CARLOS III, ABSOLUTISMO ILUSTRADO E IMPERIO AMERICANO

Allan J. Kuethe

Enmarcado dentro del dinámico y fértil movimiento intelectual del siglo
dieciocho conocido como la Ilustración, se hallaba un articulo central de fe: el progreso
por medio de la razón. De la mano de este principio marchaba la idea de que cualquier
obstáculo al progreso de la humanidad podía ser superado por la prueba de la razón,
especialmente cuando ésta estaba a cargo de un monarca ilustrado o de sus también
ilustrados ministros, todos ellos respaldados por un Estado Moderno que asegurara su
implementación. Fuertemente arraigado en la revolución científica del siglo diecisiete y,
en especial, en el armónico universo newtoniano comprensible al ser humano, el
pensamiento moderno confiaba en que el progreso material, facilitado por una política
ilustrada, podría hacer frente a las históricas maldiciones de la ignorancia y la injusticia,
vencerlas, y liberar al enorme sector social menos favorecido de la miseria tan abyecta
de la que permanecía cautivo. Como corolario, la gracia y la belleza, reflejos de la
magnifica armonía de las leyes naturales, mejorarían la calidad de la vida humana
cuando se hicieren evidentes en el embellecimiento del entorno urbano, en un estilo
arquitectónico que desplegara sentido común, y aún en espacios interiores, en los que
habría de reinar el buen gusto. En España, este espíritu de la Ilustración halló su
expresión más perfecta en Carlos III, el más destacado de los monarcas Borbones del
siglo dieciocho, un hombre producto de la razón y ansioso paladín del progreso en sus
dominios tanto europeos como americanos. Al acercarme a este tema, necesito añadir
que la experiencia de España y de sus dominios durante el periodo en cuestión presenta
una imponente relevancia para nosotros, ya que muchas de las circunstancias con las

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sino también por su apariencia física. rey de 1746 a 1759. Washington. Bergamini. encontré y leí con gran curiosidad una carta de Carlos a su astuta madre. continuó su esmerada educación en el arte de la política. Maria Amalia. Cuando la determinación de su madre le gano el trono de Nápoles. pocos pudieron disentir de esta opinión.Una descripción más popular de las cualidades personales de Carlos se halla en John J. recibiendo después a embajadores y a otros dignatarios. Fernando. Una vez. Carlos tenia ojos prominentes. mientras yo investigaba una innovación radical en la política comercial de la corona.que se enfrentó Carlos III son circunstancias con las que nos hemos enfrentado antes y con las que seguimos enfrentándonos todavía en nuestra propia época. el también ilustrado Bernardo Tannuci. asistía a misa en la capilla y entonces desayunaba con sus hijos. Él definía la política a seguir. en parte por su buena reputación italiana y por la manera tan decisiva con que asumió las riendas del gobierno español. Le gustaba cazar por las tardes. me dije. Era una carta escrita mientras estaba haciendo noche durante una cacería y en la que se enorgullecía contándole la hazaña de haber matado aquel día un gato montes y una loba. rey de España de 1759 a 1788. Su día de trabajo comenzaba a las ocho. Por costumbre. especialmente en los cuatro primeros capítulos. cuando se reunía con sus ministros hasta las once. Isabel. era el tercer hijo sobreviviente del que fuera el primer monarca Borbón español. Continuaba relatándole con gran entusiasmo que un grupo de gente local había visto una manada de lobos en un valle cercano y que planeaba ir en su busca al día siguiente. New York 1974. pasar ratos con 1 . pero dejaba que ellos se ocuparan de los detalles. su primer ministro. se levantaba a las seis de la mañana. rezaba quince minutos. bebía una taza de chocolate. la formidable Isabel Farnese. Terminaba el trabajo a la hora del almuerzo al que seguía una corta siesta. Me quedé desilusionado pero no sorprendido ya que Carlos gobernaba a través de sus ministros a quienes concedía un considerable margen de libertad. Carlos tuvo la desgracia de perder a Maria Amalia durante su primer año en España y desde entonces abrazó el celibato. Felipe V.Estos aspectos sobre la formación de Carlos son discutidos por Anthony Hull en Carlos III and the Bourbon Revival in Spain. falleció después de reinar unos pocos meses y el segundo. una barbilla pequeña y su cuerpo delgado tenia un cierto desgarbo desconcertante. A Carlos le educó desde pequeño el ilustrado sabio