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POBLAMIENTO URBANO Y RURAL

1. Poblamiento urbano: concepto.

2. Procesos de urbanización. Factores y consecuencias.

3. Morfología- estructura :

 a.-Casco histórico (evolución a lo largo de la historia)


 b.-El ensanche (a.- burgués b.- barrios obreros y zonas industriales)
 c.-Periferia postindustrial y extrarradios actuales.

1.- CONCEPTO HABITAT URBANO Y RURAL

Se entiende por núcleo urbano aquel que pasa de los 10.000 habitantes, más de 2/3 de su
población no trabaja en el sector primario y presenta una serie de actitudes ante la vida propia
del mundo urbano como la propensión al individualismo, consumismo, cultura,

2. PROCESOS DE URBANIZACION. FACTORES Y CONSECUENCIAS

Llamamos proceso de urbanización a la progresiva concentración en la ciudad de la población,


las actividades económicas y las innovaciones más destacadas, así como la difusión de estos
procesos hacia el entorno. Su historia permite diferenciar en él varias etapas: preindustrial,
industrial y postindustrial.

a) ETAPA PREINDUSTRIAL

En la formación de la red urbana de España Roma significó el primer


momento del proceso, mientras que la decadencia significó una fase de
desurbanización.

En la Edad Media Andalucía se consolida como centro de difusión urbana:


tras el descubrimiento de América la fachada atlántica se revalorizó
dirigiéndose la urbanización hacia el oeste.

En la Edad Moderna las características de los principales asentamientos son


una población dispersa en la fachada atlántica, ciudades de tamaño medio en
las mesetas, una gran concentración urbana en el valle del Guadalquivir, y en
Levante se mantienen las antiguas capitales. Con la implantación de la capital en
Madrid (1563) el trazado de las vías confluye en la capital, durante todo el siglo
XVI hay un aumento de la urbanización que termina con la crisis del XVII excepto
en Madrid.

En el XVIII se rompe el modelo anterior y aparece el contraste entre un


centro en decadencia (excepto Madrid) y una periferia con urbanización
creciente. Este modelo se potencia desde fines del XVIII a fines del XIX por el
auge mercantil de los puertos cantábricos, la expansión del comercio catalán,
la explotación de hierro en el País Vasco, las exportaciones de productos
agrarios en Levante, la nueva red de transporte que favorece Madrid, y los
intentos de unificar las divisiones
administrativas hasta terminar en la actual división provincial con lo cual las
capitales se convirtieron en centros polarizadores, por esto, a mediados del XIX
ya existe una jerarquización y especialización funcional de ciudades.

b) ETAPA INDUSTRIAL

La aceleración del proceso de urbanización se produce con la industrialización, a


la que se suma la incorporación de numerosa población que procede del campo.
A principios del siglo XX las actividades mercantiles seguían siendo la causa
fundamental del crecimiento urbano, por ello se consolidó la urbanización
periférica frente al estancamiento de las áreas interiores.

En los años 30 se producen las migraciones masivas desde las áreas rurales a
las ciudades industriales, a nivel regional las capitales provinciales
funcionaban como focos secundarios de concentración, y a nivel local las áreas
mejor comunicadas. Una vez terminada la etapa de reconstrucción que siguió a
la Guerra Civil, todo el territorio se incorporó a los procesos que acompañaron
a la urbanización industrial en sus últimas fases.

La rapidez del crecimiento urbano en la década 1965- 75 explica, entre otros


factores, los fuertes desequilibrios territoriales y la desorganización intraurbana.
a) Utilizando los números de los márgenes, indique dónde se ubica el casco
histórico de la ciudad y qué características del plano le han permitido
identificarlo.
b) Utilizando los números de los márgenes, indique dónde se ubica el ensanche
moderno (siglos XIX y XX) de la ciudad y qué características del plano le han
permitido identificarlo.
c) Describa la situación de la franja "1" del plano respecto al conjunto de la
ciudad.

