Kuethe: Carlos III. Absolutismo Ilustrado e imperio americano

CARLOS III, ABSOLUTISMO ILUSTRADO E IMPERIO AMERICANO

Allan J. Kuethe

Enmarcado dentro del dinámico y fértil movimiento intelectual del siglo
dieciocho conocido como la Ilustración, se hallaba un articulo central de fe: el progreso
por medio de la razón. De la mano de este principio marchaba la idea de que cualquier
obstáculo al progreso de la humanidad podía ser superado por la prueba de la razón,
especialmente cuando ésta estaba a cargo de un monarca ilustrado o de sus también
ilustrados ministros, todos ellos respaldados por un Estado Moderno que asegurara su
implementación. Fuertemente arraigado en la revolución científica del siglo diecisiete y,
en especial, en el armónico universo newtoniano comprensible al ser humano, el
pensamiento moderno confiaba en que el progreso material, facilitado por una política
ilustrada, podría hacer frente a las históricas maldiciones de la ignorancia y la injusticia,
vencerlas, y liberar al enorme sector social menos favorecido de la miseria tan abyecta
de la que permanecía cautivo. Como corolario, la gracia y la belleza, reflejos de la
magnifica armonía de las leyes naturales, mejorarían la calidad de la vida humana
cuando se hicieren evidentes en el embellecimiento del entorno urbano, en un estilo
arquitectónico que desplegara sentido común, y aún en espacios interiores, en los que
habría de reinar el buen gusto. En España, este espíritu de la Ilustración halló su
expresión más perfecta en Carlos III, el más destacado de los monarcas Borbones del
siglo dieciocho, un hombre producto de la razón y ansioso paladín del progreso en sus
dominios tanto europeos como americanos. Al acercarme a este tema, necesito añadir
que la experiencia de España y de sus dominios durante el periodo en cuestión presenta
una imponente relevancia para nosotros, ya que muchas de las circunstancias con las

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Su adorada esposa. Maria Amalia. Continuaba relatándole con gran entusiasmo que un grupo de gente local había visto una manada de lobos en un valle cercano y que planeaba ir en su busca al día siguiente. Por costumbre. la formidable Isabel Farnese. Felipe V. y el primer hijo de su segunda esposa. Tan es así que sus años en las dos Sicilias han pasado a la historia como un periodo de reforma y de progreso ilustrado 1 .Una descripción más popular de las cualidades personales de Carlos se halla en John J. pero dejaba que ellos se ocuparan de los detalles. Bergamini. 1981. sino también por su apariencia física. Carlos III. Cuando la determinación de su madre le gano el trono de Nápoles.Estos aspectos sobre la formación de Carlos son discutidos por Anthony Hull en Carlos III and the Bourbon Revival in Spain. 13 . era el tercer hijo sobreviviente del que fuera el primer monarca Borbón español. asistía a misa en la capilla y entonces desayunaba con sus hijos. De seguro. Me quedé desilusionado pero no sorprendido ya que Carlos gobernaba a través de sus ministros a quienes concedía un considerable margen de libertad. The Spanish Bourbons: The History of a Tenacious Dynasty. La caza se convirtió en su gran pasión y se dice que mató más de quinientos lobos y cinco mil zorros durante su reinado 2 . mientras yo investigaba una innovación radical en la política comercial de la corona. rezaba quince minutos. abriendo así el camino para el acceso de Carlos al trono de España. especialmente en los cuatro primeros capítulos. Carlos tenia ojos prominentes. escrita unos cuantos días antes de hacer efectiva la nueva orden. su primer ministro. una nariz más prominente aún.que se enfrentó Carlos III son circunstancias con las que nos hemos enfrentado antes y con las que seguimos enfrentándonos todavía en nuestra propia época. tampoco tenía una apariencia física atractiva y cuando alguien califico a la real pareja de ser la menos atractiva en toda Europa. Carlos tuvo la desgracia de perder a Maria Amalia durante su primer año en España y desde entonces abrazó el celibato. encontré y leí con gran curiosidad una carta de Carlos a su astuta madre. Una vez. A Carlos le educó