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LUI S CERNUD A

ANTOLO G Í A
P O ÉTIC A

¿Cómo se forja y surge el genio? Sin duda tienen que darse una serie de
circunstancias. Analizarlas no permite establecer conclusiones universales como si de
leyes científicas se tratara. Pero pueden ayudar a comprender. Haber nacido en Sevilla,
haberse movido por la magia de sus jardines, de sus patios y de sus calles estrechas, y
haber recorrido sus alrededores, donde un día, de repente, es atravesado por la
flecha de su destino como poeta. Pertenecer a una familia pequeño-burguesa donde se
respira un ambiente de seriedad y rigidez afectiva, ser retraído y tímido, tener pocos
amigos en la infancia, descubrir la poesía leyendo a Bécquer. Observar que, en el
despertar sexual de la adolescencia, la atracción es hacia el propio sexo, sentirse
distinto, sentirse señalado por los compañeros del instituto porque escribe versos.
Cursar con desgana una carrera universitaria, empezar a conocer a grandes figuras de
la literatura del momento, querer ser como ellos, leer a clásicos y modernos, publicar su
primer libro de versos y encajar críticas negativas, huir de Sevilla... Todo ello sin duda
crea un carácter hipersensible, especialmente receptivo con la belleza del mundo,
sufriendo, pero también gozando con más intensidad que otros. Un carácter que busca
más un aislamiento que le permita concentrarse en las pequeñas y grandes cosas que
para otros pasan desapercibidas, pero no para los ojos del poeta, verdadero intérprete
de las esencias del mundo.
En Cernuda hay dos exilios: el suyo propio con respecto a todo lo que lo rodea y
el provocado por la Guerra Civil, que se superpondrá al primero. Su existencia es la de
un conflicto permanente entre sus deseos y la realidad, entre el placer y el dolor, entre
el amor —historias no duraderas, y que terminan mal— y el deseo de amar. Entre
la amistad y el afecto y la decepción, el recelo y la susceptibilidad. Entre las ideas
de justicia social y el desencanto de la política. Entre su elitismo y un mundo de
vulgaridad que nace de la ignorancia, de la necesidad y de la miseria. Entre el recuerdo,
la nostalgia y el amor a España y el rencor hacia sus paisanos. Y, sobre todo, una gran
soledad. De todo ello fluye su creación, para suerte nuestra.
Su imagen, la que de él nos ha quedado en los testimonios de sus
contemporáneos y en las fotografías, acusa esa expresión de seriedad, de
ensimismamiento, a veces con una sonrisa melancólica, o con una sonrisa forzada,
como quien se resigna a asumir las mezquindades y ofensas de la vida. En su rostro
destacan unos rasgos andaluces inconfundibles, piel oscura, ojos oscuros, pómulos un
tanto salientes, bigote recortado, todo ello bajo el negro pelo atezado y ceñido. Su
atuendo habitual es el de un dandi, con el traje y la camisa bien planchados, buenas
corbatas, botines, sombrero y guantes. Incluso alguien dijo de él que lo vio usar
monóculo. Su
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atildamiento y elegancia se suelen interpretar como una
forma de protegerse, de distanciarse. Como un escudo.
Nos lo imaginamos caminando por aquella España llena de
aristas, observando con estupor el desarrollo de los
acontecimientos.

La Realidad y el Deseo
La Realidad y el Deseo es el título que Cernuda da a
la reunión de su obra completa anterior a 1936. En el prólogo escribía el poeta: " Las
siguientes palabras son el recuerdo de un olvido". Consta de los libros siguientes:
Primeras poesías, Perfil del aire, Égloga, elegía, oda, Un río, un amor, Los placeres
prohibidos, Donde habite el olvido, Invocaciones a las gracias del mundo. Los dos
primeros títulos son el comienzo e iniciación en la poesía de Cernuda. Se halla ya en
plena posesión de todos los atributos de un poeta personalísimo y con voz propia en:
Un río, un amor, Los placeres prohibidos, Donde habite el olvido, porque ahí suenan ya
los aires románticos que le caracterizan. El último libro - Invocaciones a las gracias
del mundo - representa una mayor serenidad que roza con el clasicismo. El título de la
colección subraya el drama del hombre según la visión de los románticos: realidad y
deseo enfrentados. El hombre desea, desea constantemente, y lo que le ofrece el
mundo nunca llega a satisfacerle. Es un afán incesante de insatisfacción y de
desengaño. El deseo es siempre una aspiración insatisfecha y sin objeto "...El deseo es
una pregunta / Cuya respuesta no existe, / Una hoja cuya rama no existe, / Un mundo
cuyo cielo no existe." (No decía palabras) Sus deseos son siempre mayores que las
posibilidades que tiene de conseguirlos. Pero seguirá tendiendo las manos con el vano
deseo de conseguir sus deseos "...tendidas hacia el aire." El poeta termina constatando
que está solo en el mundo: "...Solo yo con mi vida, / Con mi parte en el mundo."
La soledad termina convirtiéndose en la compañera inevitable del poeta: ¿Cómo
llenarte, soledad, / Sino contigo misma? (Soliloquio del farero). Para colmar esa soledad
Cernuda puebla su poesía de "fantasmas" y "sombras", lo que él llama: olvido. Ninguna
palabra se halla tan presente como ésta en su obra, porque Cernuda llega al imposible
cuando propugna que el olvido más profundo es olvidar el olvido.
Su obra poética posterior fue ampliando esos temas, añadiendo el exilio como
factor común a un buen número de intelectuales españoles de la época. Su obra
completa, publicada entre 1924 y 1962, llevará como título común, por tanto, La
Realidad y el Deseo.
Defensa de la diferencia
Podría afirmarse sin lugar a dudas que Cernuda ha sido, junto con Salinas y en
sentido bien diferente, uno de los poetas que mejor ha expresado en sus libros el
sentimiento amoroso. Lo hace con una sinceridad total, y desde muy temprano, y
del

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modo menos convencional posible. Se mantuvo dentro de una delicada discreción
pero no dejó de apuntar con claridad de qué amor escribía: el homosexual. La moral de
la España de entonces y la dominante moral burguesa suelen disimularlo, cuando no lo
ocultan en las sombras de lo inconfesable. Luis Cernuda admitió desde muy joven su
condición, y su honradez le impedía disfrazar sus sentimientos sin que se transparenten
falsos remordimientos y complejos cristianos de culpa o pecado. Habiéndose
aceptado tal como era, defendió su opción moral y en este empeño no cesó durante toda
su vida.
La moral de Cernuda en este punto, y no hay mas que releer muchos de sus
textos, consiste en la búsqueda valiente de su propia identidad y dignidad. Cernuda no
deja de reconocer que esa verdad, la suya, no es superior ni inferior a la de los
otros, sino diferente. Con su postura lo que hace es defender su derecho inalienable a la
diferencia. Octavio Paz lo dice de modo claro en un estudio sobre el poeta:
"Reconocerse homosexual es aceptarse diferente de los otros. ¿Pero quiénes son los
otros? Los otros son el mundo; y el mundo es la propiedad de los otros. En ese
mundo se persigue con la misma saña a los amantes homosexuales, al revolucionario,
al negro, al proletario, al burgués expropiado, al poeta solitario, al mendigo, al excéntrico
y al santo". De este modo la conducta y la poesía de Cernuda (muy a menudo fueron
juntas) son una muestra de crítica contra la opresión y proclamación de su irreductible
derecho a ser diferente. De ahí proviene su modernidad y su permanencia más de
cien años después de su nacimiento.

Un río, un amor (1929)
Mientras Luis Cernuda está en Toulouse (Francia) como lector de español en el
año 1928, comienza a redactar los primeros poemas de esta obrita que tendrá
un carácter surrealista. Ya había publicado en España Primeras poesías y
Égloga, elegía, oda, con escasa repercusión. En esta época lee con
asiduidad a los poetas franceses: Breton, Eluard. Sus circunstancias
personales, la inestabilidad económica, profesional y social le empujaron quizá
a buscar en el surrealismo la libertad que tanto ansiaba. El jazz y el cine
están presentes en los diversos poemas de que consta la obra. En su deseo
de alejarse de la realidad que le rodea no duda en acudir a evocaciones tan
alejadas como pueden ser los paisajes, que evocan la música negra y las
películas que ve por aquella época: Quisiera estar solo en el Sur (“I want to be
alone in the South”, evocador título de una canción de jazz), Nevada, Sombras
blancas, Daytona, Durango... Dos aspectos sobresalen en este libro: la
ausencia de amor y la actitud desafiante y crítica con la sociedad que le
margina.
Quisiera estar solo en el Sur.
Quizá mis lentos ojos no verán más el sur

De ligeros paisajes dormidos en el
aire,

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Con cuerpos a la sombra de ramas como flores
O huyendo en un galope de caballos furiosos.
El sur es un desierto que llora mientras canta,
Y esa voz no se extingue como pájaro
muerto; Hacia el mar encamina sus deseos
amargos Abriendo un eco débil que vive
lentamente.
En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta,
Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.
Sombras blancas
Sombras frágiles, blancas, dormidas en la
playa, Dormidas en su amor, en su flor de
universo,
El ardiente color de la vida ignorando
Sobre un lecho de arena y de azar abolido.
Libremente los besos desde sus labios caen
En el mar indomable como perlas inútiles;
Perlas grises o acaso cenicientas estrellas
Ascendiendo hacia el cielo con luz desvanecida.
Bajo la noche el mundo silencioso naufraga;
Bajo la noche rostros fijos, muertos, se
pierden.
Sólo esas sombras blancas, oh blancas, sí, tan blancas.
La luz también da sombras, pero sombras azules.
Nevada
En el Estado de Nevada
Los caminos de hierro tienen nombres de
pájaro, Son de nieve los campos
Y de nieve las horas.
Las noches transparentes
Abren luces soñadas
Sobre las aguas o tejados puros
Constelados de fiesta.
Las lágrimas sonríen,
La tristeza es de alas,
Y las alas, sabemos,
Dan amor inconstante.

