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VOCES INVISIBLES

Foto: David Gillanders

Testimonios de hambre y sida en Zambia


Un Informe del Hunger Watch de la Red Internacional Acción contra el Hambre

La pandemia del VIH/SIDA ha traspasado las fronteras de la salud. Sus efectos sobre
la seguridad alimentaria y el desarrollo rural están siendo catastróficos,
especialmente para el continente africano, amplificando la vulnerabilidad de los
africanos y reduciendo las posibilidades de desarrollo.
Acción contra el Hambre ha recogido en Zambia, el país con la cuarta mayor
prevalencia de VIH en el planeta, las voces de quienes conviven cada día con las
secuelas económicas y sociales del virus, y que piden a voces (invisibles) una
respuesta integral desde todos los frentes.

Dossier para medios de comunicación


1 de diciembre de 2007
1. VOCES DE HAMBRE Y SIDA EN ZAMBIA
Después de 24 años de convivencia global con el VIH/SIDA, hoy sabemos
con certeza cuáles son las causas que lo provocan, los medios por los que se
transmite y las formas de prevenir la enfermedad. La pandemia ha desatado
una movilización mundial sin precedentes, dando origen a una agencia
especializada en las Naciones Unidas, un Día Internacional de la Lucha contra
el Sida (el 1 de diciembre), millones de euros destinados a investigación,
El sida ha campañas de sensibilización, educación en las escuelas, la concienciación de
desatado una miles de ciudadanos en todo el mundo…
movilización
mundial sin La progresión de la enfermedad ha logrado ralentizarse en casi todas las
precedentes que
ha dado
regiones del mundo. Pero en África Subsahariana, donde se encuentran dos
resultados en casi tercios de la población que vive VIH en el mundo, se produjeron 2,8 millones
todo el mundo de nuevas infecciones en el último año. En esta región, donde la enfermedad
se cobró dos millones de vidas sólo en 2006, el 5,9% de la población (24,7
millones de personas) es seropositiva.

Acción contra el Hambre ha podido constatar cómo en Zambia, Zimbabwe,


Malawi, Lesotho o Swazilandia las líneas del sida se superponen a las de la
desnutrición, conformando un círculo vicioso por el que las dos pandemias se
retroalimentan mutuamente: las familias se enfrentan a la pérdida de bienes y
Huérfanos,
ingresos y gastos, trabajadores productivos, la capacidad familiar de producir y comprar
desnutrición y alimentos se ve reducida mientras los gastos aumentan. El hogar puede llegar a
discriminación reducirse a un grupo de ancianos y niños empobrecidos, con poca capacidad
son términos que para acceder a recursos alimentarios y agrícolas. La desestructuración social
permiten una debilita los mecanismos habituales de subsistencia de hogares y comunidades,
lectura en clave
socieconómica
que se demuestran incapaces de responder al aumento de necesidades.

Un enfermo de sida necesita un mayor aporte alimenticio para mejorar sus


defensas. Pero los ingresos de los hogares afectados por las familias
disminuyen (pierden mano de obra activa, deben dedicar más tiempo al
cuidado de los enfermos), mientras los gastos (médicos, funerarios) aumentan.
Esta mezcla explosiva de sida y desnutrición no se limita a consumir sólo el
presente sino que se proyecta en el futuro: el sida ha dejado ya más de doce
millones de huérfanos en África Subsahariana, niños y niñas que tienen que
dejar la escuela para ocuparse de la tierra y del hogar, mermando de esta forma
las posibilidades de desarrollo futuro del país. Y todo esto ocurre mientras
El último informe
del Hunger Watch
muchas personas, hogares y comunidades se niegan a aceptarlo: dar la espalda
de Acción contra a esta realidad y discriminar a los que la padecen es, a menudo, la única salida
el Hambre recoge que pueden entrever quienes conviven con la enfermedad. .
los testimonios
de 20 familias Por todo ello y para plantar cara realmente al alcance de esta realidad es
afectadas por el
necesario plantear un enfoque multidisciplinar centrado en la protección de
VIH
lo social, de la alimentación y de los medios de vida, que vaya mucho más allá
de considerar la pandemia como una simple cuestión de salud.