Los fenómenos que modificaron en estos años la red urbana fueron los Planes
de Desarrollo, el crecimiento acumulado de Madrid, y el turismo con la
formación de grandes conurbaciones litorales.

c) ETAPA POSTINDUSTRIAL

La etapa postindustrial se manifiesta en los últimos años de los 70 en los que se


diferencian cuatro modelos: subsistemas desarrollados en donde que los
procesos postindustriales son más evidentes (Cataluña, P. Vasco, Asturias,
Cantabria, Madrid...); otros, en vías de desarrollo en los que la crisis provoca un
flujo migratorio (Galicia, Castilla, Aragón); subsistemas basados en actividades
turísticas (Baleares, Canarias, Andalucía);y espacios en fase preindustrial (zonas
rurales marginadas).

La inestabilidad del sistema urbano aumenta en estos años por el cambio de


régimen político, la crisis económica estructural, el proceso de terciarización, la
desindustrialización y el retorno de emigrantes; por último, la descentralización
política y la designación de capitales también han producido importantes
transformaciones tales como el desmembramiento de las áreas organizadas en
tomo a los centros madrileño y vasco, la acentuación de la concentración en los
sistemas monocéntricos (Barcelona, Zaragoza), la creación de tensiones en los
sistemas bipolares al situar la capital en una ciudad intermedia (Santiago de
Compostela), etc.

La fase de transición urbana se inicia en 1981, sus características son la


disminución del crecimiento de las ciudades mayores a favor de las metrópolis
regionales, al mismo tiempo que crecen las ciudades medias, se desarrollan las
áreas suburbanas, la tasa de crecimiento se reduce aunque la tasa de
urbanización sigue en aumento por la paralización rural.

3.- MORFOLOGIA Y ESTRUCTURA urbana

La morfología urbana
Los elementos básicos del paisaje urbano
La morfología o paisaje urbano puede considerarse integrada por tres elementos: el trazado o
plano de la ciudad, la edificación y el uso del suelo. Cada uno de ellos se caracteriza por una
configuración física concreta y una funcionalidad específica, siendo ésta funcionalidad
dependiente de la configuración física:

 Trazado del plano: es el elemento más duradero del paisaje de la ciudad. El actual
entramado viario de la mayoría de las ciudades refleja aspectos pertenecientes al pasado. La
pervivencia en el tiempo es consecuencia del elevado capital fijo invertido en su
construcción y de las complicadas formas de propiedad.
 Edificación: su perdurabilidad es más limitada, ya que los edificios, con el tiempo, pueden
declararse en ruinas y derribarse, o bien sustituirse por otros nuevos acorde con las
necesidades urbanas. Mención especial merecen los edificios de valor histórico, religioso o
arquitectónico, que suelen mantenerse e incluso renovarse más allá de valoraciones
económicas.
 Uso del suelo: la función urbana de los edificios se refleja en su forma externa. La
funcionalidad de un área concreta de la ciudad tiene su correspondencia en otros aspectos
del paisaje urbano (bullicio de gentes en una zona comercial, o tránsito de mercancías de un
barrio industrial).

Los tres componentes del paisaje urbano poseen un ritmo de transformación diferente. Es
normal que con el paso del tiempo se produzcan desajustes entre ellos. Uno de los principales
problemas de la sociedad industrial es el inadecuado trazado viario del casco antiguo de las
ciudades frente a las necesidades de tráfico. También es fácil observar gran cantidad de
edificios que, perdida su primitiva funcionalidad, han adquirido otra nueva.

La renovación de los cascos urbanos constituye un problema de difícil solución. Actúa como
condicionante de la remodelación de los usos del suelo y de los subsistemas de actividad y
movimiento. El coste de las obras de transformación no se limita a la construcción, sino que
incluye los gastos relativos a la indemnización por expropiación. Las estrategias usadas por las
empresas inmobiliarias son de lo más variopintas, e incluyen desde el ofrecimiento de
indemnizaciones al abandono de la conservación del edificio o del barrio, con el objeto de que
le deterioro obligue a declarar en ruina y al consiguiente desahucio de sus ocupantes.
El plano: componente duradero del paisaje urbano
El análisis del plano se ha convertido en el objetivo preferente de los estudios sobre la
morfología de la ciudad. El enfoque tradicional ha consistido en la identificación de las distintas
unidades morfológicas o tramas, para pasar, en una segunda fase, a deducir las principales
fases de crecimiento desde una perspectiva histórica.