Los árboles abrazan árboles. . Una canción besa otra canción.

Prontamente en ruinas sin un gesto. Con el mañana gris abrazado. como espuma. sin saber. Siempre hay nieve dormida Sobre otra nieve. Con un latir de seda vueltas luego de espaldas. . El loro aquel del siempre estar cansado. Tiene plumas graciosas como un loro. allá en Nevada. Durango Las palabras quisieran expresar los guerreros. Llora consigo a solas la juventud sangrienta De los guerreros bellos como luz. como un amante. siempre nubes Más allá de otras nubes semejantes. Por la ventana abierta Muestra el destino su silencio.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Por los caminos de hierro Pasa el dolor y la alegría. Estoy cansado de las cosas. Por sorpresa los muros Alguna mano dejan revolando a veces. Estoy cansado de las casas. Estoy cansado de estar vivo. Últimas soledades que no aguardan mañana. Plumas del loro aquel tan familiar o triste. Estoy cansado Estar cansado tiene plumas. Mas balbucean igual que loro. Sin palabras. Sólo nubes con nubes. Sin decir. Durango está vacío Al pie de tanto miedo infranqueable. Bellos guerreros impasibles. Estoy cansado del estar cansado Entre plumas ligeras sagazmente. sin voces. Aunque más cansado sería el estar muerto. Plumas que desde luego nunca vuelan. Sin dejarles partir hacia las olas.

Saben algo quizá ignorado en Durango. Que dormita sin voz entre las ramas. tristeza. lágrimas. Sólo un lugar existe. Aunque todo allí sea mortal. hasta las plumas. Sin que pudiera el mundo Incendiar la tristeza. miedo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Sus dedos entreabiertos Dicen adiós a nadie. desbordando en el tiempo. No intentemos el amor nunca Aquella noche el mar no tuvo sueño. Con una voz insomne decía cosas vagas. En que sus manos tristes no sostenían un cuervo Indiferente como los labios de la lluvia. cuyos días Nada saben de aquello. En Durango postrado. Barcos entrelazados dulcemente En un fondo de noche. Mas las olas abrazan A tanta luz aún viva. Daytona Hubo un día en que el día no engañaba. Raza estéril en flor. Pues sus bellos guerreros sólo dieron. Desbordando en las nubes. . el miedo. Olvidado fantasma con su collar de frío. Con hambre. Mirad cómo sonríe hacia el amor Daytona. Quiso vivir hacia lo lejos. siempre contar a tantas olas. frío. A tanta luz desbordando en la arena. Cansado de contar. Donde supiera alguien de su color amargo. Como el rojizo hastío. Alguien cortó la piedra en flor. Mas hoy es imposible Buscar la luz entre barcas nocturnas.

Glaciar del Infierno. Pero nunca pronuncian verdades o mentiras su secreto torcido. No valen la verdad sin color de verdades. Verdades o mentiras Son pájaros que emigran cuando los ojos mueren. estruendos desbocados Bajo cielos con sombra. Alcanzaba ciudades elevadas a nubes. Ignorado de todos. Como labios azules. desde el suelo hasta el suelo. Su voz atravesando luces. Mas el mar se cansaba de esperar las ciudades. lluvia. otra dice. basta decirle “quiero” Para que brote entre las piedras Su flor. Todas puras de nieve o de astros caídos En sus manos de tierra. Como la sombra siempre Rencorosa de pájaros estrellas. Otra verdad es color de planeta. la mentira. Colorado. Cantaba tempestades. que en vez de hojas luce besos. Y con sueño de nuevo se volvió lentamente Adonde nadie Sabe nada de nadie. Dejadme solo Una verdad es color de ceniza. Cielo Sereno. Allí su amor tan sólo era un pretexto vago Con sonrisa de antaño. con su traje de olvido Viajando hacia nada. Como la sombra misma. Espinas en lugar de espinas. frío.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA O cuerpos siempre pálidos. La verdad. Mas todas las verdades. En cuanto a la mentira. Adonde acaba el mundo. La verdad ignorante de cómo el hombre suele encarnarse en la nieve. . Una dice.

resonantes como el pecho de un hombre. Los poemas no tienen encabezamiento. "No es el amor quien muere. incluso el más rebelde. Apto solamente en la vida sin muros. Noche petrificada a fuerza de puños. sirve a la audacia de lo que escribe. tiende a la melancolía y al desengaño. No importa la pureza. Como nace un deseo sobre torres de espanto. Ya declaran tu espíritu impuro. No importa. casi de forma repentina. placeres prohibidos. Amenazadores barrotes. sueño más que hombre. lanzas o puñales.". No importa la juventud. sino que se emplea el primer verso o una parte del mismo como título. un amor. La extensión de los versos. dirá el poeta en un libro posterior: Donde habite el olvido. hiel descolorida.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Los placeres prohibidos (1931) Comienza su redacción después de la publicación de Un río. Corazas infranqueables. Diré cómo nacisteis Diré cómo nacisteis. planetas terrenales. Todo es bueno si deforma un cuerpo. porque está lleno y construido con imágenes surrealistas que salen a borbotones por los versos. Placeres prohibidos. aunque no produjo la misma sensación en su tiempo. La sonrisa tan noble. Es. . Aumenta el tono lírico y las imágenes saltan por encima de la lógica sintáctica. Ante todos. Aparece. esa tendencia peculiar suya. Jugo de esponjas abandonadas por el mar. a veces parece prosa. los dones que un destino Levantó hacia las aves con manos imperecederas. Se muestra el sentimiento del amor (tal como lo entiende Cernuda) como algo platónico y contemplativo pero cargado de un fuerte erotismo: lo que podríamos llamar "contemplación sensual". Flores de hierro. Tu deseo es beber esas hojas lascivas O dormir en esa agua acariciadora. Se inicia en este libro la rebeldía existencial pero sin llegar al escándalo como parece anunciar el título. Miembros de mármol con sabor de estío. La técnica surrealista aparece ya más depurada en esta obra. playa de seda bajo la tempestad De un régimen caído. una deslumbrante plenitud formal que nos sorprende. / somos nosotros mismos. sin embargo en este libro donde el poeta expone y define su inclinación amorosa.

manto de juventudes. Marchaba abriendo el aire y los cuerpos. coronas derribadas. cielos relampagueantes que aniquilan. Vacío. el oprobio y la muerte. placeres prohibidos. y no hallé mi voz. Su fulgor puede destruir vuestro mundo. Amenazan abriendo sus torrentes. miseria. Un cuerpo se derritió con leve susurro al tropezarme. . Bronce de orgullo. estatuas anónimas. Límites de metal o papel. ratas de paisajes derruidos. quise gritar. tinieblas en la lengua. No sentía mis pies. códigos. Me pesaba la vida como un remordimiento.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Soledades altivas. Pero si la ira. Abajo. Ávidos dientes sin carne todavía. Quien insulta esos frutos. Yo sentí cómo la sangre desertaba mis venas gota a gota. La niebla me envolvía. En medio de la multitud. Un mar que traga adolescentes rebeldes. con sus ojos tan rubios como la cabellera. Libertades memorables. Extender entonces una mano Es hallar una montaña que prohíbe. el ultraje. Ya que el azar le hizo abrir los ojos bajo una luz tan alta. Sabor que ninguna amargura corrompe. Quise cogerlos en mi mano. Es vil como un rey. Una chispa de aquellos placeres Brilla en la hora vengativa. y no hallé mis manos. quise arrojarla de mí. Mas era imposible. Sombras de sombras. como sombra de rey Arrastrándose a los pies de la tierra Para conseguir un trozo de vida. Un bosque impenetrable que niega. Gentes extrañas pasaban a mi lado sin verme. Cielos. Anduve más y más. una mujer se arrodilló a su paso. anduve sin rumbo por la ciudad. Leyes hediondas. preceptos de niebla. De otro lado vosotros. Adonde no llegan realidades vacías. Tendéis en una mano el misterio. blasfemia que nada precipita. porque estaba muerto y andaba entre los muertos. No sabía los límites impuestos. En medio de la multitud le vi pasar.

