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Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

DINÁMICAS SOCIALES DEL CHOCÓ BIOGEOGRÁFICO: Población, etnicidad, territorio y conflicto*

RESUMEN

La población de la región del Pacifico, repre- senta un poco más del 6% del país y está conformada por pueblos afrocolombianos con diferenciaciones culturales importantes de acuerdo a su historia y dinámica de poblamiento y estrategia de apropiación terri- torial; pueblos indígenas (emberas, katíos, chamíes, wounaan, esperara-siapidaras, tules y a´was) y una población mestiza, igualmente con características heterogéneas que respon- den a sus rutas de procedencia y prácticas productivas. Estos pueblos aun presentan índices socioeconómicos inferiores a países considerados como los más pobres del mun- do, como Haití, Uganda o Burundi, pues de acuerdo con los registros en el Pacífico un 84.9% de su población presenta necesidades básicas insatisfechas, incluida la falta empleo, de servicios públicos y sociales, la ausencia de sistemas de acueducto, alcantarillado y aseo urbano. En la actualidad se implementan actividades productivas que no tienen en cuenta la fragilidad ambiental y la situación económica, social y cultural de sus poblado- res. Esta situación se ha tornado más comple- ja en los últimos años a partir del fortaleci- miento de actividades mineras mecanizadas, el desarrollo de proyectos forestales y mono- cultivos de palma de aceite, la implementación de megaproyectos de infraestructura, y en últimas la aparición del narcotráfico y la ex- pansión del conflicto armado interno que pa- dece la nación. Desde hace 50 años se han implementado distintas propuestas de articu- lación región- nación, que van desde el dise- ño de importantes obras de infraestructura vial hasta la puesta en marcha de proyectos centrados en la conservación y uso de la

John Antón Sánchez

biodiversidad, haciendo énfasis en la realiza- ción de inventarios biológicos, el fortaleci- miento de la capacidad institucional para la conservación de áreas protegidas y la explo- tación sistemática de recursos forestales me- diante concesiones. Desde 1999 se ha implementado una Agenda Pacifico XXI que tiene como tareas puntuales la articulación e integración de la región al resto del país, la titulación colectiva de territorios a las comu- nidades afrodescendientes e indígenas y la formulación del plan regional de ordenamien- to territorial. La región del Pacifico continua enfrentándose aun futuro lleno de incertidum- bre dado que sus instituciones y procesos de participación siguen siendo débiles; tiene que soportar una base productiva descapitalizada; buena parte de su población vive en estado de pobreza; la violencia se ha hecho cada vez más cotidiana para resolver conflictos y ca- rencias y además las políticas que la influyen están cruzadas por los viejos y nuevos temas de seguridad como lo son el medio ambiente, el narcotráfico y el desplazamiento forzado.

ABSTRACT

The population of the region of the Pacifico, represents a little more than 6% of the nation and it is conformed by afrocolombians people with important cultural differentiations according to their history and dynamic of population and strategy of territorial appropriation; indigenous (emberas, katíos, chamíes, wounaan, esperara-siapidaras, tules and a´was) and a mestizo population equally with characteristic heterogeneous that respond to their origin routes and practical productive. These human communities even present inferior socioeconomic indexes to

* El presente artículo hace parte del trabajo de investigación "Comunidades negras, territorio y conflicto armado en el Pacífico", realizado como tesis de grado de la Maestría en Sociología de la U. Nacional, Bogotá.

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Antón

countries considered as the poorest in the world, as Haiti, Uganda or Burundi, because in accordance with the information about the Pacific its population's 84.9% presents unsatisfied basic necessities included the lack employment, of public and social services as the absence of aqueduct systems, sewer system and urban toilet. At the present time productive activities are implemented which don't take in account the environmental fragility and the economic, social and cultural situation of their residents. This situation has been more complex in the last years starting from the incoming of automated mining activities, the development of big forest projects and cultives of palm of oil, the implementation of infrastructure megaproyects, and the appearance of the drug traffic and the expansion of the internal armed conflict in the country. For 50 years different proposals of articulation region have been implemented and these go from the design of important works of infrastructure vial to the setting in march of projects centered in the conservation and use of the biodiversity, making emphasis in the realization of biological inventories, the invigoration of the institutional capacity for the conservation of protected areas and the systematic exploitation of forest resources by means of concessions. Agenda Pacífico XXI has been implemented, which have as punctual tasks the articulation and integration from the region to the rest of the country, the collective title of property of territories to the communities afrocolombians and indigenous and the formulation of the regional plan of territorial classification. Pacific region even facing future full with uncertainty since their institutions and participation processes continue being weak; its population lives in state of poverty; the violence has become more and more daily to solve conflicts and lacks and because the politicians that influence it are crossed for the old and new topics of security like they are it the environment, the drug traffic and the forced displacement.

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INTRODUCCIÓN

La región que a continuación se describe co- rresponde al área territorial que se concertó en el proceso de la Agenda Pacífico XXI, que comprende la denominada Región del Pacífi- co colombiano, y la cual hace parte de la pro- vincia natural denominada Chocó biogeográfico.

El Pacífico se entiende como una unidad am- biental, biogeográfica y cultural que va desde las fronteras con Panamá por el norte, hasta el Ecuador por el sur, en una longitud aproxi- mada de 1.300 km, correspondiente a la costa sobre el océano Pacífico. Al occidente, sobre el mar Caribe, posee una costa cuya longi- tud supera los 350 km. Por el oriente tiene como límite la cresta de la cordillera occidental e incluye las serranías de Baudó y Darién, la cuenca de los ríos Atrato y San Juan. El área encierra 113.000 km 2 , correspondientes al 10% del territorio nacional. Desde el punto de vista político administrativo, la región está integrada por 60 municipios: 31 del Chocó (municipios de Acandí, Belén de Bajirá, Unguía, Riosucio, Carmen del Darién, El Carmen de Atrato, Quibdó, Medio Atrato, Atrato, Bojayá, Bagadó, Lloró, Juradó, Bahía Solano, Nuquí, Litoral del San Juan, Bajo Baudó, Medio Baudó, Alto Baudó, San José del Palmar, Istmina, Iró, Medio San Juan, Tadó, Novita, Condoto, Sipí, Cantón de San Pablo, Unión Panamericana, Cértegui y Río Quito), 7 de Antioquia (Turbo, Apartadó, Mutatá, Necoclí, Urrao, Vigía del Fuerte y Murindó), 3 del Valle del Cauca (Buenaven- tura, Calima y Dagua), 2 de Risaralda (muni- cipios de Pueblo Rico y Mistrató), 6 del Cauca (municipios de Guapi, López, Timbiquí, Buenos Aires, Argelia y el Tambo), 12 de Nariño (municipios de Tumaco, Francisco Pizarro, El Charco, la Tola, Santa Bárbara, Magui, Olaya Herrera, Mosquera, Barbacoas, Roberto Payán, Ricaurte, y Mallema) Fuente:

Agenda Pacífico XXI.

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

POBLACIÓN,DIVERSIDADDEMOGRÁFICA

YPROYECCIÓN

El Chocó biogeográfico se distingue por ser una de las regiones del país cuya heteroge- neidad en las formas de vida, tanto biológica como cultural, se ha convertido en la princi- pal expresión de su identidad territorial. El conjunto poblacional de la región constituye características étnicas y culturales determi- nadas por los pueblos afrodescendientes que superan el 90% del total de la población. Los grupos étnicos indígenas Embera, Katío, Chamí, Wounaan, Esperara-Siapidara, Tule y Awa, constituyen el 4 % de la población y se encuentran agrupados en resguardos que ocupan el 30% del total del área del territorio. El 6% restante corresponde a mestizos, colo- nos y emigrantes recientes (chilapos, serra- nos y paisas).

En tres períodos, 1973, 1985 y 1993 (tabla 103) que se han evaluado, la mayor concentración urbana se presentó en los municipios de Buenaventura (Valle del Cauca), Tumaco (Nariño), Quibdó e Istmina (Chocó) y Guapi (Cauca), en donde la población urbana osciló entre el 70 y el 80% del total. En los demás municipios del Chocó biogeográfico la población rural fue del 83% y la población urbana del 17%.

Tabla 103. Tamaño de la población según cen- sos de 1973, 1985 y 1993.

de la población según cen- sos de 1973, 1985 y 1993. Fuente: Agenda Pacífico XXI, DANE.

Fuente: Agenda Pacífico XXI, DANE.

