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ATLANTIC INTERNATIONAL UNIVERSITY

SCHOOL OF BUSINESS AND ECONOMICS

VISLUMBRANDO EL FUTURO DE LA INDUSTRIA TEXTIL GUATEMALTECA.

PERSPECTIVAS HACIA EL 2008 - 2009

MAYNOR RODRÍGUEZ ROZZOTTO.

Guatemala, 10 de enero de 2008.


Guatemala, 10 de Enero de 2008

Ing. Jorge Eduardo Prado


Director Académico
Atlantic International University (sede Guatemala)
3ª. Avenida 8-37, Zona 9,
Ciudad.

Estimado señor Director:

Atentamente me dirijo a usted para hacer de su conocimiento que el estudiante


Maynor Rodríguez Rozzotto, carné No. GB382BBA6889 cursante de la carrera de
Bachelor of Business Administration que imparte esa Universidad, presentó al suscrito
su informe final de monografía titulado: “Vislumbrando el futuro de la industria textil
guatemalteca. Perspectivas hacia el 2,008 - 2,009”.

Al respecto, en mi calidad de Catedrático Asesor designado, me permito


informarle que el trabajo citado cumple con los requerimientos de forma y fondo
establecidos en el Instructivo para Elaboración y Presentación de Monografía de Grado
vigente.

Es importante informarle también que el trabajo de monografía en mención fue


revisado, asesorado y supervisado periódicamente observando la pertinencia de fondo
con que se trató el tema.

Por tales razones, emito dictamen favorable sobre el informe final de la monografía
referida.

Al agradecerle la designación de que fui objeto, me suscribo de usted


deferentemente,

_______________________
Lic. Ernesto Burgos Fetzer
Asesor de Monografía

c.c.: Coordinador
File: estudiante.
Guatemala, 15 de marzo de 2008

Señor
Maynor Rodríguez Rozzotto
Ciudad.

Estimado Estudiante:
Con base en el Acta de su Examen Privado de Monografía No. 023 de fecha 11
de marzo de 2008 en la cual se establece que usted fue aprobado en su
Examen y el informe presentado por la Coordinación de Monografía, sírvase
tomar nota que por este medio se emite la AUTORIZACION correspondiente
para que proceda a imprimir en forma final su monografía de graduación
denominada “Vislumbrando el futuro de la industria textil guatemalteca.
Perspectivas hacia el 2,008 - 2,009”.

Por lo anterior, le agradeceremos entregar al Departamento de Coordinación de


Tesis 5 ejemplares de su monografía previamente a la fecha fijada para el acto
de graduación profesional.

Con este motivo, aprovecho la oportunidad para felicitarlo y desearle muchos


éxitos en su vida profesional.

Atentamente,

(F) ________________________
Ing. MBA Jorge Eduardo Prado
Director Académico

c.c. file estudiante


ATLANTIC INTERNATIONAL UNIVERSITY
SCHOOL OF BUSINESS AND ECONOMICS

VISLUMBRANDO EL FUTURO DE LA INDUSTRIA TEXTIL GUATEMALTECA.


PERSPECTIVAS HACIA EL 2,008- 2009.

Presented to the Academic Department of the School of Business and Economics


in partial fulfillment of the requirements for the degree of

BACHELOR OF BUSINESS ADMINISTRATION

Maynor Rodríguez Rozzotto

Asesor:
Lic. Ernesto Burgos Fetzer.

Guatemala, Enero de 2,008


ATLANTIC INTERNATIONAL UNIVERSITY
SCHOOL OF BUSINESS AND ECONOMICS

COMITÉ DE EVALUACIÓN QUE PRACTICÓ EL EXAMEN


PRIVADO DE MONOGRAFÍA

Presidenta: Licda. Patricia Rubio


Secretario: Dr. Meir Finkel, Ph. D.
Vocal: Lic. Fernando Iriarte
Estudiante: Maynor Rodríguez Rozzotto

Guatemala, 11 de marzo 2008.


ÍNDICE

ABSTRACT.…………………………………………………………………………….. i

INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………….. 1

I CAPITULO: ORIGENES Y EVOLUCION. UN VISTAZO AL PASADO

1. El impulso del Mercado Común Centroamericano …………………………. 3


2. La Iniciativa para la Cuenca del Caribe ……………………………………… 6
3. Incorporación de Guatemala a la Organización Mundial de Comercio....... 11
4. Ley de Sociedad Comercial para la Cuenca del Caribe …………………… 18
5. 2005: la eliminación de las cuotas textiles …………………………………... 22
6. 2006: inicio del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos …………. 27

II CAPITULO: SITUACION ACTUAL DE 2005 A 2007.

1. Estadísticas de exportaciones y valor agregado ……………………………. 30


2. Estadísticas de fábricas maquiladoras y empleo ……………..…………….. 33
3. Estadísticas de máquinas de coser ……………..…………………………… 35
4. Participación de mercado de Guatemala en Estados Unidos ……………… 35

III CAPITULO: PRINCIPALES RETOS PARA LA INDUSTRIA EN EL 2008.

1. F.O.D.A…………………………………………………………………………… 39
2. Principales retos para el gobierno ……………………….…………………… 42
3. Principales retos para la industria ……………………………………………. 49

IV CAPITULO: PRONOSTICO ESTADISTICO 2008 – 2009

1. Análisis de regresión.…………………………………………………………… 59
2. Pronóstico estadístico 2008 – 2009…………………………………………… 59

V CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

VI REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ABSTRACT i

Además de profundizar en el pasado y el presente de la industria textil y de vestuario


regional, se persigue predecir el rumbo y entrever las tendencias de este sector en el
corto plazo, principalmente prever las situaciones que deberán enfrentarse en el 2008.

El estudio inicia desde la década de los años sesentas con el surgimiento del Mercado
Común Centroamericano, con el fin de conocer los orígenes de una buena parte de la
industria textil actual. Prosigue con los acontecimientos más relevantes que incidieron
en el gremio, atravesando los conflictos políticos y sociales de los años setentas y
ochentas. Se analizan las oportunidades que se dieron con la Iniciativa para la Cuenca
del Caribe, la incorporación de Guatemala en la Organización Mundial de Comercio y la
firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Así mismo, se profundiza en
los efectos que tuvo la eliminación de las cuotas textiles en todos los países del área
centroamericana.

El trabajo incluye la recopilación de la estadística de los principales indicadores de la


industria, rescatando informaciones que se remontan a principios de los años ochentas
y se actualizan hasta el año 2007. Se incluyeron indicadores económicos como el
empleo, el número de fábricas, el número de máquinas de coser, el ingreso de divisas,
el valor de las exportaciones en US dólares y en Metros Cuadrados Equivalentes.

Las condiciones actuales por las que atraviesa el gremio textil son bastante
desfavorables, tanto en el plano nacional como internacional. Muchas de las amenazas
que le afligen están fuera de su control y poder de decisión. Sin embargo, hay algunas
situaciones que si podrían mejorarse con la ayuda del gobierno y con ello mejorar su
competitividad y atraer nuevas inversiones.

Aún con todo y la ayuda del gobierno, la industria deberá enfrentar sola la mayoría de
los retos en el 2008. En estos momentos difíciles la industria debe tomar en sus manos
su propio destino, apoyándose sobre todo en sus fortalezas, aprovechándose de sus
oportunidades, reinventándose con creatividad y flexibilidad, enfrentando las amenazas
externas y mejorando todo lo que pueda mejorar para sobrevivir.
1
INTRODUCCIÓN

Los titulares de prensa no fueron muy optimistas con la industria de textiles y de


vestuario guatemalteca desde que se liberaron las cuotas textiles en enero de 2005. El
sector exportador más dinámico, hasta entonces, que floreció en los años ochentas y
noventas, captando inversiones, generando divisas, miles de empleos y facilitando la
transferencia de tecnologías hacia Guatemala, comenzó a experimentar un declive en
sus indicadores aún antes de la llegada del 2005, debido a la fuerte competencia
asiática principalmente de la República Popular de China (RPC).

Sin embargo, no todas las noticias fueron malas. En noviembre de 2005, Estados
Unidos de Norteamérica firmó con China un memorando de entendimiento mediante el
cual se aplicaban nuevas cuotas a las importaciones de 34 categorías de textiles y de
vestuario a partir de enero de 2006, con vigencia hasta diciembre de 2008. Estas
circunstancias favorables, según los analistas, le darían tres años más a la industria
guatemalteca para adaptarse a los cambios, fortalecerse y prepararse para los
próximos desafíos que vendrían en el 2009.

La presente investigación se fundamentó en un análisis histórico de la evolución de la


industria textil desde los años sesenta con el surgimiento del Mercado Común Centro
Americano. Luego, los años ochentas con la Iniciativa para la Cuenca del Caribe, la
adhesión de Guatemala a la Organización Mundial de Comercio en 1995.
Seguidamente con la Ley de Sociedad Comercial para la Cuenca del Caribe en el año
2000, el ingreso de China a la OMC en 2001 y el fin de las cuotas en el 2005.
Finalizando con los efectos del Tratado de Libre Comercio de Centro América con
Estados Unidos de Norteamérica y República Dominicana, vigente desde el año 2006.

Sin embargo, el objetivo de este estudio va más allá de contar los hechos históricos, lo
que se pretende es profundizar en el pasado y presente de la industria para pronosticar
la situación a finales de 2008, con la ayuda de las cifras históricas y el apoyo de una
estadística básica.
2
El contenido de este trabajo está dividido en cuatro capítulos principales dispuestos en
orden cronológico, iniciando el primer capítulo con el pasado de la industria, el segundo
abordará la situación actual, el tercero hace un análisis de los principales retos para el
gobierno y la industria en el 2008. En el cuarto capítulo se aplica un análisis estadístico
utilizando la regresión lineal para pronosticar las tendencias de los indicadores
económicos hacia los años 2008 y 2009.

Con la finalidad de abordar el presente tema de estudio de manera eficiente y ordenado


se utilizará el método analítico recomendado por Jurado Y. (2002), para la búsqueda,
recolección, ordenamiento y clasificación de la información necesaria. El procedimiento
del método analítico se lleva a cabo en seis pasos consecutivos que son: observación
(lectura), descripción, examen crítico de la lectura, descomposición del tema en sus
partes, enumeración de sus partes, ordenación y clasificación.

Después de dar esos pasos se procederá a hacer comparaciones y establecer


relaciones entre los indicadores económicos de la industria.
3
CAPITULO I: ORIGEN Y EVOLUCIÓN. UN VISTAZO AL PASADO

Las siguientes páginas constituyen un viaje al pasado histórico de la industria textil y de


vestuario de Guatemala y Centroamérica, con el fin de comprender sus antecedentes y
entender el largo proceso de cambios y ajustes sufridos en el tiempo.

1. El impulso del Mercado Común Centroamericano (MCCA)

Para el desarrollo de esta primera parte se ha incluido el material de dos documentos


importantes que abordan ese primer impulso que se dio en los años sesentas y
setentas con el tratado del Mercado Común Centroamericano (MCCA). El primero, fue
titulado “Diagnóstico del cluster de textiles en Centroamérica”, escrito por José Alfredo
Sánchez en 1995. El segundo, fue producto de una investigación realizada en 1992 y
publicada en 1994 por AVANCSO bajo el nombre de “El significado de la maquila en
Guatemala”. Para mayor información sobre la fuente recomendamos consultar la
bibliografía.

Según Sánchez, J. (1995), el MCCA nació en 1960 con la firma del acuerdo de
Managua, suscrito por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y dos años
después por Costa Rica. Los antecedentes de este acuerdo comercial provienen de las
recomendaciones dadas por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) que
promovía como estrategia de desarrollo económico el modelo de industrialización a
través de la sustitución de importaciones.

Según la estrategia de la CEPAL, el desarrollo de los países latinoamericanos se podría


alcanzar si se apoyaba y fortalecía la industrialización, creando mercados protegidos de
las importaciones provenientes de terceros países. El viejo modelo basado en la
agricultura tradicional exportadora de banano, café, carne, azúcar y algodón, había
caducado y convertido a estos países en simples proveedores de materias primas sin
valor agregado. El nuevo modelo prometía ser la solución.

Se firmaron varios convenios para poder implementar esta estrategia. Se establecieron


altos aranceles de importación y los gobiernos se comprometieron en 1967 a no otorgar
franquicias aduaneras a las materias primas para privilegiar la producción de la industria
4
regional. En este sentido la industria de la confección resultó afectada porque algunos
productos no se producían localmente y debían importarlos pagando altos aranceles.

De acuerdo a AVANCSO (1994), en el caso particular de Guatemala se emitió la


primera ley en 1966 (Decreto 443), para promover las exportaciones fuera del área
centroamericana, que permite la suspensión temporal del pago de los derechos
arancelarios y exonera el impuestos de timbres sobre ventas. Lamentablemente, sólo
18 compañías se acogieron a este régimen especial. Otros países como Costa Rica
siguieron este impulso hasta principios de los setentas.

La industria textil centroamericana recibió todo el apoyo por considerarla estratégica,


por su alto valor agregado, transferencia tecnológica y uso intensivo de capitales. En
cambio, la industria de la confección no recibió el mismo trato por considerar que no
aportaba mucho valor agregado y era muy dependiente del uso de mano de obra
barata.

Se creó un área de libre comercio intrarregional que en los primeros cinco años
funcionó a medias debido a que se aplicaron restricciones temporales como aranceles y
cuotas en aquellos productos sensibles, entre ellos los textiles y el vestuario.

Además de la protección arancelaria y la zona de libre comercio, los gobiernos


impulsaron en 1967 una política de promoción de la industria con la resolución Nº 93
titulada “Desarrollo de la industria textil Centroamericana”. Con ella se otorgarían
incentivos fiscales, financiamiento, asistencia técnica, normas de calidad y escuelas de
capacitación textil.

Se trazaron objetivos muy ambiciosos en ese entonces, pretendían aumentar la


capacidad instalada de husos de hilatura y telares en un 65% entre 1967 y 1970. A
comienzos de los años setentas el incumplimiento de los países miembros sólo permitió
que se alcanzaran estas metas de manera parcial.

En buena medida, el incumplimiento de los gobiernos se debió a la inestabilidad política


en la mayoría de los países miembros, excepto Costa Rica, propiciada por los
5
recurrentes golpes de estado, conflictos por la reforma agraria y el surgimiento de
movimientos insurgentes.

Sumado a lo anterior, la situación en el MCCA se deterioró aún más con el conflicto


limítrofe entre Honduras y El Salvador que dio origen a “la guerra del fútbol” en julio de
1969. Este incidente precipitó la salida de Honduras del tratado lo que complicó aún
más los esfuerzos de integración y desarrollo regional.

Posteriormente, en la década de los setentas, lo que aún quedaba del MCCA se


mantenía en pie con mucha dificultad. Paralelamente a la inestabilidad política que aún
persistía, los países enfrentaban dificultades con el pago de sus deudas externas,
escasez de divisas, devaluaciones, inflación, lo que trajo una profunda crisis regional
que repercutió en el comercio, el desempleo y la pobreza.

Al final, el tratado no logró traer la prosperidad ni el desarrollo a la región por diferentes


razones, posiblemente la principal sea que los centroamericanos no estaban
preparados para asumir con madurez el reto de echar para adelante un proyecto de tal
envergadura, que suponía un trabajo en equipo, anteponiendo el bienestar común y los
intereses de las generaciones venideras.

A pesar de todos los obstáculos y limitaciones presentes en esa época, el balance que
hace la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) a principios de
los ochenta es positivo. Después de veinte años de MCCA el objetivo de
industrialización se había cumplido al menos en la industria textil (Sánchez, J., 1995).

Los países que concentraron la mayor parte de la producción textil fueron Guatemala y
El Salvador. Costa Rica obtuvo un tercer lugar muy disputado con Nicaragua y por
último Honduras (Sánchez, J. 1995).