Diversos condicionantes políticos, sociales, económicos y culturales explican la homogeneidad,


desde el punto de vista de la forma urbana, de determinadas áreas de la ciudad, así como la
heterogeneidad que manifiestan entre sí.

Tipologías básicas de los planos urbanos


De todas las clasificaciones, la que ha hecho más fortuna ha sido la elaborada por Dickinson
(1950). Este autor definió tres tipos elementales de trama urbana, a partir de los cuales se
derivarían, por combinación, todos los demás:

 Planos desordenados o irregulares: con trazado viario irregular, sin adaptarse a ninguna
directriz, y sin que exista ninguna calle dominante que organice a las demás.
 Planos radio-céntricos: resultantes del crecimiento de la ciudad a partir de un núcleo central,
de donde parten en forma radial las arterias que cruzan las calles circulares. Esta
organización viaria permite máxima accesibilidad al centro. Para facilitar la circulación, las
calles circulares modifican a veces su forma de arco por líneas más o menos rectas,
empalmadas entre sí, cerrando el espacio.
 Planos rectangulares, en cuadrícula o damero: caracterizados por el cruce de calles
perpendiculares. Esta forma se acomoda fácilmente a las necesidades de parcelación y a la
división de la ciudad en zonas de superficie semejante. Tiene el inconveniente de la poca
visibilidad para el tráfico en las áreas de intersección y la elevada pendiente de las calles
cuando la topografía del terreno es accidentada, como en el caso de San Francisco.

Otras clasificaciones, como la de Tricart y Beaujeu-Garnier, aportan algún tipo suplementario o


consideran tipologías mixtas. Destacan entre las nuevas aportaciones la trama de ciudad lineal,
ciudades fortaleza, en forma de estrella, polinucleares, esféricas, etc.

Cabe destacar la débil capacidad explicativa de las tipologías expuestas, que necesitan de un
conocimiento concreto de la ciudad que tratemos de analizar para una interpretación correcta
de su desarrollo histórico.

Condicionantes de la forma urbana


Los factores condicionantes del plano urbano son de naturaleza muy diversa (físicos,
económicos, culturales, políticos, sociales, religiosos, estéticos, etc.) y han influido
decisivamente en la configuración morfológica de la ciudad.

 Influencia del medio físico: Taylor definió diversos tipos de ciudad en función de su relación
originaria con el medio natural, poniendo el acento en el papel desempeñado por la
topografía en el emplazamiento originario y en las ventajas que del mismo se derivaban para
el ejercicio de las funciones urbanas. El asentamiento inicial de la ciudad ha condicionado la
posterior evolución de su trama viaria, y el plano ha debido adaptarse a las condiciones
físicas que le venían impuestas.
 Poder político centralizado: su existencia o no ha condicionado decisivamente la forma del
plano de la ciudad. El plano en damero ha alcanzado gran difusión, y los ejemplos se han
multiplicado a lo largo de la historia. Pero fue con los Ensanches del siglo XIX cuando su uso
se generalizó con mayor profusión. La descentralización del poder y su asunción por diversos
agentes urbanizadores sería la causa del crecimiento urbano irregular.
 Ideas estéticas: el descubrimiento del efecto estético de la perspectiva, unido a la ambición
de la monumentalidad, ha presidido algunas realizaciones. Con el Renacimiento surgieron los
estados nacionales, cuyas capitales se convirtieron en el medio de expresar el prestigio de la
monarquía y el poder de la nación (Versalles o Karlsruhe son ejemplos con esta finalidad). Un
ejemplo aún más reciente sería el de la ciudad de Brasilia, construida según la arquitectura
funcionalista a lo largo de un gran eje que atraviesa la ciudad de parte a parte.
 Ideología urbanísticas: también han quedado plasmadas en la morfología de la ciudad, como
las ideas de Ciudad Jardín o Ciudad Lineal. A un nivel de escala inferior, la ideología
ambientalista, de aproximación del campo a la ciudad de finales del siglo pasado, ha influido
decisivamente en la tradición cultural anglosajona de la construcción residencial de baja
densidad y casas unifamiliares.
 Factores económicos: son los determinantes más importantes de la forma urbana, puesto
que la funcionalidad económica está en la base del crecimiento y estructura de las ciudades a
lo largo de la historia, y no exclusivamente en la ciudad moderna.
 Transportes: han marcado profundamente la forma del plano de la ciudad actual. La
expansión urbana durante el siglo XIX estuvo condicionada por las estaciones de ferrocarril,
en cuya proximidad se desarrolló una densa malla urbana. El automóvil ha incrementado
espectacularmente la movilidad urbana. Las grandes vías y autopistas han originado la
disposición laxa de las áreas morfológicas de la ciudad, con un trazado ordenado
jerárquicamente en relación con los ejes viarios que confluyen en diversos centros. El
espacio ha pasado de ser monocéntrico a policéntrico.