Evolución de la población del Chocó biogeográfico

Hay una marcada tendencia de crecimiento poblacional en la región que, de acuerdo con los censos de 1973, 1985 y 1993, fue predomi-

nantemente rural, lo que contrasta con la ten- dencia nacional de crecimiento de la pobla- ción hacia las zonas urbanas. Después de 1993, la población del Pacífico ha mostrado una ten- dencia a la nucleación urbana, debido, entre otros factores, a las condiciones de violencia extrema generada por los actores del conflic- to armado. Se nota un crecimiento radical en poblaciones como Buenaventura (Valle del Cauca), Turbo (Antioquia), Tumaco (Nariño), Quibdó (Chocó), y en menor grado en Istmina (Chocó) y Guapi (Cauca). A pesar de esto, el Pacífico Colombiano aún se mantiene como una región rural, toda vez que en muchos ca- sos las poblaciones denominadas urbanas, al ser comparadas con las condiciones del pro- medio nacional, pertenecen a la categoría de áreas rurales (Tabla 104).

Densidad poblacional

Las condiciones sociales y económicas del Pacífico ocasionan un alto índice de migra- ción de la población hacia grandes ciudades, situación que se ve reflejada en la disminu- ción de la densidad demográfica. Las pobla- ciones de Quibdó, Istmina y Bahía Solano (Chocó), Buenaventura (Valle del Cauca), Tumaco (Nariño), Turbo (Antioquia) son lu- gares de transición hacia áreas ubicadas en ciudades capitales de otros departamentos:

Aguablanca en Cali, las comunas en Medellín, Ciudad Bolívar en Bogotá y en menor propor- ción en Pereira, Popayán y Pasto.

En el 2000, de acuerdo con las proyecciones del DANE, la región del Pacífico poseía una población superior a 1.703.718 habitantes, lo cual representaba el 4.15 % del total nacional. El 46.3% de la población vivía en las cabece- ras municipales y el 53.7% en las zonas rura- les ribereñas de la cuenca del Pacífico. Parti- cularmente se observa que las subregiones que concentraban una mayor densidad poblacional para el año 2000 (Tabla 105) fueron Antioquia (parte occidental de Urabá), el Departamento del Chocó y Buenaventura

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en el Valle del Cauca, que se constituyó como

el centro mayor poblado del Pacífico. Los de-

partamentos de Risaralda y Cauca presenta- ron la menor densidad poblacional, situación que se explica debido a lo reducido del área que de estos departamentos hace parte del Pacífico. Nariño por su parte se mantiene como la subregión con tamaño promedio, cuya población se mantiene principalmente en los sectores rurales, pese a que Tumaco y Barba- coas se presentan como los centros poblados de mayor relevancia para este departamento.

Aunque aparentemente en la actualidad se

observa una elevada concertación urbana de

la población, es importante aclarar que sólo

cuatro ciudades del Pacífico, Buenaventura, Tumaco, Quibdó y Turbo, tienen entre

150.000 y 70.000 habitantes, mientras que el resto de la población urbana se concentra en cabeceras municipales que incluso no su- peran los 15.000 habitantes y que, además, estos municipios no poseen condiciones fa- vorables para la vida urbana en cuanto a equipamiento y servicios públicos. Por esta razón se considera que el Pacífico aún se mantiene en condiciones de ruralidad. Adicionalmente, el fenómeno de la violencia

y la carencia de oportunidades favorables a

ciertos grupos etéreos, ha ocasionado un éxodo masivo hacia los centros urbanos, razón por la cual actualmente se presenta un proceso acelerado de abandono del campo.

Como consecuencia del actual fenómeno de violencia, es probable, que dentro de unos cin- co años la mayor concertación de la población sea urbana y se ubique en centros como Bue- naventura (Valle del Cauca), Turbo (Antioquia), Tumaco (Nariño), Quibdó, Istmina, Tadó y Bahía Solano (Chocó) y Guapi (Cauca), que actualmente representan los mayores focos de recepción de desplazados por la violencia.

CONDICIONESSOCIALES,DESARROLLO HUMANO Y POBREZA EN EL CHOCÓ BIOGEOGRÁFICO

Desde el punto de vista social, el Chocó biogeográfico se ha caracterizado por mantener los niveles de depresión más agudos del país y su situación de pobreza refleja la de la nación hace 20 ó 25 años. El informe de Desarrollo Humano en Colombia presentado por la Misión Social (DNP, 2000) establece que los municipios y departamentos que hacen parte de esta región colombiana presentan los indicadores más dramáticos en cuanto al Índice de Desarrollo Humano (IDH) que e basa en tres indicadores:

longevidad, medida en función de la esperanza de vida al nacer; logro educativo, medido en función de una combinación de la tasa de alfa- betización de adultos y de la tasa de escolaridad combinada de los tres niveles (primaria, secundaria y superior); y nivel de vida medido por el PIB per cápita real y el Índice de Pobreza Humana (IPH) del país.

Tabla 104. Evolución de la población de acuerdo con los censos de 1905-1993 y las proyeccio- nes 1995-2005.

104. Evolución de la población de acuerdo con los censos de 1905-1993 y las proyeccio- nes

Fuente DANE

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Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

De acuerdo con Planeación Nacional, entre

1985 y 1999 Bogotá —como capital del País—

y el Departamento del Chocó constituyeron

los extremos contradictorios del desarrollo hu- mano en Colombia en todas sus variables (Ta- bla 106); con los índices de desarrollo huma- no más altos y más bajos respectivamente. La diferencia de desarrollo entre los dos está en 0.243 para 1985 y de 0.154 para el último año.

En términos generales, según Misión Social, en 15 años el IDH de todo el país aumentó en 0.061. De la Tabla 107 se observa que en 1999 Bogotá alcanzó un IDH de 0.814, mientras que tres departamentos del Pacífico están por de- bajo de la línea de clasificación departamen- tal. El Chocó ocupa el último lugar con un IDH de 0.660, Cauca con el penúltimo puesto (0,681) y Nariño con el antepenúltimo (0.691), siendo el promedio nacional 0.760.

El Índice de pobreza humana (IPH) en la re- gión del Pacífico

El Índice de Pobreza Humana (IPH), permite ma-

nejar en un solo indicador las diferentes caren-

cias extremas en la calidad de vida con el propó- sito de visualizar la extensión de la pobreza en una comunidad. Aquí son tres los elementos esenciales para determinar la calidad de la vida de los seres humanos: longevidad, conocimien-

to y estándar de vida decente.

En Colombia varía entre el 7.9 en Bogotá y el 21.9 en el Chocó (el más alto IPH), valor que

equivale a un poco más del doble del prome- dio nacional (10.6) para 1999. En Bogotá de cada 100 personas 98 tienen acceso a agua potable, mientras que en el Chocó sólo 48 de cada 100 gozaban de este beneficio. En lo res- pectivo al sector salud, en Bogotá 8 de cada 100 personas no tuvieron acceso a servicios médicos en casos de enfermedad, mientras que en los departamentos de Chocó y Nariño la relación fue de 16 por cada 100. El analfabe- tismo en el Chocó es 10 veces mayor que en cualquier otra parte del país (Tabla 108).

DIVERSIDAD ÉTNICA EN EL CHOCÓ BIOGEOGRÁFICO

La sociedad indígena

La sociedad indígena que habita a lo largo de la región del Pacífico pertenece a tres grandes familias lingüísticas: Los Tules de origen lin- güístico Chibcha, los Awa adscritos a la fami- lia Barbacoas y el grupo Chocó que integra a Emberá, Eperara, Katíos, Chamí y Wounann. La mayoría de esta población pertenece al gru- po Chocó que tiene mayor presencia hacia el norte entre Chocó, Risaralda y Antioquia.

Antes de la conquista española la región del Pa- cífico —particularmente el Chocó— se encontra- ba poblada por numerosas naciones aborígenes. Los grupos indígenas que habitaban la región eran: Chancos en el río Garrapatas, Yacos en el Alto Calima, Tootumas e Ingaraes en Sipí, Noamanas en el bajo San Juan, Surucos en el río

Tabla 106. Índice de desarrollo humano por departamento 1999.

San Juan, Surucos en el río Tabla 106. Índice de desarrollo humano por departamento 1999. Fuente:

Fuente: DNP - PNUD 2000

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Quito, Poromeas en el Bojayá y Cunas en el Bajo Atrato. Se conoce también que los Tatamá y los Sima delAlto San Juan, los Poya del área de Bocas del Tatamá sobre el San Juan y los Citará del Alto Atrato, eran los subgrupos Emberas que fueron identificados como Chocó por los españoles.

Tabla 107. Clasificación por departamentos de acuerdo con el IDH 1985-1999.