Las historias recogidas en “Testimonios de hambre y sida en Zambia”,


primera entrega de la serie Voces Invisibles del Hunger Watch de la Red
Internacional Acción contra el Hambre, son una prueba de cómo la
enfermedad afecta a los miembros económicamente más productivos de las
familias y de cómo el VIH/SIDA representa un problema de importancia
capital para el desarrollo agrícola, económico y social de familias y
comunidades.
Se trata de testimonios directos, en primera persona, en torno a cuatro ejes:
huérfanos, ingresos y gastos, hambre y discriminación. Han sido recogidos
durante seis meses en la ciudad de Kitwe (Zambia) en 20 hogares afectados
por la enfermedad, desde el convencimiento de que las personas que viven en
primera persona la enfermedad también pueden ser considerados “expertos”, y
su participación debe ser la base de cualquier intervención humanitaria que
pretenda ser eficaz. Sus voces, en sordina a menudo entre la comunidad
internacional, junto con las imágenes capturadas por el objetivo de David
Gillanders, nos gritan en este informe que plantar cara seriamente a la
enfermedad pasa por garantizar muchos de los derechos humanos de esta
población, entre ellos el derecho a la alimentación.

2. ¿DÓNDE ESTÁ ZAMBIA?

Zambia ha
pasado de ser el Zambia en cifras
tercer productor
mundial de cobre, Habitantes: 11 millones
en los años Esperanza de vida al nacer: 37,7 años
sesenta, a ser Población desnutrida: 23%
hoy el cuarto país Población sin agua potable: 42%
del mundo en Población con VIH: 17%
prevalencia de Fuente:
VIH Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

Más de 70 grupos étnicos pueblan este país que trata de recuperar con el
turismo las posiciones perdidas por la caída, en 1975, de los precios
internacionales del cobre. En los años sesenta, Zambia era el tercer productor
mundial de este mineral, por detrás de EEUU y la URSS.

En Zambia, el cuarto país del mundo con la prevalencia más elevada de VIH
entre adultos, más de un millón de personas entre la población adulta viven
con la enfermedad. El 17% de la población de entre 15 y 49 años está
diagnosticada como VIH-positiva. Según los cálculos de los servicios sanitarios
del gobierno, el 50% de los ingresos hospitalarios se deben a la morbilidad y
mortalidad provocada por el VIH/SIDA. Como consecuencia directa de los
fallecimientos relacionados con esta enfermedad, la esperanza de vida en este
país es de sólo 37 años y ocho meses.

KITWE cerca de la frontera con la


En Kitwe, tercera República Democrática del Congo, es la
ciudad del país, tercera ciudad más importante de Zambia.
el 26,6% de la
población es
Es un punto comercial importante y el
seropositiva lugar en el que se asienta uno de los
principales mercados de la región. Con la
segunda tasa de infección por VIH más
elevada del país, sólo por detrás de la
ciudad turística de Livingston (30,9%), se
calcula que un 26,6% de la población de la
zona de Kitwe es VIH-positiva, una cifra
un 9% superior al promedio nacional.
Como consecuencia del alto índice de
prevalencia del VIH en Kitwe, ha aumentado el número de lugares en los que
se ofrece tratamiento para el VIH/SIDA y actualmente 75.000 personas
reciben medicación antirretroviral; sin embargo, esta cifra no representa más
que un 20% del total de las personas que lo necesitan. Solamente un 25% de
las mujeres embarazadas VIH-positivas de la región reciben tratamiento
completo con medicamentos antirretrovirales profilácticos, que reducen
significativamente el riego de transmisión de la enfermedad de madre a hijo.

3. SIDA Y HUÉRFANOS
Ivy Mwansa
Pueblo de Zamtan
19 años
Mantiene a una familia de cinco
personas

Cuando mi padre murió nos cambió la vida.


