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Cartografia Sensible La Mina, una llarga mutació

desdelamina.net XXIV Setmana Cultural – 2015

L’equip de desdelamina.net us anima a acompanyar-nos per una passejada col·lectiva pels carrers del barri de la Mina amb l’objectiu de fer-ne una cartografia, un mapa col·lectiu, creatiu i sensible que ens permeti identificar i compartir aquells racons del barri que han tingut un especial significat per a cadascun de nosaltres.

Aquesta cartografia la farem a partir de les aportacions que ens farà en Paco Marín i de la selecció de textos que ens ha preparat. En Paco es una d'aquelles persones que ha estat vinculada al barri i la seva gent durant més de 30 anys, tant com a professor de l'institut, vei del barri i activista veïnal, antropòleg i filosof diplomat en criminologia o com investigador sobre urbanisme, moviments veïnals i participació.

A la travessa ens acompanyarà també el cor DesaCORd que

tradició dels cors socials. Aquest grup de persones de diferents edats, procedències i idees, entenen l’acció musical com una eina d'intervenció no-violenta per a la transformació individual i col·lectiva.

neix a Barcelona l’any 2011, inspirat en la

Així mateix, aquesta cartografia posarà punt i final a la 24a Setmana Cultural de la Mina, un seguit d’activitats reivindicatives i de reflexió que aquest any han girat al voltant dels 15 anys del Pla de Transformació del barri.

«Davant d'aquestes crítiques, l'Ajuntament de Barcelona, per mitjà del Patronat Municipal de l'Habitatge, va elaborar l'any 1972, el següent document, que pretén ser una «justificació» de les seves actuacions. Diu textualment:

La población que inicialmente residirá en el polígono es, de todas las de inmigración a la Ciudad, la menos integrada, tanto económica como socialmente; y hasta internamente está falta de estructuración social que la aglutine. En definitiva se trata, en muchos casos, de gente que a lo sumo tienen conciencia de sus necesidades materiales elementales, pero que debido, precisamente a su falta de integración, no sienten como una necesidad el acceso a una vida realmente social y de igualdad en el marco de la gran ciudad. Por todo ello es necesario pensar que los factores de marginación urbana de este tipo de población no son todos exteriores, sino que son también internos a la misma»

Josep Mª Monferrer pàg 26, Història del barri de La Mina 1969 – 2000, Ed. Octaedro 2014

«De Lucena a Somorrostro

Son las 11 de la noche del 17 de junio de 1987 y la reunión de la junta de escalera de una portería de la calle Venus ha sido larga. Los temas tratados son los de siempre: algunos vecinos que no pagan con regularidad el recibo de escalera, la limpieza de la portería que no acaba de ser como debiera, el “trapicheo” poco claro de alguno que afecta la

vida de todos

La reunión se desarrolla en el piso

de uno de los vecinos de la escaleras, miembro de

la Junta. Después de tratar los asuntos de la portería de aquel día, uno de los vecinos cuenta

cómo llegó a Barcelona desde su pueblo, sus aventuras y desventuras en las chabolas de Somorrostro y la Perona y cómo, finalmente, se instaló en La Mina. Inicia su relato como quien sabe que transmite una información que conviene que se mantenga en la memoria de todos. Es sabiduría popular. Hoy, quince años más tarde, sabemos que este testimonio recogido en una grabación magnetofónica, es un valor documental y su transcripción, un pequeño homenaje a tantas personas anónimas que esperan ver en un barrio transformador la razón de tantos sacrificios. La cinta original pertenece al fondo documental de Bisaucii: Col·lectiu urbà del marge dret del riu Besòs. María: ¡Que sueño!. Oye, a la Ana hay que pasar a

cobrarle el recibo del mes y a los del Manolo hay que darles un toque. Les toca limpiar la portería esta semana y hoy estaba bien sucia. Bueno, por hoy, ya está bien, ¿no?

Enrique:

Paco: Vale. Pero el José decía la semana pasada

que nos tenía que contar la historia del “Mensa” Manolo: Mesa, Sr. Mesa, José: ¿Te interesa escucharla? Paco: Hombre, claro.

José: Bueno

Paco: ¿Pero tú cuando llegaste a Barcelona, José? José: Uf, por lo menos hace 40 años. Recién salío del servicio militar me vine aquí. Paco: ¿Y antes del servicio dónde vivías tú? José: En Somorrostro.

Paco: ¿Desde dónde llegaste a Barcelona? José: Yo soy de Lucena, de Córdoba, en Andalucía. María: ¡Ay, de Lucena, qué bonito !

Paco: Anda, allí hacen una cerámica verde

un botijo, José, que te lo tengo que enseñar José: Y de allí, me fui a Madrid. Me puse a trabajar en Chamartín cuando acabé el servicio militar. Paco: ¿Hasta entonces estuviste en Lucena?

el

acta la debiera hacer el secretario

este señor

tengo

José: Claro, yo nací en Lucena, cabeza de partido de Córdoba. Paco: ¿De qué trabajabas en el pueblo? José: En el pueblo trabajaba yo, mira, vender

ropa, a veces me iba al campo a labrar, aclarar el

por ocho pesetas de sol a

sol. Eso no lo habéis pasado vosotros. Paco: ¡Sesenta pesetas de sol a sol! José: ¿Cuanto? ¿Sesenta pesetas? ¡Ocho pesetas! Aquí en Barcelona se cobraba entonces a ocho pesetas la hora. Paco: Lo que a ti te pagaban cogiendo aceitunas de sol a sol. Pues la madre que parió a los señoritos andaluces, ¿no? José: ¡Pues sí! Luego me coloqué en un molino. Paco: ¿Y dónde hiciste la mili? José: Yo hice el servicio en Tarifa. Paco: ¡Qué viento de Levante siempre!, ¿no?. ¿Fue la primera vez que tú salías de Lucena? José: La primera vez. Estuve tres meses en

Córdoba, en un sitio que le dicen El Ovejo, al lado de cerro Muriano. Yo estuve hasta metío en la cueva de José María “El Tempranillo”, había por allí una garita. De allí, nos llevaron a Tarifa cuando juramos bandera. Allí cuando me licenciaron me volví a mi tierra. Paco: ¿Y qué hiciste durante la mili? ¿Hacer guardias? José: Yo serví en Alava 22, regimiento de infantería. Paco: ¿Y aquí en Barcelona cómo sabías tú quien era el “Mensa”? José: ¿Tú sabes lo que era el Mensa? Era sargento de la División Azul ¿Es que no lo sabes tú eso? Paco: No, José, ni idea, yo no lo he conocido. José: Sargento de la División Azul, de lo más malo Paco: ¿Y qué hacía? José: Te hacías una barraca porque no tenia

te

algodón, a la aceituna

amparo donde recogerte

y resulta que él

voy a decir la verdad, yo me hice una barraca de madera como pude. Vino y me la quemó. Paco: ¿En Somorrostro? José: En Somorrostro.

Paco: ¿Pero tú no te habías ido a Madrid? José: Me vine aquí con mi familia, aquí ya conocí a

vivimos sin amparo

ninguno. Paco: ¿Cuándo te hiciste la barraca estabas casado o no?