Definitivamente, los resultados fueron distantes de las metas que se pretendían


alcanzar en un principio, no hay dudas al respecto. Pero también es cierto que sin ese
impulso del MCCA no se hubiera podido establecer la industria textil pionera, precursora
de la industria actual, que evolucionó en los últimos veinticinco años en una industria
6
más competitiva, con mejor nivel de calidad, mejor tecnología y más orientada al
servicio al cliente.

2. La Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC)

A principios de los ochenta los problemas políticos, sociales y económicos de


Centroamérica continuaron sin dar respiro y parecían empeorar con el tiempo. Habían
conflictos armados en Guatemala, El Salvador y Nicaragua, lo que detuvo las
inversiones, incrementó la fuga de capitales, el cierre de empresas y en consecuencia
una caída de la producción, el comercio y el empleo. Simultáneamente, se dieron las
devaluaciones, la escasez de divisas, altas tasas de interés y un mayor endeudamiento
para poder pagar la deuda externa. Con mucha razón se le ha llamado a este
período “la década perdida” (Sánchez, J. 1995), una época reconocida por el
estancamiento y el retroceso de la industria textil.

Los limitados logros económicos del modelo de Desarrollo de Sustitución de las


Importaciones aplicado desde los sesentas en el MCCA, así como el deterioro
progresivo de los sectores económicos tradicionales como el café, azúcar, carne,
algodón y banano, demandaban un cambio en la estrategia de desarrollo económico de
Guatemala y el resto de países centroamericanos para salir de la crisis económica y
social en la que se encontraban. Impulsados por la urgencia de un cambio favorable, la
mayoría de países de manera independiente decidieron cambiar la estrategia de
desarrollo optando por la Promoción de las Exportaciones a terceros países fuera de la
región.

Fue en esos primeros años de los ochentas que se da una apertura gradual de las
economías en las cuales se reducen los aranceles de importación y se dan incentivos
fiscales a las empresas exportadoras de productos fuera de C.A. En Guatemala, se
emitió el Decreto 80 – 82 (1982), con el objetivo de desarrollar la industria de
exportación, atraer la inversión extranjera y crear empleo. Los beneficios del decreto
incluían la suspensión temporal del pago de aranceles de importación, suspensión del
pago de tasas y arbitrios, exoneración del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por
diez años y en el pago de timbres (AVANCSO, 1994).
7
Los resultados a partir de ese decreto fueron limitados, sólo se contabilizaron 6
empresas inscritas en dicho régimen. Guatemala aún no tenía todas las condiciones
necesarias para dar confianza a los inversionistas y tenía una imagen negativa en el
exterior. Fue hasta finales de 1983 que el nuevo Jefe de Estado, Gral. Oscar Mejía
Víctores, sienta las bases para instaurar un verdadero sistema democrático al
establecer la Asamblea Nacional Constituyente en 1984 y llamar a elecciones libres en
1985. Finalmente, en enero de 1986 asume como presidente electo Vinicio Cerezo
Arévalo, poniendo fin a 31 años de regímenes militares (Enciclopedia Encarta, 2002).

La apertura de las economías a las importaciones y la reducción de los aranceles


afectaron en gran medida a las fábricas textiles Centroamericanas debido a que no
estaban preparadas para competir a nivel internacional. De acuerdo a Sánchez, J.
(1995), la mayor parte de la maquinaria para fabricar hilazas y telas era de los años
sesentas y setentas, con tecnología bastante obsoleta, de baja productividad y baja
eficiencia. Como resultado, los textileros no pudieron competir ni en costos ni en
calidad con los productos importados. Muchas fábricas tuvieron que cerrar, sobre todo
las que no pudieron ponerse al día con la nueva tecnología, reducir sus costos y no
mejoraron sus estándares de calidad.

Según los datos de la SIECA, en 1984 habían 69 fábricas textiles en Centroamérica, de


las cuales 32 estaban ubicadas en Guatemala, 23 fábricas en El Salvador, 8 fábricas en
Costa Rica, 4 en Nicaragua y 2 en Honduras (Sánchez, J. 1995).

En 1982, el Informe Kissinger recomendaba a la administración del presidente


norteamericano Ronald Reagan la implementación de un programa de exoneración
arancelaria para promover el desarrollo empresarial, a fin de mantener su influencia
geopolítica en la región centroamericana y el caribe para contrarrestar la influencia de
Cuba, Nicaragua y la Unión Soviética. El programa dió inicio en agosto de 1983 y
recibió el nombre de Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC).

Según AVANCSO (1994), los objetivos que la ICC perseguía eran estimular las
inversiones nacionales y extranjeras en actividades no tradicionales, impulsar la
diversificación de las economías de los países beneficiados y elevar el valor de sus
8
exportaciones. Con este programa de ayuda se dió acceso al mercado norteamericano
a mil productos más que no gozaban de las preferencias arancelarias que ya se
aplicaban en la región bajo el Sistema General de Preferencias (SGP).

De acuerdo con Obando, L. y Cortés, C. (2002), la ICC excluía los productos textiles y
de vestuario, por lo que no contribuyó directamente al desarrollo de la industria de la
confección (maquiladora). Fue hasta febrero de 1986, que el presidente Ronald
Reagan a través del Programa de Acceso Especial para la ICC (Código Arancelario
807) otorgó algunos beneficios limitados, para que los productos de vestuario
ensamblados en la región tuvieran acceso al mercado norteamericano. Para propósitos
de esta investigación, la industria de la confección de vestuario es sinónimo de industria
maquiladora (maquila).

Fue la industria de la maquila la que salió más beneficiada en este período, a diferencia
la industria textil que no recibió ningún incentivo de Estados Unidos de N. (EE.UU). El
principal objetivo de EE.UU. con el Código Arancelario 807 era utilizar la mano de obra
barata de la región para el ensamblado de prendas de vestir, pero utilizando telas, hilos
de coser y accesorios textiles fabricados en ése país. Por lo tanto, la industria textil
permaneció al margen de estos beneficios y continuó principalmente enfocada en la
exportación hacia el MCCA (Cuevas, C. 1988).

La contribución más importante de la ICC para la industria maquiladora fue la de llamar


la atención de las empresas norteamericanas que a mediados de los ochentas se
sintieron atraídas por la cercanía de la región, abundante mano de obra barata, la
ausencia de cuotas textiles de exportación hacia EE UU y un marco legal mejorado
(Decreto 21-84) que otorgaba ciertos incentivos fiscales. Los visitantes no tardaron en
llegar y los contratos de producción catapultaron el surgimiento y el despegue de la
industria maquiladora guatemalteca y centroamericana. Ahora, sólo se necesitaban
más inversionistas nacionales y extranjeros.

Cinco años más tarde, el Decreto 21-84 fue sustituido por el Decreto 29-89. Esta nueva
ley conocida como “Ley de fomento y desarrollo de la actividad exportadora y de
maquila”, amplió los beneficios fiscales, simplificó algunos trámites aduanales y por
9
primera vez, se legisló sobre la actividad de maquila para dar claridad y certeza a los
inversionistas.

En este sentido, las condiciones del mercado mundial de vestuario caracterizadas por el
sistema de cuotas de exportación, atrajo inversionistas nacionales y de diferentes
países que buscaban otras opciones para colocar su producción. De Asia llegaron de
Hong Kong, Taiwán, Singapur y Corea del Sur, principalmente buscando el acceso a las
cuotas de exportación debido a las limitaciones que EE. UU. imponía a sus países de
origen; otros inversionistas llegaron de Estados Unidos y Canadá. La principal
inversión foránea en Guatemala provino de Corea de Sur, la primera maquiladora se
estableció en 1984 y hasta 1990 se contabilizaron 49 fábricas originarias de este país.

En estos primero años el crecimiento fue vertiginoso en todos los indicadores de la


industria maquiladora regional; desde el número de nuevas empresas, capacidad
instalada, empleos, exportaciones, hasta el ingreso de divisas.

En la gráfica N° 1, se puede apreciar que a principios de los ochentas la República


Dominicana (R.D.) era el primer exportador de la ICC, seguido por Haití, Costa Rica en
tercero y Guatemala en cuarto lugar.

Gráfica N° 1.
ICC Exportaciones de vestuario a EE.UU. 1982 - 1986

300
US $ Millones

250 R.D.
200
Costa Rica
150
Haití
100
50 Guatemala
0
1982 1983 1984 1985 1986
Año

Nota: Exportaciones amparadas en el Código Aduanal 807.


Fuente: Citado en AVANCSO (1994), p.20, con base en datos de Kurt Salmon Associates, Inc. (1987) Planteamiento
para la profesionalización de la industria de la maquila en Guatemala.
10
La siguiente gráfica (Nº 2), se enfoca en las exportaciones de Guatemala. Es
importante destacar que a partir de 1986 se observa un salto de US$ 5.1 millones a
US$ 165.1 millones a finales de 1990, por concepto de exportaciones a EE.UU.

Gráfica N° 2. Guatemala: Exportaciones de vestuario a EE.UU


Valores FOB 1982 - 1990

180.0
160.0
140.0
120.0
100.0
Millones USD
80.0
60.0
40.0
20.0
0.0
1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990
Año

Fuente: Elaboración propia de la información proporcionada por la Gremial de Exportadores de Productos No


Tradicionales (GEXPRONT) 1982 – 1990.

En cuanto al número de fábricas maquiladoras, según AVANCSO (1994) de 1983 a


1991, fueron registradas 212 fábricas maquiladoras de vestuario ante el Ministerio de
Economía, el 75% estaban ubicadas en la región metropolitana de Guatemala. El 99%
de la producción se destinaba a EE UU.

El ingreso de divisas fue otro de los impactos positivos que tuvo la maquila en la
economía guatemalteca durante esos años, lo que ayudó en la Balanza Comercial y
las Reservas Monetarias Internacionales. El siguiente cuadro presenta el ingreso neto
de divisas por concepto del valor agregado entre 1986 y 1990.

Cuadro Nº 1. Ingreso neto de divisas


1986-1990
Año Millones US $
1986 2.3
1989 45.6
1990 85

Fuente: GEXPRONT, citado en la Tesis de María Isabel Mollinedo (1991), p.12, Situación de la maquila de ropa en
Guatemala, Universidad Francisco Marroquín.
11
Así mismo, Mollinedo, M. (1991), estimó que entre 1984 a 1990 se invirtieron alrededor
de US$ 125 millones en el sector maquilador.

Respecto a la generación de empleos, según Cuevas, C. (1988), para 1988 las 84


maquilas registradas daban empleo a 7,753 personas y AVANCSO (1994) estimó que
en 1991, las 212 fábricas registradas ya daban empleo 54,300 personas, lo cual
representa un crecimiento gigantesco del 700% en tan solo tres años.

Para finalizar, la capacidad instalada de la industria fue calculada en 41,000 máquinas


de coser en 1991 (AVANCSO, 1994).

3. Incorporación de Guatemala a la Organización Mundial de Comercio (OMC)

Los orígenes de la Organización Mundial de Comercio (OMC) se encuentran en el


Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, conocido como GATT por
sus siglas en inglés. El GATT fue creado en 1947 por 22 países fundadores.

Este acuerdo inicial, al cual se fueron sumando otros países, promovió con el tiempo el
intercambio comercial mundial que alcanzó tasas de crecimiento anual del ocho por
ciento entre los años 1950 y 1960. (Molina, A. 2002).

Los objetivos que se propusieron, según Morales, S. (1995), fueron lograr una
reducción sustancial de los aranceles aduaneros y demás barreras comerciales;
eliminar el trato discriminatorio en materia de comercio internacional; obtener la
liberalización y expansión del comercio mundial. Los principios en los cuales se basó el
GATT para alcanzar estos objetivos fueron: reciprocidad, no discriminación,
multilateralidad, consolidación y compensación.

Sin embargo, el camino transitado por esta organización no fue fácil, sino más bien un
camino largo, lleno de obstáculos, con avances y retrocesos. El tema de los textiles y el
vestuario ha sido uno de los más conflictivos desde los años 1950 cuando Japón
incrementó sustancialmente sus exportaciones a EE UU (OMC, 2005). Desde 1957 a
1961 EEUU ya había impuesto a Japón “restricciones voluntarias” (Condo, A. y otros
12
autores 2004) para limitar las importaciones y proteger a la industria estadounidense.
Estas restricciones fueron aprovechadas por otros países como Taiwán, China, Hong
Kong, Corea del Sur y Singapur, quienes comenzaron sus exportaciones de textiles y
vestuario hacia EEUU en las décadas de 1960 y 1970. (Obando, L. y Cortés, C. 2002).

Posteriormente, otras medidas proteccionistas de algunos países desarrollados (EE UU


y Gran Bretaña) minaron aún más la credibilidad del GATT y lo debilitaron. Para
sobrevivir a esta coyuntura, la organización tuvo que aceptar algunos cambios
contraviniendo los principios fundamentales de desregularización y no discriminación
con los que fue creada. Los cambios forzados se dieron durante las negociaciones de
la Ronda Kennedy y dieron origen al Acuerdo de Corto Plazo (de 1961 a 1962) y
posteriormente al Acuerdo de Largo Plazo (ALP), vigente desde 1962 hasta 1973, en el
cual se impusieron restricciones a la importación de 64 categorías de productos de
algodón.

Este último acuerdo fue perdiendo funcionalidad debido a la influencia cada vez mayor
de las fibras e hilados sintéticos como el poliéster, nylon y otras, que no estaban
reguladas en el ALP. En su reemplazo, nace en 1973 el Acuerdo Multi Fibra (AMF) que
también establecía la imposición de restricciones cuantitativas (cuotas) a los productos
de algodón y sintéticos, cuando las importaciones amenazaran a la industria textil o de
vestuario local.

Por último, con la creación de la OMC en 1995, el AMF fue sustituido por el Acuerdo de
Textiles & Vestuario (ATV) que bajo el auspicio de la Ronda Uruguay (1986 -1994)
marcó el inicio del fin de las cuotas, por medio del cual se implementó un programa de
eliminación progresiva que finalizaría en 10 años (Morales S., 1995). En enero del 2005
las cuotas desaparecerían, luego de 44 de años de restricciones comerciales.

Según Molina, A., (2002), la OMC tiene un carácter muy diferente del GATT. Las
diferencias entre ambas son:
1. El GATT fue un acuerdo multilateral sin base institucional. La OMC se creó como
una organización internacional permanente con su propia secretaría y personalidad
jurídica.
13
2. El GATT siempre tuvo un carácter provisional y con la fundación de la OMC los
acuerdos adquirieron un carácter sólido y permanente.
3. Las normas del GATT se aplicaron al comercio de mercancías. Con la OMC
también se abarcó el comercio de servicios, el comercio de la propiedad intelectual y
el arbitraje en el caso de conflictos.
4. Bajo el GATT los acuerdos multilaterales podían ser selectivos para los miembros,
con la OMC los acuerdos los asumieron en su totalidad.
5. El sistema de solución de diferencias de la OMC es más rápido y vinculante, los
miembros no pueden bloquear las resoluciones como solía pasar en el GATT, lo que
permite aplicar sanciones a los infractores.

Con el inicio de la OMC, los acuerdos del GATT no desaparecieron sino que se
integraron como parte de la nueva organización. De acuerdo a Luna, R. (2002), las
funciones de la OMC van desde organizar rondas de negociaciones de acuerdos
comerciales, vigilar la aplicación de esos acuerdos, hasta arbitrar en los casos de
controversias y conflictos.

Para sopesar la importancia de la OMC, es necesario saber que a finales del 2004 se
contabilizaban 148 países signatarios y se estimaba que 30 países más estaban
negociando su membresía. Para ese año, los países miembros representaron el 97%
del comercio mundial. Se estima que gracias a este acuerdo las exportaciones de
mercancías aumentaron un promedio del 6 % anual y el intercambio comercial en el año
2000 fue 22 veces mayor al registrado en 1950 (OMC, 2005).

Guatemala ingresó a la OMC el mes de julio de 1995 (Luna R., 2002), lo cual influyó
positivamente en las exportaciones porque a través de su ingreso se garantizaba el
acceso de muchos mercados, entre ellos el de su principal socio comercial: EE UU.

