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GUIA DE LYON

LYON

GUIA DE LYON LYON Capital de la Galia en tiempos del Imperio Romano. Fue el centro

Capital de la Galia en tiempos del Imperio Romano. Fue el centro principal de

la

cultura y el comercio durante el Renacimiento, y caldo de cultivo industrial en

el

siglo XIX.

Lyon se ha convertido en una gran metrópoli europea, que se benefician de las influencias que se han extendido por su hermoso paisaje. Ahora se incluyen en

la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Lyon se clasifica, junto con

ciudades tan prestigiosas como Venecia, Praga o San Petersburgo.

Desde la ciudad romana de Lugdunum hasta la ciudad de hoy, dos milenios han dejado su marca en términos de un patrimonio arquitectónico excepcional, en la confluencia de los ríos Ródano y Saona: Fourvière, con su basílica y ruinas galo-romano, el distrito de Renacimiento del casco antiguo de Lyon, que se centra alrededor de la catedral de Saint Jean, el presqu'île (península entre los dos ríos), que fue moldeado por la era clásica e imperial grande, junto a las laderas de la Croix-Rousse, donde prosperó la industria de la seda .

Una parte especialmente animada de la ciudad, zona histórica de Lyon es la prueba de la importancia que la ciudad en su patrimonio, conservado y enriquecido a lo largo de los siglos, ahora se volvió hacia el futuro.

LYON EN EL VALLE DEL RODANO

Lyon es una de las ciudades más bellas de Francia, a pesar de tratarse de una de las ciudades más grandes, pues es la tercera del país en tamaño y población tras París y Marsella. Fundada hace 2.000 años, su situación geográfica en el Valle del Ródano y cercana a los Alpes franceses es lo que le confiere su singular belleza.

Y es que Lyon ha crecido a expensas de los dos ríos que le dan vida: el

Ródano, recto y caudaloso, y el Saona, mas sinuoso y delgado. La ciudad se ha extendido en las márgenes de ambos de tal modo que ha quedado dividida en tres partes, la residencial, al norte del Ródano, la que se sitúa entre ambos ríos, una estrecha franja de tierra a la que se conoce con el nombre de

Presqu’ile y que contiene toda la parte más comercial de la ciudad, y por último,

el Vieux Lyon, la parte más antigua e histórica, sobre una de las colinas que

rodean a la capital. Dos son las verdes colinas que dominan desde sus alturas

a Lyon, Furvière y la Croix Rouge, adonde se puede subir en un funicular situado cerca del Saona.

El centro de Lyon se encuentra en esa pequeña península de tierra que separa ambos ríos. Allí, os recomiendo que paseéis por la Rue de la Republique, que es la calle comercial que une las dos plazas principales, la de Bellecour, en la que destaca la estatua ecuestre de Luis XIV, y cerca la Abadía de San Martín d’Ainay, del año 1107 y estilo carolingio, y la plaza des Terreaux, donde se encuentra el Ayuntamiento, del siglo XVII, el Museo de Bellas Artes, y cerca, la Ópera de Lyon. En el centro de la plaza, Bartholdi levantó una monumental fuente digna de fotografiarse.

Cruzando el Saona, situado en el centro de uno de sus meandros y sobre una colina, se levanta la recién restaurada Vieux Lyon donde se agrupan muchos de los más históricos y antiguos monumentos de Lyon, como los anfiteatros romanos, en el que destaca el Grand Theatre, el más antiguo de toda Francia. Pero justo al pie del Vieux Lyon, cercano al río, está la Catedral de St. Jean, del siglo XII, que posee un reloj astronómico del siglo XIV. Sin embargo, la iglesia más famosa de Lyon y uno de los símbolos de la ciudad, es la Basílica Notre Dame de Fourvière, construida en el siglo XIX pero a imitación del estilo bizantino.

No dejéis de pasear en esta zona por el camino de Rosaire, que baja desde Notre Dame de Fourvière, ni por la rue Juiverie, una calle que tiene preciosas mansiones de estilo renacentista. Muy cerca se encuentra el conocido Museo de las Marionetas, que tanta fama tienen en Lyon.

