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nº1

Entrevista Ana Juan Sol, Luna y Talía

El Hombre de Arena Edward Gorey


Oniricom
Microrelatos ilustrados
Staff pag. 02

02
DIRECCIÓN:
Eva Gutiérrez López

EDITORIAL:
Fernando Avefría
Cuentos sin Azúcar
La Bella Durmiente
pag. 04
REDACTORA JEFE:
EvaLí

ILUSTRACIONES:
04
EvaLí
Pabla Auladell
Ana Juan
J. Muth
Edward Gorey
El Invitado incierto
Editorial:
nº1
Entrevista a Ana Juan
pag. 07
IMPRIME:

07
Imprenta Ocaña

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En el Corazón del sueño
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El Hombre de Arena
2. Sonámbulo. pag. 11
o parcial de este número, sea por
medios mecánicos, químicos,
Entrevista Ana Juan
El Hombre de Arena
Sol, Luna y Talía

Edward Gorey fotomecánicos o electrónicos, sin


autorización del editor.
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Llega a vuestras manos una nueva publicación. Y esperemos vanidad que el Eclesiástico confiere a los sueños. Según Borges
que llegue para quedarse.
Desde la portada un ojo hipnótico, ciclópeo y ambarino, nos
(frase a la que debe seguir la duda sobre la veracidad de la si-
guiente), el divinamente inspirado autor de Eclesiástico habría
Rara Avis
Edward Gorey
inquieta. Es peligroso asomarse al interior. Nuestra mirada va a dicho y afirmado que “cosa vana son la adivinación, los agüeros pag. 14
cambiar para siempre: ver engaña más de lo que enseña. Mirar y los sueños; lo que esperas, eso es lo que sueñas”. Claro que
en la dirección establecida nos lleva por caminos ya trillados; esta acusación de vanidad, vista con nuestros ojos impregna-
nos encierra en la minúscula celda de la ridícula parte del uni-
verso que podemos abarcar. Ver cercena la visión si la navaja
dos de ciencias, contiene su propia negación. En un mundo tan
cercano al cielo como el del autor sagrado, el descubrimiento
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no abre nuestros ojos. La mirada del Ficcionauta, criatura clari- de la relación entre la vida secular y sus deseos por un lado
vidente de una mitología ignota, nos arroja al piélago de lo no y el mundo onírico por el otro, era una puesta a la luz de la
real. Es peligroso asomarse al interior. Decimos con Borges que intrascendencia de todo lo soñado. Siglos después, ese mismo
“los sueños constituyen el más antiguo y el no menos comple- descubrimiento, nuevamente novedoso, otorgará a los sueños
Bestiarios
pag. 16
jo de los géneros literarios”. Indeclinable invitación al mundo una altísima categoría en las jerarquías axiológicas del mundo
de Oniria. Podríamos decir que se aviene a esta proposición la moderno. Fernando Avefría

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Texto e ilustraciones: EvaLí

