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EL FUTURO DEL COLUMBIA Pre SY Everest 82: 2 ia oad PCC | eee del hordscopo ta) | 2 Obs | 42zuul id= sonra Cae yer fe ees Elamigo mas divertido {hombre .y S@ lo digo yo,que soy su mejor amigo. Qué hay mésallédeles ss fnrascatunvenc? RUE IsaacAsimovresponde « FES hombres se han hecho cesde siempre. 2Cual es el origen del hombre? ,De dénde procede Suinteligencia? Un repaso alas principales teorias evolucionistas. Pra. La cumbre del Everestha sido pisada por 107 montafieros. Otros 46han muerto en el empefo. La gran escalada es comola El éxito de los dos vuelos del Columbia enciende la luz verde para la conquista, colonizacién ‘yexplotacion del espacio exterior. ma. 32 Cémo funciona Elrayo ldser y la fibra optica estan revolucionando el ‘mundo de las transmisiones telefonicas. Explicamos su funcionamiento. na 42 Aigunos psicélogos mantienen la teoria de que ia barba y el bigote no stio. muestran al hombre como es, La microfotografia permite meterse en el corazén de la materia. Los resultados hacen pensar que lanaturaleza imita al arte. pag. {Tienen las estrelis ylos pianetas alga poder sobre tihombre? En tres captuios vamos aexpicar los tundamentos del horéscopo. v0.58, Mundo animal Como se consigue amaestrar alas fieras para que pasen entre las lamas o monten enun Caballo, enlugar de coméreelo? 0.66 Secciones Citas: Muy interesante: noticias Muy entretenido: pasatiemy Concurso de ideas Indice de temas 1981 __ Préximo nimero Redaccién y administracion ‘Suscripciones ae é Qué hay al otro lado fe Mayers ee ee ee aa ee eeu re tee ace eae Pe er eed een a ee rod ee re ee ne) ee ee ‘sipudiéramos llegar al final del Universo, incluso ir mas alla? age el eee ead or eo el Renacimiento nacido fuera de su tiempo, en palabras Cr eta ee eee pe ey poder satistacer nuestra curiosidad. Creer een ue ree eet nee ted a miles de millones de aos luz. Han llegado tan lejos que ya casi hemos al- canzado los limites del mundo visible por De em a) imaginamos un Universo limitado, no infi- ee ee ee ea oe Caen nS Poems a Ree eR eu tee oe ac Re eee en ee ed Pe ego ee Pero semejante respuesta no puede de- ee eee ees Pe eee ete eet er pe et end alla de nuestro Universo, al menos habe pee corns ee ee mos mejor por qué la pregunta no tene eet eae ted Cree ad ee ken seat ee ee eae Se ee eed Pe a ee eek eee ee ee eed er ee ee eed Pe ee ned ee eed ko tendriamos mas facil siel Universo Dee ea ed entonces menos dificil descubrir sus fron teras y mirar al otro lado? Sere ele ed vias Kicteas huyen continuamente unos de otros. Se separan. Es decir, el Univer- so se expande. Lo viene haciendo desde ese et soar’ Dee eth es Pe en Pid a ed Re ces es seguro que hoy es mas grande que ayer, ayer mas grande que anteayer. Nepean’ Set ean ed Cee ee eee ae Reo ese eed Fee eer ee Recs Ree eee hea Leas paren ar eee ene ana Pee eae ed eee ee eu resultados de las investigaciones dispo- ee en et ed Ct ee eed ee eects pe ee ee eas nea miento de energia que generé unas tem- Pee eee Cen Cr ge ee Re er Cee ered yg eed pee Re ges Poe ee kan eo lacteas, la materia se concentré ain més para formar estrellas. Finalmente surgié l Universo, tal como lo conocemos y, mientras fue tomando la forma actual, se fue enfriando paulatinamente a través de rites de milones de afios. Hoy es muy grande, muy frio, y todavia esta en plena expansin. {Nos tiene que apenar no haber podido vivir ya hace miles de aos? No lo hubiéramos tenido entonces mucho més fécil para escudrifar con nuestros apara- tos la no muy lejana frontera de sn Uni- ‘verso pigmeo, e incluso poder ver més alld de esa frontera. No. Hubiera sido igual de dificil que ahora. No importa lo pequefio que pudiera ser entonces el ‘cosmos. Lo intentaremos explicar con un ejemplo. Imaginémonos un globo de goma. Al- quien insufia aire en 61 para que vaya haciéndose cada vez més grande. Acep- temos que en un principio el globo era muy pequefio, pero que, a pesar de ello, puede inflarse indefinidamente sin que se rompa la goma. Adn tendriamos que ima- ginamos algo més: en alguna parte dela Superficie del globo, en una pequefia zona, estén instalados seres vivos de tamafio submicroscdpico, pero que po- seen inteligencia. Estos seres no pueden abandonar su territorio en la superficie el globo, pero pusden viajar en cualquier momento sobre ella. La totalidad del Universo en el que existen no est formada por otra cosa que or la pelicula de! globo. Dado que éste #5 gigantesco y sus pobladores de tama- 4 submicroscépico, pudiendo moverse, acemés, solamente a velocidades sub- microscépicas, las observaciones que Espacio in’ planetario Actualmente esté siendo explorado por sondas espaciales. Se calcula que para el ‘fio 2000 habremos alcanzado sus frontera ¥ Logros de ta carrera espacial ‘con cohetes de combustible liquide: hombres en le Luna, aterrizaje de sondes en Marte Venus, vuelos a Jupiter ySatume. Con los nuevos cohetes de jones llegaremos también a Plut6n, a 6.000 miliones de kilémetros del Sol. pueden efectuar estén limitadas a una pequefia parte de la superficie del globo. Creerdn que esta superficie es plana. Este error es comprensible, porque ob- servando solamente una parte diminuta de la superficie del globo apenas es posi- ble apreciar su curvatura. Bp ‘itimo, en la pelicula del globo que nos estamos imaginando, la goma tiene numerosos defectos en forma de puntitos