Está en la página 1de 10

EL

REENGENDRAMIENTO

Gálatas 4:19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros.

INTRODUCCIÓN

La Biblia enseña que los ministros de Dios realizan funciones paternales y de nodriza en la Iglesia, por ello vemos en el A.T. como Dios colocó a Moisés por nodriza sobre Israel para llevarlos a Canaán (Nú. 11:11-12);

Así mismo, el Apóstol Pablo sufría dolores de parto por la Iglesia, hasta que Cristo se formara el ellos.

DESARROLLO

La Biblia nos enseña que el ser humano es un ser tripartito, es decir que, está formado por espíritu, alma y cuerpo (1 Ts. 5:23)

Al igual que tenemos UN PADRE BIOLÓGICO QUE CORRESPONDE AL CUERPO y DIOS ES EL PADRE DE NUESTRO ESPÍRITU (He. 12:9),

LOS MINISTROS DE DIOS REALIZAN LA TAREA DE PATERNIDAD DEL ALMA (Ti. 1:4; Fil 1:10; 1 Jn. 2:1; 2:12; 5:21; He. 13:17);

Ejemplos del lado negativo los vemos en CAÍN ERA HIJO DE ADÁN, PERO FUE RE-ENGENDRADO POR EL DIABLO (1 Jn. 3:12), LOS HIJOS DE ELÍ QUIENES TAMBIÉN ERAN HIJOS BELIAL (1 S. 2:12)

El proceso de re engendrar, es necesario en la Iglesia del Señor Jesucristo, ya que existen cristianos que fueron formados de forma incorrecta, por determinados ministros del evangelio, veamos algunos ejemplos de hijos engendrados correctamente e hijos que no lo fueron:

BARTOLOME: Mateo 10:3: Bartolomé era un apóstol; enseñándonos que Dios hará que sus ministros engendren ministros, en este caso hijos con ministerio apostólico.

Las veces que la Biblia relata el llamamiento de los discípulos del Señor Jesús, Bartolomé aparece en el sexto lugar (Mr. 3:18; Lc. 6:14); hablándonos de hijos espirituales que realizan el trabajo, en la Obra de Dios o secular, con excelencia (Gé. 1:31).

Veamos las características de los hijos espirituales a la manera de Bartolomé:

HIJO DEL SURCO:

El surco es trabajado por bueyes, quienes están unidos por un yugo; es necesario para preparar la tierra que recibirá la semilla (Is. 28:24), que posteriormente fructificará (Mr. 4:14-20).

Esto nos enseña que el ministro debe llevar sobre sí, el yugo de Jesucristo para realizar la Obra del ministerio (Mt. 11:29-30), sembrando la Palabra de Dios y cuidándola para que de buen fruto (1 Co. 3:6-9) y de esta forma engendrará hijos espirituales.

Son hijos espirituales que reconocen autoridad y su responsabilidad hacia el ministro que los alimenta, dando sus diezmos (1 Co. 9:9-11; Pr. 14:4) (1 Co. 9:9-11; Pr. 14:4)

Son hijos que reciben la Palabra de Dios, abundan en ella y producen frutos del Espíritu (Sal. 65:10; Dt. 32:2; Gá. 5:22-23; Ef. 5:9) (Sal. 65:10; Dt. 32:2; Gá. 5:22-23; Ef. 5:9)

Son hijos que realizan diligentemente el trabajo de la Obra de Dios (Lc. 10:2) (Lc. 10:2)

HIJO QUE SUSPENDE LAS AGUAS

Son hijos a la manera de Elíseo que tienen las siguientes características:

Permanecen fieles al ministro de Dios (2 R. 2:1-6) Son definidos (2 R. 2:1-6) Son humildes (2 R. 2:7) Buscan la bendición ministerial que Dios le ha dado a su líder (2 R. 2:9-10) Reconocen la paternidad del ministro (2 R. 2:12) Reconocen la cobertura ministerial (2 R. 2:12-13) Tienen la visión ministerial de su líder (2 R. 2:8, 14)

(2 R. 2:12) Reconocen la cobertura ministerial (2 R. 2:12-13) Tienen la visión ministerial de su

CONCLUSIÓN

Cada cristiano miembro del cuerpo de Cristo, debe pedirle al Señor que nos engendre en nuestra alma, con ministros del espíritu, que son conforme al corazón de Dios, para no correr el peligro de engañados o contaminados por el enemigo.