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SÉPTIMA CHARLA META: FONDO: REPARANDO LO MAL HECHO Comunicar una comprensión de lo mal hecho corno una forma ·particular del pecado. Ayudar a la gente aprender como reparar lo mal hecho mediante el arrepentimiento y la reconciliación. EL PROBLEMA: LO MAL HECHO El mundo, la carne y el diablo están en la raíz de los problemas en cada esfera de la vida. Conducen a la gente a adoptar valores que se oponen a los valores cristianos, a prensar en formas contrarias al pensamiento cristiano, y a sufrir desórdenes emocionales que no tienen lugar en el plan de Dios para el hombre. El cristiano debe aprender a superar estas fuentes de sus problemas. Sin embargo, er mundo, la carne y el diablo también causan malhechos, un término que se refiere a acciones humanas específicas y actitudes que rompen las relaciones del cristiano con otros y con Dios. Por ejemplo, el espíritu de competencia, un valor adquirido usualmente del mundo, es una dificultad personal que muchos cristianos tienen que luchar para superar. Sin embargo, el espíritu de competencia puede causar un malhecho si un cristiano agresivamente competitivo hace daño a otros y ofende a Dios. El entonces debe reparar el daño. Para estar libre de lo mal hecho. el cristiano debe entenderlo, prevenirlo, y aprender como repararlo. El malhecho es una forma del pecado. Así como el término "la carne", "pecado" es una palabra muy abusada y malentendida. Por ejemplo, muchas personas asocian pecado. es un término con un significado mucho más amplio. El significado literal de las palabras usadas por pecado, tanto en hebreo como en griego es "dejar de pegar en el blanco". Por lo tanto. el pecado es cualquier cosa que cae corto de la medida divida. Pecado, e refiere a acciones, pensamientos, patrones de relaciones. órdenes de sociedad, y cualquier otra cosa que no esté de acuerdo con el plan de Dios. Pablo usa la palabra en formas que sugieren significados adicionales: el pecado es un estado o condición en que viven los hombres (Rom.6.1.2): y una fuerza por la cual son esclavizados (Rom.7.8, 14.20). "pecado" puede ser un tér-nino bíblico complejo. pero la médula de su significado está clara: el pecar es cae r corto de la meta de Dios. caer corto de la medida de su plan. El malhecho es pecado en el remo de acciones y actitudes. El término lo mal hecho. no se refiere a una condición general o estado de desobediencia. sino se refiere solamente a actos pecanunosos específicos y actitudes que rompen las relaciones correctas. Los hombres viven en un estado de pecado, pero cometen malhecho. En otras palabras el malhecho es un juego objetivo de acciones y actitudes de las cuales los hombres tienen que hacerse responsables. El malhecho siempre rompe las relaciones de una persona con Dios. No siempre rompe sus relaciones con otras personas. Por ejemplo, un cristiano que entretiene un pensamiento malo hacia un compañero de trabajo comete un malhecho contra Dios. Comete un malhecho contra el compañero sólo si de alguna manera expresa esos pensamientos a su compañero o a otras personas mediante ras o acciones. Sin embargo, el descuido de un cristiano de la pal~ab. oración personal es un malhecho porque rompe su relación con Dios, pero rompe otras relaciones sólo indirectamente. Esta distinción entre el malhecho cometido contra los hombres y el malhecho cometido contra Dio solo especialmente importante cuando el cristiano repara el mal. El proceso de reconciliación es algo diferente cuando e\ cristmo repara el mal. El proceso de reconciliación es algo diferente cuando un cristiano tiene que reparar el daño hecho a otras personas además de Dios. El malhecho es un producto de la carne, del mundo y de satanás. Si el malhecho se deja sin resolver, sus consecuencias en la vida del cristiano son serias y de gran alcance. El malhecho sin resolver produce culpabilidad, desconfianza, sospechas, temor y falta de fe. El tiempo solo no reparará el daño causado