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Mónica Patricia Bueno

Autobiografías e identidades
Profesora
Ángela Inés Robledo

Mi proyecto comenzó con una base teórica que


al comienzo de la maestría simplemente se veía
como una investigación del campo
antropológico, tenía un interés por profundizar La navaja que no se ve,
en la educación femenina tradicional, en parte repetidas veces me

experiencia propia pero también de otras quiebra la cabeza y el


dolor emana como
mujeres a las que entrevisté; es decir, en este
emana la lava dentro del
trabajo tuve la oportunidad de conocer las volcán
vivencias y perspectivas por grupos de edad de
Pero me quemo los
mujeres que estudiaron desde el año sesenta pezones,
hasta el año dos mil, en colegios católicos de
Y sigo mirando,
Bogotá. Esta fase la nombraré: mi etnografía
Con la dignidad de los
escolar, y lo que realicé aquí en un primer
tontos,
momento fue una autoreflexibidad: me miré a mi
La dignidad que no pasa
misma y también cotejé con otros casos que
nada,
vivieron un proceso similar.
LA ESTUPIDEZ

Hablo de la experiencia subjetiva individual que


se dirige hacia una experiencia colectiva,
mujeres que dentro de la educación católica vivieron la condición
de ser mujer dentro de ese contexto con repercusiones en su vida
familiar y que se expresan en lo verbal, gestual y corporal.

Hablar de algo que me compete como condición de mujer y del


ser niña, sigue presente en muchas mujeres, la infancia como
tema que marcará la vida posterior, fue un comenzar en el
proceso de creación a nombrar lo innombrable, hablar de lo
irrepresentable que es para mí la herida que quedó, que me
marcó, en otras palabras: “el origen olvidado de la herida que me
duele con el cambio de luna y el frío del amanecer” (1989, Iriarte
Elena)

Pero también debo decir que no solo lo innombrable de lo grande,


lo macro-político, y lo social como un entero, sino también eso
que pertenece a la vida personal, los pensamientos que nunca se
dicen solo quedan allí por la vida entera, los silencios que
expresan un decir, eso que quedó allí incrustado pero que no se
habla pero que habla de ausencia, la nada, el horror.

Para Walter Benjamín la gente volvía enmudecida del campo de


batalla, para L. Wittgenstein hablaba que aquello de lo que no se
puede hablar, hay que callarlo, se debe, como un imperativo,
pero colocado desde dentro no fuera:
La implosión, el no habla, el callar, la sumisión, el letargo, es un
tema del problema femenino que han tratado algunas escritoras
latinoamericanas, como Alba lucía Ángel, Consuelo Triviño,
Sandra Cisneros, Elena Iriarte, Perla Suez entre otras, hablan de
la condición de niña y los recuerdos y vivencias que quedaron y
hablan cuando son adultas.

En el proceso dentro de la maestría de teatro y artes vivas, he


podido afirmar que tenia aprehendida una visión masculinizada
del aprendizaje, es decir, debía remitirme a autores, debía hablar
de conceptos para reafirmarme en mi pensamiento frente a la
realidad, tal vez creía en una sola forma de hablar, de pararme
frente al público pero sobre todo, creía enfáticamente en que
para crear debía usar el racionalismo, seguir unas instrucciones,
una receta, que en su preferencia era lineal, para mi pesar.

En esta palabra, lineal desató para mí, discusiones mentales, si


bien, me enseñaron a mirar en antropología con sospecha lo
positivista, pero no había sido consciente de cuan lineal o formal
podía ser yo conmigo misma; es decir, cuán positivista podía ser
yo con lo que creaba en el discurso y podría decir en mi cuerpo
mismo.

Dentro del proceso he tenido que devolverme, recordar,


vaciarme, asustarme, arriesgarme y confundirme, además de
hacerme preguntas: ¿Que deseo?; ¿Cuál es mi inquietud al hablar
de la mujer y la educación católica?; ¿Quiero
hacer o rehacer un nuevo modelo femenino
virginal?

La respuesta, sencillamente no la he encontrado,


no he podido decir el producto final es este. No,
más bien he viajado por diferentes mujeres, por
otras vidas, épocas, que me han fascinado, me
he maravillado, sorprendido de cuanto me he
sentido identificada con vivencias de otras, en
otras palabras, no estoy loca, no soy la única en
pensar y tener lo que tengo: es decir, a lo que
he llegado con mi proyecto.

