UN RECUERDO

“SI

FUERA TAN FÁCIL, TODO EL MUNDO LO HARÍA“

YESICA AGUILERA

PRÓLOGO
Tras unas largas vacaciones de verano, la hija del alcalde de Seattle, Chloe
Sanmarino sufre una crisis económica, por la cual se vera obligada a encontrar
un trabajo de medio tiempo urgentemente. Sin pensarlo, Travis Williams Roux,
un empresario distinguido de Seattle y otras ciudades recurre a la chica, con el
propósito de encontrarle una niñera a su sobrina, Mérida, a quien le
diagnosticaron cáncer a los dos meses de nacida.
La madre de Mérida, murió en un accidente cuando ella recién tenía dos años.
Su padre murió un año más tarde; haciendo que Travis tomara la custodia de
la pequeña; el unico defecto era el trabajo de el castaño con rulos, que lo
obligaba a descuidar a su pequeña Merie(diminutivo de Mérida).
Chloe entra a las vidas de los Roux como un balde de agua fría, haciendo que
Travis caiga rápidamente en las redes del amor, pero él tiene un recuerdo
inquebrantable que puede poner en riesgo este amor... Sin embargo ¿que
pasará con la enfermedad de Mérida

Capítulo 1
"Una recién llegada "
Día frío en Seattle, ya no era algo raro; de hecho, se podria decir que ese era
el clima de todos los días, sea verano, sea invierno.
Travis Roux miro por el ventanal del comedor y tomo un bocado a su panque.
Mérida lo miro frustrada y suspiro.
- ¿Qué te pasa, tio? -fruncio el ceño y se recargo en el respaldo del asiento- Sientate bien -la regaño. Volvio a su postura anterior, un poco harta de la
actitud de Travis- y no me pasa nada , gracias por preguntar.
- Como digas -suspiro resignada y tomo un trago de su vaso de leche fresca¿cómo te va con lo de la niñera tío?
- Tu no te preocupes por eso, Mérida-La miro y comenzó a jugar con uno de los
cubiertos- Solo no quiero que elijas alguien que no me agrade- Coloco sus codos en la
mesa y recargo su cabeza entre ellos- No se trata de que te agrade o no, yo elegiré a la persona que este
capacitada para hacer ese trabajo, no te dejare en malas manos, ni mucho
menos- Mérida se levantó de la mesa y se dispuso a salir hasta su habitación.
Estaba segura de que el Travis Roux que estaba sentado en esa silla no era su
tío. Para tener ocho años, sabía perfectamente lo que a su tío le faltaba; amor,
cariño y tal vez una princesa que pintara de colores su gris y monotona vida.
Se ha pasado practicamente la mitad de sus veinticinco años dedicando su
vida a la fábrica donde trabajaba. Era absurdo para Mérida, pasarse cada hora
del día metido en cálculos, dinero y comercio; ella queria ver a su tío -casi
padre- feliz, y haria lo que fuera para lograrlo.
- Merie, querida -Se escucho la voz de Laura al otro lado de la puerta. Ella era
una de las empleadas de su padre, y despues de su muerte, Laura se convirtio
en la mejor amiga de Mérida, aún con sus 55 años de vida. Ella le ayudo
mucho a recuperarse despues de aquella catastrofica perdida que tuvo- Un momento, nana -Se dirigio a la puerta y giro el pomo para abrirla. Laura
sonrió y beso delicadamente su frente, ambas se sentaron en la orilla de la
cama de la pequeña y Laura comenzo a cepillar el largo cabello rubio de
Mérida- Esto será lo que mas extrañaré -Solto de repente- ¿De que hablas, linda? -La miro preocupada- De mi cabello, lo extrañare cuando se caiga -Suspiro. Laura puso su vista en
ella y bajo la cabeza apenada. La amaba como si fuera su hija, y no soportaria
verla sufrir.- Eso no pasara, mi niña -La animo- Todos en esta casa lo sabemos, nana. Comienzo a creer que por eso el tio
Travis ya no me quiere como antes -Hizo una mueca- El tio Travis te ama, demasiado -Le dijo un poco extrañada por las palabras
de Mérida, algo marchaba mal y tendria que saber de que se trataba-

- Pues, demuestra lo contrario -Suspiro y se giro para mirarla a los ojos- ya
nisiquiera tiene tiempo para montar caballo, ni salir de picnic o esas cosas que
haciamos antes.
- Tienes que acostumbrarte a sus horarios, Merie, se mantiene ocupado en la
fábrica, consiguiendo dinero para darte lo que necesitas, y quieres; eso
demuestra que te ama.
- No me deja ir a la escuela -Contradijo- y yo lo necesito... Y lo quiero -Afirmo- Ya lo habiamos hablado,Mérida, el instituto esta en el pueblo y queda a dos
horas de aquí, no podriamos llevar y traerte todos los dias, debes entenderlo...
- Por favor, nana, no le diremos a mi tío -Susurro- quiero tener amigos, y no lo
podre hacer aqui encerrada... -Laura rio un poco- Me tienes a mi, a Dallas y a Susan ¿somos tus amigos, no?
- ¡Dallas es un caballo! -Rio- no es justo, Susan ya ni siquiera viene por estar
con Andy -Fruncio el ceño tratando de ocultar su risa- y tu ya no corres
rapido...
- ¿Me estas diciendo vieja? -Dijo divertida. Mérida sonrio y Laura comenzo a
hacerle cosquillas en su estómago- ¡Para! ¡por favor! -Rio tratando de apartar las manos de Laura.- Mérida, vistete tenemos que ir al pueblo -Le dijo Travis desde la puerta.
Mérida se paro y Laura fue hasta el armario de la habitación- ¿Ahora que haremos? -Se dirigio a Travis- Iremos a visitar al alcalde
- ¿Es obligatorio acompañarte?
- Si - le contesto frio y cortante. La pequeña bufo y corrio con Laura. Le puso
un vestido verde turquesa con flores rosas y anaranjadas, acompañado con
unos zapatos rosa pastel y le coloco una cinta del mismo color en el cabello.
Cuando estubo lista, bajo hasta el garage y se monto en el asiento trasero del
BMW de Travis. El viaje fue largo, tal y como Laura lo habia descrito, Mérida
iba en silencio observando las vacas pastar por la ventanilla. Travis la miro de
reojo por el retrovisor y suspiro. Encendio el estereo y Mérida se sobresalto un
poco haciendo que Travis riera. Al menos lo habia hecho sonreir.
[Mérida1-0 Travis]
Al llegar a la casa del alcalde Mérida se impresionó por la enorme cantidad de
flores de colores en el jardín, corrio hasta la cerca y tomo una amarilla.
- No toques nada -Le amenazo Travis- Lo siento -Dijo apenadaToco la puerta principal tres veces e inmediatamente una señora bajita y
robusta les abrio. Sonrio y los dirigio hasta la sala.
Mérida iba observando cada detalle de la casa, tratando de memorizarla. Era
pequeña, comparada con la de su tio, y sobre todo, acogedora.
Sabia que el pueblo no era de la misma posición económica que el lugar
donde vivia. Seattle era un poco mas chico, pero era hermoso.
- Buenas tardes, señor -Dijo Travis mientras saludaba de un apreton de manos
a Frederick Sanmarino, el alcalde del pueblo. Mérida sonrio un poco

sintiendose apenada delante de dos hombres tan importantes como los que
tenia frente a sus ojos.
- Buenas tardes, Travis -Le sonrio amablemente- Tu debes ser Mérida -la
pequeña asintio- es un gusto conocerte al fin, tu tio me cuenta muchas cosas
sobre ti -Le sonrio- Un gusto señor alcalde -Bajo la cabeza y sonrio- Oh porfavor, llamame Fred -Insistio- De acuerdo, Fred -Rio timidamente- ¿Ya sabes las buenas nuevas? -Se dirigio a Travis - Me parece que no -Sonrio- Mi hija acaba de llegar, ¿la recuerdas? - Travis asintio- fue de viaje a Las
Vegas en verano, ahora esta en nivel bajo de dinero, y esque no se como aun
no sabe el valor de ahorrar -Los señores rieron.
"Las Vegas..." Mérida habia oido acerca de eso en películas y series de
televisión, pero ¿que es eso? Pensaba en tal vez un carro, un pais o un parque
de diversiones infantil. Fuera lo que fuera, ella tenia que ir a Las Vegas,
platicaria sobre eso con Travis mas tarde.- ¡Hija, ven aca, tenemos visitas!
-Grito Fred. Miro a Travis y suspiro un poco, se le veia un poco frustrado y tal
vez desesperado. De pronto se escucho el golpear de los zapatos rojos de
Chloe bajando por las escaleras. Mérida la miro y sonrio. Penso que la chica
era como una princesa sacada de un cuento de hadas, bastante linda y
agradable. Miro la escena de la sala con sus grandes ojos cafe claro y curvo
sus labios provocando una sonrisa perfecta. Mérida la miraba anonada. Ella
podria ser su nueva mejor amiga, ¡claro!. Grito por dentro cuando ella llego a
la planta baja. La princesa -tal y como Mérida la describia- se acerco a Travis y
sus ojos se iluminaron.
- Hola, Travis tanto tiempo sin verte -Le sonrio amablemente- Hola, Chloe -Le respondio. Desvio su mirada rapidamente de la chica y curvo
una sonrisa fingida. Mérida fruncio el ceño, eso le parecia raro. Nunca habia
visto a su tio tan, incómodo, tenso. La chica se giro, poso su mirada en Mérida
y se arrodillo para quedar frente a frente con la pequeña rubia. Sonrio y la
tomo de las manos- Hola, ¿cual es tu nombre, nena? -Le pregunto sonriente, Mérida le sonrio y
miro sus ojos- Mé-rida, mi nombre es Mérida Roux -Aclaro su garganta y la chica rio un
poco- Un gusto, Mérida. Yo soy Chloe Sanmarino -Se presento. Mérida miro hacia su
tio, pero ellos ya se habian ido de alli. No le tomo importancia y giro su cabeza
para encontrarse con la mirada de Chloe.
- Tienes un nombre muy lindo -Admitio timidamete- Muchas gracias, Mérida, el tuyo tambien -Sonrio- ¿que opinas de ir a tomar
una taza de te conmigo? -la pequeña asintio ansiosa, podria ser su
oportunidad de hacer amigos, ¿y que mejor que hacerse amiga de una chica
tan linda como Chloe? La castaña llevo a Mérida hasta el patio trasero. Ella
miraba toda la amplitud del pasto, lleno de hojas verdes y rosas rojas como
flores. Se pregunto donde iban a tomar el té, no parecia haber ningun rastro
de sillas ni mesas. Miro a su amiga y abrio la boca para preguntar.

- ¿Ves esa casita de allá? -Le dijo Chloe apuntando hacia la nada- No hay nada -Dijo extrañada.- No si no usas de tu imaginacion -Le susurro. Con dos de sus finos dedos cerro
con cuidado los ojos de Mérida.- Las hadas dicen que el té esta listo -Dijo
suavemente. La pequeña Merie abrio sus ojos encontrandose con unos arboles
altos y frondosos que se perdian en lo alto del cielo. - bienvenida al bosque de
tu propia imaginacion, todo lo que este aqui -apunto su cabeza- se reflejara en
todo lo que ves -Cubrio los rayos del sol con su mano y sonrio.- Ahora ven, que
si no el té se enfriara y a los trolls no les gustara eso -Rio y comenzo a correr
por ensima de las raizes de los arboles. Mérida la siguio luchando contra las
ramas que ocultaban su vista.
Ambas llegaron a lo que se podia decir el corazon del "bosque" donde una
mesa las esperaba. Mérida se sento en una roca al lado de Chloe. Tienes
demasiada imaginación para ser tan pequeña -Le dijo sonriente- Tu eres demasiado divertida para ser tan grande -Admitio riendo- Creo que tu y yo nos llevaremos muy bien, querida Merie- levantoó su taza al
aire- Yo pienso lo mismo -Choco su taza con la de ella y tomo un sorbo de su té amiga.

Capítulo 2
" La Nueva Niñera"
Mérida se sentía cada vez mas a gusto con Chloe mientras conversaban.
- Cuentame sobre ti, Mérida -La miro mientras se acababa el té de hierbas
frescas- ¿que edad tienes?
- Ocho y cuatro meses -sonrio orgullosa- ¿y tu?
- Bueno, a diferencia de la tuya, es un número demasiado grande -rio- No lo creo, eres muy linda y no pareces anciana - Chloe rio aun mas fuerte y
la miro enternecida- Gracias, tu tambien eres muy hermosa, si me dejas decirte -sonrio- tengo
veinticuatro años, recien cumplidos.
- Oh, no eres tan vieja como Laura -asintio- ¿Laura?
- Es mi nana, vive con el tio Travis y conmigo, pero ella tiene cincuenta y cinco
años -Susurro- ¡deberias de visitarnos algún día, asi la puedes conocer! -Dijo
emocionada- Claro, sera un honor visitarte de vez en cuando.
- ¡Seriamos las mejores amigas del mundo! -Grito- puedes llevar tus muñecas,
Susan, la hija de Laura me regalo algunas nuevas y asi podemos jugar con
ellas -sonrio- De acuerdo, comenzare a buscar las mias para jugar contigo -Afirmo- ¿Tu conocias a mi tio? -Entrecerro sus ojos-

- ¿A Travis? - Mérida asintio- Si, ambos crecimos juntos, aqui en Seattle
-sonrio- eramos practicamente inseparables, pero un dia el se tuvo que
marchar de la ciudad, y perdimos contacto.
- Oh, ¿ya no son mas amigos? -Le pregunto desilusionada.
- Veras, Merie, cuando las personas crecen y se vuelven adultas, todo cambia;
eso de relaciones amistosas han desaparecido para tu tío.
- ¿Es por eso que ya no tiene amigos?
- Tal vez, en verdad no se -se encogio de hombros- Hija -aparecio Frederick detras de Chloe de repente todos los arboles y aves
desaparecieron de la vista de Mérida y ambas posaron su vista en ellos- Travis
tiene que hablar contigo, es importante -le dijo en un susurro. Ella asintio y
camino al lado de Travis hasta la entrada de la casa. Se paro en seco y espero
a que él hablara.
- Veo que ya conociste a Mérida...
- Es una niña muy linda.
- Lo sé -sonrio marcando sus hoyuelos en ambas mejillas- ¿Que ha sido de ti, Travis? Hace mucho que no sabia de ti -sonrio- Tu sabes, solo trabajar y tratar de mantener a Mérida -suspiro- ¿Que paso con sus padres? -Fruncio el ceño- Murieron cuando tenia dos años, yo me hice cargo de ella desde entonces, al
principio pense que seria dificil, ya que bueno... no tenia ni idea de como
educar a un hijo que ni siquiera es mio, pero con el tiempo fui
acostumbrandome a su prescencia -bajo su cabeza- Ella es increible, de verdad haz hecho muy bien tu deber, Travis -sonrio-

- Gracias -le devolvio el gesto- bueno, cambiando de tema, tu padre me conto
sobre tu necesidad de dinero - Chloe rio- No es necesidad, digamos que mi dinero es mágico -Travis la miro extrañadodesapareció de repente -El chico rio y nego con la cabeza. Ella sin duda no
habia cambiado; seguia siendo la misma niña de hace veintidos años.- En cambio, yo si necesito de tu ayuda... -Le dijo el ruloso castaño- ¿Acerca de que? -Aclaro su garganta- Mérida necesita de una niñera, alguien que la vigile y que la cuide.
- ¿Y porque la urgencia?
- Le diagnosticaron cancer cuando tenia dos meses de vida y no me gustaria
que empeorara...
- ¡¿Que?! -Abrio sus ojos como platos- Lo siento yo no sabia de esto...
- Esta bien, de alguna manera debias enterarte -se encogio de hombros- solo
necesito que la cuides, y que la lleves a sus terapias por las tardes, solo asi
podemos salvar su vida, o al menos alargarsela... -Suspiro- por favor
ayudame, te pagare muy bien..
- No Travis, no te preocupes por el dinero, yo cuidare a Mérida por mi propia
cuenta, no cobro los favores -sonrio-

- Muchas gracias, Chloe -Tomo sus manos con las suyas. Se percato de su
accion y rapidamente las solto apenado- de alguna manera te lo pagare
-suspiro- De nada, Travis -Ambos regresaron a la sala donde Mérida jugaba a las cartas
con Frederick, al notar su prescencia se pararon y los miraron fijamente.
- ¿Qué paso? -Se apresuro a decir el alcalde- Soy la nueva niñera de Mérida... -Dijo feliz. La pequeña grito y se hecho en
los brazos de Chloe.- Su nueva niñera.-

Capítulo 3
"Una casualidad"
-Y esta es tu habitación -Laura le mostro a la castaña mientras abría la puertaal lado esta la de Mérida, así que puedes escuchar si se despierta o no -sonrióMuchas gracias, Laura -le devolvió la sonrisaGracias a ti, querida -dijo sin mas y se retiro, dejando a Chloe en la entrada
del dormitorio con las maletas a sus pies, las levanto del piso y las dejo en la
orilla de la cama en tanto se dirigía al armario para comenzar a desempacar la
poca ropa que había traído. Estaba asombrada con la cantidad de espacio que
había dentro de el, innumerables estantes descansaban en las paredes de
aquel gran lugar, podría meter un circo completo en ese armario.

