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L A C O N S T R U C C I Ó N DE L O S PERSONAJES

DE D O N QUIJOTE Y S A N C H O

ANTHONY CLOSE

El tema verdadero del Quijote -diga lo que diga Cide Hamete al final- lo constituyen las personalidades y la inter-relación de don Quijote
y Sancho, ya que Cervantes no para de llamar la atención sobre lo extraordinario y divertido de sus manías y dedica un alto porcentaje de páginas a diálogos que sirven para ponerlas de relieve. En la historia de la
evolución de la novela, Cervantes efectúa una innovación radical y, a largo plazo, fecundísima, al desplazar el enfoque narrativo del suceso picante, divertido o apasionante -burla, aventura, réplica ingeniosa, ardid
astuto- al carácter que participa en tales sucesos, los vive y, a la larga,
queda transformado por ellos. Mi propósito aquí es examinar la construcción de los dos personajes, es decir, su génesis y, en especial, su desarrollo, consistiendo éste último en la modificación continua del bosquejo original. Es un proceso a la vez contradictorio y paradójico, ya que
su naturaleza lineal y progresiva es desmentida por su tendencia irregular, circular y arbitraria, y sus aspectos más modernos resultan estar arraigados en un suelo arcaico. Puesto que, según nos dice el mismo Cervantes
(II, 3 ) , amo y mozo fueron forjados en una misma turquesa , los principios de construcción pertinentes al uno, también lo son, en apreciable
medida, al otro.
Entre los personajes cervantinos, no hay más que ellos que estén sujetos a un proceso continuo de modificación. Esto se debe a que, a diferencia de los demás, ellos ocupan el centro del escenario a casi todo lo
largo de una novela cuyo desarrollo está profundamente afectado por dos
principios de composición:
1

1)

el continuo reciclaje de motivos con variantes nuevas en cada repetición, variantes que pueden ser o ligeras o bien más significativas;
en este último caso, la modificación o ampliación de motivos
ya existentes, que suele resultar del trasvase arbitrario de ma-

2)

1

Cito p o r la e d i c i ó n d e Don Quijote d e Francisco Rico, 2 tomos, B a r c e l o n a , Crítica, 1998,

I, p. 641.
«Cervantes

y « ¿ Q u i j o t e . » Actas Coloquio

internacional

(Oviedo,

27-30/10/2004)

CERVANTES Y EL QUIJOTE. Anthony GLOSE. La construcción de los personajes de don ...

H e aquí trasvase de material de una zona de la obra a otra. 65-66. La arbitrariedad se refleja en la manera en que Cervantes se contradice respecto de su motivación.. 283). 364). . Fuentes literarias cervantinas. F. y. 2 La razón de ser de ambos principios de composición estriba en el esquema básico de la fábula: la sarta de aventuras en el transcurso de un viaje de ida y vuelta. que continúa des2 S o b r e ello. el primer principio tiende a favorecer la verosimilitud. la resistencia o complicidad burlesca que le contrapone la realidad.. M á r q u e z V i l l a n u e v a . transfiriéndolo arbitrariamente a Sancho Panza. Anthony GLOSE. para salir del apuro en que le metió su mentira anterior. Si la repetición de motivos inherente al esquema es garantía de homogeneidad formal. que está inventado mentirosamente (p. El primero está ejemplificado claramente por la manera en que el retrato que de la Aldonza rústica. dando a entender claramente en el capítulo veinticinco que el retrato se basa en conocimiento personal (p. 1973. lo imprevisible de los encuentros propios de un viaje y el que se sucedan en serie abierta e indefinida constituyen un aliciente para la novedad y la variación. cuya forma está determinada por el j u e g o invariable entre dos fuerzas contrastadas: por un lado. don Quijote pintará a Dulcinea del mismo modo como la vio —o creyó verlafuera del Toboso. hace creer a su amo que son Dulcinea y dos doncellas suyas.terial de las fuentes del Quijote a éste o bien de una zona de la novela a otra distinta. asimilando la versión sanchopancina a su propia visión del estado encantado de su dama. en I. ya que el retrato degradado de Aldonza es un rasgo burlesco que Cervantes toma prestado a Torres Naharro y su escuela . M a d r i d . Observemos que. CERVANTES Y EL QUIJOTE. La construcción de los personajes de don . la voluntad del protagonista de imitar a Amadís y compañía. llevarle a casa y curarle. fornida. p p . ya que la función previamente desempeñada por la fantasía de Sancho (I. Gracias a esto. en el plano de la caracterización. por otro. Pero he aquí también un ejemplo del segundo principio. promiscua y esquiva ofrece Sancho a su amo en I. 25 y 31) -la de contraponer burlescamente una imagen rústica de Dulcinea a la idealizada sostenida por su amo— se transfiere a las tres mozas y se encarna en ellas. Después. G r e d o s . vuelve a aparecer en metamorfosis triplicada cuando Sancho Panza topa por casualidad a tres aldeanas fuera del Toboso. incluido el afán de sus familiares y amigos de poner fin a sus andanzas. 25 se repite con ligeras variantes seis capítulos después en su relación de la entrevista que tuvo con Dulcinea. con el consiguiente riesgo de monotonía. 31. mientras que el segundo tiene el efecto contrario. y con claridad igual de tajante. tostada. Y ¿qué le pasa a esa tosca villana en capítulos posteriores de la novela? C o m o se sabe. en su relación de lo que le pasó en la Cueva de Montesinos. la forma de la primera salida se somete a un proceso radical de expansión y modificación en la segunda.