Para acabar el día, no dejéis de visitar algunas de sus famosas bouchons (tabernas) de las que tanto presumen los franceses en Lyon.

EL DELICIOSO CHOCOLATE DE LYON

Lyon, una de las ciudades más importantes de Francia, es conocida por muchos aspectos, por ser considerada capital de la gastronomía y de la alta cocina, por el Patrimonio de la Humanidad que alberga, por su barrio histórico o por la seda. Pero entre todas esas cosas por las que Lyon es conocida dentro y fuera de sus fronteras se encuentra el irresistible chocolate. Una delicia en Francia en general, pero especialmente en Lyon.

En el año 1900 tan sólo en Lyon existían unos 300 confiseries que elaboraban su propio chocolate a partir del grano de cacao. En la actualidad este número ha quedado reducido a unos cuantos que se pueden contar con los dedos de una mano. El motivo principal es que esta elaboración del chocolate resulta demasiado costosa, sobre todo para las pequeñas empresas.

De forma muy resumida la elaboración de chocolate a partir del grano de cacao conllevaría en primer lugar a un secado del grano que después es clasificado por variedades al igual que el café. Después debe tostarse durante unos 20 minutos y se mezclan las distintas variedades en cantidades que dependen de

cada receta para echar los granos en el molino, donde son triturados para obtener una pasta a la que se añade mantequilla de cacao.

Se añaden después los ingredientes deseados para eliminar el amargor, bien puede ser vainilla en rama o azúcar y se remueve la mezcla en un agitador durante 3 o 4 días.

Ya sólo queda fundir este chocolate en grandes tabletas o en las formas deseadas.

Para los amantes del chocolate y todos sus derivados debemos decir que no tendrán problemas en ninguna parte de Francia por encontrar estas y otras delicias, ya que Francia puede ser considerado un dulce destino gastronómico, pero permítanme recomendar para aquellos que viajen concretamente a Lyon, el chocolate de Richart.

Richart lleva fabricando chocolates de todo tipo, sabores y formas desde 1925

y es considerado por muchos el mejor chocolate del mundo. Si estás pasando unos días en alguno de los hoteles en Lyon, apunta bien: en esta ciudad existen dos tiendas, una en Rue du Plat, 1 y la otra en Cours Franklin Roosevelt, 35. Aunque también podrán disfrutar de las delicias de este chocolatero en París (bd St Germain, 258) e incluso en otras ciudades europeas como Barcelona o Milán.

LYON, CAPITAL DE LA GASTRONOMÍA

La ciudad francesa de Lyon, en la región Ródano-Alpes, situada en la confluencia del Río Ródano y el Río Saona, es la segunda área metropolitana de Francia con mayor número de habitantes después del destino turístico más popular del mundo, París. Pero Lyon no sólo es una de las ciudades más importantes del país, también ha sido y es considerada por muchos, y en muchas ocasiones, la capital mundial de la gastronomía, un título que se ha ido ganando a pulso con el paso del tiempo.

La cocina en Lyon es un arte, un placer del que disfrutar de diversas formas y variedades, puesto que la cocina lionesa siempre se encuentra en continua evolución. Un gran ejemplo de la llamada alta cocina, haute cuisine que se diría en francés si no me equivoco.

A esta ciudad se le atribuye el origen de algunos de los platos más tradicionales y famosos de la gastronomía francesa. Algunos ejemplos podrían ser:

- La sopa de cebolla, aunque es muy discutido, aún en la actualidad, que el origen de esta sopa tuviera lugar en la zona de Lyon. No obstante en esta ciudad puede degustarse de una de las mejores versiones de este plato.

- El famoso platos de Quenelle, una especie de albóndigas muy consumidas no sólo en esta zona sino en todo el país.

- O las Andouillette, una salchicha elaborada con la parte del intestino y el estómago del cerdo que suele prepararse a la parrilla y se consume acompañada de mostaza u otras salsas similares.

