de aprendizaje y relaciones difíciles con los compañeros, generando en el niño sentimientos de inseguridad, fracaso, insatisfacción y ansiedad.

En la adolescencia, sin el tratamiento e intervención adecuados, pueden empeorar los síntomas: los chicos pueden volverse discutidores, desafiantes y rebeldes, empeorando la relación con padres y profesores; se acentúa el fracaso escolar, la baja autoestima, la ansiedad, depresión, y hay una mayor predisposición a conductas de riesgo, como consumo de alcohol y otras drogas, y accidentes.

En la escuela, el DÉFICIT ATENCIONAL, la HIPERACTIVIDAD y la IMPULSIVIDAD y otras problemáticas asociadas pueden manifestarse en conductas como:

Con frecuencia llegan tarde a la escuela, a las clases o a las actividades.

Olvidan llevar todo lo que necesitan y pierden cosas con frecuencia.

Se levantan del asiento, se mueven sin parar.

Actúan impulsivamente: hacen ruidos, cantan o silban.

Juegan con pequeños juguetes u objetos que traen de casa.

Hablan fuera de turno, interrumpen.

Presentan dificultades con la atención, sobre todo cuando son largas las explicaciones.

Cambian de actividad constantemente y no terminan las tareas.

Empiezan las tareas o exámenes sin leer casi. A veces se equivocan de pregunta. “Disparan” antes de “apuntar”.

Tienen gran impaciencia.

Responden con impulsividad y a veces agresividad.

Suelen tener dificultades en la motricidad, y su creatividad no está muy desarrollada.

Tienen dificultad de relación con los compañeros. No comparten cosas, juegan cuando les apetece. Se meten en conflictos y peleas.

Presentan desorden, dificultades en la lectoescritura, en la concentración, en la estructuración y en el cumplimiento de plazos y horarios.

Tienen un autoconcepto académico y social bajo, así como baja autoestima.

Muestran escasas habilidades sociales.

Con frecuencia se ven envueltos en problemas disciplinarios y sanciones.

3.- CAUSAS

Los estudios de niños con TDAH han mostrado alteraciones en los circuitos cerebrales que regulan la inhibición y el autocontrol. Las causas de esas alteraciones no se conocen con precisión. Se han propuesto explicaciones genéticas, lesionales y ambientales. Aproximadamente entre el 3 y el 5% de la población infantil padece TDAH.

4.- TIPOS

a) TDAH, Tipo Combinado cuando están presentes los tres problemas centrales – baja atención, impulsividad, actividad excesiva.

b) TDAH, Tipo Inatento; cuando predomina la falta de atención.

c) TDAH, Tipo con predominio hiperactivo-impulsivo, cuando predomina

una combinación de hiperactividad e impulsividad.

En general, los TDAH afectan a más niños que niñas. Entre las niñas es más

frecuente el TDAH con predominio de las dificultades de atención, mientras que en

los niños son más evidentes los problemas de impulsividad e hiperactividad.

La gran variabilidad de presentaciones del trastorno dificulta su reconocimiento y favorece la confusión con “mala educación”, falta de control por los padres y otros problemas. Por ello es necesario valorar con detalle los déficits y posibilidades, hacer un diagnóstico preciso y elaborar estrategias de tratamiento individualizadas. No hay dos niños con TDAH iguales.

5.- DETECCIÓN

Los momentos en que con más frecuencia se detectan los problemas de TDAH son al inicio de la escolarización y entre los 11-13 años. Las preocupaciones que llevan a la detección son los problemas de rendimiento, comportamiento y socialización. Cuando el profesorado, a partir de la observación continua del alumno/a, llega a sospechar que pudiera tratarse de un problema de esta naturaleza, conviene que informe a los padres. El objetivo de esta coordinación será contrastar si la alteración también se da en el ámbito doméstico u otros ámbitos, y si los padres comparten la preocupación y el modo de ver los problemas. Si se estima conveniente, se puede solicitar autorización de la familia para realizar la evaluación psicopedagógica por parte del orientador (miembro del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica o del Departamento de Orientación en Institutos). Como resultado de estas actuaciones se puede plantear la conveniencia de derivar a la familia a los Servicios de Salud para que realicen el oportuno diagnóstico y tratamiento, en su caso.

6.- TRATAMIENTO E INTERVENCIÓN

El tratamiento del TDAH es un proceso complejo y largo. Por una parte, es necesario controlar los síntomas centrales del TDAH (dificultades de atención, impulsividad, hiperactividad), así como las patologías asociadas. Por otra, es necesario atender y reeducar los aspectos del comportamiento que se hayan desarrollado disfuncionalmente como consecuencia del TDAH.