desde pequeño el ilustrado sabio don Jerónimo Feijoo. una barbilla pequeña y su cuerpo delgado tenia un cierto desgarbo desconcertante. Su medio hermano mayor. en parte por su buena reputación italiana y por la manera tan decisiva con que asumió las riendas del gobierno español. el también ilustrado Bernardo Tannuci. capitulo 3. bebía una taza de chocolate. La llegada del nuevo monarca a Madrid justo antes de la Navidad causó gran furor en la corte. New York 1974. rey de España de 1759 a 1788. Luis. 2 . Fernando. cuando se reunía con sus ministros hasta las once. se levantaba a las seis de la mañana. Terminaba el trabajo a la hora del almuerzo al que seguía una corta siesta. pocos pudieron disentir de esta opinión. falleció después de reinar unos pocos meses y el segundo. rey de 1746 a 1759. Isabel. me dije. Era una carta escrita mientras estaba haciendo noche durante una cacería y en la que se enorgullecía contándole la hazaña de haber matado aquel día un gato montes y una loba. Le gustaba cazar por las tardes. murió sin dejar herederos. Nada más lejos de eso. continuó su esmerada educación en el arte de la política. Washington. recibiendo después a embajadores y a otros dignatarios. Él definía la política a seguir. pasar ratos con 1 . Su día de trabajo comenzaba a las ocho. que aquí podré encontrar algún indicio de su manera de pensar como monarca.

Músquiz y Floridablanca. En efecto. no iba bien con las costumbres de un monarca de la época de Carlos. prestó apoyo a la ciencia y colonizó la poco desarrollada Sierra Morena con gente extranjera a través del proyecto del peruano Pablo de Olavide. y cuando lo hacía era con gran disgusto4 . apuntando que la industria 3 . Carlos fue el más ambicioso y capaz de los monarcas Borbones. Centralizó y basó en la razón la administración real. en las montañas. 14 . Algunos historiadores recientes han llegado a conclusiones tibias en cuanto a los resultados de su reinado. e hizo más eficaz el cobro de los impuestos. De estos magistrados él esperaba y recibía lealtad inquebrantable y ellos a cambio recibían lo mismo de su parte. A diferencia de otros monarcas ilustrados que drenaban pantanos. Aranda. Madrid. 1958. discute los aspectos ilustrados del programa de Carlos. estadistas de la talla de Esquilache.José Antonio Escudero. 5 . 1979. los ambiciosos programas del monarca resultaron menos impresionantes de lo que era de esperar. La característica frescura mental con la que se acercaba a los asuntos de gobierno le hacia fácil la tarea de enfrentarse a atrincherados arreglos privilegiados y de ensayar con desenfado alternativas modernas. la Corte se movía de un lugar a otro de acuerdo con la estación. La política y los políticos en el reinado de Carlos III. Apóstol del gobierno eficaz y campeón del progreso material. Para promover el desarrollo económico. en todos mis años de investigaciones en los archivos solamente una vez encontré una instancia en la que el mismo rey escribiera una Real Orden. Embelleció la ciudad de Madrid. codificó leyes. saludando la primavera en Aranjuez. Carlos construyó un deposito para mejorar el abastecimiento de agua 5 . Esto ocurrió en el año de 1764 a causa de un “impasse” debido a la conducta obstruccionista del Consejo de Indias en cuanto a una reforma del Servicio Real de correos para facilitar una comunicación más eficaz del monarca con su imperio. valle del Tajo. Era raro que Carlos cambiase un ministro. creó un sistema bancario moderno y se esforzó en fomentar la industria nativa utilizando una variedad de medios. buscó la manera de aminorar el poder de una aristocracia vaga y el de las órdenes privilegiadas.Richard Herr. que antes había tenido un monopolio legal. comerciar libremente con las colonias.Vicente Rodriguez Casado. incluyendo la iniciativa del Estado. especialmente 275-76. Dando un significado moderno al término mérito. La política que puso en practica era la típica del absolutismo ilustrado europeo en boga. 1962. Carlos construyó canales. y no teniendo ninguno que valiera la pena drenar en España. Hizo a un lado regulaciones de comercio permitiendo a otros puertos además de Cádiz. En aquellos tiempos. 