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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE

MÉXICO

COLEGIO DE CIENCIAS Y HUMANIDADES


PLANTEL VALLEJO

TEMA: INTERFERENCIA, DIFRACCIÓN Y


POLARIZACIÓN

Alumno: TORRES MELENDEZ ALEJANDRO

GRUPO 665

Profesor: Roberto Laguna Luna


INTERFERENCIA DIFRACCCION
En física, la difracción es un fenómeno característico de las ondas que consiste en la
dispersión y curvado aparente de las ondas cuando encuentran un obstáculo. La difracción
ocurre en todo tipo de ondas, desde ondas sonoras, ondas en la superficie de un fluido y
ondas electromagnéticas como la luz y las ondas de radio. También sucede cuando un
grupo de ondas de tamaño finito se propaga; por ejemplo, por causa de la difracción, un haz
angosto de ondas de luz de un láser deben finalmente divergir en un rayo más amplio a una
distancia suficiente del emisor.
El fenómeno de la difracción es un fenómeno de tipo interferencial y como tal requiere la
superposición de ondas coherentes entre sí.
Se produce cuando la longitud de onda es mayor que las dimensiones del objeto, por tanto,
los efectos de la difracción disminuyen hasta hacerse indetectables a medida que el tamaño
del objeto aumenta comparado con la longitud de onda.
En el espectro electromagnético los Rayos X tienen longitudes de onda similares a las
distancias interatómicas en la materia. Es posible por lo tanto utilizar la difracción de rayos
X como un método para explorar la naturaleza de la estructura cristalina. La difracción
producida por una estructura cristalina verifica la ley de Bragg.
Debido a la dualidad onda-corpúsculo característica de la mecánica cuántica es posible
observar la difracción de partículas como neutrones o electrones. En los inicios de la
mecánica cuántica este fue uno de los argumentos más claros a favor de la descripción
ondulatoria que realiza la mecánica cuántica de las partículas subatómicas.
Como curiosidad, esta técnica se utilizó para intentar descubrir la estructura del ADN, y fue
una de las pruebas experimentales de su estructura de doble hélice propuesta por James
Watson y Francis Crick en 1953.

Límite de resolución por difracción


Disco de Airy ideal producido por la difracción de una fuente de luz puntual a través de un
sistema óptico de abertura circular.
La difracción es un factor limitante en la calidad de las imágenes producidas por
ocultamiento óptico. La difracción producida por una apertura circular produce un patrón
de interferencia característico de modo que la imagen obtenida de una fuente de luz puntual
forma una mancha difusa con un patrón de líneas concentradas en una sola.
Una fuente puntual produce un disco luminoso denominado disco de Airy y su diámetro
constituye el límite de resolución por difracción de un instrumento óptico. El disco de Airy
está rodeado de círculos concéntricos de luz y oscuridad similares a las franjas de
interferencia producidas por rendijas alargadas. De este modo la imagen de una estrella
lejana observada por un telescopio es una mancha borrosa del tamaño del disco de Airy. El
tamaño del disco de Airy se calcula a través de la siguiente expresión:

donde d es el diámetro del disco, λ es la longitud de onda, f la distancia focal y a el


