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CONFERENCIA

LA FE PASO A PASO

En la parábola de los talentos se nos dice que hagamos buenas obras y las hagamos bien. Debemos
ver en nuestra higuera cuáles son nuestras hojas y cuáles nuestros frutos Las hojas serían nuestros
signos religiosos externos y nuestros frutos deberían ser el amor a Dios, al prójimo y ser testimonios
de nuestra fe.

Hay gente que dice que cree en Dios pero no en la Iglesia o que creen en Dios, en sus imágenes
pero no en la Iglesia o que creen en Dios pero no en los curas. Desgraciadamente muchas personas
que pertenecen al mundo de las hermandades no conocen la Iglesia (cómo se vive día a día en la
parroquia, los cultos, los sacramentos, las catequesis,,,). Esto es como decir que son del Sevilla,
pero no conocen las reglas del fútbol, ni tampoco a los jugadores, ni han ido al campo a verlo y
tampoco lo siguen en la televisión qu.e no sabe cómo es su bandera ni su himno, pero que es del
Sevilla hasta la muerte.

Cuando estamos en las hermandades y no vamos a misa los domingos, no nos confesamos, no
participamos de la comunión, no hablamos con nuestros sacerdotes, no tiene sentido que nos
presentemos a una juta de gobierno o que juremos las reglas de la Hermandad, y acompañemos a
nuestras imágenes en día de la procesión.

Estoy cansado de ver a muchos costaleros y miembros de la Hermandad en los bares mientras se
celebra la eucaristía, que sólo aparece por la iglesia en los quinarios y cabildos y que luego van con
sus medallas y sus varas los primeros adquiriendo el protagonismo que la ocasión lo merezca.
Estamos en el todo vale... “mañana no puedo ir a la iglesia porque hay partido”, comulgan cuando
hay bodas, entierros, comuniones y bautizos o ni siquiera eso, y después a presumir de candelería.

La iglesia necesita nuevos cofrades cristianos auténticos que den testimonios de fe, porque si no,,,el
barco se hunde. No se puede construir hermandad sin un verdadero sentimiento cristiano de amor a
cristo, a su madre María y a la Iglesia. Tenemos que ser luz en nuestro entorno, dar la cara y decir
las cosas a la cara. Dijo Monseñor Asenjo, actual arzobisbo de la archidiocesis de Sevilla, que ya es
hora que los seglares den la cara en la vida pública. NO hay que quedar bien con todo el mundo. Si
no hacemos esto seremos antitestimonio. Tenemos que permanecer unidos y rezar, hablar con Dios,
publicamente, pero también en intimidad y en el entorno de la Iglesia. La Iglesia no son los papas ni
los curas, somos los fieles, los cuales nos ponemos de acuerdo para avanzar en el camino de la fe.
Esto deberíamos vivirlo en Hermandad, queriéndonos todos como hermanos. No es incompatible el
costal con estas ideas y por eso vengo aquí desde tan lejos. Para dar testimonio y para que viváis la
fe paso a paso.