por e malhecho en las relaciones. Mientras persistan las relaciones dañadas. impiden la capacidad del individuo de formar relaciones adicionales. El malhecho fluye del mundo, de la carne y del diablo aquellas fuerzas espirituales ocultas. opuestas al plan de Dios. Pero el malhecho es también una fuerza destructiva en sí. LA SOLUCIÓN: ARREPENTIMIENTO Y RECONCILIACIÓN El malhecho consiste en actos cometidos por personas que son responsables por su conducta. Por lo tanto, la solución más sencilla para el problema seria que la gente dejara de cometer los actos pecaminosos. Una solución sencilla. obvia. efectiva, pero desafortunadamente una que es difícil de emplear. Aún desoués de que un cristiano resuelve no hacer el mal, su lucha contra el mundo la carne y el diablo sigue. En esta lucha. es probable que cometa e! mal de vez en cuando. ¿Qué debe hacer el cristiano en ese caso? ¿Y qué hay del mal que el cristiano ha cometido en el pasado? Finalmente. ¿Qué si es dañado por males hechos por otros? Lo que necesitan los cusuanos es una forma de reparar el mal. Este es casi tan importante como prevenir el mal. De hecho. reparando el mal es una forma de prevenulo. porque; el mal sin resolver del pasado produce más mal en el futuro. El cristiano repara el mal mediante el arrepentimiento y la reconciliación. El arrepentimiento es una decisión consciente del cristiano de cambiar un patrón de pensamientos o acción que haya causado un malhecho. El arrepentimiento también significa el acto de tomar un nuevo camino lejos de más males. El cristiano se arrepienta del pecado al decidir no cometer el pecado nuevamente y luego procediendo a vivir libre del pecado. La r..econciliación es el proceso mediante el cual la persona responsable por un malhecho restaura las relaciones dañadas. Estas dos acciones, arrepentimientoy reconciliación son la respuesta de Dios al mal. Son herramientas destinadas a ayudar a construir y restablecer relaciones cristianas duraderas y amorosas. CUATRO ACTITUDES BASICAS Los cristianos tienen que adoptar cuatro actitudes básicas para que funcionen correctamenteel arrepentimientoy la reconciliación. Anhelo de arrepentirse. Muchas personas piensan en el arrepentimiento constituye el incentivo primario para vivir justamente. Esta es una imagen falsa de 1 arrepentimiento: obstaculiza severamente el poder de Dios. Los cristianos deben considerar el arrepentimiento como un don precioso de Dios, una forma para deshacerse del mal, y ganar la libertad de vivir en la justicia. Los cristianos deben anhelar arrepentirse. El arrepentimiento no es una confesión de insuficiencia ni un acto de auto-humillación.Al contrario,es una oportunidad para creer en humildad, sumisión y amor. Los cristianos deben de agarrar la oportunidad para renunciar e 1 mal y ser reconciliadoscon Dios y con el cuerpo de Cristo. Pecado es pecado. Los cristianos deben evaluar sus acciones con la actitud de que hay medidas objetivas para el bien y el mal. Esta noción está arraigada en la Escritura y la tradición cristiana, pero la sociedad moderna en su mayoría la rechaza. En lugar de ella, e hombre modernotiende a juzgar las acciones según la intención y sinceridad de la persona. Así, la disposición sujetiva del individuo repone a las medidas objetivas del bien y de mal. El cristiano difícilmente puede enfrentarse al mal en su vida si carece de las medidas objetivas para detectarlo. Tiene que ver la vanidad en el relativismo moral moderno, aceptar la medida cristiana para toda conducta. y tratar de vivir según esa medida. Responsabilidad personal. Para que una persona se arrepienta y sea reconciliada. ella tiene que creer que ella es personalmente responsable por su conducta. Desatortunadamente. el hot nbre es genialmente mvcnt.vo en atribuir lo mal hecho a cualquier cosa menos a él mismo. Las preguntas que hacemos no son: ¿Era mala mi acción?, ¿Hice daño a alguien?, ¿Estaba yo equivocado?. En ves de esto. tendemos a preguntar, ¿Qué me obligó a hacer