repartidos més o menos uni- formemente por toda la superficie. Nues- {ros seres inteligentes se sienten intrige- dos. Construyen instrumentos con los que pueden descubrir detectos dela pell- cula de goma situados cada vez més lejanos del lugar donde ellos se encuen- Espacio galactico Si quisiéramos salir de nuestra Via Lac- tea, tendriamos que recorrer varios miles de afos luzantesde llegar asus fronteras. se detendria para. emuy fran. Llegan incluso a cubrir distancias brutales, si se comparan con fa diminuta zona de la pelicula del globo que pueden vvislumbrar con sus sentidos, sin ayuda de aparatos. Las observaciones realizadas ‘con sus instrumentos les llevan al descu- brimiento de fenémenos muy suties. De ellos los seres vivos extraen la siguiente cconclusién: nuestro globo es curvo. No lo olvidemos: mientras sucede todo ‘e810, @1 globo va aumentando de volu- men, ya que alguien sopla en él. De esto sus moradores no saben nada. Sin em- bbargo, se dan cuenta de que los defectos de! material, los punttos, se alejan sin cesar. Es més: la velocidad con aque se separan los mas lejanos es mayor que la que llevan los que estén mas cerce. Y ca- da uno de estos defectos del material de! globo no sblo se va separando de los bservadores sino que, ademas, gana en distancia respecto al resto de los puntitos de la pelicula de goma. ‘2Qué conclusion sacarian de todo esto los seres vivos? Sélo podrian llegar a la siguiente: su Universo se expande. Ocu- pémonos ahora del nuestro. Es lo mismo que la pelicula del globo imaginario y también equivale a la superficie de la Tierra. Unica diferencia: el Universo es tridimensional, mientras que tanto a peli- ccula de goma del globo comola superficie de nuestro planeta tienen, en el fondo, sélo dos dimensiones. Ambos son cuer= pos bidimensionales curvados por una. tercera dimensién. Por el contrarlo, el Universo es una estructura tridimensional curvada por una cuarta dimension. Noso- tros estamos atados a la «envoltura del Universo» tridimensional. De la misma ‘manera que los seres vivos del globo que Espacio Todavia no se nan construido vehiculos espaciales capaces de oe @ nuestro sistema solar hemos imaginado. Podemos viajar hacia arriba 0 hacia abajo, a la derecha o a la izquierda, adelante otras; perono pode- ‘mos adentrarnos en la cuarta dimension del Universo. Qué significa esto? Nos serd siempre imposible alcanzar el punto ‘ugar el estalido iniial, el lugar en donde comenzé el Universo. Este punto esté en el centro de nuestro globo cuatridimen- sional. Nosotros, por el contrario, nos encontramos en su pelicula de goma tridimensional, que se expande continua- mente. El punto donde se efectud el ‘stall inicial se encuentra a la misma Gistancia de cualquier lugar de nuestro Universo actual y 6s igualmente Inelcan- zable desde cada uno de ellos. Segiin nuestros conocimientos actu 1¢8, 08 imposible viejar por e! espacio 2 una velocidad de varios afios luz por segundo. Pero, a pesar de todo, podria- mos imaginar que fuera posible. En un wale asi alcanzariamos el cuerpo celeste 48 alejado del que tenemos noticia en, 2proximadamente, un afo. Entonces comprobariamos lo siguiente: no nos ha- Sriamos acercado de ninguna manera al final del Universo. Es més: si si- amos viajando nos iriamos aproxi- endo al punto de partida. Viajandoenia Sreccién que fuese, nunca encontraria~ 2s el final del Universo. A pesar de que, = igual que el globo de goma ola supert- 2 Tierra, el Universo esté delimita- Pero No podemos recorrer varios ss /uz en un segundo. Los conocimien- ‘= actuales de la Ciencia nos dicen que + velocidad imaginable es la de un uz en el vacio: 300.000 kiléme- 20° segundo. vecino. Habremos de esperar hasta el sigloxx. Siobservamos un quasarbastante ale- Jado, resulta que la luz que vemos de lya le ha abandonado hace diez mil milones de atfos. Nosotros vemos, pues, este ‘cuerpo tal como era hace diez mil millo- ‘nes de arios. En aquella época el Univer- 0 era mucho més pequefio que hoy. Imaginémonos que pudiéramos recorrer {en sentido inverso el camino del rayo de luz, 08ea, viajar al pasado. Comprobaria- ‘mos que estamos en una via custridl- ‘mensional que nos lleva hacia atrés atre- vvés del tiempo. Atin podriamos compro- bar algo més: la via estaria curvada en forma de espiral, y las curvas se harian cada vez mas estrechas, a medida que el Universo fuera disminuyendo de tamaiio y encogigndose. Pero no podemos hacer este viaje. Nosotros s6lo podemos aicanzar is wei Cidad de la luz, 0 incluso tal Cuando nos dirigiéramos ‘cuerpo celeste de este tipo seguiria expandiéndose al mismo Sex po. Nuestro camino seria una espirai en la que ias curvas no se estrecharian sno que se irian ensanchando. Estariamosen tuna via cuatridimensional que aw: a través del tiempo. Tal vez aicanzara- mos nuestro objetivo, después ce viaje de miles de millones de afos para entonces el Espacio ya seria mucho mas grande de lo que es hoy. Que sea mayor o menor no supone diferencia. Que nos movamos en el tiem= Po hacia atrés 0 hacia adelante tamooco la tiene. Adondequiera que llequemcs: seguiremos estando en el Universo y no fuera de él. Tanto en el pasado més Primitivo como en el mas lejano futur unea tropezariamos con una frontera. i da lo mismo que intentemos empequefiecer el Universo viajando mentaimente hacia atrés en tiempo. Nunca habré un final. incluso s ‘con nuestro fantastico viaje regresée- mos tan lejos al pasado que alcanzéra~ mos el punto del estallido inicial, tampoco habriamos logrado nada: la cabeza ce aifler seria en ese caso todo el Universo. 