Nuestros familiares nos prometieron que
“Nunca creí que algunos de nosotros podríamos vivir con ellos
mi madre iba a (Ivy tiene varios hermanos), pero no fue así. No
morir. Pensaba sé cuál fue la causa de la enfermedad de mi
que, como mi padre. Parecía que estaba bien durante el día,
padre había pero empeoraba por la noche. No nos dimos
muerto, a mi cuenta de que sus piernas estaban mal hasta
madre no le que se le hincharon tanto que no podía moverse.
pasaría lo
mismo” Inmediatamente después mi madre enfermó. Al
principio tenía disentería, pero después empezó
a toser y le dolían las piernas. No tenía fuerzas
para levantarse sola, así que tenía que ir con
ella al baño
Ivy Mwansa prepara la cena para su familia a la puerta para ayudarle
a lavarse. de su casa en el distrito de Zamtan, Kitwe Estuvo
enferma durante más de seis
meses y se puso tan mal que no podía amamantar a mi hermano pequeño. Era sólo un bebé
“Cuando las
y mis hermanas se lo llevaron a mi tía, que también tenía un niño pequeño, para que lo
cosas van bien,
alimentara. Mi madre dejó su trabajo a tiempo parcial y yo dejé de ir a la escuela durante
comemos todos
un tiempo para poder ganarme la vida.
los días pasta de
maíz. Trato de
Nunca creí que mi madre iba a morir. Pensaba que, como mi padre había muerto, a mi
sacarle más
madre no le pasaría lo mismo. Cuando se puso peor nos fuimos todos a casa de mi tía; ella
partido
preparaba la comida para mi madre y me mandaba a mí al puesto de salud a buscar
cocinándola con
medicinas. Estuvimos viviendo con mi tía durante un tiempo después de la muerte de mi
hojas de
madre, pero después ella también cayó enferma y murió, así que ahora dependo de mí
calabaza o de
misma. Cuando las cosas van bien, comemos todos los días pasta de maíz que me da una
batata en lugar organización de la comunidad por ser huérfanos y depender de nosotros mismos. Trato de
de utilizar sacar más partido a la pasta cocinándola con hojas de calabaza o de batata en lugar de
hortalizas” utilizar hortalizas, pero si se nos acaba la pasta de maíz tengo que comprar comida para
todos.

Un tío nuestro me da dinero para comprar comida. Trato de no depender de él porque tiene
muchos hijos y otras personas de las que ocuparse, así que cuando las cosas se ponen
realmente difíciles llevo a todos mis hermanos al molino de maíz y recogemos los restos de
cereal que quedan, los tamizo para tratar de quitarles la suciedad y los cocino.

Si los vecinos se dan cuenta de que tenemos problemas nos invitan a comer con ellos. Como
son muchos de familia, dejo que vayan mis hermanos y yo me quedo en casa. Hay noches en
las que nos vamos a la cama sin haber comido, así que al día siguiente busco trabajo para
ese día, pero no es una buena forma de trabajar porque necesito dinero para un montón de
cosas. Mi hermano más pequeño es asmático y lo pasa muy mal. Cuando mis padres vivían
lo llevaban al hospital y tenían medicinas en casa, pero yo no puedo hacer eso.
.Testimonios como el de Ivy nos muestran cómo a medida que aumenta el
número de adultos enfermos, las familias pierden a los que aportan el ingreso
Los niños que
tienen a su cargo
económico. El VIH/SIDA aumenta las necesidades de consumo y agota los
a su propia recursos del hogar. La epidemia erosiona los mecanismos y métodos de
familia asumen supervivencia. Aumenta las tasas de dependencia familiar, reduce la
responsabilidades productividad y la capacidad de prestar cuidados a los hogares, y perjudica la
adultas transferencia intergeneracional de conocimientos y capacidades locales.

En los huérfanos El hecho de no poder trabajar y, por tanto, de no poder sostener a su familia o
siempre está no tener acceso a una enseñanza ininterrumpida y sostenida en el tiempo son
presente el miedo factores clave que los niños que viven solos expresan con preocupación. Los
a que la niños huérfanos como consecuencia del VIH/SIDA viven con la ansiedad
enfermedad les añadida y latente de que ellos o sus hermanos también puedan infectarse, por
ataque a ellos
lo que siempre está presente el miedo a que la enfermedad ataque a su familia,
incluidos ellos mismos.

4. INGRESOS Y GASTOS FAMILIARES


Damalesi Phiri
Pueblo de Kwacha
47 años
Mantiene a una familia de 7 personas

Damalesi Phiri, sentada con su nieta huérfana Harriet, viste a su nieto Peter, de
tres años.