a estos autores, la crítica señala también al mexicano Julio Torri


Microcuento, minicuento, cuento minúsculo, cuento en mi- y al argentino Leopoldo Lugones como decisivos precursores Siempre tengo a alguien que me tiende
niatura, incluso cuentículo... Existen demasiadas denominacio-
nes para dar cuerpo al cuento brevísimo, entre las que parece
del actual microrrelato. una mano. Ahora es la del cadáver mal
imponerse la de “microrrelato”. En la segunda mitad del siglo XX el microrrelato llega a su enterrado de una vieja amiga.
madurez. El microrrelato se presenta como una auténtica pro-
Un fenómeno en absoluto nuevo en la literatura, que sin em- puesta literaria, como el género idóneo para definir, parodiar o
bargo parece ponerse de moda en el último medio siglo, de la volver del revés la rapidez de los nuevos tiempos y la estética
mano de insignes cultivadores de la ficción hispanoamericana posmoderna. Algo que tiene que ver con Italo Calvino y sus
como Borges, Cortázar, García Márquez, Arreola, Denevi y Mon- “Seis propuestas para el próximo milenio”, con sus “hibridacio-
terroso. Porque, aunque el microrrelato no es ajeno a todas las nes multiculturales”, como ha señalado Enrique Yepes, uno de
literaturas contemporáneas -basta recordar la extraña belleza los estudiosos de este arte pigmeo. El cuento brevísimo es la
de los cuentos breves de Kafka o el impagable humor de los de arena ideal donde se bate la moda de la destrucción de los gé- Sumergido en el agua caliente de su ba-
Slawomir Mrozek-, parece haber irrumpido con mayor fuerza al
otro lado del Atlántico, donde también se ha intentado dotarlo
neros, hasta el punto de que resulte imposible -e inútil- tratar ñera aún no se ha dado cuenta de que el
de definirlo, distinguirlo o envolverlo de legalidad.
de base teórica y distinguirlo de especies afines. No faltan en mundo ya no sigue ahí.
nuestro país brillantes cultivadores del microrrelato, como Luis Proliferan así estos “cuentos concentrados al máximo, bellos
Mateo Díez, Max Aub o Antonio Pereira, y es raro el escritor que como teoremas” -según expresión del argentino David Lagma-
no haya perpretado uno alguna vez. novich- que, con su despojamiento, ponen a prueba “nuestras
maneras rutinarias de leer”. Para diferenciarlos de los aforis-
El microrrelato hunde sus raíces, como toda literatura, en la mos, las frases lapidarias o los miniensayos, deben cumplir los
tradición oral, en forma de fábulas y apólogos, y va tomando principios básicos de la narratividad, aunque de una forma ex-
cuerpo en la Edad Media a través de la literatura didáctica, que travagantemente concentrada. Son, casi siempre, ejercicios de
se sirve de leyendas, adivinanzas y parábolas. Algunos han vis- reescritura, o minúsculo laboratorio de experimentación del
to el microrrelato como la versión en prosa del haiku oriental y lenguaje, o ambiciosa pretensión de encerrar en unas líneas
otros lo han hecho derivar de la literatura lapidaria. una visión trascendente del mundo.
Pero es en la época moderna, al nacer el cuento como género En la Ciudad Futurista, Nadie Gutiérrez Pero queda una sospecha: ¿no habrá en todo esto un poco de
literario, cuando el microrrelato se populariza en la literatura
en español gracias a la concurrencia de dos fenómenos de dis-
pinta el cielo de un día nublado porque pereza? Con su humor de siempre, Augusto Monterroso parece
sembrar la duda cuando escribe: “Lo cierto es que el escritor de
tinta índole: la explosión de las vanguardias con su renovación no tiene gafas de sol. brevedades nada anhela más en el mundo que escribir intermi-
expresiva y la proliferación de revistas que exigían textos bre- nablemente largos textos en que la imaginación no tenga que
ves ilustrados para llenar sus páginas culturales. Algunas de las trabajar, en que hechos, cosas, animales y hombres se crucen,
greguerías de Ramón Gómez de la Serna son verdaderos cuen- se busquen o se huyan, vivan, convivan, se amen o derramen
tos de apenas una línea, y también Rubén Darío y Vicente Hui- libremente su sangre sin sujeción al punto y coma, al punto”.
dobro publicaron minicuentos desde diversas estéticas. Junto

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Textos:
Gianbatista Basile
Ilustraciones:
Pablo Auladell