Integración de las unidades elementales de la trama urbana en el proceso de crecimiento de la


ciudad
El enfoque tradicional del estudio del plano de la ciudad ha sido hecho a través de la
identificación de las grandes fases de su expansión hacia la periferia. El crecimiento urbano
puede compararse al enfriamiento de un magma líquido. Condicionamientos históricos
semejantes producirían una trama viaria uniforme. El cambio de las condiciones se
correspondería con un nuevo trazado de calles. Ambas formas y la línea de separación serían
fácilmente distinguibles en el plano de la ciudad.

La estructura urbana de toda ciudad suele presentar el Casco antiguo o


histórico, los distintos ensanches tras la industrialización y la periferia actual.

A. El casco antiguo

Es la parte de la ciudad urbanizada desde su origen hasta la época industrial del


siglo XIX. Ocupa una pequeña superficie de la ciudad actual, pero tiene un
importante valor, pues suele poseer destacados conjuntos históricos y artísticos.
Por su larga historia, en el casco antiguo se acusan elementos muy dispares
pertenecientes a diversas etapas, desde el nacimiento de la ciudad hasta
nuestros días.
a) La herencia de la época preindustrial se concentra en el casco antiguo.
Aunque las ciudades preindustriales responden a modelos distintos según las
épocas y culturas, suelen presentar algunas características comunes: todas
estaban rodeadas de mura1las que tenían finalidad defensiva, fiscal
(garantizaban el cobro de impuestos) y sanitaria (aislaban a la ciudad en caso de
"cuarentena"), el plano solía ser irregular, con calles estrechas y tortuosas, la
trama urbana era cerrada y en la edificación predominaban las casas
unifamiliares, con corrales y huertos. También había edificios destacados, que
varían según el período histórico (iglesias, mezquitas, palacios, ayuntamientos).

b) La herencia de la primera etapa industrial en el casco antiguo se refleja en


las modificaciones que sufrió la ciudad preindustrial como consecuencia del
crecimiento urbano entre mediados del siglo XIX y el primer tercio del xx. En la
primera mitad del XIX el casco absorbió el incremento demográfico sin
necesidad de extender el plano en superficie. El crecimiento era todavía poco
intenso por la escasa industrialización, y la desamortización liberal puso en
circulación gran cantidad de inmuebles eclesiásticos con sus huertos, que
ocupaban mucho espacio.

Desde mediados del siglo XIX al primer tercio del siglo XX, la industrialización
dio lugar a un notable crecimiento urbano que obligó a echar la ciudad fuera de
las murallas y produjo notables transformaciones en la morfología del casco
antiguo:

En el plano, en los espacios más valorados por la burguesía se abrieron


grandes vías inspiradas en el modelo de París. . En sus edificios se instalaron
funciones terciarias (el comercio de lujo, la banca, sedes de empresas, de
seguros, casinos, teatros, cafés de moda), de modo que se convirtieron en las
calles principales de las ciudades.

La trama del casco antiguo se densificó para aprovechar más el espacio. La


edificación se verticalizó con la sustitución de la vivienda unifamiliar de una o
dos plantas por la vivienda colectiva localizada en edificios de tres a cinco alturas
o más.