Dentro de poco -demasiado poco- tiempo logro acomodar sus pertenencias en
el armario, aunque obviamente mas de la mitad quedo vacío. Salió hasta la
sala de su nuevo hogar, donde Laura se encontraba tratando de limpiar debajo
de las mesas con un pedazo de tela amarillento. Chloe corrió y la ayudo a
levantarse.
Yo la ayudo, Laura -Se ofreció mientras trataba de quitarle la telaNo, linda, tu viniste por Mérida, descuida, se que tengo los años encima, pero
aun puedo -rieronNo, Laura, déjeme ayudarle, puede lastimarse y después me sentiré la
culpable -Laura suspiro y le cedió el trapo de telaTe debo muchas, querida -bromeo, Chloe se agacho y comenzó a tallar la
madera de pino con la telaNo se preocupe, yo solo lo hago por ayudar -le sonrióVeo que quieres mucho a Travis, como para hacer todo esto -le dijo
enternecida.
Chloe se quedo sin habla ante sus palabras, paso saliva por su garganta y la
aclaro.
Para mi no es problema cuidar a Mérida, es una niña muy linda -trato de
cambiar el tema- ¿tiene hijos?
Si, su nombre es Susan -sonrióMérida me había contado sobre ella -la miro mientras sacudía la telaElla se llevaba muy bien con mi hija, pero, se comprometió y son muy escasas
las veces que viene a visitarnos -hizo una muecaOh, ¿tiene muchos años de casada?
No, apenas cumplirán dos años
¿No tiene nietos?
No pueden, o bueno su esposo mas que nada... -suspiro- me tengo que ir, la
cena no se preparara sola -rio y comenzó a caminar hacia la cocina¿Necesita ayuda? -Dijo Chloe
No, cariño, esta vez lo hare yo, gracias -rioDe nada -le sonrió y Laura se fue a la cocina. La castaña termino de sacudir
las mesas y se fue a la habitación de Mérida, estaba todo muy tranquilo, toco
la puerta y la dulce voz de la pequeña resonó con un "pase". Chloe giro el
pomo de la puerta y entro lentamente en la habitación, Mérida la miro y
sonrió. Se acerco a ella, la jalo hasta la cama, e hizo que se sentara en esta.
Mérida tomo el cepillo y se lo dio.
¿Podrías cepillar mi cabello? -le pidió amablemente, Chloe sonrió y asintió. La
pequeña se sentó al lado de ella y comenzó a pasar el cepillo de la raíz a las
puntas y así sucesivamente.
Tu cabello es realmente hermoso, Merie -le dijo sonriendoMuchas gracias -sonrió¿Te gustaría que lo peinara como princesa? - Mérida levanto su vista y sus ojos
brillaron. Asintió mientras una sonrisa adornaba su rostro, la chica rio y
prosiguió con su labormamá siempre me peinaba con una trenza al lado para dormir la siesta, pero
cuando despertaba mi cabello lucia como si un león hubiera tratado de

comerme -rio tímidamente-. Chloe trato de omitir todas las preguntas que
ansiaba por decirle a aquella pequeña, bajo la cabeza y Mérida hablo- la
extraño mucho, no entiendo porque las personas que mas me quieren tienen
que irse -hizo una mueca con sus labios haciendo que Chloe sintiera que su
corazón se hacia añicos, reprimiendo el recuerdo de su madre que Mérida le
causaba.
Su caso era casi idéntico al de ella, su madre había muerto por un tumor
cerebral hace ya veintidós años. Aun la extrañaba, dicen que el calor que
proporciona el amor maternal nunca se podrá igualar, y era totalmente cierto.
Tomo dos mechones de su rubia melena e hizo una trenza apegada a su
cabeza, fue hasta el tocador de su habitación y tomo un listón color azul el
cual era del mismo color que su falda: le hacia contraste con su blusa blanca y
los zapatos del mismo color que el listón. Ella siempre tenia el gusto de
combinar los colores en su atuendo, reflejaba su actitud, alegre, simpática y
noble. Tomo el espejo de mano y lo puso frente a sus ojos verdes, ella sonrió y
le agradeció por aquel lindo peinado.
No hay de que, linda -sonrió- si así lo deseas, puedo colocarte un estilo
diferente cada mañana - Mérida abrió su pequeña boca formando una perfecta
"o"¡Seria genial!, así como una princesa real -dijo emocionadaEso es lo que eres, Mérida -La pequeña le dio un fuerte abrazo. Chloe le
correspondió y sonrió- ¿y eso por que fue?
No lo se -rio- ¿te gustan los picnics?
Si, me encantan -sonrió¿Que te parece si hacemos uno? -aplaudió un par de veces con sus manitas y
sonrió emocionadaNo se si a Travis le parezca buena la idea... -le dijo inseguraVamos, mi tío puede venir, y así lo distraes de su trabajo...
De acuerdo - Mérida sonrió y comenzó a festejar alegremente mientras que la
castaña reía desde la cama- tu prepararas los sándwiches y yo iré a decirle a
Travis -sonrióEsta bien, ¿pueden ser de mermelada y mantequilla de maní? -insistió
sonriente. La chica asintió y Mérida bajo corriendo hasta la cocina. Por otro
lado, Chloe se dirigió a la biblioteca donde suponía que el ruloso estaba; y
acertó. Toco varias veces la puerta que se encontraba semi-abierta.
Travis
la miro y sonrió. Ella se adentro en la habitación y lo saludo.
¿Que te trae por aquí? -le dijo con su vista fija en los estantes llenos de librosMérida y yo te queremos invitar a nuestro picnic -lo miro desde el escritorio.
Travis no dijo nada y saco un libro grueso y lleno de polvo del estante mas alto
con ayuda de una escalera de palo. El nombre era "Economía y comercio de la
ciudad" tan aburrido como los otros dos que se encontraban encima del
escritorio acompañados de hojas repletas de tablas, graficas de ventas, y un
sin fin de porquerías mas. Dejo el libro en el escritorio y miro a la chica por
segunda vez, quien esperaba una respuesta por parte de él. Suspiro y se sentó
en el sillón de cuero-

Dile a Mérida que no puedo, lo siento -dijo sin importancia colocándose unos
lentes de aumento en sus ojos. Chloe lo miro mal y cerro de un manotazo el
libro que estaba leyendo, haciendo que la mirara directamente a los ojos a
una pequeña distancia del roze de sus respiraciones¿Siempre es así? -Frunció el ceño- ¿Siempre con la misma excusa, Travis?
-negó con la cabeza- solo serán unos minutos, no disminuirán las ventas de
tus productos ni la mitad en el año -bufoEsta bien -se rindió.
Ella sonrió triunfante y se alejo de el- en unos minutos bajo -suspiroEso espero -Se alejo de el y se fue hacia la puerta- si no estas abajo en cinco
minutos regresare por ti -lo amenazo- y esta vez me conocerás, Roux -rio.
Travis negó con la cabeza sonriendo y la castaña abandono la biblioteca. En la
cocina, Mérida untaba la mermelada de frambuesa en una barra de pan
integral especialmente para su tío, sabia que era su favorito. Chloe llego y se
quedo mirándola por varios segundos, era demasiado tierno verla cocinar. Se
dirigió a los cajones y saco una canasta de paja, tomo unas cuantas
manzanas, jugos de uva y naranja y los sándwiches para meterlos allí dentro.
Mérida le dirigió una mirada mientras le sonrió, corrió hasta ella y la tomo de
la mano.
Conozco un lugar donde la vista es fabulosa -le dijo la pequeña- puedo llevarte
allí, si quieres
De acuerdo, vamos -rio. La condujo por un pasillo largo y oscuro hasta llegar a
una puerta de madera. La abrió lentamente y se adentro en la habitación; en
ella habían unas escaleras de caracol un poco oxidadas y dañada de las
esquinas, pero Mérida no le dio importancia y subió de dos en dos. Chloe la
siguió un poco insegura, tratando de advertirle que tuviera cuidado con lo que
pisara. Unos escalones mas, llegaron hasta lo mas alto de la casa, había una
cantidad enorme de plantas con fines medicinales, flores y sillas de metal.
Tomo la manta y la extendió sobre el frio pastizal donde descansaban las hojas
secas del árbol que crecía encima de ello. Mérida se sentó al lado de la
castaña y le paso un jugo de uva.
¿Mi tío vendrá? -pregunto curiosa mientras insertaba la pajilla en el orificioSupongo que si, Merie -hizo una media sonrisa y le dio un mordisco a la
manzanaYo no estaría segura de eso -suspiro¿Porque lo dices? -frunció el ceñoSiempre me dice lo mismo, y termina huyendo de mi -rio un poco- yo pienso
que no le agrado.
¿Como dices eso, Mérida? Travis te ama -afirmo con una sonrisa en su rostroNo lo demuestra -suspiro y tomo un gran sorbo a su bebida. Chloe miro su
reloj de mano y negó con la cabezaAhora vuelvo, Mérida -le dijo mientras se levantaba del piso
Con tu tío -giro la perilla de la puerta y se detuvo- si es que eso se hace llamar
-bufo y salió de la habitación. Bajo rápidamente las escaleras y se corto con la
esquina del séptimo escalón uno de los dedos del pie. Hizo una mueca de
dolor y se dirigió a la biblioteca; tenia un leve sangrado, pero no importaba
mucho eso.

Esta vez no toco la puerta, la abrió de un golpe y entro hecha una furia a la
biblioteca. Busco por cada pasillo de ella, pero el muy idiota había
desaparecido como novio aterrado en una cena con sus suegros.
Escucho pasos detrás de ella y suspiro resignada.
Travis, si eres tu, mas te vale que te largues antes de que golpee tu rostro de
una buena vez.
Estoy segura de que no lo soy -Chloe giro sobre sus talones y miro a Laura
parada en el umbral de la puerta. Suspiro y apretó los puños- pero si fuera lo
contrario, estaría aterrada -Bromeo. Ambas rieron y la castaña se sentó en la
silla de cuero detrás del escritorio¿Donde se ha metido? -la miroSalió con urgencia a la fabrica, creí haber escuchado algo así como una fuga
-La chica bufo y levanto sus delgadas cejas lentamenteQue casualidad -negó con la cabeza- muchas gracias, Laura...
De nada cariño, ¿no haz visto a Mérida?
Esta conmigo, en un picnic -sonrió y se dirigió a la salida- Entonces, no las
molesto -rio- que se diviertan
Lo haremos, gracias -salió de la habitación y regreso al lugar de reunión con la
pequeña Mérida, se encontraba sentada en una de las bancas tomando
margaritas del suelo, Chloe se acerco a ella y la miro
¿No esta, verdad? -le pregunto MéridaNo -suspiroNo te preocupes, Chloe yo lo entiendo, el trabajo es mas importante. -Chloe le
sonrió para animarla y se dirigió a la manta de picnic sentándose junto a ella.
¿Como conociste a mi tío? -Soltó de repente la pequeña
¿Enserio quieres saberlo? -Rio¡Si! -Sonrió estrechamenteDe acuerdo, debes ponerte cómoda porque esto será un poco largo.
<<Flashback>>
El inicio de clases en la ciudad de Seattle había llegado. Para muchos, el peor
dia de su vida, para otros, el momento mas anhelado para volver con sus
amigos; pero para la pequeña Chloe, el día que su vida cambio. Siempre había
estado acostumbrada a vivir en el campo, al aroma fresco por las mañanas y
el canto de los gallos por la madrugada. Pero tras la muerte de su madre, todo
había cambiado, su padre trato de huir del recuerdo de su amada esposa, y se
mudaron a la ciudad. El autobús pasaría por ella a las siete con diez minutos,
exactamente, salió hasta la calle y se paro a esperarlo al lado de su padre.
¿Estas seguro de esto? -Lo miro insegura¿De que hablas? -rio- ¿de asistir a la escuela?
Si, yo no quiero ir
Nena, tienes que asistir, recuerda que iré temprano por ti, ni siquiera sentirás
que no estoy.
Eso no me preocupa, padre, me se cuidar sola -suspiro y Frederick rio- es solo
que, no conozco a nadie y será aburrido.

Estoy seguro de que hoy conocerás a muchos amigos.
¿Me lo prometes? -Entrecerró sus ojosPor el dedito -le dijo estirando su meñique de la mano izquierda. Chloe hizo lo
mismo y lo enredo con el de su padre, ambos rieron y el autobús llego hasta
su nuevo hogar. Se despidió de el, y subió al autobús. Sus zapatos de charol
negro sonaban por todo el piso del autobús, casi todos los asientos estaban
ocupados, solo unos cuantos al frente y otros cuatro al fondo.
Corrió hasta atrás y se sentó al lado de una ventana, le gustaba observar el
paisaje, y mucho mas si este era desconocido. Acomodo su cabello y suspiro.
Un poco mas tarde se pararon frente una casa pequeña en la esquina de una
calle cerrada. El conductor le sonrió a la señora que ayudaba a su hijo a
colocarse la mochila en su hombro.
Chloe miraba la escena atenta y de un momento a otro un chico subió al
autobús.
El la miro por unos momentos. La pequeña se encontraba mirando por la
ventana todavía.
Era hermosa, pensó él. Su largo y castaño cabello caía por sus hombros
delicadamente, se veía perfecto con la tiara color rosa que llevaba. Su vestido
verde turquesa la hacia lucir como una muñeca y eso la hacia ver demasiado
tierna. Sonrió y se fue a sentar al lado de ella. Lo miro de reojo y sonrió un
poco.
Él, por otra parte, estaba mirándola de frente. Su segundo año sin duda seria
interesante.
-Hola -le dijo sonriendo-Hola -Lo miro rápidamente-¿Eres nueva?
-Si
- Un gusto, me llamo Travis -sonrió y le tomo el brazo- Mucho gusto, Travis , mi nombre es Chloe -sonrió- ¿Cuantos años tienes?
- Cinco ¿y tu?
- Seis -sonrió orgulloso- ¿iras a primero?
- Si, cumplo años en dos meses -rio- Oh, genial, para el mío falta todavía mucho -rio- ¿tienes novio?
- No, Travis -se sonrojo- papá dice que me dejara tener uno hasta los cincuenta
años -sonrió- Pero eso es mucho tiempo -renegó- Lo se -se encogió de hombros- ¿tu tienes?
- Si -sonrió- se llama Jennifer...
- Jennifer López no cuenta -lo amenazo- De acuerdo, entonces no tengo -ambos rieron- creo que hemos llegado -se
paro y le ofreció su mano- ¿vamos?
- Ok -tomo su suave mano y le ayudo a pararse- Déjame te ayudo con tu mochila -le dijo el tratando de quitársela-

- No, Travis, yo puedo -sonrió- ¡Vamos! Yo te quiero ayudar -le rogo. Ella cedió y le dio su mochila. Ambos
caminaron hasta la entrada tomados de la mano, Travis con la mochila de ella
en el hombro y la suya en la mano.
<<Fin flashback>>
¿En serio? -dijo MéridaSi, así fue -suspiroYo creí que mi tío era un poco...
¿Serio? -rioTímido... -le corrigióPues, déjame decirte, querida Merie, que era todo lo contrario -sonrió¿En serio? -La castaña asintióMe hacia quedar en ridículo frente a todos cuantas veces podía -rio¿Solo eran él y tú?
No, no, no, no me malinterpretes Mérida -sonrió- su prima también era de
nuestro grupo...
¿Quien?
- Gemma
¡Oh! Ya la recuerdo -rio- ella nos visita cada verano.
¿En serio? -pregunto emocionadaSi, me gusta pasar el rato con ella
Bueno, entonces la volveré a ver... -Grito de emociónWow, eran buenas amigas, por lo que veo...-rioSúper buenas amigas, ella era la única que sabi... Nada -agacho la mirada¡Dime! -insistió Mérida. La castaña negó- Anda Chloe, quiero saberlo, soy muy
metiche -rieronProméteme que no le dirás a nadie...
- Lo prometo por el meñique -sonrió- Gemma era la única que sabia que estaba enamorada de... Trav.. -suspiro¿ENSERIO? ¡Dios! Tu amas a mi tío- Lo amaba, Mérida- pero, era una
inmadura, en realidad no sabia el significado de amar... -rio-Pero, ¿sentías maripositas en el estómago al verlo?
- Demasiadas -sonrió

Capítulo 4
" Travis...Jenny no es la única en la vida.."
Una nueva mañana se hizo presente en el hogar de los Roux.
El olor a hierba fresca recorrió toda la casa, y eso hizo a Travis despertarse
fugazmente.
Se dirigió a la cocina, de donde provenía y alcanzo a ver a Chloe tratando de
encender la tetera; sonrió y se acerco a ella lentamente.
Creo que primero debes conectarla -dijo divertido. La castaña se volteo hacia
el con el alma en la boca y llevo su mano hasta su pechoMe has asustado -rioLo siento, no era mi intención -sonrió recargándose en el marco de la ventana¿como dormiste?
Excelente, gracias -le sonrió animadamenteSiento mucho haberme ido a la fabrica así como así, hubo una emergencia con
el gerente de la asociación y...
Ya no importa, Travis -suspiro¿De que hablas?
Tu eres responsable de tus propios actos..
Por favor, explícate bien, Chloe -la castaña se acerco hasta donde él se
encontraba. Lo miro fijamente a los ojos, esos ojos color verde profundo en los
que había visto su propia alma años atrás. Bajo su mirada hasta su nariz,
perfecta como siempre. Y mas, y mas, hasta llegar a sus labios refinados y
rosados. Por un momento tuvo la necesidad de tomarlos con los suyos y
fundirse en un beso pasional de película; omitió eso y suspiro dirigiendo su
mirada al suelo, un poco apenada por sus pensamientosTravis, debes de apreciar a la niña que tienes allá arriba. Eres lo único que
tiene, te quiere demasiado; uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde
-Travis suspiro y bajo la mirada- y tu estas perdiendo a Mérida.

Buenos días -una dulce voz resonó por la sala. Ambos voltearon y observaron
a Mérida en pijama tallándose los ojos con las mangas de la camisa. Chloe
sonrió y se alejo un poco de Travis para mirarla mejor.
-Buen dia, linda -le contesto ella-Buenos días, Merie -dijo Travis sonriéndole un poco- ¿como amaneciste?
Bien -sonrió- ¿hoy podemos ir a la plaza central? Habrá una función de títeres
y dicen que estará genial.
No lo sé Mérida, solo si Travis acepta -lo miro levantando una ceja esperando
su respuestaSupongo que un dia fuera de la fábrica no me hará mal -suspiro-¿Es enserio? -dijo Mérida emocionadaYa lo escuchaste, Mérida, ahora vamos a vestirte antes de que el Sr. Gruñón
cambie de opinión -dijo divertida. Travis solo rio y las observo a ambas riendo
mientras subían por las escaleras de la casa.
Llegaron hasta la habitación de Mérida y la vistió con un conjunto color verde
limón. Tomo su cabello en una cola alta con flequillo y termino con un listón
blanco adornándola. En tanto Mérida cepillaba sus dientes, la castaña se
encargo de arreglarse a ella misma.
Se coloco una blusa color roja con unos jeans claros, y unos zapatos abiertos
color plata.
Travis llamo a las dos para que se apresuraran a bajar.
Mérida fue la primera en hacerlo, después Chloe un poco apresurada.
Lo siento, deje toda mi ropa tirada en la cama y tuve que ponerme a ordenar
todo -rioNo importa, vamos que se hace tarde -dijo Travis y se dirigió hasta el garaje
para encender el auto donde irían hasta la plaza.
-Tío Travis, ¿tu estabas enamorado de Chloe en la escuela? -pregunto Mérida
sin rodeos.
La castaña casi se atragantaba con el jugo de manzana que estaba tomando y
enseguida sus mejillas se enrojecieron como el color de su blusa. Travis giro su
cabeza hasta el asiento trasero donde Mérida se encontraba esperando su
respuesta y rio- ¿Que te influyo a preguntarme eso, Mérida? -arqueo una ceja- Solo.... -miro a Chloe y sonrió- curiosidad
¡Pero que buena canción la que suena en la radio! -dijo la castaña tratando de
cambiar de conversación. Subió el volumen de la estación y Travis rio
divertidoEspero puedas perdonarla, es un tanto... -dijo Travis- entrometida
Eso es completamente falso -reprocho Mérida No, no, Travis, lo que pasa es que yo le conté cuando te conocí, y me hizo
demasiadas preguntas como esa también -rioYo solo quiero informarme -se defendió la pequeña. Travis y Chloe estallaron
en carcajadas por el comentario tan inocente por parte de Mérida, haciendo
que ella riera también.-

Creo que hemos llegado -dijo Travis mientras estacionaba el auto en la
esquina de un restaurant chino que se encontraba frente a la plaza. Mérida
sonrió y se bajo apresurada del auto, felizmente.
Estaré en el teatro, después me alcanzan -dijo en tanto corría hasta el centro- ¡No! Espéranos Mérida... -grito ellaDéjala, hay demasiada seguridad aquí -contesto Travis sonriendo ayudándola
a bajar del auto. Ella le devolvió la sonrisa y le agradeció.
Creo que no debiste haberle contado eso a Mérida -le dijo Travis riendo¿Por que no? -sonrióTe va a estar molestando con ese tipo de preguntas -suspiro- ¿te gustaría
comer una manzana con caramelo?
De acuerdo -le sonrió. La tomo de la mano, tal y como lo hacia cuando eran
pequeños, tal vez Travis no había cambiado mucho después de todo.
Fueron hasta un puesto de golosinas en la esquina del kiosco y compro una
para ella.
Cuando lleguemos a casa te la pagare -le dijo sonriendoNo hay necesidad, ni siquiera me dejas pagarte por cuidar a Mérida, déjame
regalarte esto -dijo sinceramente. Ella rio y cedió a su oferta. Siguieron
caminando por un largo tiempo, hablando de su pasado -o lo que se atrevían a
confesar-, conociéndose un poco mejor.
El atardecer llego, devolviendo a Travis a la dura y triste realidad, miro su reloj
y maldijo en voz baja.
¿Que pasa? -le dijo ellaLo lamento, olvide por completo que tenia una cita esta noche...
¿Cita? -dijo extrañadaLo se, suena raro, pero, también tengo vida social -ella rio- en realidad, le
estoy haciendo el favor
¿Que tipo de favor?
Darle celos a su ex novio -bufo¿Así que eres Travis-la-maquina-de-celos? -rio divertidaAlgo así -rioYo pienso que pronto serás una maquina abofeteada por un novio celoso -se
burlo y sonrió- iré por Mérida, no tardo nada.
Ok -dijo el sonriendo. La observo alejarse de allí y la perdió de vista. Miro hacia
su derecha y diviso una banca al lado de un frondoso árbol. Fue hasta ella y se
sentó. A su lado se encontraba una anciana que parecía alegre, el la miro y le
sonrió.
¿Que hay de ustedes dos? -le pregunto la señora¿De que habla? -la miro extrañadoDe ti y de Chloe -sonrióUn momento, ¿la conoce? -entrecerró los ojosDemasiado bien como para saber que nunca se ha olvidado de ti...
¿Que diablos? -rio irónicoTravis, Jenny no es la única en la vida, debes dejarla ir -soltó la anciana¿Usted que sabe de mi y ella?

