L A C O N S T R U C C I Ó N DE L O S PERSONAJES

DE D O N QUIJOTE Y S A N C H O

ANTHONY CLOSE

El tema verdadero del Quijote -diga lo que diga Cide Hamete al final- lo constituyen las personalidades y la inter-relación de don Quijote
y Sancho, ya que Cervantes no para de llamar la atención sobre lo extraordinario y divertido de sus manías y dedica un alto porcentaje de páginas a diálogos que sirven para ponerlas de relieve. En la historia de la
evolución de la novela, Cervantes efectúa una innovación radical y, a largo plazo, fecundísima, al desplazar el enfoque narrativo del suceso picante, divertido o apasionante -burla, aventura, réplica ingeniosa, ardid
astuto- al carácter que participa en tales sucesos, los vive y, a la larga,
queda transformado por ellos. Mi propósito aquí es examinar la construcción de los dos personajes, es decir, su génesis y, en especial, su desarrollo, consistiendo éste último en la modificación continua del bosquejo original. Es un proceso a la vez contradictorio y paradójico, ya que
su naturaleza lineal y progresiva es desmentida por su tendencia irregular, circular y arbitraria, y sus aspectos más modernos resultan estar arraigados en un suelo arcaico. Puesto que, según nos dice el mismo Cervantes
(II, 3 ) , amo y mozo fueron forjados en una misma turquesa , los principios de construcción pertinentes al uno, también lo son, en apreciable
medida, al otro.
Entre los personajes cervantinos, no hay más que ellos que estén sujetos a un proceso continuo de modificación. Esto se debe a que, a diferencia de los demás, ellos ocupan el centro del escenario a casi todo lo
largo de una novela cuyo desarrollo está profundamente afectado por dos
principios de composición:
1

1)

el continuo reciclaje de motivos con variantes nuevas en cada repetición, variantes que pueden ser o ligeras o bien más significativas;
en este último caso, la modificación o ampliación de motivos
ya existentes, que suele resultar del trasvase arbitrario de ma-

2)

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Cito p o r la e d i c i ó n d e Don Quijote d e Francisco Rico, 2 tomos, B a r c e l o n a , Crítica, 1998,

I, p. 641.
«Cervantes

y « ¿ Q u i j o t e . » Actas Coloquio

internacional

(Oviedo,

27-30/10/2004)

CERVANTES Y EL QUIJOTE. Anthony GLOSE. La construcción de los personajes de don ...

incluido el afán de sus familiares y amigos de poner fin a sus andanzas. H e aquí trasvase de material de una zona de la obra a otra. el primer principio tiende a favorecer la verosimilitud. por otro. para salir del apuro en que le metió su mentira anterior. y con claridad igual de tajante. la forma de la primera salida se somete a un proceso radical de expansión y modificación en la segunda. M á r q u e z V i l l a n u e v a . Y ¿qué le pasa a esa tosca villana en capítulos posteriores de la novela? C o m o se sabe. dando a entender claramente en el capítulo veinticinco que el retrato se basa en conocimiento personal (p. 364). La arbitrariedad se refleja en la manera en que Cervantes se contradice respecto de su motivación. Observemos que. en el plano de la caracterización. 1973. promiscua y esquiva ofrece Sancho a su amo en I. transfiriéndolo arbitrariamente a Sancho Panza. 25 y 31) -la de contraponer burlescamente una imagen rústica de Dulcinea a la idealizada sostenida por su amo— se transfiere a las tres mozas y se encarna en ellas. El primero está ejemplificado claramente por la manera en que el retrato que de la Aldonza rústica. F. que está inventado mentirosamente (p. en su relación de lo que le pasó en la Cueva de Montesinos. 2 La razón de ser de ambos principios de composición estriba en el esquema básico de la fábula: la sarta de aventuras en el transcurso de un viaje de ida y vuelta. Pero he aquí también un ejemplo del segundo principio. la resistencia o complicidad burlesca que le contrapone la realidad. 25 se repite con ligeras variantes seis capítulos después en su relación de la entrevista que tuvo con Dulcinea. tostada. ya que la función previamente desempeñada por la fantasía de Sancho (I. 31. 283). . fornida. vuelve a aparecer en metamorfosis triplicada cuando Sancho Panza topa por casualidad a tres aldeanas fuera del Toboso. Fuentes literarias cervantinas. lo imprevisible de los encuentros propios de un viaje y el que se sucedan en serie abierta e indefinida constituyen un aliciente para la novedad y la variación. 65-66. M a d r i d . Si la repetición de motivos inherente al esquema es garantía de homogeneidad formal. La construcción de los personajes de don . asimilando la versión sanchopancina a su propia visión del estado encantado de su dama. y.. G r e d o s .. don Quijote pintará a Dulcinea del mismo modo como la vio —o creyó verlafuera del Toboso. p p . la voluntad del protagonista de imitar a Amadís y compañía. Después. hace creer a su amo que son Dulcinea y dos doncellas suyas. Anthony GLOSE. que continúa des2 S o b r e ello. con el consiguiente riesgo de monotonía. cuya forma está determinada por el j u e g o invariable entre dos fuerzas contrastadas: por un lado. Gracias a esto.terial de las fuentes del Quijote a éste o bien de una zona de la novela a otra distinta. CERVANTES Y EL QUIJOTE. en I. mientras que el segundo tiene el efecto contrario. ya que el retrato degradado de Aldonza es un rasgo burlesco que Cervantes toma prestado a Torres Naharro y su escuela . llevarle a casa y curarle.