diámetro de apertura del sistema óptico.
El efecto fotoeléctrico no permite que la difracción se produzca correctamente.
El limite de la resolución estará dado por el criterio de Rayleigh, según el cual dos objetos
son distinguibles solo si el máximo del radio de Airy de un objeto coincide con el mínimo
del otro.
La difracción es un fenómeno que afecta a la propagación del sonido. Hablamos de
difracción cuando el sonido en lugar de seguir en la dirección normal, se dispersa en una
contínua direccion.
La explicación la encontramos en el Principio de Huygens que establece que cualquier
punto de un frente de ondas es susceptible de convertirse en un nuevo foco emisor de ondas
idénticas a la que lo originó. De acuerdo con este principio, cuando la onda incide sobre
una abertura o un obstáculo que impide su propagación, todos los puntos de su plano se
convierten en fuentes secundarias de ondas, emitiendo nuevas ondas, denominadas ondas
difractadas.
La difracción se puede producir por dos motivos diferentes:
1. porque una onda sonora encuentra a su paso un pequeño obstáculo y lo rodea. Las
bajas frecuencias son más capaces de rodear los obstáculos que las altas. Esto es
posible porque las longitudes de onda en el espectro audible están entre 3 cm y 12
m, por lo que son lo suficientemente grandes para superar la mayor parte de los
obstáculos que encuentran.
2. porque una onda sonora topa con un pequeño agujero y lo atraviesa.
La cantidad de difracción estará dada en función del tamaño de la propia abertura y de la
longitud de onda.
• Si una abertura es grande en comparación con la longitud de onda, el efecto de la
difracción es pequeño. La onda se propaga en líneas rectas o rayos, como la luz.
• Cuando el tamaño de la abertura es menor en comparación con la longitud de onda,
los efectos de la difracción son grandes y el sonido se comporta como si fuese una
luz que procede de una fuente puntual localizada en la abertura.
La cristalografía de rayos X es una técnica consistente en hacer pasar un haz de rayos X a
través de un cristal de la sustancia sujeta a estudio. El haz se escinde en varias direcciones
debido a la simetría de la agrupación de átomos y, por difracción, da lugar a un patrón de
intensidades que puede interpretarse según la ubicación de los átomos en el cristal,
aplicando la ley de Bragg.
Es una de las técnicas que goza de mayor prestigio entre la comunidad científica para
dilucidar estructuras cristalinas, debido a su precisión y a la experiencia acumulada durante
décadas, elementos que la hacen muy fiable. Sus mayores limitaciones se deben a la
necesidad de trabajar con sistemas cristalinos, por lo que no es aplicable a disoluciones, a
sistemas biológicos in vivo, a sistemas amorfos o a gases.
Es posible trabajar con monocristales o con polvo microcristalino, consiguiéndose
diferentes datos en ambos casos. Para la resolución de los parámetros de la celda unidad
puede ser suficiente la difracción de rayos X en polvo, mientras que para una dilucidación
precisa de las posiciones atómicas es conveniente la difracción de rayos X en monocristal.
La cristalografía de rayos X desempeñó un papel esencial en la descripción de la doble
hélice de la molécula de ADN técnica se utiliza ampliamente en la determinación de las
estructuras de las proteínas.

Experimento de Young
El experimento de Young, también denominado experimento de la doble rendija, fue
realizado en 1801 por Thomas Young, en un intento de discernir sobre la naturaleza
corpuscular u ondulatoria de la luz. Young comprobó un patrón de interferencias en la luz
procedente de una fuente lejana al difractarse en el paso por dos rejillas, resultado que
contribuyó a la teoría de la naturaleza ondulatoria de la luz.
Posteriormente, la experiencia ha sido considerada fundamental a la hora de demostrar la
dualidad onda corpúsculo, una característica de la mecánica cuántica. El experimento
también puede realizarse con electrones, átomos o neutrones, produciendo patrones de
interferencia similares a los obtenidos cuando se realiza con luz, mostrando, por tanto, el
comportamiento dual onda-corpúsculo de la materia.