 

1985

1994

1996

1997

1998

1999

Bogotá

0.754

0.82

0.82

0.826

0.826

0.814

(1 lugar)

Nariño (23)

0.579

0.665

0.688

0.695

0.695

0.691

Cauca (24)

0.616

0.652

0.688

0.705

0.693

0.681

Chocó (25)

0.511

0.602

0.659

0.665

0.661

0.66

País

0.699

0.742

0.762

0.77

0.762

0.76

Fuente: DNP-PNUD 2000.

Las cuencas altas de los ríos Atrato, San Juan

y los afluentes orientales del bajo Baudó, se

constituían en los límites naturales del terri- torio Embera a principios del siglo XVII. Los emberas, denominados grupos Chocó, fue- ron ocupando paulatinamente territorio de los Cunas y Waunann o noanamaes en el río Ca- jón, Bebedó y en el Sibirú. A mediados del siglo XVII los Cunas que habitaban el Baudó migraron a raíz de la guerra que perdieron con los emberas. Con la llegada de los españoles se dio un proceso de pérdida cultural de numerosas comunidades indígenas, logran- do así que muchos pueblos indígenas se in- corporaran a la vida occidental a través de procesos de integración y sometimiento, de cristianización y explotación (Vargas 1984).

De acuerdo con los datos del censo de 1993 y las proyecciones ajustadas por el DANE y Planeación Nacional, se estima que la pobla- ción indígena del Pacífico comprende aproxi- madamente 77.848 personas (Tabla 109), de

éstas, cerca de 73.000 viven en la región, agru- padas en 218 comunidades y pertenecientes

a los grupos étnicos Embera, Wounann,

Eperara –Siapirara, Tule y Awa. La población indígena originaria del Chocó representa el

12% de la población indígena del país, siendo

el grupo mayoritario el Embera, que en con-

junto reúne más de 57.000 indígenas (75% del total de los indígenas del Pacífico), le siguen los Awa (17%), los Wounnan (8.5%) y los Tules (1.2%) Los indígenas del Pacífico re- presentan cerca del 12% de la población abo- rigen colombiana. Los Emberas alcanzan el 49% de la población de los indígenas del país mientras los Wounaan representan cerca del 5.6% del total nacional (Proyecto Biopacífico,

2000).

Fuera del territorio tradicional del Pacífico exis- te un número considerable de indígenas demográficamente disminuidos. Los indíge- nas se agrupan en pequeños núcleos familia- res que se han asentado en distintas zonas del Pacífico, caracterizadas actualmente por graves conflictos económicos, fuertes proce- sos de aculturación y altos índices de viola- ción a los derechos humanos, por esta razón estos indígenas se ven obligados constante- mente a sortear situaciones difíciles producto de procesos económicos de enclaves

Tabla 108. Índice de pobreza humana por departamento en los departamentos del Pacífico y en

el país para 1999.

 

IPH Colombia 1999

 
 

Defunciones

Analfabetas de 15 años y más años

 

Población sin

Desnutrición Global menor de 5 años

   

menores de

40 años

Población sin

acueducto

servicios de

salud

Condiciones

de vida

IDP

Bogotá

10.8

2

0.8

7.6

5.9

6

7.9

Cauca

12.9

11.8

25.8

15.8

7.4

16.3

13.9

Nariño

10.5

11.5

16

15.8

7.4

13.1

11.8

Chocó

16.8

19.9

54

15.8

9.8

26.5

9.8

País

11.5

8.3

14

13.3

6.7

11.3

10.6

Fuente: DNP-PNUD 2000.

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Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

extractivistas (mineros, forestales), de coloni- zación ganadera, de zonas declaradas como reservas naturales o de zonas dedicadas a la construcción de grandes obras de infraestruc- tura (Proyecto Biopacífico, 2000:112). Cerca de 5.000 indígenas del Pacífico han migrado a otras regiones, grupos como los emberas se han desplazado hacia la zona cafetera de oc- cidente, los llanos orientales, el piedemonte del Caquetá y del Putumayo a partir de la dé- cada de los 50s y 60s. Los Awa se han esta- blecido en el piedemonte del Putumayo más recientemente.

Tabla 109. Población indígena, región Pacífico por departamento.

Departamento

Grupo étnico

Población

 

Embera (Catío,

 

Antioquia

Chamí, Tule,

13.472

Senú)

Cauca

Eperara –

2.590

Siapidara

 

Embera

29.134

Chocó

Tule

416

Wounaan

6.623

Nariño

Awa

12.145

 

Eperara –

882

Siapidara

Risaralda

Chamí

7.821

 

Embera/ Chamí/

 

Valle del Cauca

Eperara –

3.426

Siapidara

 

Wounaan

1.339

Total

 

77.848

Fuente: DNP-UDT. Base DANE Censo de 1993/ DNP- GEC 1996.

La autoridad, la justicia y la organización

Ancestralmente las comunidades indígenas han desarrollado principios y normas que orientan la vida de sus pueblos, a partir de sus relaciones con los ríos, las montañas y los animales, situación que les ha permitido permanecer como cultura a través del tiempo. Este conjunto de normas y principios es lo que ellos denominan derecho interno. La fa- milia es la base de la organización social, los adultos y los jefes de familia con experiencia se erigen como autoridades que deben orien-

tar la vida cotidiana; las autoridades tradicio- nales asignan lugares de cultivos, definen el sitio de construcción de las viviendas, entre otros aspectos. Las relaciones sociales e interpersonales al interior de las comunida- des son coordinadas por los cabildos indíge- nas, definidos de conformidad a lo reglamen- tado en la ley 89 de 1890.

En el Chocó los cabildos fueron motivados desde 1972 en el San Juan, Baudó y Juradó, gracias al apoyo de misioneros del Vicariato Apostólico de Istmina, quienes crearon lue- go la Unión de Indígenas del Chocó (UNDICH). Luego el Vicariato de Quibdó crea el Centro de Pastoral Indígena (CPI) que más tarde centraría su trabajo en la conformación de otros cabildos y en el impulso de la Orga- nización Regional Embera Wounann (OREWA). Los esfuerzos de la OREWA fue- ron mediados por la situación de marginalidad y discriminación que vivían los pueblos indí- genas de la región. Posteriormente desde los cabildos se generaron espacios de lucha por la cultura, el territorio y la unidad.

Pese a que los cabildos son los centros opera- dores de la autoridad y del gobierno, al interior de los indígenas se reconocen las autoridades tradicionales que optan por defender los lega- dos de la familia. Igualmente se reconocen nue- vos factores de poder en las comunidades como son los maestros, los promotores de salud, los bachilleres y los comerciantes. OREWA ha ve- nido trabajando por la reconstrucción del equi- librio al interior de las comunidades con el fin de establecer consensos y definir protocolos que permitan trabajar en el concepto de Autori- dad y de Justicia Indígena.

Los afrodescendientes en la región del Pacífico colombiano

De acuerdo con documentos de Planeación Na- cional, se calcula que las comunidades afrocolombianas en total superan los 10.096.040 habitantes, cubriendo casi 156 municipios co-

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lombianos y varias ciudades. La población negra en el país se concentra mayoritariamente en grandes núcleos urbanos, en el Pacífico, el Urabá, los valles interandinos del Cauca y Mag- dalena, la zona orinoquense y las islas de San Andrés y Providencia.

Las comunidades afrodescendientes en áreas como la región del Pacífico se entienden como un “conjunto de familias de ascendencia afrocolombiana que poseen una cultura pro- pia, comparten una historia, tienen sus pro- pias tradiciones y costumbres dentro de la relación campo poblado, que revelan y con- servan conciencia de identidad y que las dis- tingue de otros grupos étnicos” (Ítems 5 art. 2 ley 70/93). Los afrodescendientes del Pacífi- co se calculan en un 90 % de la población de esta región (DNP, Bogotá 1998), se encuen- tran asentados en las tierras bajas, esteros, llanura aluvial, piedemontes y serranías del litoral, a lo largo de playas y diques y en cen- tros urbanos importantes.

La construcción étnica de las comunidades afrodescendientes del Pacífico ha pasado por cambios y transformaciones culturales histó- ricamente demarcadas por un proceso dialéc- tico de rupturas y continuidades. Al respecto Zapata-Olivella (1989:102) señala que la esclavización despojó al africano de su cultu- ra material ancestral, amenazó su espirituali- dad y lo sometió a la desnudez total, al tiempo en que lo obligó a adoptar una nueva forma de elaboración de su pensamiento, un replan- teamiento de sus ideas culturales, una nueva construcción de imaginarios basados en ma- teriales inicialmente desconocidos y traduci- dos en una lengua impuesta.