José: Me casé en la iglesia de San Miguel, le decían la iglesia de los perros. Paco: ¿Y cómo era tu barraca? José: De madera, debía tener la mitad de este

comedor

Paco: ¿Pero te la quemó o te la demolió? José: Yo te digo. Me echó fuera, y cuando me sacó de la barraca, llegó, tiraron la barraca y le pegaron fuego a las maderas, Paco: ¡Que perro! José: Claro. Entonces me dieron una barra de un señor que era pescador, el Torero. Paco: ¿Pero te dieron ellos, los del Ayuntamiento, otra? José: Este señor se había ido a una vivienda y su barraca, como vio mi mala situación, me la cedió a mí. Paco: ¿Y tú ya tenías hijos? José: Sí, dos. Mis hijas mayores. Mensa con los guardias, con cuatro o cinco guardias, me echaron otra vez fuera de la barraca y la derribaron. Los “picos” que le decían. ¿No te acuerdas tú de aquello o qué? Pepe: Sí, me acuerdo. Luis: Yo era muy pequeñito. Paco: ¿Y qué hiciste, José? José: Volví a hacerme otra de madera. Paco: ¿Cuándo debió pasarte todo esto? José: ¿Tú te acuerdas del año que cayó tanta nieve?

mi señora, me casé,

Vino el Mensa y me la quemó.

María: Yo me acuerdo. Debía yo tener unos nueve años. José: Bueno, para que veas que no miento, te voy a enseñar un día una foto que tengo, que me hizo un muy amigo mío, un jesuita. Yo no lo tenía como cura ni nada de eso, era una persona buena. Se

ponía a trabajar en una obra y lo que le daban se lo daba a los pobres. Que, por cierto, es catalán. Y se llama este señor que hoy esta difunto, se estrelló en un avión, se llama este señor don Pedro Closa, es catalán y tiene un hermano; su madre tiene una pastelería, alta ella, rubia, con el pelo azafranao, una mujer muy bien parecía, muy

buena

entonces, aquel día, cuando se enteró que cayó tanta nieve, claro, vinieron a ver la situación en la

Teníamos una cama de

matrimonio, de madera, el techo (de la barraca) con el peso de la nieve se hundió, se rompieron las maderas de arriba de la junta, y nos pilló a

todos dentro. Menos mal que el espaldar de la cama nos libró de que el techo nos aplastara; a mí me pilló la pierna. Y el vecino, que cuando quieras te lo presento, hoy vive en San Roque, ayudó a sacarme de allí. Vino el “Mensa” con este señor que te acabo de decir Paco: ¿Con el Closa?

José:

Paco: ¿Con el jesuita? José: …y les dio a ellos remordimiento de

que nos encontrábamos

y el hermano, igual. Este señor venía

con

el señor Pedro que en paz descanse

nosotros. Seguro que tuvo que ser obra de este señor, del Closa, porque yo creo que obra del Mensa no sería, porque de la manera que él

actuaba

barraca con dos habitaciones. Tardé cuatro meses. Más bien o más mal, ya no me encontraba yo mejor situado. Yo trabajaba en el puerto. Paco: ¿Y hasta cuándo estuviste en Somorrostro? José: Hasta que vinieron los americanos a hacer las maniobras. Metieron los toros de punta a

Me dieron materiales y me hice una

punta y ¡todos fuera! Pacó: ¿Y de qué trabajabas en el puerto? José: Descargando barcos. Antes trabajé en el dique. Cuando un barco lo meten aquí, lo levantan y nosotros nos poníamos a arrascarlo. Aquello tenía “mocos” para parar diez trenes. Y salían “musclos” pegaos en el barco, ¿sabes? Cuando acabábamos de limpiarlo, lo pintábamos. Paco: ¿Cuántos hermanos erais vosotros? José: Diez hermanos. María: ¡Diez! Pepe: Bueno, nosotros éramos doce y eso que se murieron tres o cuatro. Paco: ¿Oye, José, hace mucho que tú no vas por Lucena? José: Lo menos cuarenta años. Todo el tiempo que llevo aquí. Pepe: O sea, que de Somorrostro te llevaron a la Perona y de la Perona, después, a La Mina. José: Sí, claro.»

Paco Marín Reflejos Humanos, Revista Mira la Mina nº10 enero – febrero 2002

«13/11/87

Día clave. Hemos estado Messeguer y yo visitando

a Xavier Valls, President del Patronat de

l'habitatge de Barcelona. El principal problema por resolver en el barrio es frenar la movilidad

física y realizar una rehabilitación de las viviendas.

El objetivo de esta visita se ha centrado en

conseguir que X. Valls esté dispuesto en traspasar

la gestión del barrio al Ayuntamiento de Sant

Adrià. No ha habido ninguna dificultad de su parte, haciéndose el traspaso, dijo X. Valls, en el

marco de un Convenio entre Patronat de l'habitatge y Ayuntamiento de Sant Adrià. No me ha gustado nada, en absoluto, y debió darse cuenta de mi cara de sorpresa, lo que añadió a continuación: de ese Convenio a firmar por ambas partes, tres hojas serán públicas y el resto, secreto. Como el tratado Hispano-Norteamericano de estos días, terminó diciendo X. Valls, riéndose, aludiendo al tema principal de prensa que estos días monopolizan en nuestro país la información. ¿Qué quiere ocultar, que quiere que no se conozca, el Patronato (Ayuntamiento de Barcelona), en un Convenio sobre La Mina? ¿Ocultar a quién? ¿A los vecinos, a la opinión pública? Ojo, Paco.»

Paco Marín Cronica de una lucha – La Mina 1987/1990

«El sabio consejo desoído de un secretario de pueblo

] [

indirectamente han tenido que ver con nuestro barrio. De todas aquellas personas que con su trabajo han contribuido a cambiar la suerte de su

Recuerdo vivo de personas que directa o

gente. A frenar lo negativo y a aportar su grano de arena en la construcción de una vida mejor para todos. Y esto comenzó incluso antes de existir materialmente la Mina. Juan Aguiló Aguiló, secretario del ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, a quien no tuvimos la suerte de conocer sino por referencias posteriores, fue, a mi entender, una de esas personas. Es posible que, hablando de lo mismo, no estuviéramos, en principio, de acuerdo. Pero una cosa me queda bien clara: al final de los sesenta y principio de los años setenta, con las armas a su alcance, intentó poner de manifiesto la injusticia que se estaba cometiendo con los habitantes del margen derecho del Besòs. De manera especial con los de La Catalana, pero, también, de la monstruosidad que significaba construir, tal como estaba finalmente proyectado, el barrio de la Mina.

Hemos tenido la suerte de releer informes y memorias que el Sr. Aguiló, como secretario del ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, en su día, elevó a las autoridades pertinentes. Sabía que nadie la haría caso, pero dejó testimonio de su sabiduría de "pueblo". Juan Aguiló escribió, además, un libro sobre el tema del margen derecho de Sant Adrià: Problemática social de las cesiones urbanísticas desproporcionadas. Un caso testigo: "La Catalana" de San Adrián de Besós". Editado en Barcelona, por Bayer Hermanos y Compañía, el año 1972, se había redactado el año 1970. El título se las trae, pero su estructura y estilo responden a la intención por parte del autor de dar cuerpo e importancia "académicas" a sus afirmaciones, revistiéndolas del bagaje cultural que poseía, para que, como mínimo, fueran "recibidas" en la antesala de los despachos técnicos del alcalde Porcioles y de los ministerios de Madrid. A la vista de los resultados, de poco sirvieron los avisos del secretario de pueblo. De

su obra diremos que, utilizada por muchos, citada por casi nadie.