Además de su membresía en la OMC, hubo otros eventos en la década de los noventas


que también influyeron de manera positiva y negativa en la industria textil y de
vestuario. La firma de la paz con la URNG en diciembre de 1996 fue un evento
memorable que impulsó aún más el comercio exterior y atrajo mayores inversiones. Sin
embargo, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) vigente desde
14
enero de 1994, firmado por México, EEUU y Canadá, supuso un reto mayor a los
países centroamericanos para poder competir con México en el mercado
norteamericano.

Dicho tratado daba mayores ventajas a México para exportar textiles y vestuarios que
las ventajas otorgadas por EE UU a Centro América a través de la Iniciativa para la
Cuenca del Caribe (ICC). Con el nuevo TLC México ya no tendría que pagar aranceles
ni tendría cuotas de importación. Adicionalmente, la devaluación del peso mexicano a
principios de 1995 dió una ventaja mayor abaratando sus exportaciones.

De acuerdo a Gordillo, A. (1996), las exportaciones mexicanas de textiles y vestuario


crecieron 41.4% en 1994 y casi 61% en 1995, lo que significó un crecimiento tres veces
mayor al crecimiento de los países de la ICC en tan sólo dos años.

Los efectos no tardaron en sentirse en Guatemala, muchas fábricas textiles y


maquiladoras de vestuario se trasladaron a México provocando el cierre y consiguiente
despido de miles de trabajadores. El cuadro Nº 2, presenta un resumen de las
pérdidas sufridas por la industria maquiladora guatemalteca en el período 1993 – 1996.

Cuadro Nº 2. Cierre de fábricas y empleos perdidos


1993 - 1996
Año Cierre de fábricas Despidos
1993-1994 72 13,558
1994-1995 28 6,082
1995-1996 20 4,482
Total: 120 24,122

Fuente: Elaboración propia basada en Gordillo A. (1996). Capítulo 3, p.43

Según Gordillo, A. (1996), durante ese período se cerraron 120 fábricas y se


despidieron 24,122 trabajadores, atribuibles al efecto TLCAN.

A pesar de este bajón en los indicadores, el balance final de la década de los noventa
fue positivo para Guatemala y el resto de Centro América. Las exportaciones
continuaron creciendo como se verá a continuación en la gráfica Nº 3 y posteriormente
15
se dará la recuperación del resto de los indicadores como el empleo, número de
fábricas activas y la capacidad instaladas en máquinas de coser.

Gráfica N° 3. Importaciones de vestuario de EE UU


1992-2000 (En US$ millones)

2500
Honduras
2000
Salvador
1500 Guatemala
1000 Costa Rica
500 Nicaragua

0
1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000
Fuente: Elaboración propia con los datos de Office of Textiles and Apparel (OTEXA, 2003). Disponible en:
http://otexa.ita.doc.gov/

A excepción de Costa Rica, todos los países del área incrementaron sus exportaciones
medidas en millones de US dólares en los noventas. Durante esta década se destaca
la participación de Honduras como líder indiscutible de la región, seguido por El
Salvador y en tercer lugar Guatemala. Se puede apreciar a través de la gráfica Nº 3
que el impacto de México con el TLCAN tuvo un efecto pasajero y que Guatemala, al
igual que sus vecinos, lo logró superar.

La siguiente gráfica (Nº 4) representa las exportaciones de los países centroamericanos


medidas en Metros Cuadrados Equivalentes (SME por sus siglas en inglés).

Gráfica N°4. Importaciones de vestuario de EE.UU.


1992 - 2000 (En millones de SME)

1200
1000 Honduras
800 Salvador
600 Guatemala
400 Costa Rica
200 Nicaragua
0
1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Fuente: Elaboración propia con los datos de Office of Textiles and Apparel (OTEXA, 2003). http://otexa.ita.doc.gov/
16
Al igual que en la gráfica Nº 3, también es evidente el crecimiento de las exportaciones
medidas en millones de Metros Cuadrados Equivalentes (SME), se mantuvo la misma
tendencia alcista cada año. Sin lugar a dudas esta fue la época dorada de la maquila
guatemalteca.

Respecto de los empleos generados por las maquilas en Guatemala, la siguiente


gráfica refleja una caída en 1995 debido al efecto de México con el TLCAN, pero se
recupera con creces hasta alcanzar los 93,300 empleos en el año 2000.

Gráfica N° 5. Generación de empleo por las fábricas


de vestuario 1988 - 2000

100,000
80,000
Empleos

60,000
40,000
20,000
0
1988

1991

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000
Año

Fuente: Elaboración propia con el dato de 1988 obtenido de la tesis El potencial de la maquila de confección en
Guatemala, de Conchita Cuevas Guzmán, 1988, UFM. El dato de 1991 fue obtenido de AVANCSO (1994). Los
demás datos se obtuvieron de VESTEX (2005).

Con todas estas exportaciones, el ingreso de divisas continuó creciendo, lo cual


impactó positivamente en las reservas internacionales y la balanza comercial. El
cuadro Nº 3 presenta el ingreso anual de divisas por concepto de las exportaciones de
vestuario y textiles en el período 1991-2000.

Cuadro Nº 3. Ingreso neto de divisas 1991-2000


(En US $ millones)

AÑO : 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000
US $ 106.6 134.5 147.2 211.5 238.8 280.1 299.1 384.3 358.5 459.3

Fuente: Elaboración propia con los datos de AGEXPRONT (2002). Basado en el registro de ingreso de divisas del
Banco de Guatemala.
17
Gracias a las exportaciones de productos no tradicionales y al incremento de las
remesas Familiares el tipo de cambio del Quetzal se logró estabilizar en esos años.
Con el paso de los años noventa los inversionistas continuaron llegando principalmente
de Corea, lo que incrementó la capacidad de producción instalada. Incluso se dio el
caso de fábricas que regresaron de México a Guatemala al perder competitividad la
industria mexicana. El siguiente cuadro muestra el incremento de la capacidad
instalada medida en número de máquinas de coser y el porcentaje de variación anual
en el período comprendido entre 1996 – 2000.
Cuadro Nº 4. Capacidad Instalada en máquinas de coser
(1996 - 2000)

Año Máquinas de coser % Variación


1996 41,471
1997 38,945 -6.09
1998 44,940 15.39
1999 53,537 19.13
2000 64,464 20.41

Fuente: Comisión de la Industria de Vestuario y Textiles (VESTEX), citado por Berganza (2001), Capítulo 4, p. 22.

De acuerdo al cuadro Nº 4, hasta 1997 se experimentaron los efectos negativos del


TLCAN (-6.1%). A partir de 1998 el número de fábricas continuó creciendo y también la
capacidad instalada de la industria. Para el año 2000 había 269 plantas, la mayoría de
estas inversiones eran coreanas pero también había una fuerte participación de
inversiones nacionales, como se observa en la gráfica Nº 6:

Gráfica Nº 6. Origen de las inversiones


China: 1
EE UU: 20
Otros: 17

Guatemala: 67 fábricas Corea: 164 fábricas

Fuente: VESTEX (2001), The Guatemalan Apparel and Textile Industry [CD ROM]
18
Para finalizar este apartado, cabe agregar que al 30 de junio de 2000, Guatemala se
ubicó como el décimo sexto proveedor de textiles y vestuarios de EE.UU, con una
participación de mercado del 2.56% medido en US$ dólares y 2.24% de participación
en Metros Cuadrados Equivalentes (SME). (IDS, 2000).

4. Ley de Sociedad Comercial para la Cuenca del Caribe (CBTPA)

La Ley de Sociedad Comercial para la Cuenca del Caribe, mejor conocida como CBTPA
por sus siglas en inglés, fue promulgada por el Congreso de los EE. UU en octubre del
año 2000 como una extensión y ampliación de las preferencias contenidas
originalmente en la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC).

Con esta ley, EE.UU. otorgó ciertos privilegios adicionales a los países de
Centroamérica y del Caribe para que pudieran ser más competitivos en sus
exportaciones y tuvieran un mayor acceso al mercado norteamericano.

Como se mencionó en el apartado anterior, los países de la ICC habían perdido


competitividad frente a México a partir de la vigencia del Tratado de Libre Comercio de
América de Norte (TLCAN). Este país obtuvo un acceso inmediato al mercado
norteamericano para vender sus textiles y vestuarios sin el pago de aranceles de
importación y sin restricciones de cuotas. Con el fin de reducir estas desventajas, los
países de la ICC se dieron a la tarea de impulsar y presionar por diferentes medios al
gobierno de EE.UU. y a su Congreso para que apoyaran la promulgación de una ley
que se conoció originalmente como “Paridad con el NAFTA”, que perseguía obtener las
mismas ventajas que México tenía desde 1994 (IDS Insider, 2005).

Pasaron alrededor de cinco años para que se emitiera esta ley. Al final los países de la
ICC no obtuvieron las mismas condiciones de México, pero sí lograron mejorar las
preferencias de la ICC. En resumen, la CBTPA no eliminó todas las cuotas pero sí
logró incrementar el volumen de las cuotas garantizando el acceso de los productos
guatemaltecos al mercado norteamericano. Los aranceles de importación no fueron
eliminados en su totalidad pero se logró que algunos disminuyeran y otros productos
quedaran exentos. Con esta ley no sólo la industria maquiladora salió beneficiada,
19
también la industria textil obtuvo un beneficio limitado que se llamó “Programa de tela
regional”. Fue la primera vez en 17 años que EE.UU. otorgaba una preferencia
especial a la industria textil de Centroamérica y el Caribe. Anteriormente la ICC sólo
otorgó preferencias a la industria maquiladora de vestuario.

Este programa de tela regional permitió que las fábricas textiles nacionales pudieran
fabricar telas de tejido de punto con hilazas de EE.UU., para la industria maquiladora,
pero le impusieron límites cuantitativos anuales (cuotas) por lo que el impacto en la
industria textil fue moderado.

En definitiva, no se debe olvidar que el espíritu de las preferencias dadas a través de la


CBTPA era el mismo de la ICC: utilizar la mano de obra barata guatemalteca para el
ensamblado de prendas de vestir confeccionadas con telas, hilos de coser y accesorios
textiles fabricados en EE.UU. En este sentido el beneficio era mutuo, pero calculado
para favorecer principalmente a la industria textil norteamericana y Guatemala recibía a
cambio nuevas inversiones, divisas y puestos de trabajo.

Otra de las limitaciones de la CBTPA era su duración. Estas preferencias tenían


vigencia temporal de 8 años, estaba previsto que finalizarían en el 2008. Esto creó
cierta incertidumbre porque después de ese año no se garantizaba el acceso
preferencial de la industria a su principal mercado.

Un año después, en septiembre de 2001, la situación política y económica mundial


desmejoró sustancialmente por el ataque terrorista a Nueva York y Washington DC.
Los efectos se sintieron casi de inmediato y las tensiones se incrementaron con la
invasión de EE.UU. a Afganistán en octubre del mismo año y posteriormente con la
invasión a Irak en el 2003.

La economía norteamericana sufrió una desaceleración que produjo una contracción de


sus importaciones de textiles y vestuario, los países centroamericanos resultaron
afectados y nuevamente las fábricas tuvieron pérdidas económicas y algunas se vieron
forzadas a cerrar sus puertas y otras a reducir su plantilla de trabajadores. El balance
final de la crisis reportó la disminución de la mayoría de los indicadores de la industria a
20
finales de 2001 y una leve recuperación para el 2002. Los sucesos del 11 de
septiembre y sus secuelas posteriores eclipsaron los efectos positivos que la CBTPA
perseguía. A dos años de su publicación los resultados no fueron los esperados, sin
embargo, la industria de textiles y vestuario vería una mejoría hacia el 2003 y 2004.

En primera instancia, de las 269 maquiladoras reportadas por VESTEX en el año 2000,
tuvieron que cerrar 43 fábricas a finales de 2001, y para el 2003 el número de
maquiladoras activas sumaron 226 y en el 2004 disminuyeron a 222. El cierre provocó
la pérdida de 6,800 empleos en el 2001, pero se recuperaron con creces en el 2002.
Para el 2003 y 2004 los empleos continuaron en ascenso como se verá a continuación
en la gráfica Nº 7:

Gráfica N° 7. Generación de empleos por las fábricas


de vestuario 2000-2004

120000
100000
Empleos

80000
60000
40000
20000
0
2000 2001 2002 2003 2004
Año

Fuente: Elaboración propia con datos AGEXPRONT VESTEX (2005). [CD ROM] Comisión de Vestuario y Textiles.

Es interesante observar que a pesar del cierre de fábricas maquiladoras el empleo logró
incrementarse en el 2002, lo cual sugiere que hubo una consolidación en el mercado y
que las empresas más sólidas absorbieron el trabajo de las más débiles, provocando el
cierre de éstas últimas.

Por el lado de las fábricas textiles, hubo un crecimiento significativo gracias a la CBTPA
y a la promesa de la firma de un tratado de libre comercio con EE. UU. En el año 2000,
la Gremial de Exportadores de Productos no Tradicionales (AGEXPRONT), reportó que
21
en el país había 27 fábricas textiles. Para mediados de 2004 ése número se había
duplicado a 56 fábricas textiles que generaban empleo directo a 18,500 trabajadores.

Algo similar ocurrió con las empresas proveedoras de accesorios y servicios a las
maquiladoras y fábricas textiles. En el 2000 VESTEX reportó 240 empresas y para el
2004 el número de empresas llegó a 276, generando empleos para 15,000
guatemaltecos (AGEXPRONT, 2005).

En resumen, para el 2004 todo el cluster de la industria de vestuario, textiles,


accesorios y servicios consistía en 554 empresas que daban empleo directo a 117,093
trabajadores, alrededor del 2.23% de la Población Económica Activa (PEA).

Otros indicadores como el valor de las exportaciones de vestuario hacia EE.UU. así
como el ingreso de divisas (valor agregado) reportaron una reducción en el 2001. El
valor FOB de las exportaciones guatemaltecas en el año 2000 fue de $1,435.9 millones,
a partir de ahí las exportaciones mermaron un -0.5% en el 2001, luego -1.18% en el
2002 y finalmente repuntaron 4.67% en el 2003, continuando su crecimiento en 2004.
Estos resultados, más el comportamiento del ingreso de divisas, se representan
gráficamente a continuación:

Gráfica N° 8. Exportaciones de vestuario a EE.UU y Valor


agregado 2000 - 2004 (millones $)

2,500

2,000
Millones US $

1,500
Export. FOB
1,000 Valor Agregado
500

0
2000 2001 2002 2003 2004

Fuente: Elaboración propia con datos de VESTEX (2006). Perfil de la industria de vestuario y textiles. AGEXPRONT.

El ingreso de divisas, identificado en la gráfica Nº 8 como el “valor agregado”, también


decrece en el año 2001, se estanca en el 2002 y repunta en el 2003 y 2004. El mejor
22
año para las exportaciones guatemaltecas fue 2004, con un valor $ 1,867.9 millones de
dólares, lo que representó una participación de 3.03% en el mercado norteamericano,
haciendo de Guatemala el diecisieteavo mayor proveedor de vestuario en EE.UU.
La capacidad instalada de la industria maquiladora también sufrió un duro revés en el
2001, lo cual logró revertirse un año más tarde y se superó con creces en los años
subsiguientes, como se verá a continuación en la gráfica Nº 9:

Gráfica N° 9. Capacidad instalada en máquinas de


coser 2000 - 2004

100,000

50,000

0
2000 2001 2002 2003 2004
Máquinas 64,464 62,876 66,071 73,817 83,593

Fuente: VESTEX (2006). Guatemala: apparel and textile industry [CD ROM]. AGEXPRONT

Después de la recaída del año 2001, el número de máquinas de coser aumentó un 5%


en el 2002, un 12% en el 2003 y finalmente un 13% en el 2004.