Así el hombre. manos egoístas. carne y carne. Mitad y mitad. Mas los niños no saben. Las flores son arena y los niños son hojas. No decía palabras No decía palabras. Una hoja cuya rama no existe. Arena de las flores. Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante Porque ignoraba que el deseo es una pregunta Cuya respuesta no existe. Ni tampoco las manos llueven como dicen. Parece como el viento que se mece en otoño Sobre adolescentes mutilados. sueño y sueño. Surtidores de sueño Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes. Un mundo cuyo cielo no existe. Manos ligeras. Un roce al paso. Aunque sólo sea una esperanza. Bastan para que el cuerpo se abra en dos. iguales en amor. Ávido de recibir en sí mismo Otro cuerpo que sueñe. manos obscenas. Una mirada fugaz entre las sombras. cuando aman. iguales en deseo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Qué ruido tan triste Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman. Cataratas de manos que fueron un día Flores en el jardín de un diminuto bolsillo. cuando besan. Iguales en figura. Mientras las manos llueven. Remonta por las venas Hasta abrirse en la piel. Invoca los bolsillos que abandonan arena. Para que un día decoren su semblante de muerto. cansado de estar solo con sus sueños. Y su leve ruido es amable al oído Cuando ríen. La angustia se abre paso entre los huesos. Cuando besan el fondo De un hombre joven y cansado Porque antaño soñó mucho día y noche. Porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe 10 10 .

no he vivido Si muero sin conocerte. Que no se llama gloria. dejando sólo la verdad de su amor. Si como muros que se derrumban. Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera. Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo Como una nube en la luz. La verdad de su amor verdadero. Unos cuerpos son como flores Unos cuerpos son como flores. Aquel que con su lengua. con la libertad del amor.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Si el hombre pudiera decir Si el hombre pudiera decir lo que ama. La única libertad que me exalta. Pudiera derrumbar su cuerpo. fortuna o ambición. Para saludar la verdad erguida en medio. Yo sería aquel que imaginaba. Pero todos. no muero. Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío . Sino amor o deseo. Convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre. . Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu Como leños perdidos que el mar anega o levanta Libremente. Otros como cintas de agua. Serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden. Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina . temprano o tarde. Tú justificas mi existencia: Si no te conozco. sus ojos y sus manos Proclama ante los hombres la verdad ignorada. La verdad de sí mismo. Otros como puñales. porque no he vivido. La única libertad porque muero.

Pero el hombre se agita en todas direcciones. Sueña con libertades. compite con el viento. .

Sin que ninguno comprenda Que ambiciones o nubes No valen un amor que se entrega. Te lo he dicho con el viento. Te lo he dicho con las nubes. Barca sin norte. Yo. Les doy mi cuerpo para que lo pisen. No les dejéis marchar porque sonríen Como la libertad sonríe. Muero de amor por todos ellos. Que dora desnudos cuerpos juveniles Y sonríe en todas las cosas inocentes. La alegría vivaz que vierten en las venas Rubia es también Idéntica a la piel que asoman. Frentes melancólicas que sostienen el cielo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Hasta que un día la quemadura se borra. Si un marinero es mar. Son los espejos del amor. Volviendo a ser piedra en el camino de nadie. Quiero sólo ir al mar donde me anegue. Rubio mar amoroso cuya presencia es cántico. No quiero la ciudad hecha de sueños grises. . Jugueteando como animalillo en la arena O iracundo como órgano tempestuoso. sino camino Que cruzan al pasar los pies desnudos. Luz cegadora erguida sobre el mar. Te quiero. Te quiero. El mar les acompaña. Los marineros son las alas del amor Los marineros son las alas del amor. Aunque les lleve a una ambición o a una nube. Y sus ojos son rubios lo mismo que el amor Rubio es también. Te lo he dicho con el sol. igual que son sus ojos. Cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia. que no soy piedra.

Esta es la lección profunda de los románticos. Terminará este largo recorrido en los grandes mitos del Occidente cristiano sin dejar. Solamente el conocimiento de T. Te lo he dicho con las plantas. están también presentes en su poesía. Eliot terminará moderando sus impulsos románticos cuando Cernuda llegue ya a la madurez. que descubre algo más tarde. No dejó casi nunca de ser fiel al Surrealismo pero bebió en la más profunda fuente de Occidente: el Romanticismo. Cernuda lee además a Jean-Paul. Quiero decírtelo con la muerte. Más allá del amor. Vida luminosa que vela en un fondo de sombra. Donde habite el olvido Donde habite el olvido. Aprecia y gusta de la compañía de los poetas muertos. Donde habite el olvido (1932-1933) El título del poema y del libro. Donde habite el olvido. nos remite necesariamente al verso de Bécquer tantas veces mencionado e inspirador (Rima LXVI) y nos señala de modo claro dónde se halla la inspiración y el profundo aprendizaje de Cernuda. Leves criaturas transparentes Que se cubren de rubor repentino. de ser romántico. Te lo he dicho con la alegría. La poesía de Hölderlin es su modelo cuando nos presenta al poeta frente a la hostilidad del mundo y la figura del diablo (no en sentido cristiano sino como encarnación de la beldad juvenil y de la rebeldía moral) la toma también del poeta alemán. Coleridge. y los proclama miembros de su familia y siente hacia ellos como un eterno reconocimiento. Donde yo sólo sea Memoria de una piedra sepultada entre ortigas Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. Con el hastío. Pero así no me basta: Más allá de la vida. Te lo he dicho con el agua. Blake. . Novalis. Quiero decírtelo con el olvido. Te lo he dicho con el miedo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Tristezas fugitivas. S. sin embargo. ser él mismo. En los vastos jardines sin aurora. Los románticos ingleses. con las terribles palabras. Intenta ser digno de ellos y la mejor manera de serlo es afirmar su verdad.

Fui luz un día Arrastrado en la llama. Caí en lo negro. Pensé. Disuelto en niebla. Yo fui Yo fui. allá lejos. con afán soñoliento . subí. Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo. En el mundo insaciable. Allá donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya. Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. Sometiendo a otra vida su vida. Allá. Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. ausencia. Busqué lo que pensaba. Ausencia leve como carne de niño. como al amanecer en sueño lánguido. luna de primavera. No esconda como acero En mi pecho su ala. Quiero. Canté. Columna ardiente. ojos grandes. Lo que pinta el deseo en días adolescentes. En esa gran región donde el amor. Donde el deseo no exista. He sido. ángel terrible.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Donde mi nombre deje Al cuerpo que designa en brazos de los siglos. Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo. Como un golpe de viento Que deshace la sombra. Mar dorado. Donde penas y dichas no sean más que nombres. Donde habite el olvido.

Sin despertar. tanto duela sobre el cuerpo de hoy. Allá en la luna perdido entre su frío. Adolescente fui en días idénticos a nubes Adolescente fui en días idénticos a nubes. con afán soñoliento. Era la ignorancia mi sombra. Voy a morir de un deseo. sin acordarme.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Quiero. Yextraño es. Si un deseo sutil vale la muerte. si ese recuerdo busco. visible por penumbra y reflejo. A vivir sin mí mismo de un deseo. Cosa grácil. Aquél fui. Perder placer es triste Como la dulce lámpara sobre el lento nocturno. Gozar de la muerte más leve Entre bosques y mares de escarcha. Fruto tan ceniciento y rápido. Quiero escuchar su sueño con rumor de arpa Mientras siento las venas que se enfrían. Que tanto. Igual al cuerno frágil De la luz cuando nace en el invierno. aquél he sido. Hecho aire que pasa y no sabe. Quiero beber al fin su lejana amargura. Porque la frialdad tan sólo me consuela. . aquél fui. Quiero la muerte entre mis manos.

Arañando la sombra Con inútil ternura. Sólo vive quien besa Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara. un sueño más alto que la vida. fui niño Prisionero entre muros cambiantes. Por allá van y gimen. Muertos en pie. Los fantasmas del deseo A Bernabé Fernández-Canivell . como en la adolescencia Ardientes de deseo. Inocencia primera Abolida en deseo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Ni gozo ni pena. no es el amor quien muere. Golpeando impotencia. cristales como cielos. Olvido de sí mismo en otro olvido. No. Cuando la muerte quiera Una verdad quitar de entre mis manos. Historias como cuerpos. somos nosotros mismos. Recorriendo las tumbas Otro vacío estrechan. No es el amor quien muere No es el amor quien muere. Las hallará vacías. Fantasmas de la pena. Sueño luego. vidas tras de la piedra. los otros. Los que ese amor perdieron. ¿Por qué vivir si desaparecéis un día? Sólo vive quien mira Siempre ante sí los ojos de su aurora. Ramas entrelazadas. tendidas hacia el aire. Como un recuerdo en sueños. A lo lejos.

tierra mía. Que los vivos. sino en la tierra. que al besarla los labios Finge otros labios. Mío como lo soy yo mismo. . La enamorada luz. sintiera a veces Un tumulto sediento de postrarse. son ya más anchos. huracán o tumulto. Sobre cuerpos cobrizos. sobre radiantes cuerpos Que tanto he amado inútilmente. alentar juvenil. Idénticos en esta melancólica burbuja que yo soy A quien tu voz de acero inspirara un menudo vivir. Con los ojos inertes. tierra mía. Dejadme. Como huracán henchido aquí en el pecho. la amistad. Como la arena. Lloré todo ciego bajo tu verde sonrisa. Placer que nunca muere Beso que nunca muere. la mano aleteante. No son sino tú misma. Sé al fin que el mar esbelto. Hasta que el viento lleva sus mentirosos átomos. Aunque. No es en vosotros donde la vida está. Como la arena misma. El hombre enamorado. Bien sé ahora que tú eres Quien me dicta esta forma y este ansia. tierra. los muertos. dúctiles al deseo. tierra. Como la arena. Son tan dignos de mí como de ellos yo lo soy. dejadme abarcar. Ignorando tu alentar. con sus brazos abiertos. En la tierra que aguarda. No puede detenerse en criatura alguna. El amor no tiene esta o aquella forma. ágiles. La soledad. el canalla. Como lo fueron otros cuerpos que estrecharon mis brazos. Nimbos de juventud. ver unos instantes Este mundo divino que ahora es mío. Rizosos o lánguidos como una primavera. El placer y la pena. Ignorándote. Todas son por igual viles y soñadoras. Para llevar tu afán que nada satisface. cabellos rubios o sombríos. La miseria. Sólo en ti misma encuentro.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Yo no te conocía. los niños sonrientes. el poderoso estúpido. tierra. Mis brazos. aguarda siempre Con sus labios tendidos.