5 P i e n s o e n la larga tradición d e crítica cervantina. e m p e z a n d o c o n los capítulos n u e v e y diez d e l Guía del lector del Quijote d e Salvador d e M a d a r i a g a . por tanto. sino con su papel profesional. Henry Sullivan. Para un ejemplo análogo imaginemos a un psiquiatra intentando explicar la clásica batalla de tartas de un número de circo en función del desarrollo infantil atrofiado del payaso agresor. las estructuras simétricas y la triplicación de motivos que se asimilan a la forma del Lazarillo de Tormes .. E l e n a Percas d e Ponsetí. «Transformations o f the W o n dertale». el cual explicaría el sadismo gratuito con el que da con su arma ofensiva en la cara del adversario. 4 V l a d i m i r P r o p p . 1984. fuese como fuese la crianza infantil de ese individuo. La construcción de los personajes de don . el no haber llegado a la noticia de Cervantes. articulada de forma influyente por Salvador de Madariaga en su Guía del lector del Quijote (1926): la de que la evolución de los personajes del Quijote se explica por motivos naturales o verosímiles y debe estudiarse. 84-5. capítulo 6.pues en la tercera. Piénsese en la construcción en sarta. 1972. el bucear en la zona del inconsciente que. «Lazarillo de Tormes» en la picaresca. e d . 110-22. B a r c e l o n a . A r i a d n a M a r t i n y R i c h a r d Martin. Diana de Armas Wilson. entre otros— incurre a menudo en un error semejante y refleja una premisa generalizada entre los cervantistas del siglo XX. su acto agresivo nada tiene que ver con ella. desde criterios psicológicos aplicables a la vida real . Theory andHistory of Folklore. Ruth El Saffar. U n i v e r s i d a d d e Minnesota.. Ahora bien. A l abordar el tema de la caracterización. que tienen varias desventajas: % 4 1) 2) 3) 4) la tendencia a repetir la confusión de don Quijote entre entes de ficción y seres de carne y hueso. aunque para el autor del Quijote rasgos como los ya mencionados son el aspecto más significativo de sus dos protagonistas. A r i e l . 100. y en las sustituciones. Carroll Johnson. por definición. q u e i n t e r p r e t a la aventura d e la C u e v a d e M o n t e s i n o s e n f u n c i ó n del traumático p r o c e s o d e d e s m o r o n a m i e n t o psicológico d e s e n c a d e n a d o p o r el e n c a n t a m i e n t o d e D u l c i n e a . trad. trasposiciones y transformaciones que se observan en los mitos. la crítica cervantina moderna tiende a mostrar escaso interés por ellos. Louis Combet. jungianos o lacanianos. 92. p p . visibles tanto para el autor como para sus personajes. está por debajo de rasgos como los señalados. Conste que los dos mencionados principios son característicos de diversos tipos de narración primitiva. restregándola cruelmente de un lado a otro y para arriba y abajo. Cf. . Cualquier niño del auditorio pudiera explicarle que. Aunque la crí5 3 F. cuentos de hadas y facecias tradicionales . al re- CERVANTES Y EL QUIJOTE. la tendencia psicoanalítica de la crítica cervantina —representada por Rene Girard. A n a t o l y L i b e r m a n . L á z a r o Carreter. Anthony GLOSE. ha preferido seguir derroteros freudianos. el explicar en términos solemnes y pomposos algo que merece interpretarse de una forma mucho más directa y sencilla. En general. q u i e n .

. Barcelona. sigue teniendo sobre el cervantismo la idea de que el Quijote se anticipa a la novela de los siglos XVIII y XIX. M a d r i d . C o r n e l l University Press.tica freudiana más reciente . 1981. 1867-1887. 94-110. 523. vía d e acceso clave al p o d e r comercial y político del país.se distancia cuidadosamente del tosco reduccionismo de sus precursores. « O n Cervantes ou les incertitudes du désir». 1966. p p . 4 1 7 ) . N e w Jersey. Anthony GLOSE. que exige que la ficción se aproxime a la experiencia realmente vivida y a la historia. 255. Después de acabar una novela como La de Bringas o La desheredada nos damos cuenta que el humillante desenlace en que desemboca la historia de Rosalía Bringas o Isidora Rufete se deriva de principios psicológicos y circunstancias económicosociales establecidos desde el principio y desarrollados con causalidad puramente natural por un narrador que. Madrid. 1971. La construcción de los personajes de don . B o n e t . 1948. el c o n o c i m i e n t o d e la clase m e d i a . p p . 1-3. para aquélla. e n Bulletin of Hispanic Studies 74 ( 1 9 9 7 ) .o parte de ella. L. 8 S o b r e ello. Por mucho que en las obras de su madurez el novelista canario supere las premisas empírico-positivistas aprendidas de los grandes exponentes del realismo francés. condicionada por los hábitos intelectuales del empirismo moderno. Riley. II. N u e v a York. conoce a fondo los móviles de sus personajes. G r e dos. en el prólogo a Misericordia (1897) . cf. que no veían en las obras cervantinas sino otros tantos síntomas del conflicto de Edipo aún no superado de su creador. Ithaca y L o n d r e s . 42227. M L N 97 ( 1 9 8 2 ) . p. . Don Quixote: An Introductory Essay in Psychology. Galdós and the Art of the European Novel. P r i n c e - ton. p. d o n d e echa d e m e nos entre los novelistas c o n t e m p o r á n e o s la observación exacta d e la sociedad. 1989). 1993. p. P a r a la t e n d e n c i a d e la crítica psicoanalítica a c o n f u n d i r entes d e ficción c o n seres h u m a nos vivos véase m i r e s e ñ a d e H e n r y Sullivan. O x f o r d University Press. P r i n c e t o n University Press. p p . como un dios irónico. y la reseña d e R u t h El Saffar del l i b r o d e L o u i s C o m b e t .. y e n especial. Edicions 62. 223. por ejemplo. 6 V é a s e la i n t r o d u c c i ó n p r o g r a m á t i c a d e Quixotic Desire: Pychoanálystic Perspectives in Cer- vantes. CERVANTES Y EL QUIJOTE. L o n d r e s . al m e n o s . p p . la construcción del personaje galdosiano no deja de reflejarlas . p p . C. S t e p h e n G i l m a n . H a r r y Levin. « O b s e r - vaciones s o b r e la novela c o n t e m p o r á n e a e n E s p a ñ a » (Ensayos. A mi ver. Teoría de la novela en Cervantes ( 3 edición. cuya finalidad es iluminar el j u e g o del deseo tal como se manifiesta tanto en lectores de carne y hueso como en los textos literarios . Grotesque Purgatory: A Study of Cervantes's Don Qui- xote Part II ( 1 9 9 6 ) . 115-32). habla como un antropólogo de los meses pasados en observar y documentar las costumbres de los barrios pobres de Madrid. ed. que ha tenido más influencia sobre el cervantismo de los últimos cuarenta años que ningún otro. 307-08. 1975. Galdós. 2 tomos. The Gates of Horn: A Study of Five French Realists. sostiene q u e es t o d o lo contrario « p o r q u e es la manifestación del subconsciente e n q u e n o m e d r a n la v o l u n t a d ni la acción e x t e r n a » (Cervantes y su concepto del arte. Es un tema fundamental del clásico libro de E. prevé sus consecuencias y com6 a 7 8 chazar c a t e g ó r i c a m e n t e el aserto d e B e n e n g e l i d e q u e la aventura n o es p o s i b l e ni verosímil. no deja de ser cierto que. de manera residual. 7 Ensayos de crítica literaria. H e m a n e j a d o la traducción inglesa d e l l i b r o d e M a d a r i a g a . dicha premisa se debe a la influencia que ha tenido y. Taurus. «la creación de obras de ficción y la exploración de procesos psíquicos son empresas convergentes». Cf. O x f o r d University Press.