Ruth El Saffar. la crítica cervantina moderna tiende a mostrar escaso interés por ellos. el no haber llegado a la noticia de Cervantes. sino con su papel profesional. Theory andHistory of Folklore. Conste que los dos mencionados principios son característicos de diversos tipos de narración primitiva. B a r c e l o n a . A n a t o l y L i b e r m a n . 4 V l a d i m i r P r o p p . Cf. está por debajo de rasgos como los señalados. fuese como fuese la crianza infantil de ese individuo. Carroll Johnson. Louis Combet. Ahora bien. trad. el cual explicaría el sadismo gratuito con el que da con su arma ofensiva en la cara del adversario. A l abordar el tema de la caracterización. al re- CERVANTES Y EL QUIJOTE. restregándola cruelmente de un lado a otro y para arriba y abajo. «Transformations o f the W o n dertale». desde criterios psicológicos aplicables a la vida real . U n i v e r s i d a d d e Minnesota. e d . el explicar en términos solemnes y pomposos algo que merece interpretarse de una forma mucho más directa y sencilla. 110-22. E l e n a Percas d e Ponsetí. 5 P i e n s o e n la larga tradición d e crítica cervantina. cuentos de hadas y facecias tradicionales . visibles tanto para el autor como para sus personajes. En general. 100.pues en la tercera. trasposiciones y transformaciones que se observan en los mitos. aunque para el autor del Quijote rasgos como los ya mencionados son el aspecto más significativo de sus dos protagonistas. y en las sustituciones. A r i a d n a M a r t i n y R i c h a r d Martin. el bucear en la zona del inconsciente que. L á z a r o Carreter. por definición. «Lazarillo de Tormes» en la picaresca. 84-5. Para un ejemplo análogo imaginemos a un psiquiatra intentando explicar la clásica batalla de tartas de un número de circo en función del desarrollo infantil atrofiado del payaso agresor. A r i e l . 1972. q u e i n t e r p r e t a la aventura d e la C u e v a d e M o n t e s i n o s e n f u n c i ó n del traumático p r o c e s o d e d e s m o r o n a m i e n t o psicológico d e s e n c a d e n a d o p o r el e n c a n t a m i e n t o d e D u l c i n e a . articulada de forma influyente por Salvador de Madariaga en su Guía del lector del Quijote (1926): la de que la evolución de los personajes del Quijote se explica por motivos naturales o verosímiles y debe estudiarse. q u i e n . Cualquier niño del auditorio pudiera explicarle que. su acto agresivo nada tiene que ver con ella. Piénsese en la construcción en sarta. . ha preferido seguir derroteros freudianos. Henry Sullivan.. Diana de Armas Wilson. entre otros— incurre a menudo en un error semejante y refleja una premisa generalizada entre los cervantistas del siglo XX. por tanto. e m p e z a n d o c o n los capítulos n u e v e y diez d e l Guía del lector del Quijote d e Salvador d e M a d a r i a g a .. jungianos o lacanianos. 92. 1984. p p . que tienen varias desventajas: % 4 1) 2) 3) 4) la tendencia a repetir la confusión de don Quijote entre entes de ficción y seres de carne y hueso. Anthony GLOSE. Aunque la crí5 3 F. La construcción de los personajes de don . las estructuras simétricas y la triplicación de motivos que se asimilan a la forma del Lazarillo de Tormes . la tendencia psicoanalítica de la crítica cervantina —representada por Rene Girard. capítulo 6.

p. y e n especial. no deja de ser cierto que. vía d e acceso clave al p o d e r comercial y político del país. 1-3. e n Bulletin of Hispanic Studies 74 ( 1 9 9 7 ) . prevé sus consecuencias y com6 a 7 8 chazar c a t e g ó r i c a m e n t e el aserto d e B e n e n g e l i d e q u e la aventura n o es p o s i b l e ni verosímil. p p . 1867-1887. A mi ver. 1971. el c o n o c i m i e n t o d e la clase m e d i a . 6 V é a s e la i n t r o d u c c i ó n p r o g r a m á t i c a d e Quixotic Desire: Pychoanálystic Perspectives in Cer- vantes. p. Por mucho que en las obras de su madurez el novelista canario supere las premisas empírico-positivistas aprendidas de los grandes exponentes del realismo francés. sigue teniendo sobre el cervantismo la idea de que el Quijote se anticipa a la novela de los siglos XVIII y XIX. G r e dos. P r i n c e - ton. La construcción de los personajes de don . L o n d r e s . II. Cf. C. cf. como un dios irónico. 1989). por ejemplo. habla como un antropólogo de los meses pasados en observar y documentar las costumbres de los barrios pobres de Madrid. 8 S o b r e ello. que ha tenido más influencia sobre el cervantismo de los últimos cuarenta años que ningún otro. M L N 97 ( 1 9 8 2 ) . 1975. Edicions 62. de manera residual. que no veían en las obras cervantinas sino otros tantos síntomas del conflicto de Edipo aún no superado de su creador. al m e n o s . H e m a n e j a d o la traducción inglesa d e l l i b r o d e M a d a r i a g a . Don Quixote: An Introductory Essay in Psychology. N u e v a York. 255. O x f o r d University Press. Galdós. p p . condicionada por los hábitos intelectuales del empirismo moderno. p.. . 4 1 7 ) . Anthony GLOSE. N e w Jersey. ed. S t e p h e n G i l m a n . Ithaca y L o n d r e s . Galdós and the Art of the European Novel. CERVANTES Y EL QUIJOTE. Teoría de la novela en Cervantes ( 3 edición. P r i n c e t o n University Press. 1948. Riley. en el prólogo a Misericordia (1897) . 2 tomos. « O b s e r - vaciones s o b r e la novela c o n t e m p o r á n e a e n E s p a ñ a » (Ensayos. d o n d e echa d e m e nos entre los novelistas c o n t e m p o r á n e o s la observación exacta d e la sociedad. 7 Ensayos de crítica literaria. 1981. p p . conoce a fondo los móviles de sus personajes. p p . 42227. 1966. B o n e t . 223. Madrid. Taurus. The Gates of Horn: A Study of Five French Realists. dicha premisa se debe a la influencia que ha tenido y. « O n Cervantes ou les incertitudes du désir». L.. «la creación de obras de ficción y la exploración de procesos psíquicos son empresas convergentes». Barcelona. cuya finalidad es iluminar el j u e g o del deseo tal como se manifiesta tanto en lectores de carne y hueso como en los textos literarios . 307-08. Es un tema fundamental del clásico libro de E. 1993. C o r n e l l University Press. Después de acabar una novela como La de Bringas o La desheredada nos damos cuenta que el humillante desenlace en que desemboca la historia de Rosalía Bringas o Isidora Rufete se deriva de principios psicológicos y circunstancias económicosociales establecidos desde el principio y desarrollados con causalidad puramente natural por un narrador que. O x f o r d University Press. la construcción del personaje galdosiano no deja de reflejarlas . p p . que exige que la ficción se aproxime a la experiencia realmente vivida y a la historia. Grotesque Purgatory: A Study of Cervantes's Don Qui- xote Part II ( 1 9 9 6 ) . para aquélla. 523. H a r r y Levin. y la reseña d e R u t h El Saffar del l i b r o d e L o u i s C o m b e t . P a r a la t e n d e n c i a d e la crítica psicoanalítica a c o n f u n d i r entes d e ficción c o n seres h u m a nos vivos véase m i r e s e ñ a d e H e n r y Sullivan. M a d r i d .tica freudiana más reciente .se distancia cuidadosamente del tosco reduccionismo de sus precursores. 115-32). 94-110.o parte de ella. sostiene q u e es t o d o lo contrario « p o r q u e es la manifestación del subconsciente e n q u e n o m e d r a n la v o l u n t a d ni la acción e x t e r n a » (Cervantes y su concepto del arte.