Desde el punto de vista social, la industrialización trajo consigo el desarrollo


de dos grupos fundamentales en la ciudad: la burguesía industrial y comercial y
el proletariado. La burguesía se apropió de las zonas del casco antiguo más
valoradas por su centralidad,
que fueron elegidas como su
lugar de residencia y
empezaron a recibir
actividades terciarias
(comercios, negocios y ocio),
con la consiguiente
revalorización.

c) El auge industrial trajo


consigo el deterioro y la
renovación del casco antiguo. Desde fines del siglo XIX, con la construcción de
ensanches, una parte de la burguesía abandonó el centro. Ello favoreció un
proceso de deterioro morfológico (calles y casas) y social (quedaron
generaciones de adultos de escasas posibilidades económicas). A esta
degradación colaboró la ley de arrendamientos, que impedía la actualización de
los alquileres y hacía que los dueños buscasen el desalojo de los inquilinos
mediante la declaración de ruina del inmueble.

En los usos del suelo, las zonas y edificios renovados recibieron actividades
terciarias, que necesitaban accesibilidad y que podían rentabilizar el alto precio
del suelo (bancos, sedes empresariales, instituciones públicas, despachos y
estudios de profesionales, centros comerciales y de ocio, hoteles, restaurantes,
cines). Así, estas zonas del casco antiguo se consolidaron como C.B.D. (Central
Busines District) o centro comercial y de negocios. Ello supuso el consiguiente
desplazamiento de los usos residenciales. En las grandes ciudades, el centro de
negocios se ha ido trasladando
hacia el ensanche o hacia las grandes avenidas externas del casco histórico,
convirtiéndolo en un subcentro funcional; en las demás, se mantiene la
identificación entre casco antiguo y centro comercial.

d) En la época postindustrial (a partir de 1975) se inician las políticas de


rehabilitación integrada en el casco antiguo. Su objetivo es la
conservación, recuperación y revitalización de la morfología tradicional,
evitando tanto el conservadurismo a ultranza como la renovación especulativa.

-En el plano, se peatonalizan las calles de los espacios más congestionados,


recuperándolas como lugar público; las plazas se ensanchan y ajardinan para
devolverles su uso tradicional de lugar de encuentro y asueto.

-En la edificación, se conceden ayudas para la rehabilitación de viviendas


privadas y se rehabilitan edificios del patrimonio histórico, a veces para
usos distintos del original (viejos mercados se convierten en centros
comerciales, conventos y hospitales en museos, etc.).

B. El ensanche urbano del siglo XIX

Entre mediados del siglo XIX y el primer tercio del siglo xx, la creación y
afianzamiento de la industria moderna atrajo a la población del campo a las
principales ciudades industriales, ocasionando la expansión urbana más allá de
las murallas preindustriales. En cambio, las ciudades medianas y pequeñas
experimentaron un crecimiento mucho menor y la mayoría se mantuvo dentro
de los límites anteriores.

En las ciudades que rebasaron el casco antiguo se crearon, por una parte,
ensanches para los burgueses, y por otra, en la entonces periferia urbana, áreas
industriales, barrios obreros y barrios ajardinados.

a) El ensanche burgués intentó dar respuesta al crecimiento de las ciudades de


acuerdo con los intereses de la burguesía. Para realizarlo, en la mayoría de los
casos se derribaron las murallas, cuya función defensiva había quedado anulada
por los progresos de la artillería. En el espacio antes ocupado por la muralla se
construyeron paseos de ronda o bulevares, que diferencian el casco antiguo de
la nueva ciudad.

Por tanto, el ensanche es un espacio nuevo que plasma las ideas burguesas:
orden (plano regular), higiene (se dota de servicios adecuados de
pavimentación, alcantarillado, espacios verdes, abastecimiento de agua, etc.) y
obtención de considerables beneficios con la construcción de viviendas,
comercios y transportes.

En el momento de su creación, el ensanche adoptó un plano regular en


cuadrícula (hipodámico), con calles rectilíneas y más anchas que las del casco
antiguo.

Los primeros ensanches se hicieron en las ciudades más dinámicas; el de


Barcelona fue proyectado por Ildefonso Cerdá, y el de Madrid por Carlos María
de Castro.

Aquí se ven dos imágenes del Ensanche burgués de Barcelona en el XIX:

b) Zonas industriales y barrios marginales para el proletariado que se crearon


en el siglo XIX ofrecen un claro contraste con el ensanche burgués.