y
devolviendo así a la desconsolada prin- cuento fue publicada en Italia, en 1636, la original divergen.
cesa a su primer y auténtico amante…), por Giambattista Basile en su colección Un noble que caza en el bosque des-
los cuales hacen de la obra un monu- titulada “Pentamerone”. cubre, gracias a su halcón, el palacio
mento barroco inigualado, bastante fiel, En esta “Bella durmiente” napolita- abandonado y el cuerpo inerte de la
por lo demás, a la “cultura popular” estu- na, unos sabios advierten a un gran rey princesa. En vez de limitarse a darle un
diada por antropólogos e historiadores. que su hija recién nacida, Talía, corre el beso, la viola y se marcha. Nueve meses
El tratamiento basiliano de la Bella peligro de pincharse con una astilla en- más tarde, la durmiente Talía da a luz a
Durmiente dista bastante, como ya os venenada oculta entre lino. Aunque el dos gemelos, un niño y una niña llama-
podéis ir imaginando, del célebre film rey prohíbe que entre una sola fibra de dos Sol y Luna. Los pequeños son cuida-
de Walt Disney. lino al palacio, Talía, siendo ya una ado- dos por las hadas. Un día, el niño chupa
Los cuentos populares, magnífica cuentos populares, escrita casi cien años “La bella durmiente del bosque” era lescente, encuentra una rueca para hilar el dedo de su madre buscando el pezón
reserva de historias increíblemente antes de los célebres Contes de Ma Mère el primer cuento del libro que Charles lino, inmediatamente se pincha con una para mamar y extrae la astilla envenena-
Extrañas, han ido conociendo, en Occi- roye de Charles Perrault. Perrault publicó en 1697. Se trata de la astilla debajo de una uña, y cae muerta. da, con lo que Talía recupera el conoci-
dente, un proceso de “domesticación” «El cuento de los cuentos, o entreteni- versión que todavía contamos hoy, pero Agobiado por la pena, el rey deposita miento.
y edulcoración realmente penoso, de- miento para los pequeños», renombra- no reproduce en su totalidad la historia el cadáver de su hija sobre un paño de Pasan los meses y el noble, recordan-
bido a su creciente acotamiento dentro do en la cuarta edición «Il Pentamerone» original, ya que Perrault omitió muchas terciopelo, cierra las verjas de palacio y do su agradable encuentro con la rubia y
del “ghetto” de la literatura para niños. (ya que, en homenaje a Boccaccio, se de las tremendas peripecias de la her- abandona para siempre su bosque. En bella durmiente, visita de nuevo el pala-
Cuentos que, en su origen, eran destina- trataba de cincuenta cuentos narrados mosa princesa. La primera versión del este punto, nuestra versión moderna y cio y la encuentra despierta. Le confiesa
dos a un público mixto (el de la familia durante cinco días por diez contadores
extensa donde adultos y canijos dor- de historias), estaba en realidad destina-
mían en la misma cama) que los sabo- do a cortesanos adultos, ya alejados del
reaba por igual, han sido poco a poco universo popular rural (de sus súbditos)
reducidos a un universo infantil muy que descubrían como algo sumamente
aseptizado. “exótico”. Un noble que
Buen ejemplo de lo que nos hemos Por ello abundan caracteres que ahora caza en el bosque
perdido en el proceso es el caso de la chocarían en cualquier consejo editorial descubre, gracias a
Bella Durmiente y, en general, del Penta- de libros infantiles, desde la violencia
merone de Giambattista Basile, Libro In- más brutal hasta el sexo y la escatología
su halcón, el palacio
creíblemente Extraño donde se ubica la más radicales (baste como ejemplo esa abandonado y el
primera referencia literaria al cuento. De cucaracha mágica que se introduce to- cuerpo inerte de la
hecho el libro de Basile es, después de das las noches por el ano de un marido princesa.
los compendios de exempla medievales, nefasto, provocándole una atroz diarrea
una de las primeras recopilaciones de que le impide consumar el matrimonio,

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que él es el padre de los dos pequeños, atormentado creyéndose que se ha co-


y el noble y Talía viven un idilio de una mido a sus propios hijos pero resulta
semana antes de que él la abandone de que el cocinero, que era un hombre de
nuevo... para volver junto a su esposa, buen corazón, puso a salvo a los peque-
de la que nunca hace mención. ños gemelos y los sustituyó por carne
A partir de aquí, la historia original ad- de cabra. La enfurecida esposa ordena
quiere un carácter cada vez más rebus- que Talía, que también ha sido captura-
cado y gratuito. La esposa del noble se da, sea quemada viva en una hoguera,
entera de la existencia de los hijos bas- pero la Bella Durmiente es salvada en el
tardos de su marido, los hace prender y último instante por el padre de sus hi-
los entrega a su cocinero, con la orden jos… y colorín colorado, este cuento se
de que degüelle a los dos pequeños y ha acabado.
con sus carnes prepare un sabroso gui- En el próximo número os contaremos
sado. Y cuando su esposo, relamiéndose, la verdadera historia de Blancanieves,
casi ha terminado lo que hay en su plato, aunque si no estais preparados es me-
ella le anuncia malignamente: “¡Te estás jor que os quedeis con la dulcísima niña
comiendo lo que es tuyo!”. blanquita y cantarina que sale en las pe-
Durante algún tiempo, el noble vive lículas de Walt Disney...

Desde que publicó Frida, en el año 2002, gracias a la


editorial norteamericana Scholastic, Ana Juan no ha pasa-
do desapercibida para los amantes de la literatura infantil y
juvenil. Ese mismo año, también pudimos admirar su trabajo
en un libro publicado en España, Cuentos populares españoles,
junto a otros ilustradores. Pero su carrera no empezó ni acabó
en este simbólico año, capicúa para más inri. En la entrevista
que Eva Gutiérrez ha realizado para Ficcionautas, esta artista
valenciana nos habla del antes, el después y el ahora de una
trayectoria que aún tiene muchas páginas que recorrer.