Bastaba ser sincera para poder decir que yo


estaba allí.
UN BONITO CUENTO,

UNA TIERNA HISTORIA,

OTRAS VOCES QUE ME HAGA LLORAR

PERO TAMBIEN QUE ME

Pasé por estas mujeres, haciendo una reflexión HAGA REIR

sobre la relación entre individuo y su interior, lo


femenino, la niña, lo femenino y el afuera como
sociedad, lo masculino, la posición de lo paterno.
El origen olvidado de la

Mujer en parís siglo XIX: Una mujer del siglo XIX herida que me duele con
el cambio de luna y el
en el asilo de Salpetriere, cuyo único refugio era
frío del amanecer
la creencia, se le diagnóstica manía religiosa, (Iriarte, 2000)
una mujer que padecía histeria, ella bajo un
Mi abuela es una santa,
estado alterado de conciencia (propiciado por vuela por el aire arriba
sus doctores) postrada en la cama, tenia de mi terraza, pero no
quiero que se vaya.
conversaciones intimas con su amado, que para
ojos de otros era invisible, hablaba con su ¡ABUELITA NO TE VAYAS
DEL MUNDO¡
amado, para los espectadores solo miraba hacia
Desmayos sin
arriba, sonreía, tenia episodios donde en la cama
razón
denotaba estar teniendo un acto sexual, y luego
(Era muy chiquita yo, ella
presentaba poses de crucifixión y manifestaba se cayó al suelo, y yo lo
único que hice fue llorar)
sentir clavos dolorosos en sus manos.

Estas mujeres a los ojos del doctor Charcot eran Derrames de

histéricas, nombre que se le concedió esos sangre a litros por

comportamientos extraños que presentaban la nariz


(También llore, pero tuve
algunas mujeres, le llamaron enfermedad propia que estar varias HORAS
de la mujer, que partía de la contracciones del mirando como salía sangre
por su nariz como si fuera
útero, y que iba acompañado de delirios,
una llave)
contracturas por partes del cuerpo,
convulsiones, blanqueamiento de los ojos, gritos
desesperados, desmayos, fases de movimientos
asimétricos, descontrolados y repetitivos.
Estos estudios acerca de la histeria en el siglo Me duele la cabeza
XIX, se dividía en cuatro fases: porque desde
adentro me martillo
1. Fase epileptoide: caracterizada por la en la tierra para
parada de respiración, palidez en la cara, cavar más hondo, y
protrusión de la lengua, inmovilización de siento retumbarme
todo el cuerpo como el tronco y los hasta afuera, y es
miembros extendidos, salida de espuma de un dolor que es un
la boca, oscilación de los miembros rígidos eco.
con sacudidas al terminar. (Didi-
Me retumba la
huberman,2007)
cabeza de la rabia
por lo básico, lo
2. Fase de clownismo: estado donde la
simple – aprieto los
persona tenía los ojos girando hacia arriba,
dientes de querer
rechinaba con sus dientes, boca
golpear pero me
entreabierta, tiraba de sus ropajes,
contengo y el dolor
adoptaba diferentes poses enérgicas donde
permanece.
el cuerpo iba de saltar hasta
desplazamientos en el suelo. Existen Sufrí, sufrí una

algunos términos de esta fase como arco de rotura –muy

círculo: cuerpo en el piso y arqueando el sufriente, muy

torso, y tomando como apoyo los codos; la sufriente, sufrí

contorsión con puños cerrado y antebrazos cuando me reí de

supinados, y pies contorsionados se le las cosquillas

llamó a esta pose, pronunciadas en el


estomago a los
laditos.
3. Posturas pasionales: estas posturas eran adoptadas por
algunas de las pacientes, tales como pose de crucifixión,
sensación de clavos histéricos, manía religiosa, unión de
manos en posición de oración, pose de cruz acostado el
cuerpo en la cama, mirada hacia
arriba, gestos de placer, sonrisas
etc.