4 . La esencia del gobierno de Carlos era seleccionar hábiles ministros y consejeros. recogiéndose en el otoño en el sobrio escenario de El Escorial y completando el ciclo pasando el invierno en su palacio de Madrid. no tuvo remilgos en controlar el poder temporal de un clero en buena parte reaccionario. I. mejoró caminos. escapando al calor del verano en La Granja. Los orígenes del Consejo de Ministros en España.sus hijos después y retirarse a la cama temprano 3 . Sin embargo. Aunque siendo hombre piadoso. The Eighteenth-Century Revolution in Spain. como hacían los monarcas de antaño -y aquí Felipe II sirve de ejemplo-. Princeton. Madrid. El dedicar horas de trabajo personal a los asuntos de Estado.

7 . profundamente alarmado. 1985. lo que se ve con mayor claridad en el imperio americano más que en ninguna otra parte de sus dominios. Carlos tomo la decisión en 1761 de aliarse con su primo francés en el Tercer Pacto de Familia. págs. El “comercio libre” entre España y América (17651824). August 1991.1989. Pero si la resistencia dentro de la misma España presentaba un obstáculo al progreso.Aspectos negativos generales sobre los resultados del reinado de Carlos III se hallan en John Lynch. Y por supuesto que cuando La Habana.He discutido este tema en “Towards a Periodization of the Reforms of Charles III”. New World Societies: Essays in Memory of Charles Gibson. 1987.). y en el Caribe durante la Guerra de los Siete Años. las verdaderas causas eran de carácter más serio. 103-17. 6 . Para hacer la situación aún más difícil. 71. Y fue en esta coyuntura cuando el rey se vio obligado por el clamor publico a despedir a su leal pero muy odiado Ministro de Finanzas y Guerra. si bien racionales y liberalizadoras. España y sus dominios se estremecieron hasta sus raíces. en ultima instancia estaban designadas con el objetivo final de alcanzar la mayor eficacia bélica. Es así que cuando se analizan las reformas implementadas por él. Carlos se vio precisado a sacrificar la Florida. Aunque la revuelta ostensiblemente fue una reacción a un esfuerzo nada popular de dictar el estilo del vestuario madrileño. cayó en manos británicas en agosto del año siguiente. La innegable presencia de la mano de la aristocracia se detectaba bajo la superficie de los disturbios populares. Pero Carlos. 15 . Iberian colonies. y con Lowell Blaisdell en “French Influence and the Origins of the Bourbon Colonial Reorganization”.). en Richard L. The Hispanic American Historical Review. Es entonces cuando las limitaciones de la habilidad del monarca para efectuar cambios desde el trono aparecen clara y evidentemente. que la aristocracia permaneció tan poderosa como siempre y las masas de la población tan pobres como antes 6 . Taylor (eds. le había recordado a Carlos el peligro de proceder demasiado rápido en cuanto a cambios drásticos se refería. la Rebelión de las Capas y los Sombreros de marzo de 1766 que forzó su poco digna fuga a Aranjuez bajo la protección de la oscuridad. 1700-1808. y como es lógico. su madre murió en el espacio de unos pocos meses y el paso de las reformas se hizo perceptiblemente más lento de ahí en adelante 7 . la más importante plaza fuerte del imperio español americano. Algo de su problema se debía en parte al poder de las élites españolas que resistían cualquier amenaza a su posición y a su inevitable presencia en la Corte con sus repetidas peticiones de favores. págs. el sumamente capaz Marqués de Esquilache. Bourbon Spain. tomo el camino de culpar a los Jesuitas y de expulsarlos de sus dominios. A principios de su reinado. sin poder para imponerse a la situación. Garner y William B. London. 579-607. Edición privada. Madrid. Con plena conciencia de lo que significaban las sensacionales victorias de Inglaterra sobre Francia en Canadá. lo que hizo de acuerdo con las normas del Tratado de Paris de 1763.progresó poco. y en Josep Fontana y Antonio Miguel Bernal (eds. pero desde ese momento su ansia de venganza contra el enemigo ingles adquirió enormes proporciones. la política exterior y sus correspondientes consecuencias constituían un impedimento de mayor envergadura. Para recuperar La Habana.