Esta nueva civilización que las sociedades afrodescendientes lograron estructurar fue

mediada por el tipo de resistencia cultural que

el esclavizado adoptó. Básicamente hubo dos

tipos de resistencia cultural: a través del

aislacionismo impuesto desde el cimarronismo

y los palenques, o por medio del integracio-

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nismo basado en la criollización o asimilación de los valores culturales de la sociedad domi- nante. Este panorama de construcción de una nueva cultura afrodescendiente en América se hace notable en el Pacífico, donde sus co- munidades experimentan cambios culturales que históricamente se han desarrollado como una estrategia particular de adaptación.

La comunidad afrodescendiente del Pacífico, pese a que está determinada por una etnicidad ancestral, al interior de su estructura social presenta diferencias importantes, como conse- cuencia de la multietnicidad de los antepasados, las formas tradicionales de producción, los mecanismos de colonización y conquista del bosque húmedo tropical, los ciclos migratorios, las relaciones campo poblado, los sistemas comerciales, las vías de penetración, y sobre todo los imaginarios que construyen sus habitantes al momento de recrear los ritos y simbologías propias de su identidad cultural y política.

Así mismo el tejido hidrográfico de la región permite determinar algunas características socioculturales importantes en cuanto a las dinámicas de poblamiento, relaciones socia- les, mecanismos de apropiación territorial y movilidad interna. Se tiene entonces que en el Pacífico la relación cuenca - tejido sociocultural - poblamiento ha sido determinante gracias a la dinámica funcional que establecen arterias fluviales como el Atrato, San Juan, Baudó y Patía, y en menor grado el Condoto, Tamaná, Sipí, Andáqueda, Quito, Calima, Mira, Micay, Mataje, Guapi, Iscuandé, Naya, Yurumaguí, Anchicayá, Timbiquí, Bubuey, Saija y Guapi, Mexicano, Tablones y El Rosario.

Proceso organizativo como base de construc- ción étnica de las comunidades afrodescen- dientes del Pacífico

Las comunidades afrodescendientes en Co- lombia han avanzado en un complejo proceso de construcción étnica diseñado desde un horizonte ancestral, histórico y político. Este

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

proceso se ha configurando mediante meca-

nismos de reconstrucción y revaloración de

la capacidad organizativa interna que a su vez

sirve de sustento al momento de la definición

de su “ethos cultural”. Es decir, la definición de un discurso que les permite autodefinirse como un grupo étnico heterogéneo que com- parte una cultura y cuyos miembros están unidos por una conciencia de identidad co- mún establecida históricamente. En estas cir- cunstancias un elemento trascendental para

la concreción de un proceso de construcción

étnica de las comunidades afrodescendientes ha sido la reflexión en torno a la Conciencia de Ser, concepto que ha permitido direccionar su lucha histórica y a su vez caracterizar una personalidad e identidad como grupo étnico. Dicha conciencia de ser se circunscribe en la

lógica y forma de ver el universo, en los pro- cesos organizativos, en la movilización y en

la resistencia de cada uno de los pertenecien-

tes a esta colectividad.

Desde el siglo XVII la reflexión sobre la concien- cia afrodescendiente ha tenido varios momentos trascendentales enmarcados por las luchas cimarronas, el establecimiento de palenques, la sublevación en minas y haciendas, la automanumisión, la coartación y el sincretismo cultural, escenarios que permitieron proyectar para la historia un modelo autónomo de vida y libertad en contra de la opresión. Ya en la época contemporánea la conciencia de ser le ha permitido al movimiento social de las comunidades afrodescendientes un carácter revolucionario delimitado por la lucha contra el racismo, la discriminación y la segregación, contexto que ha desembocado en la necesidad de conquista de unos derechos territoriales, culturales, políticos y económicos como vía de concreción de un proyecto de etnicidad y vida.

La ley 70 de 1993 y los derechos étnicos afrocolombianos

A finales de los años 80 y comienzo de los 90

el movimiento social de las comunidades

afrodescendientes reasume un nuevo liderazgo. La gente del Pacífico en compañía

de sus dirigentes y sus organizaciones de base (campesinas y populares) aprovechan las co- yunturas políticas y los avatares que requería

el país, y se encaminan hacia la salida del ano-

nimato, logrando así ocupar un significativo espacio en la vida social, política y estamental, siendo la ley 70 de 1993 el logro fundamental de la reivindicación de los derechos políticos, económicos, culturales, sociales y territoria- les. La ley recoge los derechos colectivos de las comunidades negras en cuanto al derecho del ejercicio de su identidad cultural y su pro- pia educación (capítulo sexto); el derecho a la propiedad colectiva sobre su territorio ances- tral (capítulo tercero), el derecho a la partici- pación y concertación con el Gobierno en es- pecial a través de la Comisión Consultiva de Alto Nivel, las consultivas departamentales, los consejos comunitarios y la comisión pe- dagógica, contempla derechos de la comuni- dad negra en cuanto al uso de la tierra y pro- tección del medio ambiente, planeación y fo- mento del desarrollo económico y social, uso de los recursos mineros.

Esta ley no sólo significó la máxima reivindi- cación del movimiento social de las comuni- dades afrodescendientes en torno a sus dere- chos colectivos, sino que también posibilitó un momento esencial en el proceso de conso- lidación de las organizaciones de base y de los espacios de concertación con el gobierno

y sus instituciones. El proceso de reglamen-

tación desencadenó al interior de las organi- zaciones y expresiones sociales de la comuni- dad afrodescendiente un debate auto reflexi- vo y autocrítico con miras a la fundamentación definitiva de una identidad política que carac-

terizara y definiera las estrategias para la uni- dad y la coherencia ideológica del movimien-

to de las comunidades afrodescendientes. En

consecuencia, las organizaciones campesinas de comunidades afrodescendientes del Pací- fico inmersas y decididas en la concreción de sus propósitos étnicos comenzaron a conso-

897

Antón

lidar una entidad política fuerte que permitie- ra la reconstrucción y afirmación de unos prin- cipios políticos y organizativos que enmarcan su horizonte como grupo étnico.

TERRITORIO,TERRITORIALIDADYOR-

DENAMIENTOTERRITORIAL

La afectación legal de territorio define la for- ma como una determinada área geográfica ha sido legalmente ordenada y manejada de acuer- do con los distintos intereses que sobre sus recursos se posee y por el cual se traza una política de ordenamiento. La afectación u or- denamiento legal busca regular las relaciones entre los actores sociales, los agentes econó- micos y los recursos que se dan dentro del mismo. Dichos procesos logran una transfor- mación del ecosistema y el ejercicio de un poder social de dominación sobre el espacio físico. Con la ley 2 de 1959 se declaró a la Región del Pacífico como Zona de Reserva Forestal y de Bosques Nacionales para un área aproximada de 10 millones de hectáreas (Tabla 110). Hoy con la normativa ambiental y étnica el Pacífico se encuentra afectado por:

Territorios Étnicos Colectivos (resguardos y títulos colectivos afrocolombianos –Ley 70 de 1993), Áreas Naturales Protegidas (siste- mas de parques naturales), Reservas territo- riales del Estado (para infraestructura y segu- ridad) y áreas de sustracción de la reserva.

En particular se han sustraído de esta región áreas para diferentes fines, en especial para destinos específicos de colonización espon- tánea y con destino a la colonización espe- cial. Inicialmente las áreas fueron sustraídas para facilitar el asentamiento de colonos y la titulación de tierras apropiadas por ellos. En algunos casos donde más se evidenció el avance de la colonización y la apertura de fron- teras agrícolas y ganaderas fue en el Urabá, luego en las estribaciones de la cordillera Oc- cidental y en las costas. Estos procesos de colonización trajeron como consecuencia cambios culturales y sociales significativos,

898

sobre todo en la vida cotidiana de los nati- vos, en la transformación del paisaje y en la introducción de sistemas económicos y de mercados exógenos. Con la colonización se abrió la frontera agrícola, se domesticó el bos- que con fines pecuarios, se implantó el mono- cultivo y se introdujeron nuevos principios culturales. De este modo, Tumaco, Urabá, el Darién, La Costa Norte del Chocó y la parte central del San Juan, fueron las zonas más afectadas.

Tabla 110. Afectación legal del territorio del Pacífico, corte a 2002.

