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18 DE JULIO/SABADO Decimoquinta semana del tiempo ordinario San Arnulfo

Testigos y testimonios de allá y de aquí

+San Arnulfo obispo, consejero de Reyes: Nació en Austria el año 580, obispo, consejero de Dagoberto, rey de Austria, cargo al que renunció para abrazar

la

vida eremítica en los montes Vosgos. Era un buen ser humano, un buen cristiano

y

un buen estadista. En medio de que tenía reconocimiento y éxito en su vida

pública, quiso retirarse a un monasterio para llevar una vida más tranquila, también porque sabía que es difícil seguir siendo un buen ser humano si se pasa mucho tiempo en el poder… Pero una retirado en el monasterio fue sorprendido con el nombramiento como obispo de Metz en 610. Tuvo dos hijos con Doda, su esposa, de familia aristocrática. Ansegiso, quien trabajó en la administración pública de la época y Clodulfo, quien se inclinó por la vida religiosa y lo sucedió como obispo de Metz, de manera que todo quedó entre familia. Fue muy apreciado como ser humano, como estadista, como amigo, como esposo y como padre. También como pastor y guía espiritual de su pueblo. Debido a que Austria es productora de Cerveza reconocida mundialmente y que en ese momento las condiciones del agua no eran de la mejor calidad, el obispo aconsejaba mejor tomar cerveza. Como cosa curiosa dicen que cuando él compartía con en las celebraciones la cerveza se multiplicaba… Por eso es considerado el patrono de la cerveza y de los cerveceros. Murió el 18 de julio de 640. + 18 de julio de 1976: Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, sacerdotes, secuestrados y muertos, mártires de la justicia en La Rioja, Argentina

Antífona (Cf. Sal 73,20.19.22.23) Considera, Señor, tu alianza y no olvides sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, Señor, defiende tu causa y no olvides las voces de los que te buscan.

Oración colecta Oh Dios, que en tu inescrutable providencia, deseas asociar a tu iglesia a la pasión de tu Hijo; concede el espíritu de paciencia y caridad a los fieles perseguidos por causa de tui nombre, para que sean hallados testigos fieles y veraces de tus promesas. Por nuestro señor Jesucristo.

Día litúrgico: sábado de la decimoquinta semana del tiempo ordinario. Año impar. Primera lectura Éxodo 12,37-42 Noche en que el Señor sacó a Israel de Egipto

En aquellos días, los israelitas marcharon de Ramsés hacia Sucot: eran seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños; y les seguía una multitud

inmensa, con ovejas y vacas y enorme cantidad de ganado. Cocieron la masa que habían sacado de Egipto, haciendo hogazas de pan ázimo, pues no había fermentado, porque los egipcios los echaban y no los dejaban detenerse; y tampoco se llevaron provisiones. La estancia de los israelitas en Egipto duró cuatrocientos treinta años. Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto las legiones del Señor. Noche en que veló el Señor para sacarlos de Egipto:

noche de vela para los israelitas por todas las generaciones.

Palabra de Dios. R/ Te alabamos Señor.

Salmo responsorial 135

R/ Den gracias al Señor porque es bueno. Porque es eterna su misericordia.

+ En nuestra humillación, se acordó de nosotros. R/

+ Y nos libró de nuestros opresores. R/

+ Él hirió a Egipto en sus primogénitos. R/

+ Y sacó a Israel de aquel país. R/

+ Con mano poderosa, con brazo extendido. R/

+ Él dividió en dos partes el mar Rojo. R/

+ Y condujo por en medio a Israel. R/

+ Arrojó en el mar Rojo al Faraón. R/

EVANGELIO Día litúrgico: sábado de la decimoquinta semana del tiempo ordinario. Mateo 12, 14-21 Les mandó que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta

En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:

“Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones.”

Palabra del Señor. R / Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión Primera lectura: Todo llega a su fin. Todo tiene su tiempo. Dice el texto del Éxodo que hoy compartimos: “Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto las legiones del Señor.” A veces nos desesperamos porque queremos las cosas rápidas. Cada día tiene su afán, dice Jesús. Todo a su tiempo. Si algo está en nuestras manos, hagámoslo. Como dicen nuestros viejos: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Pero esto podríamos complementarlo con un proverbio tibetano: “Por más temprano que te levantes, el sol no va a salir más rápido”. Por eso es necesario armarnos de paciencia, de serenidad. Pero llega el momento de salir y no hay que dar espera. Llega el momento de las decisiones,

grandes o pequeñas y hay que hacerlo con prontitud y con las herramientas que sean necesarias para recorrer todo el camino hacia la libertad. En medio de todo esto sabemos que contamos con la gracia del Señor que nos da su mano, su gracia, su fuerza en nuestro propio éxodo hacia la tierra prometida, hacia una vida digna, libre, plena. Y se lanzaron a la aventura de la libertad. Era una aventura incierta, una huida sumamente peligrosa, un riesgo inminente. Pero lo hicieron. Hay personas que, por miedo a lo nuevo, al riesgo, a desinstalarse, prefieren sobrevivir comiendo los panes que da el amo que lo esclaviza, lo explota y denigra su dignidad. Hay quienes impulsados por una consciencia de humanidad, por otros seres humanos, o por inspiración de Dios que habita en lo más profundo de corazón, se arriesgan a recorrer su propio éxodo hacia “la tierra prometida”, hacia esa porción de tierra que Dios tiene para todos ¿Cómo asumimos nosotros nuestra vida y nuestra propia historia? ¿Cómo va nuestro proceso? ¿Sabemos vivir estos tiempos de espera, de decisiones, de caminar…? ¿Descubrimos la presencia de Dios en nuestra vida? ¿Qué problemas, qué realidades duras, qué oportunidades, qué retos, qué desafíos nos presenta hoy la vida? ¿Estamos dispuestos a asumirlos con la gracia de Dios? Evangelio: Jesús pide que guarden silencio después de los milagros y sanaciones, en primer momento como un asunto de humildad. Jesús no es como los fariseos que hacen alarde de sus ayunos y limosnas. Pero también porque no quiere despertar falsas expectativas; él sencillamente va viendo, escuchando y ayudando a todo el que lo necesita. El evangelio enlaza la legitimidad de la misión de Jesús con la profecía de Isaías. El siervo elegido tiene el poder del espíritu, por eso todas sus acciones son en favor de la vida amenazada y atropellada. Las naciones de todo el mundo están a la espera de la justicia divina y Jesús es la justicia, es la paz, es el amor. Él con su vida, con su muerte y con su gloriosa resurrección es el triunfo de la vida sobre toda forma de injusticia y de muerte. Son verdaderos siervos y elegidos de Dios quienes son dóciles al Espíritu y asumen con profunda convicción la propuesta de Jesús de mantener, como profetas de la esperanza, las antorchas encendidas hasta que triunfe la justicia en el mundo. ¿Qué hacer como cristianos en un mundo empeñado en apagar la antorcha del Espíritu, de la profecía y de la justicia? (koinonia.org)

Oración sobre las ofrendas:

Recibe, Señor, las ofrendas y oraciones de nuestra humildad; y a cuantos padecen persecución por servirte con fidelidad, concédeles el gozo de verse asociados al sacrificio de tu Hijo Jesucristo, y la íntima certeza de que sus nombres están escritos en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Oración después de comunión Por la fuerza de este sacramento, Señor, confirma en la verdad a tus siervos, concede a tus fieles que se encuentran en la tribulación, que llevando su cruz en pos de Cristo, puedan gloriarse del nombre de cristianos en medio de las dificultades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.