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Un falso poema de Pablo Neruda

invade Internet
El supuesto escrito del autor, denominado "Muere lentamente", pertenece a la brasileña
Martha Medeiros; Gabriel García Márquez había sufrido una situación similar

Foto: Pilar Bustelo

“Muere lentamente” ha sido atribuido al autor chileno, pero en verdad fue escrito por la
brasileña Martha Medeiros

El poema Muere lentamente, atribuido por error a Pablo Neruda, circula desde hace años por
internet sin que nadie sea capaz de detener esa bola de nieve, hasta el punto de que son
muchos los que han recibido esos versos como felicitación on line del nuevo año.

"Muere lentamente quien no viaja,/ quien no lee,/ quien no oye música,/ quien no encuentra
gracia en sí mismo./ Muere lentamente/ quien destruye su amor propio,/ quien no se deja
ayudar..."

Así comienza el poema con el que algunos han querido estos días quedar bien e infundir ánimo
de cara a 2009.

El problema es que no es del gran poeta chileno, como han asegurado en la Fundación Pablo
Neruda, donde han recibido numerosas consultas sobre esta cuestión. "Este poema y otros
más se encuentran circulando en internet desde hace tiempo y no sabemos quién se los ha
atribuido a Neruda, pero los nerudianos que hemos consultado no los conocen", afirma Adriana
Valenzuela, bibliotecaria de la Fundación.
Porque no es sólo Muere lentamente el único "falso Neruda" que se encuentran los internautas.
También, indica Valenzuela, le suelen atribuir al autor del Canto general los poemas Queda
prohibido, que al parecer es de Alfredo Cuervo, escritor y periodista español, y Nunca te
quejes, cuyo autor ignora la Fundación.

Borges y García Márquez

No es la primera vez, ni será la última que, dice Fernando Sáez, director ejecutivo de la
Fundación, cualquiera "le 'cuelga' a un poeta famoso cuestiones que no ha escrito nunca y de
autoría desconocida. Ya sucedió con un conocido texto atribuido a Borges sobre las maravillas
de la vida, que ni con su mayor ironía habría soportado y menos escrito".

Y si sonado fue el caso del supuesto poema de Borges, Instantes, que María Kodama, la viuda
del gran escritor argentino, lleva años y años desmintiendo que sea de su marido y aclarando
que en realidad es de la escritora estadounidense Nadine Stair, más famoso fue aún el apócrifo
atribuido a Gabriel García Márquez, La marioneta, con el que teóricamente el premio Nobel de
Literatura colombiano se despedía de sus amigos, tras saber que estaba enfermo de cáncer.

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo
de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera...", comienza el texto cuya "cursilería"
casi mata de verdad a García Márquez, como él mismo se encargó de decir cuando desmintió
en el año 2000 que ese poema fuera suyo: "Lo que me puede matar es la vergüenza de que
alguien crea que de verdad fui yo quien escribió una cosa tan cursi", afirmó "Gabo" en aquella
ocasión.

Y es que, como dice Fernando Sáez, "el fenómeno internet, tan positivo y estimulante en tantos
aspectos y tan dudoso en el origen de mucha de su información -fechas, sucesos, biografías y
obras- está viviendo el feliz desparpajo del descontrol que da igual empuje al conocimiento que
a la chapucería".

Pero volvamos a Neruda. Recitar unos versos del autor de Veinte poemas de amor y una
canción desesperada le permite a cualquiera quedar bien, y así debió pensarlo el político
italiano Clemente Mastella, líder de la Unión de Demócratas para Europa, cuando hace un año
leyó en el Senado el poema Muere lentamente al votar en contra de la moción de confianza
solicitada por el entonces primer ministro Romano Prodi.

Mastella demostró qué fácil es caer en este tipo de trampas y hacerse eco de algo que ronda
por internet, sin detenerse a comprobar autorías. Porque, como la prensa italiana se encargó
de aclarar, el poema es de la escritora brasileña Martha Medeiros, autora de numerosos libros
y cronista del jornal Zero Hora, de Porto Alegre.

Cansada ya de que la gente siga creyendo que Muere lentamente es del poeta chileno, ella
misma se puso en contacto con la Fundación para esclarecer la autoría del texto, dado que
esos versos coinciden en gran medida con su texto A Morte Devagar, publicado el 1 de
noviembre de 2000, víspera del Día de Difuntos, en el periódico con el que colabora y también
en su libro Non-Stop, Crônicas do Cotidiano.

Medeiros reconoce que no sabe cómo empezó a circular en internet ese poema "como si fuera
de Neruda", aunque en absoluto es una sorpresa para ella, ya que hay "muchos textos" suyos
que figuran en la red "como si fueran de otros autores". "Desafortunadamente, no hay nada que
hacer", añade.