Además de los ataques terroristas del 11 de septiembre, hubo otro acontecimiento


trascendental para la industria en el que se profundizará a continuación. Se trata del
ingreso de la República Popular de China (RPC) a la OMC en diciembre de 2001.
Como veremos en el siguiente apartado, las exportaciones de vestuario y textiles de la
RPC repercutieron negativamente en Guatemala a partir de 2005 con el fin del Acuerdo
de Textiles y Vestuario (ATV) que establecía el levantamiento de las cuotas en enero de
ese año (Levy-Dabbah, 2005).

5. 2005: la eliminación de las cuotas textiles

El año 2005 marcó un hito en la historia de toda la industria mundial de vestuario y


textiles. Será reconocido como el año de la eliminación del sistema cuotas textiles, un
sistema polémico que por más de 44 años controló y limitó el comercio entre los países
23
desarrollados y los países en desarrollo. Para comprender mejor lo sucedido en el
2005 es prudente conocer los antecedentes retrocediendo 10 años hasta 1995, año en
el que se aprobó el Acuerdo de Textiles y Vestuario (ATV) en las negociaciones de la
Ronda Uruguay de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El ATV fue un acuerdo temporal cuyo objetivo era la eliminación gradual de las cuotas o
contingentes, en un período de 10 años (1995 – 2004). Se establecieron cuatro etapas
para la eliminación de las cuotas: la primera a partir del 1° de enero de 1995 incluyó la
liberación de cuotas para el 16% de los productos textiles y vestuario; la segunda etapa
inició en enero de 1998 e incluyó la liberación de cuotas de un 17% adicional de los
productos; la tercera etapa dio inicio en enero de 2002 y liberó de cuotas a un 18%
adicional y por último, la cuarta etapa daría por eliminadas todas las cuotas el 1° de
enero de 2005 (OMC, 2005).

Lo anterior se dice fácil, pero no fue fácil para todos las partes involucradas. Ya se ha
dicho que el tema de textiles y vestuario al igual que la agricultura ha sido un tema
conflictivo en la OMC por la diversidad de grupos en el mercado e intereses económicos
que se mueven en él. Por un lado estaban quienes apoyaron la eliminación de las
cuotas textiles, este grupo estuvo conformado por los países en desarrollo que tenían
cuotas para sus exportaciones y por los importadores de vestuario y textiles de los
países desarrollados que consideraban las cuotas como una limitante para el
crecimiento de sus negocios.

Por el otro lado, estaban los productores de vestuario y textiles de los países
desarrollados, sus asociaciones empresariales y sindicales, quienes rechazaban la
eliminación de las cuotas temiendo ser invadidos por productos importados que
amenazarían con causar daños irreparables a su industria, provocando el cierre masivo
de empresas y el desempleo de miles de trabajadores. En EE. UU. estos intereses
estuvieron representados por la American Association Trade Action Coalition (AATAC),
la American Textile Manufacturers Institute y la Nacional Textile Association, entre otras.

La industria Centroamericana que tenía acceso preferencial al mercado norteamericano


a través de la CBTPA y estaba negociando un tratado de libre con EE. UU., se sumó al
24
segundo grupo y se pronunció en contra de la eliminación de las cuotas apoyando la
posición de los industriales norteamericanos quienes ya habían invertido fuertemente en
la región estableciendo nuevas plantas de producción de telas, vestuario y accesorios
textiles, principalmente en Honduras, República Dominicana y Costa Rica.

Este grupo que abogó por la protección de la industria local a través de cuotas de
importación dirigió sus críticas hacia China (RPC) argumentando que ese país mantenía
una competencia desleal a través de subsidios gubernamentales, una moneda (Yuan)
devaluada artificialmente y de violar sistemáticamente los derechos laborales y
humanos de los trabajadores chinos. La RPC se convirtió en el blanco predilecto y en
el chivo expiatorio de una lucha que en EE.UU. fomentó el nacionalismo y una campaña
mediática contra China.

En cambio, el primer grupo que defendió la eliminación de las cuotas afirmó que ya no
se podía seguir protegiendo a una industria ineficiente en perjuicio de los consumidores,
una industria que tuvo más de cuarenta años de protección y que llegada la hora cero
aún argumentaba no estar preparada para competir en el mercado internacional.

Esta lucha ha existido en el mercado de vestuarios y textiles desde muchos años atrás,
pero se intensificó a medida que se iba acercando el final de las cuotas en el año 2005,
Las consecuencias y los efectos también se fueron viendo a medida que la cuenta
regresiva se acercaba a su fin y en algunos productos las secuelas se sintieron en el
mercado unos años antes como veremos a continuación.

Según Condo, A. y otros autores (2004), los efectos de la tercera etapa de liberación
de cuotas en 2002 se dejaron sentir inmediatamente como se puede ver en la gráfica
Nº 10. China (RPC) creció un 64.8% en las categorías liberadas en el período 2001 –
2003, mientras que las importaciones de EE.UU. del resto del mundo disminuyeron un
7.39%. A partir de ese momento la RPC se perfiló como el líder exportador de
vestuario y textiles.

En el 2002 los países de Centroamérica y el Caribe no sufrieron mucho el impacto de la


tercera etapa de liberación de cuotas porque el 90% de los productos sensibles que
25
ellos exportaban a EE.UU. se liberarían hasta principios de 2005. Sin embargo, se
comenzó a gestar un ambiente de pánico debido a la incertidumbre que deparaba el
futuro y a las malas noticias que se escuchaban en los medios.
Gráfica Nº 10

Fuente: Tomado de Condo et al. (2004), Capítulo 2, p. 15.

De acuerdo a la National Council of Textile Organization (NCTO) de EE.UU., desde


1997 hasta el 2004 habían cerrado 331 fábricas textiles y según la Oficina de
Estadísticas Laborales (Bureau of Labor Statistics), desde noviembre de 2000 a
noviembre de 2004, la industria de vestuario y textiles estadounidense había perdido
411,800 empleos, lo que significó la pérdida del 38.7% de su fuerza laboral en cinco
años (NCTO, 2006). Todas estas pérdidas fueron atribuidas al levantamiento de las
cuotas textiles.

A todo lo largo del año 2005, las exportaciones de Asia y China principalmente
repuntaron en todas las categorías de vestuario y textiles en el mercado
norteamericano. Según datos generales a octubre de ese año, las exportaciones
chinas se dispararon 627% en algunos productos. Para el mes de noviembre, el Banco
Mundial (BM) confirmó oficialmente que China era el ganador indiscutible de la era “post
cuota”, al liderar la lista de países con mayores crecimientos en las exportaciones.
Según el BM sus exportaciones crecieron 50.49% en la primera mitad de 2005. Así
26
mismo, el informe del BM también confirma que otros países asiáticos de bajo costo
salieron beneficiados, entre ellos Bangladesh, Camboya, Sri Lanka, India y Pakistán.
La participación de Bangladesh en las exportaciones de vestuario y textiles hacia la
Unión Europea y EE.UU. se incrementó un 14.1%; Camboya creció un 13.9%, Sri Lanka
un 12.1%, India un 4.8% y Pakistán un 2.8%. Sin embargo, el mismo informe señala
que otros países resultaron perdedores, entre ellos México que perdió 0.20% de
participación en esos mercados (World Bank, 2005).

Los EE.UU. fue uno de los países perdedores. En el 2005 las pérdidas del sector
contabilizaron 32 fábricas textiles más y según la NCTO se perdieron 31,600 empleos
adicionales desde enero de ese año (NCTO, 2006).

En Guatemala también se dieron pérdidas en el sector maquilador. Según Mijangos, S.


(2005), en el primer trimestre de 2005 ya habían cerrado 14 empresas, de las cuales 8
eran de origen coreano y 6 de origen guatemalteco. En conjunto las 14 empresas
clausuradas exportaban US $ 35 millones. Así mismo, Mijangos agregó que 3 oficinas
de marcas privadas de ropa habían cerrado y trasladado su personal a China (RPC).

Para mayo de 2005, Carla Caballeros, gerente de VESTEX, afirmó que en los primeros
cinco meses habían cerrado 24 maquilas y se habían pedido 4,200 empleos. Así
también, Caballeros confirmó que la producción de vestuario de enero a mayo se había
reducido un 26% respecto del mismo período de 2004 (Monroy, A. 2005).

El mes de julio de 2005, salió publicada la IV Encuesta de la Industria de Vestuario y


Textiles, elaborada por la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES). La
encuesta reveló que hasta abril de ese año el 63% de los clientes norteamericanos
reconocieron una reducción de sus pedidos a las fábricas maquiladoras guatemaltecas.
Los resultados también indicaron que para el 75% de las fábricas entrevistadas, la
eliminación de las cuotas había resultado negativa o muy negativa. El 84% respondió
que la competencia de China (RPC) estaba afectando sus negocios (ASIES, 2005).

Al ser entrevistada Carla Caballeros, respondió que los resultados obtenidos en la


encuesta explicarían el por qué del cierre de 28 maquiladoras y la pérdida de 8,193
27
empleos hasta julio de 2005. Algo positivo según Caballeros, fue el mayor ingreso de
divisas entre enero y abril por las exportaciones de vestuario, que reportó un 21.4%
más respecto del mismo período de 2004. El mayor ingreso de divisas se debió a que
las exportaciones tuvieron un mayor valor agregado (Hernández, H. 2005).

El balance final de ese año 2005 fue desalentador para todos los miembros del sector.
Según declaraciones de Carla Caballeros, de enero a diciembre cerraron 51 maquilas,
se perdieron alrededor de 38,000 puestos de trabajo y hubo un descenso del 5.15% en
las ventas de vestuario a EE.UU. respecto de 2004. A pesar de las malas noticias,
Caballeros dijo que 30 nuevas fábricas habían abierto operaciones en Guatemala
contratando a 5,558 trabajadores y que el ingreso de divisas tuvo un crecimiento final
del 17%, totalizando US $ 620 millones de dólares (Hernández, H. 2006).

La industria regional recibió una bocanada de oxígeno en noviembre de 2005, cuando


EE.UU. y China (RPC) firmaron un memorando de entendimiento mediante el cual se
aplicaban nuevos contingentes (cuotas) a las exportaciones de 34 categorías de textiles
y vestuario de la RPC, vigente por tres años, iniciando en enero de 2006 y finalizando
en diciembre de 2008.

Las esperanzas ahora se depositaban en el 2006, año en el que se esperaba la


aprobación final del Tratado de Libre Comercio de Centro América con Estados Unidos
(TLC CAUSA). Todos confiaban que vendrían tiempos mejores si entraba en vigencia
este acuerdo comercial.

6. 2006: inicio del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos

Los primeros acercamientos sobre este tratado comercial iniciaron en el año 2001 entre
EE. UU. y los países Centroamericanos. Pero fue hasta el 2003 que las negociaciones
iniciaron oficialmente. El proceso necesitó de nueve rondas de negociaciones que
concluyeron el 17 de diciembre de ese mismo año.

En agosto de 2004 la República Dominicana suscribió el tratado con los países


centroamericanos y los EE.UU., por lo que el nombre del tratado se modificó a Tratado
28
de Libre Comercio de República Dominicana – Centro América – Estados Unidos,
conocido también como RD-CAFTA por sus siglas en inglés (Brichaux, J. 2006).

El Congreso de Guatemala ratificó el acuerdo el 10 de marzo de 2005 y el 27 de julio


del mismo año fue ratificado por el Congreso de los EE.UU. Sin embargo, el acuerdo
comercial no podía entrar en efecto hasta que Guatemala modificara las leyes
necesarias para su implementación. Finalmente, el tratado entró en funcionamiento
hasta el 1° de julio de 2006, unos meses después que El Salvador, Honduras y
Nicaragua (Hanson, N. 2007).

El acuerdo fue considerado como una herramienta estratégica, fundamental para la


sobre vivencia de todo el cluster de textiles y vestuario; era el instrumento necesario
para poder competir contra Asia en el mercado norteamericano. Los beneficios incluían
la eliminación de las cuotas de vestuarios y textiles y la exoneración del pago de
aranceles de importación. Dos ventajas competitivas que no tienen China ni otros
países asiáticos competidores.

Sin embargo, los resultados no se dieron como se esperaban. Una evaluación de los
primeros seis meses de vigencia del CAFTA realizada en enero de 2007, reveló que
hubo un decrecimiento de las exportaciones regionales de vestuario del -6.34%. Los
más afectados fueron El Salvador con un -15.63% y Honduras con un -8.51%. Sin
embargo, Nicaragua y Guatemala consiguieron un crecimiento del 29.24% y 9.93%
respectivamente (Hanson, N. 2007).

En ese artículo, Hanson, N. (2007), expresaba que el informe era prematuro porque
sólo contabilizaba los primeros meses del CAFTA y pronosticaba que la tendencia
mejoraría en los meses siguientes gracias al aumento de los pedidos y al incremento de
nuevas inversiones en la producción de hilazas y telas. Sin embargo, para el pesar de
la industria guatemalteca, los reportes posteriores demostraron que esta escritora se
había equivocado en sus predicciones.

A un año de la entrada en vigencia, VESTEX reportó el cierre de 7 fábricas más y la


pérdida de 5,117 empleos. Según Alejandro Ceballos, Presidente de la Comisión de
29
Vestuarios y Textiles (VESTEX), si no hubiera CAFTA los resultados serían peores que
los actuales. La competencia China y de Vietnam, así como el alza de los costos de
producción (salarios, electricidad, combustible, fletes y tipo de cambio) han mermado la
competitividad de la industria nacional (El Periódico, 2007).

En contraste, otros sectores exportadores de productos tradicionales y no tradicionales


celebraron el crecimiento de sus exportaciones hacia EE.UU. y atribuyeron el
incremento al Tratado de Libre Comercio (RD-CAFTA).

En el siguiente capítulo N° 2 se tratará con mayor detalle la situación actual de la


industria de vestuario y textiles, con el fin de hacer el balance final de los resultados
obtenidos después de la entrada en vigencia del CAFTA.
30
CAPITULO II: SITUACIÓN ACTUAL DE 2005 A 2007

El segundo capítulo presenta y evalúa la situación de la industria en los últimos tres


años, desde el 2005 hasta diciembre de 2007. Debe tomarse en cuenta que a
diciembre de 2007 sólo se tuvo acceso a información estadística preliminar actualizada
al mes de noviembre y en algunos casos al mes de diciembre.

1. Estadísticas de exportaciones y valor agregado 2005 – 2007

La era post-cuota ha venido transformando el mercado mundial de vestuario y de


textiles en los últimos tres años. Principalmente, cambios que han provocado el
traslado de la producción de unos países a otros y cambios en la participación de
mercado de cada uno de los países exportadores en el mercado norteamericano
(EE.UU). Los resultados identifican a un grupo de países ganadores y a otro grupo de
países que salieron perjudicados con la eliminación de las cuotas.

Las estadísticas también señalan que la mayoría de países ganadores se ubican en


Asia, por lo general son países con mano de obra barata y costos bajos de producción.
En la región latinoamericana, los resultados fueron mixtos, porque hubo países que
obtuvieron una mayor participación y otros disminuyeron. Considerando la información
más reciente de la Oficina de Textiles y Vestuario de EE.UU., más conocida como
OTEXA por sus siglas en ingles, se puede apreciar a través de la gráfica Nº 11, el
crecimiento de unos países en detrimento de otros.

Entre los países asiáticos que registraron un crecimiento en sus exportaciones de


vestuario están la República Popular de China (RPC), Vietnam, India, Bangladesh,
Indonesia, Camboya y Pakistán. En contraposición, los países que han visto decaer
sus exportaciones en la región del CAFTA y el Caribe son: México, Guatemala, Costa
Rica, República Dominicana, Jamaica y Haití. Y por el otro lado están El Salvador,
Honduras y Nicaragua, que ganaron participación en el mercado norteamericano en el
2007.
31

Gráfica Nº 11. Exportaciones de vestuario a EE.UU.


2005 -2007* (En millones de SME)

10,000

8,000
C,H,K,T
6,000 ASEAN
CAFTA
4,000 México

2,000

0
2005 2006 2007*

Nota: Expresado en SME: Metros Cuadrados Equivalentes. Datos de 2007 al mes de


Noviembre. C,H,K,T : China, Hong Kong, Korea, Taiwan. ASEAN : Asociación de Na-
ciones del Sureste Asiático.
Fuente : Elaboración propia con la información de OTEXA (diciembre, 2007).