Relevancia física
Acumulación de electrones con el paso del tiempo
Aunque este experimento se presenta habitualmente en el contexto de la mecánica cuántica,
fue diseñado mucho antes de la llegada de esta teoría para responder a la pregunta de si la
luz tenía una naturaleza corpuscular o si, más bien, consistía en ondas viajando por el éter,
análogamente a las ondas sonoras viajando en el aire. La naturaleza corpuscular de la luz se
basaba principalmente en los trabajos de Newton. La naturaleza ondulatoria, en los trabajos
clásicos de Hooke y Huygens.
Los patrones de interferencia observados restaban crédito a la teoría corpuscular. La teoría
ondulatoria se mostró muy robusta hasta los comienzos del siglo XX, cuando nuevos
experimentos empezaron a mostrar un comportamiento que sólo podía ser explicado por
una naturaleza corpuscular de la luz. De este modo el experimento de la doble rendija y sus
múltiples variantes se convirtieron en un experimento clásico por su claridad a la hora de
presentar una de las principales características de la mecánica cuántica.
La forma en la que se presenta normalmente el experimento no se realizó sino hasta 1961
utilizando electrones y mostrando la dualidad onda-corpúsculo de las partículas
subatómicas (Claus Jönsson, Zeitschrift für Physik, 161, 454; Electron diffraction at
multiple slits, American Journal of Physics, 42, 4-11, 1974). En 1974 fue posible realizar el
experimento en su forma más ambiciosa, electrón a electrón, comprobando las hipótesis
mecanocuánticas predichas por Richard Feynman. Este experimento fue realizado por un
grupo italiano liderado por Pier Giorgio Merli y repetido de manera más concluyente en
1989 por un equipo japonés liderado por Akira Tonomura y que trabajaba para la compañía
Hitachi. El experimento de la doble rendija electrón a electrón se explica a partir de la
interpretación probabilística de la trayectoria seguida por las partículas.
El experimento
Formulación clásica
La formulación original de Young es muy diferente de la moderna formulación del
experimento y utiliza una doble rendija. En el experimento original un estrecho haz de luz,
procedente de un pequeño agujero en la entrada de la cámara, es dividido en dos por una
tarjeta de una anchura de unos 0.2 mm. La tarjeta se mantiene paralela al haz que penetra
horizontalmente es orientado por un simple espejo. El haz de luz tenía una anchura
ligeramente superior al ancho de la tarjeta divisoria por lo que cuando ésta se posicionaba
correctamente el haz era dividido en dos, cada uno pasando por un lado distinto de la pared
divisoria. El resultado puede verse proyectado sobre una pared en una habitación
oscurecida. Young realizó el experimento en la misma reunión de la Royal Society
mostrando el patrón de interferencias producido demostrando la naturaleza ondulatoria de
la luz.
Formulación moderna
La formulación moderna permite mostrar tanto la naturaleza ondulatoria de la luz como la
dualidad onda-corpúsculo de la materia. En una cámara oscura se deja entrar un haz de luz
por una rendija estrecha. La luz llega a una pared intermedia con dos rendijas. Al otro lado
de esta pared hay una pantalla de proyección o una placa fotográfica. Cuando una de las
rejillas se cubre aparece un único pico correspondiente a la luz que proviene de la rendija
abierta. Sin embargo, cuando ambas están abiertas en lugar de formarse una imagen
superposición de las obtenidas con las rendijas abiertas individualmente, tal y como
ocurriría si la luz estuviera hecha de partículas, se obtiene una figura de interferencias con
rayas oscuras y otras brillantes.
Este patrón de interferencias se explica fácilmente a partir de la interferencia de las ondas
de luz al combinarse la luz que procede de dos rendijas, de manera muy similar a como las
ondas en la superficie del agua se combinan para crear picos y regiones más planas. En las
líneas brillantes la interferencia es de tipo "constructiva". El mayor brillo se debe a la
superposición de ondas de luz coincidiendo en fase sobre la superficie de proyección. En
las líneas oscuras la interferencia es "destructiva" con prácticamente ausencia de luz a
consecuencia de la llegada de ondas de luz de fase opuesta (la cresta de una onda se
superpone con el valle de otra).

La paradoja del experimento de Young


Esta paradoja trata de un experimento mental, un experimento ficticio no realizable en la
práctica, que fue propuesto por Richard Feynman examinando teóricamente los resultados
del experimento de Young analizando el movimiento de cada fotón.
Para la década de 1920, numerosos experimentos (como el efecto fotoeléctrico) habían
demostrado que la luz interacciona con la materia únicamente en cantidades discretas, en
paquetes "cuantizados" o "cuánticos" denominados fotones. Si la fuente de luz pudiera
reemplazarse por una fuente capaz de producir fotones individualmente y la pantalla fuera
suficientemente sensible para detectar un único fotón, el experimento de Young podría, en
principio, producirse con fotones individuales con idéntico resultado.
Si una de las rendijas se cubre, los fotones individuales irían acumulándose sobre la
pantalla en el tiempo creando un patrón con un único pico. Sin embargo, si ambas rendijas
están abiertas los patrones de fotones incidiendo sobre la pantalla se convierten de nuevo en
un patrón de líneas brillantes y oscuras. Este resultado parece confirmar y contradecir la
teoría ondulatoria de la luz. Por un lado el patrón de interferencias confirma que la luz se
comporta como una onda incluso si se envían partículas de una en una. Por otro lado, cada
vez que un fotón de una cierta energía pasa por una de las rendijas el detector de la pantalla
detecta la llegada de la misma cantidad de energía. Dado que los fotones se emiten uno a
uno no pueden interferir globalmente así que no es fácil entender el origen de la
"interferencia".
La teoría cuántica resuelve estos problemas postulando ondas de probabilidad que
determinan la probabilidad de encontrar una partícula en un punto determinado, estas ondas
de probabilidad interfieren entre sí como cualquier otra onda.
Un experimento más refinado consiste en disponer un detector en cada una de las dos
rendijas para determinar por qué rendija pasa cada fotón antes de llegar a la pantalla. Sin
embargo, cuando el experimento se dispone de esta manera las franjas desaparecen debido
a la naturaleza indeterminista de la mecánica cuántica y al colapso de la función de onda.

