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UNIVERSIDAD DE LIMA Programa de Facultad de Derecho Monografía del curso Derecho Constitucional I Giacomo Bacigalupo

UNIVERSIDAD DE LIMA Programa de Facultad de Derecho

Monografía del curso Derecho Constitucional I

Giacomo Bacigalupo Diego Alonso Trigoso Juan Gonzalo Galindo Kael Butterman Mariana Pardo Emilio Noguerol

Sección 401 Monografía D. Constitucional

Derecho Constitucional

Lima, 2014

1

Índice

 I. A. Reforma Constitucional ◦ I. A.1. Introducción ◦ I. A.2. Reforma como mecanismo de
I. A. Reforma Constitucional
◦ I. A.1. Introducción
◦ I. A.2. Reforma como mecanismo de respuesta la temporalidad en el
Derecho
I. A.3. La iniciativa de la Reforma
I. A. 4. Funciones de la Reforma
I. A. 5. La norma sobre la Reforma
I. A. 6. Enmienda Constitucional
I. D. Reforma en el ordenamiento jurídico peruano
I. D. 1. Constitución política del Perú de 1993
I. B. Rigidez Constitucional
I. C. Mutación constitucional
◦ I. C.1. Introducción
I. C. 1.1. Mecanismos formales
I. C. 1.2. Mecanismos no formales
◦ I. C. 2. Definición de mutaciones constitucionales
I. C. 3. Teoría de Hsu Dau Lin
II.
A.
Interpretación
constitucional
y
jurídica
Constitución
e
interpretación: Una relación singular
II. A. 1. Introducción
II.
A.
2.
La
tradicional ausencia de la
interpretación del
Derecho
Constitucional

2

II. A. 3. La incorporación de la Interpretación al Derecho Constitucional

 
 
 

II. A. 3.1. La ley y la Constitución en cuanto Normas Jurídicas

 
 
 

II.

A.

3.2.

La relación entre las

Leyes y la Constitución desde la

 

perspectiva del Intérprete y ambas Normas

 
 
▪

II. A.

3.3.

La interpretación de la Ley y la Constitución desde una

perspectiva Teleológica

  • II. A. 4. La interpretación jurídica como fuente de la interpretación constitucional

II. B. Criterios de la interpretación jurídica

  • II. B. 1. Clasificación de la interpretación de la Ley

3

Prólogo

En el presente trabajo, usted encontrará un desarrollo sistematico de los criterios de Interpretación e integración de la normativa jurídica y constitucional a la luz de las reformas consitutcioneles recientes. \

Se buscara reforzar en el lector, los elementos base de los conceptos

ya antes mencionados.

En las primeras páginas se encontrarán las definiciones de rigidez constitucional, mutación constitucional y fundamentales motivos que la

separan de una reforma constitucional. Asimismo se desarrolla la importancia de los postulados de Hsu – Dao – Lin, una eminencia en el mundo del Derecho quien se dedicó a profundizar este rubro.

Por

último

y

no

menos

importante,

se presentara un desarrollo

conceptiual de la la enmienda constitucional hecha a la consitutcion de

  • xxx el xxx, para lo cual analizaremos tuyente y sus fundamentos

jurídicos, y además la someteremos a de contar con los medios de

interpretación e integración que son determinantes en la aplicación del Derecho.

El presente volumen se presenta de la siguiente maneraasí: En lo que

respecta

al

análisis

de

la

a reforma constitucional

presentaremosencontramos,una definición, del concepto, asi como una aproximación al concepto de la rigidez constitucional,. Tambien analizaremos las mutaciones constitucionales, los postulados de teoría de H.S.U. y la importanica enmienda constituyente hecha a xxxx.

Luego, en el marco de en la interpretación e integración presetaremos nuestro propio entendimiento dehayamos la interpretación jurídica y constitucional asi como nuestro entendimiento y, finalmente, los criterios de interpretación.

El ideal de los presentes autores del presente proyecto, es compartir y un entendimiento propio nacido deldifundir los conocimientos impartidos asignados por el Doctorprofesor Natale Amprimo, a modo claro de profundizar las enseñanzas del curso con los demás miembros del cuerpo académico. pPues squeda claro e debe tener en cuenta que el curso de Derecho Constitucional es elemental en la carrera.

Tenemos la certeza de que el presenteEsperamos que este trabajo sera

de su agrado, dado que demuestra contando con las capacidades de

equipo y la formación academica asi como la cpaicdad de

y

, organización respectiva para llevar a cabo la respectiva investigación que demanda la realización de un trabajo de la embergadura del presente ..

4

Trabajo que se verá finalizado en el momento en que se expongan oralmente los criterios de la materia.

Atentamente

Los editores

5

I. A. Reforma Constitucional

I. A. 1. Introducción

Es

necesario

entender

que

I. A. Reforma Constitucional I. A. 1. Introducción Es necesario entender que todo el ejercicio del

todo

el

ejercicio

del

poder

político

se

desenvuele necesariamente dentro de ciertos parámetros preestablcidos,

pero históricamente lograr definir dichos parámetros esto ha traído múltiples

complicaciones y en suma una preocupación para las analistas políticos y

operadores jurídicos en genreala la humanidad.

Queda claro que Loslos efectos negativos del ejercicio del poder, sin control

fueron percibidos desde el primer momento en el el nacimiento de la idea

que los hombres se empezaron ade organizar políticamente en una

sociedad.

Aristóteles en

su

obra “La

Política”, afirma que “(

)

el gobierno es la

dirección suprema y el director supremo es el soberano. Este soberano es

necesario absolutamente que sea, o una persona o una minoría, o la masa

general de los ciudadanos. Cuando uno solo, o algunos, o todos ejercen el

poder sumo con miras al interés común, el gobierno es sabio y bueno.

Cuando uno solo o algunos o todos gobiernan por su interés personas, el

gobierno es vicioso ( ...

)”.

1

Tal como se desprende del texto anteriomente citado, Ppara que el uso del

poder sea virtuoso’’;, se propone la subordinación de los intereses

particulares de los gobernantes, al interés general y por otro lado, que las

atribuciones y funciones del gobierno se distribuyan de manera adecuada.

“(…) Aunque las constituciones son hechas con vocación de

permanencia, es decir, para que se mantengan vigentes de

manera indefinida, es natural que ellas deban prever los

mecanismos para su propia reforma, cuando las circunstancias

1 Poner cita exacta. Hoja ediutoriual. y

6

políticas, económicas, sociales o culturales así lo exijan, teniendo

en cuenta que estas circunstancias son cambiantes. Como decía

Condorcer, “Cada generación tiene derecho a gobernar con sus

propias ideas”. Para este enciclopedista no existe, por ejemplo,

una lista inmutable de derechos del hombre: cada época tiene

diferentes problemas y las necesidades determinar qué derechos

deben ceder paso a otros, frente a las nuevas circunstancias

sociales.

La necesidad de un cambio institucional que se adecue a las

nuevas realidades de un Estado es lo que motiva la reforma

constitucional, la cual no implica necesariamente el cambio de una

Constitución por otra. Más aún, la estabilidad de la Constitución

consiste en que esta se adecue, a través de las necesarias

reformas, a las situaciones cambiantes de la sociedad a la cual ha

de aplicarse.

Por ello, cada vez que esos cambios se producen, no es el cambio

de Constitución la vía más acertada para a la estabilidad, sino el

de la reforma.

La reforma de una Constitución no plantea los mismos problemas

que su establecimiento. No se trata, por una parte de un acto

creador o fundador, como es el caso del establecimiento. Por otro

lado, el procedimiento de revisión no suscita, con el mismo grado

el problema relativo al detentador de la soberanía, del poder

constituyente de derecho; los procedimientos de revisión están,

por lo general, comprendidos en la propia Constitución. Frente al

establecimiento de la Constitución, el procedimiento de revisión no

plantea sino el ejercicio parcial del poder constituyente. Es pues,

ante todo, una cuestión de técnica jurídica más que dqe principios

políticos.

7

Los procedimientos de revisión constitucional son muy diversos,

según el tipo de régimen político imperante y según la tendencia a

facilitar o no las modificaciones constitucionales.” 2

La reforma constitucional, como un poder constituido, adquiere

trascendencia al constituirse en un valioso instrumento para mantener la

coherencia del Estado constitucional, puesto que así ningún poder

organizado y regulado por la Constitución aparecerá por encima de ella, por

lo tanto esta garantiza su carácter de norma fundamental.

De esta manera, se dejarán a salvo dos principios que sirven como base del

Estado constitucional. En primer lugar, el Poder constituyente, como una

fuerza externa al sistema, quedará siempre en la posibilidad de reformar o

cambiar la Constitución explicados en términos políticos o de hecho. Y por

el otro lado la Reforma, como poder constituido, le corresponde la tarea de

adecuar la Constitución a la realidad social, respetando los límites en ella

establecidos, con lo cual se legalizan los cambios, mas no la revolución.

1. A. 2. Reforma Constitucional como mecanismo de respuesta a la

temporalidad en el Derecho Constitucional

(…) Las constituciones no pueden ser inalterables, ya que por

necesidades políticas, jurídicas o sociales, puede llegar a ser

necesario reformar algunas de sus partes, o sustituir la totalidad

del texto constitucional, con el fin de amoldarlo a la realidad

existente. (Vallés, 2008)

La

Constitución

siguiendo

con

el

concepto antes desarrollado de

perfectibilidad, se podría afirmar que existe una contradicción entre la

atemporalidad de ella y, al mismo tiempo, la necesidad de su adecuación al

tiempo histórico. Como solución a aquella contradicción nace la Reforma

como mecanismo de respuesta a la temporalidad en el Derecho

Constitucional.

2 D. Constitucional general, Teoría de la Constitución, pag. 391 – 392, U de Medellín

8

(…) Las reformas constitucionales obedecen a la necesidad de

ajustar la constitución a los cambios históricos, sin que esto implique

la posibilidad que la constitución se sitúe al servicio de una mayoría y

se descuide a las minorías, o que una mayoría se convierta en poder

constituyente. (De Vega, 1985)

De ello también ha escrito CARLOS DE CABO MARTÍN en su libro “LA

REFORMA CONSTITUCIONAL en la perspectiva de las Fuentes del

Derecho”:

“(

...

)

en el Derecho Constitucional se borra o atenúa al máximo la

contingencia propia del resto del Derecho positivo, en cuanta trata

de anular el “tiempo histórico”. Sucede así que aunque como todo

Derecho surge en un determinado tiempo, a diferencia de las otras

manifestaciones del mismo –que no solo tienen vigencia también

determinada sino una vocación de vigencia indeterminada, de

situarse “fuera del tiempo”.

Esta peculiaridad se basa en esas dos características propias del

Derecho constitucional cada una de las cuales contiene ya esa

tendencia y que al conjugarse ambas de manera compleja la

refuerzan considerablemente: una es su singularidad técnica que –

dadas su supremacía y rigidez- dificulta notablemente su dinámica

reproductiva y fuerza a su estabilidad; la otra es de naturaleza

material, ya que el contenido fundamental de las Constituciones –

fines, valores, derechos-, por su carácter de prácticamente

inagotable cumplimiento, implica una vigencia continuada e,

inicialmente, sin límites. La permanencia y atemporalidad son la

consecuencia de ambas.

