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NATURALEZA, SOCIEDAD Y EDUCACIÓN EN

ROUSSEAU

Mariano F. Enguita
Departamento Sociología lB
Universidad Complutense

Pocos autores en la historia del pensamiento occidental han encontrado una multiplici-
dad tal de lecturas e interpretaciones como Rousseau: desde padre del despotismo (Cons-
tant) hasta precursor de la primera fase del socialismo prevista por Marx en la Critica del
programa de Gotha (della Volpe), pasando por mero ideólogo o abogado de la pequeña
burguesía (la literatura marxista oficial), padre del moralismo y jusnaturalismo kantiano
(Mondolfo) o profeta de la democracia radical (los revolucionarios franceses), de la demo-
cracia obrera (Colleui) o del simple liberalismo (Chapman), o meramente infame d ecraser
(Nietzsche) .
En el doscientos aniversario de su nacimiento, 1912, es interpretado en clave kantiana,
mientras que en el doscientos cincuenta aniversario, 1%2, lo es fundamentalmente en clave
hegeliano-marxista I Marx se apoya fuertemente en él en la Critica de la filosoJfa del Estado
de Hegel y en la Judenfroge, para repudiarlo en la Contribución a la critica de /a economfa
po/ftica, mientras Engels lo califica de "maestro de la dialéctica" en el AntiDühring. Bakunin
encontraba en él "una amenazante y deshumanizadora teoría del Estado", mientras Proud·
hon aspiraba a ser un segundo Rousseau y Kropotkin le consideraba un precursor. En fin, no
faltan quienes ven en él, simultáneamente, al "más fino de nuestros demócratas y el más
firme de los filósofos déspotas" 2.
Ha sido y sigue siendo en gran parte un lugar común el de suponer que Rousseau creía
y añoraba un estado de naturaleza preexistente al estado social y que oponía el primero al
segundo. Esta especie fue comenzada a difundir por los enciclopedistas. Comentando el

TEMPORA NR 11 • 12. Enero-Diciembre 1988


ATeas de Conocimiento de Teoría e Historia de la Educación y de Sociología (Sociología de la Educación).
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA TENERIFE.

1. Ver L CollettL IdLoJogúl y sociedad, III' parte; traducción de AA. Bozzo y J. R. Capel1ll, Fonlanel1ll, 1975.
2. Gerard Mairel, en Hu/oda dL JiU idLoJogfiU, dirigida por fra~is Chatelel, l. n, p. 53; traducción de Re~ Palaci06 Mores,
Z-p.. Madrid, 1978.

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recién aparecido Discurso sobre el origen y fundamento de la desigualdad en/re los hombres, salud, de las fuenas del cuerpo, y de las cualidades del Espíritu, o del Alma; otra que puede
Voltaire, que posleriormente no escatimaría bajeza alguna en sus ataques contra Rousseau, llamarse desigualdad moral, o política, porque depende de una especie de convención y que
lo enliende como una invilación a volver a andar a cuatro patas. se halla establecida, o al menos autorizada por el consentimiento de los hombres. Esta
El papel que desempeñan el hombre y el estado naturales en Rousseau, en cambio, son consiste en los diferentes privilegios de los cuales gozan algunos en perjuicio de los demás,
muy otros: se trata de una abstracción que debe dejar al descubierto las características como el ser más ricos, más honrados, más poderosos que éstos o en condiciones de hacerse
genéricas del hombre a base de eliminar las otras, específicas, que son creación de las obedecer,,8. Más adelante especificará que existen cuatro tipos de desigualdad, a saber: la
sociedades concretas. "¿Cómo conocer el origen de la desigualdad entre los hombres si no riqueza, la nobleza o el rango, el poderío o el mérito personal. La última citada está en el
se empieza por conocerlos a ellos mismos?"J El estado natural precisa ser investigado y origen de todas la demás, pero la que lo es en primer lugar, la riqueza, permite comprar
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estudiado con independencia de las hipótesis sobre su existencia o inexistencia: se trata de todas las otras, reduciéndolas, en última instancia, todas a sí misma .
"un estado que ya no existe, que a lo mejor nunca existió, que probablemente no existirá Rousseau, pues, es igualitario, pero está muy lejos del igualitarismo nivelador que
jamás y acerca del cual es preciso, sin embargo, tener unas justas nociones para opinar profesará más tarde, por ejemplo, Babeuf. En el estado de naturaleza, los hombres son
cabalmente sobre nuestro estado presente"". Pero eso no significa la pretensión de alcanzar iguales en cuanto que son libres y en cuanto que disponen de las mismas posibilidades, pero
ni volver al estado de naturaleza; a la inventiva de Voltaire, Rousseau responde. "Ya veis difieren por su talento, ect. Otro tanto debería ocurrir en el estado civil, donde el talento y
que no aspiro a restablecernos en nuestra necedad aunque mucho lamento, por mi parte, lo otros fuentes legítimas de la desigualdad natural vendrían medidas por los méritos. Sería,
poco que de ella perdí. Respecto a vos, Señor, este retomo sería un milagro, a la vez tan como señala Galvano deHa Volpe, "una proporr:ionalidad univt!rsal de desigualdades o
grande y tan nocivo, que sólo a dios pertenecería el hacerlo y sólo al Demonio el quererlo. diferencias de valor', "la igualdad-desigualdad que resulta de concebir la igualdad en
No intentéis, pues, volver a caer sobre las cuatro patas; nadie en el mundo lo lograría menos función de la libertad, pero no también a la recfproca", "una s(mesis proporcional de desigual-
que vos. Demasiado bien no enderczais sobre nuestros dos pies para dejar de estar sobre los dades, de los dos tipos de desigualdad, que son la institucional -"entre" los hombres, moral
vuestros" s. o política- y la "de" los hombres, natural"IO. Para Rousseau, una igualdad en sentido estricto
En el Emilio resalta ya explicitamente la diferencia entre un estado natural que no es sería imposible no ya en el estado social, sino incluso en el estado natural.
más que una construcción teórica de la razón y un estado salvaje idealizado; " ...considerad Existen, por tanto, un primera desigualdad natural debida a diferencias igualmente
lo primero que, si queremos formar el hombre de la Naluraleza, no por eso tratamos de naturales entre los hombres; una segunda desigualdad, social, dada por la diferencia de
hacerle un salvaje, y relegarle en lo enmarañado de las selvas; sino de que metido en el méritos, que debería corresponderse con la primera, ser la traducción social de la desigual-
torbellino social, no se deje arrastrar de las pasiones, ni de las opiniones de los hombres; de dad natural; una tercera, en fm, la única real, que consiste en el rango, el poder y, sobre
que vea por sus ojos y sienta por su corazón; y de que no le gobierne ninguna autoridad, todo, la riqueza. En cuanto a las dos últimas, el autor de El con/rato social explica: " ...
como no sea /a de su propia razón" 6. (El subrayado es mio, MFE). Poco antes el filósofo respecto de la igualdad, no debe entenderse que los grados de poder y de riqueza deban ser
ginebrino, hablando de su Emilio, que "no es el hombre del hombre, es el hombre de la absolutamente los mismo: sino que, en cuanto el poder, esté por encima de toda violencia y
Naturaleza", explica cómo ha obtenido su modelo: "después de haber comparado tantas no se ejena nunca sino en virtud del rango y de las leyes, y, en cuanto a la riqueza, que
clases y pueblos cuantos he podido ver en el espacio de una vida consagrada a observarlos, ningún ciudadano sea lo bastante opulento para poder comprar a otro, y ninguno 'sea lo
he quitado como artificial lo que pertenecía a un pueblo y no a otro; y sólo he mirado como bastante pobre para necesitar venderse, lo que supone, por parte de los grandes, moderación
propio sin disputa del hombre, lo que era común a todos, de cualquier edad, clase y nación de bienes y de crédito; de los pequeños, moderación de ansia y codicia"lI. Igualmente existen
que fuesen,,7. Con lo que parece ya suficiente para, dando por nulos los tópicos citados tres igualdades: la igualdad natural; la igualdad nacida del pacto social (del que luego
anteriormente, entrar a considerar directamente la obra de Rousseau. veremos que no es más que otra construcción teórica), que "lejos de destruir la igualdad
Comienza su segundo discurso, que es su primera obra capital, adelantando: "Concibo natural... sustituye por una igualdad moral y legitima lo que la naturaleza pudo poner de
dentro de la Especie humana dos suertes de desigualdad; una que llamo natural o física, por desigualdad física entre los hombres, que de este modo, por desiguales que sean en fuerza
cuanto se halla establecida por la Naturaleza, y que consiste en la diferencia de edad, de o ingenio, vienen a ser iguales por convención en el derecho"12; y una igualdad meramente
negativa, que es la que se da en la sociedad real: "así llegamos al último término de la
desigualdad y al punto extremo que cierra el círculo y toca al punto del cual hemos
3. Rousseau, Discuno sob" 1'1 origm .1' los fu~nlos dt: la dt:sigualdad 1'111" los lwmb"s. prefacio. p. 27: traducción de
arrancado. Es aquí donde todos los individuos vuelven a ser iguales porque no son nada... "13.
Melitón Buslamanle Ortiz, Peninsula. 1976. en el Emilio, escrito en la misma época del Con/rato, dirá: "En el estado de naturaleza hay
4. lbid., p. 28.
5. RLSpu.esUJ a VO/lai". 10 de septiembre de 1755. publicada como ap<!ndice en el Discurso sobre d origen... , cil., p. 107
8. Rousseau, Discuno sob" d origen. ... op cit.• p.35.
6. Rousseau, Emilio o dt: la educación, p. 190. Porrúa. 1978. Es kla una traducción anónima y peculiarmente coslim. en
la que se sustiluye a La Fontaine por Samaniego, Monlmorency por El Pardo, se hace a Rousseau asombrarse de que 9. lb/d.• p.98.
los niños no sepan ir de Madrid a Getate ni orientarse por el parque del Reliro con un plano. pero esto no afecúl a 10. G. della Volpe, Rousseau y MOIX, pp. 37, 20, 74; traducción de "E. E."', Martínez Roca, 1975.
la ulilización que haremos dellexto; más grave. en cambio, es lraducir "patricio" donde deberla traducirse "patriota", 11. Rousseau, El CofllrQ/o social, pp.60-61; traducción anónima. Taurus, 2' edición, 1969.
o "p~up&Ción" donde deberia ser "prejuicio": por ello aun basándome en esta edición. modificaré los términos
cuaodo lo considt're Mcnario. sin necesidad ~ prevto 8Yiso. 12. lb/d., p.33.
13. Rousseau, Dis<:uno sob" d origen. .., cit., p.lOO.
7. /bid.. p. 189.