don Jerónimo Feijoo. Su adorada esposa. The Spanish Bourbons: The History of a Tenacious Dynasty. escrita unos cuantos días antes de hacer efectiva la nueva orden. Su medio hermano mayor. abriendo así el camino para el acceso de Carlos al trono de España. tampoco tenía una apariencia física atractiva y cuando alguien califico a la real pareja de ser la menos atractiva en toda Europa. capitulo 3. murió sin dejar herederos. La caza se convirtió en su gran pasión y se dice que mató más de quinientos lobos y cinco mil zorros durante su reinado 2 . una nariz más prominente aún. Carlos III. Nada más lejos de eso. 2 . y el primer hijo de su segunda esposa. que aquí podré encontrar algún indicio de su manera de pensar como monarca. 13 . La llegada del nuevo monarca a Madrid justo antes de la Navidad causó gran furor en la corte. 1981. Luis. Tan es así que sus años en las dos Sicilias han pasado a la historia como un periodo de reforma y de progreso ilustrado 1 . De seguro.

Carlos construyó un deposito para mejorar el abastecimiento de agua 5 . Los orígenes del Consejo de Ministros en España. e hizo más eficaz el cobro de los impuestos. A diferencia de otros monarcas ilustrados que drenaban pantanos. Algunos historiadores recientes han llegado a conclusiones tibias en cuanto a los resultados de su reinado. Princeton. mejoró caminos. valle del Tajo. buscó la manera de aminorar el poder de una aristocracia vaga y el de las órdenes privilegiadas. recogiéndose en el otoño en el sobrio escenario de El Escorial y completando el ciclo pasando el invierno en su palacio de Madrid.sus hijos después y retirarse a la cama temprano 3 . 5 . y cuando lo hacía era con gran disgusto4 . como hacían los monarcas de antaño -y aquí Felipe II sirve de ejemplo-. Aranda. en todos mis años de investigaciones en los archivos solamente una vez encontré una instancia en la que el mismo rey escribiera una Real Orden. Madrid. los ambiciosos programas del monarca resultaron menos impresionantes de lo que era de esperar. saludando la primavera en Aranjuez.Richard Herr. no tuvo remilgos en controlar el poder temporal de un clero en buena parte reaccionario. La característica frescura mental con la que se acercaba a los asuntos de gobierno le hacia fácil la tarea de enfrentarse a atrincherados arreglos privilegiados y de ensayar con desenfado alternativas modernas. Dando un significado moderno al término mérito. En efecto. La política y los políticos en el reinado de Carlos III. De estos magistrados él esperaba y recibía lealtad inquebrantable y ellos a cambio recibían lo mismo de su parte. 1979. Esto ocurrió en el año de 1764 a causa de un “impasse” debido a la conducta obstruccionista del Consejo de Indias en cuanto a una reforma del Servicio Real de correos para facilitar una comunicación más eficaz del monarca con su imperio. I. en las montañas. Era raro que Carlos cambiase un ministro. Embelleció la ciudad de Madrid. y no teniendo ninguno que valiera la pena drenar en España. The Eighteenth-Century Revolution in Spain. creó un sistema bancario moderno y se esforzó en fomentar la industria nativa utilizando una variedad de medios. Para promover el desarrollo económico. La esencia del gobierno de Carlos era seleccionar hábiles ministros y consejeros. 1962. no iba bien con las costumbres de un monarca de la época de Carlos. Músquiz y Floridablanca. La política que puso en practica era la típica del absolutismo ilustrado europeo en boga. discute los aspectos ilustrados del programa de Carlos. apuntando que la industria 3 . Apóstol del gobierno eficaz y campeón del progreso material. Carlos fue el más ambicioso y capaz de los monarcas Borbones. Carlos construyó canales. que antes había tenido un monopolio legal. Sin embargo. 1958. 14 . especialmente 275-76.Vicente Rodriguez Casado. 4 . incluyendo la iniciativa del Estado. En aquellos tiempos. codificó leyes. Centralizó y basó en la razón la administración real. Madrid. estadistas de la talla de Esquilache. Aunque siendo hombre piadoso. escapando al calor del verano en La Granja. El dedicar horas de trabajo personal a los asuntos de Estado. Hizo a un lado regulaciones de comercio permitiendo a otros puertos además de Cádiz. comerciar libremente con las colonias. la Corte se movía de un lugar a otro de acuerdo con la estación. prestó apoyo a la ciencia y colonizó la poco desarrollada Sierra Morena con gente extranjera a través del proyecto del peruano Pablo de Olavide.José Antonio Escudero.