Eras fuerza inconsciente de su propia hermosura. la amistad es mentira. a la que el desprecio de los hombres lo ha empujado y que es concebida como una especie de atalaya desde la que luchar por un mundo mejor. en este poema.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA La caricia es mentira. Sino el deseo de todos. Entre pinos antiguos de perenne alegría. tierra y deseo. . desde el apartamiento y la marginación. Con este deseo que aparenta ser mío y ni siquiera es mío. Léase el espléndido "Soliloquio del farero". Una forma perdida. Sin esta distancia el poeta. desengañado del amor humano. Eras el mar aún más Tras de las pobres telas que ocultaban tu cuerpo. Para Cernuda el aislamiento no es una torre de marfil sino un trampolín desde el que mirar y entender al mundo. Este libro nos presenta su espacio mítico. Muchacho que surgiste Al caer de la luz por tu Conquero. Tú sola quedas con el deseo. Eras forma primera. Enamorados o canallas. tan exacto en la relación de su vida con su obra.farero no puede funcionar como tal. vuelve los ojos al mundo de los dioses. Tras la colina ocre. Invocaciones (1934-35) Su etapa juvenil culmina con Invocaciones donde el poeta. de que todo lo que perjudica al hombre beneficia al artista. el amor es mentira. en que Cernuda exalta la soledad activa. ¿Eras emanación del mar cercano? Eras el mar aún más Que las aguas henchidas con su aliento. Malvados. Encauzadas en río sobre tu tierra abierta. Además Cernuda construyó. de bisel tan terso. Y tus labios. Bajo el inmenso cielo con nubes que se orlaban de rotos resplandores. A un muchacho andaluz Te hubiera dado el mundo. un monólogo dramático. donde estarán no sólo el muchacho andaluz y el joven marino (seres casi siempre confundidos o desposados con el mar) sino también su soledad. Estamos ante el viejo mito romántico. inocentes. ya que a través de la voz del farero nos presenta su propia concepción del poeta que es la posibilidad de dar luz en el naufragio de la existencia. Tierra. Eran la vida misma.

Expresión amorosa de aquel mismo paraje. verdad de vida. Sino contigo misma. encendida guirnalda. soledad. Te enviaban a mí. entre las pobres guaridas de la tierra. Eras tú una verdad. tu Conquero nativo. Mis auroras futuras y furtivos nocturnos. a mi afán ya caído. Cómo llenarte. Quise por un momento fijar tu curso ineluctable. Porque nunca he querido dioses crucificados. Y entonces. Divina ya para mi afán con ellos. Si el amor fuera un ala. . Con el irrefutable sol del mediodía. Suspendía mi cuerpo En esa abdicación del hombre ante su dios. Tristes dioses que insultan Esa tierra ardorosa que te hizo y deshace. Soliloquio del farero. El río oscuro y ciego bajo la extraña brisa. Entre los ateridos fantasmas que habitaban nuestro mundo. Cuando el amor evidente.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Como una ardiente flor Nutrida con la savia De aquella piel oscura Que infiltraba nocturno escalofrío. Estaban en mí mismo dichos en tu figura. muchachillo. Quieto en ángulo oscuro. Más que verdad de amor. Sola verdad que busco. Buscaba en ti. Y olvidando que sombra y pena acechan de continuo Esa cúspide virgen de la luz y la dicha. De niño. Tantas dunas profusas. La rojiza colina con sus pinos cargados de secretos. Un resto de memoria Levantaba tu imagen como recuerdo único. Como verdad tangible. Creí en ti. Con sus luces el violento Atlántico. La incierta hora con nubes desgarradas.

tú. Útiles solamente para el elegante salón susurrando. Y así. Limpios de otro deseo. aun cuando no los vea. La lluvia. Por quienes vivo. Y tú me das fuerza y debilidad Como al ave cansada los brazos de la piedra. Por ti me encuentro ahora. también libres y fieles. Por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma. Me perdí luego por la tierra injusta Como quien busca amigos o ignorados amantes. constelados hallazgos. Cuerpo oscuro y esbelto. mi dios. Te encuentro a ti. A semejanza tuya. Te negué por bien poco. Diverso con el mundo. Contemplo sus blancas caricias. Fui luz serena y anhelo desbocado. Como los permitidos nauseabundos. intimidad de siempre. A semejanza mía. El sol. Acodado al balcón miro insaciable el oleaje. la noche rumorosa. Olvidando en mi afán Cómo las alas fugitivas su propia nube crean. Por menudos amores ni ciertos ni fingidos. 20 20 . Oigo sus oscuras imprecaciones. el mar como su nombre hermoso. Por quietas amistades de sillón y de gesto. El mar. Por los viejos placeres prohibidos. Y erguido desde cuna vigilante Soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres. Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona Que yo fui.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Y en ti los vislumbraba. lejos de ellos. Y en la lluvia sombría o en el sol evidente Quería una verdad que a ti te traicionase. Naturales y exactos. eterna soledad. El bosque y su alentar pagano. Y sobre todos ellos. Y al velarse a mis ojos Con nubes sobre nubes de otoño desbordado La luz de aquellos días en ti misma entrevistos. Que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones. soledad tan mía. En bocas de mentira y palabras de hielo.

Sea propicia la muerte al hombre a quien mordió la vida. mi soledad. Aunque el amante se crea sepultado en un súbito otoño. mi soledad. amantes. los busqué un día. Roncas y violentas como el mar. verdad solitaria. El hombre y su deseo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Ya olvidados sus nombres.” Pobres amantes. aleonado como una cabellera. El amor. mi morada. Abre como una cola la victoria purpúrea del deseo. muere pronto. amor mío. Tú. Ante vuestros ojos. Caiga su frente cansadamente entre las manos Junto al fulgor redondo de una mesa con cualquier triste libro. Pero en vosotros aún va fresco y fragante El leve perejil que adorna un día al vencedor adolescente. los amo en muchedumbres. los amo ahora. Transparente pasión. . Aunque grite: “Vivir así es cosa de muerte. El sol. Así suele quedar el pecho de los hombres Cuando cesa el tierno borboteo de la melodía confiada. la estepa. La airada muchedumbre. Dans ma peniche A Rosa Chacel Quiero vivir cuando el amor muere. En ti. como el mar sabe serlo Cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista. La oscuridad. Clamáis a fuerza de ser jóvenes. mi soledad de siempre. cuna adorable para los deseos exaltados. Eres inmenso abrazo. Aún hay dichas. terribles dichas a conquistar bajo la luz terrestre. Cuando el amor muere. Muere. Dejad por demasiado cierta la perspectiva de alguna nueva tumba solitaria. el mar. Puras ante la espera de una revolución ardiente O rendidas y dóciles. Los ha vuelto tan lánguidos como pasajeramente suele hacerlo El rasguear de una guitarra en el ocio marino Y la luz del alcohol. ¿Qué son sino tú misma? Por ti. La vida de la tierra y la vida del mar palidecen juntamente. Vuestra guarida melancólica se cubre de sombras crepusculares Todo queda afanoso y callado.

Jóvenes sátiros Que vivís en la selva.” Porque oscura y cruel la libertad entonces ha nacido.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Y tras su delicia interrumpida Un afán insistente puebla el nuevo silencio. La libertad. Danzad más presto cuando el amante llora. Vuestra crueldad. Pero tú y yo sabemos. Dejando allí caer. ¿De qué os sirvieron las infantiles arras que cruzasteis. todo. cuando el amor muere. Mientras lanza su tierna endecha De: “Ah. Río que bajo mi casa fugitiva deslizas tu vida experta. Solo yo con mi vida. El trémulo palpitar. Amarillea y cae y huye con el aire que no vuelve. Oh. Vuestro pecho queda como roca sin ave. Vuestra descuidada alegría sabrá fortalecerla. Este instante en que oigo los leves chasquidos del bosque nocturno. vuestra piedad pierde su presa. Todo. La adoración rendida a un leve sexo vanidoso. A quien el comerciante adora para mejor cobrar su mercancía Pies de jóvenes sátiros. Pobres amantes. Cartas. Que cuando el hombre no tiene ligados sus miembros por las encantadoras mallas del amor. Conforme conmigo mismo y con la indiferencia de los otros. labios risueños ante el exangüe dios cristiano. . ignorantes como niños. rizos de luz recién cortada. indecisa entre la primavera última y el estío primero. seda cobriza o negra ala? Los atardeceres de manos furtivas. la perla de los días. los labios que suspiran. Cuánto vale una noche como ésta. Y el deseo girará locamente en pos de los hermosos cuerpos Que vivifican el mundo un solo instante. amantes. Y vuestros brazos caen como cataratas macilentas. Cuando el amor muere. Fertilizáis con lágrimas la tumba de los sueños. Los ay mi vida y los ay muerte mía. Encadenados entre los manzanos del edén. Con mi parte en el mundo. Cuando el deseo es como una cálida azucena Que se ofrece a todo cuerpo hermoso que fluya a nuestro lado. Y en tanto despreciáis todo lo que no lleve un velo funerario.

