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Bautismo y confirmación

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Seminario Arquidiocesano “Santo Cura de Ars”

Bautismo
y confirmación

Pbro. Lic. Carlos Olguín Reguera
2005

EL BAUTISMO

Introducción LA FE DE LA IGLESIA
Primera Parte ANÁLISIS DE LA REVELACIÓN
I

La Escritura

Bautismo y confirmación

II

1

1

La preparación del Antiguo Testamento
a
Lustraciones judías
b
Circuncisión, rito de incorporación

2

El bautismo de Juan
a
Origen del bautismo de Juan
b
Jesús anuncia el bautismo «en el Espíritu y el fuego»

3

El bautismo de Jesús por Juan Bautista
a
La solidaridad de Jesús
b
La entronización mesiánica
c
La efusión del Espíritu
d
El mandato de bautizar después de la resurrección de Jesús

4

Los Hechos de los apóstoles
a
El bautismo de agua
b
El bautismo en nombre de Jesús
c
El bautismo en el Espíritu

5

La teología paulina
a
El bautismo en Cristo Jesús
b
El bautismo en el Espíritu Santo
c
Bautizados para formar un solo cuerpo

6

La primera carta de san Pedro

7

La doctrina del cuarto evangelio
a
El bautismo de Juan y el bautismo de Jesús
b
La entrevista con Nicodemo
c
Síntesis de la enseñanza de Juan evangelista

La Tradición
1

La época antenicena
a
Las comunidades judeocristianas
- La Didajé
- Las Odas de Salomón
- La epístola de Bernabé
- El «Pastor» de Hermas
b
c
d
e

La Iglesia de la misión
Justino y los apologistas
Ireneo de Lyón
El siglo III: Oriente
- La Didascalia de los doce apóstoles
- Clemente de Alejandría
- Orígenes

f

El siglo III: Occidente
- El «De baptismo» de Tertuliano

Bautismo y confirmación

2

3

2

- Controversia sobre el bautismo de los herejes
- El bautismo según la «Tradición apostólica»
La edad de oro patrística
a
La catequesis bautismal
- La preparación
- Los ritos del bautismo
b
La catequesis escrituraria
- El ciclo del Génesis
- El ciclo del Éxodo
c
Temas de la predicación bautismal
- El baño o el bautismo
- La iluminación
- «Sphragis» del Espíritu
- Balance del pensamiento griego
d
Agustín: controversias y problemas teológicos
- Controversia donatista
- El pelagianismo y el bautismo de los niños
- Esbozo de una teología del bautismo
La edad media
a
Líneas esenciales de la teología del bautismo
- El signo bautismal
- La doctrina del carácter
- Eficacia del bautismo y fe del sujeto
b
Enseñanza sistemática de San Buenaventura y Santo

Tomás
- San Buenaventura
- Santo Tomás
4

Reforma y Concilio de Trento
a
Lutero
- Fe y bautismo
- Frente a la crisis anabaptista
- Los catecismos de 1529
b
Calvino
- La soberanía de la palabra de Dios
- Significado del bautismo
- La eficacia del bautismo
- El bautismo de los niños
c
El concilio de Trento
- Eficacia
- Ministro y sujeto
- Rito

Segunda Parte ENSAYO DE SISTEMATIZACIÓN
I

El bautismo en el misterio cristiano
1
2

El bautismo en la economía de la salvación
El misterio de Cristo y el bautismo

actos de Cristo 2 Los elementos constitutivos del bautismo a Sacramento y palabra b El agua bautismal c La palabra o la forma 3 Los efectos del bautismo a El enunciado b Descripción 4 Necesidad del bautismo a Datos de la fe b Sentido y alcance del precepto bautismal c El bautismo de sangre y el bautismo de deseo 5 Ministro y sujeto del bautismo a El ministro b El sujeto El bautismo de los niños.Bautismo y confirmación 3 4 5 II III V 3 El bautismo y la Iglesia El bautismo y la economía sacramental El bautismo y la fe a Posición de Karl Barth b Interpretación de Bultmann c La doctrina católica El bautismo como sacramento 1 La institución del bautismo por Cristo a Cristo es el sacramento por excelencia b La Iglesia. sacramento de Cristo glorificado c Los sacramentos. y los niños muertos sin bautismo 1 El bautismo de los niños a Análisis bíblico b Análisis histórico c Cuestión teológica d Problema pastoral 2 Los niños muertos sin bautismo a Dato de la Escritura b Historia de la cuestión c Conclusión teológica y pastoral El bautismo y la pastoral de hoy 1 2 3 Estado de la cuestión Principios de solución Pedagogía del bautismo .

Bautismo y confirmación 4 . Ed.La preparación . Barcelona.La celebración Bibliografía: HAMMAN. Herder. El bautismo y la confirmación. Páginas 15-249. Colección El misterio cristiano (tomo 11). 1970. A. .

DZ 3. 4 «(Creemos en un solo bautismo. Y se halla de nuevo en la tradición oriental del símbolo de la fe. como atestiguan Cirilo de Jerusalén3 y Epifanio4. sirve tanto para la salvación de los niños como para la de los adultos. Hijo y Espíritu Santo.1 Esta confesión bautismal. 6 DZ 430 (802). Finalmente. DZ 150 (86). Ancoratus. cuando es conferido dentro de las reglas. DZ 9 (41). 118. DZ (42). 3 «(Creemos) en un solo bautismo de conversión. por quienquiera que sea». 7 DZ 994 (1862). que se efectúa en el agua. el concilio de Trento7 puso en cabeza de su profesión de fe el texto mismo del símbolo de Nicea-Constantinopla. Padre. tal como las versiones copta y etíope lo han conservado2.Bautismo y confirmación 5 LA FE DE LA IGLESIA El símbolo de Constantinopla afirma: «Confieso un único bautismo para remisión de los pecados». 1 2 . 9-13. La misma afirmación se encuentra en el símbolo del XI concilio de Toledo5 (675). invocando a Dios y a la indivisible Trinidad. 5. parece formar parte del símbolo primitivo. para la remisión de los pecados». y la profesión de fe del IV concilio de Letrán (1215) afirma6: «El sacramento del bautismo. Catequesis. para la remisión de los pecados». 4. 5 DZ 287 (540). según la manera de la Iglesia. verosímilmente más antigua que el Concilio.

tanto para las personas como para los objetos. La institución de la misma es atribuida por el Código sacerdotal a Abraham (Gn 17.4. Las purificaciones no tenían eficacia moral. Muy pronto fue el signo de la alianza y expresó la pertenencia a YHWH o al pueblo elegido.Bautismo y confirmación 6 Primera parte ANÁLISIS DE LA REVELACIÓN LA ESCRITURA 1 La preparación del Antiguo Testamento La tendencia de la teología liberal consistía en buscar el origen del bautismo cristiano en las religiones mistéricas paganas. una era de purificación total y de renovación. cuando los judíos vivieron en medio de los incircuncisos de Babilonia.7). a la vez sumisión a la palabra de Dios y transformación interior. y practicada desde tiempo inmemorial (Ex 4. Las nociones de puro e impuro ocupan un lugar importante en el judaísmo. El profetismo puso el acento en la circuncisión del corazón (Jr 4. verosímilmente fue tomada por Israel de los egipcios. Ez 44. Israel practicaba las lustraciones rituales y utilizaba el rito de la circuncisión para efectuar la incorporación al pueblo elegido. Jus 5. más importante que la de la carne (Jr 9. pero no operarla.1. ya el profetismo anuncia para los tiempos mesiánicos «una aspersión de aguas puras» (Ez 36. mejor que las religiones mistéricas. rito de incorporación La circuncisión. Sin embargo. Is 4.16.25.9-14). La impureza mancha al hombre y lo hace incapaz de acercarse a Dios. Sin embargo.2). en los cuales casi siempre intervenía el agua. el cristianismo hunde esencialmente sus raíces en la tierra bíblica. Podían simbolizar la pureza de corazón. La obligación de circuncidar comenzó después del exilio. En esta perspectiva se sitúa la misión y la predicación de Juan el Bautista. sin disimular por ello las diferencias de plano que existen entre instituciones semejantes.25. Aquélla es el signo de la verdadera fidelidad al pacto de alianza. a Lustraciones judías La religión israelita conocía baños y lustraciones encaminados a obtener o recobrar la pureza legal. . Zac 13.25). La purificación le permite participar en un acto sagrado. la cual permite. rito común a numerosas tribus primitivas. La legislación sacerdotal conocía los ritos de purificación. Dt 10. explicar el gran número de trasuntos.4). b Circuncisión. Nada prueba que esta legislación vaya más allá de la pureza legal.

La intervención de Juan obedece a una prescripción divina.38.1-8. El baño expresa la conversión y la metanoia. La ablución que él preconiza quiere expresar que Dios interviene para operar la conversión y la remisión de los pecados. El Espíritu consuma en la Iglesia la obra efectuada por el Mesías.1-18). a Origen del bautismo de Juan La crítica ha querido explicar el origen del bautismo de Juan por el sincretismo helenístico o el mandeísmo. Lc 3. que tiene un sentido cultual y técnico: inmersión en agua del hombre entero. «El bautismo en el Espíritu y el fuego» de que habla Juan Bautista describe la misión futura del Mesías. Pero el origen del bautismo de Juan Bautista. Un vínculo orgánico une el bautismo de Juan a la predicación y a la misión de Cristo. En la ofrenda del calvario. con una prueba en la que va a ser sumido (Mc 10. La tradición sinóptica se abre con él (Mt 3. Cristo le dará un significado nuevo. Cristo mismo comparará su tarea con un bautismo que él debe recibir (Mc 10. . hay que buscarlo principalmente en las profecías escatológicas del AT y en la conciencia personal que el Bautista tiene de la inminencia de las realizaciones mesiánicas que él viene a proclamar. 3. Lc 12. b Juan anuncia el bautismo «en el Espíritu y el fuego» Juan distingue el bautismo provisional de agua que él administra. La oposición no está entre el agua y el Espíritu. Mc 1.16). El cometido de Juan es preparar al Señor un pueblo bien dispuesto y manifestar el Mesías a Israel. La imagen bíblica y escatológica del fuego expresa la obra de Cristo. Juan tiene conciencia de ser el profeta escatológico: proclama mediante «su evangelio» y su bautismo que están prontos a abrirse los últimos tiempos. 2. Esta renovación significa «la remisión de los pecados».11. La misión de Juan está condicionada por la inminencia de la venida mesiánica y es función de ella. entre una misión y otra. El bautismo de Juan no tiene un carácter puramente individual. por el bautismo de los prosélitos o los baños rituales de los esenios. de un bautismo próximo «en el Espíritu y el fuego» (Mt 3. Lc 3. ni entre un signo y otro. Juan mismo caracteriza su bautismo como «un bautismo de conversión para perdón de los pecados». En Mc y Lc encontramos por primera vez el vocablo bautismo. Mc 1.1-12. El cometido de Juan se expresa en un rito que traduce su kerygma y su misión. Aun cuando la materialidad del rito subsiste. El cuarto evangelio lo relata de una manera que le es propia (Jn 1. «El más fuerte» del que él habla y al que él anuncia es aquel que efectuará «el bautismo en el Espíritu».8. Este rito bautismal es a la vez provisional y profético. 5. sino entre un bautizador y otro. considerado en toda la densidad de su contenido.39).19-28). la víctima libremente devorada por el fuego lleva a cabo la redención universal. 1. sino que se presenta como un «acto colectivo».49-50).Bautismo y confirmación 2 7 El bautismo de Juan El bautismo de Juan ocupa un lugar preciso en la catequesis apostólica. 4.

Es posible que algunos interpretasen el bautismo de Jesús como una confesión de culpabilidad o como una inferioridad frente al Bautista.15). Juan confiesa su inferioridad y Jesús le responde: «Permítelo por ahora porque así conviene que cumplamos toda justicia» (3. sobre Cristo. las palabras declarativas venidas del cielo.» (3. Distingue a Jesús en medio de los demás bautizados. 4. La escena se presenta como la consagración pública y solemne de su misión profética. cuando éste sale del Jordán.. Allí. el relato del bautismo va seguido de la genealogía de Jesús. todavía más. La venida del Espíritu sobre Jesús manifiesta el poder salvífico y creador de Dios. La historicidad del acontecimiento es indiscutible.22-23. proclama e inaugura su misión mesiánica. en forma de paloma. la manifestación del Espíritu. aunque su transmisión sinóptica plantea problemas al exégeta. Jesús no se separa de los pecadores a los que viene a salvar. El acontecimiento referido se compone de tres elementos que forman un todo: la solidaridad de Jesús con los bautizados. el Espíritu) está unida al bautismo de Cristo. se agrega a la comunidad reunida por el Bautista. lo cual consuma y expresa su consagración mesiánica. su acción se extiende al cosmos entero. la voz. la cual debe componer el nuevo Israel. y presenta al Bautista como al principal testigo de la misión de Cristo (Jn 1. habían bautizado en un momento determinado (Jn 3.32-34). Mt 3.. y Jesús.38). el cuarto evangelio hace alusión. a La solidaridad de Jesús El evangelista Lucas es el único en poner de relieve el carácter colectivo del bautismo de Jesús: «Mientras se bautizaba todo el pueblo. regia y mesiánica. o más exactamente sus discípulos. Lc 3. ya bautizado. c La efusión del Espíritu Los tres evangelistas describen el Espíritu. que desciende. En Lucas.21-22). Jesús recibe en el bautismo el Espíritu en plenitud.21). que se enraíza en David y Abraham. Pero la prolongación del bautismo de Jesús hay que buscarla en el cumplimiento de su misión . El simbolismo de la paloma que planea sobre las aguas del Jordán pone en evidencia la acción creadora de Jesús.Bautismo y confirmación 3 8 El bautismo de Jesús por Juan Bautista El bautismo de Jesús por Juan es relatado por los tres sinópticos (Mc 1.9-11. b La entronización mesiánica La intervención del cielo (la apertura de los cielos. La obra mesiánica reanuda y consuma la creación primera.13-17. en Adán y en Dios (Lc 3. Estas objeciones son disipadas por Mateo.1-3). d El mandato de bautizar después de la resurrección de Jesús El cuarto evangelio es el único en referir que Jesús.

Pero no hay que perder de vista que el Espíritu remite los pecados (Jn 20. 19. En la comunidad apostólica. el acontecimiento de Pentecostés. Si bien el rito sigue siendo el mismo. del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28. La historia de la Iglesia empieza como la vida pública de Jesús. b El bautismo en nombre de Jesús El bautismo de agua es administrado en la comunidad apostólica «en nombre de Jesús» (Act 2. el bautismo hace al apóstol y al discípulo. lo cual expresa y afirma el paso de la profecía a la realidad. En Marcos. 4 Los Hechos de los Apóstoles Nunca se ha de perder de vista la continuidad entre el tercer evangelio y los Hechos de los Apóstoles. pero vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo dentro de pocos días» (Act 1.16). del mensaje recibido. un bautismo. el bautismo comprende generalmente en primer lugar el rito de la inmersión «para el perdón de los pecados». y predicad la buena nueva a toda la creación.19).48. pues.22).38. La efusión del Espíritu Santo es. En Mateo. de la evangelización (todas las naciones).18-20).Bautismo y confirmación 9 mesiánica. Marcos y Mateo refieren que el Resucitado (en Mc. 10. resucitado por el Padre. pues. crucificado bajo el gobierno de Poncio Pilato. la predicación se termina con la invitación .5). Más explícito aun.16). que habían recibido el bautismo de Juan «para el perdón de los pecados». con los que se encontró el Apóstol. El caso de los discípulos de Juan Bautista de Éfeso. recibieron el Espíritu en Pentecostés (Act 2. Por otra parte. se salvará» (Mc 16. a El bautismo de agua Los apóstoles. y haced discípulos a todos los pueblos. y de otra. del tiempo y de la historia (Mt 28. los dos elementos unidos por Jesús en el Jordán –descenso al agua y efusión del Espíritu– están unidos para los apóstoles. Ésta empieza con la proclamación de la venida del Mesías. su significado ha cambiado: el bautismo es una participación en la salvación de Cristo y en la acción de su Espíritu. El que crea y se bautice. El libro de los Hechos describe el desarrollo de la evangelización.5. Después de su resurrección. fe y bautismo están conjugados para la salvación. «Id por el mundo entero. Tres elementos componen el bautismo cristiano en los Hechos: la remisión de los pecados. Los Hechos anotan la continuidad que existe entre el bautismo que recibe Jesús del Bautista y el Pentecostés: «Porque Juan bautizó con agua. será mediante el bautismo como los hombres podrán recibir la remisión de los pecados y la renovación en el Espíritu. convertido en Señor en la gloria divina. El Resucitado notifica el mandato de conferir el bautismo y de anunciar la buena nueva: «Id. el día mismo de su resurrección) confió a los Once la misión de evangelizar el mundo. bautizándolos en el nombre del Padre. el acontecimiento de Jesús rechazado por los judíos. 22. Mateo enumera el universalismo del poder. y consuma su obra con el envío del Espíritu. Cristo ha venido y nos ha traído la salvación. por el contrario. muestra la sucesión y la progresión del bautismo de Juan al don del Espíritu. de una parte.1-4).

En todos los testimonios de los Hechos. Los Hechos nos ofrecen. La reflexión del Apóstol se sitúa en el interior de una enseñanza recibida de la comunidad apostólica.27. 8.8).15. las epístolas de san Pablo proporcionan la primera elaboración de una teología del bautismo. 3.38). extractos de la catequesis bautismal (Act 2. muerte al hombre viejo y regeneración del hombre nuevo. los dos eones. bajo la acción del Espíritu. 17. ya sea con la imposición de manos unida a una oración. la teología paulina se beneficia de la experiencia espiritual del Apóstol. a El bautismo en Cristo Jesús Pablo proporciona la enseñanza sobre las relaciones entre el bautismo y el misterio de Cristo en Rom 6. los dos Adanes. en la cual el Señor. la comunidad apostólica practica el bautismo de agua. c El bautismo en el Espíritu El bautismo cristiano está tan ligado a la venida del Espíritu como a la venida de Jesús. Él explica el bautismo como una .33. la fe es mencionada como la disposición inmediata para recibir el bautismo: hay que creer para ser bautizado (Act 2. El rito es a la vez público y litúrgico: expresa la fe y concreta los frutos de la misma. Aquellos que abrazan la fe reciben el bautismo de agua. En conclusión. carne-espíritu.34. 8.15). el candidato forma parte de la comunidad mesiánica. utiliza la expresión «bautizados en Cristo» para describir la acción sacramental.13. La respuesta de los oyentes a la palabra que reciben es la fe.Bautismo y confirmación 10 al bautismo. vida-muerte. el bautismo «en nombre de Jesús» da el Espíritu Santo. arrancamiento a las tinieblas e iluminación del Señor. Normalmente. La simbólica paulina traduce esta dialéctica espiritual por la imagen del baño que purifica.44) o seguirlo (Act 8. Ésta consiste en acoger el mensaje traído por Jesús. Además. En este texto. 5 La teología paulina Si los evangelios sinópticos y los Hechos presentan ante todo unos testimonios históricos de la liturgia primitiva. Pablo recurre preferentemente a las imágenes antitéticas.13). cf.12-26. Pero el don del Espíritu no está necesariamente ligado al bautismo: puede precederlo (Act 10.31-38) e incluso el bosquejo completo (Act 10. mediante el cual son perdonados los pecados y es dado el Espíritu. a veces espaciales (Col 1. De este modo. 9. 14.12. 18. más a menudo temporales: las dos esferas.3-7. «en nombre de Jesucristo» o «en nombre del Señor Jesús». tinieblas-luz. Para describir la transfiguración que se opera por la fe y el bautismo. El apóstol Pedro describe los elementos constitutivos de la iniciación cristiana: «Convertíos. Creer es adherirse a Cristo como Señor. además. 16. reúne a los miembros de la nueva alianza. ya sea directamente. antaño-ahora. y que cada uno de vosotros se bautice en el nombre de Jesucristo para remisión de sus pecados.26) y vienen a engrosar la comunidad cristiana.14-39.37-43). 16. y entonces recibiréis el don del Espíritu Santo» (Act 2. Aquellos que son bautizados se unen a los apóstoles (Act 5. de la sepultura mística.41.