Las defensas de las Indias (1764-1799). Veracruz y Campeche. 1987. Maracaibo. y para los anos setenta. España y el mar en el siglo de Carlos III. periódicamente reforzaba sus números con tropas de sus colonias del norte 10 . cap. cap. y en el Golfo de México. aunque España se las arregló para enviar fuerzas adicionales cuando la crisis se hizo más seria. cuando los británicos llegaron con una fuerza invasora de 14. Puerto Cabello. Trinidad y Margarita. Military. y hasta Tierra del Fuego en el extremo meridional de América del Sur. sin embargo. es más. como lo habían demostrado las guerras del siglo XVIII. Desgraciadamente.000 hombres. 1986. Aun así. Santo Domingo. 1. La Guaira y Cumaná. pero los medios eficaces para conseguirlo eran pocos. sino que también era imperiosa la necesidad de reorganizar y aumentar el ejército. En el continente.Kuethe. gracias a la prodigiosa producción de los astilleros cubanos.). Carlos se enfrentaba con la defensa de un imperio que se extendía de Luisiana a California en el norte. implicaba reforzar la institución militar hallando los fondos necesarios para ello. San Juan y Cartagena eran masivos 9 . Madrid 1989.300 soldados. Madrid.Vease Allan J. Cuba. las más de las plazas fuertes solo contaban cuanto más con un batallón o dos permanentes. lo que como es claro no era suficiente. intensifico. Fue así que cuando la guerra comenzó a principios de 1762. el ambicioso programa de armamento que había heredado de su medio hermano. mientras el enemigo. Es así que tomó la decisión peligrosa y de gran magnitud de armar a sus súbditos americanos en lo 8 . 2: y Vicente Palacio Atard (ed.Julio Albi. cap. Carlos continuó. limitaron las posibilidades del monarca quien solo pudo aumentar el ejercito regular en la mitad de su total. and Society. Kuethe. que controlaba el mar. especialmente con las necesidades presentes en Europa. llegaba a ser la segunda en el mundo occidental. Las plazas fuertes más estratégicas de las islas eran La Habana y San Juan de Puerto Rico. debido al enorme costo de mantener en pie efectivo un ejercito. En tierra. 9 . Cuba… cap. No solo se necesitaría reconstruir y extender las fortificaciones de La Habana y de las otras plazas fuertes. 6. Inglaterra era la reina de los mares y eso no habría de cambiar. la marina española. El Caribe era la zona más vulnerable. Sin necesidad de grandes fuerzas terrestres dada su condición de isla. La Habana solo pudo recurrir a 2. estaban Omoa. 16 . Portobelo y Panamá.El reto con el que Carlos se enfrentaba era a la vez sencillo pero increíblemente complejo 8 . pero. el exitoso sitio de La Habana en 1762 demostró que los emplazamientos fijos ya no estaban en condiciones de enfrentarse con éxito a las poderosas fuerzas británicas. y las de estrategia algo menor Santiago de Cuba. Santa Marta. contaba solamente con la mitad de las fuerzas que la inglesa. Inglaterra siempre podría gastar más que España. 1753-1815: Crown. (Knoxville. lo que implicaba que también podría escoger libremente el siguiente punto de ataque. Era más que evidente que la preparación de las colonias para la fase siguiente de la constante lucha con Inglaterra. Los enormes gastos de la construcción de navíos y del mantenimiento de las fortificaciones. 1. Estos sitios variaban en grado de fortificación pero los emplazamientos de La Habana. 10 . El aumentar las guarniciones regulares repartidas por toda América era posible solo en grado limitado. Cartagena.