Éstos son sólo algunos ejemplos de la tradicional y afamada cocina lionesa, pero existen otros muchos platos que merecería la pena probar, acompañado, por supuesto, de los mejores vinos regionales.

Prueba de esta buena mesa en la región son la cantidad de restaurantes que pueden contarse en la ciudad y alrededores, entre los que destacan los llamados Bouchon, los rstaurantes más típicos y recomendados para degustar las especialidades de la gastronomía lionesa. Toma nota para cuando puedas disfrutar de unos días en cualquiera de los hoteles en Lyon.

Existe además una Asociación en la que uno de sus objetivos es luchar por el reconocimiento de los auténticos Bouchon Lyoneses, los establecimientos que realmente merecen esta etiqueta. Aproximadamente una veintena de restaurantes gozan de este privilegio.

Si en sus viajes a Lyon quiere sentarse en la mesa de uno de estos restaurantes, considerados los mejores para degustar la gastronomía de Lyon, aquí dispone de algunos de ellos.

- Bouchon Chez Georges, situado en Rue du Garet, 8

- Bouchon Lyonnais Chez Paul, en Rue Major Martin, 11

- Le Musee, en Rue des Forces, 2

- Chez Hugon, situado en Rue Pizay, 12

LA CATEDRAL DE LYON

La Catedral de Lyon, también conocida como la Catedral de San Juan, es uno de sus principales monumentos, y sin dudas es un sitio imperdible para visitar en cualquier viaje a la ciudad. Fue construida en el siglo XII, aunque se la completó recién a partir de1476, tras sucesivos trabajos.

Dado el período de tiempo en que fue edificada, de 1180 a 1480, representa con claridad la transición del estilo romanesco al gótico, un proceso clave en la historia del arte de Europa.

Fundada por San Porhinus y San Irenaeus, los primeros obispos de Lyon, fue desde entonces la sede principal de los obispos de la ciudad. Se la conoce también como Primatiale. Esto se debe a que, en 1079, el Papa en ejercicio cedió al arzobispado local el Primado: así fue que se convirtió en legalmente superior ante las demás dependencias del reino.

Con una altura de 32 metros en la zona de la nave, el edificio fue iniciado sobre las ruinas de una iglesia mucho más antigua. Se trataba de un templo católico del siglo VI, de que quedaba muy poco en esa época.

El reloj astronómico es uno de sus principales atractivos. Data del siglo XIV y es una pieza ineludible del conjunto. Durante siglos, esta catedral fue la iglesia por excelencia de Lyon, hasta la construcción de la Basilica de Notre Dame de Fourvière, que ocupó entonces su lugar.

La capilla de los Borbones, de un exquisito estilo gótico flamígero es otra de las vistas imperdibles de la catedral. En los portones frontales muestra grandes medallones con los signos del Zodíaco inscriptos allí, además de numerosas escenas y signos relacionados con la Creación y con la vida de San Juan.

Información práctica

• Dirección: 70 rue St-Jean, Vieux Lyon, Lyon

• Horarios: de lunes a sábados, de 8 a 12 y de 14 a 19.30; domingos, de 8 a 19 hs.

• Entrada gratuita.

EL FESTIVAL DE LAS LUCES EN LYON

Entre el 5 y el 8 de diciembre tiene lugar un acontecimiento anual que enciende los corazones de locales y viajeros que se acercan a presenciar un espectáculo conmovedor. La Fête des Lumières, o Festival de las Luces, iniciará al caer la noche.

La tradición se remonta a 1852, cuando los habitantes de Lyon celebraron espontáneamente el Día de la Virgen María con miles de velas que iluminaron las calles de la ciudad. Seguidamente, fue develada la estatua consagrada a la Virgen que había sido emplazada en la Chapelle de Fourvière, en la Basilique Notre-Dame de Fourvière.

Este festival tiene una historia de perseverancia y fe. En un principio, la ceremonia había sido planeada para realizarse el día 8 de septiembre de 1852, pero una fuerte tormenta impidió su ejecución.

