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RESUMEN

1. El tipo de cambio es el precio de la moneda de un país en función de la moneda de otro. Los
tipos de cambio desempeñan un papel en las decisiones de gasto, porque permiten expresar
los precios de diferentes países de forma comparable. Suponiendo todo lo demás constante,
una depreciación de la moneda de un país respecto a las monedas de otros países (un incremento del precio de las demás monedas expresado en la moneda nacional) abarata las exportaciones y encarece las importaciones. Una apreciación de su moneda (una disminución del
precio de las demás monedas expresado en la moneda nacional) encarece sus exportaciones y
abarata sus importaciones.
2. Los tipos de cambio se determinan en el mercado de divisas. Los principales agentes que participan en este mercado son los bancos comerciales, las empresas multinacionales, las instituciones financieras no bancarias y los bancos centrales de cada país. Los bancos comerciales
desarrollan un papel primordial en este mercado, ya que facilitan el intercambio de depósitos
remunerados, que constituyen la parte principal del intercambio de divisas. Aunque el intercambio de divisas se desarrolla en muchos centros financieros repartidos por todo el mundo,
la tecnología de los actuales sistemas de comunicación enlaza dichos centros formando un
único mercado, que está abierto las 24 horas del día. Una clase importante de intercambios de
divisas es el intercambio a plazo, mediante el que las partes acuerdan intercambiar divisas en
algún momento futuro dado a un tipo de cambio previamente negociado. Por otro lado, los
intercambios al contado son (a efectos prácticos) acordados y realizados de forma inmediata.
3. Puesto que el tipo de cambio es el precio relativo de dos activos, resulta más adecuado considerarlo como el precio de un activo. El principio básico de la determinación del precio de un
activo es que su valor actual depende del poder adquisitivo que se espera tenga en el futuro.
Para evaluar un activo, los ahorradores consideran la tasa de rentabilidad esperada que ofrece, es decir, la tasa a la que se espera que aumente su valor a lo largo del tiempo. Es posible
medir la tasa de rentabilidad esperada de un activo de distintas formas, y cada una dependerá
de las unidades en que venga expresado el valor de dicho activo. Los ahorradores consideran
la tasa de rentabilidad real esperada, es decir, la tasa a la que se espera que aumente su valor
esperado, expresado en función de una cesta de bienes representativa.
4. Cuando las rentabilidades relativas de los activos son importantes, como sucede en el mercado de divisas, es conveniente comparar las variaciones esperadas de los valores de las divisas,
cuando dichos valores han sido expresados en la misma divisa. Si el factor riesgo y el de la
liquidez no influyen de forma significativa en las demandas de activos en divisas, los agentes
que participan en el mercado siempre preferirán mantener aquellos activos que ofrezcan la tasa de rentabilidad esperada más elevada.
5. La rentabilidad de los depósitos que se intercambian en el mercado de divisas depende de los
tipos de interés y de los tipos de cambio esperados. Para comparar las tasas de rentabilidad
esperada ofrecidas por los depósitos en dólares y en euros, por ejemplo, la rentabilidad de los
depósitos en euros debe ser expresada en dólares sumando para ello al tipo de interés de los
depósitos en euros la tasa de depreciación esperada del dólar respecto al euro (o tasa de
apreciación del euro respecto al dólar) durante el periodo en el que se mantiene el depósito.
6. El equilibrio en el mercado de divisas exige la paridad de intereses; es decir, los depósitos en
cualquier moneda deben ofrecer la misma tasa de rentabilidad esperada cuando las rentabilidades vienen expresadas en términos comparables.
7. Dados unos tipos de interés y un tipo de cambio futuro esperado, la condición de la paridad
de intereses nos dice cuál es el tipo de cambio de equilibrio. Cuando la rentabilidad esperada
de los depósitos en euros excede al de los depósitos en dólares, por ejemplo, el dólar se deprecia inmediatamente respecto al euro. Si se supone todo lo demás constante, una deprecia-

ción del dólar hoy reduce la rentabilidad esperada de los depósitos en euros. dados unos tipos de interés constantes. Análogamente. 8. un incremento de los tipos de interés de los dólares da lugar a una apreciación del dólar respecto al euro. cuando la rentabilidad esperada de los depósitos en euros es inferior a la de los depósitos en dólares. por ejemplo. El tipo de cambio actual también se ve afectado por las variaciones del tipo de cambio futuro esperado. . Siendo todo lo demás constante. Siendo todo lo demás constante. una apreciación del dólar hoy hace que los depósitos en euros sean más atractivos incremen. Si se produce un incremento del tipo de cambio futuro esperado del dólar respecto al euro. el dólar se debe apreciar inmediatamente respecto al euro.tando la tasa de depreciación esperada del dólar respecto a la moneda europea en el futuro. el tipo de cambio actual del dólar respecto al euro también aumentará. disminuyendo la tasa de depreciación del dólar esperada en un futuro respecto al euro. mientras que un incremento de los tipos de interés del euro se traduce en una depreciación del dólar respecto al euro.