tal como podemos leer en los versos iniciales de Elegía española II ("Ya la distancia entre los dos abierta") y de La visita de Dios ("Pasada se halla ahora la mitad de mi vida"). con el fin de atenuar el ritmo métrico y aproximarlo al ritmo de la frase. ¿Cuál ave hallará nido y qué savia una rama Donde brotar con verde impulso? . tales como Wordsworth. A quienes veo por el odio impulsados Hasta ofrecer sus almas A la muerte. Eliot.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Las nubes (1937-40) Tal como sugirió T. al traspasar los límites de cierta edad a un poeta se le ofrecen tres salidas: la autorrepetición (acompañada normalmente por un sucesivo incremento del virtuosismo). en este sentido. esencia misteriosa De nuestra raza Tras de tantos siglos. Aunque los primeros ocho poemas fueron escritos en España. para los que ya estaba predispuesto. De todas formas. París. S. como la de los poetas isabelinos. Más tarde se añadirían otras áreas de atracción. uno de los defectos más constantes de nuestra poesía y. Keats. intentará aproximar el lenguaje poético al lenguaje coloquial. Las nubes corresponde a ese nuevo estado de conciencia. junto con la falta de concisión. determinado por dos hechos: el exilio y la entrada en la madurez vital. Browning y un heredero de dicha tradición en el siglo XX: Eliot. Cernuda vio en los oropeles del verso. Yeats. Hálito creador De los hombres hoy vivos. Sus lecturas estuvieron centradas en poetas románticos y victorianos del siglo XIX. háblame Tú. El contacto con la poesía anglosajona será fundamental en su nueva comprensión de lo poético y en su nuevo sentido de la composición. la consecuencia más visible de este encuentro con la poesía inglesa para el que ya estaba preparado (véase ya antes "Soliloquio del farero") fue la tendencia a ensanchar la base del poema dando cabida en él a nuevos materiales de experiencia y de reflexión Elegía española [I] Dime. Cranleigh y Glasgow. la patria más profunda Cuando la primavera vieja Vuelva a tejer su encanto Sobre tu cuerpo inmenso. Coleridge. el silencio o la tentativa de readaptar su poesía a un nuevo estado de conciencia. el resto del nuevo libro se escribirá entre Londres. El encabalgamiento será uno de los recursos más usados. y ya mucho más avanzada su carrera.

Pétalos rotos entre sangre y lodo. dime Una sola palabra en estos días lentos. Hallarán agua. Tierna. A ti. . Háblame. En tus manos estaban luciendo eternamente Desde siglos atrás.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA ¿Qué rayo de la luz alegre. Su afán de eternidad cifrado en hermosura. ¿Supiste acaso si de ti éramos dignos? Contempla ahora a través de las lágrimas: Mira cuántos cobardes Lejos de ti en fuga vergonzosa. En los días informes Que frente a ti se esgrimen Como cuchillo amargo Entre las manos de tus propios hijos. No te alejes así. Pero no eres tan sólo Dueña de afanes muertos. Compasiva con nuestra desdicha de efímeros. con un fulgor de piedra clara. y al llamarte así. amorosa has sido con nuestro afán viviente. Eres tú. cuando mi vida Era un sueño en la mente de los dioses. Esas flores caídas. digo Que ninguna mujer lo fue de nadie Como tú lo eres mía. cristal de hogar en calma Donde reflejen su irisado juego? Háblame. son tus ojos lo que busca Quien te llama luchando con la muerte. Qué nube sobre el campo solitario. ensimismada Bajo los largos velos cenicientos Que nos niegan tus anchos ojos bellos. remota y enigmática Madre de tantas almas idas Que te legaron. madre.

mientras la larga espera. Algo advierte que tú sufres con todos. . Y su odio. Ella sobre nosotros sus alas densas cierne. Resplandor victorioso entre sombra y olvido Tu pasado eres tú Y al mismo tiempo es La aurora que aún no alumbra nuestros campos. Mientras el cuerpo mío Sufre y lucha con unos enfrente de esos otros. En ruinas los claros dones De tus hijos. y oigo su silbo helado. su lucha.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Renegando tu nombre y tu regazo. Ante ti vanos son. No sé qué tiembla y muere en mí Al verte así dolida y solitaria. a través de los siglos. y veo los muertos bruscos Caer sobre la hierba calcinada. Sólo en ti está la fuerza De hacernos esperar a ciegas el futuro Que por encima de estos yesos muertos Y encima de estos yesos vivos que combaten. El oscuro vacío de su vida. como sus vidas. con unas violetas Aún se queja su alma vagamente. Porque mucho he amado tu pasado. Cuando a tus pies. Aunque venga la muerte. Si desde el suelo alzamos hacia ti la mirada. Tú sola sobrevives. su crueldad. Tus hijos sienten oscuramente La recompensa de estas horas fatídicas. Porque tú eres eterna Y sólo los creaste Para la paz y gloria de su estirpe. A Larra. No sabe qué es la vida Quien jamás alentó bajo la guerra.

mírala hoy deshecha. Con sus casas estrechas y matrimonios sórdidos. Cuando no va su llama libre en pos del aire. Y es grato así dejarlas. Frescas entre la niebla. Y las fuentes de mármol entre palmas: Aguas y hojas. es morir. Mira las calles viejas por donde fuiste errante. Con la alegría de una menuda cosa pura Que rescatara aquel dolor antiguo. El fiel y último encanto de estar solo. Y nuestra gran madrastra. Miserable y aún bella entre las tumbas grises De los que como tú. Quien habla ya a los muertos. carne yerta. El farol azulado que te guiara. viento y luz silvestres. Escribir en España no es llorar. sombra sentimental. No hay sitio en ella para el hombre solo. cuando el amor. bálsamo del triste. Hijo desnuda y deslumbrante del divino pensamiento. Mudo le hallan los que viven. La tierra ha sido medida por los hombres. por una vez sonríe. Y en este otro silencio. el tierno monstruo rubio. Su venenosa opinión pública y sus revoluciones Más crueles e injustas que las leyes. Brotando en hierba. A hermanos irrisorios que jamás escucharon. Curado de la vida. Al regresar del baile o del sucio periódico. Como inmenso bostezo demoníaco. Pálido rostro de pasión y de hastío. Porque muere la inspiración envuelta en humo. sumidos por tinieblas. Vieron mientras vivían morirse la esperanza. Si la muerte apacigua Tu boca amarga de Dios insatisfecha. Acepta un don tan leve. Así.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Más no pueden pesar sobre esa sombra Algunas violetas. En esa paz que bajo tierra te esperaba. . nacidos en su estepa. Y gritaron entonces. Recoger esas flores una a una Breve consuelo ha sido entre los días Cuya huella sangrienta llevan las espaldas Por el odio cargadas con una piedra inútil. donde el miedo impera.

es invencible. Si con dolor el alma se ha templado. El hombre es una nube de la que el sueño es viento. Se alzaban hasta el aire absorto de los campos. Libre y tranquilo quedaste en fin un día. Y en la revolución pensábamos: un mar Cuya ira azul tragase tanta fría miseria. Y vedle luego abierto. solo ante su destino. Y vimos su ala fúlgida Plegar como una mies los cuerpos poderosos. Aunque tu voz sin ti abrió un dejo indeleble. Y subir. Lamento y esperanza Soñábamos algunos cuando niños. Pero. está esperando Que vencido se hunda. caídos En una vasta hora de ocio solitario Bajo la lámpara. el sueño quedó lejos De un mundo donde desorden e injusticia. Así este pueblo iluso Agonizará antes. Allá hasta la región celeste e impasible. Tu mano abrió de un tiro. sufridlo en esperanza. Un continente de mercaderes y de histriones. roja y vasta. Tristeza del recuerdo . pasión. como el amor. Con la revolución. Para arrancar jirones de su esplendor antiguo. Es breve la palabra como el canto de un pajar. Le alienta únicamente su propia gran historia dolorida. presa ya de la muerte. los que envidiéis mañana En la calma este soplo de muerte que nos lleva Pisando entre ruinas un fango con rocío de sangre. ante las estampas de un libro. rosa eterna en los mares. Hinchendo oscuramente las ávidas ciudades. Al acecho de este loco país. belleza fugitivas. Mas un claro jirón puede prenderse en ella De embriaguez. ángel vigía que atestigua del hombre. la muerte. Jóvenes luego. ¿Quién podrá al pensamiento separarlo del sueño? Sabedlo bien vosotros. debe el dolor ser mudo: No lo digáis.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Volvió contra ti mismo tantas ternuras vanas.

Alta la madrugada. fue conmigo .Por las esquinas vagas de los sueños.