Padezco una enfermedad en la sangre. El centro de salud me da el tratamiento gratis pero


las enfermeras me han dicho que debo tomarlo con un suplemento alimenticio. Debo
“Padezco una hacerlo todos los días porque parte de mi bienestar está en ingerir buenos alimentos, pero
enfermedad en la tengo cinco huérfanos a mi cargo y además mi madre vive conmigo, por lo que son seis
sangre. Tengo bocas a las que tengo que alimentar.
que ingerir más
alimentos porque La enfermedad comenzó con úlceras en el cuerpo que me molestaban mucho; durante
me han dicho que mucho tiempo, hasta que desaparecieron, tuve una sensación de quemazón bajo la piel.
mi bienestar Cuando volvieron a aparecer mi cuerpo empezó a hincharse tanto que fui al consultorio de
depende de ello salud. Me preguntaron si dormía bien por las noches y si estaba casada o vivía con un
pero tengo cinco hombre y les expliqué que mi marido había muerto. Sufrió tanto con la malaria y la fiebre
huérfanos a mi que tuvo que dejar su trabajo y luego murió. No me he vuelto a casar.
cargo”
La vida sin mi marido ha sido una constante lucha por la supervivencia. A veces me
contratan para tejer manteles y otras veces dependemos del dinero que nos dé la familia
para poder comprar comida. Mi segundo hijo, varón, me ayudaba mucho, pero también ha
muerto. Sin mi hijo, la única ayuda que recibo es la de mi vecino, un miembro de la
congregación de la iglesia anglicana. Ayuda a mi familia porque sabe que me cuesta salir
adelante con el dinero que obtengo tejiendo y vendiendo las pocas cosas que tengo. Yo sola
no puedo conseguir cosas tan sencillas como el agua, ya que la compañía del agua me ha
cortado el suministro porque no puedo pagar la factura. Ahora los niños traen agua de casa
Cuando tejo una de nuestro vecino para nuestro consumo y el lavado de la ropa.
prenda de buen
tamaño y llega un Cuando tejo una prenda de buen tamaño y llega un cliente que la paga bien, puedo preparar
cliente que la mejores comidas. Ésos son mis días de suerte. Entonces tenemos hortalizas, judías y a
paga bien, puedo veces carne, pero en general nuestra dieta no es buena y eso perjudica a los niños y me
preparar mejores perjudica a mí. Cuando no vienen clientes a comprar mis prendas, me quedo en casa y
comidas. Ésos algunos de los niños y yo nos vamos a la cama sin haber comido. Pasamos muchas
son mis días de privaciones, así que no puedo decir que mis hijos tengan una buena vida.
suerte
Entre el VIH/SIDA y las capacidades económicas de las familias afectadas,
existe una relación compleja que se traduce en un círculo vicioso: merma los
recursos humanos, cambia los mercados laborales, perturba la producción y el
consumo, ahonda la pobreza. El mercado de trabajo ofrece a los más
vulnerables empleos agotadores y mal pagados. Pocos hogares se mantienen a
sí mismos con una sola fuente de ingresos y la mayoría dependen de los
ingresos procedentes de diversos miembros de la familia. Como hemos
Las familias observado, las personas que viven con el VIH/SIDA y las familias afectadas
afectadas por el por el VIH se encuentran con que la capacidad del hogar para producir o
VIH se encuentran comprar comida se reduce en gran medida y sus mecanismos de supervivencia
con que la son cada vez menores.
capacidad del
hogar para
producir o La falta de infraestructuras hídricas fiables en algunas zonas de Kwacha,
comprar comida Chimwemwe, Chipata y Zamtan ha hecho que los hogares se vean obligados a
se reduce y sus compartir los servicios sanitarios, lo que puede crear dificultades a las personas
mecanismos de que viven con el VIH/SIDA. La recogida de agua puede ser una tarea difícil
supervivencia son
cada vez menores
cuando hay pocas personas que puedan recorrer la distancia necesaria para
acceder a los puntos de agua, como se observa en los testimonios; quienes
tienen ingresos reducidos no siempre pueden pagarla. Las personas que viven
con el VIH/SIDA deben beber grandes cantidades de agua, sobre todo cuando
toman medicación antirretroviral.