Con la perspectiva que nos dan los treinta años transcurridos desde que él escribió su libro y el barrio de la Mina existe, sus afirmaciones no son nada desdeñables. Todo nos indica que la inteligencia de este secretario de ayuntamiento de "pueblo" no era nada común. Llegó a Sant Adrià procedente de Mahón, según, cuenta su amigo y compañero, Sr. Chavarría. Llega a un Sant Adrià que no era ni "pueblo" tan siquiera, ya que estaba conceptuado como "un núcleo urbano". Es decir, ni chicha ni limoná en el tema de lugar. Cuando esto escribo, Sant Adrià de Besòs ya es una ciudad de la "ciudad de ciudades" que es Barcelona. No sé si nuestro secretario, socarrón él, después de haber presenciado en directo el partido del Español, ante los festejos de la denominación, comentaría: de todas maneras "con ciudad o sin ciudad, el pulpo, (Barcelona), nos seguirá "exprimiendo". Poseía el Sr. Aguiló, al decir de sus amigos, la clave del humor – Andamios municipales se titula otra desconocida obra suya –, que utilizaba para poner distancia y quitar dramatismo a los problemas. La coletilla en sus escritos "sin ánimo de ofender a nadie", cada vez que argumenta en contra de las tesis de técnicos y políticos "importantes", nos recuerda el "pobre de mí, qué he de decir yo" del payés que las dice a su manera, no se calla, pero procura evitar el garrotazo. ¿Cuáles fueron sus tesis y cuales sus argumentaciones en el caso por el que hoy le traemos a nuestra columna de Reflejos Humanos?

El urbanista Ildefonso Cerdà diseñó el futuro del margen derecho del Besós (La Catalana, Mina, Campo de la Bota, parte del barrio Sudoeste Besòs, en un total de 310 Ha. En el municipio de

Sant Adrià), como un bosque exterior que fuera el pulmón de la Barcelona futura, ("Plano de los alrededores de Barcelona y proyecto de su reforma y ensanche" de Ildefonso Cerdà, Barcelona, 1859. Feliz e inteligente idea. Pero los intereses económicos, por encima de cualquier otro valor, impidieron que el proyecto fuera realidad durante todo un siglo. La nueva ordenación de Barcelona, tras la República, una guerra perdida y el poder político y económico en manos de la derecha de siempre, (Plan Comarcal de Barcelona y su área de influencia, Barcelona, 1953), marca una realidad y una tendencia consolidada por la especulación a través de sus Planes Parciales. El "pulmón verde" de Cerdà se recorta en el Plan Comarcal. Ya sólo La Catalana

aparece como zona reservada para bosque, pero las térmicas de la compañía "Catalana de Gas y Electricidad" quedan consolidadas. El territorio de la Mina se destina a zona urbana con la planificación de un polígono residencial de 700 viviendas. Recordemos que esto sucede en el año

1953.

¿Qué había sucedido 15 años más tarde cuando ya es secretario de Sant Adrià el señor Aguiló? De bosque, ni un solo árbol plantado; las centrales térmicas habían crecido (se había inaugurado otra sin permiso municipal y con el beneplácito del Ministerio de Industria, inaugurada el año 1958) y, además, se conoce ya las intenciones de Barcelona de instalar en el término de Sant Adriá una incineradora municipal. Pero esto no es todo. El proyecto en construcción del polígono residencial de la Mina había pasado de sus 700 viviendas iniciales a 2.200 viviendas, "destinadas a reasentar la población barraquista", con un crecimiento previsible de la zona por encima de los 13.000 habitantes.

Frente a tal desmadre urbanístico, el secretario municipal del pueblo expone, "sin ánimo de ofender a nadie", pero con los datos y argumentaciones a su alcance, que los proyectado y en construcción es una barbaridad urbanística y social que hipotecará para siempre la

reordenación de toda la zona. Es un "abuso" de la gran Barcelona de Porcioles. Con estas operaciones urbanísticas sólo ganan unos pocos

que ya tienen mucho (los grandes propietarios y

"Catalana de Gas"); pierden los pequeños propietarios y vecinos de La Catalana – al estar afectada la zona, todo tiene que ir "a precario" -, y la Mina – según los pronósticos del Sr. Aguiló – "de mantenerse el proyecto" será un barrio destinado a la marginación. Las consecuencias, treinta años después, - Sant Adriá ya es ciudad -, están a la vista.

Ha sido necesario un nuevo replanteamiento

urbano, varios planes de reforma de cada sector, estudios e inversiones públicas cuantiosas para comenzar a deshacer los graves problemas creados por los intereses económicos de grupos y

personas muy concretos que, "interpretando" la ley a su favor, amasaron fortunas y se quitaron de encima problemas y conflictos. A costa de concentrar verticalmente la población que no querían como "ciudadanos de su gran Municipio"

y desplazando lejos la "mierda" que

contaminaban sus oficinas y torres: térmicas contaminadoras, río-cloaca-a-cielo-abierto por sus fábricas, depuradora de aguas residuales, incineradora de basura, contaminación de las playas. Todo quedó bien concentrado y delimitado en la zona de los barrios del Besòs. Otro tanto, en el eje del Llobregat. José María de Porcioles, alcalde franquista de Barcelona, veraneaba, por aquellos años, en el hotel balneario de Senillés, en la Cerdanya, frente a la

maravillosa mole del Cadí que, al atardecer, con la puesta de sol, se tornasolea. Él serenaba su alma.

¿Qué diría este secretario de pueblo, socarrón, al socaire de los nuevo cambios? No lo sé. El silencio, con mucho suele ser una buena respuesta que no tiene nada que ver con aquello tan vulgar de que "el que calla otorga". Lo que hoy no deja de ser cierto es que ellos, los de siempre, siguen ganando. Catalana de Gas/Endesa acaba de vender, al abrigo del próximo Fòrum de les Cultures del 2004, terrenos ganados al mar en el municipio de Sant Adrià, que les han supuesto una ganancia "limpia" (como el gas) de 2.000 millones de pesetas declarados. Y nosotros, los de los barrios del margen derecho e izquierdo del Besòs, seguimos recibiendo aún hoy – a tres días como quien dice del 2004 – la lluvia ácida de cada otoño/primavera/verano/invierno. Y sus ruidos ensordecedores. Ellos, los de siempre, han multiplicado el número de centrales térmicas en la zona y con ellas, los miles de millones de euros que al alza producen "las eléctricas". Pero que conste que no sé si el Sr. Juan Aguiló, un secretario de pueblo, que nunca tuvo "ánimo de ofender", lo diría o callaría. Nosotros, desde aquí, sí lo denunciamos. Barcelona, con los años, urbanísticamente cambia, como nosotros con la edad pero no deja de ser – ciudad, metrópolis, o "ciutat de ciutats" – la ciudad de los prodigios. Porque ellos, "los de siempre", mandan. Y mucho.»