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una igualdad de hecho indestructible y real, porque no es posible que en este estado sea tan La ley y el derecho de propiedad se le aparecen como los primeros pasos dados hacia la
grande la mera diferencia de hombre a hombre que constituya dependiente a uno de otro. desigualdad 18, pero no por eUo deja de considerarla como institución natural nacida del
En el estado civil hay igualdad de derecho vana y fantástica, porque los mismos medios trabajo, tal cual antes lo había hecho Locke. Así, en el segundo Discurso: "Del cultivo de las
destinados para mantenerla sirven para destruirla; y porque agregada la fuerza pública al tierras resultó necesariamente su reparto, y de la propiedad, una vez. reconocida, las prime-
más fuerte para oprimir al débil, rompe la especie de equilibrio en que nos había puesto la ras reglas de la justicia... Este origen es tanto más natural que no podemos concebir la idea
Naturaleza. De esta primera contradicción se derivan todas las que se notan en el orden civil de la propiedad naciente fuera de la mano de obra; pues no -vemos lo que, para apropiarse
entre la realidad y la apariencia"'4. de las cosas que no ha hecho, el hombre puede añadirles además de su trabajo. Es el trabajo
lo único que, al otorgarle al cultivador el derecho sobre el produClo de la tierra que ha
Ahora, recapitulando sobre lo dicho por el filósofo ginebrino en sus tres obras funda-
labrado, le otorga, por consiguiente, el derecho a ésta, por lo menos hasta la cosecha, y así
mentales, el segundo Discurso, el Contrato y el Emilio. podemos ver mejor el alcance y las
año tras año, lo cual, al suponer una posesión continua, se transforma fácilmente en
limitaciones de su critica. La igualdad perdida y deseable, efectivamente, tal como lo señála propiedad"19.
deUa Volpe, es una igualdad basada y consistente en la libertad y en la independencia -tema
Por si queda alguna duda sobre el sentido de expresiones como "necesariamente", "tanto
que retomará Kant en la MetafTsica de las costumbres-, es decir, una igualdad entre desigua-
mas natural" o "fácilmente", en cuanto que podrían ser una explicación sin pretender ser
les, que en el estado natural es limitada por el propio margen de las desigualdades meramen-
una justificación, vayamos al Emi/io. En este, Jean Jacques, como ayo, labra la tierra, ya que
te fisicas y en el estado civil debería serlo por convención, por derecho. El límite permisible
el niño no tiene aún fuerzas, y "toma él posesión sembrando un haba... Todos los días
de la desigualdad está en que ningún hombre pueda ni tenga que llegar a depender de otro
venimos a regar las habas, y las vemos nacer con arrebatos de júbilo. Aumento yo este júbilo
hombre.
diciéndole: esto te pertenece; y explicándole entonces este término de pertenencia, le hago
Es pues, obviamente, la igualdad burguesa, la igualdad de los individuos abstractos. Pero conocer que ha gastado en este plantío su tiempo, sus faenas, su pena, finalmente, su
Rousseau va un poco más lejos. percibe, aunque confusamente, bien que como un problema persona; que en esta tierra hay una cosa que es parte de él mismo, y que puede reclamar
meramente cuantitativo en su origen, que en la sociedad existe una desigualdad real -que contra cualquiera, como podría sacar su brazo de la mano de otro hombre que se lo tuviera
sobrepasa los limites por él deseados- tras una apariencia de igualdad. Más aún, percibe que asido contra su voluntad"20. Quede claro, sin necesidad de abundar más en la cita, que
esa desigualdad, convirtiendo a los hombres en nada, vuelve a hacerlos iguales. Emilio "toma posesión" de la tierra, y no simplemente de la haba, y así lo comprende él:
"naturalmente remonta la idea de propiedad al derecho del primer ocupante por el traba-
Surge aquí la tentaciÓn de ver una anticipación de la critica de la igualdad burguesa
jo"21. Adelantemos, para que no se ponga en duda la significación del episodio, qu el buen
hecha por Marx en La cuestión judfa e incluso de la proclamación del proletariado -una clase
ayo Rousseau no tiene intención de explicar a su pupilo Emilio las convenciones de la
de la sociedad civil que no forma ya parte de la sociedad civil- como clase revolucionaria.
sociedad hasta que alcance la veintena de años, limitándole hasta entonces al aprendizaje de
Pero esto sería una vana fuga hacia delante, como no lo es menos el intento de della Volpe
las relaciones "fisicas" entre lo~ hombres, vale decir naturales.
de conectar los anhelos de justicia distributiva roussoníanos con la breve formulación hecha
Es fácil ver que Rousseau no escapa al espejismo del carácter y el origen "naturales" de
por Marx de la primera etapa del socialismo -segunda, según Lenin-: "de cada cual según sus
la propiedad privada, lo que le encierra dentro de los mismos límites de la generalidad de
posibilidades, a cada cual según su trabajo"I~. en la Critica del programa de Gotha 1ó . Pues la
los reformadores y moralistas burgueses y pequeño-burgueses, aunque en la variante reco-
desigualdad distributiva anticipada por Marx se basa en el trabajo, mientras que la pedida
mendada y añorada como respuesta al primer hombre que dijo: "Esto es mio" haya un atisbo
por Rousseau tiene su apoyo, mientras no se demuestre lo contrario, en la propiedad, y
de lo contrario. Aquí hay que ver no tanto las limitaciones del genio de Rousseau como las
ambos criterios no son intercambiables.
de la época. Más grave, en cambio, es el hecho de que un siglo más tarde Proudhon, que
Lo que limita el alcance de la crtllca de Rousseau es precisamente su atadura a la quería ser un "segundo Rousseau", tratase todavia de conservar la propiedad evitando sus
propiedad considerada como institución natural, por demás indistinta del trabajo. Aquí excesos, con la diferencia, en favor del original y en detrimento de la copia, de que para
también es contradictorio. Por un lado abomina de la propiedad: "El primer individuo al entonces ya se había configurado socialmente el proletariado como clase ampliamente des-
que, tras haber cercado un terreno, se le ocurrió decir "Esto es mío" y encontró a gentes lo poseída y había comenzado también a configurarse políticamente, en las revoluciones del 48,
bastante simples como para hacerle caso, fue el verdadero fundador de la Sociedad Civil. y teóricamente, en la obra de Marx.
Cuántos crímenes, guerras, asesinatos, cuántas miserias y horrores no le hubiera ahorrado al El mismo aspecto ambivalente tiene en Rousseau el contrato social que da origen a la
género humano el que, arrancando las estacas o cegando el foso, hubiera gritado a sus sociedad. "Supongo a los hombres ya en ese punto en que los obstáculos que se oponen a su
semejantes: "Guardaos de escuchar a este impostor; estais perdidos si olvidais que los frutos conservación en el estado natural exceden, por su resistencia, a las fuerzas que cada
a todos pertenecen y que la tierra no es de nadie.,,"17 individuo puede emplear para mantenerse en este estado. Entonces este estado no puede

14. Ro.....,.u. Emilio. ál.• p. 173. 18. ¡bid.. p. %.


1.5. Delia Volpe. Roussrou y MiJI'X. 0['. ál.• pp. 50·51. 54. .58 74·75 Y 79. 19. ¡bid.. p. 81.
16. el. K. Man. enl"," dLt programtJ dL GOI!w. pp. 16·24: traducción drI1.M.E.L. Rialrdo Agui~ra. Madrid. 4' rdición. 1971. 20. Ro.....,.u, Emilio. ál.. p. 54.
17. ~u. Dú<:uJ'w _ ~l on~ . CII. P 7\ 21. ¡bid., p. 55.

....-., 13
subsistir, y el género humano perecería si no cambiase de modo de vida... "Hallar una forma En esta segunda obra, hablando de la igualdad que pone entre los hombres el contrato
de asociación que defienda y proteja con toda la fuerza común la persona y los bienes de social, Rousseau añade en una nota a pie de página: "Con los malos gobiernos, esta igualdad
cada asociado, y por la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca, sin embargo', más es sólo ilusoria y aparente, y sólo sirve para mentener al pobre en su miseria y al rico en su
que a sí mismo y quede así tan libre como antes. Tal es el problema fundamental al que el usurpación. De hecho las leyes son siempre útiles a los que poseen y dañan al que nada tiene,
Contrato social da la solución."u de donde se sigue que el estado social no es ventajosos a los hombres sino en tanto que
Este es el contrato ideal, la construcción ideal de la que debe nacer la sociedad que el poseen todos algo y no carece de todo persona alguna"2S. Así pues, el contrato solamente
fJ.1ósofo anhela. El contrato real, en cambio, fue otro, referido en el segundo Discur.;o: " ... conserva sus virtudes cuando todos los hombres son propietarios, es decir, burgueses o
el rico, apremiado por la necesidad, concibió por fin el proyecto más meditado que jamás pequeños burgueses, preferiblemente lo segundo.
entrara en la mente humana: fue el de emplear en favor suyo las propias fuerzas de los que Por otra parte, mientras en el segundo Discur.;o la desigualdad precede al contrato, en el
le atacaban, de convertir a sus adversarios en defensores suyos, de inspirarles otras máximas Contrato le sigue o, por lo menos, no aparece como condición necesaria de un contrato
y darles otras instituciones que le fuesen tan provechosas como el derecho natural le era engañoso. En el Discur.;o, puede parecer que el origen de los males está en la propiedad,
contrario. mientras que el en Contrato aparenta estar en los "malos gobiernos". En aquel la economía
"Unamonos -les dijo- para defender de la opresión a los débiles, contener a los ambicio- parece determinar la política; en éste, la política a la economía.
sos y asegurarle a cada cual la posesión de lo que le pertenece. Instituyamos unos reglamen- Pero, miradas las cosas más de cerca, Rousseau sigue preso de la misma incapacidad para
tos de justicia y de paz a los cuales todos tengan la obligación de conformarse, que no terminar de situar definitivamente el origen de la desigualdad en la propiedad: el rico que
eximan a nadie y que reparen en cualquier modo los caprichos de la fortuna al someter por propone el contrato ponzoñoso no es rico por la dinámica específica de la propiedad privada
igual al poderoso y al débil a los mutuos deberes. En una palabra, en lugar de volver y el intercambio de mercancías, sino por la forma en que se ha llevado a cabo la ocupación
nuestras fuerzas contra nosotros mismos, unámoslas en un poder supremo que nos gobierne de tierras. No podía ser de otra forma desde el momento en que Rousseau pretende
según unas sabias leyes. que proteja y defienda a todos los miembros de la asociación, justificar, explicar o criticar conjuntamente toda la propiedad, al menos en su origen, no
rechace a los enemigos comunes y nos mantenga bajo una eterna concordia. importa que ésta tenga su fuente en el intercambio capitalista o en las relaciones de
"Bastó mucho menos que el equivalente de ese discurso para arrastrar a unos hombres dominación feudales. Para obrar de otro modo, tendría que haber sido capaz de abstraer los
groseros, fáciles de seducir y que por lo demás tenían demasiados asuntos que zanjar entre dos sistemas distintos de propiedad privada: el feudal y el capitalista, pero esto era demasia-
sí como para poderse pasar de árbitros, y demasiada avaricia y ambición como para poderse do pedir en los comienzos del ascenso de la burguesía como clase.
privar mucho tiempo de amos. Todos corrieron hacia sus grilletes creyendo asegurar su Ahora bien, como ha señalado Gierke26, los conceptos clave de El contrato social son la
libertad, pues con bastante razón para sentir las ventajas de un establecimiento político, no distinción entre soberano y gobierno y la teoría de la soberanía popular, y éstos han de ser
tenían la suficiente experiencia como para poder prever sus peligros... los que nos den la llave de la diferencia entre el contrato pensado y el contrato visto por
"Tal fue o pudo ser el origen de la sociedad y de las leyes que le dieron nuevas cadenas Rousseau. "Afirmo, pues, -dice Rousseau- que no siendo la soberanía sino el ejercicio de la
al débil Y nuevas fuerzas al rico, que destruyeron para siempre la libertad natural, sentaron voluntad general, no puede enajenarse, y que el soberano, que es un ser colectivo, no puede
para siempre la Ley de la propiedad y de la desigualdad, que de una hábil usurpación representarse sino por sí mismo, pudiendo el poder transmitirse, pero no la voluntad"27. Por
hicieron un derecho irrevocable y que en provecho de algunos ambiciosos sujetaron desde tanto, el pueblo no puede entregar su soberanía en manos del rey, como pretendía Hobbes,
entonces a todo el género humano al trabajo, a la servidumbre y a la miseria... Las pues no le está dado disponer de ella, ní tampoco de su libertad. Si lo hace, se disuelve en
sociedades, al multiplicarse o extenderse rápidamente, cubrieron pronto toda la superficie el acto como pueblo, y desapareciendo una de las partes desaparece el contrato.
de la tierra y ya no fue posible encontrar un solo rincón· en el Universo donde poder La misma idea se expresa, aunque menos elaborada, en el segundo Discurso: "Sería
emanciparse del yugo y sustraer su cabeza de la espada a menudo mal guiada que cada difícil mostrar la validez de un contrato que sólo obligaría a una de las partes, en el que todo
hombre vio suspendida perpetuamente sobre la suya"23. Así pudo el pueblo "comprar un se pondría de un lado y nada del otro y que sólo se volvería en perjuicio del que se
descanso ideal, a costa de una felicidad real"lA. Aquí se ve la diferencia entre Rousseau y los compromete"28.
apologistas del contrato social, incluso lo más geniales, como Hobbes o Locke. Esto le lleva a invalidar la idea de la existencia de contrato alguno entre el pueblo y los
¿Dónde reside la diferencia primera entre estos dos contratos? El primero constituye representantes o entre el pueblo y los gobernantes. "La soberanía no puede representarse,
ciudadanos libres iguales, mientras el segundo mantiene al rico en su riqueza y al pobre en por la misma razón que no puede enajenarse; consiste esencialmente en la voluntad general,
su miseria, pero esto es más el efecto que la causa. Tampoco hay que pensar en modo alguno y la voluntad no se representa; es la misma o es otra, y en esto no hay punto medio. Los
que respondan a dos formas de pensar distintas, la de un Rousseau más joven y radical en diputados del pueblo no son, pues, ni pueden ser sus representantes; no son sino sus
el segundo Discur.;o -el del contrato real- y otro que ya es menos ambas cosas en el Contrato
-el del contrato ideal-.
25. Rousseau, El COTIJTrJIO social. cit., p. 33.
26. En Giervanni Altlwsiw y d tksarroJto /Wt6rico tU la t<oria politiea jWlIDJurotiJla, citado en Collell~ ltUologla y sociuJad
22. Rou.sseau, El COfIJrtJlO social, cit., p.25. cit.• p.263.
23. Rousseau, Discurso JOb", el orig<IJ. .. ci'.. pp. 85·86. 27. Rousseau, El COfIJralO socio}, cit., p. 35.
24. lbid.. p. 36. 28. ROUS5eau, DiJcur>o so1H'e d oriK"'-..• ciJ.• p. 91.