La poeta y novelista brasileña, de 47 años, admira profundamente a Neruda y se declara "fan"


de sus poemas, pero prefiere que "a cada uno se le reconozca su trabajo". No obstante, no
pierde el sueño con estas cosas y asegura que tiene "humor suficiente para reírse de todo
eso".

La Fundación coincide con Medeiros en que poco se puede hacer para detener esta bola de
nieve en la red (si uno busca en Google Muere lentamente'y lo asocia con Neruda, aparecen 19
mil 100 enlaces) porque, como dice Fernando Sáez, son muchos los que creen que "todo lo
que encuentran en internet es una verdad inapelable".

"Nosotros nos atenemos a desmentir cuando lo descubrimos o cuando alguien realiza la


pesquisa y la denuncia", subraya el director ejecutivo de la Fundación. Internet es un mundo
interactivo, y que nadie espere por tanto encontrar una misma versión de Muere lentamente.
Hay muchas y la del 'christma' electrónico que hizo furor estas Navidades comienza y termina
de forma distinta a algunas de ellas.

Pero, con sus más y sus menos, todas se parecen sospechosamente al texto de Martha
Medeiros: "Morre lentamente quem nao troca de idéas, nao troca de discurso, evita as próprias
contradiçoes. Morre lentamente quem vira escravo do hábito, repetindo todos os dias o mesmo
trajeto...".

Los poemas

Martha Medeiros Pablo Neruda

El poema Muere lentamente, de Martha Medeiros, versión corta en la red


Muere lentamente quien se transforma
en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y
no le habla a quien no conoce.
/
Muere lentamente quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes"
a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.
/
Muere lentamente quien no voltea la mesa
cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
/
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
/
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
/
Muere lentamente,
quien pasa los días
quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.
/
Muere lentamente, quien abandona un proyecto
antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o
no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
/
Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un
esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará
que conquistemos una espléndida felicidad.
**

Original en portugues.
Morre lentamente quem não troca de idéias,
não troca de discurso, evita as próprias contradições.
Morre lentamente quem vira escravo do hábito, repetindo todos os dias o mesmo trajeto
e as mesmas compras no supermercado. Quem não troca de marca, não arrisca vestir
uma cor nova, não dá papo para quem não conhece.
Morre lentamente quem faz da televisão o seu guru e seu parceiro diário. Muitos não
podem comprar um livro ou uma entrada de cinema, mas muitos podem, e ainda assim
alienam-se diante de um tubo de imagens que traz informação e entretenimento, mas
que não deveria, mesmo com apenas 14 polegadas, ocupar tanto espaço em uma vida.
Morre lentamente quem evita uma paixão, quem prefere o preto no branco e os pingos
nos is a um turbilhão de emoções indomáveis, justamente as que resgatam brilho nos
olhos, sorrisos e soluços, coração aos tropeços, sentimentos.
Morre lentamente quem não vira a mesa quando está infeliz no trabalho, quem não
arrisca o certo pelo incerto atrás de um sonho, quem não se permite, uma vez na vida,
fugir dos conselhos sensatos.
Morre lentamente quem não viaja, quem não lê, quem não ouve música, quem não acha
graça de si mesmo. Morre lentamente quem destrói seu amor-próprio. Pode ser
depressão, que é doença séria e requer ajuda profissional. Então fenece a cada dia quem
não se deixa ajudar.
Morre lentamente quem não trabalha e quem não estuda, e na maioria das vezes isso não
é opção e, sim, destino: então um governo omisso pode matar lentamente uma boa
parcela da população.
Morre lentamente quem passa os dias queixando-se da má sorte ou da chuva incessante,
desistindo de um projeto antes de iniciá-lo, não perguntando sobre um assunto que
desconhece e não respondendo quando lhe indagam o que sabe.
Morre muita gente lentamente, e esta é a morte mais ingrata e traiçoeira, pois quando
ela se aproxima de verdade, aí já estamos muito destreinados para percorrer o pouco
tempo restante. Que amanhã, portanto, demore muito para ser o nosso dia. Já que não
podemos evitar um final repentino, que ao menos evitemos a morte em suaves
prestações, lembrando sempre que estar vivo exige um esforço bem maior do que
simplesmente respirar.

Instantes, de Nadine Stair


Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

La Marioneta, del mexicano Jonny Welch

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un
trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo
lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan, y ¡cómo disfrutaría de un buen helado
de chocolate!.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, esperaría a que
saliera el sol. Pintaría, con un sueño de Van Gogh, sobre las estrellas un poema de
Benedetti y una canción de Serrat, sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría
con mis lágrimas las rosas para
sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos....
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida..... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la
gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis
favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados
están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, ¡sin saber que envejecen
cuando dejan de enamorarse!.
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres..... He aprendido que todo el mundo
quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la
forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su
pequeño puño por vez primera, el dedo del padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de
ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, que
realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa
maleta, infelizmente me estaré muriendo.