Paco Marín Reflejos Humanos, Revista Mira la Mina

LA ALBADA (J.A. Labordeta)

(1r quartet)

Adiós a los que se quedan,

y a los que se van también,

adiós a Huesca y provincia

a Zaragoza y Teruel.

(2n quartet) Esta es la albada del viento, la albada del que se fue, que quiso volver un día pero eso no pudo ser.

*Las albadas de mi tierra se entonan por la mañana, para animar a las gentes

a comenzar la jornada.

*Arriba los compañeros que ya ha llegado la hora de tener en nuestras manos lo que nos quitan de fuera.

*Esta albada que yo canto es una albada guerrera, que lucha porque regresen los que dejaron su tierra, que lucha porque regresen los que dejaron su tierra.

«Este plano es anterior a los años 50. Está reproducido de un folleto titulado «Viaje

«Este plano es anterior a los años 50. Está reproducido de un folleto titulado «Viaje a San Adriàn de Besós», publicado por Fernando Llanés Gutiérrez. En el plano hemos puesto unos números que corresponden a la leyenda que reproducimos a continuación.

1. Merendero de la fuente de la Mina. El

nombre del lugar viene de esta fuente. Era un gran recinto lleno de árboles frondosos, pista de

baile y un parque infantil con barcas de madera como columpios.

2. Ca la Gracieta: “masía” y fonda a la vez

donde se alojaban los trabajadores del campo.

3. Caseta pequeña que tenía un pequeño

quiosco donde, después de la guerra, los

carniceros de St. Adrià vendían carne.

4. Calle de la Mina.

5. Ca la María: lechería; aún existe la casa.

6. Can Garriga: otra lechería; la Sra. Pepita

era la lechera.

7. La panadería Padilla: la casa aún existe,

pero dejó de ser panadería hace muchos años.

8.

Ca la Montserrat: tienda de comestibles y

carne.

9.

Iglesias de St. Pere Ermengol y escuela,

construidas después de la guerra.

10.

Can Coll: “masía”.

11.

Can Boada: “masía”

12.

Can Co: “masía” que aún se conserva.

13.

Cuatro o cinco casas con granjas de cerdos.

14.

El Carburo: fábrica donde se trabaja el

hierro.

15.

Can Petroli: La actual casa que se

encuentra junto a los campos de fútbol de la federación.

16. Can Lllima: “masía”; el amo fue alcalde de

barrio después de la guerra.

17. Ca la Gaietana: Una de las “masías” más

fuertes; vendían sus verduras en el mercado de

Sta. Caterina.

18. Can Nofre: “masía” muy antigua.

19. Ca la Boni: casa propiedad de la RENFE

donde vivía una familia; guardaban el material de

la compañía ferroviaria.

20. Cal pobre: Pequeña “masia” de una sola

planta; en su terreno había las dos únicas palmeras del lugar.

21. Ca l’Antonieta: pequeña “masía” que aún

existe un poco retocada; cambiaron el campo por

las vacas; tenían parada en el mercado de St. Adrià.

22. Can Farinetes: “masía” prepotente con

muchas tierras y caballos; cambiaron el negocio

por una fundición.

23. La Fabriqueta; “masía”; llevaban sus

productos al mercado de “El Born”.

24. Casa con jardín y huerto con dos frondosos

olmos, un naranjo, un limonero, un níspero, una higuera y dos parras.

25. Cal Nando: una “masía” fuerte.

26. Cal Jeroni o Can Magrans.

27. Can Sevilla: “masía”

28. Grupo de 4 o 5 casas que aún existe; era el

núcleo más poblado.

29. Cal Miguelito: casa

30. Grupo de viviendas; entre ellas, la

Angelita, la Jarque

31. Una barraca donde vivía una señora.

32. La Juana: casa.

33. Acequia que provenía de “el Carburo”;

había un cobertizo donde se guardaban los

instrumentos del campo que, con el tiempo, fue convertida en vivienda.

34. Grupo de 4 casas.

35. Grupo de 3 casas.

36. Primera fábrica de la Bultaco.

37. Can Mantega: “masía” »

Full parroquial nº 73, 18 d'octubre 1998 (Parròquia Mare de Déu de les Neus)

«La Mina del meu cor

Un dia, a la llera del riu, ho recordo ben bé, jo era petit, potser tindria quatre o cinc anys, trobí un pardalet sota el gran “desmai” que hi havia al final d’una drecera que sortint del Camí de la Catalana arribava molt a prop del mar. Anava amb el meu germà, l’Ignasi, i un amic nostre, de Can Nofre, la masia més propera al Camp de la Bota. Tot dos van pujar dalt de l’arbre i van tornar a posar el pardalet dins del seu niu amb el s seus germanets que piulaven afamats. La seva mare volava nerviosa. Aquesta imatge del niu de pardals i el “desmai” a la vora del mar m’ha acompanyat sempre, prop i lluny d’aquí. A vegades, tan lluny d’aquí i per tant de temps que, a la tornada, les branques “desmaiades” d’aquell arbre havien crescut tant com la crinera d’una sirena a la vora del mar.

Un altre record d’infantesa que tinc és el soroll allunyat del riu les nits silencioses i fredes a l’hivern. El Besòs, per aquests indrets, a vegades es tornava ferotge. Sempre hi havia uns dies que el pare es quedava a casa perquè el riu no es podia travessar. Fins i tot, des de casa s’escoltava el tremolar de les branques dels arbres de la ribera, perquè les aigües baixaven acompanyades de fortes bufades de vent. Però la resta de l’any, passats els mesos de l’hivern, tota la mainada ens perdíem jugant entre els horts i les masies. Llavors els recorreguts dels meus camins acabaven a la llera del riu o a la platja del Camp de la Bota. La meva primera bicicleta la vaig estrenar fent un llarg circuit. Vaig sortir de casa, al costat de Can Mantega i, travessant els carrers de La Catalana, vaig anar fins al riu, resseguint aquella part de la llera del Besòs, i, tornant novament

pels carrers de La Catalana, vaig fer la primera paradeta a casa de l’oncle Marià, el germà de la meva mare

M’agradava tant el paisatge des de la finestra de la cuina del tiet! Per arribar a casa seva havia de passar per davant de Can Farinetes amb els seus cavalls i plantacions i voltar les terres de Ca l’Antonieta entre els mugits de les vaques. Les palmeres i la casa petita de Cal Pobre semblaven una peça sense recollir del betlem de Nadal. Ahir mateix, submergit en els meus records, vaig veure de lluny les tres o quatre cases que encara hi ha dretes de les que envoltaven Cal Miguelito, al costat de casa del meu oncle. Recordo les recomanacions i jaculatòries de la tia Pilar, la dona de l’oncle Maria, al sortir de nou amb la meva bicicleta cap a casa. Vaig tornar per una drecera que sortia al camí passant, primer, per entre les cases de la Jarque i la Angelita, i més endavant, a la casa dels meus somnis, la casa encantada, reconstruïda una i mil vegades segons els meus desigs. La seva imatge encara la mantinc tal qual la vaig conèixer però amb la meva imaginació l’apropo a la vora del mar perquè és la casa dels meus somnis. El seu jardí s’omplia de roses blanques, grogues i vermelles i al bell mig s’enlairaven cap a cel dos oms frondosos i d’un verd - gris lluent. A l’hort posaven colors – verd, groc, vermell i d’or- el taronger i un llimoner, el nesprer, una figuera, i dues parres, plenes de raïms tot madurs al setembre.