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comisarios, que nada pueden concluir definitivamente. Toda ley que el pueblo en persona no seau para entender la democracia indirecta. Le parecía que los ingleses eran esclavos
ha ratificado es nula, no es una ley. El pueblo inglés piensa ser libre y se engaña; no lo es precisamente porque practicaban el sistema representativo", etc, etc,34. Más recientemente,
más que durante la elección de los miembros del Parlamento; una vez elegidos, es esclavo. Fernando Savater ha intentado convencer a sus lectores3S, eso sí, con unas gotitas de
En los cortos momentos de su libertad, el uso que hace de ella bien merece que la pierda"19. "Todo", "Poder", "Ciudad", y otras vacuidades que necesitan escribirse con mayúsculas
Lo mismo con respecto al gobierno, "un cuerpo intermediario establecido entre los súbditos para que parezcan decir algo, confundiendo de paso, incluso, y contra la letra de Rousseau,
y el soberano para su mutua correspondencia... Es tan sólo una comisión, un cargo, por el soberano y ciudadano, queriendo identificar a Rousseau con Hobbes, etc; ha querido con-
cual simples empleados del soberano ejercen en su nombre el poder de que les hace vencer, decimos, de que "El contrato social es el libro clave en el proceso de interiorización
depositarios, y que él puede limitar, modificar y reivindicar cuando le plazca, siendo como racional del poder separado que constituye el Estado moderno, y en él se encuentran las
es la enajenación de tal derecho incompatible con la naturaleza del cuerpo social y contraria claves no del totalitarismo sin más, sino del proceso totalizador que lleva al reforzamiento
al fin de la asociación".lO. e hipóstasis fetichista del Estado", etc. Demasiadas claves.
La genialidad del ginebrino brilla aquí como en ninguna otra parte de su obra. Esta vez Bien al contrario, la obsesión de Rousseau es precisamente evitar la separación entre la
sí que su etítica se anticipa y prefigura la que hará Marx de la filosofía del derecho público esfera pública y la esfera privada. Esto salta ya a la vista en su insistencia permanente en
de Hegel. Buena parte del constitucionalismo moderno y la mayor porción del "marxismo tomar y poner a las ciudades-estado del Lacio y a Roma como modelos, en su canto a las
italiano" ha girado en torno a la discusión de si la representación política puede ser virtudes de la madre espartana que, muertos sus hijos, da gracias a los dioses porque la
considerada o no como un contrato ( p. ej., Cerroni, Collelli, Basso). Su crítica de la batalla ha sido ganada, etc, etc. "Tan pronto como el servicio público deja de ser la principal
representación adelanta el eje de todas las quejas actuales contra la democracia indirecta, al ocupación de los ciudadanos y éstos prefieren servir mejor con sus bienes que con su
menos en cuanto pretenden buscar una fundamentación lambién política y no contentarse persona, el Estado está próximo a su ruina. ¿Qué es preciso ir al combate? Pagan las tropas
con señalar la realidad económica escondida tras la apariencia política o el creciente y se quedan en sus casas. ¿Que es preciso ir al consejo? Nombran representantes. A fuerza
predominio del poder ejecutivo sobre el legislativo. de pereza y de dinero tienen al fin soldados para mal servir a la patria y representantes para
Esto ha sido ya suficientemente subrayado po Lucio Collelli en Ideologra y Sociedad y en venderla.
la introducción a los Early Wrilings de Man¡3I, aunque hay que considerar como un arrebato "La barahúnda del comercio y de las artes, el ávido interés del lucro, la molicie y el amor
exagerado la afirmación de que, "por cuanto concierne a la "teoría política" en sentido a las comodidades cambian los servicios personales por dinero. Se cede una parte del propio
estricto, Marx y Lenin no han añadido nada a Rousseau, salvo el análisis (ciertamente muy provecho para aumentarle fácilmente. Dad dinero y pronto tendréis cadenas. La palabra
importante) de las "bases económicas" de la extinción del Estado"32. hacienda es palabra de esclavo: se desconoce en la ciudad. En un Estado verdaderamente
En primer lugar, no se entiende qué pueda ser "la teoría política en sentido estricto... libre los ciudadanos hacen todo con sus brazos y nada con su bolsa; lejos de pagar por
salvo... las bases económicas": demasiado estricto habría de ser para dejar fuera de Marx y eximirse de sus deberes, pagarán por cumplirlos. Estoy bien lejos de profesar las ideas
Lenin y demasíado lato para incluir las "bases económicas"; en segundo lugar, Lenin queda comunes; considero menos contrario a la libertad el trabajo personal que los impuestos.
en cierto modo por detrás de Rousseau, en cuanto no capta, como Engels, la especificidad " ... En cuanto alguien dice de los negocios del Estado: ¿a mí qué me importa?, el Estado
de la separación entre la esfera política y la esfera civil -privada- en la sociedad capitalista, está perdido"36.
y por delante en cuanto que vincula las sucesivas formas estatales a clases sociales distintas El tema es casi obsesivo para Rousseau. Así, al comienzo del Emilio: "Su individuo es el
y determinadas33; en cuanto a Marx, su ampliación y fundamentación del análisis de la todo para el hombre de la Naturaleza; es la unidad numérica, el entero absoluto, que s6lo
hipostatización del Estado en la Crítica de la filosofía del ESlado de Hegel, en La cueslión tiene relación consigo mismo, mientras que el hombre de la ciudad es la unidad fraccionaria
judra y en La ideologia alemana, y, en conexión con ello, de la separación entre el ciclo que determina el denominador, y cuyo valor expresa su relación con el entero, que es el
religioso y el valle de lágrimas que es la tierra en La cuestión judía. y del fetichismo de la cuerpo social. Las instituciones sociales buenas son las que mejor saben borrar la naturaleza
mercancía y la forma dinero en sus obras económicas, no pueden quedar exluidas de del hombre, pribarle de su existencia absoluta, dándole una relativa, y trasladando el yo, la
concepción alguna, tan "estricta como se quiera. de la teoría política. personalidad, a la común unidad; por manera que cada particular ya no se crea uno, sino
Pero si esto era una cuestión de detalle, es lamentable, en cambio, que todavía en 1969 parte de la unidad, y solamente en el todo sea sensible". A continuación, refiere el ejemplo
se pueda escribir con toda tranquilidad que no es necesario insistir mucho "para percatarse edificante de Régulo para concluir: "Creo que éste no se parecía mucho a los hombres que
que el fundamento de la doctrina roussoniana es el liberalismo en la dimensión más ingenua, conocemos,m, es decir, que la formulación anterior se refiere a lo que debe ser, no a lo que
el individualismo psicológico. El aspecto democrático procede de la incapacidad de Rous- es. Y añade: "El que en el orden civil quiera conservar la primacía a los afectos naturales,
no sabe lo que quíere. Siempre en contradicción consigo mismo, fluctuando siempre entre

29. Rousseau, El COTJ1ralO social. ál. p. 101.


JO. lbld., p. 66. 34. En el prefacio anónimo a El contmto socfal, cft., p. 11, Tauru.o;, "Clásicos de la Politia", colecci6n dirigida, pero no
31. Marx, Early Wn'tings, Penguin. Harmondsworth, t975: en caslellano en Colletli, La cuestión de Stalin; Anagrama. necesariamente prologada, por Enrique Tierno Gatván.
lraducción de Francisco Fernández Buey y Angles Martinez Caslells, Barcelona, 19n. 35. Ver Fernando Savaler. Rousseau y la constÍlurión, en la revisla El vfejo topo, nO 26. noviembre de 1978.
32. y sociedad. cit.. p. 266.
Collell~ l<kologfa 36. Rousseau, El COTJ1roto social. cit., p. 101.
33. Ver unin, El esra<ÚJ y la """'olurión, en Obras escogidas, vol 11, Progreso. 1970. 37, Rousseau, Emilio, cft., p. 3.