2Y nosotros? Nosotros estariamos cen- tto. Aprisionados, atados a lafina peliculs del globo, que a pesar de tener limitesno tiene fronteras. Consideremos ahora que la circunfe- rencia del globo sicanza en un mome . «Los generales mueren cee ss Sev (raion on 1002), Epica (50-136), siempre en la cama. cara. ‘hosel romano. Proverbe ings AS [Todos vivimos bajo ef mis- may 1 hombre era obra de Dios. Perollegé Darwincon su teoria de la evolucién de les especies y alterd el Panorama. Los bidlogos actuales continudan revisando las incégnitas de nuestro origen. N. falla: contemplar 2 un chim- panot ono zocteio espeaiarars vaga sensacién de parentesco es tooo Une, Francamente, ol bicho se parece ‘mucho @ nosotros. Ya decia el fiésofo ‘aleman Nietzsche que ~el mono és is verguenza del ser humano~. Pero zpor qué nos atrae tanto su mirs- a? {Por qué nos fascina su compos miento? Tal vez porque es el inico animal {que nos hace dudar de que los humanos ‘Seamos distintos, més importantes om=- ores que el resto de los seres vives. ‘Quiz porque nos obiiga a bajar de! tron fen que nos hemos instalado y nos situs fen la misma posicion que los demas animales. De esta forma, la pregunta que durante sigios ha venido contestanco i= Ciencia de forma tan distinta, $2 nos plantea ante la jauia del chimpance en tuna apacible mafiana de domingo. Hasta después del Renacimiento, se tenia una idea muy sesuda e intransigen- te sobre la situacién que el hombre cou paba en la Naturaleza. Los simios no Planteaban ningin problema: $2 valores Los oscuros ./ @erigenes del hombre cemasiaco al hombre y se conocia de- masiado poco a los animales; nada te- nian que ver el uno con los otros. Los animales irracionales eran seres de se- unda categoria, a pesar de que algunos mons parecieran verdaderas caricatu- ras humanas. Pero el progresivo desarrollo de las Ciencias Naturales hizo que la idea clési- 2 del hombre como ser superior empe- z2ra a tambalearse. El gorila atticano y el orangutan asiético sorprendieron a los naturalistas de la época y, hacia 1700, el médica inglés Tyson practicé la primera Giseccion de un chimpancé. El resultado fue alarmante: aquel «simi humano- ‘come le bautiz6 Tyson) tenta47 caracte- ‘isticas comunes al hombre y stlo se iferenciaba de nosotros en 34 peculiari- ades anatémicas. Elsueco Linneo fue el primero que intuy6 el parentesco directo entre el hombre yel_mono. Posteriores Investigaciones resque- ‘rajaron atin més la privilegiada posicién el hombre en la Naturaleza. En 1759, ¢! sueco Linneo reconocié que las ufias planas de las manos del chimpancé, y ia ausencia de membrana en los ojos, eran tambien caracteristicas humanas. Dedu- Jp entonces que el hombre (homo sa- piens) pertenecia a la misma especie que @! « ‘mo auténticos productos de la Naturale- za. El francés Jean Baptiste Lamarck afirmé en 1801 que, de igual forma que los reptiies descendian de los antibios y los peces de los gusanos, el hombre osela una consanguinidad directa con los monos. El naturalista escribia en 1809: «1 hombre desciende de una es- ecie de simios que, movides por el ins- tinto de dominio y, ala vez, por el deseo de ver a mayor distancia, se esforzaron or mantenerse en pie; al erguirse, poco ‘8 poco se convirtieron en bipedos, esto 88, en hombres». Con estas palabras, medio sigio antes de que Darwin la formulara, nacia la teoria de la evolucién de las especies. Lamarck anticipaba sus bases funda- ‘mentales: las especies se transforman con el transourso del tiempo, desarrolian- do formas nuevas de organizacién supe- rior, con una mejor adaptacién al medio. Formas emparentadas entre si, porque cada una de las nuevas desciende direc- tamente de otras més antiguas. Ya era hora de que se diiera claramente que el hombre descendia del mono. Teorias semejantes ya no pudieron ‘apartarse de la mente de los cientificos, ‘aun cuando a sus espintus refinados les costase adaptarse 2a idea ce tener 2am simio en ta familia. £3 hombre de ciencs ‘modemo descubrié con humiidad quelos hechos, aunque sean amargos, Senen referencia sobre los gustos y las espe ranzas personales. Ademés, ia posicge privilegiada del hombre dentrodeiplande a creacion no se trastocaba por tener ‘un primate entre sus ancestros. Mien tras estuviera la voluntad divine tras ela, Pero fue la voluntad de Dios quien rovocd la transformacién de les espe- cles y el desarrollo de seres superiores a pattir de una sucesién evolutiva? Pare los filésofos Hegel y Schelling no habia ninguna duda. Lamarck pensabe, por e! contrario, que la Naturalez, es decir la voluntad de vida, era la Unica response- ‘ble del desarrollo de las especies, La tormenta se desencadend en 1869, ‘cuando Charies Darwin doté al evolucio- fnismo de un horizonte cientifico mucho ‘mas amplio: la ley de la seleccién era le responsable de la transformacion de las ‘especies. Ningin Dios, ninguna voluntas corgénica en los seres vivos, sino un prin= cipio mecénico, una casualidad ciece Darwin lo dlo asi a entender de una forms. muy tenue en su libro «El origen de las especies. En una sola frase dej6 indica- do que el hombre podia ser, asimismo, ef Producto casual de la seleccién. Darwin y sus teorias habian liegado en ‘@1 momento justo. Coincidian con uns ‘época en la que