El Espíritu Santo es el primer don recibido. 1. El bautismo es. en otra línea de su pensamiento. como una catequesis bautismal. c Bautizados para formar un solo cuerpo El bautismo en el Espíritu nos descubre a la vez la dimensión colectiva y escatológica de la fe: «Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados. El Apóstol no se contenta con explicar la importancia de la fe para el bautismo. la causa eficiente de la salvación.13. sino que ve en el rito la ejecución cristiana de la circuncisión judía. que trae el pecado y la muerte. sino real.4. Ef 1.21. para Pablo. Sólo por su relación interna con el bautismo se hace eficaz la fe. participación no solamente moral. el neófito recibe el Espíritu Santo y un espíritu nuevo. para no formar más que un cuerpo. b El bautismo en el Espíritu Santo Pablo. el neófito recibe el Espíritu de Cristo. por el sacramento. Tit 3. no solamente espiritual. como una .13. Ef 4. pues.11-12.30). objetiva. judíos y griegos. se efectúa para nosotros en y por Cristo.12. permite a Pablo presentar el bautismo como un salvamento y a Cristo como un nuevo Moisés. los salva y los lleva a su término. La imagen del Éxodo se aplica perfectamente al acontecimiento de la salvación. por su gran número de alusiones a la liturgia y a la doctrina del bautismo. esclavos y libres. Pablo recurre a la tipología del pueblo del Éxodo y de la circuncisión. El sacramento hace presente y activa para el catecúmeno la obra de la redención. la profecía del bautismo y de la eucaristía (cf. Pablo utiliza la imagen del sello para traducir el don del Espíritu en el bautismo (2Cor 1. pues. habla del bautismo en el Espíritu Santo (1Cor 12. el Salvador arranca de la muerte a los bautizados. en la sepultura y en la resurrección de Cristo. 6 La primera carta de san Pedro La primera carta de Pedro se presenta. Vivir en Cristo y vivir en el Espíritu son expresiones. Él ve. Muerte y resurrección son las dos fases de una misma acción histórica. el nuevo Adán. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu» (1Cor 12. que trae la gracia y la vida. sino ontológica.5). Pablo establece un paralelo entre la acción bautismal y la circuncisión judía. en la travesía del mar Rojo. 1Cor 10. Lo primordial en él no es la experiencia del hombre sino el acontecimiento que se efectúa en el bautizado.13). en beneficio de la humanidad entera. 2Cor 1. que es el cuerpo de Cristo.21+. En el bautismo. Lo que se efectuó una vez. sinónimas. En Col 2. Pablo opone las dos cabezas religiosas de la humanidad: Adán. con la fe.1-2).Bautismo y confirmación 11 participación en la muerte. de una manera real. Así. El bautismo opera a la vez la unión de los cristianos a Cristo y la inserción de los mismos en la Iglesia. La nueva economía se anuda por la inclusión de la humanidad pecadora en Cristo. Estos rasgos deben realizarse en la comunidad mesiánica. La figura bíblica se presenta como un acontecimiento colectivo: la comunidad del desierto y del Éxodo efectúa el paso de la muerte a la vida. Mediante su propia muerte. 4. en el bautismo.

sino como un bautismo profético (1. En contraste con esta consagración mesiánica es afirmada la misión expiatoria del Cordero de Dios. centrada a la vez en el misterio pascual de la Iglesia y en la mistagogia sacramental. 7 La doctrina del cuarto evangelio El cuarto evangelio se presenta como una catequesis.11).125.22). b La entrevista con Nicodemo . es el lugar del enfrentamiento de las potencias infernales. y del capítulo 3. 36. Uno y otro elementos presentan vínculos con el bautismo. 3. que es el día pascual (cf. que lleva sobre sí los pecados de los hombres y se ofrece como cordero del sacrificio (Lev 14). que por la muerte lo lleva a la glorificación y provoca la efusión del Espíritu en la Iglesia. el arca y las ocho personas salvadas. 16. en forma de confesión cristológica (3. es el instrumento de salvación. como la Iglesia.7). Juan funde en una sola fórmula dos realidades: la del siervo de Isaías (Is 52).22-30. El bautismo cristiano se refiere no a un gesto de Jesús. y el rito del cordero pascual.27). Además del bautismo de Juan Bautista y del bautismo de Jesús.18-22.3). la curación del paralítico.19-21). El arca.1-3) se esfuerza en subrayar el papel subordinado de Juan en relación a Jesús.Bautismo y confirmación 12 catequesis mistagógica (1. Su texto más importante es 3.14). el episodio del ciego de nacimiento. más particularmente a neófitos. A las ocho personas salvadas corresponden en la economía cristiana los bautizados. salvados bajo el signo del octavo día. a El bautismo de Juan y el bautismo de Jesús El relato del cuarto evangelio (1.30).18. La resurrección de Cristo pone el fundamento de la regeneración bautismal (1. el juicio escatológico.39.6). El agua. Relaciona bautismo y eucaristía con los gestos y los acontecimientos de Cristo. En tres elementos: el agua. El evangelista parte de una institución vivida en el culto y los sacramentos de la iniciación cristiana. ¿En qué se basa la correspondencia entre Noé. Ap 5. el diluvio y el bautismo?. El bautismo cristiano anticipa. Diálogo 138. dirigida a neófitos. que halla su cumplimiento en la persona y la misión de Cristo. 4. sino a su obra redentora (Jn 7.3-4. 12). vividos en el curso de su vida mortal y anunciados tipológicamente por el AT. la lanzada que hace manar sangre y agua. Justino. Nos hallamos ante dos trozos originariamente distintos: un himno a Cristo resucitado. y un fragmento de catequesis bautismal (3.19-34. La epístola presenta el diluvio como la figura del bautismo. Juan no interpreta el bautismo como un bautismo de penitencia. en plena asamblea eclesial (4. se puede reconocer el bautismo en los pozos de Jacob. de una y otra parte. Los consejos van dirigidos a principiantes en la vida cristiana. que lleva sobre sí (y quita) los pecados del mundo (1. que simboliza la redención de Israel (Jn 19. en el sacramento.

c Síntesis de la enseñanza de Juan Evangelista La doctrina bautismal de Juan no es inteligible sino por referencia a la del Espíritu Santo. Para beneficiarse de él hay que dar fe a la palabra del Hijo del Hombre (vv. Este nacimiento es ante todo un misterio.34). Es esencialmente misterio.Bautismo y confirmación 13 Hay que considerar la entrevista con Nicodemo (3. El agua. pues. La conversación se prolonga con las consideraciones personales del evangelista (vv. . En el diálogo. nacer de lo alto y entrar en el Reino de Dios. la fe es el medio de llegar a ella. basadas en el ofrecimiento de la salvación al mundo y en el papel que desempeña la fe en la apropiación de la misma. su eficacia depende de la fe. condición para llegar al nuevo nacimiento y a la vida eterna. 2. desde la ruptura con el pecado hasta la consumación de la santidad.39). Jesús mismo desarrolla la enseñanza del nuevo nacimiento. El bautismo de agua y de Espíritu hace.kna qeou///////.1-15) y el comentario del evangelista (vv. Quien cree recibe el mensaje y se adhiere a la persona de Jesús. Por el bautismo. ésta aparece en el sacrificio redentor. La entrevista de Jesús con Nicodemo pone en evidencia dos hechos complementarios: Cristo opera la salvación y trae el nuevo nacimiento a los hombres mediante su muerte y su resurrección (cf. el verbo nacer quiere expresar un origen. Jesús es bautizado en el Espíritu. 1.11-12). El bautismo. por su enraizamiento en Dios. que abre el Reino de Dios. Existe equivalencia entre el nacimiento de lo alto y el nacimiento «de agua y de Espíritu». Si el agua no está puesta en relación con la purificación. el cristiano participa en el Espíritu de Cristo mismo. para Juan.11-13) y a la obra de su redención (v. expresión que quiere significar la filiación divina de aquéllos. La salvación quiere dar la vida a los hombres. El individuo participa en la vida nueva por medio de la generación bautismal: fe y bautismo son las condiciones para participar en la salvación de la cruz. hijos de Dios. el segundo. La fe permite la irrupción del Espíritu por la acción sacramental del bautismo. el medio de lograrla. La renovación que opera el Espíritu no está al alcance de los sentidos. de la muerte de Jesús (19.16-21). La fe es. a la vez. El bautismo mana del corazón traspasado.14). En Juan. es el fundamento de toda la vida cristiana. Por gratuita que sea la gracia de la salvación. no se refiere al mar Rojo o al Jordán. El bautismo del agua y del Espíritu es el medio de esa regeneración. cercado por la fe en la palabra de Dios (3. sino a la inmersión en el Espíritu Santo (7.1-21) como la enseñanza capital sobre el bautismo. El primero afirma el objeto de la salvación. y por tanto. y hace de los fieles te.34-35). En el relato se destacan dos partes: la entrevista propiamente dicha (vv. «El nacimiento de lo alto» no es otro que el de la Iglesia.16-21). Jn 19.

y entendido por las generaciones cristianas. en la que las cuestiones discutidas. La reflexión de la Iglesia sobre el bautismo es estimulada: . Algunos poemas (cf. 1 La época antenicena a Las comunidades judeocristianas La Iglesia realiza las promesas de Israel y viene a ser la heredera de todos los valores judíos. impugnadas. profundizado.36) parecen ser una descripción de los ritos bautismales.Bautismo y confirmación 14 LA TRADICIÓN El estudio de la Tradición no sirve para enriquecer el dato revelado. sino sobre la fórmula que ha de ser utilizada. Aun reconociendo al Cristo-Mesías.8) la circuncisión (XI. Nada se indica sobre la calidad del bautizador.por la controversia. . La regeneración y la transformación operadas por el Espíritu en el bautismo ni siquiera son mencionadas. La fórmula bautismal es trinitaria. La catequesis preparatoria se ha basado en las dos vías.4) quizá tenga valor de exorcismo. el autor recurre a los temas bíblicos.por la enseñanza teológica. bautismo. tales como la travesía del mar Rojo (XXXIX. .por la catequesis bautismal. El culto –oración.25.3. La Didajé La parte litúrgica de la Didajé empieza con el bautismo. El bautismo cristiano aparece en la Didajé como el rito por el cual el candidato se convierte en miembro de la Iglesia y se compromete a seguir «el camino de la vida». Para explicar el bautismo. sino para analizar cómo éste ha sido acogido.2). y la formulación trinitaria es significada además por la triple inmersión. para espiritualizarlos. se pone el acento.9-10) el templo (IV. eucaristía– es el dominio en el que los orígenes judíos han perdurado más. El perdón de los pecados está implicado en ello. . VI. Ello se manifiesta particularmente en el ritual y la doctrina del bautismo. el judeocristianismo permanece fiel a su patrimonio espiritual.5). a la cultura semítica y a sus costumbres litúrgicas. En VII. obligan a la Iglesia a precisar los puntos de doctrina. que profundiza para los cristianos los primeros rudimentos dados en el momento de la preparación para el bautismo. El ayuno preparatorio (VII. en la que se trata de explicar sumariamente el significado del sacramento a los catecúmenos. Ejerce una acción purificadora y permite participar en la eucaristía (IX. no sobre el agua. A falta de agua para la inmersión se puede bautizar por infusión. Las Odas de Salomón Tras el lirismo de las Odas se descubre la catequesis bautismal. IV.1-3.

1). La epístola ofrece dos explicaciones de tipología bautismal: el paraíso y la tierra prometida (VI.8). Este efecto es obtenido por la cruz. el hombre penetra en la nueva creación como en una tierra prometida en la que manan la leche y la miel (VI.16). El capítulo XI presenta una nueva catequesis bautismal. o. El tercer testimonio se apoya en la imagen sálmica del árbol plantado cerca de las aguas (Sal 1). La fe primitiva une a la muerte redentora de Jesús su descenso a los infiernos para rescatar a los que estaban allí prisioneros.j).1). habitada por el Espíritu. gracias a la cruz. El bautismo reporta «el conocimiento».3). la inmortalidad. A la bajada corporal corresponde una ascensión hasta el encuentro con Cristo en gloria (XI. según otra imagen bíblica. El bautismo. La primera cita aplica la crítica de Jeremías a los judíos que rechazan a Cristo y se sustraen al bautismo. El bautismo por inmersión implica el hecho de que el candidato se despoje de sus vestiduras y después se vista con ellas de nuevo. La inmersión bautismal en las aguas es concebida como una bajada a los infiernos y una liberación de la muerte. que puede significar el signo de la cruz sobre la frente de los neófitos (VIII.1-2 describe el río que sale del templo y baña los árboles frutales maravillosos. Lejos de ser arrebatado por ellas. Tras estos ritos se esboza una teología bautismal. en la que se hallan asociadas la cruz y el agua. Con ayuda de un texto de Isaías (45.4-5). El paraíso y la tierra prometida. En suma: el bautismo procura ante todo la remisión de los pecados. Los que bajan a las aguas darán frutos «en todo tiempo». y con él los secretos del Reino.9). el autor presenta el bautismo como una bajada a las aguas de la muerte. utilizando textos del AT. que pone otra vez al hombre en el estado primitivo del paraíso. Toda alusión al agua en la Escritura es interpretada como una figura del bautismo. sacramentalmente efectuada a las salidas de las aguas bautismales.8-19). Las Odas hablan también del sello (sfragi. les da parte en la resurrección de Cristo. Éstos evocan a la Iglesia. la salvación. es una renovación y como una nueva creación. Este rito toma un significado espiritual (XXV.2). La cruz y el agua. y la cruz y el agua (XI). el catecúmeno halla en las mismas. concebida como un sacrificio de expiación (VII.14-15). en el momento del bautismo. El sacramento los arranca a la muerte y al «camino del error». El vocablo bautismo es empleado una sola vez (XI. Este tema es evocado por el árbol de la vida. la incorruptibilidad. El paraíso es una imagen de la Iglesia y del alma fiel. Las Odas sitúan la acción bautismal en una perspectiva escatológica. El bautismo es descrito como un retorno al paraíso. al perdonar los pecados. hace alusión al mismo en varias ocasiones. pero la realidad permanece subyacente. lo cual es una alusión a las obras de la fe y de la caridad y al valor escatológico del bautismo. La cita de Ezequiel 47. El bautismo hace participar al cristiano de la epopeya de Cristo (XIV. El «Pastor» de Hermas El bautismo era precedido de una penitencia a cuyo término el sacramento del agua perdonaba todos los pecados.Bautismo y confirmación 15 El ritual del bautismo sugiere una catequesis mistagógica. La nueva creación consiste en la transformación del corazón del hombre (VI. el rito de la leche y de la miel. La Epístola de Bernabé Si bien la Epístola de Bernabé no es una instrucción acerca del bautismo. La torre que simboliza a la Iglesia está construida .

nos ofrece la descripción del rito bautismal. las vestiduras blancas y el sello. con la invocación trinitaria.1.6). Ignacio de Antioquía utiliza los términos «bautismo» y «bautizar» sólo cuatro veces: dos para el bautismo de Jesús (Efes 18.2. El sacramento toma de la muerte de Cristo en la cruz esta eficacia. consecuente con el bautismo. y de expiar eventuales pecados subsiguientes mediante la oración. Pol 6.1). Justino utiliza una sola vez el término «re-creación» para el bautismo (61. Es posible que la iluminación bautismal esté en relación con el don del Espíritu Santo en el bautismo. la corona. Smyrn 11) y dos para el sacramento de iniciación (Smyrn 8.3-4). señala una etapa en el desarrollo de la teología bautismal. En ella.3-5 encontramos una descripción de los ritos bautismales. La Homilía del siglo II. 66.3. El bautismo es administrado por inmersión. b La Iglesia de la misión Los escritos de los Padres apostólicos no ignoran los ritos de la iniciación cristiana.4). c Justino y los apologistas Justino. Para Justino el primer efecto del bautismo es perdonar los pecados (61. del rito bautismal. «Guardar el sello» quiere decir guardar el bautismo. y le comunica la gnosis inmortal y la iluminación (XXXVI. pero también la fe en Cristo (13. frecuentemente llamada Segunda carta de Clemente. En lo . En ésta expone la práctica y la doctrina de la comunidad cristiana cuya fe él comparte (6162). pero él sabe que el sacramento perdona los pecados (VIII.1). para designar el bautismo (61.j para significar el bautismo (7.10.Bautismo y confirmación 16 sobre las aguas.12).1).4).16. En III.6). Las vestiduras blancas significan al Espíritu Santo y el sello designa el bautismo. Hermas conoce incluso un bautismo de los muertos.3. y parece referirse a la creación primera.2).j. Éste abroga la muerte e instaura la vida (IX. La Apología no limita el bautismo a su acción negativa.7.6.1).3.6).2. asegura al neófito la presencia de Dios en el alma. que crea una condición nueva. 8. Este término expresa para él la doctrina cristiana. sin duda el Espíritu Santo (XLVI. 83. pero no hablan del bautismo sino por medio de alusiones. El autor desea inculcar a los cristianos el deber de vivir una existencia cristiana sin pecado. El perdón de los pecados supone un cambio de vida (30. LI. 139. pero Justino no lo dice explícitamente. gracias a la muerte de Cristo (VII. si bien las alusiones directas al sacramento son raras (6. abre la comunidad al neófito.6. el ayuno y la limosna. El bautismo abre al neófito la comunidad de los hermanos y le permite compartir el misterio eucarístico (65).2. la fe en Cristo que ilumina al creyente.4.2).2. 121. Más frecuentemente utiliza el vocablo «regeneración». 7. La fe profesada en el bautismo impone una fidelidad indefectible. En la carta a los Efesios hallamos una relación entre el bautismo y la cruz. Toda la carta es una exhortación a la perseverancia dirigida a los neófitos. 8. encontramos explícitamente el término sfragi. 88. El Pastor de Hermas retiene. sino que afirma de él que es regeneración e iluminación. En esto reside la acción profunda del sacramento. En la Carta de Clemente ni siquiera se encuentra el vocablo. El cristiano ya no se pertenece a sí mismo. en la primera Apología. La Apología emplea por vez primera el vocablo fwtismo.2. sino que pertenece a Dios.

Pero le preocupa mucho más mostrar la divinización del cristiano y la recapitulación universal operada por el nuevo Adán. el bautismo desempeña un papel de rango inferior. prenda de incorruptibilidad (V. asumiendo en sí la creación.17. 29. La organización de un catecumenado exige una catequesis. La Didascalia de los doce apóstoles La Didascalia nos ofrece la más antigua descripción del bautismo. el fundamento del nuevo nacimiento para la humanidad entera. con el fin de ganar la salvación eterna» (65. 9. sino que es una fuerza que actúa en el hombre entero y lo conduce hasta la divinización progresiva (III. El Adversus vincula en varias ocasiones el bautismo y el don del Espíritu. con su nacimiento virginal. El obispo efectúa la unción de la cabeza.1. Si Ireneo no elaboró una teología del bautismo.1). que va precisándose y alcanzará su estatura propia en el siglo IV.Bautismo y confirmación 17 sucesivo. hacia la consumación.1-3). IV. con el fin de condenar el pecado y ponerla bajo la obediencia paternal de Dios (III.7. Las controversias bautismales permiten clarificar los puntos oscuros. Esta renovación del hombre se opera por medio del bautismo en el Espíritu.1. .2).27. Teología bautismal.12.17.2). el neófito tiene que «dar testimonio de la verdad. Sigue la inmersión con la invocación divina. caminar en las buenas obras y observar los mandamientos. 22. muriendo por ella.2. se realiza para todo el género humano. y arremete contra los gnósticos por negar que el nuevo nacimiento esté ligado al bautismo.2).1). al menos ofrece en el Adversus haereses las piezas del armazón de la misma. Hace suya la doctrina tradicional del perdón de los pecados por el bautismo (III. pone.3). Ireneo presenta el bautismo como el «lavacrum regenerationis». como a la Iglesia entera. a la vez. 43.1). iniciada por el obispo con una imposición de manos. Lo que se realizó en Cristo.1.1). que da fin a la ceremonia (XVI. le hace progresar. que el mismo Espíritu renueva en la novedad de Cristo (III.2. y a la circuncisión (138. Es.36. V. Para explicar el bautismo.6. en el Adversus haereses aporta algunos elementos para una teología bautismal.6). perdida por la desobediencia de Adán (III.24. Justino recurre a la tipología de Noé.20. salvado de las aguas (19. El bautismo sitúa al hombre en la economía de la salvación y prepara la reunión universal. En la Demostración apostólica ofrece los rudimentos de la catequesis. y devuelve a ésta la imagen y la semejanza de la primera creación. que hace espiritual y perfecto al hombre (V.12.18. e El siglo III: Oriente En el siglo III se produce una estructuración de la liturgia bautismal y una elaboración de su teología. y los ministros la continúan por todo el cuerpo. El Espíritu no solamente restituye «la imagen y la semejanza». Cristo.1).1.2). sobre quien descendió y en quien habitó el Espíritu.1) y promesa de la visión de Dios (V. la piscina del nuevo nacimiento (III. d Ireneo de Lyón En la teología de san Ireneo. Éste se abre con una unción prebautismal. Cristo se solidarizó con una humanidad pecadora.1.

6). En un segundo estadio Orígenes descubre en el bautismo el fundamento de la vida espiritual. en el momento del santo bautismo. Testigo de la catequesis bautismal. La consagración es lo que comunica al agua esa eficacia espiritual (In Ioan VI. El rito bautismal comprende una renuncia a los demonios y un comprometimiento a Cristo.1-2). una epopeya que se termina con la victoria. los ritos. éste reporta al fiel todo lo que él puede recibir (I. por tanto. El Pedagogo se dirige a cristianos ya bautizados que han abrazado la fe y entrado en la Iglesia. En Pedagogo I.33).Bautismo y confirmación 18 Clemente de Alejandría Clemente nos ha conservado el tema del bautismo a la vez tumba y seno materno. como si Cristo hubiese recibido en el bautismo la perfección y la efusión del Espíritu. Orígenes insiste tanto más en este hecho cuanto que los misterios paganos no exigían ninguna transformación interior (In Lev VI. describe el bautismo como una acción.25. Su exposición está inspirada por una intención polémica: combatir la falsa gnosis.6.1) que componen la administración del bautismo. las preguntas y las respuestas» (In Num V. que consisten en la recitación del símbolo (Exh mart 17). Y esta vida reside esencialmente en la fe recibida. El bautismo descarga el alma de las culpas que la privan de la vista y trae la luz. El bautismo tiene un carácter escatológico. El sacramento de regeneración produce ante todo la vida. Orígenes enseña la eficacia propia del sacramento.6. Según Orígenes.1). ser testigo de la enseñanza tradicional de la Iglesia.6. recibe la instrucción del Espíritu» (I. Orígenes Orígenes no elaboró una teología del bautismo. La formación del espíritu corre pareja con la conversión moral. la fe.25. La primera preocupación del maestro es. en la cual era comunicada en fórmulas breves la suma de todo el misterio cristiano (In Rom VII. Además. Aun juzgando indispensables las disposiciones morales.30.4).19). Orígenes conoce perfectamente «las fórmulas. pero preparó a muchos candidatos al bautismo y les impartió la enseñanza de la Iglesia. aunque forzando la asimilación. al liberar de la muerte. Clemente nunca separa fe y sacramento: «La instrucción de la catequesis conduce progresivamente a la fe. La palabra acogida produce la vida eterna y libera de la muerte. Los primeros elementos están resumidos en un compendio o símbolo de la fe. Clemente ofrece una lista de nombres del bautismo y su explicación: carisma. En su época empieza a organizarse el catecumenado.3 cita el bautismo de Jesús. Para Clemente no existe grado superior al bautismo. perfección y baño. iluminación. Cuando Orígenes comenta la Escritura tiene presentes en el espíritu a los catecúmenos que asisten a la asamblea litúrgica. El bautismo parece ser administrado por medio de una triple inmersión –cada una acompañada de la invocación de una persona de la Trinidad– que sigue a una triple . Clemente compara la efusión del Espíritu iluminador a un ungüento que cura los ojos y permite ver la luz eterna.2). profecía del bautismo cristiano. los gestos. el catecumenado incluye dos aspectos complementarios: «la conversión moral y los primeros elementos de la simple fe» (In Iud V. al dar entrada al Espíritu Santo. Su preocupación es mostrar que Cristo es el modelo que los recién bautizados deben imitar. hace de los cristianos los recién nacidos de Dios. Este símbolo era la base del programa catequético y prepara la confesión bautismal (In Ex VIII.