El tratamiento más eficaz para el control de los síntomas centrales del TDAH es el farmacológico. Aproximadamente las tres cuartas partes de los niños con TDAH responden bien a los psicoestimulantes. Sin embargo, usados aisladamente tienen pocos efectos sobre dos consecuencias frecuentes en el TDAH: el bajo rendimiento escolar y los problemas sociales. Para atender estos

problemas son necesarias intervenciones no farmacológicas, que incluyen medidas psicológicas, familiares, educativas y sociales.

Los tratamientos conductuales (extinción, economía de fichas, tiempo-fuera), cognitivo-conductuales (autoinstrucciones, habilidades sociales…) y las pautas generales de actuación pueden ayudar a los padres y educadores a enfrentarse con mayor eficacia a la situación, mejorando su conocimiento del trastorno y de las estrategias de manejo del comportamiento, autocontrol y resolución de problemas. A la vez, estaremos previniendo la aparición de trastornos asociados al TDAH, como problemas emocionales y de fracaso escolar.

La respuesta a las medidas no farmacológicas varía mucho de un niño a otro. En algunos casos la mejoría es rápida, pudiéndose obtener niveles aceptables de funcionamiento en pocos meses. En otros, son necesarios tratamientos largos, de uno o dos años, antes de lograrse un funcionamiento adecuado. En todos los casos es fundamental la continuidad, orden de actuación y colaboración.

7. PAUTAS Y ESTRATEGIAS PEDAGÓGICAS EN LA ESCUELA

7.1. Pautas generales

1. SINTONIZAR. No queda más remedio que estar en su misma onda. Tienen

que percibir que les queremos ayudar, que les aceptamos con sus dificultades y que creemos en la posibilidad de cambio. Enfadarnos no es útil: aumenta el descontrol del niño y legaliza a sus ojos un modelo inadecuado de comportamiento y actitud ante los problemas. Las “riñas” públicas no solucionan nada, al revés, agudizan la situación: los compañeros pueden adoptar la misma actitud de rechazo hacia el compañero. Además de paciencia, necesitaremos tener una idea muy clara de lo que podemos esperar del niño, de lo que queremos conseguir y de las técnicas y recursos en que podemos apoyarnos.

2. DESCUBRIR SUS INTERESES. Para, en función de los mismos,

contextualizar objetivos y elegir los contenidos más adecuados. A continuación,

habrá que diseñar actividades que permitan la participación de estos alumnos.

Si el desfase curricular fuera significativo, se autorizará y realizará la oportuna

adaptación curricular.

Para favorecer su motivación podemos recurrir a los acuerdos y “contratos”, a

través de los cuales buscaremos su implicación en las tareas escolares.

3. TRABAJAR DESPACIO, CON CONSTANCIA BUSCANDO PEQUEÑOS

ÉXITOS. Fomentar el trabajo escolar de estos alumnos requiere la

coordinación entre familia y escuela. Es muy útil y recomendable intercambiar

información a través de una “agenda”en la que, además de las tareas, se

anoten observaciones sobre la vida escolar y la conducta del alumno.

En la misma línea, se favorece el compromiso y el esfuerzo de estos alumnos

si centramos nuestra atención en sus progresos y pequeños logros. Centrar al

niño en sus posibilidades y mostrarle sus éxitos puede ser un buen camino

para lograr su colaboración.

4. TRABAJO COORDINADO. Como principio general, cada dificultad debe ser

tratada o reeducada en el ámbito donde se manifieste, buscando la mayor

coordinación entre todas las personas que pueden o deben intervenir:

-

Corresponde a los tutores la coordinación del equipo docente y de éste con

la familia, contando con el asesoramiento del E.O.E.P.

-

Corresponde al E.O.E.P./D.O. la coordinación con los servicios sanitarios y sociales.

-

7.2. ORIENTACIONES ESPECÍFICAS PARA EL TRABAJO EN CLASE

Control de la conducta:

Dar instrucciones precisas y concretas referentes a cuál debe ser el

comportamiento correcto en el aula. Resulta más eficaz combinar la información con

elogios y refuerzos.

Supervisarles más cercanamente en la transición entre trabajos y clases.

Ignorar los pequeños malos comportamientos.

Evitar sermones y críticas, especialmente públicas; utilizar reprimendas prudentes y, en la medida de lo posible, discretas.

Hablar de sus posibilidades y necesidades al finalizar la clase, recordándole las cosas que hace bien y negociando la modificación de sus conductas inadecuadas.