esto?, ¿Qué puede excusarme de la responsabilidad. Por ejemplo, un hombre con el hábito de ignorar a su esposa cuando llega a la casa del trabajo puede explicar su conducta con la excusa de, bien, estoy bajo mucha presión en el trabajo y lo encuentro difícil involucrarme en una conversación trivial tan pronto como llego a la casa. También, mi padre trató así a ni madre. Esto no lo hace bien, pero ¿puedo yo tener la culpa si adquirí el hábito?, este hombre no evalúa su conducta contra una medida objetiva de conducta buena y mala. Además. Evade la responsabilidad por la acción que se parece mucho al malhecho al buscar excusas en su niñez y presión del trabajo. Hasta que acepte la responsabilidad, no podrá ni arrepentirse ni ser reconciliado con su esposa. El amor de Dios. Para arrepentirse y ser reconciliado, el cristiano tiene que poseer finalmente una aceptación si cualificaciones del amor de Dios. Muchas personas tienen dificultad con el arrepentimiento porque ven a Dios como alguien que castiga la más mínima desobediencia ay retiene la aceptación y aprobación de todos lo que no cumplan perfectamente sus mandatos. Tales personas muchas veces vacilan en reconocer lo mal hecho porque temen el rechazo de Dios. A veces son asediadas por sentimientos severos de culpabilidad y autocondenación. Frecuentemente, tales dificultades vienen de una auto-imagen pobre, de la inseguridad, y de otros problemas psicológicos. Pero estos temores también descubren una visión distorsionada de Dios. El amor de Dios tiene que inundar el corazón del cristiano. Tenemos que darnos cuenta de que no tenemos que ser perfectos para ser dignos a los ojos de Dios. UN PROCESO PARA REPARAR LO MAL HECHO Mientras las actitudes apropiadas sobre la reparación de lo mal hecho son importantes, los cristianos también tienen que entender y adoptar n proceso si quieren que funcionen con éxito el arrepentimiento y la reconciliación. La reconciliación involucra a más que una persona; todas las partes tienen que saber como ser reconciliadas. Ahora vamos a discutir un proceso sugerido que involucra cuatro pasos en el arrepentimiento y la reconciliación. Los primeros dos pasos los de arrepentimiento se toman por la persona que cometió el malhecho. Los dos pasos siguientes. los pasos de reconciliación son tomados por ambas partes 6!L~P-~r}!JJ_~~1~n\o: honestidacf El primer paso del arrepentimiento es de admitir honestamen1e lo mal hecho. la persona honesta posee tanto la sabduria para discernir su malhecho corno la d1sponib:!¡jad para reconocer su resp.::insatJ¡'.rda~ personal Las tentaciones. sentimientos y meros errores no son malhechos: ni tampoco son los actos que no caigan bien a los demás sin dañarles y sin romper las medidas cristianas de conducta. Cuando el cristiano discierne lo genuinamente mal hecho en sus acciones, él debe reconocerlo simple y rectamente sin introducir el asunto de culpa y excusas. El esposo indiferente sentado detrás de su periódico debería decirse, "es malo no hacerle caso a mi esposa". Esta clase de honestidad es el comienzo del arrepentimiento. Arrepentimiento- renunciación El segundo paso del arrepentimiento es renunciar al malhecho, decidir jamás involucrarse en ello, y lamentar haber desobedecido al l. Señor y haber herido a un hermano o hennana. La renunciación del malhecho debe ser abierta, verbal, específica y directa. Una tácita, ambigua admisión de que cierta acción no fue la mejor de todas las posibles alternativas no es de renunciación. La renunciación apropiada de renunciación sería, "He herido a Juan al bromear de su impedimento vocal. Eso fue mal hecho. Decido ahora que jamás volverá a bromear en esta forma con Juan, ni con nadie más". Tal declaración es clara y especifica. Muchas veces su reconocimiento de lo mal hecho tendrá que ser seguido por la acción decisiva para prevenir la re ocurrencia del malhecho otra vez. Por ejemplo. si Felipe se da cuenta de que frecuentemente hace chistes crueles cuando toma cerveza