La ascesis bautismal de Orígenes es esencialmente escatológica. La vida espiritual es un perfecto tránsito de la ley a la gracia. el Occidente se manifiesta. y sólo la fe es necesaria para la salvación. La teología de Orígenes. Como Justino. remitiéndose a una tradición apostólica (In Rom V. bajo el signo visible o letra. el baño de Naamán en el Jordán (In Luc 33) y el hacha de Eliseo que flota sobra las aguas. es a la vez realidad y figura. y Cipriano abre una controversia relativa al bautismo de los herejes. «el bautismo espiritual invisible» (In Ioan 76).Bautismo y confirmación 19 interrogación. la travesía del mar Rojo (In Ex V. realidad en relación a las promesas y figura de la realidad futura. . antes de su ascensión (In Jos V. En el sacramento. como en la Escritura. El baño del nuevo nacimiento introduce en la economía o la historia de la salvación. Por primera vez. El bautismo va seguido de una unción con óleo. Finalmente. el agua del bautismo ha de ser rechazada. El misterio de la cruz ritma la ascensión espiritual.1). Su pensamiento se esfuerza en hallar. la realidad espiritual y la profecía escatológica. da un sentido bautismal a los pozos cavados en el desierto. Del bautismo. la verdad oculta e interior. el bautismo es considerado un baño nupcial (In Gen X.5). La purificación no se termina en el bautismo. comenta el ritual bautismal (7-8). es la condición cristiana permanente. ve en la economía sacramental la figura de la transformación última (In Luc 14). Por el contrario. La primera parte del tratado responde a los gnósticos: explica el simbolismo del agua (3-6).4). Pero el don del Espíritu es atribuido al bautismo mismo. El agua bautismal es para Orígenes principio y fuente de todas las gracias divinas. Orígenes preconiza el bautismo de los niños. desarrolla la tipología bíblica del sacramento (9). Tiene por objeto defender el sacramento del bautismo contra una secta gnóstica que profesaba el dualismo maniqueo: dado que la materia es mala. las figuras históricas del bautismo hallan su cumplimiento y su significado en la Encarnación. y más tarde por Elías. f El siglo III: Occidente En el siglo III. Si bien distingue un triple bautismo –el bautismo figurativo. La vida espiritual no es más que el desarrollo de la gracia bautismal. Cristo es el sacramento de Dios.13). el diluvio. Tertuliano nos ofrece una catequesis bautismal. aun cuando el maestro alejandrino nunca hubiera elaborado un estudio sistemático de la misma. Para él. bajo el rito visible. el bautismo cristiano y el bautismo de fuego a la entrada de la gloria–. que es un tiempo de tentación y purificación. hay que buscar. que se prolonga en el sacramento de la Iglesia. en el rito bautismal. Asimismo. él es a la vez el agente. en los que se encuentran los dos testamentos y se anudan los esponsales de Cristo con la Iglesia y cada uno de sus miembros. Orígenes ve en la circuncisión una figura del bautismo: el rito efectúa la incorporación al pueblo de Dios (In Num XI. es el primero en desarrollar la tipología de la travesía del Jordán por Josué. el contenido y la eficacia. El «De baptismo» de Tertuliano El tratado de Tertuliano es más una defensa que una catequesis. del pecado a Cristo. La segunda parte vuelve sobre diversas cuestiones teológicas (10-16) y disciplinares (17-20).9) Orígenes desarrolla las figuras tradicionales del bautismo: el retorno al paraíso. De los escritos de Orígenes se desprende una teología del bautismo.

el agua de Mará. escatología (I. Es un sacramento. El primero tiene un valor profético y pedagógico: dispone a la conversión. «testatio fidei». En el bautismo. de la imposición de manos.1-2). Al salir de la piscina bautismal. mediante la travesía de las aguas que salvan a unos y se tragan a los otros. Gesto y palabra constituyen «el sacramento de la fe». Si Tertuliano distingue el bautismo. expresa el sacerdocio y la realeza. Ritos del bautismo. somos sumergidos en el agua. la imposición de manos viene en tercer lugar. El ciclo del Éxodo le proporciona tres hechos: la liberación de Egipto. . el lavatorio de manos de Pilato y el agua que mana del costado traspasado. Finalmente. respondiendo además lo que el Señor ha precisado en el Evangelio» (De cor 3).2). que simboliza a Cristo traspasado (IX).Bautismo y confirmación 20 El sacramento del agua. que la santifica para hacerla santificante (IV.1-4). que constituye un todo.1) y son inoperantes. perdida por causa del pecado (V. el agua de la roca. «pactio fidei» (De pud IX. que lo hace descender. constituyen la acción bautismal propiamente dicha. las bodas de Caná. Aquí termina la primera parte. Tertuliano busca en la Escritura una explicación para el agua. que el leño tronó dulce. Tertuliano analiza la acción creadora del agua. la promesa del agua viva. El segundo realiza lo que el primero promete. ni nuestra vida devuelta sin su resurrección» (XI. que lava los pecados y prepara la venida del Espíritu. A las tres preguntas el candidato responde: Creo. esto es. perdona los pecados y da el Espíritu Santo. El bautismo que administran los apóstoles es de igual naturaleza que el de Juan Bautista. Segunda cuestión: ¿Por qué Cristo no bautizó?. y ahora por la gracia de Cristo. el espíritu es lavado y el cuerpo purificado. En el NT: el bautismo de Jesús. La consagración da al agua una verdadera eficacia en el orden espiritual: por ella.16). purificación. vida eterna. en tanto que los baños paganos están vacíos (V. el vaso de agua dado al prójimo. del Hijo y del Espíritu Santo constituyen el sello de la fe. los pozos de Jacob. el bautizado recibe primeramente la unción por todo el cuerpo. Cuestiones teológicas. 1. los dos ritos forman parte de una acción sacramental única. el lavatorio de los pies. Tertuliano esboza el bautismo en tres palabras: agua.6-7). el agua es curación. Tertuliano es el primer testigo directo de la confesión bautismal. El agua de la inmersión lava los pecados. Para describir la continuidad y la correspondencia entre la creación y la gracia. en la cual se expresa la regla o el símbolo de la fe trinitaria.1). la confesión trinitaria. Primera cuestión: Relación que existe entre el bautismo de Juan y el de Jesús. porque «nuestra muerte no podía ser destruida sin la pasión del Señor. Tertuliano la relaciona explícitamente con el don del Espíritu (VIII. la unción. La simplicidad de medios deja al descubierto la potencia de Dios. retorno a la similitud primitiva. Hecha con óleo santo conforma al neófito a Cristo y gana para él el nombre de cristiano (VII. El agua debe esta eficacia al Espíritu divino que la habita desde los comienzos (III. la invocación trinitaria y la confesión del Padre.6). 2. Para Tertuliano Cristo no bautizó personalmente.1). llamada «sacramentum». La venida del Espíritu lleva al bautismo a su consumación. La inmersión y la confesión de fe. traspuesta al plano espiritual. la marcha sobre las aguas. gracias a Moisés. en su unidad. Tipología bíblica del bautismo. Esta prerrogativa original y profética del Espíritu se consuma en el bautismo.1).Tertuliano no menciona la signación. En la tradición bíblica. Tertuliano mismo describe el rito bautismal: «Después (de la renuncia a Satanás). la vinculación entre el agua y el Espíritu (III.

asocia el de las vírgenes y las viudas.2). el tratado del bautismo desarrolla sobre todo el sacramento como purificación de los pecados. entrando inmediatamente en la posesión de la felicidad eterna. las otras a causa de su inestabilidad. El sacramento no es reiterable (XV. Roma y Egipto se contentaban con reconciliarlos mediante la imposición de manos. ¿es indispensable el bautismo?.Bautismo y confirmación 21 3.3). Tertuliano tiende peligrosamente a atribuir al agua los efectos negativos. que se resiente de la perspectiva del martirio. vigilias» y la confesión de los pecados (XX. lejos de excluir el bautismo dispone a él y halla en él su consumación. el martirio hace las veces de éste. mantienen el uso africano. Tertuliano exhorta a los catecúmenos a preparar el bautismo «mediante oraciones fervientes. y a la imposición de manos la venida del Espíritu Santo. El bautismo de los herejes no es válido. o bien no lo recibieron. el día más indicado y más solemne para el bautismo es por excelencia el día de Pascua (XIX). Al bautismo de los niños. Se pueden añadir los cincuenta días que siguen a la fiesta de la Resurrección. o. la costumbre es bautizarlos nuevamente. puesto que ellos no confiesan al mismo Dios ni al mismo Cristo (XV. Para aquellos que no han recibido el bautismo de agua.8). 2. sino de oportunidad: él quisiera que el compromiso fuese contraído con conocimiento de causa. 6. . Fe y sacramento. Por último. cuando los cristianos bautizados en el cisma o la herejía vuelven a ella. 1.1). Sexta cuestión: El bautismo de sangre. en 251 y 256. 4. Quinta cuestión: El bautismo de los herejes. las primeras por falta de madurez. de los temas de la vida nueva.1-4). como si el Espíritu no liberase de los pecados ni fuese dado en el bautismo. Dos sínodos reunidos en Cartago bajo la presidencia de Cipriano. pero solamente en caso de necesidad. Tertuliano afirma el carácter único del bautismo. Tertuliano responde que. Cuestiones disciplinares. Sus argumentos no son razones teológicas. 3. los hace participar en el bautismo de sangre que el Salvador recibió y en la gloria que con ello mereció. Tercera cuestión: ¿Fueron bautizados los apóstoles?. lejos de excluirse. pero su elección y la frecuentación íntima del Señor podían «hacer las veces de bautismo» (XII. Tertuliano reconoce el uso recibido de bautizar a los niños. El autor hace suya la práctica africana que bautizaba de nuevo a todos los herejes. propiciaciones. Si bien está permitido bautizar en todo tiempo. o bien los apóstoles recibieron el bautismo. de la luz. y los laicos mismos. En África y el Oriente. si han recibido la autorización episcopal. se organizan en una sola economía de la salvación. pero él es opuesto al mismo. En el siglo III. 5. El ministro del sacramento es en primer lugar el obispo. A los ya bautizados. Lo que es cronológicamente primero es la predicación. subraya de manera enteramente personal el carácter escatológico. Tertuliano quisiera excluir el ministerio a las mujeres (XVII. En conclusión. 4. después los presbíteros y los diáconos. la Iglesia se halla ante dos prácticas diferentes. apenas si saca partido. Cuarta cuestión: ¿Basta la fe?. Controversia sobre el bautismo de los herejes La primera controversia a propósito del bautismo de los herejes afecta a la teología porque clarifica un punto doctrinal. y el problema está resuelto. ayunos.

Sixto II. c. tras la muerte de los principales antagonistas. y los obispos Cipriano y Firmiliano se hizo una tregua. ¿cómo entender el doble rito de la imposición de manos para la gracia. .Puesto que «fuera de la Iglesia no hay salvación» y puesto que Cristo confió únicamente a los apóstoles y a sus sucesores los sacramentos. El canon 8 ratifica la adhesión definitiva del África cristiana a la tradición romana (cf. 2 La edad de oro patrística El siglo IV es de capital importancia para la organización de la catequesis y de la liturgia. Hipólito mantiene a la vez la unción postbautismal propia de Occidente y une a ella la crismación oriental de la confirmación. DZ 53. representa un cambio de vida y la gran decisión que modifica toda la existencia. lo cual representa una regresión en relación a los siglos pasados. que quería imponerles la práctica romana. Ni una ni otra oración de la Tradición que acompañan el rito parece pedir el don del Espíritu Santo. pero completa. no hace depender la validez del ministro. que opera por medio de los nombres invocados. Cipriano y Firmiliano de Cesarea se oponen a ello alegando los argumentos siguientes: . Roma. ni siquiera cuando emplean la fórmula bautismal.8). el bautismo no sólo de los herejes sino incluso de los cismáticos es inválido.Bautismo y confirmación 22 contra Esteban I. sino de la fe del bautizado y más aun de la acción divina. y. hecha por un presbítero y después la imposición de manos y la unción del obispo. La única alusión al Espíritu Santo en el ritual bautismal concierne al perdón de los pecados. por el contrario. no pueden dar lo que no tienen. Por esta razón son muchos los que demoran la recepción del mismo. pues la Iglesia es una e indivisible. propia de Alejandría. la querella se apaciguó. El ritual de la Tradición suscita un problema: si la primera unción del sacerdote pertenece al rito bautismal propiamente dicho. seguida inmediatamente de una unción. en el que están presentes un cierto número de obispos africanos. El bautismo de los adultos. El problema de fondo es recogido por el concilio de Arlés del año 314. en forma de interrogación ternaria. La argumentación de Cipriano une validez y eficacia del bautismo y no concibe que pueda existir un sacramento válidamente administrado que no dé sus frutos. el obispo les presenta una catequesis que es una instrucción sumaria. . El mérito de Roma está en haber subrayado el carácter objetivo y sacramental del bautismo contra una sobrevaloración de la santidad del ministro. la otra al punto de vista sacramental y funcional. Entre el sucesor de Esteban. y de la unción que sigue con la signación sobre la frente? Tal vez. que se preparan para el bautismo durante la cuaresma. Se enfrentan dos concepciones: una da preeminencia al carácter personal y ético. porque son pecadores y enemigos de Dios. Por tanto. de las . A los candidatos. no pueden actuar según las intenciones del Señor. que se generaliza. El bautismo según la «Tradición apostólica» La Tradición apostólica nos ha conservado la confesión de fe trinitaria.Los herejes no confiesan la fe íntegra en la Trinidad.Los herejes no tienen ni el Espíritu Santo ni la gracia.

Bautismo y confirmación

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verdades de la fe y que se termina con la catequesis mistagógica, basada en los tres
sacramentos de iniciación: bautismo, confirmación y eucaristía. Tenemos la suerte de
poseer las homilías catequéticas de Cirilo de Jerusalén, de Teodoro de Mopsuestia, de
Juan Crisóstomo, de Ambrosio y de Agustín. La predicación de los Padres prolonga esa
formación mediante un profundizamiento espiritual y especulativo, partiendo de la
Escritura y de la Liturgia.
a

La catequesis bautismal
La preparación

Desde el siglo III la Iglesia instituye un tiempo de preparación o catecumenado,
que en Roma dura tres años. En el siglo IV, los Padres reaccionan contra la tendencia a
prolongar indefinidamente el tiempo de probación. Los catecúmenos podían, además de
recibir su instrucción, asistir a la liturgia de la palabra. El catecumenado propiamente
dicho o la preparación inmediata duraba todo el tiempo de la cuaresma, para fortificar la
fe y purificar el alma. Comportaba tres elementos complementarios: doctrinal, moral y
ritual. El obispo comentaba la Escritura. Y después, el IV domingo, entregaba
solemnemente el símbolo de la fe, que él mismo explicaba en seguida a los
catecúmenos.
La enseñanza debía correr parejas con un cambio de vida. La cuaresma era un
tiempo de retiro, consagrado a la penitencia y a la oración. La probación comportaba un
cierto número de ritos: la sphragis sobre la frente, la imposición de la sal, la imposición
de manos. El catecumenado estaba pautado por los exorcismos. El último rito
preparatorio consiste en la renuncia solemne a Satanás, que se pronuncia mirando hacia
Occidente, la región de las tinieblas, y en una profesión de fe en Cristo, con las manos
extendidas hacia Oriente, que significa a la vez el lugar del paraíso primitivo y el
retorno de Cristo en gloria.
Ha terminado la preparación. El catecúmeno ha expresado sus disposiciones
interiores, su adhesión a Cristo, que resume la fe cristiana. Y es admitido a recibir el rito
bautismal. La catequesis del bautismo se basa en la explicación de los ritos
sacramentales a aquellos que los habían recibido en la noche pascual, seguida de la
tipología bautismal.
Ritos del bautismo
La mistagogia es ante todo una lección de cosas. Extrae el simbolismo
sacramental, elaborado por la Iglesia, de analogías más o menos fantásticas, con el fin
de descubrir bajo los signos la enseñanza de la pedagogía divina.
El baptisterio. Un hecho nuevo: el ritual del bautismo propiamente dicho tiene
lugar, en lo sucesivo, en el interior del baptisterio, que en el siglo IV es una edificación
cuadrangular u octogonal aparte, con una piscina bautismal. La decoración representaba
preferentemente a Cristo en figura del buen Pastor sobre un fondo paradisíaco, o el
ciervo saciando su sed tras haber vencido a la serpiente. La forma octogonal grata a
Occidente simbolizaba en la cifra 8 la resurrección. La piscina, construida de manera
que era forzoso al bautizado atravesarla, bajando al agua hacia Occidente y subiendo de
ella hacia Oriente, expresaba la travesía del mar Rojo o del Jordán. Introducidos en el
baptisterio, los catecúmenos eran despojados enteramente de sus vestidos. Esta

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desnudez completa simboliza, para los Padres, el despojo del hombre viejo, con su
naturaleza corruptible y sus obras de pecado. La desnudez bautismal significa, pues, a la
vez, el despojo de la corruptibilidad y de la vergüenza del pecado, y el retorno a la
inocencia primitiva y a la familiaridad del estado paradisíaco.
La unción prebautismal. Cirilo y Teodoro atestiguan una unción prebautismal de
aceite sobre todo el cuerpo. Los antiguos conocían el uso de la unción antes o después
del baño para proteger el cuerpo aterido. En los Padres, el aceite simboliza el carácter
medicinal de la unción, que cura las secuelas del pecado. El aceite fortifica al atleta para
el combate. Por tanto, la unción quiere curtir al catecúmeno para el enfrentamiento
decisivo con el adversario. Tiene valor de exorcismo.
El rito bautismal. El bautizado entraba en el agua (piscina) a medio cuerpo; el
bautizante derramaba agua sobre él. En el bautismo por infusión, el bautizado no se está
en el agua. El rito ternario no era exigido en el NT. Sin embargo, lo vemos, desde la
Didajé (VII,1), sólo para el bautismo por infusión. El significado parece ser en el origen
una confesión trinitaria. En el siglo IV, el rito ternario se desvía en explicaciones
cristológicas. Teodoro proporciona la fórmula bautismal (cf. Hom 14,16).
Para la explicación del rito hay que distinguir: el signo esencial y el simbolismo
secundario. Que el bautismo sea asimilación al misterio de Cristo, nadie lo duda. La
entrada y la salida del agua pueden expresar la purificación del pecado y la gracia de la
adopción. Cirilo distingue el acontecimiento histórico y la salvación que éste reporta. En
el bautismo, la pasión es imitada o simbolizada, pero el neófito participa realmente en la
salvación. Los Padres ven en la triple inmersión el símbolo de la configuración a la
muerte de Cristo y al triduo pascual (Pseudo Dionisio, Jerarquía eclesiástica II,7). El
simbolismo de la inmersión total, interpretado como la muerte y el enterramiento
místico del bautizado, no evita ciertas exageraciones.
Inmersión y emersión componen una misma acción. El agua salvífica es a la vez
tumba y seno materno (Cirilo, Cat 20,4). La comparación con la matriz quiere expresar
la fecundidad de las aguas. Este tema se relaciona directamente con la maternidad de la
Iglesia, y pone en claro los vínculos que unen bautismo e Iglesia. En el bautismo, la
Iglesia da a luz a los hijos de Dios.
La bendición del obispo, que hace descender sobre ellas al Espíritu, es lo que da
fecundidad a las aguas. Teodoro de Mopsuestia desarrolla el tema de la fecundidad del
agua. El baño sacramental produce, pues, la transformación total y el nacimiento nuevo
en el Espíritu, y el estado de resurrección futura (Teodoro, Hom 14,21).
La acción del bautismo es, simétricamente, personal y colectiva. Une y congrega
a través de todas las razas y naciones para formar un solo cuerpo. Mediante esta
incorporación se forja la unidad de la Iglesia universal. Por tanto, el bautismo forma el
cuerpo de Cristo.
Segunda unción. La unción postbautismal correspondía al baño antiguo, para el
cuidado de la piel y para prevenir el enfriamiento. En Siria no la encontramos hasta el
siglo VII. Allí donde existe forma parte del ritual bautismal propiamente dicho. En la
Tradición apostólica se da con el aceite de la acción de gracias.
Las vestiduras blancas. Luego se sitúa el revestimiento de la túnica blanca, el
cual está generalizado en el siglo IV. Cirilo lo menciona, sin describir el
desenvolvimiento litúrgico del mismo (Cat II,2). Las vestiduras blancas expresan la
pureza del alma y la incorruptibilidad del cuerpo. El rito expresa la gracia bautismal, la

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configuración a Cristo. Más particularmente, los Padres ven en él una alusión a la
transfiguración de Cristo. Del mismo modo que la transfiguración profetiza la gloria de
la resurrección de Jesús, las vestiduras bautismales presentan un significado
escatológico, anuncian nuestra gloria futura (Teodoro, Hom 14,26). Los Padres
establecen el paralelismo no solamente entre las túnicas de piel del pecado y las
vestiduras de la inocencia, sino entre los hábitos blancos y la integridad primitiva de la
Adán y Eva fueron despojados por la caída. Una vez más, el símbolo de las vestiduras
blancas establece la correspondencia entre el bautismo y el estado paradisíaco.
La «sphragis» o la signación. La imposición del signo de la cruz en la frente del
candidato es, según Basilio, de origen apostólico (Tratado del Espíritu Santo
XXVII,66). El rito sigue siendo móvil en el siglo IV. A veces va unido a la inscripción,
al comienzo del catecumenado, con una imposición de manos. Teodoro lo sitúa entre la
renuncia al demonio y el rito bautismal. Este autor conoce una segunda signación, con
aceite, al final del bautismo. En Ambrosio y Agustín, la signación parece estar situada
después de la crismación y la imposición, y cerrar la iniciación bautismal. La sphragis
es interpretada por los Padres unas veces como la pertenencia a la nueva alianza, la
circuncisión cristiana, otras como la configuración a Cristo, por el signo de la cruz, y
otras como el don del Espíritu, porque tiene un carácter irrevocable e indeleble que se
basa en el irrefragable comprometimiento a Dios.
La crismación. Queda el rito de la crismación o de la unción con el óleo santo de
la que habla Cirilo de Jerusalén (Cat 21,3), en el nombre del Espíritu o de la Trinidad
(en Teodoro), rito que consuma la acción sacramental. La crismación plantea el
problema de la confirmación y de su rito. Ambrosio menciona también, después del
«baño de agua en el Espíritu», la signación del Espíritu, que lleva a su consumación la
acción sacramental (Tratado de los sacramentos III,2).
b