Las instalaciones industriales se establecieron en la periferia urbana, junto a los


principales caminos que conducían a la ciudad o junto a las estaciones
de ferrocarril. Las estaciones atrajeron las industrias (especialmente a las que
necesitaban transportar alto volumen de materias primas o de productos) y a
toda una serie de servicios ligados al ferrocarril (apeaderos, talleres, almacenes,
depósitos,, mercados centrales, mataderos). Los trabajadores que emigraron a
las ciudades industriales no podían instalarse en el casco histórico, porque sus
áreas más valoradas eran caras y estaban habitadas por la burguesía y
sus espacios deteriorados tenían una alta ocupación; tampoco podían
establecerse en el ensanche burgués, por su alto precio. Por ello encontraron
acogida principalmente en barrios marginales, que fueron surgiendo alrededor
del ensanche y en el extrarradio, a lo largo de las carreteras y caminos que
partían de la ciudad, o junto a las industrias y estaciones de ferrocarril ("barrios
de estación").

En la actualidad, los antiguos barrios proletarios han quedado, asimismo,


plenamente incorporados a la ciudad, lo que les ha afectado de manera desigual.
Los más próximos y mejor conectados se han revalorizado por su relativa
centralidad y se han remodelado, con la consiguiente sustitución de la
población residente. Los sectores menos accesibles y desorganizados se
mantienen como espacios marginales cuyo deterioro se acentúa.

c) Los barrios ajardinados que se crearon a fines del siglo XIX y en el primer
tercio del siglo xx son el resultado de la difusión en España de las
ideas naturalistas (acercamiento a la naturaleza) e higienistas (valoración de los
efectos positivos del sol y del aire libre sobre la salud), que llevaron al deseo de
acercar el campo a la ciudad. Estas ideas se concretaron en proyectos como los
barrios-jardín y la Ciudad Lineal de Arturo Soria.

3. La periferia actual

Los años posteriores a la Guerra Civil fueron de depresión económica y la


actividad constructiva en las ciudades, debido en parte a la carencia de
materiales, por lo que la transformación urbana en los años cuarenta fue poco
significativa. En cambio, desde mediados de la década de 1950, y sobre todo en
la década siguiente, las principales ciudades españolas iniciaron un enorme
crecimiento debido al incremento natural de la población; al desarrollo de la
industria (que atrajo a la población del campo a las grandes ciudades
industriales) y al progresivo desarrollo de los servicios, especialmente el turismo.
Así, se amplió considerablemente el área edificada de las ciudades, lo que dio
lugar a la creación de grandes periferias a lo largo de los principales ejes de
transporte.

En algunos casos la extensión urbana hace difícil determinar los límites de la


ciudad. Surge entonces la llamada franja periurbana o suburbana, en la que se
mezclan usos del suelo y formas de vida propios del campo y de la ciudad
(espacios dedicados a la agricultura mezclados con industrias, transportes,
abastecimientos urbanos, residencias, etc.).

Las periferias se estructuran en diversas áreas que se caracterizan por sus


contrastes morfológicos, funcionales y sociales: los barrios residenciales, las
áreas industriales y las áreas de equipamiento.

a) Los barrios residenciales de la periferia son de distintas clases:


- Los barrios obreros, que pueden ser más o menos acondicionados

-Los barrios marginales de infravivienda o chabolas.

-Los barrios de viviendas de promoción oficial tuvieron su mayor desarrollo


entre 1940 y 1960. Eh este período, para intentar paliar el problema
de alojamiento, se crearon más de 400000 viviendas "protegidas", es decir,
construidas con ayuda estatal y con limitaciones en el precio de venta.