Ocurre, además, en tercer lugar, que la vinculación básica que el

Derecho constitucional establece con el Tiempo añade una nueva

problematicidad. Porque esta vinculación básica es la del momento

9

en que surge, y el tiempo en el que surgen las Constituciones en

un tiempo crítico. Los procesos y períodos constituyentes son la

expresión de crisis profundas. Y ese tiempo de crisis es, en

principio, el menos adecuado para que surja una Norma que

precisamente por sus contenidos, trascendencia y –como se veía

antes- vocación de permanencia, exigiría unas condiciones de

reflexión y objetividad bien lejos de las que se dan en la época en

la que nacen; y sin embargo y contradictoriamente, ese Tiempo es

el propiamente “constitucional”, en el sentido de que es el único en

el que las Constituciones surgen como necesidad.

De ahí que ese Tiempo “entre” las Constituciones, dejando,

inevitablemente, una huella de contigencia, de manera que

justamente las Constituciones que, por las características que

antes se indicaba, tienen una vocación de permanencia y

atemporalidad, están fuertemente marcadas por la coyuntura. Se

trata de una contradicción que, además de hacer más compleja la

relación del Derecho constitucional con el Tiempo, no deja de

añadir complicaciones. Porque buena parte de los defectos,

patologías, desajustes y hasta omisiones que se contienen en las

Constituciones tienen su origen en esa circunstancia, lo que

termina creando en el interior de la Norma una dinámica -otra vez-

contradictoria: la de , frente a su vocación de permanencia, incluir

la necesidad de una inmediata -pasada la coyuntura de la que

nacen- corrección de todas esas adherencias. De ahí que pudiera

formularse de manera generalizable la necesidad de una Reforma

“depurativa” de las Constituciones cuando el tiempo constitucional

recobrara su normalidad histórica. Y debe tenerse en cuenta que

esta “necesidad” puede sentirse no solo respecto del contenido de

las Constituciones, sino del mismo procedimiento de la Refomra,

obviamente también sometido a la sevidumbre del timepo que

puede convertir en obsoleto o inadecuado un procedimiento

10

previsto en función de circunstancias que cambias o se perciben de

otra manera que en el “tiempo constituyente”; cuestión que puede

sugerir algún tipo de reflexiones en aspectos tanto teóricos o

formales (como los límites a la Reforma y, en concreto, sobre la

reforma de la Reforma), como en supuestos históricos específicos.

(…) A todo lo cual cabe añadir una última consideración. Y es que,

de acuerdo con la perspectiva antes indicada en la que se sitúan

las que aquí se hacen, si “todo está en el Tiempo”, quiere decirse

que lo está no solo el Derecho positivo sino las concepciones y las

construcciones, (

...

),

e incluso la comprensión y las posiciones que

se sostengan acerca del cambio general y del cambio

constitucional en particular. Por tanto, en lo que se refiere a este

último aspecto, debe entenderse que la reflexión sobre el mismo,

sobre la estabilidad constitucional y en consecuencia sobre la

Reforma constitucional, no puede plantearse en términos

atemporales. Porque parece fuera de toda discusión que la relación

actual Constitución-Sociedad, en la que se inscribe la cuestión de

la Reforma, no es comparable a la que existía en las formaciones

sociales en las que se genera y construye la teoría clásica de la

Constitución; tanto en las transformaciones del Estado y sus

funciones como la complejidad experimentada por los

Ordenamientos, además en constante cambio, las implicaciones

que añaden las nuevas formas de internacionalización y

globalización, sitúan la valoración de los cambios constitucionales

en una perspectiva bien distinta de aquella en la que la -al menos

aparente estabilidad general no sólo no los demandaba sino que

daba una valoración positiva a la inamovilidad constitucional acorde

con el escaso dinamismo de su “tiempo histórico”.

Se invierte así la situación, en cuanto que si todo presiona hacia el

cambio, hacia su aceptación, de manera que la predisposición al

mismo pasa a ser una exigencia de la mentalidad moderna y de la

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modernización, no parece que pueda dejar de afectar al cambio

constitucional en concreto tal como lo hace respecto del cambio

jurídico en general. Supuesto además que en el ámbito del

Derecho Constitucional operan dos principios que son congruentes

con ese cambio o aceleración del cambio como nuevo signo del

actual tiempo histórico: el primero es que, desde el comienzo, el

constitucionalismo fue la expresión inmediata del racionalismo

ilustrado y ha seguido siendo después una manifestación cada vez

más compleja y fundamentada en la corriente más clara del

racionalismo europeo en su sentido más propio, es decir, como

única vía de compresión de la historia y ordenación de la sociedad

(G.Luckács, El asalto a la razón); el segundo es el de su

fundamento democrático, lo que supone que también el cambio

constitucional tiene que serlo y que por tanto cuando ocurra

siempre implicará un ejercicio democrático ( ) ...

I. A. 3. Funciones de la Reforma

De esta manera y entendiendo que las normas constitucionales no pueden

ser eternas, así como aceptando la necesidad de mantener la coherencia

del Estado constitucional, los legisladores se han vistovieron obligados a

introducir en los textos normasnormas relativas ade la regulación de las

procesostécnicas de reforma constitucional.

El establecimiento, casi universal, de la Reforma constitucional representa

nuevamente el triunfo del cambio sobre la inmutabilidad al aceptarse como

válido el carácter imperfecto e inacabado de toda Constitución. Estas

consideraciones convierten a la Reforma, en primer lugar, en el instrumento

más idóneo para realizar la importante función de hacer posible el

acoplamiento del texto a la realidad, al ofrecer los mecanismos apropiados

para la incorporación de los cambios históricos, sin los cuales podría

producirse una peligrosa separación entre la realidad política y la realidad

12

jurídica

con

el

consiguiente

quebrantamiento

o

ruptura

del

orden

constitucional.

 

Una segunda función que cumple la Reforma constitucional y no menos

importante que la anterior, consiste en hacer que los cambios producidos

en los textos constitucionales se realicen dentro de la continuidad jurídica

formal del ordenamiento fundamental antes que dentro de los cauces

meramente políticos que, como se ha dicho, exigen la presencia del Poder

constituyente revolucionario con los riesgos que estos comportan.

Una tercera función de la Reforma es la referida a la protección de los

derechos fundamentales de la persona, particularmente de sectores que

conforman minorías dentro de los estados y que, por lo general, se

encuentran en permanente indefensión. La Reforma constitucional, desde

este punto de vista, supone determinados niveles de consenso y

compromiso de parte de las diferentes fuerzas políticas del país, lo cual

redunda en beneficio de la comunidad en general.

I. A. 4. La norma sobre la Reforma

Las normas sobre la Reforma tienen una notable peculiaridad que las hace

ser permanentemente discutidas hasta en su propia naturaleza normativa.

Se plantea así – y después se verá por qué- si las normas sobre producción

en materia constitucional no son verdaderas normas de Derecho, sino solo

simples directrices, jurídicamente no vinculantes, o que, en todo caso,

agotan su virtualidad jurídica en la limitación o regulación de los actos de

los órganos encargados de la Reforma. Pero ocurre, además, que esas

normas – que obviamente son normas constitucionales – no se dirigen

como las demás a los que genéricamente se conocen como “poderes

constituidos”, sino a uno específico que precisamente ellas definen y que

tienen una naturaleza bien distinta. Porque al tratarse – como se acaba de

decir – de normas constitucionales y, por tanto, jerárquicamente superiores

que surjan a partir de ellas, en este caso, al órganos de referencia le

13

atribuyen una competencia tal que le doten su ejercicio de una fuerza activa

capaz de imponerse a las normas constitucionales.

Y es que aunque como normas sobre producción no regulan contenidos,

las normas sobre la Reforma realizan una determinación del objeto de la

norma de Reforma, es decir, incluyen un aspecto que las configura como

regla de competencia y no solo de procedimiento.

De ahí que un análisis de las normas sobre la Reforma deben incluir ambos

aspectos: el de la competencia y el del procedimiento. (…)

I. A. 5. La iniciativa de la Reforma

(…) Uno de los medios de lograr mayor estabilidad para una Constitución

es el de limitar la posibilidad de emprender reformas a la misma. Por lo

general se confiere este derecho al órgano del Estado al cual se quiere dar,

en un sistema determinado, mayor preponderancia política. Así, en el

sistema presidencial la iniciativa de la Reforma es compartida entre las

ramas ejecutiva y legislativa, cuando no se le da exclusivamente al

gobierno, lo cual resulta, a todas luces, antidemocrático, en tanto que en el

sistema parlamentario se da, generalmente con exclusividad, al

Parlamento. Pero si lo que se quiere es ampliar la democracia, a través de

una mayor y más directa participación ciudadana en materia tan

trascendental como esta, la iniciativa debe darse también al pueblo. En

consecuencia, la iniciativa de la reforma constitucional puede ser

restringida, compartida o popular. 3

a) Iniciativa restringida: Cuando la tiene, de manera exclusiva, el gobierno.

Ellos ocurre en las constituciones inspiradas en la idea de fortalecer ante

todo al órgano ejecutivo, constituciones de corte autoritario.

3 D.Constitucional general, p 392 – 393, U de Medellín.

14

  • b) Iniciativa compartida: Cuando la iniciativa la comparten el gobierno y el

Parlamento, como se da en los sistemas de gobierno presidencial, en los

cuales se busca un equilibrio entre las ramas del poder.

  • c) Iniciativa popular: Cuando se le da al pueblo también la iniciativa que

puede operar mediante ciertos procedimientos, no exentos de complejidad.

Entre estos procedimientos figuran:1) El de que un cierto número mínimo

de ciudadanos presente, respaldado en firmas auténticas, temas generales

o proyectos concretos de reforma a la consideración del Parlamento o de

un órgano especial. Esta es la llamada propiamente iniciativa popular. 2)

Que los proyectos elaborados por el Parlamento o un órgano especial sean

sometidos al procedimiento de la consulta popular, para que así obtengan o

no la ratificación del pueblo. 3) Que corporaciones populares de carácter

seccional o local se pronuncien sobre proyectos de reforma, bien sea para

aprobarlos directamente o para someterlos a la consideración del

Parlamento o de un órgano especial. Este último procedimiento existe en

Estados Unidos, donde si las legislaturas de los dos tercios de los Estados

federados lo solicitan, se reúne una Convención para estudiar las

enmiendas a la Constitución.

El órgano competente para hacer las reformas:

(…)

Una

cuestión

es

la

de

la

iniciativa

en

materia de reformas

constitucionales y otro el órgano competente para realizarla. En la mayoría

de los regímenes demoliberales contemporáneos ese órgano es el

Parlamento, pero puede ser también un cuerpo especial, o el pueblo

mismo, o adoptarse un sistema mixto (…) 4

  • a) El Parlamento: Es entonces el órgano al cual se confía en la mayoría de

los casos, la atribución de dar trámite a los proyectos de reforma. Siendo la

gran mayoría de las constituciones de carácter rígido, lo que se hace es

consagrar en ellas, para efecto de reformas a la Constitución, un

4 D.Constitucional general, p 394 - 395, U de Medellín

15

procedimiento más complicado o agravado que el previsto para la

aprobación de leyes ordinarias, con objeto de que aquella no pueda ser

constantemente modificada. Es importante aclarar que cuando el

parlamento discute y decide sobre una reforma constitucional, no actúa

como legislador sino como constituyente derivado

b) Un órgano especial: Muchas veces para agilizar las reformas a la

Constitución, o para sustraerlas del ámbito del Parlamento, por razones

diversas se confía la competencia para realizarlas a un órgano especial,

que puede ser una asamblea constituyente, o una Convención, o una

asamblea especial.

b.1) Asamblea Constituyente: Una Asamblea Constituyente es una

corporación especialmente integrada para elaborar un texto constitucional

para un Estado en formación, para reemplazar una Constitución ya

existente, o para introducirle a la vigente modificaciones sustanciales,

básicamente en cuanto a la forma de Estado, al sistema de gobierno o al

régimen político. b.2) Convención: Se trata de una asamblea especialmente

elegida para elaborar o derogar una Constitución. Su carácter es pues,

constituyente. No acumula el poder legislativo ordinario, sino que, una vez

cumplido su cometido, la asamblea se disuelve, solo por excepción aprueba

leyes de carácter ordinario. Este sistema como dice HAURIOUR, pone

claramente el mayor énfasis sobre el carácter de fundación de la operación

constituyente, por reunir un cuerpo especial que tiene, por otra parte, la

ventaja de buscar la concentración del poder en manos del órgano

constituyente, lo que pudiera llegar a ser peligroso.