Hace ahora casi un año. cuando Dios lo quiso. y sus cenizas Guardaron el desvelo de los astros. En un salón del viejo Temple. breve Como todo lo hermoso: luz y ocaso. Mira a través de esta pared de hielo Ir esa sombra hacia la lejanía Sin el nimbo radiante del deseo. . En los sombreros plumas polvorientas. Tal jugador febril ante una carta. Entre la hierba el gris relámpago del río. Junto a mesas con tulipanes amarillos. como un día En tiempos idos. Las ventanas daban. El cuerpo entre los hombres quedó en pena. Hojas verdes perdidas llevó el viento Desde que nuestras sombras vieron quedas Su afán borrarse con el sol traspuesto. Con viejos muebles. Todo tiene su precio. Y así despierto. Hermosa era aquella llama. Un susurro de voces allá por los rincones. a lo lejos. Un alma solitaria fue la apuesta Arriesgada y perdida en nuestro encuentro. Eran señores viejos. Agua ha pasado por el río abajo. afuera yerta el alba. viejas damas. Tras edificios viejos.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Tu imagen bien amada. Impresión de destierro Fue la pasada primavera. en Londres. La sombra que caía Con un olor a gato. Retratos de familia y teteras vacías. hallando tras mi sueño Un lecho solo. Yo he pagado El mío por aquella antigua gracia. Despertaba ruidos en cocinas. Todo era gris y estaba fatigado Igual que el iris de una perla enferma. ¿Quién dice que se olvida? No hay olvido. Vino la noche honda.

a solas. Le vi borrarse entre la sombra húmeda. “¿España?”. Densa como una lágrima cayendo. ermitas. Nos marchamos. Veía La sombra de su largo perfil algunas veces Asomarse abstraído al borde de la taza. Que habló indistinto algo Con acento extranjero. Un acento de niño en voz envejecida. Con la misma fatiga Del muerto que volviera Desde la tumba a una fiesta mundana. Un cansancio sin nombre Rodaba en mi cabeza. En los labios de alguno. al volverme. Mas luego se detuvo. España ha muerto. dijo. Encendieron las luces.” Había Una súbita esquina en la calleja. Vi otra vez a aquel hombre silencioso. las vegas En paz. Los oteros. Brotó de pronto una palabra: España. Cortijos y conventos.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Un hombre silencioso estaba Cerca de mí. Arrastrando la losa de su tumba. Tras largas escaleras casi a oscuras Me hallé luego en la calle. Y a mi lado. Andando me seguía Como si fuera solo bajo un peso invisible. Un español habla de su tierra Las playas. “Un nombre. Los castillos. . parameras Al rubio sol durmiendo. lejos. Allá por los rincones Donde los viejos juntos susurraban.

Cernuda llevaba ya encima el peso de dos guerras. Una mano divina Tu tierra alzó en mi cuerpo y allí la voz dispuso Que hablase tu silencio. los vencedores Caínes sempiternos. La principal preocupación del libro será la contemplación de la obra propia y la reflexión sobre el servicio y utilidad de la poesía en la sociedad contemporánea. Me dejan el destierro. En ti sola creyendo. Tierra nativa. Sosegada en colores delicados 30 30 . Ellos. A Paquita G. Tan dulces al recuerdo. viviendo Sólo una larga espera A fuerza de recuerdos. Entonces ¿Qué ha de decir un muerto? Como quien espera el alba (1941-44) Como quien espera el alba fue escrito en plena Segunda Guerra Mundial. la que abrió mis ojos Toda ligera y tibia como un sueño. Amargos son los días De la vida. De todo me arrancaron. Pensar tu nombre ahora Envenena mis sueños. Me buscarás. de la Bárcena Es la luz misma. y es también un modo de refrendar su propia identidad.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA La vida con la historia. dominada por el afán de lucro. Un día. tú ya libre De la mentira de ellos. Esta reflexión queda insertada en un afán constante de su obra. Contigo solo estaba. y el título alude a la escéptica esperanza en la llegada de la paz. la sed de eternidad.

Sobre las formas puras de las cosas. 31 31 .

Para estar contigo Sé que a solas. Tierra nativa. Los títulos son bien significativos: el primero expresa perfectamente la existencia vicaria de nuestro poeta y el segundo la premura del tiempo. apura posibilidades ya existentes. El susurro del agua alimentando. Extendida como una mano abierta. ¿quién lo vence? Tu sueño y tu recuerdo. Con su música insomne en el silencio. Pasas el tiempo. más que abrir nuevas rutas. Irreparable ya con el andar del tiempo. es fácil detectar un descenso en su inspiración: el poeta. aburrido De estar vivo y quedar muerto. cuya redacción ocupa los últimos años británicos y los primeros norteamericanos. más mía cuanto más lejana? Vivir sin estar viviendo (1944-49) Vivir sin estar viviendo y Con las horas contadas tienen como característica esencial el deseo de retener lo que irremediablemente se nos está escapando. Los sueños que la vida aún no corrompe. Pues el fuego no la anima Sino en lumbre pasajera. El muro viejo en cuya barda abría A la tarde su flor azul la enredadera. o te pasa El tiempo sin tú quererlo. Y al cual la golondrina en el verano Tornaba siempre hacia su antiguo nido. . Todo vuelve otra vez vivo a la mente. Raíz del tronco verde. Y su recuerdo ahora me traspasa El pecho tal puñal fino y seguro.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA El encanto de aquella tierra llana. El futuro que espera como página blanca. ¿quién lo olvida. En Vivir sin estar viviendo. ¿quién la arranca? Aquel amor primero. Adonde el limonero encima de la fuente Suspendía su fruto entre el ramaje.

Si así lo quieres. ¿Un río A cada instante No es él y diferente? 32 32 . El aire a veces es tibio. y puedes. y verías Todo igual. El sino te lleva. Y con ella ese recelo De una falla. Lo esperado y lo vivido. La luna a veces es clara. Cuando seguir cansa. Así como tú eres El mismo y el otro. Entonces Eres dueño en lo que vale. Y acepta. y tan perdido. Luego la vejez alcanza. No digas que no esperabas Todo ello en el principio. En el ciclo ya completo. ajena o tuya. El cuerpo joven tan puro Como siempre. como si iguales. Viendo volver Irías. pararle. cambiado todo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Entiende la paradoja De tu existencia incompleta.

Llegarías al mundo Que fue tuyo otro tiempo. quién lo sabe. Al tú de ayer. y perdido. Y allí le encontrarías. con paso indiferente. Como llevado de una mano. o ganado Acaso. estimarías (La mirada acaricia Fijándose o desdeña Apartándose) irreparable todo Ya. en apariencia Distraído y aburrido En secreto. Mirando. sin presente. Le verías. Impotente. Cuando el amigo es él y en él le espera. Pues el mirar es sólo La forma en que persiste El antiguo deseo. . Así. A espera del amigo. que es otro hoy. extasiado Y solo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Irías. mirando. como un árbol. el futuro Soñando.

Así olvidaste. Pero su muerte. Roto el mágico encanto de las cosas. 1 Con él su vida entera coincidía. Cuando para seguir nos falta aliento. Y que debe ignorarlo el mozo hoy. tú querrías Irte. Hoy no soñados porque ya son vida. Amando su existir. tan demoradas Como día estival. La mocedad austera vuelta apenas Gozosa madurez.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Al verle. Pensando que la vida Era una burla delicada.G. temer su muerte. Calló la voz que cerca nunca oíste. 1 André Gide . ajeno entonces. Con las horas contadas (1950-56) In memoriam A. Sonreír le veías tras sus libros. A cuyos ecos despertaron tantos Sueños del mundo en ti nunca vividos. Si en soledad alzabas la cabeza. Toda promesa y realidad iguales. Ya entre ellos y tú falta de sombra. al allegarle ahora. Sin nada que decirle.

cuyo cuerpo. e iba. Que el tiempo es duro y sin virtud los hombres. cortar cañas de humo. Y a su paso los otros en honor le tenían Hasta besar la tierra que pisaba. El elegido Un año antes del día. como tú. Bien pocos seres que admirar te quedan. Recoger flores. Perfecto igual en proporción que en alma. designado era El mancebo sin tacha. Usándonos a ciegas todo sigue. Mantenían en delicia. Ornado de guirnaldas y metales El cuerpo. Aunque unos pocos. ocioso y libre. desnuda ahora . y aprendía A tañer flautas.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Falta su sombra noble ya en la vida. Con gracia cortesana a expresarse y moverse. Veinte días antes del día. Y no hay consuelo. aspirando su aroma. como el de un dios ungido. Estaba luego su jornada exenta De otro cuidado. os digáis: Lo que con él termina en nuestro mundo No volverá a este mundo. Por la espalda la cabellera oscura.

Cada una de las flautas tañidas por el gozo. Puro en el cuerpo como puro en la mente. Por cuyas aguas iba la falúa entoldada. Las galas ya trocadas por más simple atavío. la colina y el lago. en la pirámide del llano. El cabello cortado como aquel de un guerrero.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA La piel de los perfumes. Espuma y aire en cabellos. Quedaba en su hermosura para siempre. . fuego y sombra. las finales Fiestas le aderezaban. Cuatro doncellas bajo nombres de diosas Para acceso carnal destinadas le eran. afeites y resinas. en jardines De la ciudad. Después Y la primavera entonces Ha de seguir. Rotas entre sus dedos. rota la vida. Cinco días antes del día. A cuyo umbral estaba el sacerdote: Como una de sus cañas. para darle consuelo Antes de desertarle. allí. Hasta alcanzar el templo de la cima. y en la ribera opuesta Quedaba sólo al fin. iban cayendo. sin afectos ni bienes. el campo. entreabriendo En miradas. Con él y sus mujeres. Sobre cada escalón.

como una savia De la hermosura en el tiempo. Por él de pena y de gozo Despertarán en su lecho Otros ojos a la noche Entre el placer y el tormento. Por cerrada. 37 37 . Tu trabajo. Pero tú sombra sin cuerpo. con llaga Suave. Mas tú sombra sin deseo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Otra vez el mismo encanto De juventud por los miembros Correrá. El amor de nuevo entonces Ha de penetrar el pecho De los amantes. en secreto. dulce cauterio. Pasatiempo Tu tierra está perdida Para ti. y hasta olvidas. la herida. Con moneda de viento Pagado por lo menos.