1985. Pero si la resistencia dentro de la misma España presentaba un obstáculo al progreso.Aspectos negativos generales sobre los resultados del reinado de Carlos III se hallan en John Lynch. lo que hizo de acuerdo con las normas del Tratado de Paris de 1763. Carlos se vio precisado a sacrificar la Florida. págs. El “comercio libre” entre España y América (17651824). Algo de su problema se debía en parte al poder de las élites españolas que resistían cualquier amenaza a su posición y a su inevitable presencia en la Corte con sus repetidas peticiones de favores. en ultima instancia estaban designadas con el objetivo final de alcanzar la mayor eficacia bélica. Iberian colonies. Aunque la revuelta ostensiblemente fue una reacción a un esfuerzo nada popular de dictar el estilo del vestuario madrileño. Para recuperar La Habana.1989. Edición privada. La innegable presencia de la mano de la aristocracia se detectaba bajo la superficie de los disturbios populares. Y por supuesto que cuando La Habana. 579-607. págs. New World Societies: Essays in Memory of Charles Gibson. la más importante plaza fuerte del imperio español americano. las verdaderas causas eran de carácter más serio. en Richard L.progresó poco. Madrid. 1987. le había recordado a Carlos el peligro de proceder demasiado rápido en cuanto a cambios drásticos se refería. profundamente alarmado. la Rebelión de las Capas y los Sombreros de marzo de 1766 que forzó su poco digna fuga a Aranjuez bajo la protección de la oscuridad. Y fue en esta coyuntura cuando el rey se vio obligado por el clamor publico a despedir a su leal pero muy odiado Ministro de Finanzas y Guerra. A principios de su reinado. London. sin poder para imponerse a la situación. el sumamente capaz Marqués de Esquilache. Para hacer la situación aún más difícil. Garner y William B. 1700-1808. 71. tomo el camino de culpar a los Jesuitas y de expulsarlos de sus dominios. y en Josep Fontana y Antonio Miguel Bernal (eds. 6 . y como es lógico. Con plena conciencia de lo que significaban las sensacionales victorias de Inglaterra sobre Francia en Canadá. 15 . Carlos tomo la decisión en 1761 de aliarse con su primo francés en el Tercer Pacto de Familia. y con Lowell Blaisdell en “French Influence and the Origins of the Bourbon Colonial Reorganization”. cayó en manos británicas en agosto del año siguiente. si bien racionales y liberalizadoras. y en el Caribe durante la Guerra de los Siete Años. 7 . The Hispanic American Historical Review. 103-17. pero desde ese momento su ansia de venganza contra el enemigo ingles adquirió enormes proporciones. lo que se ve con mayor claridad en el imperio americano más que en ninguna otra parte de sus dominios. August 1991.He discutido este tema en “Towards a Periodization of the Reforms of Charles III”.). que la aristocracia permaneció tan poderosa como siempre y las masas de la población tan pobres como antes 6 . su madre murió en el espacio de unos pocos meses y el paso de las reformas se hizo perceptiblemente más lento de ahí en adelante 7 . Pero Carlos. la política exterior y sus correspondientes consecuencias constituían un impedimento de mayor envergadura. Es entonces cuando las limitaciones de la habilidad del monarca para efectuar cambios desde el trono aparecen clara y evidentemente. Es así que cuando se analizan las reformas implementadas por él. España y sus dominios se estremecieron hasta sus raíces. Taylor (eds. Bourbon Spain.).