El procedimiento de la convención fue primeramente utilizado en Estados

Unidos en 1887. Francia utilizo el mismo procedimiento para el

establecimiento de constituciones de 1791, 1848, y 1875.

c) El pueblo: Como en el caso del establecimiento de la Constitución, el

pueblo puede ser también competente para adelantar su reforma. por

16

medio de un referendo, el cual tiene por objeto someter a la consideración

del pueblo un texto de reforma a la carta, hecho por el gobierno, o el

parlamento, un órgano especial, o el mismo pueblo, para que este diga sí o

no a la reforma.

I. A. 6. Enmienda Constitucional

Comúnmente definido como la tentativa de modificación de algunos o varios

artículos de una la constitución, sin cambiar la estructura de la misma, es

decir, sin alterarr su estructura fundamental.

Dichasenmiendas Ppueden darseser deen dos tipos: enmiendas de

totalidad,las cuales presentan unando la versión alternativa de un texto; o

enmiendas concretas a articulosal articulado, que postulanpostulando la

supresión, modificación o adición de determinadas normas al cuerpo

normativo sujeto a la enmienda. ,

En caso una enmienda de si se da el caso de los últimos dos supuestos se

debe acompañar la enmienda con el texto correspondiente.

Ejemplos predominantes de este fenómeno constitucional, son las

modificaciones a las diez enmiendas originales de la Constitución

Estadounidense, dictaminadas en 1789, en las cuales se previó una futura

adición, cambio o ratificación que se daría por los cambios naturales que

tiene el derecho con el tiempo. Es también el caso de Venezuela, cuya

constitución 1999 en el título IX define las diferentes vías para modificar el

texto Constitucional, entre las cuales, se encuentra la enmienda.

Según Norman Pino que comenta el caso de la constitución Bolivariana de

Venezuela: “(…)La tercera de las vías, la de menor alcance y extensión, se

refiere a la enmienda (DRAE: Del lat. Emendar 1. tr. Arreglar, quitar

defectos. 2. tr. Resarcir, subsanar los daños), cuyo objetivo es la adición o

modificación de uno o varios artículos de la Constitución “sin alterar su

estructura fundamental” (“Artículo 340. La enmienda tiene por objeto la

17

adición o modificación de uno o varios artículos de esta Constitución, sin

alterar su estructura fundamental.”)(…) 5

I. B. Rigidez Constitucional

Una institución esencial en el funcionamiento del Estado constitucional de

Derecho es la rigidez constitucional. Actualmente, esta es recogida por la

totalidad de constituciones escritas y codificadas del mundo. Su precisión

constituye el intento más serio por garantizar la estabilidad de las normas

constitucionales en la medida que establece complicados obstáculos para

su modificación, asegurando así su permanencia y continuidad.

Según el británico James Bryce, se puede llegar a la conclusión de que su

establecimiento se debe a los siguientes motivos:

(1) El deseo de los ciudadanos, o sea de la parte de la población, que

goza de

los derecho políticos e asegurar sus propios derechos

cuando

están

amenazados,

y

de

limitar

la

acción

de

sus

gobernantes.

 

(2) El deseo de los ciudadanos, o del gobernante que quiere agradar a

los ciudadanos de establecer la forma de gobierno preexistente en

términos definidos y positivos evitando posterior controversia a su

respeto

(3) El deseo de quienes están estableciendo una nueva comunidad

política de corporizar el esquema político bajo el cual proponen ser

gobernados en un instrumento que asegurará su permanencia y lo

hará comprensible por el pueblo.

(4) El deseo de las comunidades separadas o de distintos grupos o

secciones dentro de una gran comunidad, de establecer y sancionar

5 Norman Pino. (2008). http://webarticulista.net.free.fr/np200825122229+Norman- Pino.html. webarticulista.net. Extraído el 1 de mayo de 2015.

18

los términos bajo los cuales sus derechos e intereses respectivos

han de ser asegurados, como también asegurada una acción

conjunta efectiva en materias comunes, por medio de un gobierno.

De estas consideraciones deduce Bryce que las constituciones que tienen

este carácter poseen una autoridad mayor a las demás leyes del Estado y

únicamente pueden ser modificadas por un procedimiento diferente de

aquel por el que las demás leyes son sancionadas o derogadas, siendo sus

méritos más destacables los relativos a la precisión y estabilidad.

Respecto a la precisión, cabe señalar que una Constitución que pretende

limitar el poder de los agentes políticos deberá, para el logro de sus

objetivos constar en términos expresos e inequívocos y, en cuanto a la

estabilidad, diremos que es una cualidad muy importante para la seguridad

jurídica de un Estado, debido a que ella inspira un sentimiento de confianza

en la conciencia de los ciudadanos, promoviendo el orden y permitiendo la

acumulación de experiencias que hagan posible mejorar la Constitución.

Desde este punto de vista la rigidez constitucional debe ser entendida como

el sistema característico del constitucionalismo escrito que al establecer

determinados obstáculos técnicos para la modificación de sus normas,

agrava el procedimiento de la reforma asegurando no solamente la

estabilidad sino también la continuidad de las mismas.

Dentro de estos términos, la rigidez constitucional deviene en el

complemento lógico e ideal para la garantía de la Constitución como

auténtica norma suprema, en tanto exige para su reforma un procedimiento

especial y diferenciado del procedimiento ordinario.

En la medida en que esta institución ha sido vista como una garantía de

permanencia y continuidad de las normas constitucionales y en tanto ella,

en el transcurso del tiempo, ha demostrado su eficacia práctica, los

ordenamientos constitucionales, como hemos visto, lo han adoptado,

19

dificultando así no solo las modificaciones constitucionales, sino, además,

limitando las competencias de los órganos legislativos ordinarios.

El énfasis puesto en desarrollar la rigidez constitucional no deberá

entenderse como una aproximación a aquellas tendencias que buscan

petrificar la Constitución. Nada mas lejos de ello es su finalidad práctica,

que es la de establecer mayores dificultades para la modificación de las

normas contenidas en los textos escritos y codificados, garantizando así

nuevamente su estabilidad y continuidad jurídica, al disponer que su

revisión se realice observando un procedimiento especial, anteriormente

establecido.

Por último, la supremacía constitucional, como hemos señalado, solo

adquiere verdadera significación dentro de las constituciones escritas y

rígidas. El esfuerzo del constitucionalismo por dotar al sistema jurídico-

político de una institución como la rigidez constitucional, no tiene otro objeto

que el de delimitar, establecer y fijar con claridad el orden jurídico

fundamental.

I. C. Mutaciones constitucionales

I. C. 1 Introducción

El hecho de que la Constitución venga a ser un documento incompleto no

significa que al momento de su elaboración se dejen indeterminados los

fundamentos del orden de la comunidad, ni menos la estructura estatal y los

procedimientos mediante los cuales se resuelvan los conflictos sociales. El

Derecho Constitucional asume la tarea de crear y recrear las reglas de

actuación y las decisiones políticas que proporcionen a los órganos políticos

competentes las directrices y puntos de orientación para su concretización.

Una de las instituciones con frecuencia utilizada para cumplir con esta

finalidad es la Mutación constitucional, fenómeno que por sus

repercusiones ha despertado un gran interés por su estudio con el propósito

20

de dotar y hallar sus características específicas que la diferencia de manera

clara, de la reforma constitucional, con la que muchas veces, se la

confunden debido a que en la práctica ambas instituciones cumplen una

función similar.

Jellinek afirma:

“(

...

)

por Reforma de la Constitución entiendo la

modificación de los textos constitucionales producida por acciones

voluntarias e intencionadas, y por Mutación de la Constitución entiendo la

modificación que deja indemne su texto sin cambiarlo formalmente, que se

produce por hechos que no tienen que ir acompañados por la intención, o

conciencia de la mutación”.

Como señalamos, se encuentra en el carácter voluntario o involuntario de la

modificación la nota diferencial entre reforma y mutación constitucional lo

que en la práctica los convierte en fenómenos complementarios y, en

algunos casos, excluyentes, de forma tal que allí en donde los

ordenamientos están sujetos a continuas reformas, la mutación deja de

tener sentido y, por el contrario, allí donde los ordenamientos miran con

recelo a la reforma, las mutaciones tienden a su proliferación o desarrollo.

El autor que mayor interés ha puesto en el estudio de la mutación

constitucional es el alemán Conrad Hesse, quien ha establecido con

precisión y nitidez que la verdadera naturaleza de la mutación radica en el

hecho de no contar con un procedimiento expresamente establecido en el

texto constitucional, lo que lo define como una modificación no formal que

actuando dentro de los parámetros razonables permite a los operadores

constitucionales adecuar la realidad jurídica a la realidad social, al plasmar

en una situación diferente el significado de una norma prevista para

circunstancias distintas sin tener que recurrir a la reforma constitucional.

Confirmando lo dicho, el autor afirma que “(

)

una mutación constitucional

modifica

de

la

manera

que

sea,

el

contenido

de

las

normas

21

constitucionales, de modo que la norma, conservando el mismo texto,

recibe una significación diferente”.

Como ya hemos visto, la función que cumple la Mutación dentro del sistema

constitucional es en gran medida similar a la que corresponde a la reforma

constitucional. Ambas instituciones actúan como mecanismos de

adecuación del texto normativo a la realidad política y social, permitiendo de

esta manera que la Constitución se concretice. Sin embargo, la Mutación

adquiere particular importancia al ofrecer la posibilidad de complementar el

texto constitucional sin tener que recurrir a la reforma, a la que hay que

acudir en última instancia para no quebrantar el orden constitucional.

En efecto, con mucha frecuencia los operadores constitucionales la han

utilizado para reemplazar a la reforma, con lo cual ha distorsionado su

naturaleza y han contribuido al desprestigio al producir el falseamiento de la

Constitución, fenómenos por el que se da a las normas una interpretación y

un sentido erróneo y distorsionado del que realmente tienen.