se estaba transformando radicalmente la concepoién del mundo y los dogmas religiosos se devaiuaban La primera edioién de su libro se conviris ‘en best seller el mismo dia de ponerse a la venta. Y ese mismo afo, el joven Federico Engels, desde Inglaterra, escri- bia entusiasmado a su amigo Carios Marx que estaba en Paris: «La Teclogie Ro se habla tambaleado hasta ahora: gracias @ Darwin le ha llegado el mo- mento.» Darwin encontro sus primeros partida- rios entre los bidlogos. Fueron ellos los principales transmisores de la buena ueva, los que hicieron repicar las cam- ppanas de una época distinta. Kar! Vogten Ginebra, Thomas Huxley en Londres y Emst Haeckel en Jena fueron|os prime- Tos «darwinistas» que echaron por tierra la validez del fundamento espiritual dela ‘creacion del hombre. La filiacion simia se convirtié finalmente en un argument as may 15 contra la existencia de Dios. ¥ también contra la religion. zDarwin o Moisés? Ante este dilema, toda la generacion ilus- trad de a ora industrial espondié acoro: ‘Darwin's El verdadero héroe del darwinismo fue Ernst Haeckel. Esgrimié oon afan e ilu- si6n una nueva imagen materialista del ‘mundo: a razén y el espirtu, el alma y los ‘sentimientos, las cualidades propias de! ser humano ya no aparecian en el edificio e la evolucién establecido por Haeckel. No son cualidades que surjan porcasua- lidad o necesidad, a no ser que se tomen como sustancias que se encuentran en los atomos y las moléculas, repartidas nebulosamente en el cosmos como sise tratara de un éter espirtual o de eflores- cencias casuales del cerebro. Haeckel ‘escribié una «Historia natural de la crea- ‘ciGrm, que pretendia ser un Génesis con- ‘tempordneo y construfa un completo ér- ol genealdgico de los seres humanos. Uegaba a la conclusion final de que gra- cias a las mutaciones y a la ley de la seleccion natural, es el propio ser, mejor ‘adaptado al ambiente, el que contribuye 2.crear las variables de su &rbol geneal6- gico. El cientifico norteamericano @. ‘Simpson lo formularfa de otro modo afios més tarde: «Ei hombre es el resultado de tun proceso natural, sin intencién ni pro- positos claros; representa la ordenacion ela materia y energla més superiores.» Los darwinistas de hoy siguen pensan- 0 como Haeckel hace un siglo, aunque entretanto haya habldo que reconocer Un arbol genealégico falso: los automéviles vinieron después del coche | de caballos, pero no descienden de él. Evolucién no es lo mismo que transformacién. semuy ee co. ¥ los bidlogos también manifiestan ‘sus dudas. Sobre todo porque se ha ‘comprobado que las grandes mutaciones no 8@ presentan tan fécimente. Elevolucionismo se opone ala idea de una inmutabilidad absoluta de In naturaleza. Ni @1 Pitecantropo ni el hombre de Neanderthal pertenecen a los primates © simios humanos, sino que son autént- cos miembros de a especie humana infe- rior. La famosa ave arcaica Arquedpterix, sin embargo, que debla ser el eslabén ‘entre el reptily las aves, ha sido conside- ada con el tiempo como un auténtico ‘eptil que capturaba mariposa ayudéndose en la carrera de sus patas posteriores. A propésito de esto, las Il- eas directas de semejanza de la ma- yoria de los grupos familiares se remon- tan hasta un pasado bastante més lejano del que se creia. Enlos modernos érboles el big barba esté dejando de ser, jas to, ha vuelto a imponerse el bigote be Patrimonio de los rebeldes. 2A qu debe este quita ypon de atributos capilares> hos ce vrebatos de comodidad? Caprichos moda? ¢A\ Z é Exigenciaso. simple coqueteria? Esta es la opinionde los expertos. —— | pubertad, alrededor de los 14 aos. Pri- |_ mero sale un vello de melocotén sobre! | labio superior que, a partir de los 180 18 | ahos, empieza e crecer con fuerza. E | omamento facial del varén se compone | aproximadamente de 25.000 pelos. De | todos ios pelos del everpe humane, lose | Ia barba son siempre los més fuertes y espesos. Su grosor oscila entre los 0,06 ¥ 0,08 milimetros. Nunca son completa mente rectos, sino ondulados @ incluso tizados. Vistos al microscopio, los pelos de le barba se asemejan a gruesos madercs de formas ovales, cuadradas, tianguia~ res 0 crculeres. La capa exterior, o cape escamosa, protege el pelo delas sustan- cias nocivas y evita el desgaste. Otre ceapa mediana contiene el pigmento capi- lar que determina el color del pelo. Le titima cape, 0 médula, sigue tenienco una funcién desconocida peralosinvest- adores: no existe en los pelos de i= cabeza y tampoco se encuentra en ies barbas més finas. Por extrafo que parezce, los pelos ce la barba no 2e dlferencian mucho 02 16s us, un producto cémeo compuesto = aminodcidos. De hecho, que el pelo ct cuerpo humano tenga un origen cme no ha de resultar tan raro si tenemos = cuenta que los primeros animales terres- tres, anfitis y reptiles, estaban dotacos de armaduras cémeas que postero= ‘mente evoluctonaron hacia los cusros las plas y los pelos. 