Hasta este momento el uso de armas estaba primordialmente en manos españolas. He aquí la gran paradoja de la política colonial de Carlos III: al aumentar la habilidad del imperio para defenderse de ataques de fuera.que ha pasado a la historia como el sistema de milicias disciplinadas. no podían. Finalmente. Se alistaron. no era amigo de privilegios. o sea. Los riesgos eran enormes y el rey lo sabia. eran productivas al generar entradas al Real Tesoro. 17 . poco entrenadas y aunque eficaces contra piratas o desórdenes públicos. Durante tiempos de guerra. ¿Se le puede. el privilegio militar era el único medio de mantener la moral y el compromiso de llevar armas en nombre del Rey. El fuero militar en manos de oficiales más preocupados en promover la moral de sus unidades que en asuntos de justicia imparcial. especialmente Nueva España o México. Para entrenarles. las milicias estaban mal armadas. aumentaba el riesgo de perderlo a la larga desde dentro. enfrentarse a fuerzas veteranas. el fuero militar y otros derechos de menor importancia. 11 . entonces. donde proyectos reformistas sufrían falta de fondos porque les eran negados los frutos devengados de las colonias. Pero el fuero privilegiado significaba que los miles de soldados civiles que habitaban en muchos de los centros de población del imperio responderían ahora a la justicia militar en sus casos judiciales. amenazaba socavar las instituciones legales de las colonias y Carlos. ponerla a un nivel militar comparable al de los soldados veteranos. se integraron al mando oficiales y soldados del ejercito regular para funcionar a la par de aristócratas voluntarios quienes estaban en posesión de la autoridad. Era de esperar que monarcas ilustrados erradicaran privilegios y arreglos especiales del código judicial. a través de un entrenamiento intensivo. Sin embargo. pero también comprometía el monopolio español de las armas en las colonias en los momentos en que había que aumentar los impuestos para sufragar los gastos de la expansión militar. el imperio español no solo sufragaba los gastos del gobierno colonial y de su defensa. La milicia disciplinada cambió el cuadro radicalmente. bajo ningún concepto. En ese momento histórico. las rentas reales tendrían que aumentar pero para ser usadas en América y no en España. la alternativa era el riesgo de perder más trozos del imperio a manos de un enemigo ambicioso 11 . se podía movilizar la milicia y. Hasta este momento. Las guarniciones fijas del ejercito regular eran esencialmente unidades españolas bajo el mando de europeos contando con limitada participación criolla.2 y 3. Las unidades practicaban todos los domingos después de misa y regularmente en periodos de mayor duración. Dado que la milicia no recibía remuneración cuando no estaba movilizada. culpar por hacerle frente al peligro más inmediato? Las finanzas presentaban problemas en otro nivel. sino que enviaba el sobrante a Madrid. Las colonias americanas. Cap. equiparon y uniformaron soldados de infantería y de caballería en batallones y regimientos estandarizados.Ibid. la milicia recibió privilegios militares en pleno. El armar a los americanos de manera eficaz por medio del sistema de milicias prometía un equilibrio con las fuerzas inglesas. pero Carlos se vio obligado a recompensar a sus milicianos si esperaba que ellos tomaran las armas en su nombre. como se recordará. A diferencia de las colonias inglesas.