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EvaLí: La primera obra tuya que llegó a mis manos fue el A.J: Sinceramente creo que la ilustración infantil se acercó “Lo único que me preocupa es
álbum ilustrado Frida. Después, poco a poco, he ido tirando de a mí y no yo a ella, nunca deseé ser una ilustradora de libros conseguir transmitir todo aquello
ese hilo que me ha llevado a conocer (y disfrutar) de otros tra- infantiles hasta que me ofrecieron el manuscrito de mi primer que la imagen y el texto requie-
bajos tuyos dentro y fuera del ámbito de la literatura infantil. libro ilustrado, Frida. Sin darme cuenta, me vi dentro de un
Alternando siempre tu obra pictórica con la producción artísti- mundo fascinante donde podía dar rienda suelta a mi imagina-
ran al margen de estilos”
ca, has realizado carteles, portadas en importantes revistas in- ción. Pero, por supuesto, siempre al servicio de un texto. corazón, tanto como ilustrador como editor.
ternacionales, cubiertas de libros de adultos, carátulas de CD”s, Creo que hay una gran falta de ideas y la recuperación de an-
posters, ilustración infantil e ilustración para obras adultas… E:Tu primer álbum infantil, Frida, lo has publicado en EE tiguos libros de los años 50-60 (Dr. Seuss, Madelaine…) es una
Creo que desde que me topé por primera vez con tu trabajo, UU con la editorial Scholastic. En un mercado tan diferente al práctica normal hoy en día, lo que demuestra la falta de ideas,
he sentido la fascinación de estar ante una gran artista con un nuestro como es el norteamericano, ¿qué relevancia tiene el gracias a esa autocensura que por desgracia existe.
estilo muy definido y una capacidad extraordinaria de comu- álbum como género? Inevitablemente, cuando el ambiente no es de completa
nicación plástica, no importa cuál sea la técnica o el soporte libertad, a veces no es fácil dar rienda
elegido. ¿Cómo describirías tu estilo o cuáles son los criterios A.J: Tiene una gran importancia. suelta a tus ideas, aunque esto pue-
artísticos que persigues? Solo hay que comparar las cifras de de servir como revulsivo y hacer que
las tiradas de los libros infantiles: en tu imaginación consiga salvar estos
Ana Juan: Un estilo propio es el resultado de muchos EEUU son mucho más grandes que obstáculos.
años de trabajo, sinceramente y después de tantos años lo úni- en España, existen muchas publica-
co que me preocupa es conseguir transmitir todo aquello que ciones dedicadas a la crítica, listas E:Aunque corra un poco el ries-
la imagen y el texto requieran al margen de estilos. Si se esto de ventas y exposiciones organiza- go de quitarle la magia a un asunto
se consigue, mis imágenes funcionan. Creo que conseguir la das por La Sociedad de Ilustradores. como este, me gustaría que descri-
comunicación entre el autor y el lector es primordial. No me Pero lo más importante es que no bieras cómo es el momento en que,
importa para conseguirlo alguna veleidad artística o plástica se considera la ilustración infantil por primera vez, te acercas a un tex-
que otra. como “ilustración menor”. to que vas a ilustrar. ¿Cómo comien-