Maracaibo. limitaron las posibilidades del monarca quien solo pudo aumentar el ejercito regular en la mitad de su total. Las defensas de las Indias (1764-1799).Julio Albi. Desgraciadamente. pero los medios eficaces para conseguirlo eran pocos. que controlaba el mar. Es así que tomó la decisión peligrosa y de gran magnitud de armar a sus súbditos americanos en lo 8 . Madrid 1989. mientras el enemigo. Carlos se enfrentaba con la defensa de un imperio que se extendía de Luisiana a California en el norte. No solo se necesitaría reconstruir y extender las fortificaciones de La Habana y de las otras plazas fuertes. San Juan y Cartagena eran masivos 9 . intensifico. la marina española. Era más que evidente que la preparación de las colonias para la fase siguiente de la constante lucha con Inglaterra. lo que implicaba que también podría escoger libremente el siguiente punto de ataque.El reto con el que Carlos se enfrentaba era a la vez sencillo pero increíblemente complejo 8 . cap. llegaba a ser la segunda en el mundo occidental. Military. En tierra. Kuethe. implicaba reforzar la institución militar hallando los fondos necesarios para ello. y hasta Tierra del Fuego en el extremo meridional de América del Sur. Cartagena.Kuethe. Cuba… cap. y en el Golfo de México. Las plazas fuertes más estratégicas de las islas eran La Habana y San Juan de Puerto Rico. Cuba. En el continente. es más. aunque España se las arregló para enviar fuerzas adicionales cuando la crisis se hizo más seria. estaban Omoa. Inglaterra era la reina de los mares y eso no habría de cambiar. 9 . debido al enorme costo de mantener en pie efectivo un ejercito. 1753-1815: Crown. Aun así. periódicamente reforzaba sus números con tropas de sus colonias del norte 10 . (Knoxville.300 soldados. Madrid. el ambicioso programa de armamento que había heredado de su medio hermano. Los enormes gastos de la construcción de navíos y del mantenimiento de las fortificaciones. Carlos continuó. Inglaterra siempre podría gastar más que España. lo que como es claro no era suficiente. sin embargo. sino que también era imperiosa la necesidad de reorganizar y aumentar el ejército. contaba solamente con la mitad de las fuerzas que la inglesa. Portobelo y Panamá. La Guaira y Cumaná. 16 . 1987. 10 . y para los anos setenta. 1986. 2: y Vicente Palacio Atard (ed. las más de las plazas fuertes solo contaban cuanto más con un batallón o dos permanentes. 1. Estos sitios variaban en grado de fortificación pero los emplazamientos de La Habana. Trinidad y Margarita. como lo habían demostrado las guerras del siglo XVIII. Santo Domingo. El aumentar las guarniciones regulares repartidas por toda América era posible solo en grado limitado. Puerto Cabello. Veracruz y Campeche. gracias a la prodigiosa producción de los astilleros cubanos. pero. Fue así que cuando la guerra comenzó a principios de 1762. and Society. Sin necesidad de grandes fuerzas terrestres dada su condición de isla. La Habana solo pudo recurrir a 2. 1.000 hombres. 6. cap.Vease Allan J. Santa Marta.). España y el mar en el siglo de Carlos III. y las de estrategia algo menor Santiago de Cuba. cuando los británicos llegaron con una fuerza invasora de 14. cap. especialmente con las necesidades presentes en Europa. el exitoso sitio de La Habana en 1762 demostró que los emplazamientos fijos ya no estaban en condiciones de enfrentarse con éxito a las poderosas fuerzas británicas. El Caribe era la zona más vulnerable.