Para evitar los riesgos que su mal uso genera, André Hariou cree necesario

abordar el problema de los límites admisibles de la Mutación como

instrumento de integración constitucional. Se trata de encontrar una división

entre la práctica que modifica sensiblemente la Constitución escrita y lo

que constituye una violación de la Constitución. Detallaremos tres teorías a

continuación:

1) Mutaciones Praeter Legem

Este tipo de mutaciones no viola ninguna disposición constitucional puesto

que no se oponen a ella. Por el contrario, regulan una situación no prevista

inherente a la distribución de las competencias fundamentales. Es el caso

de la Judicial Review, que tuvo lugar en los Estados Unidos a propósito del

fallo del Juez Marshall, en el caso Marbury vs. Madison. Este fallo llenó un

vacío importante en la Constitución de 1787 que al momento de su

22

redacción no previó el órgano encargado de examinar la constitucionalidad

de las leyes.

2) Mutaciones Contra Legem

Estas resultan de prácticas políticas opuestas a los preceptos

constitucionales afectando su eficacia aunque no su validez. Este tipo de

mutación es una imposición de lo fáctico sobre lo normativo. Es el caso del

mandato imperativo que ha desplazado en la práctica al mandato

representativo. En efecto, aun cuando el artículo 93 de la Constitución del

Perú, por ejemplo, expresamente dice que “los congresistas representan a

la Nación”. No están sujetos a mandato imperativo ni a interpelación, sin

embargo, en la práctica la norma opera como una mutación opuesta al

precepto constitucional, debido a que los congresistas no son ajenos a

presiones y consignas provenientes de sus agrupaciones políticas.

3) Mutaciones por Imposibilidad de Cumplimiento

Ellas son el resultado de la aplicación de normas constitucionales

discrecionales y que por el transcurso del tiempo o las circunstancias

propias de la época caen en desuso. El caso más relevante fue el de la

Constitución francesa de la Tercera República, en 1877, que autorizaba al

Presidente a disolver el Parlamento cuando este le era hostil. Sin embargo,

en cuanto el Presidente, en acatamiento de la norma, procedió a disolverlo

por decreto, el resultado le fue tan adverso que no volvió a ejercitar jamás

este derecho por el temor a que el pueblo otorgue nuevamente su

confianza a una representación, igualmente, hostil al Presidente.

4) Mutaciones por Interpretación

Estas se

producen cuando los órganos encargados de aplicar la

Constitución eligen una entre varias opciones existentes que ofrece el texto.

Son el resultado de la acción modificadora que realizan las instancias

judiciales

o

los

Tribunales

constitucionales.

En

Estados

Unidos,

por

23

ejemplo, el Tribunal Supremo, a través de una jurisprudencia interpretó que

la palabra comercio incluía dentro del texto constitucional tanto al

internacional como al interestatal, con lo que despejó toda duda sobre la

competencia del Congreso Federal para efectuar regulaciones sobre esta

materia.

Existen mecanismos formales y no formales de modificaciones o cambios

constitucionales.

 Mecanismos Formales

Como mecanismos formales de modificación o cambio

constitucional, se encuentran, en primer lugar, el denominado Poder

Constituyente o Poder Originario, este poder se caracteriza por ser

soberano, ilimitado, previo, y total, que tiene su objeto en la

elaboración de un nuevo orden jurídico constitucional, es decir en la

creación de una nueva Constitución.

Es un poder que se justifica por sí mismo, es un poder pre-jurídico,

de hecho, no sólo ilimitado en los contenidos de su voluntad sino en

las propias formas de sus ejercicios, y es un poder total ya que todo

lo puede. Una vez que este ha cumplido su misión, el de elaborar un

nuevo ordenamiento jurídico Constitucional, desaparece y cede lugar

a su propia obra, la norma Constitucional. Es aquí, donde todos los

poderes del Estado por él creados pasan a ser así poderes

constituidos, y la Constitución, que encierra estos poderes, pasa a

ser la ley suprema.

En segundo lugar, como mecanismo formal de modificación, aparece

el denominado Poder de Reforma o Poder de revisión. Este

mecanismo se entiende como aquella técnica, mediante la cual se

establece un procedimiento más agravado y difícil para modificar la

Constitución que el que se sigue para modificar la ley ordinaria. Con

esto se pretende como señala PEDRO DE VEGA "salvar en tanto el

24

principio político democrático como el principio jurídico de

supremacía constitucional". El poder de reforma o poder de revisión

está condicionado por las exigencias políticas, derivadas del principio

democrático, y los requerimientos jurídicos, emanados del principio

de supremacía constitucional, como medio de control del gobernante.

Nos parece que no vale la pena abordar un poco más a fondo el

contenido de estos dos mecanismos (Poder Constituyente y Poder

de Reforma), así como la problemática que los mismos encierran, no

porque, ambos, no sean de gran

importancia, al contrario, es importante conocerlos y plantearlos, pero

el presente trabajo tiene como objeto estudiar los cambios no

formales que operan en los ordenamientos jurídico constitucionales.

Es aquí, entonces, en los cambios no formales, donde radica el

objeto del presente trabajo y donde se tratará de abordar un poco

más a fondo.

 Mecanismos No Formales

Los cambios no formales aparecen bajo el nombre de mutaciones

constitucionales, es así como la doctrina se ha encargado en

denominarlos. En el presente trabajo trataremos de hacer un análisis

de la problemática que conlleva el tema de las mutaciones

constitucionales, su importancia teórica y práctica, así como sus

alcances y consecuencias en la vida del Estado Constitucional.

Antes de entrar en el tema, creemos oportuno, dejar planteada

algunas ideas que ayuden a una mejor comprensión de las

mutaciones Constitucionales. Nos referimos a partir del hecho de

definir una constitución y su importancia en el Estado Constitucional

de Derecho, creemos que aunque se presume de lo que se habla, no

está de más hacer este pequeño planteamiento inicial.

25

I. C. 1. Definición de mutaciones constitucionales

Por mutación constitucional se puede entender según RAUL CHANAME,

cuando se produce una transformación en la realidad de la configuración

del poder político, de la estructura social o el equilibrio de intereses, sin

que quede actualizada dicha transformación en el documento

constitucional. Así mismo también se puede entender a la mutación

constitucional como un proceso muy importante para la vida de la

constitución, es así que podemos entender por mutación al fenómeno de

cambio lento y progresivo de la configuración del poder político y de los

mecanismos institucionales, permaneciendo inalterable el texto

constitucional escrito.

Siguiendo la misma línea, resulta ilustrativo y didáctico lo que nos

proporciona José Alonso De Silva en torno a este tema, citando a algunos

importantes autores, es así que considera que la doctrina tradicional sobre

el tema, que viene de Laband, G. Jellinek, pasando por Hsü-Dau-Lin y

Heller, concibe a las mutaciones constitucionales en un sentido bastante

amplio, bajo el cual se subsumen diferentes hechos, según lo demuestra

Conrad Hesse. De hecho, Jellinek admite mutaciones constitucionales

derivadas de la práctica parlamentaria inconstitucional, bajo el argumento

de que lo que aparece en un momento inconstitucional emerge más tarde

conforme a la Constitución. Pero no sólo interpretaciones parlamentarias

incorrectas pueden provocar esas mutaciones, también las puede

producir la administración y los tribunales, pues, según Jellinek, esas

actuaciones inconstitucionales pueden originar modificaciones de la

Constitución cuando reiteradamente efectuadas se imponen en la práctica.

Luego, señala que las mutaciones constitucionales se producen por

necesidad política, ya que las usurpaciones y las revoluciones provocan

en todas partes situaciones en las que el derecho o el hecho, aun cuando

26

estrictamente distintos, se transforman uno en otro, pues el fait

accompli o hecho consumado es un fenómeno histórico con fuerza

constituyente, ante el cual toda oposición de las teorías de la legitimidad

es, en principio, impotente. Jellinek no para ahí, pues también admite las

mutaciones constitucionales derivadas de las convenciones

constitucionales, del desuso de las competencias constitucionales y de la

necesidad de cubrir lagunas constitucionales. Antes que nada, es

pertinente hacer, desde ya, algunas observaciones respecto de esa

doctrina amplia de las mutaciones constitucionales.

La cuestión más seria que se deriva es que esa doctrina genera una

verdadera flexibilización de las Constituciones rígidas. Así, Milton Campos

lo dice expresamente cuando afirma que "los procesos indicados se

destinan en las Constituciones rígidas, en estado de eventual flexibilidad

para adaptarse, sin deformaciones maliciosas y sin subversiones

traumatizantes, a las mutaciones de los pueblos

...

".

No carece de razón

que tal postura sea sustentada por los espíritus conservadores,

aristocráticos, pues como señala Bryce, las " constituciones flexibles

tienen una natural afinidad con una estructura de gobierno aristocrática",

ya que " existe una atracción natural entre una aristocracia y una forma de

gobierno elástica e indefinida" , al paso que " la masa popular gana mucho

sin perder nada con una Constitución rígida debido a las limitaciones

definidas y fijas que ella implica, en mayor medida que las flexibles" . La

rigidez constitucional produce la supremacía de las normas

constitucionales que constituye una garantía de permanencia de los

derechos fundamentales que precisamente protegen a las masas

populares del arbitrio del poder, porque " esa teoría de las mutaciones

constitucionales, como observa Hesse, debilita, tanto en su conjunto como

particularmente, el sentido normativo de la Constitución" , especialmente

porque destruye la función racionalizadora, estabilizadora y limitadora del

poder que asume la Constitución rígida. La función limitadora de la

27

Constitución tiene precisamente el objeto de impedir el surgimiento de

realidades políticas contrapuestas a los derechos del pueblo tomando

como punto de partida los planteamientos anteriormente establecidos,

seguiremos como clasificación de las mutaciones constitucionales, las que

establece Pedro de Vega en su obra "La reforma Constitucional y la

problemática del poder constituyente".

I. C. 3. Concepto de mutación constitucional según Hsu Dau-Lin

Define mutación como un contraste que se produce entre la realidad

jurídica de muchas constituciones y sus normas escritas, un contrasentido

que existe entre normas constitucionales y la realidad constitucional que

intentan abarcar. Fundamenta esta existencia en la naturaleza del estado

que, tanto a nivel propio como institucional, se encuentra en constante

necesidad de cambios constitucionales. Esto se da porque el sentido

principal de toda Constitución es englobar la totalidad del Estado y no solo

proposición que pretender ser válidas por siempre.

Se diferencian cuatro clases de mutación de la constitución:

  • 1. Mutación de la Constitución mediante una práctica estatal que no viola formalmente la Constitución:

Sucede cuando se ignora

un

artículo

concreto

de

la

Constitución o se contradice cierto mandato constitucional,

pues las relaciones jurídicas que se busca tratar todavía no se

encuentran reguladas por un precepto específico. El conflicto

que se observa en este caso se da entre la situación legal que

la Constitución busca cubrir y la situación real; no entre la

situación existente y lo prescrito. Se encuentran en

contradicción el sollen, del alemán debe ser, y el sein, del

alemán ser, situación que resulta no solo de algún artículo

28

constitucional sino de varias prescripciones o del global de la

red constitucional.

Un ejemplo que usa Dau-Lin en su libro es el siguiente:

“Como segundo ejemplo servirá el instituto de los suplentes de

los mandatarios al Bundesrat. Según el artículo 6/II de la vieja

Constitución del Reich, cada miembro federal poda nombrar

tantos mandatarios como votos disponía. Entonces en número

de mandatarios era completo y no más de 58 personas

deberían tener derechos y obligaciones como la Constitución

del Reich concedía a los miembros del Bundesrat. Así, por

ejemplo, el artículo 8, III establecía que la elección de una

comisión para asuntos exteriores debía hacerse con

determinados plenipotenciarios. Ahora bien, esta decisión no

se cumplió, debido al instituto de los mandatarios suplentes.