Condiciones para la interferencia


Las ondas que producen interferencia han de ser "coherentes", es decir los haces
provenientes de cada una de las rendijas han de mantener una fase relativa constante en el
tiempo, además de tener la misma frecuencia, aunque esto último no es estrictamente
necesario, puesto que puede hacerse el experimento con luz blanca. Además, ambos han de
tener polarizaciones no perpendiculares. En el experimento de Young esto se consigue al
hacer pasar el haz por la primera rendija, produciendo una mutilación del frente de onda en
dos frentes coherentes. También es posible observar franjas de interferencia con luz natural.
En este caso se observa un máximo central blanco junto a otros máximos laterales de
diferentes colores. Más allá, se observa un fondo blanco uniforme. Este fondo no está
formado realmente por luz blanca, puesto que si, fijada una posición sobre la pantalla, se
pone paralelo a la franja un espectrómetro por el cual se hace pasar la luz, se observan
alternadamente franjas oscuras y brillantes. Esto se ha dado en llamar espectro acanalado.
Las dos rendijas han de estar cerca (unas 1000 veces la longitud de onda de la luz utilizada)
o en otro caso el patrón de interferencias sólo se forma muy cerca de las rendijas. La
anchura de las rendijas es normalmente algo más pequeña que la longitud de onda de la luz
empleada permitiendo utilizar las ondas como fuentes puntuales esféricas y reduciendo los
efectos de difracción por una única rendija.

Resultados observados
Se puede formular una relación entre la separación de las rendijas, s, la longitud de onda λ,
la distancia de las rendijas a la pantalla D, y la anchura de las bandas de interferencia (la
distancia entre franjas brillantes sucesivas), x
λ/s=x/D
Esta expresión es tan sólo una aproximación y su formulación depende de ciertas
condiciones específicas. Es posible sin embargo calcular la longitud de onda de la luz
incidente a partir de la relación superior. Si s y D son conocidos y x es observado entonces
λ puede ser calculado, lo cual es de especial interés a la hora de medir la longitud de onda
correspondiente a haces de electrones u otras partículas.

POLARIZACION
Polarización es el proceso por el cual en un conjunto originariamente indiferenciado se
establecen características o rasgos distintivos que determinan la aparición en él de dos o
más zonas mutuamente excluyentes llamadas polos.

Polarización electroquímica
Se llama polarización electroquímica a la reducción de la fuerza electromotriz de un
elemento voltaico como consecuencia de las alteraciones que su propio funcionamiento
provoca en sus partes constituyentes, los electrodos y el electrolito. La reducción del voltaje
que aparece en los bordes equivale a un aumento de la resistencia interna del elemento. Esta
modificación es en parte transitoria, pues, tras interrumpirse la circulación de la corriente,
es normal que se recupere, en parte y espontáneamente, la situación anterior al cabo de
cierto tiempo (p. ej., por difusión de un gas en el electrolito), pero a la larga es acumulativa
y termina por hacer inservible la celda. Naturalmente es un inconveniente serio, que priva
de utilidad a los elementos voltaicos de estructura sencilla, ya que la corriente que pasa por
el circuito externo disminuye continuamente, a veces con gran rapidez. La mayor parte de
la historia de la pila voltaica ha consistido en la tenaz lucha contra este fenómeno o, lo que
es lo mismo, en la búsqueda de una composición de las celdas que suministrase un voltaje
lo más constante posible.

Fundamento teórico
Es el terminal negativo de una celda voltaica el que tiende a disolverse en el electrolito y el
que normalmente proporciona la mayor parte de la energía al consumirse. La polarización
se produce por varias causas: una de ellas es la producción de hidrógeno gas en el cátodo a
partir de H+, formando una capa gaseosa de elevada resistencia óhmica.Para evitarlo se
emplean sustancias sólidas o gaseosas (el mismo aire), que, secuestrando el hidrógeno,
vuelvan a formar moléculas de agua y mantengan despejado el electrodo. Estas sustancias
se llaman despolarizadoras o despolarizantes. Un ejemplo es el MnO2 de las pilas secas
tipo Leclanché, que envuelve el cátodo de carbón, de forma que el Mn(IV) se reduce a Mn
(II), cediendo de paso oxígeno que se combina con el H+.