08 pelos situacosencime del labio superior ylosae ta barbilla son los sue salen con més fuerza. Y dejan ce creme fen un momento dado: los Ge! Sami = #1 ayatollah Jomeini. ‘suelen pasar de los diez centimetros, ‘mientras que en las patilas pueden llegar alos treinta. Pero esto no sucede igual en todos los hombres. El hecho de que 4 unos les crezca més que a otros ha lievado al establecimiento de curiosos records cepilares: la marca absoluta la ostenta, desde 1927, el norteamericano Hans Langseth, con una barba de 533 entimetros de largo que supersba en 283 centimetros a la de Dirksz Lange- baard (1528-1608), alcalde de Edam, en Holanda. Pero volvamos al interior de la barba, 4 la capa mediana que contiene el pig- ‘mento capilar determinante de que la bbarba sea rubia, morena o roja. En 1978, tres investigadores japoneses averigua- ron la causa de la diferencia de color de ‘nuestros pelos, barbas incividas. Descu- brieron que el pigmento capilar contiene metales (naturaimente s6l0 en oligoele- ‘mentos) en elinterior de estiradas células fusiformes de fra estrecha: los morenos tenian vestigios de cobre, cobalto y hie- 110; el pelo de los rubios contenia titanio; mientras que el molibdeno determinaba €1 color de los pelirrojos. Estos pigmentos van coon Ia edad; de ahi las nevades barbas de los ancianos. Se sabe que los fidsofos griegos Heré- alto, Sécrates, Paton y Aristételes lleva- ‘ban barba, como si presintieran que en ella residia la fuente de la sabiduria. Y hace poco tiempo se ha descubierto que las barbas de las personas frustra- das, profesional o afectivamente, contie- nen oligoelementos de cobre y cinc en ‘mayor medida que las otres. La medicina més modema ya puede descubrir, me- diante el diagnéstico por la barba, si el pacientes sufre trastomos de nutricién, £Y por qué las mujeres no tienen bar- ba? El sexo femenino también produce hormonas que determinan el crecimiento del pelo, aunque de una forma mucho més mitigada. Cuando le produccién de estas hormonas sutre un desajuste, so- breviene el fenémeno del hirsutismo: aparece vello encima del labio, en la barbilla y mejiias y, a veces, hasta una auténtica berba. Ena Historia se conoce ‘210380 de Helena Antonia, una holande- $82 del siglo xvi, a quien le crecié una frondosa barba a los 18 aos de edad. Y las mujeres barbudas llegaron a ser consideradas como verdaderas atraccio- nes de feria expuestas a ia buria de los curiosos. Otras veces se las vela como ‘personificacién de fuerzas diabdiicas: en os cuentos, las brujas atin suelen apare- ‘cer como mujeres horripliantes con bigo- te y unos cuantos pelos de chivo en la barbila. Jideal de belleza femeni- na de los hombres pelu- dos era, y parece que sigue siendo, la mujer infantil, graciosa y, sobre todo, sin pelos. Parece ser que las amas prefieren todo lo contrario, aun- {que en esto hay divisién de opiniones. Un Clentifico norteamericano, casuaimente bbarbudo, asegura que los hombres con barba ejercen una atraccién casi animal ‘sobre la mayoria de las mujeres: la barba seria un signo inequivoco de virlidad Y Potencia que determinaria fundamen- taimente la eleccién no sélo del amante, Daniel Freedman, psicdiogo de la uni- versidad de Chicago, lo ilustra con un ‘ejemplo sacado del reino animal: ciertos animales no llegan a aparearse si en el ritual amoroso de peleas previas es la hembra quien vence al macho; parece que la hembra ha de tener miedo de su pareja antes de ceder al deseo amoroso del macho. Freedman aplica el principio al ser humano: una mujer que se espante de la barba de su pretendiente, acabaré cadiendo a los requerimientos amorosos. del hombre, tarde o temprano. jn embargo, la cosa no esté tan clara. El seduc- tor Casanova, padre de ‘os modemos play-boys, iba siempre per- fectamente afeitado. Pero Rasputin, ‘monje ruso y ardiente conquistador, lucia tuna frondosa barba. Todas estas contradicciones hacen bastante dificil una respuesta rotunda @ inequivoca a la cuestion de la atracci6n centre el hombre y la mujer a través de la barba. Pero parece claro que la barba transforma en gran medida la relacién del hombre con el mundo en que vive. Aso acredita un curioso experimento realiza- do en la misma universidad de Chicago ‘con un grupo de estudiantes @ quienes se Jes mostré una fotografia de un hombre mayor, barbudo y de aspecto respetable, junto a un joven de apariencia normal que ‘no llevaba barba. El resultado fue que todos los calificaron como «padre @ hijo» © sete y empleado», alegando que la diferencia entre autoridad @ inferioridad ‘era muy visible. Posteriormente, se tomé ‘ovo grupo de estudiantes a los que se les. ‘mostré la misma foto con una ligera varia cién: ahora el joven lucia una discreta barba, La reaccién fue sorprendente y de repente el joven eparecia en un plano de igualdad con respecto al hombre mayor. ¢ incluso podia estar por encima de Ladino: et divino Salvador Dali con bigote de mosca. Un truco en el ateitado cambia la cara de la gente Uno de los estudiantes legé a opinar que le parecian dos protesores de universi- dad discutiendo sobre algin tema cienti- ‘co. Algunos investigadores de! comporta~ rmiento estiman que se puede conocer el ‘carécter del hombre a través de su barba. Por ejemplo, el que luce un bigote descui- dado, acompafiado de perilla, es aparen- temente un intelectual escéptico @ inse- ‘guro. Pero un bigote firme y retorcido hacia arriba seria signo de energia y opti- mismo. El que tenga una barba tupida y salvaje nos haré pensar en su originall- {¢ad, espontaneidad y creatividad. Pero podemos extraer conclusiones serias de todo esto? Si la barba nos puede ayudar @ conocer el cardcter del hombre, ecémo se explica que el mayor tirano y el mejor cémico de este siglo, Hitler y Charlot, luciesen el mismo bigote? ‘Algunos psioSlogos mantienen la teo- ria de que la barba y el bigote no s6lonos muestran como somos, sino también