La gráfica anterior (Nº 11) evidencia el crecimiento de las exportaciones de los países
asiáticos y la disminución de las exportaciones de los países del RD-CAFTA y de
México. Sin lugar a dudas, se puede afirmar que los negocios de vestuario se están
trasladando a Asia en detrimento de otras regiones del mundo. China es el principal
ganador con un incremento del 37% en los últimos tres años, seguido por Vietnam con
un crecimiento del 53% en ese mismo período. Sin embargo, es importante notar que
no todos los países asiáticos están exportando más, algunos de ellos están perdiendo
terreno aunque continúan teniendo una participación importante. Este es el caso de
Tailandia, Filipinas, Sri Lanka, Hong Kong, Taiwán, Macao, Malasia y Corea del Sur.

Como se había mencionado anteriormente, México es el país latinoamericano que más


participación ha perdido desde 1999 hasta 2007. Su máxima participación en el
mercado norteamericano fue del 16% y a partir de ahí, año con año, ha venido
decreciendo hasta llegar al 5% en 2007. Una situación similar a la de México ha
ocurrido con República Dominicana, Costa Rica y Guatemala.

A continuación se muestra la gráfica Nº 12, que representa el comportamiento de las


exportaciones de los países Centroamericanos y México, expresadas en Metros
Cuadrados Equivalentes (SME).
32

Gráfico Nº 12. Exportaciones de vestuario a EE.UU. 2005 -


2007 (En millones de SME)

2,000
México
1,500 Honduras
El Salvador
1,000
Guatemala
500 Costa Rica
Nicaragua
0
2005 2006 2007*

Nota: Datos de 2007 dados hasta noviembre. SME: Metros Cuadrados Equivalentes.
Fuente: Elaboración propia con los datos proporcionados por OTEXA (diciembre, 2007)

De acuerdo a esta gráfica, México ha perdido un 28% desde 2005 a 2007; Costa Rica
disminuyó sus exportaciones un 6.5% y Guatemala un 18.4%, en esos últimos tres
años. Los ganadores fueron Honduras que recuperó un 4.25% en 2007, después de un
mal año en 2006; le sigue El Salvador que también se recuperó en 2007 con un
crecimiento anual de 10.7% y por último Nicaragua que ya superó a Costa Rica, gracias
a un crecimiento de 15.7% en 2007 y un crecimiento acumulado de 39% desde 2005 a
la fecha. De proseguir esta tendencia se estima que Nicaragua va a igualar a
Guatemala en los próximos años. En buena medida este crecimiento sorprendente de
Nicaragua ha sido posible gracias a los Niveles de Acceso Preferencial, denominados
TPL por sus siglas en ingles, los cuales permiten que éste país utilice telas fabricadas
en cualquier parte del mundo y aún así pueda exportar a EE.UU. libre de aranceles.
Esta ventaja no la tienen el resto de países de la región.

Entrando en detalle con el valor de las exportaciones de vestuario guatemaltecas, se


puede observar en la gráfica Nº 13 que las exportaciones también disminuyeron cuando
se representan en millones de dólares (US $). La última información de VESTEX
actualizada hasta diciembre de 2007, afirma que se redujeron $ 204.7 millones el año
pasado, lo que representó una caída de 13.15% y la contracción acumulada en el
período 2005 a 2007 totaliza $ 324.9 millones de dólares, lo que significó una merma de
19.38% para las exportaciones nacionales en tan sólo tres años.
33

Gráfica Nº 13. Exportaciones de vestuario a EE.UU. y Valor


Agregado 2005 - 2007 (millones US $)

2500

2000
Millones US $ 1500 Export. FOB $
1000 Valor Agregado $

500

0
2005 2006 2007*

* Nota: valores preliminares a diciembre de 2007 proporcionados por VESTEX.


Fuente: Elaboración propia, con la información proporcionada por VESTEX (Enero, 2008).

Simultáneamente, con la caída de las exportaciones también se redujo el ingreso neto


de divisas (Valor agregado), disminuyendo 5.9% en el período 2005- 2006 y 14.5%
entre 2006 - 2007. En esos tres años (2005-2007), Guatemala redujo sus ingresos en
US $ 106.8 millones por concepto de exportaciones de vestuario.

2. Estadísticas de fábricas maquiladoras y empleo 2005 - 2007

El cierre de empresas maquiladoras en Guatemala por lo general significa que las


fábricas serán trasladadas hacia otros países que tengan mayores ventajas
competitivas. Según Alejandro Ceballos, citado por Quinto, R. (2008), Guatemala ha
perdido competitividad debido al incremento anual del salario mínimo, el alto costo de la
energía eléctrica y la apreciación del quetzal respecto al dólar. Carla Caballeros,
Gerente de VESTEX, agregó que otros países vecinos tienen mayores incentivos para
los inversionistas y que la burocracia en las aduanas es lenta, duplica los esfuerzos y
aumenta los costos operativos (Hernández, H. 2006).

Lo anterior, más al levantamiento de las cuotas de importación en el 2005, provocó la


fuga de fábricas maquiladoras que ha continuado a todo lo largo de 2006 y 2007. A
pesar que han abierto nuevas fábricas maquiladoras en el país, el balance sigue siendo
negativo, como lo muestra el cuadro N° 5 a continuación:
34

Cuadro Nº 5. Cierre de fábricas maquiladoras y despidos


2004 - 2007
Año Fábricas Empleos Cierres Despidos
2004 222 113,200
2005 201 87,600 21 25,600
2006 188 82,100 13 5,500
2007 169 68,400 19 13,700
Balance : 53 44,800

Fuente: Elaboración propia con la información proporcionada por VESTEX (diciembre, 2007).

El cuadro Nº 5 muestra la contracción del tamaño de la industria, expresado en número


de empresas y número de empleos. En los últimos cuatro años han cerrado 53
maquiladoras, lo que significó la perdida del 24% de todas las fábricas instaladas desde
el año 2004. Algo similar ocurrió con el empleo, porque se perdieron 44,800 trabajos en
el mismo período, lo que ha provocado un mayor desempleo en el sector.

En el 2004, las maquilas daban empleo al 2.18% de la Población Económicamente


Activa (PEA), hacia finales de 2007 sólo emplearon el 1.24% de la PEA, lo cual redujo
el peso económico de la industria maquiladora como generadora de empleos.

La mayoría de las 53 maquiladoras cerradas o trasladas a otros países fueron de origen


coreano, en total sumaron 32 fábricas; 19 fábricas cerradas eran de origen
guatemalteco y 2 fábricas de origen Chino.

En cambio, la situación ha sido más estable en la industria textil y en las fábricas de


accesorios y servicios. El número de fábricas textiles aumentó ligeramente de 47
fábricas en 2005 a 50 fábricas textiles en 2007. En cuanto a las fábricas de accesorios
y servicios las empresas activas se redujeron ligeramente de 270 en 2005 a 260
empresas a julio de 2007. El número de empleados se ha mantenido casi invariable.
De acuerdo a VESTEX (diciembre, 2007), las fábricas textiles continúan dando empleo
a 18,500 trabajadores y las empresas de accesorios y servicios emplean a 15,000
personas. Si se suman todos los empleos directos generados por las maquiladoras,
las fábricas textiles y las fábricas de accesorios y servicios, totalizarían la cantidad de
101,900 empleos, esto representa el 1.85 % de la PEA del país, a finales de 2007.
35
3. Estadísticas de máquinas de coser 2005 - 2007

Según la última información disponible en diciembre de 2007 en la página Web de


VESTEX (Op cit.), la capacidad instalada de la industria maquiladora medida en
número de máquinas de coser también ha venido mermando en los últimos tres años.
De 2005 a 2006 el número de máquinas disminuyó un 4.9% y de 2006 a 2007 la
cantidad se redujo un poco más del 15%. En este último recuento se determinó que
actualmente hay 60,824 máquinas de coser instaladas en el país, lo que
comparativamente corresponde a la capacidad instalada que tenía Guatemala 6 años
atrás, en el 2001. Esto demuestra que hay un proceso de contracción y reducción en el
tamaño de la industria, que ha venido acentuándose en los últimos años.

Si se hace una comparación entre la capacidad instalada en 2004, año con el mayor
número máquinas en toda la historia del país, y se compara con la última información a
diciembre de 2007, se podrá ver con sorpresa que la cantidad de máquinas de coser ha
disminuido el 27.2% en tan sólo cuatro años. Vale decir que estas cifras negativas
repercuten directamente en la capacidad de producción de la industria guatemalteca,
reduciendo su potencial y el atractivo para atraer nuevos clientes.

4. Participación de mercado de Guatemala en EE.UU. 2005 – 2007

Después de haber leído las páginas anteriores el lector no se sorprenderá al enterarse


que la participación de mercado en US $ dólares y en Metros Cuadrados Equivalentes
(SME) de Guatemala también ha venido reduciéndose en su principal mercado de
exportación, a donde envía el 89% del vestuario que produce.

En la siguiente página se presentan dos gráficas que muestran la participación


porcentual medida en US $ y en Metros Cuadrados Equivalentes (SME), en los últimos
cuatro años. En la gráfica Nº 14, la mayor participación la obtuvo Honduras, seguido de
Guatemala que prácticamente está empatado con El Salvador en 2007. Sin embargo,
la tendencia de 2003 a 2007 es hacia la baja, es decir que los tres países han estado
perdiendo participación de mercado en los últimos años. La excepción de esta regla ha
36
sido Nicaragua, en la cuarta posición, que ha tenido un crecimiento sostenido año con
año superando a Costa Rica, que ha quedado relegado a la última posición.

Gráfica Nº 14. Participación de mercado de vestuario


en EE.UU. 2003 -2007* (Porcentajes)

4,5
4
3,5 Honduras
3 Guatemala
2,5
2
El Salvador
1,5 Nicaragua
1 Costa Rica
0,5
0
2003 2005 2006 2007

Nota: Porcentajes de participación de mercado calculados sobre las exportaciones en US$. Los datos de 2007 están
dados hasta noviembre (YE). Fuente: Elaboración propia con los datos proporcionados por OTEXA (2007).

La situación cambia un poco cuando se presenta la participación de mercado calculada


sobre los SME exportados a EE.UU. En la gráfica Nº 15 se incluye a México en primer
lugar, seguido de Honduras en segundo, El Salvador ocupa el tercero, Guatemala el
cuarto y Nicaragua el quinto lugar.

Gráfica Nº 15 Participación de mercado de


vestuario en EE.UU. 2004 - 2007* (Porcentajes)

12
10
México
8 Honduras
6 El Salvador
4 Guatemala
Nicaragua
2
0
2004 2005 2006 2007*

*Nota: participación porcentual estimada sobre las exportaciones en SME. Datos de 2007 hasta noviembre.
Fuente: Elaboración propia con los datos proporcionados por OTEXA (diciembre, 2007) y por Emerging Textiles
(2005), disponible en www.emergingtextiles.com

Vale la pena agregar que la tendencia de México y Guatemala es hacia la baja y que
Honduras y El Salvador se recuperaron en 2007 de las pérdidas que tuvieron en 2006.
37
Nicaragua también muestra un crecimiento sostenido en el volumen de sus
exportaciones (SME). Costa Rica no aparece en la gráfica por falta de espacio, en este
caso también ocuparía la última posición después de Nicaragua.

La posición que ocupa Guatemala en el ranking de los principales países exportadores


de vestuario ha cambiado en los últimos años. A continuación se muestra el cuadro
Nº 6, en el cual se presenta un listado de los principales competidores a nivel mundial,
ordenados según las posiciones que han ocupado en los últimos cuatro años.

Cuadro Nº 6. Ranking de los principales exportadores de vestuario a EE.UU.


(2004 - 2007)

País Posición Posición Posición Posición


2007 2006 2005 2004
China (RPC) 1 1 1 1
Bangladesh 2 4 4 4
México 3 2 2 2
Vietnam 4 6 7 8
Honduras 5 3 3 3
Indonesia 6 5 6 9
India 7 7 8 13
Camboya 8 8 10 12
El Salvador 9 9 5 5
Pakistán 10 12 n/d* 16
Tailandia 11 13 n/d 15
Filipinas 12 14 14 14
Sri Lanka 13 15 n/d 19
Rep. Dominicana 14 10 9 7
Guatemala 15 16 15 17
Hong Kong 16 11 11 6
Taiwán 17 17 17 11
Nicaragua 18 25 25 n/d
Costa Rica 19 20 20 21
Jordania 20 21 21 n/d

*Nota: n/d: no disponible. El ranking se estableció de acuerdo a la participación de mercado en SME de cada país.
Fuente: Elaboración propia con los datos de OTEXA (2008) y los datos de VESTEX (2005).

Del ranking anterior se pueden extraer informaciones que son reveladoras y a la vez
indicadoras de las tendencias en el mercado De los 20 países listados a 2007, 12
países son asiáticos, 7 países latinoamericanos y 1 país del medio oriente. Se confirma
38
el predominio asiático en el mercado norteamericano. En cuanto al análisis de los
ganadores y perdedores, se puede apreciar que a partir de 2005 (año en que se
liberaron las cuotas) los países asiáticos ascienden a mejores posiciones y la mayoría
de países latinoamericanos descienden de sus puestos anteriores.

Los países más sobresalientes en escalar posiciones en el período 2004 -2007 fueron:
Nicaragua con 7 puestos; India, Pakistán y Sri Lanka con 6 puestos; Vietnam,
Camboya y Tailandia con 4 puestos; Indonesia con 3; Bangladesh, Filipinas, Guatemala
y Costa Rica con 2 puestos y Jordania con 1. En contraste, los países que más
descendieron en el ranking fueron Hong Kong con 10 puestos; República Dominicana
con 7; Taiwán con 6; El Salvador con 4; Honduras con 2 y México con 1 puesto menos.
Es interesante comprobar que México, a pesar de haber perdido participación de
mercado, sólo perdió un puesto y descendió de la segunda posición a la tercera.

El ascenso de Nicaragua es sorprendente porque saltó 7 puestos de 2006 a 2007.


Gracias al tratado de libre comercio (CAFTA) repuntó sus exportaciones de vestuario en
el 2006. En los últimos tres años sus exportaciones crecieron 39%. El caso de
Guatemala no es tan afortunado debido a la contracción de su industria y por ende a la
reducción de sus exportaciones en US$ 85.2 millones (-18.2%) en el período
comprendido entre 2005 -2007. Resulta increíble que Guatemala mejorara su posición
en el mercado norteamericano aún teniendo un fuerte retroceso en la mayoría de sus
indicadores.

El balance final indica que 9 países Asiáticos ganaron posiciones y sólo dos perdieron.
China (RPC) mantuvo la primera posición por cuarto año consecutivo. Mientras tanto, 3
países latinoamericanos ascendieron en el ranking y 4 perdieron sus posiciones.

Para finalizar este apartado, es preciso resaltar que los 12 países asiáticos del ranking
representan el 71.42% de todas las importaciones de vestuario de EE.UU. en el 2007 y
que los países de Centroamérica, México y el Caribe, en su conjunto, representan el
20.73%. Esto quiere decir que de cada 10 prendas de vestir que importa EE.UU., 7
prendas son de origen asiático y dos de Latinoamérica.
39
CAPITULO III: PRINCIPALES RETOS PARA LA INDUSTRIA

Tomando en cuenta todo el bagaje histórico contenido en el Capítulo 1 y considerando


la información estadística actualizada del Capítulo 2, se procederá a realizar un análisis
FODA con el fin de profundizar y definir cuáles son las fortalezas y debilidades de la
industria y las oportunidades y amenazas que representan un reto a superar en el 2008.