3 ) . el folklore estudiantil. A g u s t í n R e d o n d o . L o afirmado sobre su génesis pudiera aplicarse. raíces folklóricas.. de origen literario y folklórico . G r e d o s 1976. 1998. 1 0 S o b r e la génesis d e S a n c h o Panza. ya que él. cuentecillos populares. q u e e n El «Quijote» en ciernes. p u e d e n consultarse F. un contrapunto negativo. incluso contradictorios. 1990.. a Monipodio y sus cofrades (en Rinconetey Cortadillo). A n t h r o p o s . En vez de localizarlo en un contexto social bien definido. Cervantes concibe a Sancho como un tipo genérico -labrador o villano. sino que estriba en la función que desempeña dentro de la novela: la de ofrecer. 20-94. igual que la de las tres aldeanas que él topa fuera de El Toboso. la comedia. C r e d o s . M a u r i c i o M o l h o . y diversas creaciones cómicas de Shakespeare. Edizioni d e l l ' O r s o . M a d r i d . resulta de un proceso combinado de reciclaje y transferencia interna. B a r c e l o n a . Otra manera de leer el Quijote.bautizando el resultado con un nombre simbólico que alude a ellos . incluidos Falstaff. ha sido precedido por diversos esbozos y anuncios embrionarios —como el ventero socarrón que aconseja a don Quijote a andar equipado de alforjas. Fuentes literarias cervantinas. más o menos como un bobo de comedia. 191-203. . c o m p a r a la c o m p o s i c i ó n del Quijote c o n la técnica d e l collage.. El sin par Sancho Panza. o 9 Cf. p p . como el Mesías. p. con modificaciones según el caso. 9 10 Por otra parte. Castalia. José M a n u e l M a r t í n M o r a n . Cervantes. p p . Las mismas consideraciones valen para don Quijote. Además. CERVANTES Y EL QUIJOTE. la razón de ser primordial de Sancho poco o nada tiene que ver con la observación empírica.. En todos estos aspectos. muy distinta al procedimiento de Galdós tal como lo describe en el prefacio a Misericordia. Malvolio. 1991.prende la representatividad de su destino y su relación con el movimiento político-histórico en que se hallan involucrados. parodia y creación. la aparición de Sancho. 223. Anthony GLOSE. término que empleo en el sentido neutro de «típico de una época anterior a la moderna».e l refranero. dineros. dotarle de rasgos basados en observación empírica y unidos por coherencia psicológica y bautizarle con un nombre propio de naturaleza verosímil. Amadís de Gaula. a la postura caballeresco-literaria de su amo. Touchstone.y se sirve de este tipo como molde en el que combina rasgos heterogéneos. La construcción de los personajes de don . los graciosos de Lope. 1973. Veámoslo con el ejemplo de Sancho Panza. M a d r i d . Pablos de Segovia. M a d r i d . M á r q u e z Villanueva. E d u a r d o U r b i n a . ungüento para curar las heridas y un escudero (I. La génesis de los personajes cervantinos refleja la forma caprichosa de su desarrollo. Sancho es producto de un arte arcaico. p. involuntariamente irónico. La evolución del personaje galdosiano exhibe la lógica de un organismo biológico. camisas limpias. el bobo del rey Lear. Con esto no quiero decir que la concepción del personaje no esté influida hasta cierto punto por los conocimientos de Cervantes del comportamiento de locos. Guzmán de Alfarache. Lazarillo de Tormes. 248 ss. Tori- n o . la de don Quijote y Sancho se parece a un proceso de bricolaje en que se van agregando casualmente piezas nuevas a un armazón asentado de antemano . Feste.

Anthony GLOSE. 205-30. acto I ) . los rufianes y lacayos fanfarrones de la comedia del siglo XVI . M a r í a R o c a M u s s o n s . incluidas varias intervenciones d e R o l d a n y R e i n a l d o s .. el loco amor de Calisto en La Celestina de Rojas . 415-29. 1998. A l d o n z a L o r e n z o (I. B i b l i o g r a p h i a B u r t o n i a n a . e d . . constituye u n m o d e l o evidente d e la actitud idealizante d e d o n Quijote frente a las m o zas d e l p a r t i d o d e la p r i m e r a venta ( d o n Q u i j o t e I. e n Otra manera de leer el Q u i j o t e . 1953. los caballerosjactanciosos de la tradición ariostesca incluida La casa de los celos cervantina . 1 7 C o m o sabe c u a l q u i e r cervantista. 1 2 V é a s e el capítulo cuatro d e la e d i c i ó n d e 1575. la personificación alegórica de Cuaresma . 45. Las ideas renacentistas s o b r e la m e l a n c o l í a t a m b i é n influyen e n tratados s o b r e la risa. consúltese el catálogo d e las fuentes d e The Anatomy of Melancholy d e R o b e r t B u r t o n ( 1 6 2 1 ) . ni t a m p o c o p o r la p r e s u n c i ó n d e o r i g i n a l i d a d q u e o t o r g a m o s a u n a o b r a maestra. p p . ¿cuál tiene mayores posibilidades d e ser el precursor? ¿El bestseller c o n o c i d o p o r toda E s p a ñ a o la oscura obrita d e teatro c o n o c i d a p o r u n o s p o c o s centenares d e personas? E v i d e n t e m e n t e . se anticipan directamente al Quijote. M a d r i d . a l a b á n d o l a c o m o si f u e r a u n a santa. u n a tras otra. A . La construcción de los personajes de don . « D o n Quijote y el Capitano». cuyo p a n e g í r i c o f a n f a r r ó n a las virtudes letales d e su es- p a d a e n el acto XVIII se anticipa p o r su estilo a la i n d i g n a d a tirada d e d o n Quijote s o b r e las e x e n c i o n e s . p p . C a r b a l l o Picazo. p p . 1 6 V é a s e A l o n s o L ó p e z P i n c i a n o . 25 y 3 1 ) . e n Theatralia 5 ( 2 0 0 3 ) . privilegios y prerrogativas d e los caballeros a n d a n t e s (Don Quijote I. n o p o r ser mejor. múltiples pasajes d e la c o m e d i a cervantina. teatrales y anecdóticas : la figura del Capitano de la Commedia dell'arte .. el preciosismo emocio11 12 13 15 14 16 17 18 19 1 1 C o m o Cristóbal d e V e g a . Pero por la mayor parte los ingredientes originales del personaje de don Quijote no provienen de la observación empírica sino de fuentes folklóricas. r e c o p i l a d o p o r P a u l J o r d á n Smith. A m b o s discursos consisten e n u n a p a s i o n a d o torrente d e p r e g u n t a s retóricas q u e e m p i e z a n . 1564. 5 2 9 ) . De arte medendi. Si e n tre dos o b r a s rigurosamente c o n t e m p o r á n e a s existen semejanzas precisas y detalladas q u e sólo p u e d e n explicarse p o r influencia directa d e u n a e n otra. 2 ) . 1 3 O m i t o d e l i b e r a d a m e n t e el Entremés de los romances d e la lista p o r q u e s i e m p r e h e consi- d e r a d o inverosímil la tesis d e q u e esta obrita es el g e r m e n d e q u e b r o t a el Quijote. la m a n e r a e n q u e Calisto se h u m i l l a ante la d e s v e r g o n z a d a a l c a h u e t a C e l e s t i n a (La Celestina. Castalia. California. literarias.logrados por observación directa o mediados por tratados médicos sobre la melancolía . Aunque se ha abandonado desde mucho tiempo atrás la búsqueda de «modelos vivos». 43-9. De sale libri quatuor ( 1 5 7 2 ) . p. M a r i t o r n e s (I. sus premáticas su v o l u n t a d » . M a - d r i d . c o n « ¿ q u i é n ? » o «¿qué?» 1 9 A p a r t e d e los anticipos estilísticos del Quijote. q u e c o r r e s p o n d e al siete d e la d e 1594. 1931. « E l p e r s o n a j e d e D o n Q u i j o t e » . M e f u n d o e n u n a r g u m e n t o estadístico q u e . sino p o r ser más e x t e n s a m e n t e c o n o c i d o y d i v u l g a d o . 170-2. sus fueros sus bríos. p p . 1 8 C o m o C e n t u r i o e n La Celestina. c o m o el l i b r o d e G ó m e z d e M i e d e s . 3 to- m o s . 1 6 ) . anécdotas sobre lectores de libros de caballerías cuya credulidad se anticipa a la quijotesca . 1 5 A g u s t í n R e d o n d o . CSIC. a falta d e evidencia c o n c l u y e m e e n sentido contrario. el bestseller. 1 4 S o b r e ello.1. d e b e h a c e r q u e p a r e z c a m u c h o más p r o b a b l e la p r i o r i d a d del Quijote q u e n o la d e l entremés. P a r a u n a lista más completa. Philosophia antigua poética. está a la vista el interés de Cervantes por los tipos de locura entreverada e ingeniosamente inventiva descritos por Huarte de San Juan en su Examen de ingenios y retratados posteriormente por L o p e de Vega en el libro cuarto de su Peregrino en su patria (1604). Stanford University Press. Amadís de Gaula y su descendencia. cuya «ley es su e s p a d a . CERVANTES Y EL QUIJOTE.

