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Textos Michel Foucault EL ARTE DE LAS DISTRIBUCIONES La disciplina procede ante

todo a la distribución de los individuos en el espacio. Para ello, emplea varias
técnicas. 1) La disciplina exige a veces la clausura, la especificación de un lugar
heterogéneo a todos los demás y cerrado sobre sí mismo. […] Al lado de los talleres
diseminados se desarrollaban también grandes espacios manufactureros,
homogéneos y bien delimitados a la vez: las manufacturas reunidas primero,
después las fábricas en la segunda mitad del siglo XVIII […] un nuevo tipo de
control. La fábrica explícitamente se asemeja al convento, a la fortaleza, a una
ciudad cerrada; el guardián "no abrirá las puertas hasta la entrada de los obreros,
luego que la campana que anuncia la reanudación de los trabajos haya sonado"; un
cuarto de hora después nadie tendrá derecho a entrar; al final de la jornada, los
jefes de taller tienen la obligación de entregar las llaves al portero de la
manufactura que abre entonces las puertas. Se trata, a medida que se concentran
las fuerzas de producción, de obtener de ellas el máximo de ventajas y de
neutralizar sus inconvenientes. […] 2) Pero el principio de "clausura" no es ni
constante, ni indispensable, ni suficiente en los aparatos disciplinarios. Éstos
trabajan el espacio de una manera mucho más flexible y más fina. En primer lugar
según el principio de localización elemental o de la división en zonas. A cada
individuo su lugar; y en cada emplazamiento un individuo. Evitar las distribuciones
por grupos; descomponer las implantaciones colectivas; analizar las pluralidades
confusas, masivas o huidizas. El espacio disciplinario tiende a dividirse en tantas
parcelas como cuerpos o elementos que repartir hay. Es preciso anular los efectos
de las distribuciones indecisas […] Se trata de establecer las presencias y las
ausencias, de saber dónde y cómo encontrar a los individuos, instaurar las
comunicaciones útiles, interrumpir las que no lo son, poder en cada instante vigilar
la conducta de cada cual, apreciarla, sancionarla, medir las cualidades o los
méritos. Procedimiento, pues, para conocer, para dominar y para utilizar. La
disciplina organiza un espacio analítico. Y aquí, todavía, encuentra un viejo
procedimiento arquitectónico y religioso: la celda de los conventos. Incluso si los
compartimientos que asigna llegan a ser puramente ideales, el espacio de las
disciplinas es siempre, en el fondo, celular. […] 3) La regla de los emplazamientos
funcionales va poco a poco, en las instituciones disciplinarias, a codificar un espacio
que la arquitectura dejaba en general disponible y dispuesto para varios usos. Se
fijan unos lugares determinados para responder no sólo a la necesidad de vigilar, de
romper las comunicaciones peligrosas, sino también de crear un espacio útil. […]
Todas estas disposiciones en serie forman un cuadriculado permanente en el que se
aclaran las confusiones: es decir que la producción se divide y el proceso de trabajo
se articula por una parte según sus fases, sus estadios o sus operaciones
elementales, y por otra, según los individuos que lo efectúan: los cuerpos singulares
que a él se aplican. Cada variable de esta fuerza —vigor, rapidez, habilidad,
constancia— puede ser observada, y por lo tanto caracterizada, apreciada,
contabilizada, y referida a aquel que es su agente particular. […] 4) En la disciplina,
los elementos son intercambiables puesto que cada uno se define por el lugar que
ocupa en una serie, y por la distancia que lo separa de los otros. La unidad en ella
no es, pues, ni el territorio (unidad de dominación), ni el lugar (unidad de
residencia), sino el rango: el lugar que se ocupa en una clasificación, el punto donde
se cruzan una línea y una columna, el intervalo en una serie de intervalos que se