Todo -sonrió para después desaparecer como si nada hubiera pasado. Miro
hasta el árbol muy confundido y solo dirigió su vista hacia el frente y pudo
notar a Mérida tomada de la mano con la castaña.
Se paro y apresuro el paso hasta llegar a la camioneta.
No sabia que diablos había pasado allí, pero, lo había dejado atónito,
demasiado.

Capítulo 5
"la culpa oculta tus sentimientos"
¿Lista para entrar a clases? -pregunto la castaña entusiasmada. Mérida suspiro
y la miro.
No voy a la escuela -hizo una mueca y Chloe frunció el ceño.
¿Como? Debes ir, Merie...
- Lo sé, lo mismo pienso yo, pero mi tío dice que es muy difícil ir y venir de la
ciudad todos los días -rodo los ojos y la chica rio- Tu tío es algo... testarudo -bufo- ¿que te parece si yo intervengo con eso?
- ¿Que dices? ¡No, no, no lo hagas! -dijo casi gritando. Mérida conocía
perfectamente a su tío y sabia que si dejaba que hiciera eso, se enojaría de
por vida con ella y ¡adiós pareja perfecta!.

- ¿Que tiene de malo, Mérida? - Mérida se preocupo mas, Chloe mostraba
demasiado interés y eso debería cambiar. La pequeña se había propuesto que
convencería a su niñera de aceptar que aun no se ha olvidado de Travis y así
el por fin dejaría de ser tan amargado y aburrido. Nunca lo había sonreír tanto
desde el dia que "eso" paso hasta hoy en la mañana; tal vez quiere decir que
en algún pequeño lugar de un mini-pedacito de su corazón, siente algo por
Chloe, y por el momento, solo le queda hacer que ella no lo eche todo a
perder.
Ya no tengo ganas de ir a la escuela -mintió horriblementeBueno, digas lo que digas, yo hare que tu -toco la punta de su nariz con el
dedo índice y Mérida rio- mi pequeña princesita tenga muchos amigos en su
nueva escuela..
- ¿Enserio? -Bueno, esa era una oferta tentadora, ¿amigos decía?- ¡De
acuerdo! -se rindió al fin-.
[Mérida 0-1 Chloe]
Así me gusta -sonrió¿Que hacías? -se recargo en la repisa de la cocinaPastel de moras -dijo emocionada¡Estupendo! Es uno de mis favoritos -sonrió¿En serio? El mío igual -rio¿Te puedo ayudar?
Ya esta en el horno, pero ¿te parece si tu lo decoras? -levanto sus cejasEsta bien -rioSe sentó a esperar en tanto el pastel estaría listo.
Travis tomo el lápiz, lo dirigió a su boca y comenzó a morderlo
desesperadamente. Revolvió su cabellera y suspiro; ¿que era eso que lo
atormentaba tanto?
Claro. Era Jenny; que no la había podido sacar de su cabeza desde que la
anciana de la plaza se lo recordó.
¿Como sabia eso? ¿Quien era ella? ¿Por que desapareció? ¿Que quería?. Todas
esas preguntas sin respuestas retumbaban por toda su mente como una
pelota de playa. Tomó el vaso de vidrio y vació todo ese liquido espeso por sus
labios, raspando su garganta ardidamente, desgarrando su estómago hasta
llenar todo el vacío que sentía en su pecho. Se prometió nunca llorar, pero, era
imposible.
Aunque siempre cumplía su palabra.
Escucho un ruido detrás de el y volteo rápidamente.
Un libro. Había un libro tirado en el suelo; que raro. Se dirigió hasta el y lo
levanto para colocarlo de nuevo en las repisas.
Se escucho otro golpe, uno mas alejado.
Otro libro. Fue hasta allá y lo levanto. Una ráfaga de viento atravesó la
habitación levantando las cortinas con fuerza. Travis pego un brinco y corrió a
cerrarlas.

Olvídate de Jenny -El chico se espanto y volteo rápidamente. De nuevo esa
anciana. ¿Que diablos quería?
¿Quien eres?
No dejes que la culpa oculte tus sentimientos -dijo lentamente¡Aléjate de mi casa! ¡Quiero que te alejes de mi familia...!
Cuidado, Travis -dijo ella alejándose de la habitación. Un estruendoso grito
retumbo por los oídos de el chico y corrió hasta la cocina.
Te dije que gritaría -dijo Mérida riendo¿Esta todo bien? -pregunto espantado
Perfectamente bien, Travis -sonrió la castaña- ¿que te paso? Tienes cara de
haber visto un fantasma -rieron<Espero que no sea eso> pensó el ruloso.
La alarma del horno se activo. La castaña se coloco unos guantes de tela color
verde limón y con ayuda de ellos saco el pastel.
Mérida se relamió los labios y aspiro el dulce aroma de aquel delicioso postre
que su niñera había preparado.
Travis suspiro. En verdad olía muy bien.
Con ayuda de Mérida el pastel quedo decorado perfectamente, y Chloe llamo
a Laura para almorzar.
Fue una tarde linda, después de todo; Laura había felicitado a la castaña por
su exitoso pastel y a Mérida por su curiosa decoración.
Travis no abrió la boca para otra cosa que no fuera comer. A Chloe le pareció
demasiado extraño, pero lo dejo pasar.
- Déjame ayudarte con los platos, linda -le sonrió mientras ayudaba a llevarlos
a la lava vajillas- Gracias -dijo sonriendoMérida, querida, sube a tu habitación, en un rato subo -dijo LauraEsta bien -le respondió la pequeña y subió a la planta alta. Laura y Chloe se
dirigieron a la cocina para lavar y acomodar los platos.
¿Así que tu y Gemma ya se conocían? -le pregunto Laura
Si, ¿como lo sabe?
Te escuche hablando con Mérida -sonrió¿Escucho todo? -pregunto apenada y algo sonrojadaSi -rio- no quiero ser entrometida ni nada pero... ¿Travis y tu estuvieron juntos?
Una vez, pero fue una cosa de nada... 3 meses, después el se tuvo que ir de
Seattle. Ademas, solo teníamos... ¿Que será? unos 10 años...
Ahora veo. -sonrió- ¿Aun sientes cosas por él?
No, Laura -rio- solo es un buen amigo.
Es una lastima -suspiro y la chica la miro extrañada- Mérida creía que Travis
por fin iba a dejar de ser tan amargado...
¿Por que lo dice?
Ella piensa que lo que le falta a su tío es amor, así podrá ser un poco mas
alegre.

Yo no creo que sea amargado, si no... un poco distraído y testarudo.
Eso es porque aun no lo conoces...
Puede que tenga 13 años que no lo veía pero, lo conozco muy bien.
Él cambio, Chloe - cerro la llave del fregadero y se seco las manos en un trozo
de tela- yo no soy la persona indicada para contarte la razón de eso, pero,
Travis sufrió una perdida, una persona muy importante para él falleció hace
cuatro años y desde entonces cambio todo para el; te daría mas detalles pero,
en realidad no lo se, apenas llegue a trabajar aquí tres años atrás. -sonrió- Iré
arriba, Travis fue a una reunión con unos trabajadores de la fabrica, pero si me
necesitas estaré con Mérida.
- Esta bien, gracias -le dijo sonriente y observo como ella se perdía en los
escalones rumbo arriba. Se dejo caer en el sillón y dirigió su vista hacia la
mesita que topaba con el mueble de mármol que hacia juego con las paredes
y allí observo un portarretrato volteado hacia abajo.
Frunció la boca al mismo tiempo que su ceño lo hacia y lo volteo. Era una
fotografía de Travis junto a Mérida, ambos sonreían hacia el cielo, se notaba
claramente muchas paz y... felicidad.
Al lado de Mérida había una chica. Y vaya chica. Era linda, no podía negarlo.
Tenia su cabello rojizo tomado por una cola de caballo con un mechón en cada
lado de su rostro. Ella reía mientras observaba a Mérida con una notable falta
de dientes delanteros a su sonrisa. La castaña también rio. Tal vez esa era la
persona tan importante para Mérida.
De repente, se escucho un estruendo en la parte de arriba de la casa. Pego un
brinco y dejo el portarretrato en la mesita para correr hasta allá.
La puerta de la habitación de Mérida estaba cerrada y se escuchaba como la
pequeña y Laura reían dentro de esta. Giro su cabeza hasta la biblioteca. La
puerta estaba abierta, extrañamente. Fue hasta allá y se metió dentro de la
habitación.
La puerta se cerro detrás de ella y pego un pequeño grito. Forzó la cerradura
pero no abría.
Una ráfaga de viento acecho la escena haciendo que la mayoría de los papeles
que adornaban el escritorio de Travis volaran por todos lados.
Uno en especial llego hasta los pies de la asustada Chloe y ella se agacho para
recogerlo.
Era un sobre, adornado con unas letras hechas claramente a mano y una
calcomanía de un corazón morado que lo cerraba.
"De Jenny para Travis".
Hizo una mueca. Recogió todos los papeles regados por la biblioteca y se
sentó en el escritorio.
Tomo la carta. Sabia que no era de su incumbencia abrirla, pero tenia la
necesidad de hacerlo.
Así que lo hizo. Desdoblo el papel color verde bajito y comenzó a leer la carta.

Querido Travis:
Se que estos días he estado muy lejos de ti, no tengo ninguna excusa, esta
vez lo hago por que quiero protegerte.
Te pido de todo corazón que no me vengas a buscar, que te olvides de mi y
sigas con tu vida. Ya no te preocupes por la renta del departamento, no quiero
ser una carga mas para ti; ya me asegure de pagar todas las que debías,
ahora estoy en Manhattan con mis padres.
Todo pasa por algo, eso mismo decías tu; y ahora me doy cuenta que es cierto.
Nos conocimos por que Nick me insistía en que debería de ir a reclamar el
trabajo, allí mismo tuve la suerte de encontrarte, de preguntarte donde
quedaba la oficina del gerente; lo recuerdo
perfectamente, tu solo reías y sacudías tu cabello, estabas nervioso, Travis
debes aceptarlo. Nos hicimos novios por que Jake te obligo a besarme en ese
juego de cartas -aun sigo pensando que es una tontería- y nos dimos cuenta
de que eso era amor. Y ahora, me han diagnosticado cáncer en el pulmón por
no haberte hecho caso por todas las veces que fumaba y tu solo me decías:
"Baja ese cigarro, dañaras tu vida" después me lo arrebatabas y lo tirabas
lejos de mí.
Ahora es bastante tarde, y se que cuando leas esto, el cáncer ya acabaría con
mi vida.
Me odio. Por no haber valorado como se debe todas esas veces que pasaba a
tu lado, por no haberme despedido de Mérida como se merece, por no haberle
agradecido a Jake todo lo que hizo para que te dignaras a besarme, por no
haber podido entregarte esta carta personalmente. Espero que no nos veamos
hasta dentro de mucho tiempo, es decir, no cometas una estupidez, amor. Si
es así, no te perdonaré haber acabado con tu vida por mi, yo no lo valgo.
Espero poder verte mañana en el funeral, te estaré observando desde allá
arriba, cariño.
Con mucho amor.
Jenny, por siempre tuya.
PD: Te amo. -¿Recuerdas esa película? La primera que vimos juntos. Gracias
por prestarme tu hombro para llorar-"
La chica cerro sus ojos.
Si esa carta la había entristecido a ella, no quiso imaginarse como lo había
echo con Travis.
Pero, se dio cuenta de algo.
Travis fue muy fuerte. Pudo luchar contra ello, afortunadamente. Guardo la
carta y la coloco dentro de un libro de historias de fantasía.
Se recargo en la silla de cuero y observo un recorte de periódico pegado en el
pizarrón de la pared. Lo tomo y lo arranco de allí.
"Nueva victima del cáncer. ¿Cuando acabara?"

Suspiro y abrió la nota dejando ver una imagen de la chica al lado de un
párrafo lleno de información.
"Hace algunas horas, una paciente del hospital general de medicina familiar,
perdió la batalla contra el cáncer. Sus familiares se encuentran devastados
con la triste noticia y fuentes cercanas a la chica afirman que ella, Jenny
Hamilton, de 21 años, sabia lo de su enfermedad desde hace varios años pero
que nunca quiso combatirlo.
Nuestros mas sinceros pésames para la familia de la chica, y que Dios los
acompañe."
Esto era demasiado, pensó ella.
Toda esta noticia la devastaba. Le recordaba a su madre, quien, al igual que
Jenny, había perdido la batalla contra el cáncer. Se levanto y su cabeza dio
vueltas; fue hasta la puerta y la abrió, dejando ver a Travis sorprendido
mirándola desde el marco de la puerta.
- ¿Que hacías en mi oficina? -le dijo firmemente.

Capítulo 6
"Travis eres un tonto..."
No le había dirigido la palabra desde aquel encuentro no-ocasional.
Se levanto por la madrugada a tomar un vaso de agua para calmar el susto
que se pego con la pesadilla que sufrió minutos atrás.
No pudo dormir hasta el desayuno, se quedo sentado en los sillones
observando hacia el ventanal que daba la vista hasta un perfecto paisaje del
campo.
No quiso moverse de allí, hasta que escucho que Mérida bajaba las escaleras y
tuvo que correr a esconderse en el baño para disimular su presencia.
Mérida se dirigió al refrigerador y tomo una manzana para regresarse a su
habitación.
A eso de las 10:30 de la mañana, todos estaban desayunando el rico plato de
pancakes que Laura había preparado para todos.
El ambiente era bueno hasta que Mérida se atraganto con un gran bocado de
fruta, todos alterados corrieron para ayudarla hasta que todo regreso a la
normalidad.
En unas horas mas llegaría uno de sus trabajadores de la fabrica.
Jake de los Santos. Siempre fue su amigo desde que tiene memoria. Pasaron
toda su infancia, pubertad, adolescencia y ahora, su adultez. Era un poco mas
grande que él, e incluso más alegre.
Tomo el plato y su vaso y los llevo al fregadero.
Subió a su habitación y se lavo sus dientes, se cambio y se dirigió hasta el
campo.
Abrió el establo y se dirigió hasta el espacio de su gran campeón, Dallas.
Era, sin duda, el caballo mas precioso que había tocado Londres. Era
totalmente negro con unos calentones en sus pesuñas color azul como el cielo.
Tenia una gran melena oscura que caía por sus ojos y para terminar una cola
larga siempre peinada a la perfección.
Tomo una cubeta y la lleno con agua mineral; mucho para un caballo pero
poco para Travis. Se la sirvió cerca de su hocico para que pueda tomar
tranquilamente.

- Hacia mucho tiempo que no pasaba por aquí -le dijo acariciando su lomosupongo que ya ni me recuerdas, ¿cierto? -rio- veras, Mérida te extraña
demasiado, pero, me prometí a mi mismo que nunca la acercaría a este
establo. -el caballo solo relincho como respuesta para el chico- Lo se, lo se,
ella dijo lo mismo, es mucho peligro para ella y, no quiero correrlo. -La puerta
del establo se abrió de golpe y Travis dirigió su mirada hasta alláLo lamento, no sabia que estabas aquí -se disculpo la castañaNo te preocupes, pasa -sonrióHola Dallas -saludo ella¿Lo conocías? -pregunto extrañado¿Bromeas? Todo mundo en esta ciudad lo conoce. "Dallas, el rayo Seattle"
¿no? -pregunto riendoTienes razón, lo olvidaba...
- Es precioso -dijo acariciando su cabello-

Mi padre se lo dio a mi madre cuando le pidió matrimonio, ella siempre quiso
montar uno y, el se lo dio. -sonrióSin duda, tu padre era un hombre romántico -suspiro y sonrióLo se, y admiro eso - Dallas agacho su cabeza hacia la cubeta y la pateo con
sus pesuñas para empapar a Travis con todo su contenido. Chloe rio a
carcajadas al ver el rostro de Travis que goteaba agua por su cabello.
- ¡Dallas! -grito el mientras la chica se retorcía por la risa que causaba su
expresión- ¿que diablos hiciste?
Oh, vamos Travis, es solo un caballo -estallo en risas de nuevo¿Con que tan gracioso te parece? -amenazo mientras llenaba la cubeta de
aguaNo, no, no, no te atreverías -dijo intentando calmar su risaCréeme que si -le dijo. Corrió hacia ella y le vacío todo el contenido en la
cubeta. Ella casi gritaba, pero solo rio mas fuerte- Eres un tonto -corrió detrás de el para golpearlo, pero Travis con un
movimiento astuto interpuso su pie para dejarla caer a la cama de paja que
descansaba por allí. Ella rio y lo jalo hacia ella quedando justo en el hueco de
sus piernas justo encima de Chloe. Ambos rieron y la chica coloco su mano en
el cabello de él.
- Quedaste empapado -rio y le sacudió los rizos- Lo se, y no es gracioso -rio- ¿Entonces por que ríes? -sonrióPor que eres divertida -rio- Gracias por el cumplido, Roux
Eso no fue un cumplido, presumida.
- Claro que lo fue... -afirmo. Miro sus ojos y sonrió de nuevo; le acaricio la
mejilla hasta inconscientemente tocar sus labios delicadamente con sus
dedos. Travis cerro los ojos ante la profunda caricia que ella le daba. Se
levanto un poco mas, quedando justamente frente a ella, con sus labios

rosando los suyos. Bajo las caricias hasta su barbilla y Travis soltó un suspiro;
así sucesivamente desde su cabello hasta su pecho.
Él, mientras, acaricio el antebrazo desnudo de ella hasta su hombro y dejo un
húmedo beso en su cuello. Vaya, que estaban disfrutando de sus mutuas
caricias. Ambos se miraron a los ojos y el tomo la iniciativa de pegar su frente
con la de ella y rozar sus respiraciones.
- Bésame -suplico ella impaciente y pego su cuerpo totalmente con el de
Travis. El cerro sus ojos lentamente y los abrió de golpe; no podía hacerlo.
- Lo lamento, debo de ir a ver si Jake ya llego -dijo apresurado escapando de
aquella realidad. La realidad de sus recientes sentimientos hacia la niñera de
Mérida.
Ella solo se levanto y trago saliva. ¡Lo había disfrutado! ¿Por que había
parado?
Arreglo un poco su cabello y tomo una toalla que estaba cerca del establo de
Dallas y se seco.
Salió de allí para dirigirse a su habitación tratando de esquivar la mirada de
Travis y todas las preguntas de Laura y Mérida.