Jacques A. el sin fin de programas de fortificación. lo que afianzaba su fuerza militar 12 . nuevas exacciones y un lucrativo programa de monopolios sobre el tabaco y el aguardiente. Bernardo. como lo es también que colonias periféricas como La Habana y Buenos Aires experimentaran un rápido crecimiento económico. Barbier. caps. 1984. En efecto. 1985. Commercial Rebellions between Spain and Spanish America in the Era of Free Trade. con el titulo de intendentes. 1985. Hay que reconocer que las medidas distadas por el rey para implementar estos cambios tan drásticos. Buenos Aires se convirtió en el cuarto virreinato en 1776. Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas. caps. 1-88. 8. “Indies Revenues and Naval Spending: The Cost of Colonialism for the Spanish Bourbons.Kuethe. como también aumentó la falta de templanza de los regentes-visitadores recaudadores de impuestos enviados por Gálvez a Perú y a Nueva Granada. En una época en que la guerra era un medio aceptable para resolver disputas internacionales. 3-4. estas nunca fueron suficientes 15 . 1978. 15 . 1778-1796. Y cuando algún pequeño sobrante surgía. 21. La construcción de barcos. la marina sabía donde utilizarlo porque nunca había barcos suficientes 16 . John Leddy Phelan. Aun la milicia tenia que ser uniformada y equipada. 4. y el ampliado ejercito regular. estaban dirigidas a otro aspecto de las finanzas. En 1776.Las reformas colaterales destinadas a mantener el aspecto militar tenían que ver con las reales finanzas. Él debía haber despedido a Gálvez. y había que pagar los sueldos de los oficiales veteranos asignados a ella. Liverpool. cambió el panorama. Rebellions and Revolts in Eighteenth Century Peru and Upper Peru. tal como fueron puestos en efecto y supervisados por poderosos administradores provinciales. las demandas de fondos aumentaron. Cuba… cap. fueron introducidas poco a poco y con suma cautela durante los primeros años. págs. “Periodization”….Lynch. 4-5. Su apetito de dinero y su simpatía hacia gastos militares eran desmesurados. 1781. Y a pesar de la resistencia de Gálvez las entradas reales alcanzaron cifras extraordinarias durante la década de los ochenta. 18 . un sobrino del ministro. Nuevas tasas de impuestos. 13 . y que su éxito contrasta vivamente con el fracaso de los ingleses en su intento de implementar reformas similares en sus colonias norteamericanas. Bourbon Spain… cap. pero ése no era su estilo. España entró en una verdadera 12 John Fisher. Jahrbuch fur Geschichte von Staat. Protestas en masa así como rebeliones invadieron los altiplanos de América del Sur recordándole al monarca las limitaciones practicas que inhibían un aumento rápido de impuestos 13 . The People and the King: The Comunero Rebellion in Colombia. y además. Colonia. 14 . Carlos liberalizó esta última para estimular el comercio entre las colonias americanas por medio de una serie de pasos desregulatorios que empezaron en 1765 y llegaron a su clímax en 1778 con el Reglamento de Comercio Libre. 1763-1807”. Madison. imponían nuevas demandas al tesoro real. El que estas medidas estimularan el comercio legal y ampliaran las entradas de impuestos derivadas del mismo es indiscutible. Sin embargo. Scarlett O’Phelan Godoy. la nueva y desafortunada elección de José de Gálvez como Ministro de Indias.Kuethe. administración y política de comercio. 16 . estaba ocupado en La Florida acumulando gloria para la corona española 14 . Durante la intervención de España en la Guerra de la Revolución Americana.