Áreas adjudicadas

Hectáreas

%

Áreas de resguardos indígenas constituidos

1.858.606

18.64

Áreas de Parques Nacionales Naturales

414.600

4.04

Áreas de reservas especiales (Defensa Nacional y Universidades)

346.200

3.16

Áreas para perímetro urbano

140.205

1.40

Áreas de sustracción para la propiedad privada

1.426.844

14.26

Áreas de comunidades afrodescendientes

3.841.270

38.00

Área susceptible de titulación colectiva cc negras o baldía nacional

2.665.117

22.15

TOTAL

10.000.000

100%

Fuente INCORA, Oficina de Comunidades Negras

2002

La titulación colectiva de los grupos étnicos indígenas y afrodescendientes

La coexistencia de afrodescendientes e indí- genas y la estrategia de reivindicación de sus derechos como pueblo y etnia ha sido funda- mental en la afectación legal y tradicional del territorio del Pacífico (Tabla 111), situación que permite indicar que de las 10 millones de hectáreas de tierra del Pacífico, por el momen- to, se le han otorgado unos 172 títulos colec- tivos en calidad de resguardos (1.858.606 has) a cerca de 53.872 indígenas (Tabla 112). Para el caso de los pueblos indígenas, la autoridad,

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

el control y la gobernabilidad de los territo- rios apropiados colectivamente se ejerce des- de el cabildo. Tanto cabildos como resguar- dos se deben entender como instituciones que tienen su origen en el ordenamiento colonial, pero que a partir de la promulgación de la Constitución Política de 1991 adquieren un nivel de autonomía del mismo orden del con- junto de entes político administrativos de la nación. Estos Entes Territoriales Indígenas (ETI), a pesar de haber trascurrido una déca- da desde la promulgación de la Constitución, permanecen sin la reglamentación necesaria a su desarrollo.

Por su parte, en desarrollo de la ley 70 de 1993 y su decreto reglamentario 1745 de 1995, el Gobierno Nacional viene ejecutando la Políti- ca de Titulación de tierras a las comunidades

afrodescendientes ribereñas del Pacífico. Du- rante el período 1996 al 2002, el INCORA lo- gró la expedición de 92 títulos colectivos por 4’015.515 hectáreas, que benefician 963 co- munidades afrodescendientes integradas por 41.873 familias y 214.669 personas (Garcés, 2002) (Tabla 113). Además de las hectáreas adjudicadas, actualmente se tramitan 81 soli- citudes de titulación colectiva que suman aproximadamente 1’650.002 hectáreas para beneficiar 25.423 familias de las comunidades Afrodescendientes de la cuenca del Pacífico. Se espera que entre el 2002 y el 2003 se con- cluya la política de Titulación Colectiva de Tierras con la adjudicación total de 5´600.000 ha. para el Pacífico. Estos Territorios Colecti- vos de Comunidades afrodescendientes son administrados por los consejos comunitarios (decreto 1745 de 1995).

Tabla 111. Territorios étnicos en el Pacífico colombiano a 2002.

Grupo étnico

Nro. Títulos

Población

Hectáreas

% de hectáreas

Afrocolombianos

90

214.669

4.015.515

67.39

Indígenas

172

53.872

1.858.606

32.61

Tabla 112. Consolidado de resguardos indígenas en el Pacífico por número de resguardos, personas, familias y hectáreas por departamentos.

Departamento

Hectáreas

Nro. Resguardos

Familias

Nro. de Personas

Antioquia

247.242

20

1.226

6.366

Cauca

64.448

8

6.63

3.395

Valle del Cauca

10.253

5

101

436

Nariño

273.768

30

2.421

13.579

Risaralda

28.225

3

1.459

8.771

Chocó

1.234.670

106

4.414

21.325

Total

1.858.606

172

10.257

53.872

Tabla 113. Consolidado de títulos colectivos de comunidades afrodescendientes del Pacífico.

Departamento

Hectáreas

Nro. Títulos

Familias

Comunidades

Antioquia

222.290

6

2.011

39

Chocó

2.751.877

47

25.339

557

Cauca

354.706

8

3.150

80

Valle del Cauca

216.169

15

3.525

60

Nariño

464.668

15

7.650

220

Risaralda

4.802

1

198

10

Total

4.015.515

92

41.873

966

899

Antón

La apropiación territorial en el marco del nuevo ordenamiento jurídico de la región

El proceso de titulación colectiva del territo- rio por parte de los grupos étnicos afrodescendientes e indígenas de Pacífico, en el contexto de la estrategia de apropiación del territorio, es un instrumento eficaz para ga- rantizar el ejercicio de la territorialidad y la su- pervivencia étnica de estas comunidades. La titulación colectiva ha permitido avanzar en los mecanismos de dominio y apropiación cla- ros y sólidos sobre los territorios ancestrales, en especial mecanismos de tipo jurídico que en circunstancias adversas generan cierta garantía de ley en los momentos precisos que se requiera reclamar los derechos territoriales legalmente adquiridos.

Desde la visión de las mismas comunidades, el proceso de titulación colectiva se entiende como una nueva herramienta vital de ordena- miento territorial que necesariamente debe insertarse en el ordenamiento jurídico de la nación, de acuerdo con el espíritu de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial que cur- sa trámite en el Congreso de la República. La Constitución Política de 1991, al pretender apli- car los derechos territoriales de los grupos étnicos del Pacífico, no fundamentó el princi- pio de la equidad y el equilibrio en cuanto al mismo reconocimiento para indígenas que para afrodescendientes, empero sólo lo hizo expreso, la posibilidad que los resguardos se constituyeran alguna vez en Entidades Terri- toriales (ETIS) fundamentando así su princi- pio y su derecho a la autonomía territorial. Por su parte, la Constitución Política de 1991, a través del artículo transitorio 55, a las comu- nidades afrodescendientes campesinas sólo les reconoció la propiedad colectiva sobre tie- rras baldías que venían ocupando en las zo- nas rurales ribereñas.

En respuesta al desafío de construir autonomía territorial, los actores del movimiento social de comunidades afrodescendientes han visto la

900

necesidad de incluir en el nuevo proyecto de ordenamiento territorial de la Nación un meca- nismo jurídico que permita que los Territorios Colectivos se conviertan en Entidades Territo- riales Especiales y los consejos comunitarios sean reconocidos como instancias de gobierno especial. De este modo, el nuevo proyecto de ley de ordenamiento territorial incluye un texto que a la luz del artículo 285 de la Constitución Política permite que los territorios colectivos y los 160 consejos comunitarios que existen en el Territorio Región del Pacífico sean considera- dos como Divisiones Étnicas Territoriales Afrocolom-bianas (DETAS), las cuales actua- rían en coordinación con los municipios y pro- cederían bajo la coordinación y concertación entre el alcalde y la junta del consejo comunita- rio.Así mismo las DETAS tendrían competencia en cuanto a la formulación y ejecución de sus planes de desarrollo, de manejo ambiental y de ordenamiento territorial interno, en la aplicación de sus proyectos productivos, en el ejercicio como autoridades ambientales locales respon- sables del manejo y aprovechamiento sosteni- ble de los recursos naturales e igualmente en las actividades de policía donde el consejo comunitario oficiaría como amigable compone- dor de acuerdo con el decreto 1745 de 1995.

CHOCÓBIOGEOGRÁFICO,CONFLICTO

ARMADOYCRISISHUMANITARIA

En el Pacífico colombiano, a partir de la apli- cación de la ley 70 de 1993, se dieron impor- tantes movilizaciones a raíz de los intereses suscitados alrededor de los territorios colec- tivos de los afrodescendientes. La ley 70 re- creó un nuevo ambiente político que afectó la Región tanto en el plano del ordenamiento territorial como en la reivindicación étnica, en las contradicciones y los conflictos regiona- les. En muy pocos años el Pacífico, reconoci- do como ancestral territorio de paz, pasó a ocupar un papel significativo en el escenario del conflicto armado nacional, convirtiéndo- se en un espacio en donde la diversidad de actores armados confluye con intereses dife-

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

rentes y hacen de la región un verdadero cam- po de guerra.

Desde la formulación de la Agenda Pacífico

XXI (2001) el conflicto armado que vive ac-

tualmente la región, y su consecuente crisis humanitaria, se encuentra estrechamente ligado de manera estructural con la posición geopolítica, las riquezas ambientales y las posibilidades de megaproyectos que embargan a la región (Antón, 2001).

Numerosas causas que han determinado la génesis del conflicto armado en la región se

asocian con la intención de modernizar la re- gión implementando nuevas lógicas desarrollistas amparadas en la construcción de megaproyectos, infraestructura energéti- ca y vial y la implantación de monocultivos,

para de esta manera intentar insertarla a la

cuenca internacional y su mercado mundial (Minexterior, 1997).

En el ámbito de la infraestructura macro re-

gional existen al menos cuatro grandes inicia-

tivas (Murillo, 2001):

Base militar de Bahía Málaga, departamento del Valle del Cauca.

Carretera Panamericana, ramal Pereira-Nuquí - Bahía Solano y el tapón del Darién.