p. deforma constantemente el m o d e l o . 703) . Y yo d i x e entre mi: 'E yo c o n mis dientes. la obsesión ensimismada con el honor del tercer amo de Lazarillo de Tormes . A estos modelos deben añadirse todos los imitados a sabiendas por el loco hidalgo. 20 21 22 L o asombrosamente diverso de las fuentes del personaje se debe a la distancia que media entre su propia perspectiva y la de su autor. p. 562). los pastores arcádicos.. El siguiente pasaje del tercer tratado del Lazarillo se anticipa a n u m e r o s o s intercambios entre d o n Quijote y S a n c h o e n q u e el entusiasmo bélico d e a q u é l está contrapuesto desinflad o r a m e n t e a la actitud cauta y escéptica d e éste: « ' ¡ O si supiesses. N o ay m a r c o d e o r o e n el m u n d o p o r q u e yo la diesse. puesto que en realidad su actuación va mucho más allá de sus fronteras. los galanes de la comedia. que aparte de la literatura caballeresca. M L R 76 ( 1 9 8 1 ) . etcétera) brindan a Cervantes otras tantas sugerencias para lograr este efecto deformador. manadas de ovejas por ejércitos— condición mental que nunca existió en el mundo real sino que procede de la fantasía creativa de Cervantes. J.. u n p a n d e cuatro lib r a s ' » . La construcción de los personajes de don . 160-61.o creyendo hacerlo. tomar molinos por gigantes. por su vulgaridad. 49. la locura de su amo le hace «juzgar lo blanco por negro y lo negro por blanco» (II.o sea. p. el escudero del Lazarillo. Y sacóla d e la vayn a y tentóla c o n los d e d o s . C e j a d o r y Frauca. Si los lectores del Quijote. 2 2 D e ello trato e x t e n s a m e n t e e n m i «Characterisation a n d D i a l o g u e in Cervantes's come- dias en prosa». diziendo: '¿Vesla aquí? Yo m e o b l i g o c o n ella c e r c e n a r u n c o p o d e lana'. M a s ansi. por su inadaptación a las circunstancias. a u n q u e n o son d e azero. abarcan innumerables lugares. desde Gracián 2 0 A n a l o g í a s u g e r i d a p o r el m i s m o Cervantes d u r a n t e el d o n o s o escrutinio d e la bibliote- ca (Don 2 1 Quijote I. basada en la confusión entre la ficción y la realidad. arrogancia. el impulso primordial de su locura es la imitación escrupulosa. Lazarillo de Tormes. 1969. el mero imitar y el ser efectivo y en su ignorancia de lo inadecuado de las circunstancias al papel que se ha propuesto representar. a veces. . pomposidad y preciosismo y. Anthony GLOSE.nal y estilístico de los pastores literarios . que lleva a Cervantes a concebirlo como encarnación viva de ese género y personificación caricaturesca de lo alejado que está de «la común naturaleza» [Don Quijote I. tópicos y registros literarios de procedencia distinta y heterogénea. p p . n o acertó a p o n e l l e los azeros tan prestos c o m o esta los tiene'. Los diversos precursores de don Quijote arriba mencionados (Calisto. El asombroso eclecticismo que manifiesta la construcción del personaje ayuda a explicar su resonancia arquetípica. 8 4 ) . A l pintarlo imitando puntillosamente los libros de caballerías . e d . Y lo mismo que en el caso de Sancho. 338-56. por seria y plausible que parezca. Según el diagnóstico certero de Sancho Panza. p p . n i n g u n a d e quantas A n t o n i o hizo. la razón de ser fundamental del personaje hay que buscarla en su función artística más bien que en el realismo psicológico: la de ser vehículo principal de la burla de los libros de caballerías. CERVANTES Y EL QUIJOTE. 10. M a d r i d . por su exageración. m o g o . cuya relación con sus criados es un modelo fundamental de la del loco hidalgo con el suyo . q u é pieca es esta [su e s p a d a ] . Espasa C a l p e . 6.Cervantes quiere que nos demos cuenta que la imitación. De acuerdo con ésta.