5. HAMBRE Y SIDA
Anónimo
Pueblo de Zamtan
72 años
10 personas en el hogar
“Una vez al día,
por la noche,
comemos
“n’shima” y
hortalizas con
“relish”. La
iglesia nos ayuda
con comida, me
dan un recipiente Una mujer cultiva raíces de mandioca en su terruño, distrito de Zamtan, Kitwe.
pequeño con
pasta de maíz y
nos compran Mi marido y yo tuvimos muchos hijos juntos antes de que él falleciera. Cuando empezaron a
sardinas y jabón. morir, unos detrás de otros, me pregunté si habríamos enterrado a su padre correctamente,
Lo que nos dan no de acuerdo con nuestras costumbres. He perdido a cuatro de mis hijos y a una hija y todos
es suficiente, ellos sufrieron de diarrea e infecciones en la piel.
pero como es un
regalo, se lo Llevé urgentemente a uno de mis hijos al hospital, pero no sobrevivió. Unos años después
agradezco”. llevé a otro al médico de mi pueblo en Mazabuka. Poco después estaba en el hospital
misional de Ibenga; fue muy duro traer su cuerpo a Kitwe. No podía llorar como hice con
los otros porque mi pena era muy grande. De vuelta a casa, no podía imaginar que dos años
más tarde volvería a llorar una muerte.

Me ocupo de mis seis nietas y mis dos nietos huérfanos, aunque no viven conmigo. Me
preocupa que en poco tiempo todo me resulte mucho más difícil, así que ahora trabajo muy
duro y sin cesar para seguir cultivando y recolectando las cosechas de cacahuetes,
hortalizas y maíz. Cuando la cosecha de maíz es buena consigo seis sacos, de 50 kilos cada
uno, con los que gano lo suficiente para alimentar a mis nietos hasta que empiece la
estación de lluvias.

Una vez al día, por la noche, comemos “n’shima” y hortalizas con “relish”. La iglesia nos
ayuda con comida, me dan un recipiente pequeño con pasta de maíz y nos compran sardinas
y jabón. Lo que nos dan no es suficiente, pero como es un regalo, se lo agradezco. También
cultivo hortalizas para comer y el resto lo llevo al consultorio que está aquí cerca. Las
Acción contra el enfermeras compran mis productos y utilizo ese dinero para comprar agua en el pozo.
Hambre
recomienda que Cuando mi marido vivía teníamos aves de corral. Construí un recinto para los pollos,
las personas con aprendiendo de mi marido. Criar pollos no es fácil, pero se gana un buen dinero. Tenía
VIH aumenten en algunos ahorros que pensaba emplear en comprar algunos polluelos, pero resulta caro
un 10% su ingesta cuidar de mis nietos, así que tuve que tirar de ese dinero.
de calorías, y en
Ahora tengo más facturas que pagar: dos de las hijas que me quedan están enfermas. Ellas
un 30% cuando
no me dicen lo que les pasa, pero la gente me dice que están enfermas por el VIH. Yo
aparecen los
pregunto qué tipo de enfermedad es esa, por la que muere un niño varón, muere la esposa, y
primeros
los otros niños sobreviven. Me preocupa que de aquí a un tiempo mis nietos me dejen, como
síntomas de la
lo hicieron mis hijos. Todas estas cosas me preocupan, así que me quedo en casa y me
enfermedad
concentro en trabajar en el campo, y de esa forma mis nietos siempre tendrán lo que
necesiten.

Disponer de una alimentación suficiente es especialmente importante para las


personas que viven con el VIH/SIDA. La desnutrición debilita el sistema
inmunitario y por consiguiente puede llevar al desarrollo acelerado de las
enfermedades asociadas con el SIDA en las personas que son VIH positivas.
Los asesores nutricionales de Acción contra el Hambre recomiendan que las
personas que viven con el VIH/SIDA aumenten su ingesta de calorías en un
10%, incluso en ausencia de síntomas clínicos del virus. A quienes presentan
síntomas se les recomienda aumentar su consumo entre un 30 y un 100%,
dependiendo de su edad y estado de salud. Como hemos observado en la
mayoría de las familias afectadas por el VIH/SIDA, cuando un miembro de la
familia enferma el consumo de alimentos cae, lo que dificulta el seguimiento de
estas recomendaciones.