Nuevamente, el 8 de diciembre del mismo año, el mal tiempo amenazó hasta último momento con imponerse sobre el ánimo festivo de Lyon, pero pronto las condiciones mejoraron y todos los lugareños salieron a las calles con velas y linternas para celebrar la ocasión.

En la actualidad, y desde hace menos de una década, tiene lugar un festival de cuatro días que se ha transformado en un verdadero evento cultural. Como siempre, la luz es la protagonista, pero ya no se trata sólo de velas: desde el barrio histórico hasta las márgenes del río Ródano, señales lumínicas eléctricas, proyección de imágenes y fuegos artificiales darán a la ciudad un aspecto único y maravilloso. No es de extrañar que los hoteles en Lyon se inunden de turistas curiosos ansiosos por disfrutar de este despliegue de luces.

(Por cierto, para este tipo de eventos procura reservar tus vuelos y tu alojamiento con anticipación).

Además, la arquitectura de Lyon parece mutar en cuatro noches tan especiales. Segunda ciudad de Francia y Patrimonio de la Humanidad, es hogar de sorprendentes y antiquísimos monumentos como el anfiteatro grecorromano y el barrio de la seda, que ofrecen los paseos más fascinantes para disfrutar de un viaje enriquecedor.

MUSEO HISTÓRICO DE LA SEDA, SEDE DE LYON

Cuando el centro de la ciudad de Lyon se trasladó a una isla, entre los cursos del Saona y el Ródano, se edificaron allí plazas y palacios tan fastuosos que conforman hoy un complejo arquitectónico difícil de comparar con ningún otro. Representación material de la riqueza amasada por la burguesía dedicada a la seda, estos monumentos son un atractivo principal de la ciudad.

Para recorrer los caminos que delineó el próspero negocio de la seda, nada mejor que ascender hasta la cima de la colina de Fourvière. Allí, la basílica de Notre-Dame es un punto turístico clave, por la belleza de sus líneas arquitectónicas, del siglo XIX, y por las panorámicas que se obtienen de Lyon desde sus torres.

Colina abajo, las calles conducen hacia el río Saona. Las mansiones florentinas, las torres y las callejuelas antiguas conservan todo el encanto de un pasado de gran valor histórico. La Catedral Saint Jean, combinación de estilos gótico y románico, es una joya que sale al paso durante la caminata.

Pronto comienzan a aparecer los pasadizos secretos –hoy, conocidos por todos– que unían muchas de las casas de los más adinerados, que pretendían alejarse de las miradas indiscretas de los habitantes de la ciudad. En esta zona, en el siglo XV, comenzaron a funcionar los primeros talleres de seda, con el incentivo de Luis XI.

Otra colina es la que alberga al barrio de la Croix Rousse, hoy conocido como el barrio de la seda. Los edificios de techos elevados fueron testigos del trabajo de quienes elaboraban la seda y, mucho más tarde, de quienes manejaban los telares que dieron paso a la era industrial del negocio, ya en el siglo XIX.

Entre palacios barrocos y plazas amplias llegamos al Museo Histórico de la Seda, símbolo de la relevancia que ésta tuvo en el desarrollo y la prosperidad alcanzada por Lyon, que aún se refleja en su morfología. En una eterna tensión entre Oriente y Occidente, la seda tiene un lugar de privilegio en este palacete del siglo XVIII.

EL MUSEO DE LA IMPRENTA

Desde la década del ’60, funciona en Lyon un peculiar museo. Está ubicado en un edificio magnífico, de los más imponentes de la ciudad, y recoge la historia de la prensa desde sus inicios hasta nuestros días. El Museo de la Imprenta,

que comparte el establecimiento con el Museo del Banco, es una propuesta incomparable para acercarse al mundo de la gráfica, y además uno de los más importantes de su tipo.

Maurice Audin, maestro impresor, creó e inauguró el museo en diciembre de 1964, en el antiguo Hôtel de la Couronne, que data del siglo XV. Su inspiración didáctica dio lugar a una institución ejemplar, con una colección que refleja fielmente la práctica de los oficios gráficos: litografías, grabados y fotografías son los representantes de las obras realizadas a lo largo de la historia por los más destacados artistas.