Desolación de la Quimera (1956-62) .LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA ¿Qué hacer entonces. Acaso el amor puede Tener aquellos seres Que todo marco exceden. dices. Cuando nada te asiste Y el tiempo te desvive? De algún azar espera Que un cuerpo joven sea Pretexto en tu existencia.

"1936".. cuya fe no ha perdido. en aquel año.. intenta siempre encontrar y recuperar para la poesía esa nobleza esencial. uno tan solo basta / Como testigo irrefutable / De toda la nobleza humana. critico. / Nada importa que tan pocos lo sean: / Uno. y el injusto trato que el mundo dispensa al artista. Gracias porque me dices / Que el hombre es noble. es esa misma voluntad lo que el poeta exalta por encima de todo. C ernuda. que bajo su rostro ácido luchaba contra el escepticismo. Y después de recordar muy someramente esa historia. reflexivo. como es natural en él. compañero. para combatir allí por una fe en la que creía. En ese ajuste de cuentas con su tiempo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Desolación de la quimera se lee como una revisión de cuentas del poeta con su pasado. No es entonces la amargura el tono único del libro. El libro está repleto de referencias culturales e iconos artísticos (Mozart. por ejemplo. Este soldado había ido. y acierta a veces. a una tierra que le era extraña. lo que le dé su valor hondo y definitivo sea esa aspiración a detectar y cantar la verdadera humanidad del hombre. la patria del poeta. Keats. fundamental objetivo. En el poema "Ninfa y pastor. agradecido al mundo / Inocente aún era en él.) hasta el punto de convertirse en modelo de referencia para la poesía culturalista o novísima de los años setenta. de una concretísima situación anecdótica: su encuentro accidental con un antiguo soldado de la Brigada Lincoln. Ser hombre s olamente: he ahí el ultimo. apostando en ello su vida. por Tiziano". el narrador se vuelve a su protagonista para dedicarle el testimonio emocionado de su gratitud: Gracias. seco y amargo. Los principales temas del libro son: el envejecimiento del protagonista y el presentimiento de la muerte cercana. Ticiano. para hallarle al final solo. limpia y dignamente. Verlaine. está sostenido aún por su voluntad de descubrir y rescatar lo humano esencial. Luis Cernuda va a proponer el arte como única tabla de salvación en el naufragio de la existencia. como en el mozo / Destinado a ser hombre sólo y para siempre". gracias / Por el ejemplo. Dostoievsky. donde se parte. la obsesión por la leyenda que se había construido en España en torno a su persona hasta el punto de definirse como "español sin ganas" ("Díptico español"). y de vivir por ello y para ello. No obstante. Así ocurre. Tal vez al contrario. en el que evoca al anciano venerable cerca ya de sus cien años prodigiosos. Rimbaud. Goethe. en el poema que lleva por titulo esta fecha. Galdós. pues "[…] su fervor humano. reino de la fe y la nobleza y por eso tan exiguo. . de forma que el artista será para él el nuevo redentor del mundo.

El niño. con el libro De historias y de estampas Bajo la lámpara. La luz que se ha encendido En un farol contrasta La lluvia blanca con el aire oscuro. que se ha convertido en la clave principal para entender la obra poética cernudiana. ¿o fue el gobierno inglés?. trabajaron. velando Sobre el cristal. rara pareja. fornicaron. fría y distanciada de la evolución de su estilo y de los rasgos más sobresalientes de su forma de entender la labor del 2 poeta. absorto Tras el cristal. como una nube. Vivieron. Y el visillo. la noche. como el barrio. Camden Town. Todavía sin deseo. 40 40 . Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde. aquí. La casa es triste y pobre. y sin presagio Que afuera el tiempo aguarda Con la vida. sin memoria. Birds in the night El gobierno francés. El colegio se aleja. Londres. una aproximación muy breve pero certera. Al caer la tarde. Niño tras un cristal. el niño mira Llover.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA En 1958 publica Historial de un libro. Es ahora La tregua. Vive en el seno de su fuerza tierna. bebieron. El sueño. En su sombra ya se forma la perla. por ejemplo. 2 Se han hecho muchos estudios sobre este texto. las horas sin medida. La habitación a solas Le envuelve tibiamente. El Cernuda poeta deja paso aquí al Cernuda crítico literario y ofrece una disección muy inteligente. Durante algunas breves semanas tormentosas. Le susurra lunar encantamiento. Todos aquellos que fueran enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían. Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine. puso una lápida En esa casa de 8 Great College Street. al acecho. su propio análisis de su poesía. porque es hoy la base fundamental de la teoría cernudiana.

el otro Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. para aquél a solas Errar desde un rincón a otro de la tierra. Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado. un verdadero sátiro. En ruptura con todo. querellándose largamente. y Francia usa de ambos nombres y ambas obras Para mayor gloria de Francia y su arte lógico. amigo mío. un organillo Suena. Mas podemos pensar que acaso un buen instante Hubo para los dos. Ya no importan en ellos. Poetas mozos de todos los países hablan mucho de él en sus provincias. ¿Rimbaud? Católico sincero. Vida al margen de todo. Cuando la tarde cae. como el tiempo ha pasado. gracias a sus costumbres Que sociedad y ley condenan. Pero la libertad no es de este mundo. Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho Y de Rimbaud el golfo. Sobre su acera. y para éste El proceso. tras el muro. Sí. Cuando de la mujer se trata. Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarlos. El silencio del uno y la locuacidad banal del otro Se compensaron. como está demostrado. bien normal era el hombre. sodomía. los otros van a la taberna.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre. estuvieron ahí. "¿Verlaine? Vaya. Presos de su destino: la amistad imposible. y los libertos. la lápida lo dice. el escándalo luego. al menos si recordaba cada uno Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa. No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu. como pasa en el mundo. del que se lanzan textos falsos en edición de lujo. Pero ambos En entredicho siempre de las autoridades." Y se recitan trozos del “Barco Ebrio” y del soneto a las “Vocales”. la cárcel por dos años. ¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos? . ni protesta. Nadie se asusta ahora. como en el tiempo de ellos. de la gente Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa. hoy al menos. porque no está de moda Como el otro. de vuelta del trabajo. Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado. Verlaine la besa. aceptando su castigo. y los vecinos. un sátiro. húmedo y gris el aire. Igual que usted y que yo. los jóvenes. Rimbaud rechazó la mano que oprimía Su vida. la amargura De la separación. Mas de Verlaine no se recita nada. dando al público Detalles íntimos de sus vidas. tuvieron que pagarla a precio alto. Hoy. Sus actos y sus pasos se investigan. Bailan unos. borrachera. versos escarnecidos.

Ojalá nada oigan: ha de ser un alivio ese silencio interminable .

Pero el silencio allá no evita Acá la farsa elogiosa repugnante. para así cortársela. Al tolerar que nos lo nieguen y secuestren. en esa dura escala Que desde el animal llega hasta el hombre. Adonde ahora todo nace muerto. Alguna vez deseó uno Que la humanidad tuviese una sola cabeza. ¿Y cuánto?. . y aplastarla. Lo que el espíritu del hombre Ganó para el espíritu del hombre A través de los siglos. Es patrimonio nuestro y es herencia De los hombres futuros. Tal vez exageraba: si fuera sólo una cucaracha. Pertinaz pesadilla: procesión ponderosa Con restaurados restos y reliquias. la tierra de los muertos. Como Rimbaud y Verlaine. Díptico español.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella. el hombre entonces baja. Adonde la creída dominante Es tan sólo una voz entre las otras. Vive muerto y muere muerto. Así ocurre en tu tierra. A la que dan escolta hábitos y uniformes. I. Es lástima que fuera mi tierra A Carlos Otero Cuando allá dicen unos Que mis versos nacieron De la separación y la nostalgia Por la que fue mi tierra. ¿Sólo la más remota oyen entre mis voces? Hablan en el poeta voces varias: Escuchemos su coro concertado.

así doblega.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA En medio del silencio: todos mudos. No he cambiado de tierra. el destino pusiera Sobre mí. La poesía habla en nosotros La misma lengua con que hablaron antes.Adonde hoy le vemos: en cadenas. Porque no es posible a quien su lengua une. 43 43 . Hasta la muerte. Sino de siempre. Estúpida y cruel como su fiesta de los toros. La existencia española. Desolados del desorden endémico Que el temor. Un pueblo sin razón. ni tampoco de ahora. lo soy A la manera de aquellos que no pueden Ser otra cosa: y entre todas las cargas Que. predestinado estaba A acabar adorando las cadenas y que ese culto obsceno le trajese . libertad ni pensamiento. llegada al paroxismo. Si yo soy español. adoctrinado desde antiguo En creer que la razón de soberbia adolece y ante el cual se grita impune: Muera la inteligencia. ha sido ésa la más dura. Sin alegría. sin domarlo. al menester de poesía. al nacer yo. Por eso es hoy. La vida siempre obtiene Revancha contra quienes la negaron: La historia de mi tierra fue actuada Por enemigos enconados de la vida. El daño no es de ayer.

así a la poesía Al mismo tiempo sirvo. sino que hablo a solas (Quien habla a solas espera hablar a Dios un día) O para aquellos pocos que me escuchen Con bien dispuesto entendimiento. Fielmente si es posible. Mas la fidelidad más alta Es para su conciencia. No hablo para quienes una burla del destino Compatriotas míos hiciera. He aprendido El oficio de hombre duramente. Cuyo recuerdo tan hostil se me ha vuelto y de la cual ausencia y tiempo me extrañaron. Cuyas maneras rara vez me fueron propias. Sino las bocas mudas de los suyos A quienes él da voz y les libera. Soy español sin ganas Que vive como puede bien lejos de su tierra Sin pesar ni nostalgia.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA y mucho antes de nacer nosotros. ni su tierra. sirviéndola. Por eso en él puse mi fe. él las sirve. Aquellos que como yo respeten El albedrío libre humano Disponiendo la vida que hoy es nuestra. Tanto que prefiero No volver a una tierra cuya fe. y yo a ésa sirvo Pues. Ni tampoco su lengua. . No es el poeta sólo quien ahí habla. si una tiene. dejó de ser la mía. ¿Puede cambiarse eso? Poeta alguno Su tradición escoge. Las gentes en que hallara raíz nuestra existencia.