Durante tiempos de guerra. Para entrenarles. poco entrenadas y aunque eficaces contra piratas o desórdenes públicos. A diferencia de las colonias inglesas. 17 .que ha pasado a la historia como el sistema de milicias disciplinadas. Se alistaron. no podían. culpar por hacerle frente al peligro más inmediato? Las finanzas presentaban problemas en otro nivel. a través de un entrenamiento intensivo. Las unidades practicaban todos los domingos después de misa y regularmente en periodos de mayor duración. Hasta este momento. Hasta este momento el uso de armas estaba primordialmente en manos españolas. eran productivas al generar entradas al Real Tesoro. el fuero militar y otros derechos de menor importancia. Los riesgos eran enormes y el rey lo sabia. La milicia disciplinada cambió el cuadro radicalmente. Las guarniciones fijas del ejercito regular eran esencialmente unidades españolas bajo el mando de europeos contando con limitada participación criolla.Ibid. equiparon y uniformaron soldados de infantería y de caballería en batallones y regimientos estandarizados. Pero el fuero privilegiado significaba que los miles de soldados civiles que habitaban en muchos de los centros de población del imperio responderían ahora a la justicia militar en sus casos judiciales. la alternativa era el riesgo de perder más trozos del imperio a manos de un enemigo ambicioso 11 . o sea. la milicia recibió privilegios militares en pleno. se integraron al mando oficiales y soldados del ejercito regular para funcionar a la par de aristócratas voluntarios quienes estaban en posesión de la autoridad. el imperio español no solo sufragaba los gastos del gobierno colonial y de su defensa.2 y 3. Las colonias americanas. ¿Se le puede. no era amigo de privilegios. Cap. aumentaba el riesgo de perderlo a la larga desde dentro. pero Carlos se vio obligado a recompensar a sus milicianos si esperaba que ellos tomaran las armas en su nombre. las rentas reales tendrían que aumentar pero para ser usadas en América y no en España. ponerla a un nivel militar comparable al de los soldados veteranos. Sin embargo. El armar a los americanos de manera eficaz por medio del sistema de milicias prometía un equilibrio con las fuerzas inglesas. He aquí la gran paradoja de la política colonial de Carlos III: al aumentar la habilidad del imperio para defenderse de ataques de fuera. En ese momento histórico. sino que enviaba el sobrante a Madrid. el privilegio militar era el único medio de mantener la moral y el compromiso de llevar armas en nombre del Rey. Dado que la milicia no recibía remuneración cuando no estaba movilizada. entonces. pero también comprometía el monopolio español de las armas en las colonias en los momentos en que había que aumentar los impuestos para sufragar los gastos de la expansión militar. 11 . las milicias estaban mal armadas. bajo ningún concepto. Finalmente. amenazaba socavar las instituciones legales de las colonias y Carlos. El fuero militar en manos de oficiales más preocupados en promover la moral de sus unidades que en asuntos de justicia imparcial. se podía movilizar la milicia y. especialmente Nueva España o México. Era de esperar que monarcas ilustrados erradicaran privilegios y arreglos especiales del código judicial. como se recordará. donde proyectos reformistas sufrían falta de fondos porque les eran negados los frutos devengados de las colonias. enfrentarse a fuerzas veteranas.