Construcción de puertos marítimos en Bahía Cupica, Tribugá y el golfo de Urabá.

Construcción del canal Interoceánico Atrato- Truandó y el puente terrestre interoceánico (entre Bahía Candelaria y Bahía Cupica), que una a los océanos Atlántico y Pacífico.

Conexión de la Panamericana con la línea fé- rrea de los puertos de Bahía Cupica y Bahía - Candelaria y, con el oleoducto que termina en Coveñas.

Ciudadela industrial de Bahía Málaga.

“Nautopista” o autopista náutica entre los esteros del litoral.

Proyecto Calima III y IV, hidroeléctricas y transvase del río Cauca.

Creación de Parques Naturales y áreas de re- serva forestal en todo el litoral.

Construcción de Hidroeléctricas y de interco- nexión de Boroboro, Juradó y Murrí, Pizarro, - Timbiquí, Guapí, Unguía y Bocas de Satinga.

El canal seco Atrato-Truandó y sus conexio- nes carreteables y ferroviarias transversales Medellín – Urrao – Bahía Solano, Medellín – Buenaventura, la conexión Pereira – Ánimas – Tribugá.

Proyecto estatal del “Plan de Acción Forestal para Colombia” y Explotación industrial del recurso forestal, minero, pesquero y palma africana, por parte de compañías nacionales y extranjeras.

La carretera Urabá – Maracaibo y el sistema

La intercomunicación Río Orinoco- Meta-

La intercomunicación río de La Plata-Amazo-

Creación de zonas de libre comercio.

vial Antioquia –Venezuela.

Buenaventura y la transversal Santander-

Puerto de aguas profundas que reemplace a Buenaventura.

Puerto de Turbo.

Antioquia – Buenaventura.

nas -Napo -Putumayo –Tumaco.

Autopistas Urrao-Buchadó y Medellín- Quibdó.

Otros proyectos de infraestructuras de carácter

Desde hace 10 años el Pacífico colombiano ya se encontraba inmerso en la geografía de

más

regional y local que se tienen diseñados

la guerra (Agudelo, 2001), dado que para los

para

la región del Pacífico, tienen que ver con:

actores armados la región se consideraba un

901

Antón

escenario importante para el control y domi- nación territorial. En efecto, los grupos arma- dos buscan avanzar desde 1996 en una ofen- siva militar de dominio territorial en sentido norte–sur, es decir desde el Urabá pasando por el río Atrato, dominando la costa Pacífica desde Juradó, sitiando el Baudó y el San Juan para luego ejercer presión en puntos vitales del sur de la región: Tumaco, Guapi y Buena- ventura. Se controlaría así un corredor estra- tégico que se conectaría con el del Tolima y el Valle del Cauca, el de la bota caucana y el del Putumayo (Semana, 2000).

En términos generales, el cierre de la zona de distensión reflejó gran impacto en la agudi- zación del conflicto armado en la Región, dado que permitió una revaloración estratégica de las ventajas militares y económicas que para los grupos armados significaba este territorio. Dicha revaloración de ventajas se expresó en la necesidad de controlar zonas o subregiones vitales, dado que sus características ambientales táctica- mente se consideraban obligatorias para la seguridad del grupo. Desde 1997 al 2002, el conflicto armado y su forma de operación militar fue más contundente, dándose a lo largo de la región decisivos enfrentamientos entre guerrillas, paramilitares y fuerza públi- ca, además de paros armados en carreteras, bloqueos a ciudades y comunidades, restric- ción de alimentos y combustibles, asesina- tos, masacres y tomas indiscriminadas; acre- centando así la violación a los derechos hu- manos e infracciones al derecho internacio- nal humanitario.

De acuerdo con el Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la Repúbli- ca, actualmente la Región del Pacífico está influenciada por las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a través de los Bloques Occidental (4 Frentes), Nor occidental José María Córdova (8 Frentes) y Central con los frentes 50 y la compañía Aurelio Rodríguez (Tabla 114).

902

Tabla 114. Actividad armada por iniciativa de las Fuerzas Armadas y de las FARC.

Acciones promedio

Iniciativa

Concentración

año 1991-2001

por bloques

Bloques de las FARC

FF AA

FARC

FF AA

FARC

Bloque Oriental

87

93

30.53%

29.30%

Bloque Occidental

19

48

6.54%

14.95%

Bloque

59

44

20.64%

13.89%

Noroccidental

Bloque Sur

34

39

12.03%

12.32%

Bloque Norte

25

33

8.90%

10.46%

Bloque del

35

28

12.22%

8.89%

Magdalena Medio

Bloque Central

20

20

6.92%

6.32%

FARC Milicias

       

Bolivarianas

6

12

2.17%

3.80%

Total por Bloques

285

318

100%

100.%

Fuente: Presidencia de la República. Sala de estrategia nacional. Citado por Colombia Conflicto armado 2002.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN)actúa en el Pacífico a través de las acciones armadas que en el norte de la región ejecuta el Frente de Guerra (Bloque) Norte con el frente Manuel Hernández el Boche, que en el pasado actúo en el Urabá y luego fue desplazado hacia la parte norte del Río San Juan (Carretera Tadó- Santa Cecilia) y el Alto Atrato (Bagadó y Lloró) esta- bleciendo así un corredor clave (Playa de Oro- Carmelo- Bagadó- Lloró). Parte de este territo- rio igualmente fue influenciado por los frentes Benkos Biohó (ya exterminado), el Cacique Calarcá (de Risaralda) y el reciente Frente Cima- rrón (que opera en Bahía Solano). Por su parte el ELN en el sur de la Región actúa con el Frente de Guerra Sur occidental, que concentra los frentes Manuel Vázquez y Comuneros del Sur quienes con el 6% de la acción armada de esta guerrilla buscan controlar el transporte de Car- ga y de Petróleo que sale por Buenaventura y Tumaco (Tabla 115).

Al cruzar los mapas de dominio territorial de las FARC y del ELN en el Pacífico se entiende que en aquellas zonas donde el primero es fuerte el segundo no lo es. Las FARC en el Pacífico real-

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

mente son significativas, dado que sus Bloques Occidental y Noroccidental dominan zonas vi- tales tanto para la región como para el país, los cuales representan el 28.84% del total de la acti- vidad armada de esta guerrilla, mientras que la acción de ataque por parte de la fuerzas del Es- tado sólo llega al 27.18%, comprometiendo toda la capacidad del país, y teniendo en cuenta que el Bloque Occidental es el segundo menos com- batido por las fuerzas militares (6.54%) mientras el bloque noroccidental es el segundo más com- batido con el 20.64%.

Tabla 115. Actividad armada por iniciativa de las Fuerzas Armadas y del ELN, por frentes.

Acciones

   

promedio año

1991-2001

Iniciativa

Concentración

por bloques

 

FF AA

ELN

FF AA

ELN

Frente de Guerra Nororiental

55

113

41.%

48%

Frente de Guerra noroccidental

37

55

28%

23%

Frente de guerra norte

25

31

19%

13%

Frente de guerra sur occidental

9

14

7%

6%

Frente de guerra central

3

7

3%

3%

ELN Milicias

3

17

2%

7%

Total por Frentes

133

236

100%

100.%

Fuente: Presidencia de la República. Sala de estrate- gia nacional. Citado por Colombia Conflicto armado

2002.

LasAutodefensas

Las Autodefensas comenzaron su accionar en el Pacífico a partir de 1996 cuando concentraron sus actuaciones en la zona norte de Urabá y el municipio de Riosucio. Desde 1994 las autodenominadas Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá al mando de Fidel Castaño, quien fuera muerto ese año, toman fuerza como estrategia contra-insurgente en toda la zona bananera de Urabá, logrando consolidarse territorialmente en todo el norte del Pacífico y expulsando a las FARC y al ELN de una zona estratégica importante. Este avanzar territorial de

las Autodefensas coincide con la primera conferencia nacional de este grupo armado

realizada en 1997 cuando se crea la unidad nacional con lasAutodefensas Unidas de Colombia (AUC), cuyo comandante en jefe sería Carlos Castaño Gil. Desde ese momento la ofensiva de las AUC hacia el Pacífico se consolidó, imponiéndose territorialmente en el Golfo de Urabá, el Medio Atrato y Quibdó, la Zona media del río San Juan

e Istmina, Buenaventura y las partes bajas de los ríos Raposo, Yurumanguí, Cajambre y Calima,

Bahía Solano y Juradó, la Zona Costera de Nariño

y Guapi en el Cauca. Se expresa así el recrudeci-

miento de la guerra en la región, profundizando la crisis en cuanto a los derechos humanos y graves infracciones al derecho internacional humanitario

(Tabla116).