El itinerario comienza en los siglos XV y XVI, en Lyon, con la primera imprenta. Esta época de expansión está presente en los grabados sobre madera que permitían la reproducción de imágenes con una facilidad hasta entonces impensable. Los libros ilustrados de estos años son verdaderas reliquias históricas.

Más adelante en el tiempo, nos encontramos con Gustave Doré, que representa al siglo XIX con sus 110 grabados destinados a la ilustración de las obras de Rabelais. También pueden observarse las matrices de ilustración de Paul et Virginie, novela cumbre de finales del siglo XVIII.

Además de exponer sus tesoros, el museo organiza exposiciones y encuentros en los que se abordan etapas de la producción de impresos desde distintas perspectivas, para permitir al público adentrarse cada vez más en el mundo gráfico. También se realizan actos en los cuales se ponen en funcionamiento antiguas máquinas o réplicas de éstas, para observar los procesos de impresión más tradicionales.

EL BARRIO HISTÓRICO DE LYON

Cruzando el río Saona desde el centro de la ciudad, Vieux-Lyon es el despertar del Renacimiento. En 1964 se convirtió en la primera área protegida de toda Francia, y hoy se la reconoce como una de las zonas más extensas en mantener fielmente su origen renacentista intacto.

Desde 1998, el casco histórico de Lyon es parte de un sector declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El turismo en esta zona ha crecido desde la mitad del siglo pasado hasta nuestros días, y en el presente es una referencia ineludible de la ciudad. Todo el esplendor del siglo XVIII brilla en las 30 hectáreas que abarca Vieux-Lyon, y cada rincón de este barrio es un sitio digno de admiración.

Pero la magnificencia que caracteriza en la actualidad al casco histórico lyonés no siguió una línea ininterrumpida desde su construcción. En verdad, para la década del 60 se encontraba en un estado lamentable, y la mayoría de sus edificios corría serio peligro. Varios proyectos de ingeniería urbana se proponían demolerlos para modernizar la zona.

Gracias al Ministro de Cultura André Malraux, que con frecuencia encontramos relacionado con grandes decisiones en favor del patrimonio francés y de su desarrollo intelectual y artístico, Vieux-Lyon llegó intacto a nosotros. En un esfuerzo conjunto con el Ayuntamiento de la ciudad y la agrupación La Renaissance du Vieux Lyon, se logró nombrarlo “sector preservado”, el primero de los barrios franceses en recibir esta denominación. Merece la pena reservar alojamiento en alguno de los hoteles en Lyon y conocer a fondo esta ciudad.

Así podrás disfrutar de maravillas arquitectónicas como la galería diseñada por Philibert Delorme, uno de los tantos arquitectos jóvenes del Renacimiento que tuvieron su oportunidad en Lyon. Fue construida para unir dos edificios de la calle Juiverie, y Delorme supo en su interior generar un ambiente íntimo pero iluminado.

También La Casa de Gadagne, que es un sitio muy especial, en el que funciona el Museo de Historia de la Ciudad y el Museo Internacional de la Marioneta. Se trata de un magnífico edificio del siglo XVI.

Otro lugar que es importante visitar es El Palacio Saint-Jean, una catedral que desde la Edad Media fue residencia episcopal, y que en 1750 fue objeto de reformas a manos de Soufflot. La Maison des Avocats, que alberga al Colegio de Abogados, fue hogar de la Cruz de Oro en el siglo XVI, y sus galerías con impresionantes arcadas son en verdad un escenario místico.

LYON Y SU MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO

La Cité Internationale –o Ciudad Internacional– es un nuevo barrio de la ciudad de Lyon, construido con miras al equilibrio entre naturaleza, negocios, cultura y comunicaciones. Allí se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo, un establecimiento dedicado a las artes actuales que buscan cruzar los límites impuestos por los cánones.

El edificio que alberga el museo fue diseñado por Renzo Piano en la década del 30, y originalmente se trataba del Palais de la Foire. La modernidad se hace patente en los ladrillos rojos que se utilizaron para su construcción. La fachada se abre hacia el Parque Tête d’Or, y las paredes de vidrio tienen vistas hacia una calle interna de la Cité Internacionale.