Y a pesar de la resistencia de Gálvez las entradas reales alcanzaron cifras extraordinarias durante la década de los ochenta. pero ése no era su estilo. y había que pagar los sueldos de los oficiales veteranos asignados a ella. “Periodization”…. 14 . Liverpool. “Indies Revenues and Naval Spending: The Cost of Colonialism for the Spanish Bourbons.Kuethe. El que estas medidas estimularan el comercio legal y ampliaran las entradas de impuestos derivadas del mismo es indiscutible.Kuethe. estaba ocupado en La Florida acumulando gloria para la corona española 14 . Él debía haber despedido a Gálvez. tal como fueron puestos en efecto y supervisados por poderosos administradores provinciales. estaban dirigidas a otro aspecto de las finanzas. 1763-1807”. fueron introducidas poco a poco y con suma cautela durante los primeros años.Lynch. Y cuando algún pequeño sobrante surgía. Durante la intervención de España en la Guerra de la Revolución Americana. Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas. 16 . España entró en una verdadera 12 John Fisher. Rebellions and Revolts in Eighteenth Century Peru and Upper Peru. 4-5. 1985. Protestas en masa así como rebeliones invadieron los altiplanos de América del Sur recordándole al monarca las limitaciones practicas que inhibían un aumento rápido de impuestos 13 . caps. 1-88. 4. En una época en que la guerra era un medio aceptable para resolver disputas internacionales. En efecto. Scarlett O’Phelan Godoy. Bernardo. 1778-1796. Sin embargo. nuevas exacciones y un lucrativo programa de monopolios sobre el tabaco y el aguardiente. imponían nuevas demandas al tesoro real. la marina sabía donde utilizarlo porque nunca había barcos suficientes 16 . Su apetito de dinero y su simpatía hacia gastos militares eran desmesurados. págs. Barbier. Jahrbuch fur Geschichte von Staat. 13 . Nuevas tasas de impuestos. el sin fin de programas de fortificación. 21. administración y política de comercio.Las reformas colaterales destinadas a mantener el aspecto militar tenían que ver con las reales finanzas. como lo es también que colonias periféricas como La Habana y Buenos Aires experimentaran un rápido crecimiento económico. estas nunca fueron suficientes 15 . 1985. La construcción de barcos. Aun la milicia tenia que ser uniformada y equipada. cambió el panorama. y que su éxito contrasta vivamente con el fracaso de los ingleses en su intento de implementar reformas similares en sus colonias norteamericanas. Madison. The People and the King: The Comunero Rebellion in Colombia. Bourbon Spain… cap. 1781. 3-4. 8. 1978. las demandas de fondos aumentaron. Hay que reconocer que las medidas distadas por el rey para implementar estos cambios tan drásticos. 15 . un sobrino del ministro. En 1776. caps. y además.Jacques A. Commercial Rebellions between Spain and Spanish America in the Era of Free Trade. la nueva y desafortunada elección de José de Gálvez como Ministro de Indias. Colonia. lo que afianzaba su fuerza militar 12 . Buenos Aires se convirtió en el cuarto virreinato en 1776. Cuba… cap. como también aumentó la falta de templanza de los regentes-visitadores recaudadores de impuestos enviados por Gálvez a Perú y a Nueva Granada. con el titulo de intendentes. 1984. John Leddy Phelan. 18 . y el ampliado ejercito regular. Carlos liberalizó esta última para estimular el comercio entre las colonias americanas por medio de una serie de pasos desregulatorios que empezaron en 1765 y llegaron a su clímax en 1778 con el Reglamento de Comercio Libre.