1. F. O. D. A.

Entre las fortalezas del cluster textil y de vestuario guatemalteco se enumeran las
siguientes:
• La cercanía con su principal mercado (EE.UU.) le permite reducir tiempos de
entrega comparado con Asia y la posibilidad de responder rápidamente a la
demanda de los consumidores y a los cambios en las condiciones del mercado.
• Guatemala posee un cluster bien integrado, conformado por una de las industrias
textiles más fuerte de la región, un amplio número de maquiladoras, así como la
mayor cantidad de empresas de servicios y accesorios de Centroamérica.
• Mayores inversiones de las fábricas existentes, principalmente para ampliar su
capacidad de producción.
• Servicio de paquete completo (Full Package).
• Mano de obra calificada, orientada a la calidad.
• Gran variedad de productos disponibles desde básicos hasta vestuario de alto
valor agregado.
• Tratado de Libre Comercio con EE.UU. (RD-CAFTA) y con México.
• Con el CAFTA se incrementó el valor agregado nacional en el vestuario gracias
al uso de materias primas locales.
• Se cuenta con Centros de Capacitación a nivel técnico (INTECAP y VESTEX).

Las oportunidades de Guatemala como productor de vestuario son:

• La llegada de nuevos inversionistas que vienen a fortalecer al cluster.


• Nuevas oportunidades de negocios que se abren con el RD-CAFTA.
40
• La necesidad de los importadores, tiendas minoristas y marcas privadas, de
balancear su abastecimiento de vestuario de diferentes regiones para no
depender sólo de Asia y tener varias opciones incluyendo a Centroamérica.
• Explorar otras oportunidades de negocios con otros países con los cuales se
hayan suscrito Tratados de Libre Comercio.
• Las negociaciones con la Unión Europea para firmar un Acuerdo de Asociación
con Centroamérica, iniciaron en octubre de 2007 y se espera sea una
oportunidad real para la industria en unos años más.
• El Memorando de entendimiento entre EE.UU. y China (RPC) que aplica cuotas
a 34 categorías de textiles y vestuario, estará vigente hasta finales de 2008.

Las debilidades que afectan a la industria se detallan a continuación:

• La falta de cultivo de algodón en Guatemala y la región centroamericana, así


como la inexistencia de industrias productoras de fibras sintéticas. Por ahora
casi todas las fibras naturales y sintéticas son importadas.
• Limitada capacidad de producción de telas, insuficiente para abastecer todas las
necesidades de las maquiladoras. Un alto porcentaje de las telas son traídas de
EE.UU. y Asia.
• Limitada capacidad en el desarrollo de nuevos productos especiales orientados a
la moda.
• La industria está más dedicada a la producción de vestuario básico de bajo
precio, que a la producción de vestuario de moda con alto valor agregado y
mayor rentabilidad.
• Costo de la mano de obra ha venido incrementándose en los últimos años,
actualmente es más cara que la mayoría de competidores asiáticos.
• En general, los costos han aumentado debido a los incrementos de la mano de
obra, la electricidad, el transporte y los derivados del petróleo.
• La percepción por parte de algunos importadores, minoristas y marcas privadas
de EE.UU. que Guatemala y la región centroamericana no son confiables como
suplidores de vestuario, en comparación con China (RPC).
41
• La percepción de la opinión pública nacional e internacional que algunas
empresas maquiladoras no cumplen con el Código de Conducta, ni respetan los
derechos humanos ni laborales de sus empleados.
• Limitado acceso de la industria al financiamiento bancario al ser calificada como
“industria de alto riesgo”. Principalmente afecta a las maquiladoras.
• No se cuenta con programas de educación superior para formar a los mandos
medios y superiores de la industria textil. No existe la carrera de Ingeniería
Textil, por lo que se deben importar profesionales del extranjero.

Las amenazas que acechan a la industria son las siguientes:

• La fuga de inversionistas que trasladan sus operaciones a otros países que


tienen mayores ventajas competitivas. En la región el mayor receptor de estas
inversiones ha sido Nicaragua y en Asia han sido China, Vietnam e India.
• El crecimiento acelerado de las exportaciones asiáticas hacia EE.UU. a
expensas de las exportaciones latinoamericanas, lo que reduce los ingresos, el
empleo y la participación en ese mercado.
• Las fusiones entre compañías importadoras, minoristas y marcas privadas,
reduce el número de clientes potenciales y aumenta el poder de negociación de
las grandes corporaciones en detrimento de los productores nacionales. Es un
mercado manejado por los clientes, no por los productores.
• La desaceleración de la economía estadounidense, la pérdida de confianza del
consumidor americano y la reducción de las ventas de vestuario al detalle.
• La desaceleración de la economía guatemalteca, consecuencia de la crisis
norteamericana.
• La inseguridad social y la violencia en Guatemala que desincentivan las nuevas
inversiones y encarecen los costos de operación.
• El alto costo del petróleo que afecta directamente en el incremento de los costos
de la energía eléctrica, del transporte y otros costos de producción.
• El incremento sostenido en los precios de las materias primas, principalmente del
algodón y las fibras sintéticas como el poliéster, el nylon y el spandex, que
impactan en el costo final de las prendas.
42
• Fin del Memorando de entendimiento entre China y EE.UU. a partir del primero
de enero de 2009. Nuevamente se eliminan las cuotas a las exportaciones
chinas.

2. Principales retos para el gobierno

Los problemas que enfrentan la industria de vestuario y de textiles se pueden clasificar


en problemas externos y problemas internos. Los problemas externos son aquellos que
pueden afectar a la industria pero son problemas que no se originan en ella, ni tampoco
está en sus manos el poder resolverlos. A diferencia de los externos, los problemas
internos si se originan en la industria y la industria puede influir en la solución.

Muchos de estos problemas externos a la industria afectan a todos los sectores por
igual, algunos se originan en Guatemala y otros provienen del ámbito internacional.
Pueden ser de orden económico, social y político, y es al gobierno ante todo a quien le
corresponde tomar las mejores decisiones para reducir los efectos negativos.

Entre los principales problemas que enfrenta el Estado guatemalteco están la


inseguridad social y la violencia generada por el accionar del crimen organizado, ya sea
a través de las extorsiones de las maras, el narcotráfico, o bien a través del
contrabando, el robo de contenedores, el robo de automóviles y el secuestro. Son
realmente preocupantes los niveles de violencia, tanto así que Andrés Oppenheimer
(2005), afirmó que en Latinoamérica se vive un estado de “guerra civil no declarada” y
cuando dijo esto también se refería a Guatemala, Honduras y El Salvador. Este escritor
afirma que las maras son una especie de ejército de delincuentes bien organizados que
cuentan con aproximadamente 100,000 miembros en toda Centroamérica. La Policía
Nacional y el Ejército de Guatemala tienen un gran reto por delante para traer la paz y
la seguridad que necesita el país.

Las estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentan cifras


alarmantes que confirman 5,885 homicidios en 2006 y un incremento del 64% de las
muertes violentas en los últimos cinco años. Así mismo, hacen énfasis que el costo de
43
la violencia fue superior a los Q. 17,000 millones en el año 2005 y manifiestan que es
preocupante el alto nivel de impunidad, afirmando que de cada 100 casos que se
someten a la justicia guatemalteca sólo 2 se resuelven y 98 quedan impunes (Pérez, S.
2007).

En ese sentido, las instituciones del Estado guatemalteco tienen un enorme déficit de
credibilidad ante la población. En general, la población no confía en la policía, ni en el
sistema de justicia, mucho menos en el congreso y sus autoridades locales. Hay una
verdadera crisis de confianza lo que ha provocado serios incidentes en los que sectores
de la población han preferido tomar la justicia por sus manos en lugar de respetar las
leyes y el debido proceso. Las nuevas autoridades electas tienen la gran tarea de
restituir la confianza perdida en las instituciones para restaurar la ley y el orden, y con
ello evitar el caos social.

Existen otros problemas de carácter macroeconómico que el gobierno no está en


capacidad de resolver, como lo son el incremento en los precios del petróleo y la
desaceleración económica de EE.UU., principal socio comercial de Guatemala, origen
de la gran mayoría de las remesas familiares y origen de una buena porción de los
turistas que visitan el país. En estos temas, el gobierno se limita a tomar medidas
paliativas y defensivas para suavizar un poco el impacto que recibirá la economía
nacional.

Para tomar conciencia de lo que puede significar para el país, basta decir que el barril
del petróleo aumentó su precio un 75% en un año (2007 – 2008). El economista Hugo
Maúl del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), declaró que gracias
al petróleo el poder adquisitivo del guatemalteco se verá afectado por el encarecimiento
de los bienes y servicios, debido a que la inflación se disparó a 8.75% en el 2007
(Gramajo, J. 2008). Por otra parte, el país ha sextuplicado la factura petrolera en los
últimos diez años por el incremento de los precios y el aumento en el consumo interno.

Además del petróleo, hubo otros factores externos que incidieron en la inflación. Los
precios internacionales del maíz, el trigo, la soya, la leche, entre otros productos
básicos, se incrementaron fuertemente a nivel mundial en 2007.
44
Otro de los factores que perjudicarán a la industria es el costo de la energía eléctrica,
que ya de por sí era una de las más costosas de la región y se pronostica que
aumentará aún más de la mano con los combustibles, porque el 60% de la energía
generada depende del búnker y el diesel.

Según Thomas Dougherty, presidente de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG),


las fábricas se verán afectadas por el aumento en el valor del búnker, utilizado en las
calderas de vapor. En su opinión, lo único que queda por hacer es fomentar el ahorro e
impulsar con la ayuda del gobierno, nuevos proyectos de generación de energía
hidroeléctrica, geotérmica, solar y eólica, que permitan en el largo plazo una mayor
independencia de los derivados del petróleo, la generación de energía más limpia y
barata (Quinto, R. 2008).

Datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM), corroboran que el costo de generar
energía hidroeléctrica está por debajo de los US$ 0.04 / Kwh, mientras que el costo de
generación de una planta térmica que usa búnker está por arriba de los US$ 0.08 / Kwh.
En este sentido, el principal reto del actual gobierno será el de impulsar proyectos de
generación de energía con recursos renovables como ríos, lagos, volcanes, el sol y el
viento.

Con la desaceleración de la economía norteamericana sólo se puede esperar un menor


crecimiento económico en Guatemala. Los pronósticos para 2008 sugieren una baja en
las exportaciones, un menor ingreso de remesas familiares, un menor ingreso por
concepto de turismo y una menor inversión. Debe considerarse que en el 2006 las
exportaciones guatemaltecas a EE.UU. representaron casi el 45% de las exportaciones
totales, las remesas familiares contabilizaron US$ 3,610 millones y el turismo generó
US$ 1,012 millones ese mismo año (El Periódico, 2006).

El Fondo Monetario Internacional (FMI), recientemente bajó sus estimaciones respecto


del crecimiento de la economía estadounidense de 1.9% a 1.5% para 2008, aunque
afirmaron que no entrará en una recesión. Esta desaceleración también incidió en los
pronósticos del FMI sobre el crecimiento de la economía mundial, reduciendo las
expectativas de 5.2% a 4.1% (Quinto, R. 2008).
45
Para Guatemala, las previsiones del Banco de Guatemala (BANGUAT) prevén que la
economía crecerá menos en 2008 comparado con 2007. El Producto Interno Bruto
(PIB) que alcanzó un crecimientote de 5.7% en 2007 decrecerá a 5.3% en 2008.
Todos los sectores de la economía se verán afectados con un menor crecimiento. En
cuanto a la tasa de inflación, se espera que alcance un máximo de 6.5% anual (Boche,
E. 2007).

Sin embargo, otro estudio económico presentado por el Banco Centroamericano de


Integración Económica (BCIE), resulta ser más pesimista que el presentado por el
BANGUAT. De acuerdo al BCIE, el PIB de Guatemala sólo crecerá entre 3.4% a 4.4%,
por debajo de la meta de 5.3% prevista por el Banco de Guatemala, debido a la
desaceleración y posible recesión de la economía estadounidense (Rodas, P. 2008).

De acuerdo a Hugo Maúl del CIEN, el nuevo gobierno deberá ser austero y cauteloso,
mantener una disciplina fiscal y monetaria para enfrentar un menor crecimiento
económico y una mayor inflación al mismo tiempo. El reto del presidente Álvaro Colom,
será lograr la meta de crecimiento económico, provocando la menor tasa de inflación
posible.

En opinión del economista César García, uno de los peligros que debe considerar el
gabinete de gobierno es la fragilidad de la estabilidad macroeconómica de Guatemala.
Según él, la relativa estabilidad de los indicadores macroeconómicos como el tipo de
cambio, la inflación y las reservas monetarias internacionales, se podrían ver
seriamente afectadas si continúa ensanchándose el déficit comercial y si las remesas
familiares llegaran a reducirse en el futuro debido a las masivas deportaciones de
guatemaltecos ilegales procedentes de EE.UU. y la desaceleración económica que
afecta a ése país. En detalle, el economista argumenta que el déficit comercial de
Guatemala ha venido creciendo porque las importaciones se han duplicado, mientras
las exportaciones sólo han crecido un 45% en los últimos cuatro años (2003 – 2007).
Gracias a las remesas familiares y al endeudamiento, Guatemala ha conseguido cubrir
ese déficit comercial y ha logrado amasar las reservas monetarias de más de US$
4,300 millones (García,C. 2007). Pero, ¿qué pasaría con la estabilidad
46
macroeconómica si las remesas se redujeran año tras año? ¿Qué pasaría con las
reservas monetarias internacionales, con el tipo de cambio y la inflación?

Se estima que 1.6 millones de guatemaltecos viven en EE.UU., de los cuales el 60%
están indocumentados y por ende propensos a ser deportados. La gran mayoría
trabaja en el campo y en la construcción. En 2007, más de 23,000 compatriotas fueron
deportados. Por eso no extraña que el crecimiento de las remesas esté aminorando.
Las deportaciones y la crisis en el sector construcción incidieron en que los ingresos por
remesas sólo crecieran un 14.4% en 2007, mientras que en 2006 crecieron un 20.6%.
A pesar de ello, el país percibió la cifra record de US$ 4,128 millones en 2007,
comparado con US$ 3,610 millones en 2006 (El Periódico, 2008).

A criterio de García, C. (2007) Guatemala tendría que enfocarse en incrementar sus


exportaciones para reducir su déficit comercial y no basar su estabilidad económica en
las remesas familiares, las cuales podrían menguar en el futuro si EE.UU. continúa
endureciendo su política de inmigración y si la crisis económica norteamericana se
prolonga por mucho tiempo.

Otro reto importante para el gobierno es la recaudación fiscal y la evasión. El primer


acierto del gobierno actual fue descartar nuevos impuestos o aumentar los existentes, al
menos por este año. Dadas las condiciones actuales de desaceleración económica
sería contraproducente la imposición de nuevos tributos que podrían profundizar aún
más la crisis. En lugar de esto, la Superintendecia de Administración Tributaria (SAT)
deberá ampliar el número los contribuyentes y reducir la evasión fiscal para aumentar
la carga tributaria, que actualmente es la más baja de toda Centroamérica.

Algo positivo que hay que reconocer al anterior gobierno es el haber incrementado la
recaudación tributaria en los últimos años. Por ejemplo, la recaudación del Impuesto
Sobre la Renta (ISR) aumentó el 100% entre 2004 y 2007, en el gobierno de Óscar
Berger. Así también, se incrementó la recaudación de otros impuestos lo que permitió
elevar la carga tributaria de 11.7% en 2004 a 12.3% del PIB en 2007 (Bolaños,R. 2008).
Para este año y los venideros, los retos de la Superintendente Carolina Roca serán
aumentar la base de contribuyentes, reducir la evasión fiscal y simplificar los trámites
47
para el pago de impuestos, con el fin de subir la carga tributaria de 12.3% a 13.2%
(ibídem).

Por otro lado, prosiguiendo con las grandes tareas que el Gobierno de la República
deberá llevar a cabo en los próximos años, está el incrementar la inversión social.
Principalmente invertir en seguridad, en educación, en salud y en infraestructura, que
beneficien a las comunidades rurales donde la pobreza alcanza mayores proporciones.
Esta tarea sólo será posible realizarla si se obtienen suficientes recursos provenientes
del pago de impuestos. Este es quizás el reto más difícil del gobierno porque las
necesidades superan los recursos disponibles y requiere de continuidad a largo plazo,
más allá de los cuatros años que durará el gobierno de Álvaro Colom.