bajo la mirada cuidadosamente "clasificadora" del maestro: "Habrá en todas las clases lugares asignados para todos los escolares de todas las lecciones. de salas. avanzando hacia el centro de la clase. de las estimaciones. Son unos espacios que establecen la fijación y permiten la circulación. ya que se proyectan sobre la ordenación de las caracterizaciones. de año en año. de mobiliarios. según el valor de cada uno. […] EL CONTROL DE LA ACTIVIDAD El empleo del tiempo es una vieja herencia. (garantizan la obediencia de los individuos pero también una mejor economía del tiempo y de los gestos. Cada uno de los alumnos tendrá su lugar determinado y ninguno abandonará ni cambiará el suyo sino por orden y con el consentimiento del inspector de las escuelas. se desplaza sin cesar por esas series de casillas. la clase se torna homogénea. ideales. Movimiento perpetuo en el que los individuos sustituyen unos a otros. el recorte del tiempo se hace cada vez . fabrican las disciplinas espacios complejos: arquitectónicos. […] Poco a poco —pero sobre todo después de 1762— el espacio escolar se despliega. las unas. Los escolares de las lecciones más adelantadas estarán sentados en los bancos más cercanos al muro. alineamiento de los grupos de edad unos a continuación de los otros. los pasillos y los estudios.pueden recorrer unos después de otros. cada alumno de acuerdo con su edad. de suerte que todos los de la misma lección estén colocados en un mismo lugar y siempre fijo. sus adelantos y su conducta. ha hecho posible el control de cada cual y el trabajo simultáneo de todos. Las comunidades monásticas habían sin duda sugerido su modelo estricto. Consideremos el ejemplo de la "clase". marcan lugares e indican valores. comienza a definir la gran forma de distribución de los individuos en el orden escolar: hileras de alumnos en la clase. sucesión de las materias enseñadas.-B. en un espacio ritmado por intervalos alineados. recortan segmentos individuales e instauran relaciones operatorias. de entradas múltiples. pues. Entonces. La primera de las grandes operaciones de la disciplina es. según la mayor o menor bondad de carácter. La organización de un espacio serial fue una de las grandes mutaciones técnicas de la enseñanza elemental… …Al asignar lugares individuales. según su mayor o menor aplicación. […] En las escuelas elementales. de jerarquizar. Ha organizado una nueva economía del tiempo de aprendizaje. inútiles o peligrosas. de las jerarquías. que marcan una jerarquía del saber o de la capacidad. funcionales y jerárquicos a la vez. los "lugares" y los "rangos". Y en este conjunto de alineamientos obligatorios. las otras que deben traducir materialmente en el espacio de la clase o del colegio la distribución de los valores o de los méritos. Son espacios mixtos: reales. El "rango". […] Al organizar las "celdas".. rango que obtiene de semana en semana. y los otros a continuación según el orden de las lecciones. en multiplicidades ordenadas. pero ideales. la constitución de "cuadros vivos" que trasforman las multitudes confusas. Ha hecho funcionar el espacio escolar como una máquina de aprender. ya no está compuesta sino de elementos individuales que vienen a disponerse los unos al lado de los otros bajo la mirada del maestro. pero también de vigilar. la sala de clase formaría un gran cuadro único. según su limpieza y según la fortuna de sus padres. de La Salle soñaba con una clase cuya distribución espacial pudiera asegurar a la vez toda una serie de distinciones: según el grado de adelanto de los alumnos. rango atribuido a cada uno con motivo de cada tarea y cada prueba. J.. de recompensar. en el siglo XVIII. ya que rigen la disposición de pabellones. ocupa ya un orden ya otro. de las cuestiones tratadas según un orden de dificultad creciente. de mes en mes.

