Está en la página 1de 2

Para meditar en el día del Señor: Jesús o Barrabás

Si hay algo que quedó claramente establecido en el juicio contra
Jesús es que era inocente de los cargos que le imputaban. Ese
fue el testimonio de Judas, el discípulo que lo vendió por 30
piezas de plata; la conciencia no lo dejó vivir sabiendo que había
entregado “sangre inocente” (Mateo 27:3-4).

En medio del proceso Pilato recibió una nota de su esposa que
decía: “No tengas nada que ver con ese justo” (Mateo 27:19). Y el
mismo Pilato intentó en vano soltarle porque estaba convencido
de su inocencia; y cuando finalmente lo entregó para ser
crucificado, dice el relato evangélico que “tomó agua y se lavó las
manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la
sangre de este justo” (Mateo 27:24). Sin embargo, y contra toda
evidencia, fue condenado a morir.

El Señor Jesucristo, por Su parte, aunque era inocente guardó
silencio delante de Sus acusadores (Mateo 26:62-63; 27:12-14).
Él estaba determinado a ir a la cruz para dar Su vida en lugar de
aquellos que no lo eran. En silencio asumió la culpa de otros y
aceptó morir en lugar de ellos. De haberse defendido y haber
ganado Su caso nos habría dejado a todos en nuestra
culpabilidad.

Lo que estaba en juego en ese juicio, entonces, no era la suerte
de Cristo, sino el destino eterno de todos aquellos a quienes él
vino a salvar.

El caso de Barrabás ilustra esta verdad evangélica en una forma
impactante. Por uno de esos misterios de la providencia el
destino de este malhechor quedó ligado al de nuestro Señor
Jesucristo cuando Pilato puso al pueblo a elegir entre los dos. Si
Jesús era absuelto Barrabás sería condenado, si Jesús era

Todo pensamiento cautivo. no se pierda. “para que todo aquel que en él cree. Usted puede reproducir y distribuir este material. y por ese veredicto absurdo Barrabás quedó en libertad. Finalmente Pilato dictó su veredicto: Cristo era inocente. sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia. para llevarnos a Dios” (1Pedro 3:18). Cristo fue juzgado y condenado en el tribunal de los hombres para que los pecadores pudiesen ser absueltos en el tribunal de Dios por medio de la fe en él. Ese fue el verdadero drama de la cruz sólo que en una dimensión aún más profunda: “El justo murió por los injustos. He ahí la esencia del evangelio: los pecadores merecen la muerte por sus pecados (Romanos 6:23). pero Cristo satisfizo la justicia divina muriendo en la cruz del Calvario. siempre que sea sin fines de lucro. . Su libertad dependía de que condenaran a Cristo. mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). al menos en lo que respecta a la justicia humana. pero aun así debía morir.condenado Barrabás sería absuelto. © Por Sugel Michelén.