Los indicadores de desarrollo social de Guatemala se sitúan entre los más bajos de
Latinoamérica y es urgente revertir esta tendencia negativa que ha venido agravándose
en los últimos años. El último Informe del Índice Desarrollo Humano del Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ubica al país en la posición 118 de un
total de 177 países evaluados. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) evalúa aspectos
como la esperanza de vida, la educación, la salud y los ingresos de los habitantes.
Comparado con el resto de países latinoamericanos, Guatemala ocupa el penúltimo
lugar superando sólo a Haití. En el año 2007, Guatemala cayó una posición más
respecto de 2006 y en total ha retrocedido siete lugares desde 1997. Para la firma de
la paz (1997) se ubicaba en la posición 111, por encima de El Salvador, Honduras y
Nicaragua. Hoy en día, Guatemala ocupa el último lugar de Centroamérica (PNUD,
2008).

Finalmente, el gobierno debe crear las condiciones necesarias para atraer más
inversiones. El país las necesita desesperadamente para recibir más divisas, crear más
empleos, aumentar el PIB, transferir tecnología y conocimientos, en fin para generar
más riqueza y distribuirla entre la población. Como requisito indispensable se deben
asumir todos los retos mencionados anteriormente. Es decir, se debe dar seguridad y
reducir los niveles de violencia, buscar fuentes más baratas de energía eléctrica,
mantener o ampliar los incentivos a las exportaciones, disminuir la evasión fiscal para
48
evitar mayores impuestos, aumentar la inversión social en el campo principalmente en
salud, educación e infraestructura. Así mismo, deben proseguir las negociaciones de
nuevos tratados de libre comercio (TLC) con la Unión Europea, Canadá, Chile y
Panamá. Sólo si Guatemala es capaz de tener éxito en todos estos frentes, será capaz
de atraer más y mejores inversiones.

El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) clasifica a los países de
acuerdo a su competitividad en función de nueve factores: instituciones, infraestructura,
macroeconomía, salud, educación, eficiencia del mercado, tecnología, sofisticación de
los negocios e innovación. Esta clasificación es un instrumento de evaluación muy
utilizada por los inversionistas para decidir en qué país invertir, de ahí su importancia
para Guatemala. En el ranking del Índice de Competitividad Global (2007-2008),
Guatemala ocupó el puesto 87 de 131 países evaluados. En este listado, el país tiene
la desventaja de estar clasificado por debajo de Costa Rica (63), El Salvador (67) y
Honduras (83). Cualquier inversionista al ver esta información preferiría invertir en
Costa Rica, El Salvador u Honduras, antes que invertir en Guatemala. A pesar de todo,
la buena noticia es que Guatemala sí mejoró cuatro puestos respecto del ranking
anterior 2006 -2007. Pero, aún hace falta mucho por mejorar y atraer más inversiones
(WEF, 2008)

De acuerdo a Pablo Schneider, director del Centro de Iniciativas de Desarrollo (CIDES/


FUNDESA), si Guatemala lograra mejorar en cuanto a la inseguridad y la violencia que
provoca el crimen organizado, el país lograría mejorar su calificación en el Índice de
Competitividad Global, y con ello llamar la atención de nuevos inversionistas.
Guatemala tiene la fortaleza de haber conseguido cierta estabilidad macroeconómica en
los últimos 10 años, lo que ha permitido una mejoría en su calificación general. Ahora,
el principal obstáculo para seguir avanzando es la inseguridad, por lo que se debe
implementar una estrategia para combatirla. Sólo si se alcanza un ambiente de paz
social con seguridad, las inversiones encontrarán las condiciones propicias para
establecerse en el país (Álvarez, L. 2008).
49
3. Principales retos para la industria

La crisis inmobiliaria, el aumento de la inflación y la falta de empleos, ha afectado


grandemente la confianza del consumidor norteamericano. La mayoría (61%) piensan
que EE.UU. ya está experimentando los síntomas de una desaceleración económica.
Desde agosto de 2007, el índice de confianza del consumidor había bajado de 112 a
105 puntos, y para octubre de ese mismo año había caído a 95.6 puntos. El último
reporte de The Conference Board señala que la confianza continuó perdiendo puntos
situándose en 90.6 en diciembre (2007) y declinando en enero (2008) a 87.9 puntos.
(The Conference Board, 2008).

La preocupación de los economistas respecto del bajo consumo estriba en que el 67%
del PIB estadounidense depende del consumo y por ende, si los norteamericanos dejan
de comprar la economía dejará de crecer. Las tiendas Wal-Mart reportaron que sus
ventas sólo habían crecido 1.9% hasta agosto de 2007 y además advirtieron que los
compradores estaban gastando más en productos básicos, como alimentos, y menos
en vestuario. Otras tiendas emblemáticas como Sears y K-mart también señalaron que
sus ventas en EE.UU. cayeron un 4.32% y 3.8% respectivamente.

En otro reporte, actualizado hasta enero de 2008, se confirma que los compradores
están gastando menos en vestuario, a pesar de los grandes descuentos y promociones.
Un alto número de tiendas redujeron sus ventas y las que no cayeron registraron un
aumento poco significativo.

A pesar de estas noticias, hubo buenos resultados para otras empresas como Wal-mart
que reportó un incremento del 0.2% y Abercrombie & Fitch Co. se mantuvo con el
mismo nivel de ventas que el año pasado. Otras tiendas por departamentos como Saks
Inc., mostraron un aumento de 4.1%, Neiman Marcus creció 3.3% y Banana Republic
incrementó un 5% (WWD.com, 2008).

Para la industria de vestuario y textiles guatemalteca los últimos informes significan


menos ventas y menos ganancias. Un panorama sombrío que todavía está por
develarse en los próximos meses. Algunos expertos agregan que febrero tampoco será
50
un buen mes, por lo general es un mes lento. La situación podría mejorar para la
primavera y verano de 2008 (WWD.com, 2008). Será hasta entonces que se conocerá
la tendencia para este año que comienza.

El panorama se complica para la industria estando la economía norteamericana a las


puertas de una recesión. Aún sin desaceleración económica ya las exportaciones
guatemaltecas venían retrocediendo desde 2005, debido a la fuerte competencia
asiática proveniente de China, Bangladesh, Vietnam, Cambodia, entre otros. Con la
contracción de la demanda en el mercado sólo es posible pronosticar que las
exportaciones guatemaltecas seguirán perdiendo terreno. Ahora, las dos preguntas por
contestar son: ¿Qué porcentaje van a disminuir las ventas? ¿Qué puede hacer la
industria para reducir las pérdidas y sobrevivir a la crisis?

La primera pregunta permanecerá sin una respuesta precisa, como muchas otras
preguntas al comenzar el año nuevo. Pero, se puede decir que los resultados van a
depender de las estrategias que el cluster de la industria implemente para enfrentar los
desafíos de una economía lenta y una competencia feroz. A continuación, se buscarán
las respuestas a la segunda pregunta, tratando de identificar cuáles son las
oportunidades y las mejores estrategias para reducir las pérdidas y sobrevivir a la crisis
que se avecina.

En el año 2005 cuando el RD-CAFTA fue aprobado, se pensaba que este tratado sería
la tabla de salvación para todos los países de la región, que daría grandes ventajas
competitivas que los países asiáticos no podrían igualar y por lo tanto la industria de
vestuario y textiles tendría asegurado su futuro. Hoy en día, casi dos años después de
su entrada en vigencia, la conclusión casi unánime de todos los miembros del cluster es
que si bien es cierto que el tratado ha ayudado a competir contra Asia, al eliminar las
cuotas de importación y eliminar los aranceles, los países asiáticos están ganando cada
vez más participación de mercado y la mayoría de países firmantes del RD–CAFTA
están perdiendo terreno. La última encuesta a la industria de vestuario y textiles
informaba que cerca del 40% de los entrevistados indicaron que el CAFTA no había
beneficiado a sus empresas y que las percepciones acerca del futuro eran negativas en
cuanto a empleo, número de órdenes, número de clientes y producción (ASIES, 2007).
51
El Banco de Guatemala (BANGUAT) en su más reciente informe sobre las
exportaciones al 31 de diciembre de 2007, confirmaba que tanto las exportaciones
tradicionales como las no tradicionales habían crecido un 26.2% y 8.4%
respectivamente. La única excepción eran las exportaciones de vestuario que bajaron
11.4% respecto del año 2006 (BANGUAT, 2008).

Pero, ¿cuáles son las razones por las que los asiáticos pueden competir y ganar
participación, sin tener un tratado de libre comercio? Hay dos puntos de vista opuestos
que tratan de explicar el origen de las ventajas competitivas de los países asiáticos,
principalmente de China (RPC).

Un grupo de industrias norteamericanas, especialmente afectadas por la competencia


China, argumentan que estos países mantienen una competencia desleal al recibir
subsidios ilegales de sus gobiernos, al manipular el tipo de cambio de sus monedas
para favorecer las exportaciones, al irrespetar la propiedad intelectual y al violar
sistemáticamente los derechos laborales de sus obreros. La sumatoria de estas
irregularidades les da la ventaja para poder competir en mejores condiciones que otros
países que si respetan las leyes y no reciben subsidios estatales.

Sin embargo, existe otro punto de vista en EE.UU. que proviene de los importadores,
minoristas y mayoristas de vestuario, que tienden a explicar las cosas de una manera
muy diferente. Según este enfoque, Asia concentra un poco más de la mitad de la
población mundial lo que permite una mano de obra abundante y barata, ideal para el
desarrollo de la industria de vestuario. Sólo China (RPC) concentra el 20% de la
población mundial y la India el 15%. Además del recurso humano, la región posee una
industria textil y de vestuario completamente verticalizada que produce desde las
materias primas hasta las prendas de vestir a costos muy competitivos. Desde enero
de 2004, lo advertía la Comisión de Comercio Internacional de EE.UU. (USITC), en un
informe en el cual se evaluaba la competitividad de los suplidores extranjeros de textiles
y de vestuario en el mercado norteamericano. China, entre otros países asiáticos de
mano de obra barata como India, Bangladesh, Vietnam y Pakistán, serían los grandes
ganadores de la era post cuota. Según este informe, China se convertiría en el suplidor
favorito de las grandes compañías de marcas privadas, importadores y minoristas
52
americanos, por su habilidad de fabricar cualquier tipo de textiles y vestuario, con
diferentes niveles de calidad a un precio competitivo. Esta preferencia persistirá en los
próximos años, más ahora que las últimas cuotas impuestas por EE.UU. a China
expiran a finales de diciembre de 2008 (USITC, 2004).

El mismo informe, consideraba que los países del RD-CAFTA lograrían mantener una
menor participación gracias al TLC y que principalmente serían considerados una
segunda opción para órdenes más pequeñas que requirieran entregas rápidas (USITC,
2004).

Según los importadores y minoristas norteamericanos, las acusaciones de los


industriales que abogan por una mayor protección son infundadas. Básicamente, no
quieren admitir que muchos otros países al igual que los asiáticos reciben subsidios e
incentivos por sus exportaciones. Por ejemplo, en EE.UU. el cultivo del algodón está
subsidiado y en los países del RD-CAFTA se otorgan incentivos fiscales a las fábricas
textiles y de vestuario dedicadas a la exportación. Por lo tanto, no se puede pretender
exigir a otros países lo que no se puede cumplir en casa.

El mensaje para los países de la región RD-CAFTA es claro: el TLC no basta, los
países de Centroamérica y República Dominicana deben mejorar sus ventajas
competitivas. Esto quiere decir que deben reducir sus costos, aumentar su
productividad a través de mayores eficiencias, capacitar a su personal, reducir sus
tiempos de entregas, hacer alianzas con otras fábricas, adicionar mayor valor agregado
buscando una mayor producción local de materias primas, como hilos, telas y
accesorios. Sólo siguiendo este camino serán capaces de competir con Asia y de
asegurar su participación en el mercado mundial.

Particularmente, la industria necesita más inversiones que fortalezcan al cluster, que


trasladen nuevas tecnologías a la región, aumenten su capacidad de producción y
provean los productos que aún no se producen localmente. Principalmente, se
necesitan inversiones en el cultivo de algodón, producción de fibras sintéticas, de
hilazas, hilos de coser y de telas. De todos estos productos existe un gran déficit, la
mayor parte se importa de EE.UU. y Asia, lo cual incrementa los costos, aumenta los
53
tiempos de entrega y disminuye el valor agregado de Guatemala. Si estas industrias
invirtieran en Guatemala o Centroamérica, aumentarían el valor agregado, el ingreso
de divisas por exportaciones y los puestos de trabajo.

En declaraciones a la prensa, Carla Caballeros de VESTEX, afirmó que con la vigencia


del CAFTA Guatemala necesitaba más inversiones textiles porque la demanda
superaba 7 veces la capacidad instalada. Esto quiere decir que los 135 millones de
libras que producen 50 fábricas textiles al año son insuficientes. No alcanzan ni para
cubrir el 15% de las necesidades anuales de las maquiladoras (Hernández, H. 2006).

En los últimos dos años se han recibido nuevas inversiones. Algunas empresas han
llegado al país recientemente y otras inversiones han ampliado la capacidad de
producción de las fábricas existentes. Aún con todo, el país continúa rezagado
respecto de otros países vecinos. Carlos Arias, ejecutivo de Koramsa, declaró que el
cluster seguirá creciendo sólo en la medida que se hagan más inversiones que
complementen la cadena productiva. Según Arias, se necesitan sobre todo nuevas
inversiones en la producción de hilazas, telas y accesorios. Pero reconoció que es
difícil atraer más inversiones debido a los altos costos de electricidad y los costos de la
inseguridad (Smith, E. 2007).

Varias fábricas interesadas en invertir en Guatemala han desistido de hacerlo cuando


se enteran que el país tiene uno de los costos de electricidad más altos de América
Latina, afirmó Roberto Barrera, Consultor independiente. Una encuesta realizada por
IDC reveló a finales de 2007, que las fábricas del sector textil y maquilador, pagaban
US$ 0.19 / Kwh, mientras que en otros países de la región sólo pagaban US$ 0.12/
Kwh. (Gudiel, V. 2008).

Por eso, es necesario que la industria no se quede de brazos cruzados y que comience
a presionar al gobierno y a cabildear con el congreso para que se autoricen nuevos
proyectos de generación de energía eléctrica más barata. Si no se tienen las
condiciones básicas, como electricidad y seguridad, las inversiones no van a llegar y
todo el cluster perderá la oportunidad de fortalecerse y desarrollarse.
54
Sólo con mayores inversiones en la industria textil y de vestuario se conseguirá una
mayor verticalización, una mayor independencia de las materias primas extranjeras y
una industria integrada que no dependa tanto de terceros países para mejorar su
competitividad.

Desde el enfoque microeconómico, también las fábricas de vestuario deberían pactar


alianzas estratégicas con otras fábricas proveedoras para fortalecer su posición y
garantizarse el abastecimiento de telas y accesorios, buscando reducir sus costos e
incrementar sus ventas. En este sentido, las fábricas maquiladoras que no realicen
estas alianzas y no evolucionen al paquete completo tendrán menos probabilidades de
sobrevivir.

Otro reto importante que tiene el cluster es el de la capacitación continua de sus


trabajadores, en todos los niveles de la organización. Se debe reconocer la excelente
labor que ha hecho hasta ahora la Comisión de Vestuario y Textiles (VESTEX) y el
Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (INTECAP), al capacitar a los
trabajadores del sector. Sin embargo, aún queda un gran vacío en la formación y
profesionalización de los niveles medios y altos de las empresas. Lamentablemente,
ninguna de las universidades del país ofrece carreras enfocadas a la industria, salvo la
carrera de “Diseño industrial con especialización en vestuario” de la Universidad del
Istmo (UNIS) (Disponible: http://www.unis.edu.gt/559/). En este tema, se hace
necesario que toda la industria con el apoyo de VESTEX e INTECAP, suscriban
convenios con diferentes universidades nacionales y extranjeras para abrir diferentes
carreras a nivel de licenciaturas e ingenierías. Principalmente se necesita la carrera de
Ingeniería Textil. Hasta ahora, por la falta de profesionales guatemaltecos, la industria
textil ha tenido que contratar ingenieros textiles de Colombia y México principalmente, lo
que significa costos adicionales debido a los altos salarios y a los beneficios laborales
que les ofrecen para trasladarlos a nuestro país.