. la actitud irónica y despectiva respecto de esos caballeros mezquinos que aplazaban hasta lo más tarde posible el recompensar debidamente a sus CERVANTES Y EL QUIJOTE. Antes del capítulo siete. Pero a partir de su primer diálogo con Sancho.. la interpelación «amigo Sancho Panza» que corresponde a la relación real entre dos vecinos del mismo pueblo. Esta no suplanta la imitativa. jamás supera esta etapa de evolución. les daban algún título de marqués. el remedo acartonado de arcaísmos y tópicos caballerescos. Aunque la tonalidad del discurso de don Quijote hasta aquí no ha sido únicamente literaria. que con facilidad te podrá dar aun más de lo que te prometo. y yo tengo determinado de que por mí no falte tan agradecida usanza. Anthony GLOSE. han visto en don Quijote y Sancho dos posturas universales ante la vida. ya después de hartos de servir y de llevar malos días y peores noches. amigo Sancho Panza. C o m o es natural. y. y quizá las más. L o significativo y novedoso del citado pasaje es su tonalidad familiar. que tuviese otros a él adherentes que viniesen de molde para coronarte por rey de uno dellos. como un niño mentalmente disminuido. .en el siglo XVII hasta la crítica del siglo XIX. que cosas y casos acontecen a los tales caballeros por modos tan nunca vistos ni pensados. esperaban a que sus escuderos fuesen viejos. la confusión de su propia identidad con las de Baldovinos y Abindarráez en el capítulo cinco. antes pienso aventajarme en ella: porque ellos algunas veces. se observa en el personaje cervantino una transición radical a una nueva modalidad. de algún valle o provincia de poco más a menos. tal ha sido su tenor predominante. pero si tú vives y yo tróobien podría ser que antes de seis días ganase yo tal reino. H e aquí la primera intervención de don Quijote en el mencionado diálogo: Has de saber. confiriendo al personaje mayor flexibilidad y naturalidad: una capacidad infinita para asimilar otros estilos que los caballerescos y mayor espontaneidad en la representación de su papel. que pudiera llamarse «conversacional». predomina en su conducta la modalidad imitativa: la cita literal de trozos del romancero. la ingenuidad infantil con la que se considera perfectamente natural y factible el ganarse un reino. Y no lo tengas a mucho. con lo cual consigue hacer suyos los rasgos que antes copiaba laboriosamente de modelos literarios. Consideremos la introducción del personaje de Sancho en el capítulo siete de la primera parte. que fue costumbre muy usada de los caballeros andantes antiguos hacer gobernadores a sus escuderos de las ínsulas o reinos que ganaban. El personaje creado por Avellaneda. La construcción de los personajes de don . ello resulta de que la caracterización cervantina ya les ha dado la pauta. marcada por el trato de tú. que le deja insensible a la naturaleza real de los objetos y personas que le rodean. la tendencia de Cervantes a modificar continuamente los esquemas establecidos tiene repercusiones secundarias. el ensimismamiento obsesivo de su inmersión en ese tipo de literatura. sino que alterna continuamente con ella. que repercute profundamente en la manera en que Cervantes enfoca a don Quijote.

E n c u a n t o a tan nunca vistos ni pensados. e n t e n d i d o e n sentido literal. su mujer. 'es q u e avrá al pie d e seys meses p o c o más a m e n o s . iv. Observemos que se acompaña de una actitud pedagógica o explicativa por parte de don Quijote. i. 51. » (II. 83. 53. . otro gallo cantará e n su g a l l i n e r o » (El vizcaíno fingido.. 125). . 1066). 3 5 1 ) . 153). Esta llaneza caracterizará la relación del amo con el mozo de aquí en adelante. « p o r q u e les tenía puestos los n o m b r e s q u e les v e n d r í a n d e m o l d e » ( I I . 188-89. y. p. p o r g r a n d e s y n o vistos q u e s e a n » (Don Quijote I.. G r á ficas Reunidas. Anthony GLOSE. que resulta de un cambio de perspectiva respecto a los modelos literarios que imita. 200-01.» (I. e n su « E s t u d i o p r e l i m i n a r » d e la e d i c i ó n d e Francisco R i c o . 2 5 7 ) . p. 1915-22. n o metafórico: cf. P o r e j e m p l o . q u i e n . le promueven a rey. p. si vive» (Don m o l d e » (Don Quijote II. p p . 239-40). « M e d i a n o c h e e r a p o r filo. Sancho. precisará las actividades típicas.. x x i x ) . p. como ocurre en este caso. 23. c o n t r a s t a n d o c ó m i c a m e n t e c o n el énfasis a n t e r i o r » ( I . F. s i e n d o p r o p i o d e contextos parecidos: « ' l o q u e sabré yo dezir' dijo el c a b r e r o . 1 2 1 3 ) . y p a r a el j u e g o c o n la aliteración (cosas/casos. Comedias y entremeses.. p. iv. 9. 105). trata ahora del cómo. y sus hijos si a él. La lengua del Quijote. » .. 22. q u e a tan b u e n caballero le hubiese faltado a l g ú n sabio q u e t o m a r a a c a r g o el escrebir sus n u n c a vistas h a z a ñ a s » (I. si D i o s n o m e q u i ta la v i d a » . G r e d o s .. p p . R. e n u n discurso d e l vejete (Comedias y entremeses. E n el citado pasaje. p. La cueva de Salamanca. « c o m o c o n esas cosas le verá vuesa m e r c e d . como hace a lo largo de la primera salida. en que el discurso del amo induce al escudero a preguntar qué será de Juana Gutiérrez. 9 3 ) . has de saber. e d . ¿Se harían ella reina y ellos infantes? Sancho duda que Juana valga realmente para reina. a lo más l a r g o . 1971. la familiar i d a d d e l estilo la i n d i c a suficientemente el tipo d e contextos e n q u e o c u r r e n los m o d i s m o s m a r c a d o s e n cursiva. 5 9 1 ) . p. El chiste se inspira e n el c o m i e n z o del p r ó l o g o a Lazarillo de Tormes: «Yo p o r b i e n t e n g o q u e cosas tan señaladas y p o r ventura n u n c a oídas ni vistas v e n g a n á noticia d e m u c h o s » . M a d r i d . 6 9 5 ) . 20: « d e la j a m á s vista ni o í d a aventura q u e c o n más p o c o p e l i g r o fue a c a b a d a d e fam o s o caballero e n el m u n d o . « c o m o son mugercillas d e p o c o más a m e n o s . véase Á n g e l Rosenblat. «Esa n o m e quitarán a m í . Así que en diálogos posteriores. p. la frecuencia de giros y modismos -marcados arriba en cursiva. 1041). tal vez deba contentarse con ser nada más que condesa. 73. d o n d e está p u e s t o e n b o c a d e prostitutas. cuantos [trabajos] yo pasare e n serviros. p. mantenga un nivel prosaico. . a pesar de centrarse en el tema caballeresco. 52. « p a r e c i ó m e cosa imposible . Cf. q u e l l e g ó a u n a m a j a d a d e pastores. a los cinco [ d í a s ] . L á z a r o Carreter. sobre todo.fieles criados. objetivos y utilidad social de la ca23 2 3 Cfr. 84. « Y o volveré. 9. dice: « C u a n d o d o n Q u i j o t e h a b l a d e s c u i d a d o d e su c o n d i c i ó n d e h é r o e . « y o voy a v e r m e c o n él y a él se la d a r é d e Quijote II. M a d r i d . El carácter conversacional del pasaje queda suficientemente demostrado. B o n i l l a . pajezi- Uos y truhanes d e p o c o s años y d e p o c a e x p e r i e n c i a » (I. «y h a q u e r i d o D i o s q u e a h o r a se m e acordase p o r venir e n este caso c o m o d e m o l d e » (II. la epígrafe d e I. u n m a n c e b o d e gentil talle'» (Don Quijote!. [De] poco más a menos es frecuente e n el Quijote. Siyo vivoy venir (o dar) de molde son t a m b i é n p r o p i o s d e u n discurso familiar: «si yo vivo. p. y la participación de Sancho basta para asegurar que el diálogo entre los dos. por qué y para qué de la imitación. 50... p p .. . « e l f i d e d i g n o autor desta nueva y j a m á s vista historia. c o r r e s p o n d e al j u e g o r e c u r r e n t e c o n este cliché e n el Quijote. Schevill y A . CERVANTES Y EL QUIJOTE. Co- medias y entremeses. La construcción de los personajes de don . iv. viene dos veces e n el entremés El vizcaíno fingido. 6 t o m o s . 1047). su i d i o m a pierd e tales rasgos y deja p a s o a u n a e s p o n t a e i d a d c o l o q u i a l q u e p u e d e r e c a e r e n la v u l g a r i d a d . i. 30. etcétera). p.propios de contextos jocosos o coloquiales . o sus variantes.. i. p p . p o c o más a m e n o s . . P a r a e j e m p l o s d e la g r a d a c i ó n h u m o r í s t i c a mal/peor. y u n a vez e n El viejo celoso. En vez de imitarlos directamente.