En Kwacha, Chimwemwe, Chipata y Zamtan, en Kitwe, las familias ya pueden


hacerse las pruebas de VIH y recibir asesoramiento, pero las madres con
resultado VIH-positivo aún se resisten a confirmar el estado de sus hijos;
también se da la situación contraria de falta de voluntad de los padres a
confirmar su propia condición tras el diagnóstico positivo de uno de los niños.
La reticencia a establecer la situación de todos los miembros de la familia con
respecto al VIH, evita que se puedan tomar las oportunas medidas preventivas
para la protección de cada miembro de la familia que lo necesite. Como
muestran los testimonios recogidos, estas medidas pueden ayudar a llevar
nuevas esperanzas a las familias que viven con el VIH/SIDA, pero primero es
“Mis hijos saben
que soy
necesario enfrentarse a los análisis y el diagnóstico de VIH.
seropositiva. Me
recuerdan que
tome las
6. FRENTE A LA MARGINACION
medicinas, me Nasilele Mutakatala
ayudan mucho y Pueblo de Kwacha
se preocupan
porque mi salud
49 años
mejore. Fuera de 11 personas en el hogar
mi familia más
cercana, pocas
personas saben
que soy
seropositiva. A
mi marido no se
lo dije y murió
sin saberlo.
Después de su
muerte fui al
hospital y me
dijeron que el
también era VIH-
positivo”

La vecina de Nasilele Mutakatala va a visitarla a su casa en el distrito de Kwacha, Kitwe

Mi marido fue el primero en sentirse enfermo. Tuvo malaria y luego neumonía, por lo que
durante muchos años pasó temporadas ingresado en el hospital. Su sueldo daba para pagar
la atención médica pero llegó a ponerse tan enfermo que los pantalones se le caían. El
médico le obligó a hacerse la prueba del VIH y se la hizo, pero pidió que los resultados
fueran confidenciales.

Cuando enfermé de tuberculosis ya nos habíamos separado. Me dieron un tratamiento para


la enfermedad, pero seguía teniendo tos. Me costaba respirar y en el hospital me dijeron
que tenía bronquitis. Probé un par de medicaciones diferentes y fui a un herbolario
tradicional, pero la mejoría duró poco y volví a sentirme débil.
Mucho tiempo después volví a sentirme mal y esta vez mi tía sugirió que me hiciera una
prueba de VIH. En la clínica me tomaron muestras de sangre y me enviaron a sesiones de
asesoramiento. El grupo estaba formado por diferentes tipos de personas, algunas
acababan de hacerse las pruebas y otras ya sabían que eran VIH-positivas. Recuerdo que
me preguntaba “pero cómo pueden traerme a un lugar como éste, con toda esta gente”.
Estuve allí cinco días haciendo diferentes actividades y todavía estaba convencida de que
todo iba bien, así que cuando me dieron los resultados de mi análisis empecé a llorar sin
poder creérmelo, porque no me esperaba ser VIH-positiva. Para mí fue como una sentencia
de muerte.

No pude empezar el tratamiento con antirretrovirales porque no tenía acceso a ningún


servicio gratuito, así que comencé a tomar analgésicos. Me sentía un poco mejor, pero
siempre estaba cansada. Al final mi hermano me llevó a un médico que me envió a un
laboratorio donde me hicieron un recuento de CD4 y me confirmaron que necesitaba
empezar con los antirretrovirales.

Mis hijos saben que soy seropositiva. Me recuerdan que tome las medicinas, me ayudan
La marginación es mucho y se preocupan porque mi salud mejore. Fuera de mi familia más cercana, pocas
uno de los personas saben que soy seropositiva. A mi marido no se lo dije y murió sin saberlo.
factores que hace Después de su muerte fui al hospital y me dijeron que el también era VIH-positivo.
de la prevención
de la transmisión
La marginación que acompaña al VIH afecta a las comunidades y los
del VIH una tarea
difícil pues lleva individuos por igual. Las personas que viven con el VIH/SIDA se enfrentan a
a una falta de la discriminación, la exclusión, la victimización y a comentarios negativos que
voluntad de pueden afectar significativamente a su bienestar emocional. En un entorno de
realización de las atención sanitaria, los prejuicios pueden llevar a que se niegue a las personas,
pruebas de VIH, especialmente a los niños en las últimas fases del SIDA, la igualdad de acceso a
con lo que
aumenta la
los servicios. Las restricciones económicas y el escaso conocimiento de los
posibilidad de servicios disponibles también dificultan el acceso a los tratamientos en el
transmisión no momento adecuado.
intencionada de
la infección La marginación es uno de los factores que hace de la prevención de la
transmisión del VIH una tarea difícil pues lleva a una falta de voluntad de
realización de las pruebas de VIH, con lo que aumenta la posibilidad de
transmisión no intencionada de la infección del VIH entre los miembros de
una pareja o de madre a hijo. Las personas que viven en áreas de alto riesgo
suelen negar la amenaza de la transmisión y no se protegen frente a las
infecciones de transmisión sexual. La demora en la realización de pruebas de
VIH, debido a la marginación que ello conlleva, conduce a un diagnóstico
tardío y a una mayor vulnerabilidad frente a las infecciones oportunistas y el
avance de la enfermedad, que puede hacerse más difícil de tratar.