Mantener hacia él una actitud positiva: darle consuelo y aliento, hablarle suavemente, destacar lo positivo, reducir la presión si se aprecia estrés.

La intervención disciplinaria suele requerir el uso de estrategias como el tiempo fuera, la sobrecorrección, el coste de respuesta, los contratos conductuales y la economía de fichas, pero sin olvidar el uso paralelo y continuo de reforzadores sociales, gestos de aprobación, y comentarios positivos.

Organización:

Fomentar un clima de aula tranquilo.

Propiciar un ambiente estructurado que permita al alumno poder anticipar las consecuencias de su conducta. Informar previa y reiteradamente sobre las reglas y normas de clase. Una buena estrategia es ponerlas en el tablón de forma visible o en la propia mesa.

Situarle en clase en un puesto en el que se minimicen las distracciones, delimitando su espacio visual para que no se distraiga con los movimientos de otros compañeros. Deben evitarse soluciones vejatorias, como situarlo en una esquina de espaldas a sus compañeros.

Separarle de los otros alumnos/as “movidos” que hubiera en el aula y, si es posible, situarles con alumnos que puedan aportarle modelos positivos de conducta y que no se dejen llevar por su comportamiento inatento e inquieto.

Hacerle participar en las rutinas de aula.

Utilizar la necesidad de movimiento del alumno, orientándola y reconduciéndola de manera productiva para él y para el resto de la clase:

- proporcionar descansos frecuentes y regulares,

- utilizar la actividad como recompensa,

- utilizar respuestas activas: expresión oral, dramatizaciones, trabajo en la pizarra…

- practicar en clase diariamente períodos cortos de relajación y autocontrol,

- establecer un sistema de puntos por permanecer sentado trabajando, aumentando progresivamente el tiempo requerido.

Avisar de forma clara sobre cualquier cambio que se realice respecto de la rutina diaria. Asegurarse de que se ha enterado.

Permitir y propiciar que muestren habilidades adecuadas delante de sus compañeros.

Actividades de aprendizaje y tareas para casa:

Utilizar estrategias de concentración previas al inicio de la realización de la tarea:

rellenar de puntos un pequeño círculo, dibujar un cubo, realizar una ficha de atención….

Para las tareas de casa hay que enseñarle a hacer un horario organizado por asignaturas. Calcular con él el tiempo de trabajo para cada actividad, intentando reducirlo al estrictamente necesario. Señalar la hora de inicio y fin. Establecer momentos de descanso. El niño debe utilizar un reloj para controlar el cumplimiento del horario. Salvo circunstancias puntuales, las tareas no deben ocupar toda la tarde.

Ayudar al alumno a permanecer atento en el aula, por ejemplo utilizando una señal privada previamente acordada.

Proponer actividades variadas, interesantes (elegir entre varias opciones aumenta la motivación), cortas, divididas en partes pequeñas, de una en una, con instrucciones tanto orales como escritas, claras y concisas. En todo caso ajustadas a su capacidad de mantener la atención.

Permitir y proponer realizar conductas alternativas mientras tenga que esperar la atención directa: dibujar, subrayar, leer, contar hacia atrás

Dejar que se beneficien de la máxima “menos es más”: si demuestran eficacia en la resolución de 10 ejercicios de una lista de 20, es suficiente. Es mejor que realicen poco trabajo y frecuente que mucho a la vez.

Prestar la ayuda necesaria para que consigan acabar las tareas. Hacer preguntas frecuentes y secuenciadas con marcadores temporales “empezamos por… y después de esto… y ahora pasamos a… por último…”

Mostrar interés cuando estén trabajando correctamente en la mesa. Proporcionar un refuerzo positivo cuando terminen la tarea y reducir la atención cuando requieran supervisión frente a una tarea no concluida.

En las tareas para casa conviene disminuir su cantidad, comprobar que sabe resolverlas antes en clase, premiar su realización aunque no sea totalmente correcta. En el hogar debe organizarse el espacio de trabajo, evitando fuentes de distracción como teléfonos o televisión. El uso de ordenadores durante el tiempo de tarea debe ser supervisado y limitado estrictamente al trabajo escolar. Es preferible que las tareas con ordenador se realicen al final del trabajo, después de las tareas escritas y estudio.

Utilizar una agenda o sistema supervisado para anotar las tareas diarias, enseñándole a autopreguntarse sistemáticamente al terminar el día lectivo “¿anoté todo lo que tengo que hacer para mañana?” y en su trabajo individual “¿hice todas las tareas y estudié?”.

Para reducir la impulsividad hay que darle modelos reflexivos de actuación, fomentar y premiar que actúe después de pensar, y aumentar progresivamente la autoevaluación de este aspecto.