Sevilla.1957. nunca parecían saciar el hambre de fondos de las plazas fuertes estratégicas. San Juan y algunos también a San Agustín.Lyle N. y Lima a Panamá. que nunca concedía prioridad alguna a la responsabilidad cívica 20 . 5.” en Temas de historia militar. Es cierto que las obligaciones del Estado en el siglo XVIII no eran tan extensas como las de los gobiernos modernos ( la Iglesia. 19 . También. 1764-1800. . existen indicios de que él había comenzado a prestar atención a estos problemas. pero después de los gastos indispensables para mantener los palacios (otro 11%). se había dado orden de reducir los presupuestos de la defensa colonial y de aumentar al máximo las remisiones a la península.Lynch. las que se las ingeniaban para inventar nuevas e imperiosas necesidades. México. de que Carlos disponía en España 17 . Hacia finales del reinado de Carlos III. De aquí que los agobiados Oficiales Reales se vieran obligados a obtener prestamos usurarios de los mercaderes locales para comprar. Para mediados de los ochenta. Para fines de siglo. pero es seguro que éstas serian peores 18 . mercancías a precios inflados. la proporción favorecía a los americanos al tiempo que la deuda a los mercaderes coloniales continuaba aumentando a pesar de las inmensas cantidades de rentas generadas en las colonias. y las colonias ricas a las estratégicas pero necesitadas periferias. especialmente cap. Un problema especialmente constante e inoportuno en el financiamiento del sistema colonial de defensa era la distribución de las rentas. Págs. 1982. lo que con el disfrute del privilegio militar convertía al ejército. Sevilla 1983. los gastos militares consumían más del 70% de los fondos. “Indies Revenues”. Y es aparente que los situados siempre llegaban con retraso. 325. McAlister. tanto regular como miliciano.Ver. 1988. Bourbon Spain…. Gainesville. los oficiales americanos sumaban más que los europeos en el ejército regular. y Juan Marchena Fernández. 19 . Aún antes del fallecimiento del Ministro de Indias Gálvez en 1787. 20 . autosupervisada. Es así que los criollos no solo financiaban el ejército americano sino que también controlaban su mando 19 . por ejemplo. el sucesor de Gálvez. 176-88. inclusos los recaudados en el imperio americano. The ‘Fuero Militar’ in New Spain. se ocupaba con ahínco 17 18 . Antonio Valdés. Madrid. Oficiales y soldados en el Ejercito de America.Juan Marchena Fernandez. “Financiacion militar y situados. No tenemos aún figuras comprensivas de las colonias.. y La institucion militar en Cartagena de Indias en el siglo XVIII. Barbier. conocidos como Situados.carrera armamentística tan costosa o quizás más que la de nuestros tiempos. se ocupaba de la enseñanza y del servicio social). lo que señalaba otra grave erosión de la autoridad española.. Estas obligaciones no solo se saldaban con dinero. por ejemplo. en una institución autónoma. quien había conseguido una dulce venganza en Pensacola en 1781 y recobrado La Florida en el tratado de paz de 1783. Sin embargo. Santo Domingo. remitía millones de pesos a La Habana. Para los años setenta. 261-307. estos envíos. por ejemplo. de ellos mismos. Las áreas de tierra adentro transferían dineros a la costa. 3. especialmente cap. el altiplano peruano mantenía a Buenos Aires. a Carlos le quedaba muy poco para invertir en programas domésticos de reforma en la península. sino permitiendo la entrada en numero cada vez mayor de jóvenes criollos en el cuerpo de oficiales. y sin mencionar la administración central.