Se nombraban suplentes y se les concedía exactamente los

mismos derechos y obligaciones que los de los mandatarios

ordinarios, entonces era de facto «mandatarios» reales y no,

en absoluto, «representantes». Entonces para no contravenir

formalmente el artículo 6, se omitió aumentar el número de

mandatarios y se palió con el título engañoso de «suplente».

Si políticamente fue necesario dotara un círculo más amplio

de personas con importante s derechos y obligaciones, cosa

que la vieja Constitución del Reich previó, y si fue adecuado

evitar, de esa manera, una reforma explícita de la misma

según el artículo 78 o no hacerla, eso lo dejaremos por el

momento en suspenso: sin embargo conviene subrayar que la

situación constitucional existente desde 1871-pues ya en el

año 1871 apareció en el Bundesrat un «plenipotenciario

suplente»- ello no correspondía, de ningún modo, con lo que

previó el artículo 6, II de la vieja Constitución del Reich. El

29

contenido de la Constitución y la situación constitucional

llegaron a una situación tensa sin que se infringiere,

formalmente, ningún artículo de la Constitución”. 6

  • 2. Mutación de la Constitución mediante la imposibilidad de ejercer ciertos derechos estatuidos constitucionalmente:

Ciertos artículos constitucionales cesan de pertenecer a la

realidad jurídica, porque la competencia de ejercer poder que

pertenece a ciertos sujetos se pierde ante la imposibilidad de

ejercerlos. En ese sentido las normas legales antes

mencionadas pierden sentido.

“Otro ejemplo de mutación constitucional de este tipo lo vio

Jellinek en la responsabilidad ministerial constitucional en el

antiguo Reich alemán. Aquí los ministros – Canciller del Reich,

sus representantes, el Gobernador de Alsascia-Lorena y el

secretario de Estado del territorio del Reich- ciertamente se

consideran «responsables», pero sin que esa responsabilidad

se defina con detalle, Ahora bien, hay que resolver esta difícil

pregunta: ¿corresponde la responsabilidad ministerial a las

instituciones constitucionales o no? Las experiencias de la

acusación ministerial y del Tribunal Supremo parecen

entender la configuración de la responsabilidad ministerial

«como exigencia puramente doctrinal». Y de hecho ni si

quiera se piensa en una ley que concrete ese «principio

solamente pronunciado», si no se alinea con la

responsabilidad política, que es prácticamente, la única

importante. «Sin embargo, la bibliografía constitucional o se

6 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 34.

30

rechaza». Empero, cuando se afirma no se supera la tesis de

la lex imperfecta y no se puede deducir ningún efecto legal de

ella. A pesar de todo la garantía de las Constituciones ha

quedado en letra muerta. Lo que ha dicho el Reich también

vale para Prusia y muchos otros estados”. 7

  • 3. Mutación de la Constitución mediante una práctica estatal contradictoria con la Constitución:

Esta mutación consiste en una ley cuyo contenido contradice

la Constitución, una vez reconocida esta contradicción se

realiza una reforma de la Constitución. De manera que, el

texto constitucional quede como antes y las normas afectadas

por la reforma material quedan sin efecto al no coincidir con la

realidad constitucional.

“Ejemplo de una reforma material de la Constitución dad a

conocer mediante su cláusula de publicación es la ley del

ferrocarril del Reich del 30 de agosto de 1924 (RGBI.II, 272).

Según la Constitución de Weimar, arts. 89 corresponde al

Reich encargarse de los ferrocarriles que sirven « para el

tráfico común y de administrarlos como una institución de

tráfico uniforme». Para promover esta empresa económica

con bienes excepcionales del Reich, la Constitución ha

previsto en una serie de artículos, varias competencias y

derechos del Gobierno del Reich: por ejemplo: competencia

para expropiar: art. 90; monopolio: art. 94; inspección de los

ferrocarriles no administrados por el Reich: art. 95 etc. Y el

tránsito de los ferrocarriles estatales entre el Reich - que

probablemente fue condicionada por las circunstancias

7 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 38.

31

económicas y financieras del tiempo de postguerra - creó una

sociedad de ferrocarriles estatales en el Reich también se

efectuó mediante diversos contratos estatales entre el Reich y

los Países. Sin embargo, la ley de ferrocarriles del Reich-que

probablemente fue condicionada por las circunstancias

económicas y financieras del tiempo de la postguerra- creó

una sociedad de ferrocarriles del Reich con carácter jurídico

propio para su funcionamiento. Esto significa, en realidad,

una considerable carga para la administración general de

Estado y para la Hacienda. La contradicción de esta

legislación con los preceptos constitucionales también se

percibe claramente pues la ley se aprobó en el Reichstag con

mayoría suficiente para reformar la Constitución (art. 76 I de la

Constitución del Reich) y el cumplimiento de esa necesidad se

mencionó en la fórmula de promulgación, pero el texto

constitucional quedó totalmente intacto”. 8

Así también, una legislación ordinaria puede convertir un

precepto constitucional cuando una ley vigente es la que

contradice la Constitución y a falta de instancias especiales

que examinen su constitucionalidad puede quedar integro.

Ejemplo de esto es la famosa clausula Frankenstein:

“Puede citarse, como ejemplo

la

famosa clausula

FRANKENSTEIN que quebranto el principio fundamental de

los artículos 38 y 70 de la antigua Constitución del Reich.

Según estos artículos los ingresos aduaneros y

determinados impuestos deberían

atribuirse

a

la

administración del Reich, evitándolos a la caja del Reich para

8 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 40.

32

la provisión de los gastos correspondientes. Si hubiera

superávit los ingresos se atribuirían al año siguiente, en caso

contrario los Lander estaban obligados, según su población a

aprobarlos (Matrikularbeitrage). En consecuencia, las

aportaciones de los Estados miembros eran instituciones

facultativas y los ingresos pasarían a la caja del Reich.

No obstante, mediante la cláusula Frankestein, incluida en

varias leyes fiscales, se acordó que el instituto de las

aportaciones de las matrículas (Matrikularbeitrage) de los

Lander se elevase al rango de institución permanente y el

rendimiento de los ingresos por el tabaco y bebidas

alcohólicas, se transfirió a los Lander al final del año una vez

descontadas ciertas sumas: 130 millones de marcos. Tales

aportaciones que según el texto de la Constitución deberían

ingresarse «en la caja del Reich», en realidad se hacía «a

través de la caja del Reich»”. 9

También se da el caso en que un precepto legal constitucional

se modifica mediante el reglamento dictado por algún órgano

estatal supremo.

Como en el siguiente ejemplo:

“El art. 33 II de la Constitución del Reich, prescribe que a las

sesiones del Reichstag y de sus comisiones a las que tienen

acceso el Canciller del Reich, los ministros del Reich y sus

mandatarios, también «los Lander» tenían derecho a enviar

«plenipotenciarios» para exponer la posición de su Gobierno

sobre la cuestión que se discutía. Es evidente que los

miembros del Reichstat no se designaban con la expresión

«plenipotenciarios», más bien cada Land puede enviar a los

9 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 42.

33

debates del Reichstag a cualquier persona adecuada como

«mandatario». Según esto el nombramiento y envió de estos

mandatarios es un derecho ilimitado de los Lander. Sin

embargo, el reglamento del Reichstag del 12 de diciembre

1922 habla en sus parágrafos 96, 97, solamente de

«mandatarios de Reichsrat». Así pues, seria dudoso si un

«mandatario de un Land» que no es a la vez miembro del

Reichsrat puede pedir la palabra en las sesiones del

Reichstag (23). De hecho, varios miembros del Reichsrat

participaron, en diversas ocasiones, en el pleno y en las

comisiones del Reichstag cumpliendo su función como

representantes del primero (24). Ahora bien, no está previsto

por la Constitución del Reich que los miembros del Reichsrat

participen, como tales, en las sesiones del Reichstag, al

revés de lo que sucede con el Consejo Económico del Reich

art. 165, IV párrafo 4 de la Constitución de Weimar. Que sea

esto constitucional parece por lo menos dudoso, si tenemos

en cuenta que los mencionados parágrafos, de su

reglamento, imponen una estricta limitación al derecho

ilimitado de los Lander pues indudablemente contrastan con

la constitución”. 10

Por último, un precepto constitucional se puede transformar

mediante la práctica efectiva de un órgano estatal que discrepe

de las normas constitucionales.

Como ejemplo de esto tenemos:

“La permanencia del Bundesrat en el Reich imperial. Según

los artículos 12 y ss. De la Constitución del Reich el

Bundesrat no fue una asamblea permanente, porque se

10 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 43.

34

reunía solamente de vez en cuando al ser convocado. La

convocatoria debería hacerse regularmente una vez al año

(art.13) y excepcionalmente si un tercio de los votos lo pedía

en 1883. «Los asuntos, siempre crecientes, no permitían

interrumpir su actividad por más tiempo», de modo contrario

al texto de la Constitución, el Bundesrat fue, en realidad, un

colegio permanente”. 11

4. Mutación de la Constitución mediante su interpretación:

Esta mutación sucede cuando normas constitucionales solo se

interpretan según las consideraciones y necesidades que

cambian temporalmente sin tomar en cuenta el texto fijo de la

Constitución, o sin que se considere el sentido originario que

dio el constituyente a las normas constitucionales en cuestión.

La norma queda intacta, pero la práctica constitucional que

sigue es distinta. La Constitución muta porque sus normas

reciben otro contenido, ya que sus normas regulan

circunstancias distintas a las imaginadas. Como ejemplo de

esto tenemos:

“Un ejemplo de mutación de la Constitución mediante la

interpretación lo estableció el derecho de gracia del Gran

Duque de Baden en tiempo de anteguerra. Según el

parágrafo 3 de la Constitución de 1818, el Gran Duque unía

en su persona todos los derechos de la autoridad pública y

los

ejercía

según

las

condiciones

establecidas

en

el

documento

constitucional.

Entre

estos

derechos

no

detallados se contaba también el

de gracia, ejercido

a

menudo (27). Más Tarde,

sin

embargo, la opinión del

Gobierno cambió considerando, probablemente, la

11 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 44.

35

independencia de la justicia penal y se intentó excluir ese

derecho. Se argumentó basándose en el parágrafo 15 de la

Constitución que atribuía el Gran Duque el derecho de

atenuar, o abolir, totalmente una pena y se decía que este

precepto constitucional contenía las facultades del Monarca

respecto a la justicia penal, retenidos constitucionalmente.

Puesto que no se mencionaba el derecho de abolición,

entonces ya no correspondía al Monarca. Así que a

mediados de los años sesenta ya no se dio caso alguno de

abolición. Un derecho que hasta entonces se aplicó durante

casi medio siglo como derecho mayestático, se eliminó

mediante la interpretación. El texto de la Constitución siguió

sin modificarse pero, su contenido material, sin embargo

experimentó un cambio sustancial en un punto muy

importante”. 12

I. D. Procedimiento actual de la Reforma Constitucional en el Perú

CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ DE 1993

TITULO VI

DE LA REFORMA DE LA CONSTITUCION

Artículo 206.- Reforma Constitucional Toda reforma constitucional

debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del

número legal de sus miembros, y ratificada mediante referéndum.