El dia de l’estrena de la meva bicicleta va ser un dia feliç, si oblido la malifeta de la caiguda, bicicleta i jo, a la sèquia de “el Carburo”, un dels dies que pel rec baixava un suc fastigós, que, a vegades, contaminava la collita del horts. Quasi res. Roda punxada, ferida al genoll i tornada cap a casa, entre canyes i matolls, amb la bici a

l’esquena. Aquesta vegada, una tornada ben directa, pel Camí de la Fontsanta. Aquell paisatge, avui, cinquanta anys més tard, el veig d’una sola ullada. El riu, els diferents indrets i el mar. El riu, clavegueram a cel obert. Les lleres plantades d’enormes torres de ferro que sostenen la xarxa elèctrica d’alta tensió. La vora del mar amb quatre centrals tèrmiques, la incineradora de Barcelona i aquesta depuradora que, aviat, com efecte col·lateral del Fòrum de les Cultures, cap al 2004, creixerà, ho veig tot d’una sola ullada. La immensa mola de pisos de ciment sepultant sota l’asfalt horts i masies. Jo ho veig tot en un obrir i tancar d’ulls des de la finestra d’aquest novè pis del barri de la Mina on em vam recluir després d’expropiar- me, pel bé públic, les terres que hi havia heretat del meu avi, el Tomé de Cal Pedrós.

Jo, des d’aquí, ho veig tot esperant l’hora de l’enderroc del bloc d’habitatges on, expropiat, em van obligar a viure des de fa trenta anys. Una altra vegada han planificat “un món nou, un barri nou, una nova terra”. Pel bé comú. De qui? De tots?.»

Pep Palmitjà Reflejos Humanos, Revista Mira la Mina

“Projecte REGESA (1988)

Donat l'estat de degradació física i social de La Mina, no veiem factibles solucions de tipus urbanístic, d'assistència social, etc., que millorin un entorn situat sota mínims, tal i com l'experiència, fins ara, ens ha demostrat.

Sembla obvi que una manera de millorar la qualitat de vida del barri i el seu entorn seria disminuir la població existent.

Aquesta operació es duria a terme mitjançant la formula de proporcionar vivendes del mercat secundari en tot l'àmbit de l'Estat espanyol.

Aquesta política podria tenir dos nivells d'objectius si s'opta pel buidat total (i per tant, demolició de La Mina) o parcial. […]

Entitats a participar: Ajuntament de Barcelona, Ajuntament de Sant Adrià, Corporació Metropolitana de Barcelona, Generalitat de Catalunya i Estat.

En el cas d'optar per qualsevol d'aquestes alternatives, és necessari un any o dos de discreció total, mentre s'adquireixen vivendes d'acord a l'enquesta indirecta feta al barri”

Josep Mª Monfererrer pag 154 -155, Historia del barri de La Mina 1969 – 2000, Ed. Octaedro 2014

“Els barris del Besòs cara al futur, possibilitats i propostes

Yo quiero simplemente contestar a la cuestión de la participación. Una de las personas que ha intervenido hace un momento decía que el se

siente participante del proyecto social. (Lo que no nos ha declarado es que forma parte del gobierno municipal del distrito.) Yo también, en cuanto persona, estoy participando y hay gente que participa, y ¡de qué manera!, en la vida social y política. Pero al hablar de participación, yo me he referido siempre a la conexión entre los distintos estamentos del elemento social y el poder (centrar, autonómico o municipal). Si el modelo de participación en la vida ciudadana es tal como lo ha expuesto Joaquim de Nadal y hay que llevarlo a cabo a través de los Estatutos de participación ciudadana vigentes en el Ayuntamiento de

Difícilmente creo que

Barcelona hoy día, mire!

se pueda participar a través de tales Estatutos o Reglamentos si se entiende la participación en el sentido que yo la he expuesto; es decir, tomando parte activa en la definición de los problemas, en el diseño de las estrategias, presencia en las decisiones, evaluación de los resultados,

es ser actor de la historia colectiva.

Eso respecto a la cuestión de la participación. Pasemos ahora la cuestión primordial de la concepción científica de territorio. La indefinición del concepto de territorio depende, en cada caso, de la opción política de los científicos sociales. La abstracción de la realidad física, cuando se utiliza socialmente, es una toma de partido. La periferia será centro no sólo cuando en el mundo de las normativas legales se les reconozca a los periféricos la igualdad de desplazamiento a los centros de poder que a los habitantes del centro, sino cuando los periféricos tengan idéntica capacidad adquisitiva, idéntico poder de

participar

posesionamiento, que los céntricos. Para mí, como antropólogo social, el espacio es una realidad bien diferente del concepto entendido por geógrafos y sociólogos. El espacio siempre va unido al modo de cutura y, como he expuesto, es un generador de identidad colectiva e individual.”

Paco Marín Taula Rodona «El futur de les perifèries urbanes» Departament Benestar Social 1994

«Murió por gritar

Martes, 3 de abril de 1973

Ese

Obrero.

día

murió

Manuel

Fernández

Márquez,

Pero no de cansancio, como morimos muchos.

Pero no de accidente de trabajo, como seguimos muriendo.

Pero no de hambre y de miedo, como quisieran que muriésemos.

Murió por gritar que no quería morir por nada de eso.»

CABRÓN

(desaCORd)

Madre, el presidente me dijo el viernes, que no me queje más por las preferentes… Cabrón, cabrón, cabrón… Cabrón, corrupto y ladrón, con tus mentiras y tus patrañas, ahora al pueblo ya no engañas.

Madre, salgo a la calle por mis derechos, todos nos merecemos tener un techo… Cabrón, cabrón, cabrón…

Madre, ir a la mani será una caza, nos quieren asustar con la ley mordaza… Cabrón, cabrón, cabrón…

Madre, este presidente es nauseabundo, Y con todas mis fuerzas le grito al mundo… Cabrón, cabrón, cabrón… Cabrón, corrupto y ladrón!!!

Titulares noticias años 70

La Mina, recién nacida y casi abandonada Huertas Claverías, JM Tele-Exprés 23/05/1974

La Mina, 15.000 personas marginadas Gabrat, Agustín Tele-Exprés 16/10/1974

Se olvida a 14.000 ciudadanos Tudela, Joan Mundo Diario 07/12/1974

El problema del barraquismo en vez de solucionarse se agrava González Hergueta La Vanguardia 21/07/1973

«La lluita contra la pel·lícula Perros callejeros

El 28 de novembre del 1976, José Antonio de La Loma, amb tots els permisos de les autoritats, va venir a filmar als carrers de La Mina algunes escenes de la pel·lícula Perros Callejeros, en la que Àngel Fernández Franco, el Torete, era el protagonista. Venia a representar la vida de Juan José Moreno Cuenca, el Vaquilla, que en aquells temps estava a la presó. També altres nois del barri que feien d'actors.