Una de las características que distingue a este museo es su producción. Lejos de contentarse con exhibir solamente piezas adquiridas, el Museo Contemporáneo de Arte brinda a los artistas noveles la posibilidad de exponer sus trabajos pero también de realizarlos allí. El proceso creativo cobra importancia y las relaciones entre la institución y las obras que presenta se estrechan.

La colección principal del museo consta de trabajos que no cuadran en las categorías tradicionales. Muchas de ellas tienen sus orígenes en la música o la danza, y se relacionan de manera directa con las nuevas tecnologías: sonido electrónico, vídeo, Internet, y los nuevos medios de comunicación suelen ser los protagonistas.

Un aspecto fundamental de la concepción artística del museo es la reconciliación entre arte y vida cotidiana. Los artistas desafían los límites entre ambos ignorando las convenciones relativas a la espacialidad, la temporalidad, la materialidad, la visibilidad e incluso en cuanto a la posibilidad de definir sus trabajos como obras de arte en sí mismas.

El Museo de Arte Contemporáneo de Lyon es una excelente muestra del estado del campo artístico a nivel mundial, y recorrerlo es entregarse a lo sorprendente y lo inesperado, y a momentos de reflexión impensados respecto al arte y la vida.

Información práctica

Dirección: 81 quai Charles de Gaulle, Cité Internationale, Lyon.

Horarios: miércoles, sábados y domingos, de 10 a 19 hs.; jueves y viernes, de 12 a 19 hs.

Entrada: 8 euros; familias de dos adultos y dos niños, 10 euros.

Accesibilidad: las personas en silla de ruedas deberán ingresar por la entrada ubicada sobre el lado del museo, frente al cine UGC. La tarifa reducida es de 6 euros y el acompañante no debe pagar entrada.

EL MUSEO DE LA MARIONETA

Lyon es, entre otras, cosas la cuna de una tradición popular que hoy cuenta con fama mundial: el guiñol. Este particular tipo de marioneta tiene su espacio propio en su ciudad de origen: el Museo Internacional de la Marioneta realiza actos y actividades en torno a estos interesantes personajes, protagonistas de la infancia pero también atractivos para públicos de mayor edad.

En 1902, la ciudad de Lyon compró un gran edificio renacentista en el que funcionó durante mucho tiempo el Hôtel de Gadagne. Se encuentra en el corazón de Vieux-Lyon, el barrio histórico que posee otras muchas mansiones del mismo estilo y que por tanto es un paseo turístico muy concurrido. En 1921 se inauguró allí el Museo de Historia de la ciudad, que hoy no está solo.

Laurent Mourguet, un dentista de Lyon que vivió a fines del siglo XVIII y principios del XIX, comenzó a representar obras que él mismo inventaba con marionetas de guante, que se movían detrás de un mostrador.

Así nació el guiñol, un tipo de espectáculo de títeres en el que no se ven los titiriteros porque sus personajes, huecos, se mueven por la acción directa de sus manos, sin hilos como los utilizados con las marionetas de madera. De hecho, el nombre de esta actividad surge de uno de los personajes creados por Mourguet.

Mourguet se convirtió en una personalidad muy querida de la ciudad, y en la vieja plaza de Lyon se erigió un busto en su honor. Pero el mayor reconocimiento lo constituye el Museo Internacional de la Marioneta, que funciona en el antiguo Hôtel de Gadagne, junto al Museo de Historia.

Su colección reúne marionetas de los más diversos tipos: de guante, de hilos, de varillaje y de listones, que provienen de Francia, Inglaterra, Bélgica, Italia, Rusia, Japón, entre otros países que colaboraron. Infaltables las representaciones que aún reproducen las historias originales de Guiñol y su esposa, Madelón, y divierten a grandes y chicos.

Así que, ya sabes, si eres un apasionado del mundo de las marionetas, no puedes dejar de visitar este museo. Existen excelentes hoteles en Lyon, así que no tienes excusa…

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