muy distinta al procedimiento de Galdós tal como lo describe en el prefacio a Misericordia.bautizando el resultado con un nombre simbólico que alude a ellos . 1973. la de don Quijote y Sancho se parece a un proceso de bricolaje en que se van agregando casualmente piezas nuevas a un armazón asentado de antemano . la comedia. dineros. como el Mesías. 1990. p. 20-94. 1991. M á r q u e z Villanueva. q u e e n El «Quijote» en ciernes.. involuntariamente irónico. Touchstone. 248 ss. término que empleo en el sentido neutro de «típico de una época anterior a la moderna». un contrapunto negativo. 3 ) .y se sirve de este tipo como molde en el que combina rasgos heterogéneos. el bobo del rey Lear. dotarle de rasgos basados en observación empírica y unidos por coherencia psicológica y bautizarle con un nombre propio de naturaleza verosímil. En todos estos aspectos. 191-203. p p . Edizioni d e l l ' O r s o . C r e d o s . . L o afirmado sobre su génesis pudiera aplicarse. de origen literario y folklórico . incluso contradictorios. CERVANTES Y EL QUIJOTE. Las mismas consideraciones valen para don Quijote. raíces folklóricas.. E d u a r d o U r b i n a . más o menos como un bobo de comedia. M a d r i d . resulta de un proceso combinado de reciclaje y transferencia interna. p p . la aparición de Sancho. p u e d e n consultarse F. José M a n u e l M a r t í n M o r a n . a Monipodio y sus cofrades (en Rinconetey Cortadillo). En vez de localizarlo en un contexto social bien definido. c o m p a r a la c o m p o s i c i ó n del Quijote c o n la técnica d e l collage. p. Fuentes literarias cervantinas. con modificaciones según el caso. Además. M a d r i d . Malvolio. Amadís de Gaula. Cervantes concibe a Sancho como un tipo genérico -labrador o villano. La génesis de los personajes cervantinos refleja la forma caprichosa de su desarrollo. incluidos Falstaff. la razón de ser primordial de Sancho poco o nada tiene que ver con la observación empírica. el folklore estudiantil. y diversas creaciones cómicas de Shakespeare. Con esto no quiero decir que la concepción del personaje no esté influida hasta cierto punto por los conocimientos de Cervantes del comportamiento de locos. Tori- n o . Feste. La construcción de los personajes de don . La evolución del personaje galdosiano exhibe la lógica de un organismo biológico.e l refranero. Otra manera de leer el Quijote. igual que la de las tres aldeanas que él topa fuera de El Toboso. a la postura caballeresco-literaria de su amo. A g u s t í n R e d o n d o . los graciosos de Lope. Guzmán de Alfarache. sino que estriba en la función que desempeña dentro de la novela: la de ofrecer. Pablos de Segovia. El sin par Sancho Panza. Cervantes. o 9 Cf. ha sido precedido por diversos esbozos y anuncios embrionarios —como el ventero socarrón que aconseja a don Quijote a andar equipado de alforjas. M a d r i d . cuentecillos populares. A n t h r o p o s . Lazarillo de Tormes. G r e d o s 1976. Castalia.. parodia y creación. M a u r i c i o M o l h o . 223. Anthony GLOSE.. ya que él.prende la representatividad de su destino y su relación con el movimiento político-histórico en que se hallan involucrados. 1998. 9 10 Por otra parte. Veámoslo con el ejemplo de Sancho Panza. Sancho es producto de un arte arcaico. B a r c e l o n a . camisas limpias. 1 0 S o b r e la génesis d e S a n c h o Panza. ungüento para curar las heridas y un escudero (I.

M a - d r i d . p p . La construcción de los personajes de don . múltiples pasajes d e la c o m e d i a cervantina. sus premáticas su v o l u n t a d » . C a r b a l l o Picazo. cuyo p a n e g í r i c o f a n f a r r ó n a las virtudes letales d e su es- p a d a e n el acto XVIII se anticipa p o r su estilo a la i n d i g n a d a tirada d e d o n Quijote s o b r e las e x e n c i o n e s . sino p o r ser más e x t e n s a m e n t e c o n o c i d o y d i v u l g a d o . e d . los caballerosjactanciosos de la tradición ariostesca incluida La casa de los celos cervantina . CERVANTES Y EL QUIJOTE. sus fueros sus bríos. 1 3 O m i t o d e l i b e r a d a m e n t e el Entremés de los romances d e la lista p o r q u e s i e m p r e h e consi- d e r a d o inverosímil la tesis d e q u e esta obrita es el g e r m e n d e q u e b r o t a el Quijote. 1564. c o n « ¿ q u i é n ? » o «¿qué?» 1 9 A p a r t e d e los anticipos estilísticos del Quijote. el preciosismo emocio11 12 13 15 14 16 17 18 19 1 1 C o m o Cristóbal d e V e g a . Pero por la mayor parte los ingredientes originales del personaje de don Quijote no provienen de la observación empírica sino de fuentes folklóricas. 5 2 9 ) . los rufianes y lacayos fanfarrones de la comedia del siglo XVI . se anticipan directamente al Quijote. anécdotas sobre lectores de libros de caballerías cuya credulidad se anticipa a la quijotesca . p p . ni t a m p o c o p o r la p r e s u n c i ó n d e o r i g i n a l i d a d q u e o t o r g a m o s a u n a o b r a maestra. el loco amor de Calisto en La Celestina de Rojas . 415-29. p. 1 6 ) . 1 2 V é a s e el capítulo cuatro d e la e d i c i ó n d e 1575. privilegios y prerrogativas d e los caballeros a n d a n t e s (Don Quijote I. 1953. 1998. 1 4 S o b r e ello. d e b e h a c e r q u e p a r e z c a m u c h o más p r o b a b l e la p r i o r i d a d del Quijote q u e n o la d e l entremés. 25 y 3 1 ) . « D o n Quijote y el Capitano». 1 5 A g u s t í n R e d o n d o . A . acto I ) . consúltese el catálogo d e las fuentes d e The Anatomy of Melancholy d e R o b e r t B u r t o n ( 1 6 2 1 ) . A l d o n z a L o r e n z o (I. el bestseller. .logrados por observación directa o mediados por tratados médicos sobre la melancolía . p p . CSIC. a falta d e evidencia c o n c l u y e m e e n sentido contrario. a l a b á n d o l a c o m o si f u e r a u n a santa. 1 6 V é a s e A l o n s o L ó p e z P i n c i a n o . Amadís de Gaula y su descendencia. u n a tras otra. 3 to- m o s . 45. Stanford University Press. ¿cuál tiene mayores posibilidades d e ser el precursor? ¿El bestseller c o n o c i d o p o r toda E s p a ñ a o la oscura obrita d e teatro c o n o c i d a p o r u n o s p o c o s centenares d e personas? E v i d e n t e m e n t e . 1 7 C o m o sabe c u a l q u i e r cervantista. e n Otra manera de leer el Q u i j o t e .1. M e f u n d o e n u n a r g u m e n t o estadístico q u e . e n Theatralia 5 ( 2 0 0 3 ) . Philosophia antigua poética. cuya «ley es su e s p a d a . A m b o s discursos consisten e n u n a p a s i o n a d o torrente d e p r e g u n t a s retóricas q u e e m p i e z a n . De arte medendi. 1 8 C o m o C e n t u r i o e n La Celestina. P a r a u n a lista más completa. M a r í a R o c a M u s s o n s . 2 ) . M a r i t o r n e s (I. p p . constituye u n m o d e l o evidente d e la actitud idealizante d e d o n Quijote frente a las m o zas d e l p a r t i d o d e la p r i m e r a venta ( d o n Q u i j o t e I. 205-30. la personificación alegórica de Cuaresma . la m a n e r a e n q u e Calisto se h u m i l l a ante la d e s v e r g o n z a d a a l c a h u e t a C e l e s t i n a (La Celestina. 43-9. q u e c o r r e s p o n d e al siete d e la d e 1594.. 1931. Aunque se ha abandonado desde mucho tiempo atrás la búsqueda de «modelos vivos». teatrales y anecdóticas : la figura del Capitano de la Commedia dell'arte . c o m o el l i b r o d e G ó m e z d e M i e d e s . r e c o p i l a d o p o r P a u l J o r d á n Smith. literarias. « E l p e r s o n a j e d e D o n Q u i j o t e » . Las ideas renacentistas s o b r e la m e l a n c o l í a t a m b i é n influyen e n tratados s o b r e la risa. Si e n tre dos o b r a s rigurosamente c o n t e m p o r á n e a s existen semejanzas precisas y detalladas q u e sólo p u e d e n explicarse p o r influencia directa d e u n a e n otra. California. Anthony GLOSE. De sale libri quatuor ( 1 5 7 2 ) . está a la vista el interés de Cervantes por los tipos de locura entreverada e ingeniosamente inventiva descritos por Huarte de San Juan en su Examen de ingenios y retratados posteriormente por L o p e de Vega en el libro cuarto de su Peregrino en su patria (1604). Castalia. 170-2. incluidas varias intervenciones d e R o l d a n y R e i n a l d o s . B i b l i o g r a p h i a B u r t o n i a n a . M a d r i d .. n o p o r ser mejor.