De La Loma havia debutat al cinema l'any 1953 fent pel·lícules de l'oest sense gaire èxit. L'any 1972 va dirigir la pel·lícula Razzia (La Batuda), filmada al Camp de la Bota, i va descobrir l'atractiu de l'anomenat «cinema quinqui». Aquest cinema consistia en agafar com intèrprets no professionals uns adolescents de barris perifèrics i amb problemes i portar-los a la pantalla.

Quan De La Loma va començar a filmar a La Mina molta gent del barri es va indignar. Per això, al dia següent, una colla de joves i de veïns i veïnes del barri que formaven part de les diferents associacions, van impedir que pogués continuar filmant al barri. De La Loma va haver de recollir el material i marxar i no va tornar més a intentar-ho. Això va tenir molt de ressò a la premsa. Uns després, diferents joves del barri, van publicar un manifest titulat: No somos perros callejeros.

El 16 de novembre de 1977, es va estrenar la pel·lícula i donat el seu èxit, De La Loma va seguint explotant aquest filó econòmic de moda del cinema quinqui. Van anar apareixent més pel·lícules com Perros Callejeros II (1979), Los últimos golpes del Torete (1980), Yo el Vaquilla (1985) o Perras Callejeras (1985) protagonitzada per la Sònia Martínez.

Ens hem allargat en aquesta història perquè no va ser una anècdota, sinó una maledicció i un estigma per La Mina, i va contribuir a fer moltes víctimes. La primera víctima va ser Juan José Moreno, el Vaquilla, que mai va poder sortir-se de l'estigma que portava damunt. La segona gran víctima van ser molts adolescents de La Mina que es van identificar amb aquests falsos herois i que, alguns d'ells, ho van pagar amb la seva pròpia vida. De La Loma els havia ofert un mite i un referent dissocial, que només els hi va fer mal. I en tercer lloc ho va ser també La Mina, que va ser coneguda per tot arreu amb l'estigma de la marginalitat i com un dels barris referents de la delinqüència juvenil.»

Josep Mª Monferrer pàg 86 - 87, Història del barri de La Mina 1969 – 2000, Ed. Octaedro 2014

«Los hijos de La Mina

¿Tus datos personales? Me llamo Germán Badía González. Tengo 21 años. Vivo en la Mina, en la calle Manuel Fernández Márquez y estudio un ciclo de grado superior de Imagen y Sonido en la escuela “La Merced”, de la Zona Franca.

¿Naciste en la Mina?

Sí, bueno, nací en Barcelona, en la residencia del Valle Hebrón. En Sant Adrià, por ahora no hay ni dónde nacer ni dónde “descansar por siempre” ¿No es ésa una vieja reivindicación de los

“históricos”?

adrianenses

¿Tu vida, pues, ha transcurrido totalmente hasta el momento en el barrio? Si. La familia de mi madre es de inmigrantes andaluces. Se instalaron en el Campo de la Bota. Llegaron de Málaga, de la Mezquitilla. Y mi padre es de Mequinenza, de la Franja. Mi padre vivía en La Roca y cuando se casaron se vinieron a vivir al Campo de la Bota.

Tu infancia y Juventud han sido “mineras”.

Durante éstos 20 años ¿cómo has ido percibiendo el barrio, cómo ves tú La Mina mirando hacia atrás?

A mí me cambió la imagen y el concepto,

llamémosle “interior”, de La Mina cuando llegué al instituto “Barri Besòs”, de Barcelona. Durante muchos años éste ha sido el instituto de bachillerato al que pertenecía La Mina y donde se matriculaban los que querían hacer BUP en un centro público. Entonces en La Mina no había bachilleratos. Yo tenía el concepto de La Mina que tenían mis padres. Es decir, el típico. A ellos vivir en La Mina no les hace mucha gracia, son muy críticos con el barrio. Yo, en el fondo sentía como

vergüenza. Estaba acomplejado. Pensaba: “¡Ala! Soy de un barrio marginado de Barcelona”. Pero, a partir de que fui al instituto comencé a enterarme de cosas. Me fui enterando por qué construyeron La Mina y cuáles eran las causas verdaderas de tantos problemas. Fui descubriendo su parte

positiva, los movimientos vecinales, la gente que lucha, las posibilidades culturales y sociales de los grupos infantiles y centros juveniles. Comencé a verlo de otra manera, sin dejar de palpar lo

negativo-

¿Esto del nuevo plan de transformación del barrio qué te parece? Yo siempre he oído que si el barrio lo van demoler, que si nos iban a llevar a otro sitio, que tirarían tal bloque o tal otro. Siempre he oído hablar de una transformación. Según en que parte de La Mina sí es verdad que algunas cosas han ido cambiando. Yo me acuerdo que cuando era pequeño la “procesión” de drogadictos era como una romería. Ahora hay menos en cuanto a consumidores, pero, tal vez, se haya complicado el asunto de los “traficantes”.

¿Y la nueva Rambla uniendo La Mina con el mar y el futuro paseo que conducirá hasta Diagonal- Mar? No sé. Eso de que vaya a desaparecer la Mina industrial no lo tengo muy claro. La verdad es que yo desde mi casa tengo una vista privilegiada de las obras que se hacen en la zona del Besós. No sé dónde se levarán esa montaña de tierra que han acumulado de la noche a la mañana detrás de las cocheras de autobuses. Será para el puerto deportivo, creo. Por de pronto, lo que ha desaparecido es la panadería de toda la vida, con su horno de leña, en el antiguo camino de La Mina. De ser mi calle la última zona de urbana nos convertiremos en calle paralela a Llull y Taulat.

Estaremos a un paso del nuevo centro de Barcelona ¡Quién lo hubiera dicho! Y las máquinas es verdad que se mueven.

Así que tú estudias Imagen y Sonido, ¿has visto ya “Lola vende cá”? No. Yo vi Perros Callejeros. Y nunca tuve la oportunidad de ver Metralleta Stein, del mismo

director y que se filmó, según creo, en el Campo

de la Bota. Mi madre me ha contado que cuando

como “ahogada”. Si quisieran arreglar algo sería fácil. Si aquí todo se ve y lo hacen a la luz del día. Yo creo que la decepción de mis padres viene de la nula voluntad de los que pueden arreglar todos esos problemas y no lo hacen. Esos señores deben pensar que, como esos problemas van a seguir existiendo, pues que se los “traguen” los de La Mina. Es una manera de tenerlos controlados en un determinado lugar. Eso “quema” a las personas que vivimos aquí, claro.

ella vivía en el Campo de la Bota filmaron una película. Mi madre tiene muy buenos recuerdos del Campo de la Bota

Si a un grupo de vecinos le dieran el poder de decidir actuaciones para cambiar el barrio y

¿Qué te cuenta tu madre?

cada una de esas personas tuviera que señalar una medida concreta, ¿tú qué decidirías?