zan a cobrar cuerpo los personajes,
E: Háblanos de tu evolución como artista: de las etapas en tu E: Y continuando con las diferen- cuál es el proceso?
carrera y los hitos que trazan esas fronteras. cias culturales entre el mercado edi-
torial estadounidense y el nuestro, A.J: Cuando recibo un texto, nor-
A.J: Cuando acabé la carrera de Bellas Artes, tuve la suerte ¿percibes allí una mayor preocupa- malmente me acerco a él leyéndolo
de empezar a trabajar enseguida como ilustradora en revistas ción por lo “políticamente correcto” con atención y documentándome
como La Luna y en la mítica Madriz, donde realicé mis primeras y/o moral en los contenidos litera- sobre el tema o la ambientación del
y últimas historias gráficas. Al mismo tiempo que publicaba, rios de la literatura infantil? ¿Cómo lugar donde se desarrolla.Más tarde
iba aprendiendo y desarrollando un estilo personal. afecta este aspecto a tu libertad suelo pasar al diseño de los persona-
Puedo considerarme privilegiada por haber tenido esa suer- creadora? jes y de ahí al diseño global del libro.
te. Siempre he compaginado la ilustración con la pintura y la Cuando esta idea está clara, paso al
escultura, algo que me satisface mucho. Pero no me ha inte- A.J: Hay una gran preocupación diseño de las páginas, cuidando que
resado exponer mis trabajos, aunque lo haya hecho en alguna por lo “políticamente correcto”. Se texto e imágenes se integren sin que
ocasión: el libro es mi gran pasión. examinan con lupa todos los textos, esto impida la lectura de la historia.
No soy consciente de hitos en mi carrera. Todo se ha ido de- cualquier tema o imagen que pueda Luego pasamos a la realización de
sarrollando tan poquito a poco que nunca he sentido la sen- ser causante de polémica se revisa o rechaza pero felizmen- los bocetos de las páginas, y cuando estos están aprobados por
sación de que un trabajo haya cambiado radicalmente mi vida te aún se pueden encontrar trabajos imaginativos y editores el editor, paso a la realización de los originales. El último y más
profesional, a excepción de Frida, que me abrió las puertas del dispuestos a arriesgarse en la publicación de un libro “diferen- problemático momento es el de la portada, que normalmente
mundo de la literatura infantil. te”, y a veces suele ocurrir el milagro de convertirse este libro necesita muchos bocetos e inevitables discusiones.
denostado en un best-seller. Hay que seguir los impulsos del
E: Vamos a ceñirnos al ámbito de la ilustración en la litera- E: Aún más enriquecedor habrá sido el proceso en el caso
tura infantil, ¿cómo se produjo tu acercamiento a esta, qué es “Tengo debilidad por las histo- de Comenoches, el primer álbum ilustrado del que, además, tú
lo que te ha movido a introducirte en este universo tan pecu- eres la autora. ¿Qué relación has experimentado entre la Ana
liar? Porque últimamente parece ser que es lo que te tiene más
rias transgresoras y un poco irre- Juan autora y la Ana Juan ilustradora? ¿No hay en esta doble
ocupada verentes...” función algo de esquizofrenia?