por una lógica asociación de ideas. la imitación como principio de las artes. 13). no sólo por centrarse en un modelo distinto al caballeresco. sobre todo. En fin. su actitud 24 2 4 V é a s e G e o f f r e y Stagg. e d . la fama. las yerbas. etcétera. Aunque loca. Observemos que es el papel pedagógico y explicativo que resulta de su asociación con Sancho el que da pie al discurso.A r c e . una dieta. los impuestos. . una ética. aunque de manera menos evidente. el duelo. 21) y. e n L a G a l a t e a de Cervantes-cuatrocientos años después. A pesar de que Cervantes subraya la semejanza. la cabeza ligeramente mareada con el vino consumido y un puñado de bellotas en la mano. el siglo de oro. más adelante. J u a n d e la Cuesta. p. 1985. 442). el honor. U n aspecto muy significativo de la ampliación de su discurso es el que afecta a la imitación literaria. 37. en los capítulos treinta y siete y treinta y ocho de la primera parte.. especulará sobre el futuro desarrollo y desenlace de su propia carrera (I. N o obstante. Al final de la cena con los cabreros. B. fundamentalmente apologético. La construcción de los personajes de don . «Uto tempore: D o n Q u i x o t e ' s D i s c o u r s e o n the G o l d e n A g e a n d its A n t e c e d e n t s * . buscará pretextos y argumentos para explicar por qué la aventura pasada no cumplió con sus expectativas y disculpar su propio fracaso (por ejemplo. Cervantes opta por tratar esta muestra de erudición y elegancia como pedantería impertinente. de aquí en adelante. adoptará una actitud reflexiva y racionalizadora frente a su propio proyecto e irá elaborando su concepto idiosincrásico. el gobierno. capaz de hacer que incluso los humildes vengan a ser honrados y estimados. Este brota. una justificación sofística de su amor a su dama. p p .. Aquí la imitación quijotesca ha cambiado de signo. una historia de su profesión. acabamos conociendo la mentalidad de don Quijote mejor que la de ningún otro personaje literario del Siglo de Oro. J. sino porque éste es el primer ejemplo extenso de la erudición y elegancia que mostrará el hidalgo en sus «lúcidos intervalos» y también. Anthony GLOSE. N e w a r k . I. en numerosos discursos relacionados principalmente con temas caballerescos. pronunciado con «otro semejante espíritu que el que le movió a hablar tanto como habló cuando cenó con los cabreros» (I. De allí a la alabanza sentimental del comunismo idílico de la antigua Arcadia no hay más que un paso. un concepto de sus privilegios pecheros y de su utilidad social y política. A v a l l e . e incluye una teoría de la relatividad. de una pomposa alocución anterior dirigida a su escudero en que alaba el potencial igualitario de la caballería andante. aparte de Sancho. la verdadera valentía contrapuesta a la temeridad. CERVANTES Y EL QUIJOTE. de su misión. se introduce el discurso de las Armas y las Letras. y mucho más por el estilo. subordinándola a la burla de libros de caballerías. una autobiografía. A estas alturas. imitando silenciosamente en prosa a un sinfín de poetas desde Hesíodo hasta Barahona de Soto . don Quijote entona su docto y empalagoso discurso sobre el Siglo de O r o ante su rústico auditorio. D e l a w a r e . 71-90.ballena andante (I. que asimila todo tipo de discursos eruditos o técnicos con poca o ninguna relación con la caballería andante: sobre los linajes. teniendo el estómago satisfecho. 15).

ya que no parece ocasionado por nada de lo dicho y hecho por don Quijote desde que el buen Pero Pérez se reunió con él en la sierra un capítulo antes..ante el segundo discurso es manifiestamente distinto a como enjuició el primero. 30. junto con las nuevas posibilidades que le sugieren. De hecho. dijo el cura. por un comentario del narrador que se hace eco del anterior del cura.n o por primera v e z c o m o portavoz de Cervantes. La modificación de la perspectiva autorial culminará en la segunda parte. Es como si Cervantes. Esto nos permite leer entre líneas el subtexto implícito del citado intercambio.c o m o la sor- CERVANTES Y EL QUIJOTE. nos debería resultar sorprendente que el cura haga su comentario precisamente en este momento..« T o d a esta larga arenga (que se pudiera muy bien excusar) dijo nuestro caballero. y la aprobación que suscitan va teñida de respeto más bien que de lástima. que yo no sé si queriendo inventarla y fabricarla mentirosamente hubiera tan agudo ingenio que pudiera dar en ella». La construcción de los personajes de don . p.. La cambiante concepción de los «lúcidos intervalos» es una clara muestra de cómo la caracterización de los dos protagonistas va evolucionando casualmente. le hubiese perdido tan rematadamente en tratándole de su negra y pimienta caballería» (I. ni por nada presenciado directamente por éste desde el principio de la novela. 1 2 3 ) . al acercarse al capítulo 32. refiriéndose a su locura (I. elocuencia y lucidez por parte de su protagonista . porque las bellotas que le dieron le truj e r o n a la memoria la edad dorada» (I. al hilo de las peripecias de la historia y de las modificaciones que Cervantes introduce en ella. En un diálogo entre el cura y Cardenio sobre la extraordinaria credulidad del protagonista. Ahora bien. no tenemos que buscarle una explicación verosímil.insiste en el gusto y aprobación que el segundo discurso suscita en los oyentes. nos prepara de antemano para el discurso de las Armas y las Letras. . y tan rara y nunca vista. 449). Hay un pasaje revelador de la primera parte donde le sorprendemos pensando en uno de esos cambios de rumbo. al recordar el discurso del Siglo de O r o y otras muestras de erudición. que será uno de ellos y que está rematado. movidos a compasión al ver «que hombre que al parecer tenía buen entendimiento y buen discurso en todas las cosas que trataba. Cardenio comenta. p. donde abundan los «lúcidos intervalos». como hemos visto ya. si le tratan de otras cosas discurre con bonísimas razones y muestra tener un entendimiento claro y apacible en todo». 11. Este. ya que el cura habla aquí . En vez de limitarse al comentario cáustico con el que remató la oración anterior . Anthony GLOSE. «Pues otra cosa hay en ello». p. Aquí Cervantes se percata con trasparente vanidad autorial de la originalidad de su personaje e identifica la mezcla de locura y discreción como uno de sus rasgos más interesantes. donde se iniciará una larga cadena de episodios intercalados.. 38. 356): «Sí es . «que fuera de las simplicidades que este buen hidalgo dice tocantes a su locura.