7. RECOMENDACIONES
Las voces Voces invisibles como las de Ivy Mwansa, Damalesi Phiri o Nasilele
invisibles
recogidas en Mutakatala ilustran el sufrimiento que comporta el VIH pero también la
Kitwe ilustran el fortaleza de las familias afectadas. Los testimonios y fotografías de este
sufrimiento pero informe dan fe de cómo unas vidas “positivas” pueden suavizar el verdadero
también la impacto de la pandemia.
fortaleza de
quienes viven
afectados por la
Acercando estas voces a los medios de comunicación, Acción contra el
enfermedad Hambre trata de levantar el velo tras el que se ocultan las consecuencias
sociales y económicas del sida. Todo ello hace evidente que la pandemia ha
traspasado las fronteras de la salud, y que ha alcanzado dimensiones que hacen
necesaria una respuesta integral y multidisciplinar. Es crucial que los gobiernos,
organismos de ayuda y profesionales relacionados con el VIH se adapten a los
aspectos cambiantes de la enfermedad al mismo tiempo que aseguran el
tratamiento médico.
La Red Internacional Acción contra el Hambre, a través del proyecto Voces
Invisibles, tratará de acercar estas voces a quienes toman las decisiones
Sus testimonios
políticas y a los actores de la acción humanitaria para que estén en el centro
deben estar en el mismo de cualquier intervención dirigida al primer y sexto Objetivos del
centro mismo de Milenio: haber reducido a la mitad el número de personas desnutridas y haber
cualquier detenido y comenzado a reducir la propagación del VIH antes de 2015.
esfuerzo para
conseguir los
Éstas son las primeras recomendaciones en este sentido:
Objetivos del
Milenio 1 y 6
Ámbito normativo
• El suministro gratuito de medicamentos antirretrovirales debe ir
asociado con la transferencia de poderes económicos mediante
intervenciones tales como programas agrícolas adaptados para cubrir las
capacidades y necesidades de los hogares afectados por el VIH.
• Las iniciativas relacionadas con el VIH/SIDA deben ser aplicadas,
controladas y evaluadas con el objetivo de mitigar las consecuencias del
VIH/SIDA sobre los huérfanos y las personas que los atienden. Las
intervenciones deben incluir ayuda para el acceso a los alimentos y a agua
de calidad.

Sociedad civil
• La atención sanitaria de calidad de las personas que viven con el
VIH/SIDA debe estar integrada dentro del trabajo de los sectores de salud
pública, agua y saneamiento y seguridad alimentaria. Especialmente, las
intervenciones deben ser diseñadas para hacer frente a los efectos
sociales y económicos que el VIH/SIDA tiene sobre la seguridad
alimentaria, la diversificación o pérdida del trabajo, los hogares
encabezados por niños o personas de avanzada edad, las actuaciones de
riesgo, las menores oportunidades educacionales, el deterioro de la
atención parental y el aumento de las necesidades nutricionales.

Intervención de la comunidad
• Los programas de ayuda deben incluir componentes que refuercen los
mecanismos de la comunidad para apoyar a los huérfanos a causa del VIH
y a los niños vulnerables, hacer frente a la marginación y facilitar
educación sanitaria y nutricional mediante un planteamiento de vida
positivo.
• El apoyo prolongado en el tiempo a las comunidades debe proteger y
fortalecer las redes de liderazgo de la comunidad para que actúen en su
propio nombre. Mediante el trabajo de apoyo, los programas deben
facilitar el acceso a quienes diseñan las políticas y toman las decisiones en
el seno de las ONG y las organizaciones donantes.

Más información, compactado de imágenes, fotografías y


entrevistas con portavoces en el terreno:

Alicia García – 91 771 1672 / 609 018 735 agarcia@achesp.org


Alejandra Mahiques – 91 3915306 amahiques@achesp.org
www.accioncontraelhambre.org
902 100 822