Es otro. no queda libre El hombre del amor: queda su sombra. que no tuviste. En su deseo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Diciendo el pensamiento al que alimenta nuestra vida. di? Tú lo sabías. ¿Adónde va el amor cuando se olvida? No aquel a quien hicieras la pregunta Es quien hoy te responde. El tiempo se ha llevado. De hallar una respuesta. al que unos años más de vida Le dieron la ocasión. El hombre que envejece. . Nada queda de ellos: sus ruinas Informes e incoloras. ¿Qué herencia sino ésa recibimos? ¿Qué herencia sino ésa dejaremos? Pregunta vieja. vacíos. Mas si muere el amor. Los juguetes del niño que ya es hombre. Dónde van los amores. entre el polvo. Bien pudiste saberlo. ¿Adónde fueron. vieja respuesta ¿Adónde va el amor cuando se olvida? No aquel a quien hicieras la pregunta Es quien hoy te responde. Queda en pie la lujuria. sin encanto. halla en su mente.

son crudamente no entendidas. Si es que en el limbo entendimiento existe. Hizo de ti un fantoche a su medida: . Los que él entendía. No se lo perdonaste Porque es imperdonable la voluntaria tontería. sus amigos predestinados. Pues no quería o no podía entenderte. ¿Y te extrañabas De su desdén a tu amistad inocua. el que primero Te procuró experiencia en esa inevitable Falacia de nuestro trato humano: Ver cómo las palabras. Por eso su intención. Los suyos. al no entenderte. Siéndole tan ajenas las razones Que te movían. Tus motivos él los trastocaba A su manera: de claros En oscuros y de razonables En insensatos.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Malentendu Fue tu primer amigo literario (¿Amigo? No es palabra justa). las acciones Ajenas. Favoreciendo en cambio la de otros? Estos eran los suyos. aunque excelente. El escribió de ti eso de «Licenciado Vidriera» y aun es de agradecer que superior inepcia no escribiese. los que a él le entendieron.

Peregrino ¿Volver? Vuelva el que tenga Tras largos años. Por ella con aquel hombre conversaste: Un antiguo soldado En la Brigada Lincoln. ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas. Cansancio del camino y la codicia De su tierra. este acto solo. Veinticinco años hace. Sin hijo que te busque. En 1961 y en ciudad extraña. Juzgando que la causa allá puesta al tablero 3 Él = Pedro Salinas . Sin conocer tu tierra. Tus pies sobre la tierra antes no hollada. tras un largo viaje. Mas. Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. turbio. Forzado tú a pública lectura. Tus ojos frente a lo antes nunca visto. Cuando asqueados de la bajeza humana. mozo o viejo. Sigue. este hombre. esta fe sola. Disponible por siempre. para él lejana Y extraña toda. 1936 Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Sino seguir libre adelante. Cuando iracundos de la dureza humana: Este hombre solo. como a Ulises Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 3 Raro. sus amigos. su casa. inútilmente complicado. escogió ir a ella Y en ella. Del amor que al regreso fiel le espere. No eches de menos un destino más fácil. Más de un cuarto de siglo Después. si la ocasión llegaba. Trivial la circunstancia. sigue adelante y no regreses. decidió apostar su vida. Fiel hasta el fin del camino y tu vida.

él la ha mantenido A través de los años la derrota. y la ve como una causa digna de la entrega generosa que movió al brigadista. es lo que sólo importa. pretendiendo fe en ella Sólo atendieran a ellos mismos. Nada importa. Que aquella causa aparezca perdida. Escrito en el estilo prosaico que caracterizó la parte final de su obra. Que tantos otros. Gracias porque me dices Que el hombre es noble. Compañero. Gracias. Nada importa que tan pocos lo sean: Uno. Cuando todo parece traicionarla. Es la reconciliación con una ilusión derrotada. Lo que importa y nos basta es la fe de uno. gracias Por el ejemplo. Mas esa fe. digna era De luchar por la fe que su vida llenaba. 4 A sus paisanos 4 Comenta el poeta Ángel González: Cernuda sigue obsesionado por España en sus últimos años de exiliado. Por eso otra vez hoy la causa te aparece Como en aquellos días: Noble y tan digna de luchar por ella. te dices. Este poema es una reflexión amarga sobre sus vivencias que combina rechazo y nostalgia.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Entonces. Importa menos. El encuentro con un viejo combatiente le trae el recuerdo de la Guerra Civil. Y su fe. es un canto a quienes lo entregaron todo y lo perdieron todo en defensa de algo movidos sólo por una exigencia ética. uno tan sólo basta Como testigo irrefutable De toda la nobleza humana. Es en la derrota donde resplandece con más brillo la grandeza moral de quienes son capaces de redimir con su ejemplo el panorama de indignidad que el desengañado Cernuda contempla en su entorno . la fe aquella.

que jamás quisisteis Ni ocasión buscasteis de ver si acomodaban A la persona misma así traspuesta. atrás os vuelve. bien fatalmente. De ahí mi paradoja. lo mismo que cubristeis A otros que. la que hablo.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA No me queréis. ¿Culpa mía tal vez o es de vosotros? Porque no es la persona y su leyenda Lo que ahí. mata. como la piedra. en el hombre y su tarea. Así podréis. y vosotros. la que escribo. si por eso. Sin otro escrúpulo. sujeto quedo aún más que otros Al viento del olvido que. porque sí. Pues la imponéis vosotros: en nuestra lengua escribo. De ahí la paradoja: soy. defenderme. Vivo aún. lo sé. En hora mala fuera vuestra lengua La mía. cuando sopla. Respecto al ser que encubre mintiendo doblemente. A mi pesar quizá. por eso. Y entonces la ignorancia. cuando no había brotado Lengua alguna. como venís haciendo. Mozo. Hecha está la leyenda. de mí desconocidos. . Criado estuve en ella y. bien mozo era. ¿Os molesta? Os ofende. Si vuestra lengua es la materia Que empleé en mi escribir y. por lo demás involuntaria. con tiempo. vuestras armas De siempre. Cubriéndome por fin. Pero aguardáis al día cuando ya no me encuentre Aquí. sin tierra y sin gente. allegados a mí. La indiferencia y el olvido. caísteis sobre un libro Primerizo lo mismo que su autor: yo. esa ignorancia vuestra Precipitó en la nada. Pero con mis expresas excepciones. Contra vosotros y esa vuestra ignorancia voluntaria. a vuestra vez la propaláis. mi primer libro. Algo os ofende. si así quiero. Mas vuestra mala fe los ha aceptado. como al gran Aldana. Habréis de ser vosotros los testigos De mi existencia y su trabajo. es la mía. ¿Mi leyenda dije? Tristes cuentos Inventados de mí por cuatro amigos (¿Amigos?). en vuestro corazón y vuestra mente. sobre mí caerán. Escritor bien extraño. A mi persona y mi trabajo echar afuera De la memoria. sé y puedo. superiores a mí. y que os molesta Cuanto escribo. A vuestros escritores de hoy ya no los leo.

Acaso encuentre aquí reproche nuevo: Que ya no hablo con aquella ternura Confiada. A vosotros y a ellos debo el cambio. apacible de otros días. Mas el trabajo humano Con amor hecho. diréis. mas basta para sentirse acompañado A la distancia en el camino. Es verdad. Si queréis Que ame todavía. Creyendo a mi trabajo digno de la atención ajena Y acusándoos de no querer la vuestra darle. os lo debo. ¿Quise de mí dejar memoria? Perdón por ello pido. Doblemente queridos por esa desusada Simpatía y atención entre la indiferencia. Y poetas de ahí tácitos lo dicen Enviando sus versos a través del tiempo y la distancia Hasta mí. al tiempo. atención demandando. tanto como A la edad. 50 50 . cuando amargo Me vuelvo y os acuso. a la experiencia. devolvedme Al tiempo del amor.LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA Grande es mi vanidad. A ellos Vaya así mi afecto agradecido. merece la atención de los otros. Ahí tendréis razón. Que amigos tengo aún entre vosotros. ¿Os es posible? Imposible como aplacar ese fantasma que de mí evocasteis. Grande el número No es. Mas no todos igual trato me dais. Y gracias quiero darles ahora.