4. Fase delirante: fase donde la


persona hablaba con alguien
imaginario, ó se convertía en otra persona, por ejemplo,
entablaba diálogos con alguien con quien peleaba, ó
también cambiaba materia, podía ser de vidrio, y se
comportaba como tal, la persona se movía protegiéndose de
no romperse: “guardando infinitas precauciones por miedo a
quebrarse”(2007: Didi-Hubermann:395)

Para Charcot, existía una relación cercana en los que durante la


historia había denominado los poseídos, pues manejaban unas
posturas similares a los ataques de histeria, aquellos que los
teólogos clasificaban como posesión: blasfemias, levitación,
predicciones, don de lenguas, podía estar asociado a dichos
ataques observados por Charcot. “El endemoniado es la imagen
viva de la histeria en la historia” (2000, Didi-Hubermann: 13)
Una mujer entrevistada de 55 años habla de su educación en los
años sesenta, le enseñaron puericultura, el arte de cuidar bebés,
las monjas donde estudiaba le colocaron puntillas en las ventanas
para que no se viera con su novio, y le robaban las cartas que le
enviaba su novio y las leían, y luego se voló de la casa para
casarse a los 17 años, y luego de 30 años de casada fue tortuosa
LA SEPARACION porque para una mujer de su época, la
separación era muy penosa.

Una mujer del siglo XVII en Santafé de Bogotá, en la Nueva


Granada, vivía en el convento de la clarisas, llamada Jerónima
Nava y Saavedra o Jerónima del Espíritu Santo, monja iniciada a
los 13 años, la cual comenzó a escribir sus visiones con Cristo, sus
encuentros amorosos y casi sexuales, como se encontraba con
Cristo en su cama y la abrazaba, y sentía ardores, calores en sus
entrañas, dolores intensos de cabeza como si se quemara dentro
de un horno.

Una muchacha muy bonita tan linda como las rosas: santa Rosa
de Lima, también en la época colonial en Perú, decide
martirizarse con cilicios, y corona de espinas para no ser tan
bella, se convierte en dominica y se vuelve famosa por curar
enfermos indígenas, frecuentemente tenia visiones con Cristo, el
cual entraba a su cuarto, y se iluminaba como si entrara el sol,
hablaba con él, y a la hora de su muerte, sentía que un casco de
fuego en su cabeza le quemaba las sienes, hasta que los ángeles
llegaron a su cuarto y se la llevaron o sea murió.

Una niña judía en Buenos aires, luego de la segunda guerra


mundial, habla en silencio, tendrá que recurrir a cada imagen a
cada sabor, a cada sensación táctil, a lo más pequeño de lo más
pequeño que quedó incrustado en su carne; y escribe para hablar
de eso que no se habla, ó habla de la literatura del silencio, eso
que no se dice pero que igual habla, de la locura de su madre y
como esto la lleva al suicidio. (2000, Suez, Perla En Letargo)

Una niña que vio desde la terraza de su casa a su abuelita


volando por los aires, como una santa, y llorando le pedía que no
se fuera del mundo, y veía que había una bruja que aleteaba
bajito y le rosaba con una de la alas, se tapaba toda con su
cobija, ella la veía en el techo, antes de acostarse, en forma de
alita pequeña negra, como -de un polilla.

Un recuerdo del agua bendita con vestido rosado, un vestido


blanco con una corona de flores, una mama que cambia de
religión, un papá que se va durante unos años y una madre
descontrolada, un paso de niña a mas grande.
A LOS ONCE AÑOS HICE MI
Mi proceso habla de mirar los objetos,
PRIMERA COMUNIÓN
las cosas, los pensamientos, y las RECUERDO MI VESTIDO

intuiciones y a mi misma de otra forma, BLANCO, LARGO, FALDA DE


GRAN VOLUMEN, MANGAS
que comenzó al finalizar antropología, MUY ADORNADAS CON
habla de lo neutro, de la posibilidad de LENTEJUELAS BRILLANTES,
EN MI CABEZA: UN ADORNO
ser neutro frente a la creación, y estoy
DE FLORES, PARECIA UNA
hablando de mi creación como persona SANTA.

que crea arte, ¿es posible ser neutra EL PAYASO DE MI FIESTA ME


para comenzar la creación?; ¿Recuerdo PREGUNTÓ SI SABIA QUE
SIGNIFICABA HACER LA
la taza vacía? La tasa que me habló el
PRIMERA COMUNIÓN, YO NO
profesor Francesco, acerca del la SUPE QUE DECIR –Y ESO
QUE HABÍA HECHO UN
importancia de vaciarse; ¿Habría que
CURSO DE DOS SEMANAS
vaciarme para lograr hacer arte?; ¿Qué DE PREPARACIÓN- ÉL ME
es mirar con ojos de antropóloga como CONTESTÓ: SIGNIFICA
RECIBIR A CRISTO CON
frecuentemente lo enunciaba mi
AMOR EN TU CORAZÓN.
profesor, o mejor, ¿denunciaba?;
¿Cómo mira una ARTISTA?