Y es aparente que los situados siempre llegaban con retraso. “Financiacion militar y situados. Es así que los criollos no solo financiaban el ejército americano sino que también controlaban su mando 19 . No tenemos aún figuras comprensivas de las colonias.. Aún antes del fallecimiento del Ministro de Indias Gálvez en 1787. sino permitiendo la entrada en numero cada vez mayor de jóvenes criollos en el cuerpo de oficiales.1957. de que Carlos disponía en España 17 .” en Temas de historia militar. 19 . estos envíos.Juan Marchena Fernandez. mercancías a precios inflados. 261-307. se ocupaba con ahínco 17 18 . y La institucion militar en Cartagena de Indias en el siglo XVIII. Santo Domingo. También. pero es seguro que éstas serian peores 18 .Ver. en una institución autónoma. la proporción favorecía a los americanos al tiempo que la deuda a los mercaderes coloniales continuaba aumentando a pesar de las inmensas cantidades de rentas generadas en las colonias. Págs. Antonio Valdés. los oficiales americanos sumaban más que los europeos en el ejército regular. Gainesville. Hacia finales del reinado de Carlos III. el sucesor de Gálvez. lo que con el disfrute del privilegio militar convertía al ejército. 1764-1800. Sevilla. quien había conseguido una dulce venganza en Pensacola en 1781 y recobrado La Florida en el tratado de paz de 1783. “Indies Revenues”. pero después de los gastos indispensables para mantener los palacios (otro 11%). 325. existen indicios de que él había comenzado a prestar atención a estos problemas. por ejemplo. especialmente cap. 5. especialmente cap. Es cierto que las obligaciones del Estado en el siglo XVIII no eran tan extensas como las de los gobiernos modernos ( la Iglesia. 19 . Para fines de siglo. remitía millones de pesos a La Habana.. las que se las ingeniaban para inventar nuevas e imperiosas necesidades. lo que señalaba otra grave erosión de la autoridad española.carrera armamentística tan costosa o quizás más que la de nuestros tiempos. Sevilla 1983. Para los años setenta. Para mediados de los ochenta. inclusos los recaudados en el imperio americano. De aquí que los agobiados Oficiales Reales se vieran obligados a obtener prestamos usurarios de los mercaderes locales para comprar. por ejemplo. Las áreas de tierra adentro transferían dineros a la costa. San Juan y algunos también a San Agustín. que nunca concedía prioridad alguna a la responsabilidad cívica 20 . Barbier. . se había dado orden de reducir los presupuestos de la defensa colonial y de aumentar al máximo las remisiones a la península. 20 . el altiplano peruano mantenía a Buenos Aires. tanto regular como miliciano. 1988. a Carlos le quedaba muy poco para invertir en programas domésticos de reforma en la península. Bourbon Spain…. de ellos mismos. se ocupaba de la enseñanza y del servicio social). Madrid.Lynch. por ejemplo. y las colonias ricas a las estratégicas pero necesitadas periferias. y Juan Marchena Fernández. 176-88. y Lima a Panamá. Oficiales y soldados en el Ejercito de America. 1982. conocidos como Situados. México. The ‘Fuero Militar’ in New Spain. autosupervisada.Lyle N. los gastos militares consumían más del 70% de los fondos. Un problema especialmente constante e inoportuno en el financiamiento del sistema colonial de defensa era la distribución de las rentas. McAlister. y sin mencionar la administración central. Sin embargo. Estas obligaciones no solo se saldaban con dinero. nunca parecían saciar el hambre de fondos de las plazas fuertes estratégicas. 3.