8. MARCO LEGISLATIVO DE LA ATENCIÓN EDUCATIVA A ALUMNOS CON TDAH

Muchos de los alumnos con TDAH presentan necesidades educativas especiales y necesitan apoyo para lograr los objetivos curriculares. Pero no son todos. Muchos siguen el currículo ordinario, y otros con la medicación y/o alguna adaptación personal ordinaria o metodológica consiguen una buena

adaptación. No todos los niños con TDAH son alumnos con necesidades educativas especiales. La Consejería de Educación encuadra a los alumnos TDAH con necesidades educativas especiales en la Tipología T61: alumnos que manifiestan graves trastornos de conducta sin alta conflictividad asociada, pero con repercusiones importantes en la convivencia o en la interacción en el ámbito escolar. Para considerar que un alumno con TDAH presenta necesidades educativas especiales es necesario que el psicopedagogo del Departamento de Orientación o del Equipo Psicopedagógico realice la necesaria evaluación psicopedagógica y así lo establezca en su informe. El marco legislativo actual, está formado por las siguientes disposiciones:

Orden de 14 de febrero de 1996 sobre evaluación de los alumnos con necesidades educativas especiales que cursan las enseñanzas en el régimen general.

Orden de 14 de febrero de 1996 por la que se regula el procedimiento para la realización de la evaluación psicopedagógica y el dictamen de escolarización y se establecen los criterios para la escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales.

Real Decreto 696/ 1996 de 28 de abril de ordenación de la educación de los alumnos con necesidades educativas especiales.

Plan Marco de Atención Educativa a la diversidad para Castilla y León. Aprobado por la Junta de Castilla y León el 18 de diciembre del 2.003

TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIDAD (TDAH)

GUÍA PARA PADRES

UNIDAD DE SALUD MENTAL INFANTO JUVENIL Servicio de Psiquiatría del Área de Burgos

Y

GRUPO DE TRABAJO DE LA CONSEJERIA DE EDUCACIÓN (BURGOS)

Coordinación

Xosé Ramón García Soto J. V. Pozo de Castro Lorenzo Maeso García

Advertencia: La información contenida en este documento tiene como finalidad mejorar el conocimiento de los Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad en el medio escolar y familiar, ayudar a su identificación y orientar el trabajo. No son instrumentos diagnósticos válidos.

El diagnóstico de los TDAH debe ser realizado por personal especializado

Los autores agradecerían cuantas opiniones, sugerencias, etc., se realicen al presente

documento

en

la

siguiente

dirección

de

correo

electrónico:

protocolotdah@terra.es

¿Qué son los TDAH?

- Los TDAH son un conjunto de dificultades de atención, impulsividad y actividad excesiva. Dificultan el rendimiento escolar, el desarrollo

afectivo e intelectual, y las relaciones con otros niños y adultos.

- En los TDAH hay una disfunción del Sistema Nervioso Central. Sin ayuda, el niño con TDAH no puede controlar las conductas que se consideran problemáticas o disfuncionales. El entorno del niño tiene un

papel decisivo en la normalización de su comportamiento.

- Sin tratamiento el TDAH es un trastorno crónico, que persiste en la edad adulta y provoca diferentes dificultades en cada época de la vida.

- Los síntomas del TDAH pueden ser diferentes de un niño a otro y cambian con el paso de los años.

- El TDAH debe de ser estudiado en cuatro niveles:

o

Médico.

o

Psicológico.

o

Educativo.

o

Familiar.

- No todos los niños con TDAH necesitan un tratamiento complejo.

¿Cómo se manifiesta el TDAH en el entorno familiar?

a) Síntomas relacionados con problemas de atención:

1.- El niño/la niña con frecuencia no presta la suficiente atención a tareas sencillas o lúdicas. 2.- Con frecuencia cuando se le habla parece no escuchar, como si la conversación no fuera dirigida a él. 3.- Tiende a no finalizar las tareas que empieza, pasando de una a otra. 4.- Tiene dificultad para planear y actuar con orden. 5.- No se concentra en la realización de tareas escolares. 6.- Se distrae con mucha facilidad.

7.- Es poco cuidadoso/a con las cosas o con las tareas.

b)

impulsividad:

Síntomas

relacionados

con

problemas

de

hiperactividad

e

1.- Se mueve continuamente, incluso en lugares en los que no tiene sentido. 2.- Se levanta con mucha frecuencia de la silla cuando está haciendo actividades (durante la comida, viendo la TV, haciendo la tarea 3.- Con mucha frecuencia habla en voz alta, canta o silba mientras hace algo. 6.- Interrumpe las conversaciones aunque éstas no estén dirigidas a él.