Ahora también veo a Walter Benjamín


y su pintar con palabras, convertirlas
en imágenes, en ver con ojos de niña y
poder hablar de cosas pequeñas, de la
importancia de los susurros, de las
sombras, del aura, de la permanencia
de los muertos que nos acompañan, de
la voz interior.
Claro que me di cuenta de que podía mirar de otra manera, y la
intuición estaba en la niña de 11 años que me asaltaba, y el
payaso repetidor de preguntas que me dice mi recuerdo de
primera comunión, pero no solo ese sino mi bautizo, mis
vestiditos blancos y rosaditos, mi bella carita en la fotos de niña.

Esa niña, ella debía hablar, era ella la que se convertía en puerta,
la que veía en sueños a la abuelita volando, la que creía en
fantasmas, la que lloraba a toda hora, bien llorona que era, a la
que había callado, a la que habían llevado, traído y puesto tenía
mucho que decir, más allá de mi cabeza, yo sentía con todo el
cuerpo, mis recuerdos salen cada vez que muevo una parte de él,
al bailar, cuando me acuesto, me levanto, corro, salto, me
enrosco, sale una imagen de algún lugar donde estuve, y le digo
adiós, pasa dentro de mí.

Y entonces fui aquella niña que tuvo niñez, que quiso morir, a la
que la muerte le causa curiosidad, la Ofelia que sueña con
lanzarse al agua y morir como si fuera lo mejor de la vida. Claro
me vi en ese espejito cuando era niña con este vestidito rojo y
blanco y me abrace por haberla dejado tan sola, pero me digo, le
digo:
Regresábamos de un largo Me digo a mi misma como se decía Elena
viaje por terrenos pedregosos Iriarte, ¿recuerdas Mónica?
llenos
Dolores de cabeza para partirla en dos de
De alimañas y de espinos,
un tajo
que mis pies sangraban y (1949, Ella tenía quince años, estaba de espaldas con su pelo
largo, con un vestidito y estaba descalza, comenzó a llover y
temblaban mis músculos corrió de la casa hasta el patio para recoger la ropa seca que
estaba colgada, ella estaba acalorada por estar planchando
porque te había traído en los
con esas planchas de carbón, había planchado toda la

brazos des de más allá de las

donde ahora se asomaba el

zol.

A veces me creo muerta, es

un sueño captar la escena de

tirarme a la piscina, dejarme

ir, morir y así descansar.


tarde--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
----------------------------------------------------------------------pasitos, corre, corre,
corre--------------------------------------------------------------------------------------gritos,
alaridos-----------------

No recuerda nada)

(La gente le dijo que la vieron corriendo por el monte como loca del dolor de cabeza)

¿Mi escrito habla de la soledad?


SOLA
ahora se ha ido transformando en imágenes,
mis recuerdos, las vivencias, pero también
en un nuevo espacio, para hablar de otra
SOLEDAD manera que no sean solo con las palabras,
en la obra hace presencia un molino de
acero marca victoria, este molino es
familiar, es el sentido literal, me lo presto mi
SOLITARIA abuela, lo conozco desde que hacían arepas
de maíz en mi casa, pero también me
significa un mundo femenino, de modelos
muy fuertes que han marcado mi vida, y
LA SOLEDAD ME DA MIEDO ahora hace parte fundamental de mi
proyecto.
COMO LA PATASOLA

BIBLIOGRAFIA

2000. ¿recuerdas juana? Helena Iriarte.

2000. los endemoniados en el arte.Paul Ritcher.


Edición del lunar

2003. las cuitas de carlota. Helena Araújo

1980. Hablar en lenguas. Gloria anzaldúa

1995. La casa en mango street. Sandra Cisneros.


Editorial Alfaguarra
2007. La invención de la histeria: Charcot y la iconografía fotográfica de la
Salpetriere. W.Didi-hubermann. Editorial Ensayos Arte Cátedra

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