Polarización eléctrica
En el electromagnetismo clásico, la polarización eléctrica (también llamada densidad de
polarización o simplemente polarización) es el campo vectorial que expresa la densidad de
los momentos eléctricos dipolares permanentes o inducidos en un material dieléctrico. El
vector de polarización P se define como el momento dipolar por unidad de volumen. La
unidad de medida en el SI es coulomb por metro cuadrado.
La polarización eléctrica es uno de los tres campos eléctricos macroscópicos que describen
el comportamiento de los materiales. Los otros dos son el campo eléctrico E y el
desplazamiento eléctrico D.
Planteamiento
Algunas sustancias, como por ejemplo el agua, presentan moléculas denominadas
moléculas polares. En ellas el centro de las cargas positivas no coincide con el centro de
las cargas negativas y, por tanto, hay una asimetría en la distribución de cargas en la
molécula, como se ilustra en la figura. Las sustancias cuyas moléculas poseen cargas
eléctricas distribuidas en forma simétrica se denominan apolares.
Considérese un dieléctrico, no electrizado, cuyas moléculas son polares y está alejado de
influencias eléctricas externas.
En estas condiciones, las moléculas de esta sustancia están distribuidas al azar, como se
representa en la figura A. Al acercar a este dieléctrico un cuerpo electrizado (por ejemplo,
con carga positiva), la carga de este último actuará sobre las moléculas del aislante,
haciendo que se orienten y alineen en la forma indicada en la figura B. Cuando esto sucede,
se dice que el dieléctrico está polarizado. La figura C muestra que el efecto final de esta
polarización consiste en hacer aparecer cargas negativas y positivas distribuidas tal como se
ve en la ilustración. Obsérvese que aún cuando la carga total del dieléctrico es nula, la
polarización hace que se manifiesten cargas eléctricas de signos opuestos de manera similar
a lo que sucede cuando se carga un conductor por inducción.
Si el dieléctrico estuviera constituido por moléculas apolares, se observaría el mismo efecto
final, ya que con la aproximación del cuerpo electrizado, las moléculas se volverían polares
y, por consiguiente, se alinearían como se muestra en la figura B.

Polarización electromagnética
La polarización electromagnética es un fenómeno que puede producirse en las ondas
electromagnéticas, como la luz, por el cual el campo eléctrico oscila sólo en un plano
determinado, denominado plano de polarización. Este plano puede definirse por dos
vectores, uno de ellos paralelo a la dirección de propagación de la onda y otro
perpendicular a esa misma dirección el cual indica la dirección del campo eléctrico.
En una onda electromagnética NO polarizada, al igual que en cualquier otro tipo de onda
transversal sin polarizar, el campo eléctrico oscila en todas las direcciones normales a la
dirección de propagación de la onda. Las ondas longitudinales, como las ondas sonoras,
no pueden ser polarizadas porque su oscilación se produce en la misma dirección que su
propagación.

Campo eléctrico y campo magnético de una onda


electromagnética
Una onda electromagnética es una onda transversal compuesta por un campo eléctrico y un
campo magnético simultáneamente. Ambos campos oscilan perpendicularmente entre sí;
las ecuaciones de Maxwell modelan este comportamiento.
Habitualmente se decide por convenio que para el estudio de la polarización
electromagnética se atienda exclusivamente al campo eléctrico, ignorando el campo
magnético, ya que el vector de campo magnético puede obtenerse a partir del vector de
campo eléctrico, pues es perpendicular y proporcional a él.
Polarización de ondas planas
Un ejemplo sencillo para visualizar la polarización es el de una onda plana, que es una
buena aproximación de la mayoría de las ondas luminosas.
Descomposición del vector de campo eléctrico en dos componentes.
En un punto determinado la onda del campo eléctrico puede tener dos componentes
vectoriales perpendiculares (transversales) a la dirección de propagación. Las dos
componentes vectoriales transversales varían su amplitud con el tiempo, y la suma de
ambas va trazando una figura geométrica. Si dicha figura es una recta, la polarización se
denomina lineal; si es un círculo, la polarización es circular; y si es una elipse, la
polarización es elíptica.
Si la onda electromagnética es una onda armónica simple, como en el caso de una luz
monocromática, en que la amplitud del vector de campo eléctrico varía de manera
sinusoidal, las dos componentes tienen exactamente la misma frecuencia. Sin embargo,
estas componentes tienen otras dos características de definición que pueden ser diferentes.
Primero, las dos componentes pueden no tener la misma amplitud. Segundo, los dos
componentes pueden no tener la misma fase, es decir, pueden no alcanzar sus máximos y
mínimos al mismo tiempo.