Mi

madre habla muy bien del Campo de la Bota. Y

Que todo el mundo estudie, reciba una formación.

no

tan bien de La Mina. A nivel de calidad de vida

Yo soy lo que soy y pienso como pienso por haber

debía de ser peor. Se vivía en chabolas. Mi abuelo,

estudiado. De otra manera, tendría que estar

cuentan, se montó una ducha poniendo un depósito hecho con un bidón. Era un “manitas”. Pienso que esos buenos recuerdos que tiene mi madre es porque allí se debía vivir como en un pueblo donde todo el mundo se conocía y se trataba. Todo el mundo hacía lo que quería, pero debía haber un buen “rollo” entre la gente. Mi madre piensa que debían haber respetado ese edificio. Cuenta que un día mi tía la castigaron poniéndole unas orejas de burro. Ella se las quito y entonces castigaron a las dos.

trabajando en lo que saliera y penando como un “borrego”, sin posibilidad de buscar las causas de las cosas que suceden. Ya sé que el entender los problemas no arregla las cosas sin más, pero te hace persona. A mí de la Mina lo que me da más pena son los niños y los jóvenes de los que sus padres no se preocupan; que pasan de formarse, que acaban la ESO y ya no hacen nada más, En muchos casos, niños y jóvenes no aprovechan las posibilidades que hay a su alcance. Por más de La Mina que seas, si te preparas, estás abriéndote

¿A qué se puede deber esta imagen negativa de La Mina?

las puertas al mundo. Claro, la verdad es que, en el fondo, la responsabilidad es de los padres. Yo, de pequeño, si no me hubieran llevado al cole, me

Yo

creo que mi madre está decepcionada no tanto

hubiera sentido feliz, pero menudo problema

de

La Mina, del barrio, de su vivienda, cuanto de lo

hubiera sido para mi vida. Muchas veces, los

que hacen con La Mina. Hay drogas y los que deben perseguirla no hacen nada. En el Campo de la Bota seguro que debía haber “trapicheos”, pero todo era en “escala menor”. Aquí es que te “ahogan”. En La Mina, al haberse acumulado tanto problema, la vida normal de la mayoría queda, así,

padres son como son por causas que ni sabemos ni sospechamos. Mis padres siempre han querido que sus hijos estuvieran más preparados que ellos. Para mi hermano y para mí ha sido una suerte.

¿Tú te encuentras a gusto en tu barrio?

A mí me encanta. Vivo en la parte que no hay

tanta aglomeración. Claro, es que hay como diferentes “Minas”. En los bloques que tienen

esas porterías sucias y como túneles las personas

lo han de pasar mal por narices. Y un año y otro

año eso es muy duro. Esperemos que esta vez la transformación sea de verdad y la cosa cambie a mejor para todos.

Vale, Germán, que pronto tengamos un nuevo Yago en La Mina.»

Paco Marín Reflejos Humanos, Revista Mira la Mina nº12 mayo - junio 2002

Seguridad/Escuela Escuela/Seguridad Libertad/Cultura Cultura/Libertad

A partir de la mitad de los ochenta, desde La Mina en dirección a Poblenou, a lo lejos, vimos como nacía – de la noche a la mañana - un bosques de grúas. De todos los colores y alturas. Desmontadas estas, a nuestra vista y con la magia del hechicero, quedó recortado para siempre un nuevo paisaje. La Villa Olímpica apareció ante nuestras ventanas como silueta de la nueva Barcelona. Ahora, recién iniciado la primera década del dos mil, surge de nuevo, enorme y contundente, el bosque metálico, de grúas y máquinas que remueven el terreno levantando y aplanando de hoy para mañana. La construcción de la Barcelona del Fórum de les Culturas, como decorado para el próximo acto del prodigio de la ciudad, entra en fase de consolidación del nuevo paisaje. Con las obras que asimismo se llevan a cabo en el municipio de Santa Adrià (puente sobre el Besòs, construcción del puerto deportivo, ) ambas ciudades muestran materialmente su

“continuo urbano”, al decir de los técnicos Materialización de la sutil unidad urbana, por la banda del Besós, del Área Metropolitana de Barcelona. Con todo, la prolongación de la Barcelona “de siempre” con la “nueva” Barcelona levanta protestas contra un modelo de ciudad de los especuladores y carente de cohesión social (22@ de Poblenou versus Poblenou y Barceloneta, Diagonal Mar versus los barrios del Besòs, )

En medio de esta mutación metropolitana de Barcelona como “ciudad de ciudades” se sitúa la complicada transformación urbanística del barrio de la Mina y de su cohesión social. Una cohesión social interna al propio barrio, existente en él entre grupos contrapuestos de vecinos, y religando urbanística y socialmente la “nueva” Mina con la que nacerá desde la calle Fernández Márquez hasta el mar.

Uniéndola, al tiempo, con el “nuevo” barrio de la Catalana, en Sant Adrià, hacia su izquierda, y con Diagonal Mar hacia la derecha, en Barcelona.

La cimentación de este complicado trabajo de transformación de la Mina pasa, en estos momentos por la cortada creación del “modelo” de escuela y policía. Y reconozco que el segundo es muchísimo más difícil que el primero. Pero si no se consigue el segundo, los éxitos logrados en la escuela serán muy relativos. En la sociedad surgida al calor de la transición entre la dictadura y la democracia han fallado muchísimas cosas. Entre ellas está el modelo de policía. De tantas deudas aún pendientes con los valores democráticos, una de ellas es el modelo de “seguridad ciudadana”. Ellos, los policías, han de avalar la libertad de todos. Importa poco quien te dé contra el muro. Un “policía” de la dictadura o

un “mafioso” de barrio que controla el trafico de drogas, ambos, oprimen por igual. Importa bien poco para la seguridad que el que te controle sea el “camisa vieja “jubilado,que consiguió un sobresueldo de portero controlando a la vecindad, como si es el que “trapichea” el costo en la esquina o lo guarda en su piso, tutelado por un “capo” o un policía corrupto”.

Actualmente, en ambos temas, seguridad y escuela, trabajan políticos, vecinos y técnicos. Y han de legar a encontrar lo mejor para la transformación del barrio. Tanto en lo que hace referencia al espacio adecuado para las nuevas instalaciones, como al tipo de edificio y al modelo de actuación de los profesionales, maestros y policías. Libertad y educación como dos elementos fundamentales para construir la Mina futura. Un barrio normal en cuanto a conflictos y un referente posible de transformación social y urbanística.

Paco Marín Reflejos Humanos, Revista Mira la Mina nº14 noviembre - diciembre 2002

«"Record d'un malson", l'obra de Joan Brossa que podia haver estat a La Mina

Que va fer Joan Brossa a La Mina?

L'any 1989 l'aleshores alcalde de Sant Adrià, Antoni Messeguer, va encarregar a Joan Brossa un poema-objecte per a la ciutat. Després d'una passeig del poeta pel nostre barri, va trobar la inspiració i va decidir fer i dedicar un poema a l'alcalde franquista de Barcelona Josep Maria de Porcioles, durant el mandat del qual es va començar a construir el nostre barri.