que aparte de la literatura caballeresca. por su inadaptación a las circunstancias. etcétera) brindan a Cervantes otras tantas sugerencias para lograr este efecto deformador. p. a veces. a u n q u e n o son d e azero. p p . 49. El siguiente pasaje del tercer tratado del Lazarillo se anticipa a n u m e r o s o s intercambios entre d o n Quijote y S a n c h o e n q u e el entusiasmo bélico d e a q u é l está contrapuesto desinflad o r a m e n t e a la actitud cauta y escéptica d e éste: « ' ¡ O si supiesses. Según el diagnóstico certero de Sancho Panza. la locura de su amo le hace «juzgar lo blanco por negro y lo negro por blanco» (II. por su vulgaridad. arrogancia. manadas de ovejas por ejércitos— condición mental que nunca existió en el mundo real sino que procede de la fantasía creativa de Cervantes. . CERVANTES Y EL QUIJOTE. Si los lectores del Quijote. De acuerdo con ésta. Los diversos precursores de don Quijote arriba mencionados (Calisto. el escudero del Lazarillo. puesto que en realidad su actuación va mucho más allá de sus fronteras. M a s ansi. la obsesión ensimismada con el honor del tercer amo de Lazarillo de Tormes . Y sacóla d e la vayn a y tentóla c o n los d e d o s . Lazarillo de Tormes.. pomposidad y preciosismo y. el mero imitar y el ser efectivo y en su ignorancia de lo inadecuado de las circunstancias al papel que se ha propuesto representar.o sea. M L R 76 ( 1 9 8 1 ) .. deforma constantemente el m o d e l o . 160-61. p. q u é pieca es esta [su e s p a d a ] . El asombroso eclecticismo que manifiesta la construcción del personaje ayuda a explicar su resonancia arquetípica. por seria y plausible que parezca. 562). Y lo mismo que en el caso de Sancho.Cervantes quiere que nos demos cuenta que la imitación. tomar molinos por gigantes. n i n g u n a d e quantas A n t o n i o hizo. p. los galanes de la comedia. 8 4 ) . N o ay m a r c o d e o r o e n el m u n d o p o r q u e yo la diesse. por su exageración. 703) . los pastores arcádicos. 2 2 D e ello trato e x t e n s a m e n t e e n m i «Characterisation a n d D i a l o g u e in Cervantes's come- dias en prosa». A l pintarlo imitando puntillosamente los libros de caballerías . 1969. diziendo: '¿Vesla aquí? Yo m e o b l i g o c o n ella c e r c e n a r u n c o p o d e lana'. Y yo d i x e entre mi: 'E yo c o n mis dientes. tópicos y registros literarios de procedencia distinta y heterogénea. n o acertó a p o n e l l e los azeros tan prestos c o m o esta los tiene'. A estos modelos deben añadirse todos los imitados a sabiendas por el loco hidalgo. 338-56. Espasa C a l p e . e d . u n p a n d e cuatro lib r a s ' » . 20 21 22 L o asombrosamente diverso de las fuentes del personaje se debe a la distancia que media entre su propia perspectiva y la de su autor. basada en la confusión entre la ficción y la realidad. p p . 10. que lleva a Cervantes a concebirlo como encarnación viva de ese género y personificación caricaturesca de lo alejado que está de «la común naturaleza» [Don Quijote I.o creyendo hacerlo. 6. M a d r i d . cuya relación con sus criados es un modelo fundamental de la del loco hidalgo con el suyo . Anthony GLOSE. la razón de ser fundamental del personaje hay que buscarla en su función artística más bien que en el realismo psicológico: la de ser vehículo principal de la burla de los libros de caballerías. m o g o . abarcan innumerables lugares.nal y estilístico de los pastores literarios . J. C e j a d o r y Frauca. el impulso primordial de su locura es la imitación escrupulosa. La construcción de los personajes de don . desde Gracián 2 0 A n a l o g í a s u g e r i d a p o r el m i s m o Cervantes d u r a n t e el d o n o s o escrutinio d e la bibliote- ca (Don 2 1 Quijote I.