Según la Vicepresidencia de la Républica de

Colombia la situación de violencia del Urabá para

1997 llegó a su pico más alto cuando en el

corregimiento de Pavarandó (Mutatá,Antioquia)

este grupo asesinó por lo menos a 10 personas el

29 de mayo de ese año, mientras el 14 de enero de

1998 fueron muertos 11 campesinos. Ya en

Riosucio, el 17 de diciembre en el período 1997,

unas 14 personas habían sido asesinadas. De

esta forma las AUC se imponen en todo el Golfo

de Urabá y desde allí fueron penetrando a Quibdó

y el Medio Atrato, y posicionándose en la Sub

Región del San Juan. En los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño la situación igual- mente se agravó desde 1999; en mayo de 2002, las AUC asesinaron a 13 campesinos y desapare- cieron a 8 más en la inspección de Policía de Sabaletas (Municipio de Buenaventura). El 8 de abril de 2001 sucedió la masacre de cerca de 45 personas en el río Naya (Municipios de Buenaventura, BuenosAires, López de Micay); otra masacre se presentó en Calima – Darién el 22 de agosto de 2001 cuando fueron muertos 21 campesinos afrocolombianos. La ola del terror avanzó hacia el municipio de Nariño, donde el 11 de octubre de 2001, diez campesinos fueron asesinados en la comunidad de Samaniego, determinándose así una presión fuerte de las AUC por el dominio del territorio del Pacífico.

903

 

 

 

   

 

 

 

 

 

 

 

   

   

     

 

 

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

La crisis humanitaria y el impacto del con- flicto en los grupos étnicos del Pacífico

De acuerdo con el Informe, que una misión internacional de Observación sobre la situación de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario (DIH) en los afrocolombianos, realizó en junio de 2002, desde mediados de los años 90, en momentos en que arranca el proceso de titulación colectiva de tierras a los afrodescendientes, las guerrillas y las autodefensas comenzaron a disputarse el con- trol sobre el territorio, convirtiendo a la región en un escenario de guerra total, donde miles de personas son desplazadas, a diario caen asesinadas inocentes víctimas de masacres y etnocidio, los recursos naturales son arrasados sin consideración y, las ciudades —además de carecer de oportunidades e infraestructuras— se han convertido en focos de inseguridad, ejecución, secuestro y pánico general (Misión Internacional, 2002).

Diversos registros dan cuenta de que a lo largo de todo el corredor del Pacífico distintas zonas han sido hostigadas violentamente por tomas, masacres, etnocidios y destrucción total. Zonas como el Urabá, el Darién, los ríos Atrato, San Juan, Baudó, Juradó, la costa chocoana, Buenaventura (zona rural y urba- na), los ríos Naya, Mira y Mexicano, los pue- blos como Barbacoas, Tumaco, Riosucio, Bagadó, Lloró, Bojayá, Vigía del Fuerte, Tadó, Carmen de Atrato, entre otros, han sufrido los enfrentamientos entre las FARC, el ELN, el Ejército Revolucionario Guevarista y las Autodefensas (Vicepresidencia, 2002).

Como consecuencia de este fuego cruzado en el territorio se han generado desplazamientos forzosos, hambre, desempleo, miseria y descom- posición social, y lo peor: hacinamiento en las ciudades por miles de desplazados. Según el Sistema de Estimación por Fuentes Contrasta- das -SEFC- de la Red de Solidaridad Social, el desplazamiento inducido por el conflicto arma- do durante el período enero de 2000 a junio de

2001 ha afectado a 213.855 personas, es decir 45.918 hogares en 2.317 eventos de desplaza- miento en toda Colombia. En total, el 23.58% de la población desplazada corresponde a grupos étnicos, pero del consolidado general el 18% (26.962) son afrocolombianos, de los cuales el 83.5% (22.518 desplazados) provienen de los seis departamentos que hacen parte de la re- gión Pacífica (Tabla 117).

Las principales causas del desplazamiento, se- gún el SEFC, son: las amenazas generalizadas (44%), los enfrentamientos armados (15%), las masacres (9%), las amenazas específicas (5%) y la toma de municipios (3%). En cuanto a pre- suntos autores de desplazamientos figuran: las Autodefensas (46%), el 12% a las guerrillas, el 19% a más de uno de los actores armados y el 0.65% a los agentes armados del Estado.

Tabla 117. Acumulado de población despla- zada por departamento receptor: de enero 1 de 2000 y junio 30 de 2001.

 

Total

   

Departamento

Dptal.

Afros

% Afros

Antioquia

44.888

7.835

17.45

Chocó

5991

5956

99.4

Valle del Cauca

14433

3450

23.9

Cauca

3203

2876

89.9

Risaralda

2470

1953

79.0

Nariño

7484

475

6.35

TOTAL

78.469

22.545

 

Fuente: Red de Solidaridad Social Bogotá.

En total, los seis departamentos que hacen parte (total o parcialmente) del Pacífico reci- bieron durante este período unas 78.469 per- sonas desplazadas. De este conjunto se re- gistró que el 28.7 % pertenecen a las comuni- dades negras asentadas en sus territorios colectivos (22.546 personas, equivalentes al 83.5% del total nacional de desplazados afrocolombianos), siendo Antioquia el más afectado con 7.835 afrocolombianos (17.45% del total departamental), Chocó con 5.956 (99.42%) (tablas 119 y 120), Valle del Cauca con 3.450 (23.91%), Cauca con 2.867 (89.51%),

905

Antón

Los pueblos indígenas, por ejemplo históri- camente han sido objeto de reflexiones institucionales y académicas permitiendo ca-

racterizar su imagen de identidad con facili- dad, imprimiéndoles no sólo un rol excluyen-

El fenómeno del desplazamiento forzado des- de 1996 se ha acentuado en el Pacífico colom- biano, y en especial a las comunidades indíge- nas y afrocolombianas residentes dentro de sus territorios colectivos. Desde 1996, año en que comenzó la titulación colectiva, los territorios de comunidades negras han sido escenarios de enfrentamiento violento entre guerrillas, paramilitares y fuerza pública. En total, según el INCORA, en marzo de 2002 en el Pacífico 40 consejos comunitarios habían sido afectados tanto por el enfrentamiento armado como por los desplazamientos. Estos consejos comunitarios se agrupan en 626 comunidades (128.750 personas) asentadas en 17 cuencas de ríos en un área de 2.213.900 hectáreas de tierras tituladas o en trámite para adjudicación.

De este modo, una faceta del fenómeno de la identidad indígena aparece medianamente institucionalizada, enarbolando la concepción de pertenecer a un grupo humano cultural, histórica y lingüísticamente diferente. Esta situación de contemplación y padrinazgo por parte de la sociedad hegemonizante se ha con- vertido en una situación de doble filo. Por un lado los indígenas, entendidos como el “otro”, son objeto de protección, pero por el otro son víctimas de racismos violentos y hasta xenofóbicos. Sin embargo, esta ambigüedad del tratamiento del Estado hacia los indíge- nas ha sido bien aprovechada y tomada como

Los procesos de construcción de la identidad de los pueblos afrodescendientes e indígenas del Pacífico, con los consecuentes momentos de cambios y transformaciones que han sufrido históricamente, deben tomarse como un proce- so dialéctico de rupturas y continuidades, de reelaboraciones diferenciadas determinadas por dinámicas internas y externas. Igualmente hay que anotar que en el Pacífico los procesos de construcción de identidad de sus grupos étnicos ha evolucionado de formas muy distintas y heterogéneas, respetando desde luego el contexto histórico en que cada una de las representaciones de identidad se han estructurado.

Tabla 118. Proporción del desplazamiento forzado nacional/ región del Pacífico y afrocolombianos.

y frente a la sociedad hegemónica. De este

una fortaleza de identidad que le ha permitido posicionarse frente al mismo establecimiento

Conclusión: Diversidad amenazada, región en desequilibrio

te de la sociedad nacional sino también exóti-

Risaralda con 1.953 (79%) y Nariño con 475 afrocolombianos desplazados (6.35% del to- tal departamental) (Tabla 118).

co, con altos contenidos semánticos indigenizantes y proteccionistas, pese a que las mismas organizaciones de los pueblos in- dígenas del Pacífico han reclamado reivindi- cación de sus derechos y la construcción de su propio modelo de identidad por fuera de la manipulación estatal.

modo, los indígenas del Pacífico, en franca unidad con los demás pueblos indígenas del país, han construido un modelo de identidad basado en tres principios rectores reivindica- torios: territorio, autonomía y cultura. Estos tres principios del proyecto de identidad se han convertido en la herramienta estratégica para que los pueblos indígenas puedan so-

 

Total de

     

Cobertura 2000/2001

desplazados

%

Afrocolombiana

% Afros

Nacional

213.855

100

26.962

12.6

Seis departamentos que cubren el Pacífico

78.469

36

22.545

28.7

Fuente: Red de Solidaridad Social Bogotá, elaboró John Antón (IIAP).