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A.J: Las dos Anas se llevan muy bien, quizá porque pienso
en imágenes en lugar de con palabras y esto hace que este sea
único de sus trabajos al que he tenido acceso.
Como curiosidad te contaré que hace un par de años encon-
EL HOMBRE DE ARENA
proceso muy sencillo. tré en un VIPS una reedición de este libro, burdamente hecha,
que le robaba toda la magia a la edición original. De E.T.A. Hoffman a Neil Gaiman
E: Hemos hablado en otra ocasión sobre la dificultad de en-
contrar textos interesantes para ilustrar. ¿Qué temas te atraen E: Y, para finalizar, ¿qué te parece si, como si se tratara de
más, o qué buscas en un texto para que te decidas a ilustrarlo? uno de esos menús “largos y estrechos”, escoges 10 álbumes En estos tiempos cuando se menciona “El hombre de arena” dre-. Cuando digo “viene el Hombre de Arena” quiero decir que
ilustrados que te parezcan auténticas delicatessen? Da igual la uno piensa en el fantástico villano de las películas de Spider- tienen que ir a la cama y que sus párpados se cierran involun-
A.J: Ante todo me interesa la universalidad de las historias, época y la nacionalidad. man, pero hay un Hombre de Arena más clásico y extraordina- tariamente como si alguien les hubiera tirado arena a los ojos.
suelo huir de localismos. Me gusta que sean sugerentes, diver- rio de siglos anteriores. Me refiero al excelente cuento del pre- La respuesta de mi madre no me satisfizo y mi infantil imagi-
tidas y con una puerta a la fantasía siempre abierta. Tengo de- A.J: En esta lista el lugar que ocupan en ella los libros no cursor del género de ciencia ficción y notable autor de cuentos nación adivinaba que mi madre había negado la existencia del
bilidad por las historias transgresoras y un poco irreverentes, indica el lugar que tienen en mi corazón. No son todos los que fantásticos E.T Hoffman. Hombre de Arena para no asustarnos. Pero yo lo oía siempre
pero como ya te he explicado no es fácil conseguir su publi- están ni están todos los que son: La obra de Hoffman siempre se caracterizó por su inclinación subir las escaleras.
cación, las grandes editoriales están muy preocupadas por las - The cat in the hat (Dr. Seuss) a temas sombríos y extraordinarios. Otra característica a resal- Lleno de curiosidad, impaciente por asegurarme de la exis-
cifras de ventas. Menos mal que, gracias a las pequeñas edi- - Where the wild things are (Maurice Sendak) tar de las obras del autor alemán es su tendencia a la experi- tencia de este hombre, pregunté a una vieja criada que cuida-
toriales que se arriesgan a publicar libros “diferentes” que en - Olivia (Ian Falconer) mentación. Los cuentos de Hoffman no se limitan a la estruc- ba de la más pequeña de mis hermanas, quién era aquel per-
alguna ocasión dan la sorpresa de convertirse en superventas, - Silent Night (Sandy Turner) tura clásica de los relatos. El escritor ideal de Hoffman debía sonaje.
hay todavía una esperanza. - The happy Lion (Louise Fatio, ilustrado por Roger Duvoisin) ser un innovador, por ello su obra se caracterizó siempre por -¡Ah mi pequeño Nataniel! -me contestó-, ¿no lo sabes? Es un
- The wolves in the wall (Neil Gaiman, ilustrado por Dave los finales abiertos, los cambios de persona en la narración, el hombre malo que viene a buscar a los niños cuando no quieren
E: Seguro que hay en tus recuerdos un lugar especial para McKean) diálogo con el lector y el elemento fantástico como elemento irse a la cama y les arroja un puñado de arena a los ojos hacién-
esos álbumes que llegaron a tus manos cuando eras pequeña. - La historia del topo que quería saber quién se había hecho eso perturbador de la cotidianidad. dolos llorar sangre. Luego los mete en un saco y se los lleva a la
¿Qué libros recuerda Ana Juan? ¿Alguno, en concreto, hizo des- en su cabeza (Werner Holzwarth, ilustrado por Wolf Elrbruch) El cuento que casi todos reconocen como su obra más em- luna creciente para divertir a sus hijos, que esperan en el nido
pertar en ti una vocación temprana? - The doubtful Guest (Edward Gorey) blemática es “El hombre de arena”. Este cuento fantástico es y tienen picos encorvados como las lechuzas para comerles los
- Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll) una de sus muestras más exquisitas del buen hacer literario. ojos a picotazos.
A.J: Conservo un libro heredado de mi hermana, la autora - Gerald, McBoing Boing (Dr. Seuss) Tiene además las constantes de su obra. Una narración onírica Desde entonces, la imagen del Hombre de Arena se grabó
es María Teresa León, mujer de Rafael Alberti. Se llama Cuentos por momentos de pesadilla, la descripción de grupos humanos
para soñar, y las ilustraciones, que iban pegadas como si fue- E: Muchas gracias por tu tiempo respondiendo a estas pre- ilustrados, el asombro frente a las posibilidades de la ciencia y «¡El Hombre de Arena!» Corría al
sen cromos, son maravillosas y llenas de misterio. La autora de
las ilustraciones, Rosario de Velasco, es desconocida, este es el
guntas, Ana. Espero que sigamos disfrutando en España de tu
trabajo por mucho tiempo.
el amor enfrentado a poderes más allá de su comprensión.
-¡Oye mamá! ¿Quién es ese malvado Hombre de Arena que
dormitorio y aquella terrible apa-
nos aleja siempre del lado de papá? ¿Qué aspecto tiene? rición me atormentaba durante
-No existe tal Hombre de Arena, cariño -me respondió mi ma- toda la noche.