tal ha sido su tenor predominante. el ensimismamiento obsesivo de su inmersión en ese tipo de literatura. la actitud irónica y despectiva respecto de esos caballeros mezquinos que aplazaban hasta lo más tarde posible el recompensar debidamente a sus CERVANTES Y EL QUIJOTE. que le deja insensible a la naturaleza real de los objetos y personas que le rodean. han visto en don Quijote y Sancho dos posturas universales ante la vida. la ingenuidad infantil con la que se considera perfectamente natural y factible el ganarse un reino. y yo tengo determinado de que por mí no falte tan agradecida usanza. la interpelación «amigo Sancho Panza» que corresponde a la relación real entre dos vecinos del mismo pueblo. que pudiera llamarse «conversacional». y. Consideremos la introducción del personaje de Sancho en el capítulo siete de la primera parte. Aunque la tonalidad del discurso de don Quijote hasta aquí no ha sido únicamente literaria. H e aquí la primera intervención de don Quijote en el mencionado diálogo: Has de saber. ello resulta de que la caracterización cervantina ya les ha dado la pauta. que repercute profundamente en la manera en que Cervantes enfoca a don Quijote. que con facilidad te podrá dar aun más de lo que te prometo. antes pienso aventajarme en ella: porque ellos algunas veces. La construcción de los personajes de don . . jamás supera esta etapa de evolución. Esta no suplanta la imitativa. Anthony GLOSE.. el remedo acartonado de arcaísmos y tópicos caballerescos. con lo cual consigue hacer suyos los rasgos que antes copiaba laboriosamente de modelos literarios. ya después de hartos de servir y de llevar malos días y peores noches. les daban algún título de marqués. El personaje creado por Avellaneda. se observa en el personaje cervantino una transición radical a una nueva modalidad. amigo Sancho Panza. la confusión de su propia identidad con las de Baldovinos y Abindarráez en el capítulo cinco. que tuviese otros a él adherentes que viniesen de molde para coronarte por rey de uno dellos. marcada por el trato de tú. pero si tú vives y yo tróobien podría ser que antes de seis días ganase yo tal reino. que cosas y casos acontecen a los tales caballeros por modos tan nunca vistos ni pensados. que fue costumbre muy usada de los caballeros andantes antiguos hacer gobernadores a sus escuderos de las ínsulas o reinos que ganaban.. confiriendo al personaje mayor flexibilidad y naturalidad: una capacidad infinita para asimilar otros estilos que los caballerescos y mayor espontaneidad en la representación de su papel. predomina en su conducta la modalidad imitativa: la cita literal de trozos del romancero. de algún valle o provincia de poco más a menos. sino que alterna continuamente con ella. L o significativo y novedoso del citado pasaje es su tonalidad familiar. esperaban a que sus escuderos fuesen viejos. como un niño mentalmente disminuido. Y no lo tengas a mucho. Antes del capítulo siete. C o m o es natural. la tendencia de Cervantes a modificar continuamente los esquemas establecidos tiene repercusiones secundarias. y quizá las más.en el siglo XVII hasta la crítica del siglo XIX. Pero a partir de su primer diálogo con Sancho.

9. p. viene dos veces e n el entremés El vizcaíno fingido. . su i d i o m a pierd e tales rasgos y deja p a s o a u n a e s p o n t a e i d a d c o l o q u i a l q u e p u e d e r e c a e r e n la v u l g a r i d a d . 1971. véase Á n g e l Rosenblat. 9. « M e d i a n o c h e e r a p o r filo. 30. p. La construcción de los personajes de don . etcétera). 20: « d e la j a m á s vista ni o í d a aventura q u e c o n más p o c o p e l i g r o fue a c a b a d a d e fam o s o caballero e n el m u n d o .. « c o m o c o n esas cosas le verá vuesa m e r c e d . . 1915-22. « c o m o son mugercillas d e p o c o más a m e n o s . » .» (I. iv. p p . o sus variantes. e n su « E s t u d i o p r e l i m i n a r » d e la e d i c i ó n d e Francisco R i c o . e n u n discurso d e l vejete (Comedias y entremeses. c o n t r a s t a n d o c ó m i c a m e n t e c o n el énfasis a n t e r i o r » ( I . mantenga un nivel prosaico. e d . F. p p . y p a r a el j u e g o c o n la aliteración (cosas/casos. 23. dice: « C u a n d o d o n Q u i j o t e h a b l a d e s c u i d a d o d e su c o n d i c i ó n d e h é r o e . q u e l l e g ó a u n a m a j a d a d e pastores. 1047). q u e a tan b u e n caballero le hubiese faltado a l g ú n sabio q u e t o m a r a a c a r g o el escrebir sus n u n c a vistas h a z a ñ a s » (I. su mujer. y. p.. objetivos y utilidad social de la ca23 2 3 Cfr. p. p. 2 5 7 ) . 125).. . R. 84. y u n a vez e n El viejo celoso. Comedias y entremeses. 3 5 1 ) . a lo más l a r g o . 105). Co- medias y entremeses. por qué y para qué de la imitación. . como ocurre en este caso. p p . como hace a lo largo de la primera salida. otro gallo cantará e n su g a l l i n e r o » (El vizcaíno fingido. 'es q u e avrá al pie d e seys meses p o c o más a m e n o s . G r e d o s .. «Esa n o m e quitarán a m í . [De] poco más a menos es frecuente e n el Quijote. 73. Así que en diálogos posteriores. L á z a r o Carreter. pajezi- Uos y truhanes d e p o c o s años y d e p o c a e x p e r i e n c i a » (I. 51. trata ahora del cómo. y sus hijos si a él. E n el citado pasaje. 6 9 5 ) . y la participación de Sancho basta para asegurar que el diálogo entre los dos.. a pesar de centrarse en el tema caballeresco. a los cinco [ d í a s ] . E n c u a n t o a tan nunca vistos ni pensados. la frecuencia de giros y modismos -marcados arriba en cursiva.propios de contextos jocosos o coloquiales . 50. El carácter conversacional del pasaje queda suficientemente demostrado. « p o r q u e les tenía puestos los n o m b r e s q u e les v e n d r í a n d e m o l d e » ( I I . «y h a q u e r i d o D i o s q u e a h o r a se m e acordase p o r venir e n este caso c o m o d e m o l d e » (II. u n m a n c e b o d e gentil talle'» (Don Quijote!. p. iv. la epígrafe d e I. 1 2 1 3 ) . e n t e n d i d o e n sentido literal.. 1066). Anthony GLOSE. iv. CERVANTES Y EL QUIJOTE. 153). « Y o volveré. en que el discurso del amo induce al escudero a preguntar qué será de Juana Gutiérrez.fieles criados. La cueva de Salamanca. d o n d e está p u e s t o e n b o c a d e prostitutas.. 1041). p. 9 3 ) . que resulta de un cambio de perspectiva respecto a los modelos literarios que imita. 200-01. Esta llaneza caracterizará la relación del amo con el mozo de aquí en adelante. si vive» (Don m o l d e » (Don Quijote II. « e l f i d e d i g n o autor desta nueva y j a m á s vista historia. M a d r i d . El chiste se inspira e n el c o m i e n z o del p r ó l o g o a Lazarillo de Tormes: «Yo p o r b i e n t e n g o q u e cosas tan señaladas y p o r ventura n u n c a oídas ni vistas v e n g a n á noticia d e m u c h o s » . 188-89. « y o voy a v e r m e c o n él y a él se la d a r é d e Quijote II. p. p o c o más a m e n o s . P a r a e j e m p l o s d e la g r a d a c i ó n h u m o r í s t i c a mal/peor. 53. x x i x ) . s i e n d o p r o p i o d e contextos parecidos: « ' l o q u e sabré yo dezir' dijo el c a b r e r o . La lengua del Quijote. c o r r e s p o n d e al j u e g o r e c u r r e n t e c o n este cliché e n el Quijote. 22. 52. p. tal vez deba contentarse con ser nada más que condesa. n o metafórico: cf. Siyo vivoy venir (o dar) de molde son t a m b i é n p r o p i o s d e u n discurso familiar: «si yo vivo. 83. 6 t o m o s .. p o r g r a n d e s y n o vistos q u e s e a n » (Don Quijote I. ¿Se harían ella reina y ellos infantes? Sancho duda que Juana valga realmente para reina. G r á ficas Reunidas. Sancho. precisará las actividades típicas. le promueven a rey. « p a r e c i ó m e cosa imposible . la familiar i d a d d e l estilo la i n d i c a suficientemente el tipo d e contextos e n q u e o c u r r e n los m o d i s m o s m a r c a d o s e n cursiva. i. p. p p . i. Cf. si D i o s n o m e q u i ta la v i d a » . En vez de imitarlos directamente. » (II. 239-40). has de saber. B o n i l l a . Observemos que se acompaña de una actitud pedagógica o explicativa por parte de don Quijote. p. 5 9 1 ) . Schevill y A . i. q u i e n .. sobre todo. .. M a d r i d . cuantos [trabajos] yo pasare e n serviros. P o r e j e m p l o .