co- ‘mo queremos ser: emprendedores, enér- cos, originales. ero todavia hay més. La barba subra- yaa personalidad, carécter y virlidad det hombre y también le ayuda a corregir la ‘geometria del rostro y mitigar algunos efectos: una barbilla demasiado acusa- ‘da puede compensarse con una perilla que la oculte; las majilas hundidas se disimulan perfectamente con unas bue- ‘as patillas; y un bigote frondoso puede duloticar las narices demasiado promi- nentes. El emperador Adriano disimulaba sus verrugas bajo la barba y, en otro ‘orden de cosas, nuestro rey Don Juan Carlos se dejé crecer la barba una tempo- rada cuando sufrié una molesta enferme- dad de la piel que le dificultaba el afei- tado. Mustrado: Adolt Hitier con una barbe y sin recortar. Tolerante: of ayatollah Jomeini, con un bigote 2110 Brassens. Filosofico: Charlie Chaplin, ‘con peril. - Asiético: Francisco Jose de Austria, (mae #72 may s3 Pe eee ese Fa .|imita al arte a SOLUCIONES Juego de las cerillas Sin problemas Siquitamos L, 0, 8, P, R, 0,8, Enos dos juegos se llega a la mis- ma figura. L.E.M, A, S, nos encontramos ‘con Una frase que dice COLOR DE ROSA En el segundo, ay que coger les | catilas marcades : Comedias, terdios, creados, Criados, maestro, erdemos, ciertas, descarto, estoica, est- mado, modesta, cardemos, Si el padre de Badre de A y A es hijo Unico, ‘astico, estirado, timados, 5 sera @1 hijo de Ay, por lo drastico, estrado, reacios, de- tanto, A serd.al padre deB.Es moras, adesto, 3, gual persona que rica a fotograta os ol pecre de Dersona retatada. Mensaje para descifrar Con a primera oa do coc una ce les profesiones se Los estudiantes construye @! nombre de nues- Eipantoamionto dela ncégni- tra revista: MUY INTERE- 12 esté mal hecho. SANTE. Las dos pesstas que han dado Ge propina formen parte do las 27 Que hen pagace Habria quo habero, asi los estudiantes hen page Se entotal27 peselas: de esas 27, 25 han ido a la caja y 2 al | Stitt det camarers | Rohe deesparecas guna even. Aparcar sin choques Para evitar que los guardabarros de! coche choquen contra la pared del garaje, se puede colgar del techo un hilo fino (seda 0 nylon) con un corcho en su extremo. Cuando ‘ste toque contra el cristal, el conductor sabré que se encuentra a la distancia precisa de la pared. (Alberto Knapp. Madrid.) FOTOS E ILUSTRACIONES Los autores de las fotos @llustraciones ‘aparecidas en este nimero eon de arriba abele y de izqulerde i corechar orate: Naan Ran Gorsit Pugin: Naa. Job Luna | =. Figen to-00: oer ounirree vers, Fein: arco zara acost Goh Samana Eseonineense Sencar ocr | gias's ier comatoe Be Figs: ace oa: 8 Suropa Press Pagina! le ectivo ‘tora Photo, Dworeehak, Arche Foter/mage Bank Sesseuncha rag Pgina 6-7 Jost Luis Ota, Pagina 118: 8t0,€ Rech Archiv, agin 8-62 Manca Hole meceermme,, paar, sieciorem cea Se Semele, Bre eeeteccn =a | See Copiadora casera 1 Para sacar copias deus quier dibujo o fotogratia: se | coloca un crstaliso (ranspa- | rente o transliciée) sobre cuatro puntos de apoyo. De- |) bajo se situa una bombilla ce intensidad acorde con eigro- | s0r de los paneles utiizacos. || En su defecto también se puede utilizar una lintema. 1 Encima del original coloca- mos el papel en el que quere- ‘mos hacer la copia y, altras- ‘luz, Ser Muy facil repasar los nities perfiles dei dibujo en la hoja superior en blanco. (Avelino Anta. Barcelons) | de cara al sol y, dentro, pin- chado en el gancho, s¢ po- Nt —— ‘te en un tubo, en el cual se ‘introduce un muelle unido para mayor cia. (J. L Aracil. Alicante.) TTT a (patata, por ejem.). El papel | | J de aluminio refieja los rayos. solares hacia el centro, con lo que el alimento se asa. | | | | tr | | 1 | Sistema antibloqueo para las puertas El peligro de bloqueo del interruptor de la luz instalando Bastaria desconectar el in- terruptor general de lacasa © para que se desbloqueara. tre automatico se acciona- ria al mismo tiempo que el ASTROS? Hay quien piensa que la Astrologia es una supersticion sin fundamento. Y hay quien estd convencido de que esconde una gran verdad. eQuién tiene razén? ¢ Qué valor 8e puede dar a los horéscopos? MUY responderda estas preguntas en tres capitulos. El tema del primero es: ¢ Qué hizo pensar a nuestros antepasados que las estrellas influyenen nuestro destino? 1 viejo papiro egipcio sentencie: ‘Ei cielo es un toro. Sus ojos son @1 Sol y la Luna». Hoy dia sciolos artistas conservan una vision tan postics del cielo. En cierto modo, son ellos los que mas se acercan a la sensiblidac d=! hombre antiguo. Pero zoémo eran y oo mo pensaben nuestros antepasados? El protohombre no tenia conocimient del tiempo; como cazador y recolect tampoco lo necesitaba. Los dias se suce- dian unos a otros sin que la cosa tuviers mayor importancia. Para adquirir con- Ciencia del tiempo se necesita un conoc miento reflexivo. Pero nuestro protchom- bre apenas habia alcanzado el grado ce Conciencia del yo en relacion con ei me- dio en que vivia. Simplemente descansa- ba en brazos de la naturaleza, sin saber qué le depararia el futuro. Para él, scio existia un eterno hoy; ni siquiera sospe- chaba de un posible mafana. Fue algo asi como un periodo de tinie- bias. Hesiodo, posta griego del siglo v antes de Cristo, lo vela de esta forme: ‘Los primeros hombres vivian como cio- ses, sus aimas siempre limpias, sin rabe- Jo tedioso ni preocupaciones; incluso i= enfermedad de la vejez les era desconc- ida.» El