Tipos de polarización
La forma trazada sobre un plano fijo por un vector de campo eléctrico de una onda plana
que pasa sobre él es una curva de Lissajous y puede utilizarse para describir el tipo de
polarización de la onda. Las siguientes figuras muestran algunos ejemplos de la variación
del vector de campo eléctrico (azul) con el tiempo (el eje vertical), con sus componentes X
e Y (roja/izquierda y verde/derecha), y la trayectoria trazada por la punta del vector en el
plano (púrpura).

Cómo determinar la polarización de una onda plana


Para averiguar el tipo de polarización de la onda, es necesario analizar el campo (eléctrico o
magnético). El análisis se realizará para el campo eléctrico, pero es similar al del campo
magnético.
Si el campo eléctrico es de la forma:

La amplitud de la onda, , va siempre en la dirección de polarización de la onda. Es por


ello por lo que se hace necesario analizar para ver qué tipo de polarización se tiene.
Se puede descomponer como suma de un vector paralelo al plano de incidencia y otro
vector perpendicular a dicho plano:

donde el símbolo || se usa para las componentes paralelas, mientras que es para las
componentes perpendiculares. Los vectores u, son vectores unitarios en la dirección que
indican sus subíndices (paralela o perpendicular al plano de incidencia).
Se realiza la diferencia y según el resultado se tendrá:
• Polarización lineal si la diferencia es 0 o un múltiplo entero (positivo o negativo)
de Π.
• Polarización circular si la diferencia es un múltiplo entero (positivo o negativo) de

. En este caso se cumple, además, que .


• En el resto de casos se producirá polarización elíptica.
Es posible conocer, en el caso de polarización elíptica, el sentido de giro de la polarización
de la onda. A partir de la diferencia anterior se puede obtener fácilmente:
• Si se trata de polarización elíptica dextrógira ó helicidad negativa.
• Si se trata de polarización elíptica levógira ó helicidad positiva.

Radiación incoherente
En la naturaleza, la radiación electromagnética es producida a menudo por un gran conjunto
de emisores individuales, cada uno de los cuales da lugar a un tren de ondas independiente.
Este tipo de luz se llama incoherente. En general, no hay una única frecuencia sino un
espectro de frecuencias y, aunque sea filtrado a una arbitraria y estrecha gama de
frecuencias, puede no haber un estado constante y uniforme de polarización. Sin embargo,
esto no significa que la polarización sea solamente una característica de la radiación
coherente. La radiación incoherente puede demostrar la correlación estadística entre las
componentes del campo eléctrico. Esta correlación se puede interpretar como polarización
parcial. En general, se puede describir un campo ondulatorio como la suma de una parte
totalmente incoherente (sin correlaciones) y de una parte totalmente polarizada. Entonces se
puede describir la luz en términos del grado de polarización y los parámetros de la elipse de
polarización.

Obtención de luz polarizada


A continuación se explicarán brevemente algunos de los procedimientos experimentales
que permiten la obtención de luz polarizada a partir de una emisión de luz natural. Para
obtener luz polarizada linealmente se hace que el vector eléctrico vibre en un único plano
(plano de polarización) de los que contienen la dirección de propagación.
Existen varios métodos para obtener luz polarizada: absorción selectiva, por reflexión,
refracción y por difusión.

Polarización por absorción selectiva


Algunos materiales absorben selectivamente una de las componentes transversales del
campo eléctrico de una onda. Esta propiedad se denomina dicroísmo. La luz experimenta
una absorción en ciertos estados de polarización. El término dicroísmo proviene de las
observaciones realizadas en épocas muy tempranas de la teoría óptica sobre ciertos
cristales, tales como la turmalina. En estos cristales, el efecto del dicroísmo varía en gran
medida con la longitud de onda de la luz, haciendo que aparezcan diferentes colores
asociados a la visión de diferentes colores con diferentes planos de polarización. Este efecto
es también denominado pleocroísmo, y la técnica se emplea en mineralogía para identificar
los diferentes minerales. En algunos materiales, tales como la herapatita (sulfato de
iodoquinina) o las capas Polaroid, el efecto no es tan fuertemente dependiente de la
longitud de onda, y ésta es la razón por la que el término dicroico se emplea muy poco.
El dicroísmo ocurre también como fenómeno óptico en los cristales líquidos debido en
parte a la anisotropía óptica que presentan las estructuras moleculares de estos materiales.
A este efecto se le denominó posteriormente "efecto huésped-invitado" (guest-host effect en
inglés).