-Las áreas de vivienda unifamiliar y de segunda residencia proliferan a partir de


los años ochenta, debido a la difusión entre la clase media de la ideología
clorofílica (contacto con la naturaleza) y al incremento del uso del automóvil.
Presentan trama abierta, edificación individual en viviendas exentas o adosadas
y un uso del suelo fundamentalmente residencial. Socialmente suelen acoger a
clases medias que buscan espacios más atractivos. Desde los años sesenta se
han incrementado también las segundas residencias en la sierra o zonas
turísticas cercanas a las grandes ciudades.

b) Las áreas industriales de la periferia surgieron en las décadas de 1950 y 1960


con la creación de polígonos industriales junto a las principales vías de acceso a
la ciudad. En algunos casos se planificaron bien, pero en otros se permitió
instalar sin control fábricas y talleres, produciendo un impacto negativo en el
medio natural y fuertes atascos e incomodidades para las personas que vivían
cerca.
c) Las áreas de equipamiento en la periferia son fruto de la descentralización
actual de las actividades económicas hacia la periferia de las grandes ciudades.
Junto a las carreteras de salida de la ciudad se han instalado grandes superficies
comerciales y de equipamiento (centros escolares, infraestructuras sanitarias,
centros administrativos y otros servicios) que buscan en estos nuevos
emplazamientos grandes espacios y precios del suelo más baratos.
4) Las aglomeraciones urbanas

Algunas ciudades han crecido hasta conectar con otros núcleos de población. Se
crean así aglomeraciones urbanas, que pueden ser de diferentes tipos: áreas
metropolitanas, conurbaciones, regiones urbanas y megalópolis.

El área metropolitana

El área metropolitana es una gran extensión urbana que rodea a una ciudad
importante y abarca administrativamente a varios municipios, entre los que
existen importantes relaciones económicas y sociales que hacen necesaria la
planificación conjunta y la coordinación de determina- dos servicios y obras. En
España, su creación comenzó en el primer tercio del siglo xx en Madrid,
Barcelona y Bilbao, ciudades que llegaron a integrar y anexionar
administrativamente a antiguos municipios rurales. En los años sesenta, la
metropolización plena llegó a las grandes ciudades españolas.

La conurbación.

La conurbación es un área urbana continua formada por el crecimiento paralelo


de dos o más ciudades hasta unirse. Cada ciudad de la conurbación mantiene su
independencia. El factor de fusión puede suele ser un eje de tráfico (por
ejemplo, Málaga y Marbella).

La megalópolis

La megalópolis se crea cuando la urbanización alcanza escala suprarregional.


Está constituida por diversos elementos urbanos (áreas metropolitanas,
conurbaciones, regiones urbanas, pequeñas ciudades) con funciones distintas,
que crecen y forman una red urbana discontinua, pero sin fracturas importantes.
En España podría considerarse como tal el eje mediterráneo, desde la frontera
francesa a Cartagena. Está formado por las áreas metropolitanas de Barcelona,
Valencia y Alicante, conurbaciones turísticas o industriales, ciudades medias y
pequeñas ciudades industriales.
PRÁCTICA RESUELTA

La figura anterior es un fotoplano de la ciudad de Pamplona. Analícelo y conteste a las


preguntas siguientes:

a) Utilizando los números de los márgenes, indique dónde se ubica el casco histórico de la
ciudad y qué características del plano le han permitido identificarlo.
b) Utilizando los números de los márgenes, indique dónde se ubica el ensanche moderno
(siglos XIX y XX) de la ciudad y qué características del plano le han permitido identificarlo.
c) Describa la situación de la franja "1" del plano respecto al conjunto de la ciudad.
a) El casco histórico corresponde al número 2. Las características del plano que permiten
identificarlo son su morfología irregular organizada en tres barrios en torno a la plaza del
Castillo: un barrio de forma pentagonal y otros dos más o menos rectangulares. También es
propia del casco histórico la trama densa y cerrada.
b) El ensanche moderno (siglos XIX y xx) de la ciudad se corresponde con los números 3 y 4. Las
características del plano que permiten identificarlo son su trazado ortogonal, con calles más
anchas que las del casco histórico, que se cortan perpendicularmente formando una
cuadrícula, con trama en manzanas cerradas.
c) En la franja número 1 del plano se sitúa la periferia norte respecto al conjunto de la ciudad.
Aquí, en la margen derecha del río Arga, se concentra el grueso de las instalaciones
industriales de Pamplona, en torno a los principales accesos por carretera y de acuerdo con la
programación industrial (polígonos industriales). Junto a la industria se asientan barrios
obreros.