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sus inclinaciones y sus obligaciones, nunca será hombre ni ciudadano. nunca útil, ni para sí Del contrato social. como de todo contrato, nacen a la vez derechos y obligaciones, y no
ni para los demás;scrá uno de los hombres de nuestros días, un francés, un inglés. un pueden concebirse las unas sin los otros; si acaso llega a ocurrir en la realidad. el contrato
burgués, en una palabra, no será nada"311. está roto y los hombres se encuentran de nuevo en el estado de naturaleza.
La misma vindicación se encuentra en el temprano artículo "Sobre la economía política" Otra cosa es la casi indiferencia de Rousseau ante el problema de qué tipo de institucio-
escrito pra la Enciclopedia: los ciudadanos no deben "mirar jamás su individuo más que por nes, de forma política o constitucional, debe surgir del contrato y resulta la más adecuada
sus relaciones con el cuerpo del Estado, y no percibir, por decirlo así, su propia existencia para mantenerlo vigente. No hay duda de que sus preferencias se inclinan hacia la república,
más que como una parte de la suya.... identificarse de algún modo con este todo más grande, tal como entendemos hoy este término, pero sin demasiado esfuerzo por negar lo contrario,
sentirse miembros de la patria. amarla con ese sentimiento exquisito que todo hombre Esto proviene tanto de las limitaciones de Rousseau como de la confusión de la época, en
aislado no tiene más que para sí mismo, elevar perpetuamente su alma a este gran objeto, la que no faltaban las monarquías liberales y las repúblicas despóticas, y, por supuesto, de
y transformar así en una virtud sublime esta disposición peligrosa de la que nacen todos su prudente costumbre de ser muy radical en el terreno de las formulaciones generales pero
nuestros vicios"39. evitar al máximo el oponerse abiertamente a instituciones existentes concretas.
Pero en la situación real existente, insistamos. Rousseau ve lo contrario de sus designios. En todo caso, quede claro que, aunque pudiese achacarse a Rousseau el dejar vías
Así, en el Emilio. "Noto que en los siglos modernos no tienen los hombres más asidero unos abiertas al totalitarismo, en ningún modo puede acusársele de haber justificado la existencia
en otros que la fuerza y el interés, en vez de que los antiguos obraban mucho más por la de una esfera pública y una esfera privada separadas, es decir, la hipostatización del poder
persuasión y por las afecciones del ánimo...• que los reyes sólo a fuerza de tropas se hacen público o el fetichismo del Estado. Su aportación consiste precisamente en haber hecho la
obedecer. y que el respeto de los vasallos sólo está vinculado en el temor del castigo... "40. Y primera critica moderna de esta separación. Sólo que para ver la formulación sistemática de
el mismo lamento en el prólogo al Nan:iso: "Para dos hombres cuyos intereses se ponen de dicha crítica habrá que esperar a la dirigida por Marx contra la filosofía del derecho público
acuerdo, hay quizá cien mil que se les oponen ..."4l. de Hegel y. para su fundamentación. al análisis de la circulación de la mercancía,
Con orejeras se puede eXtraer de aquí la conclusión de que en Rousseau están las bases Toda esta larga introducción. aparte de situar la obra del autor del Emilio. tiene un único
del totalitarismo. con unas orejeras que no permitan ver que, si el individuo social no debe propósito: sentar las bases para que se comprenda que, lejos de ser el padre de la educaci6n
ser nada o casi nada fuera del Estado, el Estado tampoco debe ser nada sin el individuo natural tal cual hoy la entiende el reformismo pedagógico, Rousseau es el padre de la
social. Benjamin Constant. tras esforzarse por demostrar que existen esferas del individuo educación naciollal. Pasemos, pues. a ver cuáles son los aspectos fundamentales de su
que no deben ni pueden ser invadidas por el Estado. ha concluido que "Rousseau ha concepción de la educación:
ignorado esta verdad, y su error ha hecho de su Contrato Social, tan frecuentemente
invocado en favor de la libertad. el instrumento más terrible de todos los géneros de 1. EDUCACIÓN NACIONAL
despotismo'>42. Desde entonces esto se ha convertido en un tópico.
Ahora bien, como ha señalado José Alvarez Junco, lo que aquí se encuentra es la Montesquieu, a quien tanto debe Rousseau, había escrito ya: "los pueblos deben amar la
diferencia clásica entre libertad democrática y libertad liberal43 , o dicho de otra forma, entre república; a inspirarles este amor debe la educación encaminarse'>45. Rousseau multiplicará
el garantismo y la democracia. Pues si no existe duda, aun cuando pueda ser una petición de y pondrá especial énfais en esta idea. En el artículo sobre la "Economía Política" escrito
principio, de que hay esferas del individuo a las que el Estado debe mantenerse ajeno, para la Enciclopedia defiende la necesidad de un sistema de educación nacional. La repúbli-
menos existe todavía de que. en la sociedad capitalista, el garantismo no es básicamente otra ca debe enseñar a los ciudadanos a amar a la comunidad, a no ser nada fuera de ella y todo
cosa que la concesión de garantias a la propiedad privada frente a la comunidad. al interés dentro de ella. Pues "no basta con decir a los ciudadanos que sean buenos; hay que
privado frente al interés general. Y esto es precisamente lo que Rousseau no quiere. que los enseñarles a serlo'>46. Y ello hasta el punlo de que la educacion no deberá ser dejada en
móviles privados primen sobre los móviles públicos. No quiere tampoco que los individuos manos de los padres: "tanto menos se debe abandonar a las luces y los prejuicios de los
se vean integrados en el Estado como simples vasallos o súbditos, caso en el que estaría padres la educación de sus hijos, cuanto que importa todavía más al Estado que a los
justificada la acusación de totalitarismo. sino como ciudadanos, como súbditos y soberanos padres"47.
a la vez: "las palabras súbdito y soberano son correlaciones cuya idea se reúne en el solo Que Rousseau no cambió posteriormente de opinión al respecto lo prueba la clara
nombre de ciudadano"44. reaparición del mismo tema en un escrito tardío. las Consideraciones sobre el gobierno de
Polonia. "No habrá nunca otra constitución buena y sólida que aquélla en la que la ley reine
sobre los corazones de los ciudadanos: mientras no llegue hasta ahí la fuerza legislativa, las
leyes serán siempre eludidas. Pero cÓmo llegar a los corazones es algo que nuestros precep-
38. [bid.. p. 4. tores, que no ven nunca otra cosa que la fuerza y los castigos, ni apenas sueñan, y a lo que
39. Rousseau, IX r~conomü politiqlU, CE UVf"f'.S compba. vol. 1, p. 595, Firmin Didol, Paró•. 1968.
40. Ro","""u, Emilio, cit. pp. 248-249.
41. Rousseau, Narcisu, prefac~, CEuvre.r complbr.r. vol 11, p. 968, Gallimard, París, 1964. 45. Montesquieu, El espíritu ik las ley<!..f, libro Iv. p. 75; edición al cuidado de úorlola úouldr,.,ld, Instituto Cubano ~I Libro,
42. B. Conotaol, Prinápios <U polítiCa, p. 10; traducción de Josd. H~mAndez Alfonso, Aguilar. Madrid, 1970. Editorial ~ Ciencia¡ Sociales, La Habana, 1976.
43. JoR AIv.rez Junco, Introducción a B. Const.1nt, op cit., P XV. 46. Rousseau, De r economie politique, CEuvres completes, vol. J. p. 592, Firmin Didot, 1968.
44. Rouo/;eau, El CONTrJ/() social, cit., p. 98. 47. ¡bid. p. 596.

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las recompensas materiales tal vez no llegarán mejor ... ¿Por qué medio, pues, conmover los Controlo al nuevo ciudadano coincide con la participación de éste en la misma vida pública Só.
corazones y hacer amar a la patria y a sus leyes? ¿Osaré decirlo?: por medio de los juegos Es este canto a la educación nacional, y no a la educación predicada en el Emilio, el que
de niños, por medio de instituciones que son ociosas a los ojos de los hombres superficiales, tendrá una influencia decisiva en la revolución francesa, inspirando desde los deseos de
pero que forman hábitos queridos y vínculos invencibles... "4B, es decir, por medio de la Mirabeau, que fue uno de los protectores de Rousseau, de que la educación infunda en los
educación. "Este es el artículo importante. Es la educación la que debe dar a los niños la niños el "amor a la patria y a toda la humanidad"S7, hasta el proyecto de ley sobre la
forma nacional y dirigir sus opiniones y sus gustos de tal forma que sean patriotas por educación nacional presentado a la Convención por Lepelletier y apoyado por Robespierre.
inclinación, por pasión, por necesidad... Todo verdadero republicano mamó con la leche de
su madre el amor a su patria, es decir, a las leyes y a la libertad"49. 2. RECHAZO DE lA EDUCACIÓN DE SU TIEMPO
En este escrito, el filósofo ginebrino introduce una modificación y una adición importan-
tes. Modificación, la de aceptar la educación por parte de los padres, pero siempre que los En una "sociedad corrompida" no puede encontrar Rousseau la educación que busca.
niños sigan concuriendo a juegos públicos, etc. Adición, la de prever un sistema de escola- "No contemplo -dice en el Emilio- instituciones públicas, esos risibles establecimientos que
rización homogéneo: "no me gustan en absoluto esas distinciones de colegios y academias, llaman colegios. Tampoco haré mención de la educación del mundo, porque como ésta se
que hacen que la nobleza rica y la pobre sean educadas distinta y separadamente. Siendo propone dos fines contrarios, ninguno consigue, y sólo es buena para hacer dobles a los
todos iguales por la constitución del Estado, deben ser educados juntos y de la misma hombres, que con apariencia de referirlo siempre todo a los demás, nada refieren que no sea
manera; y si no se puede establecer una educación pública totalmente gratuíta, al menos hay a sí propios".S8 Los vicios de los colegios se le aparecen como irremediables, y se burla de
que ponerla a un precio que los pobres puedan pagar"50. También sugiere el establecimiento lo que la educación hace de los niños de su tiempo, "esos muñecos ambulantes que viajan de
de un sistema de becas. un cuarto a otro, que cavan una maceta y arrastran cajas de cartón".S9
El Estado debe regular la educación de los niños de la forma más minuciosa posible: "la Si el ciudadano Rousseau quería educar a otros ciudadanos, el ayo Jean Jacques, puesto
ley debe regular la materia, el orden y la forma de sus estudios"SI El sistema educativo debe en la tesitura de educar a su pupilo como miembro de la sociedad existente o como hombre
ser puesto bajo la dirección de un cuerpo de magistrados, elegidos entre los mejores natural, según la naturaleza, elegirá lo segundo. Emilio debe ser preparado para vivir en la
ciudadanos, que puedan nombrar, trasladar y revocar a los rectores de los colegios. Los sociedad, pero guardando las debidas distancias; para lo cual habrá de ser educado al
niños deben aprender sobre todo la historia de Polonia, sobre sus grandes hombres, sus margen de ella, lo que en absoluto significa que lo sea como un buen salvaje. "No es Emilio
gestas, sus letras, etc. No se trata ya de formar al ciudadano en general sino al ciudadano un salvaje que ha de ser relegado en un páramo, que es un salvaje destinado a morar en las
polaco en particular. Un reproche en sintonía con esto se hacía ya a Pedro 1 en El conlrato ciudades. Menester es que sepa hallar en ellas lo que necesite, sacar utilidad de sus
social: "pretendió, desde luego, hacer alemanes e ingleses, cuando era preciso comenzar por moradores, y vivir, si no como ellos, a lo menos con ellos".60
hacer rusos; impidió a sus súbditos llegar a ser lo que podían, persuadiéndoles de que eran Por eso, en su infancia y juventud, deberá vivir lejos de las ciudades, en el campo,
lo que no son".S2 También Polonia debe cultivar su especifidad: ..... no son los estudios apartado de los criados, libre de la moralidad y las relaciones humanas. Los vicios y las malas
ordinarios dirigidos por extranjeros o por curas lo que yo quema hacer seguir a los niños."S3 costumbres son sobre todo producto artificial de la sociedad -no de la sociedad en general,
Los educadores deben ser solamente polacos, pero también ciudadanos distinguidos por sus sino de la sociedad que existe-, los descarríos provienen del caso que se hace a las opiniones
servicios a la patria: "guardaos sobre todo de hacer un oficio del estado de pedagogo."S4 ajenas, y esto es lo que se trata de evitar; tarea, por demás, dificil: "es preciso mucho arte
Pero esta educación nacional solamente es posible cuando la sociedad no está corrompi- para estorbar que el hombre social sea totalmente artificial"61 vale decir, contrario a la
da; si no es así, habría que comenzar por cambiar la propia sociedad. En este sentido se naturaleza, a la razón. Cierto que va a ser muy distinto de los restantes hombres, pero eso
expresa el "ciudadano de Ginebra", como le gustaba llarmarse a sí mismo, respondiendo a es precisamente lo que su ayo quiere, y a Emilio le preocupa poco la opinión que de él
la aseveración de Mme. d 'Espinay sobre la extrema dificultad de educar a los niños, según puedan tener los demás: no busca la aprobación sobre sí mismo, sino en todo caso sobre su
refiere ésta en sus memorias, que la cosa resultaría más fácil si se comenzase por reconstruir obra. "Emilio será, si queremos, un extranjero amable. Primero le perdonarán sus rarezas,
la socieda~. diciendo: El se hará, luego se acostumbrarán con sus modales, y viendo que no los muda,
En suma, tiene razón Derathé cuando afirma que, mientras que el Emilio se dedica a la también le perdonarán diciendo: Está hecho a eso." 62
educación del individuo en la "vieja" sociedad, la verdadera educación ofrecida en el