se propondrá para la escuela de enseñanza mutua unos empleos del tiempo como el siguiente: 8 h 45 entrada del instructor. Estos tipos edilicios están relacionados a las clases dominantes. Por esta razón. sin interferencias. que Foucault no desarrolla en la obra sadiana. veamos un poco en detalle esos elementos disciplinarios–espaciales. que incluye colegios. con relación al poder económico y la impunidad de la burguesía y otra. En un primer momento. como el convento y el monasterio. todo lo imaginable para un refugio apartado y solitario. los límites de la propiedad están protegidos por fosos de agua. se encuentran ideadas racionalmente sin los complementos barrocos de la época. y el tercero para que se sienten". muros extensos. la trasgresión en el uso del edificio. (1986 [1987: 158]) . 8 h 56 entrada de los niños y oración. los relatos por su parte describen la misma situación. ya que proporcionan la seguridad y el completo aislamiento para que se desarrollen la teoría y la práctica del libertinaje. pasadizos. 9 h 08 fin del dictado. otro para hacerles que se inclinen ante el Cristo. las actividades se hallan ceñidas cada vez más por órdenes a las que hay que responder inmediatamente: "al último toque de la hora. son máscaras ideales. Así dice Vidler: “La libertad absoluta. Acabada la oración. 8 h 52 llamada del instructor. las instituciones religiosas de acceso restringido. Si el arte de las distribuciones foucaultiano de la sociedad disciplinaria plantea: 1. los gruesos muros de un cachot”. Una vez en su interior. la configuración de la planta. la característica de la clausura como “un lugar heterogéneo a todos los demás y cerrado sobre sí mismo” (Foucault 1975 [1978: 145]).más sutil. sobre todo enfatizando cuestionamientos respecto a la moral religiosa. exigía la seguridad proporcionada a todos los presos recluidos en completo aislamiento. el palacio. trampas. las visibilidades específicas de los recintos. pues se desarrollan en las formas existentes del castillo. El mismo Sade valoraba la experiencia personal que había adquirido en su propia clausura carcelaria. así como su intercomunicación. 9 h entrada en los bancos. El arte de las distribuciones en Foucault y Sade Sin embargo. el maestro dará un golpe como señal para que los alumnos se levanten. etcétera. 9 h 04 primera pizarra. el libertino. un alumno hará sonar la campana y a la primera campanada todos los escolares se pondrán de rodillas. la programación y sucesión de espacios. requería una soledad impenetrable y total. con los brazos cruzados y los ojos bajos. fábricas y donde los altos muros son la forma material del estricto encierro. el teatro. A comienzos del siglo XIX. […] Michel Foucault en Vigilar y castigar. manifestando así dos cuestiones características de los libertinos. cuarteles. Tenemos entonces por ejemplo a Justine y su encierro en el convento o la descripción del Château de Silling donde llevan a cabo sus actividades los cuatro libertinos de Las 120 Jornadas de Sodoma. a los lugares privilegiados de aristócratas y financieros que cuentan con los medios para aislar y proteger su lujuria de las penalidades del mundo exterior. Una. para actuar como si estuviera más allá de las limitaciones de la ley y la moralidad. Por esto. el convento y la prisión. 9 h 12 segunda pizarra.

“que el cuaderno de tus personajes. algunas habitaciones están equipadas para el uso específico de la tortura de las víctimas. Hay ciertas cosas que exigen ser veladas”. Los más claros son para los más jóvenes y mientras la intensidad del color crece. Por último. las categorías por color están relacionadas con la edad. rodeando la gran sala donde transcurren las orgías. En Sade. ni suficiente en los aparatos disciplinarios. En síntesis. vírgenes. y en el espacio en blanco que dejarás al lado. para pasar unos instantes a la habitación contigua con este joven. ni indispensable. En el exterior hay un espacio destinado para recibir los cuerpos de aquellas víctimas que pudieran haber muerto o enfermado.La prisión aparece en la época como la arquitectura ideal para la práctica del libertinaje. señoras. apartamento por apartamento. el blanco para “la infancia” y a esta categoría pertenecen las menores de 16 años. Los colores han sido diferenciados según el sexo. (Foucault 1975 [1978: 146]) Toda la extensión del espacio libertino está dispuesta y acondicionada de forma racional para lograr una transparencia absoluta entre actividad y espacio. Existe un cambio en la vestimenta luego de que los sujetos han sido desflorados. en una habitación. rosas y grises. (Sade 1984a: 148) Está el espacio de la cocina y el del almacenamiento de víveres. hay una planta o sección donde están encarceladas y custodiadas las víctimas. Las mujeres están ordenadas según etapas de la vida. por ejemplo. otras para el castigo de las víctimas: “mientras tanto. según colores. 