La catequesis escrituraria

La catequesis había desarrollado toda la historia sagrada, desde la creación del
mundo hasta los tiempos actuales de la Iglesia. La catequesis escrituraria es ante todo
tipológica. Consiste en mostrar la analogía profética de las acciones de Dios en el AT,
que figuran y anuncian los sacramentos, para mostrar la continuidad de una misma
economía y explicar el significado espiritual del bautismo. Las lecturas bíblicas de la
cuaresma y de la vigilia pascual eran elegidas en función de esa tipología.
Las figuras bíblicas del bautismo beben en dos fuentes principales: el ciclo del
Éxodo, que es el más simbólico, parte del simbolismo del agua del Jordán, réplica del
mar Rojo y última etapa del pueblo de Israel antes de la entrada en la tierra prometida.
El ciclo del Génesis, el más teológico, describe el bautismo dentro de la economía de
los dos Adanes y concibe el bautismo como un retorno al paraíso.
El ciclo del Génesis
Del Génesis, la literatura bíblica y judía retiene sobre todo dos temas: el paraíso
y Adán. Los tiempos mesiánicos son descritos como la restauración del estado
paradisíaco, y el Salvador como un nuevo Adán. Los evangelios y el Apocalipsis
insisten más en el primer tema (tipología escatológica); las epístolas paulinas, en el
paralelo de los dos Adanes (tipología cristológica). La vida de Cristo repite la existencia

. se convierte en el tipo del bautismo cristiano (Bernabé. instrumento de castigo de Dios. Los Padres se preocupan de prolongar la catequesis mediante la predicación. El agua bautismal evoca: . los Padres extraen tres temas. Toda la tradición patrística le hace coro (por ejemplo. El Éxodo. la nueva Eva nace del costado traspasado. c Temas de la predicación bautismal Una vez que la catequesis terminaba para los neófitos. .Bautismo y confirmación 26 de Adán en el paraíso. Gregorio de Nisa asocia el Jordán. . Orígenes. a causa de su importancia en la vida de Josué. los panes ázimos. aparece como la figura y la profecía de la salvación mesiánica.la imagen y la semejanza.las aguas creadoras. La explicación de las diversas . . está el Jordán» (Serm XXXVIII. sello de Dios» (Sermón sobre el santo bautismo 4). El bautismo es el signo eficaz de una nueva creación y del retorno al paraíso. Pero. y finalmente en el bautismo de Juan y de Jesús. las primicias de la cosecha. baño. era cuestión de vivir el bautismo en lo cotidiano.2).el agua purificadora.la Iglesia-paraíso. símbolo de vida y de fecundidad. .la travesía del agua y el paso a la piscina bautismal hacen que el candidato recorra el mismo camino de Israel. con la manducación del cordero. El ciclo del Éxodo La milagrosa liberación de Egipto y la maravillosa travesía del mar Rojo son figuras privilegiadas del bautismo. Orígenes. Justino). En la noche pascual los ritos bautismales son puestos en relación con el Éxodo: . . unción. que se hallan de nuevo en su teología del bautismo: . Una cosa es cierta: el Jordán. con Moisés. como en el sueño de Adán. vivificadas por el Espíritu. vestidura de inmortalidad. es Cristo.la unción con la sangre que preserva las casas. trata de hallar en la travesía del Jordán una nueva figura del bautismo. San Pablo ve en la travesía del mar Rojo una figura del bautismo. Añadamos que el ciclo del Éxodo.la manducación de los panes ázimos es puesta en relación con la existencia cristiana. de la servidumbre a la liberación. de Naamán. Juan Crisóstomo.los exorcismos y la signación ponen en fuga al demonio. Al ciclo de Moisés y al mar Rojo.el agua del diluvio. ponen en evidencia el vínculo que existe en la iniciación cristiana entre el bautismo y la eucaristía. carisma. quien da su valor al agua: «Dondequiera que se halle Cristo. Del paralelismo de las dos creaciones. como explica Ambrosio. . que la vida bautismal hace realidad. Los evangelistas Mateo y Juan. Agustín). de Eliseo. por el sacramento del agua y de la sangre. de Elías. que descubren la multiplicidad de sus aspectos benéficos: «Se le llama: don. el manantial de la roca que da de beber a Israel.los dos Adanes. aguas de la regeneración. que lava las inmundicias. En la cruz. iluminación. y no el Jordán. y el Apocalipsis presentan la vida y la misión de Cristo dentro del marco de un nuevo éxodo. deslizándose del paso del mar Rojo al del Jordán. Gregorio de Nacianzo reconoce que el bautismo recibe nombres diversos. Ambrosio.

También Clemente de Alejandría había utilizado la expresión y la imagen para el bautismo.6. porque evoca no sólo el diluvio sino la victoria.j (iluminación). El mismo Clemente explica el término: «Tan pronto como habéis creído y habéis sido bautizados. y con ella toda la dimensión del tiempo. sugerida por la inmersión y el misterio pascual. que pone a la conciencia a la busca de Dios. expresa la luz que el Evangelio trae. después de la purificación. Éste. El bautismo es esplendor de las almas. refiriéndose a Ef 5. Lo cual equivale a desarrollar la doble aportación. «puesto que lava» (Gregorio de Nisa). Los Padres del siglo IV. no solamente restaura la obra de la creación. porque quienes reciben esta doctrina tienen el espíritu iluminado» (Apol 61.28. Lo cual demuestra que la realidad va más allá de la imagen del baño. y el vocablo fwtismo.3.j parece resumir todos los demás apelativos y expresar toda la doctrina bautismal. y los griegos más en los pecados personales. Esta bajada de Cristo toma en los Padres un significado a la vez nupcial y dramático. El baño o el bautismo El nombre más corriente que se ha impuesto es bautismo o baño. transformación del curso de la vida. explicando su simbolismo: «Esta ablución se llama fwtismo. del sacramento a la fe recibida y vivida. . El tema de la luz permite a la teología oriental mostrar más especialmente cómo el bautismo es fuente y punto de partida de la fe y de la ascensión espiritual que se consuma en la contemplación de Dios. explícitamente. objetiva y subjetiva. Agustín) insisten más en el pecado de Adán. que hace que el Espíritu descienda a las aguas para comunicarles su valor santificador.Bautismo y confirmación 27 denominaciones permite a los Padres exponer los diferentes aspectos de la teología bautismal. El tema del bautismo como iluminación llega a su plenitud en los Padres griegos del siglo IV. Los Padres lo explican unas veces por la consagración que le reportó Cristo. El Espíritu Santo se derrama en el bautizado como un ungüento que permite a éste ver la luz eterna. En san Pablo. Pero el hombre no es lavado superficialmente. Nupcial. del nuevo nacimiento. Dramático. en tanto en cuanto se anudan los esponsales de Cristo. El contexto precisa que la luz es Cristo. Justino lo aplica. Aquí se trata de una renovación total y definitiva que «purifica la fuente». después de Orígenes. recurren a la imagen de la muerte y del enterramiento. pero también nacimiento del seno de la encarnación redentora.1). una gran luz ha brillado sobre vosotros» (Paed I. La acción del sacramento es pues liberación del demonio y del pecado. con la humanidad en la Iglesia. lo atribuyen a la epíclesis. al bautismo. sino que arrastra consigo la creación entera. El agua bautismal expresa finalmente el carácter cósmico y escatológico de la redención y del sacramento. Subsidiariamente el tema de la luz se ensancha por medio del tema del fuego. Para Gregorio de Nacianzo el día del bautismo es «la fiesta de las luces». Tras esa purificación se descubre el valor recapitulativo del bautismo. otras veces. cuando bajó al Jordán. En esta purificación. No sólo el hombre es llamado a la resurrección futura. ¿Qué es lo que da eficacia al agua?. los latinos (Paciano.1). sino que es una nueva creación.8. 65. La iluminación El término más grato a los Padres griegos para el bautismo es el de iluminación.

Existe paralelismo entre la circuncisión y el bautismo a través del término medio de la fe. El sello tiene un valor en cierto modo recapitulativo. el sello afecta. Los Padres ven en él la impronta en el alma. indiscutiblemente. El carácter dramático de la lucha entre las tinieblas y la luz caracteriza la condición cristiana. El bautismo realiza el anticipo de la circuncisión. El sello es a la vez el signo de la alianza entre Dios y el neófito y la incorporación al pueblo de Dios. Toda la existencia cristiana es purificación y afrontamiento. La expresión «sello del Espíritu» debe ser interpretada dentro del marco de la administración bautismal. en cuanto que éste es el principio de la transformación interior (Atanasio). el marco de la celebración bautismal. son una verdadera iluminación que esclarece los datos del sacramento y resume la teología trinitaria y la economía pascual. ¿Qué aporta este vocablo a la doctrina bautismal?. creer. el problema no es saber si el vocablo sphragis designa un rito particular y qué es ese rito. El bautismo de la seguridad de vencer. Esta marca de pertenencia la interpretan los Padres en dos direcciones: ya sea la enajenación en las manos de Dios. a la vez. en el curso de la historia bíblica. Se sitúa al final de un largo proceso al que él pone el punto final. sellada por Dios. para vencerlo a su vez. El vocablo pone el acento primeramente sobre la unidad de la acción bautismal.13). que se remonta a los orígenes cristianos. escatológico. Tiene su justificación bíblica en el relato de la . Aquí. El sello de la circuncisión pone en evidencia un triple aspecto del bautismo: personal. cuyo alcance no es simplemente negativo (baño. El sello bautismal está acuñado a imagen de Dios. 24). hay que guardarse de dar a la iluminación un carácter puramente intelectual o doctrinal: la fe es un compromiso que transforma todos los estados de vida. unas veces de la Trinidad. se halla en Tertuliano (De spectaculis. sino por qué los Padres llaman al bautismo sphragis. La expresión signaculum fidei para el bautismo. en tanto que es la expresión irrefragable y eterna de la alianza y de la fidelidad de Dios. un nombre tradicional dado al bautismo. un signo de protección. otras de Cristo. pues. «Sphragis» del Espíritu La sfragi. El tema de la circuncisión es reforzado por el del signo de Ezequiel (aspecto escatológico). que se consuma en la manifestación de Cristo (Gregorio de Nacianzo). que en cierto modo deriva de la pertenencia divina. El sello bautismal evoca en primer lugar el signo que el propietario pone sobre aquello que le pertenece.Bautismo y confirmación 28 El bautismo es iluminación porque anuncia al neófito todo el depósito de la revelación y de la fe. el ser y el obrar.j es en el siglo IV. Los ritos mismos. La revelación es el descubrimiento de la naturaleza luminosa de Dios. sellar (Ef 1. Los Padres del siglo IV hablan preferentemente del «sello del Espíritu». Así. está ligado a la signación con el signo de la cruz. ya sea además el aislamiento en el servicio de Cristo. Este aspecto del bautismo. Gregorio de Nacianzo ve en el sello. pero con la certidumbre de que el bautizado puede apoyarse en la victoria de Cristo sobre el príncipe de las tinieblas. Gregorio de Nacianzo justifica la expresión: «Es un sello que protege y significa la soberana propiedad de Dios» (El bautismo. Pablo describe las etapas del mismo: oír. y adopción divina. Por tanto. La circuncisión judía que era efectuada al octavo día era una especie de figura de la sphragis (Gregorio de Nacianzo). y otras del Espíritu. colectivo. purificación) sino esencialmente positivo: transformación interior. la iluminación tiene un carácter escatológico. además. a causa de la signación con la cruz. 4). Es decir.

Por esta razón.Bautismo y confirmación 29 liberación de Egipto. agente y guía de la vida espiritual. que la santidad de la Iglesia no depende de sus ministros o de sus miembros. Agustín es tributario. La Iglesia lo reconoce . el pelagianismo es la ocasión de enseñar de nuevo la necesidad del bautismo. Pero la controversia donatista permite a Agustín clarificar las condiciones de validez y de eficacia de los sacramentos. Esta eficacia de los ritos sacramentales actúa independientemente de las cualidades o de la dignidad de los ministros. incluso para los niños. Para la validez no se requieren ni la fe ni la santidad del ministro. En el bautismo cooperan tres elementos: la Santísima Trinidad. los Padres pueden llamar al bautismo unas veces «sello del Espíritu» y otras veces «sello de la fe». Existe. Pero esta acción objetiva está ligada tanto a la ortodoxia de los catecúmenos como a la calidad de la conversión. La obra de regeneración y de renovación. a la vez personal y colectiva. el ministro y el sujeto. Los donatistas recusan el bautismo de los ministros indignos y rebautizan a los católicos que se pasan a sus filas. Agustín distingue entre validez y eficacia del bautismo. El bautismo puede ser conferido válidamente fuera de la comunidad católica. He ahí por qué los Padres la llaman «el sello del Espíritu». que toma posesión del bautizado. y quien opera la regeneración de los creyentes. Pero la fe es también compromiso de todo el ser en el proceso bautismal y disponibilidad hacia el Espíritu. siempre es Dios quien actúa en y mediante la Iglesia. la regeneración. de transformación y de santificación. una simultaneidad y una coordinación indispensables entre la acción del Espíritu y la acción de la fe. aunque a títulos diferentes. Una puede existir sin la otra. Controversia donatista 1. Optato de Milevi abre el camino a Agustín al afirmar. El agua consagrada por la epíclesis opera la muerte del pecado. sino de los sacramentos. en la eficacia sacramental. que tiene su fuente en el bautismo. pero más frecuentemente a la acción del Espíritu Santo. Esta protección es atribuida algunas veces a la cruz de Cristo. la función principal la cumple la Trinidad. La ortodoxia es particularmente afirmada en ocasión de la controversia sobre el Espíritu Santo. Su acción dista mucho de ser igual. de la catequesis ambrosiana y de la teología africana. según el cual los dinteles señalados por el ángel fueron exceptuados. Balance del pensamiento griego Los Padres griegos de los siglos IV y V enseñan la eficacia real de los ritos sacramentales. sino que es obra de la presencia y del poder divinos. La eficacia sacramental no es mágica. es la acción del Espíritu. pues. la iluminación y la justicia por el poder del Espíritu Santo. No elaboró una teología sistemática del bautismo. en especial de la eclesiología de Cipriano. a la vez. en el año 370. d Agustín: controversias y problemas teológicos Las controversias teológicas relativas al bautismo se desarrollan en Occidente durante los siglos IV y V. A esta cuestión se añade la de la validez de los sacramentos administrados fuera de la Iglesia católica y la del nuevo bautismo de los cismáticos y herejes. Ya sea atribuida a Cristo o al Espíritu. que cooperan.

Esbozo de una teología del bautismo El bautismo se relaciona en Agustín con la eclesiología. todo bautismo administrado a un sujeto bien dispuesto produce su efecto sacramental. No hay otro medio que el bautismo para que los niños logren la salvación y la vida eterna. La razón última de la validez de los sacramentos conferidos por los pecadores y los herejes es que aquéllos son propiedad de Dios y de la Iglesia. a falta de la fe personal. habida cuenta de que las fides aliena sólo desempeña una función de perfeccionamiento. El ministro del sacramento actúa siempre en nombre de Cristo. Iglesia y sacramento son para él indisolubles.32). Los autores medievales dedujeron de eso que el ministro debe tener la voluntad de conformarse a las intenciones de la Iglesia. en caso de peligro de muerte. porque la eficacia se deriva del ministro principal: Cristo. En el De libero arbitrio (III. Agustín cree que la administración del sacramento es ilícita y perniciosa. Agustín afirma la universalidad del pecado original y la necesidad del bautismo para todos los hombres. La . Los discípulos de Pelagio enseñaban el bautismo de los niños. Agustín reconoce que el martirio hace las veces de bautismo. independientemente del ministro. bajo la pena de condenación eterna. Agustín distingue entre el sacramento administrado dentro de la verdadera Iglesia y fuera de ella. Agustín explica la eficacia del bautismo mediante tres argumentos: acción de la fe de los padres y profesión de fe de los offerentes. En la comunidad católica. Finalmente. el bautismo es el sacramento por excelencia. Fuera de este caso de peligro. La indignidad del instrumento no puede afectar a su acción ni paralizar la validez.22). si las circunstancias impiden absolutamente recibirlo (De bapt IV. puesto que los niños son inocentes. La Iglesia no reitera el bautismo porque éste imprime un carácter indeleble.31. Respecto de la eficacia del bautismo conferido por un ministro cismático o hereje. El ministro no es más que el instrumento de Cristo. la fe y la conversión del corazón. La validez del sacramento. la cuestión de la intención en el ministro y en el sujeto. En el De baptismo (IV. eficacia maternal de la Iglesia y poder del bautismo como sacramento de la fe. pero no por una razón medicinal o purificadora. incluso para lo niños. la causa sino la condición sine qua non de la eficacia. la fe de los padres le parece hacer las veces de sustituto. Las disposiciones del sujeto no son. con vistas al reino de los cielos. ¿Qué sucede con la eficacia del bautismo administrado por un ministro indigno o hereje?. se deriva también del carácter. El deseo del bautismo.67). El pelagianismo y el bautismo de los niños Agustín no esperó la controversia pelagiana para estudiar el bautismo de los niños. El problema reaparece con la querella pelagiana. el bautismo perdona los pecados a un moribundo bien dispuesto. 3. por lo mismo.Bautismo y confirmación 30 y no lo reitera. Nunca puso en duda la validez y legitimidad de este bautismo. cualquiera que sea el estado moral del ministro que lo confiere. piensa que la gracia de Dios suple las disposiciones personales del niño. Para Agustín. El carácter incorpora al cuerpo de Cristo y dispone al miembro a recibir la gracia sacramental que le viene de la cabeza. pueden suplir. quien da al sacramento su eficacia.23. El bautismo ejerce su efecto en proporción a la fe con que se lo recibe. sino para que éstos perciban los efectos positivos y santificadores del sacramento. pero se planteó la cuestión de la eficacia. no del ministro. Frente a estas teorías. tanto para el ministro como para el bautizado. 2. Sin embargo. La única cosa que se exige de todo ministro es que respete la regula ecclesiastica.

sin que por ello la concupiscencia sea destruida por completo antes de la resurrección. por la fe. Para Alejandro de Hales. Los escolásticos exponen las razones de conveniencia que hicieron elegir el agua: ésta es signo de purificación y de fecundidad. Esta vivificación de la fe por la caridad se realiza día tras día. El bautismo es. Sólo el bautismo permite participar en el misterio eucarístico. que se esfuerza en situar el bautismo dentro del marco de una teología sistemática. El bautismo hace la Iglesia. A la acción del sacramento deben unirse la conversión del corazón y la fe personal. La doctrina del carácter. es la justificación del alma. y la materia próxima. pues. El cuerpo mismo es santificado y llamado a la incorruptibilidad futura. Así se explican las luchas y las pruebas de la vida. La eficacia de la Iglesia proviene de que ella es el único cuerpo de Cristo. 3 La edad media Los siglos XII y XIII enriquecen ampliamente la teología del bautismo.Bautismo y confirmación 31 Iglesia hace el bautismo y el bautismo hace la Iglesia.d. Líneas esenciales de la teología del bautismo El signo bautismal. que es aplicación de aquélla al sujeto. en Agustín. la res de este sacramento. por obra del Espíritu o la Trinidad que habita en el alma desde el bautismo. es decir. Los sacramentos operan porque. Duns Scoto distingue dos clases de materia: la materia remota. la esperanza y la caridad. Para Pedro Lombardo y todos los maestros de la Edad Media. el sacramento del apostolado. es Cristo quien siempre opera en ellos. de Hugo de San Víctor (+1141). purificación y principio de crecimiento para el alma regenerada. Es indispensable hacer mención del tratado De sacramentis fidei christianae. El interés que se pone en la eficacia del sacramento pone en evidencia la cuestión del carácter. el sacramento fundamental de la vida cristiana. cualquiera que sea la mano que bautiza. el sacramento consiste en el baño de agua y la invocación trinitaria que lo acompaña. El efecto principal es la incorporación al cuerpo místico de Cristo. La gracia de iluminación del bautismo. La gracia del bautismo es la fe que «opera la caridad». efectuada con la forma de palabras prescritas» (Sent IV. una transformación total. Su primera obra es la unidad y la caridad. el sacramento de la vida teologal. Esta regeneración es una renovación del hombre entero. Pedro Lombardo (+1164) proporcionó una definición del bautismo que se hizo clásica: «El bautismo es una inmersión.3). hizo que los autores identificasen la institución del sacramento y la determinación de su materia y forma. que prepara la glorificación y la reunión final. aplicada a los sacramentos. es un despertar de los sentidos interiores. una ablución exterior del cuerpo. el agua considerada en sí misma. que reúne a los bautizados en el cuerpo de Cristo y hace de cada uno un ungido. tres cosas . Los tratados De sacramentis in genere que aparecen en la Edad Media favorecen una sistematización de la teología sacramental y tratan algunas cuestiones concernientes al bautismo. El efecto. La teoría del hilemorfismo aristotélico. a condición de seguir unido a la Iglesia de Cristo. Agustín ve en la unción postbautismal el sacramento del Espíritu.

aunque secundario. en el bautismo. Santo Tomás define el carácter como una cierta potencia que dispone a los bautizados a recibir los demás sacramentos y conforma el alma al sacerdocio de Cristo. las escuelas teológicas divergen. el carácter. pero su dispensación. sin la cual éste no puede recibir fructuosamente el sacramento. el lavado exterior. que es el sacramento de la fe. La escolástica afirma unánimemente que todo hombre puede ser ministro del bautismo. el poder de la pasión actúa en la medida en que ésta es traída de algún modo a los signos sacramentales. la fe de la Iglesia sirve de fiadora. El bautismo obtiene primeramente su eficacia de la fe de la Iglesia. Si la fe es necesaria a todos los sacramentos. de la acción del ministro. Un gran valor.Bautismo y confirmación 32 componen el bautismo: el signo. de la fe de la Iglesia. pues. Incluso e bautismo de los adultos obtiene su eficacia de la fides ecclesiae. Los primeros obtienen su eficacia únicamente de la fe. Fe y bautismo. es atribuido a la fe del bautizado. la gracia. que resume al primero. a saber. La gracia bautismal es proporcionada a la fe con la que el candidato se une a la acción salvífica de Cristo y al arrepentimiento de los pecados que la acompaña. causalidad instrumental eficiente. Eficacia del bautismo y fe del sujeto. Enseñanza sistemática de San Buenaventura Además del Comentario de las Sentencias. de la fe de la Iglesia y de la promesa de Dios. San Buenaventura ofrece una enseñanza sucinta del bautismo en el Breviloquium. que se sitúa entre el principio puramente objetivo (Dios) y el principio puramente subjetivo (el catecúmeno). la profesión de fe es más explícita en la fórmula y en el rito. en Santo Tomás y el tomismo. Todas las demás causas están subordinadas a esa acción principal. Ello se efectúa por la fe en el Dios trino y en Cristo. Dios es el agente principal en la eficacia del bautismo. Además. en Buenaventura y Duns Scoto y la escuela franciscana. el carácter es una realidad ontológica que se adhiere intrínsecamente al alma y marca para siempre a quienes forman parte del rebaño de Cristo. esto es. Todos reconocen que los sacramentos son eficaces ex opere operato. La Iglesia de que habla san Buenaventura no incluye solamente a los fieles de la tierra sino también a los santos el cielo. significado por el lavado exterior y signo para la gracia. sino de toda la Iglesia. lo es más especialmente en cuanto al bautismo. . según Alejandro de Hales. la fórmula es una confesión de fe en la Trinidad. causalidad dispositiva para la gracia y no para el carácter. pero se dividen cuando se trata de precisar la manera de entender esta causalidad: causalidad ocasional. los configura en Cristo y los dispone a recibir la gracia. En los sacramentos del AT. El poder del sacramento depende. en el NT. y por tanto de su intención. Para Alejandro. ya se trate del carácter o de la gracia. esto es. y lo que es signo y significado. per concomitantiam (en la que el sacramento es conditio sine qua non). por la fe de la Iglesia. los segundos. los niños eran justificados por la fe de los padres. no de una persona singular. Para los adultos. la cosa significada. que dispone el opus operatum a la gracia. Acerca de la cuestión de la causalidad de los sacramentos. El gesto de la inmersión es una profesión de fe en la pasión de Cristo. En el caso de los niños.