48. Rousseau, Consitkrrui{)fU sur le gou"ememenl de Pologne, CEuvre.5 compleles, vol 1, p. 703, Finnin Didol, 1968.
56. Recogido en Collelli, ldeologfa y sociedad, dI., p, 214,
49. Ibld. p. 709.
57. Mirabeau, DiscUJ'So sob~ lo educadón lllICionol, en Quellen ZIIr Geschichte der Erzidutng, p. 134 Volk und Wis.sen,
SO. tbúJ.. p. 709 Volkseigenel Verlas, Berlín Orienla~ 1978.
51. lbid., p. 709, 58. Rousseau, Emilio, dI., p. 4.
52. ROlIS5<!au. El ControlO social, dI., p. 54. 59. lbid., p.2\2,
53. Rousseau, CoruiderrJlioru sur le gOIll'ememcnl de Pologne, dI., p. 709. 60. Ibld., p. 148.
54. lbid., p. 709. 61. lbid., p, 245.
55. Según William Boyd y f.dmund J. !(jng. Historia de la Mucoáón, p. 264; IradU<:ción de Dolly Basch, Huemul, Buenos 62. lbid., p. 263.
Ai~. 1977.

20 21
No quiere decir ésto que el joven vaya a ser un ser huraño. Quiere a los hombres y espera Brama contra esa educación que los prepara para una etapa futura de la vida que tal vez
ser querido por ellos, pero en ningún caso a cambio de ser pelVertido. En eso, su actitud es nunca disfrutarán; contra la previsión "que sin cesar nos saca de nuestros límites, y con
la misma que la de Julie, la nueva Eloísa: "Me esfuerzo por llegar a ser amable sin falsedad, frecuencia nos coloca adonde nunca llegaremos... verdadero manantial de todas nuestras
complaciente sin bajeza, y por tomar de la sociedad tanto como hay de bueno en ella y puedo miserias"67; contra la manía general y el consejo de Locke de educar a los niños empeñán-
sufrir sin adoptar los vicios. "63 dose en razonar con ellos, pretendiendo usar como instrumento lo que solamente puede ser
El aislamiento de Emilio es simplemente una forma de evitar que sea maleado por esa el resultado final; contra la idea de que de los niños puede esperarse sentido de la respon-
sociedad, un mal menor a falta de una verdadera sociedad en la que pudiese haber una sabilidad y cumplimiento de sus obligaciones; contra la prisa por inculcarles el saber, por
auténtica educación nacional. Además, tiene mucho de artificio metodológico destinado a hacerles leer libros, etc. El infante "no debe ser bruto, ni hombre, sino niño".ó8
mostrar que es posible educar de otra forma. "Sigo adelante arrastrado por la fuerza de las El educador no debe tratar de modelar al niño de acuerdo con sus propias ideas, sino ser
cosas, pero sin engañarme acerca del juicio que van a formar mis lectores. Mucho tiempo él quien se amolde a sus intereses, inclinaciones, etc. "La naturaleza quiere que éstos, antes
hace que me ven en los paíscs de la fantasía y yo los veo siempre en los del prejuicio... sé que de ser hombres, sean niños. Si queremos invertir este orden, produciremos frutos precoces
empeñados en no creer posible más que lo que ven, se persuadirán de que el joven que aquí que no tendrán madurez ni gusto, y que se pudrirán muy presto; tendremos doctores
figura es un ser imaginario y fantástico, porque se diferencia de aquellos con quienes le muchachos y viejos niños. Tiene la infancia modos de ver, pensar y sentir, que le son
comparan: sin hacerse cargo de que es fuerza que se diferencie de ellos, puesto que peculiares; no hay mayor desatino que querer imponerles los nuestros; tanto equivale a
habiendo sido educado de un modo totalmeme distinto, selVido de efectos diametralmente exigir que tenga un niño dos varas de alto, como razón a los diez años".<9
contrarios, instruido de diversa manera que ellos, sería mucho más extraño que se les En atención a esta especificidad, la educación debe ser gradual y basarse en resortes
pareciese que no que fuese cual yo le supongo. Este no es el hombre del hombre, es el distintos. El autor del Emilio distingue cuatro periodos: infancia, niñez, preadolescencia y
hombre de la naturaleza; y ciertamente debe ser muy extraño a sus ojos".64 adolescencia. En los dos primeros, que llegan hasta los doce años,debe predominar la
Ni siquiera puede decirse que Rousscau pretenda que su fórmula sea de aplicación utilización de los sentidos; en el tercero, hasta los quince, el criterio de utilidad; en el cuarto,
general a los niños, aunque sus padres o preceptores compartiesen la opinión de que la hasta los veinte, se utilizará ya la razón; y solamente después de esta edad se deberá instruir
sociedad es la madre de todos los vicios. En Octubre de 1764, año y medio después de la al joven sobre las relaciones entre los hombres y la sociedad, así como sobre el sexo, salvo
publicación del Emilio, escribe a Filibert Cramer: ..... Me cuesta creer que toméis el Emilio que, si no hay forma de evitar que lo aprenda viciosamente por boca de otros, se le deberá
por un verdadero tratado de educación, ya que es una obra filosófica basada en el principio, hablar antes con toda franqueza.
avanzado por el autor en otros escritos, de la bondad natural del hombre. Para acordar este La infelicidad de los hombres radica en que sus deseos van más allá de lo que pueden sus
principio con esta otra verdad no menos cierta de que los hombres son malos, era necesario facultades. Solamente en el estado de naturaleza y en la condición de niño vive el hombre
mostrar el origen y la historia de los vicios del corazón humano. Esto es lo que he hecho con en el equilibrio entre sus facultades y sus deseos. Tarea del educador es, pues, impedir que
este libro, unas veces con justeza y otras con sagacidad. En este mar en que nos sumergen agentes externos o internos lleven los deseos del niño más allá de sus facultades; deberá, por
nuestras pasiones, había que empezar por encontrar el camino y allanar todos los obstácu- tanto, ayudarle en todo aquello en que sus necesidades se ciñan a la utilidad real, pero no
10s."6S En cuanto al significado y la equivocidad de los vocablos "naturaleza" o "natura'" en ceder a sus antojos ni a las necesidades nacidas de la opinión.
Rousseau, ya lo hemos tratado con anterioridad.
4. NO HACER HOMBRES SABIOS, SINO BUENOS Y JUSTOS.
3. ESPECIFICIDAD DE LA INFANCIA.
Desde el lecho de muerte, Julie da los últimos consejos a SI. Preust, su ex-amante, a
Una de las características principales de la pedagogía rousseauniana, y de las que más quien encomienda la educación de sus hijos: "No hagáis de ellos en absoluto hombres
caro le han hecho a toda la pedagogía progresiva moderna, es el reconocimiento de la sabios, haced de ellos hombres bienhechores y justoS".70 Esto no quiere decir que se deba
especificidad de la infancia y la negativa a considerarla como una etapa de preparación para privar al niño o al joven de adquirir conocimientos, sino tan sólo que su adquisición debe ser
la vida adulta, tanto más a tratar al niño como un hombre en miniatura. "Cada edad y cada graduada. "Las cosas que a un hombre importa saber, y cuyo conocimiento es necesario para
estado de la vida tiene su perfección idónea, su especie de madurez peculiar. Muchas veces su felicidad tal vez no son demasiadas; pero por pocas que sean son un bien que le
hemos oído hablar de un hombre formado; contemplemos a un niño formado: espectáculo pertenece, que tiene derecho a reclamar allí donde lo encuentra, y del que no se le puede
que será más nuevo, y acaso no menos grato para nosotros".06 frustar sin cometer el robo más inicuo de todos, pues es de estos bienes a todos comunes
cuya comunicación no priva de él a quien lo da".7I

63. Rouosea... La fWIiV~/I~ Helois~, 11' parte, ""rta XVII. Cf:u ..res complb~, p. 246. Gallimard. 1%4.
67. Ibid., p. 40.
64. ROUMeau, Emilio, cir., p. 189.
68. Ibfd.. p. 42.
65. CiIJldo por J. Lettrcle en la edición del Emilio de Fontan.ells, pp. 88·89; trnducción de Antonio G. Valiente. Barcelona,
1973. 69. Ibfd., p. 47.
66. Roussea... Emilio, p. 107. 70. ROUS&eau, LA fIOUVok Hdoise. cit., 1\11 parte. carta XII. p. 743.