3. niñas de buena familia. Y. las ató a la anilla de un pilar que había en mitad del cuarto del castigo” (Sade 1994: 98). A cada individuo su lugar. el plano del castillo. por el lado de las víctimas. lo semi privado y lo privativo al uso restringido de los libertinos. la edad es más avanzada. En una planta. hay pequeñas habitaciones cuantificadas y cualificadas. otras para uso exclusivo de los libertinos cuando quieren aislarse de las miradas de sus compañeros: “Dolmancé: -Les pido permiso. coloca las clases de cosas que mandas hacer en tal o cual habitación” afirma Sade en sus notas (citado en Vidler 1986 [1997: 162]). distinguiendo lo público. las femeninas y en otra. las masculinas. unas para almacenar el vino. La descripción de las plantas o secciones muestra a éstas divididas de acuerdo a sus usos. tenga una página. azul para “la edad razonable” desde . y en cada emplazamiento un individuo”. excepto que algún libertino en particular desease privacidad y se dirigiera con su víctima hacia otro recinto. cogió las manos de la joven.No. es para efebos. Madame de Saint-Ange: -¿No puede hacer lo que le plazca aquí mismo? Dolmancé (en voz baja y misteriosamente):. ya que el intercambio sexual solo se produce dentro de un horario y siempre en la gran sala. Indistintamente para hombres y mujeres. verdugos y carceleros. En otra planta. donde a un lado descansan los libertinos y a otro los sirvientes. El vestuario en general es de sedas y gasas. la representación del relato es el programa que estructura la distribución y relación de los espacios. Éstas están categorizadas. Está también la planta de los dormitorios. según el principio de localización elemental o de la división en zonas. Las distintas máquinas de jerarquizar y clasificar de las instituciones foucaultianas tienen su correlato en Sade. La zonificación también es práctica espacial que describen ambos autores. sean un cementerio o el gran hueco de un árbol. La cárcel fue pensada como espacio de libertad para los deseos libertinos. en primer lugar. Reiteremos la cita foucaultiana: “Pero el principio de clausura no es ni constante. 2. divididas siempre por sexo. El principio de jerarquización es también parte del arte de las distribuciones. muy excitado. Éstos trabajan el espacio de una manera mucho más flexible y más fina. Rodin. De colores claros. el verde para “la juventud” que va desde los 16 a los 20 años.

Sade piensa arquitectónicamente. luego de la descripción del suplicio de Damiens comienza Vigilar y castigar. como miembro de la comisión establecida por la Convención para supervisar los hospicios y hospitales de París”. Dice Foucault sobre ésta: “Se fijan unos lugares determinados para responder no sólo a la necesidad de vigilar. No están exentos los espacios sadianos de una teatralidad monárquica. Espacio y utilidad tienen también codificaciones sadianas. perfectamente consecuente el hecho de que fuese contratado. aliento fresco. Estos relatos son constitutivos como instancia teórica del libertinaje y las formas de narración varían entre formas descriptivas y de organización de escena. Sade es bicéfalo. un dormitorio voluptuoso. existen los libertinos como raza. La regla de los emplazamientos funcionales. dice Vidler con respecto a lo que se llamó “un establecimiento de lujuria”. En Sade. La distribución de los espacios se mantiene siempre en torno a un espacio central. “era por tanto. una gran sala de reuniones. en una nueva definición del uso que. Nada en la planta indicaba que esta institución debiera ser distinta de aquellas construidas para mantener el orden en la ciudad moderna durante el primer cuarto del siglo XIX. si nosotros consideramos el reglamento de la casa de jóvenes delincuentes de París con que