906

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

brevivir a los afanes integracionistas y homogenizadores de la modernidad y su mo- delo intercultural globalizante.

La construcción de la identidad de los pue- blos afrodescendientes del Pacífico, como del país nacional, ha sido muy dolorosa y traumática, donde el proceso no ha merecido la adecuada atención del Estado y de la socie- dad hegemónica, más bien la han considera- do invisible (Friedemman, 1993), donde a la colectividad se le ha estigmatizado como par- te del grueso de la identidad nacional, consi- derado quizá como cualquier otro ciudadano. Igualmente, la herencia afropacífica ha sido percibida por las élites nacionales como una marcada inferioridad, aun más estigmatizada que la comunidad indígena (Wade, 1996). De este modo la invisibilidad del afrodescendiente se pierde en ideologías del blanqueamiento y pretendidas afirmaciones sobre una supues- ta homogeneidad mestiza nacional, que retó- ricamente integra al pueblo afro y a la vez lo excluye mediante sesgos particulares de dis- criminación, exclusión y racismo.

Una conclusión importante es tener presente que el proceso de formación de la identidad de los pueblos afrocolombianos, en especial los del Pacífico, ha pasado por momentos de destrucción de sus construcciones y reconstrucción, por rupturas y continuidades que transitan por la obligada ruta histórica caracterizada por el trasegar en América. Este paralelismo no fue más que una respuesta estratégica a la esclavización, a la necesidad de adaptación inminente que le exigía las nuevas condiciones ambientales y políticas de América.

La condición histórica por la que atravesó el proceso de construcción de la identidad afro significó a su vez un desdoblamiento de la capacidad creadora de los ancestros que lue- go terminaría en incalculables aportes al de- sarrollo de una nueva civilización americana y al surgimiento de especiales modelos cultu- rales propios del pueblo afro.

Los pueblos del Pacífico en la encrucijada del proyecto modernizante

La Región Pacífica colombiana en la actuali- dad constituye un espacio geográfico y so- cial diverso, con características especiales a nivel ecosistémico, socioeconómico, sociocultural y geopolítico. Gran parte de esta diversidad de recursos naturales y ambienta- les se explotan, generando inmensas riquezas fuera de la región y poco o ningún desarrollo dentro de la misma. En la actualidad se sigue implementando actividades productivas (mo- nocultivos de palma africana, chontaduro, camaroneras, ganadería, bananeras, hoja de coca) que no tienen en cuenta la fragilidad ambiental de la región y la situación económi- ca, social y cultural de los pobladores. Esta situación se ha tornado más compleja en los últimos años a partir del fortalecimiento de actividades mineras de pequeña y mediana escala; el desarrollo de proyectos industria- les como explotaciones forestales y monocul- tivos; el desarrollo de grandes obras de infra- estructura; la aparición del narcotráfico y la expansión del conflicto armado.

Es un hecho preocupante que en el Pacífico tanto la diversidad biológica como la cultural están amenazadas. Nunca como antes los gru- pos étnicos no sólo han atravesado por cir- cunstancias difíciles que los somete a la vul- nerabilidad dado los altos índices de violación de los derechos humanos e infracciones agudas al derecho internacional humanitario, sino que a diario la región se ve sometida a violentos cambios y transformaciones de tipo cultural, político, social y económico, las cua- les están, en ocasiones, asociadas a las diná- micas y presiones que provienen de un con- texto mundial y nacional sacudido por nuevos derroteros geopolíticos, por los logros de una nueva sociedad fundada en la competencia y competitividad de sus mercados, y en términos generales por un mundo cuya característica principal es la globalización de las culturas y la homogeneización como proyecto occidental.

907

Antón

Tabla 119. Registro nacional de población desplazada por la violencia en el Departamento del Chocó (RECEPCIONES) en el período comprendido desde el 01/01/1996 hasta el 07/10/2002.

Depto. Expul

Hogares

Personas

Depto. Receptor

Antioquia

898

3.388

 

Bolívar

 

2 14

Cesar

 

1 5

C

H

O

C

Chocó

6.028

27.934

Córdoba

3

18

Guaviare

1

5

     

Nariño

1

6

Ó

Risaralda

5

29

Sucre

1

9

 

Valle Del Cauca

4

11

Totales

6.944

31.419

 

Fuente: Red de Solidaridad Social del Chocó.

Tabla 120. Registro nacional de población desplazada por la violencia en el Departamento del Chocó (EXPULSIONES) en el período comprendido desde el 01/01/1996 hasta el 07/10/2002.

Depto del Chocó

Expulsiones

Recepciones

Municipios

Hogares

Personas

Hogares

Personas

Acandí

262

1253

251

1174

Alto Baudó

624

3065

1

6

Atrato

13

75

3

13

Bagadó

215

851

1

6

Bahía Solano

3

29

302

784

Bajo Baudó

8

45

0

0

Bojayá

1252

4219

2

8

Cantón de San Pablo

10

52

26

161

Carmen del Darién

126

648

126

648

Condoto

2

10

6

23

El Carmen de Atrato

432

1752

352

1366

Istmina

117

580

135

676

Juradó

327

891

2

19

Lloró

353

1845

288

1488

Medio Baudó

16

89

0

0

Novita

54

271

9

49

Nuquí

92

442

86

414

Quibdó

1050

6578

3569

16780

Río Quito

6

40

0

0

Riosucio

565

2630

339

1582

San Jose del Palmar

 

1 6

5

37

Sipí

 

1 5

0

0

Tadó

376

1936

367

1895

Unguía

123

622

158

805

TOTALES

6.028

27934

   

Fuente: Red de Solidaridad Social Chocó.

908

Dinámicas sociales del Chocó biogeográfico

Este contexto particular en que se desenvuel- ven las colectividades étnicas del Pacífico se viene desarrollado dentro de un escenario que privilegia constitucionalmente el carácter multicultural del conjunto de una nación co- lombiana que desde 1991 pasa de la homoge- neidad al reconocimiento de unas diferencias culturales sustanciales de los pueblos que componen la geografía colombiana. Esta nue- va dimensión multicultural y pluriétnica que obligatoriamente se traza desde la Constitu- ción Política le ha significado a los grupos étnicos un despertar necesario hacia unos horizontes que le permiten la autoconstrucción de un imaginario de identidad definido bási- camente desde una perspectiva comunitaria, cultural, histórica, política y territorial. Se tra- ta de diseños de nuevos modelos de identi- dades construidos en medio de circunstan- cias adversas que deja entrever un conjunto de fenómenos que tienen que ver con espe- ciales horizontes de aplicación de la democra- cia cultural, la participación, la identidad y el desarrollo.

Los pueblos afrodescendientes e indígenas del Pacífico, hoy en día, se desenvuelven como contrapúblicos en medio de un orden contemporáneo cuyas tendencias apuntan al orden mundial que impone un contexto he- gemónico denominado globalización que, ins- crito dentro del proyecto capitalista neoliberal, crea una estructura institucional donde las relaciones socioculturales se determinan por un tejido de relaciones que propenden por el intercambio, la apertura y el comportamiento de regímenes de identidad generales.

En la actualidad, bajo el contexto de la integración cultural mundial o “hibridación de identidades culturales”, los pueblos indígenas y afrodescendientes del Pacífico buscan es- trategias de adaptación a la globalización y tratan de construir su propio proyecto de mo- dernidad basados en su identidad cultural de acuerdo con sus propias trayectorias históri- cas y sus propios referentes simbólicos e imá- genes cohesionadoras. Se trata de un pro-

yecto de identidad que le permite a los gru- pos étnicos, dentro del contexto multicultural, legitimarse entre sí, revestirse de símbolos propios que en últimas sirven como estrate- gia de supervivencia y competitividad en me- dio de los afanes de la modernidad occiden- tal. En estas circunstancias, la identidad se comprende como un mecanismo simple de cohesión que diversas sociedades construyen como una estrategia de supervivencia a la homogeneidad y la globalización. La identidad entonces se teje como un discurso del “noso- tros” sobre el “otro” diferenciador. Es decir, la identidad se conceptualiza como la unidad de ciertas características sociales y políticas com- partidas por un grupo que se ve en la obligación instintiva de sobrevivir a toda costa.

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