Capítulo 7
"La llegada de Jake"
El timbre de la puerta principal insistió por tercera vez, desesperando mas a
Travis quien luchaba con el cierre de su chaqueta quien se negaba a subir.
¡Un momento! -grito Travis enfadado. Al fin logro subirlo, corrió hasta la puerta
para abrirla y pudo notar como su mejor amigo tomaba sus maletas del suelo
y suspiraba. Jake sonrió amablemente y Travis solo rio.- Pasa -le dijo mientras
se apartaba de la puerta para dejarlo entrar a la sala¡Un gusto verte, Williams (segundo nombre de Travis)! -estiro sus brazos para
enredar el cuerpo del rizado con ellos. Travis reía tratando de apartarse de su
agarre y Jake trono un estruendoso beso en su frente; el rizado hizo una
mueca- el viaje fue muy agotador y ahora necesito darme una ducha...
-suspiro- tienes suerte de que no tenga energía, tenia una lista entera de
preguntas que hacerte pero, supongo que esperara hasta la noche...
- ¿Bromeas? -dijo indignado- Viajaste desde Nueva York para visitar a tu mejor
amigo, y ¿piensas dormirte? -bufo- me la pase horas preparando un recorrido
exclusivo por la casa y tu lo rechazas...

- Eres un completo exagerado -bostezo- sube mis maletas a mi habitación,
estaré en la ducha...
- Si, Señor -dijo divertido observando como Jake desaparecía de repente. La
puerta trasera se abrió y Travis pego un brinco. Ella entro avergonzada por
aquella petición que había hecho en el establo y escapo de la presencia de
Travis. Él, por su parte solo la miraba caminar por los pasillos con la cabeza
baja. Volteo los ojos y se dejo caer en uno de los sillones. Uno de los
portarretratos de la mesita cayo al suelo y corrió a levantarlo; lo dejo en su
lugar y se dio cuenta de que alguien había colocado la foto de Jenny a la vista
de todos. La tomo entre sus manos y la rompió con fuerza dejando que los
vidrios se encajaran en sus manos, dañándolas. Una cruda lagrima bajo por
sus mejillas quemando sus ojos. La seco y rompió en pedazos pequeños
aquella foto.
Era lo ultimo que quería ver en su vida.
Chloe Subió a su habitación y se tumbo a la cama descansando y pensando en
que la vida era toda una estupidez para ella.
"¿Hay alguien en la ducha?" se preguntaba mientras escuchaba el agua caer
de la regadera.
- ¿Mérida eres tu? -dijo mientras abría lentamente la puerta. Logro entrar
hasta el baño y dejo una toalla encima del tocador de la esquina, fue hasta la
puerta de la regadera y se detuvo. Mérida no le contestaba, ¿que le abra
pasado?. - Mérida, ¿esta todo bien? -tomo la cortina..- Debes ponerte el sh... -y
la abrió- ¡Oh Dios mío santo! -grito mientras veía un chico desnudo dentro del
baño. Se espanto demasiado y cerro la puerta de golpe demasiado
avergonzada y sonrojada.- ¡Lo lamento demasiado! -dijo para después salir
corriendo hasta su habitación. Genial, ese dia no puede ser peor.
El dia en Seattle había acabado, todo estaba oscureciendo. La castaña miro el
reloj y suspiro; ¿cuando se supone que regresarían Mérida y Laura de la
plaza?. Quedarse sola con Travis y

un tipo que ni siquiera se presento -pero que ya lo había conocido
profundamente- en casa, para ella era bastante vergonzoso.
Doblo la ultima prenda de ropa de Mérida y la coloco en el primer cajón de los
estantes. La puerta recibió tres golpecitos y ella se dirigió temerosa hasta allá
para abrirla; aunque le daba miedo enfrentarse a cualquiera de los dos.
Por lo menos a el no lo había visto desnudo. Suspiro y dejo pasar a Travis a la
habitación.
-¿Que se te ofrece? -pregunto la castaña tratando de escucharse amable, pero
fue todo lo contrario- Jake y yo iremos a cenar a Friday's, ¿quieres ir? -le dijo frio. Jake; así era el
nombre de ese chico.- No, muchas gracias, tengo que esperar a Mérida y a Laura para darles de
cenar...

- Como quieras, no me interesa -dijo frustrado. Ella frunció el ceño y suspirome voy, no nos esperen, llegaremos tarde -dijo avanzando hasta la puerta.
Esta se cerro de golpe haciendo que el corazón de ambos casi saltara. Travis
maldijo en voz baja y trato de abrirla. Intento fallido- ¡Maldición! -grito
pateándola fuertemente- ¿Que pasa?
- ¿Que pasa? -grito imitándola- Pasa que la pu*ta puerta no abre...
- ¿Como que no abre?
- ¿Aparte de estúpida también eres sorda? -dijo enojado. Ella levanto una ceja
y lo estrangulo con la mirada. Se acerco a el y lo enfrento- ¿Discúlpame?
- Olvídalo -suspiro mientras se sentaba en la esquina de la cama- No soportare que vengas como si nada a faltarme el respeto... -lo regañoseré muy estúpida por haber aceptado este trabajo solo por ti, pero ¿sabes? Si
quieres dejo de serlo y me largo de esta casa...
- ¿Eso quieres? ¡Pues vete! No te necesito, ni a ti, ni a tu estúpida caridad. -le
grito cerca de su cara- ¡Te odio, Travis! No entiendo como te convertiste en esta estúpida persona,
extraño a ese niño que siempre me esperaba bajo el puente para hablar.
- No tienes derecho a juzgarme...
- ¡Ni tu a decirme todas esas barbaridades! -dijo al borde del llanto. Las
ventanas se cerraron en un movimiento brusco y los focos estallaron por todos
lados.
- ¡Travis, amigo! ¿Vas a venir? -le grito su amigo desde abajo. Travis suspiro- Un momento ¿si? Las puertas se atascaron... -le dijo Travis. Ya no obtuvo
respuesta por parte del castaño y miro a su derecha. Ella estaba sentada al
lado de la ventana, mirando hacia el campo. Estaba llorando, la había
destrozado, algo que se prometió nunca hacerlo. No dañaría a ninguna mujer,
y mucho menos a ella. Se acerco hasta Chloe y la miro por unos segundosAléjate de mi -le advirtió ellaLo lamento...
Pues yo no, aléjate y no molestes. -le dijo furiosaNo sabia lo que decía -suspiro- perdóname -la tomo por el brazo y ella se
apartóDéjame -le grito- ¡me haces mas daño del que provocas!
¿De que hablas?
No te interesa -dijo fría y cortante-

Déjame abrazarte -no dejo que ella respondiera y la estrecho entre sus brazos.
Por unos segundos ella trato de zafarse pero termino por ceder al calor que le
daba su refugio. Sollozo una vez mas y dio un largo suspiro-Eres la peor persona del mundo.
-Aun lucho con eso, Chloe.
-¿Que quieres decir con eso? -lo miro- Yo también pienso lo mismo que tu...

-Al menos en algo estamos de acuerdo
-Eso creo... -sonrió-Como sea, aun te odio. -rodo los ojos-Perdóname...
-Dilo unas trescientas veces mas y lo pensare -golpeo suavemente su hombro
y frunció el ceño-No seas tan cruel conmigo...
-Tu lo fuiste conmigo, y demasiado...
-No me lo eches a la cara.
Lo hare cuantas veces quiera... -afirmo. El rio y escucho como alguien venia
subiendo por los escalones rápidamente. La castaña se sobresalto y se aferro
mas a él. La puerta se abrió y Jake apareció detrás de ella. Ambos le
agradecieron mentalmente aunque Chloe corrió avergonzada a su habitación
por la presencia de tal muchacho.
- Ya conseguí abrirla, ahora vámonos antes de que nos cierren -le dijo Jake
mientras Travis se dirigía hasta la salida de la habitación-.
El reloj aun no marcaba las doce de la noche. Travis y Jake aun seguían fuera
de casa y el frio estaba infernal; ella estaba muy preocupada y se quedo
despierta hasta que ellos regresaran.
El sonido de las llaves la hizo abrir los ojos que estaban cerrándose
inconscientemente, suspiro un poco aliviada; al fin habían llegado.
Los chicos entraron entre risas, ambos observaron a Chloe sentada en el
comedor con una cara de cansancio y Travis se puso serio al instante.
Creo que me iré a dormir, buenas noches -dijo Jake y subió las escaleras hacia
su habitación. Travis suspiro y se acerco a la castaña.
- Te dije que no nos esperaran -le dijo tomando sus manos- Me preocupe por ustedes, llevan mas de tres horas fuera de casa -le dijo fría.
El suspiro y se arrodillo frente a ella quedando a la altura de su cuello.
- ¿Ya me perdonaste? -dijo un poco alegre. Ella suspiro y lo miro- No cantes victoria tan apresurado, Roux -levanto una de sus cejas y Travis
rio- ¿Que puedo hacer para que me perdones?
- No creo que te interese mucho obtener mi perdón.
- Haría lo que fuera por tenerlo...
- Eres un tonto, Travis. -dijo sonriendo- ¿Lo vez? Ya te hice sonreír, puedo hacer lo que sea para que me perdones...
-dijo orgulloso- Me iré a dormir -le respondió caminando hasta las escaleras, Travis la tomo
de la cintura y la jalo hasta quedar frente a él a una distancia perdonable.
Tomo sus manos y las enredo en sus rizos; Chloe rio. Travis se adelanto y unió
sus labios con los de ella en un dulce beso, cosa
que sorprendió a la chica. Cerro sus ojos y fundió su lengua dentro de la boca
de ella. Travis dirigió sus manos hasta el borde de la blusa de Chloe y acaricio
su suave piel por debajo de el; ella mordió levemente los labios de Travis y

lanzo un gruñido al sentir como el subía su blusa hacia su cabeza rozando los
dedos de el con el estomago de la castaña; su piel se erizo.
- ¿Que haces? -le dijo ella en un susurro- Devolviéndote el favor de la mañana -sonrió contra sus labios rojos y miro a
la chica directamente a los ojos, sintiendo una punzada en la parte baja de su
estomago. Termino de quitarle la blusa y enredo sus piernas en su cintura
acariciando sus muslos.
Travis llevo a Chloe hasta el mesón de la cocina y el beso aumento de
velocidad y temperatura.
La castaña desabrocho la camiseta de Travis dejando al descubierto sus
formados abdominales; paso sus manos lentamente por todo su pecho y beso
sus labios de nuevo, eran suaves y de una textura delicada. Paso su lengua
por la comisura de los labios de Travis y quito completamente su camisa.
Él gimió audiblemente al sentir como Chloe lo acariciaba.
- ¡Tío Travis! -se escucho desde los pasillos de la planta alta- ¿Haz visto a
Chloe -grito- Diablos -susurro Travis- ¿Estas abajo? -se escucharon unos pasos por la escalera y Travis dirigió a
Chloe hasta un armario perdido entre la oscuridad, cerraron la puerta con
seguro y trataron de encender la luz, pero por desgracia los focos estaban
fundidos.
Déjalos así -suplico ella.¿Chloe? -dijo Mérida una vez abajoEstoy en el baño -mintió ella. Travis la abrazo por detrás acariciando el trasero
de la castaña y ella gimió. Beso su cuello desde atrás.- Travis, detente que nos
va a oír -susurro para elSolo no hagas ruido -dijo riendoEs imposible con lo que me haces -gimió al sentir como su mano llegaba
hasta su short y lo desabrochaba lentamente- ¿Sabes donde esta mi tío? -le dijo Mérida desde afuera- No -sonrió mientras Travis acariciaba sus muslos ¡para! -dijo entre risas- ¿Jake ya llego? -dijo la pequeña- Si, desde la tarde -Travis seguía besando su cuello- ¿No es muy tarde para
que estés despierta, Mérida? - Estaba esperándote, dijiste que me contarías una historia Chloe se detuvo y
maldijo- Terminemos esto aquí -dijo susurrando. Travis no se resistió y beso de nuevo
su cuello haciendo que ella gimiera- por favor, Travis.
- Prometo recompensarte -sonrió coqueta- ¿Que tanto?
- Prometo perdonarte -rio - Chloe, ¿porque esta tu blusa tirado en la cocina? -La castaña abrió los ojos de
par en par y Travis rio- Creo que a mi tío se le cayeron sus pantalones -rio
Mérida sosteniendo la prenda de Travis entre sus manos- Travis, dejamos todo tirado en la cocina -rio Chloe- Merie, querida, ¿los
puedes meter en el armario del pasillo?

- De acuerdo -dijo ella.
- Escondámonos -dijo Travis ocultándose detrás de los abrigos. La chica se
metió dentro de uno de los estantes y cerro la puerta. Mérida se metió al
armario y dejo la ropa tirada. Por suerte no se dio cuenta de nada y ellos al fin
pudieron ponerse sus ropas- La pase genial -susurro Travis contra los labios de ella.
- Yo igual, prométeme que nada de esto afectara nuestra relación frente a
Mérida...
- Prometido -sonrió y la besó tiernamente.
- Adiós, buenas noches. -salió del armario y Travis suspiro. Se recargo contra
los cajones y se sentó. No debió haber hecho eso, pero, algo dentro de el le
decía que necesitaba terminar lo que habían comenzado. La necesitaba.
Necesitaba sentirla, amarla, llenarla, hacerla suya.

Capítulo 8
"Tenemos visitas"
Buenos días, señoritas -saludo Travis por la mañana, tomo la silla del comedor
y la jalo para sentarse cómodamente. Mérida lo miro y sonrió- Buenos días, tío
- Buenos días, Travis -le contesto Chloe desde la cocina. El la miro y le sonrió
amablemente- ¿Han visto a Laura? -pregunto Mérida.
Le pedí que fuera por un poco de jugo y Jake se ofreció a llevarla -dijo la
castaña. Llevo un canasto lleno de panes de todo tipo y lo coloco en el centro
de la mesa. Tomo el bote de azúcar y lo dejo cerca de la taza de cafe de Travis.
Rozo su mano con la de él y su piel se erizo. La miro y sonrió- Tío Travis -le dijo Mérida- ¿hoy iras a la fabrica? -tomo un trozo de pan y lo
mojo en su taza de leche tibia- Supongo que me tomare el dia -le sonrió- ¿A que viene eso? -le pregunto la castaña curiosa- Quiero pasar el dia con mi linda sobrina, ¿que dices Mérida?
- ¿No me estas engañando, cierto? -pregunto Mérida sonriendo. Travis negó
con la cabeza- ¡Seria un gusto! -respondió animada. El miro a Chloe y
sonrieron- Me alegra eso, Travis -dijo ella. El timbre sonó y se levanto para abrir la
puerta; eran Laura y Jake, ambos pasaron hasta el comedor y el chico se sentó
al lado de su amigo. Laura y Chloe terminaron de servir el desayuno y se
sentaron frente a Mérida y Travis
- Supe que hoy llega Gemma -dijo Laura- Si, eso me dijo ayer.
- ¿Hablaste con ella, Travis? -pregunto la castaña y Travis asintió- Debiste
decirme, quería hablar con ella- Quise darle una sorpresa a ella, no sabe que estas aquí -rio-

¿La conoces? -pregunto JakeSi, demasiado -rio- ¿tu la conoces?
¿Hablas enserio? -dijo Travis riendo- Estuvo tres años enamorado de ella...
Cállate Williams -amenazo Jake riendo avergonzadoPero nunca se animo a enfrentarlo... -termino la frase Travis¿Enserio? -pregunto la castaña-

- Tu que sabes, Roux -Jake rio- Tío -interrumpió Mérida - ¿Mande? - Travis la miro- ¿Donde estuviste anoche? -Travis sintió la sangre recorrer su cuerpo y su
pulso aumento de velocidad. Chloe casi se atragantaba con la bebida y miro a
Travis con una mirada confundida- Te estuve buscando por todos lados- Estaba aquí abajo, llegamos de Friday's y se quedo hablando con Chloe -le
contesto Jake y Travis maldijo por lo bajo- No, cuando baje solo estaba ella en el baño. -recordó Mérida. Jake miro a
Travis y sonrió- ¿En el baño? -dijo Jake divertido- Fue muy chistoso -rio Mérida - encontré tus pantalones tirados, tío Travis -rio
aun mas fuerte. Jake bufo y se carcajeo audiblemente. Travis y Chloe bajaron
la mirada apenados, ella trataba de esconder sus sonrojadas mejillas mientras
que Laura luchaba contra las ganas de reír.- ¿Que hiciste anoche, Travis? -pregunto Jake riendo divertido- Corrección -interrumpió Laura- ¿que hicieron ustedes dos, muchachitos? -rio- Yo... -la castaña se defendió. Travis la miro- iba a lavar la ropa y tal vez se me
callo y no me di cuenta.
- Interesante... -dijo Jake riendo fuertemente- Es cierto -reprocho Travis- Nadie dijo que era mentira -Laura rio- Iré arriba, tengo que arreglar unas cosas -la castaña se levanto avergonzada
del comedor y sonrió al recordar la noche pasada.
- Debo ir a recoger unas cosas de la biblioteca, Mérida nos vemos en diez
minutos aquí abajo -le sonrió y se paro de su silla- Esta vez no dejen bastante evidencia, muchachos -les grito Jake. Chloe rio y
Travis rodo sus ojos. La castaña llego hasta su habitación, pero Travis la tomo
de la mano y la condujo hasta la biblioteca. Cerro la puerta y se giro para
mirarla.
- ¿Que pasa? -le pregunto ella. Él rio- Lo siento, esa conversación me hizo reír -siguió riendo contagiando a la
chica- ¿te quedaras aquí?
- ¿Hoy? Si, esperare a Gemma, y tal vez le invite una taza de te -se encogió de
hombros- Por cierto -recordó él- vendrá su hermana, también... ¿Como era su nombre?
-hizo una mueca tratando de acordarse y trono sus dedos impacientemente¡Fernanda!
- ¿Gemma tiene hermana?
- Tiene dos, Fernanda es cinco años menor, tiene 20, la otra no se
exactamente su edad pero creo que tiene 22.
- ¿Como se llama?
- Marina, hace varios años que se fue a San Francisco con su novio, y ya no se
nada de ella.
- Bueno, hoy conoceré a Fernanda -sonrió. Travis asintió-

- Chloe -le dijo al ver que se iba- ¿te molestaría ir a cabalgar esta noche? -ella
sonrió-No para nada.
- De acuerdo, nos vemos entonces -suspiro y sonrió- Adiós. -beso su mejilla y salió- Adiós -susurro para él mismoMérida se levanto de su silla y acomodo su vestido. Laura la miro y rio. Jake
ayudo a llevar todos los platos sucios al fregadero y recogió los manteles para
doblarlos y meterlos en los cajones de la alacena. La pequeña subió a su
habitación a lavar sus dientes y fue sonriendo hasta donde su niñera se
encontraba.
Dio tres golpecitos a la puerta de madera y a los dos segundos se abrió.
- ¿Que pasa, Mérida?
- ¿Podrías peinarme? -le pregunto tímidamente. La castaña sonrió y le hizo
espacio para que pasara; se sentó en la silla de su tocador y cepillo su larga
cabellera, la tomo en tres mechas y le tejió una trenza hasta la mitad de la
cabeza. Cogió su cabello en una cola que llegaba hasta la espalda y le adorno
con un listón verde. Mérida se miro en el espejo y sonrió.
- Muchas gracias -le dijo desde la puerta.
- De nada -le sonrió- diviértanse
- Lo haremos -aseguro sonriente y se fue.
Unos pocos minutos después de que Mérida y Travis abandonaran la casa, el
timbre sonó. La castaña sonrió y fue hasta la puerta. Suspiro, y la abrió.
- Travis Willi... -la chica la miro y abrió sus ojos como canicas- ¿Chloe?
-pregunto asombrada- La misma que viste y calza -le contesto sonriente. Gemma no pensó mas y se
lanzo contra ella en un abrazo.
- Oh por Dios, hace tanto que no nos vemos, prima -sonrió divertida- pero,
espera un momento -se alejo de ella- ¿que haces en la casa de Travis,
señorita? -la miro traviesa y Chloe rio.
- No es lo que piensas, pervertida; soy la niñera de Mérida -sonrió.
- ¿Enserio?
- Absolutamente
¿Tendré que soportarte otro rato? -fingió estar enojada y la castaña le pego en
la cabeza ligeramente- Hey, así no te vas a ganar a mi primo.
¡Cállate!
¿Que? Ahora me vas a decir que ya no te gusta, ¿cierto?
No, no te lo negare, aun me gusta y mucho -suspiro.
Lo sabia, hasta se nota en tu mirada -rio.