la fe y la penitencia.66. el bautismo en nombre de Cristo fue una excepción en la comunidad primitiva (q. de sus disposiciones.a. en la Summa Theologiae.Bautismo y confirmación 33 Eficacia. la acción del ministro. Puede actuar incluso sin signo en el martirio o «el bautismo de penitencia». En cuanto a la gracia. el Espíritu es la causa principal en el bautismo de agua. los sujetos y los efectos del bautismo. hombre o mujer. el bautismo le reporta la gracia que devuelve la vida. Para que el sacramento sea fructuoso. el ministro. la voluntad de ello» (q. . Santo Tomás no considera el bautismo en el seno de la madre. provocado por el pecado original y sus consecuencias. la res tantum. el carácter bautismal indeleble.a. la pasión de Cristo. Ministro del bautismo. en los adultos. producir el mismo efecto. porque así ellos. qq. porque el hombre no puede salvarse si no tiene.a. incluso un laico. el sacramentum et res.66. La gracia bautismal implica la purificación. En ellas desarrolla cuatro puntos: la naturaleza. a saber. pero no fue impuesto hasta después de la pasión y la resurrección.1). que rectifica por medio de la virtud septiforme y que purifica de toda culpa. Al estado de enfermedad del hombre.4). ésta depende.66-71). sin hacer un acto propio de fe.a. Pero Santo Tomás reconoce el bautismo de deseo (q. hace falta la penitencia interior. Estas dos formas. Hay que bautizar necesariamente a los niños.68. por lo menos. Naturaleza. regeneración. pues el bautismo es el sacramento de la fe (q. de sangre y de Espíritu. La Summa distingue dos causas instrumentales: una.67. que tienen la misma causa que el bautismo de agua.a. La fórmula bautismal expresa que la Trinidad es la casa principal del sacramento.a. El bautismo fue instituido en el bautismo de Cristo. puede conferir un bautismo válido. Enseñanza sistemática de Santo Tomás Santo Tomás dedica al estudio del bautismo.68. Respecto de los tres bautismos: de agua. Santo Tomás aplica al rito las categorías aristotélicas de la materia y la forma. la justificación interior. Todo hombre.a. El neófito recobra el estado de inocencia primera en lo que corresponde al alma. No obstante.a.6).67. la realidad bajo el signo.4-6). la principal. res et sacramentum. y como primer don. Los sujetos del bautismo. res tantum.3). puede. la fe.6). de toda pena y de toda inclinación al desorden. fórmula y ablución (q. Para Santo Tomás. sin ser sacramentos. la iluminación y el refrenamiento de la concupiscencia. sacramento de la fe.2). seis cuestiones (III.68.2). en lo que corresponde al carácter y al retorno a la inocencia primera. La razón es que la causa principal es siempre Cristo (q. y borra las consecuencias universales de la caída de Adán. «el sacramento del bautismo es necesario para la salvación. y les reporta la salvación (q. «para que nadie quede privado de salvación a falta de haber llegado al bautismo» (q. El sacramentum es la ablución de agua. El carácter es llamado sello y guarda. porque sólo el bautismo los regenera y los incorpora a Cristo. la otra.a. Santo Tomás aplica al bautismo el esquema agustiniano: sacramentum tantum. en calidad de miembros. son llevados por la fe de la Iglesia y de las demás personas (q. la realidad. por tanto. ¿La eficacia es la misma para todos? Sí. iluminación.68.9). Todos los hombres están obligados a recibir el bautismo.68.

El sacramento perdona al catecúmeno todos los pecados. percibe el bautismo partiendo de la fe. El bautismo da capacidad para recibir los demás sacramentos (q. Lutero Lutero no sistematizó su doctrina del bautismo. y más perfectamente aun a su recepción».2).69.8). al teología de la Reforma se caracteriza por una doble línea: retorno al evangelio. Por tanto. Distingue netamente en el bautismo «la sustancia» o el fundamento. Su pensamiento se esclarece a la luz de la sistematización de su discípulo Melanchton. el obex. trascendencia de Dios.69.63. Lutero distingue tres elementos en el bautismo: el signo. Los adultos. La sustancia es la palabra de Dios.a. y por tanto. no en realidad sino en esperanza (q. 4 Reforma y Concilio de Trento Es difícil comprender la enseñanza del concilio de Trento sin conocer las afirmaciones de los reformadores que en muchos casos las provocaron. A esta posición extrema. la promesa de Dios. El sacramento es el signo sensible en el que se efectúa. la cual. por la virtud de la pasión de Cristo (q. Lutero se opone y afirma el realismo sacramental.1).Bautismo y confirmación 34 Los efectos del bautismo. La fe permite al sujeto acoger. sería peligroso atenerse a unas pocas declaraciones a veces cambiantes. basada en la experiencia cristiana. gratuidad de la salvación. según las disposiciones que presenten: la fe propia. La descripción de los efectos pone en evidencia el carácter cristocéntrico de la teología sacramental de santo Tomás. El bautismo reporta a todos la gracia y las virtudes. la culpa de Adán y las culpas personales «desde el momento del deseo del bautismo. los anabaptistas sacaron esta conclusión: Quien ha recibido el bautismo sin la fe debe ser rebautizado. la intención o la fe del ministro no tienen ninguna importancia. y «el uso» o la eficacia. impugna más especialmente el opus operatum. En rasgos generales.69. Ésta basta para conferir un bautismo válido en sí. Lutero se vio obligado a batirse en dos frentes: contra Roma (1517-1523) y contra los anabaptistas (1523).a. Además. sin liberarnos de las penas de esta vida. el de la trascendencia divina. Los niños reciben la gracia en el mismo grado. Fe y bautismo. que por tanto no hay que .a.a. La teología de Lutero –más cristocéntrica–. ¿La gracia es la misma para todos?. dentro de una experiencia subjetiva e incomunicable. justificación por la fe.3).6). Este principio se aplica especialmente a los niños. la promesa objetiva de Dios. el significado y la fe. Lutero aplica al bautismo el principio central de la fe justificante.69. Abre la puerta del cielo. Asimismo. Calvino lo aborda desde el ángulo opuesto –teocéntrico–.69. percibir. otorgada por Dios. y la concepción mágica de los sacramentos. De la tesis luterana de que sólo la fe justifica. Fe y bautismo realizan nuestra incorporación a Cristo y hacen de nosotros miembros de él. pero la concupiscencia queda atenuada (q. le confiere su eficacia. La posición.a. Frente a la crisis anabaptista.1). el fervor de su participación en la gracia de renovación (q. entendida en el sentido de fe-confianza. que opera soberanamente en el hombre. protesta contra las desviaciones «romanas». perdona todas las penas debidas al pecado (q.a.

sino de Dios.26). sino que recibe metafísicamente pasiva. depende de la fe o de la incredulidad. En sí mismo. el bautismo no tiene ningún valor de salvación (Inst chrét IV. por entero viciadas. . sino de la palabra de Dios. La insistencia en la fe-confianza acentúa el carácter personal del bautizado. operada para él por el sacramento. que él asimila a la circuncisión del AT..Bautismo y confirmación 35 renovar. La fe no aporta nada. La teología del bautismo está gobernada por la trascendencia de Dios: «Dios lo hace todo. Lutero puso en claro la necesidad primordial. Por esta razón. sino que él nos ha mandado recibirlo.16 y Mt 28. no está en modo alguno ligado a él. Los catecismos de 1529. por el contrario. Ello permite a Lutero defender la costumbre de bautizar a los niños y condenar el re-bautismo. en la cual es invocada la Trinidad. inmediata y enteramente movida por el Espíritu Santo. Esta eficacia no se limita al pasado y al presente. Calvino La enseñanza de Calvino está jalonada por su doctrina de la soberanía de Dios y de la predestinación.19 para afirmar que el bautismo es una institución divina.» (Cat mayor 204). libre y gratuita del Espíritu Santo.74). Significado del bautismo. sino en una desapropiación total.15). La acción personal no es sinónimo del individual. a saber la salvación. De lo cual deduce Calvino: «El bautismo no es de hombre. una patente de Dios. Poco importa la fe o la santidad de los ministros. Dios que utiliza el bautismo. sino la palabra de Dios que está con el agua y la fe que se funda en la palabra divina. Uno y otro se apoyan en Mc 16. y nosotros solamente recibimos» (Institution chrétienne IV. La relación entre la eficacia sacramental y la eficacia de la fe no está esclarecida en Lutero. ¿Cómo puede el agua operar tan grandes cosas? «No es el agua la que las opera. La eficacia del bautismo. Él sólo reconoce dos sacramentos: el bautismo y la santa cena.14. El agente secundario es la fe. Lutero afirma que «el bautismo es un sacramento». que está en el agua. Lutero mantiene la validez y la práctica del bautismo de los niños. Para Calvino. para el sujeto. Tanto el Catecismo menor como el Catecismo mayor señalan el realismo sacramental. sea quien fuere el que lo haya administrado» (Inst chrét IV. de unirse mediante la fe a la acción divina. No solamente Dios lo ha instituido. bajo el influjo de la acción soberana. si queremos ser salvados. Calvino recusa la necesidad del bautismo para la salvación. toma su valor no del ministro. Éste es quien viene a sellar en el bautismo la alianza divina. El bautismo procura lo que él mismo opera. Esta idea ya era corriente en los Padres y en los escolásticos. la fe no obra en modo alguno mediante las facultades del hombre. Por tanto. El uso. El sacramento es el signo de que «Dios trabaja en nosotros por la virtud del Espíritu Santo». el bautismo es un signo o una señal. Por eso no reconoce más que a los ministros el derecho de administrarlo. quien perdona los pecados. sino que se extiende al porvenir. Soberanía de la palabra de Dios.. El pesimismo de Calvino acerca de la caída del hombre es tal que el bautismo mismo no puede liberar de ella (Inst chrét IV.10). y no excluye la comunidad. El principal agente de la eficacia bautismal es el Espíritu Santo.

La sesión VII define lo que concierne a los sacramentos en general. 2. pueden recibirlo válida y lícitamente. de nuestra muerte en Cristo y de nuestra vida nueva. y rito del bautismo. sino de la palabra de Dios y de las promesas hechas a la Iglesia. ministro y sujeto. tres seguridades: la seguridad del perdón. De fe (DZ 844). 8. Calvino se opone a los anabaptistas y defiende el bautismo de los niños hijos de padres creyentes en quienes presume la elección.1). promesa y signo. Calvino afirma que lo niños no tienen la fe ni pueden tenerla. pues. El bautismo introduce al hombre en la Iglesia. Perdona todos los pecados actuales. De fe (DZ 860). El bautismo da al alma la justificación interior. Las definiciones y las afirmaciones dogmáticas del concilio de Trento pueden reducirse a catorce tesis que conciernen a eficacia. 7. De fe (DZ 861). El bautismo de los niños.Bautismo y confirmación 36 El bautismo es. El bautismo imprime un carácter indeleble. 3. El bautismo no es libre. Perdona el pecado original en los niños y en los adultos. El Concilio de Trento El concilio de Trento promulga la enseñanza de la Iglesia católica. De fe (DZ 852). Es necesario bautizar a los niños. Eficacia. El bautismo de Cristo supera al bautismo de Juan Bautista. la confirmación y el orden (can. El bautismo confiere el derecho condicional a la recompensa del cielo. Como Lutero. no a hombres. Perdona todas las penas debidas al pecado. sino necesario para la salvación. 3. 6. Cierto (DZ 857). sin proporcionar exposición doctrinal: el carácter sacramental de los siete sacramentos.9). y por tanto del bautismo (can. Cierto (DZ 792-799). Rito. 5. De fe (858) Segunda parte . 4. sino poner in tuto los puntos impugnados por los reformadores. Cierto (DZ 792). No está precisado a quién apuntan las definiciones conciliares: éstas se refieren a errores. 1. que el sacramento no hace más que significar. De fe (DZ 869). pero con argumentos diferentes. El hereje bautiza válidamente. el carácter de los tres sacramentos del bautismo. 1. si pronuncia la verdadera fórmula y con la intención de hacer lo que hace la Iglesia. 4. Ministro y sujeto. Cierto (DZ 792) 9. y después consagra catorce cánones al bautismo y tres a la confirmación. prenda. Probable (DZ 807). Cierto (DZ 869-870). Todos aquellos que aun no han recibido el bautismo. La validez no depende de la fe. El concilio no quiere tampoco proporcionar una teología bautismal exhaustiva. y la seguridad de participar en todos sus bienes. El agua verdadera y natural es indispensable para la validez del sacramento. Cierto (DZ 895). Aporta tres cosas. incluso los niños. El bautismo es un sacramento de la nueva alianza. primeramente acerca de dos dogmas que conciernen al bautismo: el pecado original (sesión V) y la justificación (sesión VI). 2. De fe (DZ 790-792).

como victoria de Cristo. El curso de los acontecimientos. El designio de la salvación se presenta. para tocar el corazón. nos ofrecen el patrimonio de la Iglesia. Todo catecúmeno está implicado en este enfrentamiento. y los niños muertos sin bautismo (III). Por tanto. El hombre desde los orígenes es solicitado por las dos fuerzas que se oponen. 3. porque el combate continúa a . de una pastoral bautismal. Es una victoria. en cierto modo extratemporal. no pondrá fin a esa lucha. El testimonio de la Escritura. después. el bautismo. de su patrimonio y de sus promesas. que le hacer nacer de Dios sin ningún mérito humano. Los catecúmenos no son puramente pasivos en la acción bautismal: si bien son incapaces de salvarse solos.Bautismo y confirmación 37 ENSAYO DE SISTEMATIZACIÓN El análisis histórico proporciona una percepción más existencial que teórica del bautismo. no de una definición que lo fija. de una liturgia y. Pero asediado desde el principio cayó bajo el dominio del adversario. empezaremos por situar el bautismo en el interior del misterio cristiano (I). Luego habremos de arrojar alguna luz sobre dos cuestiones siempre debatidas: el bautismo de los niños. El Evangelio atestigua que Cristo no se contenta con anunciar e instaurar el reino de Dios. la reflexión de la tradición acerca de los datos de la fe. en sus designios. Es un drama en el que se enfrentan dos adversarios: Dios y Satanás. Lejos de presentarse como un hecho aislado y autosuficiente. en sí mismo. sino que viene a luchar contra el usurpador. la elaboración de una catequesis. Dios es amor en su misterio trinitario. permiten a Dios expresarse y expresar su designio de salvación. como una obra del amor divino. La acción del tentador no respeta tampoco a la Iglesia. es Amor. Ello permitirá despejar mejor. sobre el cual él se articula vitalmente. su motivación. pero una victoria incesantemente amenazada. 1 El bautismo en el misterio cristiano a El bautismo en la economía de la salvación 1. El bautismo integra a la familia eclesial y constituye a los bautizados en herederos del Israel nuevo. La historia de la salvación es una obra contrarrestada. en la catequesis y en la tradición. después. en su ser y en su obrar. sino de una percepción que lo sitúa en el interior del misterio cristiano. Dios. Así. El bautismo. Un capítulo final tratará de las cuestiones que el bautismo plantea a la pastoral de hoy (V). YWHW se desencubre en el misterio. La fe se presenta primeramente como la gesta del Dios que se expresa y se desencubre a través de una historia. constituye un episodio de la historia de la salvación. obra por amor. pues. La problemática ecuménica de los tiempos postconciliares impone que reflexionemos sobre el bautismo como fundamento de todo ecumenismo (IV). 2. La fe es una conversión. La respuesta del catecúmeno no puede ser otra que la acogida a un amor enteramente gratuito. su carácter sacramental. la catequesis debe descubrir el secreto de la salvación inspirada por el amor de Dios. la gracia no puede rescatarlos sin el consentimiento de ellos. su eficacia y sus frutos (II). Nuestro ensayo de síntesis se esforzará en interpretar el sacramento partiendo. pues. que los Padres griegos llaman «economía».

pero provisional en sus efectos. pues. social. a un ser aislado. La Iglesia es la obra conjunta. El bautismo es signo de una doble elección: la de Dios que ofrece y la del hombre que acoge. ni bautismo sin Iglesia. y constituirse en una familia de hermanos. Lo que se cumple una sola vez en el bautismo se repite en cada celebración eucarística. b El misterio de Cristo y el bautismo 1. El bautismo ha sido visto desde los orígenes como un acontecimiento de la Iglesia concerniente a toda la comunidad.Bautismo y confirmación 38 todo lo largo de la existencia y de la historia de la salvación. La Didajé y Justino repararon en la participación de los hermanos en su preparación. y el templo de Dios en el que la Trinidad ha puesto su morada. profundizan progresivamente la incorporación a Cristo operada de una vez para siempre por el bautismo. Los demás sacramentos. bajo la acción de un solo Espíritu (cf. Por la obra de Cristo. El bautismo introduce en el misterio mismo del Dios Trinidad. Justino describe la administración en presencia de la asamblea (Apol 65). Toda la tradición ve en el bautismo el rito que realiza la incorporación a la Iglesia. . el sacramento que incorpora al cuerpo de Cristo. 3. cada nuevo miembro del pueblo de Dios es realmente el hijo del Padre que está en los cielos. Gracias a él. pues. Exige la vigilancia en todo momento y la ofrenda de un amor inagotable y fiel. c El bautismo y la Iglesia 1. El bautismo construye la Iglesia. La filiación de los hombres se efectúa por mediación única y necesaria de Cristo. El bautismo es. en un solo cuerpo. sino del Espíritu: la comunidad es libre de toda sumisión nacional. racial. El sacramento de la regeneración no concierne. La comunidad entera está presente para acoger a los nuevos miembros. pues. el catecúmeno muere al pecado con Cristo y vive en los sucesivo para Dios.13). Dios hace la Iglesia por medio del bautismo. 1Cor 12. El origen y el fundamento del bautismo cristiano hay que buscarlo. El bautismo es sacramento de la incorporación a la Iglesia de Cristo. La tradición patrística acentuó más la unidad que la distinción entre bautismo y confirmación. La costumbre de bautizar en la vigilia pascual expresa el vínculo entre el misterio pascual y el bautismo: por el bautismo. El Dios trino reúne a los hijos dispersos. en la muerte y la resurrección de Jesús. No hay Iglesia sin bautismo. En el misterio pascual se opera objetivamente la salvación universal. sino que forma la comunidad mesiánica. d El bautismo y la economía sacramental 1. Es una victoria decisiva de Cristo. el cuerpo de Cristo. 2. 3. como la circuncisión realizaba la incorporación al pueblo de Israel. Se trata de una obra que no es de la carne. el Hijo y el Espíritu Santo. 2. de la obra del Padre: «De unitate Patris et Filii et Spiritus Sancti plebs adunata» (San Cipriano). la humanidad entera puede llamar Padre a Dios. El bautismo es una participación en el misterio de Cristo. por el Hijo y por el Espíritu. y en primer lugar la eucaristía. Existe también una íntima trabazón entre el bautismo y la eucaristía. La unidad del pueblo en el Padre.

se adelanta necesariamente al hombre. sino consecutiva. en la cena eucarística. La eficacia bautismal no depende ni de nuestro comportamiento ni de nuestra fe. el nuevo miembro se une a todo el cuerpo sacerdotal para celebrar los santos misterios en los que él ofrece y se ofrece. Interpretación de Bultmann Para Bultmann la fe se convierte en una gestión a la vez individual e interior a una interpelación divina percibida como presente. un miembro del pueblo profético. para que ofrezca al Dios vivo un culto perfecto. aun cuando afirma el realismo sacramental más estricto. niega todo concurso humano. Posición de Karl Barth Preocupado por poner in tuto el misterio de la soberanía de Dios. La fe. Pues bien. Por tanto. El concilio de Trento definió su posición: «La justificación tiene por causa instrumental el bautismo. e El bautismo y la fe «El bautizado es incorporado a Cristo por la fe». respuesta del bautizado. Barth. ¿de qué fe se trata? ¿De la del bautizado o de la fe de la Iglesia? ¿De una fe que precede. en tanto que la eucaristía es la vida y la actividad de este cuerpo.Bautismo y confirmación 39 2. pero no entra como un elemento activo o siquiera necesario en la acción del bautismo. sino puramente cognitivos. El bautismo hace del neófito. Todas estas preguntas han suscitado y suscitan la más apasionada controversia entre católicos y reformadores. Y también: «sacramentum fidei fides est». que es el sacramento de la fe. La razón teológica de la unidad orgánica entre bautismo y eucaristía está primeramente en el hecho de que uno y otro son participación en el mismo misterio de la muerte y de la resurrección de Cristo. Santo Tomás afirmó que el bautismo introduce en el culto. La fe se limita a reconocer en el signo bautismal la proclamación de la salvación. La acción soberana y absoluta de Dios no está ligada a ninguna condición humana. «para superar su decepción». en cuanto objetos de fe. Pero. ya que son una creación de la comunidad primitiva. . Bautismo y fe no son generativos ni constitutivos. Por eso. acompaña o sigue al sacramento? ¿Qué relación de causalidad hay entre fe y bautismo?. 3. ya se trate de la Iglesia o de la fe del sujeto. mediante la incorporación. para reducir todo el acontecimiento de la salvación a una acción subjetiva e interior del hombre. Uno y otro forman el Cuerpo de Cristo. La diferencia estriba en el hecho de que el bautismo es la incorporación que se efectúa una sola vez y de una vez para siempre. La fe ya no es ni previniente ni causativa. sacerdotal y regio. la gracia bautismal es necesariamente una gracia causativa y previniente. tiene que ser consecutiva. pues. el bautismo está producido exclusivamente por el acontecimiento de la palabra de Dios y la actividad libre de Dios en Jesucristo. de esa fe sin la que nadie puede ser salvo» (DZ 799). El subjetivismo de Bultmann excluye los acontecimientos externos de la salvación. Los sacramentos desaparecen como inútiles o incluso falaces. cuando de escatológica se convierte en institución de la salvación». Así. Posición de Oscar Cullmann Cullmann llega a minimizar la fe hasta el punto de no situarla ya en el interior de la acción sacramental. dice san Agustín.