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De Jo que se trata es de crear antes hombres buenos que sabios; no hace falta que sean a vuestro alumno hasta la edad de doce años, sin que supiera distinguir su mano derecha de
portentos, sino que basta que sean hombres juiciosos. En lo que se refiere a la instrucción, la izquierda... nada habría en él que pudiera oponerse a la eficacia de vuestros afanes. En
lo importante no es suministrar saber, sino poner al nino o al joven en condiciones de breve se tomaría en vuestras manos el más sabio de los hombres; y no haciendo nada al
adquirirlo, dejar que aprenda por sí mismo, no enseñarle jamás muchas cosas a la vez, dejar principio, haríais un portento de educación",74
incluso que yerre, salvo en lo que pueda dañarle, hasta que él mismo vea sus errores. Lo esencial, en la primera edad, no es aprovechar el tiempo, sino perderlo, o, mejor
Véase el retrato de Emilio a los quince años: "Precisado a aprender por sí mismo, usa de dícho, emplearlo en que el alumno sea feliz de acuerdo con ella: "Sacrifica en la edad
su razón, no de la ajena;... sólo adelanta en proporción a sus fuerzas, ... pocos conocimientos primera un tiempo que volverás a ganar con usura en edad más avanzada"75 "La edad
posee Emilio, pero los que tiene son verdaderamente suyos, y nada sabe a medias. En el serena de la inteligencia es tan breve, huye con tanta rapidez, y hay que emplearla en tantas
corto número de cosas que sabe bien, la más importante es que hay muchas que ignora y que cosas indispensables, que es locura intentar que baste para hacer sabio a un niño".7ó Ni
un día puede saber, muchas más que saben otros y que no sabrá él en su vida, y una infinidad siquiera se le debe llenar la cabeza con esas fábulas cargadas de enseñanzas morales: Emilio
de ellas que nunca sabrá hombre alguno. Tiene un espíritu universal, no por las luces sino solamente las conocerá cuando ya ronde la veintena.
por la facultad de adquirirlas... Bástame con que sepa hallar el para qué sirve en todo cuanto Huelga decir, en función de lo visto en éste y el anterior apartados, cual es la opinión de
haga, y el por qué en todo cuanto crea... Ni siquiera sabe el nombre de la historia, ni lo que Rousseau sobre la necesidad o no de que los niños aprendan latín, griego, lógica, retórica,
es metafísica y moral. Conoce las relaciones esenciales del hombre con las cosas, pero no las gramática, etc., etc. Tampoco es dificil imaginar su postura con respecto a la adquisición de
relaciones morales del hombre con el hombre. ... Faltanle las luces que está preparado a hábitos por los niños, pues su insistencia en las "buenas costumbres" debe ser tomada
recibir su espíritu .. .'>72 entendiendo esa expresión como equivalente a moral, en ningún caso a hábitos: "El único
Tampoco será el niño atosigado con lecciones morales. La única lección moral que debe hábito que se debe dejar que tome el niño, es el de no contraer ninguno; no llevarle más en
aprender en su infancia es la de no hacer mal. Las demás, no siendo todavía miembro activo un brazo que en otro; no acostumbrarle a presentar más una mano que otra"77, etc., es decir,
de la sociedad, no tiene aún por qué aprenderlas. Su atención debe dirigirse antes a las exactamente lo contrario de lo proponía "el sabio Locke", en expresión de Rousseau.
relaciones físicas entre los hombres, o entre los hombres y cosas, que a las relaciones En defmitiva, se trata una vez más de tener en cuenta la especificidad de la niñez y la
morales y políticas. Lo que ocurre es que, incluso con estas precauciones, el propósito de juventud, cuyas leyes son distintas a las que la sociedad les supone, y estirarla al máximo en
Rousseau hace pronto agua: puesto que el niño debe aprender en primer lugar cuales son lugar de reducirla. Puesto que el niño no está todavía sometido a la servidumbre civil, no hay
sus relaciones con las cosas, resulta que hay que enseñarle... la propiedad, para lo cual se razón para someterle a otra. "De poca importancia es el empleo de la niñez: lo malo que en
urde la pequeña historia del haba que hemos referido ya más arriba. ella se introduce tiene remedio, y lo bueno que se hace se puede hacer más tarde. Pero no
En fm, para que llegue a ser un hombre de bien, no ha de faltar una dosis de dureza en sucede lo mismo en la primera edad en que verdaderamente empieza a vivir el hombre.
sus primeras experiencias. Rousseau no propone una educación espartana como la de Locke, Nunca dura esta edad lo suficiente para el uso que de ella debe hacerse; y exige su
pero abomina de los cuidados con que se protege a los niños en la primera edad para evitar importancia una continuada solicitud: por eso insisto tanto en el arte de prolongarla. Uno de
que se hagan daño, de los caprichos que se les conceden, etc. El ayo no proporcionará en los mejores preceptos de la buena cultura es retardarlo todo cuanto fuese posible. Haced
absoluto sufrimientos artificiales al niño, pero, salvo que pueda estar en peligro su vida o su lentos y seguros los adelantos; estorbad que se haga hombre el mancebo cuando nada le falta
integridad, no hará nada por evitarle los peligros. "Padecer es lo primero que debe aprender ya para serlo"78, etc., etc.
y lo que más necesitará saber"73 No cambia esta orientación cuando Rousseau piensa, no ya en la educación aislada de
Emilio, sino en una educación nacional, como lo muestra su reaparición en las Consideracio-
nes sobre el gobierno de Polonia: "Jamás repetiré lo suficiente que la buena educación debe
5. EDUCACIÓN NEGATIVA, INACfIVA. ser negativa. Impedid que nazcan los vicios... "79, aunque aquí aparezca la exigencia algo
mitigada, tanto por el hecho de que ya no se supone una sociedad necesariamente corrom-
Rousseau quiere hombres buenos y justos, y que así lleguen a serlo depende de la pida como por el valor que se da a la inculcación de la cultura y los valores de la patria (en
educación, pero como la fuente de todos los vicios y malas costumbres es la corrompida el sentido que para el filósofo ginebrino tiene este término).
sociedad, mientras que el hombre tiene en sí los elementos necesarios -la razón- para,
aislado de influencias nefandas, desarrollarse virtuosamente, no hará falta inculcarle de
modo positivo lo que debe aprender. Lo que se precisa, por el contrario, es dejarles que
aprendan sólos y preservarlos de los prejuicios. "Así, la educación primera debe ser mera-
mente negativa. Consiste no en enseñar la virtud. ni la verdad, sino en preservar de vidios 74. lbld. p. 50.
el corazón y de errores el ánimo. Si pudierais no hacer nada; si pudierais traer sano y robusto
75. lbld.• p. 50
76. ¡bid.. p. 118.
77. lbld.. p. 24.
71. ROIISS<'8U. Las meditaciofJi's del pllSeante so/ilion". p. 58 lraducción de Menene Gras Aalaguer. Labor. 1976.
78. ¡bid.. p. 169.
72. ROllSS"8U. Emilio. cil.. 150.
79. ROIISS<'8U. CoftSid.erotioftS sur le gouvemement de PoIogne. cit.. p. 710.
73. lbúJ.. p. 35.

24 25
puede ser considerada como tal en la medida en que concedamos al Emilio el valor de un
6. EDUCACIÓN DE LA NATURALEZA, DE LAS COSAS, DE LOS método, y no meramente el de una abstración destinada a aislar teóricamente lo que es
HOMBRES. superfluo o inconveniente en la sociedad y en el sistema de educación existentes, lo que,
cuando menos, es ir en contra de los deseos manifestados por Rousseau en su carta a
La educación es efecto de la Naturaleza, de los hombres o de las cosas. La de la Philibert Cramer, antes citada.
Naturaleza es el desarrollo interno de nuestras facultades y nuestros órganos; la educación Suerte parecida es la que corre la proposición según la cual en Rousseau habría una
de los hombres es el uso que nos enseñan éstos a hacer de nuestro desarrollo; y lo que concepción inmanentista, consistente en que el niño lleva dentro algo que el maestro debe
nuestra experiencia propia nos da a conocer acerca de los objetos cuya impresión recibimos, solamente extraer. Lo que para Rousseau lleva dentro el niño es simplemente la razón, el
es la educación de las cosas. deseo de placer y la aversión al dolor. Estos dos últimos sentimientos dan lugar a reacciones
"Así, cada uno de nosotros recibe lecciones de estos tres maestros. Nunca saldrá bien de simpatía o antipatía hacia las cosas o las personas que los estimulan, según el caso. Y si
educado, ni se hallará en armonía consigo mismo, el discípulo que tome de ellos lecciones de estos sentimientos surgen o pueden surgir las pasiones, corresponde a la razón el
contradictorias; sólo ha dado en el blanco y vivirá una vida consiguiente, aquel que vea dominarlas. En la niñez o en el estado antural, el hombre se conserva en equilibrio; en la
conspirar todas a un mismo fin y versarse en los mismos puntos; éste sólo merece el título sociedad corrompida, hay que evitar que ese equilibrio sea roto por la influencia exterior,
de bien educado. De estas tres educaciones distintas, la de la naturaleza empero no depende esto es, por los hombres y sus costumbres, por la opinión, etc.; en la sociedad que merece el
de nosotros, y la de las cosas sólo en parte está en nuestra mano. La única de que somos de calificativo de patria, el problema no se plantea, porque las fuerzas del hombre tienden a la
verdad los árbitros es la de los hombres, y esto mismo es todavía una suposición... Una vez participación en ese todo que es la comunidad.
que para su recíproca perfección es necesario que concurran las tres educaciones, hemos de Se comprende fácilmente que, aunque sigue vigente en cierto modo la imagen de
dirigir las otras dos a aquella en que ningún poder tenemos".80 En otras palabras: la única Robinson, aunque Rousseau no acaba de comprender a qué estadio social, o al universo
educación armónica posible será aquella en que todo esté puesto en función de lo que exige, ideológico de qué clase social, pertenece la idea de individuo, y aunque mantiene la ilusión
o simplemente actúa, la naturaleza. En este sentido, y no en otro, la educación debe ser de la existencia del hombre fuera de las determinaciones sociales, anatómicamente puro -
educación natural. bien es verdad que ésta sólo en parte-, las facultades específicamente humanas, pre-sociales,
Pero ¿cómo interpretar lo que hace o quiere la naturaleza? En la medida en que nuestras que se representan están muy lejos de aquel hombre-microcosmos de que hablaba Comenio
sensaciones son de agrado o de dolor, producen en nosotros sentimientos de simpatía o o inlcuso de las fantasías de un A.S. Neill. Parece injusto, entonces, situarlo en el desfile de
antipatía hacia las cosas que nos rodean, es dicir, inclinaciones. La educación natural, por los defensores de la educación-extracción, tras Sócrates y Platón. 83
consiguiente, es aquella que sigue o parte de las inclinaciones del alumno.
Ahora bien, esta opción en favor de la educación natural no es indiscriminada, válida 7. LIBERTAD Y NECESIDAD.
para todas las condiciones. Siempre existe contradicción entre la educación de la naturaleza
y la de los hombres, entre formar un hombre y formar un ciudadano, entre el estado natural Rousseau abomina de los argumentos que normalmente se usan como instrumento en la
y las instituciones, pero no siempre ha de resolverse en la misma dirección. Todo depende educación de los niños: la emulación, los celos, la envidia, la vanidad, el ansia, el miedo, etc.,
de cómo sean las instituciones. "Las instituciones sociales buenas, son las que mejor saben tanto porque son las pasiones más peligrosas como porque son inefectivas. "Todos los
borrar la naturaleza del hombre, privarle de su l;Xistencia absoluta, dándole una relativa, y instrumentos se han probado. menos uno, precisamente el único que puede surtir efecto: la
trasladando el yo, la personalidad, a la común unidad"Sl; en correspondencia con el hombre libertad bien aplicada. No conviene que se encargue de educar a un niño quien no lo sepa
y el ciudadano están la educación particular y doméstica y la pública y común. "Quien se conducir a donde quiera por las solas leyes de lo posible y lo imposible. Como igualmente
quiera formar idea de la pública educación, lea La República de Platón," pero "hoy no existe ignora la esfera de lo uno y lo otro, se ensancha o se estrecha ésta en torno de él, conforme
la institución pública, ni puede existir, porque donde no hay patria no puede haber ciudada- uno quiere. Con sólo el vinculo de la necesidad, sin que él se disguste, se le encadena, se le
nos... Quédanos, pues, la educación doméstica, o la de la NalUraleza".82 En suma, la
empuja o se le contiene; con sólo la fuerza de las cosas se toma dócil y manejable... ".84
característica de mal menor que tiene para Rousseau la educación privada, se extiende En otras palabras, se trata de manipular el mundo exterior del niño, su ambiente.
también al método de la educación natural. En cuanto a la disciplina y los castigos, son netamente innecesarios, puesto que para que
Debemos, en consecuencia, insistir en algo que ya señalamos al hablar sobre la educa- no haga el mal basta con que no pueda hacerlo. "Mantened al niño en la sola dependencia
ción nacional: la propuesta primera de Rousseau es constituir sociedades que puedan ser de las cosas... Nunca presenteis a sus livianas voluntariedades obstáculos que no sean físicos,
calificadas como patrias, o cambiar en ese sentido las existentes, y poner en pie , de acuerdo
ni castigos que no procedan de sus mismas acciones, sin prohibirle que haga daño, basta con
con ello, un sistema de educación nacional; la segunda, válida solamente en cuanto no sea
impedírselo. En vez de los preceptos de la ley, no debe seguir más que las lecciones de la
posible o realizable la anterior, es apartar al niño/joven de las instituciones corrompidas y
experiencia o de la impotencia".&5
educarlo siguiendo el método de la naturaleza. Más aún, esta última propuesta tan sólo