Por favor no se lo digas a nadie -suplico.
- Descuida, no lo hare -sonrió.
- Gemma, ¿que hago con esta maleta? -dijo una chica de estatura media, pelo
largo hasta la cintura color castaño oscuro que estaba agarrado en una coleta
alta. Miro a la castaña y le sonrió- lo siento, no te vi -rio- soy Fernanda,
hermana de Gemma.
- Lo se, Travis me conto sobre ti -sonrió- es un gusto, Fernanda.
- Dime Fer es mas corto así -rio- ¿como te llamas?
- Chloe Sanmarino pero, dime Chloe -rio- pasen, por favor -se hizo a un lado y
dejo que las hermanas pasaran a la casa. Las hizo sentarse en la sala y les
sirvió agua, tal y como ellas lo habían pedido. De pronto se escucho un ruido
en el patio y Gemma giro su cabeza.
- ¿Que fue eso? -pregunto extrañada.
- Tal vez es Jake, dijo que arreglaría la casa de Mérida.
- ¿Jake de los Santos? -pregunto Fer. La castaña asintió- hum, Gemma,
¿escuchaste? -se burlo riendo.
- ¿Te gusta? -pregunto Chloe
- Es mi novio, pero no se lo digas a Travis, se volvería loco.
- ¿Por que? -rio.
- No aceptaría que su prima saliera con su mejor amigo -bufo- esta loco
-rieron.

Capítulo 9
"Deseos"
La castaña tomo su cabello en una bonita trenza al costado. Vestía una
chaqueta naranja oscuro con unos jeans desgarrados y unas botas hasta abajo
de las rodillas color cafe. Termino por amarrarse el listón al extremo de la
trenza y se delineo los ojos con una ligera línea de color negro. Coloco gloss en
sus labios y sonrió.
Aun no entendía porque se preocupaba tanto por su apariencia delante de un
hombre.
Travis le gustaba. Si, mucho; nunca dejo de hacerlo. Pero, ¿en realidad podría
convencerlo de dejar el asunto de Jenny atrás y vivir el presente? ¿Con ella?
¿la niñera de Mérida? Quien sabe, pero de una cosa si estaba segura.
Esa noche se entregaría a él.
Sintió una ráfaga de viento atravesando su cuerpo. Miro la ventana y fue a
cerrarla. ¿Que pasa? Se preguntaba.
La radio se encendió de un solo chasquido y la chica pego un brinco.
<Chloe, Chloe>
El viento parecía hablar en un susurro.
Una clara sombra paso a su lado y el miedo se hizo presente.

<No cometas un error>
¿Que mi...? ¡La puerta! Oh diablos, se ha cerrado.
Su corazón se acelero y salió rápidamente de su habitación.
Travis no se dio cuenta cuando ella paso corriendo al lado de la biblioteca. Miro
la habitación de la chica y fue hacia ella pensando que estaría dentro.
Dio tres toques a su puerta y nadie le abrió.
Entro sigilosamente en ella y no, no estaba.
- ¿Chloe? -pregunto mientras se asomaba en el baño- ¿donde te haz metido?
-susurro- Travis, ¿no te han dicho que entrar a la habitación de una mujer sin su
permiso es una invasión a la privacidad? -le dijo Gemma a sus espaldas.
- ¿Que dices...? -la miro.
- Nada. ¿Que haces aquí?
- Busco a Chloe ¿la haz visto?
- Salió corriendo hacia el establo, parecía como si le hubieran jalado los pies,
tenia una cara... -rio.
- ¿No te dijo que le pasaba? -pregunto alarmado.
- ¿De que hab...?
- Gemma, algo extraño esta pasando, es como si algo o alguien tratara de
mantenernos...
- ¿Juntos?
- Podría ser.
- ¿Que te fumaste, primo? -le dijo riendo irónicamente.
-Es verdad, no me creas si así lo prefieres, no voy a pelear contigo por algo
que no asimilas. Ahora, si me disculpas, tengo que hablar con ella.
- De acuerdo, cupido, nos vemos y que pasen una buena velada.
- Como digas, buenas noches. -salió de la habitación y fue hasta el patio que
conducía al establo.
Abrió el portón y allí estaba ella, temblando del miedo. La miro y se acerco. Le
toco el hombro y ella grito audiblemente. Se giro para verlo, lo abrazo y se
hecho en su hombro.
¿Que pasa? -le acaricio su cabello con la mano y trato de calmarla.
No se Travis, te juro que esto me esta aterrando.
Tranquila, solo respira.
¿La cabalgada no se cancela, cierto?
Si tu no quieres, podemos planearlo para el Jueves.
No, esta bien, quiero hacerlo -sonrióDe acuerdo, vamos -rio. Le quito los mechones de la cara con los pulgares y le
dio un corto y suave beso en los labios. Ella prefirió callarse y sonrió. La tomo
del hombro y la llevo donde los caballos descansaban. Había unos cuatro, pero
solo conocía a Dallas. Uno blanco en especial le llamo la atención. Era grande
y muy bonito. Su cabellera era color blanca, también y posaba con el pecho
delante. Realmente hermoso.
¿Quien es el?

E.T., era del esposo de Susan; Andy, pero, decidió que era mejor si yo me lo
quedaba.
Es muy lindo -sonrió y lo acaricioEs el favorito de Laura, pero no se lo digas a Dallas -rieron- este de acá se
llama Wood -dijo apuntando a un caballo color marrón- y el es Chocolate
-rieron- el nombre se lo puso Mérida.
Me imaginaba -sonrióBueno, por lo que tu mirada me dice creo que quieres montar en E.T. ¿O me
equivoco?
No -rio.
Bueno, le colocare la silla. -tomo una de las muchas sillas de montar y se la
puso al caballo blanco. La castaña miraba la escena mientras acariciaba el
lomo de Wood. Sonrió y Travis se levanto para mirarla.
Creo que esta listo -sonrió- ¿te ayudo a subirte?
Ok, gracias -rio. Travis la tomo de la cintura y la deposito en la silla de E.T. Le
beso la punta de la nariz y rio. Le coloco otra silla a Chocolate y se sentó el.
Una carrera hasta el arroyo. -dijo él mientras el caballo comenzaba a correr- ¡Eso no es justo! -con un golpecito en el estomago del caballo comenzó a
correr rápidamente. En unos pocos segundos pudo alcanzar a Travis y se
alineo a el. La miro y sonrió.
- Por lo que veo, eres buena jinete.
- Tome clases hace tres años -sonrió- creía que me serian de gran ayuda en el
futuro, y ahora veo que si sirvieron -arrebazó a Travis por una gran diferencia y
rio orgullosa de su hazaña.
- ¡Ya lo veo, querida! -grito desde atrás. Volteo hacia atrás y observo a Travis
un poco mas cerca. Aumento la velocidad y pronto llego al arroyo.
- ¡Hey abuelito, mira quien a ganado! -grito riendo.
- Me he dejado perder, no te emociones jinete -sonrió bajándose del caballo.
Ayudo a la castaña a hacerlo y le acaricio el cabello- bien hecho, Chloe.
Lo se, lo se, los autógrafos los doy después -sonrió dando leves golpes en el
estomago de Travis.
- Uh, ya se le ha subido la fama a la cabeza -rio.
- ¿Que haz hecho estos años, Williams?
- Demasiado -rio- mi padre se jubilo de la fabrica y yo me he quedado a cargo
de ella, no es gran cosa, pero funciona muy bien.
¿Jake trabaja contigo?
Trabajaba, pero ahora que vive conmigo me va ayudar de nuevo. Espero que
te quite un peso de encima.
De hecho, lo hace -rio- si no, créeme que no estaría aquí contigo.
Se lo agradeceré después -sonrió. Se levanto y fue con uno de los caballos le
acaricio la cabeza y rio. Travis fue detrás de ella y la abrazo por la cintura
desde atrás. Ella se sobresalto y se giro para mirarlo fijamente.
Ahora que me acuerdo, tu me debes una -se acerco a su cuello y lo beso¿Ah si? -rio y él asintió.
Por dejarme muy caliente.
Eres un calenturiento, Willy.

¿Todavía te acuerdas? -la miro. Y ella hizo una mueca- Willy, así me llamaban
tu y Gemma en la primaria. -sonrió- Obviamente si, Travis -rio. La tomo por la cintura y la llevo hasta la orilla del
arroyo. Tomo una mantita y la coloco en el suelo para después acostar a la
castaña allí.
Coloco una de sus manos al lado de su cabeza y acerco mas sus labios a los
de ella.
Se relamió los labios y Chloe sonrió. La beso tiernamente y coloco las manos
de ella en su cuello.
¿Esta vez Mérida no vendrá? -pregunto ella riendo.
Lo prometo -sonrió y beso su cuello suavemente y luego nuevamente sus
labios; el beso aumento de temperatura al igual que las caricias que Travis le
daba.
Estaba temblando, muy nerviosa, pero ansiosa también.
Tomo las manos de Travis y las enredo con las suyas.
Lo miro directamente a los ojos y sonrió.
-Hazme el amor -susurro para él.
Travis sonrió y beso dulcemente su mentón.
Antes, tengo que hacer algo -sonrió.
¿Que?
Iré por un preservativo -rio y tomo un sobre plateado de los bolsillos de su
pantalón.
- ¿Por que tenias eso en tus pantalones, Travis?
- ¿Creías que te invite a cabalgar solo para montar en caballo? -rieron.
- Eres un pervertido, Roux.
- Pero así te encanta. -ella rio.
Travis no dejo que hablara y la beso. Ambos, ya desnudos se dejaron llevar por
la pasión y el amor que los envolvía.
Horas mas tarde, se encuentran descansando en un silencio cómodo;
Ya es tarde -dijo Travis- vamos a descansar, beso su frente cariñosamente y se
levanto de su lado. Ella sonrió y suspiro.
- Buenas noches- dijo Chloe entrando a su habitación.
- Que descanses.
- Te quiero, Travis -le dijo ella. Travis se quedo congelado, sin saber que decir o
hacer. No se movió ni un milímetro y parpadeo varias veces.
- Buenas noches -dijo fríamente y salió por la puerta con destino a su
habitación. La castaña bajo su cabeza e hizo una mueca de dolor. Le habían
dado un golpe muy bajo. Aunque sea le hubiera agradado escuchar un "yo
también" por mas falso que fuera, pero la cruda verdad mataba. ¿A quien
diablos quería engañar? Travis seguía enamorado de Jenny, y si quería lograr
sacarla de su mente debía tratar de alejarse de él. Tal vez las cosas entre ellos
dos nunca serian realidad, tal vez esa fuerza extraña que siempre trataba de
mantenerlos juntos era solo una alucinación. Ahora ya nada importaba, Travis
había hecho pedazos su corazón.

Capítulo 10
"El accidente"
El suave sonido del teléfono despertó a Chloe estiro la mano tratando de
alcanzarlo y lo tomo. Pausó la canción que sonaba por el altavoz y apago el
aparato electrónico, el cual anunciaba batería baja.

Se sentó en la gran cama, sonrió al recordar la noche anterior, pero esa
sonrisa se esfumo al recordar su despedida.
Tomo una larga ducha.
Salió, se vistió casualmente y bajo a la cocina.
Gemma escucho el sonido de los pies golpear con la madera de las escaleras y
se asomó por la ventana.
Buen día, Chloe -le sonrió.
¿Que tienen de buenos? -bufó.
Oh, creo que alguien se despertó del lado izquierdo de la cama.
Más bien, creo que dormí del lado izquierdo.
¿Y eso por qué?
Siento que mi cabeza va a explotar, mis pies se derretirán y mis caderas se
romperán. -Gemma rio.
Wow -frunció el ceño-, de veras que estas mal, amiga -rio.
Dame unas pastillas para el dolor, por favor.
¿No quieres mejor la píldora? No quiero sobrinos tan rápido.
Eres una idiota -dijo riendo. Gemma tomo una caja llena de pastillas color azul
bajito y se la entrego a la castaña con un vaso de vidrio lleno de agua fresca.
Se las paso de un solo trago.- ¿Donde esta todo mundo?
- A Travis no lo he visto desde ayer en la mañana, supongo que tu lo visitaste
en la noche... -la miro pícaramente y ambas rieron- Solo bromeaba... Jake fue
a la fabrica, Laura esta en el establo con E.T. y con Fer, Travis se fue a caminar
desde temprano y Mérida sigue dormida, por cierto, hoy empiezan las
quimioterapias ¿tu la acompañaras?
Claro, no te preocupes -sonrió.
Fer dijo que ella podía llevarlas al hospital y dejarlas de nuevo aquí, es que va
a ir a firmar unos papeles a la casa de Laura por allí cerca y puede dejarlas de
paso.
De acuerdo, gracias -sonrió. Gemma tomo una bandeja llena de panes de
diferentes tipos y lo dejo sobre la mesa¿Cuantas cucharadas? -pregunto mostrándole el cafe.
Cuatro, me gusta dulce -rio. Su amiga le preparo la bebida y se la entrego. Se
sentó a su lado con un vaso de jugo de piña y sonrió.
- ¿Que tal Travis?
- ¿De que hablas? -rio.
- Ya sabes, sus cambios de humor, su "duro trabajo" -la castaña rio- ¿Que
crees que lo haya cambiado?
- Jenny. -dijo sin esfuerzo.
- ¿Jenny? Pero si ya hace mas de un año que ella falleció.
- Exactamente por eso, Gemma. -suspiro- ¿No haz leído la carta que ella le
dejo? -Gemma asintió- Es obvio que Travis se sintió culpable, por todas esas
veces que el pudo haber acabado con su problema con los cigarros y no pudo
hacerlo. Travis sigue devastado, yo también lo estaría -bajo la mirada-.
Me temo que nunca podre entenderlo, pero, hare el esfuerzo por no jalarlo del
cabello por ser tan idiota y no darse cuenta que tiene a una bella mujer detrás
de el. -Chloe rió y Gemma también.

Descuida, amiga, ya no interesa mucho -se encogió en hombros tratando de
restarle importancia al tema, cuando en verdad, eso le preocupaba mas que
nada.
El teléfono de Gemma sonó demasiado fuerte, saco el aparato de su bolsa
trasera rápidamente y contesto.
- ¡Amor! -sonrió-¿Que? Disculpa, no te escucho.... No, Jake.. –dijo firme-...
Habla mas claro... N... Espera, tratare de conseguir señal..-suspiro-. ¡Que
tratare de conseguir señal!... -grito- Espera... -Miro a la castaña y sonrió- voy a
salir un poco a tratar de con...
- Si -rio- ya lo escuche, a conseguir señal...
- Okey, nos vemos mas tarde. -sonrió y comenzó a alejarse hasta la puerta.
Chloe rio. Sin duda este par de inmaduros conformaban un ejemplo de pareja
perfecta.
Se tomo de un sorbo todo el cafe y se levanto hasta el baño para lavar sus
dientes.
En un par de minutos estaba lista sentada en el borde de la cama de Mérida
cepillando su largo cabello mientras ella le contaba el sueño que había tenido
la noche pasada.
- ¿Un elefante? -pregunto riendo.
- Si, ¿crees que signifique algo malo?
- No, Mérida, tal vez solo tengas ganas de ir al zoológico a ver los elefantes
-dijo sonriendo- Tienes razón, hace mucho que no voy a uno.
- Chicas, vámonos -dijo Fer desde la puerta de la habitación. Ambas la miraron
y fueron hasta donde el auto descansaba. Un Porche azul celeste sin duda
muy bonito. Todas se montaron en el; las chicas adelante y Mérida atrás.
Partieron con rumbo hacia la calle 'St. Diagon' que quedaba justo al norte de la
casa de Travis.
- ¿Nuevos vecinos? -pregunto al ver a lo lejos un chico saliendo de una casa
lejana a la de ellos.
- ¡Fer, cuidado! -le grito la castaña alterada al ver como el chico atravesaba la
calle. Por suerte, la hermana de Gemma logro pisar el freno, pero el pobre
chico ya había sido golpeado en la cadera con el cofre del bonito auto de Fer.
- ¡Oh por Dios! -grito la chica tras el volante. Desabrocharon sus cinturones
inmediatamente y saltaron fuera del auto cayendo frente al vecino nuevo. ¡Dios perdóname! ¿Estás bien? -dijo sacudiendo al chico de lado a lado- No te
mueras, eres muy guapo para hacerlo...
- Fer, eres una dramática -dijo la castaña riendo- solo se golpeo la cadera,
tenemos que llevarlo al hospital y le explicaremos todo cuando despierte
-sonrió.
- A este chico yo lo he visto en la casa del tío Travis -dijo Mérida mirándolo.
- Ayúdame a levantarlo -Chloe dijo ignorando el comentario de la pequeña.
Tomaron al chico por los hombros y lograron meterlo al auto.
Fer temblaba tras el volante.
- Cálmate y respira, Fer -dijo Chloe riendo- ¡Creo que esta despertando!
-observo como el chico se levantaba de su profundo sueño y ¡Wow! Que ojos
tan mas...... hermosos, pensó la castaña.

- ¿Que hago aquí? -pregunto confundido-, ¿quienes son ustedes? -miro a
ambas chicas y sacudió su cabeza haciendo una mueca de dolor- ¿y por que
diablos mi pierna duele tanto?
- Hola, soy Chloe, somos vecinos... Veníamos por la calle y, Fer, mi amiga te
arrollo... Sin querer, lo sentimos -suspiro y sonrió.
- Oh, no puedo creerlo, me duermo un poco y ya me pierdo de muchas cosas
-ambas rieron por el visible humor del chico y el sonrió- Hola pequeña- miro a
Mérida- Hola nuevo vecino -Saludo con una sonrisa que nunca habían visto en ella- ¿Aun te duele mucho la pierna?
- En realidad, quisiera arrancarla para ya no sentir mas el dolor...
- Llegamos, iré a llamar al medico para que traigan una silla de ruedas –dijo
Fer mientras salía del auto. El chico sonrió y suspiro-Mi nombre es Tomas, un gusto –sonrió y le ofreció su mano. La castaña la
miro y la estrecho amablemente- ¿Qué edad tienes?
- 25 recién cumplidos, me imagino que tu debes tener unos 19 ¿me equivoco?
- Chloe soltó una sonora carcajada y se sonrojo- Si, te equivocas, tengo 24 años –sonrió y el rubio se rio- Tu físico engaña, ¿Quién es la chica que te acompaña?
- Fer, es hermana de una amiga –sonrió- Chico, por favor, sube aquí –hablando del rey de Roma, Fer se asoma al auto
y miro a Tomas indicándole la silla, para poder llevarlo dentro del hospital. Lo
que no sabían es los problemas que aquel delicioso rubio les iba a traer, a
ambas
Familiares del señor Payne -salió el doctor Krum de la habitación. Chloe se
levanto de su asiento y se acerco.
- Aquí -sonrió.
- ¿Que es usted del señor?
- La niña -dijo señalando a Mérida- es su hermana, yo soy su niñera. -mintió y
sonrió inocentemente- De acuerdo -suspiro-, el chico sufrió un golpe muy fuerte y se dislocó la
cadera, va a tener que usar una silla por varios meses, necesita tener cuidado
y si es posible, que alguien lo cuide -le dijo anotando en su pizarra. Quito una
hoja de papel y se la entrego a Chloe- evite que camine, si puede hacerlo; en
caso de que sus piernas le duelan, le da estas pastillas, las venden en la
farmacia del hospital ¿alguna duda?
- No -tomo el papel y lo guardo en su bolsa- Ya se puede llevar al Sr Payne, nos vemos en tres meses, cuídelo mucho.
- Esta bien, gracias doctor.
- Que le vaya bien -sonrió.
Fue hacia la habitación de Tomas y lo vio sentado sobre la silla de ruedas.
Sonrió y entro.
Así que... ¿Eres Británico? -pregunto Fer mientras miraba fijamente a Tomas-

Si, soy de Londres pero mis papas abrieron un negocio en Seattle y nos
mudamos -sonrió- Yo adoro Londres -dijo riendo- ¿Enserio? -casi grito el rubio- Alguna vez podrías llevarme a conocer todo Reino Unido -rio. Que directa,
pensó Chloe.
Mérida estaba en las quimioterapias que iba a terminar en dos minutos,
después podían irse a casa, con Travis.