protohombre se identificaba ple~ namente con la naturaleza, que para él muy 5° — HACE 100.000 ANOS tos cezecores pro- HACE 10.000 ANOS 0s primeros agricultores Para este cazador de la uitime glaciacién, el alma del carnero que ‘acaba de matar continda viviendo como una estrella celeste. era un ser vivo y con alma. El cielo también tenia alma, muchas aimas: el hombre primitive veia en las estrelias el espiritu de sus antepasados. Pero la cultura humana siguié evolu- lonando. E! hombre primitivo aprendié 2 manejar el fuego, invents la rueda, omestioé a los animales... y fundé la primera gran civilzacién: la sumerio-ba- Biiénica. Construyé ciudades, desarrollé 21 comercio, levanté murallas y convirtis | cazador-recolector en un individuo zgricultor y ganadero. Y para los pueblos gricultores, el tiempo es una cuestién de vide 0 muerte. A partir de ese momento, ‘2 hombre aprendié a tener en cuenta las estaciones del ao, es decir los tiempos ela siembra y la cosecha. Asi nacié el Calendario, un invento excepcional de la sabiduria humana, pero también la sefal e que se habia terminado la época de la protoconfianza en la neturaleza. En su lugar aparecié el protomiedo. Poder saber el dia, el mes y el afio exactos de un determinado momento fue un éxito cultural enorme que hoy no po- demos valorar en toda su extensién, pues ya estamos demasiado acostumbrados 21 cOmputo del tiempo. Pero, al igual que todo progreso, también éste exigié su precio: las almas humanas fueron deste- rradas de la boveda celeste y condena- as 2 reposar bajo tierra, en el Hades. La somuy rmitologia colocé a los dioses de as estre- llas y los planetas en sus lugares coles- tes. Y cuando los sumerios inventaron la primera escritura de la Historia, eligieron ¢l signo de la estrella para expresar el concspto de dios, Las primeras manifestaciones astrol6- gicas aparecieron en Caidea (tablilas de barro cocido del templo de Nippur, en el 2.400 a. de C.) y de ail se expandieron a la India, Egipto y Grecia. La filosotia griega conoce el saber astrolégico desde muy temprano: los milesios fueron los primeros en practicarios (siglos v-v a. de C,), aunque el que lo introdujo en Grecia de forma sistemética fue Beroso (280 a. de C.), sacerdote babilénico que escribio tun tratado de medicina astrolégica. Y es ‘que en sus origenes, astrologia y astro- ‘nomia constitufan une sola ciencia y un ‘saber global; los astrénomos eran ade- ‘més astrélogos, filésofos, médicos y me- eee ag Eee et teméticos. También sacerdotes. El estu- dio de los astros y su relacién con el hombre se hallaban intimamente unidos: los dioses de los pianetas y las estrellas tenian mucho que decir, y lo hacian a tra- és de movimientos orbitales. En la épo- ca de los cazadores y recolectores, cual- uiera podia mirar al cielo y reconocer el yectaban en el cielo las almas de los animales muertos. _regulaban a siembray la cosecha por ciclos astrolégicos. > ae ‘alma de un pariente. Ahora eran sdio los ‘astrélogos, al mismo tiempo astrénomos y magos, los que lefan el cielo y descifra- ban su significado pera los profenos. Asi se establecié una disciplina secrete, reservada a los iniciados. La labor de los ‘astréiogos —como en cuslquier ciencia ‘aplicada— era doble: de ciertas observa- clones celestes, objetivas, extraian con- Glusiones de la simbologia astral que ~aplicaban de modo parcialmente subjeti- vo. El ziggurat de Babilonia (la biblica torre de Babel) constituye un simbolo de ‘este cabaigar entre lo objetivo y lo subjet- vo. El nivel superior del gigantesco edifi- cco era una plataforma desde la que los ‘astrOlogos observaban la béveda osles- te. Todo un observatorio dotado de los medios mas modemos de la époce. Pero, Paralelamente, junto a la plataforma de ‘observacion habia una cémara ena. que una sacerdotisa virgen esperaba todas Jas noches al dios-estrelia Marduk. Estos magos-sacerdotes-astréiogos ‘estaban convencidos de que las catastro- {es naturales venian provocadas por las fuerzas celestes, al igual que las guerras ‘los cambios de dinastia. En China, por ejemplo, los astronomos tenian la inica misién de observar el cielo en busca de signos especiales que debian comunicar al emperador, considerado como hijo del Ceo, para que actuara en consecuencia. pig EP WOE Etaoin) Los babilonios adoraban HACE 800 ANOS tiarte, caliente y seco, repre 2 los planetas, elevandolos a la categoria de dioses. desde ella el paso de los planetas y podian adivinar el futuro. (Este es un punto fundamental en el debate astrokégico actual. Quienes hoy practican este saber no aceptan que los astros sean los causantes de las catés- trofes, sino simplemente sus indicadores. La diferencia es enorme). ‘Sin embargo, los designios celestes no se consideraban inmutables: los buenos presagios sélo se manifestaban si los hombres hacian sus ofrendas divinas en los dias propicios; los malos, se podian evitar apaciguando la ira de los dioses. Desgraciadamente estas ofrendas solian uir sacrficios humanos. La civilizaci6n, como sociedad de aco- pio, habla engendrado miedo. Elcazador ‘no conocia el miedo porque no tenianada que perder, ni cosechas ni palacios. E hombre civilizado, en cambio, vivia en un estado de constante protomiedo que 2 veces se saldaba con sangre. Elejem- plo mas claro para verificar este proceso nos lo dan los aztecas, antiguos pobiado- res del Méjico actual. Gon la invencién de su famoso calendario obtuvieron un éxito cultural enorme: podian medirla duracion de los afios con una precision similar ala <2 los instrumentos de hoy. Sabian que el aso de los afios, as époces agricoles y su propia existencia, estaban relaciona- os con los movimientos orbitales del Sol yla Luna. Este acontecimiento es condu- Jp al miedo. ,Qué pasarfa si estos astros esaparecieran en un caos final? .NO significaria eso el fin del tiempo y de la Humanided? En este miedo apocaliptico ‘podria hallarse el origen del culto a Tez- catlipoca, dios del Sol, y al de la Luna yel ‘viento, Quetzalcoalt, con el cual los hom- bres aseguraban la pervivencia eterna de Lea ed eran un uni Te ‘estos astros. 