Ilustrciones Ana Juan


Editoril Oniria
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en mi espíritu de forma terrible; y, por la noche, en el instan- una manera sencilla y clásica: un niño temeroso será la víctima Simon no regresó. Fleischer siguió siendo el escritor hasta el
te en que las escaleras retumbaban con el ruido de sus pasos, del Sandman. El dúo Joe Simon y Jack Kirby, los creadores del final, que no tardó mucho en llegar, ya que el retraso entre los
temblaba de ansiedad y de horror; mi madre sólo podía enton- Capitán América y de otros muchos personajes, son una leyen- números junto con el cambio brusco de equipo creativo dis-
ces arrancarme estas palabras ahogadas por mis lágrimas: «¡El da en el mundo del comic, pero en la década de los 50 se sepa- minuyó el interés de los lectores. El último número fue el #6
Hombre de Arena! ¡El Hombre de Arena!» Corría al dormitorio raron y no volvieron a trabajar juntos hasta los años 70. (Enero de 1976). Todas las portadas fueron dibujadas por el rey.
y aquella terrible aparición me atormentaba durante toda la Simon y Kirby habían creado un personaje llamado The El escritor finalmente optó por Sandman, una creación del
noche. Sandman para DC en los años 40, pero éste no se parecía en legendario maestro Gardner Fox que tuvo su breve época de
Uno de los primeros cómics que leí fue The Sandman de nada. Este Sandman no parecía tener otro nombre u ocupación gloria en los kioskos durante los años ´40.
Neil Gaiman. Este es una de las mejores novelas gráficas que que llevar un traje chillón y luchar contra el mal. Su cuartel ge- El personaje llegó a ser uno de los fundadores de la Sociedad
he leído en mi vida. Su lectura me llevó a buscar en la lite- neral era un lugar llamado “La Cúpula de los sueños”. Se movía de la Justicia, el primer gran grupo de superhéroes del universo
ratura la historia original. Entonces descubrí el cuento del por todos los mundos extraños que la gente visita en sueños, DC.
mismo nombre de E.T.A. Hoffman. Aunque ambas histo- a los que llegaba a través de la “Corriente de los sueños”. Sus La verdad que Sandman no tenía muchos adeptos y ensegui-
rias tienen desarrollos diferentes (la de Gaiman es un via- ayudantes, un par de monstruos llamados Bruto y Glob, venían da quedó en el olvido.
je por la pesadilla y sueño hacia el final del siglo XX y la de directamente de las pesadillas. En 1974  el Gran Jack  Kirby (el creador del Capitán Améri-
Hoffman un cuento sobre la imposibilidad de construir la The Sandman estaba pensado para ser un sólo número, pero ca) relanzó al héroe en un cómic para niños que presentaba a
mujer perfecta al estilo Metrópolis), siguen edificando un se vendió tan bien que DC quiso hacer una serie regular. El se- Sandman como un ser que vivía en la dimensión de los sueños
mito que no se ha agotado. Eso me permitió encontrar un gundo número es de mayo de 1975. Simon y Kirby no estaban y protegía a los chicos de pesadilla y todo tipo de amenazas.
corto animado de 1991 de Paul Berry llamado The Sandman. disponibles a corto plazo para continuarla, por lo que Michael Un fiasco que tampoco duró demasiado tiempo en las libre-
La animación presenta el mito original: el hombre de arena Fleischer se hizo cargo como escritor, manteniendo el estilo de rías. Sandman parecía condenado hasta que lo agarró Gaiman
vive en la luna, tiene rasgos de ave y del astro celeste que sale ensoñamiento fantástico que Simon había utilizado, con Ernie y lo convirtió en un ícono cultural.
en la noches para arrojarles arena a los niños en los ojos para Chua (que estaba haciendo Batman y Flash para DC en ese mo- Si bien tomó algunos elementos que habían presentado an-
después arrancárselos. Berry, entonces, presenta la historia de mento) a los lápices. Kirby volvió como dibujante en el #4, pero tes Fox y Kirby, el nuevo Sandman fue un personaje mucho más
complejo destinado al público adulto.

