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Tratamientos contra el alcoholismo

El alcoholismo es una enfermedad tratable y existen varios programas y métodos de
tratamiento.
Estos tratamientos están disponibles para apoyar a todos los alcohólicos que han decidido
pedir ayuda, pero no hay una cura médica.
Dependiendo de la persona, el tratamiento puede implicar una intervención breve, un
programa ambulatorio u orientación, o un ingreso en una clínica de desintoxicación.
El primer paso del tratamiento consiste en determinar si la persona es dependiente del
alcohol. Si la persona no ha perdido el control sobre su consumo de alcohol, el tratamiento
puede implicar la reducción de su consumo de alcohol. Si depende del alcohol, este recorte
del consumo es ineficaz. Dejar el alcohol por completo debe ser parte de su objetivo de
tratamiento.

El tratamiento del alcoholismo puede incluir:
1) La desintoxicación y la abstinencia.
El tratamiento del alcoholismo puede comenzar con un programa de desintoxicación, que
por lo general tarda de cuatro a siete días. Es posible que la persona tenga que tomar
medicamentos sedantes para evitar la confusión, las alucinaciones (delirium tremens) u
otros síntomas de abstinencia. La desintoxicación se hace generalmente en un centro
hospitalario.

2) El aprendizaje de habilidades y el establecimiento de un plan de tratamiento.
Puede incluir el establecimiento de metas, las técnicas de modificación de conducta, uso de
manuales de autoayuda, asesoramiento y seguimiento en un centro de tratamiento.

3) Asesoramiento psicológico.
La terapia para grupos es muy recurrente en la lucha contra el alcoholismo. Una terapia
familiar puede ser un buen complemento porque el apoyo de la familia puede ser una parte
importante del proceso de recuperación.

4) Medicamentos por vía oral.
Existe un medicamento llamado Disulfiram (se le conoce con el nomre comercial de
Antabus) que puede ayudar a prevenir la ingesta de alcohol. El disulfiram no cura el
alcoholismo ni elimina la compulsión a beber. Pero si la persona bebe alcohol, la droga
produce una reacción física que incluye sofocos, náuseas, vómitos y dolores de cabeza.

la naltrexona y el Acamprosato no te hacen sentir mal después de tomar un trago. o asistir a un grupo de apoyo como Alcohólicos Anónimos. 9) Programas de tratamiento residencial. charlas educativas. . la terapia de actividad. También es muy común que el alcohólico presente problemas médicos como la hipertensión arterial. 8) Tratamiento médico para otras enfermedades físicas. 5) Medicamento intravenoso. El Vivitrol. una versión del fármaco Naltrexona. Los programas de acompañamiento y grupos de apoyo ayudan a las personas que se recuperan de su alcoholismo a dejar de beber. Muchos programas de tratamiento residencial incluyen terapia individual y grupal.La Naltrexona reduce la necesidad de beber. manejar las recaídas y afrontar los cambios en el estilo de vida. El Acamprosato (Campral) puede ayudar a combatir los antojos de alcohol. A diferencia del Disulfiram. aumento del azúcar en la sangre. se inyecta una vez al mes por un profesional de la salud. y trabajar con personal profesional en el tratamiento del alcoholismo. enfermedades del hígado y enfermedades del corazón. Esto puede incluir la atención médica o psicológica. participación familiar. Es posible que necesite ayuda psicológica (psicoterapia). tales como Alcohólicos Anónimos. 6) Apoyo continuo. 7) Tratamiento por problemas psicológicos derivados del consumo de alcohol. Es común que la persona alcohólica presente otros trastornos psicológicos. ansiedad u otro trastorno psicológico. medicamentos u otro tratamiento para la depresión. Para un problema de alcoholismo grave es posible que la persona tenga que ingresar en un centro de tratamiento residencial.