Puede omitirse el referéndum cuando el acuerdo del Congreso se

obtiene en dos legislaturas ordinarias sucesivas con una votación

favorable, en cada caso, superior a los dos tercios del número legal

12 Hsu Dau-Lin. (1998). Mutación de la Constitución. Bilbao . Instituto Vasco de Administración Pública. Págs. 46.

36

de congresistas. La ley de reforma constitucional no puede ser

observada por el Presidente de la República.

La iniciativa de reforma constitucional corresponde al Presidente de

la República, con aprobación del Consejo de Ministros; a los

congresistas; y a un número de ciudadanos equivalente al cero

punto tres por ciento (0.3%) de la población electoral, con firmas

comprobadas por la autoridad electoral. 13

II. A. Constitución e interpretación: Una relación singular

II. A. 1 Introducción

Siempre que tomamos contacto con una realidad específica intentamos

sacar a la luz el sentido que ella alberga. A esa actividad intelectual

encargada de comprender, explicar o declarar el sentido de todo aquello

que es objeto, lo llamaremos interpretación. Se tendrá que tomar en

cuenta que la interpretación no solo esclarece el sentido de la norma sino

también el sentido de los hechos que suscitan un problema jurídico.

Es así, que el derecho por ser una ciencia considera una amplia gama de

temas que se correlacionan, entre los cuales está la interpretación jurídica

dentro de la cual se ubica estrechamente ligado a la interpretación

constitucional, que es el tema que tocaremos en el presente trabajo.

La interpretación de las normas jurídicas significa otorgarles un sentido.

En el caso de la Constitución, su interpretación adquiere especial

importancia pues a través de ella se busca dar un sentido a las normas

fundamentales que organizan la convivencia política y social de un país.

Además, dada su peculiar característica de norma suprema del

ordenamiento jurídico, de su interpretación depende la vigencia de las

13 Constitución Política del Perú de 1993, art. 206.

37

demás normas, las cuales pueden quedar expulsadas de aquel

ordenamiento debido a su inconstitucionalidad.

El presente tiene por objeto acreditar que una Corte Suprema de Justicia,

o en su caso un Tribunal Constitucional, cuenta por lo común con un

arsenal de pautas interpretativas. Como consecuencia de esto con

relación a una norma constitucional concreta, según cuál herramienta sea

empleada, el Tribunal está habilitado para arribar a productos y resultados

interpretativos distintos.

Se busca aproximar al lector al tema de la interpretación constitucional, así

como de la labor hermenéutica desarrollada por los tribunales

constitucionales en defensa de los derechos fundamentales.

Adicionalmente, la tarea del jurista es interpretar normas, este debe

encontrar una norma o, en su defecto, en el conjunto del ordenamiento

jurídico, una respuesta al problema que se someta a su consideración,

bien sea de manera contenciosa o conflictiva, bien sea de manera

pacífica. Cuando el jurista tiene que intervenir, lo que haces es interpretar

como se dijo anteriormente y dar a través de dicha interpretación una

respuesta a la cuestión que se haya suscitado. Lo que lleva a decir que

detrás de cada actuación de un jurista hay siempre una operación de

interpretación normativa.

La interpretación es metafóricamente como la sombra que acompaña al

cuerpo. De la misma manera que ningún cuerpo puede librarse de su

sombra, el derecho tampoco puede librarse de la interpretación.

Ocurre que la interpretación no siempre fue aplicada en el Derecho

constitucional, de hecho no fue aplicada hasta los años cincuenta del siglo

XX. Solo a partir de esa fecha ha habido interpretación de la constitución.

Adicionalmente de ello, en ninguna de las otras ramas del derecho ha

38

ocurrido algo parecido. En todas, la interpretación ha sido siempre una

cuestión de excepcional importancia.

“La interpretación de la norma constitucional- también

llamada hermenéutica o exegesis- consiste, en la labor,

adelantada por autoridad competente, de averiguar o

desentrañar el sentido de las reglas plasmadas en el texto

de la constitución política de un Estado, para acotejarlas con

otras normas del derecho positivo interno, tomando en

cuenta la realidad sobre la cual han de aplicarse, con objeto

de hacer prevalecer aquellas, como resultado del principio de

la supremacía constitucional.

. Órgano competente para la interpretación constitucional

‘’por vía de autoridad’’

Se entiende por ‘’vía de autoridad’’ aquella que se adelanta

por el órgano competente del Estado para tal efecto, y que

por tanto tiene el carácter de definitiva y de obligatoria; esto

es, tiene fuerza vinculante para los demás órganos del

Estado y, en general, para toda la población del mismo (…).

El control de la constitucionalidad de las leyes se a confiado,

según los países, las épocas o los sistemas o bien a un

cuerpo de naturaleza política-generalmente el congreso o

parlamento-o bien, a un cuerpo de naturaleza jurisdiccional.

Cuando este control se confía a un cuerpo político, es natural

que a este- es generalmente el propio órgano legislativo

encargado de hacer las leyes-, se le confié al mismo tiempo

la labor de interpretar por ‘’vía de autoridad’’ la

constitucionalidad que el mismo hace. Es decir, que con

estos sistemas al Parlamento o Congreso- salvo que se haya

establecido otro cuerpo político para el efecto- le

39

corresponde al mismo

tiempo

la

Constitución y de la ley. 14

interpretación

de

la

En cambio, cuando el control de la constitucionalidad se ha

confiado a un cuerpo de naturaleza jurisdiccional- los jueces

y tribunales ordinarios o un tribunal especial- la interpretación

constitucional se le confía a estos. En tales casos, entonces

la titularidad de la función de la interpretación puede estar,

por asi decirlo, repartida entre los jueces y tribunales, según

su competencia o concentrada en un solo órgano, un tribunal

especialmente revestido de esta facultad, que suele ser el

máximo tribunal de la jurisdicción ordinaria- la corte suprema

de justicia-, o un tribunal especial de constitucionalidad- una

corte o tribunal constitucional-. También puede darse el caso

de que esta atribución sea compartida con otro Tribunal

especial, como podría ser el máximo tribunal de lo

contencioso administrativo (…) 15

Interpretación constitucional e Interpretación legal

Tradicionalmente la interpretación constitucional, que se

cumplía bien por un órgano político -el propio Congreso o

Parlamento, encargados de hacer las leyes o por tribunales

ordinarios, empleaba los mismos métodos y técnicas de la

interpretación de las leyes, a partir de la sistematización de

Von Savigny.

Prevalecía la idea de que la interpretación de las normas

constitucionales participaba de las mismas características de

la interpretación legal ordinaria y, por tanto, se trataba de

asignar sentido a los términos utilizados en aquellas, con

14 Vladimiro Naranjo Mesa. (2006). Teoría Constitucional e Instituciones políticas. Bogotá: Temis. Págs. 425. 15 Vladimiro Naranjo Mesa. (2006). Teoría Constitucional e Instituciones políticas. Bogotá: Temis. Págs. 426.

40

base en las reglas que ofrecían los diferentes métodos,

como el literal, el sistemático, el histórico, el teleológico o el

analógico (…)

Debe precisarse que estos métodos aplicables en el caso de

la Interpretacion de la ley, no pueden serlo se la misma

manera en el caso de la interpretación de la constitución. En

el caso de la ley se tiene, en primer término, que existe el

principio de que la ley posterior en el tiempo deroga la

anterior, y asi mismo, que la ley especial prevalece sobre la

general en tratándose de la misma materia. En el caso de la

Constitución ello no es así, porque, por una parte, aunque la

codificación lleve un orden numérico, jamás puede decirse

que un artículo posterior dentro del texto de la Carta

prevalezca sobre uno anterior, así resulten contradictorios,

como a veces ocurre. Tampoco puede decirse que una

norma de tipo especial (la que consagre un derecho

especifico) prevalezca sobre una de carácter general ( la que

consagre el interés general sobre el particular o individual).

Debe tenerse en cuenta que en los cuerpos constituyentes,

las normas, por lo general, son aprobadas separadamente,

en oportunidades diferentes, sin seguir un orden específico.

Se pueden aprobar primero por ejemplo, las referentes a

determinada materia o capitulo las cuales luego, en la

codificación final aparecen colocadas después de otras que

fueron aprobadas con posterioridad. Y debe tenerse en

cuenta también, que la constitución no es un cuerpo de

normas homogéneo sino heterogéneo, que contiene

diversidad de materias, de preceptos, de valores, de

principios. Respecto a estos últimos, por ejemplo, ¿cómo

interpretarlos? Para ello muchas veces resulta inapropiada la

41

interpretación gramatical y debe apelarse, en cambio a la

sistemática.

Todo ello hace que no puedan ser aplicados los mismos

sistemas o principios para la interpretación legal que para la

constitucional. Y de ellos resulta, entonces, que tampoco

deban ser, necesariamente, los mismos órganos los

encargados de adelantar una y otra. De ahí que, como se

explicó anteriormente, tal vez en la mayoría de los estados

de derecho contemporáneos se confié la una- la legal- al

propio órgano encargado de hacer las leyes (Parlamento o

Congreso), en tanto que la otra, la de interpretar la

Constitución, a un órgano jurisdiccional, generalmente a un

Tribunal especial”. 16

La interpretación constitucional es uno de los órganos más importantes y

útiles de la vida política de la Constitución. Casi en todos los

ordenamientos jurídico-políticos del mundo la reconocen como tal,

habiendo en muchos de estos ordenamientos a nivel mundial órganos

especializados en la interpretación constitucional. El problema principal

existe cuando hay que aplicar ciertas normas. Para la aplicación correcta

de las normas se deberán seguir principios y mantener ciertos parámetros

y límites al momento de interpretar, como base del principio fundamental

de la supremacía constitucional. Esto quiere decir que cada operador del

derecho encargado de interpretar deberá tener como límite a la propia

base de la Constitución pues su labor no es la creación de preceptos

constitucionales, de modo que cuando las normas dejan de tener un pleno

y correcto sentido o entran en clara contradicción, allí también terminarán

las facultades de la interpretación.

16 Vladimiro Naranjo Mesa. (2006). Teoría Constitucional e Instituciones políticas. Bogotá: Temis. Págs 426-428

42

A continuación citaremos a Hesse que nos manifiesta su punto de vista de

los límites de la interpretación constitucional:

“(…) Es el presupuesto de la función racionalizadora, estabilizadora y

limitadora del poder que le corresponde a la Constitución”.

Por lo tanto, si el intérprete u operador intenta salirse del marco o de este

límite que traza la propia Constitución, ya no se estará realizando una

interpretación adecuada, sino

que

se

le

dará

origen

a

una

inconstitucionalidad. Y en estos casos el autor manifiesta que es preferible

darle

paso

a

la reforma

para

no

destruir el

concepto

mismo

 

de

la

Constitución.

 

II.

A.

2. La tradicional ausencia de la interpretación del Derecho

Constitucional

La interpretación de la constitución no ha sido incluida hasta fecha muy

reciente en la exposición del Derecho Constitucional. Ni en España ni en

ningún país europeo.

No es infrecuente que los Manuales de Derecho Constitucional publicados

en España no contengan una lección dedicada a la interpretación. El peso

de la tradición es extraordinario.

Sin

embargo,

en

un

curso

dedicado

a

la

exposición

del

Derecho

Constitucional del Estado democrático, del Estado que arranca de la

soberanía popular, la interpretación Constitucional es una cuestión

decisiva, de la que no se puede prescindir sin que se resienta todo e

edificio. Pero esto pertenece al siguiente apartado. Todavía no estamos en

él por qué sí, sino en el por qué no. Sigamos el orden.