con un grupo de amigos, él podría decidir reunirse con los amigos en otras circunstancias, o de tomar refrescos cuando esté con ellos. Tal acción decisiva demuestra que la renunciación es genuina. La pena por lo mal hecho debe acompañar la renunciación. Esta clase de pena difiere fundamentalmente de la auto-condenación que muchas personas asocian con la palabra pena La pena auténtica por lo mal hecho está enfocada en la persona herida, a quien el cristiano haya herido, y en el Señor, a quien él ha desobedecido. La auténtica pena, una conciencia del daño hecho, lleva hacia una profunda resolución de reparar el daño y evitar más males. De otra manera, una persona involucrada en la pena falsa de la auto-condenación está más ocupada consigo mismo que con la otra persona o con Dios. Mientras la auténtica pena produce la resolución de actuar en justicia, la auto-condenación tiende a producir la desesperación. el auto-odio y la auto-condenación. La voz de la autocondenación. engaña: "Hc-s herido a tu esposa. Una vez más has fallado terriblemente No vales nada. la pena auténtica dice la verdad. -re has portad e ha hendo a tu esposa y has desobedecido a Dios. Ahora. renuncia lo mal hecho. decide actuar de otra forma. repara las relaciones y estarás libre mdl Tu acción R~conc1liación-pidiendoperdón Después de que una persona se haya arrepentido de lo mal hec: 10. tiene que ser luego reconciliada con la parte herida. El primer paso de la reconciliación es de pedir perdón. La persona arrepentida debe ir donde la persona que haya herido y decirle, he hecho esta cosa mala (Hay que nombrarla específicamente). Estoy arrepentido. ¿Me perdonarás?. Se espera que la persona herida dirá, te perdono. Sugerimos esta forma algo ritual de reconciliación porque permite a la persona herida participar plenamente en el acto de restaurar la relación. Juntos, arrepentimiento y perdón destruyen resentimientosy sentimientos de culpabfüdad y restauran las relaciones rotas. El método ordinario de expresar la pena por lo mal hecho un lo siento, seguido por un está bien, no es adecuado para traer la reconciliación. Lo mal hecho no está bien. La persona que dice lo siento, no toma la responsabilidad por sus acciones; no declara que la acción fue mala; y no promete dejar de actuar así. Además, un está bien, casual implica que lo que hiciste no fue una cosa tan mala. Olvidémonos de que haya ocurrido. Sin embargo, la persona herida ha sido herida. sabe que la acción de la otra persona fue mala, su probablemente no la olvidará. Para terminara con esta ambigüedad destructiva, los cristianos deben usar una fórmula específica: he hecho este mal. Me arrepiento. ¿Me perdonas?. Las palabras pueden ser algo diferentes, pero deben dar un preciso orden de reconciliación. Tiene que involucrar un reconocimiento mutuo del malhecho, la resolución de cambiarse, y el dond el perdón. Frecuentemente, el arrepentimiento es dificil. pero pidiendo el perdón es usualmente aún más difícil. Una resistencia normal interior se levanta dentro de una persona que llega a alguien para pedir perdón. Es una resistencia nacida del orgullo. temor de humillación o rechazo y culpabilidad. El cristiano tiene que superar esta reacción. Tat reacción emocional irracional es un signo, no que el pedir perdón sea malo, sino que el perdón es precisamente lo que hace falta. A medida que la reconciliación llegue a formar parte normal de las relaciones de una persona, la resistencia interior comienzaa desaparecer. Los cristianos también deben evitar la escrupulosidad al pedir el perdón. A veces la inseguridad de la persona le empujará a pedir perdón innecesariamente. Por ejemplo. si Felipe ha estado guardando resentimientos hacia Juan. y si estos resentimientos están sin ninguna relación con actos externos específicos de cualquiera de los dos. entonces Felipe debe arreperu.rse con e Señor pero no con Juan. Pidiendo perdón es aorooiado sólo oara c.3

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