Enserio, insistimos, es lo mínimo que podríamos hacer por ti. -dijo Chloe.
- Ademas, el doctor dijo que necesitaba que alguien te cuide y tu vives solo
¿no? -le dijo Fer.
- Pero le llamare a mis papas.
- Vamos Tomas, quédate unos días solamente, después te juro que te dejamos
solo -bromeo la castaña.
- Esta bien -se rindió y se adentro a la casa de las chicas. Era grande; mas que
la de el. Un olor a pastel de zanahoria llego a sus fosas nasales. Aspiro y
suspiro. Después de todo, no iba a ser tan malo quedarse aquí por unas
semanas.
- ¿Que haces aquí? -se escucho una voz áspera por el fondo del pasillo.
- ¿Disculpa? -dijo fer.
- Me refiero a él- fijando sus ojos en Tomas- ¿que haces aquí? - Diablos, pensó
él. Ese era Travis, el mismo que lo había echado a patadas, literalmente, de la
fabrica. El inocente rubio no era tan inocente como creían; nada mas y nada
menos que un ladrón, estafador y un gran problemático.
- Lo arroyamos sin querer, y necesita de cuidados intensivos -continuo
diciendo la amiga de Chloe
- Mejor vuélvanlo arroyar y déjenlo tirado en medio de la carretera, así cada
auto pueda pasar por encima de el -dijo Travis escupiendo sus palabras. Tomas
lo miro apenado y bajo su mirada al suelo.
-¿Que te pasa, Travis? -le dijo bruscamente Chloe-¿Por que no se lo preguntas a él? -apunto con su cabeza a Payne ¿Y cuanto
dinero haz robado, rubio? ¿Tambien asaltas joyerias? Debe ser interesante, ¿y
si le cuentas a estas dos damicelas de aqui tu aventura de "El fracaso en la
fabrica de Travis"? -rio con ironia- Cuentales lo que en verdad haces...
¿De que esta hablando, Tomas? -dijo Fer curiosa.
Merie, porfavor sube a tu habitacion -dijo la castaña dándole un empujoncito
a la pequeña- Roux, este no es el momento -susurro el chico. Travis rio sarcasticamente y
se acerco a el- Travis, calmate -Chloe trato de calmarlo y coloco sus manos en el pecho del
rizado y el suspiro.
- ¿Tu tuviste la idea de traerlo, cierto? -la miro.
- Si, ¿hay algo de malo en eso? -dijo la castaña retandolo. Travis se alejo de
ella y comenzo a caminar hacia el patio.

- De no ser porque Mérida necesita una niñera, creeme que por mi ya te
hubiera mandado al infierno -dijo el. Chloe bajo la mirada y pestañeo varias
veces. Tomas le trairia problemas, muchos.
- ¿Chloe? -dijo Fer poniendo una mano en su hombro- ¿Estas bien?
- Si, no importa -se seco las lagrimas con la mano y suspiro- Se lo mucho que te importa, conmigo no tienes que actuar...
- Ven conmigo Tomas, te llevare a tu habitacion...
- Pero...
- No me importa lo que ese idiota haya dicho, tu eres mi invitado y eso no va a
cambiar -dijo firme.

Capítulo 11
"La escuela"
Mérida, cariño, despierta -susurro la castaña moviendo a la pequeña de lado a
lado.
- ¿Que pasa, Chloe -dijo levantándose de la cama mientras tallaba sus ojos.
- ¿Recuerdas cuando te dije acerca de la escuela? -dijo de la misma manera.
Mérida hizo una mueca con sus ojos y abrió sus pequeños labios en forma de
sorpresa.- Se hace tarde -la castaña sonrió-, la escuela abre a las ocho en
punto.
- ¿Como hiciste eso?
- No fue nada facil -aclaro. Fue hacia el armario y selecciono un bonito atuendo
de colores vivos para la temporada-, tuve que convencer a Tomas para que
nos ayudara, y a Fer para que me prestara su auto -Mérida rio y se levanto de
su cama-. Laura te preparo un almuerzo delicioso...
- ¿Enserio?
- Si, y Jake preparo una de sus especialidades.
- ¿Jake? ¿Especialidad? Creo que eso no combina... -bromeo sonriendo.
- Bueno, si la "especialidad" se trata de un sándwich de crema de maní, puede
ser posible -rio. Mérida se vistió y peino, con ayuda de Chloe y bajaron con
cuidado, tratando de no despertar a Travis. Llegaron abajo y Laura los saludo
silenciosamente.
Gemma estaba desayunando al lado de Jake, se les notaba muy, muy felices. Y
si decimos "muy, muy, felices", significa en realidad que se encuentran muy,
muy, felices.
Partieron a la escuela, con Tomas de co-piloto. No quedaba muy lejos, y no era
una escuela demasiado extravagante con 40 niños por cada aula, al contrario.
El director era amigo cercano a la familia de Chloe -Stan Peters.
Llegaron a la escuela y Mérida sonrió.
- Espérame aquí Tomas, voy a llevar a Mérida -dijo la castaña saliendo del
auto.

- Oye, pero, ¿y si Travis nos descubre? -apresuro a advertir Tomas-, con lo de
ayer tengo suficiente, no quiero tener problemas con él.
- No me importa que se entere, se merece esto y mucho mas... -suspiro y les
abrió la puerta del auto. Chloe se dirigió hasta la escuela tomada de la mano
de Mérida. - Allí las esperaba Stan.
- Bienvenidas, tu debes ser Mérida ¿cierto? -dijo arrodillándose frente a ella.
- Si, es un gusto conocerlo -sonrió.
- Oh, el gusto es mío -rio. Se levanto y miro a Chloe asombrado- Estas muy
cambiada, Chloe, la ultima vez que te vi estabas en los brazos de tu mama
-sonrió- Hace mucho tiempo -rio-, muchas gracias por aceptar a Merie...
- No me agradezcas, se nota que ella será una gran estudiante.
- Eso esperamos -suspiro.
- Bueno, ¿que tal si vamos con tu nueva maestra? -le dijo Stan a la pequeña.
- ¡Claro! -grito emocionada- adiós, Chloe
- Adiós Mérida, pórtate bien, en la tarde vendrá Fer por ti, ¿esta bien?
- Esta bien -sonrió y se alejo con Stan hacia su aula. Chloe rio, nunca había
visto a una niña tan emocionada por entrar a la escuela, es irónico.
Regreso con Tomas al auto y partieron hasta la casa de Travis.
- Oye -dijo el rubio un poco tímido- ¿Que pasa?
- ¿Tu crees que...? Olvídalo
- No, dime, confía en mi -rio.
- ¿Crees que Fernanda acepte ir conmigo a cenar?
- ¿Fer? -Tomas asintió- ¿Estas bromeando?, desde que te vio quiso envolverte y
llevarte de regalo para Navidad -rio- ¿Enserio? -rio- yo creía que por lo que dijo Travis, ella, me odiaba...
- ¿Lo que dijo Travis es verdad? -frunció el ceño-cuesta decir esto, pero la verdad es que si, mi padre estaba metido en todo
de estafa desde Londres es por eso que nos mudamos pero yo no quise mi
padre me envolvió y ahora Travis piensa que soy igual que ellos, cuento con
que no se lo dirás a nadie -miro fijamente a Chloe- Por supuesto, no he
escuchado nada- sonrióHemos llegado, si Travis pregunta a donde fuimos, le diremos que Laura
necesitaba leche y nosotros la compramos. -ambos se bajaron del auto y
entraron a la casa. Fer y Laura estaban en el comedor, hablando o algo
parecido. El ambiente era silencioso, y muy relajado. Le entregaron las llaves
del auto Fer y le agradecieron.
¿Que tal estaba Mérida? -pregunto Laura sonriendoMas feliz que nunca -dijo riendo Tomas.
¿A donde esta ella? -pregunto Travis entrando a la cocina.
Travis -exclamo Laura un poco asustada y nerviosa-, ¿no estabas en el
establo?
He hecho una pregunta, ¿donde esta Mérida? -todos se miraron entre si,
Chloe se acerco a él y soltó una risita llena de ironía- ¿Y ahora te importa, verdad? -bufo.

- ¿Disculpa?
- No te hagas el inocente conmigo, Travis, no te haz preocupado por Mérida
durante dos años, ¿y ahora te preocupas por donde esta? Enserio Travis, deja
de jugar...
- ¿Que insinúan? -amenazo con su mirada penetrante.
- ¿Yo? -rio- nada, la cuestión es ¿que insinúas tu? Con esa idea de "púdranse
todos en el infierno", y luego ¿que pasa? te preocupas por Mérida, ya basta
Travis. Pon tus pies de regreso a la tierra, y cuando lo hagas, vienes y te
disculpas con cada uno de nosotros, especialmente conmigo... -suspiro-,
después de que me tome la molestia de venir a vivir contigo para hacerme
cargo de tus responsabilidades -sonrió- que ironía ¿no? -la castaña abandono
la habitación, dejando a todos perplejos por tales almirantes palabras que
habían dejado a Travis con la palabra en la boca y la mirada perdida.
Travis avanzo con paso perezoso hacia su biblioteca y azotó la puerta. Las
palabras de Chloe le habían disparado justamente en su corazón. ¿Mérida se
sentiría olvidada?. Diablos; en ese momento quería apuñalarse fuertemente
en el estomago.
Se dirigió a su escritorio, donde una fotografía de Jenny descansaba. La tomo
y sonrió. Dirigió su vista al espacio que sobro de su mesa y noto que un recado
reposaba al lado de su lámpara.
¿Que será eso? Lo tomo y lo leyó.
" Eres un estúpido, sigue así y perderás todo "
¿Que Mie...?
La letra le parecía conocida, si, y demasiado.
Abrió su cajón, y esculco entre los papeles. Tomo la pequeña hoja de papel,
era la carta que había escrito Jenny.
Necesitaba leerla, desahogarse y....
Eso es, eso es... ¡Esa es la letra de la nota que le habían dejado! ¿Pero como?
Parpadeo varias veces, y si, esto no era un sueño...
Ella estaba.... Muerta.
Exacto, ella estaba muerta. Es una estupidez seguir luchando por no olvidarla.
Pero ahora, esta muerta, y muy lejos de él.
- Es una estupidez -susurro para el mismo.
Tenia que disculparse con todos por su conducta inmadura, en especial con
ella. Si.
No. No, no.
Pero era bastante cobarde como para admitir que Chloe tenia razón.
Se sirvió una copa de Whisky. Tal vez si perdía el conocimiento podría
disculparse con ella. Pero, seria inmaduro hacerlo ebrio.
En esos momentos necesitaba de Jake Necesitaba un consejo; Chloe le atraía
físicamente, pero no....
¿Pero ella le gustaba? No... ¿O si?
No, definitivamente no.
Tres copas. Su vista se hizo borrosa; hacia tanto que no bebía con tal rapidez...
Cuatro copas. ¿En donde estaba? Todo daba vueltas.

Ocho copas. ¡Basta! Ya no bebería mas...
Nueve, diez, once... Ahora si, estaba oficialmente borracho.
Se levanto tratando de mantenerse firme, pero el intento fallo. Tomó el cajón y
lo abrió. Saco una fotografía de Chloe sonrió y la beso.
- Eres tan parecida a Jenny –rio irónicamente- todo lo que haces me recuerda a
ella, por eso te odio tanto…
Se tumbo en la silla de cuero y se termino la ultima copa de vino que prometió
consumir. Su puerta se abrió de golpe y miro a Chloe allí.
Todos sus sentidos estaban fallando. Lo que el veía era a Jenny, no a la niñera
de su sobrina…
- ¿Por qué tanto ruido, Travis?
- Hola, amor –dijo acercándose a ella- ¿Has estado tomando? – Travis ignoro su comentario y la atrajo al salón,
cerrando la puerta por detrás de ella…
- ¿Qué tiene de malo, Jenny? A ti te encantaba tomar unos tragos conmigo…
- ¿Jenny? –suspiro- Si, estas ebrio…
- ¿Por qué no te callas y me das un beso?
- Chloe, soy Chloe, no Jenny –dijo soltándose de su agarre- ahora, si me dejas
debo irme..
- Es que me recuerdas tanto a ella –dijo tomándola de las manos, haciéndola
girar y mirándola fijamente- todo lo que haces, ¿Por qué? –atrapo el cuerpo de
ella entre el suyo y el estante de libros, cortando la cercanía de sus labios,
plantándole un beso tierno y apasionado en los de ella- quédate conmigo esta
noche, Jenny –dijo en un susurro- Me tengo que ir –dijo en un hilo de voz. Escapo de Travis y corrió a su
habitación.
No soportaba mas. Tenia que desahogarse.
Lloro, si, por primera vez; lloraba por un hombre.
Chloe confirmo lo que mas se temía, estaba enamorada de Travis Roux

Capítulo 12
"Jenny"
Ha pasado un mes desde aquel dia.
Aquel dia en el que Chloe se vio obligada admitir que estaba enamorada de
Travis.
Nada había pasado. O al menos nada bueno.
Travis se entero de que Mérida estaba de ida a la escuela. Al principio le grito
tanto a Chloe que hizo que ella soltara en llanto frente a él.
Por lo menos a Travis le queda un poco de corazón y dejo que Merie asistiera a
la escuela.
Desde ese entonces no han hablado.
Esas presencias extrañas habían aumentado.

Algo raro en esa casa, algo que no los iba a dejar en paz hasta que lograra lo
que tenia que hacer. ¿Que será? Nadie sabia.
El rubio Británico se confeso ante todo mundo. Dijo lo que en verdad era, y les
pidió que no lo rechazaran, porque el podía cambiar, eso intentaba. A cambio
recibió un tremendo beso de Fer, y tal vez algo mas.
Jake y Gemma seguían estables, y al parecer Travis había notado el amor que
tenia su amigo por ella, así que no reclamo.
- Hola, querida -le dijo Laura a Chloe.
- Hola, Laura -sonrió.
- ¿Como estas?
- Un poco cansada.
- Si, lo he notado ¿te parece si preparo cafe y platicamos? -sonrió y la castaña
asintió.
Y así fue, en un par de minutos, Laura llego con dos tazas llenas de un
espumoso y caliente cafe. Se sentó en una silla frente a ella y le sonrió.
- ¿De que querías hablar?
- Se lo que sientes, Chloe.
- ¿Po....?
- Por Travis, se lo que sientes por él -le lanzo una mirada profunda y ella bajo
la mirada.
- ¿Como sabe? -pregunto luchando contra sus ardientes lagrimas.
- Te escuche hablando con él -suspiro-, tu nunca te habías dejado lastimar por
sus palabras, me pregunte que te había pasado, pero de pronto todo encajo.
- ¿En que pensó? -sollozo después de dejar caer unas lagrimas de sus ojos.
- Esos ojos tuyos me decían algo mas, cada vez que lo mirabas a él, ahora ya
entiendo porque te afecta tanto su actitud, tu estas enamorada de él. -el
silencio se apodero de ambas. La castaña dejo salir su llanto y trato de
calmarse.
- ¿Que pasa? -se acerco Travis a ellas.
- Nada, solo vete Travis -le suplico Laura
- ¿Porque estas llorando? -pregunto mientras miraba a Chloe.
- Travis, ve aden...
- Déjeme a solas con ella un momento, por favor- fue la mirada de Travis la
que convenció a Laura de irse. El chico la miro por unos segundos y se sentó
en la silla a su lado. Con una de sus manos tomo la de ella acariciándola y con
la otra levanto su rostro.- Lo lamento, ¿si? -susurro en su oído. La piel de Chloe
se erizo.- por haberte gritado la otra vez, se que solo te
preocupas por Mérida, y tratas de hacer lo que yo no he hecho durante varios
años, y tienes razón, lo siento mucho, debería agradecerte en vez de
maldecirte...
- No te disculpes, Travis -respondió con la voz temblorosa.
- Necesito hacerlo -sonrió y la abrazo- por favor ya no llores.
No me entiendes, Travis -suspiro y el se separo de ella.
¿De que hablas?

Solo déjalo así -trato de sonreír. Su celular sonó y ambos se espantaron. Travis
tomo el celular y lo contesto- Hola...¿quien habla?... Claro, lo siento Elena... Si,
muy bien...¿mañana?... No lo s... ¿Mérida te dijo?... Es una niña, Elena... Como
quieras, adiós... -cerro la tapa del celular con un rostro frustrado y Chloe
sonrió- ¿que?
- Tu cara es divertida.
- Lo siento -sonrió-, llamo la tía de Mérida, dice que vendrá mañana.
- Oh.
- Entonces, ¿me perdonas? -la miro- Eso creo -sonrió.
- Prometo que tratare de ser un mejor tío, un mejor amigo y....
- ¿Que?
- Un mejor jefe para ti -sonrió y ella rio.
- Eres un tonto.
- Perdóname, y muchas gracias por cuidar a Mérida.
- No hay de que. -sonrió y Travis salió por la puerta. Soltó una ligera sonrisa.
El camino era un poco largo. Lleno de pasto, y unos cuantos restos de plantas.
Travis resoplo y siguió caminando por la vereda.
A lo lejos una luz relucía por todo el cielo y tuvo la necesidad de cubrir sus
ojos para no caer. El viento soplaba muy fuerte y las hojas de los arboles
cayeron.
Una mano descanso en su hombro y volteo rápidamente. Ella estaba vestida
con un largo vestido blanco, su color favorito, su pelo rojizo caía por cada lado
y su hermosa sonrisa adornaba su cara. Su corazón latió rápidamente y corrió
a abrazarla.
Jenny -suspiro.
Hola Travis -sonrió.
Te he extrañado demasiado -la miro-, no sabes cuanto...
Escucha, Travis -le dijo firmemente- tienes que olvidarme...
¿Qu...?
Tienes que pasar la pagina y ser feliz, con las personas que te aman...
¿Quien?
Hola, Travis.
¿Chloe?, ¿que haces aquí? -pregunto extrañado.
Travis, tienes que darte cuenta de que lo que sientes por ella es amor, cariño,
aprecio. Si tu eres feliz, yo lo soy... Necesito que seas feliz, para poder ir a
donde debo ir.
¿De que hablas?
Olvídame, Travis... Travis, Travis...
¡Travis! -se levanto. Todo había sido un sueño, un sueño que lo había hecho
darse cuenta de la realidad de las cosas, él la quería, no.. él la amaba. Pero
que estúpido fue.
-Travis?- dijo Chloe desde afuera.
- pasa -Chloe entro se sentó en el borde de la cama.- que pasó?- mirándolo
fijamente.