De la creativitat de Joan Brossa en sortí un monument que com ell mateix va definir era una mena d'antihomenatge: es tracta d'una cadira d'oficina de notari (Porcioles ho era) sobre la que es recolza una safata de bronze que conté el cap en marbre de l'alcalde.

Brossa digué sobre el seu objecte: "Hi ha escultures que serveixen per aplaudir, i altres que serveixen per a xiular. Aquest és el cas de Record d'un malson"

Un cop lliurada l'obra a l'Ajuntament l'any 1991, el consistori no gosà a exposar-la en un lloc públic i la varen guardar en un magatzem municipal, on va estar-hi gairebé 4 anys.

Però l'any 1995, dos regidors d'Iniciativa per Catalunya a l'Ajuntament, responsables d'Urbanisme i de Cultura, amb l'excusa de fer un reportatge fotogràfics a l'obra, la tragueren del magatzem on estava guardada, amb ajuda de

veïns i entitats del barri, per a instal·lar-la al Parc del Besòs. Hi organitzaren un acte, al qual va assistir Brossa, per a inaugurar la nova ubicació, no autoritzada, de l'escultura.

L'ajuntament va retirar l'obra del carrer a les 24 hores

Finalment, i després de passar per la Biblioteca Popular de Sant Adrià, ara es pot contemplar l'obra al Museu d'Història de la Immigració a Catalunya de la ciutat on va ser ubicada l'any 2004 en la inauguració d'aquest espai.»

desdelamina.net

21/01/2013

Foto: Noemí Marín

Foto: Noemí Marín

Foto: Noemí Marín

Foto: Noemí Marín

LA SOBIRANA (Tradicional occitana)

Despuish l'aup italiana, a truvèrs vilas, e monts, e lanas. E dinc a la mar grana, que senhoreja ua sobirana.

Entant de mila annadas, qu'audín son arríder de mainada. Sas cantas encantadas, sons mots d'amor de hemna tant aimada.

Jo que l'escotarèi, com s'escota a parlar ua hada. Jo que la servirèi, dinc a la mea darrèra alenada.

Un dia, un beròi dia, tots coneisheràn ma sobirana. Ma mair, ma sòr, ma hilha, ma bèra amor, qu'ei la lenga occitana.

Uuuuuu…

Un dia, un beròi dia, tots coneisheràn ma sobirana. Ma mair, ma sòr, ma hilha, ma bèra amor, qu'ei la lenga occitana.

EN EL POZO MARÍA LUISA (Himno de los Mineros Asturianos y Leoneses)

En el pozo Mª Luisa, tra la ra lala, lalala, (bis) murieron cuatro mineros, mira, mira Maruxiña, mira, mira como vengo yo. (bis)

Traigo la camisa roja, tra la ra lala, lalala, (bis) de sangre de un compañero, mira, mira Maruxiña, mira, mira como vengo yo. (bis)

Tengo la cabeza rota, tra la ra lala, lalala, (bis) que me la rompió un barreno, mira, mira Maruxiña, mira, mira como vengo yo. (bis)

Santa Barbara bendita, tra la ra lala, lalala, (bis) patrona de los mineros, mira, mira Maruxiña, mira, mira como vengo yo. (bis)

Mañana son los entierros, tra la ra lala, lalala, (bis) de esos pobres compañeros, mira, mira Maruxiña, mira, mira como vengo yo. (bis)

«La Magnòlia i el Nesprer

Les màquines van arrasar fa un any els terrenys de Can Co, de la família Sabadell, en un dels extrems del barri, al costat de l’avinguda de Raimon de Penyafort. La parcel·la, a l'espera de futures construccions, s'ha convertit en un solar desolat, puntejat de les herbes que el sol de l'hivern i les escasses pluges han consentit.

Hi sobresurten dos únics arbres, una magnòlia i un nesprer, situats al mig del descampat, a poca distància un de l'altre. Cara a cara, com els dos únics supervivents de la desfeta. Per fi cara a cara, en un duel que mai no haurien imaginat, ja aclarits del tot els camins del festeig, de la correspondència.

A partir d'ara, ells són els que han de respondre del seu entorn, i advocar per la perfecció de la naturalesa. Intentant no sospitar que algú, d'un dia per a l'altre, els pot arrencar de soca-rel, per a sempre. Fabulant amb el fet que artistes diversos, apostats als terrats i als balcons que els envolten, plasmin la seva solitud benigna. Somniant que la primavera que batega en els ulls dels infants proclamarà frondositats mai vistes. I que les rames d'ambdós superaran a poc a poc els sis metres que els separen, que podran per fi enllaçar-se i empeltar-se amb el corrent dels dies.

Perquè saben que ningú, un cop confirmada l'abraçada fraterna dels dos arbres, no gosarà de trencar l'encanteri, provat del tot l'enèsim miracle de la natura.»

Agustí Clua

Signatura Convidada, desdelamina.net

«La Mina, paradigma de marginació

En començar a escriure aquest pròleg, se m'acut ara que amb el barri de La Mina passa el mateix que amb el meu personatge el Grúa, protagonista principal de la meva novel·la Han matado a un hombre, han roto un paisaje, de qui em va dir una elegant dama francesa: "Sembla mentida com te l'arribes a estimar malgrat les atrocitats que coment!" La Mina no comet pas atrocitats; més aviat les hi han comès i s'hi comenten. Semblantment al Grúa, és filla de l'infortuni. Nascuda en condicions infrahumanes, i segueixo amb el paral·lelisme del Grúa, el seu destí és veure's forçada a seguir en la infrahumanitat, tal com li ocorregué sempre al Grúa, que vet aquí com va acabar.

La Mina, però, exerceix una forta atracció sobre els qui hi viuen, una cosa així com aquells poderosos vincles familiars que fins i tot et lliguen al parent detestat, fent-te viure en una mena de mística exaltació al costat dels teus, absorbit per ells, en aquest cas per ella, per La Mina, imaginant- te que és el melic del món i admirant-te del fet que la resta dels mortals es captingui amb tanta indiferència en aquesta qüestió; també exerceix una fascinació semblant en aquells que la visiten o que hi van a parar encara que només sigui circumstancialment o esporàdica, els quals arriben a patir la síndrome del suburbi, síndrome que comporta un afany irresistible de recuperar, de reivindicar, de reinserir a la societat del món millor tant els habitants com el barri. Però valdrà més que no seguim amb el símil: el lirisme ens podria ofegar»

Francesc Candel Pròleg Barri de La Mina – Proposta de treball comunitari Fundació Familia i Benestar Social 1988

A DESALAMBRAR (Víctor Jara)

Yo pregunto a los presentes si no se han puesto a pensar

que esta tierra es de nosotros

y no del que tenga más.

Yo pregunto si en la tierra nunca habrá pensado usted que si las manos son nuestras es nuestro lo que nos den.

¡A desalambrar, a desalambrar! que la tierra es nuestra, tuya y de aquel, de Pedro, María, de Juan y José. (bis)

Si molesto con mi canto

a alguien que no quiera oír

le aseguro que es un gringo

o un dueño de este país.

¡A desalambrar, a desalambrar! que la tierra es nuestra, tuya y de aquel, de Pedro, María, de Juan y José. (bis)