Santo Tomás y san Buenaventura establecen también el vínculo constitutivo de la fe y la eficacia sacramental. debe respetar la absoluta y libre soberanía de Dios. produce el nuevo nacimiento del hombre mediante el agua y la invocación de las personas divinas. 2 El bautismo como sacramento El bautismo es el sacramento fundamental de la nueva alianza. y esta acción está en proporción a la fe del candidato. Bautismo y fe son el exterior y el interior de una misma realidad. Para Pablo. El descubrimiento de la fe debe llegar a ser una experiencia de la vida. incluso en los recién nacidos. lejos de oponerse a la acción del sujeto. como todo sacramento. la provoca y. Fe y sacramentos constituyen el centro del cuarto evangelio. El catecismo romano lo define más brevemente aun: «sacramentum regenerationis per aquam in verbo». Los Padres griegos ponen en evidencia el papel irremplazable de la fe personal para una recepción fructuosa del bautismo. que provocan la eficacia sacramental. en el bautismo. el bautismo a su vez se funda en la fe» (Tratado del Espíritu Santo XII. que los ha recibido y los transmite con la fe. Teológicamente. instituido por Jesucristo. que actúa. Pues si la fe halla su consumación mediante el bautismo. Jesús agregó al rito bautismal su eficacia sacramental. el bautismo. fe y bautismo. fe y bautismo aparecen a la vez asociados y juntamente indispensables para la salvación. La práctica de la Iglesia primitiva muestra cuán inextricablemente ligados están kerigma. están ligados uno al otro y son indisociables. a La institución del bautismo por Cristo Cristo mismo instituyó el bautismo (cf. justifica y provoca el libre compromiso de la fe en el bautizado. DZ 844). La acción de la fe. desde su conversión hasta la estatura perfecta. Pero este opus operatum. no en cuanto que ella cause la eficacia del sacramento sino para percibir la gracia del mismo y aceptarla. Esta fe forma parte de su esencia. la solicita. los segundos como los signos eficaces de la acción divina.28). opus operantis. en el bautismo. . Lo que él significa sólo puede ser percibido por la fe. Siempre es requerida para percibir la gracia del sacramento. Las controversias occidentales a propósito del bautismo de los herejes permitieron poner en claro la dimensión eclesial de la fe. A esta fe le debe el bautismo su acción. la fe es el medio en que se sitúa el bautismo: éste no es eficaz independientemente de la fe que dispone a él y que en él halla su eficacia. es un signo que sólo habla a la fe.Bautismo y confirmación 40 La doctrina católica En los sinópticos y en los Hechos. La fe se presenta necesaria para la recepción del bautismo y para su eficacia. Escribe san Basilio: «La fe y el bautismo. estos dos medios de salvación. sacramento del nuevo nacimiento mediante el agua y la palabra. La fe de la Iglesia mantiene en ella el poder y la acción de Cristo. la primera como acogida al Verbo encarnado. es decir. Los sacramentos dependen de la Iglesia.

El concilio de Trento precisó: «el agua verdadera y natural» (DZ 858). y en sus gestos. Los sacramentos toman su significado de la acción de Cristo. para la aplicación del agua bautismal. así como el misterio de la reconciliación que él trae a la humanidad. Cristo quien bautiza. y más especialmente el bautismo. tres modos posibles: la inmersión. No obstante. comprendemos mejor que el bautismo es a la vez verbum y res. La Iglesia. «Lo que era visible en Cristo ha pasado a los sacramentos de la Iglesia». Los sacramentos. Como tal. Un aspecto esencial de la encarnación se perdería sin la prolongación eclesial. como cuerpo. El opus operatum es ante todo la obra de la salvación universal. Es usual distinguir. . Al igual que la eucaristía. la única que da su valor objetivo al bautismo.Bautismo y confirmación 41 Cristo es el sacramento por excelencia. El agua es la materia del bautismo. sino que en virtud de su presencia activa en su Cuerpo. La palabra de la fe expresa la acción y precisa el significado sacramental de una materia ambivalente. prueba y signo de su presencia permanente en medio de los suyos. El bautismo no tiene eficacia en sí mismo. sino agregar su gracia redentora al agua que es derramada. debe tenerse en cuenta: . realiza en los ritos el objeto de la predicación.El bautizado se mantiene pasivo en el agua. sino que la hace presente y activa. . En esta perspectiva. es decir. encarna la confluencia del doble movimiento. no solamente decretar la existencia del mismo. la infusión y la aspersión. Él no se contentó con instituirlo de una vez para siempre.2). la comunidad eclesial. Cristo es sacramento de Dios. b Los elementos constitutivos del bautismo Sacramento y palabra. Cristo es el sacramento y el sacrificio de la salvación universal. La sacramentalidad de Cristo resucitado se expresa en dos niveles: en una institución global. El agua derramada simbolizaba mejor el agua viva que una agua estancada. en la disponibilidad de la fe. El bautizado es lavado. sigue haciendo existir el bautismo como sacramento.La inmersión total fue raramente practicable. de la historia del descenso de Dios y el ascenso del hombre. dice san León Magno (Sermo 74. en el momento sacramental integra al catecúmeno en la obra salvífica de Dios. que son los sacramentos. el primero de los cuales fue el más común hasta la Edad Media. está compuesto de materia y palabra: «Accedit verbum ad elementum et fit sacramentum» (In Ioan 80. Sólo la institución de Cristo podía agregar a tal gesto una eficacia salutífera. actos de Cristo. como Cristo mismo.3). a través de su ministro. sacramento de Cristo glorificado. El actor principal es Dios. Es así como el bautismo recibido en el umbral de su vida pública expresa su misión de siervo paciente y «el bautismo» que él ha de recibir. pues. Todo acto. el bautismo no renueva la obra de Cristo. asumiéndolo como operado por él mismo. a la vez ontológica e históricamente. Es. toda palabra de Cristo expresa su ser y su misión. Sólo Cristo pudo instituir el bautismo como sacramento. Cristo es el encuentro de Dios y el hombre y el misterio de una persona. Es palabra que expresa el mensaje de la salvación y provoca la fe. continúa siendo la acción del salvador que con su persona y su obra le ha dado valor y eficacia. el sacramento. Para Agustín. El agua bautismal. es decir.

III. Al mismo tiempo lo introduce en el misterio trinitario y en el Cuerpo de Cristo. el nacimiento a la vida nueva. por el rito y la palabra de fe sacramental. c Los efectos del bautismo El enunciado. que hace hijo de Dios y hermano de Jesús: «Sois hijos de Dios porque habéis sido bautizados» (Gal 3. La palabra o la forma. Para él. la teología siria la describe como un retorno al paraíso. pero no se pronunció acerca de la naturaleza de ese carácter. a ser de institución apostólica. quien actúa en el sacramento y produce el nuevo nacimiento. .26). de la que surtían unos chorros.El misterio santificante opera en la fuerza del Espíritu. Como acto de Cristo. Los Padres griegos describen la gracia bautismal como una gracia de divinización. Sin embargo. sugerida por la fórmula trinitaria. Lo que los teólogos llaman el estado de gracia: Filii in filio. los Padres recurrían a las imágenes complementarias del baño. es una participación en el sacerdocio de Cristo. sumergido hasta medio cuerpo. La fides ecclesiae. a saber: que el Kyrios es salvación para el bautizado. pusieron el acento sobre esta gracia de curación. confiesa fundamentalmente que el bautismo es un acto personal de Cristo. una misma economía. La gracia le es dada con vistas a la edificación de la Iglesia. d Necesidad del bautismo . Para traducir y medir la densidad de esta gracia bautismal. el don del Espíritu y el carácter sacramental. por el poder y la benevolencia de Dios. confiesa una misma fe. el bautizante derramaba el agua.La redención es ante todo justificación o perdón de todos los pecados. en tiempos de san Jerónimo. ya sea «en el nombre de Jesús» o «en el nombre del Padre. en quienes la teología del pecado original estaba más elaborada. A esta luz. q. . la fórmula bautismal. detallan como efectos del bautismo: la justificación.El concilio de Trento definió que el bautismo imprime un carácter en el alma (cf.63). Los teólogos. o bien directamente. que se efectúa en un mismo movimiento. de la iluminación. tanto en el ministro como en el sujeto. pasa. del sello. la triple inmersión.El baño del nuevo nacimiento se presenta positivamente como una participación en el misterio divino-humano de Cristo. Descripción.Th. Los Padres latinos. . Esta doble acción quería significar la doble operación bautismal de purificación de agua y de efusión del Espíritu. DZ 852). del Hijo y del Espíritu Santo». Este significado es expresado en la acción bautismal de manera doble y convergente. La triple inmersión (o infusión) no está atestiguada por el NT. Santo Tomás concibe el carácter como una potencia espiritual que consagra a los hombres al culto: depuratio ad cultum (S. le hace participar en el misterio mismo de la salvación. o bien poniendo al candidato bajo una boca de agua. que representan los elementos constitutivos o la esencia del bautismo como «sacramento de la fe de la Iglesia». desde la escolástica.Bautismo y confirmación - - 42 La acción bautismal era doble: sobre el catecúmeno. . el bautismo aplica al candidato la obra redentora.

porque expresa una confesión de fe más pura.38. 22.19. S. Los teólogos distinguen la necesidad de medio y la necesidad de precepto. implícita o explícita. Sentido y alcance del precepto bautismal. in potestate sublimius» (Ad Fortunatum.21.16.16. El martirio es un bautismo real. Santo Tomás afirma que el martirio es el más privilegiado de todos los bautismos: Si la pasión de Cristo actúa en el bautismo de agua per quamdam figuralem repraesentationem. ya sea recibido in re o in voto (cf. disposición de la que sólo Dios es juez. Los pelagianos. que remite los pecados. los reformadores. La razón teológica que fundamenta el valor y la superioridad del martirio es que éste implica la esencia del bautismo: la fe. La razón teológica de esta equivalencia proviene del hecho de que Dios no solamente ha significado su voluntad de salvar a todos los hombres. más glorioso y más noble que el del agua. Datos de la fe. que es el medio de aquélla. q. contra los pelagianos. El bautismo de deseo no está yuxtapuesto al bautismo de agua. La enseñanza de los Padres y del magisterio ha reconocido el valor de este bautismo de deseo. a. habían minimizado la necesidad del bautismo. e Ministro y sujeto del bautismo . El concilio de Milevi (417) pide. recepción de hecho o de deseo. Mc 16. La necesidad de medio es de orden estrictamente objetivo. DZ 861). Algunas sectas racionalistas lo suprimieron por completo. que sean bautizados los niños. Todos los Padres. 1Pe 3.5. En otros términos. sino que está ordenado y subordinado a éste. el martirio es la imitación de la obra salvífica misma.). per imitationem operis (cf. Ef 5. la necesidad del sacramento. que incluye a este último al punto de dispensar de él al confesor de la fe. sino que la ha operado mediante la obra de la redención. Tit 3. Igual afirmación en Act 2. San Cipriano afirma incluso la superioridad del bautismo de sangre sobre el bautismo de agua: «in gratia maius. no puede entrar en el reino de Dios» (Jn 3. pues. para que ratifique subjetivamente la salvación objetiva. El concilio de Trento definió formalmente que «el bautismo no es facultativo sino necesario para la salvación» desde la promulgación del Evangelio. III. El cuarto evangelio afirma de una manera universal esta necesidad: «Quien no nace de agua y de espíritu. se expresa en la disposición de conversión y de participación activa y existencial en la gracia ofrecida. más verdadera. La necesidad del bautismo es matizada en el concilio de Trento por varias cláusulas: promulgación del Evangelio. praef. son unánimes en considerar el martirio como un bautismo real.12). cuando está animado por una disponibilidad interior. con su negación del pecado original. en virtud de su enseñanza acerca de la sola fides.Th.26. y la fuerza obligatoria de esa necesidad es otra.Bautismo y confirmación 43 Siendo la unión a Cristo la condición necesaria de la salvación. la necesidad de medio es una cosa. Esta ratificación. No hay que confundir la necesidad del bautismo con la realidad de la salvación. negaron.66. Todo ser es. se impone la necesidad del bautismo. lo cual implica la necesidad del bautismo. El bautismo de sangre y el bautismo de deseo. Pero el carácter de ley obligatoria debe matizarse. más total. aun cuando conservaron el rito.6). en la medida en que debe implicar necesariamente la voluntad de someterse al rito bautismal. desde san Ireneo. El precepto está incluido en Mt 28. interpelado de manera misteriosa pero indiscutible por Cristo.

y los niños muertos sin bautismo. digo yo. corolario de la cuestión del sujeto. Es posible que hubiese niños entre los bautizados.16). así como de Crispo (cf. corolario de la necesidad universal del bautismo. Para una recepción fructuosa. puede conferir válida y lícitamente el bautismo. que por él han renacido en Dios: niño de pechos (infantes). que él sirve a Cristo desde hace ochenta y seis años.6). y particularmente en caso de necesidad. con conocimiento de causa. Justino habla de las personas que. Más claro es aun el Adversus haereses: «En efecto. Sujeto.33). 1Cor 1. Policarpo dice. Lo mismo sucede con lo que se dice de Lidia «y de los suyos» (Act 16. No existe ninguna limitación de edad: no hay ninguna necesidad de que el sujeto sea adulto o dotado efectivamente de razón. en sentido de que éste debe presentarse libremente. se requiere en los adultos las disposiciones morales: la fe y la conversión siquiera imperfecta. . En el siglo III. todos los seres humanos vivos.1). Sólo se exige la intención actual. el sacerdote. del carcelero de Filipos y «de todos los suyos » (Act 16. virtual o habitual del candidato. El NT no ofrece ningún texto claro que permita afirmar la práctica del bautismo de los niños. según el precepto de Mt 28. si no pueden. a El bautismo de los niños Análisis bíblico. es posible reunir algunos indicios convergentes como la afirmación de que Pablo bautiza a Estéfanas «y a toda su casa» (1Cor 1. clérigo o laico. chiquillos. En principio. su asociado. que respondan. en virtud de su cargo pastoral en la comunidad. El ministro ordinario del bautismo solemne es el obispo.Bautismo y confirmación 44 Ministro. y menos aun que inculque la obligación del mismo. No obstante.14). 3 El bautismo de los niños y los niños muertos sin bautismo Los niños plantean a la teología bautismal dos casos muy importantes: el bautismo de los niños. todo ser humano. pero no se dice explícitamente.9). los textos son tan claros y numerosos que el bautismo de los niños ya no ofrece ninguna duda. La Traditio apostolica atestigua el bautismo de los niños y ofrece una precisión respecto a la edad: «Si pueden responder por sí mismos. el diácono tiene potestad de bautizar. en el momento de su martirio. y sólo éstos.4). Fuera de la administración solemne. se han hecho cristianas «desde su infancia» (Apol XV. a todos aquellos. En las actas de los mártires. en la medida de sus posibilidades. lo cual deja suponer que fue bautizado durante su infancia. jóvenes y personas de edad» (II.22. En el año 155. son susceptibles de recibir el bautismo.19. Jesús vino a salvar por sí mismo a todos los hombres. en razón y dentro del marco de su función delegada. La única condición es respetar la materia y la forma prescritas. bautizado o no. Orígenes afirma incluso que la institución es de origen apostólico (In Rom V. la intención de hacer lo que hace la Iglesia. hombre o mujer. San Cipriano y Orígenes son los más explícitos. Rusticus afirma: «Hemos recibido de nuestros padres esta misma confesión». Ni la fe ni la pureza de corazón son requeridas para la validez del bautismo. por lo menos de una manera vaga. es delegado ordinario en virtud de su jurisdicción ordinaria. Las indicaciones se precisan desde el siglo II. Análisis histórico. Desde los orígenes apostólicos. y tener. Pero nadie se puede bautizar a sí mismo.

Otro texto. no de la gracia ontológica. Además. salvo el caso de peligro de muerte. se puede concluir que. cualquiera que sea su respuesta. mediante la fe. En este último caso. no en la desaparición del pecado original. frente al hombre que. desde san Agustín. La revelación afirma incesantemente la primacía y la anterioridad del Dios que llama. El niño. que no es ante todo respuesta. el niño no es un ser aislado: si sitúa en el interior de una comunidad cristiana. 2. Los pelagianos. Cuestión teológica. las ramas lo son también». es llamado a la salvación y llevado por la gracia de Dios. creado a imagen y semejanza divina. sino gracia. que negaban la caída original. de los hijos nacidos siquiera de un cónyuge creyente. basaban el bautismo de los niños.14c trata de los niños nacidos de un matrimonio mixto. en el pueblo de Dios. 4. La cuestión fue suscitada por la controversia pelagiana. El Apóstol aplica el principio de que «si la raíz es santa. sino de la gracia concebida como «una vida» que debe crecer en un medio favorable. esperar a la aparición de la personalidad del niño para admitir a éste en el bautismo. sino constantemente por reanudar. relata la costumbre de recibir el bautismo en provecho de los muertos. Este texto parece afirmar la integración. sin que se haga mención del bautismo. El bautismo es ratificación de esta gracia ya realizada. le responde. desde su nacimiento. es necesario establecer el bautismo sobre una base más amplia y darle su pleno significado en la economía de la salvación. la toma de conciencia de su misión. En cuanto a . teológicamente. Historia de la cuestión. El comprometimiento del bautizado es una conversión no hecha de una vez para siempre. El siglo IV presenta la paradójica situación del reconocimiento del bautismo de los niños al mismo tiempo que la tendencia. El fundamento teológico. a retardar el bautismo hasta la hora de la muerte. deben disponerles a recibir al niño como venido de Dios para ser conducido hacia él. Bautismo y fe están ligados. Pero parece que esos muertos son cristianos. descubrimiento y participación de una misma fe. éste proviene de una antropología mal integrada en la economía cristiana de la creación y de la salvación. pertenece a la humanidad redimida. habrá que preguntarse si no convendría más. b Los niños muertos sin bautismo Datos de la Escritura. Por tanto. Más tarde. El dinamismo de la fe de los padres. por un entibiamiento del fervor. el bautismo de los niños no debería constituir ningún problema para la Iglesia ni para los padres. de derecho. Si este medio falta.2. El niño tiene desde su nacimiento su lugar señalado en la obra de la salvación. El camino que conduce a la fe adulta es largo. Problema pastoral. pero la fe sigue y supone la gracia de filiación que es dada. 1. del bautismo de los niños se basa comúnmente en la universalidad del pecado original. 3. El problema pastoral se plantea en función.Bautismo y confirmación 45 que sus padres o alguien de su familia responda por ellos». 1Cor 15. sino en el don de la felicidad de Dios. Si hay problema. se trata de niños pequeños. Bautizar a un niño es en primer lugar confesar esta verdad fundamental. El texto de 1Cor 7. Sin embargo. el III concilio de Cartago (397) prohibe administrar el bautismo a los muertos.