83. Ver. en la línea discutida, C. Lerena, Escuela, ideolagia)' clases sociales en ESpllM, p. 16 Yolras. Ariel, Barcelona, 1975.
80. ROllSS<'au, Emilio, cit., p. 2,
84. ROll55eau, Emilio, cit., p. 48.
81. lbíd., p. 3.
85. lbld., p. 42.
82. lbid., p. 4.

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El niño debe estar sometido a la dependencia de las cosas, pero no a la de los hombres. 8. PEDAGOGÍA DEL INTERÉS.
Cuando un pupilo del ayo Rousseau, que esta vez no es Emilio, se empeña en tenerle
sometido a caprichos y le amenaza con salir solo de casa si no quiere acompañarle, el ayo no Lo que el niño aprenda, debe aprenderlo por interés, y éste solamente puede venir de
se lo prohibe, sino que le deja hacer; pero cuando el pupilo sale a la calle, se encuentra con que vea alguna utilidad en ello. Esta es también la condición sin~ qu~ non para educarlo
que la gente se burla de él y le provoca, situación que le ha sido preparada por el ayo, así como hombre libre. "Nada haga el niño porque se lo digan: sólo es bueno para él lo que por
como la oportuna intervención del caballero que primero le vigila discretamente y por fin le tal reconoce. Si le lanzais más allá de sus luces, os figurais que teneis previsión, y os falta
aborda, escucha sus males, le aconseja volver a casa y le acompaña a ella; a partir de ahí, totalmente. Por armarle con algunos vanos instrumentos de que acaso no hará nunca uso, le
previo algún episodio rocambolesco que no añade nada nuevo al mecanismo, el pupilo quitais el instrumento más universal del hombre, que es la sana razón: le acostumbrais a que
comprende que necesita a su ayo para salir y que no debe tratar de someterle a su caprichosa siempre se deje guiar, a que nunca sea más que una máquina en manos ajenas. Quereis que
voluntad. Cuando Emilio rompe unos cristales, lo que le hace temblar de frío, un sirviente sea dócil cuando chico; eso es querer que sea crédulo y burlado cuando hombre".87 Cuando
que pasa por allí, y al que requiere para que lo saque de esa situación, le responde que él el alumno no siente la necesidad de aprender algo que su preceptor considera necesarío,
también tiene cristales que proteger; el episodio se resuelve una vez que Emilio llama aJean basta con crearle hábilmente una situación que le haga sentirla. De este modo, además se
Jacques para parlamentar y le propone un compromiso -un pacto- por el cual quedará libre puede apoyar desde los primeros pasos del proceso educativo en un impulso natural del
y no romperá más cristales, propuesta que el ayo acepta. niño, el amor a sí mismo.
El mismo procedimiento sirve para otros fines educativos. Para que se ejercite en el De aquí se desprende una crítica a los temas en que se centran tanto la enseñanza escolar
correr, el ayo organiza carreras con un bollo de premio. Para que aprenda las nociones como la educación doméstica al uso. Esta crítica estaba ya presente en el Narr:iso: "Es para
elementales de geografía, se pierden ambos por el parque de Montmorency, llega la hora en enseñarnos las letras para lo que se atormenta nuestra miserable juventud: sabemos todas
que tienen hambre, y la única forma de encontrar el camino de casa es orientarse con el sol, las reglas de la gramática antes de haber oído hablar de los deberes del hombre: sabemos
la sombra y el conocimiento de los cuatro puntos cardinales. Cuando Emilio se encontraba todo lo que se ha hecho hasta el presente antes de que se nos haya dicho una palabra sobre
tan contento con su haba y su terrenito recien adquirido arranca las habas porque las habían lo que debemos hacer... En una palabra, sólo está prescrito ser sabio en las cosas que no
sembrado sobre las semillas de sus melones; Emilio lo comprende, pregunta dónde hay un pueden servirnos de nada".88
terreno libre por la zona, pero queda compungido porque no hay ninguno, ante lo cual su Esa diferencia entre lo útil y lo inútil no separa solamente a los deberes del ciudadano
ayo propone que le pidan un pequeño trozo al hortelano y le den a cambio parte del de la gramática y la historia sino también a los oficios entre sí: "Una educación c:x:clusiva
producto: Emilio aprende así lo que es la propiedad, lo que es el derecho del primer cuyo único fm es distinguir de la plebe a los que la han recibido, prefiere siempre las
ocupante y lo que es la aparcería. Al maestro, pues, no le corresponde un papel meramente instrucciones más costosas a las más comunes, y por eso mismo más útiles".1l9
pasivo en la educación del niño, aunque éste deba ser educado por las cosas: es quien debe Por esta razón, Emilio aprenderá todo, en tanto sea posible, de la experiencia y no de los
crear a su alrededor situaciones estimulantes que despierten su interés y/o su curiosidad, libros. "La letra mata, 'el espíritu vivifica".90 Los sentidos juegan el papel clave en su
que limiten sus pretensiones. que le hagan ver y sufrir lo mal hecho, etc. educación, que no la rzón: "No me gustan las explicaciones con largos razonamientos: los
Pero esta dependencia del niño respecto del preceptor, basada en la ignorancia, no niños atienden poco a ellas, y menos las retienen en la cabeza. Cosas, cosas. No me cansaré
puede mantenerse más allá de lo que dure ésta. Entonces debe ser gradualmente sustituída de repetir que darnos mucho más valor a las palabras; y con nuestra educación parlanchina,
por una nueva sumisión, producto de su propia voluntad. El ayo Jean-Jacques huye de su parlanchines es lo que formamos".91 Por lo demás, Emilio mismo está poco dispuesto a
alumno, se esconde, hace que sienta la necesidad que tiene de él. Cuando este juego no es soportar discursos cultos: "más a lo patán" que los niños de su tiempo, en cuanto no
ya suficiente, el ayo se hace nuevamente necesario a base de convertirse en el confidente de entiende una palabra se marcha y deja plantado a su ayo. Si éste intenta enseñarle algo y su
Emilio, mostrarle la utilidad de sus consejos y abrirle el conocimiento del mundo, pasando pupilo declara no tener interés en el tema, abandona la empresa y busca una forma de
con él todos los trances que sea necesario. Emilio exclama, convencido: "iOh, amigo, creárselo en otra ocasión. "No charla, que obra; no sabe una palabra de cuanto sucede en
amparo y maestro mío' Volved a tomar la autoridad que quereis abandonar en el punto que el mundo (en la niñez), pero sabe hacer muy bien cuanto le conviene. Como sin cesar está
más importa que la conserveis; hasta aquí la teníais por mi flaqueza: desde hoy más la en movimiento, se ve precisado a observar muchas cosas, a conocer muchos efectos: muy
tendreis por mi voluntad, y será para mí más sagrada. Defendedme de todos los enemigos pronto adquiere experiencia.. .'092
que me sitian, y sobre todo de los más aleves que dentro de mí llevo; vigilad sobre vuestra
obra, para que permanezca digna de vos. Quiero obedecer siempre vuestras leyes, y si alguna
vez os desobedezco, será a despecho mío: hacedme libre amparándome contra mis pasiones
que me avasallan, y logre yo ser mi árbitro propio, no obedeciendo a mis sentidos, sino a mi
87. lbld, p. U3.
razón".86 El ayo se hace rogar un poco, y el proceso de interiorización de la autoridad y la
relación pedagógicas llega a su culmen. Gracias a ello Emilio será todavía dócil -o ya dócil, 88. Rousseau, Narcisse, cil., p. 966.

bien mirado- a los veinte años. 89. Rousseau. Emilio, cil., p. 83.
90. Ibíd, p. 139.
91. lbíd, p. 125.
86. Ibíd. p. 252. 92. lbid., p. 73.