que.decidiera poner mayor énfasis en estos aspectos de aquí en adelante y contemplarlas desde una nueva perspectiva. etcétera. que le sigue inmediatamente. el caballero. a una decisión estratégica por parte del autor. parece tan mejorado que en el primer capítulo por poco convence al cura de que está ya en su entero juicio. el creciente pesimismo de su creencia en el poder de malignos encantadores para frustrarle. Por paradójico que parezca afirmarlo en vista de parte de lo dicho más arriba. pp. deben atribuirse en apreciable medida. lo mismo que los que afectan al tratamiento de los episodios del Quijote de 1615. Incluso después de dar claras señales de que su manía caballeresca sigue vigorosa. Guiado por la recepción del Quijote de 1605 y también por sus propias preferencias. este cambio servirá de trampolín para una serie de nuevos cambios en la segunda parte. con una actitud entre burlona y compasiva.18. Cervantes decide dar una nueva orientación a su historia. discreto. pueden considerarse como fruto de un replanteamiento improvisado de las premisas de la novela. que volvió a su pueblo loco de remate en una jaula al final de la primera. ¿Qué es lo que pasa al principio de la segunda parte? Después de más de un mes de convalecencia. cortés y relativamente lúcido con sus dos amigos es esencialmente nuevo. tratándole como a un loco. De esta manera. razón por CERVANTES Y EL QUIJOTE. 25 (pp. que siempre guardaban sus distancias. su trato afable. les rinden homenaje de forma implícita mediante la creación de nuevas aventuras. . Ahora bien. acompañada de una cita del Evangelio (1. modificación acorde con la inminente introducción de materias más serias mediante los episodios intercalados. La construcción de los personajes de don . efectuado por su autor sobre la marcha. 274-75). ya que anteriormente no había comunicación real y efectiva entre él y los personajes discretos. Anthony GLOSE. igual que los que resultan de la introducción de Sancho en la primera. traída por los pelos para justificar la penitencia en la sierra. la grandeza de don Quijote y Sancho como personajes literarios se debe a la elevada cuota de verdad humana que contienen. quienes. el discurso de las Armas y las Letras armoniza con el tema de la historia del capitán cautivo. aunque hasta cierto punto el texto nos permite ver estos cambios como un desarrollo natural determinado por vivencias anteriores y recientes. En efecto.préndente humildad manifestada a raíz de la malhadada batalla con las ovejas. o como la exposición de la doctrina de la imitación en I. A esta impresión de relativa lucidez irán contribuyendo otros consabidos aspectos del comportamiento del protagonista en el Quijote de 1615: la mengua de su agresividad y de sus alucinaciones respecto al mundo exterior. la frecuencia de sus «lúcidos intervalos». 196-97). al intervenir en su historia. interesantes y originales en sí mismos. restando importancia a la burla entremesil de libros de caballerías y tratando al hidalgo y su escudero como personajes asombrosamente divertidos.. les acogen con mayor cordialidad que antes y. convierte en tema principal de la novela su enorme popularidad con los lectores. Una vez introducido. como la serie de burlas inventadas por los criados del duque.. además.

fundada en su memoria de quiénes son. p. más bien que anclada concretamente en las costumbres de una época determinada.la cual. Pues bien. diome sus pollinos y. ni mucho menos leer a Freud y Lacan. la creencia fundamental de don Quijote en la operación de malignos encantadores: primero. 906). confiriendo unidad y coherencia psicológica a los dos personajes principales. como cualquier ser humano. a la vez.. aunque en palabras mucho menos elocuentes que las suyas! Para dar con esta verdad profunda . 1969. 25 Sea ejemplo de ello el m o d o lento y sutil como va cambiando. el 24 d e m a r z o 1750. según observó sagazmente el lexicógrafo inglés Dr. Además. y su conducta está motivada fundamentalmente por sus anhelos y ambiciones. . tacaño y rezongón. la confianza categórica a raíz de la arremetida contra los molinos de viento en que «han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada» (I. he comido su pan. c a n d e n y that they have admitted vi- sions o f the s a m e k i n d [as Q u i x o t e ' s a n d S a n c h o ' s ] . luego. a u n q u e tal vez n o se hayan e s p e r a d o sucesos i g u a l m e n t e e x t r a o r d i n a r i o s . a este efecto de verismo contribuye el principio de repetición con variantes. o r by m e a n s equally i n a d e q u a t e * ( m u y p o c o s son los lectores quienes. t h o u g h they have n o t p e r h a p s e x p e c t e d events equally strange. su historia sigue interesándonos. La construcción de los personajes de don . 8. Para un ejemplo de ello. CERVANTES Y EL QUIJOTE. Johnson en el siglo XVIII . e n el t o m o VIII d e The Yak Edition of the Works of Samuel Johnson.. Anthony GLOSE. don Quijote y Sancho tienen identidad propia. quiérole bien. 96).Cervantes no tuvo que valerse de la documentación sociológica de Zola y compañía. que contrarresta la mencionada impresión de arbitrariedad. sobre todo. es agradecido. Yale University Press. 33. y así. seguirle tengo: somos de un mismo lugar. The Rambler. n ú m e r o 2. p u e d a n n e g a r q u e hayan a d m i t i d o visiones d e l m i s m o tipo q u e las d e d o n Quijote y S a n c h o . con motivo de la humillante paliza sufrida a manos de los yangüeses. tienden a manifestar ante los nuevos avatares de su vida reacciones fundamentalmente semejantes a las anteriores y. p. ni p o r m e d i o s i g u a l m e n t e i n a d e c u a d o s ) . cuáles son sus orígenes y su historia y a qué aspiran. L o perenne de este interés sugiere que se trata de un tipo de verdad aristotélica y universal. bajo la presión de fracasos sucesivos. ¡Cuántos cónyuges que han soportado pacientemente durante años a su pareja malhumorado. amidst their mirth o r their pity. tanto por la novedad de las circunstancias como por llevar el lastre de la experiencia acumulada. L e bastaba madurez y conocimiento de sus prójimos. e n m e d i o d e su h i l a r i d a d o c o m p a s i ó n . yo soy fiel. Más o menos como seres humanos reales.y en el sentido artístico ésta lo e s . y cuántos empleados mal remunerados que han seguido trabajando en la misma empresa solamente por necia u honrada lealtad podrían decir lo mismo que Sancho. es imposible que nos pueda apartar otro suceso que el de la pala y azadón» (II. el recuerdo autojustificativo de castigos semejantes infligidos por 2 5 « V e r y f e w readers. no puedo más. distintas. pensemos en la noble respuesta de Sancho a la duquesa cuando ésta le pregunta por qué sigue sirviendo a su amo si sabe que es loco: «Pero esta fue mi suerte y esta mi malandanza.