Es razonable que Dios provea en su misericordia a la salvación del niño «en cualquier estado natural». El mérito de Cayetano es haber puesto de relieve la fe dentro de la salvación.63. 2. en el caso de los niños. la exclusión no puede provenir sino de un acto libre y deliberado del hombre. . apoyándose en los deberes de éste. serían una añagaza si Dios ofreciese el fin sin los medios.Bautismo y confirmación 46 los niños muertos sin bautismo.2. 3. Es difícil no admitir el valor in voto de la fe de sus padres. Toda solución acerca de los niños muertos sin bautismo debe respetar diversas certidumbres dogmáticas: . q. se trata de la fe de los padres. la alianza del amor estaría en inferioridad respecto a la de la ley. fundamento del ecumenismo La historia teológica del bautismo ha mostrado que frecuentemente se ha planteado la cuestión del sacramento recibido fuera de la Iglesia Católica. Un largo esfuerzo de reflexión ha permitido una maduración teológica que ha hallado su expresión en los textos conciliares del Vaticano II.11).La economía cristiana hace participar a todo hombre en la gracia de la salvación. Una parte de la enseñanza agustiniana se ve confirmada por el concilio de Cartago del año 418. parece una grave inversión de las perspectivas bíblicas y una negativa a reconocer que Dios instituye el orden sacramental para el hombre. de lo contrario. La economía cristiana no puede hallarse en postura menos favorable que la judía. Los teólogos escolásticos se esforzaron en suavizar las tesis agustinianas. Agustín rechaza toda forma intermedia y condena a los niños muertos sin bautismo al fuego eterno del infierno. y la otra al hombre. quien condena la afirmación de un lugar intermedio entre el cielo y el infierno. Por tanto. Por justas que sean estas dos tesis. . . Theol. distinguen un estadio intermedio entre el reino de Dios. III. a. Frente a los pelagianos. Principios de solución: 1. sin estar ligado a él. En cuanto al caso de los niños de familias infieles. Santo Tomás y san Buenaventura descartan de la suerte de los niños muertos sin bautismo todo sufrimiento y toda pena. además del bautismo de agua y de sangre. Los maestros de la escolástica evocan prudentemente como posibilidad de salvación. respecto a la antigua alianza.La economía cristiana no puede ser concebida como restrictiva. el valor universal de la redención y la necesidad universal del bautismo. Querer limitar la salvación universal del hombre. 4 El bautismo. la sola fe de los padres basta para asegurar la salvación del niño» (In S. «Cuando al niño le falta el medio propio de la salvación. es decir. y la vida eterna. Conclusión teológica y pastoral. a la que esos niños pueden aspirar. aprobado por el papa Zósimo. no son del mismo orden: una concierne a Dios. el dilema consiste en conciliar la voluntad salvífica de Dios. una disposición especial de Dios. la universalidad de la redención. ni en los medios ofrecidos ni en las exigencias impuestas. En primer lugar hay que distinguir netamente el problema de los niños nacidos de padres cristianos. el bautismo.La voluntad salvífica de Dios. cuyas puertas abre el bautismo. Siempre existe desproporción entre la primacía de la llamada gratuita de Dios y la respuesta del hombre.

se oponen no pocos obstáculos..27). La encíclica niega el nombre de «miembros» a los cristianos no católicos. vosotros sois el Cuerpo de Cristo» (1Cor 12. están en una cierta comunión con la Iglesia católica. y este efecto no es suprimido por la herejía o el cisma». La antigüedad cristiana fue abandonando progresivamente la rígida posición de Cipriano. El decreto sobre el ecumenismo recoge la misma cuestión para elaborar teológicamente el lugar de los no católicos en la Iglesia. por mediación de la Iglesia: Christus est qui baptizat. afirmó en 1963. Es cierto que. «Éstos. en Cristo la unidad está ya dada y realizada. a veces bastante graves. tanto en materia doctrinal y a veces también disciplinar como en lo referente en la estructura de la Iglesia. la Iglesia (cf.. Ahora bien. Por tanto. San Agustín mostró que la gracia venía de Cristo. Act 2. El bautismo es desde su origen el bautismo que incorpora a Cristo y por el que se constituye el Israel nuevo. b El Concilio Vaticano II Dos textos conciliares estudian el lugar de los no católicos en la Iglesia: la constitución Lumen gentium y el decreto Unitatis redintegratio. Aquí se plantea la cuestión de si la incorporación a Cristo significa incorporación a la Iglesia visible. La posición de la Iglesia al respecto se ha ido clarificando gracias al ecumenismo. que los hermanos de las comunidades separadas «son en virtud del bautismo. El concilio de Trento afirmó: «Si alguno dijere que el bautismo otorgado por los herejes. el papa Juan XXIII afirmó el mismo punto de doctrina. Escribe san Pablo: «Todos nosotros. Por medio del bautismo se nos dan tres elementos que constituyen la incorporación a la Iglesia: el Espíritu Santo. es justo deducir de la teología paulina que. Sin embargo. entre los catecúmenos y los no cristianos. fuimos bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo. Los sacramentos dentro de los grupos disidentes siguen siendo los sacramentos de la Iglesia. el cardenal Bea. La encíclica Mystici corporis vuelve sobre la cuestión: «Sólo son contados entre los verdaderos miembros de la Iglesia quienes han recibido el bautismo.13. que creen en Cristo y recibieron debidamente el bautismo. a la plena comunión eclesiástica. con intención de hacer lo que hace la Iglesia. La constitución pone particularmente en evidencia la situación privilegiada del bautismo y la unión con Cristo que el sacramento realiza. la unión a Cristo y la salvación. por discrepancias existentes de varios modos entre ellos y la Iglesia católica. La constitución Lumen gentium inserta. quien declaraba nulo el bautismo recibido o dado en un grupo disidente. los cuales intenta superar el . sea anatema» (DZ 860).. profesan la fe verdadera y no se han separado ellos mismos desgraciadamente del conjunto o están separados de la autoridad legítima por la desgracia de los acontecimientos» (DZ 2286). no es un verdadero bautismo. un parágrafo consagrado a los cristianos bautizados «que no profesan la fe íntegra o no conservan la unidad de la comunión que preside el sucesor de Pedro» (LG 15).Bautismo y confirmación a 47 Resumen histórico Los textos escriturarios muestran que bautismo cristiano e incorporación a la Iglesia son indisociables.36-41).. Antes del concilio Vaticano II. súbditos y miembros de la Iglesia. pese a las diversidades y divisiones de las Iglesias. aunque no perfecta. ligado a la génesis del texto pontificio.

católica y apostólica. la de la Iglesia que acoge y la del candidato o sus garantes. Siempre supone la fe. La gracia bautismal debe afirmarse en amor fraterno. de hecho. consciente de que trae la salvación de Cristo . Es necesario. entre quienes están «plenamente incorporados al único cuerpo de Cristo». es cierto que todo bautismo cristiano. realizado en la unidad de todos. y los hijos de la Iglesia católica los reconocen. sin embargo. están incorporados a Cristo y. con el fin de que el sacramento sea generador de la fe susceptible de desarrollarse. como hermanos en el Señor» (UR 3). para que el bautismo sea un signo legible de la Iglesia. pues. Toda solución pastoral debe enraizarse en una motivación de fe. constituido por la fe y el bautismo. pues. que fracciona. La pastoral exige reconsiderar la manera de administrar el bautismo y las garantías necesarias. UR 3). incorpora visiblemente al cuerpo de Cristo y a la Iglesia. En el plano ecuménico y pastoral. que piden el sacramento y dan su significado a la gestión sacramental. pero que debe hallar su expresión sacramental en el único pan. que se expresa en la fe. porque condiciona los demás sacramentos. que examinemos en qué condiciones puede ser administrado el bautismo a los niños de padres poco cristianos o incluso no creyentes. entre los hombres y las comunidades que. por tanto. con razón. c Conclusión La unidad entre todos los bautizados aparece al término de este análisis en una situación de tensión entre su enraizamiento en Dios y en Cristo y su realización temporal. Y afirma entre las diversas comunidades una «comunión menos total pero. todo bautismo se hace equívoco. aporta la gracia del nuevo nacimiento e imprime un carácter indeleble. sino. Todo esfuerzo y todo diálogo ecuménico deben partir de este fundamento común. En el plano teológico. por encima del pecado. justificados en el bautismo por la fe. Fuera de esta perspectiva. 5 El bautismo y la pastoral de hoy a Estado de la cuestión El bautismo se sitúa en el centro de la pastoral de hoy. unos grados de comunión. El Espíritu de Dios y la gracia de Jesucristo operan en las comunidades no católicas y se manifiestan en ellas por medio de las virtudes teologales y de otros dones interiores (cf. tratan de realizar su nueva unión. El decreto reconoce. una real fraternidad. entre todos los bautizados. aun conferido en una iglesia o comunidad no católica. santa. «unos hijos que pertenecen a la Iglesia por el bautismo». b Principios de solución 1. la oración y la caridad. que existen. real e importante». una. con todo derecho se honran con el nombre de cristianos. Ésta constituye no solamente. la unión a Cristo y la acción del Espíritu deben despertar y desarrollar en todo bautizado y en toda comunidad cristiana la aspiración a una comunión plenaria. Sin embargo.Bautismo y confirmación 48 movimiento ecuménico.

cada vez que administran el bautismo a un niño. en la responsabilidad educadora de la misma Iglesia. Es necesario situar el ministerio sacramental en el interior de una comunidad misionera. Si un pastor de almas renunciase a motivar teológicamente su ministerio. sino que exige la andadura de la fe. Deben rodearse de garantías no solamente jurídicas sino reales –comunidad. confirmación y eucaristía . frente a sus hijos. c Pedagogía del bautismo La acción evangelizadora del bautismo debe caracterizar toda la catequesis. LA CONFIRMACIÓN Introducción LA FE DE LA IGLESIA Primera Parte EL PROBLEMA HISTÓRICO 1 Historia antigua a b c Oriente Occidente Hacia la separación del bautismo y la confirmación 2 La Edad Media 3 Los tiempos modernos Segunda Parte EL PROBLEMA TEOLÓGICO 1 Los fundamentos de una teología de la confirmación a b c d Espíritu e Iglesia Espíritu y bautismo Bautismo y confirmación Bautismo. Una visión misionera de la Iglesia no puede contentarse con una concepción estática del bautismo.Bautismo y confirmación 49 al mundo y a todo ser. 4. padrinos– para que la fe del bautizado no sólo esté protegida sino que pueda desarrollarse y llegar a su plenitud normalmente. la Iglesia y sus pastores asumen una pesada responsabilidad. renunciaría a su misión evangelizadora. de manera que se favorezca el progreso de la fe. 2. como signo visible de una Iglesia enviada a todos los hombres. Cada bautismo pone en cuestión la acción evangelizadora de la Iglesia y hace participar a los padres. A continuación. desde la recepción de los padres hasta la liturgia sacramental. 245-249). encargada de bautizar a los que creen en Cristo. Hamman presenta algunos criterios a tener en cuenta en la preparación y en la celebración del bautismo (pág. 3. En caso de deficiencia de los padres. La distinción que frecuentemente se establece entre Iglesia sacramental e Iglesia misionera plantea mal la cuestión del bautismo.

siendo así que inicialmente ambos sacramentos estaban unidos. A.El vínculo eclesial . Las dificultades provienen: . de haber sido la confirmación separada del bautismo. Herder. Barcelona. sobre todo. INTRODUCCIÓN La confirmación presenta una de las cuestiones más complejas de la antigüedad cristiana. 1970. Colección El misterio cristiano (tomo 11).Ensayo de explicación teológica .Profundizamiento de la gracia bautismal .del rito: ¿es la imposición de manos o la unción con el santo crisma?. . Ahí está el nudo de la cuestión que finalmente domina a todas las demás.Bautismo y confirmación 2 50 La sacramentalidad de la confirmación a b c La institución por Cristo El ministro Efectos de la confirmación -.Estado de la cuestión -. .Testigos que defienden la fe con la palabra y la acción Tercera Parte EL PROBLEMA PASTORAL 1 La edad de la confirmación a b Resumen histórico Consideración teológica y canónica 2 El ministro de la confirmación 3 Los tiempos modernos 4 Celebración Bibliografía: HAMMAN.del hecho. ¿Qué relaciones existen entre el bautismo y la confirmación?. El bautismo y la confirmación.del efecto: ¿cómo puede la confirmación dar el Espíritu Santo?. Ed. . Páginas 251-301. La esquematización de la teología sacramental ha hecho más difícil una elaboración doctrinal que tenga en cuenta todos los elementos implicados en la historia de la liturgia y de la teología patrística.

por lo menos. hay que guardarse de extrapolar una teología elaborada ulteriormente.Bautismo y confirmación 51 De todos modos. Esta teología se esclarecerá con su experiencia el problema que plantea la confirmación a la pastoral de hoy (III). . una encuesta histórica (I) es indispensable para asentar una teología de la confirmación (II) sobre los datos de la Tradición. Tras el enunciado de las decisiones del magisterio. no de la misma manera que nosotros. y no sólo de proyectar nuestras preocupaciones sobre la antigüedad sino de buscar en ella la solución de cuestiones que ella no se planteó o.

el primero relativo al bautismo de los herejes (DZ 53). y quienes lo reciben son enriquecidos con la fuerza especial del Espíritu Santo y obligados así más estrictamente a difundir y a defender la fe. Y al de Arlés. del año 314. pertenece al concilio de Elvira (DZ 52d). afirma que la confirmación es uno de los siete sacramentos de la Iglesia (DZ 465).es dada por medio del crisma (DZ 872). Inocencio III establece una especie de equivalencia entre la crismación y la imposición de manos. 871). El concilio de Lyón. . . administrado por el sacerdote. Y explica el término «confirmación» por el hecho de que ésta concede el Espíritu Santo (DZ 419). después del bautismo. ungidos con el crisma celestial y hechos partícipes del reino de Cristo». el cual precisa que la materia es el crisma bendecido por el obispo (DZ 697). el concilio de Laodicea (hacia el 363). En Oriente. afirmación recogida por el Decreto de los Armenios (DZ 695).el obispo es el ministro ordinario de la misma (DZ 873). afirma: «Es necesario que quienes han sido bautizados. como verdaderos testigos de Cristo». con la palabra y con la acción. el concilio Vaticano II afirma (LG 11): «El sacramento de la confirmación hace más perfecta la vinculación con la Iglesia. Finalmente. en 1274. El concilio de Trento define que: . sean. en el canon 48.la confirmación es uno de los siete sacramentos (DZ 844. .Bautismo y confirmación 52 LA FE DE LA IGLESIA El primer texto conciliar que distingue netamente la imposición de manos del obispo y el bautismo.

no hay que poner en el mismo plano el efecto y el rito. otorgados habitualmente en una misma celebración. la multiplicación de las conversiones. En vez de apoyarse en un texto aislado y separado de su contexto. jefe de la Iglesia local. Para el don del Espíritu. que han recibido el bautismo de manos de Felipe y a los que Pedro y Juan imponen las manos (cf. litúrgicos y mistagógicos atestiguan a la vez la unidad de la iniciación bautismal y una cierta fluidez de los elementos que la componen (unciones. y a Cornelio y su familia antes del rito bautismal (cf. colocan a la Iglesia ante un dilema: . el rito de iniciación. parece difícil apoyarse en los Hechos para afirmar un sacramento del Espíritu separado del bautismo. que son mostrar la libertad soberana del Espíritu y la apostolicidad de la Iglesia de Jerusalén. el crecimiento del número de bautismos. incluido el rito que sella el bautismo. sin bautismo ni imposición de manos. no habrá que limitar la reflexión a las relaciones entre confirmación y bautismo. sino estudiar su común relación a la eucaristía.o delegar el poder ordinario del obispo en los sacerdotes. Esta separación entre el bautismo y la imposición de manos puede explicarse por las preocupaciones de Lucas. entre el papel del Espíritu y el ministerio de la salvación?.Bautismo y confirmación 53 EL PROBLEMA HISTÓRICO El libro de los Hechos muestra que la iniciación cristiana comprendía dos elementos o grados: bautismo e imposición de manos. los Hechos presentan la total libertad del Espíritu. La teología de la confirmación habrá de gestarse partiendo de esta reflexión. . siempre citado por la Tradición occidental.o reservar la consumación (unción o imposición de manos) al obispo. Hch 8.15-16). El texto esencial. a Oriente En Oriente. Si el rito del baño es materialmente invariable. ¿no habría motivo para buscar el vínculo que existe entre el Espíritu y la Iglesia. Hch 10. aquí el rito no está precisado con igual nitidez. a riesgo de romper la unidad sacramental. que hasta entonces bautizaban con el obispo. Estas opciones diferentes son más importantes que el rito que las expresa. la segunda por Roma. agua y Espíritu. la mortalidad infantil. Por otra parte. a favor de la confirmación. Así.44). signación. . Desde el siglo III. La primera solución fue adoptada por Oriente y España. que no está ligado a un rito: es dado a los Apóstoles en Pentecostés. es el episodio de los fieles de Samaría. El efecto es primordial y constante. no sucede lo mismo con el don del Espíritu. 1 Historia antigua En los orígenes cristianos. pues. el rito es secundario y mudable. cualquiera que sea su nombre. a riesgo de expresar menos claramente la unidad visible de la comunidad eclesial. los textos canónicos. En esta perspectiva. abarca el baño de agua y la comunicación del Espíritu. sometido a cambios. imposición de manos).

Las Catequesis bautismales de Teodoro de Mopsuestia hablan de una doble unción prebautismal: la primera con signación en la frente. y terminarás sellando con mu.ron sello de los compromisos». a mediados del siglo V.Esta explicación se halla explícitamente en un segundo pasaje (VII. El obispo impone la manos durante el bautismo de agua. La imposición de manos acompaña a los tres ritos principales. iniciada también por el obispo.40-45). El mu. después bautizarás con agua. No se hace mención de ningún rito postbautismal.ron. el mu. perfume) a quienes han sido bautizados (III. con la imposición de manos. del Hijo y del Espíritu Santo». las Constituciones ofrecen un comentario: «El aceite representa al Espíritu Santo. con el mu. . Pero allí encontramos por primera vez la fórmula: «Sello del don del Espíritu Santo». Así. Tampoco aquí el crisma es puesto en relación al Espíritu. «en señal del bautismo espiritual (o del Espíritu)». que el obispo unja con el mu. y sin comentario.. Las Constituciones apostólicas (380) ofrecen varios textos relativos a la iniciación cristiana: .Oriente se reparte en dos grupos: en uno. No se dice que esta signación vaya acompañada de una unción. El bautismo se termina por la unción.ron o el crisma. la nariz y el pecho.ron tiende a significar el don del Espíritu Santo. En el otro. es signado en el nombre del Padre. la epíclesis con la imposición de la mano individual «parece. semejante en el Pseudo-Dionisio. 20): «Primeramente ungirás con óleo santo. Tras esta descripción. 3).. pues. Sigue a la inmersión bautismal con la invocación trinitaria. El bautismo es precedido por una unción total con el aceite del exorcismo (XXI. en lo esencial. a propósito del mu.ron.Bautismo y confirmación 54 La Didascalia de los doce apóstoles nos proporciona el documento más antiguo. los oídos. el agua símbolo de la muerte.j. Es sorprendente que el Espíritu Santo del que aquí se hace mención esté ligado no al mu.ron. por sí sola. . al final del bautismo. El esquema del rito es. en la frente. y terminada por el diácono o la diaconisa. Encontramos de nuevo el mismo ritual en las ocho Catequesis de Juan Crisóstomo. De este resumen histórico se desprenden algunas conclusiones: . 16. la descripción termina diciendo: Después.N.El primero habla de la unción prebautismal. pero no se hace mención alguna del Espíritu. Al final del bautismo.ron (ungüento. para que la unción sea participación del Espíritu Santo. la imposición del mu. El bautismo termina con la signación final: «El pontífice se adelanta y te signa en la frente diciendo: N. la sfragi.2-4).Un tercer pasaje nos ofrece un ritual bautismal (VII. el bautismo comprende una unción iniciada por el obispo sobre la cabeza. en la que el obispo unge la cabeza solamente. Después de la inmersión viene la unción postbautismal. .ron que sella el bautismo expresa los compromisos personales del neófito. En las Catequesis mistagógicas de Cirilo de Jerusalén no se hace mención de la imposición de manos. no se habla de mu. La unción prebautismal está menos desarrollada. poder cumplir con las condiciones requeridas apara la colación del sacramento». la segunda. es proseguida por sus asistentes. Una vez más el Espíritu Santo es puesto en relación con la unción prebautismal.ron sino a la unción prebautismal.ron es la confirmación de la confesión (de fe)». La eficacia de los ritos es subordinada cada vez a la invocación del celebrante. en Oriente no existe acuerdo acerca de la unción postbautismal. En ella. con el mu. el mu.ron.

a todo lo largo de la celebración. Padre todopoderoso. Paciano atribuye formalmente el don del Espíritu a la crismación (Ep 3. uno y otro rito (Ep 73. Al salir del baño. la imposición de manos va acompañada de una unción (De eccl. sobre la frente. la imposición de la mano del obispo. subraya la unidad irrompible de la acción bautismal. primero colectivamente haciendo una invocación. atribuye un efecto particular a uno y otro rito. En Isidoro de Sevilla. de la imposición de la mano. En España. Sigue una segunda unción sobre la cabeza. la Iglesia de Roma reserva el sello del Espíritu al obispo. con una bendición. con imposición de la mano. b Occidente El primer testimonio nos llega de África. Responde afirmativamente. En el siglo IV. es hacer que el Espíritu Santo descienda y tome posesión del bautizado (De baptismo 8). que expresa la identificación del bautizado con Cristo. sin esperar a la imposición de manos del obispo. con unción posbautismal e imposición de la mano. Terminada la unción. simplemente.21). en la Tradición apostólica describe la liturgia bautismal: El obispo inicia la acción bautismal con la bendición de los dos aceites: el del exorcismo y el de la acción de gracias. Este uso es. que da el Espíritu. II. habla de «uno y otro sacramento». Jerónimo va más lejos: Puesto que no es posible salvarse sin haber recibido el Espíritu. Lo propio de esta ceremonia. primeramente más un caso especial que una regla. Pero las Iglesias occidentales estuvieron lejos de adoptar uniformemente esta práctica.3). el lavatorio de pies. Ésta comprende. Cipriano aun cuando mantiene la unidad de la acción bautismal.3-4). además de una plegaria. se introduce el uso de bautizar a los niños. Hipólito de Roma. los bautizados reciben una unción del aceite de acción de gracias. Cristo Jesús y el Espíritu Santo».Hay que guardarse de distinguir y localizar la confirmación. Una vez que se han vestido. y con la fórmula: «Yo te unjo con el óleo santo en el Señor. que da el Espíritu (Ep 74. el bautismo . Éste les impone la mano. sin bien señala unas etapas. La celebración se termina con la imposición de la mano. unida a una plegaria al Espíritu (Sermo 324).4). que hace renacer en la Iglesia. Hipólito. Tratado de los misterios 29-42). el rito milanés del bautismo comprende como ritos posbautismales: la unción de la cabeza. de la imposición de la mano. El De rebaptismate (256) plantea la cuestión del neófito que muere antes de haber recibido el sello del obispo: ¿será salvo?. 27. lo cual puede significar. de manos de un sacerdote. of. la invocación del Espíritu por consignación (Ambrosio. El África de Agustín parece fiel al ritual atestiguado por Tertuliano y Cipriano. Pero constituye un problema. c Hacia la separación del bautismo y la confirmación Al contrario de Oriente. distinguiendo el baño de agua. Cipriano.Bautismo y confirmación 55 . Tertuliano nos ofrece una descripción de la iniciación cristiana. que no comprende crismación. el obispo da el beso de la paz. Oriente se preocupa de subrayar la unidad de toda la iniciación y de la acción continua del Espíritu Santo. los neófitos son conducidos al interior de la iglesia. La inmersión bautismal va seguida de una unción con el santo crisma. donde se halla el obispo. ungido por su Padre. Pero tiende a distinguir el baño. en forma de señal de la cruz. cuyo efecto es negativo –la remisión de los pecados–. Más que de diferir el bautismo.