Foucault. no es la vigilancia de gran cantidad de cuerpos lo que a él le interesa. que está presente en el aspecto vivo de la organización sadiana. la arquitectura disciplinaria (Figura 28). el deslumbramiento por los castillos. la arquitectura de la exhibición. Este espacio es el núcleo activo del edificio. mirada encendida. (Vidler 1986 [1997: 165]) Por último. el espacio social de encuentros e intercambios. Por otro. las viejas construcciones y la arquitectura del fasto. víctimas y guardias. Pero ciertamente éste existió hasta en un nivel profesional. que ya hemos descrito. Por cierto. con seguridad no es de los datos más conocidos su interés arquitectónico. Así. sus novelas tienen descripciones –en algunos casos meticulosas– de los espacios. los monasterios.los 21 a los 30 años y finalmente el dorado para “la edad madura” cuando se han pasado los 30 años. podría haber sido la de cualquier prisión de(l arquitecto) Baltard o de un hospital de Gilbert... de romper las comunicaciones peligrosas. Por último. sujetos de una pálida belleza. La Bastilla. el más bello. los palacios. enfatizando racionalidad y funcionalidad. sino que utiliza y transforma las tipologías existentes como escenario de sus representaciones. 4. Despojado de su ‘contenido’ imaginario. Pero el modo sadiano de pensar era afín a su época. el establecimiento de Sade muy bien podría haber servido como un eficiente hospital”. (Vidler 1986 [1997: 159]) Propuso en esa tarea reformas que fueron aceptadas. Así.. que la juventud los muestra deliciosos y la vejez los torna horribles. diseñado por Sade que “la planta . donde transcurren las narraciones y las representaciones teatrales de la sociedad libertina. el refinamiento y la precisión de los espacios están en proporción al uso que les corresponden. Sade no produce una nueva concepción de edificación. El viejo amor por la sangre y su exhibición de la época de los suplicios no ha desaparecido. cada uno de estos recintos posee medidas y funciones específicas distribuidos por plantas sin dejar de precisar detalles. A partir de los 35 años. Por un lado. donde coinciden libertinos. y lo ponemos en . Chareton y varios lugares más) lo llevó a tener funciones públicas. durante el breve período de libertad que gozó entre 1789 y 1794. un anfiteatro. sino también de crear un espacio útil” (1975 [1978: 147]). Según avanza la edad. La vestimenta de los hombres es gris para los efebos de 7 a 12 años. conducen a los usos libertinos (Figuras 26 y 27). o sea. la intensidad del color aumenta como signo de intensidad libertina.. Tanto fue así que su experiencia carcelaria de más de 25 años (Vincennes. La arquitectura en la época de la Ilustración representa una instancia del pensamiento calculador. pero siempre solo un personaje está destinado a esto: a estimular a través de la palabra. púrpura para los mayores de 12 hasta 18 y un frac tornasolado para los agentes situados entre los 19 y 28 años.

utilitarismo y sociedad disciplinaria son parientes. es tanto la hija boba o el hijo no querido de la nueva época. “Después de todo yo estaría suficientemente dispuesto a admitir que Sade haya formulado el erotismo propio de una sociedad disciplinaria: una sociedad reglamentaria. anatómica. pues en este libro no hay la más mínima alusión a este autor o al sadismo pero.. claro. Más adelante indicamos estas relaciones. su arquitectura. parece razonable que no haya habido tales referencias. no la haya incluido en Vigilar y castigar. razón. por otro lado. su utilitarismo y en particular en este caso..paralelo con el reglamento de la mansión descripta en Las 120 jornadas los parecidos resultan sorprendentes (Figura 29).. racionalismo. La hija boba sin embargo. no podía ser ocultada y reclamaba salir y fue reconocida poco después en la entrevista Sade. jerarquizada. parece bastante extraño que. sus obediencias y sus vigilancias”. conociendo como conocía la obra de Sade. con sus tiempos cuidadosamente distribuidos. pocos se enteraron. si pensamos que los efectos políticos de dicha obra hubieran sido perturbados probablemente por dicha inclusión. si Ilustración. sargento del sexo (1975) pero. la razón sadiana. (1975 b: 821) . Si Foucault decía que la sociedad disciplinaria era también la nuestra. sus espacios cuadrillados. como debía ser. En síntesis.