Recientemente, en diciembre de 2007, apareció una propuesta de VESTEX al


presidente Álvaro Colom, para descentralizar las fábricas maquiladoras que en su
mayoría se encuentran concentradas en el departamento de Guatemala. Según Carla
Caballeros, el 91% de las fábricas maquiladoras están ubicadas en Guatemala y con el
55
fin de incentivar su traslado al interior deberían darse ciertos incentivos fiscales,
salariales y de energía eléctrica. La propuesta de la gremial, solicita a Colom que se
establezca un salario especial para la industria y que no se continúen subiendo los
salarios por decreto. En cuanto a la electricidad, argumentan que la electricidad
representa el 41% de sus costos totales y que no pueden competir en el mercado
internacional a menos que se establezcan contratos de electricidad más favorables
(Bolaños, R. 2007).

La propuesta anterior parece una medida desesperada de la industria para recuperar


cierta competitividad perdida en los últimos años, pero es poco realista en cuanto que
no considera que dicho traslado también provocaría costos adicionales al mover toda la
maquinaria, costos de capacitación y costos adicionales de transporte. Así también, la
escasa infraestructura, la falta de servicios básicos y el bajo nivel educativo, serán
fuertes motivaciones para no trasladarse al interior de la república. Así mismo, se
están pidiendo incentivos y privilegios adicionales a los que ya se tienen, lo cual
provocaría reacciones airadas de otros sectores productivos que no han sido
beneficiados de la misma manera que el sector exportador. Por último, esta parece ser
una propuesta de largo plazo y realmente la industria requiere de propuestas efectivas
que obtengan resultados en el corto plazo, que persigan su fortalecimiento y favorezcan
su sobrevivencia en este momento de crisis.

Bajo estas circunstancias es preferible que las empresas del sector se enfoquen en
aquellos aspectos que ellos puedan cambiar para mejorar, sin tener que depender del
beneplácito del gobierno. Por ejemplo, enfocarse en sus estrategias comerciales como
la diversificación de sus mercados, diversificación de sus productos y la búsqueda de
nichos especializados con alto valor agregado.

Buscar nuevos clientes y nuevos mercados es una estrategia que ha venido tomando
auge en la industria. Años atrás, casi el 99% del vestuario se exportaba a EE-UU., pero
este porcentaje disminuyó al 89% en el 2007 y se incrementó la exportación hacia otros
países como México, Centroamérica y Canadá. Aunque esta tendencia es aún
incipiente, debería marcar la pauta para toda la industria en el futuro. Sobre todo ahora
56
que el mercado norteamericano está entrando a una recesión económica y se prevé
una reducción de las ventas al exterior.

Además de los tratados con EE.UU., México, Centro América y República Dominicana,
Guatemala ha firmado tratados de libre comercio con otros países en los cuales la
industria de vestuario y textiles podría explorar oportunidades de negocios.
Recientemente, se firmaron tratados con Taiwán y Colombia, y están pendientes de
finalizar los tratados con Panamá, Chile y Canadá. Tampoco se puede dejar de
mencionar el Acuerdo de Asociación que se está negociando con la Unión Europea, el
cual podría ser ratificado en unos cuantos años más. Todos estos países signatarios de
TLC con Guatemala deberían ser las primeras opciones de la industria, pero no las
únicas. La estrategia es buscar nuevas oportunidades y conseguir nuevos clientes
alrededor del mundo.

Hasta ahora, Guatemala ha concentrado el 99% de su producción en 9 productos


específicos. La mayor parte de estos productos son sencillos, caen en la categoría de
prendas básicas con poco valor agregado y compiten principalmente en el segmento
de precio. Por lo general, dejan bajos márgenes de ganancia para las fábricas
nacionales (VESTEX, 2008).

En este punto, la estrategia recomendada sería la de diversificar la producción hacia


otros productos más costosos, que contengan un mayor valor agregado, fabricados con
fibras especiales y prendas que tenga un mayor grado de complejidad. El fin último es
el de diferenciarse de otros competidores y salirse del segmento de precios bajos para
trasladarse al segmento de la moda y prendas especializadas, en donde se consiguen
mayores ganancias.

Para lograr el cambio es necesario que tanto las fábricas textiles y las maquiladoras
inviertan en un Departamento de Nuevos Desarrollos y confección de muestras. Este
departamento se convierte en una herramienta del mercadeo de las empresas porque
está constantemente buscando desarrollar nuevas telas y nuevas prendas de vestir que
satisfagan la incesante necesidad de cambios en el mercado de la moda.
57
Actualmente existen una gran variedad de fibras textiles que están siendo demandadas
cada vez más por las marcas de prestigio y las tiendas orientadas al mercado de alto
poder adquisitivo. Entre las materias primas más demandadas se pueden mencionar:
1. Materiales ecológicos, defensores del medio ambiente: se refieren a productos
fabricados con materiales reciclados y a otras materias primas que se dicen “orgánicas”,
es decir que no utilizan insecticidas, pesticidas, abonos, ni otros químicos sintetizados
por el hombre. El más popular de estos es el algodón orgánico.
2. Productos elásticos como el spandex que permiten fabricar telas elásticas de gran
resistencia y comodidad; utilizados en una amplia variedad de prendas de vestir
principalmente en el segmento deportivo.
3. Fibras de gran desempeño y rendimiento, que permiten secar el sudor rápidamente,
materiales con propiedades antimicrobiales que eliminan los malos olores de la ropa y
otros materiales que filtran los rayos ultravioleta del sol protegiendo la piel sensible.
4. Productos que poseen propiedades anti-ignífugas (resistentes a la flama), para
reducir los riesgos de incendios. Principalmente enfocados a la ropa de bebes.
5. Algodón Pima o Supima, el de mayor calidad y renombre. Demandado por las
marcas más lujosas y costosas. Supima es la marca registrada del algodón Pima
cultivado en EE.UU.
6. Algodón mercerizado, es un algodón con un tratamiento químico especial que le
confiere mayor resistencia y brillantez.
7. Fibras sintéticas como el poliéster, el nylon y el rayón. Cuando se fabrican telas
conteniendo un mayor porcentaje de cualquiera de estas fibras las prendas que
cumplen con la norma de origen del CAFTA no pagan aranceles al ingresar a EE.UU.
En cambio, las prendas provenientes de Asia deben pagar altísimos aranceles, lo que
significa una ventaja competitiva para las fábricas de la región. Esto convierte a las
fibras sintéticas en un nicho de mercado con grandes probabilidades de desarrollo.

Es muy importante que las fábricas textiles y las maquiladoras se familiaricen con estas
materias primas especiales para que aprendan las técnicas de tejido, teñido, acabados,
corte y confección. Estos productos requieren la adquisición de nuevos conocimientos
y la acumulación de cierta experiencia para obtener la calidad que el mercado necesita.
58
Adicionalmente a los productos mencionados anteriormente se puede recurrir al Listado
de Productos de Escaso Abastecimiento, que establece el DR -CAFTA para aquellos
productos que no se producen en esta región en cantidades suficientes para abastecer
la demanda. Si el producto aparece en esta lista, se puede importar de cualquier parte
del mundo, posteriormente confeccionar la prenda y exportarla a EE.UU. sin pagar
aranceles. Actualmente, el listado incluye alrededor de 94 productos catalogados de
escaso abastecimiento, lo que permite una variedad de opciones y oportunidades de
negocios que los países asiáticos no tienen a su disposición (OTEXA, 2008).

Otra oportunidad que brinda el mismo tratado DR–CAFTA son los productos que se
incluyen en la Regla de Simple Transformación. Según esta regla, se pueden producir
ciertas prendas, entre ellas: brassieres (sostenes), calzoncillos (boxers), pijamas,
camisones y algunos vestidos para niñas, con telas y accesorios de cualquier parte del
mundo y aún así ingresar a EE-UU. sin pagar aranceles. Esta ventaja tampoco la
tienen los países asiáticos. Para mayor información se recomienda leer el documento
explicativo de los beneficios del DR- CAFTA para la industria textil y de vestuario,
disponible en VESTEX: http://www.vestex.com.gt/manualexbenejul06.pdf

Para finalizar, sólo restaría enfatizar en la estrategia de mejorar la imagen de la


industria maquiladora. Actualmente existen malas noticias acerca de fábricas
maquiladoras que cierran sus puertas y se marchan sin pagar los salarios y las
prestaciones laborales de sus trabajadores. También hay denuncias que afirman que
algunas fábricas no respetan las leyes laborales del país y violan sistemáticamente los
derechos de los trabajadores. En este sentido, urge que la Gremial exija el
cumplimiento del Código de Conducta a todos los miembros del cluster, principalmente
a las fábricas maquiladoras, para mejorar la imagen ante la opinión pública.
59
CAPITULO IV: PRONOSTICO ESTADISTICO 2008 – 2009

En el presente capítulo se realizará el análisis estadístico utilizando para ello la


regresión lineal, con el propósito de pronosticar las tendencias de los principales
indicadores económicos de la industria textil y de vestuario para los próximos dos años.

1. Análisis de regresión

El análisis de regresión estadística se aplicará para pronosticar la tendencia futura de


cada uno de los indicadores hacia los años 2008 y 2009. Los indicadores económicos
proyectados serán el empleo, el número de empresas maquiladoras, el número de
máquinas de coser, las exportaciones FOB y el ingreso de divisas (valor agregado).
Para realizar los cálculos estadísticos se utilizará la herramienta de análisis estadístico
que viene integrada al programa Excel de Microsoft Office (2003) y se utilizarán las
gráficas lineales presentadas en el capítulo tres para mostrar gráficamente las
tendencias de los indicadores mencionados.

2. Pronóstico 2008 – 2009

La gráfica número 16 muestra que la tendencia de los datos es hacia la baja, por lo que
se espera una disminución tanto en los valores (US$) de las exportaciones
guatemaltecas como en el ingreso de divisas (valor agregado).

Gráfica N° 16. Líneas de tendencia de


exportaciones a EE.UU. y valor agregado
(millones $) 2005-2009

2.000,0
1.500,0
1.000,0
500,0
0,0
2005 2006 2007
Export. FOB 1.676,6 1.556,4 1.351,7
Valor Agreg. 543,3 510,9 436,5
60
De la misma manera, la gráfica número 17 presenta una tendencia a la baja lo que se
interpreta como una disminución en el número de empresas maquiladoras, en la
cantidad de empleos y en el número de máquinas de coser, hacia el 2009.

Gráfica N° 17. Líneas de tendencia de fábricas,


empleos y máquinas de coser 2004-2009

250

200

150 Fábricas
Empleos
100 Máquinas
50

0
2004 2005 2006 2007

Y para finalizar, la última gráfica muestra claramente las tendencias de las


exportaciones asiáticas comparadas con las exportaciones de la región RD-CAFTA y
México. De continuar la misma corriente de los últimos años las exportaciones asiáticas
continuarán su ascenso incontenibles y por el contrario las exportaciones de Centro
América, República Dominicana y México, seguirán disminuyendo.

Gráfica Nº 18. Líneas de tendencia. Exportaciones


de vestuario a EE.UU. 2005 -2009 (En millones SME)

12.000

10.000 C,H,K,T

8.000
ASEAN
6.000

4.000 CAFTA

2.000
México
0
2005 2006 2007

Nota: C,H,K,T: iniciales para China, Hong Kong, Corea y Taiwán. ASEAN: siglas de la Asociación de Naciones del
Sudeste Asiático. CAFTA: siglas del tratado de libre comercio de RD y C.A. con EE.UU.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En las condiciones actuales el futuro de la industria textil y de vestuario


guatemalteca es incierto. Sólo es posible afirmar que es un presente y un futuro
lleno de retos por superar. El gobierno de Guatemala tiene en sus manos una
buena parte de estos retos a vencer. En gran medida, la competitividad y la
sobrevivencia de la industria también descansan en las decisiones que tome el
gobierno en cuanto a diferentes problemas que aquejan al país, como la
inseguridad, la inflación y el alto costo de la electricidad.

Sólo si se logra mejorar la seguridad, controlar la inflación y reducir los altos costos
de la electricidad, se podrán conseguir nuevos inversionistas que se establezcan en
el país, que vengan a fortalecer y complementar al cluster textil. Sin nuevas
inversiones las probabilidades de sobrevivencia se reducen para muchas fábricas,
ya que sólo con una mayor verticalización y una mayor producción de hilazas, telas,
servicios y accesorios, la industria podrá desarrollarse y podrá estar preparada para
enfrentar la feroz competencia internacional.

Factores externos como la desaceleración económica de EE.UU. significarán una


merma para la economía nacional, en cuanto al ingreso de divisas por
exportaciones, el turismo, las remesas familiares y la contracción de las inversiones.
El resultado para Guatemala será un menor crecimiento del Producto Interno Bruto
(PIB) para el 2008, en comparación de 2007.

La otra parte del futuro está en las manos de la industria textil y de vestuario.
Principalmente la responsabilidad recae en las decisiones que tomen los
empresarios en cuanto a sus estrategias de comercialización, las alianzas que
formen con otras empresas complementarias y sus habilidades para transformarse
en empresas altamente competitivas, eficientes y orientadas al cliente. Sólo
siguiendo este camino las fábricas podrán competir exitosamente en el mercado
mundial y podrán asegurar un lugar en el futuro.

En la medida que las fábricas se enfoquen en aquellos aspectos que puedan


cambiar para mejorar, en esa medida están tomando control de su destino y están
evitando la tentación de ponerlo en manos del gobierno. Por ejemplo, enfocarse en
sus estrategias comerciales como la diversificación de mercados, diversificación de
sus productos y la búsqueda de nichos especializados con alta rentabilidad, en lugar
de pretender que el gobierno mejore y aumente los privilegios fiscales, otorgue un
costo preferencial para la energía eléctrica y establezca un salario mínimo especial
para el sector.

El mensaje para los países de la región RD-CAFTA es claro: el TLC no basta, los
países de Centroamérica y República Dominicana deben mejorar sus ventajas
competitivas. Esto quiere decir que deben reducir sus costos, aumentar su
productividad a través de mayores eficiencias, capacitar a su personal, reducir sus
tiempos de entregas, hacer alianzas con otras fábricas, adicionar mayor valor
agregado buscando una mayor producción local de materias primas, como hilos,
telas y accesorios. Sólo siguiendo este camino serán capaces de competir con Asia
y de asegurar su participación en el mercado mundial.

Es aconsejable aprovechar la oportunidad que ofrece el tratado RD – CAFTA con la


exportación de prendas de vestir bajo la “Regla de simple transformación”. Esta
regla permite el uso de telas y accesorios de cualquier parte del mundo para
producir brasieres, calzoncillos, pijamas, camisones, algunos vestidos de niñas y
exportarlos libre de aranceles de importación. La ventaja de trabajar en este
segmento es que se pueden conseguir telas y accesorios más baratos en Asia y
competir con mayores ventajas.

Es necesario insistir en restaurar y mejorar la imagen de la industria maquiladora


ante la opinión pública nacional e internacional. Por lo que se recomienda una
campaña publicitaria y se conforme un Comité Supervisor que vele por el
cumplimiento de las leyes laborales y se protejan los derechos de los trabajadores.

Para finalizar, se recomienda a otros investigadores que continúen profundizando en


este tema. Principalmente se sugiere adentrarse en el potencial competitivo de la
industria a través del estudio de casos exitosos, del análisis del cluster y utilizando la
metodología del diamante de la competitividad propuesta por el Profesor Michael
Porter.
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