A r c e . 13). de aquí en adelante. 37. la imitación como principio de las artes.. La construcción de los personajes de don . Al final de la cena con los cabreros. e d . una justificación sofística de su amor a su dama. un concepto de sus privilegios pecheros y de su utilidad social y política. N e w a r k . el gobierno. 71-90. adoptará una actitud reflexiva y racionalizadora frente a su propio proyecto e irá elaborando su concepto idiosincrásico. el duelo. A v a l l e . 442). «Uto tempore: D o n Q u i x o t e ' s D i s c o u r s e o n the G o l d e n A g e a n d its A n t e c e d e n t s * . no sólo por centrarse en un modelo distinto al caballeresco. buscará pretextos y argumentos para explicar por qué la aventura pasada no cumplió con sus expectativas y disculpar su propio fracaso (por ejemplo. de una pomposa alocución anterior dirigida a su escudero en que alaba el potencial igualitario de la caballería andante. de su misión. imitando silenciosamente en prosa a un sinfín de poetas desde Hesíodo hasta Barahona de Soto . 21) y. la cabeza ligeramente mareada con el vino consumido y un puñado de bellotas en la mano. las yerbas. p. 15). A pesar de que Cervantes subraya la semejanza.ballena andante (I. 1985. especulará sobre el futuro desarrollo y desenlace de su propia carrera (I. . por una lógica asociación de ideas. don Quijote entona su docto y empalagoso discurso sobre el Siglo de O r o ante su rústico auditorio. más adelante. una ética. en numerosos discursos relacionados principalmente con temas caballerescos. una historia de su profesión. el honor. e incluye una teoría de la relatividad. CERVANTES Y EL QUIJOTE. en los capítulos treinta y siete y treinta y ocho de la primera parte. una autobiografía. teniendo el estómago satisfecho. J u a n d e la Cuesta. sino porque éste es el primer ejemplo extenso de la erudición y elegancia que mostrará el hidalgo en sus «lúcidos intervalos» y también. acabamos conociendo la mentalidad de don Quijote mejor que la de ningún otro personaje literario del Siglo de Oro. Observemos que es el papel pedagógico y explicativo que resulta de su asociación con Sancho el que da pie al discurso. aunque de manera menos evidente. una dieta. J. p p . capaz de hacer que incluso los humildes vengan a ser honrados y estimados. Este brota.. subordinándola a la burla de libros de caballerías. e n L a G a l a t e a de Cervantes-cuatrocientos años después. D e l a w a r e . En fin. sobre todo. se introduce el discurso de las Armas y las Letras. De allí a la alabanza sentimental del comunismo idílico de la antigua Arcadia no hay más que un paso. A estas alturas. I. etcétera. que asimila todo tipo de discursos eruditos o técnicos con poca o ninguna relación con la caballería andante: sobre los linajes. pronunciado con «otro semejante espíritu que el que le movió a hablar tanto como habló cuando cenó con los cabreros» (I. N o obstante. la fama. B. aparte de Sancho. los impuestos. Anthony GLOSE. y mucho más por el estilo. Cervantes opta por tratar esta muestra de erudición y elegancia como pedantería impertinente. U n aspecto muy significativo de la ampliación de su discurso es el que afecta a la imitación literaria. su actitud 24 2 4 V é a s e G e o f f r e y Stagg. fundamentalmente apologético. el siglo de oro. la verdadera valentía contrapuesta a la temeridad. Aquí la imitación quijotesca ha cambiado de signo. Aunque loca.

Este. La cambiante concepción de los «lúcidos intervalos» es una clara muestra de cómo la caracterización de los dos protagonistas va evolucionando casualmente. movidos a compasión al ver «que hombre que al parecer tenía buen entendimiento y buen discurso en todas las cosas que trataba.n o por primera v e z c o m o portavoz de Cervantes. La modificación de la perspectiva autorial culminará en la segunda parte. si le tratan de otras cosas discurre con bonísimas razones y muestra tener un entendimiento claro y apacible en todo». 1 2 3 ) . La construcción de los personajes de don . Es como si Cervantes. «que fuera de las simplicidades que este buen hidalgo dice tocantes a su locura. Ahora bien. p. ya que el cura habla aquí . junto con las nuevas posibilidades que le sugieren.c o m o la sor- CERVANTES Y EL QUIJOTE. le hubiese perdido tan rematadamente en tratándole de su negra y pimienta caballería» (I.. Aquí Cervantes se percata con trasparente vanidad autorial de la originalidad de su personaje e identifica la mezcla de locura y discreción como uno de sus rasgos más interesantes. 38. Hay un pasaje revelador de la primera parte donde le sorprendemos pensando en uno de esos cambios de rumbo. al recordar el discurso del Siglo de O r o y otras muestras de erudición. ni por nada presenciado directamente por éste desde el principio de la novela. porque las bellotas que le dieron le truj e r o n a la memoria la edad dorada» (I. ya que no parece ocasionado por nada de lo dicho y hecho por don Quijote desde que el buen Pero Pérez se reunió con él en la sierra un capítulo antes. elocuencia y lucidez por parte de su protagonista . al acercarse al capítulo 32. 30. al hilo de las peripecias de la historia y de las modificaciones que Cervantes introduce en ella. y tan rara y nunca vista.. por un comentario del narrador que se hace eco del anterior del cura. que será uno de ellos y que está rematado. En un diálogo entre el cura y Cardenio sobre la extraordinaria credulidad del protagonista. nos prepara de antemano para el discurso de las Armas y las Letras. 449)...insiste en el gusto y aprobación que el segundo discurso suscita en los oyentes. dijo el cura. nos debería resultar sorprendente que el cura haga su comentario precisamente en este momento. Esto nos permite leer entre líneas el subtexto implícito del citado intercambio. «Pues otra cosa hay en ello». Cardenio comenta. En vez de limitarse al comentario cáustico con el que remató la oración anterior . De hecho. 356): «Sí es . y la aprobación que suscitan va teñida de respeto más bien que de lástima. donde se iniciará una larga cadena de episodios intercalados. . que yo no sé si queriendo inventarla y fabricarla mentirosamente hubiera tan agudo ingenio que pudiera dar en ella». refiriéndose a su locura (I. como hemos visto ya.« T o d a esta larga arenga (que se pudiera muy bien excusar) dijo nuestro caballero. p. 11. donde abundan los «lúcidos intervalos». no tenemos que buscarle una explicación verosímil. p.ante el segundo discurso es manifiestamente distinto a como enjuició el primero. Anthony GLOSE.