2Y cémo podian hacerlo? Naturaimente con la ayuda de sacrificios humanos: la sangre, simbolo de la vida, tonia para los aztecas la propiedad de transmitir y revigorizar la energia vital. arecia que los hombres no ban a po- der librarse de! terrible poder de los dio- ‘ses celestes. Hasta que los griegos, pa- radéjicamente, simplificaron el problema ‘con la adopcion de una nueva divinidad: las diosas de! destino o Moiras. Gracias a cllas ya no eran necesarios los sacri- cios humanos, pues lo que estaba escrito en las estrellas era inmutable y definitive. Cloto, Laquesis y Atropos tejian el hilo de! destino y nada ni nadie podia cambiario. Precisamente con los griegos liegé la astrologia a su cumbre, con figuras tales como Hipécrates 0 Aristételes (Esto mundo se encuentra ligado de manera. necesaria a los movimientos del mundo ‘superior. Todo poder en nuestro mundo esté gobernado por estos movimientos», Los astrologos medievales predecian los acontecimientos obser- vando los planetas. Marte en Capricornio significabe le guerra. ‘senta la tensién. Y, por analogia, también la guerra y is r= Tratado del Cielo). ‘A partir de ese momento las matemati- cas y la astronomia se separaron de le astrologia. Correspondié sélo alos astrc- nomos observar los cuerpos celestes y ‘sus movimientos: y los astrélogos s2 en- cargaron de interpretarios. El posta romano Juvenal (67-1404. de .) reflejaba en sus escritos el estado del cas» (unas tablas en las que se ingicabe: la posicién de los astros y que incluso hoy utiliza la NASA para sus vuelos espacia- les). En efecto, los romanos cults lleva~ ban consigo a todas horas este liorito ‘amariliento, y lo consultaban por cual uier nimiedad: si pensaban salir de Ro- ma pera dar un paseo, hojeaban las efemérides para decidir la hora mas pro- picia; si caian enfermos, sélo tomaban sus medicines cuando las estrellas les eran favorables; no hacian nade sin con- Sultar previamente el librto. Incluso e! cortarse las uiias 0 el pelo tenia que ver ‘con ia posicién de los astros. cAbsurdo? Tal vez. Pero la astrologia. yyla cosmovisién que la acompafiaba ~en la que el cielo tena que ver con las acciones humanas—, consiguié sobrevi- vir, ncluso en épocas posteriores menos propicias. Los astrélogos perseguidos may 61 EoD IRON ye a alkene a HOY ctievamos metidas 1as divinidades celestes en nuestro subconsclente? Eso dice la psicologia profunde. ESF ee por la Inquisici6n apaciguabanaljuezcon esta frase: «Las estrellas predisponen, pero no obligan. La época delracionalis- mo trajo consigo un declinar del saber ‘astrolégico. El mundo se contemplaba, 2 partir del sigloxvil, como un mecanismo de relojeria gigantesco e inanimado. Pero la muerte de la astrologia no 297206 a los hombres. Los primeros que lioraron ante su tumba y exigieron su resurreccién fueron los literatos romant- cos. En 1788, Goethe escribia a Schiller: a trabajar con otro caballo. Solo cuando Pontius se recobré de su entermecas Bombay volvié a participar. La mayoria de los espectéculos circenses se realizar siempre de la misma manera. Cada ani- mal conoce el sitio que le corresponds, ejecuta el mismo ejercicio a la mism= hora y recibe al mismo tiempo que siem- pre su premio en comida. Los animales atienden por su nombre y comprenden las drdenes que reciben; las van asu- miendo de tal forma a lolargo del nimero, que llegan a realizario sin recibir directa ‘mente su premio correspondent ‘Aun cuando un ejercicio saiga ya per- fecto, habré que estarlo ensayando cont nuamente para que los animales no io ‘olviden. Los elefantes y los felinos se ‘acuerdan generaimente incluso de todos los detalles después de una larga pause invernal; los caballos, en cambio, suelen tener poca memoriay deben mantenerun ‘entrenamiento constante. Los animales son muy listos. Pero no tanto para que 88a cierto el chiste oe! ientiico y sus ratas: un investigador habia domesticado @ sus roedores pare {que éstos epretaran una tecla roja y cada vez que lo hacian eran premiados con su ‘comida correspondiente. Cuando una d= Jas ratas volvié a poner su pata ena tecie roja, le cuchiches bajo a su pareja: «No te parece que le hemos amasstraco oF maravilla? ;Cada vez que apretamos este Cacharro rojo, aparece él inmediatamen- te con algo para comer! ¢ Virginia Ofate may 71 PROXIMO NUMERO us aie once Tedos tos mlenten Silos mapas no existieran, habria -——SUSCRIBASE A SU REVISTA PREFERIDA—_— Y OBTENGA UN MUY INTERESANTE IOFERTA EXCLUSIVA, IPARA NUEVOS SUSCRIPTORES a PERFECTAMENTE SU COLECCION| Le ofrecemos aparte un sistema exclusivo de lujosa +08 en Ias tapas. Las tapas se venden a 350 pesetas. mis 100 de gastos de envio, alos suscriptores. 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