Jacques A. teniendo en cuenta los males que iban surgiendo de la competición militar con su 21 . Carlos ya había iniciado una prudente reorientación de su política. un destino que terminaría en el proceso de independencia. podía concebir los problemas que eventualmente surgieron. y dentro de ellas al sector militar. pero la Revolución Francesa surgió en el verano siguiente. Durante el reinado de su hijo. en rápida sucesión. Para los años ochenta su ejército reorganizado había reconquistado La Florida. Y al menos en apariencia. con ejes con los que en el presente podemos vincularnos 21 . sin capital suficiente y con grandes impuestos. 1977. se mantuvo frágil y esclerotizada. Cuando Napoleón se apoderó del trono de España. February. 22 . The Journal of Economic History. “Revolutionary Wars”… 331-34. 41. pág. Desafortunadamente la nueva orientación al programa no tuvo oportunidad de resultar exitoso. Barbier. Pero Carlos III solo podía reaccionar ante las realidades con las que tenia que lidiar y eso lo hizo con energía y eficacia. las colonias americanas controlaban su propio destino. Su hijo trató de mantener la nueva política colonial de su padre. Pero Carlos pagó por todo ello un precio terrible. por supuesto que no. su armada era la mejor con excepción de la inglesa. la mercancía española manufacturada llevada en buques españoles mantuvo su condición de reexportación extranjera como antes. “The Culmination of the Bourbon Reforms. June. sin acceso a las rentas de las Indias y tras los quince años de guerra para los que no estaba preparada. 331. que se despilfarró en la defensa colonial? Desde nuestro punto de vista. Barbier and Herbert S. 1787-1792)”. Nelson destruyó gran parte de la armada española. Klein. pág. Esto es en sí el principio de un nuevo proceso político. la América estaba bien defendida y producía importantes rentas reales. y para el año 1793 España se hallaba en pie de guerra otra vez. solo la poco defendida Trinidad cayó en manos inglesas. Al llegar el año de 1808. y España era una potencia de primer orden. Los contratistas de defensa se enriquecieron. y la defensa colonial se convirtió cada vez más en un asunto del quehacer americano 22 . 1784-1807”. ¿Fueron la pérdida de La Florida en 1763 y la posibilidad de perder otras posesiones marginales asuntos tan serios como para justificar la inversión.en aplacar la furia de los contribuidores de impuestos en las zonas del interior. al darle forma a la estrategia en 1763. cuyos privilegios amenazaban la estabilidad del gobierno. Los gastos militares devoraron el dinero de las rentas que podrían haber sido invertidas con mejores resultados en la industria española. 1981. ¿Podía haber tomado otras medidas? En su haber hay que recordar que muy poco tiempo después de que la Guerra de la Revolución Americana le trajera la venganza y debilitara la amenaza inglesa en Norte América. Carlos se enfermó de un catarro mientras cazaba.Barbier and Klein. y la consecuente fiebre le condujo a la muerte a los 72 años el 14 de diciembre de 1788. primero con Francia hasta 1795 y luego. el programa de Carlos funcionaba a pedir de boca. en términos monetarios e institucionales. Aunque el comercio legal con las colonias aumentó. pero la más economía española. “Revolutionary Wars and Public Finances: The Madrid Treasury. En 1805. 57. 1796-1802 y 1804-1808. The Hispanic American Historical Review. 51-68. dos veces con Inglaterra. se hallaba en estado de bancarrota. El poder pasó a las colonias. 20 . Se da por sentado que nadie. España.

Es evidente que el tiempo no le permitió a él. las que incluían un imperio programado para destruirse a sí mismo. Los fracasos de la España de la Ilustración dan razón a una pausa. o a España recoger los frutos de su política moderada. En el camino hacia un progreso real y duradero se hallaban los insuperables obstáculos de las élites arraigadas y privilegiadas. Kuethe. págs. de la incesante competición internacional sin cuartel que obligaba a constituirla en el centro de atención en todo momento. 283-88. plagada de injusticia social y dominada por poderosos intereses creados. 1991. Historia Mexicana. A pesar de su bien educada y bien intencionada dirección. 41. y de las irresolubles exigencias monetarias reflejadas en enormes deudas causadas por las inevitables necesidades militares. Carlos III dejó a España en casi las mismas condiciones en las que la halló: económicamente débil. 23 . quienes no tenían intención alguna de sacrificarse para el mayor bien común.Allan J. 21 . La identificación a través de la razón del camino hacia la reforma y el progreso era una cosa. “La desregulación comercial y la reforma imperial en la época de Carlos III: Los casos de Nueva España y Cuba”. octubrediciembre. pero su condición descansaba en bases frágiles. pero el andar por ese camino otra muy distinta.enemigo insular 23 . a su hijo. Es cierto que España había resurgido con un papel mayor en la lucha política europea. en áreas claves.

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