Esto es precipitarse demasiado. Frente a estas alegaciones de la Reforma. para limitarse a la crismación bautismal efectuada por el sacerdote con el crisma bendecido por el obispo. practicada en Roma. Si las fluctuaciones en el rito no parecen inquietar a los maestros de la escolástica. Este tema es repetido por toda la teología medieval. Jerónimo no quiere ver en el rito reservado al obispo más que una simple ceremonia honorífica. La enseñanza relativa a los efectos del sacramento descubre nuevas dificultades. Santo Tomás ve en la confirmación. en los concilios de Riez y de Orange. que descarta la doble crismación. Estas dificultades se reflejan en el concilio de Orange (442). debidas. Por otra parte. Lo cierto es que la separación entre bautismo y confirmación aparece como una «evolución secundaria». como lo atestiguan los concilios de Florencia (DZ 697) y Trento (DZ 872). Los términos confirmar. la institución y la eficacia de la confirmación los ponen visiblemente en aprieto. cuando no es dada durante la vigilia pascual y pentecostal. limitada geográficamente. Inocencio VIII (1485) hace desaparecer la imposición de manos. e incluso tiende a constituirse nuevamente hoy en el rito esencial. el concilio de Trento se contentó con recordar y definir que la confirmación es un verdadero sacramento. no expresan un rito caracterizado sino la intervención terminal del obispo. en tanto que santo Tomás busca el origen en las Escrituras. principalmente. 3 Los tiempos modernos Los reformadores rechazaron la confirmación en términos enérgicos. enseña que no es necesaria con necesidad de salvación. León XIII. y el actual derecho canónico (c. no se introduce en la Iglesia occidental sin dificultades ni vacilaciones. lo cual es difícilmente impugnable. Amalario de Metz (+850) había afirmado que la confirmación confería después de la muerte una mayor gloria en el cielo. que empiezan a imponerse en la Galia. pero tampoco se pronuncia acerca de su estructura o de sus efectos. que insiste en el hecho de que el sacramento da aptitud para confesar valerosamente la fe y hace de ello un deber. Alejandro de Hales y Buenaventura hacen remontarse la institución al concilio de Meaux (845). el confirmado es «un combatiente que proclama audaz y abiertamente su fe». el sacramento que lleva al bautizado a la edad adulta de la vida cristiana. En la época carolingia. la imposición de la mano aparece junto con la consignación de la frente. El sacramentario gelasiano acreditó el doble rito de la imposición de la mano con la unción del santo crisma. Para san Buenaventura. que imprime carácter y cuyo ministro ordinario es el obispo (DZ 871-873). a la distribución de los ritos de una y otra parte y a la voluntad de explicar la intervención episcopal. confirmación. Santo Tomás no menciona ya la imposición de manos. La primera escolástica ve en la confirmación sobre todo el aumento de la gracia (aumentum gratiae) y la fuerza para luchar (robur ad pugnandum). Todos están de acuerdo en reconocer que no puede tratarse de un sacramento. .Bautismo y confirmación 56 confiere el Espíritu Santo. 2 La Edad Media La separación progresiva de la confirmación respecto del bautismo obliga a dotar a aquélla de una estructura litúrgica autónoma. reservada a su autoridad. Ésta vuelve con Benedicto XIV (DZ 1458). a la vez.780).

Bautismo y confirmación 57 El concilio Vaticano II no habla ya del obispo como ministro ordinarius. . para tener en cuenta a las Iglesias orientales. sino originarius.

pues. más especialmente para los niños bautizados en su primera edad. haer. porque sin él no existe ni Iglesia ni misión. allí está el Espíritu. él rejuvenece a la Iglesia. 41. creación y don del Espíritu. el Espíritu da y se da. la Iglesia entera aparece como el pueblo unido con la unidad del Padre. y donde está el Espíritu. En la Pascua. en Pentecostés. Orat. el edificio del Espíritu. sino para transformar la existencia misma de los fieles. bautismo y confirmación. y de una confirmación separada.24. sin el Espíritu no hay Iglesia misionera. Sin el Espíritu no hay vida nueva. el Espíritu es dado no para unas acciones excepcionales. El Espíritu da y se da libremente. del Hijo y del Espíritu Santo». La Iglesia es. del Espíritu que la habita por dentro. III. la Iglesia es la Iglesia del Espíritu. le renueva perpetuamente y la conduce hasta la unión perfecta con su esposo. 1 Los fundamentos de una teología de la confirmación Para elaborar una teología de la confirmación necesitamos tener en cuenta tres problemas: Espíritu Santo e Iglesia. En Pablo y en Juan. no yuxtapuestas sino coordinadas. Y el concilio recuerda la frase de san Cipriano: «Así. por fuera. pues. cual se practica en la Iglesia occidental.9).Bautismo y confirmación 58 EL PROBLEMA TEOLÓGICO Toda teología de la confirmación debe tener en cuenta la realidad histórica y ecuménica. pues él se da en el misterio pascual.1). construyéndolos juntamente como un templo de piedras vivas que él viene a habitar. aplicarse a la doble práctica hoy existente de una confirmación que cronológicamente remata el bautismo en la unidad de una misma celebración. en común. y el Espíritu el Espíritu de la Iglesia. en la Palabra y en los sacramentos. a cada uno de los miembros presentes. no un Espíritu sometido a la Iglesia o condicionado por ella. que es manifestación del Espíritu. y. En ella. es «soberanamente libre» (Gregorio Nacianceno. En el apóstol Pablo. da testimonio. inextricablemente ligadas. Pues el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesús: “Ven”» (LG 4). allí está la Iglesia» (Adv. El Espíritu habita en la Iglesia y en cada uno de sus miembros. a Espíritu e Iglesia Toda teología de la confirmación supone a la vez una pneumatología y una eclesiología. Lo cual hacía decir a san Ireneo: «Donde está la Iglesia. Espíritu Santo y bautismo. ni la Iglesia fuera del Espíritu. y el Espíritu es dado el día de Pascua. Como dice Lumen Gentium: «Por la virtud del Evangelio. El Espíritu Santo no es concebible fuera de la Iglesia. la Iglesia nace a raíz de la resurrección de Cristo. sino que le da existencia y que se expresa en ella. pues para la fe. sin el Espíritu no hay comunidad escatológica. por tanto. La Iglesia es. el Espíritu es comunicado al colegio de los apóstoles. b Espíritu y bautismo .

El evangelio muestra que la acción redentora de Cristo confiere a la creación aptitud para recibir el Espíritu.Bautismo y confirmación 59 La controversia anglicana a propósito de la confirmación ha querido reducir la cuestión al dilema siguiente: «El Espíritu Santo interviene en el bautismo o no interviene. Pentecostés no es la prolongación. uniéndola. sino que él opera toda la obra de la justificación y de la creación nueva. el otro da su divinidad a las personas» (Lossky). acción progresiva del Espíritu. no como correspondiente a las dos fases sucesivas de la misma iniciación. y el Espíritu.18. Operando la obra salvífica. que la habita y secretamente opera la eficacia de los sacramentos» (Etym. es factor del tiempo. la Unctio (la Unción. el Espíritu Santo confiere a cada persona creada a imagen de Dios la posibilidad de realizar la semejanza en la naturaleza común. en el bautismo y la confirmación. que él recapitula en su encarnación. desde la prefiguración a la realización y hasta el sello final. a toda ella como a cada uno de sus miembros. de querer localizar la intervención del Espíritu. Y desde luego.41). c Bautismo y confirmación La cuestión que plantean bautismo y confirmación está subtendida por la de las relaciones entre Cristo y el Espíritu. Esto se realiza en dos tiempos: Cristo quita el obstáculo. la obra del Espíritu. a las tres personas divinas. La obra y la misión de Cristo conciernen a toda la raza humana. la obra del Hijo y la del Espíritu corresponden a sus personas distintas. sino como esclarecedora de la dualidad personal de acción de Cristo y del Espíritu en la unidad de una misma economía. Este dilema denota una singular inadvertencia a la acción del Espíritu a través de toda la red sacramental. Esta obra conjunta se expresa en la iniciación cristiana.3).19. Esta consagración es la obra conjunta de la Trinidad entera: el Padre es el Unctor (el que unge). es necesaria». bautismo y confirmación deben poner de manifiesto el desarrollo histórico incluido en la plenitud ontológica de la iniciación. Separados cronológicamente. de los acontecimientos evangélicos a su prolongación sacramental. y el cristiano debe descubrir que son teológicamente inseparables. la acción del Espíritu señala la unidad y la progresión de las profecías a la realidad. que nos es dado como arras» (2Cor 1. la confirmación es inútil. Unidos en una misma celebración. haer. Por eso. los textos litúrgicos como las Constituciones apostólicas tratan de hacer captar la unidad y la progresión de aquéllas. Por el bautismo. desde su preparación hasta su consumación.21-22). En vez de oponer las diversas unciones del ritual bautismal. sella la comunidad. «Cristo viene a ser la imagen única apropiada a la naturaleza común de la humanidad. y en lo sucesivo se efectúa la efusión del Espíritu sobre toda carne. III. en el segundo. Ireneo de Lyon. Lo que distingue el bautismo cristiano del bautismo de Juan Bautista no es que en él el don del Espíritu se añada a la inmersión. escribe san Isidoro de Sevilla: «La eficacia de los sacramentos en la Iglesia se debe al Espíritu Santo. Uno presta su hipóstasis a la naturaleza. Este desarrollo no puede ser dado. VI. sino la consecuencia de la Encarnación. los cristianos son ungidos y «marcados en el corazón con el sello del Espíritu. el Hijo. consumando la de Cristo. La . es obra del Espíritu. toda la iniciación bautismal. por el contrario. el Unctus (el Ungido). bautismo y confirmación deben manifestar su unidad fundamental. Íntimamente ligadas. En el primer caso. Adv. y no se confunden.

El Espíritu hace la eucaristía como hace la Iglesia y porque la hace. para dar un origen apostólico a la confirmación. consagra. El Espíritu sella el misterio eucarístico como sella a cada uno de los miembros. b El ministro . Esto no se ha hecho sino paulatina y tardíamente. es invocado en la epíclesis eucarística para que realice el misterio de la misma operando el cuerpo de Cristo. de una y otra parte. El Espíritu. . Las anáforas orientales desarrollan la progresión de la revelación: iniciativa del Padre. bendice y santifica los dones. invocado sobre la materia del bautismo y de la confirmación para que le dé su eficacia. La Tradición no lo afirma hasta el siglo III. los Padres. el ministro. los efectos. confirmación y eucaristía El término de la iniciación cristiana es la eucaristía. En la cena eucarística está expresado todo el misterio de la fe. Ningún testimonio de los Hechos ni de las cartas apostólicas se refiere a una institución. Desde el siglo IV. La exégesis moderna impugna el valor de este argumento. 2 La sacramentalidad de la confirmación La confirmación plantea especialmente tres problemas a la teología sacramental: la institución por Cristo. Lo cual permite descubrir la maravillosa continuidad sacramental. a La institución por Cristo En ningún lugar de la Escritura se dice que Cristo instituyó el sacramento de la confirmación. envío del Hijo. traducido en el origen por el baño y la imposición de la mano. que consuma la obra de la salvación. lleva a cabo la opus redemptionis. «para que todos nosotros. que halla en la eucaristía su centro y su plenitud.Bautismo y confirmación 60 dualidad no está en Dios sino en la percepción del hombre.14-18) y el de los efesios (Hch 19. que es lento para descubrir en el análisis de los componentes la unidad del misterio cristiano. d Bautismo. La práctica antigua de la Iglesia y el uso actual en la Iglesia oriental manifiestan la unidad de los tres sacramentos administrándolos en la misma celebración. que trae la salvación. estemos unidos unos a otros. misión conjunta del Espíritu. en la comunión del único Espíritu Santo» (Anáfora de san Basilio). que participamos en el único pan y en el único cáliz.la institución global por Cristo de un rito bautismal de agua y de Espíritu. invocan los Hechos.1-7). y más especialmente el episodio de los samaritanos (Hch 8. La única manera de explicar la institución divina es reconocer dos hechos: .el poder de la Iglesia de aislar un elemento del tronco común.

aun cuando prohibía al sacerdote la bendición del santo crisma. Cuando Occidente separó el rito terminal. el obispo bautiza. se contenta con afirmar que el obispo es el minister originarius de la confirmación (LG 55). en el sacerdote. Para mantener la unidad y el carácter episcopal. c Efectos de la confirmación La cuestión más espinosa es la relativa al significado o a los efectos del sacramento de la confirmación. con la extensión de la Iglesia. Dos concepciones se han abierto paso: . El concilio Vaticano II.Bautismo y confirmación 61 Durante los tres primeros siglos. de acción evangelizadora. principalmente en Occidente. puesto sobre el sacramento de la iniciación cristiana.una que mantiene una unidad moral o ideal con el bautismo y ve en la confirmación el remate. y una ordenación a una misión de testimonio. expone un aspecto nuevo en los textos: «El sacramento de la confirmación hace más perfecta la vinculación con la Iglesia. .otra. incluida la unción. una fuerza. . el sacerdote utiliza para la unción el santo crisma consagrado por el patriarca o al menos por el obispo. El concilio de Toledo. En el siglo IV. Las Falsas Decretales de Isidoro y el Decreto de Graciano reservan la confirmación al obispo. le autoriza a hacer la unción en ausencia del obispo. lo cual ha prevalecido en la legislación latina. Inocencio IV (DZ 451). En ellas hallamos como efecto de la confirmación: . Occidente pone el acento sobre la unidad eclesial y reserva en principio al obispo la unción crismal o la imposición de la mano.el aumento del Espíritu Santo y la fuerza: Inocencio III (419). asistido de sus presbíteros y de sus diáconos. Era difícil conservar a la vez la unidad sacramental y la unidad eclesial. Decreto a los armenios (DZ 697). y quienes lo reciben son enriquecidos con la fuerza especial del Espíritu Santo y obligados así más estrictamente a difundir y a defender la fe. el cual deja amplio espacio a la interpretación teológica. con la palabra y con la acción. que reconoce la distancia que separa confirmación y bautismo y ve en aquélla una gracia.el don del Espíritu Santo: Inocencio I (DZ 98). en una verdadera concelebración. Las tomas de posición oficiales no son uniformes. queriendo tener en cuenta el derecho oriental tanto como el occidental. asistimos a un estallido. Estado de la cuestión Las variaciones de la administración y del signo de la confirmación repercuten en la interpretación de los efectos. por el contrario. el sello del Espíritu. impone las manos o da la unción. Oriente delega de manera permanente toda acción bautismal. Ambas concepciones se encuentran en los textos del magisterio. El Vaticano II. como verdaderos testigos de Cristo» (LG 11). El concilio de Trento no se pronunció a este respecto. empezaron las dificultades para darle un significado autónomo. El concilio de Trento no aporta ninguna precisión. .

en la concepción que ella nos dé. No se trata de una misión nueva. sino de interrogar a la Iglesia y hallar. Testigos que defienden la fe con la palabra y la acción.la unidad fundamental de la iniciación cristiana en los primeros siglos. de una parte. En Occidente. y ha provocado la ruptura en Occidente. Oriente quiso poner in tuto el vínculo con el jefe de la Iglesia. . que expresaba una sola realidad coherente. EL PROBLEMA PASTORAL No se trata de preguntarnos cómo concebir la confirmación para que sirva lo mejor posible. unificado y diversificado. sacerdotal y regia. de la fe. La Lumen Gentium presenta después la confirmación como una intensificación de la gracia bautismal y como una fuerza especial del Espíritu. reservando la bendición del santo crisma al patriarca. con la imposición de manos. La confirmación nunca puede ser la desintegración del bautismo. la ocasión de revisar determinadas prácticas de nuestra pastoral. La confirmación subraya que la misión profética. desde el concilio de Trento.la existencia y la legitimidad de un doble modo de administración. que ejerce en la Iglesia el poder soberano. debe afirmarse en el plano de la acción. Al delegar en el sacerdote toda la iniciación cristiana. 1 La Edad de la confirmación La cuestión de la edad de la confirmación sólo se plantea en función del bautismo de los niños. sino el descubrimiento del don y de las virtualidades incluidas en el mismo. El vínculo eclesial.la razón teológica que ha hecho mantener el uso oriental. en su docilidad al Espíritu. Desarrollemos los elementos del texto de LG 11 que acabamos de citar. dada en el bautismo en el plano del ser. El aspecto eclesial es una dominante en Oriente y en Occidente. en Oriente y en Occidente. Esto es vivir el misterio de la Iglesia. . el sello final. Ensayo de explicación teológica Todo esfuerzo de reflexión sobre la confirmación debe tener en cuenta diversos factores: . La confirmación pone el acento sobre el cometido activo. en el que el orden tradicional bautismo-confirmación-eucaristía debe ser . es afirmado sin vacilación: la confirmación imprime carácter. de la otra. con miras al testimonio y a la evangelización. No existe razón alguna para plantearla respecto al bautismo de los adultos. personal. puesto que tal es ya la misión del bautizado.Bautismo y confirmación 62 Hay un punto que. fue reservado al obispo. en comunión con todos los hermanos. Profundizamiento de la gracia bautismal.

2 El ministro de la confirmación . aun cuando reconoce esta praxis de la antigüedad cristiana. recibían juntamente bautismoconfirmación-eucaristía. En contra de la disciplina tradicional. esto es. en la que el niño tiene un conocimiento suficiente del sacramento. Es probable que la costumbre de esperar a la edad del discernimiento sea consecuencia de un sincronismo con la edad de la comunión. los niños en Occidente. se esforzó en hacer admitir la práctica tradicional (León XIII). Esto es aconsejado más tarde por el Catecismo del concilio de Trento y supuesto por la Instrucción Etsi pastoralis de Benedicto XIV (DZ 1458). a retardar la confirmación hasta la edad de razón. b Consideraciones teológica y canónica La tradición antigua y universal. A la pastoral le corresponde leer y comprender la experiencia de la Iglesia.Bautismo y confirmación 63 respetado y unido en una misma celebración. cuando bautizaba un obispo. en Occidente ha prevalecido. consistía en unir bautismo y confirmación en una misma celebración. La confirmación no es un instrumento de la pastoral. la confirmación era dada tan pronto como era posible presentar el niño al obispo. Roma.El orden por respetar –o por restablecer– es: bautismo-confirmacióneucaristía. puesto que el rito bautismal no se consumaba sino con y por la confirmación. durante el siglo XIX. si no. desde el siglo XIII. Esta directriz toma posición contra la costumbre de hacer que la primera comunión preceda a la confirmación. la tendencia a retardar la confirmación por razones pastorales parece querer dar al sacramento un contenido y un significado que se alejan de los que la Iglesia ha pretendido en el curso de los siglos y que todavía hoy están en uso en Oriente. que fue fijada por el concilio de Letrán (1215) en los siete años aproximadamente (DZ 437).La edad de la confirmación se sitúa aproximadamente en la edad de la razón. En Francia. Ponía en evidencia dos puntos: . Hasta entonces. La cuestión de la edad se plantea cuando los dos sacramentos son separados. por razones de conveniencia. hacia los siete años. El Código de derecho canónico. así como de la eucaristía. aun cuando toleró la costumbre. a Resumen histórico Con la excepción de España y América del Sur. . El Directorio para la pastoral de los sacramentos (1951) tomó posición respecto a la edad de la confirmación. hoy todavía en vigor en Oriente. prevaleció la costumbre de dar la confirmación hacia los once o doce años. autoriza. la costumbre de esperar para la confirmación a la edad del discernimiento. Los textos conciliares no abordan el problema de la edad de la confirmación.

793). El Código recomienda asimismo que no haya más de uno o dos confirmandos por padrino (c. Lo ideal sería que la administración se situase en el curso de la misa.B.Bautismo y confirmación 64 Occidente ha mantenido la costumbre primitiva. un padrino a cada confirmado como a cada bautizado» (c. y por sectores al menos. en la medida de lo posible. 3 Los padrinos El padrinazgo está ligado originariamente a las relaciones que unen bautismo y confirmación. ¿No sería mejor delegar el poder «original» en aquellos que en la estructura diocesana participan en la jurisdicción episcopal?. Sustituir el obispo residencial por un obispo auxiliar o emérito es una simple solución de recambio. 4 Celebración La celebración de la confirmación debería ser organizada anualmente. Por otra parte. las prescripciones del derecho canónico rigen los dos padrinazgos por consideraciones análogas. el autor hace un comentario sobre el ritual en curso de revisión. es necesario que la administración del sacramento conserve a la vez un carácter comunitario y solemne. según la cual el obispo presidía toda la iniciación cristiana. allí la confirmación encaminaría directamente a la eucaristía dada en una misma celebración.794. reservando al obispo la consumación del bautismo mediante la confirmación. Finalmente. . Cuando se cita el Código de derecho canónico es el anterior al de 1983). N. «Es una costumbre muy antigua de la Iglesia dar. Para que el aspecto eclesial sea percibido realmente. en el campo. Sería conveniente ampliar estas consideraciones con una bibliografía más actualizada. en las parroquias urbanas.

2. La acción del Espíritu transforma al neófito en imagen del Resucitado. Las confesiones de la fe presiden la administración del bautismo y ligan la iniciación cristiana al mensaje evangélico y a la economía de la salvación. La integración en la Iglesia pone en evidencia la acción del Espíritu. corazón de toda la vida sacramental. Lo cual pone de relieve la unidad y la continuidad entre bautismo y eucaristía. Esta perspectiva no se opone a la fórmula trinitaria. del sacerdocio regio. en el Señor. San Pablo aplica al Espíritu la imagen de la consignación o sello. que expresa. sino que conduce a ella y la revela.Bautismo y confirmación 65 CONCLUSIÓN GENERAL 1. La resurrección de Cristo. La exposición del bautismo y de la confirmación ha permitido descubrir la fe inalterable de la Iglesia a través de las vicisitudes de los siglos. en quien somos bautizados. pascual y escatológico a la vez. La fe bautismal se apoya en Cristo resucitado. Cristo es el centro focal partiendo del cual es posible descubrir al Padre que lo envía y al Espíritu que prolonga la acción del Padre. A él le está confiada. Esto se cumple de una vez para siempre en el bautismo. eclesial y escatológico. Ello permite percibir la unidad y la consumación de los tres sacramentos en el mysterium fidei. Carácter eclesial del bautismo y la confirmación. de la nación santa. Por la iniciación cristiana. Esta acción se expresa a través de toda la red sacramental. 3. «en el curso de los últimos tiempos». Tal es el tercer aspecto. y en lo sucesivo se prolonga y se consolida en el sacramento eucarístico. tanto para el cuerpo como para cada uno de sus miembros. . en éste. cristológica o trinitaria. En la primera. el neófito forma parte del pueblo de Dios. que construye la Iglesia. es el punto de partida y el término de este proceso. La Iglesia es obra del Espíritu Santo. la consumación de la economía salvífica. bautismo y confirmación descubren un triple aspecto: bíblico. 4. El cristiano es bautizado «en nombre de Cristo» o en nombre de las tres personas divinas. Así se abren paso dos perspectivas complementarias. Este carácter crístico lo encontramos también en la eucaristía. Las imágenes paulinas de «arras» y de «primicias» ponen en evidencia el carácter escatológico de su acción y de la economía de la salvación. que el Espíritu viene a tomar posesión del neófito y que. a la vez. Una y otra fórmula expresa la fe bautismal. Unidad que la tradición antigua y la liturgia oriental expresan administrando bautismo-confirmación-eucaristía en una misma celebración. lleva el plan salvífico a su consumación. En la teología sacramental.