Guiado por la recepción del Quijote de 1605 y también por sus propias preferencias. su trato afable. Una vez introducido. Ahora bien. traída por los pelos para justificar la penitencia en la sierra. el creciente pesimismo de su creencia en el poder de malignos encantadores para frustrarle.préndente humildad manifestada a raíz de la malhadada batalla con las ovejas. acompañada de una cita del Evangelio (1. les rinden homenaje de forma implícita mediante la creación de nuevas aventuras. la frecuencia de sus «lúcidos intervalos». tratándole como a un loco. cortés y relativamente lúcido con sus dos amigos es esencialmente nuevo. la grandeza de don Quijote y Sancho como personajes literarios se debe a la elevada cuota de verdad humana que contienen. ¿Qué es lo que pasa al principio de la segunda parte? Después de más de un mes de convalecencia. convierte en tema principal de la novela su enorme popularidad con los lectores. . A esta impresión de relativa lucidez irán contribuyendo otros consabidos aspectos del comportamiento del protagonista en el Quijote de 1615: la mengua de su agresividad y de sus alucinaciones respecto al mundo exterior. al intervenir en su historia. con una actitud entre burlona y compasiva. efectuado por su autor sobre la marcha. De esta manera. aunque hasta cierto punto el texto nos permite ver estos cambios como un desarrollo natural determinado por vivencias anteriores y recientes. 25 (pp. que. Incluso después de dar claras señales de que su manía caballeresca sigue vigorosa. deben atribuirse en apreciable medida. el discurso de las Armas y las Letras armoniza con el tema de la historia del capitán cautivo. Cervantes decide dar una nueva orientación a su historia. 196-97). pueden considerarse como fruto de un replanteamiento improvisado de las premisas de la novela.. además. Anthony GLOSE. pp. lo mismo que los que afectan al tratamiento de los episodios del Quijote de 1615. les acogen con mayor cordialidad que antes y.18. interesantes y originales en sí mismos. a una decisión estratégica por parte del autor. o como la exposición de la doctrina de la imitación en I. modificación acorde con la inminente introducción de materias más serias mediante los episodios intercalados. igual que los que resultan de la introducción de Sancho en la primera. como la serie de burlas inventadas por los criados del duque. En efecto. que volvió a su pueblo loco de remate en una jaula al final de la primera. etcétera.decidiera poner mayor énfasis en estos aspectos de aquí en adelante y contemplarlas desde una nueva perspectiva. La construcción de los personajes de don .. quienes. razón por CERVANTES Y EL QUIJOTE. que le sigue inmediatamente. 274-75). parece tan mejorado que en el primer capítulo por poco convence al cura de que está ya en su entero juicio. Por paradójico que parezca afirmarlo en vista de parte de lo dicho más arriba. restando importancia a la burla entremesil de libros de caballerías y tratando al hidalgo y su escudero como personajes asombrosamente divertidos. ya que anteriormente no había comunicación real y efectiva entre él y los personajes discretos. discreto. este cambio servirá de trampolín para una serie de nuevos cambios en la segunda parte. el caballero. que siempre guardaban sus distancias.

ni p o r m e d i o s i g u a l m e n t e i n a d e c u a d o s ) . a la vez. 96). tanto por la novedad de las circunstancias como por llevar el lastre de la experiencia acumulada. y cuántos empleados mal remunerados que han seguido trabajando en la misma empresa solamente por necia u honrada lealtad podrían decir lo mismo que Sancho. he comido su pan. t h o u g h they have n o t p e r h a p s e x p e c t e d events equally strange. 25 Sea ejemplo de ello el m o d o lento y sutil como va cambiando. amidst their mirth o r their pity. n ú m e r o 2. la confianza categórica a raíz de la arremetida contra los molinos de viento en que «han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada» (I. es agradecido. confiriendo unidad y coherencia psicológica a los dos personajes principales. luego. con motivo de la humillante paliza sufrida a manos de los yangüeses. tacaño y rezongón. fundada en su memoria de quiénes son. L e bastaba madurez y conocimiento de sus prójimos. . y su conducta está motivada fundamentalmente por sus anhelos y ambiciones. 906). Yale University Press. cuáles son sus orígenes y su historia y a qué aspiran. Además. como cualquier ser humano. Anthony GLOSE. a u n q u e tal vez n o se hayan e s p e r a d o sucesos i g u a l m e n t e e x t r a o r d i n a r i o s . es imposible que nos pueda apartar otro suceso que el de la pala y azadón» (II. Para un ejemplo de ello. y así.y en el sentido artístico ésta lo e s . el recuerdo autojustificativo de castigos semejantes infligidos por 2 5 « V e r y f e w readers. la creencia fundamental de don Quijote en la operación de malignos encantadores: primero. ni mucho menos leer a Freud y Lacan. su historia sigue interesándonos. The Rambler. CERVANTES Y EL QUIJOTE. distintas. yo soy fiel. a este efecto de verismo contribuye el principio de repetición con variantes. p.Cervantes no tuvo que valerse de la documentación sociológica de Zola y compañía. pensemos en la noble respuesta de Sancho a la duquesa cuando ésta le pregunta por qué sigue sirviendo a su amo si sabe que es loco: «Pero esta fue mi suerte y esta mi malandanza. 8.. ¡Cuántos cónyuges que han soportado pacientemente durante años a su pareja malhumorado. o r by m e a n s equally i n a d e q u a t e * ( m u y p o c o s son los lectores quienes. según observó sagazmente el lexicógrafo inglés Dr. aunque en palabras mucho menos elocuentes que las suyas! Para dar con esta verdad profunda . don Quijote y Sancho tienen identidad propia. bajo la presión de fracasos sucesivos. e n m e d i o d e su h i l a r i d a d o c o m p a s i ó n .. quiérole bien. Pues bien. Más o menos como seres humanos reales. sobre todo. tienden a manifestar ante los nuevos avatares de su vida reacciones fundamentalmente semejantes a las anteriores y. La construcción de los personajes de don . L o perenne de este interés sugiere que se trata de un tipo de verdad aristotélica y universal. p u e d a n n e g a r q u e hayan a d m i t i d o visiones d e l m i s m o tipo q u e las d e d o n Quijote y S a n c h o . el 24 d e m a r z o 1750. que contrarresta la mencionada impresión de arbitrariedad. 33. e n el t o m o VIII d e The Yak Edition of the Works of Samuel Johnson.la cual. diome sus pollinos y. seguirle tengo: somos de un mismo lugar. no puedo más. c a n d e n y that they have admitted vi- sions o f the s a m e k i n d [as Q u i x o t e ' s a n d S a n c h o ' s ] . 1969. más bien que anclada concretamente en las costumbres de una época determinada. Johnson en el siglo XVIII . p.