Obras completas. En el fondo se trata del mismo pretexto de siempre. CERVANTES Y EL QUIJOTE. El que no obstante este aire de modernidad la caracterización cervantina siga conservando aspectos primitivos o arcaicos lo demuestra el desarrollo psicológico de don Quijote hacia el desengaño final en su lecho de muerte. pp. 873-74)..que atribuye al mundo caballeresco un potencial anárquico de metamorfosis mucho más radical que las excusas anteriores. y al presentarse n o s revelan t o d a la riqueza d e sus vidas. Espasa C a l p e . la teoría de la relatividad improvisada en I. después. eso es. 25 para explicar las tropelías del baci-yelmo . E n t o n c e s nos c o m p l a c e m o s al sentirnos i m p r e g n a d o s y c o m o saturados d e ellos y d e su a m b i e n t e . La misma concentración y rapidez de la acción teatral se lo impiden. La construcción de los personajes de don . no tienen. M a d r i d . 29. Yo no puedo más» (II. gradual y regular de un chorro de dentífrico cuando se aprietan los lados del tubo. . 2 7 7 ) . que todos este mundo es máquinas y trazas. D o n j u á n Tenorio y Catalinón. 1932. por ejemplo: «Dios lo remedie. c o m o lo ha mostrado la experiencia en muchos y diversos caballeros» (I. p o r tanto. p.. contrarias unas de otras. al percibirlos c o m o viejos a m i g o s habituales.. Y he aquí la diferencia entre la pareja cervantina y la que constituye su modelo primario. p p . una conciencia imbuida del recuerdo de experiencias anteriores y marcada por su efecto acumulado.magos malos a Amadís de Gaula y al Caballero del Febo.. el folletín. 889-957 ( 9 2 6 ) . pero su transformación en un actitud apriori de resignación pesimista atestigua todo lo vivido por el caballero hasta aquí. quienes. la relación del galán de comedia con su criado gracioso. este tipo de memoria vivencial.« e s o que a ti te parece bacía de barbero me parece a mí el yelmo de Mambrino y a otro le parecerá otra cosa» (p. y el m e l o d r a m a » . Don Quijote y Sancho la tienen en grado muy elevado. En este sentido sí que tenemos derecho a afirmar que Cervantes se anticipa a los métodos de caracterización de los grandes novelistas de los siglos XVIII y XIX. 164). cada una tendente a reforzar la desconfianza del personaje.. y de esta manera consiguen que nos identifiquemos hasta tal punto con ellos que acabamos conociéndolos como viejos amigos . 15. que. o sólo tienen en grado reducido. reyes y emperadores. como. proceso que dista mucho de ser lógico y sostenido. o cualquier otra pareja semejante. «estaban en potencia propincua de ser . Esto resulta de una constante oscilación de péndulo entre dos tendencias contrarias: por un lado. A estas etapas de evolución les siguen otras. no obstante. como observó perspicazmente Ortega en Ideas sobre la novela. hasta culminar en las conocidas manifestaciones de desengaño de la segunda parte. Pero no exageremos. P o r esto es la novela u n g é n e r o esencialmente retardatario . U n novelista anglo-sajón moderno -ya no recuerdo quién— expresó una idea parecida de manera más gráfica al comparar la evolución temporal de un personaje de novela con la salida lenta. moroso y gradual.. la triunfante contraposición 26 2 6 « N e c e s i t a m o s [ e n u n a novela. d e q u i e n e s lo s a b e m o s t o d o . desarrollan la vida interior de sus personajes de un m o d o lento. Anthony GLOSE. q u e el c u e n t o . t o d o lo contrario. se s o b r e e n t i e n d e ] q u e el autor se d e t e n g a y nos h a g a d a r vueltas e n t o r n o a los personajes.

Guzmán de Alfarache. ed. e n su Historia de la Orden de San Jerónimo. deben considerarse menos irracionales. y los recursos puestos en marcha para camuflar lo artificioso de los recursos narrativos son menos sofisticados. O x f o r d University Press. suelen supeditarse a una que tiene preeminencia sobre todas las demás: la representación mimética lograda con el máximo de verismo. L o mismo pasa con Sancho. Si tales contradicciones no nos inquietan realmente. actitud reflejada en la sentida protesta de don Antonio Moreno ante la explicación de Sansón Carrasco de por qué ha venido disfrazado de caballero andante a justar con don Quijote y obligarle a volver a su pueblo (II. que incita a Cervantes a aplazar casi indefinidamente el escarmiento definitivo. Espasa C a l p e . 1162). condiciones anormales que le permiten caracterizarlos con cierta arbitrariedad. Cervantes comenta: «las locuras de don Quij o t e llegaron aquí al término y raya de las mayores que pueden imaginarse. respecto de la credulidad que manifiesta el hidalgo ante el engaño que le practica Sancho fuera del Toboso. 10.1. en las grandes novelas realistas del siglo XIX. ni por depender menos de alucinaciones espontáneas. depende lógicamente de su asombrosa ceguera ante el engaño que sustenta todos los demás. M a d r i d . a las ficciones mentirosas. En las obras de ficción del Siglo de Oro —Lazarillo de Tormes. 700). 38-9. p p . p. al desenmascar diversos fraudes ingeniosamente urdidos y representados. disimulando el hecho de que el suyo no es más que un gobierno de burlas y él es un gobernador títere manipulado por los criados del duque. las diversas funciones que desempeña cualquier obra de ficción y los diversos convencionalismos y artificios puestos e n j u e g o para cumplirlas. S. 1972. y el interesante c o m e n t a r i o s o b r e el Lazarillo d e José d e Sigüenza. p. En fin.de la verdad. Gili Gaya. O x - ford. La construcción de los personajes de don . en realidad la preocupación por lograr el efecto es mucho menor. Anthony GLOSE. 12. el e l o g i o d e A l o n s o d e Barros e n los preliminares d e la p r i m e r a parte d e Guzmán de Alfarache. Si la relativa lucidez de don Quijote es un estado característico de numerosos capítulos de la segunda parte. que no por ser en general menos agresivas que su comportamiento anterior. esto se debe a que Cervantes ya ha dado por sentado que el amo es loco y el mozo simple. la función de la locura quijotesca como eje de la acción. por otro. 2000. cf. CERVANTES Y EL QUIJOTE. p. 65. 27 2 7 Respecto d e Cervantes y el Quijote. y aun pasaron dos tiros de ballesta más allá de las mayores» (II. se intercalan en ella caídas vertiginosas y prolongadas a la locura. 145. 5 tomos. . el Quijote— aunque sus autores o lectores crean que han llegado al límite del verismo ilusionista . Por ejemplo.. capítulo 6. La asombrosa sagacidad que demuestra el gobernador de Barataría. N u e v a Biblioteca d e A u t o r e s Españoles. véase mi Cervantes and the Comic Mind of his Age. Por tanto. a cada paso adelante hacia el desengaño le suele suceder un paso hacia atrás. que exige lógicamente que el protagonista vaya sacando las lecciones oportunas de sus fracasos.. en más de un sentido.