28 29
En fm, Emilio aprenderá un oficio, concretamente el de carpintero, porque debe apren- Al contrario de Locke, a quien critica por proponer instruir a los niños sobre los espíritus
der a trabajar con sus manos y porque debe ser capaz de asegurarse su propio sustento, si antes que sobre la materia, Rousseau ha mantenido a su Emilio perfectamente ignorante de
acaso en el día de mañana sus rentas manguan -y no hay nada más seguro ni más indepen- los temas religiosos casi hasta la mayoría de edad: "A los quince aún no sabía si tenía un
diente, para Rousseau, que un oficio: más incluso que la agricultura, aun siendo ésta la alma, y acaso no es tiempo de que lo aprenda a los diez y ocho".98 La explicación prematura
profesión natural por excelencia. de la religión solamente puede producir errores en los niños: "Yo recelaría de este estilo
misterioso, afectado con imprudencia, que exaltando en demasía la imaginación de un
mancebo, le tocase la cabeza, y al fm le hiciese un fanático en vez de hacerle un creyente.
9. RELIGIÓN NATURAL. Por el contrario, el joven debe acceder a la religión sin escuchar otra VfYZ que la de la
naturaleza. "oo. En lo interior de nuestras almas hay un principio innato de justicia y virtud,
Rousseau cnuca implacablemente el fanatismo religioso y algunos de los dogmas más conforme al cual juzgamos, a despecho de nuestras propias máximas, por buenas o malas las
firmemente sostenidos por los crislianos: la validez de los misterios, algunos de los cuales acciones y las nuestras; y a este principio doy yo el nombre de conciencia,'099 dice el vicario
"es imposible, no sólo que un hombre conciba, sino que los crea".93; que sea necesario creer saboyano. Los actos de conciencia no son juicios, sino afectos: el amor de sí mismo, el miedo
en Dios para salvarse, ya que "la obligación de creer supone posibilidad'094; la existencia del al dolor, el deseo de bienestar y el terror a la muerte; forman un sistema moral y de él nace
infierno, pues"¿para qué es necesario buscar el infierno en la otra vida, si desde ésta reside la conciencia del hombre, que le permite obrar siempre bien, o saber como hacerlo, sin
en el corazón del perverso?", la revelación ·"¡Cuántos hombres entre Dios y yo!"-, pues "así necesidad de que se lo expliquen otros hombres. De la observación del orden de la natura-
que se les ocurrió a los pueblos hacer que hablara Dios, cada uno le hizo hablar a su manera, leza, por otra parte, tanto como del orden interior al hombre, surge la idea de la existencia
es decir lo que él quiso. Si solamente hubiera escuchado lo que dice Dios al corazón del de un Dios. Y ésta es la primera idea que de él habrá de tener Emilio.
hombre, nunca hubiera habido. más que una religión en la Tierra'09S; los milagros, pues "el
que empieza escogiendo un pueblo sólo, y proscribiendo lo demás del género humano, no es 10. AUTONOMÍA DE JUICIO.
el padre común de los hombres.'096
Pero Rousseau no abandona la religión ni la idea de la existencia de Dios, pues la ve El hombre ha de poder evitar ser corrompido por las costumbres, es decir, ha de poder
como un instrumento de protección de los anigidos, y el materialismo de la época como un mantenerse a distancia o por encima de ellas, al menos de las viciosas. Debe ser capaz de
arma de los poderosos: no hay que olvidar que Helvetius y d'Holbach, dos materialistas asumir la religión con autenticidad, sin fanatismo, sin superstición, sin intolerancia. Tiene
señeros, eran precisamente grandes financieros; Rousseau había estado anteriormente rela- que saber juzgar el mundo que le rodea, escoger el oficio adecuado, instalarse en la tierra
cionado con d 'Holbach y sus seguidores, con quienes nunca estuvo demasiado de acuerdo apropiada, hallar la esposa que le convenga, etc. Aún hay más: debe incluso asumir volun-
en nada, y había roto con ellos antes de escribir el Emilio. Así, en éste afirma, respondiendo tariamente su ciudadanía. Si en todo esto son malos consejeros la opinión de los demás, la
a los materialistas: "Derribando en tanto, destruyendo, hollando a sus plantas todo cuanto moda, las costumbres, habrá que fiarse solamente del propio juicio. Objetivo de la educa-
respetan los hombres, privan a los anigidos del último consuelo de su miseria; quitan a los ción, por tanto, ha de ser el de lograr que el pupilo alcance la necesaria autonomía de juicio.
ricos y a los potentados el único freno de sus pasiones; desarraigan de los corazones el Este es el fm que persigue el ayo Jean-Jacques con la libertad de hacer en que deja a
remordimiento del delito, la esperanza de la virtud, y todavía se jactan de ser los bienhecho- Emilio, con no violar nunca los límites de su interés, con dejarle que cometa errores y que
res del género humano".97 los advierta por sí solo hasta la pre-adolescencia, con prevenirle de ellos pero sin prohibirle
Estas son las páginas que le valieron a Rousseau, al menos formalmente, la condenación nada en la adolescencia, con hacerle recorrer los distintos países para que conozca sus
del Emilio y su proscripción ya de por vida; si también lo fueron realmente, es discutible, constituciones políticas -de paso que le explica un resumen de El controlO social-, con
pues en la misma época del Emilio -un poco antes, aunque probablemente fue comenzado enseñarle a usar de su propia razón y no de la ajena, con hacer que aprenda a descubrir por
a escribir después- sale a la luz El controlO social, del que se infiere una crítica acerba del sí mismo la verdad antes que enseñársela, con impedir que adquiera hábitos en edad
sistema político existente y que incluye una teorización fogosa del derecho de insurrección temprana, con no dejar que le mueva el estímulo de la concurrencia, con no instruirle
Pero el tema central de estos pasajes, que forman la famosa Profesión de fe del Vicario prematuramente ni sobre la sociedad ni sobre la religión, etc.
saboyano, no es la crítica a dos bandas contra la ortodoxia y la intolerancia religiosas, por un Todo ello porque, como le explicará cuando ya anda cerca de la mayoría de edad: "Hasta
lado, y el materialismo de base naturalista por Olro, sino la formulación de los principios de aquí habeis vivido bajo mi dirección, porque no erais capaz de gobernaros vos mismo. Mas
la religión natural. llegais a la edad en que, permitiéndoos las leyes disponer de vuestro caudal, os dejan árbitro
de vuestra persona. Os vais a encontrar solo en la sociedad, dependiente de todo, hasta de
vuestro patrimonio",u)() Además, claro está, un autor que se disponía a tener en contra a la
mayoría no podía dejar de apreciar esa virtud.
93. Ibíd., p. 192.
94. lbid., p. 192.
95. Ibíd., pp. 227 Y 225. 98. lbid., p. 192.
96. lbid.. p. 229. 99.lbId., p.219.
97. IbId.. p. 240. tOO. IbId.. p. 364.

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Para Rousseau, el sexo de la mujer es un estigma, el del hombre un accidente: "No hay
11. lA EDUCACIÓN DE LA MUJER. paridad ninguna entre ambos sexos en cuanto a lo que es consecuencia del sexo. El varón
sólo en ciertos instantes lo es, la hembra es toda su vida hembra, o a lo menos toda su
"Persisto en la opinión (escribía Julie a Sto Proust) ... no puedo imaginar un modelo juventud: todo la llama a su sexo, y para desempeñar bien sus funciones necesita de una
común de perfección para dos seres tan diferentes... no se necesitan en absoluto los mismos constitución que a él se refiera" .104 Su destino peculiar es estar encinta. El es la humanidad,
gustos JÚ la misma constitución para trabajar la tierra y para amamantar a los niños".IOI ella la naturaleza.
"No es bueno que el hombre esté SOI0".I02 De no ser por esto, es probable que Rousseau Esta es la descripción de Sofía: ..... es de índole apacible, tiene buen natural y el corazón
JÚ siquiera se hubiese tomado la molestia de escribir unas líneas sobre la educación de la muy sensible... tiene afición a ataviarse... tiene habilidad natural... cantar... andar con
mujer en el Emilio. Pero el pupilo, crecido ya, debe encontrar una esposa, y el esfonado ayo ligereza, facilidad y gracia... lindo talle en hacer cortesías... Lo que mejor sabe Sofia, y lo que
no va a pennitir que se arruine su obra permitiéndole elegir a cualquiera. De hecho, ya ha con más esmero le han hecho aprender, son las tareas de su sexo, aun aquéllas poco usadas,
preparado su matrimonio y detenninado quien será la otra parte. Sofía ha sido especialmen- como cortar y coser sus vestidos. ... Tiene Sofía agradable el entendimiento sin que sea
te educada para ser la digna esposa del maravilloso Emilio. Sólo que, naturalmente, ninguno brillante Sofía es en extremo sensible para que pueda conservar una perfecta igualdad de
de los dos conoce este atremo; el astuto ayo organiza un viaje con su pupilo para buscarle carácter Tampoco está exenta de manías... Sofía ama la virtud... Sofía está instruída en las
esposa, a! fma! del cual se encuentra obviamente, Sofía. Sofía ha sido tan virtuosamente obligaciones y los derechos de su sexo y el nuestro... Poco estilo de mundo tiene Sofia... No
educada que desconfía de encontrar a un hombre que responda a sus expectativas; mientras sólo observa silencio y respero con las mujeres de más edad, sino también con los hombres
tanto, está enamorada de Telémaco. Cuando Emilio y Sofía se encuentran, se maravillan casados o ancianos; nunca aceptará un puesto superior a ellos, como no fuera por obedien-
mutuamente, se encandilan, se enamoran, se conviene el matrimonio con entusiasmo de ayo cia ..... 105
y padres, parte compungido Emilio para buscar una tierra donde instalarse, regresa, ambos Parece que Rousseau no estuvo aquí a la altura de su propia capacidad crítica.
reciben consejos sobre su futura vida conyugal de parte del ayo, se casan, reciben más
consejos, quiere partir el ayo una vez terminada su labor y le convence de lo contrario
Emilio asegurándole el descanso para el resto de sus días. Y, a través de toda esta historia,
Rousseau nos da a conocer sus ideas sobre la educación de la mujer.
"En todo cuanto con el sexo no tiene conexión, la mujer es un hombre: los mismo son sus
órganos, las mismas sus necesidades y facultades, la misma construcción", etc. "En todo
cuanto con el sexo tiene conexión, siempre se encuentran relaciones entre la mujer y el
hombre, y siempre diferencias; y proviene la dificultad de compararlos de la de determinar,
en la constitución de uno y otro, lo que es propio o no es propio del sexo".IOJ
El destino de la mujer es agradar y ser sojuzgada por el hombre, pues a él, por ser el más
fuerte, corresponde ser el árbitro de la pareja, por lo que, al contrario que en el caso del
hombre, la apariencia, la honra y la reputación, combinadas con la razón, que arbitra entre
aquéllas y el sentimiento, deben ser los criterios de su comportamiento y su educación.
Como el hombre está hecho para ser libre y la mujer para ser sojuzgada por el hombre,
la autoridad debe tener un papel más importante, prioritario, en su educación.
Por la misma razón, si el joven ha de ser iniciado en la religión natural para después
elegir una confesión concreta, la hija debe ser educada en la de la madre y la esposa profesar
la del marido, i. e. la hija la del padre; si a los jovencitos hay que explicarles críticamente la
religión, a las jovencitas basta con relatársela, con decirles qué es lo que cree su padre o
marido para que estén informadas de en qué es en lo que tienen que creer ellas.
Si el niño necesita un preceptor, de dificilísima elección, la niña no necesita ninguno.
Si la pregunta del niño es: "¿para qué sirve eso?, la que cuadra a la niña es: ¿qué efecto
hará eso?"
Si al hombre pertenece perfilar y formular la moral, a la mujer tan sólo practicarla. Etc.,
Etc., Etc.

101. Rousoeau.1.A fIOINdle He/DiJe. la parte. carta XLVII. á/.. p. U8. 104. ¡bid., p. 281.
102. Rouueau. Emilio, cit., p. 278. 105. [bid., pp. 311-316.
103. lbid., p. 278.

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