Con qué se confunde el TDAH

Los comportamientos anteriores no aparecen sólo en niños con TDAH. En los niños pequeños son normales las limitaciones de atención, impulsividad e inquietud física. También los niños mayores o adolescentes pueden comportarse de modos que recuerdan el TDAH. Además, diferentes problemas de salud o del entorno familiar, social o escolar pueden favorecer comportamientos semejantes a los del TDAH

Problemas ambientales

o

Ambiente familiar que no favorece el aprendizaje adecuado.

o

Exigencia escolar excesiva (y en ocasiones inferior) para la capacidad del niño.

o

Mal funcionamiento familiar o malos hábitos parentales.

o

Abuso o negligencia del niño.

o

Enfermedades psíquicas de los padres.

Problemas de salud

o

Hipertiroidismo.

o

Anemias severas.

o

Intoxicaciones por plomo.

o

Algunas enfermedades crónicas

o

En otras patologías somáticas son frecuentes los síntomas del TDAH.

Problemas de salud mental

o

Trastornos o dificultades emocionales (depresión)

o

Trastornos por ansiedad (miedos, fobia escolar, nerviosismo excesivo)

o

Problemas de comportamiento y negativismo desafiante.

o

Trastornos obsesivo-compulsivos (pensamientos obsesivos, y manías)

o

Déficit de habilidades sociales.

o

Consumo de sustancias psicoactivas, sobre todo cuando el cuadro aparece en la adolescencia.

¿QUÉ HACER SI SOSPECHAMOS QUE NUESTRO HIJO TIENE UN TDAH?

Si está preocupada/o por el comportamiento de su hijo/a y encuentra varios puntos de coincidencia con los aspectos arriba señalados, deberá dar algunos pasos. Infórmese de su funcionamiento en el centro escolar solicitando una entrevista con su tutor. Evite entrevistas improvisadas en la puerta del colegio y otros lugares o momentos inadecuados. Muéstrese sincero y colaborador, sin dramatismos que puedan perjudicar la imagen de su hijo. Es posible que el tutor solicite su autorización para que el Equipo Psicopedagógico valore al niño. Esa información tiene un gran valor. También es posible que el equipo sugiera una valoración por los servicios sanitarios especializados (unidades de salud mental del Servicio de Psiquiatría). Recuerde que la primera herramienta para ayudar a nuestro hijo es un diagnóstico a tiempo.

QUÉ HACER EN EL HOGAR

Vivir con un niño con TDAH es un reto difícil, aunque no insuperable. Adecuadamente guiados, los niños con TDAH pueden aprender con éxito y superar sus dificultades. Es esencial que los padres recuerden que una parte

de los comportamientos molestos de su hijo son manifestaciones del TDAH. Identificarlos y encontrar modos de ayudarle a cambiarlos es la clave del éxito. Los padres deben centrarse en la necesidad de organización y rutina en la programación diaria del niño, y por consiguiente reforzar la importancia del autocontrol y autorregulación. Hay algunas sugerencias que los padres deben conocer y tener presentes:

Necesitará recompensar muchas veces y castigar en ocasiones. Utilice recompensas y castigos pequeños, claramente establecidos:

o

Película nocturna por una buena semana en el colegio.

o

Restricción de recompensas.

o

Tiempo fuera: el niño es retirado de situaciones que propician comportamientos inadecuados.

Aprender a castigar y recompensar a un niño con TDAH tiene sus trucos. No dude en pedir ayuda si su sistema de premios y castigos no consigue los cambios esperados.

Establezca un programa diario y ajústese a él. Los momentos de irse a

la cama y de preparación para el colegio son más sencillos si hay una organización preparada.

Tenga recordatorios bien visibles:

o

Un reloj grande en el dormitorio.

o

Cuadros para las obligaciones domésticas.

o

Una libreta para apuntar las tareas y una carpeta para guardar el material tras terminarlas.

Asegúrese la atención del niño antes de hablarle. Haga que el niño repita las instrucciones de cosas importantes.

Evite lo siguiente:

o

Patrones reiterados de comportamiento inadecuado seguido de castigo ineficaz.

o

Castigar sin advertencia previa o sin que el niño entienda por qué se le castiga.

o

Responder a los comportamientos inadecuados según nuestro propio estado de ánimo, tolerando unas veces y castigando otras.

o

Culpar a nuestro hijo de nuestro propio malestar.

Es necesario explicar a nuestro hijo sus dificultades y los planes para mejorar su funcionamiento.