Polarización por reflexión


Al reflejarse un haz de luz no polarizada sobre una superficie, la luz reflejada sufre una
polarización parcial de forma que la componente del campo eléctrico perpendicular al plano
de incidencia (plano que contiene la dirección del rayo de incidencia y el vector normal a la
superficie de incidencia) tiene mayor amplitud que la componente contenida en el plano de
incidencia.
Cuando la luz incide sobre una superficie no absorbente con un determinado ángulo, la
componente del campo eléctrico paralela al plano de incidencia no es reflejada. Este
ángulo, conocido como ángulo de Brewster, en honor del físico británico David Brewster,
se alcanza cuando el rayo reflejado es perpendicular al rayo refractado. La tangente del
ángulo de Brewster es igual a la relación entre los índices de refracción del segundo y el
primer medio.

Polarización por birrefringencia


La birrefringencia o doble refracción es una propiedad de ciertos cuerpos, como el espato
de Islandia, de desdoblar un rayo de luz incidente en dos rayos linealmente polarizados de
manera perpendicular entre sí como si el material tuviera dos índices de refracción
distintos.
La primera de las dos direcciones sigue las leyes normales de la refracción y se llama rayo
ordinario; la otra tiene una velocidad y un índice de refracción variables y se llama rayo
extraordinario. Este fenómeno sólo puede ocurrir si la estructura del material es anisótropa.
Si el material tiene un solo eje de anisotropía, (es decir es uniaxial), la birrefringencia
puede formalizarse asignando dos índices de refracción diferentes al material para las
distintas polarizaciones.
La birrefringencia está cuantificada por la relación:

donde no y ne son los índices de refracción para las polarizaciones perpendicular (rayo
ordinario) y paralela al eje de anisotropía (rayo extraordinario), respectivamente.
La birrefringencia puede también aparecer en materiales magnéticos, pero variaciones
sustanciales en la permeabilidad magnética de materiales son raras a las frecuencias
ópticas. El papel de celofán es un material birrefringente común.

Polarización en naturaleza, ciencia, y tecnología


Efecto de un polarizador sobre la reflexión en el fango. En la imagen de la izquierda, el
polarizador está girado para transmitir las reflexiones. Al girar el polarizador 90º (imagen
de la derecha) casi toda la luz del sol reflejada es bloqueada.
Efecto de un filtro polarizador sobre la imagen del cielo en una fotografía a color. La
imagen de la derecha se ha realizado utilizando un filtro polarizador.

