Está en la página 1de 5

Crisis Griega

CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA


Working Paper 30 de junio de 2015
Crisis Griega
CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA

1. Si alguien piensa que durante estos días se está


decidiendo qué va a hacer Grecia en su futuro
inmediato, se equivoca. Es el futuro de todos el
que se está decidiendo, porque es nuestro
propio posicionamiento ante la crisis el que
estamos definiendo.

2. Como el problema de Grecia no es sólo un


problema de Grecia, sino también de la Unión
Europea, también la crisis griega es sólo una
parte de la crisis de la Eurozona.

3. Grecia está sobre-endeudada. Evidentemente.


¿Pero sólo Grecia? Argumentos interesados
repiten una y otra vez la cifra del 175% sobre PIB
de endeudamiento público de Grecia. Se olvidan
de dos cuestiones esenciales:

a) La deuda pública de Grecia está emitida


a plazos netamente superiores a los del
resto de la Eurozona

b) Efectos estructurales equivalentes a los


del sobre-endeudamiento público tiene el
sobre-endeudamiento privado.

4. Esto significa que, estructuralmente, en situación


similar a la griega se encuentran muchos estados
miembros de la Eurozona:

2
Crisis Griega
CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA

Fuente: ICMB / CEPR

Es decir, la "deuda total" (pública y privada) de


Grecia es una barbaridad, cercana al 300 % s/
PIB. Pero es superior la de países como España,
Francia, Italia y, sobre todo, Portugal.

5. Más aún. Hasta el estallido de la crisis, la deuda


total de Grecia era sustancialmente inferior
incluso a la deuda de Alemania.

6. Como consecuencia de este endeudamiento,


puede claramente decirse que si Grecia ha
estado viviendo por encima de sus posibilidades,
lo ha hecho en menor medida que la generalidad
de los estados de la Eurozona.

7. Es por esto que resulta absurdo separar la crisis


de Grecia de la crisis de la Eurozona y de la
propia Unión Europea. Ser conscientes de ello es
el primer requisito para un correcto
posicionamiento político. Europa debe dejar de
mirar para otro lado permanentemente y debe
hacer frente a sus problemas estructurales. Esto
implica, en primer lugar, abordar la
3
Crisis Griega
CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA

reestructuración de la deuda y la
reestructuración del sector financiero.

8. No está en crisis Grecia, sino Europa. Ninguna de


las estrategias anti-crisis tiene sentido si no se
aborda cuanto antes un redimensionamiento de
la deuda, adecuándola a la capacidad de pago de
la economía real europea.

9. La reestructuración de la deuda implica


necesariamente, a la vez, la reestructuración de
un sistema financiero sobredimensionado y,
lógicamente, en crisis permanente. Implica
también la estricta separación entre banca de
inversión y banca comercial y la sustitución de
los rescates públicos por la responsabilidad de
los inversores (no, por supuesto, de los
depositantes).

10. El que, a estas alturas, a mitad de 2015,


tengamos que estar lanzando el mismo evidente
mensaje que en 2007 es, a la vez, vergonzoso e
indignante. La Eurozona está en crisis porque
carecemos de liderazgo, porque carecemos de
una clase política responsable, capaz de adoptar
las decisiones estructurales más evidentes. Salir
de la crisis implica reestructurar YA el sector
financiero. Y contar con el valor político
necesario para hacer frente a la oligarquía
financiera que controla Europa y Estados Unidos.
Pero alguien tiene que hacerlo, antes de que sea
demasiado tarde. De lo contrario terminaremos
destruyendo nosotros mismos la Eurozona en
primer lugar, la Unión Europea después y el
propio futuro de Europa finalmente.

11. Mientras los países emergentes, liderados por los


BRICS, apuestan por la inversión, por las
4
Crisis Griega
CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA

infraestructuras y por el desarrollo económico,


científico y tecnológico, Europa lleva 7 años
paralizada, por contar sólo desde el estallido de
la crisis. Paralizada y arrastrada a una
permanente huida hacia adelante que sólo
puede terminar en el desastre económico
generalizado y en una guerra intercontinental. Y
no porque ello tenga nada que ver con los
intereses de los europeos, sino porque la
oligarquía financiera que nos gobierna mantiene
en silencio y en la complicidad sumisa a nuestros
medios de comunicación y a nuestra clase
política.

12. La reestructuración de la deuda -y del sector


financiero- era una necesidad inmediata ya en
2007. Por no llevarla adelante continuamos con
los mismos problemas estructurales, un nivel
superior de endeudamiento y un mayor riesgo
acumulado en el sector financiero. O nuestra
clase política reacciona urgentemente o Europa
va rápidamente camino de la autodestrucción y
de quedar definitivamente arrinconada en el
futuro del mundo. La responsabilidad será sólo
nuestra. Por supuesto, de la oligarquía financiera
que nos controla pero, fundamentalmente, de
todos nosotros. Porque es nuestra cobardía la
que nos impide hacerles frente.

También podría gustarte