sin capital suficiente y con grandes impuestos. con ejes con los que en el presente podemos vincularnos 21 . Se da por sentado que nadie. sin acceso a las rentas de las Indias y tras los quince años de guerra para los que no estaba preparada. Klein. Barbier and Herbert S. Su hijo trató de mantener la nueva política colonial de su padre. 1981. 41. 1796-1802 y 1804-1808. 331. Para los años ochenta su ejército reorganizado había reconquistado La Florida.en aplacar la furia de los contribuidores de impuestos en las zonas del interior. en rápida sucesión. la mercancía española manufacturada llevada en buques españoles mantuvo su condición de reexportación extranjera como antes. Aunque el comercio legal con las colonias aumentó. al darle forma a la estrategia en 1763. 1784-1807”. Cuando Napoleón se apoderó del trono de España. Desafortunadamente la nueva orientación al programa no tuvo oportunidad de resultar exitoso. Los gastos militares devoraron el dinero de las rentas que podrían haber sido invertidas con mejores resultados en la industria española. The Hispanic American Historical Review. ¿Fueron la pérdida de La Florida en 1763 y la posibilidad de perder otras posesiones marginales asuntos tan serios como para justificar la inversión. Carlos se enfermó de un catarro mientras cazaba. cuyos privilegios amenazaban la estabilidad del gobierno. Los contratistas de defensa se enriquecieron. por supuesto que no. Barbier. primero con Francia hasta 1795 y luego. se mantuvo frágil y esclerotizada. Esto es en sí el principio de un nuevo proceso político. España. ¿Podía haber tomado otras medidas? En su haber hay que recordar que muy poco tiempo después de que la Guerra de la Revolución Americana le trajera la venganza y debilitara la amenaza inglesa en Norte América. se hallaba en estado de bancarrota. June. Carlos ya había iniciado una prudente reorientación de su política. Y al menos en apariencia. 1977. en términos monetarios e institucionales. la América estaba bien defendida y producía importantes rentas reales. En 1805. “The Culmination of the Bourbon Reforms. February. y España era una potencia de primer orden. teniendo en cuenta los males que iban surgiendo de la competición militar con su 21 . y la defensa colonial se convirtió cada vez más en un asunto del quehacer americano 22 . “Revolutionary Wars and Public Finances: The Madrid Treasury. solo la poco defendida Trinidad cayó en manos inglesas. pág. pero la más economía española. 20 . y la consecuente fiebre le condujo a la muerte a los 72 años el 14 de diciembre de 1788. las colonias americanas controlaban su propio destino. Nelson destruyó gran parte de la armada española. pero la Revolución Francesa surgió en el verano siguiente.Jacques A. el programa de Carlos funcionaba a pedir de boca. pág. Al llegar el año de 1808.Barbier and Klein. que se despilfarró en la defensa colonial? Desde nuestro punto de vista. podía concebir los problemas que eventualmente surgieron. dos veces con Inglaterra. The Journal of Economic History. y para el año 1793 España se hallaba en pie de guerra otra vez. 1787-1792)”. “Revolutionary Wars”… 331-34. Pero Carlos pagó por todo ello un precio terrible. un destino que terminaría en el proceso de independencia. El poder pasó a las colonias. 22 . 51-68. y dentro de ellas al sector militar. su armada era la mejor con excepción de la inglesa. Durante el reinado de su hijo. Pero Carlos III solo podía reaccionar ante las realidades con las que tenia que lidiar y eso lo hizo con energía y eficacia. 57.

octubrediciembre. Kuethe. o a España recoger los frutos de su política moderada. 21 . quienes no tenían intención alguna de sacrificarse para el mayor bien común. pero su condición descansaba en bases frágiles. en áreas claves. Historia Mexicana. 23 . pero el andar por ese camino otra muy distinta. de la incesante competición internacional sin cuartel que obligaba a constituirla en el centro de atención en todo momento. las que incluían un imperio programado para destruirse a sí mismo. plagada de injusticia social y dominada por poderosos intereses creados. 283-88. Carlos III dejó a España en casi las mismas condiciones en las que la halló: económicamente débil. A pesar de su bien educada y bien intencionada dirección.enemigo insular 23 . Es cierto que España había resurgido con un papel mayor en la lucha política europea. “La desregulación comercial y la reforma imperial en la época de Carlos III: Los casos de Nueva España y Cuba”. 1991. Es evidente que el tiempo no le permitió a él. a su hijo. 41. y de las irresolubles exigencias monetarias reflejadas en enormes deudas causadas por las inevitables necesidades militares. Los fracasos de la España de la Ilustración dan razón a una pausa.Allan J. La identificación a través de la razón del camino hacia la reforma y el progreso era una cosa. En el camino hacia un progreso real y duradero se hallaban los insuperables obstáculos de las élites arraigadas y privilegiadas. págs.

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