Efectos de la polarización en la vida diaria


La luz reflejada sobre materiales brillantes transparentes es parcial o totalmente polarizada,
excepto cuando la luz incide en dirección normal (perpendicular) a la superficie reflectante.
Un filtro polarizador, como el de unas gafas de sol polarizada, puede utilizarse para
observar este fenómeno haciendo girar el filtro y mirando a través de él. Para determinados
ángulos, se atenuará la luz o será totalmente bloqueada. Los filtros polarizadores bloquean
el paso de luz polarizada a 90º respecto al plano polarizador del filtro. Si dos filtros
polarizadores (polarizador y analizador) se colocan uno en frente del otro de forma que
ambos sean atravesados por un haz de luz que no estaba polarizado previamente, la
intensidad luminosa del haz que sale del segundo filtro será proporcional al coseno del
ángulo que forman los planos polarizadores de ambos filtros entre sí. Si ese ángulo es de
90º, el paso de la luz es bloqueado.
La polarización por dispersión puede observarse cuando la luz pasa por la atmósfera de la
Tierra. La dispersión de la luz produce el resplandor y el color cuando el cielo está
despejado. Esta polarización parcial de la luz dispersada puede ser usada para oscurecer el
cielo en fotografías, aumentando el contraste. Este efecto es fácil de observar durante la
puesta de sol, cuando el horizonte forma un ángulo de 90° respecto a la dirección del
observador hacia el sol. Otro efecto fácilmente observado es la reducción drástica del
resplandor de las imágenes del cielo reflejadas sobre superficies horizontales, que es la
razón principal por la que a menudo se usan filtros polarizadores en gafas de sol. También
puede verse con frecuencia que un filtro polarizador muestre algunos arcoíris a causa de la
dependencia del color de los efectos de la birrefringencia, por ejemplo en las ventanas de
cristal laminado de los automóviles o en artículos hechos de plástico transparente. El papel
desempeñado por la polarización en una pantalla LCD puede verse con unas gafas de cristal
polarizado, pudiendo reducir el contraste incluso hasta a hacer la visión de la pantalla
ilegible.
Efecto de un cristal templado sobre la luz polarizada analizado con un filtro polarizador.
En la fotografía de la derecha se ve el parabrisas de un coche a través de la luneta trasera de
otro coche situado delante y un filtro polarizador (como el de unas gafas de cristal
polarizado). La luz del cielo se refleja en el parabrisas del coche de atrás, haciendo que se
polarice la luz reflejada, principalmente con un plano de polarización horizontal. La luneta
trasera del coche delantero está fabricada con vidrio templado. Debida al tratamiento
térmico del templado en el cristal de la luneta del coche situado delante, el cristal tiene una
tensión residual que hace que cambie el ángulo del plano de polarización de la luz que pasa
por él. Si no estuviera la luneta trasera, las gafas de sol bloquearían toda la luz polarizada
horizontalmente que es reflejada por la ventana del otro coche. Sin embargo, la tensión en
la luneta trasera cambia un poco el ángulo del plano de polarización de la luz, con una
componente vertical y otra horizontal. La componente vertical no es bloqueada por los
cristales de las gafas, percibiéndose la luz reflejada en el parabrisas del coche de atrás.
El ojo humano es débilmente sensible a la polarización, sin necesidad de la intervención de
filtros externos. La luz polarizada crea un dibujo modelo muy débil cerca del campo visual,
llamado cepillo de Haidinger. Este dibujo es muy difícil de ver, pero con la práctica uno
puede aprender a descubrir la luz polarizada a simple vista.
Las antenas transmisoras y receptoras de radio usan la polarización electromagnética,
especialmente en las ondas de radar. La mayoría de las antenas irradian ondas polarizadas,
ya sea con polarización horizontal, vertical o circular. La polarización vertical es usada más
frecuentemente cuando se desea irradiar una señal de radio en todas las direcciones como
en las bases de telefonía móvil o las ondas de radio AM. Sin embargo, no siempre se utiliza
la polarización vertical. La televisión normalmente usa la polarización horizontal. La
alternancia entre polarización vertical y horizontal se utiliza en la comunicación por satélite
(incluyendo satélites de televisión) para reducir la interferencia entre señales que tienen un
mismo rango de frecuencias, teniendo la separación reducida angular en cuenta entre los
satélites.
En ingeniería, la relación entre la tensión y la birrefringencia motiva el empleo de la
polarización para caracterizar la distribución de tensiones y la tensión en los prototipos
usando la técnica de la fotoelasticidad. La muestra a analizar se coloca entre dos filtros
polarizadores, el primero hace que la luz que pase por la pieza a ensayar esté polarizada y el
segundo descompone la luz. Es un ensayo muy utilizado en aplicaciones de piezas de dos
dimensiones.
La polarización en la atmósfera fue estudiada en los años 1950 navegando cerca de los
polos campo magnético terrestre cuando ni el el sol ni las estrellas eran visibles (por
ejemplo en un día nublado). Se ha sugerido, polémicamente, que los vikingos ya utilizaban
(espato de Islandia") para ver la dirección del sol en días nublados para orientarse durante
sus largas expediciones a través el Atlántico Norte entre los siglos IX y X, antes de la
llegada de la brújula magnética a Europa en el siglo XII. Uno de los dispositivos más
ingeniosos de Charles Wheatstone fue el reloj polar expuesto en la reunión de la British
Association for the Advancement of Science en 1848.
La polarización también se utiliza en las películas de cine 3D, en las cuales las imágenes
son proyectadas, o bien por dos proyectores diferentes con filtros de polarización
ortogonalmente orientados, o bien por un único proyector que proyecta ambas imágenes
alternativamente con planos de polarización perpendiculares entre sí mediante un
multiplexor. Las gafas con filtros polarizadores orientados de modo similar a los planos de
polarización de las imágenes proyectadas aseguran que cada ojo reciba sólo la imagen
correcta. De igual manera, este efecto también es usado para realizar proyecciones
estereoscópicas, ya que no es muy caro de producir y permite realizar visualizaciones de
alto contraste. En ambientes donde el espectador se mueve, como en simuladores, a veces
se utiliza la polarización circular. Esto permite que la separación de ambos canales
(correspondiente a cada uno de los ojos del observador) no se vea afectada por la
orientación del observador. El efecto 3-D sólo funciona proyectando la imagen sobre una
pantalla metálica que mantiene la polarización de los proyectores, mientras que la reflexión
sobre una pantalla de proyección normal anularía el efecto.
Bibliografía

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