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–las clásicas composiciones infantiles, tan comunes en autores se introduce en la vida de una familia burguesa y se comporta
como Lewis Carroll, como el limerick y el spell o el antiguo ir- de manera extraña, escondiendo las toallas cuando se enfada
landés, el oed–, son piezas creadas en plumilla, en parte deu- o haciendo de cuña de las puertas cuando se deprime. Gorey
doras de los grabados románticos clásicos (como los de Gus- es absurdo y extrañamente misterioso, vale la pena una ojea-
tave Doré), de las narraciones gráficas de principios de siglo da a ese que él llama The Insect God (El dios insecto), un ani-
XIX, como las aucas iberas y de las ilustraciones de la prensa y malito inquietante y, aunque al parecer inofensivo, es de esas
los folletines de la era victoriana y de la Inglaterra eduardiana. criaturas que uno no quisiera encontrarse en una pesadilla.
De esta forma Gorey compone las más inclasificables historias, Edward Gorey, como el autor extraño, melancólico y románti-
dibujos y versos que nos hablan, por ejemplo, de The Gashly- co que fue, cumplía a la perfección el paradigma del ermitaño
crumb Tinies (Los pequeñines macabros), una pieza pedagógi- moderno –quizás al mejor estilo de otro extraño del siglo XX:
ca y musical en donde Amy, Basil, Clara y otros niños esperan Bela Lugosi, homenajeado por Tim Burton en Ed Wood (1994)–.
inconscientes un final funesto descrito en feroces versos: “ A is Aislado en su casa atestada de libros, gatos, objetos de extraña
for Ami who fell down the stairs “, “ B is for Basil assauted by procedencia y muchos recuerdos olvidados por el tiempo, tele
bears “. Las obras de Gorey exhalan un incesante aliento me- adicto y seguidor de Buffy la Cazavampiros, fabricando títeres
lancólico con en el caso del atascado novelista Clavius Frede- para niños y estudiando la historia criminal de los Estados Uni-
ric Earbrass, autor de The Unstrung Arp (El arpa sin encordar), dos, Edward St. John Gorey ve bajar al dios insecto, que lo toma
residente en Colapsed Puddding y autor de títulos como “Un con sus delgadas extremidades y, con sus extrañas alas, se lo
Lo macabro con lo inocente, lo infantil con el horror, la me- cubo de basura moral” y la trilogía “La profundidad del hipo” o lleva volando al mundo de los muertos, ese mismo mundo con
lancolía con la inocente alegría, la oscuridad con la destellante el advenedizo ser de The Douft Guest (El invitado incierto), que el que tanto estuvo fascinado.
luz del día: todo eso es Edward Gorey.
La obra de Gorey, por sus características, es una de las más
personales, originales e interesantes de la segunda mitad del
siglo XX. En un principio, durante las década de los cuarenta, Los
peq
ue
Gorey trabaja como ilustrador y diseñador de portadas de libros ño
sm
(algunas de las cuales eran para obras de Kierkegaard y Kafka), ac
sin embargo en 1953 comienza a elaborar sus propios libros y ab
ro
ante la negativa de varios editores decide iniciar un proceso de s
auto publicación creando su propia editorial: Fantod Press. Por
ser un autor inclasificable, sus obras no han encontrado el es-
tante adecuado para ser exhibidas en las librerías –como en el
h
El pájaro Crunc caso de su libro The Loathsome Couple (La pareja repugnante),
que narra e ilustra, en tono jocoso, la historia real de una des-
cuidada pareja de infanticidas que dejan caer, en un autobús
abarrotado de gente, fotos de sus delitos–. Es que la obra de
Gorey raya con lo grotesco sin ser prohibido, con lo prohibido
sin ser asqueante, con el asco sin causar repugnancia; no es un
Mike Diana regocijándose con sucias blasfemias pornográficas,
o un Robert Crumb sacando sus propios “trapitos al sol” acerca
de sus perversiones sexuales. Gorey está más cerca de un sen-
tido decimonónico de la vida, de una cierta melancolía por la
existencia y es por eso que se presenta mucho más interesante.
Sus ilustraciones, en su gran mayoría acompañadas de versos

Por ser un autor inclasificable,


sus obras no han encontrado el
estante adecuado para ser exhi-
bidas en las librerías.

16 17
nº1

Escrito e ilustrado
por EvaLí El Ho
mb
re
de
Co
rte
z

a
El Hombre de Corteza huele a cosas guardadas y su voz es
como el cuchicheo de un millón de bocas.
El Hombre de Corteza tiene unos ojos que no tienen cora-
zón y un corazón que está ciego.
El Hombre de Corteza a veces alza la mirada para compro-
bar que el mundo aún sigue ahí.
El Hombre de Corteza lo sabe todo, pero no sabe qué es reir
o llorar porque la risa le quebraría el alma y al llanto lo dejaría
sin savia.
El Hombre de Corteza está enamorado de una Raíz y espera
que ella de el primer paso...

o
az
m
ña
Ca
de
re
mb

El Hombre de Cañamazo no parpadea, tampoco duerme


El Ho

nunca pero no tiene sueño (aunque sueñe despierto).


El Hombre de Cañamazo sólo conoce las palabras que nun-
ca se han dicho, pero no habla: hace música con los objetos y
canta como una soprano.
El Hombre de Cañamazo puede escuchar los susurros.
El Hombre de Cañamazo no tiene recuerdos porque se le
escapan todos por los agujeros.
El Hombre de Cañamazo siempre había querido ser Cuerda
de Horca...

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