-¿sabes? Hoy soñé algo raro.
- ¿Enserio?
- Si, y tu estabas en ese sueño.
- Yo soñé a Jenny -sonrió apenada y mis ojos se abrieron- ¿que? ¿dije algo
malo? lo lamento, Travis.
- No, no, no te disculpes, es que, yo igual soñé con Jenny...

Capítulo 13
"La tía Elena Umbridge"
Se quedaron dormidos después de aquella conversación y Travis no pudo
sentir mas felicidad que la de ahora.
- Buenos dias, linda -le susurro en su oido. Sentir su calida respiracion contra
la curva de su cuello la hizo estremecerse y sonrio por lo bajo.
- Buen dia, Travis -se giro en la cama y quedo justo frente a él. Rozando sus
narices ligeramente. Que bien se sentia despertar asi, con un angel a tu lado.
- ¿Como dormiste?
- Mejor que nunca -le sonrio-, ¿estas seguro que no es un sueño?
- Creo que no, pero si lo es, aleja a Mérida porque no quiero que me despierte
-beso suavemente los labios de Chloe
- Espera, Travis -trato de separarlo-, no me he lavado mis dientes, tengo mal
aliento -rio.
- No importa -sonrió. y le dio un segundo beso como prueba.
- ¿Entonces....?
- ¿Que pasa?
- ¿Que significa todo esto?, es decir, ¿somos algo? -el timbre la hizo
sobresaltar. Habían tocado la puerta, diablos, llegaron en el momento mas
inoportuno, pensó Travis, tomo sus boxers del suelo y se los coloco. Se dirigió
al baño a lavarse la cara, mientras que Chloe se vistió a la velocidad de tiro al
blanco
- ¿Chicos? ¿están despiertos? -dijo Laura al mismo tiempo que tocaba la
puerta de la habitación-, Elena ha llegado.
- ¿Tan temprano? -pregunto Travis saliendo del baño. Fue hacia la puerta y le
abrió a Laura.
- Yo tampoco creía que iba a llegar tan rápido, pero no puedes esperar nada de
Elena -suspiro. Alzo la vista y miro a Chloe con un aspecto que no se ve todos
los días. Cabello alborotado, labios hinchados, algunas marcas extrañas en su
cuello y una sonrisa que nadie le podía quitar. Y es que la noche pasada había
sido especial para ella. Travis le había declarado lo que sentía hacia ella
sentimentalmente. Prometió olvidar a Jenny, hacerse un poco mas responsable
con Mérida y tratar de hacerla feliz. Su mirada decía mas que las palabras, y
eso la hizo caer en cuenta de que él en realidad la ama.
- Buen dia, Laura -rio apenada. Laura le respondió con una sonrisa.
- Los veo abajo en cinco minutos -se alejo de la habitación-, y por cierto -los
miro- me alegra saber que al fin estén juntos -sonrió y abandono la habitación.
Travis miro a la castaña y sonrieron también.
- ¡Tío Travis! -dijo Mérida muy animada entrando a la habitación.
- Hola, princesa -la cargo en sus brazos.
- ¿Como estas?
- Muy bien ahora que te veo - Chloe sonrió al oír las palabras de Travis.
- ¿Que hacías con Chloe -sonrió divertida.
- ¿Que te parecería si Chloe se convirtiera en tu tía? -le dijo sonriendo.
- ¡Seria genial! -grito emocionada-, ¿porque lo dices?

- Solo preguntaba -sonrió mirando a la chica.
- ¡Pequeño Travis! -grito Elena cuando vio a Travis.
- Hola, Elena tanto tiempo sin verte -la saludo con un abrazo.
- ¿Quien es ella? -apunto a Chloe
- Oh, es Chloe -sonrió-, Chloe ella es Elena, es hermana de la mamá de
Mérida...
- Es un gusto, Chloe -contesto Elena con una sonrisa en su rostro.
- El gusto es mío -saludo.
- Lo siento si voy muy deprisa, pero, Travis necesito hablar contigo. -lo miro.
- E...esta bien -suspiro-, Chloe espérame arriba, en unos minutos hablamos,
¿si? -la castaña asintió. Ambos se dirigieron hasta el patio trasero. La mirada
de Elena, incomodaba a Travis, tal vez algo grave ocurría, como para hacer
que ella viajara desde Denver- ¿viniste sola?
- Si, pero creo que me iré con compañía.
- ¿De que hablas, Elena?
- Laura me lo conto todo. -Travis trato de hablar, pero ella ahogo sus palabras
y siguió hablando- ¿Cuanto crees que te duraría, Travis? Yo nunca estuve de
acuerdo con que Mérida se quedara contigo, y siempre tuve razón, eres un
inmaduro, Travis -el arrugo la frente- Ella me manda cartas cada mes, me
hablaba de Mérida y supe que contrataste una niñera, ese no era el trato,
¿sabias? En ese caso hubieras dejado que la niña se quedara conmigo.
- Escucha -suspiro-, yo no sabia que en unos años, la fabrica iba a decaer, me
mantengo ocupado allí dentro solo para poder pagar el alimento, la ropa, y
todo lo que Mérida quiere, ¿crees que no me hago cargo de ella?
- No como yo lo haría -respondió seriamente - Travis debes entender que
Mérida estaría mejor viviendo conmigo.
- No, Elena, no lo voy a permitir
- ¿Y que te parece si llevamos esta discusión ante el juez? -Travis trago en
seco-, ¿te gustaría?
- No, no exageres
- No estoy exagerando, solo quiero lo mejor para Mérida...
- Si en realidad quieres lo mejor para Mérida, pues entonces deberías dejar
que ella decida, total, es lo que a ella la haría feliz, ¿no?
- No digas estupideces, el caso se llevara a cabo el próximo Domingo.
- Eso es en dos días.
- Pues mas vale que te vayas consiguiendo un buen abogado, porque sino,
dentro de unas semanas le dirás adiós a tu querida Mérida, y a tu queridísima
niñera.
- ¿Chloe?, ¿la conocías?
- Si, y déjame decirte que no es nada tonta la chica eh -sonrió-, suerte con tu
dinero si es que quieres salir con ella.
- ¿Por que lo dices?
- Travis, esa chica vale mucho, tanto como para Seattle, como para otra
ciudad; es hija de Fran, ¿que esperabas?
- No sabes cuanto la aprecio.

- Pero no la amas, yo lo se.
- Si solo vienes a ocasionar problemas mejor vete. -casi gritaba.
- Si me voy en este momento, Mérida se va conmigo, tu decides. -Travis
silencio por unos minutos. No podía dejar que ella se la llevara así como así. Le
había costado mucho tiempo quedarse con Mérida y no permitiría que en
cuestión de segundos, Elena se la arrebatara.
Ellos nunca se habían llevado bien. Nunca.
El dia en el que la noticia de la muerte de Giny y Patrick se divulgo, ambos
quisieron quedarse con su pequeña hija. Sin embargo, Travis y Elena tuvieron
que pelear -técnicamente- por la custodia de Mérida Roux Lavander.
Travis miro desde su asiento, como Elena entraba a la casa y maldijo.
- Nos vemos en el juicio -le dijo Travis. Ella se giro para sonreírle divertida y
siguió con su camino. La odiaba, en todos sentidos.
- ¿Que te dijo Elena? -pregunto Chloe al verlo entrar a la habitación.
- Quiere llevarse a Mérida -susurro.
- ¿Que? ¿Y porque? -se alarmo.
- Dice que no la he cuidado lo suficiente y ahora se quiere largar a Denver con
ella
- Travis, yo...
- El Domingo asistiremos al juicio.
- ¿Te demandó?
- Así parece -suspiro-, el punto es que necesito un abogado, urgentemente.
- Yo conozco a uno -sonrió y beso la punta de la nariz del rizado. El rio y la
abrazo.
- Por lo pronto, encarguémonos de amarnos y querernos y todo eso -beso sus
labios.
- No, no, no, los amigos no se besan, Travis -rio separándolo de sus labios.
- ¿No? -ella negó sonriente- Bueno, y ¿que tengo que hacer para poder besar
tus labios?
- No lo se, amigo -rio.

Capítulo 14
"Me he declarado tu novio oficialmente"
- ¿Que vamos a hacer, Travis? -pregunto Fer.
- No lo se, Chloe dijo que me conseguiría un abogado.
- Así es -respondió la castaña entrando a la habitación.
- ¿Conoces a un abogado? -ella asintió.
- Ustedes también -se encogió de hombros.
- ¿Gemma?
- No -sonrió.
- ¿Laura? -pregunto Fer sorprendida.
- Buen dia, soy su abogado -dijo entrando Jake.
- ¿Jake? -se burlo Travis- ¿Tu de abogado? Si, claro.
- Es enserio -lo defendió Chloe
- Apuesto a que en menos de la mitad del juicio, Mérida vuelve contigo -Jake
sonrió.
- ¿De cuanto hablamos? -pregunto interesado Travis.
- Veinte libras -sonrió.
- Hecho -estrecharon sus manos. Chloe negó con la cabeza y Fer rio.
- Hola chicos, ¿que hacían? -se unió Gemma.
- Viendo como hacen una ridícula apuesta. -rio Fer mirando a Travis y Jake.
- ¿Que apuestan?
- Que Jake no podrá ganar el juicio.
- Le voy a Travis -dijo Gemma.
- ¡Hey! -reclamo Jake.
- Tu sabes que es mentira, amor -respondió sonriendo. Fue hacia sus brazos y
lo beso dulcemente.
- Entonces, ¿que dices? -pregunto hacia la castaña con una gran sonrisa.
- Claro que si, Travis -sonrió emocionada.

No, no le estaba pidiendo que sea su novia, ni matrimonio, ni nada por el
estilo.
Travis Roux le había pedido una cita por primera vez a una chica. Nunca se lo
había dicho a Jenny, simplemente habían sido 'salidas de amigos' como ella
las llamaba.
Planeaba llevarla a cenar, nada formal. Tenia pensado en el restaurante de
Félix, uno de los amigos de su padre. Su especialidad era la comida italiana, y
según le habían dicho, Chloe tenia una debilidad por la comida italiana. Llamo
por teléfono a Félix, y reservo a las ocho y media. El le dijo que le iba a tener
una sorpresa solo para ellos dos.
No quiso preguntar, pero su cuerpo temblaba ansiosamente para que la noche
llegara.
- ¿Que opinas de esto? -pregunto con un traje en sus manos, mostrándoselo a
Jake y Tomas.
- Travis, no te vas a casar, elige algo mas casual -dijo Tomas.
- De acuerdo -dijo regresando al armario. Tomo un par de atuendos mas y se
los mostro a sus amigos.
- Pareces una mujer en su primera cita -se burlo Jake-, cálmate -rieron.
- Creo que este esta bien -sugirió Tomas
- Si, ese es perfecto. -respondió Jake.
- Gracias, chicos -sonrió.
- Vamos, dejaremos que el apuesto príncipe se cambie -respondió riendo Jake-.
- Espera Tomas -lo detuvo Travis, mientras que Jake se iba.
- ¿Que pasa? -lo miro.
- Quiero pedirte una disculpa por todo lo que dije de ti, se que estuvo mal, no
sabia que podías cambiar, por favor perdóname.
- Esta bien, Travis -sonrió-, no te preocupes -salió de su habitación.
Las horas pasaron, y Chloe aun no decidía que se iba a poner. Gemma
desesperada, hizo un batidero en su armario y Fer solo reía de las muecas de
ella.
- ¡Basta, Gemma! -grito la castaña.
- ¡Si, acá esta! -respondió de la misma manera Gemma.
- ¿Que? -Fer frunció el ceño.
- El vestido perfecto -suspiro Gemma mostrándoselos. Ambas sonrieron
positivamente
- ¿Que hay del peinado?
- Tu de eso no te preocupes, siéntate y yo te arreglare -sonrió Fer.
Eran las siete. Travis apresurado bajo hacia el comedor y espero a su cita.
Mientras tanto, la castaña se rociaba un fresco perfume. Bajo las escaleras
temblando, pero al llegar abajo, su respiración se corto. Pensaba que se iba a
desplomar allí mismo. Lo que sentía era inexplicable, Travis estaba demasiado
guapo esa noche.
El le sonrió y fue hacia ella.
- No diré que te ves hermosa, porque siempre luces así -sonrió abrazándola.
Ella sonrió y beso sus mejillas.

- Gracias -rio apenada.
- ¿Quieres irte ya?
- Como quieras. -se encogió de hombros.
- Buenas noches -saludo Félix cuando llegaron al restaurante. Estaba vacío.
Travis miro a Félix y le guiño el ojo. Había preparado eso para el, le debía tres.
- Buenas noches, Félix -le respondió con un saludo de manos.
- Ella debe ser Chloe -sonrió.
- Es un gusto -dijo la castaña.
- Pasen por aquí, por favor. -los condujo a un lugar apartado de la nada. La
vista era maravillosa, la brisa era demasiado fresca. Se podían ver las estrellas
y la luna gigante que posaba en lo mas alto.
Ambos sonrieron y se sentaron.
- ¿Que gustan para cenar? -pregunto Félix.
- Lo de siempre -sonrió Travis.
- ¿Que es 'lo de siempre'? -pregunto curiosa una vez que Félix se había
marchado.
- Ya veras -sonrió-, quiero agradecerte por haber aceptado mi invitación.
- No tienes nada que agradecer -sonrió.
- No me lo merecía, te trate muy mal, y quiero pedirte que me perdones
-suspiro-, aprendí mi lección, si, y ahora quiero que tu lo sepas -sonrió
tomando sus manos.
- Estoy orgullosa de ti, cariño -acaricio sus manos.
- Se escucha muy bien de tus bonitos labios -sonrió. Ella rio apenada.
- Gracias.
- ¿Que opinas si después de todo esta tontería del juicio, nos vamos tu y yo a
unas vacaciones en el caribe?
- ¿Bromeas? -dijo alegre, pero después se puso seria- yo no voy con un
hombre sola a ningún lado fuera de Seattle, a excepción de que este sea mi
pareja -bromeo.
- Oh, que pena, pero no te preocupes, será un viaje de amigos -sonrió.
- Esta bien -dijo un poco desanimada. En un instante creía que el la quería
como algo mas, pero su insistencia la hace pensar que la quiere mas como su
amiga. Sin compromisos, Travis era así.
Travis observo su incomodidad y coloco su silla a su lado. Poso sus brazos
alrededor de ella y beso sus labios por un largo tiempo. Los labios de él eran
suaves, cálidos y su aliento exquisito. Poso sus manos en sus mejillas
sintiendo aquellos adorables hoyuelos al mismo tiempo que el sonreía. La
noche iba excelente. Travis pidió champagne y la comida llego.
- ¿Espagueti? -pregunto sonriendo.
- Si, espero te guste.
- Me encanta -rio-, me recuerda a esa película...
- La dama y el vagabundo -respondió el.
- Es mi película favorita -dijeron al unísono y ambos rieron.

- No puedo creer que haya encontrado a un hombre al que le guste esa
película. -sonrió alegremente.
- ¿No es genial que sea la película favorita de tu novio? -pregunto Travis.
- ¿Novio? -rio.
- Si, me he declarado tu novio desde ahora -bromeo.
- ¿Y si no quiero? -Travis se alarmo y ella sonrió por su expresión.
- Entonces tendré que asegurarme -sonrió-, ¿quieres ser mi novia?
- Así me gusta mas -sonrió y lo beso-, obviamente diré que si, gracias por todo
esto, Travis -lo volvió a besar.
- Me alegra que te haya gustado, novia -sonrió.
Terminaron por comerse aquel delicioso platillo y volvieron a casa de Travis
mas felices que antes.
- ¿Como les fue? -pregunto Laura sonriente.
- Fabuloso -respondió Chloe sonriendo.
- Me alegra, la habitación de Travis esta lista, pueden dormir -sonrió.
- No, yo dormiré en la mía -apresuro a decir Chloe.
- Tu habitación es un desastre gracias a Gemma y no quiso recoger, lo hará
mañana -rio-, duerme con Roux, no te va a morder.
- Solo si tu me lo pides -susurro Travis en su oído con una sonrisa. Su piel se
erizo y rio.
- De acuerdo, buenas noches.

Capítulo 15
" Un giro inesperado en el juicio"
¿Que dices de esto? -le pregunto a Jake tratando de sonar calmado.
- Creo que debes relajarte y no pensar en eso, Travis.
- Es imposible Jake, el juicio es mañana y debo encontrar algo para usar; todo
mi guardarropa es una basura -suspiro-, tenemos que ir de compras.
- Cálmate -rio-, no te preocupes por tu atuendo ni por esas estupideces, mejor
ve a la habitación de al lado y encárgate de tu novia, yo encontrare algo de
ropa para ti - Travis soltó una carcajada.
- Gracias, supongo -bufo-, tomare en cuenta tu opinión e iré con mi novia
-sonrió abandonando la habitación.
- Vuelve pronto, quede con Gemma para ir al cine -canto.
- Esta bien, esta bien -se fue. Mérida estaba en la escuela, tal y como Chloe lo
había convencido después de una increíble sesión de masajes en...Todo el

cuerpo. Soltó una sonrisita y toco varias veces la puerta de madera. Ella abrió,
tenia una toalla en la cabeza, tal vez acababa de salir de la ducha. El le sonrió
y lo dejo entrar.
- Hola, Travis -le beso los labios.
- Hola, hola, mi sensual niñera.
- No me digas así -sonrió.
- ¿Que tiene de malo? -se defendió.
- Odio eso... -se encogió de hombros. Tomo la toalla que cubría su cabello y la
retiro-, quédate aquí, me voy a cambiar.
- ¿Necesitas ayuda? -susurro cerca de su oído mientras dejaba al desnudo una
parte de su hombro derecho.
- Travis, se desvestirme sola -susurro incapaz de hablar coherentemente.
- Si, pero yo lo hago mejor -sonrió contra sus labios y ella rio.
- Déjame, Travis -se separo de su agarre y beso sus labios tiernamente.
- Eres una manipuladora -gruño dejándose caer en el suave colchón de su
cama.
- Lo llevo en mi sangre -le sonrió coquetamente mientras entraba al vestidor-,
¿listo para mañana? -dijo desde el otro lado.
- Eso espero.
- Tu cálmate, todo va a salir bien.
- Gracias -suspiro.
-Chloe le dirigió una sonrisa alentadora y salió del vestidor. Traía unos jeans
color azul con una blusa blanca y botas cafe claro. El sonrió y corrió a
abrazarla- pareciera como si no me vieras desde hace tres años -sonrió. El la
tomo por las caderas y la aventó contra la cama haciendo que rebotara una y
otra vez- eres un romántico de primera, Travis -le sonrió.
- Tu me haces así -le hizo una mueca y ella rio tiernamente. Lo atrajo hacia ella
y lo beso con amor.