Como los conocimientos que ya tenemos por las lecciones anteriores,

pienso que es fácil entender por qué no ha habido interpretación de la

Constitución durante todo el siglo XIX y primeros decenios del siglo XX.

43

En realidad, la ausencia de la interpretación del Derecho Constitucional es

una consecuencia insoslayable del principio de soberanía parlamentaria,

“importado” de Inglaterra en el continente europeo a lo largo del siglo XIX.

Si el Parlamento es su soberano y no hay límites jurídicos para su

manifestación de voluntad, la Constitución sólo puede tener una

interpretación política: la que hace el Parlamento al dictar la le. La

Constitución es un documento político que “Está a disposición” del

legislados, que lo interpreta políticamente, porque es de la única manera

que un Parlamento puede hacerlo.

La naturaleza de la interpretación constitucional obliga al intérprete de las

normas a manejar algunos principios necesarios para facilitar y adecuar de

manera correcta la norma jurídica en el contexto en el que se encuentre,

en la realidad social. Los métodos tradicionales en la actualidad son

insuficientes y la razón de la utilización de estos principios es permitir que

los operadores del derecho realicen una eficaz concretización.

La finalidad de la interpretación de las normas de la Constitución es

encontrarles un sentido concreto, y para tal efecto en la doctrina podemos

encontrar algunos principios que tratan de orientar y adecuar al intérprete

u operador del derecho la manera o la forma de interpretarlas. Estos

principios q a continuación nombraremos fueron expuestos por Conrad

Hesse en su ensayo: La Interpretación Constitucional, publicado como

parte de su obra denominada “Ensayos de Derecho Constitucional”, en la

que el autor señala lo siguiente:

  • 1. Principio de Unidad de la Constitución

Algunos señalan que es el principio más importante de interpretación de la

Constitución. Se trata de analizar la Constitución de manera integral, es

44

decir como parte de un conjunto o de un todo. Para interpretar las normas

constitucionales se debe analizar todo el conjunto de normas que contiene

para entrar siempre en concordancia y nunca en ninguna contradicción

que haga que nuestra interpretación vaya por el camino equivocado.

  • 2. Principio de Concordancia Práctica de los Bienes Jurídicos

Se trata de una interpretación equilibrada, es decir que cuando se

produce un conflicto o una contradicción entre dos o más bienes jurídicos,

se deberá encontrar una solución armónica evitando la aplicación de una

de las partes y la eliminación completa de la otra.

  • 3. Principio de Corrección Funcional

Este principio obliga a los órganos estatales a cumplir con sus funciones

siempre dentro del marco de la propia Constitución, evitando alguna

confrontación o conflicto con otros poderes del Estado.

  • 4. Principio de Eficacia Integradora

Este principio consiste en siempre crear y mantener la unidad política

como esencia y finalidad principal de la Constitución. El operador deberá

siempre promover dicha unidad para la solución de problemas jurídicos y

constitucionales que aparezcan.

  • 5. Principio de Eficacia o Efectividad

Consiste, como su propio nombre lo indica, obligar al intérprete a que la

solución de problemas o la propia interpretación de las normas tanto

jurídicas como constitucionales contribuyan a obtener la mayor eficacia

posible para su posterior aplicación. (…)” 17

II.

A.

3.

La

Constitucional

incorporación

de

la

Interpretación

al

Derecho

17 DERECHO CONSTITUCIONAL, Humberto Henriquez Franco, Ffecat, 2012.

45

Comencemos definiendo: ¿qué es lo que diferencia a la interpretación

de la ley de la interpretación de la Constitución? Si la interpretación

jurídica tradicional ha sido interpretada por la Ley, habrá que investigar

por qué no se puede hacer uso de tal interpretación exclusivamente

cuando la norma que ha de ser interpretada es la constitución.

La diferencia entre ambas interpretaciones se establecen bajo tres

criterios: uno objetivo, otro subjetivo y otro teleológico. Fuera de estos

criterios no hay otros que permitan justificar una interpretación

diferenciada. Habrá que examinar la interpretación de la Ley y la

interpretación de la Constitución desde estos tres puntos de vista para ver

si realmente existen diferencias que justifiquen una interpretación

Constitucional diferente de la interpretación jurídica tradicional.

II. A. 3.1. La ley y la Constitución en cuanto Normas Jurídicas

Que la Ley es norma jurídica no se ha discutido nunca. Que la

Constitución es Norma tampoco se discute ya hoy. Pero se ha

discutido durante más de siglo y medio. Definitivamente, no es

una casualidad. Algo tiene que diferenciar a la Ley y a la

Constitución en cuanto normas jurídicas para que así haya sido.

Presentamos 3 perspectivas que permitirán identificar diferencias

entre las ya antes mencionadas:

  • - La Ley no existe. La constitución sí. La Ley es un concepto, una categoría normativa, en la que se incluyen miles de ejemplares. Esta existe como concepto, pero no como norma real y efectiva. La constitución por el contrario, si existe. Es al mismo tiempo un concepto y una norma real y efectiva que se ve y se toca.

  • - La Ley, las leyes, son expresiones de la regularidad de los comportamientos de los individuos en sus relaciones sociales.

46

Se usa con la finalidad de evitar consecuencias no deseadas

y es básicamente una expresión de las relaciones sociales

con algunas correcciones introducidas por el legislador.

La Constitución, por el contrario, no es norma de nada, no

expresa regularidad alguna de comportamientos. No es nada

más que un cauce para que la sociedad se auto dirija

políticamente como un mínimo de seguridad. Se trata de una

norma que canaliza el enfrentamiento político en la sociedad,

estableciendo unos límites al mismo.

  • - La Ley se caracteriza también por su contenido normativo, por una estructura normativa en la que se produce la fijación de un presupuesto de hecho y la vinculación al mismo de unas consecuencias jurídicas. “SI ocurre tal cosa…, tales serán las consecuencias jurídicas”. Con esto se quiere decir que una Ley prefigura una determinada conducta típica con la cual se puede comparar la conducta real y efectiva del ciudadano. La Constitución, no tiene ni una sola disposición que tenga esa estructura normativa. Solo se elimina a “reconocer y garantizar” algunos derechos y libertades, a fin de que los ciudadanos puedan auto determinar su conducta en condiciones de igualdad y determinar qué órganos y con qué procedimientos vana manifestarla voluntad del Estado y hacer cumplir.

II. A. 3.2 La Ley y la Constitución desde la perspectiva del

Intérprete y ambas Normas

La Ley es una norma destinada a ser interpretada en principio por

todos los ciudadanos. De ahí el artículo 6 del Código Civil: “La

ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento”. Todas las

leyes susceptibles de ser conocidas, son conocidas. El ciudadano

47

permanece constantemente interpretando la ley, porque

permanentemente está realizando operaciones jurídicas. Por eso,

las leyes no tienen intérpretes privilegiados. Son los mismos

ciudadanos los que interpretan las leyes en pie de igualdad.

La Constitución, por el contario, tiene intérpretes privilegiados. No

es una norma destinada a ser interpretada por los ciudadanos y a

que dicha interpretación sea “verificada” por los jueces. Todo lo

contrario, es el marco dentro del cual los ciudadanos se mueven

para interpretar la ley. La interpretación de la Constitución camina

básicamente por otros derroteros.

El primer intérprete de la constitución y el más importante, es el

legislador. Este es el intérprete normal, ordinario, de la

Constitución. En consecuencia, la Constitución es una norma

jurídica que remite en la primera instancia a un intérprete político. El

Parlamento es un órgano político que interpreta la Constitución de

la única manera que sabe hacerlo: clave política. Además, el

intérprete privilegiado es el representante democrático elegido por

los ciudadanos y expresa, la voluntad general. Justamente por eso,

su interpretación en forma de ley se impone a toda la sociedad.

El segundo intérprete privilegiado es el Tribunal Constitucional.

Únicamente él puede revisar la interpretación de la Constitución

efectuada por el legislador. Y únicamente puede hacerlo

jurídicamente, es decir, únicamente puede controlas la ley, pero

nunca la motivación política que condujo al legislador a dictarla.

La Constitución no es, por lo tanto, una norma pensada para que

los ciudadanos la interpreten en pie de igualdad y los jueces

verifiquen cuál de las interpretaciones contradictorias es la mejor,

sino que es una norma pensada para recibir una interpretación

48

política controlada en su manifestación normativa en última

instancia por un órgano ad hoc no integrado en el Poder Judicial

La interpretación de la Ley y la interpretación de la Constitución son

un reflejo de la Sociedad Civil y del Estado Constitucional. La

interpretación de la Ley es el reino de la igualdad. La interpretación

de la Constitución es el reino del monopolio. Los individuos son

iguales en la interpretación de la Ley porque así exige la sociedad

igualitaria, en la que no puede haber relaciones de sujeción

personal. Los individuos son iguales en la interpretación de la

Constitución, porque así lo exige un Estado que tiene el monopolio

del poder. En la primera, los individuos interpretan libremente la ley

en pie de igualdad, sin intermediarios, como son las relaciones

sociales. Por eso se añade que es una interpretación igualitaria y

libre. En la segunda, la interpretación es igual para todos, porque la

hacen por igual para todos los ciudadanos 2 órganos que expresan

el monopolio del poder en que el Estado consiste: el Parlamento y

el Tribunal constitucional, que tiene el monopolio del control de

constitucionalidad de la ley. Por ello, la interpretación de la

Constitución y de la Ley es una manera específica de reflejar la vida

de la Sociedad Civil y del Estado Constitucional.

II. A. 3.3 La interpretación de la Ley y la Constitución desde una

perspectiva Teleológica

La finalidad que se persigue con la interpretación de la ley es algo

que nadie discute: cada ciudadano tiene que encontrar la mejor de

las soluciones posibles al problema que sea. Si no hay conflicto, es

que los ciudadanos están contentos con la solución que han

encontrado al problema. En caso de conflicto, es el juez el que

decide cuál es el mejor. En la interpretación de la ley, sino que no

hay intentar encontrar cuál es la mejor de todas, tomando en

49

consideración todas las circunstancias particulares que concurren

en el caso.

En la interpretación jurídica el juez tiene que intentar verificar cuál

de las interpretaciones que se someten a su consideración es la

mejor. La finalidad de la interpretación es hacer justicia. Como el

legislador no ha podido prever todas las circunstancias que pueden

concurrir en cada caso, ha fijado la ley, la norma. Hay que encontrar

el mejor encaje posible del caso concreto en la ley, en la norma.

Este es el objetivo de la Interpretación jurídica.

Luego, en la interpretación de la Constitución la ejerce el

legislador. El criterio de interpretación mejor o peor es un criterio

exclusivamente político. Es la sociedad a través de sus

representantes la que decide cuál es la mejor interpretación de la

Constitución. Y ¿por qué considera que es la mejor?, es por lo que

la sociedad considera adecuadas a las preferencias políticas

manifestadas por los ciudadanos en las urnas.

La Constitución opera como un límite para dicha interpretación y

tiene, por tanto, que ser interpretada en cuanto tal. La interpretación

efectuada por el legislador no tiene por qué ser la mejor desde una

perspectiva racional. El tribunal Constitucional puede considerar

que no es la mejor ni la que mejor responde a la letra y al espíritu

de la Constitución. Y sin embargo, si la interpretación cabe dentro

de la Constitución. Dicha interpretación no debe ser anulada, la Ley

tiene que ser declarada Constitucional.