Espasa C a l p e . c o m o lo ha mostrado la experiencia en muchos y diversos caballeros» (I. Y he aquí la diferencia entre la pareja cervantina y la que constituye su modelo primario. no tienen.magos malos a Amadís de Gaula y al Caballero del Febo. 889-957 ( 9 2 6 ) . como. y al presentarse n o s revelan t o d a la riqueza d e sus vidas. la relación del galán de comedia con su criado gracioso. Pero no exageremos. 29. pp.. D o n j u á n Tenorio y Catalinón. En este sentido sí que tenemos derecho a afirmar que Cervantes se anticipa a los métodos de caracterización de los grandes novelistas de los siglos XVIII y XIX. Yo no puedo más» (II. hasta culminar en las conocidas manifestaciones de desengaño de la segunda parte.que atribuye al mundo caballeresco un potencial anárquico de metamorfosis mucho más radical que las excusas anteriores. proceso que dista mucho de ser lógico y sostenido. reyes y emperadores.. la triunfante contraposición 26 2 6 « N e c e s i t a m o s [ e n u n a novela. desarrollan la vida interior de sus personajes de un m o d o lento. 1932. la teoría de la relatividad improvisada en I. t o d o lo contrario. La construcción de los personajes de don . 2 7 7 ) . el folletín. Obras completas. 15. se s o b r e e n t i e n d e ] q u e el autor se d e t e n g a y nos h a g a d a r vueltas e n t o r n o a los personajes. al percibirlos c o m o viejos a m i g o s habituales. d e q u i e n e s lo s a b e m o s t o d o .. p p . por ejemplo: «Dios lo remedie. 25 para explicar las tropelías del baci-yelmo . q u e el c u e n t o . U n novelista anglo-sajón moderno -ya no recuerdo quién— expresó una idea parecida de manera más gráfica al comparar la evolución temporal de un personaje de novela con la salida lenta. El que no obstante este aire de modernidad la caracterización cervantina siga conservando aspectos primitivos o arcaicos lo demuestra el desarrollo psicológico de don Quijote hacia el desengaño final en su lecho de muerte. eso es. y de esta manera consiguen que nos identifiquemos hasta tal punto con ellos que acabamos conociéndolos como viejos amigos . una conciencia imbuida del recuerdo de experiencias anteriores y marcada por su efecto acumulado. que todos este mundo es máquinas y trazas. como observó perspicazmente Ortega en Ideas sobre la novela. A estas etapas de evolución les siguen otras. Anthony GLOSE. no obstante. contrarias unas de otras.. 873-74). que. p o r tanto. pero su transformación en un actitud apriori de resignación pesimista atestigua todo lo vivido por el caballero hasta aquí. Esto resulta de una constante oscilación de péndulo entre dos tendencias contrarias: por un lado. E n t o n c e s nos c o m p l a c e m o s al sentirnos i m p r e g n a d o s y c o m o saturados d e ellos y d e su a m b i e n t e . o sólo tienen en grado reducido. P o r esto es la novela u n g é n e r o esencialmente retardatario . En el fondo se trata del mismo pretexto de siempre. M a d r i d .. y el m e l o d r a m a » . La misma concentración y rapidez de la acción teatral se lo impiden.. moroso y gradual. p. después. gradual y regular de un chorro de dentífrico cuando se aprietan los lados del tubo.« e s o que a ti te parece bacía de barbero me parece a mí el yelmo de Mambrino y a otro le parecerá otra cosa» (p. cada una tendente a reforzar la desconfianza del personaje. «estaban en potencia propincua de ser . . quienes. 164). o cualquier otra pareja semejante. este tipo de memoria vivencial. Don Quijote y Sancho la tienen en grado muy elevado. CERVANTES Y EL QUIJOTE.

27 2 7 Respecto d e Cervantes y el Quijote. y los recursos puestos en marcha para camuflar lo artificioso de los recursos narrativos son menos sofisticados. S. depende lógicamente de su asombrosa ceguera ante el engaño que sustenta todos los demás. 38-9. en realidad la preocupación por lograr el efecto es mucho menor. el Quijote— aunque sus autores o lectores crean que han llegado al límite del verismo ilusionista . En las obras de ficción del Siglo de Oro —Lazarillo de Tormes. L o mismo pasa con Sancho. CERVANTES Y EL QUIJOTE. e n su Historia de la Orden de San Jerónimo. actitud reflejada en la sentida protesta de don Antonio Moreno ante la explicación de Sansón Carrasco de por qué ha venido disfrazado de caballero andante a justar con don Quijote y obligarle a volver a su pueblo (II. Guzmán de Alfarache. 1972. La asombrosa sagacidad que demuestra el gobernador de Barataría. Espasa C a l p e . Si la relativa lucidez de don Quijote es un estado característico de numerosos capítulos de la segunda parte. 700). véase mi Cervantes and the Comic Mind of his Age. O x f o r d University Press. que incita a Cervantes a aplazar casi indefinidamente el escarmiento definitivo. O x - ford. 145. ni por depender menos de alucinaciones espontáneas. y el interesante c o m e n t a r i o s o b r e el Lazarillo d e José d e Sigüenza. al desenmascar diversos fraudes ingeniosamente urdidos y representados. por otro. Por ejemplo. p p . Gili Gaya. 1162). En fin. respecto de la credulidad que manifiesta el hidalgo ante el engaño que le practica Sancho fuera del Toboso. esto se debe a que Cervantes ya ha dado por sentado que el amo es loco y el mozo simple.1. a las ficciones mentirosas. y aun pasaron dos tiros de ballesta más allá de las mayores» (II. la función de la locura quijotesca como eje de la acción. en más de un sentido. a cada paso adelante hacia el desengaño le suele suceder un paso hacia atrás. 12. 5 tomos. que exige lógicamente que el protagonista vaya sacando las lecciones oportunas de sus fracasos. Si tales contradicciones no nos inquietan realmente. ed. p. cf. el e l o g i o d e A l o n s o d e Barros e n los preliminares d e la p r i m e r a parte d e Guzmán de Alfarache. Por tanto. deben considerarse menos irracionales. condiciones anormales que le permiten caracterizarlos con cierta arbitrariedad. . p. Cervantes comenta: «las locuras de don Quij o t e llegaron aquí al término y raya de las mayores que pueden imaginarse. M a d r i d . p. disimulando el hecho de que el suyo no es más que un gobierno de burlas y él es un gobernador títere manipulado por los criados del duque. capítulo 6.. 10. 2000.. La construcción de los personajes de don . en las grandes novelas realistas del siglo XIX. N u e v a Biblioteca d e A u t o r e s Españoles. suelen supeditarse a una que tiene preeminencia sobre todas las demás: la representación mimética lograda con el máximo de verismo. las diversas funciones que desempeña cualquier obra de ficción y los diversos convencionalismos y artificios puestos e n j u e g o para cumplirlas.de la verdad. que no por ser en general menos agresivas que su comportamiento anterior. Anthony GLOSE. se intercalan en ella caídas vertiginosas y prolongadas a la locura. 65.