- ¿Lista, Merie? -pregunto la castaña mientras caminaba con ella hacia el
condado.
- ¿Es necesario ponerme este vestido? No me gusta -se quejo.
- Solo será una hora, veras que se va a ir súper rápido. -le sonrió- Escucha,
Mérida -dijo mirándola antes de entrar por la gran puerta de la sala-, todo va a
estar bien, no debes asustarte, estaré para ti siempre que me necesites ¿si?
- No quiero irme con la tía Elena.
- No vas a hacerlo, ya veras, cariño -sonrió.
- No estoy tan segura de eso -sollozo
- Te lo prometo -dijo levemente.
Las puertas se abrieron hacia ambas y Chloe miro con miedo hacia delante.
Travis estaba allí, acompañado de Jake en la mesa del acusado.
Laura, Gemma y Frederick se encontraban en el área del publico. Chloe no
esperaba ver allí a su padre, el no era de esas personas a las que les
encantaban las leyes ni nada de eso; pero allí estaba, y eso la ponía feliz.
Fer y Tomas se encontraban unas filas mas atrás tomados de la mano.

Hasta hace unos días ellos habían oficializado su relación y a los dos se les
encontraban muy felices.
Elena aun no estaba presente; tal vez se había acobardado, <ojala pensó>.
Elena no tenia abogado, ella era una. Y al otro lado había un sin fin de
personas conversando.
Ambas entraron con pasos firmes, Mérida estaba aterrorizada, pobre niña.
Chloe se sentó al lado de su padre, no sin antes saludarlo y agradecerle que
viniera. Mérida suspiro y se sentó en su regazo.
Unos cinco minutos mas tarde Elena entro apresurada, disculpándose con el
juez, un sin fin de veces.
- Ahora que estamos todos, podemos dar inicio a este juicio -dijo golpeando un
pequeño martillo de madera contra el escritorio.
Decimo-cuarto capitulo: segunda parte.
- Caso numero 1998 -leyó de su libreta-, la señora Elena Lavander demanda a
Travis Roux por violencia familiar.
- ¡Falso! -grito Travis desde su asiento.
- Señor Roux, por favor cálmese.
- Eso no es cierto, su señoría, mi cliente es inocente -declaro Jake.
- ¿Tiene pruebas? -pregunto el juez con una mirada aterradora.
- Ella tampoco las tiene -miro a Elena.
- Su señoría, si me permite, quiero cuestionar a la pequeña.
- ¿Estas bromeando? -pregunto Travis-, prometiste que no la involucrarías en
esto...
- ¿Señoría? -le pregunto ignorando el comentario de Travis. El señor miro a
Travis con el ceño fruncido y asintió con un suspiro.
- ¿Promete decir la verdad y nada mas que la verdad? -pregunto hacia Mérida
mientras se movía incómodamente en el asiento. Miro a Chloe y asintió
temerosa.
- Hola Merie -le saludo Elena.
- Soy Mérida -bufo.
- ¿Que pasa, Mérida? Pensé que te alegrabas por verme -le dijo sonriendo.
- No -suspiro.
- Ahora voy a hacerte unas preguntas que debes responderme, ¿de acuerdo?
-le susurro. El juez solo la miro extrañado y miro a Mérida. Tal como lo
imaginaba; ella tenia miedo.- ¿estas asistiendo a la escuela, Mérida? -la
pequeña se quedo callada y suspiro.
- No - Chloe abrió sus ojos de par en par y supo que algo andaba mal.
- ¿Nos puedes explicar porque, mi amor?
- T..Travis no me deja ir -tembló levemente
- ¿No te deja ir a la escuela? -Travis se paro de su asiento.
- Eso es una completa farsa, ¡di la verdad Merie! -dijo casi llorando.
- ¿Que te hace creer que dice lo contrario? -pregunto Elena.
- ¡Es todo! Elena, regresa a la niña a su lugar -pidió Jake.

- No he terminado -miro a Mérida-, querida ¿que te dice Travis?
- Dice que -sollozo y comenzó a llorar. Miro a Travis y se encogió en sus
hombros-, que soy una tonta, que solo las niñas tontas tiene cáncer y que
nadie me quiere. - Travis dejo caer unas cuantas lagrimas y a Chloe se le
rompió el corazón. No podía hacer nada, nada de nada y eso la mataba.después me golpea y me manda a mi habitación.
- ¿Que esta diciendo? -susurro Laura algo indignada.
- Elena la esta manipulando -le contesto Gemma.
- Muchas gracias cariño, puedes regresar a tu lugar -le dijo el juez.
- Ahí tiene, su señoría, este hombre tiene bastantes razones para pudrirse en
la cárcel.
- Nada de eso es cierto -dijo Jake.
- No tienes las pruebas para negarlo -le dijo.
- Travis es inocente, le podría apostar todo el dinero de mi cuenta -lo defendió
Jake algo molesto.
- ¡Orden en la sala! -grito el juez haciendo ese golpe con su martillo de
madera- señor de los Santos, ¿tiene algunas preguntas para hacer? -miro a
Travis y el negó con la cabeza- entonces creo que el juicio ha terminado, habrá
un receso de diez minutos y sabrán la opinión del jurado -suspiro.
- Eso fue facil -susurro Elena.
- ¡No! -grito Chloe levantándose de su asiento.
- ¿Disculpe? -pregunto el juez mirándola- ¿tiene algo que decir?
- De hecho, si -miro a su padre y asintió. Se dirigió frente a todos y Elena la
miro amenazante-todo lo que han dicho es falso.
- ¿Estas diciéndole mentirosa a Mérida?
- Déjame hablar, Elena -se atrevió a interrumpirle-. Travis no es esa clase de
personas -todos la miraron-, lo conozco perfectamente. Él trata a Mérida como
si fuera su hija; y Mérida a él como si fuera su padre. Aquí tiene -le ofreció su
celular lleno de fotos de Travis y Mérida-, ¿quería pruebas? Ahí las tiene. Elena
siempre tuvo celos de Travis.
- No digas estupideces -bufo Elena.
- Tu misma lo dijiste, ¿no recuerdas? Travis gano su custodia años atrás y tu
nunca estuviste de acuerdo con eso.
- Eso no...
- Travis Roux es inocente -dijo ella-, yo soy testigo de eso y de las mentiras de
Elena Lavander; ella solo obligo a Mérida a mentir frente la corte.
- ¿Eso es cierto, Mérida? -pregunto el juez. La pequeña escondió su cabeza en
el hombro de Gemma y miro a Chloe.
- Y si hay alguien que debe ir a la cárcel, eres tu, Elena -le dijo la castaña.
Elena la miraba con desprecio e impotencia. Tenia las manos empuñadas y la
frente arrugada. La odiaba; su plan iba a funcionar. Por fin tendría a Travis tras
las rejas, y tuvo que llegar su dulce noviecita a hacer mierda todo.
- ¿Quien se cree para declararlo? -pregunto el juez hacia la castaña con un
gesto de gratitud. La chica era muy inteligente; sin dudas.
- La futura mamá de Mérida-dijo orgullosa.

- Por favor todos tomen asiento -dijo el juez golpeando una vez mas el martillo.
Sonido que comenzaba a desesperar a Travis. Todos hicieron caso a las
instrucciones de el juez y miraron hacia el esperando a que soltara las
palabras.-, por decisión de los jueces, y por falta de pruebas hemos
declarado.... INOCENTE al Señor Travis Roux -dijo sonriente. El ruloso soltó un
gran suspiro de alivio y se levanto de su asiento con los brazos al aire. Jake lo
abrazo y sonrió.
- Lo hemos logrado, Roux -susurro.
- Chloe lo logro -le respondió orgulloso de su novia.
Elena se levanto de su silla aun sorprendida por el cambio de opinión de los
jueces. Iba a perder todo el dinero que había invertido en ese juicio. Se
maldecía a ella misma y aventó el puño de papeles que descansaban en su
escritorio.
- ¡Estúpidos! -les grito-, esto no es posible, Travis, me las vas a pagar ...
- Promesas, promesas -canto divertido.
- ¿Que? -chillo indignada-, ¿y usted viejo sansón -dirigió al juez-, acaso no va a
decir nada?
- Fue decisión del jurado -le sonrió divertido-, además de que usted, Elena
Lavander queda detenida por mentir en la corte y además de delitos
anteriores.. -dijo quitándose la bata negra.
- ¿Delitos anteriores? -bufo- ¿de que habla?
- Tu bien sabes de que hablo, ahora llévensela -le dijo a los guardias de
seguridad que vigilaban la puerta.
El juez se dirigió hacia los alegres chicos que celebraban la victoria. Elena
pateaba, forcejaba con los guardias mientras los pobres la cargaban hacia las
celdas. Travis miro al juez y se le acerco con una sonrisa en sus labios.
- Muchas gracias, señor -estrecharon sus manos-, por todo.
- No me lo agradezca a mi, Roux, agradézcaselo a la señorita -sonrió. Travis le
sonrió de vuelta y el señor se fue hacia donde Chloe se encontraba abrazada
con su padre. Frederick lo vio y sonrió saludándole.- Buen trabajo, chica -le dijo
a la castaña.
- Gracias...
- Stan, dígame Stan -sonrió dándole su mano.
- De acuerdo, Stan -rio tímidamente.
- El talento que tiene usted es impresionante, se ve que tiene coraje para
defender las leyes -rieron-, ¿que le parece si me llama y conversamos un rato?
-le entrego una pequeña tarjeta- con un poco de conocimiento puede llegar a
sustituirme con el martillo, ah -susurro divertido. Ella rio.
- Seria un placer.
- Entonces esperare tu llamado -se alejo sonriente.
- Felicidades, Chloe -le dijo Fer a sus espaldas. Se giro hacia ella y la abrazo
sonriente.-, que valentía la tuya, querida -rio- no te conocía así -bromeo.
- Hay tanto que debes saber sobre mi -le respondió.

- No se tu, pero lo que yo se es que Travis se esta acercando hacia acá con
una sonrisa que ni Voldemort se la quita -sonrió alejándose. Travis volteo y lo
vio parado frente a ella con un brillo especial en sus ojos. Corrió a besarlo sin
importarle que su padre los estuviera observando. El aun no lo sabia; aun no.
Lo tomo del cuello y profundizo mas el beso. Sintió sus caricias en su cintura y
tembló ligeramente. Sonrió sobre sus labios y se separo un poco.
- Te amo -dijo el y beso la punta de su nariz.
- No mas que yo -mordió su labio inferior sonriendo.
- Debo agradece...
- No me agradezcas con palabras -rio-, agradéceme con tu amor...
- Eres una romántica muy cursi... -sonrió.
- Solo cuando estoy contigo.
¿Estas segura de esto? -pregunto aun asustado.
No seas cobarde, Travis -sonrió abrazándolo.
Entiende que es tu padre...
Pero si lo conoces desde que teníamos seis.
Lo se, solo que ahora es diferente -suspiro.
Ándale, será solo una simple cena.
¿Y ya? -pregunto temeroso. A ella le parecía tan jodidamente tierno.
Y ya -sonrió. Tomo sus manos y lo beso rápido.- Merie, ven ya -le dijo
sonriente. La pequeña llego corriendo con una dulce muñeca en sus manos, o
Susy como ella le había llamado. Toco el timbre de su residencia y en unos
pocos segundos, Frederick les abrió.
Ambos sonrieron -Travis estaba que se hacia del baño-, y los dejo pasar.
Mérida lo abrazo y dio un beso en la mejilla del padre de Chloe. Ella rio y
fueron al comedor donde una increíble cena, preparada por Laura esperaba
aun caliente.
- Que lindo que se ven, parecen una familia -soltó Laura sonriente. Chloe rio
sonrojada y Travis bajo la mirada.
- ¿Como es eso de una familia? -pregunto Frederick mientras todos tomaban
asiento en las sillas del comedor de madera- ¿Hay algo que quieran decirme?
- N...
- De hecho si -le interrumpió Travis a su novia.
- ¿Enserio? -pregunto Fred.
- ¿Enserio? -le susurro Chloe a Travis
- Así es -sonrió Travis. Laura los miro atentos mientras Mérida dejaba a Susy a
su lado.- Es un placer y orgullo decir que su hija, Chloe y yo, somos novios -les
sonrió y tembló. Frederick lo miro orgulloso y se le quedo mirando con espera
de mas- llevamos dos meses, y aunque al principio no quería aceptar que
había vuelto a enamorarme, ahora no me da pena decirlo -sonrió mirándola-,
siento que ella es perfecta, y lo que mas me hace feliz es que puedo decir que
ella es mía -la abrazo y Mérida rio-, y por eso quiero hacerlo permanente, de
por vida; Frederick, si de tener una hija así, no quiero desaprovechar esa
oportunidad y si ella acepta -tomo ambas manos de la castaña y ella callo en
la cuenta de lo que estaba por pasar.

De pronto todo paso de cámara lenta.
El ver como el se arrodillaba lentamente ante ella.
Como sacaba una cajita roja aterciopelada del bolsillo de sus jeans oscuros.
Como con su mano temblorosa abrió esa cajita dejando ver un hermoso y
perfecto anillo dorado con un diamante en medio. Sus labios curvearon una
sonrisa tierna y sus ojos se aguaron.- Si ella acepta, quiero entregarle mi
corazón, todo mi amor; quiero poder abrir los ojos cada mañana
encontrándome con los suyos y poder besarla cada segundo del dia. -sonrió y
ella también.- Chloe ¿me harías el honor de casarte conmigo?

Epílogo:
Dos años después.
Una pequeña princesa que descansaba en la orilla de su cama, al lado de ella;
su nueva madre, como Mérida la solía llamar. Abrió lentamente sus ojos,
parpadeando varias veces para adaptarse a la luz del sol. Se revolvió entre las
sabanas, y se sentó en la cama. Su nuevo cuarto era lindo, más que el
anterior.
Color verde turquesa, con pequeños dibujos rojo pistache decorando las
paredes desde el techo hasta el suelo.
Todo estaba muy bien acomodado. En grandes estantes llenos de fotografías
de su familia, peluches y muñecas de porcelana que a ella le gustaba
coleccionar.
- Mamá –le hablo moviéndola de lado a lado. La chica a su lado se despertó y
la observo con una sonrisa adormilada, pero después de todo, era una sonrisa.
- Buen día, Merie –tallo sus ojos. La miro por unos instantes y se levantó para
buscar sus sandalias.
- ¿Vamos a ir con papá? –pregunto sonriente mientras la seguía.
- Supongo que sí, ve a cambiarte –la miro.
- ¿A dónde iremos?
- Es una sorpresa –dijo divertida dirigiéndose a la cocina. Mérida la siguió con
una sonrisa en su rostro y le tomo las manos.
- ¿Crees que me guste?
- Sera divertido, lo juro –sonrió.
- De acuerdo.
Tal vez esto era un sueño. Estaba viviendo una vida perfecta, o al menos
perfecta para ella. Ahora se sentía digna. Digna de poder llamarse Chloe de
Roux. Digna de poder despertar cada día al lado de su esposo. Digna de
compartir su hogar con las personas que amaba. Y sobre todo, digna de ser
como una madre para Mérida.
Todo se había transformado en algo perfecto que jamás había soñado desde
que le dio el sí a Travis. A pesar de sus desacuerdos, peleas y celos, ellos se
amaban, como nadie podía imaginar.
Su padre era muy feliz, aun mas sabiendo que su única hija lo era igual. Laura
y él se convirtieron en grandes amigos. Hablaban mucho de sus pasados, y
descubrieron que habían ido juntos a la primaria.
<<Cosas de la vida.>>
Fer y Tomas aún seguían juntos. Increíblemente felices, al igual que Gemma y
su esposo, Jake. Quienes esperaban ansiosamente a su primera hija, Emily.

Un delicioso olor a pan tostado por la mañana lleno las fosas nasales de Travis
mientras entraba a la casa. Sonrió y se dirigió a la cocina, encontrándose con
la hermosa castaña que llamaba como su esposa. La tomo por detrás y enredo
sus manos en su cintura, dejando besos por su hombro descubierto. Ella se
sobresaltó y de sus labios salió una ligera carcajada, que fue interrumpida por
los labios de Travis. Ambos se sonrieron y ella lo abrazo fuertemente.
La brisa golpeaba contra su rostro, haciendo que su cabello volara. Iban rumbo
a su antigua casa, en el campo. Y Mérida estaba ansiosa por llegar -ya que se
habían mudado a una nueva casa- podría ver a Dallas, a Chocolate, E.T y a
Wood de nuevo. Ansiaba volver a montar en Wood.
Travis miro a Chloe sonriendo y tomo su mano delicadamente. La llevo hacia
sus labios y la beso. Ella tembló y rio.
Mérida miraba todo desde atrás, mientras sonreía. Estaba por fin calmada
después de todo lo que había pasado con su tía Elena . Los doctores dijeron
que su batalla contra el cáncer había salido asombrosa, y ella había triunfado.
Ella al fin se sentía en una familia.
Llegaron y todo estaba tal y como Tomas lo había dejado hace unas semanas.
Él se había quedado a cargo de la casa, después de haberse ganado la
confianza de Travis, con el paso del tiempo –mucho, mucho tiempo-. Los
caballos comenzaron a relinchar y Mérida se tropezó con una linda cama de
paja.
- ¿Recuerdas esto? –pregunto Travis -señalando la cama de paja y sonriendo-.
- ¿Cómo no hacerlo? –Rió- ese día fue el más vergonzoso de mi vida.
- ¿Por qué lo dices? Para mí fue el mejor –acaricio la punta de su nariz con la
suya y sonrieron-, porque me di cuenta que te quería.
- ¿Enserio?
- Si –asintió.
- Te amo
- Yo también te amo –la beso suavemente mientras dirigía su mano hacia su
cintura y la acaricio debajo de su blusa.
- Mamá –dijo Mérida acercándose. Ambos la miraron y se separaron un poco.
- ¿Qué hay del picnic? –pregunto Mérida.
- Supongo que es hora de comer –dijo ella mirando a Travis
- ¿Esta vez no me regañaras por llegar cinco minutos tarde?
- Solo promete que iras –bromeo ella.
- ¡Hora de comer! –grito Travis mientras corría con Mérida al campo.
Estiraron la manta roja sobre el pasto y se sentaron encima de ella. Mérida y
Chloe habían preparado emparedados de mantequilla de maní y uno de
mermelada de frambuesa y pan integral, el favorito de Travis.
Todo era colores brillantes y sol radiante. Se la pasaban muy bien juntos, de
broma en broma, juego y juego y muchas risas.
El atardecer se estaba acercando
- Siempre quise ver un atardecer con mi familia –susurro Mérida sonriendo.

- Ahora tu sueño se cumple, querida –la castaña tomo una mano de Mérida y
le sonrió.
- Y el mío también –Travis beso a Chloe- Merie sonrió.
- Yo siempre supe que a ti te faltaba amor, papá –dijo la pequeña sonriendo.
- Eras un amargado - Chloe dijo haciendo pucheros.- Pero ahora tengo a mis dos chicas y eso nada podrá cambiarlo –sonrió
mirándolas.
- Nunca me respondiste mi pregunta, papá –dijo Mérida con una mueca
divertida.
- ¿Cuál? –pregunto el sonriendo.
- ¿Estabas enamorado de mamá en la escuela? –la pareja rio.
- Demasiado –admitió el besando sus labios rápidamente.
- Nunca tanto como yo –dijo la castaña riendo.
- No es cierto, yo los amo más –susurro Mérida abrazándolos y besando uno a
uno en sus mejillas.
- Y todo esto se lo debemos a Jenny –susurro Chloe mirando hacia el cielo.
Lo sé, siempre será un recuerdo inquebrantable –susurro para si mismo
Travis–.
-¿Quién quiere postre? –grito Mérida mostrando galletas de chispas de
chocolate.
- ¡ Chloe quiere! –dijo Travis emocionado.
- Dame doble porción, el bebé también quiere… –dijo mirando su barriga.
- ¿Qué? –pregunto Mérida riendo. No entendía.
- ¿Cómo? –grito Travis besándola y sonriendo con una felicidad que no le cabía
en su ser.
- Así es, hija- vas a tener un hermanito.

~Fin~

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