Y es que el objetivo de la interpretación constitucional es

completamente distinto del de la interpretación jurídica en

general. En la interpretación jurídica rige la igualdad. Por eso la

interpretación tiene que estar destinada a hacer justicia, a buscar lo

mejor. En la interpretación constitucional rige el privilegio. Se

50

trata de un privilegio igualitario, democráticamente definido,

democráticamente legitimado. Pero es un privilegio interpretativo

del legislador. Siempre que el privilegio no traspase el límite fijado

por el constituyente debe ser mantenido.

Ante esto, surge la siguiente pregunta: ¿pueden las reglas de

interpretación pensadas para alcanzar la finalidad de administrar

justicia las mismas que aquellas que están desinadas a una

finalidad completamente distinta?

Ahora se comprenderá con claridad por qué se ha planteado el

problema de la interpretación de la Constitución, una vez que ésta

se afirma como norma jurídica, como algo distinto de la

interpretación jurídica tradicional. La operación de interpretar la ley

y la Constitución son distintas por el objeto, por el intérprete y por la

finalidad que persiguen. Por eso ha habido que construir una teoría

de la interpretación constitucional.

II. A. 4. La interpretación jurídica como fuente de la interpretación

constitucional

La interpretación jurídica es el conjunto de procesos lógicos a través de

los cuales se atribuye un significado a una norma o se describe el sentido

de sus enunciados. Actividad a la que podemos atribuir las siguientes

notas o caracteres:

Es siempre necesaria en el mundo del Derecho, por

sencillo que pueda parecer en un principio el sentido de

una norma.

Es una operación conceptualizada. Es decir: tiene lugar

en unas condiciones social e históricamente determinadas,

que generan usos lingüísticos, a partir de los cuales se

51

confiere significado a las normas. El lenguaje es el

obligado marco de referencia del intérprete.

Constituye un proceso unitario. No hay diversos tipos de

interpretación sino distintas fases o momentos de un único

proceso interpretativo. Los cuatro métodos sevignyanos de

interpretación (gramatical, lógico, histórico y sistemático)

son cuatro vías de una operación conjunta para la

interpretación correcta de la norma.

En definitiva, la interpretación es una forma de actividad

creadora, de razonamiento práctico que no se reduce a

inferencias lógico-formales sino que, entre varios

significados posibles de una norma, valora y opta, con lo

que, en alguna medida, ayuda a innovar o por lo menos a

completar y perfeccionar el Ordenamiento jurídico como

unidad de sentido.

De otro lado, el intérprete actúa siempre desde una cierta re comprensión

del texto. Esto significa que el intérprete, aun sin quererlo, proyecta sobre

la interpretación su propia ideología.

Se acostumbra a citar los cuatro métodos interpretativos que acuñó

Savigny: literal, lógico, histórico y sistemático. Ahora bien, se esquematiza

del siguiente modo:

La interpretación literal apenas es interpretación.

La interpretación lógica no puede prescindir de ningún

elemento, ni literal, ni histórico, ni sistemático, so riesgo de

incurrir en una notoria falta de lógica.

La interpretación histórica, aporta elementos

imprescindibles para el conocimiento del porqué y del cómo

de la creación normativa, pero es insuficiente por sí sola para

extraer de la norma sus posibilidades conformadoras de la

52

realidad

social

y

política

en

momentos históricos

subsiguientes.

 

La interpretación sistemática, incluye los otros tres

métodos: el valor

de

los términos, el

origen histórico del

precepto, su ubicación en el texto global y en el

Ordenamiento

jurídico,

así

como su

relación

con

otros

preceptos del mismo cuerpo normativo y con otros más del

Ordenamiento.

Todas las operaciones intelectuales descritas son partes de un proceso

cuyo resultado es o debe ser único: la significación, sentido y alcance del

precepto.

Por otra parte, la interpretación constitucional, como toda

interpretación jurídica, busca el sentido incorporado a la norma jurídica

misma y no el sentido subjetivo, o sea, el pensamiento de las personas

que intervienen en su creación. Ello obliga a conocer y entender las leyes

mejor que las mismas personas que intervienen

De todos modos, el intérprete busca y selecciona el material normativo y

el material hermenéutico, y, según sea la selección de uno y otro, así

será la interpretación resultante.

En diferentes ordenamientos existen normas para la interpretación de las

normas. En el Ordenamiento español esta materia ha sido regulada

tradicionalmente en el Código Civil, cuyos artículos 3 y 4 ordenan la

interpretación conforme a los criterios literal, histórico, sistemático,

teleológico (atención al espíritu y finalidad de la norma) y evolutivo

(interpretación de la norma en relación con la realidad social del tiempo en

que ha de ser aplicada).

La Constitución contiene una norma de este tipo que dice la interpretación

de las normas constitucionales relativas a los derechos y libertades de

conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con

53

los tratados internacionales sobre dicha materia ratificados por España. A

su vez, el Tribunal Constitucional ha desenvuelto diversos criterios de

interpretación, entre los que acaso el más importante sea el de

interpretación favorable a la libertad. Inversamente, las limitaciones de los

derechos deben ser interpretadas de forma restrictiva.

Todo el Ordenamiento jurídico queda impregnado, empapado de "sentido

constitucional", pues recibe de la Constitución su fundamento y

legitimidad, así como también sus límites.

El Ordenamiento jurídico es algo más que un mero conjunto o agregado

de normas. Es una totalidad normativa organizada, estructurada, con

muchas subestructuras u ordenamientos menores. Esta pluralidad de

ordenamientos parciales ha de tener una unidad de sentido para poder ser

un todo sistemático y eficaz. Y esa unidad de sentido la proporciona la

Constitución.

Pero, evidentemente, la unidad del Ordenamiento jurídico exige la de la

Constitución. La interpretación constitucional debe detectar su unidad de

sentido, su coherencia, su concordancia práctica, la integración de sus

elementos, para, así, maximizar la eficacia de sus mandatos sin

distorsionar su contenido.

Además, es políticamente necesario y jurídicamente obligatorio interpretar

todo el Ordenamiento jurídico desde el prisma de la Constitución, de

conformidad con ella, y no, interpretar la Constitución de acuerdo con las

normas que la desarrollan.

Concluiremos con palabras del propio Tribunal Constitucional español:

"siendo posibles dos interpretaciones de un precepto, una ajustada a la

Constitución y la otra no conforme a ella, debe admitirse la primera".

54

II.B. Criterios de la interpretación

Métodos o elementos de interpretación de la ley son los medios de

que dispone el intérprete para establecer el o los posibles sentidos y

alcances de la ley interpretada. Estos medios son comúnmente

aceptados por la doctrina y en ocasiones consagrados expresamente

por los propios ordenamientos jurídicos. Estos elementos son el

elemento gramatical, el histórico, el lógico, el sistemático y el

teleológico.

 El elemento gramatical es aquel que permite establecer el o los

sentidos y alcances de la ley haciendo uso del tenor de las

propias palabras de la ley, es decir, al significado de los términos

y frases de que se valió el legislador para expresar y comunicar

su pensamiento. Este método interpretativo parte del supuesto

que la voluntad e intención del legislador está impregnada en la

ley; y como la ley está escriturada, entonces la mejor manera de

descifrar la verdadera intención legislativa es a través de las

palabras de que hace éste.

 El elemento histórico permite interpretar el derecho legislado

aludiendo para ello a la historia del texto legal que se trata de

interpretar. Esta historia se ve reflejada en cada una de las

historias o etapas del proceso de formación de la ley.



El elemento lógico es aquel que para establecer el o los

sentidos o alcances de una ley se vale del análisis intelectual de

las conexiones que las normas de una misma ley guardan entre

sí o bien, con otras leyes que versen sobre la misma materia.



El elemento sistemático permite interpretar la ley atendiendo a

las conexiones de la misma con la totalidad del ordenamiento

jurídico del cual forma parte, incluidos los principios generales del

Derecho. Así, este método no es sino un grado más avanzado

del método lógico.

55

 El elemento teleológico, por último, es aquel que permite

establecer el sentido o alcance de un precepto legal atendiendo

al fin de esta, es decir, a los determinados objetivos que se buscó

conseguir mediante su establecimiento.

II.B.1.Clasificación de la interpretación de la Ley

En cuanto a las clasificaciones más frecuentes de la interpretación de

la ley, ellas se hacen desde el punto de vista del agente que la lleva

a cabo, desde el punto de vista del resultado a que conduce, y

desde el punto de vista de si la actividad interpretativa se encuentra o

no reglada por el ordenamiento jurídico.



En atención al agente que la lleva a cabo, es posible distinguir

entre interpretación pública e interpretación privada.

 

La interpretación pública se clasifica en interpretación

 

legal, judicial y administrativa.

 
 

En cuanto a la interpretación privada, se trata de la que

 

realizan los propios sujetos de derecho, los juristas y las

que llevan a cabo los abogados en su condición de

expertos en derecho.

 



Desde

la

perspectiva

del resultado a

que

conduce,

la

interpretación legal se clasifica en estricta, extensiva y restrictiva.

Interpretación estricta es aquella que conduce a la

conclusión de que el texto legal debe ser interpretado

únicamente a los casos que él expresamente menciona,

sin extenderse a más casos de los que este contempla ni

restringirse a menos de los señalados por el legislador.

Interpretación extensiva, en cambio, es la que como

resultado de

la

misma se concluye

que

la

Ley debe

56

aplicarse a

más casos

o

situaciones de los que

está

expresamente menciona.

Interpretación restrictiva, por último, es aquella en cuya

virtud se desprende que la ley objeto de interpretación

debe aplicarse a menos situaciones de las que ella



menciona expresamente.

La

última clasificación de la

interpretación

legal

es

la

que

distingue entre interpretación reglada y no reglada.

Interpretación reglada es aquella que en cuanto al

método que debe seguir el intérprete para establecer el o

los significados de las normas legales interpretadas se

encuentra normado por el respectivo ordenamiento

jurídico.

Interpretación no reglada, en contraste, es aquella que

no se encuentra regulada por el ordenamiento, de modo

tal que el intérprete puede atribuir el significado a la norma

legal de una manera más libre que en la anterior

interpretación de la ley

57

Bibliografía

1. LA

INTERPRETACION

DE

CONSTITUCIONAL MARCIAL RUBIO CORREA

LA

CONSTITUCION

SEGÚN

EL

TRIBUNAL

(5) Sentencia del Tribunal Constitucional emitida el 31 de diciembre de 2004 en el exp_0004_2004_CC_TC sobre acción de conflicto de competencia interpuesta por el Poder Judicial contra el Poder Ejecutivo

(6) Sentencia del Tribunal Constitucional emitida el 12 de mayo de 2003 en el exp_2209_2002_AA_TC sobre acción de amparo interpuesta por Mario Antonio Urrello Alvarez contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima.

2. INTERPETACIÓN CONSTITUCIONAL (MATERIAL DE ENSEÑANZA) PROF. EDGAR CARPIO MARCOS

3. DERECHO

CONSTITUCIONAL

(TRADUCCIÓN

AYALA) PIERRE PACTET FERDINAND MELÍN – SOUCRAMANIEN

DE

CORINA

DUQUE

DE

4. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ 1993

CÉSAR LANDA ARROYO

ANA VELAZCO LOZADA

58